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Crítica: Constantino el Grande, David Potter, ed. Crítica.

constantino-el-grande_9788498926231Si tuviéramos que decidir qué emperador romano ha dejado una mayor huella en la historia, tendríamos que tener en cuenta a Augusto, a Constantino o incluso al hispano Teodosio. Si bien muchos dirigirían rápidamente su mirada hacia la figura de Constantino el Grande, por ser entre otras cosas, el emperador que puso fin a la persecución de los cristianos y el que con su acción de gobierno dio forma, en parte, al mundo medieval que seguiría tras la caída del Imperio romano. De esta forma la larga sombra del gran emperador no solo se cernió sobre las épocas venideras sino también sobre la bibliografía que desde entonces habló de él, tanto a favor como en contra. Es por ello que en castellano se echaba en falta una actualización de la historia de la época en general y del gobierno del emperador Constantino en particular, con la intención de clarificar y actualizar conceptos de un periodo y un personaje mitificados por la historia.

Constantino el Grande de David Potter es una biografía académica del emperador romano que arranca, sin embargo, bastantes años antes, como es preceptivo, para permitirnos entender la época en la que Constantino se hizo con las riendas del imperio. Así, pues, el estudio comienza en el año 260, en plena época de la Anarquía militar, para enlazar con el periodo de la Tetrarquía diocleciana, época en la que Constancio, el padre de Constantino llegó al poder como miembro del sistema de gobierno compartido instituido por Diocleciano. Potter intenta explicarnos la juventud de Constantino, de la que se sabe bastante poco, rehaciéndola a través de los datos históricos conocidos del periodo, y estudia a partir de aquí la ascensión a la cúspide del poder de Constantino desde su nombramiento como Augusto tras la muerte de su padre en Britania, pasando por la batalla del puente Milvio (312) y su lucha contra sistema dioclecianeo.

Tras ello el autor analiza la acción de gobierno de Constantino, ya sea en relación a la vida familiar del emperador, que en aquellos tiempos era inseparable de la política; la administración imperial; o su relación con la religión cristiana y la Iglesia, el gran hito de su reinado. Potter se esfuerza por explicarnos la oficialización del cristianismo por parte de Constantino, su aceptación como una religión más permitida en el imperio, y la utilización que de ella hizo el emperador para alcanzar la la paz dentro de las fronteras imperiales. La monografía también analiza la vinculación del propio Constantino con la religión pagana, que también respetó, no siendo hasta la época de Teodosio e incluso más adelante cuando el paganismo vio prohibida oficialmente su existencia. El autor analiza, asimismo, la extraña muerte de su hijo Crispo, uno de los capítulos más oscuros de su reinado y un asunto que difícilmente, como el mismo autor indica, podremos llegar a esclarecer nunca; o la construcción de la ciudad de Constantinopla sobre el solar de la antigua Bizancio, urbe que con el tiempo se convertiría en una nueva Roma.

Potter elabora su trabajo a partir de las fuentes coetáneas y utiliza en gran medida los documentos legislativos dictados por el propio Constantino y su cancillería, con los que puede estudiar su acción de gobierno con mayor profundidad y autenticidad. El autor avanza en el reinado y en el legado de Constantino aunque en su recorrido el apartado histórico no es el primordial, esto es, el libro no se centra especialmente en la evolución de los hechos políticos para crear un filum histórico, sino que más bien cada uno de los aspectos que trata el autor se estructuran a partir del índice de materias, que es el verdadero vertebrador de la obra. De esta forma Constantino el Grande puede ser un libro que decepcione a aquellos interesados sobre todo en la historia política, ya que el autor no se centra especialmente en ella, si no que más bien utiliza el lógico pasar del tiempo para avanzar en su análisis sin profundizar demasiado sobre los hechos. Así que la obra requiere algunos conocimientos previos de la época, al menos en algunos apartados, para poder contextualizar la lectura. La monografía se estructura, además, en capítulos cortos, algo no muy acostumbrado en obras de este estilo, aunque es un formato que posibilita de mejor forma las lecturas posteriores.

Por otra parte, el libro no está todo lo bien traducido y corregido que debiera, una pena en el caso de la obra, del autor y de la editorial, que acostumbra a hacer trabajos brillantes al respecto. Un déficit este que a veces no permite seguir adecuadamente la evolución de los hechos y de los pensamientos del autor. Sin embargo, Constantino el Grande de David Potter se convierte en una herramienta de primera para conocer de una forma realista y veraz la figura de un emperador que ayudó a dar forma al Occidente medieval y moderno. Como alguien dijo «La vida de todo hombre está llena de luces y sombras, pero la historia conserva las luces y olvida las sombras«. En este caso Potter y Crítica nos ayudan a atenuar el deslumbre de la figura del emperador Constantino y a perfilar las sombras que planean sobre él.

Título: Constantino el Grande
Autor: David Potter
Editorial: Crítica
Colección: Tiempo de Historia
Traductores: Rosa Salleras Puig | David León
Fecha de publicación: 29/10/2013
Páginas: 464
Idioma: Español
ISBN: 978-84-9892-623-1
Formato: Rústica con solapas, 15,5 x 23 cm

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Crítica teatral: Infecte, en el Versus Teatre.

cartel_infecte_Versus TeatreUno se pregunta, a estas alturas del siglo XXI, cómo nos ha afectado a todos la irrupción de internet y las nuevas tecnologías en nuestras vidas diarias. Si hemos salido ganando o al contrario, las TIC nos han conseguido dominar de una forma como ninguna otra tecnología lo había hecho antes. Pues bien, Infecte, estrenada el pasado 3 de abril en el Versus Teatre nos presenta un retablo escénico en clave de comedia de como viven, sobre todo las nuevas generaciones, aunque también las no tan nuevas, el revolucionario paradigma digital.

La acción da comienzo en el piso de Martí (Dani Ledesma), donde se ha instalado, gracias a la presión familiar, su primo Víctor (Rafa Delacroix). Martí hace un tiempo que lo ha dejado con su pareja Sandra (Clara Moliné) y parece que no controla muy bien su vida sentimental desde entonces. Víctor está enganchado a internet y al portátil de su primo. Aunque Sandra dejó a Martí alegando que había descubierto que era lesbiana, se siente ahora atraída por su primo Víctor, al que parece que le acosa Leo (Rocío Arbona), una vendedora de enciclopedias. Por su parte Tecla (Cristina Serrano), la informática de la empresa donde trabaja Martí, se siente atraída por su compañero de trabajo. Una complicada vida social y sentimental que se verá afectada por la llegada de un virus informático que se apoderado del cuerpo de… Víctor.

Infecte es una pieza de teatro que trata temas actuales, sobre todo para las generaciones más jóvenes y lo hace a través de la crítica y el humor. La acción de la obra está influenciada por la tecnología y por los nuevos dispositivos informáticos que han modificado de pleno nuestra forma de entender y de respirar la vida. De ahí que la obra esté pensada para un público joven, de aquellos que cuando van al teatro no pueden apagar el móvil hasta cinco segundos después de haberse iniciado la representación.

Elenco_infecte_Versus TeatreLa obra está influenciada por la tecnología porque justamente nos habla de ella y de cómo internet y las TIC han cambiado nuestro día a día, hasta convertirnos en periféricos de ellos mismos. Así, pues, Infecte está elaborada con un planteamiento sencillo, ágil y rápido en el que las escenas se van sucediendo una detrás de otra con el objetivo de narrarnos una historia como si fueran viñetas de cómic, un hecho acentuado por el apagón que conlleva el final de cada una de los micro-pasajes escénicos. Y nos habla de la nueva tecnología mostrándonos la antigua sobre el escenario, esto es, discos de vinilo y cintas de video, que se convierten en testimonios inertes de la obsolescencia tecnológica que nos somete cada vez con más empeño.

Alberto Ramos, el autor, pretende así hablarnos de muchas cosas, entre ellas, del abuso de las comodidades que nos aporta la tecnología; de la liquidez de las relaciones en las generaciones más jóvenes; de lo difícil que es a veces comunicarse aunque tengamos más canales y medios que nunca; de las consecuencias de un posible apagón digital o incluso del final de la cultura escrita debido a la competencia de internet y las TIC. Ramos crea para poner todo en marcha una idea original, que no es otra que la trasfiguración de un virus informático en un ser molecular capaz de infectar a los humanos con el gracioso y temerario nombre de I Love You, como aquella amenaza informática que atemorizó al mundo en el año 2000. El virus irrumpirá de esta forma en el entorno de Martí y este junto a Tecla, Sandra y Leo tendrán que luchar para controlarlo y eliminarlo.

Iban Beltran, el director, y la compañía Batalla Teatre lo dejan todo en el escenario para darle a la representación un ritmo con un crescendo alocado y en el que uno nunca sabe que es lo que puede pasar en la siguiente escena, llegando al final el humor de la obra a alcanzar niveles de esperpento 2.0 con el que reírse de ellos mismos y de las situaciones que, a veces, se producen en la vida real. Así, pues, la obra se nutre del trabajo de jóvenes talentos del teatro, entre los que están Rocío Arbona, Rafa Delacroix, Georgina Latre, Dani Ledesma, Clara Moliné y Cristina Serrano. Aunque no es justo destacar el trabajo de alguno de ellos por encima del de los otros, ya que la obra es de carácter coral, tan solo diré que Georgina Latre interpreta en ella un papel muy distinto al de los demás, encarnando al virus que ha conseguido traspasar la barrera entre el mundo digital y el real. El resto se desenvuelven bien con el toque de humor joven y audaz con el que se ha fabricado el espectáculo.

Infecte es una obra sin demasiadas pretensiones que intenta hacérselo pasar bien al público de una forma original, cómica y reflexiva, para que reconozcamos sobre el escenario actitudes propias y de conocidos, y para hacernos ser conscientes de que el homo sapiens ha sufrido una nueva etapa en la evolución que está vinculada a los ordenadores, los portátiles y cada vez más en los dispositivos móviles. ¿Qué pasará entonces si un día todos ellos enferman?

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«Infecte» se representa en el Versus Teatre del 3 de abril al 4 de mayo de 2014.

Texto: Alberto Ramos
Dirección: Iban Beltran
Reparto: Rocío Arbona, Rafa Delacroix, Georgina Latre, Dani Ledesma, Clara Moliné y Cristina Serrano
Escenografía: Sebastià Brosa
Iluminación y espacio escénico: Rubén Taltavull
Vestuario: Georgina Latre

Horarios: de jueves a sábado a las 22:00 horas y domingos a las 20:00 horas.
Precio: 20 €
Idioma: catalán
Duración: 70 minutos
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Magical History Club, en el teatro Coliseum.

magical-history-club_cartel¿Qué pasaría si diversas de las figuras clave de la historia volvieran a la vida en la Barcelona de hoy? ¿Y si por falta de trabajo crearan un espectáculo de monólogos históricos? ¿Y si detrás de todo ello estuviera la producción de Minoria Absoluta? Seguro que les garantizaría una hora y media de humor y de pasárselo bien.

Minoria Absoluta se atreve, gracias a los avances tecnológicos, a rescatar del pasado a cinco figuras de relieve como son Adolf Hitler, María Magdalena, Sigmund Freud, Mahatma Gandhi y Cleopatra. Como ven, personajes que pueden dar mucho de sí encima del escenario y en un espectáculo de humor al estilo El Club de la Comedia.

El espectáculo se organiza en dos líneas o niveles. La primera es la actuación de cada uno de los personajes, en las que se les da la vuelta a su naturaleza histórica: Adolf Hitler (Alain Hernández) buscando trabajo con un mancillado currículo de genocida; María Magdalena (Betsy Túrnez), relatándonos lo complicado de su relación amorosa con Jesucristo; Mahatma Gandhi (Lluís Villanueva) estallando en un ataque de ira debido al trato que recibe de sus compañeros de sonido; Cleopatra (Mireia Portas) dando muestras de que en la antigüedad las morenas podían ser, también, algo bobas y Sigmund Freud (Queco Novell) realizando un espectáculo basado en sus teorías sobre la influencia que tienen en la vida de los adultos sus traumas sexuales infantiles. Todo ello bajo la batuta de la dirección de Marc Crehuet.

La segunda línea narrativa del espectáculo nos permite observar el interior de los camerinos, donde se desarrolla una acción que normalmente no es visible en el teatro. Algo parecido a lo que algunos programas de televisión realizan al conectar durante su horario de emisión con las salas de espera de sus invitados, con el objetivo de que ellos se presenten a sí mismos. Aunque en esta ocasión la estratégia sirve para desarrollar una trama de humor complementaria a la que vemos sobre el escenario. Y es que uno se imagina que debe ser extraña y complicada la relación entre personajes tan diferentes y de periodos tan diversos.

magical-history-club_repartoMagical History Club es por tanto una oportunidad para pasárselo bien, sin muchas más aspiraciones, con una nueva propuesta de los de Minoria Absoluta, que persiste con olfato en su trayectoria previa, ya sea en la radio, en programas de humor televisivo como Polònia y Crackòvia, o en sus aventuras sobre los escenarios, y que se basa en la imitación de personajes y en el análisis por parte de estos de la realidad que les rodea, de donde se extrae el humor blando que caracteriza a la productora.

Respecto a los diferentes monólogos cabe destacar los interpretados por María Magdalena, una stripper muy choni que nos hará reír al relatarnos las minucias de su relación con un hombre-Dios (una estupenda Betsy Túrnez que domina los papeles cómicos a la perfección) y Adolf Hitler (Alain Hernández) que nos helará la sangre al atreverse a hacer humor con los símbolos nazis y con algunos de los episodios más oscuros de la historia del siglo XX. Sin embargo el monólogo de Cleopatra (Mireia Portas), necesita un poco más de desarrollo, que seguro que ha experimentado con el paso de las funciones. Como ven el acierto de la obra es variable, tanto como los monólogos que forman parte de ella.

Una propuesta de la que el público puede gozar consumiendo bebidas y aprovechando la disposición de las mesas y butacas de la platea al estilo de un club nocturno, una distribución heredera del espectáculo The Hole y que el teatro Capitol ha aprovechado desde entonces.

Minoría absoluta vuelve a apoderarse de los escenarios con la fórmula del éxito que ha ido desarrollando en los últimos años en diversos medios y nos permite constatar que se puede hablar y tratar sobre cualquier tema siempre que se haga desde el humor y sin ganas de generar polémica, al menos no más que la necesaria para atraer a los espectadores al teatro y hacer que disfruten de una velada histórica. Y si se puede hacer todo esto a través de la historia, pues mucho mejor!!

«Magical History Club» se representa en el Teatre Coliseum a partir del 17 de marzo de 2014.

Idea original: Minoria Absoluta y El Cansancio
Autores: Marc Crehuet, Rafel Barceló, Jaume Buixó, Pau Escribano y Toni Soler
Dirección: Marc Crehuet
Reparto: Alain Hernández, Queco Novell, Mireia Portas, Betsy Túrnez, Lluís Villanueva y Berto Romero
Escenografía: Hamo Studio y Manu Pagès
Vestuario: Catou Verdier
Diseño iluminación y efectos sonoros: Xavi Gardés
Caracterización: Helena Fenoy
Producción: Minoria Absoluta

Horarios: miércoles y jueves a las 20:30 horas; viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 22 a 29 €
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y media aproximadamente
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Jorge Pisa Sánchez

Estreno teatral: Shen Yun Performing Arts en el TNC.

cartel Shen Yun Performing ArtsShen Yun Performing Arts, la mejor compañía de danza clásica china, llega a España. La compañía, con sede en Nueva York y que reivindica en Occidente su cultura milenaria, estrena en Barcelona su espectáculo sobre 5.000 años de civilización china. Shen Yun se representará en cuatro únicas funciones.

El Teatre Nacional de Catalunya (TNC) acoge del 9 al 12 de abril el espectáculo de la prestigiosa compañía de danza clásica china Shen Yun Performing Arts. La obra, nunca antes vista en España, se estrena en Barcelona en el marco de su gira europea. El montaje, que también se representa en Frankfurt, Ámsterdam, Berlín, París y Milán, se ha convertido en un fenómeno internacional; millones de personas han sucumbido al encanto del show, hasta el punto de llegar a colgar el cartel de entradas agotadas en los teatros de EEUU.

La obra se traduce en un recorrido por las tradiciones milenarias de China, un viaje por los 5.000 años de cultura del imperio del Sol y tiene como fin revivir las leyendas e historias que desde la Revolución Cultural se habían destruido en China. Dos horas plenas de energía y sentimiento, con impresionantes acrobacias y coreografías, que deleitarán e inspirarán al público con cuatro únicas funciones.

Shen Yun Performing Arts nace en 2006 de la voluntad de un grupo de artistas chinos de poner en valor y revivir la esencia de los 5.000 años de historia de la cultura tradicional china, casi perdida por completo, desde la revolución cultural del Partido Comunista Chino. Desde sus inicios, la compañía, con sede en Nueva York, recurre a la libertad artística que le brinda Occidente para representar sus obras. Cada año, tres sub-compañías viajan simultáneamente durante seis meses por 100 ciudades de Norteamérica, Europa, Oceanía y Asia para transmitir el mensaje divino, la fusión entre el Cielo y la Tierra, fuera de las fronteras chinas.

Shen Yun Performing ArtsShen Yun (Shen Zhou), que significa “Tierra de lo Divino”, cuenta con los mejores bailarines entrenados del mundo de la danza china, con artistas que han sido galardonados con premios internacionales de danza, coreografía y música.

La danza y la música son los dos pilares fundamentales de esta gran producción multidisciplinar. Estrictos métodos de aprendizaje han hecho posible un espectáculo disciplinado y pulido, a través del cual se transmiten las personalidades y sentimientos de los artistas. El conjunto de bailarines, que ejecuta coreografías con gran expresividad y aparentemente fáciles para el público, danza al son de la música de una orquesta única, con música en vivo, que fusiona los tonos emotivos orientales con la energía de las cuerdas, percusiones y sonidos occidentales. Solistas, que utilizan la técnica del bel canto, completan el elenco de más de un centenar de artistas.

El vestuario de la obra, con más de 400 piezas, ha sido elaborado artesanalmente a medida para cada bailarín; un juego de contrastes de colores que ha facilitado la construcción de una impresionante puesta en escena, visualmente muy potente. Una pantalla escenográfica gigante proyectará digitalmente los escenarios y paisajes que serán testigos de la sucesión de actos y de las actuaciones que componen el montaje.

«Shen Yun» se representa en el TNC del 9 al 12 de abril de 2014.

Horarios: Miércoles 9 y jueves 10 de abril a las 20:30 horas; viernes 11 de abril a las 20:00 horas y sábado 12 de abril a las 16:30 horas.
Precio: de 45 a 115€.

Compra de entradas:
http://es.shenyunperformingarts.org/
http://www.ticketmaster.es

Crítica teatral: El caballero de Olmedo, en el Teatre Lliure.

cartel_el caballero de olmedo_LliureA veces uno se sorprende de la vigencia que en la actualidad tienen los clásicos en el teatro, y más en una sociedad conectada y virtual como la nuestra en la que lo nuevo y lo creativo priman sobre cualquier otro concepto. Para constatar este vigor el Teatre Lliure programa desde el pasado 14 de marzo El caballero de Olmedo, de Lope de Vega, una tragicomedia romántica en verso adaptada a los nuevos tiempos por Lluís Pascual y a la que da vida sobre el escenario la unión de fuerzas de La Kompanyia Lliure y la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico de Madrid.

Pascual realiza una nueva incursión en una obra que ya representara en el año 1992 en la Cour d’Honneur del Palacio de los Papas de Avignon. Ahora hace regresar el texto al Lliure y lo libra de toda su magnificencia escénica para proponernos un espectáculo de carácter minimalista. La idea es presentarnos un tablao flamenco sobre el cual los jóvenes actores y actrices de ambas compañías nos relatan la funesta historia de don Alonso y doña Inés. Imagínense, un espacio tan solo ocupado por diversas sillas es el ecosistema escénico sobre el que en todo momento veremos a los actores, de pie o sentados, dependiendo de si están actuando en ese momento o no. Una opción que fuerza al espectador a crear para sus adentros y de la nada todo el aparato escénico virtual y nos muestra, tan solo, el texto y las interpretaciones, dejando también el vestuario en un mix de prendas actuales y clásicas para aclimatar la representación.

Pascual y el Lliure han intentado de esta forma deshacerse del velo de clasicismo del texto original y acercarse a un público más joven, o al menos más actual, a través de la puesta en escena y del buen hacer de dos compañías jóvenes, todo ello acompañado por la veteranía actoral de Rosa María Sarda, que interpreta a la alcahueta Fabia, y la música y el cante de origo de Pepe Motos y Antonio Sánchez.

Así, pues, con este ropaje escénico todo o casi todo se reduce a las interpretaciones, en las que podemos observar algo parecido a dos frecuencias: una más castiza y pura, la que hace la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico y en la que destaca la interpretación de Francisco Ortiz, y una más contemporánea infundida por los miembros de La Kompanyia Lliure en la que cabe destacar las interpretaciones de Javier Beltrán como Don Alonso y Mima Riera como Doña Inés, a la par de la caracterización de Pol López como Tello, que si bien impacta por la dicción andaluza de su personaje, provoca que parte del texto no acabe de entenderse por el público. A lo que se sema el trabajo de Rosa María Sardà que reina sobre todos los actores por su gracejo, su veteranía y que además realiza tareas de conductora de la obra.

escena_el caballero de olmedo_LliurePor otra parte Pepe Motos y Antonio Sánchez potencian el toque poético de la obra con una música y percusión de corte flamenco que encaja a la perfección con la escenografía creada para la obra. Algo que no se llega a conseguir del todo con la utilización en la parte final del audiovisual, en el cual se nos muestran las formas del sol, de la luna y de la Tierra, símbolos a interpretar libremente por el público. La obra original se enriquece, además, con la interpretación de un tango por parte de David Verdaguer a estilo de entremés teatral entre acto y acto y que adapta la historia de desamor de El Caballero de Olmedo.

Pascual ha cortado y retocado el texto original, adecuando el contenido de la obra a los tiempos menos «clásicos» en los que vivimos, y ha pretendido sacar hierro a una historia ambientada en la primera mitad del siglo XVII. Y lo ha conseguido con nota si consideramos el nivel de los aplausos que recibe la obra tras su final. Si bien su propuesta obliga al espectador, y sobre todo a aquel que no conoce la historia, a esforzarse de veras para acabar de dar forma al relato en su fuero interno, algo que seguro se convierte en una barrera de entrada al público más joven, bastante ausente en la representación.

No esperen, pues, demasiado tiempo para comprobar qué pueden hacer Lluís Pascual y dos jóvenes compañías de teatro, asistidos por Rosa María Sardà y por la música de Pepe Motos, con una obra de Lope de Vega, ya que solo estará en cartelera hasta el próximo 13 de abril. Una cita con el pasado que seguro que les parecerá muy moderna.

«El caballero de Olmedo» se representa en el Teatre Lliure del 14 de febrero al 13 de abril de 2014.

Autor: Félix Lope de Vega
Dirección Lluís Pasqual
Reparto: Laura Aubert, Javier Beltrán, Paula Blanco, Jordi Collet, Carlos Cuevas, Pol López, Pepe Motos, Francisco Ortiz, Mima Riera, Antonio Sánchez, Rosa Maria Sardà, David Verdaguer y Samuel Viyuela González
Adaptación: Lluís Pasqual a partir de la versión de Francisco Rico
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: Alejandro Andújar
Iluminación: Lluís Pasqual y Fernando Ayuste
Dirección musical: Dani Espasa
Música y arreglos flamencos: Pepe Motos
Producción: Teatre Lliure y Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico

Horarios: de miércoles a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 17:30 y a las 21 horas y domingos a las 18 horas.
Precios: 29 €; 22 € (miércoles y sábado por la tarde, días del espectador); 24,50 € con descuento
Idioma: castellano
Duración: 1 hora y 20 minutos sin pausa
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Doña Rosita la Soltera o el lenguaje de las flores, en el TNC.

Pds_DOA_A_ROSITALorca representa siempre una oportunidad de aprendizaje e introspección. El primero por su carácter de registro arqueológico, para el público actual, respecto a los usos y costumbres de la España en la que vivió el poeta y dramaturgo y por el carácter de teatro de acción social que el autor puso en práctica. El segundo porque sus obras apelan a lo más íntimo del alma humana, a los pequeños grandes dramas de la vida que tan bien sabía poner en escena.

«Rosita (Nora Navas), una chica huérfana que vive en casa de sus tíos, en Granada, se ve obligada a separarse de su prometido (Albert Triola), que marcha a Argentina con su familia. Antes de partir, sin embargo, este promete a Rosita que tan pronto como pueda volverá para casarse con ella, siempre que esté dispuesta a esperarlo. La chica espera, pero la situación se prolonga durante años, mientras el ambiente opresivo e indiscreto de la ciudad de provincias va cayendo sobre la familia como una losa cada vez más pesada».

De nuevo Lorca nos propone un itinerario por la desdicha de la mujer en una sociedad tradicional y conservadora como lo era la española en la época en la que vivió el autor. La acción transcurre en Granada aunque se podría trasladar a cualquier otra ciudad del momento. Y reflexiona sobre la carencia de algo por parte de la mujer. Si en La casa de Bernarda Alba (1936) era el luto y la falta de libertad y en Yerma (1934) la incapacidad de dar a luz a un hijo, en Doña Rosita la Soltera o el lenguaje de las flores (1935) el autor recapacita sobre el drama de aquellas mujeres que al no encontrar esposo eran etiquetadas de solteronas por la sociedad, que las consideraba, en parte, algo inútil y sin sentido.

Para ello el autor emplea el símbolo de la rosa mutábile, una flor cuyo estado va mudando a lo largo del día hasta que queda reducida a la nada, una alegoría a las etapas de la vida y a lo que pasará a Rosita, la protagonista de la obra, la cual, crédula en las promesas de regreso de su prometido de América, irá mutando a lo largo de los tres actos en que está estructurada la representación. En el primero joven e ilusionada gracias al amor que siente hacia su primo; en el segundo, en la mitad de la treintena, resignada y aún a la espera de su amado en un entorno familiar y social que la va oprimiendo cada vez más; en el tercero vencida ya por la cruda realidad y por las promesas incumplidas.

La puesta en escena de Joan Ollé nos muestra el interior de la casa de una familia granadina de cierta posición, de la cual tan solo intuiremos el jardín exterior a través de las ventanas y de los diálogos. Los tonos de la escenografía son blancos, como el candor de la virginidad, aunque irán variando a la par que lo hace el drama. Adoptará tonos de ilusa esperanza al inicio, matices más alegres durante la reunión social que se celebra en la casa en el segundo acto, o los tonos trágicos finales, al verse la familia obligada a abandonar la vivienda debido a la hipoteca que firmara el tío (Enric Majó), movido por las esperanzas de ver casada a su sobrina. Un espacio en el que la música hará acto de presencia, ya sea la interpretada por los propios personajes o la compuesta por Paco Ibáñez y que adapta el poema Rosa Mutábile de Lorca. Un sencillo y verdadero gozo para los oídos.

_DSC4401.0La obra avanza, por otra parte, en un ascenso sostenido, esto es, arranca desde la felicidad contenida propia de la juventud y finaliza con una atmósfera trágica que recuerda a la obra de Chejov, testigo teatral del final de una época y de una clase social en Rusia entre finales del siglo XIX y principios del XX.

El reparto de la obra es holgado y en él destacan los personajes femeninos, como no puede ser de otra forma en una obra de Lorca. Nora Navas da vida a la desdichada Rosita, que irá envejeciendo física y emocionalmente a lo largo de la representación; Carme Elías encarna de forma más que convincente, como siempre, a la tía de Rosita, preocupada por el infortunado destino de su sobrina y el de toda la familia; Mercè Aránega ofrece el contrapeso cómico de la tragi-comedia al encarnar a la sirvienta, la cual ha trabajado desde hace tanto tiempo en la casa que se considera un miembro más de la familia. El resto de papeles están interpretados por Joan Anguera, Marta Betriu, Enric Cambray, Oriol Genís, Laura Guiteras, Mireia Llunell, Enric Majó, Victòria Pagès, Alba Pujol, Candela Serrat y Albert Triola.

De esta forma, y como decía al principio, Doña Rosita nos provee de una ficha arqueológico-teatral que nos habla de la sociedad española de finales del XIX y principios del XX y de lo difícil y a veces cruel que podía ser la presión social, sobre todo en una capital de provincia que vivía atenazada entre el peso inerte de la costumbre y las promesas del avance tecnológico y científico que anunciaban los nuevos tiempos. Una pugna que ya presagiaba el infortunio para España, Europa y el mundo entero.

Una ocasión para contemplar el arte poético con el que Lorca retrataba el mundo femenino y la capacidad del Nacional de hacer suyo un clásico, castellano en este caso, del que se apodera acto a acto, para mostrarnos la a veces trágica situación de la mujer en el pasado. Una mirada que nos convencerá, seguro, de lo mucho que han cambiado las cosas desde entonces, aunque el horizonte social en el que vivimos en la actualidad tampoco puede considerarse el mejor para las mujeres y los hombres que lo habitan.

«Doña Rosita la Soltera o el lenguaje de las flores» se representa en el TNC del 27 de febrero al 6 de abril de 2014.

Autor: Federico García Lorca
Dirección: Joan Ollé
Reparto: Joan Anguera Mercè Aránega Marta Betriu Enric Cambray Carme Elias Oriol Genís Laura Guiteras Mireia Llunell Enric Majó Nora Navas Victòria Pagès Alba Pujol Candela Serrat y Albert Triola
Música original: Paco Ibáñez
Movimiento: Andrés Corchero
Escenografía: Sebastià Brosa
Vestuario: Míriam Compte
Iluminación: Lionel Spycher
Sonido: Damien Bazin
Caracterización: Núria Llunell
Producción: Teatre Nacional de Catalunya

Horarios: miércoles y viernes a las 20:00 horas; jueves a las 17:00 horas; sábados a las 17:00 y a las 21:30 horas (excepto el sábado 1 de marzo a las 20:00 horas) y domingos a las 18:00 horas.
Duración: 1 hora y 45 minutos.
Idioma: castellano
Precio: 28 €; tarifa 50% y tarifa especial 24 €.
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Un jeta, dos jefes, en el Teatre Victòria.

cartel un jeta dos jefesEn el año 2010 descubrí la obra teatral de Goldoni cuando se representó en el Teatre Romea El cafè, que adaptaba el texto de La bottega del caffè, compuesta en el año 1750 por el dramaturgo veneciano. Sin duda un hallazgo digno de mencionar en una reseña. El año pasado tuve, además, la ventura de disfrutar con la acertadísima versión de Feréstecs que programó el Teatre Lliure, una forma magnífica de gozar del teatro fastuoso y afiladamente cómico de Goldoni. Desde entonces cualquier estreno o adaptación de sus obras es para mí una cita inexcusable y, al mismo tiempo, una promesa de entretenimiento garantizado. Con esa ilusión asistí al estreno de Un jeta, dos jefes en el Teatro Victòria y puedo asegurar que mis expectativas no fueron defraudadas.

En la producción de Un jeta, dos jefes, estrenada el pasado 16 de enero, podemos observar la participación de varias manos. La primera, claro está, la historia original escrita por Goldoni; la segunda la actualización y dirección británica llevada a cabo por Richard Bean y Alexander Herold respectivamente y la tercera una puesta en escena de la mano de Anexa y Paco Mir, lo que provee al espectáculo, en parte, de un ascendiente «made in» Tricicle, que se nota en varios momentos de la representación. Una mezcla que acaba dando como resultado un vodevil o comedia de enredo con una alta graduación humorística.

«Despedido de su banda, Dino se convierte en guardaespaldas de Mario. Pero Mario es en realidad María usurpando la identidad de su germano muerto, asesinado por su prometido Sebastián… Dino aprovecha la oportunidad de trabajar al mismo tiempo para Sebastián. Pero con el fin de evitar ser descubierto tendrá que mantener a sus dos “jefes” lejos el uno del otro… ¿Sencillo, no?«

Como pueden ver el enredo y los efectos cómicos del mismo están servidos con una sinopsis de este tipo. Tenemos enfrente, por tanto, una comedia que adopta, desde el principio, un ritmo desenfrenado y que tiene todos los elementos para hacerles pasar un muy buen rato.

elenco dos jetas un jefeUna propuesta construida a partir de la actuación de un grupo de actores en la que sobresale por encima de todos la interpretación de Diego Molero, que se convierte, así, en el acierto clave para el éxito de la obra, y cuyo esfuerzo se ve recompensado al final de cada función. A Molero le acompaña un elenco compuesto por Mireia Aixalà, Jofre Borràs, Josep Maria Gimeno, Toni González, Anna Gras, Maria Lanau, Miner Montell, Miquel Ripeu y Xavier Serrat que se dejan la piel para provocar las continuas carcajadas del público asistente. La obra, además, consigue romper en varios momentos el límite impuesto por la cuarta pared e interaccionar con el público, generando algunos de los momentos más hilarantes de la representación y alguna que otra sorpresa enmascarada.

La dirección de Alexander Herold conecta con la adaptación de Mir y favorece el desarrollo de unas formas a veces muy cercanas a la slapstick comedy, adecuadas para una representación a veces alocada de este tipo y que lucen, por ejemplo, en la escena de la comida en el restaurante, proveyéndo a la obra de un ritmo trepidante y de algunos toques de producción de cuño madrileño, a lo que se suma una construcción de escenografía cariñosamente clásica que recuerda otros tiempos. Además la obra utiliza los tiempos muertos entre acto y acto no solo para distraer al público con actuaciones musicales interpretadas por el Amélie Angebault Quartet sino también para urdir ante el telón mini-representaciones cómicas llevadas a cabo por el propio elenco de la obra. Tampoco le faltan elementos de cercanía al actuar algunos de los personajes en catalán, ya que la obra está ambientada en una región mediterránea sin identificar allá por los años 60.

Así, pues, Un jeta, dos jefes es un divertimento teatral, pero uno muy particular destinado, por tanto, a un público concreto que no es otro que aquel que quiera librarse, al menos durante las dos horas y media que dura la obra, de los problemas cotidianos y disfrutar del sentido del humor del maestro Goldoni, adaptado a una mentalidad más moderna por Bean y avecinado espacial y teatralmente por el buen hacer de Alexander Herold y Paco Mir.

«Un jeta, dos jefes» se representa en el Teatre Victòria hasta el 30 de marzo de 2014.

Autor: Carlo Goldoni
Dirección: Alexander Herold
Adaptación: Richard Bean
Adaptación: Paco Mir
Reparto: Diego Molero, Mireia Aixalà, Jofre Borràs, Josep Maria Gimeno, Toni González, Anna Gras, Maria Lanau, Miner Montell, Miquel Ripeu y Xavier Serrat
Música: Amélie Angebault Quartet
Escenografía, Diseños y Vestuario: Jordi Bulbena
Iluminación: Ignasi Morros
Caracterización: Toni Santos
Producción: ANEXA

Horarios: miércoles y jueves a las 20:30 horas; viernesa a las 21:30 horas; sábados a las 18:30 y a las 22:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 23 a 35 €
Duración: 2 horas y 20 minutos
Idioma: castellano y catalán
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: La fuerza del destino, en el Teatro Tívoli.

TEATRE_BARCELONA-la_fuerza_del_destino_mecano_0A nadie se le escapa que el recuerdo y el vintage están cada vez más de moda, y con ellos la voluntad de hacer negocio aprovechando el tirón de la nostalgia que el paso del tiempo dejó en nosotros. No es de extrañar, pues, que el teatro se apunte a esta moda propia del siglo XXI y que los espectáculos-homenaje a grupos o artistas de moda de ayer sean cada vez más numerosos.

De Mecano tuvimos la oportunidad de disfrutar en el año 2009 del espectáculo Hoy no me puedo levantar, que ya ejercía de homenaje a la carrera musical de uno de los grupos españoles más populares de los años 80 y 90. Ahora le llega la oportunidad a La fuerza del destino, un nuevo homenaje teatro-musical al grupo creado por los artistas de los musicales de Nacho Cano.

Esta vez la propuesta se centra casi en su totalidad en la interpretación de los temas de Mecano, dejando a un lado la construcción de una historia que de pie a cada uno de los temas. Existe, sí, un hilo conductor en la idea de un viaje simbólico por el metro de cualquier ciudad, aunque es en verdad tan laxo que muchas veces la interpretación de un tema tras otro substituye, en la práctica, a cualquier elemento de cohesión.

Del espectáculo ya te puedes imaginar el formato: la interpretación actualizada de las canciones más famosas de Mecano, interpretados por Edu Morlans, Ángel Muñoz y Mapi Molina. Los temas se han aclimatado a los nuevos tiempos y a nuevos estilos, por lo que no oiremos los arreglos originales, seguramente algo ya desfasados, en algunos casos, para la altura de siglo en el que nos encontramos. Aún así, el espectáculo, te lo aseguro, te transporta a otros tiempos, a aquellos en los que las emisoras de radio no dejaban de emitir los grandes temas creados por los hermanos Cano y tan sensualmente interpretados por Ana Torroja.

La_fuerza_del_destinoSobre el escenario nos hallamos, así, con 3 cantantes, 5 músicos y un cuerpo de baile que acompaña la interpretación musical de cada uno de los temas. El espectáculo-musical se organiza en dos partes con un descanso entre ellas. Aunque la primera parte no acaba de arrancar todo lo bien que debiera respecto a la fuerza y el ritmo sobre el escenario, incluye, sin embargo, algunos de los temas más significativos del grupo como Cruz de navajas, Mujer contra mujer, Hijo de la luna o Aire. La segunda parte sí que adopta desde su inicio un tono más movido incorporando algunos de los temas más animados del grupo como Una rosa es una rosa (con una presentación y representación de nota), Me cuesta tanto olvidarte, No controles, Qué pesado, Cementerio, Un año más o La fuerza del destino, tema que da nombre al espectáculo. Un itinerario musical, sin embargo, deslucido por problemas técnicos de sonido que tachonaron, más de una vez, la representación del espectáculo, aunque seguro que habrán sido solucionados tras la noche del estreno.

En el apartado de los intérpretes-cantantes Edu Morlans, Ángel Muñoz y Mapi Molina llevan a cabo un buen trabajo, cada uno de ellos interpretando y transformando la magia de las canciones de Mecano, si bien Edu Morlans dota al espectáculo de una simpatía y una naturalidad especial, reconocida a la hora de los aplausos finales.

Todo ello conforma, pues, una oportunidad ineludible para todos los fans de las canciones de Mecano y para aquellos que quieran pasar un muy buen rato cantando y bailando, sí, también bailando, los temas de un grupo sin par en la historia de la música española.

La fuerza del destino” se representará en el Teatro Tivoli del 6 al 23 de marzo de 2014.

Música y letra: Jose María Cano y Nacho Cano
Producción Ejecutiva: Alexander Pantchenko y Mapi Molina
Dirección Artística: Pedro Casas y Mapi Molina
Dirección Escénica: Hansel Cereza
Guión: Jesús Sanz Sebastián y Pedro Casas
Coreografías: Alberto Escobar
Dirección Musical y Arreglos: Alexander Pantchenko
Diseño de iluminación: Lluís Martí y Guillermo Díaz
Diseño de sonido: Rafael Segura
Vestuario: Rocío González
Bailarines: David Escudero, Susana Lara, Tamara Moyo, Irene Bayó, Josete Rivas, Elisa Díaz, Víctor Pans y Edu Morlans
Cantantes: Mapi Molina, Ángel Muñiz y Edu Morlans
Músicos: Alexander Pantchenko, Iván del castillo, Goiko Martínez, Pepe Curioni y Francois Le Goffic

Horarios: Jueves y viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas
Precio: a partir de 25 €
Duración: 130 minutos (descanso 15 minutos)

Gira 2014 LFDD:

31 de enero y 1 de febrero, La Coruña
14, 15 y 16 de febrero, Alicante
26 de febrero, Nuevo Teatro Alcala (Madrid)
6, 7, 8, 9, 13,14,15,16,20,21,22 y 23 de marzo, Teatro Tívoli (Barcelona)
28, 29 y 30 de marzo, Murcia
12 de abril, Málaga
10 de mayo, Alcantarilla (Murcia)
16 de mayo, Torrejón de Ardoz
17 de mayo, San Sebastián de los Reyes
18 de mayo, Arganda del Rey
23 y 24 de mayo, Vitoria

Más información:

http://www.lfdd.es/
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica cinematográfica: 300: El Origen de un Imperio, de Noam Murro.

cartel_300_el origen de un imperioEl pasado 7 de marzo se estrenó en los cines españoles 300: El origen de un imperio, segunda entrega del film 300 dirigido por Zack Snyder en el año 2006 y basado en la novela gráfica de Frank Miller, que relata la batalla de las Termópilas desde el punto de vista espartano. 300: El Origen de un Imperio nos vuelve a situar en el enfrentamiento entre persas y griegos durante la II Guerra Médica en la que ya se ambientaba la primera película, aunque con la voluntad de ampliar el punto de vista del relato del conflicto.

300: El Origen de un Imperio inicia su trama tras la derrota de los espartanos de Leónidas en las Termópilas (480 a.C.), tal como vimos en la primera entrega, si bien, el film realiza un breve flashback que nos sitúa en la batalla de Maratón, ocurrida 10 años antes, en la que los persas de Darío I (Igal Naor) se enfrentaban por primera vez a los griegos continentales para mostrarnos las primeras gestas del ateniense Temístocles (Sullivan Stapleton). Seguidamente el film nos narra la muerte de Darío I, herido en la batalla, y la conversión de Jerjes (Rodrigo Santoro) en dios, tras lo cual la película nos vuelve a relatar el enfrentamiento de griegos y persas durante la II Guerra Médica pero no desde la restringida perspectiva espartana, que ya hiciera el primer film, sino desde el punto de vista de la Hélade liderada por Atenas y por Temístocles, uno de sus ciudadanos más célebres.

Lo primero que he de decir aquí es que aquel que busque veracidad histórica se ha equivocado de película. Como ya saben el film se basa en la novela gráfica de Frank Miller que a su vez adapta para un cómic gótico de acción los acontecimiento históricos arriba indicados. Dicho esto, no esperen hallar en 300: El Origen de un Imperio una trama histórica fidedigna, por lo que tan solo queda analizar la película como lo que es, una propuesta de entretenimiento.

El-origen-de-un-imperio_2300: El Origen de un Imperio es un calco bien hecho de 300 aunque su escenario principal no es el paso de las Termópilas sino el mar, y más concretamente las aguas cercanas a Salamina, escenario de la otra gran batalla de la II Guerra Médica, por lo que el calco transforma la acción bélica en tierra firme por batallas navales. Si en 300 veíamos la heroica defensa espartana en 300: El Origen de un Imperio seremos testigos de la audaz defensa de la reducida armada griega liderada por Temístocles frente la gigantesca flota persa capitaneada por la renegada Artemisia (Eva Green). Por lo tanto los rivales cambian ostensiblemente. Si en 300 las figuras principales del enfrentamiento fueron el bueno de Leónidas y el pérfido Jerjes, en la nueva entrega el enfrentamiento principal es el del astuto Temístocles contra la violenta Artemisia, por lo que, tristemente Jerjes, el «malo maloso» de la primera entrega, queda aquí reducido a un lastimero segundo plano, brillando tan solo cuando se nos explique su transfiguración de mortal en dios.

De esta forma, como les decía, la plantilla argumental es la misma, hecho que se potencia al ser idéntico, también, el envoltorio, esto es, un estilo al que podríamos definir como gótico o sombrío de la Antigüedad, basado en escenarios tenebrosos, tonalidades cobrizas y oscuras, violencia expresa y gratuita, batallas con momentos en ralentí, chorretones de sangre y escenas en 3D, todo ello potenciado con cantidades ingentes de músculo griego. Un trabajo de clonación que se le ha ofrecido a Noam Murro, un director que solo posee un film en su haber, la comedia Gente inteligente interpretada por Dennis Quaid, Thomas Haden Church y Sarah Jessica Parker en 2008.

Aunque a diferencia de la primera entrega, que asentó una nueva manera de narrar visualmente el peplum de acción seguida por series como Espartaco sangre y arena y films como Hércules, El origen de la leyenda, 300: El origen de un imperio se convierte, como decía, en un copia que aporta pocas cosas nuevas, aparte de la figura afligida y vengativa de Artemisia o el color de las capas griegas, que en este caso son azules, en vez de las rojas espartanas.

Otra de las novedades que presenta el film es la relación que se establece entre Temístocles y Artemisia. Si bien deriva, en parte, del modelo Jerjes – Leónidas de la primera entrega, en 300: El origen de un imperio la relación de amor y odio entre los dos rivales se enriquece por una tensión sexual resuelta infructuosamente en la única escena de sexo del film, y por una definición algo diferente de los personajes principales: una Artemisia mala hasta los huesos pero a la vez sola en un mundo de hombres y necesitada de un compañero a su altura, y un Temístocles que pierde algo de gallardía y carácter con respecto a el bravo Leónidas, pero que gana en inteligencia e instinto político, algo que le dota, esta vez sí, de un fondo más histórico y convincente al personaje. Aunque es precisamente este hecho el que más han criticado aquellos que han analizado el film, evidenciando la larga sombra del Leónidas encarnado por Gerard Butler que planea sobre la interpretación de Sullivan Stapleton, una confrontación de la que sale perdiendo, según dicen, este último. Sin embargo, personalmente creo que los personajes son distintos y que por ello no se podían representar de la misma forma.

El-origen-de-un-imperio_1Aún así, aunque 300: El origen de un imperio es un film correcto, si lo comparamos con su antecesora pierde algo en relación al ritmo de la acción y en que la nueva entrega sigue paso a paso la estructura narrativa del primer film, lo que le niega frescura y originalidad. 300: El origen de un imperio no ha intentado innovar en nada y se ha contentado con imitar las claves del éxito de la primera, hecho que, aún a su pesar la hace mantenerse bajo la sombra de 300.

El film mantiene, por otra parte, ya que estamos ubicados en el mismo conflicto, la oposición entre una Grecia democrática y libre (reflejo de nuestro Occidente modelo de civilización) y un Oriente tiránico y opresivo (translación, a su vez, de la actual amenaza que proviene de Asia y del mundo musulmán), premisa que no deja de ser a-histórica aunque genera, de nuevo, un buen grado de tensión argumental para un cómic y un film que necesitan materializar el bando de los buenos y el de los malos.

Por lo que respecta a las interpretaciones no hay mucho que decir, ya que la franquicia 300 no muestra demasiado interés en este apartado. Aún así, el persa Jerjes y la espartana Gorgon, viuda de Leónidas, mantienen los referentes interpretativos de la primera entrega, mientras que Artemisa encarna certeramente el odio y las ansias de revancha de una mujer maltratada por un mundo masculino y violento y Temístocles encarna a un líder griego frío y calculador que se esfuerza por mantener la autoridad sobre sus hombres.

Resumiendo, 300: El origen de un imperio es más de lo mismo narrado desde un punto de vista más global, un film mucho más que correcto pero que no se sale ni un milímetro del canon trazado por su predecesora, por lo que gustará a aquellos a los que les gustó la primera entrega, y dejará indiferente a los que no les interesó demasiado la historia narrada en 300.

Título: 300: El Origen de un Imperio
Título Original: 300: Rise Of An Empire 3D
Director: Noam Murro
Guión: Zack Snyder y Kurt Johnstad
Reparto: Eva Green, Rodrigo Santoro, Jack O’Connell, Sullivan Stapleton, Ashraf Barhom, Callan Mulvey, Yigal Naor, Steven Cree, Andrew Pleavin, Mark Killeen, Andrei Claude
Nacionalidad: Estados Unidos
Género: Aventuras, Acción, Histórica
Fecha de Estreno España: 7 de Marzo de 2014
Productoras: Legendary Pictures, Virtual Studios y Cruel and Unusual Films
Distribución: Warner Bros. Pictures
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: L’encarregat, en el Teatre Lliure.

cartell_encarregatLa densidad del teatro de Pinter se escapa, las más de las veces, de la fácil comprensión por parte del espectador, algo que se puede confirmar en montajes como El muntaplats (Nau Ivanow, 2009), Celebració (Teatre Lliure Gràcia, 2011) o Terra de ningú (TNC, 2013). Las ideas que contienen sus textos acostumbran a enfundarse en vaguedades antes de alcanzar al público. Si bien tanto las situaciones como las relaciones que mantienen los personajes de sus obras captan la atención de todo aquel que opta por asistir a alguna de sus representaciones.

Un ejemplo de ello lo representa L’encarregat, otro nuevo intento y todo un acierto del Lliure de hacerse con la esencia escénica del dramaturgo inglés. Una propuesta dirigida por Xicu Masó e interpretada por el trío compuesto por Carles Martínez, Albert Pérez y Marc Rodríguez.

«Tras una pelea en un café, Anton acoge en su casa a un indigente, Daunis, para que pase la noche. A la mañana siguiente aparecerá Miki, el hermano de Anton, y los tres personajes empezarán a convivir en un triángulo magnético. Anton propondrá a Daunis que se convierta en el encargado del inmueble. Pero Daunis, para seguir protegido del mundo exterior, perturbará la vida en el interior de este habitáculo«.

La historia da inicio con la llegada de Anton y Daunis a la habitación/trastero de la que nunca saldremos como espectadores. Así, pues, la trama nos transporta a un universo interior en el que convivirán tres hombres muy diferentes entre ellos y en el que se establecerán relaciones de poder y subordinación que irán evolucionando a lo largo de la representación. Algo parecido a lo que el mismo  Pinter, de la mano de Xavier Albertí, nos mostró en Terra de Ningú, obra representada en el TNC el año pasado, y en la que veíamos como también un espacio interior se abría a un intruso, hecho este que provocaba una alteración de las relaciones existentes en él.

En L’encarregat, escrita por Pinter 14 años antes, asistimos a una situación muy parecida en la que la habitación donde se desarrolla la acción queda casi totalmente aislada del exterior. De esta forma la obra transcurre en una irrealidad temporal y espacial de la que nunca acabaremos de conocer su significado y que obligará al espectador, de forma particular, a dotarla de contenido. En ella se nos habla de las relaciones que establece el ser humano, en este caso un trío de personajes que se esforzarán por imponerse los unos a los otros utilizando poco más que la palabra. Una coexistencia que se convertirá en difícil y que guiará el avance de la trama.

L'encarregatPinter se esfuerza en mantener la incógnita sobre el pasado de sus personajes, excepto en el caso de Anton, encarnado por Carles Martínez, del que conoceremos su trágica historia en uno de los momentos más arrebatadores de la representación. De ahí que los personajes se diluyan en los contornos de la habitación que ocupan reflexionando sobre la futilidad de sus vidas y, también, sobre la insignificancia de las nuestras.

La obra posee elementos de intriga y de comedia. La primera se plasma en la incertidumbre con la que nos salpica la irrealidad que vemos sobre el escenario y la segunda, aunque no tan manifiesta, es generada por lo absurdo de las situaciones. A través de ambos componentes la obra nos permite reflexionar sobre los estrafalarios mundos internos que nos afanamos en erigir los seres humanos para mantener, a toda costa, nuestra propia ficción de dignidad, la cual tratamos de evidenciar a los demás y a veces contra los demás, de ahí que en la obra el indigente se considere incluso capacitado para denostar a los inmigrantes que cree que ocupan el inmueble, ya sean «moros, negros o rumanos«.

Masó se ha esforzado por ser fiel a la obra original de Pinter no solo en relación al texto sino también en su componente espacial. Por eso nos sorprende una escenografía que nos muestra una habitación, que bien podría ser un trastero, repleto de reliquias del pasado y de recuerdos que no sirven para nada, como las vidas de las personas que ocupan la estancia. Los únicos cambios que se han tenido en cuenta son los relativos a las referencias geográficas del texto original, muy presentes en la obra, con el objetivo de potenciar la cercanía de la trama al espectador.

En el apartado de las interpretaciones hallamos un triángulo interpretativo algo descompensado. Si bien Carles Martínez y Albert Pérez convencen con nota en sus roles respectivos de anfitrión algo afectado mentalmente y de indigente henchido de dignidad, Marc Rodríguez no abandona su línea interpretativa habitual sobre los escenarios, algo que afecta, en parte, el resultado final de una obra basada primordialmente en las interpretaciones del reparto.

L’encarregat, además, nos presenta de una forma muy cercana no solo el drama de los sin techo, y por tanto también de forma colateral el de los desahucios, tan ubicuos en la orgullosa y civilizada sociedad occidental en la que vivimos, sino que nos acerca al mundo de aquellos que no saben qué hacer con sus vidas, que malgastan su existencia sin las fuerzas necesarias para hacerse valer y que deambulan a nuestro alrededor sin un objetivo claro en el que invertir toda su energía y su empeño. Algo que, por desgracia, vemos cada vez más a menudo no solo por las calles de nuestra ciudad, sino también por los interiores de los edificios que la pueblan.

«L’encarregat» se representa en el Teatre Lliure Montjuïc del 20 de febrero al 16 de marzo de 2014.

Autor: Harold Pinter
Dirección: Xicu Masó
Reparto: Carles Martínez, Albert Pérez y Marc Rodríguez
Traducción: Ernest Riera i Arbussà
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: María Araujo
Iluminación: August Viladomat
Sonido: Igor Pinto
Producción: Teatre Lliure

Horarios: de miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:30 horas
Precio: 29 €; 22 € (miércoles y sábados por la tarde, días del espectador); 24,50 € con descuento
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y 35 minutos sin pausa
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Jorge Pisa Sánchez