Archivo de la categoría: Historia

Rey, exilio y la Monarquía española

La llegada del Estado liberal y más tarde del Estado moderno no ha sido, visto lo visto, demasiado positiva para la monarquía española.

Si el siglo XIX comenzó ya mal para la institución con el acuerdo-expulsión de Carlos IV y Fernando VII por parte de Napoleón, en aquellos momentos amo y señor de Europa, y el nombramiento del hermano de este, José Bonaparte (1808 – 1813) como rey de España, la derrota del emperador francés y el regreso de Fernando VII el deseado (1814 – 1833), no supuso con el tiempo ninguna mejora.

El séptimo de los Fernandos españoles no destacó por sus formas liberales, y no fue hasta la regencia y el reinado de su hija Isabel II, que las reformas comenzaron su andadura en suelo español. Aún así, esta reina, por incapacidad propia o por la de sus sucesivos gabinetes, acabó exiliándose de nuestro país debido a la senda autoritaria de sus gobiernos y a la alargada sombra de corrupción que se cernía sobre la reina y la camarilla próxima al poder.

El reinado de Amadeo I (1871-1873), el nuevo rey buscado en Europa tras la expulsión de los Borbones, fue efímero y su abdicación desembocó en la proclamación en el año 1873 de la Primera República Española (1873 – 1874), también de corto recorrido.

Tras el fracaso del primer intento republicano español, regresaron los Borbones en la persona de Alfonso XII (1875 – 1885), el único monarca Borbón español que junto a Fernando VII murió en suelo patrio durante los siglos XIX y XX. A Alfonso XII le sucedió su hijo Alfonso XIII, cuyo reinado, tachado también de corrupción y mala gestión, en un momento en el que en Europa estaba en ascenso el fascismo, le llevó a exiliarse tras la victoria en las elecciones municipales de abril de 1931 de las candidaturas republicanas en la mayoría de capitales de provincia del país.

Tras el hiato de la Segunda República (1931 – 1936) llegó la Guerra Civil (1936 – 1939) y la dictadura franquista (1939 – 1975), dos de los episodios más dramáticos de la historia de nuestro país.

Los Borbones tuvieron una nueva oportunidad de reinar al final de la dictuadura, cuando en el año 1969 Juan Carlos I fue designado príncipe de España y sucesor a título de Rey. La Transición no llegó a nuestro país sin peligros que la acecharan, y Juan Carlos I tuvo un papel destacado a la hora de hacer fracasar el golpe de estado del año 1981, un protagonismo que estabilizó los primeros gobiernos democráticos y consolidó la figura del nuevo y joven monarca.

La historia, sin embargo, parece tozuda, y nos recuerda constantemente que las ansias y las ilusiones quedan, las más de las veces, aplastadas por la fría realidad. El currículo de Juan Carlos I ha ido oscureciéndose a medida que ha pasado el tiempo. A la que podríamos considerar su primera abdicación, tras su comportamiento poco ejemplar en plena crisis económica, accidentándose cazando elefantes en Botsuana en 2012 junto a la que se dice que era su amante, mientras en España se sufrían los golpes más duros de la crisis económica, se han ido sumando recientemente informaciones sobre la actuación presuntamente corrupta del monarca al recibir comisiones millonarias por sus gestiones en la construcción del AVE en la Meca, por la transferencia de estas a cuentas externas y por la investigación de cuentas opacas a su nombre en paraísos fiscales. Un cóctel este que afecta y de lleno a la Monarquía y a su actual representante, su hijo Felipe VI, al que la herencia de su padre pone en un grave apuro y también a la estructura institucional de un país que ha sufrido en los últimos tiempos un desgaste destacado.

Uno piensa, cuando puede, que la realidad es a veces más dura de lo que debería. Asistimos atónitos a constantes noticias que afean, por decirlo de algún modo, la imagen de nuestro país, incluso para nosotros mismos. Cuando comenzábamos a recuperarnos algo de la crisis económica, cuando el país parecía superar de alguna forma la parálisis política e institucional, cuando el Covid-19 hace estragos en la población y en la económica españolas, nos alcanza la deriva de un monarca emérito que abandona el país con nocturnidad y alevosía, todo ello envuelto en un oscuro halo de secretismo que hace que lo que podría haber sido una gestión más o menos aceptable de la crisis de la Corona se convierta en un hecho que genera chistes, sorpresa y decepción en la población española.

Fuera, incluso, del debate Monarquía – República, uno aspira a que sea quien sea quien gobierne o tenga responsabilidades de gobierno, al menos haga bien su trabajo, y no se engarce en comportamientos poco éticos comprometiendo la historia y la imagen de nuestro país y sobre todo, no defraude el trabajo de todos y todas aquellas que se esfuerzan día tras día rodeados de dificultades en tirar adelante con sus vidas y que necesitan, cada vez más, ejemplos claros de que sus responsables políticos trabajan no para enriquecerse ellos mismos, y aquí no me refiero tan solo a la monarquía, sino para mejorar las condiciones de vida de aquellos y aquellas a las que representan.
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Jorge Pisa

Historia: La peste negra (1346 – 1353), La historia completa, Ole J. Benedictow, Ed. Akal

La peste negra_1346 - 1353_La historia completa_portadaHoy os presentamos en Culturalia La peste negra (1346 – 1353), La historia completa, de Ole J. Benedictow, La historia definitiva de la pandemia que cambio el curso de la historia medieval

La Peste Negra fue un desastre de tal magnitud que no sólo sacudió los cimientos económicos y sociales del Viejo Mundo, sino que cambió el curso de la historia humana. El presente libro constituye la primera historia y valoración exhaustiva de su desarrollo y de la muerte y devastación que dejó tras de sí en todos los países por donde pasó.

Los numerosos estudios locales sobre la Peste Negra publicados durante los últimos cuarenta años en diversos idiomas y en una multiplicidad de artículos han sido recopilados sistemáticamente y analizados a fondo por primera vez en esta obra, que expone con claridad y analiza en detalle las características médicas y epidemiológicas de la enfermedad, su origen geográfico, su difusión por Asia Menor, Oriente Medio, el norte de África y Europa, y la mortalidad sufrida en los países y regiones para los que existen estudios satisfactorios. El modo, ritmo y estacionalidad de la propagación, revelados mediante un examen atento de esos estudios, reflejan con exactitud los trabajos médicos actuales y los estudios clásicos sobre la epidemiología de la peste bubónica.

La extensa investigación de Benedictow permite ver con claridad que la verdadera tasa de mortalidad fue muy superior a la que se había pensado en el pasado. A la luz de sus descubrimientos, el análisis expuesto en la última parte del libro, donde se demuestra que la Peste Negra constituye una encrucijada de la historia, adquiere un nuevo significado.

Ole J. Benedictow es un historiador noruego. Estudió en la Universidad de Oslo, donde se doctoró, siendo especialista en Baja Edad Media. A lo largo de su carrera, ha trabajado como profesor de Historia Medieval. Es profesor emérito de Historia en la Universidad de Oslo.

Benedictow ha destacado por su trabajo de investigación y divulgación sobre las grandes plagas que asolaron Europa durante la Edad Media, con especial atención a la Peste Negra y a sus efectos en los países nórdicos.

Título: La peste negra (1346 – 1353), La historia completa
Autor: Ole J. Benedictow
Editorial: Akal
Colección: Anverso
Materia: Ciencias humanas y sociales, Ciencias naturales y técnicas, Historia, Biología, Medio Ambiente y Geología, Medieval
Idioma: Castellano
ISBN: 978-84-460-4978-4
Fecha publicación: 22 de junio de 2020
Páginas: 692
Formato: Cartoné,  14 cm x 22 cm
Precio: 27€

Historia: El Sacro Imperio Romano-Germánico. Una historia concisa, de Barbara Stollberg-Rilinger, La Esfera de los Libros

Hoy os presentamos El Sacro Imperio Romano-Germánico. Una historia concisa, de Barbara Stollberg-Rilinger, un relato elegante, conciso y estimulante de la historia de los territorios del Sacro Imperio.

El Sacro Imperio Romano-Germánico surgió en la Edad Media como una unión poco cohesionada de estados alemanes y ciudades-estado bajo el gobierno supremo de un emperador.

En una narración que abarca tres siglos turbulentos, Barbara Stollberg-Rilinger lleva a los lectores desde la era de la Reforma en los albores del siglo XVI hasta su crisis, desde la consolidación de la Paz de Augsburgo hasta la furia destructiva de la Guerra de los Treinta Años, desde el conflicto entre Austria y Prusia a la caída del Imperio en la era de la Revolución Francesa.

Barbara Stollberg-Rilinger
Barbara Stollberg-Rilinger

Esta historia es una introducción incomparable a este período trascendental en la historia de Europa, una nueva interpretación que revela por qué el Sacro Imperio no fue un estado fallido, como creen muchos historiadores.

Barbara Stollberg-Rilinger estudió Historia, Literatura Alemana e Historia del Arte en la Universidad de Colonia, donde obtuvo su doctorado en 1980. Desde 1997, ocupa la cátedra de Historia Moderna en la Universidad de Münster. En 2018, fue nombrada rectora del Instituto de Estudios Avanzados de Berlín. Sus principales áreas de investigación incluyen la cultura política del Sacro Imperio Romano, símbolos sociales y políticos, metáforas, rituales y procedimientos de la época moderna temprana, y la historia de las ideas. Recientemente, ha publicado la biografía Maria Theresa. The Empress in her time.

Título: El Sacro Imperio Romano-Germánico. Una historia concisa
Autora: Barbara Stollberg-Rilinger
Editorial: La Esfera de los Libros
Colección: Historia
Fecha de publicación: 8 de enero de 2020
Páginas: 155
ISBN: 9788491647102
Formato: 16×24 Cartoné
Precio:
• Tapa dura: 17,9 €
• eBook: PVP: 7,99€

El Museo Nacional Arqueológico de Tarragona (MNAT) reabre sus puertas

El Museo Nacional Arqueológico de Tarragona (MNAT) reabre desde ayer sus puertas en la fase de desescalada e invita al público del Camp de Tarragona a visitar la exposición Tarraco/MNAT en el Tinglado 4 del Moll de Costa.

El MNAT es el primer museo catalán que recupera su actividad con la exposición Tarraco/MNAT, que permite disfrutar de la su extraordinaria colección  y realizar un recorrido por ocho siglos de la antigua Tarraco, la capital de la provincia romana Tarraconense.

Podréis contemplar la Muñeca de Marfil, el mosaico de la Medusa, las efigies de Antínoo o del emperador Lucio Vero, la extraordinaria colección de estatuaria del teatro romano o el conjunto de la Villa romana de Els Munts, entre otras muchas piezas singulares.

La exposición se podrá visitar de manera individual, o en grupos de convivencia, dentro del horario habitual: de martes a sábado de 9.30 a 18 h y domingo de 10 a 14 h. Además, hasta el día 31 de mayo la entrada será gratuita.

Exposicion TarracoMNAT_1

Para garantizar la seguridad de la visita, la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural ha estado trabajando en el plan de desconfinamiento de los museos. Esto ha comportado la revisión e implantación de medidas y protocolos para garantizar la seguridad de visitantes, trabajadores y de la colección.

Se han instalado medidas de protección, información y señalización, y se han adecuado los espacios a los requerimientos normativos. Se han modificado y adaptado los horarios y protocolos, tanto de atención al público como de limpieza, para garantizar la correcta atención a los visitantes y a los usuarios.

Visita al Museo
• La visita se puede hacer individualmente o en grupos de convivencia.
• De momento solo pueden visitar la exposición las personas que viven en la región sanitaria del Camp de Tarragona.
• Durante la visita se tiene que llevar una mascarilla puesta, tanto los adultos como los niños.
• Hay que respetar la distancia física de 2 metros, y seguir las indicaciones del personal del museo para evitar el contacto.
• La tienda del museo estará abierta.
• Se acepta solo el pago con tarjeta.

Para complementar la visita
Los visitantes pueden descargarse la audioguía de visita disponible en la APP de museos Visitmuseum. La romana Faustina les acompañará y les explicará la historia de Tarraco en el recorrido por los once ámbitos que componen la exposición.

En breve estará disponible un itinerario pensado para las familias, que también se podrá descargar en móviles y tabletas.

En la página web www.mnat.cat se pueden consultar y descargar recursos diversos sobre la colección y los yacimientos y monumentos que gestiona el museo.

Si tienes dudas, puedes ponerte  en contacto con el museo:
• Correo: mnat@gencat.cat
• Teléfono: 977 23 62 09
• Teléfono: 977 74 74 85

Museo: Museo Nacional Arqueológico de Tarragona (MNAT)
Dirección: Tinglado 4 del Moll de Costa (Puerto de Tarragona)
Fechas esposición: A partir del 19 de mayo
Horarios y precios: www.mnat.cat

Actualidad: El naufragio de las civilizaciones, Amin Maalouf, Alianza Editorial

El naufragio de las civilizaciones_Amin Maalouf_1Os presentamos hoy en Culturalia El naufragio de las civilizaciones, de Amin Maalouf, un libro que nos propone una reflexión sobre el mundo en el que vivimos, una mirada atenta a la realidad política, económica y social del siglo XXI.

Cuando los espectaculares avances tecnológicos de nuestros días nos han facilitado el acceso al conocimiento como nunca hasta ahora, que vivamos más y mejor, que el “Tercer mundo” se desarrolle…, cuando por primera vez se podría conducir a la humanidad hacia una era de libertad y progreso, el mundo parece ir en dirección opuesta, hacia la destrucción de todo lo conseguido.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Hace unos años, Amin Maalouf nos hablaba de que “nuestras civilizaciones se agotan” en El desajuste del mundo y en Identidades asesinas, y aportaba las razones: la desconfianza hacia el “Otro”, la xenofobia, la intolerancia política y religiosa, el populismo, el individualismo y la insolidaridad del nacionalismo, el racismo…

Amin Maalouf
Amin Maalouf

Ahora nos habla directamente de “naufragio inminente”. No hay añoranza de un pasado mejor en sus palabras, solo le preocupa el futuro de esta “época desconcertante”, el porvenir de las nuevas generaciones, que pueda desaparecer lo que ha dado sentido a la aventura humana. Tampoco se deja llevar por el pesimismo ni quiere predicar el desaliento, solo hace una llamada lúcida a la responsabilidad colectiva, dejando entreabierta la puerta de la esperanza a que el mundo vuelva a orientarse, ya que como escribió en su novela Los desorientados: “Más vale equivocarse en la esperanza que acertar en la desesperación”.

Título: El naufragio de las civilizaciones
Autor: Amin Maalouf
Editorial: Alianza Editorial
Colección:
Libros Singulares (LS)
IS.BN: 978-84-9181-681-2
Publicación: 17/10/2019
Páginas: 280
Precio:
• Papel: 18€
• ePub: 12,89€

Historia: El infinito en un junco de Irene Vallejo, Ed. Siruela

El infinito en un junco_Irene VallejoHoy os presentamos en Culturalia El infinito en un junco de Irene Vallejo, el ensayo revelación de la tenporada. Un recorrido por la vida del libro y de quienes lo han salvaguardado durante sus casi treinta siglos de existencia.

El infinito en un junco es un libro sobre la historia de los libros. Un recorrido por la vida de ese fascinante artefacto que inventamos para que las palabras pudieran viajar en el espacio y en el tiempo. La historia de su fabricación, de todos los tipos que hemos ensayado a lo largo de casi treinta siglos: libros de humo, de piedra, de arcilla, de juncos, de seda, de piel, de árboles y, los últimos llegados, de plástico y luz.

Es, además, un libro de viajes. Una ruta con escalas en los campos de batalla de Alejandro y en la Villa de los Papiros bajo la erupción del Vesubio, en los palacios de Cleopatra y en el escenario del crimen de Hipatia, en las primeras librerías conocidas y en los talleres de copia manuscrita, en las hogueras donde ardieron códices prohibidos, en el gulag, en la biblioteca de Sarajevo y en el laberinto subterráneo de Oxford en el año 2000. Un hilo que une a los clásicos con el vertiginoso mundo contemporáneo, conectándolos con debates actuales: Aristófanes y los procesos judiciales contra humoristas, Safo y la voz literaria de las mujeres, Tito Livio y el fenómeno fan, Séneca y la posverdad…

Irene Vallejo
Irene Vallejo

Pero, sobre todo, El infinito en un junco es una fabulosa aventura colectiva protagonizada por miles de personas que, a lo largo del tiempo, han hecho posibles y han protegido los libros: narradoras orales, escribas, iluminadores, traductores, vendedores ambulantes, maestras, sabios, espías, rebeldes, monjas, esclavos, aventureras… Lectores en paisajes de montaña y junto al mar que ruge, en las capitales donde la energía se concentra y en los enclaves más apartados donde el saber se refugia en tiempos de caos. Gente común cuyos nombres en muchos casos no registra la historia, esos salvadores de libros que son los auténticos protagonistas de este ensayo.

Irene Vallejo estudió Filología Clásica y obtuvo el Doctorado Europeo por las universidades de Zaragoza y Florencia. En la actualidad lleva a cabo una intensa labor de divulgación del mundo clásico impartiendo conferencias y cursos. Colabora con el diario Heraldo de Aragón y con El País Semanal. De su obra literaria destacan las novelas La luz sepultada (2011) y El silbido del arquero (2015). Ha publicado ensayos y libros infantiles. Las antologías Alguien habló de nosotros (2017) y El futuro recordado (2020) recogen sus artículos periodísticos.

Título: El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo
Autora: Irene Vallejo
Editorial: Siruela
Colección: Biblioteca de Ensayo / Serie mayor 105
Páginas: 452
Edición: Septiembre de 2019
Idioma: español
Encuadernación: Rústica con solapas / 150 x 230 mm
ISBN: 978-84-17860-79-0
Tema: Ensayo / Historia
Precio:
• Rústica: 24,95€
• eBook: 11,99€

Premios:
Premio el Ojo Crítico de Narrativa 2019
Premio Las Librerías Recomiendan de No Ficción 2020
Premio Búho al Mejor Libro de 2019, que otorga la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro

Crítica: Imperios de las Arenas, de Javier Sánchez y Arturo Sánchez, HRM Ediciones

Imperios de las arenasLa historia de Roma viene a ser también la historia de sus enemigos. Y si Roma tuvo un enemigo a lo largo de su historia, exceptuando, esos sí, el desafío de Aníbal el Cartaginés, no fueron otros que los imperios de Oriente, ya fueran estos el parto arsácida o el persa sasánida. De ahí que la editorial HRM Ediciones publicara en el año 2017 Imperios de las Arenas, Roma y Persia frente a frente, una obra que repasa las relaciones principalmente militares entre Roma y Persia en la Edad Antigua.

Aunque el libro se centra en las relaciones entre estos dos vastos imperios, inicia su análisis con un breve tratamiento del Imperio Seléucida, estado heredero de las conquistas de Alejandro Magno que tuvo una estrecha relación con el auge del los partos en Oriente. Así, pues, el primer capítulo analiza la geografía y las estructuras de gobierno seléucidas, para dar paso al análisis del ejército romano republicano.

A partir de allí los autores repasan la historia del imperio parto, dedicándole un capítulo al reino del Ponto y al enfrentamiento entre Mitridates VI Eupator con Roma, para pasar seguidamente a tratar, ahora sí, la contienda que confrontó durante siglos a Oriente y Occidente, una lucha primero entre romanos y partos y después entre romanos y persas sasánidas.

La monografía de 384 páginas publicada por HMR Ediciones, editorial especializada en temas militares, está escrita por Javier Sánchez y Arturo Sánchez, el primero doctor en Ciencias de la Antigüedad y licenciado en filología clásica y el segundo licenciado en historia especializado en historia antigua, que han dado a la obra un toque de difusión en el relato que se agradece, acrecentado por la utilización de imágenes y de diversos mapas a todo color en las láminas centrales del libro.

Los autores se dividen la redacción de los nueve capítulos con una estructura pormenorizada. Es por ello que el libro se convierte en una introducción a un aspecto de la historia del Oriente antiguo a tener en cuenta.

Sin embargo la división de los capítulos entre ambos autores provoca una cierta repetición de temas entre los diferentes apartados y el índice revela una cierta incongruencia entre los temas escogidos y el propio título del libro. Por desgracia también, la edición del libro no es la más correcta y la redacción tampoco, provocando en diversos casos un desapego al lector.

Imperios de las arenas es una oportunidad para sumergirse en un periodo de la historia, el enfrentamiento entre persas y romanos, poco habitual en la bibliografía en español, si bien tiene diversas incoherencias y erratas que hacen que la propuesta no llegue a ser lo que podría.

Título: Imperios de las arenas: Persia y Roma frente a frente
Autor: Javier Sánchez Gracia y Arturo Sánchez Sanz
Editorial: HRM ediciones
Género: Historia militar
Fecha publicación: 3 de abril de 2017
Tema: Historia Antigua
Páginas: 384
Formato: 21,5×14 cm, tapa blanda con solapas; incluye cuadernillo 8 páginas a color
ISBN: 978-84-946070-5-9
Precio: 24,95€

Artículo: Maximino el Tracio. El primer emperador soldado (II)

El descontento estalló, finalmente, a finales de marzo del año 238 en la ciudad de Thysdrus (El Djem), en la provincia de África proconsular, donde jóvenes pertenecientes “a nobles y ricas familias de Cartago” se rebelaron contra las duras exacciones impuestas allí por el procurador provincial. El incidente acabó con la muerte del magistrado imperial a manos de los siervos de los jóvenes amotinados. Los líderes de la revuelta conscientes de la gravedad de sus actos, que solo podían comportarles la represalia de las autoridades imperiales, optaron por nombrar emperador al gobernador de la provincia, Marco Antonio Gordiano (Gordiano I). Este era un senador perteneciente a una rica familia originaria seguramente de Asia Menor, de la provincia de Galatia o bien de Capadocia, cuya carrera política no había destacado demasiado hasta el momento, a pesar de su avanzada edad, que rondaba los 80 años.

Ciudad romana de Cartago en el siglo II dC
Ciudad romana de Cartago en el siglo II d.C.

Aunque Gordiano fue reacio en un principio a aceptar la dignidad imperial, consciente del alto riesgo que esta acción comportaba, acabó por acceder a las demandas de la multitud, estableciéndose en la ciudad de Cartago y nombrando a su hijo, del mismo nombre, co-emperador (Gordiano II). Su situación, sin embargo, no era la más favorable, ya que los Gordianos no disponían de fuerzas militares a su cargo en la provincia, por lo que su candidatura a la púrpura imperial carecía de un apoyo militar sólido.

Gordiano I notificó al Senado y al pueblo romano, a través del envío de cartas, los sucesos que habían llevado a su proclamación como emperador. Poco después, a principios de abril del año 238, el Senado confirmó el nombramiento de los Gordianos y declaró a Maximino y a su hijo enemigos públicos, tras lo cual nombró, de entre sus miembros, a un grupo de 20 senadores, los vigintiviri rei publicae curandae, para asegurar la defensa de Italia en ausencia de los Gordianos. En Roma la noticia de la proclamación de los nuevos emperadores provocó un gran desorden, durante el cual se dio muerte a varios de los hombres de Maximino, entre ellos a Vitaliano, el prefecto del pretorio y a Sabino, prefecto de la ciudad.

No sabemos con seguridad a favor de qué pretendiente se pronunciaron las diversas provincias romanas. Aún así parece que las orientales se decantarían por los Gordianos, mientras que la mayoría de las provincias de carácter militar optaron por Maximino. Una de ellas fue Numidia, gobernada por un tal Capeliano. Parece que este gobernador estaba enfrentado desde hacía tiempo con el mayor de los Gordianos por una cuestión legal. Para desgracia de este último Capeliano estaba al frente de la legión III Augusta, la única destacada en el litoral norteafricano, y de las tropas auxiliares asociadas a ella, con las que se dirigió hacia la ciudad de Cartago.

A mediados de abril del año 238 el ejército de Capeliano se enfrentó a las fuerzas reclutadas de forma apresurada por los Gordianos, constituidas por las milicias de la provincia, a las que venció ante las murallas de la ciudad. Gordiano II murió en el combate, mientras que su padre se suicidó ahorcándose al ser informado de la derrota y de la entrada de Capeliano en Cartago.

La desaparición de los Gordianos, sin embargo, no puso punto y final a la convulsa situación que su nombramiento como emperadores había propiciado, si bien dejaba al Senado romano en una posición extremadamente comprometida, ya que la cámara y con ella la población de Roma habían mostrado abiertamente su oposición a Maximino. De esta forma, cuando a finales de abril o principios de mayo llegó a la capital la noticia de la muerte de los dos Gordianos, el Senado optó por persistir en su actitud de rebeldía, deificando a los dos Gordianos y eligiendo de entre los vigintiviri, nombrados semanas antes, a dos de sus miembros, Marco Clodio Pupieno Máximo y Décimo Caelio Calvino Balbino, a los que nombró augustos, ambos con igual poder y rango, permaneciendo los restantes 18 candidatos como consejeros de los nuevos emperadores.

Pupieno y Balbino pertenecían ambos a las más alta aristocracia romana y tenían, en el momento de su nombramiento como augustos, más de 60 años, por lo que su elección se ha interpretado como una solución de compromiso entre las diversas facciones del Senado ante la amenaza que representaba Maximino. Según Herodiano y la Historia Augusta el mismo día que Pupieno y Balbino fueron proclamados augustos, el pueblo romano forzó a los nuevos emperadores a reconocer como césar a Marco Antonio Gordiano (Gordiano III), nieto del primer Gordiano y sobrino del segundo, un joven de 13 años que vivía en aquellos momentos en Roma. Parece que su proclamación se debería o bien a la intervención de los familiares y amigos de Gordiano I o a la actuación de una facción senatorial opuesta a los dos nuevos emperadores, Pupieno y Balbino.

Monedas de los emperadores Pupieno y Balbino
Monedas de los emperadores Pupieno y Balbino

La situación vendría a complicarse todavía más ya que poco después del reconocimiento de Gordiano III como césar, se inició un enfrentamiento entre la plebe de Roma y la guardia pretoriana, provocado por el asesinato de diversos miembros de la guardia que atendían a una reunión del Senado. La lucha se prolongó durante diversos días y comportó la destrucción de gran parte de la ciudad. Aunque no sabemos cómo finalizó la contienda, parece que los pretorianos se acabaron atrincherando en su campamento (castra praetoria) situado en las afueras de Roma y que se rindieron después de que la plebe cortara su suministro de agua.

De esta manera la autoridad de Maximino, tras tres años de campañas militares en el norte, se veía desafiada no solo en las provincias sino también en la capital, en la que en poco más de un mes se habían reconocido hasta a cinco emperadores diferentes. Así, pues, cuando, a mediados de abril del 238, Maximino tuvo noticias de la proclamación de los Gordianos y de su reconocimiento por parte del Senado, decidió, tras reunirse con sus consejeros, marchar sobre Roma al frente de sus tropas.

La situación era aún potencialmente controlable por parte de Maximino, ya que hemos de recordar que ni en Roma ni en África sus adversarios disponían de tropas capaces de enfrentarse a las veteranas legiones que él mismo comandaba en el norte. Maximino, sin embargo, no lo tuvo fácil en su marcha hacia la capital ya que no solo se vio obligado a hacer frente a las duras condiciones en los Alpes en esa época del año, sino también a la falta de suministros, debido a que el Senado había ordenado almacenar en el interior de las ciudades todos los víveres y provisiones que hubiera en los campos para que Maximino no pudiera hacerse con ellos en su recorrido hacia Roma y había enviado magistrados a todas las regiones para defenderlas y dificultar su marcha a través de ellas.

Gordiano III

El acontecimiento que, sin embargo, sellaría el destino de Maximino fue la resistencia que opuso la ciudad de Aquilea ante su avance. Sus habitantes habían reparado apresuradamente las murallas de la ciudad para resistir a las fuerzas de Maximino y su defensa estaba a cargo de Rutilio Pudente Crispino y Tulio Menófilo, dos consulares elegidos y enviados allí por el Senado. Dirigida de esta forma la ciudad cerró las puertas ante la llegada de las tropas de avanzada enemigas.

Maximino, que aún estaba en camino con el grueso de sus fuerzas, envío una embajada constituida por un tribuno originario de la propia Aquilea y diversos centuriones para negociar la rendición de la ciudad. Los enviados, situados al pie de la muralla, comunicaron a los habitantes de Aquilea que Maximino “les ordenaba deponer las armas pacíficamente y recibirlo como amigo, no como enemigo”. Parece que la proposición persuadió a parte de los habitantes de la ciudad y que solo el apremio de Crispino y Menófilo evitó que las puertas de Aquilea se abrieran a las tropas de Maximino.

La negativa de los aquileanos hizo enfurecer a Maximino que aceleró la marcha hacia la ciudad. Al llegar a ella decidió tomarla antes de proseguir su avance hacia Roma. Tras un breve descanso para las tropas dio inicio el asedio. Se produjeron varios asaltos, según Herodiano, prácticamente diarios. Aún así, los aquileanos resistían, defendiéndose con el uso de una substancia “mezcla de pez y aceite con azufre y asfalto” que caliente se lanzaba desde las murallas sobre los atacantes, y utilizando “antorchas empapadas igualmente con pez y resina, y provistas de una punta de flecha en el extremo” que una vez encendidas eran lanzadas contra los máquinas de asedio de Maximino y que al clavarse en ellas las incendiaban. La demora del emperador ante la ciudad de Aquilea permitió a Pupieno, encargado por el Senado de las operaciones militares contra Maximino, desplazarse hasta la ciudad de Rávena.

La firme resistencia de la ciudad de Aquilea hizo perder los estribos a Maximino que llegó a castigar a varios oficiales por su falta de ánimo e interés a la hora de atacar la ciudad. Las exigencias y la dura disciplina impuestas por Maximino acabaron afectando el ánimo de sus hombres, que tras cuatro semanas de infructuoso asedio y desmoralizados por el hambre y el cansancio se amotinaron. Según Herodiano y la Historia Augusta a principios de junio del año 238 diversos hombres de la II legión Pártica, preocupados por la seguridad de sus familias, que habían dejado en el campamento situado en el monte Albano cercano a Roma, se dirigieron a la tienda de Maximino, y arrancaron el retrato del emperador de los estandartes con ayuda de los pretorianos. “En el momento en que Maximino salía de la tienda en compañía de su hijo, seguramente con la intención de hablarles, les dieron muerte al instante”, matando también al prefecto del pretorio y a todos los consejeros afectos a Maximino. “Finalmente, después de exponer sus cuerpos a los insultos y vejaciones de todo el que quiso, los dejaron para pasto de perros y aves. Las cabezas de Maximino y de su hijo, sin embargo, fueron enviadas a Roma”.

Antigua Aquileya
Antigua Aquileya

No todas las unidades del ejército aprobaron, sin embargo, la acción, como fue el caso de las de origen panonio y tracio, las tropas que habían entregado el poder a Maximino en el año 235, aunque finalmente y a disgusto acabaron aceptando los hechos consumados. Poco después los soldados, en son de paz, se acercaron a las murallas de Aquilea para informar de la muerte de Maximino. Tras reconocer la autoridad de Pupieno, Balbino y Gordiano III se les abrieron las puertas de la ciudad y fueron abastecidos con todos los víveres que requerían.

La desaparición de Maximino no comportó, sin embargo, una mejoría en la situación política que vivía el Imperio. Pupieno y Balbino murieron meses después a manos de la guardia imperial y el reinado del joven Gordiano III tan solo perduró hasta el año 244, muriendo al ser derrotado por los persas o bien a manos de su sucesor Filipo el Árabe. De esta forma, con la muerte primero de Alejandro Severo (235) y más tarde de Maximino el Tracio (238), se iniciaba un periodo de inestabilidad política y de crisis económica y social en la historia de Roma que se prolongaría durante 50 años y que llevaría al Imperio romano a refundar sus estructuras políticas, sociales y económicas para hacer frente al nuevo contexto histórico al que se enfrentaba.

BIBLIOGRAFÍA ARTÍCULO Maximino el Tracio. El primer emperador soldado

Herodiano, Historia del Imperio romano después de Marco Aurelio, Planeta-De-Agostini, Barcelona, 1996.

Historia Augusta, Picón, V. y Cascón, A. (eds.), Akal, Madrid, 1989.

Daryaee, T.; Sassanian Persia, The Rise and Fall of an Empire, I.B. Tauris, Londres, 2009.

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Drinkwater, J., “Maximinus to Diocletian and the “crisis”, en The Cambridge Ancient History, The Crisis of Empire A.D 193-337, vol. XII, Bowman, A. K.; Garnsey, P. y Cameron A. (eds.), Cambridge University Press, Cambridge 2008.

Drinkwater, J., The Alamanni and Rome 213-496, Oxford University Press, Oxford, 2007.

Frye, R. N., “The Political History of Iran under the Sasanians”, en The Cambridge History of Iran, The Seleucid, Parthian and Sasanian periods, vol 3(1), ed. Ehsan Yarshater, Cambridge University Press, Cambridge 2006.

Meijer, F., Emperors don’t die in bed, Routledge, Abingdon-Nueva York, 2004.

Potter, D. S., The Roman Empire at Bay AD 180-395, Routledge, Londres-Nueva York, 2004

Roldán, J. M.; Blázquez, J. M.; del Castillo, A., El Imperio romano (siglos I-III), Historia de Roma, Tomo II, Cátedra, Madrid, 1989.

Southern, P., The Roman Empire from Severus to Constantine, Routledge, Londres-Nueva York, 2001.

Wolfram, H., The Roman Empire and Its Germanic Peoples, University of California Press, Los Angeles, 1997.
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Jorge Pisa

La Plaga de Justiniano y la pandemia de coronavirus COVID-19

Como algunos habréis leído en prensa o en internet, entre los años 541 y 543 el Mediterráneo sufrió una pandemia, conocida como la plaga de Justiniano por el nombre del emperador bizantino que gobernaba por aquel entonces.

La plaga, que pudo ser la peste negra, afectó al Mediterráneo oriental, y a parte de Europa, Asia y África, con una afectación muy alta, considerándosela una de las plagas más mortales de la historia.

Como el caso muestra algunas semblanzas históricas con la pandemia actual, vale la pena echarle un vistazo, por eso os dejamos aquí una serie de enlaces que os llevarán a diferentes noticias, textos y artículos que analizan la Plaga de Justiniano y los efectos sobre la población mediterránea en el siglo VI d.C.

ENLACES PLAGA DE JUSTINIANO:

El País: Escenas de una pandemia de hace 1.500 años que se repiten hoy

N+1: La peste de Justiniano no causó las muertes masivas que se pensaban hasta ahora

La Vanguardia: Los ‘coronavirus’ de la antigua Roma

Infobae: Un historiador de Stanford explica por qué los gobernantes y los más poderosos le temen a la pandemia más que al coronavirus

National Geographic Historia: La peste que asoló el Imperio de Justiniano

Academia.edu: EVIDENCIAS ARQUEOLÓGICAS DE LA PESTE JUSTINIANEA EN HISPANIA

Academia.edu: ‘La plaga de Justinià segons el testimoni de Procopi’, Epidèmies i malalties contagioses a l’Edat Mitjana

La plaga de Justiniano_mapa——

Jorge Pisa

 

 

Publicación: Estilos de vida en Bizancio, Miguel Cortes Arrese, ed. Nausícaä

Estilos de vida en Bizancio_1En estos días de confinamiento e inercia social vale la pena recomendar libros que ensalcen nuestro conocimiento de la historia. Por eso os recomendamos una publicación del año 2011, Estilos de vida en Bizancio de Miguel Cortes Arrese, una obra que nos permitirá realizar un largo viaje hacia el Mediterráneo Oriental y la historia de un imperio medieval en gran parte desconocido.

Latinos, eslavos y musulmanes se sintieron fascinados por Bizancio, un Imperio heredero del romano, defensor tenaz de la Ortodoxia, que estableció sus dominios sobre buena parte del Mediterráneo oriental y desarrolló una civilización cuyo brillo había de deslumbrar a sus contemporáneos.

Una de sus creaciones más originales fue el monacato. Triunfó al margen de la Iglesia oficial, a la búsqueda de la santidad, en lucha permanente con los peligros del mundo y los poderes invisibles de las tinieblas. Y buena parte de su éxito se debió a la variedad de fórmulas que utilizaron estos hombres y mujeres ebrios de Dios en su escala del paraíso: eremitas, estacionarios, herbívoros, estilitas… San Pablo de Tebas, San Antonio o San Simeón el estilita el Viejo no han dejado de asombrarnos durante centurias, hasta nuestros días.

No menos seductores fueron los guardianes de la frontera oriental que mantuvieron, en nombre del emperador, la lucha eterna contra los musulmanes, en los confines del Tauro o en las marcas de Capadocia. Como Basilio Digenís Akritas, ensalzado en un bello poema que nos ilustra, de manera elegante y refinada, sobre su origen, gustos artísticos y formación religiosa. Sus santos protectores: Teodoro, Demetrio y Jorge participaron también en los sueños y visiones de numerosos fieles; identificados por los rasgos que mostraban sus iconos. El noble Jorge, vencedor de mil combates, viajó a Occidente de la mano de los cruzados; y como Demetrio, el patrón de Tesalónica, acudió en auxilio de los eslavos en la guerra secular que tuvieron que librar contra los tártaros.

Miguel Cortes Arrese es catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Castilla-La Mancha, adscrito a la Facultad de Letras del Campus de Ciudad Real. Coordinador de la Enciclopedia del Románico, Asesor del Festival de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid. Comisario de las exposiciones De Creta a Toledo: iconos griegos de la Colección Velimezis; Bizancio en España: de la Antigüedad tardía a El Greco y Lecturas de Bizancio. Entre sus numerosas publicaciones cabe destacar Bizancio. El triunfo de las imágenes sagradas, Estilos de vida en Bizancio y Los visigodos de los románticos.

Título: Estilos de vida en Bizancio
Autor: Miguel Cortes Arrese
Editorial: Nausícaä
Colección: Medievalia
Formato: Tapa blanda / 23 x 15 cm
Páginas: 182
Fecha de publicación: 1 junio de 2011
ISBN: 978-8496633988
Precio: 16,50€