Este viernes llegó a las pantallas españolas Hércules, la segunda visión cinematográfica del héroe griego que se estrena este año, y parece ser, a esperas de la llegada en diciembre de Exodus: Dioses & Reyes de Ridley Scott, la recreación de la historia de Moisés y la liberación del pueblo judío de Egipto, la mejor de las reconstrucciones históricas estrenadas este año. Con ello no vayan a pensar tampoco que estamos ante la película del año: IMDB le da una puntuación de 6,4, mientras que en Rotten Tomatoes alcanza un 61% de aprobación. Aún así, la propuesta destaca de entre sus predecesoras estrenadas este año por una idea interesante y una plasmación atractiva de la historia del personaje, basada, claro está, en el cómic Hercules: The Thracian Wars.
Para variar vale la pena recalcar, como hago en cada uno de los estrenos de cine histórico, que nadie espere ver una fiel reconstrucción histórica del personaje y de la época. Como siempre, para los productores y directores actuales de películas ambientadas en la Grecia y la Roma antiguas, estas dos épocas forman un conglomerado que les parece único e indivisible, por lo que vemos en cualquier película ambientada en la Antigüedad un poti poti de tópicos que mezcla elementos de ambas. En este caso el mundo heroico de Hércules se transforma en un contexto clásico con gigantescos templos, teatros y magníficos palacios en piedra y en el ámbito militar observamos la presencia de algo parecido a las falanges, unidades militares inexistentes en la Grecia Homérica que además utilizan una técnica parecida a la de la testudo, típicamente romana. Pero bueno, que todo sea por darle un atractivo aspecto visual a la película y para proveerla de ese toque grandilocuente que espera cualquier espectador en una película «de romanos».
Dicho esto, cabe decir, que Hércules representa una bocanada de aire fresco en el ámbito, que mimamos en Culturalia, de los estrenos de cine histórico, debido a la historia que nos presenta (aunque con una historicidad mucho más que dudable) y por el desarrollo de un guión interesante. El film nos narra las aventuras de Hércules y su grupo de mercenarios cuando acuden en ayuda del rey Cotis de Tracia para luchar contra el malvado Reso, que se ha rebelado contra su autoridad y ha asolado el territorio tracio. Hércules y sus compañeros se verán obligados a formar al ejército del rey Cotis para enfrentarse a las fuerzas de Reso y salvar el reino de Tracia de la barbarie y la destrucción.
Brett Ratner, director de películas como Hora punta (1998), El dragón rojo (2002) o X-Men. La decisión final (2006) nos presenta una película interesante por varias razones. La primera por cómo trata al personaje mitológico. Desde el principio al final el film pretende desvelar al espectador cómo se generaban las leyendas en el mundo antiguo, por lo que la narración nos mantendrá en vilo acerca de la naturaleza de Hércules, hijo de Zeus, de las andanzas de su grupo de mercenarios y del tipo de aventuras que protagonizarán. Al respecto son interesantes las escenas de presentación del personaje y la relación entre realidad y leyenda que se mantiene a lo largo de la película.
Otro elemento a su favor es la misma trama, a través de la cual el film mantiene un nexo entre las aventuras históricas y el misterio-terror al presentársenos al malvado Reso como un personaje maligno, que utiliza los hechizos y la brujería en su rebelión contra el rey Cotis. Un ingrediente que genera interés y tensión en el espectador y que sin duda proviene de los cómics creados por Moore. La trama incluye, además, algún giro, que puede proporcionar al film un mayor atractivo para el público.
Si bien, en su contra podemos anotar la ahistoricidad de gran parte de la historia que nos narra (Rey Cotis; imagen clásica del mundo de Hércules; uso de la infantería, la falange arcaica y la estrategia romana de la testudo; repertorio de armas que se utilizan en la película, o la actitud y el comportamiento de Ergenia (Rebecca Ferguson), la hija del rey Cotis…) y un final poco innovador y que recuerda, con mucho, el del film Hércules, El origen de la leyenda, dirigido por Renny Harlin e interpretado por Kellan Lutz.
En el apartado de las interpretaciones todo está más que correcto. Estamos ante una película «histórica» de acción basada en una novela gráfica, por lo que uno ya es consciente de que las interpretaciones van a ser lo que son. Aún así, creo que la mayoría de ellas están más que correctas. Dwayne Johnson da la talla como el coloso héroe por su impresionante físico y por la interpretación para nada exagerada y más que comedida; Aksel Hennie también lo hace bien al encarnar a un ser trastornado medio hombre medio animal y Reece Ritchie da vida al joven bardo que relata y mitifica las aventuras de Hércules. Sin embargo John Hurt que interpreta al necesitado rey Cotis, creo que es el que peor sale parado en el ámbito de la interpretación. Por lo que respecta a las actrices Ingrid Bolsø Berdal da vida a Atalanta, la amazona guerrera compañera de Hércules y Rebecca Ferguson encarna a Ergenia, la hija de Cotis, aunque el presentismo de su carácter le priva de cualquier grado de credibilidad.
Hércules es una película de acción histórica, eso ha de quedar claro al espectador, sobre todo a los que buscan algún grado de historicidad en el cine, pero es una propuesta interesante y que mantiene al público atento e intrigado acerca de lo que pasa en el film. Y quedará a merced de los espectadores el decidir si el Hércules que se nos muestra en la película era un simple mortal o, por el contrario, fue el semidios hijo de Zeus que nos narra la épica griega.
Título: Hércules
Dirección: Brett Ratner
Basada en «Hercules» de Steve Moore (Radical Comics)
Producción: Flynn Picture Company y Radical Studios
Distribución: Paramount Pictures y Metro-Goldwyn-Mayer Pictures
Reparto: Dwayne Johnson, Ian McShane, Rufus Sewell, Joseph Fiennes, Peter Mullan, John Hurt, Aksel Hennie, Ingrid Berdal, Reece Ritchie, Tobias Santelmann, Rebecca Ferguson, Isaac Andrews e Irina Shayk.
Guión: Ryan J. Condal y Evan Spiliotopoulos
Música: Fernando Velázquez
Fotografía: Dante Spinotti
País: Estados Unidos
NOTA: 6,5















Desde un punto de vista totalmente distinto, Lucien Jerphagnon narra en esta espléndida y rigurosa obra la trayectoria de un hombre, que tras ver como su familia era exterminada a manos de su primo y emperador (Constancio II), fue confinado en un lejano palacio donde reinaba la delación. Recibió una educación exquisita y completa que parecía que le llevaría a convertirse en una alta autoridad eclesiástica. Sin embargo, el destino le tenía reservado un lugar en el trono imperial. Lo que nadie esperaba entonces es que de pronto revelara su secreta conversión al paganismo. Con un asombroso conocimiento de la época y una extraordinaria agudeza, el autor de la ya clásica «Historia de la antigua Roma» recrea la trayectoria vital de un hombre asombroso, al cual, incluso Gore Vidal le dedicó una de su mejores novelas históricas.
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