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Crítica serie TV: La Niebla, Netflix

Hoy valoramos en Culturalia La Niebla, otra serie cancelada de la plataforma Netflix basada, en este caso, en la novela corta del mismo título de Stephen King escrita en el año 1980 y que ya había tenido una adaptación cinematográfica en el año 2007.

“Una aterradora tormenta eléctrica arrasa un pequeño pueblo. Al día siguiente, una densa y extraña niebla comienza a entenderse por la localidad. Este fenómeno antinatural deja a sus habitantes aislados, pero lo peor es que parece que hay algo más: comienzan a entreverse numerosas criaturas que no dudan en atacar a cualquier persona que se atreva a moverse a través de la niebla”.

La serie de Netflix, creada por Christian Torpe y que consta de diez capítulos, adapta y expande la novela de King en un intento fallido de generar diversas tramas para dar contenido a una serie de recorrido. Sin embargo, parece que la audiencia no respondió de la forma deseada por la producción de la serie.

Primero, esta es una serie non grata, seguro, para los más puristas, ya que su desarrollo se desvía muy pronto del canon de la novela de King. Si en esta la niebla hacía referencia al contacto fortuito de nuestra realidad con la naturaleza y los seres de otra dimensión provocado por un experimento militar y la angustia del confinamiento, ¡que curioso!, de parte de la población en las instalaciones de un supermercado, la serie respeta inicialmente esta base para luego avanzar sobre otras temáticas y situaciones no contempladas por King.

La niebla no solo responde a la contaminación de otra dimensión, sino que parece, a veces,  más vinculada a un apocalipsis moral y/o espiritual, en el que la niebla interactúa con la consciencia de cada uno de los protagonistas, enfrentándoles a sus terrores y sus miedos.

La niebla_1

Por lo que respecta al confinamiento, la serie se divide en tres historias vinculadas. La primera es la que sigue más la novela de King, mostrando el encierro de una parte de la población en el supermercado de la localidad, con todas las tensiones y problemas que esta puede provocar, salpimentado todo ello con la presencia en el mismo confinamiento de Alex Copeland (Gus Birney), una joven violada; Eve Copeland (Alyssa Sutherland), su madre traumatizada y Jay Heisel (Luke Cosgrove) su presunto violador. La segunda veta argumental se sitúa en la iglesia del pueblo, en la que otro grupo de supervivientes se ha resguardado y en la que una de las confinadas (Frances Conroy) comienza a mostrar un comportamiento cada vez más extraño. La tercera trama la protagoniza un pequeño grupo de supervivientes, liderado por Kevin Copeland (Morgan Spector), que lo arriesgará todo para volver a reunir a su familia.

Vistos los diez capítulos de la primera y única temporada, la valoración no puede ser muy positiva. Las tres tramas progresan poco a poco, como es habitual, complicándose y ampliándose a medida que avanzan, pero la serie no acaba nunca de definir qué es la niebla y qué diablos pasa en ella.

El desarrollo de la serie se centra en la evolución de los dos confinamientos, el del supermercado y el de la iglesia, y en los progresos del grupo liderado por Spector, mostrándonos escenas de auténtico terror y a veces escenas de thriller opresivo, sugiriéndonos, además, que no todas las cosas son lo que parecen. Todo ello envuelto en un halo de misteriosa niebla presente en todo momento.

Si la tensión de las situaciones está conseguida, el avance de las tramas y, sobre todo, el avance del conocimiento de lo que está pasando deja al espectador en una bruma de ignorancia que provoca frustración.

La dirección que como es habitual está en manos de diferentes directores (Guy Ferland, Nick Murphy, Adam Bernstein, David Boyd, James Hawes, Richard Laxton, Matthew Penn y T.J. Scott), mantiene un pulso común, si bien las subtramas que se van generando, en algunos casos algo tópicas, ralentizan demasiado el avance de las tramas principales sin darles mayor substancia. La interpretación de los actores y actrices es correcta, aunque la trama más religiosa, presente de alguna forma en la novela de King, avanza de una forma poco creíble fuera de Estados Unidos. El protagonismo de la serie se lo llevan los mienbros de la familia Copeland, a la que iremos conociendo poco a poco y de la que iremos descubriendo su historia anterior.

La Niebla de Netflix, hubiera necesitado algo más de concreción y menos artificio, pero, que se le va a hacer, esto es el pan nuestro de cada día en la ficción televisiva actual. La serie tendría que haber permitido al espectador concretar algo más sobre la naturaleza de la misteriosa niebla invasora, ya que las tramas de confinamiento son correctas. Pero el juicio de la audiencia lo es todo en la televisión, malas audiencias y la serie se acabó.

Título: La niebla
Año: 2017
Duración: 1 temporada (10 capítulos)
País: Estados Unidos
Dirección: Christian Torpe (Creador), Adam Bernstein, David Boyd, Nick Murphy, T.J. Scott, Richard Laxton, James Hawes, Matthew Penn y Guy Ferland
Guión: Christian Torpe, Amanda Segel, Andrew Wilder, Daniel Talbott, Noah Griffith, Daniel Stewart, Peter Biegen (basada en la novela La niebla de Stephen King)
Música: Giona Ostinelli
Fotografía: André Pienaar
Reparto: Morgan Spector, Alyssa Sutherland, Gus Birney, Danica Curcic, Okezie Morro, Luke Cosgrove, Darren Pettie, Russell Posner, Frances Conroy, Romaine Waite, Dan Butler, Isiah Whitlock Jr., Irene Bedard, Christopher Gray, Erik Knudsen, Greg Hovanessian, Bill Carr, Alexandra Ordolis, Holly Deveaux, Jennifer Kydd
Productora: Emitida por Spike. Distribuida por Netflix
Género: Intriga, Fantástico, Terror, Drama, Sobrenatural

NOTA CULTURALIA: 5,9
NOTA IMDB: 5,4
NOTA ROTTENTOMATOES:
• Crítica: 46%
• Audiencia: 49%

Crítica libro: Star Trek, el viaje de una generación, Doc Pastor, Dolmen Editorial

portada-star-trek1Existen muchas series, como no podía ser de otra forma, en una época en la que la televisión vive una época dorada. Pero no todas llegan a dejar una estela de entretenimiento y devoción como la clásica Star Trek, ficción que nos mostraba los viajes de exploración espacial de la nave estelar Enterprise y su tripulación liderada por el capitán Kirk (William Shatner), el oficial científico vulcaniano Spock (Leonard Nimoy) y el médico de a bordo McCoy (DeForest Kelley). En 2016 Doc Pastor publicaba Star Trek: el viaje de una generación, obra editada por Dolmen editorial que analizaba en profundidad la saga original de Star Trek.

Así, a primera vista, el libro destaca por su portada, que con una edición sencilla pero elegante consigue llamar la atención del lector. Si después de ser persuadidos por la portada nos dirigimos al índice del libro, vemos que este es muy completo y abarca aspectos muy variados de la serie: Pastor nos presenta a la figura del creador de la serie, el mítico Gene Roddenberry y sus esfuerzos por echar a andar la serie; la concepción de Star Trek y los roles de sus protagonistas principales, estos es, los miembros de la tripulación y varios de los personajes secundarios más destacados, que aportaron a la serie una amplísima variedad temática y actoral como, entre otros, Harry Mudd, Sarek, la enfermera Christine Chapel o el mismísimo Zefram Cochrane, el genio que inventó el motor warp.

El autor dedica, además, un capítulo a los temas, muchas veces profundos y complejos, que trató la serie, y que seguro que inició en la ciencia-ficción a muchos televidentes de la época.

Tras ello, Pastor trata de la cancelación de la serie en el año 1969 y del nacimiento del fenómeno fandom, que produjo toda una variedad de trekkies que desde entonces pueblan el mundo. A partir de ahí, el libro analiza las aventuras espaciales cinematográficas interpretadas por el casting original, que comenzaron con la considerada injustamente lenta y falta de ritmo Star Trek, la película y acabó con la melancólica Star Trek Generations. El autor acaba su análisis analizando la creación de la nueva franquicia de Star Trek en el año 2009, de la que ya hemos podido ver tres entregas.

Star Trek: el viaje de una generación es una antología analítica del fenómeno Star Trek, centrado principalmente en la serie clásica, que permite al lector obtener una visión completa de la creación, desarrollo y final de una serie que ha generado legiones de seguidores en el mundo. Pastor, especializado en la redacción de libros relacionado con las series y el cine, utiliza un estilo muy ameno a la hora de tratar la evolución del fenómeno Star Trek, con capítulos y apartados cortos o muy cortos que tratan las diversas temáticas indicadas en el índice. El tono de Pastor se sitúa en el ámbito del humor serio, con una visión no demasiado apasionada sobre el mundo de Star Trek y en ningún caso farragosa.

El texto viene acompañado por un amplísimo aparato de imágenes, algunas de ellas curiosas, y con toda una serie de recuadros con informaciones curiosas sobre la serie y sus protagonistas.

Star Trek: el viaje de una generación, es un tributo a una serie que, seguro, cambió la forma de ver el mundo y el futuro a diversas generaciones, una propuesta que permite al lector realizar un viaje nostálgico al centro de la televisión, a aquella televisión clásica de los años 60 que vio nacer a una de las series más duraderas y populares de la historia.

Star-Trek-viaje-de-una-generación_Doc PastorTítulo: Star Trek: el viaje de una generación
Autor: Doc Pastor
Editorial: Dolmen Editorial
Colección: Ensayo
Fecha de publicación: 2016
ISBN-10: 8416436797
Precio: 19,95€
NOTA CULTURALIA: 8
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Jorge Pisa

Crítica serie TV: Otra vida, Netflix

No podía faltar en Culturalia un especio dedicado a la crítica de series. Por este blog han pasado series naciones e internacionales como Hispania la leyenda, The Walking Dead, Hijos de la Anarquía, El Ministerio del tiempo, Turno de noche o la más reciente Ascension. Hoy os hablamos de otra serie de ciencia-ficción, Otra vida, producida por Netflix y que, de momento, dispone de 10 capítulos de la primera temporada y tiene confirmada una segunda.

“La comandante Niko Breckinridge (Katee Sackhoff) debe dirigir la primera misión interestelar de la humanidad en busca del planeta de origen de un misterioso artefacto alienígena que ha aterrizado en la Tierra, mientras que su marido (Justin Chatwin) intenta establecer contacto con él”.

Antes que nada, lo primero es deciros que Otra vida tiene el valor añadido de hacer regresar a Katee Sackhoff a una serie de ciencia-ficción galáctica, después de su participación en el remake de Battlestar Galactica (2005 – 2009). Un reclamo este con peso, seguro, en el mundo fandom.

Por lo que respecta a la trama esta se divide, algo cada vez más habitual, en dos subtramas principales. La primera es la que transcurre en la nave Salvare, cuya tripulación ha sido enviada al planeta Canis majoris para investigar el origen de la señal de comunicación que parte de la nave extraterrestre que ha llegado a la Tierra. La segunda se centra en la investigación llevada a cabo por los científicos de la Tierra para descubrir la naturaleza del artefacto alienígena y comunicarse con sus ocupantes.

Ya desde un buen principio vemos que la trama galáctica flaquea, ya que tiende a centrarse más en las relaciones personales establecidas entre los miembros de la tripulación de la Salvare que en el avance mismo de la misión espacial. Algunos, muy ácidamente y no sin razón, hablan de ella comparándola con una Beverly Hills, 90210 en el espacio, por el interés que la serie muestra por las relaciones personales post o re-adolescentes.

Otra vida_serie_1En este contexto una de las subtramas es la del liderazgo de la capitana Breckinridge (Sackhoff) en la nave espacial, el cual será puesto en duda por la tripulación desde el minuto uno. Por desgracia, la temática del avance de la misión queda, normalmente, en segundo plano. Sorprende, además, el comportamiento poco técnico y científico de la tripulación en algunos momentos, hecho este que hace perder seriedad a esta parte de la trama.

La acción que transcurre en la tierra tiene otro cariz. Aquí los esfuerzos por acceder al artefacto alienígena y comunicarse con él, los problemas de seguridad que su llegada provoca y las continuas interferencias del periodismo, encarnadas en la figura de la influencer global Harper Glass, interpretada por Selma Blair, le dan a la serie un enfoque algo más serio y formal. A ello se suma también el tratamiento de la relación familiar rota con la marcha de la Salvare, que provoca la separación de la familia compuesta por Katee Sackhoff, Justin Chatwin y la hija de ambos, interpretada por la joven Lina Renna.

El registro de interpretaciones de la serie no es para lanzar cohetes. El equipo de casting ya buscó toda una serie de actores y actrices jóvenes con los que desarrollar la aventura espacial y la gestión de las emociones. No esperéis, pues, interpretaciones intensas, tan solo correctas y adecuadas a las necesidades del guión. A destacar, sin embargo, las interpretación quebrada y frágil de Sackhoff como capitana contestada de la Salvare y la interpretación de Samuel Anderson, que da vida al ordenador de a bordo, sí como oyen, en un toque de originalidad de la serie.

Los decorados son irregulares, esto es, el interior de la nave es adecuadamente espacial y asfixiante, pero los exteriores y/o superficies de los planetas pecan de un aspecto demasiado terráqueo. Los efectos especiales están bien, sobre todo cuando nos muestran la aventura espacial, no tanto los que nos narran lo acontecido en la Tierra.

Netflix, la reina actual de la series de televisión, nos propone una aventura espacial que no lo es tanto, una trama de invasión que no lo es tanto y una trama de relaciones juveniles fuera de contexto y que a veces hace despistar o abruma al espectador.

Aún así, Otra vida merece un visionado, al menos una oportunidad, sobre todo por parte de aquellos que disfrutan con las tramas de misterio y ciencia-ficción, en este caso salteada, a veces excesivamente, con los exabruptos y sinsabores de las emociones de una tripulaciónespacial amenazada, cuando el futuro de la vida en la Tierra está en juego.

Título: Otra vida
Año: 2019
País: Estados Unidos
Dirección: Aaron Martin (Creador), Omar Madha, Sheree Folkson, Allan Arkush, Metin Hüseyin, Mairzee Almas
Guión: Aaron Martin, Sabrina Sherif, Amanda Fahey, Naledi Jackson, Alejandro Alcoba, Jackie May, Romeo Candido, Gorrman Lee, Lucie Pagé, Lauren Gosnell
Música: Trevor Morris
Fotografía: Ryan McMaster
Reparto: Katee Sackhoff, Justin Chatwin, Samuel Anderson, Selma Blair, Alexander Eling, Tyler Hoechlin, Blu Hunt, Elizabeth Ludlow, Alex Ozerov, Jayr Tinaco, Lina Renna, Greg Hovanessian, Katerina Katelieva, Mathias Retamal, Jake Abel, Dion Riley, Parveen Dosanjh, Chanelle Peloso, Cassandra Cavalli, Jessica Camacho
Productora: Halfire-Core Entertainment
Distribución: Netflix
Género: Ciencia ficción, Aventura espacial

NOTA CULTURALIA: 5,9
NOTA IMDB: 4,9
NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 6%
• Audiencia: 60%
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Jorge Pisa

Crítica libro: Apocalypse Domani, Ángel Sala (coord.), Editorial Hermenaute

Apocalypse domaniSí, el fenómeno vintage se ha consolidado con fuerza en la actualidad. Todo lo que hace referencia al pasado “reciente” y/o a nuestra infancia o juventud adquiere una patina dorada de universal agrado.  Este es el caso, también, del cine de explotación italiano de los años 70 y 80, que con presupuestos escuálidos y una capacidad creativa (y emulativa) sin límite, convirtió a este país en una de las mecas de la producción cinematográfica global.

De eso trata Apocalypse Domani, La década de la explotiation italiana de ciencia ficción (1977 – 1990), una obra colaborativa coordinada por Ángel Sala, escritor, guionista, crítico de cine y director del Festival de Cine de Sitges, y publicada por la editorial Hemenaute.

El libro hace un repaso y analiza el fenómeno de cine de ciencia-ficción explotiation italiano, una producción que copiaba, a veces de forma sorprendente (y que cada uno interprete el adjetivo a su gusto), los grandes éxitos del cine de ciencia-ficción made in Hollywood como La Guerra de las Galaxias; Alien, el octavo pasajero; La Cosa; 1997: Rescate en Nueva York y otros éxitos internacionales como la saga australiana de Mad Max, para elaborar y estrenar productos de bajo presupuesto pero que en muchas ocasiones se convertían en éxitos internacionales, gracias a una publicidad altamente engañosa pero muy efectiva (seguramente la edad de oro de las carátulas y los pósters de cine), y al canal de alquiler de los prósperos videoclubs de la época.

Directores como Luigi Cozzi, Enzo G. Castellari, Joe D’Amato, Lucio Fulci, Sergio Martino, Antonio Margheriti o Bruno Mattei produjeron un cine de consumo con mucho éxito que daría a la cinematografía italiana dos décadas de éxito y presencia internacional.

Como ya he dicho, Apocalypse domani es una obra colaborativa compuesta por una serie de artículos dedicados a temáticas concretas como los inicios de la ciencia-ficción italiana; los vínculos de géneros como el péplum, el spaguetti western, el horror y la ciencia-ficción del país alpino; los mundos postapocalípticos de explotación italiana; las películas ambientadas en el Bronx realizadas por Enzo G. Castellari; los films de invasiones alienígenas o el marketing y la distribución del cine explotiation.

El libro contiene también tres entrevistas realizadas a los directores Enzo G. Castellari, Sergio Martino y Luigi Cozzi, en la que nos narran en primera persona las características y las anécdotas de estas producciones. Asimismo, incluye 17 fichas que tratan brevemente algunas de las películas de explotiation de ciencia-ficción de más éxito, como Star Crash, choque de galaxias: Alien 2: Sobre la Tierra; 1990, Los guerreros del Bronx; El desafío de Hércules; El exterminador de la carretera o Roma Año 2072 D.C. Los Gladiadores.

Apocalypse Domani se convierte así en un tributo a una época y una forma de hacer cine italiano explotiation de éxito internacional, de lectura amena y fluida, que aunque peca de repeticiones e iteraciones, al ser escritos los diversos capítulos por distintas manos, nos permite tener una visión de ese tipo de producción bastante completa, al menos en referencia a los títulos de mayor éxito, y entender cómo se vivía y se hacía este tipo de cine en Italia en las décadas de los años 70 y 80, y más aún cómo se promocionaba y consumía, en una época muy alejada aún del mundo digital que forma parte indisociable ya de nuestra sociedad del siglo XXI.

Título: Apocalypse domani. La década de la explotitation italiana de ciencia ficción (1977-1990)
Autores: Ángel Sala (coordinador) Xavi Sánchez Pons, Lluís Rueda, Jesús Palacios, Domingo López, Diego López, Manlio Gomarasca, Mònica Garcia i Massagué, Desirée de Fez
Editorial: Hermenaute
Ilustraciones: Miki Edge
ISBN: 978-84-120819-0-9
Páginas: 260
Precio: 22 €
NOTA CULTURALIA: 7,5
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Jorge Pisa

Crítica literaria: Los propios dioses, Isaac Asimov

los.propios.dioses.isaac.asimov.Como ya dije en su momento “reseñar un Asimov no es una tarea fácil” pero sí obligatoria si a uno lo que le gusta es la literatura de ciencia-ficción. Y como este es el caso, aquí va al menos el intento de una, la crítica de Los propios dioses, una novela escrita en el año 1972 y que recibió tres de los premios más importantes de la literatura de ciencia-ficción: Hugo, Locus y Nebula.

La novela de Asimov está dividida en 3 partes o capítulos que toman su título de la frase de una obra de Friedrich Schiller “Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano”. En la primera parte el autor nos relata como la humanidad llega a ser consciente de la existencia del parauniverso, un universo diferente al nuestro, y de como se inicia la transferencia de materia y energía entre los dos universos, lo que lleva a producir energía en grandes cantidades y de una forma muy barata. Peter Lamont descubrirá que la transferencia de materia entre los dos universos puede poner en riesgo al nuestro, y dedicará todos sus esfuerzos en hacérselo saber a la opinión pública.

La segunda parte nos traslada al parauniverso, en el que el lector conocerá las características de la otra realidad cósmica y a los habitantes de un mundo dependiente de la cada vez más escasa luz solar y habitado por unos seres que viven en una sociedad integrada por tríades.

La última parte de la novela nos hace regresar a nuestro mundo, y más concretamente a la luna, habitada ya por el hombre y en la que se está imponiendo un sentimiento nacionalista e independentista con respecto al control del satélite por parte de la Tierra,

El tema principal de la novela nos hace fijarnos más en nuestra época que en la que Asimov escribió la historia, que por cierto publicó en revistas (Galaxy Magazine y Worlds of If) como tres historias consecutivas y posteriormente editada como novela, hecho que es fácilmente reconocible por lo autónomas que son las tres tramas que nos relata. El tema principal, como decía, podríamos considerarlo la contaminación generada por el hombre y los efectos que tiene en nuestro mundo. La Bomba de electrones, el sistema de producción de energía que se construye entre los dos universos, puede tener consecuencias desastrosas para las leyes de la  que imperan en nuestro mundo, lo que puede llevar, incluso, a la desaparición del sistema solar.

Asimov lleva el tema de la contaminación, o los efectos colaterales de una industria, más allá de los límites de nuestro planeta, y así hace más evidentes las fatales consecuencias que el desarrollo tecnológico puede tener para el mundo y la humanidad. Su narración de los esfuerzos del científico Lamont por acabar con la Bomba de electrones nos dejan constancia de lo difícil que es luchar contra los beneficios producidos por una tecnología cualquiera (en este caso energía gratuita e ilimitada para todos) y de la ceguera de la sociedad ante los posibles riesgos que esta puede acarrear.

Los propios dioses_fanart
El paramundo: Los Seres-Duros y los Seres-Blandos

En este apartado una sección de la trama me hace recordar una obra anterior de Stanislaw Lem, La voz de su amo (1968), que nos narra el esfuerzo de la humanidad por comprender un mensaje enviado por una civilización extraterrestre. En la novela de Asimov, Lamont, con la ayuda de un filólogo especializado en lengua etrusca, intentarán comunicarse con el paramundo para hacerles entender las negativas consecuencias de la Bomba de electrones para el universo humano y así poner fin a su actividad.

En la segunda sección de la novela es donde Asimov creará un relato de ciencia-ficción más potente, mostrándonos un mundo muy diferente al nuestro, en el que las leyes del universo y la vida se han desarrollado de forma distinta. El autor, además, consideró que esta parte del libro era una de las mejores aportaciones que él había hecho a la literatura de ciencia-ficción, y no va errado.

Aunque la comprensión de la organización social del paramundo le puede costar al lector algo de tiempo y esfuerzo, Asimov consigue dar forma a una realidad casi poética en un mundo formado por tríades, seres vitalmente vinculados entre sí, y por una clase social directora formada por seres duros. Es esta realidad la composición literaria que más destaca de la novela, y nos es narrada con un toque de intriga que no se solucionará hasta el final del capítulo. El tratamiento de los personajes de esta sección es, además, el más trabajado de la novela.

Isaac AsimovEn la tercera parte de la novela, nos volvemos a encontrar, como ya he dicho, en nuestro mundo. La trama se enriquece con el relato de la llegada a la luna de Denison, un ex físico retirado cuya carrera se ha visto truncada por el rotundo éxito del descubridor del paramundo y constructor de la Bomba de electrones. Aquí la acción adquiere también un tono de intriga vinculado con el movimiento nacionalista forjado por los habitantes de la Luna, cuya sociedad y genética han evolucionado de una forma alterna a la de la Tierra, debido a las diferentes condiciones y gravedad que imperan en el satélite.

La escritura en tres partes consecutivas a lo largo del tiempo por parte de Asimov provee a la obra de una presentación bien diversa, en la que puede incluso parecer al lector que está leyendo tres relatos diferentes, uno más científico, uno más fantástico y uno más social. Todos ellos están unidos por la Bomba de Electrones y por la relación entre los dos universos y permiten al autor desarrollar tres historias diferentes.

Así, pues, Asimov nos propone una aventura triple con la que trata temas importantes tanto para su época como para la nuestra. Como científico Asimov no podía ser indiferente a las graves consecuencias que el desarrollo tecnológico mal gestionado podía provocar en el planeta y con su novela posibilita al lector poner el foco en este asunto desde un punto de vista de posibles ganadores y posibles perdedores. Además, leído en este 2019 la novela sorprende por su alusión al nacionalismo e independentismo lunar, algo que sin duda puede hacer pensar al lector español en el proceso independentista catalán.

Asimov no es uno de mis autores preferidos de ciencia-ficción, pero he de reconocer que Los propios dioses es una novela muy bien construida, desarrollada y productiva y no es de extrañar que el autor estuviera muy orgulloso de ella, sobre todo del segundo capítulo, el cual consideró que había escrito por encima de sus posibilidades. Curiosa afirmación.

Título: Los propios dioses
Autor: Isaac Asimov
Editorial: Debolsillo
Colección: Best Seller
Publicación: 30 de octubre de 2019
Páginas: 344
Formato: Tapa blanda
Precio: 8,95€

NOTA CULTURALIA: 8
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Jorge Pisa

Publicación: El final de todas las cosas, John Scalzi, Ed. Minotauro

portada_el.final.de.todas.las.cosas_john.scalziLa editorial Minotauro publica El final de todas las cosas, el esperado desenlace de la serie de aventuras espaciales La vieja guardia de John Scalzi.

Tras la expansión de los humanos por el espacio, la Unión Colonial se creó para ayudar a protegernos de un universo hostil. Pero usó la Tierra como fuente de reclutas hasta que sus habitantes dijeron: basta. Ahora, la Unión Colonial está en peligro: cuenta con un par de décadas antes de que las Fuerzas de Defensa Colonial se agoten y las colonias humanas en apuros sean vulnerables a los ataques alienígenas. En este universo colapsado, el teniente de la FDC Harry Wilson y los diplomáticos de la Unión Colonial trabajan a contrarreloj para descubrir quién está detrás de los ataques a la Unión y de los alienígenas. Si no encuentran el modo de establecer la paz con una Tierra recelosa y enojada y mantener intacta la unión de la humanidad, se arriesgan al olvido y la extinción, y al final de todas las cosas.

John Scalzi nació en California y actualmente reside en Ohio. Es un prolífico columnista y escritor de ensayos. Su saga de aventuras espaciales iniciada con La vieja guardia se ha convertido en un rotundo éxito de público y crítica, y ha obtenido varias nominaciones a los premios Hugo. También ha publicado las novelas El agente de las estrellas y El sueño del androide, y los ensayos The Rough Guide to the Universe y The Book of the Dumb.

Título: El final de todas las cosas
Autor: John Scalzi
Editorial: Minotauro
Colección: Ciencia Ficción
Serie: La vieja guardia
Páginas: 360
Precio: 19,95€

Novedad editorial: Daño de Dioses

A finales de este mes se publica la novela ilustrada Daño de Dioses, una historia de ciencia-ficción y aventuras ideada por el cordobés Luis Barquero Lanti en la que ha contado con la ayuda del escritor venezolano John Manuel Silva, autor de Afrodita C.A. y otras empresas fracasadas.

La novela, que también ha contado con la colaboración en el aparato de ilustraciones de la diseñadora gráfica Mary Peñas, conocida como Lady Dot (http://www.ladydot.es/), nos presenta una space opera en la que falsos dioses, razas ancestrales, profetas y guerras interestelares definirán el futuro de la galaxia. La historia está basada en un cómic inacabado del autor y su argumento mezcla diversos géneros, épocas y escenarios.Daño de dioses_2

El libro, que supone el estreno de Barquero Lanti en el ámbito de la novela, se podrá adquirir en formato físico o ebook en la tienda propia de los editores y en tiendas online como Amazon y Google Play Store.

Os dejamos, aquí, con un anticipo de la novela, para que vayaís haciendo boca…

“En la galaxia existe una raza de seres superiores que simulan ser dioses. Se nutren en secreto de la energía que producen otros seres conscientes; concretamente, se alimentan de la fe. Lo hacen como parásitos de todas las civilizaciones auto conscientes, de diferentes galaxias del universo, adaptando sus modos y formas de extraer este alimento a la cultura de los habitantes de esos lugares.
Los profetas de las religiones existentes en la Tierra eran seres creados por ellos, híbridos o quimeras con una misión: canalizar la energía de la fe para alimentarse; a cambio, les instruían en formas de convivencia y estabilidad. Vías para una existencia completa y placentera Mediante este trueque hacían creer a los humanos y otras civilizaciones que sus cortas vidas tenían sentido”.

Lee los primeros capítulos: http://danodedioses.com/prologo/
Facebook: https://www.facebook.com/DanoDeDioses/

Título: Daño de Dioses
Autores: Luis Barquero Lanti y John Manuel Silva
Ilustraciones: Mary Peñas (Lady Dot)
Género: Ciencia Ficción y aventuras
Páginas: 150 (aproximadas)

 

Nueva Dimensión. Una revista de ciencia-ficción

Nueva Dimension_portada_4Si hay una revista de ciencia-ficción que ha estado presente en casa desde siempre, esta no es otra que Nueva Dimensión. Ejemplares de la revista, que inició su singladura en el año 1968, estuvieron siempre, mejor o peor guardados, en la casa de veraneo familiar en Pinedes de l’Armengol. Eran propiedad de mi padre, un adicto a la lectura cuando yo era chaval.

Si bien, con el tiempo los ejemplares de las revistas han desaparecido, o al menos desconozco el lugar donde están actualmente, cuando era pequeño siempre estaban en el revistero del mueble de la televisión, compartiendo espacio con periódicos y revistas varias.

Yo en aquella época no leía mucho (mi interés por la lectura se inició en la clase de filosofía del instituto y con el inicio de la carrera de historia, por aquello de los dieciocho años), aún así los ejemplares de la revista me llamaban vivamente la atención, debido sobre todo a sus portadas y a su extraño formato.

Nueva Dimension_portada_1Sí había alguna característica de la revista que impactaba visualmente eran sus portadas. Sus motivos eran una suma de arte, ciencia-ficción o fantasía y cierta psicodelia excelentemente integrados. Uno no podía abrir un ejemplar sin dedicarle unos momentos de atención a las portadas, en los que contemplar la maestría de los ilustradores e intentar descifrar, en algunos casos, su sentido más íntimo. Las dimensiones de los ejemplares tampoco eran las habituales, ya que tenían un formato entre una revista y un libro, algo debido, según parece, a la imposición de la distribuidora.

Una vez en las entrañas de la revista, uno se dejaba arrastrar por las historias y los relatos cortos, por las ilustraciones y por las diversas secciones de cada ejemplar. Los relatos y las novelas cortas eran lo que daba consistencia a la revista, e incluían textos de autores anglosajones y españoles, si bien, parece que los primeros predominaban. Otras secciones incluidas en la revista eran las de opinión y crítica, distinguidas del resto por la tenue coloración verde de sus páginas; una breve sección dedicada al cómic y la ilustración y otra dirigida a los seguidores y fans, en la que estos podían dirigirse al estilo “cartas al lector” a la revista y a otros lectores, una especie de red social antes de las redes sociales.

Nueva Dimension_portada_2Luis Vigil, Sebastián Martínez y Pedro Domingo Mutiño, alias Domingo Santos, fueron los editores que dieron forma a la revista, para lo que crearon la editorial Dronte. La publicación de la cabecera estuvo activa desde 1968 hasta 1982, cuando los problemas de distribución y liquidación pudieron finalmente con ella. Por el camino, sin embargo, la revista hizo las delicias de los lectores  de ciencia-ficción de habla hispana, en la penumbra antes de la edición de la revista y dio un color especial a los revisteros y los diversos rincones de la casa donde los volúmenes se almacenaban.

Como ya he dicho, los ejemplares que poseía mi padre en la torre de veraneo ya no están, o si están deben de ocultarse en algún rincón insospechado bajo una cada vez más espesa capa de polvo, por lo que me he propuesto recuperar, poco a poco, los 148 número de la colección. He comenzado este año con un par de ejemplares… que espero vayan creciendo en número con el paso del tiempo…

Enlaces de interés:

Tercera Fundación:
http://www.tercerafundacion.net/biblioteca/ver/coleccion/138
Libro de notas:
http://librodenotas.com/cuadernosdecienciaficcion/15391/las-revistas-ii-nueva-dimension
Tebeosfera:
https://www.tebeosfera.com/publicaciones/nueva_dimension_1968_dronte.html

Crítica cinematográfica: Passengers, de Morten Tyldum

passengers-248x370Tras firmar el biopic sobre el matemático británico Alan Turing (The Imitation Game), el cineasta noruego Morten Tyldum prueba suerte ahora con una aventura límite en el espacio: Passengers, una entretenida propuesta galáctica, a medio camino entre el drama de supervivencia personal y la romcom más típica (esto es: chico conoce a chica inalcanzable y se las tendrá que ingeniar para conquistarla), aderezada con elementos de suspense y que se sustenta, principalmente, por la química evidente entre sus intérpretes, los taquilleros Chris Pratt y Jennifer Lawrence.

Con la Tierra agonizando a causa de su inevitable superpoblación, los protagonistas se embarcan (junto a otros 5.000 pasajeros) hacia un nuevo planeta en el que empezar de cero, un viaje de 120 años para el que deberán utilizar unas sofisticadas cámaras de criogenización. Tras una serie de turbulencias, la cámara que ocupaba el mecánico Jim Preston (Pratt) falla, por lo que este se despierta 90 años antes de llegar al destino. Desorientado, deberá luchar por su vida en solitario hasta que encuentra a Aurora Dunn (Lawrence), una joven escritora que emprendió el viaje con la finalidad de vivir nuevas experiencias que enriquecieran sus relatos.

Jennifer Lawrence y Chris Pratt, en un fotograma de la película
Jennifer Lawrence y Chris Pratt, en un fotograma de la película

Passengers se desenvuelve de forma irregular en sus casi dos horas de metraje, mucho más interesante en su primera parte, cuando Preston se encuentra cual náufrago sin esperanzas encerrado en una jaula de oro, momento en el que la película propone al espectador un dilema moral envenenado: ¿qué estaríamos dispuestos a hacer para sobrevivir a una situación desesperada o, como mínimo, para conservar algo de cordura y humanidad? Sin duda son esos los mejores momentos de este film, cuando podemos ver el declive físico y psíquico de Pratt, al borde de la más absoluta desesperación; superados el desconcierto y la soledad del principio, la aparición de Lawrence hace virar el argumento hacia la comedia romántica (citas en restaurantes o desafíos virtuales de baile a dos) que culmina en un thriller con una preocupante falta de tensión. Con todo, Passengers será recordada por un buen número de secuencias de gran belleza, como esa piscina convertida en burbuja asfixiante por la falta de gravedad o esa excursión romántica por el espacio, con los protagonistas paseando de la mano y realizando piruetas imposibles, elementos que, junto al acierto en el reparto, salvan esta correcta propuesta.

Título: Passengers
Director: Morten Tyldum
Intérpretes: Jennifer Lawrence, Chris Pratt, Michael Sheen, Laurence Fishburne, Inder Kumar, Jamie Soricelli, Vince Foster, Julee Cerda, Robert Larriviere, Barbara Jones
Guión: Jon Spaihts
País: EE UU
Año: 2016
Duración: 116 minutos

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Escrito por: Robert Martínez

Crítica literaria: La aguja del doctor Costigan, Jerry Sohl, Ediciones Martínez Roca

aguja_doctor_costiganDe nuevo os proponemos en Culturalia la crítica de un clásico de la literatura de ciencia-ficción que no es otro que La aguja del doctor Costigan, de Jerry Sohl, un autor norteamericano prolífico aunque poco traducido al castellano. La historia que nos ocupa mezcla novela de investigación científica con un alegato en contra de la sociedad consumista occidental de la década de los 50.

“El Doctor Costigan inventa un aparato que parece abrir una puerta a otro mundo. Como su primer modelo no es lo suficiente grande para poder explorarlo, el doctor Costigan busca el apoyo de una empresa de electrónica para construir uno lo bastante grande para que un humano pueda pasar a través de él. Cuando un fanático sabotea la “aguja”, todos los que están en aquel momento en un radio de dos manzanas de la maquina son transportados a ese nuevo mundo. Los viajeros se encuentran en un lugar algo diferente, no contaminado y no poblado. Cada uno de ellos se dedicará a partir de entonces a hacer aquello que mejor saben hacer para convertir el nuevo mundo descubierto en un lugar confortable y para lograr desarrollar de nuevo la tecnología con la que puedan regresar al mundo que se vieron obligados a abandonar”.

La aguja del doctor Costigan es una novela original y optimista. Original por el planteamiento de la historia que nos es narrada, y optimista por la conclusión a la que llega. Una trama que poco a poco va atrapando al lector y que le fuerza sutilmente a avanzar en su lectura.

Podríamos decir que la novela está dividida en dos grandes apartados. El primero nos presenta la naturaleza del ingenio construido por el doctor Costigan y la voluntad de la Inland Electronics por desarrollar la máquina y enriquecerse con los usos que esta pueda generar. En esta parte la novela adopta la forma de un relato de investigación y descubrimiento, esto es, el lector será testigo de los avances en la fabricación de la aguja y de los intentos de averiguar a dónde puede llevar esta.

La segunda parte nos sitúa en el lugar inhóspito al que han llegado los humanos tras el sabotaje de la máquina. En esta parte la trama de la novela da un vuelco, siguiendo el giro de los acontecimientos que sufre la acción, y es aquí donde veremos la capacidad de organización de los humanos afectados por la aguja del doctor Costigan. En esta parte de la novela, una vez desubicado el lector, es donde se ubica la moraleja de la historia, y donde Sohl nos presenta un alegato a la vez anticapitalista y bien mirado también anticomunista, en la voluntad del autor de crear una nueva sociedad para su nuevo mundo. Como es de esperar en una novela de 188 páginas, el relato de los avances, tanto en la construcción de la aguja como en la organización de la nueva sociedad es somera y superficial, aunque permite reflexionar al lector sobre el mundo de 1953 y el mundo que se estructura en la novela, con lo que poder tomar partido al final de la historia.

Sohl y su La aguja del doctor Costigan han sido todo un descubrimiento, uno de esos que solo los clásicos de la ciencia-ficción pueden ofrecer, ya que con un relato sencillo y poco pretencioso no tan solo te proporciona una muy agradable aventura literaria, sino que te permite reflexionar sobre tu yo y tu ahora, hecho este que solo la buena ciencia-ficción permite realizar, aunque en este caso la propuesta se incluya en el ámbito de la novela de entretenimiento, algo que Sohl desarrolló posteriormente realizando guiones para series televisivas de ciencia ficción como  Star Trek, Más allá del límite, En los límites de la realidad o Alfred Hitchcock presenta. Asimismo, Sohl dispone de 2 novelas más publicadas en español, Las Haploides (1952), El hombre trascendente (1953).

Por último me apetece hablar de la edición de la novela que he leído. Esta es la de la colección Súper Ficción de la editorial Martínez Roca, que publicó La aguja del doctor Costigan en el año 1981, con una de esas portadas que casi se convierten también en un clásico, debido a su creatividad y expresividad. Por desgracia el libro físico, tras 35 años de existencia, se me iba desintegrando en las manos, algo que si no me equivoco es bastante típico de esta colección de libros publicados en formato en rústica. Aún así, Súper Ficción es una de aquellas colecciones que realizaron un hercúleo esfuerzo por aproximar la mejor ciencia-ficción a los lectores españoles de las décadas de los años 70 y 80.

Título: La aguja del doctor Costigan
Autor: Jerry Sohl
Editorial: Ediciones Martínez Roca
Colección: Super Ficción (1ª época) nº 68
Formato: Rústica 19×12,5 cm)

NOTA CULTURALIA: 7,5
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Jorge Pisa