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Crítica: Un día en la Roma antigua, Alberto Angela, La Esfera de los Libros

portada-un-dia-en-la-antigua-roma-esSi bien es cierto que la historia de la antigua Roma provee al lector interesado de toda una serie de hechos y personalidades difíciles de superar por otros períodos del pasado, es también verdad que cada vez al lector medio le interesa más conocer el mundo romano desde otras perspectivas, y una de ellas no es otra que la de la vida cotidiana, aquella que se aleja de los grandes personajes y que nos acerca a las condiciones de vida de la mayoría de los habitantes del Imperio romano.

Para escribir un libro sobre esta temática sería difícil escoger mejor autor que Alberto Angela, del que ya hablamos en este blog al criticar Amor y sexo en la antigua Roma, obra publicada por La Esfera de los Libros el año pasado. Angela, experto conocedor de de la Roma antigua y versado divulgador de su historia, nos proponía, en el año 2009 Un día en la Roma antigua, también publicada por la editorial La Esfera de los Libros.

En esta ocasión, y como su título nos indica, el autor se esfuerza por hacernos viajar por las calles de la Roma imperial del año 115 d.C., un itinerario que le permitirá mostrarnos, casi en primera persona, la que fue la vida de la mayoría de la población de la capital imperial romana. El recorrido está organizado de forma horaria, es decir, comienza a primera hora de la mañana y acaba por la noche, resiguiendo las horas de actividad del mundo romano.

De ahí que el libro comience con el despertar de un potentado en su domus, y seamos testigos, junto a él, de las primeras ocupaciones del día, en las que destaca la higiene, la vestimenta y el ientaculum o primera comida del día. Tras ellas recorreremos las calles de la Roma del siglo II visitando alguno de los espacios más destacados del momento: las calles romanas repletas de actividad comercial; la zona de los fórums romanos; el gran Coliseo; la actividad saludable llevada a cabo en las termasAngela no solo nos permite conocer los lugares más famosos de la urbe romana, sino que nos relata la actividad que se realizaba en su interior, ya fueran los espectáculos públicos, los rituales religiosos e incluso la actividad de las termas o el disfrute de un típico banquete romano.

El autor no solo nos guía por los lugares más renombrados de la ciudad, sino que también nos habla de la vida de la gente común, aquella alojada en las famosas e insalubres insulae, y nos describe el estado de las calles por las que circulamos. Todo ello salpimentado con toda una serie de recuadros dedicados a curiosidades del mundo romano, como el cómputo de las horas en la Antigüedad; la forma de los nombres romanos, los datos de la demografía romana; los espectáculos romanos, la moneda o las recetas culinarias antiguas.

Angela intenta en su libro dar una visión global del mundo romano saliéndose de los grandes hechos y de las grandes figuras y acercándonos a la vivencia diaria de los romanos. Y lo hace muy bien, y de una forma que agradará a todos aquellos que quieran conocer con mayor profundidad cómo sería vivir en uno de los imperios más duraderos y extensos de la historia.

Un día en la Roma antigua es así, uno de esos libros que permiten al lector hacerse una idea mucho más clara de lo que representaría vivir en el pasado antiguo. Un libro de referencia en castellano donde aprenderemos lo modernos que podían llegar a ser los antiguos romanos y en el que conoceremos algunas de las peculiaridades históricas de una civilización como la romana.

Título: Un día en ia en la antigua Roma
Autor: Alberto Angela
Editorial: La esfera de los Libros
Colección: Historia
Fecha de publicación: 17/11/2009
Páginas: 384
Formato: 15×23 Rústica
ISBN: 9788497349062
Precio: 22.00 €

NOTA CULTURALIA: 8
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Jorge Pisa

Publicación: Roman Britain: A New History. 55 BC-AD 450, Patricia Southern, ed. Amberley Publishing

Roman Britain_Patricia SouthernHoy os destacamos en la sección de Historia un libro en inglés publicado en el año 2013 por Patricia Southern, titulado Roman Britain: A New History 55 BC-AD 450, y que recoge la historia de la Britania romana, una de aquellas historias que aunque cercana espacialmente queda, a veces, demasiado lejos de nuestra observación y conocimiento, al menos en lo que respecta a su historia antigua.

Durante casi cuatro siglos, desde el 43 al 410 d.C, Britania fue una provincia pequeña en el extremo norte occidental del vasto Imperio romano. La obra de Patricia Southern nos cuenta la historia de la Britania romana desde el primer contacto, a través de la invasión, la conquista, la convivencia hasta el declive final, incorporando la historia política, social y cultural de Britania. Por primera vez la riqueza de ‘voces’ de la variada población de la Britania romana se sitúa en el centro de la narración. Indirectamente a través de las obras de historiadores, biógrafos y analistas antiguos y directamente a través de inscripciones, dedicatorias religiosas, lápidas, graffiti, tablillas de maldición, artefactos y monedas. Escritores como Julio César, el geógrafo Estrabón, el historiador Tácito y el analista Dion Casio, describen Britania y los principales acontecimientos históricos, pero quizás la fuente más viva es la recopilación de cartas de la fortaleza de Vindolanda en Northumberland, donde individuos con nombre propio hablan sobre fiestas de cumpleaños y se quejan sobre el terrible estado de las carreteras…

Título: Roman Britain: A New History 55 BC-AD 450
Autora: Patricia Southern
Editorial: Amberley Publishing
ISBN:
9781445611907
Formato: Paperback / Libro de bolsillo
Páginas: 464
Fecha publicación: 14 Febrero 2013
Precio:
•   Bolsillo: 11,69
•   Tapa dura: 22,5

Crítica literaria: La República Pneumática, J. Valor Montero, Ed. Fantascy

Si hay dos cosas que parece difícil de unir no son otras que el pasado y el futuro, y si lo llevamos al campo de la literatura, la novela histórica y la de ciencia-ficción. Así, a primer vistazo, pueden parecer dos mundos con pocos elementos de unión. Algo que no pasa por la cabeza de J. Valor Montero, autor de La República Pneumática, publicada por editorial Fantascy y que reflexiona sobre qué hubiera pasado si los romanos hubieran descubierto los usos del vapor en el siglo I d.C. y hubieran iniciado por aquel entonces la Revolución industrial.

“¿Y si la antigua Roma hubiera desarrollado la máquina de vapor de Herón de Alexandria? ¿Y si los trenes hubieran unido el mundo ya en el siglo III d.C.? ¿Y si la República romana estuviera al borde de la guerra con el Imperio chino? ¿Y si, en medio de todo ello, un joven con un autómata como escudero se hubiese visto envuelto en la aventura de su vida, enfrentado a sectas luditas y xenófobas, a los poderes del Cónsul y del Pontifex, a un amor imposible y al avance, en fin, del progreso a cualquier precio?”

Valor Montero nos propone una aventura de corte juvenil que nos traslada a lo que podría haber sido otro mundo. Si en la introducción indicaba que el libro era una mezcla de novela histórica y de ciencia-ficción, el tercer componente que se le tendría que sumar es el de la novela negra, ya que en ella acompañaremos a Marcus Novus en su intento de solucionar un enigma relacionado con un colgante y con el intento de asesinato del cónsul del imperio, por lo que la investigación y el tinte negro también está presente en la historia.

Pero seguro que lo que más destaca es el componente steampunk de la novela. En ella hallaremos trenes y dirigibles a vapor, fortalezas escondidas en el interior de montañas y una República romana extendida hasta los confines de China. De esta forma veremos la historia a través de un prisma pneumático que convierte la historia en ucronía y ciencia ficción.

J Valor MonteroEl marco de la novela es de ese tipo que atrae fácilmente al lector que le interesa probar cosas nuevas y degustar un estilo cada vez más utilizado por los autores de novela. Si bien la trama no está a la altura del contexto que nos presenta la obra, si no se la valora como una novela juvenil. El argumento avanza a lo largo de las páginas del libro más como si nos quisiera mostrar la capacidad de imaginación del autor, esto es, todo lo que podría haber pasado si los romanos hubieran descubierto los usos industriales del vapor, que interesada en desarrollar una historia con tensión y resolutiva. Además, en alguna ocasión parece como si la trama avanzara a trompicones y en direcciones a veces poco realistas para un lector adulto.

De esta forma, iremos viendo la gran capacidad imaginativa del autor para vincular los elementos ucrónicos de steampunk a la trama de la novela, pero también seremos testigos de la descafeinización de la historia. Aún así entre sus aciertos podemos indicar la visualización de una Barcelona, ciudad donde se desarrolla la acción de la novela, con ensanche (Ampliatio) ya en el siglo III; toda una serie de invenciones ligadas con el hierro y con el vapor e incluso las relaciones políticas y culturales que Roma mantiene con China, potencia económica actual, todo un entramado este que dará forma a la trama negra que acompaña a la novela.

Por el contrario Valor Montero nos provee de una trama juvenil en la que es difícil intimar con el protagonista, siempre que no seas joven de edad o de espíritu y, como decía antes, que avanza de forma poco equilibrada. Aún así, no dudo que pueda ser una novela que atraiga al tropel de seguidores del steampunk y de las ucronías y a todos aquellos a los que les interese descubrir que hubiera pasado si… en el ámbito de la historia antigua.

Una historia basada, por otra parte, en un videojuego imaginario y que prosigue en el desarrollo del mundo steampunk que ya ha tratado Valor Montero en el proyecto Barcelona Roman Steampunk.

Título: La República Pneumática
Autor: J. Valor Montero
Editorial: Fantascy
Formato: Tapa blanda
Páginas: 464
Fecha edición: 19 de febrero de 2015
Precio:
Tapa blanda: 17,90 €
eBook: 7,99 €

NOTA CULTURALIA: 6
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Jorge Pisa

Crítica literaria: En el final de Roma, Santiago Castellanos, ed. Marcial Pons.

En el final de Roma

No son demasiados los libros escritos por autores españoles que traten el periodo de la Antigüedad Tardía y que podamos ver expuestos en las estanterías de las librerías. Y menos aún los que analizan los últimos años de existencia del Imperio romano de Occidente. Y cuando digo “últimos años” me refiero a los últimos años, esto es, el periodo que se extiende entre el 455 d.C. (muerte del emperador Valentiniano III) y el 476 d.C (deposición de Rómulo Augústulo, último emperador romano de Occidente). Por eso una novedad como la que reseño ahora vale su peso en oro en el mercado editorial español, y no solo por el buen hacer del autor, Santiago Castellanos, sino también por la valentía de la editorial Marcial Pons al publicar una obra de este tipo.

En el final de Roma (ca. 455-480) La solución intelectual, Castellanos abastece al lector de los datos y el análisis histórico necesarios para entender el periodo y la tesis que el autor defiende. De ahí que la obra no sea un libro generalista que toque todos los apartados requeridos para comprender la época, como un manual, sino que se centra en dos o tres aspectos específicos, esto es, analiza los hechos históricos y políticos clave para poder analizar la actitud de los aristócratas romanos ante el marasmo final de la autoridad imperial en Occidente, ofreciendo al lector un análisis de las fuentes históricas del periodo.

De esta forma, podríamos considerar tres los objetivos o tesis básicas que el autor defiende en su obra: el primero es analizar si el año 476, fecha en la que se depuso al emperador Rómulo Augústulo, se puede considerar como el hito o referente histórico adecuado para establecer el final del Imperio romano en Occidente y si es así, en qué momento y por qué razón se escogió ese acontecimiento como indicador de referencia. Para ello hemos de tener en cuenta, como nos indica el propio Castellanos, que en el periodo analizado, entre los años 455 y 480, los intelectuales y/o autores cuyas obras han llegado hasta nosotros, no fueron conscientes de que el Imperio Romano, existente desde había tantos siglos, estuviera finalizando, por lo que el autor analiza cuáles fueron los motivos que llevaron a los autores del Imperio romano de Oriente, heredero de la tradición imperial romana, a seleccionar este hecho como un año trascendental de cambio, todo ello ligado, claro está, a la campaña de reconquista que el emperador Justiniano llevó a cabo en Occidente en el siglo VI d.C. y que le permitió apoderarse del África vándala, la Italia ostrogoda y una reducida franja costera de la Hispania visigoda. El segundo objetivo del autor es analizar cuál fue la actitud de las aristocracias occidentales ante la paulatina desaparición del dominio imperial romano en Occidente. Castellanos nos muestra, principalmente a través de la obra de Sidonio Apolinar, cómo estas no actuaron de forma unitaria ante el declive de Roma. Asimismo, el autor documenta como muchos de sus miembros acabaron optando por abandonar el barco imperial que naufragaba a favor de la Iglesia, la institución que en gran medida dio forma a la época medieval posterior o el ejercicio del poder en los reinos germánicos establecidos en suelo imperial.

Por lo que respecta a las fuentes históricas, Castellanos hace uso principalmente de Sidonio Apolinar, cuyo epistolario es una de las obras más interesantes y prolíficas del periodo, aunque utiliza otras fuentes para trenzar sus razonamientos como Casiodoro, Ennodio, Gregorio de Tours, Hidacio, Jerónimo, Jordanes, Marcelino, Paulino de Pella, Procopio o Salviano entre muchas otras, una enumeración que indica al posible lector el esfuerzo analítico que supone la obra.

Santiago Castellanos
Santiago Castellanos

Un esfuerzo analítico e histórico que no se traduce en una obra pesada y aburrida de aspecto académico. Castellanos dispone en su haber de una larga trayectoria no solo como autor de monografías y artículos académicos, sino también como autor de obras de difusión histórica, entre las que destacan Los godos y la cruz (Alianza editorial, 2007), Constantino. Crear un emperador (Silex Ediciones, 2010) e incluso una novela histórica, Martyrium: El ocaso de Roma (Ediciones B, 2012), una experiencia que le permite escribir una obra como En el final de Roma a un nivel de alta difusión pero al mismo tiempo utilizando un estilo no solo interesante sino también entendedor. Os puedo asegurar que los capítulos dedicados al repaso de los hechos históricos del periodo 455-480 me parecieron fascinantes y fácilmente seguibles y/o entendibles por el lector medio interesado en la materia.

En el final de Roma es un libro interesante y necesario para conocer la época, del que se agradece su interés por lo global, en el ámbito del Imperio romano, al analizar una temática específica como esta, algo no demasiado habitual en la bibliografía nacional sobre este periodo. El libro no es para nada extenso, ya que tan solo emplea 339 páginas para analizar un tema como este, que incluyen un índice de fuentes y bibliografía y un amplio aparato de notas a pie de página que permite enriquecer la lectura.

Cómo os decía En el final de Roma es un libro de lectura asequible y diáfana que ahuyenta las tinieblas sobre un periodo poco conocido por el público en general. Santiago Castellanos nos ofrece la oportunidad de conocer algo más el periodo histórico a través de un estilo asequible y con unas ideas muy claras que, aunque algo repetitivas a lo largo del libro, permiten clarificar al lector el paso del mundo antiguo a la época medieval, al menos en lo que respecta a la “solución intelectual”.

Título: En el final de Roma (ca. 455-480)
Autor: Santiago Castellanos
Editorial: Marcial Pons
Colección: Historia
Fecha edición: 27/04/2013
Nº de páginas: 340 págs.
Precio: 29 €
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Jorge Pisa

Crítica: La restauración de Roma. Bárbaros, papas y pretendientes al trono, Peter Heather, ed. Crítica.

la-restauracion-de-roma_9788498926293Peter Heather es un autor que podemos vincular al estudio de la historia de la Antigüedad Tardía y la Alta Edad Media, ya que desde finales de los años 80 y principios de los 90 ha dedicado su carrera literaria al análisis del final del mundo antiguo y la conformación de la Europa medieval, prestándole una especial atención al horizonte godo. Toda una serie de temáticas que vuelve a retomar en La restauración de Roma. Bárbaros, papas y pretendientes al trono, obra publicada por la editorial Crítica.

Heather analiza en su nueva propuesta un periodo de tiempo que abarca desde finales del siglo V hasta el siglo XIII, y lo hace a través del análisis de tres figuras que marcaron la historia de esas centurias, como son el ostrogodo Teodorico, el bizantino Justiniano y el franco Carlomagno, a lo que se suma la evolución del papado en la Edad Media. A través de estos personajes y de la institución cristiana referente en Occidente a lo largo de la historia, Heather encagalba un análisis del periodo que hace especial hincapié en la Antigüedad Tardía y la Alta Edad Media, centrándose especialmente en algunos aspectos de cada reinado que caracterizan la época. Con Teodorico el autor examina el fin de Roma y la idea de continuidad que representa la instauración de los reinos germánicos; con Justiniano trata las motivaciones de su política de re-conquista occidental y su repercusión en el futuro inmediato del Imperio romano de Oriente; con Carlomagno analiza la creación de la Cristiandad occidental y la configuración de Europa medieval y en el último capítulo Heather estudia la ascensión del papado como potencia espiritual y política a lo largo del Medievo.

El autor traba el estudio de cada uno de los personajes y las instituciones analizados en la obra con una maestría tal que le permite, incluso, repasar la historia del periodo desde diferentes perspectivas. Así, por ejemplo, examinaremos la política ostrogoda en Italia desde el punto de vista de los propios germanos y más adelante desde la óptica del estado bizantino, heredero, en parte, del legado político del Imperio romano. Por otra parte la historia del papado será analizada desde la óptica ostrogoda, bizantina, carolingia y, evidentemente, desde la suya propia, proporcionando de esta forma al lector una visión más global de los acontecimientos examinados.

PeterHeather9918Heather utiliza un estilo próximo, a veces coloquial, y un sentido del humor que sorprende en un libro académico como el que nos presenta Crítica, haciendo, por ejemplo, referencia a películas como El padrino y a elementos actuales y cercanos al lector para poder explicar de una forma más sencilla, allí donde lo cree necesario, una realidad que por histórica puede resultar de difícil comprensión. Aún así, el libro se convierte en una propuesta de alta difusión, algo a tener en cuenta por el lector y que queda patente, sobre todo, en el último tramo del libro, donde al tratar de la historia del papado la lectura se enmaraña al analizar el autor toda una serie de temas de derecho eclesiástico y canónico, que complican la lectura a aquellos no entendidos en la materia.

La restauración de Roma se convierte, así, en una lectura recomendable para aquellos que ya conocen el periodo de forma general y que con esta obra desean realizar un estudio más encuadrado en algunas realidades históricas particulares y en diversos personajes clave, y permite plantear de nuevo, desde una óptica diferente y actualizada, el hecho de la Caída de Roma y el periodo que siguió a ella.

La obra viene acompañada, como es acostumbrado en la editorial, de ilustraciones y mapas para contextualizar el relato histórico y de un aparato de notas, un índice analítico y una extensa bibliografía que la convierte en una lanzadera para posibles lecturas sobre el periodo y los personajes analizados en ella.

Título: La restauración de Roma: Bárbaros, papas y pretendientes al trono
Autor: Peter Heather
Editorial: Crítica
Traductor: Silvia Furió
Colección: Serie Mayor
Páginas: 424
Formato: Rústica con solapas / 15,5 x 23 cm.
Fecha de publicación: 19/11/2013
ISBN: 978-84-9892-629-3
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Jorge Pisa

Crítica literaria: El tesoro de Vulturia, de Francisco Galván, ed. Algaida.

El tesoro de VulturiaNo es demasiado habitual, al menos que yo sepa, que las novelas históricas de autores españoles tengan continuación, al estilo de los escritores o de las literaturas anglosajona o italiana. Este, sin embargo, es el caso de la novela De buitres y lobos escrita por Francisco Galván, de la que ya publicamos la crítica en Culturalia y de la que existe una secuela, El tesoro de Vulturia, ambas editadas por Algaida. La extrañeza aún es mayor si consideramos que la época en la que están ambientadas ambas novelas, la visigoda, no es la habitual en la novela histórica hispana.

Francisco Galván ha escrito una segunda entrega que engrandece los horizontes históricos de la primera. Si esta la podíamos considerar como una historia de capa y espada, en El tesoro de Vulturia el aspecto histórico está mucho más desarrollado y el horizonte narrativo se ensancha al incorporar un panorama político que abarca el Mediterráneo occidental.

Pero vayamos por lo primero. La acción de la novela se ubica, de nuevo, en las cercanías de Vulturia. Allí se ha establecido pacíficamente la colonia de leprosos que auxilió a los visigodos Wulfric y Sigebert en la anterior aventura. Últimamente algunos de sus miembros y diversos comerciantes han sido asesinados en las cercanías de la ciudad, lo que ha hecho que su actividad comercial se haya resentido. Cecilio, el líder de la colonia de leprosos, acude a pedir ayuda a Wulfric, desconociendo que existen misterios e intereses en Vulturia que superan, sin duda, su entendimiento. Por su parte Tarbalés, descendiente del linaje real alano, pretende viajar a Hispania con el objetivo de descubrir su verdadero origen, ligado a unos extraños tatuajes que muestra en uno de sus brazos.

El tesoro de Vulturia amplía, como decía, considerablemente el horizonte geográfico que nos mostraba la primera novela. Si esta se centraba principalmente en el ámbito hispano y eludía ampliamente el contexto político internacional de la época, El tesoro de Vulturia intenta dar la vuelta a este hecho implicando mucho más el horizonte mediterráneo en su trama. De esta forma el argumento de la novela avanza a partir de diversos focos de acción: los asuntos comerciales de Marpesio Silicio en Italia; la situación política en el África vándala; los luctuosos acontecimientos que acontecen en Vulturia; la iniciación mágica que Valentia, la esposa de Wulfric, recibirá de la mano del Boseildún o las propias aventuras que vivirá Wulfric, en un momento en el que los visigodos se están apoderando de los últimos reductos imperiales en la Península. Una variedad de subtramas que con el avance de la novela se irán unificando en una sola, entonces sí, presidida por la acción del propio Wulfric.

El autor reutiliza para esta segunda entrega a muchos de los protagonistas y secundarios de la primera novela, como el malvado y ruin obispo de Segovia, Boseildún, Valentia, la comunidad de leprosos liderada por Cecilio o el comerciante sin escrúpulos Marpesio Silicio. Con ellos y con otros de nueva creación consigue hilvanar una trama que finaliza en cierta forma lo acaecido en la primera novela, con lo que el lector se puede sentir más ligado a la trama general de la saga. Esta polivisión del argumento también provoca que los protagonistas principales de la primera novela, Wulfric y Sigebert, pierdan presencia, sobre todo el segundo, y que el ingrediente de política internacional gane espacio, haciendo de esta entrega una novela histórica con más fundamento. Otra de las mejoras de la novela es que nos muestra más de cerca el enfrentamiento militar entre visigodos y romanos, con la toma, por ejemplo, de la ciudad de Valencia por lo primeros, un aspecto este muy diluido en la primera entrega.

El estilo del autor continúa siendo ameno y asequible y provee a la historia de un cierto nivel de intriga, vinculado al tesoro al que hace referencia el título de la novela y a los asesinatos en el interior de la comunidad de leprosos de Vulturia, a lo que se suma un elemento de misterio y fantasía relacionado con los poderes “mágicos” de Boseildún o la extraña relación entre los lobos, Wulfric y su hijo recién nacido, algo que se me apetece muy apropiado para la época.

El tono de la acción, sin embargo, sigue siendo algo ingenuo, no tanto en la descripción de los asesinatos y los malvados sino en el retablo que el autor nos presenta de los “buenos” de la historia, que parece demasiado candoroso para la época en la que está ambientado y que le resta algo del realismo histórico que demanda una novela de este tipo.

El tesoro de Vulturia es una oportunidad para enriquecer y finalizar una historia que comenzó en la anterior novela y que concluye, hasta nuevo aviso, en esta entrega, por lo que está especialmente recomendada a aquellos a los que les interese la época y a los lectores que gozaron con las aventuras vividas por el héroe Wulfric en De buitres y lobos.

Título: El tesoro de Vulturia
Autor: Francisco Galván
Editorial: Algaida
Formato: Tapa dura | 17 x 24 cm.
Páginas: 528
Fecha de publicación: Mayo 2010
ISBN: 9788498774559
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Jorge Pisa

Crítica cinematográfica: Pompeya, de Paul W.S. Anderson.

001_pompeii_posterNo es nada nuevo que los clásicos, sean del género que sean, poseen una larga vida en las pantallas del cine y la televisión (no sé hasta qué punto en los dispositivos móviles). Las narraciones de carácter histórico no son una excepción, por lo que en los últimos años hemos visto nuevas versiones de la mayoría de los clásicos históricos, ya sea Ben-Hur (Steve Shill, 2010), Espartaco (Robert Dornhelm, 2004), Hércules, el origen de la leyenda (Renny Harlin, 2014) o Cleopatra (Franc Roddam, 1999). Este año le ha tocado el turno a Los últimos días de Pompeya, una historia que ya había tenido versiones en 1908, 1935, y las más conocidas en 1959, un film dirigido por Mario Bonnard e interpretado por Steve Reeves y Fernando Rey y, posiblemente la mejor y más fiel adaptación, la miniserie de 5 horas de duración dirigida en 1984 por Peter R. Hunt e interpretada por Ned Beatty, Brian Blessed, Ernest Borgnine, Lesley-Anne Down, Franco Nero, Anthony Quayle y Laurence Olivier.

Paul W.S. Anderson se ha puesto a la cabeza de un proyecto que en sus manos y en las de los productores de la película se ha transformado en un film de acción y de gladiadores y poco más, desvirtuando la historia original y transformándola en una de esas tramas dirigidas a adolescentes buscadores de historias de amor juvenil y rebelde ambientadas en otras épocas.

Pompeya, año 79 d.C., Milo (Kit Harington), el único sobreviviente de una matanza de celtas en Britania perpetrada por el ejército romano, es esclavizado y entrenado como gladiador. Sus dotes en la arena forzarán a su propietario a trasladarlo a Pompeya, para obtener un mayor beneficio de sus habilidades. En el camino a Pompeya Milo conoce a Casia (Emily Browning), una joven aristocrática que se enamorará de él. Casia regresa a Pompeya huyendo de la corrupción en Roma y de las malas artes del senador Corvo (Kiefer Sutherland), empeñado en hacerse con el amor de la joven. Corvo pretende, además, emprender ciertos negocios urbanísticos en la ciudad. Por su parte Milo tendrá que imponerse en la escuela de gladiadores de Pompeya, donde conocerá a Ático (Adewale Akinnuoye-Agbaje), el campeón de la ciudad. Las vidas de todos ellos se verán truncadas por la erupción del Vesubio, el volcán que acabó con la ciudad de Pompeya…?????????????????

Como os decía Pompeya no es más que la transmutación de una historia escrita por Edward Bulwer Lytton en 1834 en un film sin demasiadas ambiciones y destinado a un público poco exigente. De esta forma las tramas de la historia original se reducen para centrarse en las aventuras de Milo, Casia, Ático, Corvo, y los padres de Casia, optando por convertir el film, como ya se hiciera con Hércules, el origen de la leyenda, en una película de gladiadores, perdiendo por el camino la riqueza argumental de la historia original escrita por Bulwer Lytton. De ahí que las escenas de gladiadores se impongan en el film (parece que lo único que interesa de Roma en el cine actual es el culto al cuerpo que puso tan de moda la serie Spartacus: Sangre y arena) junto con la tormentosa relación entre Casia y Corvo, mostrándonos, de nuevo, y con muy poco respeto al contexto histórico de la época, lo malvados que eran los romanos. De ahí que de forma poco acertada se haya incorporado la idea en el film de una cierta oposición de los pompeyanos hacia los romanos, y se nos hable del emperador Tito de una manera que recuerda más a su hermano y sucesor Domiciano que a él mismo. De nuevo una película de romanos nos presenta a los romanos como los malos de la película.

El film peca, además, de presentismo, esto es, nos muestra la relación entre Casia y Milo de una forma que parece más la de dos jóvenes enamorados (y rebeldes, este ingrediente no podía faltar) del siglo XXI, que de una joven aristócrata pompeyana y un esclavo-gladiador en pleno siglo I d.C. En todo ello tiene que ver, y mucho, la producción del film, ya que el director, Paul W.S. Anderson, pertenece más a los géneros de ciencia-ficción, terror y acción que al del cine histórico, señal clara del tono y la forma que se le ha querido dar a la película, y que sin duda está vinculada a la espectacularidad de la erupción del Vesubio, sin duda, el activo más importante del film, que ocupa la parte final de la cinta y que se puede desarrollar plenamente con los efectos especiales a disposición en la actualidad. Sin embargo, el film parece que se rebasa a sí mismo en este aspecto y nos muestra una hecatombe de carácter universal en la que terremotos, erupciones, fuego, incendios, destrucción, e incluso un tsunami, centran en demasía la atención del espectador, mientras el destino final de los principales caracteres del film se va resolviendo. Creo, personalmente, que esta parte del film peca de exagerada y posee un final que es posible que no agrade demasiado al público espectador.?????????????????

Si tuviera que destacar alguna cosa del film no sería ni la trama (tan alterada que parece una película nueva con poco que ver con la historia original, algo tan de moda en las adaptaciones actuales…) ni la exageración de los efectos especiales finales algo cansinos, sino algunas de las vistas generales de la ciudad de Pompeya, reconstrucciones a las que los efectos especiales sí que han sabido dar vida en el film, como aquella imagen de la ciudad de Pompeya vista desde el exterior, en la que se nos muestra la vía de acceso de la ciudad rodeada por los monumentos funerarios de sus habitantes, una imagen poco común en el cine de romanos, las vistas del puerto y alguna de las escenografías que observamos en el anfiteatro, si bien el desarrollo de estas escenas de acción gladiatorial se disparan enseguida y pierden gran parte de su credibilidad.

Por lo que respecta a las interpretaciones, ninguna de ellas destaca por una valía excepcional. Posiblemente sean algunos de los secundarios, como Ático (Adewale Akinnuoye-Agbaje) o los padres de Casia, Aurelia y Severo (Carrie-Anne Moss y Jared Harris), los que destaquen más que no los actores principales. Kit Harington, el esclavo Milo, no da la talla como gladiador y tampoco destaca por su actuación y Emily Browning no convence demasiado como la joven protagonista del film a la cual el guión le obliga a saltarse todas las convenciones sociales de época romana como si nada. Por desgracia Kiefer Sutherland se ve obligado a encarnar al “malo maloso” romano del film, por lo que su registro interpretativo se desarrolla en una frecuencia bastante irreal. A Sutherland le que acompaña Sasha Roiz que encarna a Próculo, la mano derecha de Corvo y un auténtico monstruo sin remordimiento alguno, un carácter tampoco demasiado creíble.

En definitiva, una lástima, porque valía la pena contemplar una nueva versión de Los últimos días de Pompeya, un film con un presupuesto de 100 millones de dólares que ha recaudado tan solo 108.550.407 dólares, y que evidencia que el cine actual tiene poca mano a la hora de mostrarnos el mundo antiguo en la gran pantalla, por lo que me veo obligado a hacer una doble recomendación: Pompeya es una película recomendable para aquellos interesados tan solo en las nuevas visiones de la antigüedad con poca o muy poca veracidad y mucha acción. Para aquellos que quieran disfrutar de una buena historia, bien estructurada y filmada y respetuosa al contexto histórico de la época, os insto a localizar cualquier versión anterior del film, aunque yo, personalmente, os recomiendo la miniserie de los años 80, que se mantiene muy bien después de tantos años.

Título: Pompeya
Título Original: Pompeii
Director: Paul W.S. Anderson
Guión: Janet Scott Batchler, Lee Batchler
Reparto: Kit Harington, Emily Browning, Kiefer Sutherland, Carrie-Anne Moss, Jared Harris, Jessica Lucas, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Sasha Roiz, Currie Graham, Ben Lewis, Joe Pingue, Alain Moussi, Emmanuel Kabongo
Fotografía: Glen MacPherson
Música: Clinton Shorter
Género: Histórica, aventuras, acción, catastrófica
Nacionalidad: USA, Alemania
Fecha de Estreno en España: Viernes, 25 de abril de 2014

NOTA: 5.5
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Jorge Pisa 

Tiempo de Leones, la saga bizantina, José Soto Chica, Editoria Victoria.

Hoy os damos a conocer en Culturalia una doble propuesta de lectura, las dos novelas históricas, Tiempo de leones y Los Caballeros del Estandarte Sagrado, que forman parte de la serie que José Soto Chica dedica a la figura y la época del emperador bizantino Heraclio y que están ambientadas en las guerras que enfrentaron a persas y bizantinos a principios del siglo VII d.C. Un tema fascinante y seguro que una buena lectura histórica para este mes de agosto.

Tiempo de Leones, de José Soto Chica, Editorial Victoria.

9788493840402Año 678 Constantinopla en el cuarto año de asedio de la ciudad por los ejércitos sarracenos. Un viejo soldado, Flavio Valerio Jorge, recuerda sus días de juventud cuando el Islam aún no había nacido y el Imperio romano y su gran rival, Persia, batallaban por el dominio del mundo y por la posesión de las reliquias de Cristo. Una época de sangre y espada, de intriga y batalla, mujeres fascinantes y héroes legendarios. En medio de todo ello un joven soldados enfrentado a una sensual y turbadora mujer y dispuesto a no fracasar en una misión: guardar la Vera Cruz e impedir que caiga en manos de los persas. Fe, tormento, pasión y guerra en un mundo condenado a desaparecer.

Título: Tiempo de leones
Autor: José Soto Chica
Editorial: Victoria
Año edición: 2010
Nº de páginas: 495

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Los Caballeros del Estandarte Sagrado. Tiempo de Leones II, de José Soto Chica, Editorial Victoria.

estandarte sagradoSegunda entrega de la epopeya de Flavio Valerio Jorge, en la que el personaje central de la serie trasciende su condición humana para transformarse en el héroe que su patria, acorralada por los enemigos y sumida en una profunda crisis, necesita. La fe en Dios y las reliquias forjarán héroes como el emperador Heraclio o Jorge que, guiado por la razón, el honor y la fe batallará de nuevo por salvar el Imperio desde Persia, pasando por Constantinopla, Egipto hasta las tierras de los ágiles alanos, los ávaros salvajes, los aguerridos búlgaros y los eslavos traicioneros. Lugares inhóspitos y hostiles, donde Jorge descubrirá que, más allá de lo que aleja a los humanos por motivos de raza, costumbres, religión o patria, todos forman parte del mismo complejo universo y comparten los mismos sentimientos. Y el destino, caprichoso maestro, elegirá para él lo que ni él mismo hubiese soñado, un noble “enemigo”, el persa Sharbaraz, un incondicional “hermano de sangre”, el búlgaro-onoguro Temule y un amor inesperado, la persa Nishiran.

Título: Los Caballeros del Estandarte Sagrado. Tiempo de Leones II
Autor: José Soto Chica
Editorial: Victoria
Año edición: 2013

Crítica: Constantino el Grande, David Potter, ed. Crítica.

constantino-el-grande_9788498926231Si tuviéramos que decidir qué emperador romano ha dejado una mayor huella en la historia, tendríamos que tener en cuenta a Augusto, a Constantino o incluso al hispano Teodosio. Si bien muchos dirigirían rápidamente su mirada hacia la figura de Constantino el Grande, por ser entre otras cosas, el emperador que puso fin a la persecución de los cristianos y el que con su acción de gobierno dio forma, en parte, al mundo medieval que seguiría tras la caída del Imperio romano. De esta forma la larga sombra del gran emperador no solo se cernió sobre las épocas venideras sino también sobre la bibliografía que desde entonces habló de él, tanto a favor como en contra. Es por ello que en castellano se echaba en falta una actualización de la historia de la época en general y del gobierno del emperador Constantino en particular, con la intención de clarificar y actualizar conceptos de un periodo y un personaje mitificados por la historia.

Constantino el Grande de David Potter es una biografía académica del emperador romano que arranca, sin embargo, bastantes años antes, como es preceptivo, para permitirnos entender la época en la que Constantino se hizo con las riendas del imperio. Así, pues, el estudio comienza en el año 260, en plena época de la Anarquía militar, para enlazar con el periodo de la Tetrarquía diocleciana, época en la que Constancio, el padre de Constantino llegó al poder como miembro del sistema de gobierno compartido instituido por Diocleciano. Potter intenta explicarnos la juventud de Constantino, de la que se sabe bastante poco, rehaciéndola a través de los datos históricos conocidos del periodo, y estudia a partir de aquí la ascensión a la cúspide del poder de Constantino desde su nombramiento como Augusto tras la muerte de su padre en Britania, pasando por la batalla del puente Milvio (312) y su lucha contra sistema dioclecianeo.

Tras ello el autor analiza la acción de gobierno de Constantino, ya sea en relación a la vida familiar del emperador, que en aquellos tiempos era inseparable de la política; la administración imperial; o su relación con la religión cristiana y la Iglesia, el gran hito de su reinado. Potter se esfuerza por explicarnos la oficialización del cristianismo por parte de Constantino, su aceptación como una religión más permitida en el imperio, y la utilización que de ella hizo el emperador para alcanzar la la paz dentro de las fronteras imperiales. La monografía también analiza la vinculación del propio Constantino con la religión pagana, que también respetó, no siendo hasta la época de Teodosio e incluso más adelante cuando el paganismo vio prohibida oficialmente su existencia. El autor analiza, asimismo, la extraña muerte de su hijo Crispo, uno de los capítulos más oscuros de su reinado y un asunto que difícilmente, como el mismo autor indica, podremos llegar a esclarecer nunca; o la construcción de la ciudad de Constantinopla sobre el solar de la antigua Bizancio, urbe que con el tiempo se convertiría en una nueva Roma.

Potter elabora su trabajo a partir de las fuentes coetáneas y utiliza en gran medida los documentos legislativos dictados por el propio Constantino y su cancillería, con los que puede estudiar su acción de gobierno con mayor profundidad y autenticidad. El autor avanza en el reinado y en el legado de Constantino aunque en su recorrido el apartado histórico no es el primordial, esto es, el libro no se centra especialmente en la evolución de los hechos políticos para crear un filum histórico, sino que más bien cada uno de los aspectos que trata el autor se estructuran a partir del índice de materias, que es el verdadero vertebrador de la obra. De esta forma Constantino el Grande puede ser un libro que decepcione a aquellos interesados sobre todo en la historia política, ya que el autor no se centra especialmente en ella, si no que más bien utiliza el lógico pasar del tiempo para avanzar en su análisis sin profundizar demasiado sobre los hechos. Así que la obra requiere algunos conocimientos previos de la época, al menos en algunos apartados, para poder contextualizar la lectura. La monografía se estructura, además, en capítulos cortos, algo no muy acostumbrado en obras de este estilo, aunque es un formato que posibilita de mejor forma las lecturas posteriores.

Por otra parte, el libro no está todo lo bien traducido y corregido que debiera, una pena en el caso de la obra, del autor y de la editorial, que acostumbra a hacer trabajos brillantes al respecto. Un déficit este que a veces no permite seguir adecuadamente la evolución de los hechos y de los pensamientos del autor. Sin embargo, Constantino el Grande de David Potter se convierte en una herramienta de primera para conocer de una forma realista y veraz la figura de un emperador que ayudó a dar forma al Occidente medieval y moderno. Como alguien dijo “La vida de todo hombre está llena de luces y sombras, pero la historia conserva las luces y olvida las sombras“. En este caso Potter y Crítica nos ayudan a atenuar el deslumbre de la figura del emperador Constantino y a perfilar las sombras que planean sobre él.

Título: Constantino el Grande
Autor: David Potter
Editorial: Crítica
Colección: Tiempo de Historia
Traductores: Rosa Salleras Puig | David León
Fecha de publicación: 29/10/2013
Páginas: 464
Idioma: Español
ISBN: 978-84-9892-623-1
Formato: Rústica con solapas, 15,5 x 23 cm

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Constantino el Grande, David Potter, ed. Crítica.

constantino-el-grande_9788498926231Esta semana os presentamos otra novedad de la editorial Crítica, Constantino el Grande de David Potter, un análisis de la figura y de la política de uno de los emperadores romanos que, sin duda, más contribuyó a dar forma al mundo medieval y, en parte también, al moderno.

Constantino –nos dice David Potter, profesor de la Universidadde Michigan— cambió la historia. Sin él hubiera sido difícil que el cristianismo hubiese alcanzado el lugar que hoy ocupa en el mundo. Lo cual no se debió tanto a su conversión personal, como al esfuerzo que realizó para mantener la unidad de la Iglesia, evitando que se dividiera en una serie de sectas en conflicto, al imponer un credo universal en Nicea. Potter rescata a Constantino de los mitos y las falsificaciones que han contribuido a deformar su figura: reconstruye su dramática vida –fue directamente responsable de las muertes de su hijo mayor y de su esposa- y reivindica la trascendencia de su actuación política y militar en la tarea de defender al imperio de sus enemigos interiores y exteriores. Como ha dicho Noel Laski, de la Universidad de Chicago, Potter sitúa a un personaje mítico en la sólida realidad del poder imperial. A lo que Sir Fergus Millar, profesor emérito de Oxford, ha añadido que este libro nos ofrece “un análisis original y penetrante, sólidamente basado en las evidencias de la época“.

David Potter ostenta la cátedra de historia griega y romana y la cátedra Arthur F. Thurnau de griego y latín en la Universidad de Michigan. Ha escrito varios libros sobre la Roma antigua.

Título: Constantino el Grande
Autor: David Potter
Editorial: Crítica
Colección: Tiempo de Historia
Traductores: Rosa Salleras Puig | David León
Fecha de publicación: 29/10/2013
Páginas: 464
Idioma: Español
ISBN: 978-84-9892-623-1
Formato: Rústica con solapas, 15,5 x 23 cm