La sala Àtic22 estrena avui La tardor barcelonina, la versió performance d’una perla negra de la literatura catalana escrita por Francesc Pujols. Un text modern i inclassificable; una road movie existencialista? El Hamlet barceloní? Un Manual del Perfecte Suïcida? Una Guia per a Misògins amb trampa? Una Novel·la negra per a dandis? La Tardor Barcelonina, brillant text precursor del surrealisme, és tot això i molt més.
El protagonista de la novel·la és un jove poeta que crema la seva masia i amb la seva enamorada a dins (Àgata). Transvestit de dona per evitar la justícia, agafa el tren cap a Barcelona. Al tren troba una doble de la seva estimada que parla rús i un comerciant català que s’enamora d’ell(a). Així comença un periple surreal que el durà del poble a Barcelona i viceversa, mentre el protagonista es debat entre qüestions filosòfiques de primer ordre com el suïcidi, la impossibilitat d’aprehendre allò que desitgem, la rigidesa de les franceses i la catalanitat.
En l’adaptació de Fèlix Pons el poeta ha estat transformat en un jove artista. L’espectador és convidat a entrar al taller de l’artista on aquest explica la seva història personal en un performance que durà a terme amb la complicitat del seu colega guitarrista (Jordi Busquets).
Fèlix Pons – actor, director i artista plàstic – ha creat un univers plàstic que remet al pre-cinema, contemporani dels anys que fou escrita la novel·la, quan imatge, cinema i l’il·lusionisme anaven de la mà. Imatges virtuals i imatges físiques es mesclen en aquest espectacle vintage, de la mateixa manera que realitat i ficció es mesclen en el singularíssim text de Pujols.
Fèlix Pons ha volgut sumar talents i ha convidat al músic Jordi Busquets a compartir aquesta aventura surreal a escena. Busquets, músic virtuós, creador personalíssim, líder del mític grup «Sapo» i compositor de bandes sonores per al cinema, ha creat una magnífica banda sonora original per a la peça. A més a més, posseït per l’esperit de Pujols, abandona momentàniament la seva guitarra elèctrica per interpretar diversos personatges a escena juntament amb Fèlix Pons.
«La tardor barcelonina» es representa a la sala Àtic22 del 2 al 5 de gener de 2015.
Text: Francesc Pujols
Adaptació i direcció: Fèlix Pons
Intèrprets: Fèlix Pons (actor) i Jordi Busquets (music)
Veu Àgata: Alba Pujol
Escenografia: Paula Maestro i Jordi Rovira
Vestuari: Maria Armengol
Il·luminació: Anna Roldós
Música: Jordi Busquets
Producció: ARSENIC ARTS STUDIO amb la col·laboració de LA FUNDACIÓ FRANCESC PUJOLS
Horaris: dijous, divendres i dissabte a les 20:00 hores; diumenge a les 18:30 hores. Col·laboració: 9 € Durada de l’espectacle: 70 minuts Idioma: Català.
Uno siempre echa de menos, en algún momento de la temporada, la representación de una obra de Tennessee Williams, o lo que es lo mismo, una reflexión sobre el alma humana amargada, para variar, por la propia materialización de la existencia. El azar teatral, sin embargo, nos había dejado, desde que a finales del 2010 finalizaron las representaciones de Gata sobre teulada de zinc calenta en el Lliure, sin poder disfrutar sobre los escenarios barceloneses de la exquisitez irreverente del autor americano. Por lo que era inconcebible pensar ni un solo momento en dejar escapar una oportunidad como la que nos ofrece el TNC con la adaptación de La rosa tatuada, una de las obras más conocidas del autor, dirigida por Carlota Subirós Bosch e interpretada en los papeles principales por Clara Segura y Bruno Oro.
Y la ocasión es sin duda recomendable debido a la consistencia del texto, a la simbología que atesora y a que, como decía antes, es un Tennessee Williams de primera fila. La historia, seguro, ya la conocen. La familia Delle Rose, de origen siciliano, vive una placida existencia en el sur de los Estados Unidos. Él, Rosario, trabaja como transportista de plátanos y de otras mercancías no tan legales para una compañía frutícola; ella, Serafina, trabaja en casa como modista. Ambos han creado un hogar donde predomina el amor y la plenitud de la pasión sexual, de la cual ha nacido su hija Rosa. Todo ello acaba inesperadamente con la muerte de Rosario durante uno de sus transportes. La morada de los Delle Rose queda sumida en el duelo y la desesperación más profunda al no aceptar Serafina el trágico final de su marido, un dolor que, además, le hace perder el hijo del que está embarazada.
El paso del tiempo no consigue, sin embargo, que la cordura regrese al hogar de los Delle Rose. Serafina vive recluida en su casa, dominada por las cenizas de su difunto marido y por la imagen de la Madre de Dios, sin dirigirle la palabra a los vecinos e imponiendo una reclusión casi absoluta a su hija. Una situación que se complicará aún más al descubrir Serafina la posible infidelidad en el pasado de su marido y cuando tanto ella como su hija entren en contacto de nuevo con el mundo sexual de los hombres, hecho propiciado por la llegada accidental de Alvaro Mangiacavallo, un transportista de fruta que posee un gran parecido físico con Rosario y por el conocimiento por parte de Rosa de un chico en el baile del instituto.
La rosa tatuada nos permite echar una mirada no tan solo a la sociedad norte-americana de los años 50, y más concretamente a la población europea emigrada al nuevo continente, sino que nos posibilita al mismo tiempo atisbar parte de la personalidad del autor del texto. Por lo que respecta a lo primero la obra nos introduce en el hogar de una familia de origen siciliano de la costa sur de los Estados Unidos, y nos muestra la interrelación de los miembros de esta con la sociedad americana conservadora del momento. Aquí hallamos un primer choque cultural entre tradiciones y formas de pensar europeo-católico-mediterráneas y las propias de la cultura anglo-norteamericana.
Todo ello acentuado por el comportamiento «insano» de Serafina tras la muerte de su marido, que provocará rumores en la comunidad. Sin embargo, la llegada de Alvaro hará nacer de nuevo en ella el deseo. Una pasión basada en parecidos y en necesidades que les servirá a ambos para lograr una nueva oportunidad y reconducir sus vidas. Una pasión, además, simbolizada en la obra a partir de la rosa, ya sea esta la tatuada en el pecho de Rosario, la sobrenatural rosa que aparece y desaparece en el de Serafina, o la omnipresencia del nombre, del símbolo y del color de la rosa a lo largo de toda la representación.
Por lo que respecta a la personalidad del dramaturgo podemos detectar en la obra la familiaridad de Williams con la enfermedad mental que sufrió su propia hermana, con la cual mantenía una relación muy cercana y su turbulenta vida sexual y sentimental en los Estados Unidos profundamente conservadores de los años 50.
En el apartado de las interpretaciones la obra ofrece una oportunidad inmejorable a la actriz principal de la historia, que no es otra que Clara Segura, que hace suyo un personaje, el de Serafina Delle Rose, de forma magistral. En el apartado masculino, sin embargo, Bruno Oro no acaba de darle a su papel el registro necesario, (un registro tennessewilliano, diría yo), por lo que la química entre los dos personajes principales no acaba de estallar como debería hacerlo. Ambos están rodeados por el buen hacer de una troupe de actores y personajes entre los que hallamos, entre otros, a Alícia González Laá, Oriol Genís, Antònia Jaume, Marta Ossó o Teresa Urroz. La dirección de Carlota Subirós alimenta, por otra parte, la naturalidad de las interpretaciones para dar la mayor viveza al dramatismo de la historia y la inmaterialidad del contexto escenográfico.
Si nos fijamos, pues, en la composición de la obra observamos el atrevimiento que comporta la elección de la escenografía, en la cual la vivienda de los Delle Rose se materializa como un cubículo que gira sobre sí mismo y sobre el que se proyectan imágenes y coloridos a lo largo de la obra. Si bien esta apuesta sorprende por su audacia artística, el aislamiento de la vivienda sobre un escenario vacío enorme hace difícil captar el contexto espacial y social de la obra, dejándola en un limbo difícil de concretar para el espectador. A esto se suma la opción por una iluminación de poca intensidad y el uso de tonalidades musicales de ritmo étnico, con el objetivo de darle un toque más intimista a la representación y apelar a aquello más emocional que uno lleva dentro.
Representar un Tennessee Williams es algo siempre dificultoso y el TNC sale en parte airoso de su intento gracias, sobre todo, a la espléndida e íntima interpretación de Clara Segura. Aún así, y como les decía, La rosa tatuada es una oportunidad lustrada para degustar la artesanía de los sentimientos propia de un autor que analizaba en cada una de sus obras la complicada trabazón de sentimientos que todos llevamos dentro, ya sea en los Estados Unidos de los años 50 o en la Cataluña de principios del siglo XXI.
«La rosa tatuada» se representa en el TNC del 12 de diciembre de 2013 al 2 de febrero de 2014.
Autor: Tennessee Williams
Traducción y dirección: Carlota Subirós
Reparto: Clara Segura, Bruno Oro, Pepo Blasco, Rosa Cadafalch, Màrcia Cisteró, Montse Esteve, Oriol Genís, Alícia González Laa, Antònia Jaume, David Marcé, Marta Ossó y Teresa Urroz
Escenografía: Max Glaenzel
Vestuario: Marta Rafa
Iluminación: Mingo Albir
Sonido: Damien Bazin
Caracterización: Àngels Salinas
Producción: Teatre Nacional de Catalunya
Horarios: de miércoles a sábado a las 20:00 horas y domingos a las 18:00 horas (domingo 5 de enero no hay función). Precio: de 14 a 28 € Duración: Primera parte 1 hora y 45 minutos
Entreacto de 15 minutos
Segunda parte 45 minutos. Idioma: catalán
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En los tiempos que corren, en los que la realidad se ennegrece debido a la deriva caótica por la que transita el Estado provocada por las continuas presiones del mercado, siempre es bueno disponer de elementos de reflexión social y política que permitan, a aquellos interesados, recapacitar sobre hacia dónde nos dirigimos. De ahí que la programación en el Almeria Teatre de la adaptación escénica de 1984 de George Orwell, una de las grandes novelas de ciencia ficción distópica y posiblemente la más conocida por el amplio público, sea una ocasión de disfrute y un acierto en sí mismo.
La compañía Gataro ha producido un espectáculo, basado en la adaptación de la novela realizada por Michael Gene Sullivan, de pequeño formato pero de brillante resultado en el que está presente toda la dureza y la inhumanidad que el texto original mostraba. La puesta en escena de Gataro opta por ir al grano de forma inmediata y nos relata la trama de la novela desde la óptica final de la misma, esto es, desde el interrogatorio al que es sometido Winston Smith (Andreu Rifé), el protagonista principal de la historia, al ser descubierto conspirando contra el régimen totalitario establecido por el Gran Hermano. A partir, pues, del interrogatorio iremos conociendo cuál es la realidad opresiva contra la que Smith y Julia(Savina Figueras), su compañera de lucha, han intentado rebelarse y cuáles son los acontecimientos que han llevado a ambos a tan desesperada situación.
Por el camino hacen aparición los componentes principales de la trama de la novela de Orwell, como el control omnímodo del Gran Hermano sobre la vida de los ciudadanos; la guerra continua como elemento coercitivo sobre la población atemorizada; la extinta lucha de clases establecida por el sistema; el control de la información o la función del lenguaje como elemento de sometimiento mental de los ciudadanos.
La composición de la obra es sencilla pero funcional y expeditiva. Lo primero que vemos al sentarnos en la butaca es un muro de hierro que nos oculta el escenario, como avisándonos de la dureza metálica de lo que veremos cuando el telón se alce. Una vez elevado este presenciamos el interrogatorio que sufre el protagonista que, encadenado y situado en una especie de depósito, será obligado a relatarnos con precisión todos sus crímenes. Su imagen, sucia aunque de tonalidades claras, contrasta con los grises y oscuros uniformes de sus interrogadores, una antítesis que se mantendrá a lo largo de la representación y que contrapone las ansias de libertad del arrestado y el brutal funcionamiento del Estado.
De esta forma nos es relatada la trama de la novela a partir de la propia declaración de Smith y de la re-interpretación de sus actos que llevan a cabo los propios interrogadores, una elección narrativa que aunque le da más fuerza visual a la narración despista inicialmente al espectador, al que le puede costar varios minutos situarse en la obra.
La adaptación de Gataro cuenta con caras conocidas en el reparto de la obra. El papel principal, el de Winston Smith, está interpretado por Andreu Rifé que aunque voluntarioso no acaba de transmitir todo el dramatismo que la situación requiere. Los interrogadores están encarnados por Lluís Canet, Tono Saló, Frank Capdet y Savina Figueras, que se encargan con destreza de poner un rostro cruel y desgarrador al sistema y de dar vida al resto de personajes de la novela. El broche, sin embargo, lo pone Carles Canut, cuya interpretación de O’Brien es fría e inhumana, como le corresponde a uno de los engranajes principales del Estado tiránico al que pertenece.
El resultado es una obra despiadada, como la novela, en la que el espectador llega a sufrir tanto por lo que pasa encima del escenario como por el camino que toman sus propias reflexiones. Aquí he de decir que volver a escuchar algunos de los terroríficos axiomas afianzados por la novela de Orwell en el momento socio-político que vivimos, asfixiados por una crisis económica y por la mentira y la corrupción que prolifera en la política, llega incluso a helar la sangre.
Una obra dura, sí, pero necesaria y de una calidad que impresiona tanto en su adaptación, en su traducción como en su composición, de aquellas que tan solo los teatros no tan grandes saben hacer, y en las cuales las ideas y la voluntad se imponen a los recursos a los que se tiene acceso. Una ocasión, además, para meditar sobre hacia dónde vamos y sobre si el Mundo Occidental, ese que a veces parece el velero insignia del bienestar a conseguir por el resto del planeta, ha evolucionado a mejor o tan solo ha perfeccionado las herramientas y las políticas que sus Estados ponen en marcha para controlar y dominar no tan solo el hacer de los ciudadanos sino también sus abruptas y a veces desganadas mentes.
«1984» se representa en el Almeria Teatre del 18 de diciembre de 2013 al 12 de enero de 2014.
Autor: George Orwell
Dirección: Victor Alvaro
Adaptación teatral: Michael Gene Sullivan
Versión catalana de la adaptación: Lluís-Anton Baulenas
Reparto: Andreu Rifé, Lluís Canet, Savina Figueras, Tono Saló, Frank Capdet y Carles Canut
Escenografía: Victor AlGo
Iluminación: Quico Gutiérrez (AAI)
Vestuario y caracterización: Núria Llunell
Sonido: Jordi Bonet
Producción: Gataro
Horarios: de miércoles a sábado a las 20:00 horas y domingos a las 17:00 horas Precio: 19 € Idioma: catalán
No descubro nada al afirmar que una carrera universitaria, y sobre todo una carrera humanística, más que proveer de toda una serie de datos, nombres y fechas a la mente de los estudiantes, que también, ha de dotar a los mismos de un espíritu crítico y ha de abastecerle de las herramientas necesarias para realizar su trabajo como historiador, ya sea este el estudio, la investigación o la enseñanza. Pero también es cierto que en muchas ocasiones, si no todas, la práctica universitaria es justo al revés, centrándose en poco más que en tiranizar al despistado estudiante con una infinidad de datos y teorías mientras que el desarrollo de los recursos y las herramientas de carácter histórico queda siempre en un segundo plano.
Para subsanar esta situación la editorial Akal ha publicado un nuevo «manual» del estudiante (y futuro historiador) titulado El oficio de historiador, estudiar, enseñar e investigar, en el que Enrique Moradiellos expone y recapacita sobre los métodos de estudio e investigación histórica. La monografía de Moradiellos, sin embargo, va más allá y pretende ofrecer al estudiante un panorama de la ciencia histórica en su conjunto, útil para conformar un marco teórico de referencia de la profesión.
Enrique Moradiellos García es en la actualidad catedrático de Historia contemporánea de la Universidad de Extremadura y anteriormente ejerció como profesor de dicha materia en la Universidad de Londres y en la Universidad Complutense de Madrid.
El libro está dividido en dos partes. En la primera, de carácter más teórico, el autor reflexiona sobre la historia en el contexto de las ciencias y más concretamente en el marco de las ciencias sociales. Moradiellos también realiza en este apartado un repaso a la evolución de la ciencia histórica y de las diversas escuelas o tendencias historiográficas que abarca desde la Antigüedad hasta las escuelas y posiciones más recientes. En la última parte de esta sección el autor reflexiona sobre cómo se enseña la historia en la actualidad, analizando los métodos formativos universitarios como las clases teóricas y prácticas, la recogida de los apuntes o el estudio y la lectura individual.
Enrique Moradiellos
La segunda parte de la monografía está dedicada a los aspectos más prácticos del trabajo histórico. Así pues esta parte analiza las formas de búsqueda de bibliografía; examina algunos de los diversos sistemas de documentación y archivística; ofrece pautas para el correcto desarrollo de la lectura académica o el análisis de textos, mapas, estadísticas, imágenes o esquemas históricos; y provee de normas para la realización del trabajo histórico ya sea la reseña de un libro de historia, la elaboración de un trabajo de curso o la realización de exposiciones orales. Este apartado finaliza con recomendaciones para la consulta de archivos, el uso de contenidos en la web o recomendaciones para la elaboración de un currículum vitae.
Como ven, pues, el manual de Moradiellos es bastante completo tanto en lo que respecta a su contenido teórico como a sus apartados más prácticos. Si con el primero un estudiante puede conformarse un mapa de situación de qué es la historia y cómo ha evolucionado hasta hoy la ciencia histórica, en la segunda parte el autor ofrece a los estudiantes, los principales receptores de este manual, un arsenal de técnicas y recursos necesarios no solo para finalizar la carrera de la mejor forma sino también para desarrollar las competencias básicas necesarias en cualquier carrera profesional relacionada con la historia.
Moradiellos ofrece además al estudiante toda una serie de consejos que incluyen normas de estilo para la redacción de los trabajos o técnicas para hablar en público (un aspecto bastante abandonado, por cierto, en la educación actual). La obra cuenta en su haber con una redacción y un estilo muy cuidado, algo que, sin duda, ensalza la calidad de la monografía. Esta cuenta también con un índice detallado, algo que facilita, y más en un manual como este, la consulta posterior del mismo y ofrece al lector multitud de ejemplos prácticos sobre cada uno de los apartados que no solo hacen la lectura más amena sino que, a la vez, nutren de contenido específico al libro.
Por último, y como no podía ser de otra forma, el manual ofrece al lector un cuantioso aparato bibliográfico ordenado por capítulos, lo que completa el contenido del mismo y permite al estudiante/lector interesado profundizar en las temáticas que más le puedan interesar o necesitar en el futuro.
Es así que El oficio de historiador, estudiar, enseñar e investigar se convierte en un manual actualizado de referencia para cualquier estudiante que quiera completar la carrera universitaria con éxito, esto es, no solo aprobando todas y cada una de las asignaturas sino formándose como profesional, algo, esto último, que en definitiva será el caudal más importante que un alumno de historia pueda obtener tras su paso por las aulas.
Título:El oficio de historiador. Estudiar, enseñar, investigar Autor: Enrique Moradiellos García Editorial:Akal Colección: Textos Materia: Historiografía y teoría de la Historia ISBN: 978-84-460-3865-8 Dimensiones: 17×24 N.° páginas: 480 Año edición: 2013 Precio: 22,00 €
Duomo ediciones nos presenta El asesinato de Pitágoras, un thriller histórico ambientando en la comunidad de matemáticos, astrónomos, músicos y filósofos que creó Pitágoras en el siglo V a.C. Una oportunidad para conocer mejor un personaje y una época marcados, en la novela, de intriga, amor, acción y enigmas.
El anciano filósofo Pitágoras, uno de los personajes con más poder de su época, está a punto de elegir un sucesor entre los grandes maestros cuando en su comunidad se inicia una serie de asesinatos. Tras los crímenes se atisba una mente oscura y poderosa que parece superar al mismísimo Pitágoras. La enigmática Ariadna y el investigador egipcio Akenón tratarán de descubrir quién es el asesino a la vez que resuelven sus propios sentimientos. Un reto en el que los fantasmas del pasado se unen a las oscuras amenazas del presente.
Marcos Chicot es licenciado en Psicología Clínica, en Económicas y en Psicología Laboral. Ha sido Finalista del Premio Planeta, así como del Premio Max Aub, el Juan Pablo Forner y el Ciudad de Badajoz. También ha ganado el Premio Rotary Internacional de Novela y el Premio de Novela Francisco Umbral. Para El asesinato de Pitágoras, ha dedicado cerca de tres años a documentarse y escribir la que siente como «la mejor novela de su vida». Esta profunda investigación se traduce en una atmósfera que proporciona al lector la sensación de estar viajando por la antigua Grecia, Cartago e incluso Síbaris, la desaparecida ciudad de los refinados sibaritas.
Título:El asesinato de Pitágoras Autor: Marcos Chicot Editorial:Duomo Ediciones Colección: Los imperdibles ISBN: 9788415945093 Encuadernación: Tapa dura / 15,5 x 24 cm Páginas: 672 Precio: 20.00 €
A veces un obra teatral nace de la simbiosis de los intereses de los artistas que la llevan a cabo. Este es el caso de 2 caraduras en crisis, la comedia socarrona que Bertín Osborne y Arévalo representan en el Teatre Borràs, un espectáculo cómico basado en la experiencia compartida y en la profunda amistad existente entre el showman-cantante y el cómico que comparten de una forma cordial y cercana con el público barcelonés.
El espectáculo está diseñado a la medida de ambos artistas, por lo que, como es evidente, su formato (y su tamaño!) varía para dar cabida tanto a Osborne como a Arévalo, mostrándonos una obra creada, como guante a la mano, entre los dos y en el que llevan a cabo un repaso de su trayectoria artística y de sus puntos de vista sobre la actualidad. De esta manera el espectáculo se divide en tres grandes partes. En la primera ambos artistas comparten con el público su opinión sobre la realidad desvergonzada y caradura que nos rodea. Sin pelos en la lengua Arévalo y Bertín reflexionan sobre la crisis económica; sobre los políticos y la corrupción; de los escándalos que empañan la imagen de la monarquía, de sus experiencias en la televisión… Tras ello Arévalo se queda solo sobre el escenario para ofrecernos en forma de monólogo una degustación del humor made in Arévalo, aquel que le hizo popular, aunque eso sí, enlucido para el nuevo espectáculo. Por último es Bertín el que repasa su trayectoria musical y televisiva, en esta ocasión al estilo Osborne, esto es, mostrando su característica desenvoltura y su personal desparpajo con el que consigue conectar fácilmente con la concurrencia.
Un público, este, que conocen desde hace ya bastante años la trayectoria de ambos artistas, ya fuera viéndolos en programas televisivos, en películas de los 80 y de los 90 u oyendo los discos de Bertín, compuestos por hits musicales que alteraban las hormonas de las féminas de aquel entonces.
El espectáculo cómico compuesto por Bertín y Arévalo no posee otra pretensión que conectar y hacer reír al público, eso sí, con un humor algo ya caduco a las alturas de siglo en el que estamos y en una época en la que se impone, demasiado a veces, lo políticamente correcto. Aún así, Bertín y Arévalo consiguen su propósito: hacer pasar un buen rato al público que reconoce sus figuras y se engancha rápidamente al humor que nace de ellos. Un espectáculo, en definitiva, en el que la cuarta pared desaparece y Bertín y Arévalo se ríen de la vida y, esto es lo más importante, de ellos mismos cuando hace falta, con un relato que habla de tú a tú al público. Los dos artistas están acompañados además en su aventura escénica por Franco Castellani al piano, que le da un toque de color musical al asunto.
2 caraduras en crisis se convierte, así, en una oportunidad para acompañar durante 1 hora y 45 minutos a dos artistas que comparten una muy grata amistad, de ahí que se consideren en varias ocasiones «hermanos mellizos», siguiendo la broma de los contrarios desarrollada en el film Los gemelos golpean dos veces (Ivan Reitman, 1988), y de gozar de un tipo de espectáculo, de marcado cuño madrileño, que le habla al público con franqueza y humor, algo que siempre ha caracterizado a ambos artistas.
«2 caraduras en crisis» se representa en el Teatre Borràs del 20 de noviembre de 2013 al 19 de enero de 2014.
«2 caraduras en crisis» regresa del 29 de enero al 8 de marzo de 2015 al Teatre Borràs con un espectáculo renovado.
Dirección: Arévalo y Bertín
Guión: Bertín y Arévalo
Dirección musical: Franco Castellani
Regiduría y Escenografía: Arévalo Jr.
Sonido: Álvaro Villacieros
Luminotecnia: casa de los técnicos
Idioma: castellano Duración: 1 hora y 45 minutos
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Aunque ya ha pasado un cierto tiempo desde su publicación me es grato reseñar aquí la obra Breve Historia de la Corona de Aragón, no solo por lo actual de su contenido, analizado desde un punto de vista propiamente histórico, sino porque su autor es un buen amigo mío, algo esto último que por sí solo ya me provee de la licencia oportuna.
La editorial Nowtilus publicó en abril del año pasado uno de esos libros que nos permiten recorrer el trayecto histórico de la Corona de Aragón, una realidad política de suma importancia en la Edad Media, tanto en el ámbito peninsular como en el Mediterráneo, y de la que no existía una monografía de carácter divulgativo que permitiera a aquellos interesados en la temática disponer de una obra de referencia. El libro en cuestión se titula, siguiendo la línea de la colección a la que pertenece, Breve Historia de la Corona de Aragón y está firmado por David González Ruiz, autor especializado en historia medieval.
González Ruiz ha escrito una obra que analiza la historia de una Corona que durante casi 600 años rigió los destinos de la parte más oriental de la península Ibérica, y que incluyó en sus dominios los territorios de Cataluña, Aragón, Valencia, Mallorca, Sicilia, parte de Italia, Cerdeña, y durante algunas décadas, incluso, diversas regiones de Grecia. De esta forma Breve Historia de la Corona de Aragón constituye un esfuerzo por exponer, de una forma distendida y amena, la historia de uno de los reinos peninsulares que más contribuyeron a crear la realidad cultural de la España actual, en una época en la que, como se pueden imaginar, el territorio de la península Ibérica estaba muy lejos de conformar el mosaico político que lo constituye en la actualidad.
El autor nos presenta un repaso de la historia de la Corona de Aragón que se inicia con la conquista musulmana de la península Ibérica a principios del siglo VIII y que finaliza, y esto es digno de mención, con el definitivo desmantelamiento de las instituciones propias de la Corona de Aragón acontecido con la llegada de la dinastía de los Borbones y la imposición de los decretos de Nueva Planta en el año 1716. Por lo tanto la obra analiza no tan solo el periodo medieval sino que abarca, también, parte de la época moderna.
Así, pues, el libro nos permite iniciar un recorrido con el objetivo de comprender el desarrollo histórico de una monarquía que dominaría el mediterráneo occidental y que se convertiría en una potencia comercial mediterránea y en el contrapeso político tanto del reino de Castilla como del reino franco.
La obra se centra especialmente en la historia política de la Corona de Aragón, dejando en una posición secundaria otros aspectos de la historia como el social, el económico o el cultural. Algo que aunque dificulta en parte la compresión global del periodo, se entiende debido a la extensión del libro y a los intereses de la línea editorial a la que pertenece. El autor intenta, por otra parte, narrar los hechos de forma sencilla y directa, facilitándole al lector el avance a través de los diversos periodos que conforman la historia de la Corona de Aragón, lo que constituye el elemento director de la monografía.
Si bien, y leyendo la introducción de la misma, uno echa a faltar una mayor detalle a la hora de analizar algunos de los episodio de mayor calado de la historia de la Corona de Aragón, como son el origen de la misma, esto es, la unión del reino de Aragón y los condados catalanes en el año 1137 o la realidad administrativa, política y legal que se esconde tras la unión de las Coronas de Catilla y Aragón en el año 1469, con el matrimonio de los Reyes Católicos. Un deseo aguijoneado, además, por la introducción, realmente buena, que realiza el autor en las primeras páginas del libro, donde rompe una lanza en favor de la correcta utilización de la terminología histórica que, con el uso de términos como Corona de Aragón, Confederación catalano-aragonesa o comte-reis, vertebra el discurso de todo aquel que, sea del bando que sea, pervierte y domeña la lengua con usos exclusivamente políticos y partidistas.
González Ruiz ameniza, además, su relato con la inclusión de toda una serie de leyendas y anécdotas que jalonan el texto, hecho que dinamiza la lectura y que nos recuerda otra de las obras que el autor tiene publicadas en la misma colección de la editorial, Breve Historia de las Leyendas Medievales, en la que analizaba algunas de las leyendas más populares de unos de los periodos más enigmáticos y fantasiosos de la historia del hombre.
Todo ello constituye una oportunidad para el lector interesado de introducirse, de una forma entretenida y agradable, en la historia medieval de la península Ibérica, realizando para ello un esfuerzo, grato por cierto, de des-centralización al enfocar nuestra atención sobre la pluralidad de experiencias históricas, políticas y sociales que sin duda alguna constituyen la base de la riqueza cultural de un país que ha de construir sobre ellas la legitimidad política democrática de su presente y las vías de desarrollo de su futuro.
Cualquier ocasión para asistir a un Sondheim es una buena oportunidad para gozar del mejor teatro musical. Una prueba de ello lo es el estreno el pasado 27 de noviembre en el Teatre lliure de Marry me a little, un espectáculo musical de pequeño formato construido con los retazos musicales menos habituales de Sondheim e interpretado por Mone Teruel y Toni Viñals con el acompañamiento al piano de Xavier Torras.
Lo que nos presenta el Lliure es una pequeña obra en lo que respecta al formato formada con diversos de los temas menos conocidos de Sondheim pero con una elegancia en la puesta en escena y una delicadeza en el desarrollo que convierten el espectáculo en una pequeña maravilla, toda ella envuelta por la música del compositor estadounidense.
Marry me a little nos plantea, además, una reflexión sobre el amor y la ausencia del mismo en la sociedad en la que vivimos hoy en día. Por ello los protagonistas, Mone Teruel y Toni Viñals encarnan a dos jóvenes adultos a los que parece que las relaciones de pareja no les van muy bien. Ambos están solos un sábado por la noche, sin mucho que hacer, y con mucho que desear hacer. Ambos son vecinos del mismo edificio aunque no se conozcan personalmente. El espectáculo nos relata sus necesidades, emotivas sobre todo, los sueños y las ilusiones que hacen que sus vidas sean más llevaderas, aunque a veces la realidad es más consistente que los anhelos que uno permite anidar en su corazón.
La obra, por su parte, no contiene texto recitado, sino que se compone de una estructura musical pura, es decir, que los temas musicales se suceden uno tras otro sin ningún enlace textual. Las canciones pertenecen a musicales como A Funny Thing happened on the Way to the Forum, Anyone Can Whistle, Company, Follies, A Little Night Music o Saturday Nigth, que se reordenan para dar forma a un nuevo musical creado con la supervisión del propio autor. De esta forma asistimos a un Sondheim puro y duro en el que hallamos la maestra mano musical del compositor y su estilo risueño y elegante que recorre cada una de las canciones.
Marry me a little representa, además, un elaborado esfuerzo de traducción y de arreglos de los diferentes temas para unificar el trazo melódico. De ello se encargan Roser Batalla y Xavier Torras. La interpretación corre a cargo de dos voces que están a la altura de la circunstancias. Mone proporciona al musical la calidez vocal y el atractivo interpretativo que requiere. Toni Viñals, por su parte, le añade la potencia de su voz y la capacidad que el joven actor y cantante demuestra a lo largo de todo el espectáculo. Ambos entrelazan sus actuaciones y sus voces para conseguir un cum laude en la representación del musical. A todo ello hemos de sumar el malabarismo sobre el piano de Xavier Torras, que consigue extraer del instrumento una personalidad que lo convierte en el tercer protagonista del musical. El espacio escénico es, por otro lado, minimalista, con la intención de prestar todo el protagonismo a los actores y a la música. Un conjunto, en definitiva, que es un auténtico placer de una hora y diez minutos para la vista y los oídos.
El Lliure nos presenta una pequeña joya en bruto, de aquellas que el teatro sabe refinar tan bien, y nos da la posibilidad, hasta el próximo día 22 de diciembre, de disfrutar con algunos de los temas menos habituales de Sondheim en un nuevo musical de carácter íntimo en el que la cercanía y la conexión entre los actores y el público es total, y en el que se demuestra de nuevo, que el talento musical de Sondheim traspasa cualquier frontera y cualquier formato, y que el patrimonio sondheimdiano está hecho para gozarse ya sea en la fastuosidad de los grandes representaciones teatrales, como la esplendida Boscos endins (Teatre Victòria, 2008), o en menús de degustación más reducidos, como el que nos ha preparado el Lliure de Montjuïc.
«Marry me a little» se representa en el Teatre Lliure del 27 de noviembre al 22 de diciembre de 2013.
Música: Stephen Sondheim
Dramaturgia: Craig Lucas y Norman Rene
Dirección: Toni Martín
Dirección musical: Xavier Torras
Reparto: Mone Teruel y Toni Viñals
Traducción del inglés: Roser Batalla
Arreglos y piano: Xavier Torras
Escenografía: Xavi Sastre
Iluminación: Joan Cisa
Sonido: Igor Pinto
Coproducción: Teatre Lliure, Espai l’Amistat y Hold on Company según una Producción para el Off-Broadway de Diane de Mailly con William B. Young
Horarios: de miércoles a viernes a las 21 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:30 horas Precio: 22 €; 18 € (miércoles y sábado por la tarde, días del espectador); 18,70 € con descuento
Idioma: catalán Duración: 1 hora y 20 minutos
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Seguramente lo más natural en una época de crisis económica como la que vivimos es encuadrar una obra de teatro en los ejes de coordenadas cotidianos que el momento requiere. Algo que Jordi Galceran ha hecho con El crèdit, su nuevo exitazo teatral en forma de comedia «bancaria» dirigida por Sergi Belbel e interpretada por Jordi Bosch y Jordi Boixaderas.
La obra desarrolla una trama bien simple que se complica a medida que avanza la representación. Todo arranca en un despacho de una oficina bancaria en la que Jordi Bosch, el director de la misma, deniega un crédito a Jordi Boixaderas ya que su solicitud no posee los avales necesarios. El solicitante, en una situación desesperada, la cual nunca llegaremos a conocer, decide jugar su última carta: si no se le aprueba el préstamo se verá obligado a tomar «medidas de fuerza» con el objetivo de desbaratar la vida del director de la oficina. La amenaza determina que los acontecimientos se encaminen en una nueva y mordaz dirección, muy diferente, claro está, a la que habría debido ser en otras circunstancias.
Galceran y Belbel nos presentan un nuevo éxito arrollador a juzgar por la masiva asistencia de espectadores a las representaciones de la obra, hecho que ha urgido a la sala a habilitar sillas supletorias. La razón: Galceran es un autor ya con experiencia en lo que respecta a los grandes éxitos. Suyo es el texto de El mètode Gronholm (2003), uno de los grandes éxitos teatrales catalanes de los últimos años que analizaba los a veces extravagantes sistemas de selección de personal desde una perspectiva humorística. A ello se suma, como decía antes, la actualidad y la resonancia del tema que trata la obra. ¿Quién no ha solicitado nunca un crédito al banco? ¿Quién no ha sufrido ningún disgusto con su entidad bancaria?
El crèdit va más allá de una simple puesta en escena humorística sobre una denegación bancaria, ya que se toma la revancha, es decir, pone al infame colectivo de banqueros y financieros contra las cuerdas, ya que en esta ocasión son sus vidas las que, metafóricamente hablando, correrán peligro, las que se derrumban frente al ciudadano desahuciado. Solo por eso, por ese grado de «justicia social» y por sus ansias de revanchismo vestidas de comedia, se puede comprender, en parte, la gran aceptación de la que disfruta la obra.
Pero es que a lo comentado hasta ahora se suman varias cosas más. La primera un autor, Galceran, con un gran olfato para extraer de la realidad más cercana sus ideas teatrales y poseedor de una gran capacidad para desarrollarlas con buen pulso humorístico, lo que genera un gran interés en el público, al que además no defrauda. A lo que se suma la dirección acorde y afinada de Sergi Belbel, el cual conoce bien el mundo creativo del dramaturgo.
La segunda, la arquitectura actoral compuesta por Bosch y Boixaderas, dos referentes del teatro catalán actual que además se conocen muy bien ya que han colaborado sobre los escenarios en varias ocasiones destacando entre las últimas El misantrop (2011), Els jugadors (2011) o La Bête (2012). Ambos actores crean un divertimento teatral casi de la nada, demostrando de nuevo su conexión escénica marcada por el touch humorístico de Bosch, que borda cada uno de los personajes a los que da vida, y el buen hacer de Boixaderas, que en esta ocasión encarna a un personaje algo más grave aunque en clave de comedia.
Por lo que respecta al escenario, este toma forma como un espacio central rodeado en todos sus lados por gradas de butacas. Además parte de él gira poco a poco sobre sí mimo, con la intención de que todos y cada uno de los espectadores pueda encarar de frente a los actores en algún momento de la representación. Algo que ayuda a conectar al público con el desarrollo de la obra.
Si bien, y esto es ya una opinión personal, El crèdit, aunque baraja todos los elementos indicados, basa su atractivo en una situación con un alto grado de irrealidad aunque potencialmente cómica e irónica, hecho este que impide que el público se implique en ella todo lo que debiera. Pero, ahora que lo pienso, eso es lo que caracteriza en su esencia a las comedias ¿no? Siendo, pues, así, solo puedo felicitar a Galceran, Belbel, Bosch y Boixaderas y al acierto de la sala Villarroel que han logrado cocinar un nuevo éxito, el que seguramente será el éxito de la temporada.
«El crèdit» se representa en La Villarroel desde el 14 de setiembre de 2013.
Autor: Jordi Galceran
Dirigida: Sergi Belbel
Reparto: Jordi Boixaderas y Jordi Bosch
Escenografía: Max Glaenzel
Iluminación: Kiko Planas
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Producción: Bitò Produccions y La Villarroel
Horarios: martes, miércoles y jueves a las 20:30 horas; viernes a las 21:00 horas, sábados a las 18:00 y a las 20:30 horas y domingo a las 18:00 horas Precio: De 26 a 32,5 €
Idioma: catalán
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Son pocos los libros que sorprenden a un ávido lector. Normalmente uno ya sabe o cree saber por dónde «irán los tiros» de una lectura que él mismo escoge. Si bien existe un número de libros, bastante reducido por cierto, que desarma y sorprende al lector a lo largo de su lectura, lo que conlleva un disfrute de mayor calidad que adereza la experiencia lectora.
Este es el caso de El mapa del cielo, la segunda novela de la trilogía victoriana escrita por Félix J. Palma, en la cual, como ya ocurre en la primera entrega, El mapa del tiempo, el autor se dedica a jugar con el mundo literario y fantástico creado por H. G. Wells, precursor del género de la ciencia-ficción a finales del siglo XIX y principios del XX. En esta ocasión Palma lleva a cabo una reelaboración de historias como La guerra de los mundos o La máquina del tiempo en las que, y esto es más sorprendente aún, al menos para el que estas líneas escribe, el propio Wells es uno de los protagonistas.
Pero empecemos por el principio. La novela está organizada en tres partes que poseen tramas relativamente independientes. En todas ellas Wells y su mundo fantástico están muy presentes: una expedición al ártico en busca del centro hueco de la Tierra interrumpida por un avistamiento ovni en la primera mitad del siglo XIX; el intento de un magnate de los negocios por enamorar a una joven y bella mujer y los estragos provocados por una invasión extraterrestre del Londres victoriano enigmáticamente parecida a la descrita por Wells. Por si esto no fuera poco Palma utiliza en su «puesta en escena» narrativa ideas extraídas del cine de ciencia-ficción, entre las que son reconocibles trazos de La cosa (John Carpenter, 1982) o de La invasión de los ladrones de cuerpos (Don Siegel, 1956).
Félix J. Palma
Con todos estos ingredientes el autor diseña una historia, o mejor dicho varias historias, en las que sobresale su creatividad a la hora de generar situaciones a lo que suma una gran capacidad para vertebrar las tramas y una formidable destreza literaria para jugar con el lenguaje y con el estilo que impregnan cada una de las páginas del libro. De esta forma lo que nos presenta Palma es una exquisitez literaria, no solo por las aventuras que se desarrollan en la novela, de descontado origen wellsiano e impregnadas de buena ciencia-ficción victoriana, sino también por el talento literario que muestra el autor en el desarrollo de la/s historia/s.
El resultado es un libro de aventuras fantásticas que no deja de sorprender en ningún momento y que nos lleva a revisitar escenarios de la literatura y el cine de ciencia-ficción por el que transitará el avezado lector siendo testigo de nuevas historias en las que la fantasía, la intriga y el humor están muy presentes.
Hace falta destacar, además, que en nuestro trayecto estaremos guiados por la mano del propio autor, que emerge constantemente y a su antojo de la trama no solo para informarnos de hacia dónde se dirige el relato, sino para jugar con los tiempos, los escenarios y las formas e incluso con el propio comportamientos del lector, convirtiendo en muchos casos el texto en una conversación entre lector y escritor.
Les puedo asegurar que hacía tiempo que no leía una novela tan singular y original, tanto en lo que respecta al género de la fantasía y la ciencia-ficción, como en lo relativo al uso de los recursos literarios con los que el autor juega como en un ejercicio de malabares para relatarnos un disfrute apto para todas las edades y gustos. Sin olvidar, claro está, el placer que supone re-introducirse en el mundo literario de H. G. Wells y que el propio escritor británico se convierta en uno de los personajes de la novela, una muestra más del genio literario de Palma y de su capacidad para re-crear y re-elaborar tramas dotándolas de una magnificencia que sin duda, está a la altura de los originales.
Comentado todo esto no me queda otra que urgir al lector de esta reseña (¡¡si, tú, el que estás leyendo estas líneas!!) a hacerse con un ejemplar de la novela; conseguir de la misma forma la primera entrega de la trilogía victoriana, El mapa del tiempo y que una vez leídas las dos novelas, en el orden que le venga en gana, refrene sus ansias de hacerse con la tercera parte, la cual aún no existe, y de cuya trama el autor ha avanzado que seguramente girará en torno a otra de las grandes novelas de Wells, El hombre invisible.
Les puedo asegurar que no será tiempo perdido!!
Título:El mapa del cielo Autor:Félix J. Palma
Sello: Plaza & Janés Fecha publicación: 02/2012 Precio: 21,90 €
Sello: Debolsillo Fecha publicación: 02/2013 Precio: 9,95 €
Sello: Ebook Epub / Plaza & Janés Fecha publicación: 02/2012 Precio: 6,99 €