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Crítica teatral: Els nostres tigres beuen llet, en el TNC.

Foto_tigres_previa_1_C.Cuevas_M.Iglesias_A.Benito_C.d.Ramon_D.SicartA_David_Ruano_TNC.9Que Albert Espinosa regrese a los escenarios siempre es una buena noticia, lo mismo, claro está, que publique una nueva novela o que participe en una película o una serie televisiva. El «universo espinosa» siempre nos emociona de una forma directa y nos sirve para reflexionar sobre nuestras propias vidas. De ahí que fuera una de las buenas noticias de finales del año pasado el estreno de Els nostres tigres beuen llet en el Teatre Nacional de Catalunya, obra escrita y dirigida por Albert Espinosa.

Un partido de futbol que juegan cinco hermanos. Una enfermedad que hace caer en la inconsciencia. Una madre en el lecho de muerte. Un padre riguroso que quiere a su familia. Una muerte que lo cambia todo. Un acontecimiento de la infancia que marcará la vida de todos los miembros de la familia. Un secreto que nos permite acabar de entenderlo todo. El mundo visto a través del cine…

Espinosa nos abre de nuevo las puertas de su fecundo mundo interior para explicarnos una pequeña historia que afecta a una familia, a todos sus integrantes, y que nos permite reflexionar sobre algunos de los temas insignia del autor: la enfermedad, la muerte, el desvanecimiento de la memoria o la importancia de los episodios que han marcado la infancia de cada uno de nosotros.

El autor construye su historia en dos tiempos: el primero el de la infancia en el que poco a poco iremos conociendo qué es lo que pasó y cómo paso, el día que la madre (Angela Jové) murió, y que consecuencias funestas tuvo para toda la familia. El segundo es lo que podríamos considerar la actualidad, el momento en que el padre (Andreu Benito), reconocido director de cine afectado de alzhéimer, se está muriendo. Dos de los hermanos prometieron a su madre que cuidarían de él en sus últimos días de su vida. Por ello vuelven al hogar, junto a su hermana pequeña, y engañan a sus otros tres hermanos para hacerlos regresar.

La enfermedad confunde la mente del padre forzándole a creer que está realizando una nueva película que rememora la muerte de su mujer, y que sus hijos son parte del equipo técnico que rodará el film a sus órdenes. Todos los ingredientes necesarios para que la verdad y los reproches salgan a la luz y por fin la familia pueda lavar sus trapos sucios.

Como les decía Espinosa trata en Els nostres tigres beuen llet varios temas por los que ha mostrado siempre un gran interés. El primero la enfermedad. La obra está subyugada por ella. La enfermedad de carácter hereditario que sufren la mayoría de los miembros de la familia y que les hace desmayarse de forma repentina en cualquier momento; la muerte de la madre; el alzhéimer que acaba sufriendo el padre… todo ello nos remite a la relación con la enfermedad del propio Espinosa, que pasó diez años de su vida en el hospital lidiando contra el cáncer. El segundo los recuerdos, ya sea la revisión del hecho que marcó la infancia de los cinco hermanos o la pérdida de la memoria (es decir, la pérdida de los recuerdos, de lo que nos hace a cada uno de nosotros) que sufre el padre. El tercero la muerte, la de la madre y la anunciada muerte del padre, que no llegaremos a presenciar pero que marcará el desenlace de la obra.

Foto_tigres_5_A.BenitoA_David_Ruano_TNC.2Por medio los entresijos de una familia destrozada tanto por la enfermedad, por la muerte y por los recuerdos. Espinosa nos sitúan de lleno en el epicentro de un terremoto familiar causado por el acontecer propio de la vida, que se asemeja, aunque de una forma mucho más trágica, a aquellas inercias que marcan la evolución de cualquier familia.

Si bien Els nostres tigres beuen llet no nos explica nada nuevo, o casi nada, del «universo espinosa». La obra es un compendio de temas, de situaciones e incluso de actores habituales que ya conocemos del autor. De esta forma, la propuesta atraerá a aquellos que compartan el cosmos de ideas y principios espinosianos y no gustará a aquellos que no apreciaron los intentos previos del autor. La obra posee además un planteamiento algo abstracto y complejo que puede dificualtar su recepción por parte del espectador.

Espinosa ha optado en Els nostres tigres beuen llet por una actuación minimalista, esto es, a excepción de Benito, el resto de los actores, ya sea en su representación juvenil o adulta, no poseen grandes discursos (en extensión digo) ya que la obra se construye con la suma de los breves textos de cada uno de sus 13 protagonistas. De esta forma pesa más, la mayoría de las veces, la situación escénica que los diálogos entre los mismos protagonistas. Permítanme, sin embargo, que destaque la actuación de Andreu Benito, una de aquellas presencias que llenan el escenario y que derrochan un potencial interpretativo aposentado con el paso de los años. Algo que Espinosa sabe muy bien, y que aprovecha al hacer girar la trama alrededor de la figura y actuación del personaje encarnado por Benito.

A la suya, se suman las interpretaciones de seis jóvenes promesas (Jaume Madaula, Carlos Cuevas, Mikel Iglesias, Daniel Sicart, Albert Baró y Clara de Ramon) y de cuatro actores y una actriz con holgada experiencia (Francesc Garrido, Joan Carreras, Andrés Herrera, Andreu Rifé y Àngela Jové), a la que se suma la actuación del propio Espinosa.

La obra realiza, además, un continuo homenaje al cine, ya sea por el oficio del padre, director de cine al que su enfermedad le obliga a rodar una película para poder explicar a sus hijos lo que sucedió en el pasado; los nombres de los cinco hijos o el propio rodaje fantasmagórico de la ficticia película… Todo ello nos sumerge en la magia del cine (en el teatro), y nos permite entender la influencia que el arte cinematográfico tiene en la vida de muchos de nosotros.

Els nostres tigres beuen llet es un paso más en la actividad creativa de Espinosa que, por desgracia, no nos muestra mucho más de lo que ya sabíamos. Sin embargo posee parte de esa magia que el autor sabe dar a todo aquello que toca, ya sea en la escritura de libros o en, y permítanme que lo cite con fervor emotivo, en la guionización de la película Herois (Pau Freixas, 2010), una de aquellas joyas que iluminan la cartelera cinematográfica muy de tanto en tanto.

Así, pues, ya lo saben… después de leer esta reseña han de proceder ustedes mismos y decidir si van a ver Els nostres tigres beuen llet o no… Yo les recomiendo que no se lo piensen tanto… si son fans de Espinosa la obra les saludará amablemente, sin ninguna pretensión… si no lo son descubrirán o reencontrarán un universo que al menos por su carácter vital y positivista vale la pena. Y si les gusta el teatro contemplarán una propuesta interesante en formatos y conceptos.

«Els nostres tigres beuen llet» se representa en el TNC del 20 de diciembre de 2012 al 3 de febrero de 2013.

Dirección: Albert Espinosa
Reparto: Andreu Benito, Francesc Garrido, Joan Carreras , Andrés Herrera, Albert Espinosa, Andreu Rifé, Jaume Madaula, Carlos Cuevas, Mikel Iglesias, Daniel Sicart, Albert Baró, Àngela Jové, Clara de Ramon y Òscar Blanco
Escenografía: Max Glaenzel
Vestuario: Berta Riera
Iluminación: Kiko Planas
Sonido: Pepe Bel
Producción: Teatre Nacional de Catalunya

Horarios: miércoles a viernes a las 20:00 horas; sábado a las 17:00 y a las 21:30 horas y domingo a las 18:00 horas.
Sábado 5 de enero de 2013, función única a las 21:30 horas.
A partir del 9 de enero, también miércoles y jueves a las 17:00 horas.
Precio: de 19,05 a 38,09 €
Coloquio: viernes 11 de enero de 2013
Audiodescripción: sábado 26 de enero de 2013
Espectáculo recomendado a partir de 12 años

Crítica teatral: Navegants, en el Teatre Gaudí.

31577_457135434348805_988256385_nEl Teatre Gaudí reestrenó el pasado 4 de diciembre Navegants, obra escrita por Toni Cabré y ganadora el año 2000 del premio crítica Serra d’Or de Teatre, un sugestivo análisis teatral, dirigido en esta ocasión por Marc Molina, sobre los cambios que la implantación de internet ha provocado en nuestras vidas.

Cabré realiza una reflexión en la que pesa el recelo hacia el nuevo contexto social facilitado por la tecnología y la desconfianza hacia un medio en el que la mentira virtual y el anonimato se pueden imponer a la realidad. Adviértase que he escrito «realiza» cuando sería mejor utilizar «realizó», ya que hemos de pensar que la obra fue escrita en el año 1998, cuando el uso de internet comenzaba a difundirse en España.

Un chico y una chica se conocen en el ciberespacio. Sus almas y sus deseos han conectado desde el principio. Deciden quedar y conocerse, si bien optan por mantener sus falsas identidades sintetizadas en internet y continuar con sus personajes ficticios en la vida real. Aunque los dos aceptan la ficción, la imposibilidad por parte de ambos de descifrar que es verdad y que es mentira en el otro se irá imponiendo en su relación dirigiéndola hacia un final insólito.

Navegants es una reflexión teatral sobre la revolución que ha supuesto internet en los hábitos y costumbres de la sociedad occidental y en ella se pueden otear las impresiones iniciales que el medio generó en el autor, comprometido en sus obras con la reflexión social, como ya quedó patente con el estreno el año pasado, también en el Gaudí, de Teoria de catàstrofes.

La obra, sin embargo, peca de un exceso de desconfianza sobre internet, comprensible hace 14 años y entendible cuando nos asaltan en los informativos noticias sobre los peligros y amenazas que nos acechan en la red, muchas veces, por desgracia, relacionadas con los abusos a menores o con estafas económicas.

432339_448441685218180_1690764852_nCabré hace hincapié en la obra en lo ficticio del espacio virtual, condición que permite a sus dos únicos protagonistas no solo crearse falsas identidades basadas, claro está, en el anonimato difuso favorecido por la web, sino también hacerlas reales en el mundo físico en el que verdaderamente habitan. Si bien la imposición de lo virtual sobre lo auténtico comportará que la relación iniciada entre ellos carezca de los ingredientes básicos para su correcto funcionamiento, y que no son otros que la sinceridad y la confianza entre los miembros de la pareja.

Así pues, la falta de autenticidad convertirá a la relación mantenida entre ambos en un auténtico infierno en el que realidad y ficción compartirán espacio, hecho que se evidencia en la metáfora de los cocteles utilizada por Cabré, omnipresentes en la obra y que no son otra cosa que la suma de los ingredientes, en parte desconocidos, que se mezclan.

El autor nos muestra «el lado oscuro» de internet, el que aparece en las noticias de sucesos, el que nos amenaza desde la inmensidad de la red. No da cancha, sin embargo, a su lado positivo, aquél que utilizamos a diario y que ha acabado solucionándonos un gran número de problemas cotidianos; nos ha proporcionado horas y horas de entretenimiento o, incluso, nos ha permitido encontrar a aquella persona que tanto ansiábamos conocer y que éramos incapaces de hallar en nuestra dimensión física.

La obra nos mete el miedo en el cuerpo sin posibilidad de zafarnos de sus voluntad narrativa. De ahí proviene su único lastre, una visión en exceso pesimista del tema, si bien una opinión que es posible que se haya modificado con el tiempo.

Al mismo tiempo Navegants nos permite reflexionar sobre el uso que damos a la tecnología. En realidad internet no es más que un utensilio, y como en el caso de un simple y afilado cuchillo, la «ética» de la red virtual (si es que la tiene) no depende tanto de la naturaleza de la herramienta como de las acciones que realizamos con ella, o lo que es lo mismo, de la voluntad humana que se acomoda delante de un monitor y un teclado.

ROMUALD GALLOFRÉ_0324-2Navegants nos plantea una propuesta que aunque algo derrotista posee más de un acierto. El primero es la interpretación entusiasta de sus dos protagonistas. Roser de Castro da vida a una joven volcánica y a veces despiadada necesitada de algo de picardía y excitación en su aburrida vida diaria. Por su parte Andreu Sana interpreta a un joven necesitado de amor que accede a participar en el peligroso juego que le propone ella forzado por sus carencias afectivas.

El escenario experimenta, por su parte, un tratamiento virtual, casi falsario, en el que si bien existe lo físico, sus rastros se desvanecen en una atmósfera tendente a lo irreal en la que todo puede aparecer y desaparecer según las necesidades de la obra.

El texto, por otra parte, es intenso, tanto como la actitud de sus dos protagonistas, y dirige el ritmo de la acción hacia un lado u otro (candidez/malicia; amor/crueldad) dependiendo del momento de la representación, y consigue hacer crecer la tensión y la expectación a medida que nos acercamos al desenlace, eso sí, algo fantástico, de la obra.

Navegants es un fiel retrato de los retos y de los miedos que puede generar la vastedad débilmente iluminada de internet y un análisis del comportamiento humano que es capaz de acomodarse a cualquier circunstancia y de adaptar, asimismo, cualquier medio a sus más humanas e insondables necesidades físicas y emotivas. Una oportunidad para descubrir donde reside el mal, si es que lo hace en algún sitio.

«Navegants» se representa en el Teatre Gaudí del 4 de diciembre de 2012 al 30 de enero de 2013.

Autor: Toni Cabré
Dirección: Marc Molina
Reparto: Roser de Castro y Andreu Sans
Escenografía: Marina Pineda
Vestuario y caracterización: Xel Mogas
Iluminación: MICS BCN y Marc Molina
Producción: FACTEA Creacions y Produccions Teatrals

Horarios: martes y miércoles a las 20:30 horas.
Precio: 18 €
Idioma: catalán

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: The Sorcerer’s Pub, al Versus Teatre

The Sorcerer's Pub

Els aficionats als musicals estan d’enhorabona: acaba de néixer Sursum Teatre, una companyia formada per uns veritables enamorats d’aquest gènere que irrompen en l’escena catalana amb una autèntica raresa, una opereta poc coneguda del duo anglès William Schwenck Gilbert i Arthur Sullivan anomenada The Sorcerer –rebatejada ara com The Sorcerer’s Pub–, una obra sobre l’amor i els perills dels beuratges màgics que els membres de Sursum Teatre han transformat en un muntatge marcat per la senzillesa, una joia rebuda amb entusiasme, rialles i forts aplaudiments per part del públic que l’ha vist en les seves representacions al Versus Teatre, el teatre que ha apostat per aquesta formació i on s’hi va instal·lar el passat 13 de desembre.

És evident que debutar en el món del teatre amb un musical només es pot fer amb grans dosis de passió i talent; en el cas que ens ocupa, però, també hi hem de sumar un punt d’atreviment perquè, en lloc de fer-ho amb una peça convencional, Sursum Teatre ha preferit apostar per l’opereta, un gènere a mig camí de l’òpera i el musical que habitualment no trobem programat en els nostres teatres. A més, la companyia ha escollit un text inèdit en els escenaris catalans, el mateix que van muntar ara fa tan sols un any per a un taller de l’Institut del Teatre i que tan bona rebuda va tenir entre els seus companys; així, si una cosa funciona, per què no mostrar-la al públic de la ciutat? Dit i fet: tan sols calia trobar l’espai adequat, i el Versus Teatre els ha ofert un escenari idoni, petit però suficientment espaiós per als intèrprets, i en què la proximitat amb el públic juga al seu favor.

D’aquesta manera, The Sorcerer’s Pub ens ofereix un viatge en el temps a l’Anglaterra del 1920, en concret al pub regentat per John Wellington Wells, un bàrman que oculta una afició secreta: és un bruixot que ofereix pocions màgiques als clients que busquen una solució desesperada als seus problemes. Un bon dia, el jove Alexis Pointdextre es presenta al local per oficialitzar el seu compromís amb Aline Sangazure; el noi té fe cega en l’amor etern com a guaridor de tots els mals, i la seva intenció és que el seu pare i la mare d’ella tornin a enamorar-se com quan eren joves. Així, Alexis demana a Wells un elixir d’amor per a ells, però el destí és capriciós i la màgia no es pot controlar sempre: res no sortirà com estava previst, i els embolics amenaçaran les bones intencions amb què va començar la nit.

The Sorcerer’s Pub situa l’amor com l’element que solucionarà tots els nostres maldecaps, l’anhelada felicitat rau en trobar una persona amb qui compartir la vida per sempre més, una història impregnada d’un romanticisme un pèl ingenu –probablement els autors estaven influenciats pel moviment romàntic que va fer fortuna a principis de segle XIX– que avança cap a l’inevitable desastre entre els qui tasten l’elixir. Gilbert i Sullivan van ambientar The Sorcerer en l’àmbit rural, amb un to moralista i amb partitures de ritmes militars i de vals; el gran encert de la versió actual està en reinventar aquell original sense trair l’esperit amb què va ser escrit: els membres de Sursum Teatre han fet servir amb habilitat les tisores –la funció no s’allarga gaire més d’una hora– per tal de guanyar en dinamisme, ara és més atrevida i amb un cert aire a vodevil, els protagonistes són menys innocents i juguen amb la picardia en les seves accions, i els actors –que demostren un talent extraordinari en les més de vint cançons de l’espectacle– coquetegen amb la caricatura del seu personatge per a potenciar la vessant més divertida de les seves personalitats. D’altra banda, la ferma direcció escènica de Cristina Cordero converteix aquells personatges en autòmats que, sota l’influx del filtre d’amor, ballaran diverses coreografies amb els ulls tancats –sembla impossible que no arribin a topar entre ells–, i la música, gràcies als arranjaments de Josep Ferré, s’ha transformat en una excel·lent composició entre el jazz i el swing que provocarà unes irremeiables ganes de ballar entre els assistents.

Amb set actors i un pianista compartint l’escenari, The Sorcerer’s Pub és molt més que el prometedor debut d’una companyia que, amb tota seguretat, en el futur tindrà un merescut lloc entre els creadors de musicals del país: és una magnífica comèdia d’embolics ambientada en l’Anglaterra de principis del segle XX que no s’haurien de perdre els seguidors dels musicals, ni tampoc aquells espectadors que encara creuen en la possibilitat de fer etern l’amor. I és que l’amor… ai, l’amor… L’amor no té barreres.

The Sorcerer’s Pub es representarà al Versus Teatre de Barcelona del 13 de desembre de 2012 al 26 de gener de 2013.

Llibret i lletres: William Schwenck Gilbert
Música: Arthur Sullivan
Direcció escènica: Cristina Cordero
Direcció musical: Josep Ferré
Intèrprets: David Anguera, Maria Pascual, Pitu Manubens, Nacho Melús, Rosa Serra i Torrens, Lluís Canet, Silvia Casamayor
Pianistes: Josep Ferré, Joel González, Dani Campos
Companyia: Sursum Teatre

Horaris: dijous, divendres i dissabte a les 20:30 hores, i diumenge a les 18:00 hores
Preu: 18 €
Idioma: català
Durada: Una hora i cinc minuts

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Escrit per: Robert Martínez Colomé

Estrena teatral: The Sorcerer’s Pub, al Versus Teatre de Barcelona

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Els anglesos William Schwenck Gilbert i Arthur Sullivan van formar una sòlida parella professional a finals del segle XIX; de les seves mans van sorgir peces tan conegudes entre els aficionats als musicals com Pirates o El Mikado. Aquestes obres van consolidar el seu prestigi, però ja abans havien mostrat el seu talent en espectacles menys ambiciosos, com ara The Sorcerer, una història basada en l’amor entre parelles inversemblants que la companyia Sursum Teatre ha decidit recuperar –i rebatejar amb el nom de The Sorcerer’s Pub– per a debutar al Versus Teatre de Barcelona, on des del 13 de desembre oferiran la seva versió en català de l’obra de Gilbert i Sullivan.

The Sorcerer's Pub_01El jove Alexis és un romàntic empedreït que creu fermament en l’amor com la solució a tots els mals. Ell és feliç, està a punt de comprometre’s amb la seva estimada Aline, però desitja que tots els qui l’envolten també puguin gaudir d’un amor com el seu. Així, i per aconseguir que els seus progenitors revifin la passió que la convivència ha arraconat, convoca les dues famílies a un bar dels baixos fons, on un peculiar cambrer anomenat John Wellington Wells els oferirà un filtre d’amor que els farà enamorar de la primera persona que vegin en despertar-se. La intenció és bona, però els resultats potser no seran els esperats…

The Sorcerer’s Pub és el primer espectacle de la companyia Sursum Teatre, una divertida opereta de constants equívocs que aspira a convertir-se en la nova revelació de la cartellera barcelonina. Dirigida per Cristina Cordero i amb Josep Ferré com a director musical –seva ha estat la tasca de canviar el ritme de l’obra i adaptar la música original al jazz i al swing–, l’obra ha patit alguns petits canvis –l’acció s’ha traslladat als anys 20 del segle passat i la llibreria original és ara un pub de dubtosa reputació–, però manté l’essència del text estrenat l’any 1877 a Londres, i amb David Anguera, Maria Pascual, Pitu Manubens, Nacho Melús, Rosa Serra i Torrens, Lluís Canet i Silvia Casamayor interpretant aquests divertits personatges en la recerca de l’amor etern.

The Sorcerer’s Pub es representarà al Versus Teatre de Barcelona del 13 de desembre de 2012 al 26 de gener de 2013.

Llibret i lletres: William Schwenck Gilbert
Música: Arthur Sullivan
Direcció escènica: Cristina Cordero
Direcció musical: Josep Ferré
Intèrprets: David Anguera, Maria Pascual, Pitu Manubens, Nacho Melús, Rosa Serra i Torrens, Lluís Canet, Silvia Casamayor
Companyia: Sursum Teatre

Horaris: dijous, divendres i dissabte a les 20:30 hores, i diumenge a les 18:00 hores
Preu: 18 €
Idioma: català
Durada: Una hora i cinc minuts

Crítica teatral: Nadie sabe nada, a l’Artèria Paral·lel

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“Nadie sabe nada” va ser la conclusió que Andreu Buenafuente va compartir amb els espectadors en la darrera emissió de Buenas noches y Buenafuente, una frase que li va servir per a finalitzar la seva darrera etapa televisiva i començar, així, un exili forçat que avui dia encara dura. Aquest reusenc inquiet, però, és incapaç d’estar sense fer res, i per això s’ha tret de la màniga un projecte a mig camí entre la televisió i el teatre: en companyia del seu “nebot” catòdic, Berto Romero, l’Andreu ha decidit prendre aquelles llunyanes paraules per a batejar la seva nova aventura, Nadie sabe nada, una xerrada amb tocs surrealistes entre aquests dos grans còmics basada en la improvisació, un muntatge que es podrà veure al teatre Artèria Paral·lel de Barcelona fins al 6 de gener de 2013 i que és, sens dubte, la millor manera d’acabar i començar l’any amb l’humor per bandera.

Si els títols dels espectacles sovint juguen a despistar o no són prou clarificadors, en aquesta ocasió no podria estar millor escollit: en aquest cas ningú sap absolutament res, ni l’Andreu, ni el Berto, ni tan sols el públic; bé, potser el públic sí sap alguna cosa: abans d’entrar ja està al corrent que assistirà a una representació única i irrepetible, amb dues talentoses figures que s’enfrontaran al difícil repte de fer riure la gent sense un guió treballat amb anterioritat, un desafiament que, no cal dir, tots dos superen amb escreix. Així, i vestits de negre rigorós, Buenafuente i Romero reben els seus seguidors des d’un escenari ben acollidor, transformat per a l’ocasió en una mena de sala d’estar en què destaquen dues còmodes butaques d’orelles. Des del primer instant, els espectadors podran comprovar que aquesta no serà una funció teatral convencional: un audiovisual amb imatges dels protagonistes a mode de careta introductòria emparenta l’espectacle amb un programa de televisió, presentat en aquesta ocasió per un tàndem de còmics sense egos ni recels vers l’altre.

Nadie sabe nada es vertebra en tres parts clarament diferenciades: en la primera, Buenafuente i Romero pretendran saber més coses l’un de l’altre, i per això sotmetran el seu contendent a les preguntes més insòlites –la principal obsessió del Berto serà esbrinar si l’Andreu sap del cert que no és homosexual–, sempre intentant sorprendre’l i deixar-lo sense paraules; la segona part estarà lligada a les notícies més interessants del dia, que els dos comentaran de forma descarada i sense embuts –molts de vostès es preguntaran si es pot fer humor amb la situació actual; doncs sí, és possible, tot i que no faltarà alguna petita dosi de mala llet disfressada amb ironia, que així tot resulta més fàcil–, i on, encara que sembli impossible, Silvio Berlusconi o Benet XVI podran compartir protagonisme amb la desconeguda figura del panda català, i és que l’actualitat pot donar molt joc, fins i tot per a inventar una cançó amb només quatre paraules suggerides des de la platea i en companyia del guitarrista Iván Lagarto; finalment, l’espectacle acabarà amb les preguntes del públic, un joc interactiu en què el secret rau en l’enginy de les qüestions, potser massa interessades en la destresa de l’Andreu amb la seva acabada d’estrenar faceta com a pare.

No hi ha dubte que aquest és un projecte fet a mida per a lluïment d’aquests dos referents de l’humor català: Buenafuente reconeix que té “incontinència improvisadora” i el que realment el posa nerviós és enfrontar-se a un text fix, mentre que Romero li ha agafat gust a dir el primer que li passa pel cap sense pensar en les conseqüències posteriors; d’aquesta manera demostren que entre ells hi ha una enorme química i complicitat, forjades en tots els anys en què han compartit platós televisius. I el públic agraït: per primera vegada tindrà la sensació d’assistir a una conversa privada entre aquests dos còmics que, relaxats i amb molta habilitat, són els primers en divertir-se amb les seves ocurrències, se’n riuen de tot i de tothom amb elegància i sense excepció, ni tan sols les mares dels artistes se’n salvaran.

Nadie sabe nada és l’espectacle que els seguidors d’aquests dos showmans estàvem esperant, una brillant proposta basada en la improvisació en què no hi ha regles preconcebudes i on tot està permès, i que provocarà grans riallades entre el públic, totalment entregat a la manera de fer humor amb el segell característic d’El Terrat. Fa massa temps que no tenen un programa a la televisió, però és evident que mantenen intactes els reflexos que els va consolidar entre els millors humoristes del país. Ah, i permetin-me un darrer consell: no se’ls passi pel cap arribar tard a la funció; i si ho fan, no s’espantin si els dos protagonistes els demanen explicacions des de l’escenari, en aquest espectacle pot passar qualsevol cosa. Estan avisats.

Nadie sabe nada es representarà a l’Artèria Paral·lel del 12 de desembre de 2012 al 6 de gener de 2013.

Direcció: Andreu Buenafuente
Intèrprets: Andreu Buenafuente, Berto Romero
Guitarrista: Iván Lagarto
Veu en off: Fermí Fernàndez
Adaptació guió: Rafel Barceló
Escenografia i atrezzo: Rafel Vives
Vestuari: Laia Cambrils
Il·luminació: Eudald Gili
Muntatge musical: Ramon Juncosa
Audiovisual: Frankie de Leonardis

Horaris: dimarts, dimecres, dijous, divendres i dissabte a les 21:00 hores, i diumenge a les 19:00 hores
Preu: 12,00 €
Durada: Una hora i trenta minuts

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Escrit per: Robert Martínez Colomé

Crítica teatral: La millor nit de la teva vida, en el Club Capitol.

388Por fin el mayor sueño de Marc (Oriol Casals) se ha hecho realidad, ha conseguido salir con Marta (Clàudia Costas) la chica de la que está perdidamente enamorado. Marc está muy nervioso, pero no importa porque Marta siente algo por él. Para Marc esta es sin duda ¡¡la mejor noche de su vida!!

La millor nit de la teva vida, obra escrita por Jordi Silva, ya se llevó, merecidamente, el Premi Butaca al mejor texto teatral en el año 2007. Ahora se reestrena en el Club Capitol dirigida, de nuevo, por Antonio Calvo. Una comedia muy divertida que te hace reír con ganas, aun tratando temas tan angustiosos como el desamor, la infidelidad, la traición o el arrepentimiento.

La obra da comienzo mostrándonos candorosamente las primeras etapas de la relación sentimental iniciada por Marc y Marta. Todo parece bonito y romántico, casi perfecto, al principio. Paralelamente conoceremos a Silvia (Mercè Montalà), una mujer madura, viuda y con recursos económicos que disfruta de la vida lo mejor que puede y sin complicaciones. En estos primeros compases de la obra sabremos, a través de sus conversaciones telefónicas, de las excitantes aventuras sexuales que mantiene Silvia, instantes que se alternan con momentos clave en la vida de la joven pareja. Es esta la parte de la obra a la que más le cuesta coger el ritmo cómico que predominará más tarde, al centrarse sobre todo en las sombras que se ciernen sobre la relación que mantienen Marc y Marta, mientras que la realidad sexual y desenfrenada que rodea a Silvia quedará en parte silenciada hasta la segunda parte de la representación, en la que la lujuria y la sexualidad, en clave humorística, claro está, tomarán el relevo.

LaMillorNit_2Será a partir del momento en el que se conocen los personajes de Marc y Silvia cuando se desencadenan las escenas de comedia más desenfadada, con diálogos muy chispeantes y salidas antológicas. Atención a la conversación telefónica que mantiene Marc y la madre de una antigua amiga suya…

Sin embargo, los diálogos de La millor nit de la teva vida te hacen pensar mientras ríes. ¿Es posible el sexo sin amor? ¿El desencanto llega siempre? ¿Se puede volver atrás? ¿Se puede vivir intentando dejar de banda el amor? La obra nos permite, asimismo, reflexionar sobre la infidelidad, las dudas, el dolor, la rabia, el estar bien con uno mismo, o la soledad y sobre muchos de los grandes temas relacionados con el amor y su ausencia. Todo esto con una escenografía minimalista y con alguna que otra sorpresa de vestuario.

Oriol Casals lleva el peso de la obra pasando con naturalidad de la seriedad y de la tristeza del final de una relación sentimental a la comedia más hilarante relacionada con su nueva dedicación profesional. Su inocencia se irá perdiendo a través de experiencias y circunstancias rocambolescas. Claudia Costas borda el papel de novia dulce, simpática y muy suya que se verá desbordada por las dudas y los sentimientos. Mercè Montalà cierra este extraño triangulo amoroso aportando el sex appeal de la mujer madura, atractiva, práctica, cachonda y sin complejos, pero con sus miedos y debilidades como los demás. Una interpretación en la que da el do de pecho.

Nada permanece siempre igual. La vida es un espacio de elecciones. Caminos que se bifurcan, que se prolongan, que se pierden… y nunca sabremos que hubiese pasado o que nos hemos perdido al elegir un camino en concreto y no otro. Solo les puedo dar un consejo: elijan ver La millor nit de la teva vida para disfrutar y pasárselo en grande… será una buena elección…

«La millor nit de la teva vida» se representa en el Teatro Club Capitol a partir del 23 de noviembre de 2012.

Autor: Jordi Silva
Dirección: Antonio Calvo
Reparto: Mercè Montalà, Oriol Casals y Clàudia Costas
Escenografía: Xavier Erra
Vestuario: Mireia Guardia
Iluminación: Ignasi Morros
Sonido: Paco Escudero
Caracterización: Toni Santos
Producción: ANEXA

Horarios: de miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precios: miércoles y jueves 18 €; viernes, sábado y domingo 23 €.
Idioma: catalán

Escrito por Taradete

Crítica teatral: Pararapapà, en el Club Capitol.

Desde la noticia de que uno va a ser padre hasta el momento en que el ufano retoño cumple unos seis años, la vida de todo hombre cambia por completo. Como es la mujer la que sufre los cambios físicos y anímicos más aparentes, parece que a su «compañero de desventuras» el proceso no le afecte tanto aunque Pararapapà nos demuestra todo lo contrario. El sufrido futuro padre se enfrenta a toda una serie de problemas, reflexiones y prohibiciones que ni siquiera sabía que existían y que afectan, sin duda, a su calidad de vida. Una serie de obligaciones y ajetreos constantes para los que no está preparado y que aborda como puede.

Pararapapà trata todas estas situaciones pero con mucho humor. La obra no se deja nada en el tintero: desde la llegada de la “buena noticia», pasando por las visitas al ginecólogo, la miríada de cachivaches varios indispensables para el bebé, los sentimientos encontrados, la nueva relación que se establece con la pareja y con las otras mujeres, el feliz nacimiento, lo que sacan de quicio los niños… Reiréis a gusto con todos estos planteamientos. No en vano los directores de esta comedia son Mònica Pérez y Jordi Rios, pareja en la vida real, que trabaja en el campo del humor colaborando semanalmente en programas de TV3 como Polonia y Crackòvia y que están extendiendo cada vez más su actividad cómica tanto a través del espectro televisivo como por los escenarios barceloneses, fruto de lo cual ha sido el estreno de obras como Els 39 esglaons, Confessions de dones de 30 (un producto que comparte bastantes elementos creativos con Pararapapà) o La Familia Irreal.

La obra es participativa pues nos encontramos como espectadores sumergidos en los preparativos de una fiesta infantil organizada por el Ampa del colegio. Ahí están los tres actores que la organizan: Miquel Sitjar, Juli Fàbregas y Miki Esparbé. Los dos primeros ya han sido padres y el tercero está a punto de serlo. Ante la inocencia de este último los otros no dudaran en aclararle lo que se le viene encima. Charlaran entre ellos, con el público, y tendrán sus propios monólogos, todo muy bien hilvanado y desarrollado con gran naturalidad. Se desgranarán todas las facetas de la vida de los «papas» y descubriremos algunas manías suyas, además del bonus de una historia de intriga sobre la paternidad de uno de los personajes. Una combinación perfecta para no dejar de reír.

Una comedia con ritmo para todo aquel que ha sido padre, que lo será, o que no lo será pero que quiere saber lo que se pierde. Toda una bocanada de aire fresco y de humor proveniente de aquella parte de la pareja que desaparece casi por completo con la llegada de un nuevo miembro a la familia pero que se esfuerza como el que más, aunque pocas veces se le reconozca, para alcanzar el éxito en la aventura de la vida.

«Pararapapà» se representa en el Club Capitol del 14 de noviembre de 2011 al 3 de febrero de 2012.

Restreno: Pararapapá se vuelve a programar en el Teatre Goya del 4 al 25  de mayo de 2013.

Horarios: sábados a las 23:30 horas.
Precio: 20 €

Director: Mònica Perez y Jordi Rios
Actores: Miki Esparbé, Juli Fàbregas y Miquel Sitjar
Diseño luz y sonido: Antonio Santoyo
Música: Antonio Santoyo
Vestuario: Montse Alaquart
Voces en off: Pep Plaza
Producción: Bambes de Palamos

Horarios: de miércoles a sábado a las 22:30 horas y domingos a las 19:30 horas.
Precio: miércoles 16 € y de jueves a domingo 23 €.
Duración de la obra: 90 minutos
Idioma: Catalán

Escrito pot Taradete y Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Poder Absoluto, en La Villarroel.

El teatro, como arte vivo, necesita nutrirse de actualidad, de lo que pasa a su alrededor, con el objetivo de que los dramas morales y existenciales que se desatan sobre el escenario tengan relación con las realidades y con los problemas que sufren a diario aquellos que pagan las entradas para asistir a alguna de sus representaciones. Un requisito este que si no se atiende puede acomodar al teatro en un podio de preciosismo cultural alejado de aquellos que lo crean y aquellos que lo consumen.

Algo que Peña Carulla tuvo muy en cuenta a la hora de escribir su primera obra teatral de la que él mismo es el director. Poder Absoluto es un thriller político que nos habla de eso, del poder, de la corrupción y del engaño que cualquier dosis de poder comporta y de lo que alguien que ansía el poder está dispuesto a hacer para conseguirlo.

Todo comienza en el salón de la residencia de Arnold Eastman (Emilio Gutiérrez Caba) al que ha sido invitado Gerhard Bauer (Eduard Farelo), una joven promesa del partido de derechas al que pertenecen ambos. Eastman es un prestigioso y experimentado político que se puede convertir en el próximo presidente del gobierno. Sin embargo un oscuro episodio de su pasado puede dar al traste con sus pretensiones políticas. Eastman necesita un favor que solo Bauer le puede prestar. Pero ¿todo vale en política? ¿El fin justifica los medios? ¿Está limpio el entramado político de un país como el nuestro?

Peña Carulla ha decidido tocar un tema candente (volcánico, diría yo!!) y actual en su estreno como autor teatral, basándose en un caso que sacudió la vida política austríaca a mediados de los años 80 centrado en el pasado colaboracionista nazi de Kurt Waldheim, uno de los candidatos, por entonces, a la presidencia del país. Y es que en un momento como el que vivimos, el teatro no puede rehuir verse invadido por la política, de la misma forma en que la política se ve invadida por el teatro. No hemos de olvidar que a días de las elecciones al Parlament de Catalunya el diario El Mundo ha «puesto en circulación» de forma «políticamente incorrecta» informaciones que acusan, entre otros, al que seguramente será el próximo Presidente del la Generalitat Catalana, de poseer cuentas corrientes secretas en el extranjero infladas con dinero proveniente del cobro de comisiones «políticas«, y que veremos si los cuerpos policiales y los tribunales españoles llegarán a aclarar algún día (permítanme que dude al respecto!!). Esta gresca en la que se mezcla la indecencia política y los libidinosos intereses económicos hacen que el estreno de Poder Absoluto no pueda ser más necesario ni imperioso.

La obra de Peña Carulla, sin embargo, resulta algo artificiosa en su puesta en escena, tanto por lo que nos quiere explicar como por como nos lo explica. Les cuento. En Poder Absoluto no existe una reflexión o crítica al estamento político, sino una acusación, o mejor dicho una confesión. El autor se permite invadir el ámbito privado de un político (ficticio, aunque de derechas y algo corrupto) para que él mismo nos explique los sucios tejemanejes del poder, que, casualmente, claro está, concuerdan con las acusaciones que desde muchos sectores sociales se les imputa a los políticos y que van desde la corrupción, el engaño, el enriquecimiento indebido, la traición democrática, la supeditación frente a los mercados financieros… Todo un discurso, en resumen, muy del agrado de aquellos que lo pueden ir a escuchar.

A esta exposición acusadora Peña Carulla le suma también el artificio en el juego de cazador-presa que se crea entre Gutiérrez Caba y Farelo. Eastman apremia poco sutilmente a Bauer para que este limpie sus miserias políticas y existenciales si quiere seguir vivo en política, algo que afecta anímica y espiritualmente, como era de esperar, al joven político. Aunque la situación dará un giro inesperado y de nuevo «artificioso» que guiará la representación hacia su fin, en el que Peña Carulla hace avanzar la acción sin habérnoslo mostrado todo, para conseguir al final un efecto sorpresa que nos pueda convencer de lo acertado de su propuesta.

Es por ello que Poder Absoluto se descafeína un poco y siguiendo la estela de los políticos a los que acusa, falsea un registro escénico que por otra parte suma activos interesantes. Los primeros, son, y no podía ser de otra forma, las actuaciones de Gutiérrez Caba y Farelo: el primero como un político curtido consciente de la realidad del poder y que necesita una «ayudita» para conseguir su principal objetivo, ser el nuevo presidente del país. Una interpretación que nos muestra la maestría de un gran actor que hace las delicias del público. Por su parte Farelo construye su personaje en base a la dualidad que les comentaba, más creíble en la primera parte de la obra que en la segunda. Aunque este bache se debe más a la artificiosidad del texto que a la profesionalidad del actor, que nos tiene acostumbrados a un nivel de actuación muy alto.

La acción de la obra se desarrolla íntegramente en el salón de la vivienda de Eastman, por lo que la escenografía realiza un trabajo de alta graduación, mostrándonos, además, el jardín exterior que cultiva su propietario, el cual tendrá un significado a nivel simbólico en el conjunto de la trama.

Como les decía Poder Absoluto es un thriller político que permite al púbico invadir ese espacio de la política «entre bastidores» donde seguramente se fraguan todas las verdades y las falsedades de la política que nos afectan a todos de una forma u otra. Y nos remite a una actualidad donde las presiones de los mercados y la mezquindad de muchos políticos (y quien dice políticos dice financieros, banqueros, arribistas y ciudadanos varios) desbaratan la existencia de las sociedades a las que dicen representar.

Pero la propuesta escénica de Peña Carulla cojea al intentar aleccionarnos en vez de hacernos reflexionar. Aún así, por el tema que analiza y lo actual del mismo Poder Absoluto es una propuesta interesante, siempre y cuando seamos conscientes del trucaje que contiene, y nos permite gozar de un combate dialectico e interpretativo que por sí solo ya vale la pena, y más si recordamos que Gutiérrez Caba no actuaba en Barcelona desde hacía 7 años.

Y ya saben, vean la obra atentamente, claro está, y analicen qué es lo que les dice y cómo se lo dice y si no están de acuerdo con esta humilde reseña den su opinión. La pluralidad y la divergencia siempre son bien recibidas…

«Poder Absoluto» se representa en La Villarroel del 9 de noviembre al 16 de diciembre de 2012.

«Poder Absoluto» se representa en el Teatro Bellas Artes de Madrid del 17 de abril al 16 de junio de 2013.
Más información: Horarios y precios.
http://www.teatrobellasartes.es/es/ex/852

Dramaturgia y dirección: Roger Peña i Carulla
Reparto: Emilio Gutiérrez Caba y Eduard Farelo
Escenografía: Carles Pujol
Iluminación: Raúl Martínez
Vestuario: Eulàlia Miralles
Regidoría: Eulàlia Miralles
Producción: La Villarroel, Pentación y Entresol de Produccions

Horarios: de martes a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: de martes a jueves 24 € y de viernes a domingo 27 €
Duración de la obra: 1 hora y 15 minutos (sin entreacto)
Idioma: castellano

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Representación escénica: Performance eco, de la Asociación Creativa nakadaska.

Hoy os queremos informar de un proyecto escénico y de reflexión muy interesante que nos han hecho llegar los miembros de la Asociación Creativa nakadaska. El próximo sábado 24 de noviembre presentan en la Muestra de Arte Joven del Palau Alòs la performance eco, una reflexión sobre la tiranía a lo largo de la historia. La entrada es gratuita e incluye un coloquio post-actuación en el que se invita al público a dar su opinión sobre el tema tratado y compartir impresiones.

La Asociación Creativa nakadaska realiza proyectos artísticos de todo tipo (teatro, audiovisual, fotografía, etc.) con los que explora las emociones e invita al público a reflexionar sobre el individuo y su relación con el entorno.

En nakadaska han empezado un nuevo curso preparando la performance “eco”. En ella, cinco individuos que viven en comunidad se ven atraídos por un objeto, símbolo del poder. En un determinado momento uno de los protagonistas descubre el significado de la tiranía y se enfrenta a sus compañeros con la finalidad de dominarlos. Para conseguirlo, se apropia de las cintas rojas que cuelgan de las muñecas de cada uno, expresión de su propia libertad como seres. Pero en un mundo donde todos aspiran a ser el más fuerte, la lucha por el poder será constante.

“eco” pretende reflexionar sobre los conceptos de liderazgo, tiranía y poder y de cómo estos afectan a la vida en comunidad. En la performance, se van mostrando distintas maneras de dominar al pueblo que se han dado a lo largo de la historia de la humanidad: el profetismo, la esclavización, la monarquía, la dictadura y los medios de comunicación. Los individuos descubren que el sentimiento de superioridad, de control y de poder atrae demasiado y así se convierten en opresores sucesivamente.

La idea de desarrollar esta performance surgió tras una interesante conversación en la que nos dimos cuenta de las incoherencias del mundo en el que vivimos: en pleno siglo XXI, cuando deberíamos aprovechar todo el conocimiento acumulado a lo largo de la historia para evitar errores del pasado, siguen erigiéndose tiranos aquí y allí. La opresión sigue entre nosotros, es un hecho. Ya no arrastramos inmensos bloques para construir pirámides, pero seguimos siendo esclavos de injusticias quizás más sutiles pero igual de duras.

La performance «eco» se representará:

Lugar: Palau Alòs (Sant Pere més Baix, 55)
Fecha: sábado 24 de noviembre de 2012
Horario: 19:00 horas
Precio: entrada gratuita

Más información:
facebook.com/nakadaska2012
twitter.com/nakadaska
nakadaska.wordpress.com

Crítica teatral: La Bête, en el Teatre Nacional de Catalunya.

Si tuviéramos, al final de la temporada teatral, que decidir qué teatro ha estrenado en Barcelona no la mejor obra sino la mejor programación en conjunto, no sería extraño que muchos se decantaran por el Teatre Nacional de Catalunya. Su éxito en este aspecto se debe en parte al presupuesto, porque engañarnos, pero también al acierto en la elección y la puesta en escena de las obras que programa y a la solvencia de los artistas y profesionales que actúan y trabajan en ellas.

Y un claro ejemplo de lo que digo lo manifiesta la programación de La Bête, de David Hirson, una comedia adaptada por Joan Sellent y dirigida por Sergi Belbel que analiza de forma brillante el teatro a través del teatro.

Hirson nos sitúa en la Francia de mediados del siglo XVII. El príncipe Conti (Abel Folk) quiere proveer de nuevos aires creativos a la compañía de teatro de la que es mecenas. El aristócrata está algo aburrido de los tediosos dramas escritos últimamente por el gran dramaturgo Elomire (Jordi Boixaderas), y quiere dar a las obras de la compañía un toque más alegre, mundano y popular, con la incorporación de Valere (Jordi Bosch), uno de los autores con más éxito del momento, cuyas obras aunque no poseen demasiada calidad artística tienen un gran éxito de público.

Así, pues, la voluntad del príncipe Conti generará el enfrentamiento entre dos formas de entender el teatro y la vida: la alta cultura que representa Elomire y el teatro más popular y de entretenimiento que defiende Valere.

La obra de Hirson, estrenada originalmente en el año 1991, trata un tema polémico en la actualidad que no es otro que esa dramática oposición entre el producto teatral (léase cultural) con aspiraciones artísticas y el mero producto de entretenimiento producido para satisfacer y agradar masivamente. Un debate que se me antoja muy propio de los siglos XX y XXI, en los cuales, y por primer vez en la historia, el consumo cultural se ha difundido entre todos los sectores de la sociedad, y avanza a pasos agigantados con el desarrollo de internet y las nuevas tecnologías. Lo que muchas veces ha provocado un desarrollo excesivo del entretenimiento cultural en antítesis con la cultura entendida como arte.

Hirson traslada dramatúrgicamente este debate cultural al siglo XVII, el siglo de Moliere, uno de los iconos del teatro mundial y del que Elomire toma su nombre por medio de un juego anagramático. Belbel ha realizado una magnífica adaptación y dirección de la obra, que ha sufrido, por desgracia, el menoscabo de la pérdida de su intérprete principal, Anna Lizaran, que debido a problemas de salud se vio obligada a abandonar los ensayos. Si bien su relevo, por parte de Jordi Bosch, ha sido, a pesar de las circunstancias, y sin duda alguna, un acierto total, ya que el actor provee a su personaje de un toque burlón y popular de sobras necesario en la obra.

Pero bien, vayamos a la reseña propiamente dicha. La Bête nos deslumbra desde su inicio. Y para ello no necesita de grandes escenarios ni de efectos de atrezo magníficos, tan solo de un texto bellísimo, adaptado del original en verso por Joan Sellent, y que aporta una gran belleza poética a la obra. Sobre el entramado textual se ha creado una escenografía sencilla pero bella también que marcará el referente espacial de la obra, y que nos muestra un sencillo ambiente teatral donde ensaya sus obras la compañía de Elomire.

Y como broche final el atractivo del espectáculo se construye en base a las grandes interpretaciones de los actores que integran el reparto, en las que destaca, sobre todo, Jordi Bosch, que deslumbra con la comicidad y la incontinencia poética que emana de su personaje. Bosch se deja llevar, en el buen sentido de la palabra, y se empapa de la vulgaridad y el exhibicionismo del zafio Valere, y nos fascina con los largos discursos en verso que su personaje declama en diversos momento de la obra. Su rival en escena es Jordi Boixaderas, que da vida a Elomire, un autor intelectual y valedor del teatro como obra artística y de reflexión y contrario a degradar el arte a mero entretenimiento grosero y vulgar, pero que se ha convertido en un autor aburrido que no conecta ya con el público.

El resto de actores quedan relegados, decisión del propio autor de la obra, a un segundo plano, del que solo se liberarán en parte en el segundo acto de la obra. Tan solo la actuación de Carles Martínez, que interpreta a Bejart, el hombre de confianza de Elomire, consigue individualizarse en esta neblina actoral de carácter unamuniano, hecho que le permite tomar algo más de presencia en el desarrollo de la representación.

Y la temática, como les decía, no deja de ser interesante en la propia trama y en su traslación al mundo en el que hoy vivimos. ¿El arte por ser arte ha de mantener siempre un carácter elevado? ¿Existe alguna forma de que la alta cultura, representada por los aburridos dramas que escribe Elomire, pueda agradar a una población que busca principalmente entretenimiento en los sectores de la cultura como el teatro, el cine o la literatura? ¿El arte, el entretenimiento y el consumo popular pueden llegar a entenderse, o el resultado siempre será una traición artística y una concesión hacia lo popular, hacia lo comercial?

La Bête trata, en su desarrollo, otros temas como el papel del mecenazgo personificado en la actividad de patrocinio del príncipe Conti, cuya magnanimidad económica permite a la compañía de Elomire subsistir dignamente, pero que comporta una cadena creativa que también la tiraniza, y que, por otra parte, da inicio al argumento. Un tema este candente en un mundo como el nuestro en el que el arte depende, en muchos casos, de las subvenciones del Estado y de los límites que estas imponen en sus exigencias o en sus concesiones. Otra temática que analiza la obra es la labor de la crítica y el papel que esta juega en el mundo del teatro, y que parece en crisis con la consolidación de la sociedad de la comunicación y de la sobreabundancia de información que esta comporta.

La Bête, como les decía, es una reflexión sobre el teatro desde el mismo teatro, pero al mismo tiempo es un deleite: por su texto en verso, por su humor elevado, por sus magníficas interpretaciones; por un decorado espectacular de pequeño formato y porque pone sobre el escenario, y nunca mejor dicho, el debate sobre la cultura.

Todo esto y más lo hallarán en La Bête, y además se lo pasarán en grande con la sillería artística y poética con la que está construida la obra. Una oportunidad que, espero, no se pierdan.

La Bête” se representa en el TNC del 24 de octubre al 25 de noviembre de 2012.

Autor: David Hirson
Traducción: Joan Sellent
Dirección: Sergi Belbel
Reparto: Jordi Boixaderas, Carles Martínez, Gemma Martínez, Pepo Blasco, Míriam Alamany, Manuel Veiga, Anna Briansó, Jordi Bosch, Abel Folk y Queralt Casasayas
Escenografía: Max Glaenzel
Vestuario: Maria Araujo
Iluminación: Kiko Planas
Sonido: Jordi Bonet
Movimiento: Anna Briansó
Caracterización: Toni Santos
Producción: Teatre Nacional de Catalunya y Bitò Produccions

Horarios: de miércoles a viernes a las 20:00 horas; sábado a las 21:30 horas y domingo, 18:00 horas.
Precio: de 19,05 a 38,09 €
Duración de la obra: 2 horas y 40 minutos (entreacto incluido)

Espectáculo recomendado a partir de 14 años