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Crítica teatral: Carrie, el musical, en el Teatre Gaudí

Bién, como decía en el anterior post, estamos viviendo un momento de auge del teatro musical en nuestro país. Otra de las pruebas de ello es el estreno de Carrie, el musical en el Teatre Gaudí, un espacio que nos tiene acostumbrados desde hace tiempo al estreno de adaptaciones de musicales de éxito en el mundo anglosajón.

Carrie White es una joven marginada por sus compañeros de instituto y sobre-protegida por su religiosa y fanática madre. Una joven que acaba desatando el terror con su poderes telequinéticos en el pequeño pueblo donde vive cuando es llevada al límite en el baile de fin de curso.”

Así, a primera vista, a uno le podría parecer poco viable una adaptación musical de una obra de terror escrita por Stephen King, aunque el proyecto se hiciera ya realidad en Broadway de la mano de Lawrence D. Cohen, con letras de Dean Pitchford y música de Michael Gore. Pero sí, y ahora le llega el turno a Barcelona. El teatro Gaudí pone hilo a la aguja para presentarnos un espectáculo de gran calidad musical, con un cartel de jóvenes intérpretes que llenan el escenario central para dar vida a una de las tragedias estudiantiles más leídas de la literatura de terror.

Como es sabido, la novela trata de Carrie (Georgia Stewart) una joven dominada por el fanatismo educativo religioso de su madre, abandonada en el pasado por su marido, y el acoso sufrido por sus compañeros de instituto. Un argumento que toca de lleno el drama que viven a diario muchos y muchas jóvenes en las escuelas e institutos patrios. Para ello la obra ha actualizado “tecnológicamente” la trama para hacérnosla más próxima en el tiempo, no por otra la novela de King se público en el año 1974.

CARRIE_Teatre Gaudi_1El resultado tiene tanto éxitos como desaciertos. Lo que más destaca es el trabajo interpretativo y musical del reparto, en el que despuntan las intérpretes principales, esto es Georgia Stewart, Elisabet Molet, Laura Miquel, Marta Capel y Muntsa Rius. La calidad de las voces tanto en las actuaciones individuales, en dueto o en grupo es muy alta, y no olvidemos, compone el elemento primordial de un espectáculo musical. Las intérpretes principales están acompañadas por un grupo de actores y actrices que integran el resto de la compañía y que incluye a Mikel Herzog, Ferran Enfedaque, Lluís Barrera, Sara Lopez, Laura Dorca, Elisabet Paulet, Bittor Fernández, Pol Sanuy, Albert Artigas, Alexandre Ars Y Ana Extremera, dejando todos ellos un muy buen sabor de boca con sus actuaciones.

Es en el aspecto de la escenografía donde la obra se halla más condicionada por la capacidad productiva del teatro, ya que las más de las veces es un espacio vacío en el que se desarrolla la acción, siendo mínimamente ocupado por sillas, mesas o jaulas en el momento oportuno, lo que no ayuda a potenciar el resultado final. A lo que se suma lo poco impactante, debido seguramente a la falta de recursos, de la escena de la ensangrentación final, momento de clímax de la historia de Carrie.

Pero puede que lo más negativo de la representación, al menos el día del estreno, sea el apartado técnico. La noche del estreno el sonido no estaba a la altura del resto de los elementos artísticos de la representación, hecho este que impedía entender y seguir la mayoría de las letras de las canciones y, por consiguiente, facilitaba la pérdida del hilo argumental a los espectadores. Un hándicap este mejorable y que sin duda mejorará con el avance del calendario de representaciones, proceso este que elevará el nivel del conjunto en enteros.

Aún así, y teniendo en cuenta la mejora de este último aspecto, el Gaudí se puede poner una nueva medalla como Fàbrica de Creación Municipal de Musicales, ya que el esfuerzo productivo, interpretativo y, no lo olvidemos, de ilusión es muy alto y consolida a esta sala en una posición relevante en el ecosistema musical de la ciudad condal.

Carrie, el musical” se representa en el Teatre Gaudí del 15 de noviembre de 2018 al 4 de enero de 2019.

Dirección: Ferran Guiu
Música: Michael Gore
Letras: Dean Pitchford
Libreto: Lawrence D. Cohen
Adaptación: Marc Gómez Domènech
Coreografía: Xaro Campo
Dirección musical: Joan Comaposada
Reparto: Georgia Stewart, Muntsa Rius, Elisabet Molet, Mikel Herzog, Laura Miquel, Ferran Enfedaque, Marta Capel, Lluís Barrera, Sara Lopez, Laura Dorca, Elisabet Paulet, Bittor Fernández, Pol Sanuy, Albert Artigas, Alexandre Ars, Ana Extremera, Raquel Jezequel i Anna Valldeneu
Piano y dirección: Joel Signes | Joan Comaposada
Guitarra: Kiko Valín | Marc Sambola
Bajo: Jordi Sanchez | Cristina Aguilella
Batería: Berenguer Aina | Pinyu Martí
Diseño de sonido: Rai Segura
Diseño de iluminación: Daniel Gener
Producción: Eleven O’Clock Produccions

Horarios: Jueves, viernes y sábado a las 21:00 horas y domingo 19:00 horas
Precio: 26€. Entradas anticipadas 20€
Idioma: catalán
Duración: 120 minutos
NOTA CULTURALIA: 7 (pendiente mejora técnica)
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Jorge Pisa

Crítica teatral: Something’s Coming. Un tribut a Sonheim, en el teatre Gaudí

Está claro que el teatro musical vende y que la programación escénica en Barcelona cada vez tiene un ingrediente más musical, compuesto por los grandes clásicos del género y por las propuestas más innovadoras y actuales. Something’s Coming. Un tribut a Sonheim, estrenado en el Teatre Gaudí el pasado 9 de febrero, se enmarca en la primera opción, un espectáculo de pequeño formato en el que destaca un escenario desnudo, un piano y un músico, Joan Vázquez, en su homenaje personal a uno de los grandes compositores y letristas del teatro musical.

En Something’s Coming predomina la música de Sondheim, que Vázquez interpreta en lo que podríamos considerar un ambiente íntimo, tan solo acompañado en alguno de los temas por amigos como Daniel Anglès, Beàlia Guerra, Mariona Castrillo, Mone, Muntsa Rius y Nina, presentes cada uno de ellos en una función diferente, siendo la de la noche del estreno para Patrícia Paisal.

Something’s Coming_Joan VazquezEl espectáculo hace un repaso de las canciones más emblemáticas de la carrera de Stephen Sondheim y en él oiremos temas como Losing My Mind, Good Thing Going, Send in the Clowns, It Takes Two, Being Alive o Something’s Coming (canción que da título al espectáculo), salpimentadas con citas del propio Sondheim. El espectáculo es pues musical en su adn y por ello está dirigido a aquellos apasionados por el género en general y por la obra del compositor neoyorkino en particular. Por lo que se puede considerar una “experiencia Sondheim” que disfrutaremos a través del talento musical de Joan Vázquez, actor con una larga trayectoria en el ámbito del teatro musical.

La noche del estreno, como era de esperar, el público estuvo totalmente entregado con la interpretación de Vázquez. La única pega del espectáculo es, posiblemente, la distribución escénica de la obra, ya que el Teatre Gaudí posee un escenario central rodeado por cuatro gradas de butacas, una de las cuales queda a espaldas del músico, lo que provoca en los espectadores situados allí un efecto visual con el que se pierde parte de la magia del espectáculo.

Aún así, Something’s Coming es una muy buena oportunidad de gozar en un ambiente íntimo, de los temas que iluminaron la carrera profesional de Sondheim resaltados por la veteranía y la sencillez de Joan Vázquez y sus “invitados”.

Something’s Coming. Un tribut a Sonheim” se representa en el Teatre Gaudí del 9 al 25 de febrero de 2016.

Música* y letras: Stephen Sondheim
*excepto Something’s Coming de Leonard Bernstein
Voz y piano: Joan Vázquez
Producción: uVe Teatre

Horario: martes y miércoles a las 20:30 horas y jueves a las 22:00 horas.
Precio:
20 €
Idioma: catalán
Duración: 75 minutos

NOTA CULTURALIA: 7
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Jorge Pisa

“El viatge d’Orfeu” de la Cia. InCordis: Amb l’equipatge als peus

El Regne dels Morts té una targeta de visita tan ostentosa que ens amunteguem per visitar-lo. Ens fascina aparentar encara que això mati els que ens fa especials. Enlloc de reivindicar les peculiaritats, insistim a desfilar pels dominis d’Hades, que responen a tants noms com concrecions té l’ambició humana. Per esmentar-be només uns exemples, vet aquí la prosperitat capitalista, la integració en el Món Occidental o el Triomf en l’aspecte més glamurós de la lloada Creativitat.

La Cia. InCordis ha estat omplint el Teatre Gaudí de Barcelona d’encès jazz, dinamisme coral i un collage d’escenes dramàtiques que empenyien el seu públic cap a un Inframón tan expressiu com irregular.

 

El director Josep Galindo intenta teixiir un tapís humà complex amb els fils de nou personatges de neguit vital que lluita un cop i un altre contra l’autodestrucció: un camioner entossudit a convèncer la Nit que el seu fill copilot s’interposava entre ambdós. Una africana desertora que torna a la seva llar amb profunda amnèsia europea. Res en comparació amb el poderós banquer que pretén fer de la seva malaltia terminal el negoci de la seva vida. Tots tres són peces del mosaic dramatúrgic de Pablo Ley. El seu encaix a l’espectacle és forçat perquè el tauler manca d’unes coordenades definides més enllà de la seva declaració de principis: Per viure, hem d’estimar el nostre propi Infern.

I en aquesta proclamació festiva és on “EL VIATGE D’ORFEU” s’enlaira: Defensant-se de les paraules pretensioses i del pòsit mitològic que tendeixen a enterrar-los, respiren per l’escenari nou actors entusiastes, entregats i joiosos dins la seva irregularitat. Que arriben a encisar quan eleven les seves veus a l’elegant club musical creat per Jorge de la Torre (el sensual “Midnight” que la frescor de Yolanda Sey i la picardia de Maria Colom converteixen en delícia; la dolcesa d’Irene Gellida dins l’exuberància del seu vestit màgicament pop). Que fan del desdoblament dramàtic una eina valuosa d’entreteniment artístic: En fila índia i fent eco dels moments més íntims. I que experimenten amb un reguitzell d’històries difícils de compaginar però suggeridores quan l’autor les apunta amb insistencia: el periple a Brooklyn d’una turista suïcida inspirada per John Dos Passos i interpretada per una intel·ligent Aldara Ojeda; la celebrada descripció circenca de Joan Scufesis de la malaltia que pateix.

Preparats doncs per a la Salvació? No cal pensar-s’ho quan Orfeu toca la lira. Només ballar amb il·lusió sota terra…

 Per Juan Marea

EL VIATGE D’ORFEU s’ha representat al Teatre Gaudí de Barcelona fins al 19 d’abril.
http://teatregaudibarcelona.com/es/el-viatge-dorfeu/

Crítica teatral: T’estimo però no tant, al Teatre Gaudí.

CARTELL_t_estimo_pero_no_tantT’estimo però no tant” és la versió catalana revisada i actualitzada de l’obra de José Luis Alonso de Santos Pares y Nines. En la versió de Miquel Murga, situem els protagonistes a un pis de l’eixample de Barcelona. Així l’espectador pot veure reconeguts cadascun dels referents que apareixen enmig de les històries de conflictes i relacions que viuen els personatges.

La història ens presenta la vida del Fede (Josep Linuesa), un informàtic, i el Robert (Ferran Castells), un professor d’institut en atur, dos amics que comparteixen pis perquè el Robert ha trencat amb la dona, la Carmeta, que resulta ser la exparella del Fede. Al pis, amb les neures i la depressió del Robert, la situació es va escalfant. A més, aviat apareix la veïna, la Nines (Mònica Corral), una noia molt més jove que ells, que enceta un nou conflicte entre els dos homes. La situació, amb atractiva i seductora veïna i els llastres del passat, provocarà una sèrie d’embolics i malentesos que complicaran la relació d’ambdós amics i els portaran a viure escenes d’autèntica bogeria que embrollaran la trama, sempre en to de comèdia.

Fins aquí podria semblar que estem davant un projecte teatral encertat, molt similar al de “L’estranya parella” de Neil Simon: un home separat que busca refugi i consol emocional a casa del seu millor amic. En aquesta obra el que trobem són dos homes enfrontats pel seu caràcter, l’un serè i l’altre nerviós i cridaner. Enmig d’ells la Nines que provocarà conflictes entre tots dos. Ans així la proposta no arriba a crear una atmosfera de comèdia que captivi al públic.

T estimo pero no tant_GaudiL’espai escènic pensat per Armand Tarragó, ajuda a l’espectador a fer-se seva l’escena. Podríem estar a un estudi qualsevol de l’eixample de Barcelona. A més l’espai ajuda molt en el desenvolupament de les trames dels personatges. Tot i això el resultat final de l’obra, si bé ajuda a passar una bona estona als espectadors, no acaba de ser del tot rodó. Hi ha alguns moments per riure, però ni els nuus de la Nines i el Robert aconsegueixen estimular al públic. En certs moments el text resulta reiteratiu i se’ns fa llarg. A més, la direcció no acaba de trobar un ritme adequat i una gran part dels gags que podrien ajudar a fer fluid el text, és queden en simples bromes disperses que no tenen continuïtat.

Pel que fa al treball dels actors, Josep Linuesa mostra la seva experiència dalt l’escenari. Tot i que arrossegat de vegades i rebaixada la seva intensitat per una novell Mònica Corral, que debuta en el teatre professional. Possiblement per això el seu paper és veu poc creïble i de vegades sobreactuat, sobretot en els moments que ha de mostrar-se exageradament contenta, feliç i despreocupada. Pel que fa a Ferran Castell, creiem que tot i la bona feina interpretativa en alguns moments sembla mimetitzar-se amb Joan Pera (l’Estranya Parella).

T’estimo però no tant” es representa al Teatre Gaudí des del 13 de novembre de 2014.

ESPECTÁCULO PRORROGADO del 6 al 29 de marzo en el Teatre Gaudí.

Autor: José Luís Alonso de Santos
Versió catalana i Direcció: Miquel Murga
Repartiment: Ferran Castells, Mònica Corral i Josep Linuesa
Producció: Teatre Gaudí
Espai escènic: Armand Tarragó
Vestuari: Albert Carrasco
Disseny d’il·luminació: Daniel Gener

Horaris: dimecres i dijous a les 20:00 hores; divendres i dissabte a les 22:00 hores i diumenges a les 20:00 hores

Horarios: viernes a las 22:00 horas; sábados a las 19:00 y a las 22:00 horas y domingos a las 18:00 horas.

Preu: 20 €

Duració: 1 hora y 40 minuts
Idioma: català
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Tere Gilisbars

“T’estimo, ets perfecte, ja et canviaré.” en el Teatre Poliorama: Adictiva naftalina

El amor que más nos gusta es el retrógrado. Ese que nos recuerda una y otra vez que es imposible de alcanzar. Lo malo es que, en lugar de practicar juntos el salto de altura, nos empeñamos en hacer maratones. Cada uno por su carril. Y así, cuando llegamos a la meta, acabamos siendo un puñado de sudor, lágrimas y frustración: ¡Raras veces nos espera allí el ser deseado! Porque las más de las veces le dejamos atrás al adelantarle sin piedad cuando sonó el pistoletazo de salida.

Querríamos ser amados. Incluso nos repetimos una y otra vez que lo que más nos apetece es amar. Y mientras tanto, a nuestro alrededor, las consignas son justamente las opuestas: “¡Resignaos, estáis condenados a no entenderos!”

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La escena barcelonesa se está convirtiendo en una pasarela muy proclive a arraigar ese conservadurismo: “Lo tuyo y lo mío” emocionó durante meses en el Club Capitol con un edulcorado recital sobre chico que encuentra a chica y no contento con ello la repudia a ritmo de baladas pegajosas. El Teatre Gaudí desempolvó este verano “Per sobre de totes les coses”, folletín sobre un amor homosexual cercenado por la intransigencia religiosa y con partitura de efectista ópera-rock. Y ahora vuelve al Poliorama la más conseguida de las tres: la reposición dirigida por Elisenda Roca de una simpática colección de historietas manidas pero muy bien resueltas por sus cuatro protagonistas con la elegante aportación musical de Gerard Alonso y Pere Bardagí. Ahora se trata, de nuevo, de ilustrar esa serie de tópicos que sepultan las cosas de dos cuando quieren ser las de todos nosotros.

Roca adorna el conjunto con unas hermosas imágenes de Paula Bonet y coordina con mucha eficacia el desparpajo de Mercè Martínez (magnífica como anciana que liga a su pesar en un velatorio y sobrina directa de la gran Lloll Bertran), la clase de Xavier Mestres (ejemplar padre cretino primerizo especializado en probar peluches-antibebé), la versatilidad de Muntsa Rius (maravillosa como solterona borracha con olfato crematístico e irresistible como divorciada cavando su tumba por internet en el momento más arriesgado del espectáculo) y refrescante Jordi Llordella (dinámico, encantador y carismático). Los cuatro cantan y bailan también un repertorio de canciones amables y algo casposas. Y aunque asome la ironía por alguna esquina (el sketch sobre cómo rentabilizar la primera cita es un delicioso ejemplo de ello) nunca llega a hacer mella pues de lo que se trata es de afianzar roles sociales y de entretener a raudales. Y en eso, Joe di Pietro sabe encontrar el punto justo con réplicas chispeantes y moralina encantadora, como Jimmy Roberts perfila una partitura ligera tomando de baladas añejas (“Ja m’he fet a tot” recuerda mucho a “I remember it well” de Alan Jay Lerner y Frederick Loewe cantada por Maurice Chevalier y Hermione Gingold en “Gigi”) y esparciendo el peor tufillo a los “clásicos” Disney en los momentos más supuestamente tiernos.

¿Pero quién gana al final la carrera? Pues Roca, que desatiende cualquier plegaria de encontrar el amor verdadero para alzarse con la copa jaleada por el júbilo ancestral del público.

Por Juan Marea

 “T’estimo, ets perfecte, ja et canviaré.” se representa en el Teatre Poliorama de Barcelona hasta el 19 de octubre.
http://www.teatrepoliorama.com/es/testimo-ets-perfecte-ja-et-canviare2/

T'estimoEva era dual y se llamaba Muntsa y Mercè.

 

Crítica teatral: La Gran Duquessa de Gerolstein, en el Teatre Gaudí.

TEATRE_BARCELONA_La_gran_duquesa_de_GerolsteinEl Teatre Gaudí nos sorprende este mes de enero con la programación de La Gran Duquessa de Gerolstein, una opereta antimilitarista de Jaques Offenbach adaptada por primera la vez al catalán por la compañía Bratislava en un espectáculo de pequeño formato dirigido por Víctor Álvaro e interpretado por Anna Arena, Laura Pau, Mònica Portillo y Albert Ruiz.

Tras el éxito del año pasado con el estreno de una impactante y entusiasta versión de The Wild Party de Andrew Lippa, el Gaudí apuesta este año de nuevo por el teatro musical, en este caso por la opéra bouffe u opereta cómica, con la programación de La Gran Duquessa de Gerolstein, una de las obras menos conocidas de Jaques Offenbach, el autor más representativo del género.

La opereta nos traslada a una época no del todo definida en la que la malcriada y tirana duquesa de Gerolstein está aburrida, hecho que la obliga a entretenerse declarando la guerra en el exterior y haciéndole la vida imposible a la corte y a su ejército en el interior. Durante una revista a sus tropas, la gran duquesa se enamora perdidamente del hermoso y viril soldado Fritz, al que asciende rápidamente, incluso por encima de su superior el general Bum. Los voluptuosos deseos de la duquesa, que menosprecia desde hace seis meses a su prometido oficial, el afeminado príncipe Pol, generará una conmoción en Gerolstein en la que se mezclarán el autoritario ambiente castrense, las intrigas de corte y los inesperados derroteros que tomarán los caprichos de la hastiada duquesa.

La joven compañía Bratislava nos propone un divertimento musical que adopta la forma de una crítica al militarismo sin sentido y al poder político en el que el humor está muy presente. El espectáculo, de pequeño formato, adapta la obra de Offenbach con un gusto irreverente y con muchos toques que la actualizan. La propuesta opta por una inversión de los roles sexuales por la cual el chico hace de chica (de duquesa) y las chicas hacen de chicos, lo que provee al espectáculo de un mayor grado de humor y obliga a sus intérpretes a realizar un tour de force para estar a la altura de los requerimientos de la representación, esto es, el movimiento constante de los actores y actrices sobre el escenario, la caracterización cómica de los mismos y su intrepidez a la hora de interpretar y/o cantar cada una de las canciones que componen el libreto de la obra.

DdG-9571La dirección de Víctor Álvaro es inteligente y potencia todos estos elementos, lo que se traduce en una actuación global ingeniosamente cómica que incorpora un importante grado de caracterización del teatro infantil. Un acierto acompañado por una puesta en escena sencilla y un vestuario que fomenta una visión infantiloide de la política que se cocina en palacio. Los arreglos y la interpretación musical del espectáculo están a cargo de Ferran Martínez Palou, cuyo empeño está acompañado en parte, también, por las aptitudes musicales de los intérpretes que tocan el flautín, el tamborí, el trombón o el violín, proveyendo a la obra de una sencillez musical muy acorde con la inocencia de la puesta en escena.

La obra, así pues, se configura como una opereta cómica en la que temas tan notables como el militarismo, la guerra y el poder tiránico e inmoral se tratan como un cuento musicado en el que los actores caricaturizan a sus personajes como mofa a los intereses que representan.

La interpretación de la obra es de carácter coral y múltiple. Coral porque todos los actores contribuyen en un mismo grado a dar forma a la obra y múltiple porque la mayoría de ellos dan vida a diversos personajes. De esta forma el único chico, Albert Ruiz, encarna a una encantadora gran duquesa sargentona e infantil que obliga al resto de los personajes a bailar al son de sus apetitos más íntimos; Anna Arena interpreta al soldado Fritz y al Barón Grog ofreciéndoles una apuesta presencia y un chorro de voz que destaca en diversas ocasiones por encima de la del resto de los actores; Laura Pau que da vida al afeminado y rechazado Príncep Pol y al atribulado tutor Nepomuc; y por último Mònica Portillo interpreta al enfurecido e intransigente General Bum. Todos ellos proveen a la obra de una candidez y una ingenuidad al relatar las andanzas de los personajes durante la representación que deja en el espectador un muy buen sabor de boca.

En definitiva, la compañía Bratislava se apunta una medalla con la producción y el estreno de La Gran Duquessa de Gerolstein, no solo por dejarnos gozar de una de las obras no tan conocidas de Offenbach, sino por el buen hacer a la hora de presentarnos una cautivadora trama que apela a la consciencia para explicarnos cosas muy importantes a través de la música y de la sencillez casi infantil de su puesta en escena.

La Gran Duquessa de Gerolstein” se representa en el Teatre Gaudí del 17 de enero al 16 de marzo de 2014.

Autores: Jaques Offenbach, Henri Meilhac y Ludovic Halévy
Traducción y adaptación: Companyia Bratislava
Dirección general: Víctor Álvaro
Dirección musical: Ferran Martínez i Palou
Reparto: Anna Arena, Laura Pau, Mònica Portillo y Albert Ruiz
Coreografía: Jordi Ribot Thunnissen
Escenografía: Companyia Bratislava
Vestuario: Companyia Bratislava
Técnico luces y sonido: Sergi Coch

Horarios: de jueves a sábado a las 19:00 horas y domingos a las 20:00 horas.
Precio: 20 €
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y 25 minutos
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Jorge Pisa Sánchez

Concurso: Sorteo de 2 entradas dobles para ir a ver Divorci, en el Teatre Gaudí.

cartell-cat2DIVORCI cuenta la historia de un ex-matrimonio de abogados que se reencuentra en un caso de divorcio, donde un jugador de fútbol y una modelo tienen un litigio alegando los mismos motivos que ellos utilizaron cuando optaron por la separación.

Es una comedia que se desarrolla en el universo de las grandes bodas y separaciones y que no sólo polemiza con las grandes cantidades de dinero que se mueven en ellas, sino en todo el alboroto que generan en los medios de comunicación y en el público necesitado de informaciones sensacionalistas.

DIVORCI_1

CONCURSO: Sorteo de 2 entradas dobles para asistir a la representación de Divorci en el Teatre Gaudí.

PROMOCIÓN FINALIZADA

Ganadores:
Laura Hernández Bardelás

Culturalia en colaboración con Teatre Gaudí dispone de 2 entradas dobles para asistir a la representación de Divorci el próximo viernes 22 de noviembre a las 21:30 horas.

Para participar en el sorteo debes:

Hacer un “Me gusta” en la página de Facebook de Culturalia o seguirnos en Twitter.

Enviar un mail a concurso_culturalia@hotmail.es antes del jueves 21 de noviembre a las 22:00 horas. En el asunto del mensaje has de indicar Concurso Divorci y en el correo has de indicarnos tu nombre completo y tu nº de móvil.

Los dos primeros que envíen el mail obtendrán una entrada doble para ir a ver Divorci el próximo viernes 22 de noviembre a las 21:30 horas en el Teatre Gaudí.

El nombre de los ganadores aparecerá publicado en nuestro blog.

Crítica teatral: Divorci, en el Teatre Gaudí.

cartell-cat2Un divorcio siempre es un acontecimiento digno de reseña y más cuando sus protagonistas forman parte del glamoroso y estrafalario mundo del famoseo. Esto es lo que pasa en Divorci, la obra que estrenó el pasado viernes el Teatre Gaudí, creada por Franz Keppler con argumento de Otávio Martins, adaptada y dirigida por Miquel Murga e interpretada por Òscar Mas, Núria Hosta, Aida Flix y Juan Frendsa.

La obra nos mete de lleno en un proceso de divorcio. En él los integrantes de la pareja formada por Cesc Santana (Juan Frendsa), un jugador de futbol venido a menos y su mujer, Bruna Monroy (Aida Flix), una modelo aspirante a actriz, han roto. Su amor (y sus intereses respectivos) no han resistido los pocos meses de matrimonio durante los que han estado juntos, por lo que ambos han iniciado los trámites de divorcio, que han puesto en manos de dos capaces abogados. Ella ha contratado a Josep Lluís Alsina (Òscar Mas), mientras que él ha hecho lo propio con Cecília Retxa (Núria Hosta), sin saber que sus defensores estuvieron, a su vez, casados y se divorciaron hace años.

La situación, pues, no puede ser más irónica: dos abogados divorciados que tienen que negociar el divorcio de sus clientes. ¿Algo puede ir mejor? Puede que sí, puede que las nuevas vidas de los abogados les hagan a ambos replantearse su situación y puede que el desarrollo del divorcio haga, también, reconsiderar las decisiones de las dos estrellas de la prensa rosa. Un lío emocional que provocará situaciones y finales inesperados.

divorci-premsa-1Divorci es una comedia de enredos que se adentra por una parte en el mundo del famoseo, de los posados y de las trifulcas y por otro en las segundas oportunidades que la vida nos provee de tanto en tanto. La obra trata los dos temas con una gran perspectiva teatral y con voluntad de hacer pasar un buen rato a los espectadores. El tema escogido es, por otra parte, uno de aquellos que invaden los salones de la mayoría de los hogares y que se pelean, e incluso querellan, por ocupar las portadas y el máximo de páginas interiores de las revistas del corazón. Y es que en la actualidad las relaciones más o menos serias entre deportistas y modelos, léase cantantes, actrices, artistas y vividoras en general, está a la orden del día. De ahí que la elección del tema sea un acierto.

El texto, por otra parte, posee la fuerza y el vigor cómico que irradia de una escritura sencilla en el dibujo de las situaciones y de la continua contradicción de las mismas: dos parejas, una de ellas en proceso de divorcio, la otra divorciada. La primera parece que no tienen las cosas demasiado claras, o posiblemente las tenga y mucho. Los componentes de la segunda descubren que el hombre y la mujer nuevos que surgieron del divorcio vuelven a interesarles y seducirles, por lo que el odio inicial se convierte poco a poco en atracción. Un planteamiento, por tanto, en el que el enredo y la contradicción afloran constantemente. Una estructura que recuerda mucho a las comedias de enredo americanas en la que los sentimientos y la acción de hombres y mujeres se ven turbados por sus propias decisiones y empeños, desarrollándose de forma irónicamente confusa para ellos.

divorci-premsa-4Si bien, aunque el texto posee la corriente humorística necesaria, parte de ella se pierde a la hora de materializarse en las actuaciones. A la obra le falta recorrido para conseguir que el humor que contiene fluya de forma natural y contundente. De sus cuatro interpretes destaca Òscar Mas, que le da a su personaje, el abogado Josep Lluís Alsina el touch humorístico que requiere. Nuria Hosta lo consigue por momentos pero aún no se le ve lo suficientemente suelta, y eso en humor se nota. Por lo que respecta a la pareja más joven, aunque Aida Flix dota a su papel de la ingenuidad y el atractivo físico que necesita, Juan Frendsa muestra cierta inexperiencia, debido, sin duda a que la obra representa su primer intento profesional en el teatro. Todo ello, sin duda, se puede mejorar con la propia evolución de las representaciones, consiguiendo darle a la obra la prestancia y la chispa que necesita.

Divorci es una buena receta de humor, aunque le falte algo más de cocción, para pasar un buen rato riéndose no solo de lo que pasa encima del escenario sino de sus conexión con la actualidad de la prensa rosa abanderada por programas de televisión como el infumable Sálvame en Telecinco y de revistas por el estilo. Y para confirmar que detrás de lo que parece algo cierto y seguro siempre queda un resquicio de incertidumbre y duda. Vamos, como en la vida misma.

Divorci” se representa en el Teatre Gaudí des del 1 de noviembre de 2013.

Autor: Franz Keppler
Argumento: Otávio Martins
Reparto: Òscar mas, Núria Hosta, Aida Flix y Juan Frendsa
Versión catalana y dirección: Miquel Murga
Producción: Teatre Gaudí
Espacio escénico: Gordon Svaboda Craig
Vestuario: Daniel Carrasco
Diseño de luces: Daniel Gener
Espacio sonoro: José Gil

Horario: de jueves a sábado a las 21:30 horas y domingo a las 18:00 horas.
Precio: 20 €
Idioma: catalán
Duración: 90 minutos

link-searchingConcurso: Sorteo de 2 entradas dobles para ir a ver Divorci, en el Teatre Gaudí.

Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Navegants, en el Teatre Gaudí.

31577_457135434348805_988256385_nEl Teatre Gaudí reestrenó el pasado 4 de diciembre Navegants, obra escrita por Toni Cabré y ganadora el año 2000 del premio crítica Serra d’Or de Teatre, un sugestivo análisis teatral, dirigido en esta ocasión por Marc Molina, sobre los cambios que la implantación de internet ha provocado en nuestras vidas.

Cabré realiza una reflexión en la que pesa el recelo hacia el nuevo contexto social facilitado por la tecnología y la desconfianza hacia un medio en el que la mentira virtual y el anonimato se pueden imponer a la realidad. Adviértase que he escrito “realiza” cuando sería mejor utilizar “realizó”, ya que hemos de pensar que la obra fue escrita en el año 1998, cuando el uso de internet comenzaba a difundirse en España.

Un chico y una chica se conocen en el ciberespacio. Sus almas y sus deseos han conectado desde el principio. Deciden quedar y conocerse, si bien optan por mantener sus falsas identidades sintetizadas en internet y continuar con sus personajes ficticios en la vida real. Aunque los dos aceptan la ficción, la imposibilidad por parte de ambos de descifrar que es verdad y que es mentira en el otro se irá imponiendo en su relación dirigiéndola hacia un final insólito.

Navegants es una reflexión teatral sobre la revolución que ha supuesto internet en los hábitos y costumbres de la sociedad occidental y en ella se pueden otear las impresiones iniciales que el medio generó en el autor, comprometido en sus obras con la reflexión social, como ya quedó patente con el estreno el año pasado, también en el Gaudí, de Teoria de catàstrofes.

La obra, sin embargo, peca de un exceso de desconfianza sobre internet, comprensible hace 14 años y entendible cuando nos asaltan en los informativos noticias sobre los peligros y amenazas que nos acechan en la red, muchas veces, por desgracia, relacionadas con los abusos a menores o con estafas económicas.

432339_448441685218180_1690764852_nCabré hace hincapié en la obra en lo ficticio del espacio virtual, condición que permite a sus dos únicos protagonistas no solo crearse falsas identidades basadas, claro está, en el anonimato difuso favorecido por la web, sino también hacerlas reales en el mundo físico en el que verdaderamente habitan. Si bien la imposición de lo virtual sobre lo auténtico comportará que la relación iniciada entre ellos carezca de los ingredientes básicos para su correcto funcionamiento, y que no son otros que la sinceridad y la confianza entre los miembros de la pareja.

Así pues, la falta de autenticidad convertirá a la relación mantenida entre ambos en un auténtico infierno en el que realidad y ficción compartirán espacio, hecho que se evidencia en la metáfora de los cocteles utilizada por Cabré, omnipresentes en la obra y que no son otra cosa que la suma de los ingredientes, en parte desconocidos, que se mezclan.

El autor nos muestra “el lado oscuro” de internet, el que aparece en las noticias de sucesos, el que nos amenaza desde la inmensidad de la red. No da cancha, sin embargo, a su lado positivo, aquél que utilizamos a diario y que ha acabado solucionándonos un gran número de problemas cotidianos; nos ha proporcionado horas y horas de entretenimiento o, incluso, nos ha permitido encontrar a aquella persona que tanto ansiábamos conocer y que éramos incapaces de hallar en nuestra dimensión física.

La obra nos mete el miedo en el cuerpo sin posibilidad de zafarnos de sus voluntad narrativa. De ahí proviene su único lastre, una visión en exceso pesimista del tema, si bien una opinión que es posible que se haya modificado con el tiempo.

Al mismo tiempo Navegants nos permite reflexionar sobre el uso que damos a la tecnología. En realidad internet no es más que un utensilio, y como en el caso de un simple y afilado cuchillo, la “ética” de la red virtual (si es que la tiene) no depende tanto de la naturaleza de la herramienta como de las acciones que realizamos con ella, o lo que es lo mismo, de la voluntad humana que se acomoda delante de un monitor y un teclado.

ROMUALD GALLOFRÉ_0324-2Navegants nos plantea una propuesta que aunque algo derrotista posee más de un acierto. El primero es la interpretación entusiasta de sus dos protagonistas. Roser de Castro da vida a una joven volcánica y a veces despiadada necesitada de algo de picardía y excitación en su aburrida vida diaria. Por su parte Andreu Sana interpreta a un joven necesitado de amor que accede a participar en el peligroso juego que le propone ella forzado por sus carencias afectivas.

El escenario experimenta, por su parte, un tratamiento virtual, casi falsario, en el que si bien existe lo físico, sus rastros se desvanecen en una atmósfera tendente a lo irreal en la que todo puede aparecer y desaparecer según las necesidades de la obra.

El texto, por otra parte, es intenso, tanto como la actitud de sus dos protagonistas, y dirige el ritmo de la acción hacia un lado u otro (candidez/malicia; amor/crueldad) dependiendo del momento de la representación, y consigue hacer crecer la tensión y la expectación a medida que nos acercamos al desenlace, eso sí, algo fantástico, de la obra.

Navegants es un fiel retrato de los retos y de los miedos que puede generar la vastedad débilmente iluminada de internet y un análisis del comportamiento humano que es capaz de acomodarse a cualquier circunstancia y de adaptar, asimismo, cualquier medio a sus más humanas e insondables necesidades físicas y emotivas. Una oportunidad para descubrir donde reside el mal, si es que lo hace en algún sitio.

Navegants” se representa en el Teatre Gaudí del 4 de diciembre de 2012 al 30 de enero de 2013.

Autor: Toni Cabré
Dirección: Marc Molina
Reparto: Roser de Castro y Andreu Sans
Escenografía: Marina Pineda
Vestuario y caracterización: Xel Mogas
Iluminación: MICS BCN y Marc Molina
Producción: FACTEA Creacions y Produccions Teatrals

Horarios: martes y miércoles a las 20:30 horas.
Precio: 18 €
Idioma: catalán

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Oxigen, en el Teatre Gaudí barcelona


No es una exclusiva comunicativa el constatar que el Teatre Gaudí Barcelona está llevando a cabo, desde hace tiempo, una programación de carácter “generacional” (en el sentido de generación, de grupo de edad), ni aseverar que, además, la calidad y el acierto están siendo elementos tenidos muy en cuenta. Y supongo que tampoco es un notición afirmar que los responsables de la programación artística se están “luciendo” a la hora de materializar textos, escenografías e ideas de una forma próxima, amena y actual.

Pues perdónenme ustedes, pero si esto no es un notición en el ámbito de la escena teatral de la ciudad, no sé lo que lo puede ser. Sobre todo si tenemos en mente que el teatro en cuestión no es uno de los principales de la ciudad en lo que se refiere a los “mimos” que recibe de la administración (o al menos, eso pienso yo!!), como tampoco lo es el circuito escénico que configura de forma conjunta con el Versus Teatre.

No hace falta, así, escudriñar demasiado en el pasado para ver que numerosas de las últimas producciones representadas en el Gaudí (Pasta Fullada, Dos punkis i un Vespino, In on It, o Mediocres) han sido todo un acierto en el aspecto artístico, al que hay que esperar que haya acompañado el éxito de público.

Este es, también, el caso de Oxigen, la obra escrita y dirigida por Mar Monegal e interpretada por Helena Bagué, Francesc Ferrer, Albert Mèlich y Betsy Túrnez y que analiza, en tono de tragi-comedia, las consecuencias que tiene para dos parejas jóvenes la búsqueda y la llegada de la descendencia. Un escenario y una trama cercanos a la mayoría de nosotros y que se puede convertir en un momento crítico en la existencia de cualquier pareja.

Y esta es la cuestión que trata la obra de Monegal. La directora utiliza un caso doble (y diverso) para acercarse al mundo de las relaciones, del amor y de la reproducción. Dos parejas en muchos aspectos opuestas y en muchos otros muy parecidas. Una de ellas, la formada por Marta (Betsy Túrnez) y Alex (Francesc Ferrer), es más convencional, más hecha a la antigua y mantienen una relación de amor/desamor, aunque, en realidad, se necesitan y se quieren demasiado el uno al otro. La otra, la formada por Ona (Helena Bagué) y Roger (Albert Mèlich), es una pareja más moderna, más actual, “algo más alternativa” que vive su vida al momento.

Todo esto cambiará, se transformará cuando ambas parejas, por motivos diferentes, se dispongan a tener un hijo. Esta “dramática” decisión, que transforma muchas veces a una pareja en una familia, tendrá amplias consecuencias en la vida de los cuatro protagonistas, pondrá en tensión a las dos relaciones y mostrará el “modo de ser” real de cada uno de ellos. Los preparativos de los padres; la adaptación del espacio familiar para recibir al nuevo miembro; la fecundación a veces más complicada de lo que debería; las interminables compras; los inevitables antojos; los continuos cambios de humor; las eternas discusiones de como se ha de hacer esto o como se ha de realizar lo otro; la necesidad de compromiso; las renuncias, las infidelidades, el sexo…

Las vicisitudes de estas dos parejas permiten a Monegal desplegar un muestrario más amplio de las consecuencias y las secuelas de la toma de tan importante decisión. Si en el caso de Marta y Alex asistimos a las respuestas dadas por una pareja más tradicional, en la cual Alex delega gran parte de la actividad familiar y doméstica de forma sumisa en manos de Marta, auténtico motor y director de la relación, en el caso de Ona y Roger parece que dos espíritus gemelos se han encontrado, lo que ha hecho crecer el mundo compartido por ambos. Un verdadero amor que embarga sus personalidades. Aún así, la decisión de tener un hijo afectará a ambas relaciones y las someterá a las tensiones y las presiones más impetuosas a las que se habían enfrentado hasta el momento. Todo un reto!!

Pero no teman. Lo que les explico, y que en algunos casos se puede convertir en una aguda crisis de pareja, se transforma en una tragicomedia que equilibra la interpretación de los dos actores y las dos actrices. Si las situaciones “padecidas” por Marta y Alex provocan un torbellino de hilaridad y de carcajadas, el día a día de Ona y Roger nos mostrará una reflexión más interior y espiritual, en la cual podremos observar como la aportación de cada miembro de una pareja a la relación no es ni mucho menos equitativa. Mientras que Ona se ha retirado a la vida familiar conjunta, Roger no ha abandonado del todo su vida “independiente” anterior, y sus obligaciones como padre desbordarán las más de las veces sus pocas aptitudes naturales.

Oxigen es una obra donde el humor está muy presente, una herramienta ésta que nos permite ver que nada en la vida es totalmente blanco o totalmente negro, ya sea en el día a día de dos parejas o en la existencia de cualquiera de nosotros, en la que, normalmente, predominan los grises de tonos más o menos vivos.

La obra se compone de una actuación coral a ocho manos. Sobre el mismo escenario se crearán desde casi la nada los hogares de las dos parejas, que se irán alternando uno tras otro en base a la necesidades de la representación, y se irán materializando con ayuda de los mismos intérpretes. Veremos pasar las semanas, los meses e incluso los años de la vida de los protagonistas de una forma fugaz pero nítida, lo cual nos revela el dominio de la textura escénica por parte de la directora, de los actores y del equipo artístico. Es una interpretación coral y con cierto grado de feedback entre los actores y el público, lo que nos hará pensar que más que estar en el teatro estamos visitando a unos conocidos. Otro acierto de la producción, el acercamiento entre el público y la representación.

Pero si entre las cuatro interpretaciones tuviera que destacar alguna, me quedaría, sin duda, con los chispazos que generan la pareja de Marta (Betsy Túrnez) y Alex (Francesc Ferrer), auténticos amperios de humor que comunican a sus personajes un altísimo grado de comicidad y “realismo doméstico”. Aún así, y vuelvo a repetirlo, sería injusto valorar una o dos de las actuaciones por encima del resultado global que quiere dar a la obra su directora.

Oxigen, un título que hace referencia a aquello más básico que necesitamos para vivir, es un respiro de aire “teatral”, de aquellos que todos requerimos de tanto en tanto. Una obra que habla de nuestro día a día, de los objetivos que nos marcamos en la vida y de los recursos que invertimos en su consecución. Es un drama, el de la vida, y es comicidad, que emana también de la vida misma, y nos provee de una buena dosis de oxigeno con el que desconectar de nuestros propios problemas y “disfrutar” de los problemas de los otros (que al mismo tiempo son los nuestros). Un soplo de aire fresco que, sabiendo como está la cosa “ahí fuera”, todos deberíamos aprovechar.


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Oxigen” se representa en el Teatre Gaudí de Barcelona del 27 de enero al 25 de marzo de 2012.

Dramaturgia y dirección: Mar Monegal
Intérpretes: Helena Bagué, Francesc Ferrer, Albert Mèlich y Betsy Túrnez
Compañía: Teatre Gaudí
Espacio sonoro: Javi Gamazo
Diseño de luces: Dani Gener
Espacio escénico: Mar Monegal
Fotografías: Josep Aznar

Horario: de jueves a sábado a las 20:45 horas y domingo a las 18:00 horas
Precio: 18 €
Idioma: catalán
Duración: Una hora y veinte minutos
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez