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Crítica teatral: Totes les parelles ho fan, en el Teatre Gaudí.

539071_585176604879384_1366265816_n(1)No hace falta incidir, aunque aquí lo haremos, en el hecho de que en momentos de congestión económica y de crisis general el humor y la son-risa son remedios que nos dan fuerza y alivio para poder perseverar en nuestros objetivos y capear los malos momentos. Y el teatro Gaudí se ha empeñado en ofrecer a la ciudad condal varias dosis de medicación en formato de comedia. La primera nos la dio en el 2010 con Salvem les balenes… i el meu matrimoni què? en el Versus Teatre, a la que siguió Tu digues que l’estimes, en el Teatre Gaudí Barcelona en el 2012. Ahora le ha llegado el turno a otra comedia de relaciones con título algo expansivo: Totes les parelles ho fan, dirigida, como en los casos anteriores por Ivan Campillo y provista de forma teatral por la compañía Apunta Teatre.

Como en cualquier comedia que se precie lo principal es delimitar los personajes y las situaciones en las que se estos se mueven: Eva (Silvia Forns) y Víctor (Raül Tortosa) están pasando una mala racha como pareja debido a la falta de comunicación y de interés. Ella es una joven actriz en busca de una oportunidad; él es un ejecutivo cargado de ocupaciones. La incomunicación entre ellos obliga a Eva a tomar una decisión: abandonar a su pareja e iniciar una nueva vida. Para ello encuentra habitación en casa de Àngel (Ramon Godino) un profesor de yoga con una vida sentimental, por así decirlo, bastante vacía. Víctor, muy afectado por la marcha de Eva contacta con su amiga Maria (Laura Sancho), una camarera de noche especialista en artes marciales, que le ayudará a encontrar a su amiga, a la que creen en peligro secuestrada por un maníaco líder de una secta.

La obra tiene un planteamiento bien sencillo y nos dibuja a varios personajes muy diferentes que se ven obligados, por las circunstancias, a interactuar entre ellos, aunque no siempre de una forma relajada y pacífica. Totes les parelles ho fan es una comedia urbana y de sentimientos con estructura de serie televisiva. La obra nos muestra, por otra parte, la efervescencia de los caracteres y de los comportamientos que caracterizan a las sociedades del siglo XXI.

SONY DSCLa táctica vuelve a ser la misma que en propuestas anteriores: situaciones anímicas algo disparatadas que empujan a los protagonistas, y detrás de ellos a los actores, a lugares y comportamientos a los que no acostumbran, todo ello movido por el vigor de las relaciones humanas que aunque pueden parecer algo «estereotipadas» provocan un velo de humor en el público asistente.

Totes les parelles ho fan posee un ritmo rápido y desenfadado que se mantiene a lo largo de la representación, con los actores bien ubicados con respecto a los personajes y a la forma de actuar, no por otra el sello de producción es el mismo que en ocasiones anteriores. Por su parte el escenario del Gaudí permite al público seguir con más cercanía los avatares de los protagonistas que se desenvuelven en él a través de una tenue realidad escénica marcada por el escaso atrezo, un sutil juego de luces y el acompañamiento, al inicio y al final de la representación, de un enganchoso tema musical creado para la ocasión y tocado en directo.

Totes les parelles ho fan se podría considerar una terapia contra la crisis y los malos pensamientos que esta provoca ya que obliga al espectador a contemplar y reirse de los otros, en este caso de los atribulados personajes que recorren extenuados el escenario del teatro Gaudí. Y puede convertirse en un episodio más del éxito de público que cosecharon las anteriores propuestas de la compañía, si bien esto último lo tendrán que confirmar las cifras de asistencia proporcionadas por el propio teatro.

«Totes les parelles ho fan» se representa en el Teatre Gaudí hasta el 29 de septiembre de 2013.

Dramaturgia y dirección: Ivan Campillo
Reparto: Sílvia Forns, Ramon Godino, Laura Sancho y Raül Tortosa
Escenografía: Apunta Teatre e Isaac Coll
Vestuario: Elena Ballester
Iluminación y sonido: Roger Blasco
Caracterización: Toni Santos
Canción original ‘Totes les parelles ho fan …’: Joanjo Rubio (música) e Ivan Campillo (letra)
Producción: Apunta Teatre

Horarios: de miércoles a domingo a las 20:30 horas.
Precios: 20 €.
Idioma: catalán.
Duración: 1 hora y 30 minutos
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Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: La banqueta, en el Teatre Poliorama.

cartell882.384Si bien parece que este año no han predominado en la programación del Festival Grec las comedias, el teatre Poliorama ha concentrado sobre su escenario dos de las más destacadas. Si a principios de esta semana reseñábamos en Culturalia Tots fem comèdia, ahora le toca el turno a La banqueta, la obra que completa la programación humorística del teatro situado en la acera derecha de las Ramblas de Barcelona (si nuestro punto de referencia es, claro está, plaza Cataluña y dirigimos nuestra mirada hacia el mar).

La banqueta, escrita por Gérald Sibleyras, dirigida por Paco Mir (uno de los tres miembros de Tricicle) e interpretada por Ricard Borràs y Pep Ferrer nos introduce en el mundo de la cultura y más concretamente en el día a día de dos afamados concertistas de piano que están preparando su gira internacional por Japón en una idílica y tranquila localidad de los Alpes italianos. Lo que en un principio parece ser el lugar perfecto para que ambos alcancen lo mejor de sí mismos se convertirá, con el paso de los días, en una estancia desastrosa en la que la crisis de confianza y de creatividad que viven los dos artistas se verá materializada en la continua y misteriosa disminución de la banqueta compartida que utilizan para dar los conciertos, un síntoma claro de que la relación creativa entre ambos se está deteriorando.

La comedia, estrenada en el Poliorama el pasado 25 de junio, nos presenta la relación personal y profesional de dos artistas centrándose en los ingredientes más esnobs y afectados de sus respectivas personalidades: la de Pau (Pep Ferrer) centrada en su inseguridad como integrante del dúo interpretativo y sus ansias de abandonarlo todo por una vida más sencilla, y la de Vladimir (Ricard Borràs) una mentalidad perfeccionista e individualista que necesita un amplio espacio propio para respirar.

Por el camino la comedia de Sibleyras nos habla del mundo de la cultura y de los profesionales que se dedican a crearla y hacérnosla disfrutar a través de sus dotes, en este caso frente al piano, y de las personalidades que se edifican alrededor de los artistas, muchas veces artificiales y arrogantes, de aquellas que a las personas de a pie les gusta contemplar mecidas en el alma de sus artistas preferidos y mitificados.

labanqueta-43-9771La banqueta es un continuo de risas y carcajadas que nacen de la confrontación entre las contradictorias personalidades y las fobias respectivas de los dos pianistas, que aunque constituyen «el cemento y las piedras» del arte que interpretan intentan imponerse el uno al otro y demostrar continuamente quién de los dos es el mejor. En definitiva un humor basado en la chispa, en la ironía y en el cinismo de dos artistas que se creen mejores de lo que en verdad son.

Un humor que nace, también, de un texto magistralmente cómico, de la interpretación «solista» de ambos actores, un acertado Pep Ferrer y un magnífico Ricard Borràs, y de la maña de un director, Paco Mir, que permite brillar tanto al texto como a los actores que lo interpretan, dando de nuevo muestras de su concepción del humor actoral y gestual, propia de uno de los integrantes de Tricicle.

De esta forma el Poliorama nos ofrece durante este mes de julio una sesión doble de humor (Tots fem comèdia y La banqueta) que nos permite olvidarnos de los problemas que nos acucian en nuestra existencia diaria, y distribuye dosis a discreción de risas e ingenio cómico. Si escogen esta última propuesta, La banqueta, les aseguro que no se arrepentirán!!

«La banqueta» se representa en el Teatre Poliorama del 25 de junio al 31 de julio de 2013.

Autor: Gérald Sibleyras
Traducción: Ricard Borràs
Adaptación y dirección: Paco Mir
Reparto: Ricard Borràs y Pep Ferrer
Diseño de escenografía: Paula Bosch
Vestuario: Anna Güell
Diseño de iluminación: Justo Gallego
Producción: BOTARGA y VANIA

Horario: martes a las 21:00 horas; jueves, viernes y sábado a las 22:45 horas y domingo a las 20:00 horas.
Martes 16 y 23 de lulio la función es a las 22:45 horas
Miércoles 31 de julio la función será a las 21:00 horas
Precio: 19 €
Duración: 75 minutos
Idioma: catalán

Crítica teatral: Tots fem comèdia, en el Teatre Poliorama.

TFC-no-logos-b1Si ayer reseñábamos El veneno del teatro, un drama trágico y lúgubre que reflexionaba sobre la ficción y la realidad en el teatro, hoy nos toca hablar sobre Tots fem comèdia, una comedia, valga la redundancia, que recapacita sobre el cine y las vidas de los profesionales que se dedican a él. Una obra escrita y dirigida por Joaquim Oristrell e interpretada por Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives, Joan Vives i Nausicaa Bonnin.

Y quien mejor para hablarnos de la intensa y algo turbulenta vida de un director y un guionista de cine afamados que Oristrell, que sobre sus espaldas atesora una amplia y exitosa experiencia tanto de lo uno como de lo otro, y que colabora en sus proyectos con Rañé y Bosch desde el año 1988 y 1996 respectivamente. El resultado no puede ser otro que una comedia bien trabajada y resultona con algunos momentos hilarantes y con un toque de introspección generacional.

La obra inicia su recorrido en el presente en el que un director de cine de éxito (Bosch) y su inseparable guionista (Rañé) irrumpen en el piso en el que viven sus respectivos y enamorados hijos, Peter Vives i Nausicaa Bonnin. Los sufridos padres han concertado una entrevista con una productora para presentarle su nuevo guión, aunque, y debido a la esclavitud de los nuevos tiempos y las nuevas formas, se lo han presentado como una propuesta de sus hijos, a los que quieren utilizar como director y guionista «de paja» para poder hacer realidad su proyecto: filmar su nueva película, la que les devolverá la fama perdida hace tiempo. Aunque sus hijos, con los que no mantienen una buena relación, tienen sus propias ideas y se aprovecharán de la situación para reelaborar el proyecto con ideas nuevas y actuales y dejar, así, constancia del rechazo hacia sus respectivas figuras paternas.

2013_6_26_8pxl6iQ1PGztxeEy6lsp74Una trama ya de por sí complicada, con un formato inicial algo parecido a un vodevil, aunque después no lo sea, que permite a Oristrell hacer un viaje por la vida algo anárquica y llena de desaciertos de dos profesionales de éxito del cine, ¡en el pasado!, que no han sabido gestionar sus vidas privadas, siendo abandonados por la misma mujer, la actriz principal que interpretaba sus películas, y que han demostrado muy poca destreza en la relación familiar con sus hijos. Tots fem comèdia es, así, una comedia generacional sobre aciertos y desaciertos y sobre la voluntad de aquellos que han alcanzado una edad respetable, de aprovechar la última oportunidad que se les presentan en la vida, aunque tengan que remover cielo y tierra.

Para ello Oristrell ha echado mano de dos de sus actores de «confianza» sobre la actuación de los cuales desarrolla el factor comedia de la obra. Imagínense a Bosch, expansivo él, y Rañé, más tímido y acomplejado, juntos y necesitados de su ayuda mutua para recuperar el aplauso del público pero enfrentados por el amor de una mujer y por el reconocimiento de su trabajo. Toda una mina de gags y humor que se mantiene activa hasta el mismo final de la representación.

La obra se estructura en dos líneas temporales diferente: la primera se sitúa en el presente con Bosch y Rañé forzando a sus hijos para que interpreten sus papeles asignados en la propuesta con la productora. La segunda línea es creada a través de continuos flashbacks que nos muestran la vida del director y el guionista de cine, y en la cual veremos todo lo que ha ido ocurriendo para llegar a la situación actual. Dos líneas de tiempo en las que se harán continuas referencias al cine y a sus estrellas, también con un tinte humorístico general.

Por si se me lo olvidaba, Tots fem comèdia es también un musical donde tanto Bosch, como Rañé, Vives i Bonnin interpretan siete canciones, acompañados por Juan Vives al piano, temas sencillos que le dan un poco de glamour cómico al espectáculo.

Tots fem comèdia es una propuesta también sencilla y asequible para olvidarnos del calor que ahora sí comienza a apretar en Barcelona, y para hablarnos sobre la amistad, el amor, la paternidad y el cine, un coctel que en manos de Oristrell se convierte en una piñata repleta de humor e ingenio.

«Tots fem comèdia» se representa en el Teatre Poliorama del 3 al 28 de julio de 2013.

Autor y director: Joaquim Oristrell
Interpretación: Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives y Nausicaa Bonnin
Música, canciones, dirección musical e intérpretes: Joan Vives
Escenografía: Llorenç Miquel
Vestuario: Miriam Compte
Diseño de iluminación: Ignasi Morros
Caracterización: Toni Santos
Fotografía, audiovisuales y 3D: Daniel Escalé
Producción: Grec 2013 Festival de Barcelona y Anexa

Horarios: de martes a viernes a las 20:45 horas; sábados a las 18:00 y a las 20:45 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: 25 – 29 €
Duración: 1 hora y 30 minutos
Idioma: catalán

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Don Juan Tenorio, en el Teatre Condal.

13673218097477-0-468x351Es propio de los tiempos más actuales el revisitar a los clásicos de la literatura y el teatro nacional y universal y cocinarlos de nuevo, no solo con un toque más actual sino con una voluntad de desmitificar personajes, obras y contextos, un hacer muy apto para los públicos del siglo XXI. Y es posiblemente Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, una de las obras más sacralizadas del teatro patrio que no tan solo se ha convertido en un referente teatral y coloquial, sino que es la obra más representada y versionada del teatro español y sin duda la que admite mejor este tipo de cocción/adaptación.

Así, pues, esta primavera algo extraña en lo que a tiempo y temperaturas se refiere, el Teatro Condal se propone refrescarnos un poco con una versión «muy zorrilla» de Don Juan Tenorio, que ha «sufrido» un tuneado capitaneado por Joan Pera, que comparte escenario con Lloll Bertran.

La adaptación en clave de comedia del clásico de Zorrilla es una versión hecha al milímetro para Pera, que además dirige la obra, con ese humor tan típicamente suyo, y que reivindica aquel feísmo, del que a veces he hablado con mi compañero de blog, esto es, una representación que le pierde todo el respeto, artísticamente hablando, al clásico a través de una humor cotidiano y común, a veces incluso grueso. Algo muy típico de Pera que nos tiene acostumbrados a una práctica humorística muy cercana a los espectadores.

En el Don Juan Tenorio Pera está acompañado por Lloll Bertrán, una de sus compañeras teatrales más habituales, y lo más curioso es que entre ellos dos, y gracias a la ayuda del apuntador Velasco, encarnan, aunque parezca mentira, a todos y cada uno de los personajes de la obra. Un esfuerzo ciclópeo que se culmina con una continua avalancha de risas y risotadas por parte del público, que desde el principio otorga su beneplácito al dúo de cómicos.

don-juan-tenorio-condalEl transcurso de la obra ya se lo pueden imaginar: la solemnidad de la texto «ultrajado» humorísticamente hablando por dos magos de la comedia teatral catalana, que le dan su toque muy pero que muy zorrilla a la obra de Zorrilla, siguiendo la estela de la versión que ya a mediados de los años 70 interpretaron otros dos cómicos de referencia como fueron Joan Capri y Mari Santpere, al primero de los cuales ya homenajeó Pera en su obra Joan Pera Capri, representada en agosto del año pasado. Una actualización que, como no podía ser de otra forma, contiene además continuas referencias al presente más actual, ya sea en su vertiente política, económica o social.

La representación se organiza a partir de los actos originales resumidos y comprimidos de la obra de Zorrila, aquellos a los que se les puede sacar más miga, enlazados entre sí por las breves y a veces no tan breves presentaciones que Pera realiza delante del telón, en la que nos introduce las escenas y aprovecha para mantener una tranquila conversación con su «falso» apuntador y con el público. Por su parte, y como algo necesario en una comedia de este tipo, la escenografía y la sastrería están compuestas por elementos que potencian la comicidad del producto final, y al que harán continuas referencias los actores.

Como ven, estamos frente a un producto made in Focus y made in Pera (&Lloll) en el que no falta ninguno de los ingredientes que el público espera devorar. Una propuesta cómica que vale la pena reivindicar en un momento como el que vivimos en el que el humor y la risa valen su precio en oro, y disfrutar de una burbuja de buenas intenciones es un alivio vital.

«Don Juan tenorio» se representa en el Teatre Condal del 14 de mayo al 27 de julio de 2013.

Dirección: Joan Pera
Reparto: Joan Pera y Lloll Bertran
Espacio escénico: Miguel Montes
Iluminación: Raul Martínez
Caracterización: Toni Santos
Escenografía: Focus y Germans Salvador
Vestuario: Època

Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 19:00 horas.
Precio: 22 € – 26 €

Idioma: castellano
Duración: 1 hora y 40 minutos aprox.

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica cinematogràfica: Menú degustació, de Roger Gual

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El 30 de juliol de 2011 tancava les seves portes El Bulli, un paradís per a gastrònoms d’arreu del món capitanejat pel mediàtic Ferran Adrià; que un negoci tanqui una etapa no hauria d’ésser noticiable, però en aquell cas ho fou perquè ho deixava en el seu moment més exitós, quan estava considerat el millor restaurant del món. El director Roger Gual va veure, en aquest esdeveniment, l’escenari ideal per a ambientar-hi una comèdia coral amb la cuina creativa com a teló de fons, i el resultat és Menú degustació, una història entre fogons sense barreres idiomàtiques (català, anglès i japonès comparteixen espai sense problemes), cuinada de forma senzilla i amb uns ingredients infal·libles –amor i humor– en què tot gira al voltant de la parella protagonista (uns correctes Claudia Bassols i Jan Cornet) i la seva presència en el darrer sopar servit al Chakula, el millor restaurant del món situat en una localització esplèndida: la Costa Brava.

El cert és que aconseguir taula en un d’aquests centres tecno-emocionals no resulta gens senzill, és precís fer-ho amb un any d’antelació; i si la vida et pot canviar en un segon, què no pot passar durant el transcurs d’un any? Doncs això: la reserva anticipada no feia preveure que aquell dia tan esperat pel Marc i la Raquel (ell, un pediatra d’aspecte despistat i addicte a la feina; ella, una escriptora d’èxit inquieta i cosmopolita) arribaria quan ja no són parella, quan fa temps que ho van deixar estar i la relació entre ells és inexistent. Però una oportunitat com aquesta no es pot perdre, així que es retrobaran per a anar a sopar i, qui sap, potser reprendre la relació durant una nit única i en un lloc on compartiran experiències sensorials amb la resta de comensals, als quals l’espera també els ha canviat els plans inicials.

Claudia Bassols i Jan Cornet, en un fotograma de la pel·lícula
Claudia Bassols i Jan Cornet, en un fotograma de la pel·lícula

Gual utilitza el món dels restaurants més sofisticats per a establir un encertat paral·lelisme entre vida i gastronomia, amb una conclusió ben clara: és totalment inútil pretendre tenir-ho tot controlat, tant en el dia a dia com en la cuina necessitem emprar grans dosis d’improvisació amb què podrem triomfar en tot allò que ens proposem. Així, i sense presentar un argument de gran originalitat –una exparella que comprova l’error que va ser deixar-ho estar, al mateix temps que el nou promès d’ella intenta allunyar-la del seu ex–, la pel·lícula manté l’interès en tot moment, amb Bassols i Cornet encapçalant un elenc extens i internacional en què trobarem noms tan coneguts com els de Vicenta N´Dongo, Andrew Tarbet, Santi Millán, Andrés Herrera, Fionnula Flanagan, Stephen Rea i Marc Rodríguez, entre d’altres, però amb dos actors entestats en acaparar els millors plans i eclipsar els protagonistes principals: Marta Torné (el contrapunt lluminós a la seriositat nipona dels seus acompanyants, feliçment desinhibida i sense pèls a la llengua) i Iván Morales (un cambrer que en té prou amb dues seqüències per a embolicar la troca de forma definitiva).

Cuinat a foc lent, aquest Menú degustació deixarà un bon regust en l’espectador, que hi trobarà una comèdia simpàtica en què l’alta cuina exerceix de perfecte personatge secundari –les imatges que mostren la delicada confecció dels plats són d’una bellesa impactant gràcies a l’extraordinari assessorament dels germans Joan i Josep Roca (El Celler de Can Roca), exercint també de personatges abans de convertir-se en els millors cuiners del món–, un menú que funciona millor quan deixa de banda els clixés de la comèdia romàntica i es centra en les peripècies de la resta dels comensals, i amb el colofó d’unes postres genials: l’hilarant aparició de les sempre pintoresques Nancys Rubias (amb el loquaç Mario Vaquerizo al capdavant) al so de Mi gran noche, de Raphael, uns moments delirants que ens fan imaginar-los com els protagonistes alternatius del típic anunci de cervesa estiuenc.

Títol: Menú degustació
Director: Roger Gual
Intèrprets: Jan Cornet, Claudia Bassols, Vicenta N’Dongo, Andrew Tarbet, Fionnula Flanagan, Stephen Rea, Marta Torné, Togo Igawa, Akihiko Serikawa, Timothy Gibbs, Andrés Herrera, Iván Morales, Andrea Ros, Santi Millán, Marc Rodríguez, Joan Roca, Josep Roca, Nancys Rubias
Guió: Roger Gual, Javier Calvo
Any: 2013
Durada: 87 minuts

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Escrit per: Robert Martínez Colomé

Crítica teatral: Els feréstecs, en el Teatre Lliure Montjuïc.

els_ferestecs_20En alguna que otra reseña he afirmado que a nivel de programación teatral anual tanto el Lliure como el TNC se llevan la palma en Barcelona por la calidad y el acierto de sus propuestas, diferentes, claro está, pero que consiguen ambas desparramar un fulgor de calidad y pedigrí teatral que ilumina sus respectivos escenarios.

Y la programación de Els feréstecs es una prueba indiscutible de lo que digo, tanto por la filigrana creativa de su autor, Carlo Goldoni; por la finura de la comedia por él escrita; por el trabajo de los actores y actrices que intervienen en ella; y por su sencilla y discreta puesta en escena.

A ver, lo intentaré explicar comenzando por el principio. Els feréstecs es una comedia escrita por Carlo Goldoni en el año 1760 que analiza los cambios en las formas de pensar que se vislumbraban ya por aquella época (recuerden que en 1789 estalló la Revolución Francesa) y la perenne guerra entre sexos que tiene su origen en el alba de los tiempos.

La acción se desarrolla, en esta ocasión, en tierras catalanas, en un pueblo de comarcas. Allí no todos sus habitantes ven con buenos ojos las diversas novedades que en las costumbres sociales y en el comportamiento ha promovido el nuevo régimen político, la I República española (1873-1874), fruto prematuro del desarrollo político del siglo XIX basado en el liberalismo político y fallido reformador de todas las desigualdades propias del Antiguo Régimen.

En concreto, dos cabezas de familia, intolerantes y bravíos, están intentando concluir un acuerdo de matrimonio para enlazar a sus respectivos hijos, en Quimet (Pol López) y la Llucieta (Laura Aubert). Aquellos, chapados a la antigua, no solo rechazan cualquier innovación en cualquier ámbito sino que actúan siempre en base a las normas y costumbres de sus antepasados. Así, a los implicados en el matrimonio se les niega, incluso, el derecho a conocerse antes de la boda y mucho menos se les permite decidir con quién quieren casarse.

Por su parte las mujeres de ambas familias (Rosa Renom y Rosa Vila) poseen unos espíritus más abiertos y rebeldes, y ayudadas por Victòria (Laura Conejero) pretenden al menos permitir a los jóvenes casaderos verse antes de tan crucial acontecimiento. Las continuas riñas y trifulcas entre hombres y mujeres generarán un sinfín de situaciones hilarantes, que dan forma a la trama de la obra.

els_ferestecs_5La puesta en escena de esta versión de Els feréstecs es extremadamente sencilla, hiper-minimalista (a veces incluso demasiado) y me bastará con decirles que a nivel de escenografía tan solo hallaremos la propia decoración de la sala Fabià Puigserver y un reducido juego de sillas, que junto a la existencia de diversas puertas crearán metafóricamente los espacios interiores de las viviendas en las que se desarrolla la acción.

Lluís Pascual, el director, ha optado por ambientar la pieza, como les decía, en un pueblo del interior de Cataluña, un espacio ideal para situar la numantina resistencia ideológica de los feréstecs, y por trocar el veneciano del texto original de Goldoni por una suma de dialectos (mallorquín, valenciano, leridano y gerundense), a veces algo costoso de seguir, sobre todo a aquellos con reducida sensibilidad auditiva, como el que estas líneas escribe, pero que generan toda una serie de giros y chanzas que potencian la comicidad de la obra.

La dirección de Pascual ha favorecido, además, una interpretación extremada de sus actores y actrices que resalta con mucho la hilaridad de la representación, acompañada de una serie de ademanes y dichos que aderezan el imponente resultado final. De esta forma destaca, como siempre, Jordi Bosch, que desarrolla un carácter estúpido y bonachón, si bien riguroso, con una solvencia como la que ya vimos en La Bête. En el bando agreste le siguen Boris Ruiz, Xicu Masó, magnífico en su composición aunque bastante secundario y Andreu Benito, al que le falla en algo, a veces, la partitura de su personaje. Por su parte Pol López encarna al hijo casadero en cuestión.

Del bando femenino, en el que hallamos a Rosa Vila, Laura Conejero, Rosa Renom y Laura Aubert, no se puede más que destacar, también, el trabajo coral de todas ellas, cuyas contradicciones entre sus ideas más domesticas y liberales y su situación y anclaje en unas familias y una sociedad ampliamente machistas, generan las circunstancias idóneas para fabricar humor y del bueno.

El resultado, aunque superando unas fallas técnicas importantes que provocaron el parón por unos días en las representaciones, es una pieza con toques de «obra maestra» sobre el escenario, uno de esos momentos en los que el teatro, el arte y la cultura se unen para dar un respiro al alma, en este caso en forma de comedia, con el que descubrimos que lo actual y lo contemporáneo acostumbra a tener su raíz en los clásicos, y que es la suma de tradición, innovación y adaptación lo que muchas veces permite alcanzar la palma del triunfo.

Parece, pues, que el Teatre Lliure ha tocado el cielo, alcanzando, de nuevo, un enorme acierto a la hora de programar su temporada teatral.

Un hurra por el Lliure!!

«Els feréstecs» se representa en el Teatre Lliure del 16 de abril al 19 de junio de 2013.

Autor: Carlo Goldoni
Dirección: Lluís Pasqual
Reparto: Laura Aubert, Andreu Benito, Jordi Bosch, Laura Conejero, Pol López, Carles Martínez, Xicu Masó, Rosa Renom, Boris Ruiz y Rosa Vila
Traducción del veneciano: Lluís Pasqual
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: Alejandro Andújar y Luis Espinosa
Caracterización: Eva Fernández
Iluminación: Rai Garcia y Lluís Pasqual
Producción: Teatre Lliure

Horario: de miércoles a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 17:30 y a las 21 horas y domingos a las 18 horas.
Precios: 30,25 €; 21,30 € (miércoles, día del espectador) / 25,75€ con descuento Idioma: catalán y castellano
Duración: 1 hora y 30 minutos sin pausa

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Davant l’Empire, al Teatre del Raval

Davant_Empire

Un jove coneix una noia a la Nova York més cosmopolita. ¿Una altra típica i ensucrada comèdia romàntica? Doncs no exactament: aquesta és només l’escena inicial de Davant l’Empire, la nova proposta del Teatre del Raval en què dos personatges sense gaire fortuna en l’amor es coneixen al terrat que tots dos comparteixen –un lloc privilegiat situat just al davant del famós edifici novaiorquès–, una delicada comèdia que reflexiona amb encert sobre l’amistat, les relacions sentimentals i la dificultat de fer realitat els propis somnis en aquesta gran ciutat –com en qualsevol altra– durant els anys cinquanta del segle XX.

Una nit més, en Bo passeja pel terrat de casa seva buscant la inspiració en companyia d’una copa de vi i la seva inseparable llibreta: ell és un escriptor carregat d’il·lusions que ha arribat a la ciutat somiant que un dia estrenarà una de les seves peces teatrals a Broadway. Aquella nit, però, no serà com qualsevol altra: coneixerà la veïna del pis del davant, la Jo, una perruquera que és tot candidesa i amb qui establirà una relació de confiança mútua; malgrat viure en una ciutat plena de gent, tots dos es troben molt sols i desorientats, i aquest encontre fortuït els permetrà explicar a algú els maldecaps que els turmenten, descobriran en l’altre el confident ideal amb qui compartir les frustracions a què els ha conduït la vida, tant si són laborals com sentimentals, converses que mantindran al mateix temps que observen i admiren l’Empire State –aleshores encara l’edifici més alt del món–, a qui convertiran en el símbol de les seves il·lusions compartides.

D’aquesta manera, i tot i que les seves opinions en qüestions d’amor són diametralment oposades –en Bo és bisexual i s’enamora amb envejable facilitat de qualsevol que es creua pel seu camí, mentre que la Jo somia viure feliç amb el seu amant, el Frank, malgrat que ell no s’ha plantejat mai deixar la seva dona–, entre ells dos s’establirà una complicitat especial que els farà dubtar sobre els seus principis; la màgia sobrevola l’ambient i no és fàcil controlar els sentiments, però ¿aconseguiran mantenir l’amistat i evitar enamorar-se l’un de l’altre, tal i com es van proposar el mateix dia en què es van conèixer? Només el temps ho dirà…

Mónica Aybar és l’encarregada de dirigir el text d’Octavi Egea, un muntatge que arriba a Barcelona avalat pels dos premis amb què ha estat guardonat –l’Ignasi Iglésias de l’Institut del Teatre i el Premi Popular de la 17a Mostra de Teatre de Barcelona– i que es caracteritza per tractar amb humor subtil els temes habituals dels relats romàntics. Així, el fil conductor de la funció són les trobades que tots dos mantindran al terrat durant més d’un any, temps en què compartiran amb l’espectador les seves alegries i les seves tristeses, rialles i plors, les bones notícies i les que no ho són tant, aquells moments que formen part de la història d’uns personatges que podríem ser nosaltres mateixos, un fragment de vida que es presenta al Teatre del Raval amb habilitat i elegància i en què cal destacar l’elecció d’una banda sonora excel·lent, amb grans títols del jazz i el swing del moment acompanyats de diverses falques publicitàries que ens permetran reviure aquella època daurada, un temps llunyà en què els grans noms de Hollywood presumien de ser fumadors empedreïts sense ser perseguits, mentre el masclisme no era impediment a l’hora de vendre una polidora…

Amb una bona acollida per part del públic, Davant l’Empire és un exemple de teatre ben elaborat, amb una notable història sustentada en dues excel·lents interpretacions –la química entre ells és evident: Marc Homs defensa amb èxit l’esperit bohemi i descarat del seu personatge, mentre que Míriam Tortosa està esplèndida com la ingènua Jo– i en què també destaca la magnífica feina d’escenografia –tan simple com efectiva, amb l’inoblidable skyline de la ciutat al fons, representat amb notable senzillesa– i vestuari –on no podien faltar aquells vestits emmidonats tan característics dels anys cinquanta–, un treball acurat que ens apropa a la ciutat que mai no dorm. I, per si tot això no fos prou al·licient, els seus responsables han decidit sortejar un viatge a Nova York entre els espectadors que aquests dies visitin la sala del Raval, així que, qui sap, potser ben aviat vostè també es trobarà davant l’Empire.

Davant l’Empire es representarà al Teatre del Raval del 4 d’abril al 28 d’abril de 2013.

Dramatúrgia: Octavi Egea
Direcció: Mónica Aybar
Intèrprets: Marc Homs, Míriam Tortosa
Escenografia: Pau Seguí, Adrià Pinar
Il·luminació i so: David Muñiz
Vestuari i caracterització: Víctor Genestar
Locució radiofònica: Miquel Bonet, Mónica Aybar
Grafisme: Víctor Genestar i Reactiva.cat
Fotografia: Paco Navarrete
Fotografia cartell: Víctor Genestar

Horaris: dijous, divendres i dissabte a les 21:00 hores, i diumenge a les 18:30 hores
Preu: 18 €
Idioma: català
Durada: Una hora i trenta minuts

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Escrit per: Robert Martínez Colomé

Crítica cinematográfica: Si fuera fácil, de Judd Apatow

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Judd Apatow debutaba como director cinematográfico en 2005 con Virgen a los 40, una comedia cuyo protagonista permanecía anclado en una eterna adolescencia, incapaz de asimilar su inevitable entrada en el mundo adulto; con esta película, Apatow daba el primer paso en su trayectoria para ser considerado el auténtico “renovador de la comedia americana”, apelativo que se ha ido granjeando con sus siguientes films y sus múltiples colaboraciones como guionista y productor en diversos proyectos. Ahora llega a nuestras pantallas su cuarto largometraje, Si fuera fácil, en el que retoma a dos personajes secundarios que aparecían en Lío embarazoso (2007) para protagonizar esta historia sobre pequeños conflictos cotidianos en una familia norteamericana tipo, justo cuando marido y mujer se encuentran a un paso de la temida crisis de los cuarenta.

El conflicto aparece ya en los primeros instantes de la película: es el cumpleaños de su esposa, y Pete aguarda junto a sus hijas para entregarle el imprescindible pastel, pero al que ha escatimado un par de velas porque Debbie se niega a admitir la evidencia, que esos cuarenta años no se podrán ignorar así como así. De esta manera arranca Si fuera fácil –un título que quizás produce más bien rechazo, ¿por qué no conservar el original, This is 40, mucho más acertado?–, con Debbie y Pete –sí, él también alcanzará esa cifra en esa misma semana– totalmente desorientados ante la difícil misión de asumir su nueva situación como cuarentones y todo lo que ello representa –replantearse su relación de pareja, tanto sentimental como sexualmente, dejar a un lado los sueños que ya no cumplirán, practicar deporte para aferrarse a la juventud que se escapa, modificar los hábitos alimenticios de toda la familia, enfrentarse a los problemas económicos y laborales,…–, al mismo tiempo que deben lidiar con una hija adolescente –Sadie, enganchada sin remedio a Perdidos– y con la pequeña de la familia –Charlotte–, quien aporta el necesario sentido común desde su mirada infantil e inocente. Y todo ello sin olvidar a sus padres, dos figuras ausentes en sus vidas e incapaces de demostrar sus verdaderos sentimientos hacia ellos –el padre de él, Larry, es una sanguijuela con problemas económicos; el padre de ella, Oliver, es un extraño incluso para su propia hija–.

La -aparentemente- idílica familia de 'Si fuera fácil'
La -aparentemente- idílica familia de ‘Si fuera fácil’

No hay duda que Judd Apatow acierta en su modo de afrontar la confección de la película: una vez más se ha rodeado de amigos para el rodaje –tanto Paul Rudd como Jason Segel son dos de sus cómplices habituales–, pero en esta ocasión el ambiente era más familiar que nunca, con su esposa y sus hijas como protagonistas –Leslie Mann, Maude y Iris Apatow–; así es más fácil trabajar porque todo fluye con naturalidad, y el resultado es una deliciosa comedia generacional con cierto regusto amargo sobre el paso del tiempo y la ineludible necesidad de aceptar la realidad, por muy cruda que sea esta, una película con el sello habitual de Apatow que ejemplifica su forma de entender la vida, realizada con su inconfundible sentido del humor, siempre eficaz y con el que arranca carcajadas a partir de diálogos ingeniosos, malentendidos grotescos y situaciones absurdas (no se pierdan la reunión del matrimonio con la directora del instituto y la madre de un chaval, puro despropósito), a la vez que refleja la contradicción existente en la sociedad del siglo XXI, en la cual vivimos rodeados de aparatos tecnológicos que nos facilitan conversar con cualquiera, por lejos que se encuentre, mientras somos incapaces de comunicarnos con nuestros seres más cercanos.

Título: Si fuera fácil
Director: Judd Apatow
Intérpretes: Paul Rudd, Leslie Mann, Maude Apatow, Iris Apatow, Lena Dunham, Jason Segel, Megan Fox, Chris O’Dowd, Melissa McCarthy, Charlyne Yi, John Lithgow, Albert Brooks, Ryan Lee, Annie Mumolo, Wyatt Russell
Guión: Judd Apatow
Año: 2012
Duración: 134 minutos

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Escrito por: Robert Martínez Colomé

Crítica teatral: Sí, primer ministre, en el Teatre Condal.

sim1651_1(1)Una de las claves del teatro y más en esta época de postmodernismo político, artístico y social, es la capacidad que tiene de transportar al escenario la realidad más cotidiana y azarosa, esperpéntica en algunas ocasiones, y examinarla desde múltiples y variados puntos de vista. Esto es lo que se ha propuesto el Teatre Condal con la programación de Sí, primer ministre, obra escrita por Antony Jay y Jonathan Lynn sobre el original que ellos mismos crearon para la popular serie televisiva del mismo título que se emitió en la BBC entre los años 1980 y 1988. Una sátira política dirigida por Abel Folk y que agrupa a la Focus-troupe (Joan Pera, Carles Canut i Ferran Rañé) a la que se suman Dafnis Balduz, Victòria Pagès i Marta Angelat.

La trama de la obra se desarrolla en lo que se podrían considerar las bambalinas del poder. El acuerdo económico que puede salvar a la Unión Europea está fracasando debido al individualismo egoísta de los diferentes países, con Inglaterra al frente, siempre reticente a actuar de forma conjunta con el continente, y más en materia económica. La única posibilidad de salvación es la propuesta del gobierno de Kumranistán relacionada con la explotación de sus enormes reservas de gas y la construcción de un gasoducto que una su país con Europa. Si bien las exigencias del embajador kumranistaní exceden con mucho las leyes y la moral occidental. ¿Accederá el gobierno inglés, liderado por el primer ministro Hacker, ante tales imposiciones? ¿Estarán los políticos ingleses a la altura de las circunstancia?

Abel Folk se pone al frente de un proyecto con una «denominación de origen» que promete entretenimiento y cargas de humor británico a discreción, no solo debido al buen hacer de sus autores sino también a la situación que describe la obra y a su actualidad, que vivimos día a día a través de los informativos. Sí, primer ministre se nos hace creíble porque la triste realidad, en este caso, supera la ficción.

Lo primero que nos sorprende es el decorado de la obra: una gran sala, la de la residencia de campo del primer ministro británico, con una decoración a la inversa donde se nos muestra una miríada de marcos de cuadros vacíos, que nos quieren avisar de lo hueca que está y ha estado siempre la actividad política. El juego de contradicciones se potenciará más tarde cuando, tras el entreacto, veamos como el decorado se ha invertido, que lo que estaba delante está ahora detrás, como materializando las vueltas y revueltas que la política obliga a dar a todo, principalmente a través del malsano uso de las palabras, con el objetivo de lograr sus metas.

_D3A2168(1)En el despacho del primer ministro inglés podremos ver de todo: despropósitos varios, mentiras, marketing, corrupción, rivalidades políticas, deshonestidad, tráfico de influencias… en resumen, lo que estamos acostumbrados a hallar en cualquier despacho en el que se haga política. Algo que nos recuerda, seguro, los sobresueldos de Bárcenas y de la cúpula del PP; los casos de corrupción cada vez más comunes tanto en la Comunidad Valenciana, como en las Islas Baleares, en Catalunya o en cualquier comunidad autónoma que se precie; las «presuntas» irregularidades económicas perpetradas por el Instituto Nóos, realidades todas ellas donde aflora la inmoralidad y la avaricia de nuestros representantes políticos, ya sean de un color u otro.

Pero no se piensen que Sí, primer ministre, es un drama inquietante y revelador, sino que, como les decía, es una comedia ácida y satírica, de aquellas que poseen dobles juegos, triples relecturas, gags continuos y un suspense cómico que se desarrolla a lo largo de la obra. Algo que no podía ser de otra forma conociendo la serie en la que se basa la obra y el saber hacer de sus artífices.

Sí, primer ministre representa, sin embargo, un cambio en relación a las obras «made in Pera». Este es posiblemente su hándicap más pronunciado, ya que no está en la línea de lo que espera un fan del actor. El tipo de personaje y el humor interpretado por Pera en esta obra no es el habitual, hecho este que puede contrariar a los espectadores. Algo de esto se pudo observar el mismo día del estreno, al no producirse las habituales avalanchas de carcajadas que genera cualquier interpretación de Pera, y al constatarse que muchos de los gags de doble sentido típicamente británicos pasaban inadvertidos a la mayoría del público. Algo debido a las circunstancias propias del estreno pero también a una formalidad excesiva y a una ambientación que mantiene una toque demasiado británico para las latitudes catalanas en las que nos hallamos.

_D3A2487(1)Por el contrario, la obra está plagada de ese humor inteligente que se atreve con todo: con la mediocridad política encarnada en la persona del primer ministro (que diferente, verdad, de la realidad española!!); con la falta de decencia de los políticos, con el todo vale; con los juegos de influencia y los retiros de oro…

La obra requiere de un esfuerzo intenso por parte de sus actores protagonistas. Pera y Canut aportan su veteranía y su presencia para dar cuerpo a los protagonistas principales: el primer ministro amenazado por una realidad política que le supera, y el viejo halcón de la política y consejero principal de Pera. Dafnis Balduz y Victòria Pagès encarnan a los subalternos oficiales, si bien con algunos altibajos, como si no se acabaran de creer la indigna grandeza de sus personajes. Ferran Rañé da vida al embajador del Kumranistán, en un trabajo muy secundario, como el de Marta Angelat, que encarna a la directora general de la BBC, y que nos sirven para ser conscientes de las diferencias culturales existentes entre los países, a veces enriquecedoras y a veces no tanto, o de las sombrías e íntimas afinidades que mantienen la política y los medios de comunicación.

Sí, primer ministre se convierte, pues, en un ejercicio de autocrítica, y más en un país como el nuestro afectado por la crisis económica, y lo que es más triste, por la peste de la corrupción política general, que nos permite no obstante reírnos de nuestros propios males de la mano de la precisión del humor inglés, y de la amabilidad de la comicidad «made in Pera«, pero recuerden, en un registro que no es el suyo habitual.

«Sí, primer ministre» se representa en el Teatre Condal del 19 de enero al 7 de abril de 2013.

Autores: Antony Jay y Jonathan Lynn
Versión y dirección: Abel Folk
Reparto: Joan Pera, Carles Canut, Dafnis Balduz , Victòria Pagès , Ferran Rañé y Marta Angelat
Escenografía: Paco Azorín
Iluminación: Jaume Ventura
Vestuario: Laia Muñoz
Diseño de sonido: Jordi Bonet
Caracterización: Toni Santos
Realización y edición audiovisual: Joan Riedweg

Horarios: de martes a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 30,5 a 32 €.
Duración: 2 horas y 15 minutos, con 15 minutos de entreacto
Idioma: catalán

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica cinematográfica: Una pistola en cada mano, de Cesc Gay

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Para hacer una buena película tan solo son necesarios tres requisitos: una historia que aborde asuntos que interesen a su futuro público potencial, un elenco de actores capaces de dar verosimilitud a sus personajes y un director que tenga la habilidad suficiente para llevar a buen puerto el proyecto que tiene entre manos. Sin embargo, combinar con acierto esas premisas no siempre es fácil; de esta manera, cuando esos tres elementos coinciden en un mismo film el espectador no puede hacer otra cosa que no sea felicitarse por ello, sentarse en la butaca de su cine favorito y disfrutar de la experiencia. Y eso es exactamente lo que ocurre con Una pistola en cada mano, la nueva película del barcelonés Cesc Gay, quien regresa con una comedia coral –aunque a ratos melodramática– rodada en su ciudad y protagonizada por ocho hombres a la deriva, náufragos urbanos sin rumbo en la difícil tarea que es la vida.

A pesar de que el protagonismo recae en personajes masculinos, esta no es una película que predique las virtudes de los hombres ni pretenda exaltar su forma de ser, más bien sucede todo lo contrario: aquel estereotipo de “macho ibérico” de antaño queda en entredicho por unos personajes frágiles, desorientados, inseguros, perdedores e incapaces de reaccionar a la nueva posición a la que han sido relegados por las mujeres (“Nadie nos ofreció un manual de instrucciones para la vida” es el lacónico mensaje de Eduard Fernández), auténticas triunfadoras del film por su carácter decidido, desafiante y sin temor a afrontar los problemas, empeñadas en cuestionar eso de que el “sexo débil” –si es que lo hay– sea el femenino.

Luis Tosar y Ricardo Darín en un fotograma de la película
Luis Tosar y Ricardo Darín en un fotograma de la película

El planteamiento de la película es muy sencillo: seis encuentros casuales (o no) a lo largo de un día cualquiera en la ciudad, situaciones en las que dos personajes dialogan sobre sus relaciones, sus miedos, sus emociones, preocupaciones, en definitiva, que son incapaces de resolver por sí mismos. En esos diálogos –elaborados con la destreza a la que nos tiene acostumbrados el director catalán– se evidencia la necesidad que tienen los protagonistas de replantearse su propio concepto de masculinidad una vez superada la barrera de los cuarenta años. Por otro lado, cada personaje, en su desconcierto, busca cualquier excusa para explicar sus fracasos, incluso llegan a culpar al destino de sus errores sin asumir sus responsabilidades, y esos pretextos infantiles y a veces ridículos serán el contrapunto humorístico de esta historia.

Cesc Gay define Una pistola en cada mano como una “película de momentos”, y así es, instantes que invitan al espectador a reflexionar sobre la crisis de identidad de esos personajes, y de entre los que debemos destacar concretamente tres: el emotivo abrazo entre Ricardo Darín y Luis Tosar; el cómico desenlace del flirteo entre Eduardo Noriega y Candela Peña; y la declaración de un atribulado Javier Cámara a Clara Segura. Tan solo por estos momentos ya merece la pena ver Una pistola en cada mano, una ocasión perfecta para comprobar que el hombre del siglo XXI debe ponerse las pilas para adaptarse a su nuevo rol en la sociedad, una excelente película que, de forma incomprensible, ha recibido una única nominación (a Candela Peña como mejor actriz de reparto) para la próxima gala de los premios Goya –resulta extraño que una película cuyo protagonismo recae en ocho hombres no reciba ninguna nominación a interpretación masculina–, escaso reconocimiento a un ejemplo magnífico de buen cine que, sin duda, merecía mucho más.

Título: Una pistola en cada mano
Director: Cesc Gay
Intérpretes: Ricardo Darín, Luis Tosar, Javier Cámara, Eduardo Noriega, Leonor Watling, Candela Peña, Cayetana Guillén Cuervo, Eduard Fernández, Leonardo Sbaraglia, Jordi Mollà, Alberto San Juan, Clara Segura
Guión: Cesc Gay, Tomàs Aragay
Música: Jordi Prats
Año: 2012
Duración: 95 minutos

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Escrito por: Robert Martínez Colomé