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Crítica teatral: Doña Rosita la Soltera o el lenguaje de las flores, en el TNC.

Pds_DOA_A_ROSITALorca representa siempre una oportunidad de aprendizaje e introspección. El primero por su carácter de registro arqueológico, para el público actual, respecto a los usos y costumbres de la España en la que vivió el poeta y dramaturgo y por el carácter de teatro de acción social que el autor puso en práctica. El segundo porque sus obras apelan a lo más íntimo del alma humana, a los pequeños grandes dramas de la vida que tan bien sabía poner en escena.

«Rosita (Nora Navas), una chica huérfana que vive en casa de sus tíos, en Granada, se ve obligada a separarse de su prometido (Albert Triola), que marcha a Argentina con su familia. Antes de partir, sin embargo, este promete a Rosita que tan pronto como pueda volverá para casarse con ella, siempre que esté dispuesta a esperarlo. La chica espera, pero la situación se prolonga durante años, mientras el ambiente opresivo e indiscreto de la ciudad de provincias va cayendo sobre la familia como una losa cada vez más pesada».

De nuevo Lorca nos propone un itinerario por la desdicha de la mujer en una sociedad tradicional y conservadora como lo era la española en la época en la que vivió el autor. La acción transcurre en Granada aunque se podría trasladar a cualquier otra ciudad del momento. Y reflexiona sobre la carencia de algo por parte de la mujer. Si en La casa de Bernarda Alba (1936) era el luto y la falta de libertad y en Yerma (1934) la incapacidad de dar a luz a un hijo, en Doña Rosita la Soltera o el lenguaje de las flores (1935) el autor recapacita sobre el drama de aquellas mujeres que al no encontrar esposo eran etiquetadas de solteronas por la sociedad, que las consideraba, en parte, algo inútil y sin sentido.

Para ello el autor emplea el símbolo de la rosa mutábile, una flor cuyo estado va mudando a lo largo del día hasta que queda reducida a la nada, una alegoría a las etapas de la vida y a lo que pasará a Rosita, la protagonista de la obra, la cual, crédula en las promesas de regreso de su prometido de América, irá mutando a lo largo de los tres actos en que está estructurada la representación. En el primero joven e ilusionada gracias al amor que siente hacia su primo; en el segundo, en la mitad de la treintena, resignada y aún a la espera de su amado en un entorno familiar y social que la va oprimiendo cada vez más; en el tercero vencida ya por la cruda realidad y por las promesas incumplidas.

La puesta en escena de Joan Ollé nos muestra el interior de la casa de una familia granadina de cierta posición, de la cual tan solo intuiremos el jardín exterior a través de las ventanas y de los diálogos. Los tonos de la escenografía son blancos, como el candor de la virginidad, aunque irán variando a la par que lo hace el drama. Adoptará tonos de ilusa esperanza al inicio, matices más alegres durante la reunión social que se celebra en la casa en el segundo acto, o los tonos trágicos finales, al verse la familia obligada a abandonar la vivienda debido a la hipoteca que firmara el tío (Enric Majó), movido por las esperanzas de ver casada a su sobrina. Un espacio en el que la música hará acto de presencia, ya sea la interpretada por los propios personajes o la compuesta por Paco Ibáñez y que adapta el poema Rosa Mutábile de Lorca. Un sencillo y verdadero gozo para los oídos.

_DSC4401.0La obra avanza, por otra parte, en un ascenso sostenido, esto es, arranca desde la felicidad contenida propia de la juventud y finaliza con una atmósfera trágica que recuerda a la obra de Chejov, testigo teatral del final de una época y de una clase social en Rusia entre finales del siglo XIX y principios del XX.

El reparto de la obra es holgado y en él destacan los personajes femeninos, como no puede ser de otra forma en una obra de Lorca. Nora Navas da vida a la desdichada Rosita, que irá envejeciendo física y emocionalmente a lo largo de la representación; Carme Elías encarna de forma más que convincente, como siempre, a la tía de Rosita, preocupada por el infortunado destino de su sobrina y el de toda la familia; Mercè Aránega ofrece el contrapeso cómico de la tragi-comedia al encarnar a la sirvienta, la cual ha trabajado desde hace tanto tiempo en la casa que se considera un miembro más de la familia. El resto de papeles están interpretados por Joan Anguera, Marta Betriu, Enric Cambray, Oriol Genís, Laura Guiteras, Mireia Llunell, Enric Majó, Victòria Pagès, Alba Pujol, Candela Serrat y Albert Triola.

De esta forma, y como decía al principio, Doña Rosita nos provee de una ficha arqueológico-teatral que nos habla de la sociedad española de finales del XIX y principios del XX y de lo difícil y a veces cruel que podía ser la presión social, sobre todo en una capital de provincia que vivía atenazada entre el peso inerte de la costumbre y las promesas del avance tecnológico y científico que anunciaban los nuevos tiempos. Una pugna que ya presagiaba el infortunio para España, Europa y el mundo entero.

Una ocasión para contemplar el arte poético con el que Lorca retrataba el mundo femenino y la capacidad del Nacional de hacer suyo un clásico, castellano en este caso, del que se apodera acto a acto, para mostrarnos la a veces trágica situación de la mujer en el pasado. Una mirada que nos convencerá, seguro, de lo mucho que han cambiado las cosas desde entonces, aunque el horizonte social en el que vivimos en la actualidad tampoco puede considerarse el mejor para las mujeres y los hombres que lo habitan.

«Doña Rosita la Soltera o el lenguaje de las flores» se representa en el TNC del 27 de febrero al 6 de abril de 2014.

Autor: Federico García Lorca
Dirección: Joan Ollé
Reparto: Joan Anguera Mercè Aránega Marta Betriu Enric Cambray Carme Elias Oriol Genís Laura Guiteras Mireia Llunell Enric Majó Nora Navas Victòria Pagès Alba Pujol Candela Serrat y Albert Triola
Música original: Paco Ibáñez
Movimiento: Andrés Corchero
Escenografía: Sebastià Brosa
Vestuario: Míriam Compte
Iluminación: Lionel Spycher
Sonido: Damien Bazin
Caracterización: Núria Llunell
Producción: Teatre Nacional de Catalunya

Horarios: miércoles y viernes a las 20:00 horas; jueves a las 17:00 horas; sábados a las 17:00 y a las 21:30 horas (excepto el sábado 1 de marzo a las 20:00 horas) y domingos a las 18:00 horas.
Duración: 1 hora y 45 minutos.
Idioma: castellano
Precio: 28 €; tarifa 50% y tarifa especial 24 €.
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Un jeta, dos jefes, en el Teatre Victòria.

cartel un jeta dos jefesEn el año 2010 descubrí la obra teatral de Goldoni cuando se representó en el Teatre Romea El cafè, que adaptaba el texto de La bottega del caffè, compuesta en el año 1750 por el dramaturgo veneciano. Sin duda un hallazgo digno de mencionar en una reseña. El año pasado tuve, además, la ventura de disfrutar con la acertadísima versión de Feréstecs que programó el Teatre Lliure, una forma magnífica de gozar del teatro fastuoso y afiladamente cómico de Goldoni. Desde entonces cualquier estreno o adaptación de sus obras es para mí una cita inexcusable y, al mismo tiempo, una promesa de entretenimiento garantizado. Con esa ilusión asistí al estreno de Un jeta, dos jefes en el Teatro Victòria y puedo asegurar que mis expectativas no fueron defraudadas.

En la producción de Un jeta, dos jefes, estrenada el pasado 16 de enero, podemos observar la participación de varias manos. La primera, claro está, la historia original escrita por Goldoni; la segunda la actualización y dirección británica llevada a cabo por Richard Bean y Alexander Herold respectivamente y la tercera una puesta en escena de la mano de Anexa y Paco Mir, lo que provee al espectáculo, en parte, de un ascendiente «made in» Tricicle, que se nota en varios momentos de la representación. Una mezcla que acaba dando como resultado un vodevil o comedia de enredo con una alta graduación humorística.

«Despedido de su banda, Dino se convierte en guardaespaldas de Mario. Pero Mario es en realidad María usurpando la identidad de su germano muerto, asesinado por su prometido Sebastián… Dino aprovecha la oportunidad de trabajar al mismo tiempo para Sebastián. Pero con el fin de evitar ser descubierto tendrá que mantener a sus dos “jefes” lejos el uno del otro… ¿Sencillo, no?«

Como pueden ver el enredo y los efectos cómicos del mismo están servidos con una sinopsis de este tipo. Tenemos enfrente, por tanto, una comedia que adopta, desde el principio, un ritmo desenfrenado y que tiene todos los elementos para hacerles pasar un muy buen rato.

elenco dos jetas un jefeUna propuesta construida a partir de la actuación de un grupo de actores en la que sobresale por encima de todos la interpretación de Diego Molero, que se convierte, así, en el acierto clave para el éxito de la obra, y cuyo esfuerzo se ve recompensado al final de cada función. A Molero le acompaña un elenco compuesto por Mireia Aixalà, Jofre Borràs, Josep Maria Gimeno, Toni González, Anna Gras, Maria Lanau, Miner Montell, Miquel Ripeu y Xavier Serrat que se dejan la piel para provocar las continuas carcajadas del público asistente. La obra, además, consigue romper en varios momentos el límite impuesto por la cuarta pared e interaccionar con el público, generando algunos de los momentos más hilarantes de la representación y alguna que otra sorpresa enmascarada.

La dirección de Alexander Herold conecta con la adaptación de Mir y favorece el desarrollo de unas formas a veces muy cercanas a la slapstick comedy, adecuadas para una representación a veces alocada de este tipo y que lucen, por ejemplo, en la escena de la comida en el restaurante, proveyéndo a la obra de un ritmo trepidante y de algunos toques de producción de cuño madrileño, a lo que se suma una construcción de escenografía cariñosamente clásica que recuerda otros tiempos. Además la obra utiliza los tiempos muertos entre acto y acto no solo para distraer al público con actuaciones musicales interpretadas por el Amélie Angebault Quartet sino también para urdir ante el telón mini-representaciones cómicas llevadas a cabo por el propio elenco de la obra. Tampoco le faltan elementos de cercanía al actuar algunos de los personajes en catalán, ya que la obra está ambientada en una región mediterránea sin identificar allá por los años 60.

Así, pues, Un jeta, dos jefes es un divertimento teatral, pero uno muy particular destinado, por tanto, a un público concreto que no es otro que aquel que quiera librarse, al menos durante las dos horas y media que dura la obra, de los problemas cotidianos y disfrutar del sentido del humor del maestro Goldoni, adaptado a una mentalidad más moderna por Bean y avecinado espacial y teatralmente por el buen hacer de Alexander Herold y Paco Mir.

«Un jeta, dos jefes» se representa en el Teatre Victòria hasta el 30 de marzo de 2014.

Autor: Carlo Goldoni
Dirección: Alexander Herold
Adaptación: Richard Bean
Adaptación: Paco Mir
Reparto: Diego Molero, Mireia Aixalà, Jofre Borràs, Josep Maria Gimeno, Toni González, Anna Gras, Maria Lanau, Miner Montell, Miquel Ripeu y Xavier Serrat
Música: Amélie Angebault Quartet
Escenografía, Diseños y Vestuario: Jordi Bulbena
Iluminación: Ignasi Morros
Caracterización: Toni Santos
Producción: ANEXA

Horarios: miércoles y jueves a las 20:30 horas; viernesa a las 21:30 horas; sábados a las 18:30 y a las 22:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 23 a 35 €
Duración: 2 horas y 20 minutos
Idioma: castellano y catalán
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Jorge Pisa Sánchez

“La edad de la ciruela” en Cincómonos Espai d’Art: Roedoras voladoras

Las ratas que moran en Cincómonos los sábados por la tarde beben vino de ciruela. Y de su embriaguez surgen mujeres tristes, ridículas y solas. La melancolía familiar roe las paredes del escenario pero a la vez refuerza la cautividad de las protagonistas, una comunidad de tres generaciones dividida en dos grupos: las damas celestiales y las terrestres. Unas y otras cubren a Elisabet Assens y a Maripaz Correa escena a escena, sorbo a sorbo, logrando las más atrevidas cosquillear su piel.

De las primeras, oiremos un aletear novato (conmovedora Elisabet madurando en su ilusión un amor de adolescencia que desapareció hace una eternidad) y hasta un alboroto de plumas (desquiciada Assens lanzándose al vacío para reaparecer decepcionada tras un velatorio en su honor).

De las segundas, tocamos la serena resignación (tierna Maripaz animando a las otras a emprender el vuelo) y nos roza el chillido rebelde (estridente Correa atascada en su queja y en la copa de vino).

Las unas y las otras, compareciendo en encantadora procesión bajo la música de Roberto Urbina al ritmo de tragicomedia: agridulce como la pulpa de la ciruela (las escenas crueles e inocentes de las niñas) y en constante alternancia con la rugosidad del hueso (el desgaste de las viejas preñadas de malvivir sentimental).

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El conjunto revela cierto desquilibrio al intentar destilar el vino singular (el tono queda desdibujado, la puesta en escena es caprichosa) pero la dirección del entregado reparto contribuye a darle la graduación adecuada. Y las palabras de Arístides Vargas completan el elixir atribuyéndole ese sabor añejo tan agradecido para que la velada no se quede en funcional cata.

Con estos elementos, las ratas son maravillosamente humanas: Empiezan siendo arrinconadas (cuando las actrices les dan caza con tenacidad infantil), para ser atrapadas y posteriormente juzgadas (por una Assens de implacable fiscal y una deliciosa Maripaz como voluntariosa abogada defensora). Y la sentencia la ejecutará el único caballero de la función, de paso inexorable, indolente antojo y democrático porte: el Tiempo, que al final de la representación nos ha unido mágicamente.

Por Juan Marea

“La edad de la ciruela” se representa en Cincómonos Espai d’Art los sábados a las 19 h.
http://www.cincomonos.org/la-edad-de-la-ciruela.html

Crítica teatral: La fuerza del destino, en el Teatro Tívoli.

TEATRE_BARCELONA-la_fuerza_del_destino_mecano_0A nadie se le escapa que el recuerdo y el vintage están cada vez más de moda, y con ellos la voluntad de hacer negocio aprovechando el tirón de la nostalgia que el paso del tiempo dejó en nosotros. No es de extrañar, pues, que el teatro se apunte a esta moda propia del siglo XXI y que los espectáculos-homenaje a grupos o artistas de moda de ayer sean cada vez más numerosos.

De Mecano tuvimos la oportunidad de disfrutar en el año 2009 del espectáculo Hoy no me puedo levantar, que ya ejercía de homenaje a la carrera musical de uno de los grupos españoles más populares de los años 80 y 90. Ahora le llega la oportunidad a La fuerza del destino, un nuevo homenaje teatro-musical al grupo creado por los artistas de los musicales de Nacho Cano.

Esta vez la propuesta se centra casi en su totalidad en la interpretación de los temas de Mecano, dejando a un lado la construcción de una historia que de pie a cada uno de los temas. Existe, sí, un hilo conductor en la idea de un viaje simbólico por el metro de cualquier ciudad, aunque es en verdad tan laxo que muchas veces la interpretación de un tema tras otro substituye, en la práctica, a cualquier elemento de cohesión.

Del espectáculo ya te puedes imaginar el formato: la interpretación actualizada de las canciones más famosas de Mecano, interpretados por Edu Morlans, Ángel Muñoz y Mapi Molina. Los temas se han aclimatado a los nuevos tiempos y a nuevos estilos, por lo que no oiremos los arreglos originales, seguramente algo ya desfasados, en algunos casos, para la altura de siglo en el que nos encontramos. Aún así, el espectáculo, te lo aseguro, te transporta a otros tiempos, a aquellos en los que las emisoras de radio no dejaban de emitir los grandes temas creados por los hermanos Cano y tan sensualmente interpretados por Ana Torroja.

La_fuerza_del_destinoSobre el escenario nos hallamos, así, con 3 cantantes, 5 músicos y un cuerpo de baile que acompaña la interpretación musical de cada uno de los temas. El espectáculo-musical se organiza en dos partes con un descanso entre ellas. Aunque la primera parte no acaba de arrancar todo lo bien que debiera respecto a la fuerza y el ritmo sobre el escenario, incluye, sin embargo, algunos de los temas más significativos del grupo como Cruz de navajas, Mujer contra mujer, Hijo de la luna o Aire. La segunda parte sí que adopta desde su inicio un tono más movido incorporando algunos de los temas más animados del grupo como Una rosa es una rosa (con una presentación y representación de nota), Me cuesta tanto olvidarte, No controles, Qué pesado, Cementerio, Un año más o La fuerza del destino, tema que da nombre al espectáculo. Un itinerario musical, sin embargo, deslucido por problemas técnicos de sonido que tachonaron, más de una vez, la representación del espectáculo, aunque seguro que habrán sido solucionados tras la noche del estreno.

En el apartado de los intérpretes-cantantes Edu Morlans, Ángel Muñoz y Mapi Molina llevan a cabo un buen trabajo, cada uno de ellos interpretando y transformando la magia de las canciones de Mecano, si bien Edu Morlans dota al espectáculo de una simpatía y una naturalidad especial, reconocida a la hora de los aplausos finales.

Todo ello conforma, pues, una oportunidad ineludible para todos los fans de las canciones de Mecano y para aquellos que quieran pasar un muy buen rato cantando y bailando, sí, también bailando, los temas de un grupo sin par en la historia de la música española.

La fuerza del destino” se representará en el Teatro Tivoli del 6 al 23 de marzo de 2014.

Música y letra: Jose María Cano y Nacho Cano
Producción Ejecutiva: Alexander Pantchenko y Mapi Molina
Dirección Artística: Pedro Casas y Mapi Molina
Dirección Escénica: Hansel Cereza
Guión: Jesús Sanz Sebastián y Pedro Casas
Coreografías: Alberto Escobar
Dirección Musical y Arreglos: Alexander Pantchenko
Diseño de iluminación: Lluís Martí y Guillermo Díaz
Diseño de sonido: Rafael Segura
Vestuario: Rocío González
Bailarines: David Escudero, Susana Lara, Tamara Moyo, Irene Bayó, Josete Rivas, Elisa Díaz, Víctor Pans y Edu Morlans
Cantantes: Mapi Molina, Ángel Muñiz y Edu Morlans
Músicos: Alexander Pantchenko, Iván del castillo, Goiko Martínez, Pepe Curioni y Francois Le Goffic

Horarios: Jueves y viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas
Precio: a partir de 25 €
Duración: 130 minutos (descanso 15 minutos)

Gira 2014 LFDD:

31 de enero y 1 de febrero, La Coruña
14, 15 y 16 de febrero, Alicante
26 de febrero, Nuevo Teatro Alcala (Madrid)
6, 7, 8, 9, 13,14,15,16,20,21,22 y 23 de marzo, Teatro Tívoli (Barcelona)
28, 29 y 30 de marzo, Murcia
12 de abril, Málaga
10 de mayo, Alcantarilla (Murcia)
16 de mayo, Torrejón de Ardoz
17 de mayo, San Sebastián de los Reyes
18 de mayo, Arganda del Rey
23 y 24 de mayo, Vitoria

Más información:

http://www.lfdd.es/
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: La ratonera, en el Teatre Apolo

LaRatonera

Tras sesenta y dos años representándose en los escenarios londinenses de forma ininterrumpida, La ratonera se ha convertido en un caso excepcional: ninguna otra obra ha conseguido mantenerse en cartelera tanto tiempo y con tanto éxito de público, y ya es un aliciente más para visitar la capital inglesa. Con estos excelentes antecedentes era de esperar que llegara a nuestra ciudad una adaptación de este clásico policíaco ideado por Agatha Christie en 1952, y ha sido el Teatre Apolo quien ha apostado por la versión realizada por Víctor Conde, un montaje respetuoso con el original que ya se vio en Madrid y que, tras renovar su reparto, llega a Barcelona con la intención de convencer a los aficionados al género que la reina del misterio siempre es una apuesta segura.

La ratonera comparte el esquema argumental que utilizaba habitualmente la célebre escritora inglesa: un grupo de personas quedan atrapadas en un lugar (en este caso la mansión Monkswell, en otras ocasiones fueron el Orient Express, la Isla del Negro o un barco de crucero por el Nilo), la sospecha de que entre ellos se halla un asesino y la certeza de que alguien morirá; además, todos los personajes tienen motivos para ser el homicida, pero en sus confesiones ninguno será sincero y tratarán de inculpar al resto al mismo tiempo que proponen un estéril juego deductivo al espectador, quien siempre estará a merced de la genial voluntad de Christie.

De este modo, el matrimonio Ralston (Mariona Ribas y Aleix Rengel) inaugura una mansión de aire victoriano –espléndida escenografía de Ana Garay– transformada en hostal al que, poco a poco, irán llegando una serie de personajes pintorescos (atención a la irrupción de Paravicini, a quien da vida un magnífico Xavier Bertran) en busca de refugio al mal tiempo invernal. Muy pronto una llamada de la policía les alertará sobre un asesino que podría estar merodeando los alrededores, un serio aviso que provocará el nerviosismo en cada uno de los habitantes de la mansión, inquietud que dará lugar al terror cuando comprueben que la nieve les ha dejado irremediablemente incomunicados, como si aquellas paredes fueran una siniestra ratonera. Nadie confía en nadie, todos parecen ocultar algún secreto perverso, todos responden con evasivas a las preguntas del sargento Trotter (excelente Ferran Carvajal), cualquiera podría ser la próxima víctima o el criminal que la policía está buscando. Así, y con la melodía de la canción “Tres ratones ciegos” siempre presente, los personajes se prestarán a una minuciosa reconstrucción de los hechos.

Y el resultado es un montaje imprescindible para todo aquel que pasó horas y horas releyendo las novelas de Agatha Christie, mérito por supuesto de su director, Víctor Conde, que supera con buena nota el difícil reto de adaptar una de sus obras conservando la atmósfera de misterio que hábilmente transmitía en sus historias. A su buen hacer con los actores –meros ratoncillos acorralados que realizan paseos coreografiados por el salón como autómatas de mirada perdida y exentos de voluntad– hay que sumar su acierto al mantener el ritmo pausado planteado originalmente por Christie a pesar de que, hoy día, el público está acostumbrado a tramas más aceleradas. Además, Conde juega con la música para acentuar el dramatismo de la historia a su conveniencia, y utiliza de forma elegante la iluminación, un recurso siempre al servicio de la acción y con resultados verdaderamente hermosos, todos ellos elementos que nos harán disfrutar, una vez más, del siempre infalible ingenio de la dama del misterio.

«La ratonera» se representará en el Teatre Apolo del 5 de marzo al 30 de marzo de 2014.

«La ratonera» de Agatha Christie PRORROGA sus funciones en el Teatre Apolo hasta el 1 de junio de 2014.

Autora: Agatha Christie
Dirección: Víctor Conde
Intérpretes: Mariona Ribas, Ferran Carvajal, Aleix Rengel, Xavier Bertran, Anna Gras-Carreño, Santi Ibáñez, Joan Amargós, Isabel Rocatti
Escenografía y vestuario: Ana Garay
Iluminación: Carlos Alzueta
Música: Marc Álvarez
Peluquería y maquillaje: Toni Santos
Fotografía: Javier Naval

Horarios: miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas, sábado a las 18:30 y a las 21:30 horas, y domingo a las 18:00 horas
Precio: de 24 € a 28 €
Idioma: castellano
Duración: dos horas, con un descanso de 10 minutos

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Escrito por: Robert Martínez

“Translations-Traduccions” de La Perla 29: Entenent el context.

Quan parlem de manera diferent i coincidim als viaranys de la vida tenim la possibilitat d’entendre’ns. És llavors quan ens comuniquem. Si, a més, les nostres llengües també ens separen, seran l’afecte i el respecte el traductor més acurat.

A la Biblioteca de Catalunya se’ns obre aquests dies una sendera de pols irlandès vuitcentista que un vent anglès bufa capritxosament, on les pedres tenen l’ànim d’aprendre però alhora pateixen l’erosió de la globalització educativa.

La Perla 29 ambienta aquesta via estreta en una petita escola rural que aplega la ingenuïtat i les ganes de progressar dels seus alumnes amb l’alegre inconsciència d’aquells foranis designats per frenar subtilment aquell esforç. Però ni els primers són capaços de veure que qui millor s’adapta als canvis de l’entorn és qui aprèn, ni els segons tindran temps d’adonar-se que un nou entorn és l’eina idònia per completar-se.

A “Translations-Traduccions”, Brian Friel crea un racó de món sacsejat per la convivència imposada. I alternant estampes costumistes dels vilatans amb l’apunt solemne dels invasors oficials aconsegueix una nova versió de la Història Universal: La vanitat humana ofega la passió amorosa i l’amor familiar. També hi apareix l’esperança en forma de solidaritat envers el més feble. Tot plegat molt ben amanit per a què l’espectador aprengui sense presses la lliçó.

Ferran Utzet dirigeix un equip artístic que propaga per la sala entusiasme quan invoca l’expressivitat i energia del grup però que desplega les seves ales en els moments de curta distància (l’aprenentatge de l’encisadora sordmuda per l’entregat jove mestre; la jornada de treball toponímic entre el tendre oficial i el viu retornat). I obté d’alguns dels seus protagonistes interpretacions extraordinàries: un Ivan Benet esplèndid en la seva elegant humanitat, un exquisidament versàtil Òscar Intente i una vigorosa Jenny Beacraft.

L’embolcall escènic dissenyat per Maura Nylon hi acaba de dibuixar el miracle: la conjunció de la sorra, la boira gairebé a tocar, la pluja que delata el declivi dels temps feliços. Utzet sap, a més a més, subratllar les principals línies temàtiques del text mitjançant una emotiva posada en escena de la seva lectura simbòlica: l’intel·lectual ebri rellisca sobre el nou mapa de la terra; l’aplicada sorda serà lliure quan aprengui a parlar; els amants impossibles que no comprenen el “sempre” de l’altre. Tanmateix, Utzet no arrisca i permet que prevalgui l’èpica (de vegades forçada com l’excés de música ambiental o les projeccions permanents) a la sinceritat de la història aconseguint, això sí, un bonic espectacle. I si traduïm les seves imatges impactants nosaltres podrem entendre una miqueta més que som criatures plurals fetes de múltiples accents i lèxic contaminat alegrement.

Per Juan Marea

“Translations-Traduccions” es representa a la Biblioteca de Catalunya fins al 14 de març.
http://www.laperla29.com/espectacle/98

ImageLa tendresa de Beacraft i la perseverança d’Albert Prat parlen el mateix idioma.

“Verónica” en Cincómonos Espai d’Art: Fogoso horror

¿Quién es Verónica? Se pregunta la osada impostora. Verónica no es. Más bien, Verónica somos, le replicarán las sombras apresurándose a abrirnos los ojos a este caleidoscopio teatral gozoso de agitar.

El dilema de la protagonista va deslizándose con actitud determinante por el patio de butacas. La incomodidad de sus ocupantes pronto encontrará alivio en su afán por descubrir el enigma.

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Partiendo de un texto del retorcido Ira Levin (“Veronica’s room”), Pablo Salinas da el pistoletazo de salida a su puesta en escena exprimiendo con celo un tono inquietante que obliga al espectador a encontrar un hueco entre la perplejidad de la heroína (refrescante, cercana y convincente Agustina Santinelli) y el recelo que despierta en ella la pareja de anfitriones (sugerentes aunque algo forzados Salinas y Bianca Palmisano). La puerta que ante aquella y nosotros se abre da acceso a la morbosa fascinación de un juego escénico lleno de trampas pero de lo más excitante.

Concluido el misterioso preámbulo, la función empieza a perder el control y allí es donde saborearemos su verdadera esencia: La ambigüedad queda aplastada por lo grotesco; la sutileza cede rápidamente al “grand-guignol”. La atmósfera es presa del terror más desquiciado, lo cual acaba resultando su mayor mérito porque el espectáculo se eleva cuando más grandilocuentes se vuelven los perfiles de sus personajes, y cuanto más vociferan las gargantas de los actores poseídos por ellos.

Al abordar la historia la parte más trágica, la propuesta logra su gran atractivo: Eros y Thánatos no solo no se odian, sino que se funden en uno para eclipsar con acierto la, por otro lado, endeble y enrevesada trama, demasiado cercana al folletín psicoanalítico. Es el momento, pues, de estremecerse con la pasión que Salinas y Palmisano sueltan en el escenario: El arrebato del primero encaja estupendamente con la sensualidad de la segunda. Y luego está la violencia extrema de los impulsos malsanos de su alianza escénica, el mejor antídoto para minimizar la discreta verosimilitud de ambos cuando antes les tocó ejercer de figuras intrigantes.

Y Verónica vuelve para todos porque nunca le permitirán marcharse.

Por Juan Marea

“Verónica” se representa en Cincómonos Espai d’Art los jueves 13, 20 y 27 de marzo a las 21 horas.
http://www.cincomonos.org/veronica.html

 

Crítica teatral: L’encarregat, en el Teatre Lliure.

cartell_encarregatLa densidad del teatro de Pinter se escapa, las más de las veces, de la fácil comprensión por parte del espectador, algo que se puede confirmar en montajes como El muntaplats (Nau Ivanow, 2009), Celebració (Teatre Lliure Gràcia, 2011) o Terra de ningú (TNC, 2013). Las ideas que contienen sus textos acostumbran a enfundarse en vaguedades antes de alcanzar al público. Si bien tanto las situaciones como las relaciones que mantienen los personajes de sus obras captan la atención de todo aquel que opta por asistir a alguna de sus representaciones.

Un ejemplo de ello lo representa L’encarregat, otro nuevo intento y todo un acierto del Lliure de hacerse con la esencia escénica del dramaturgo inglés. Una propuesta dirigida por Xicu Masó e interpretada por el trío compuesto por Carles Martínez, Albert Pérez y Marc Rodríguez.

«Tras una pelea en un café, Anton acoge en su casa a un indigente, Daunis, para que pase la noche. A la mañana siguiente aparecerá Miki, el hermano de Anton, y los tres personajes empezarán a convivir en un triángulo magnético. Anton propondrá a Daunis que se convierta en el encargado del inmueble. Pero Daunis, para seguir protegido del mundo exterior, perturbará la vida en el interior de este habitáculo«.

La historia da inicio con la llegada de Anton y Daunis a la habitación/trastero de la que nunca saldremos como espectadores. Así, pues, la trama nos transporta a un universo interior en el que convivirán tres hombres muy diferentes entre ellos y en el que se establecerán relaciones de poder y subordinación que irán evolucionando a lo largo de la representación. Algo parecido a lo que el mismo  Pinter, de la mano de Xavier Albertí, nos mostró en Terra de Ningú, obra representada en el TNC el año pasado, y en la que veíamos como también un espacio interior se abría a un intruso, hecho este que provocaba una alteración de las relaciones existentes en él.

En L’encarregat, escrita por Pinter 14 años antes, asistimos a una situación muy parecida en la que la habitación donde se desarrolla la acción queda casi totalmente aislada del exterior. De esta forma la obra transcurre en una irrealidad temporal y espacial de la que nunca acabaremos de conocer su significado y que obligará al espectador, de forma particular, a dotarla de contenido. En ella se nos habla de las relaciones que establece el ser humano, en este caso un trío de personajes que se esforzarán por imponerse los unos a los otros utilizando poco más que la palabra. Una coexistencia que se convertirá en difícil y que guiará el avance de la trama.

L'encarregatPinter se esfuerza en mantener la incógnita sobre el pasado de sus personajes, excepto en el caso de Anton, encarnado por Carles Martínez, del que conoceremos su trágica historia en uno de los momentos más arrebatadores de la representación. De ahí que los personajes se diluyan en los contornos de la habitación que ocupan reflexionando sobre la futilidad de sus vidas y, también, sobre la insignificancia de las nuestras.

La obra posee elementos de intriga y de comedia. La primera se plasma en la incertidumbre con la que nos salpica la irrealidad que vemos sobre el escenario y la segunda, aunque no tan manifiesta, es generada por lo absurdo de las situaciones. A través de ambos componentes la obra nos permite reflexionar sobre los estrafalarios mundos internos que nos afanamos en erigir los seres humanos para mantener, a toda costa, nuestra propia ficción de dignidad, la cual tratamos de evidenciar a los demás y a veces contra los demás, de ahí que en la obra el indigente se considere incluso capacitado para denostar a los inmigrantes que cree que ocupan el inmueble, ya sean «moros, negros o rumanos«.

Masó se ha esforzado por ser fiel a la obra original de Pinter no solo en relación al texto sino también en su componente espacial. Por eso nos sorprende una escenografía que nos muestra una habitación, que bien podría ser un trastero, repleto de reliquias del pasado y de recuerdos que no sirven para nada, como las vidas de las personas que ocupan la estancia. Los únicos cambios que se han tenido en cuenta son los relativos a las referencias geográficas del texto original, muy presentes en la obra, con el objetivo de potenciar la cercanía de la trama al espectador.

En el apartado de las interpretaciones hallamos un triángulo interpretativo algo descompensado. Si bien Carles Martínez y Albert Pérez convencen con nota en sus roles respectivos de anfitrión algo afectado mentalmente y de indigente henchido de dignidad, Marc Rodríguez no abandona su línea interpretativa habitual sobre los escenarios, algo que afecta, en parte, el resultado final de una obra basada primordialmente en las interpretaciones del reparto.

L’encarregat, además, nos presenta de una forma muy cercana no solo el drama de los sin techo, y por tanto también de forma colateral el de los desahucios, tan ubicuos en la orgullosa y civilizada sociedad occidental en la que vivimos, sino que nos acerca al mundo de aquellos que no saben qué hacer con sus vidas, que malgastan su existencia sin las fuerzas necesarias para hacerse valer y que deambulan a nuestro alrededor sin un objetivo claro en el que invertir toda su energía y su empeño. Algo que, por desgracia, vemos cada vez más a menudo no solo por las calles de nuestra ciudad, sino también por los interiores de los edificios que la pueblan.

«L’encarregat» se representa en el Teatre Lliure Montjuïc del 20 de febrero al 16 de marzo de 2014.

Autor: Harold Pinter
Dirección: Xicu Masó
Reparto: Carles Martínez, Albert Pérez y Marc Rodríguez
Traducción: Ernest Riera i Arbussà
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: María Araujo
Iluminación: August Viladomat
Sonido: Igor Pinto
Producción: Teatre Lliure

Horarios: de miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:30 horas
Precio: 29 €; 22 € (miércoles y sábados por la tarde, días del espectador); 24,50 € con descuento
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y 35 minutos sin pausa
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Germans de sang, en el Teatre del Raval.

germans-de-sang-musicalUn porcentaje nada despreciable de las obras de teatro que se estrenan en Barcelona acostumbran a ser de reestrenos o actualizaciones de obras ya estrenadas anteriormente. En el ámbito del musical esto lo podemos ver con reestrenos como T’estimo, ets perfecte, ja et canviaré; el anuncio de la programación en septiembre del archifamoso Mar i cel de Dagoll Dagom o el estreno el 16 de enero de Germans de Sang, espectáculo musical que se prorroga en el Teatre del Raval hasta el próximo 30 de marzo.

Germans de sang, creada en el año 1982 por Willy Russell para una función escolar, es sin duda uno de los musicales más queridos por el público barcelonés. El espectáculo ya hizo temporada en el Teatre Condal en el año 1994 tras lo cual inició una gira por Cataluña. Ahora Teatre del Raval revisita un éxito musical del pasado en clave de pequeño formato adaptable a los condicionantes de la sala en cuestión. Para la ocasión ha recuperado, además, a dos de los miembros del elenco original, Roger Pera y Sergi Zamora, para interpretar a los mismos personajes que ya encarnaron hace veinte años, acompañados en esta ocasión por Virginia Martínez, Xavier Ribera-Vall, Eduard Doncos o Lucia Torres, todos ellos dirigidos por Ricard Reguant.

Germans de sang narra la historia cautivadora y conmovedora de dos hermanos gemelos separados por necesidad poco después de nacer. Ambos son educados en familias y en ambientes sociales muy diferentes. Aunque sus madres, la natural y la adoptiva, se esfuerzan para impedir que sus vidas se crucen, algo que podría perjudicar a todos los implicados, Mickey y Eddie acaban haciéndose grandes amigos y enamorándose de la misma chica. Toda una serie de coincidencias que conducirán a la tragedia provocada por la impredecible alteración de los designios del destino.

La obra es un musical de pequeño formato que adopta la estructura de una tragedia (o tragicomedia) clásica en la que el héroe, en este caso los héroes protagonistas, se enfrentan a un destino desdichado que no puede más que resolverse fatal para ambos. Por esta razón el espectáculo opta también por un formato clásico en el que la acción que se desarrolla sobre el escenario tiene su contrapeso en el coro, en este caso musical, representado por Xavier Ribera-Vall, que encarna la figura del destino airado que se esfuerza por castigar a aquellos que osan incumplir sus inapelables sentencias. Todo ello con el barniz de cuento de hadas también infortunado al hacer la obra constantes referencia al “baile” y a la figura de Marilyn Monroe, hecho que prefigura de alguna forma el final funesto de la trama.

germans_prorrogaEl espectáculo apuesta por reducir el boato técnico y escénico manteniendo, sin embargo, el brío y el número de actores y actrices. De esta forma la música en directo se limita al piano interpretado por Dani Campos, que ofrece un genial acompañamiento a la acción que transcurre sobre el escenario, y la escenografía se reduce a lo mínimo, con una serie de paneles móviles que recuerdan y mucho a los usados en la producción escénica de Boig per tu en la Sala Barts, dirigida también por Ricard Reguant. La solución aunque es práctica y sobre todo económica, no ayuda al espectador a «meterse» en la obra, ideada, me imagino, para contener algún medio escenográfico descriptivo.

Si en al ámbito de la producción el espectáculo es algo deficiente, el apartado interpretativo y musical es el acertado. A este respecto hace falta indicar que el elenco original ha sido alterado debido a «incidencias anímicas» sufridas por el actor Roger Pera, que motivaron su substitución por Benjamín Conesa, que interpreta a Mickey, uno de los hermanos gemelos. Este hecho, sin embargo, no ha afectado a la calidad del producto, ya que las interpretaciones musicales del reparto destacan por su calidad, incluso la del propio Conesa, que imprime a su papel un muy agradable touch cómico, sobre todo al inicio de la representación, y la de Zamora, que encarna a su hermano gemelo. Si bien, este último también ha sido substituido por Oscar Jarque tras la prórroga del espectáculo debido a compromisos laborales. A ellos se suma una espectacular y bella Virginia Martínez, que encarna a la madre de los gemelos en cuestión; Ira Mateu que interpreta a la necesitada y rencorosa señora Lyons o Eduard Doncos, que da vida a Sammy, el «travieso» hermano de Mickey. A destacar también, la presencia de Xavier Ribera-Vall que encarna a una especie de destino aciago que se cierne sobre la vida de los gemelos y que repite el fatídico tema musical con un tono de voz portentoso a lo largo de la representación. Bien que también ha sido substituido por Albert Estengre en la prórroga del espectáculo, debido, como en el caso de Zamora, a compromisos profesionales.

La propuesta, por otro lado, consigue seducir al público que aguarda largas colas en las puertas del teatro del Raval y que ocupa todas y cada una de las butacas disponibles (se ha colgado el cartel de entradas agotadas en la mayoría de las funciones que quedan del espectáculo!!). Un público que además no se va decepcionado, algo que se nota por el ímpetu de los aplausos finales que poseen una intensidad difícil de ver hoy en día.

Germans de sang nos permite de esta forma actualizar una clásica tragedia griega mudando su configuración a las necesidades del teatro actual y rescata del olvido escénico uno de los grandes éxitos del teatro hecho en catalán, que convence al espectador debido a la magia de sus canciones, a lo acertado de sus interpretaciones y a lo instructivo y estremecedor de su argumento.

«Germans de sang» se representa en el Teatre del Raval hasta el 30 de marzo de 2014.

Autor y Compositor: Willy Russell
Director: Ricard Reguant
Director musical: Dani Campos
Adaptación catalana: Albert Mas-Griera
Reparto: Benjamí Conesa, Òscar Jarque, Virgínia Martínez, Albert Estengre, Eduard Doncos, Ariadna Suñé, Isa Mateu, Dani Claramunt e Irene Gil
Música: Dani Campos
Iluminación: Pol Turrents
Diseño de sonido: Ernest Peral
Coreografía: Marisa Gerardi
Vestuario: Aitziber Sanz
Escenografía: Cata Munar
Producción: Germans de Sang y Teatre del Raval

Horarios: jueves y viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: 22 €
Duración del espectáculo: 2 horas y 20 minutos (con descanso incluido=
Idioma: catalán
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Jorge Pisa Sánchez

“Metro cúbico” en el Tantarantana: Voluminosa simpatía

Fernando es un hombre cúbico. Ello no significa que no vayáis a tener nada en común. Te paso sus medidas: 1 metro de entusiasmo por 1 metro de ternura por 1 metro de cercanía. Si te relajas un poquito y le dedicas unos 45 minutos, conviviréis en guerra y armonía. En un cubículo de 1 metro de altura imaginativa por 1 metro de profundidad humorística por 1 metro de longitud naíf. Y, de paso, tenemos un espectáculo.

Cuanto más estrecho sea el espacio, más margen de maniobra tendrá el clown. Fernando Sánchez Cabezudo lo intuye y aunque a veces hace trampa (la utilización del elemento audiovisual) logra sobreponer sus ganas escénicas de experimentar.

 

Así pues, el cómico profiere gritos de júbilo al llegar a un nuevo hábitat. La aventura doméstica le aguarda y pronto se materializará en forma de enojoso compañero de piso. Pero nuestro protagonista, juguetón, ingenuo y osado, no va a arredrarse. Y el despliegue de accidentes caseros se sucede sin pudor. Un vaivén colorista y surtido de onomatopeyas que ayudan a expandir una mímica a veces entrañable, otras desbocada.

Como el repertorio de gags, que es ameno pero irregular. Mientras decidimos en qué grupo metemos cada uno, nos vence con poderío el temible ataque de un cepillo de dientes eléctrico y posterior ajusticiamiento sin que un inmediato boca a boca logre restituir su poder inicial. Un cuarto de hora después, y en el mismo apretujado escenario, una soga pende del techo y pide a gritos que un paño le saque el polvo: Nada que la rapidez de reflejos del predispuesto héroe no pueda solucionar con eficaz resultado.

El exceso de situaciones cómicas planteadas empalidece el resultado final al dificultar el desarrollo de aquellos momentos más celebrados. Pero sin probaturas, no hay tampoco arte. Y como El Tantarantana de Barcelona abrió la persiana a este trabajo desenfadado peculiar el día 4 y la cierra el jueves día 6, llegó el momento de hacerte una pregunta algo comprometedora: ¿Hasta dónde vas a seguir permitiendo que la burbuja inmobiliaria de tu teleadicción te aleje de este saludable entretenimiento?

Por Juan Marea

“Metro cúbico” se representa en el Tantarantana Teatre hasta el 6 de marzo.
http://www.tantarantana.com/index.php/es/programacion/adultos/item/334-metro-cubico#.Uxegbj95O8A

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 Fernando no pasaba precisamente por ahí.