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Crítica teatral: El coloquio de los perros, en el Teatre Poliorama.

cartell-coloquio512-437Hablar de Joglars es hablar de teatro, pero también lo es de crítica social y política, de la puesta en escena de proyectos teatrales arriesgados y de polémicas que dejan impasibles a muy pocos. El efecto Joglars acostumbra a poner en movimiento las vísceras teatrales tanto de los que van a ver sus obras como de los que no, pero que temen lo que se dice en ellas y sobre todo como se dice. Unos impedimentos que, sin embargo, no han evitado que la compañía, fundada en el año 1962 y recordada (a veces con ira) por obras polémicas como La torna (1977), Teledeum (1983), El Nacional (1993), Ubú president (1995), La increíble historia del Dr. Floit y Mr.Pla (1997) y Daaalí (1999) sea una de las más longevas a nivel nacional.

Els Joglars regresan a los escenarios con El coloquio de los perros, la adaptación libre de una de las novelas ejemplares de Miguel de Cervantes, autor adaptado ya por la compañía en dos ocasiones, la primera con El retablo de las Maravillas (2004) y la segunda con En un lugar de Manhattan (2005). El juego en este caso está en la visualización de la condición humana a través de los ojos limpios y sencillos de los animales de compañía, testigos y sufridores en muchas ocasiones de las consciencias y los actos de los hombres.

La acción arranca en una perrera en la que un vigilante nocturno se ve sorprendido por dos perros, Cipión y Berganza, que durante la noche son bendecidos con el don del habla. Los sabios canes, tras la sorpresa inicial del vigilante, le narrarán su historia, la cual siempre ha estado ligada a los humanos. Una extraña noche en la que el hombre calla, por una vez, para darle voz a los perros y aprender, si es posible, de ellos.

Comencemos por el principio. La propuesta representa «una adaptación libre a partir de la novela de Cervantes«, y eso en manos de Joglars quiere decir mucho. Ténganlo en cuenta, por tanto, aquellos que quieran deleitarse con la pureza del texto cervantino, aunque esta aflore, también, en determinados momentos de la representación en la locuaz conversación de los perros, ya que lo que encontrarán es un Cervantes deglutido por Joglars con el que la compañía fabrica una nueva obra.

_dra4294jpg-12058Y de nuevo Joglars arremete con los usos y las costumbres de la sociedad, al menos de una parte de ella, utilizando a los canes como testigos mudos de toda una serie de comportamientos humanos que van desde la incapacidad de crear vínculos afectivos positivos con otras personas y su substitución por los más fáciles y agradecidos proporcionados por los animales; el maltrato que sufren muchos de estos a manos de propietarios crueles; la devoción por toda clase de placeres estéticos y materiales fáciles de conseguir con dinero; la obsesión por el cuerpo; o lo cotizada que a veces tenemos en Occidente la libertad y que los perros, sabios o no, ceden a cambio de la seguridad y el fácil sustento.

La propuesta creada de las cenizas cervantinas por Albert Boadella, Martina Cabanas y Ramón Fontserè, apunta con tino si bien lo hace con un ritmo a veces aquejado de poca fluidez y de un tufo a humor genital y popular propio de la compañía, que aunque arranca diversas carcajadas de la concurrencia puede provocar y provoca el rechazo de una parte del público, aquella que aspira a señuelos escénicos más elevados. La voluntad de Joglars es también actualizar contextos antiguos con los que poder criticar los desvaríos de los tiempos en los que vivimos.

A la obra le cuesta arrancar y ponerse en marcha aunque va ganado enteros a medida que avanza la representación. Y su mejora la encontramos tanto en la actuación de los actores y actrices, Ramon Fontserè y Pilar Sáenz como los dos canes, que nos proveen de una caracterización resolutiva, Xevi Vilá que encarna al vigilante nocturno de la perrera desconcertado por la capacidad parlanchina de los animales (personaje ajeno al genio creativo literario de Cervantes) y Dolors Tuneu y Xavi Sais que interpretan al resto de personajes relacionados con la vida de los perros con un juego de máscaras y un estilo muy próximo a la Comedia del Arte. Otro de los aciertos de la obra es la escenografía reducida casi a la nada, constituida por una especie de cajón alargado sobre el cual se representa parte de la acción y que hace las veces de bambalinas para la transformación de los actores, lo que les fuerza a realizar un importante esfuerzo escénico y de contextualización.

Cabe decir también que la adaptación de Boadella, Cabanas y Fontseré (este último dirige también la obra) resulta decepcionantemente facilona tanto en la creación de situaciones como en alguna parte del texto, como la que critica la subida del IVA cultural al 21%, y que arranca, como no podía ser de otra forma, los aplausos del público, aunque no de forma masiva.

El coloquio de los perros es una obra más dentro del repertorio de Joglars que no se distingue del resto en exceso y que mantiene elementos de producción propios de la compañía. Aunque nos propone temas a discutir que pueden ser interesantes como el mundo que hemos creado los humanos y que afecta de pleno a los animales y a las mascotas que nos hacen compañía o el valor que el hombre y la mujer dan a valores como la libertad en una época que nos oprime con fuerzas y estrategias mucho más sutiles y efectivas.

«El coloquio de los perros» se representa en el Teatre Poliorama del 16 de abril al 18 de mayo de 2014.

Dirección: Ramon Fontserè
Adaptación: Albert Boadella, Martina Cabanas y Ramon Fontserè
Reparto: Ramon Fontserè, Pilar Sáenz, Dolors Tuneu, Xavi Sais y Xevi Vilà
Producción: Joglars
Espacio escénico: Albert Boadella y Ramon Fontserè
Diseño de iluminación: Bernat Jansà
Diseño de Sonido: Xavi Sáenz
Música: Carles Cases

Horarios: miércoles, jueves y viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.

Funciones con variación de horario:
El lunes 21/04 la función será a las 18:00 horas
El miércoles 30/04 la función será a las 21:15 horas
El jueves 01/05 la función será a las 18:00 horas (festivo)
El viernes 25/04 la función será a las 21:15 horas
Precio: de 18 a 27 euros

Idioma: castellano
Duración: 85 minutos
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Jorge Pisa Sánchez

“Llibert” a la Biblioteca de Catalunya: La seva vida de mitja polzada

Un nadó no mereix viure si no pot ser com els altres. Però abans d’alçar la veu, vull presentar-vos la responsable d’aquesta sentència inapel·lable que es dicta aquests dies a la Biblioteca de Catalunya: La seva mare Ada, que en cap moment de la funció amaga l’F foragitada del seu nom. Perquè és forta en el seu determini; ferotge quan entén la seva realitat; i a més fa feliços els espectadors que s’hi atansen.

Amb “Llibert”, Gemma Brió esquitxa d’un blau ferm (amb “f” també) un escenari blanc per on llisca la seva frescor com a actriu, la comicitat de Tàtels Pérez i els dits juganers de Mürfila a la guitarra elèctrica. I plegades, combinades per la mà generosa de Norbert Martínez com a director, despleguen un espectacle que comença com a encisadora història tenebrosa, segueix encarrilada sobre la tragicomèdia més informal i acaba frenant per l’impacte de l’al·legat.

Brió estructura el seu text donant veu a les tres artistes, que s’intercalen com a narradores, amplien equip artístic amb el públic sense fer-lo moure’s de la butaca (però sí estremint-lo) i aconsegueixen un to molt atractiu a l’hora de tractar un tema tabú: la necessitat de reaccionar davant el naixement d’una criatura amb tara irreversible. La proposta escènica, doncs, no hauria d’admetre resolució acomodada. Martínez recorre a la combinació d’elements dramatúrgics de diferents gèneres per tal d’elaborar un producte que funcioni com a proposta arriscada i, alhora, compti amb el beneplàcit de l’espectador. És per això que a “Llibert” la concurrència de música rock efectista, “performance” amb teatre d’objectes, monòleg redundant i comicitat (meravellosa Tàtels com a Sant Pepe Rubianes) irresistible afavoreixen un espectacle amè, reflexiu i de vegades ambigu. Aquestes virtuts s’apaivaguen en la segona part, moment en què sembla que l’autora hagués de justificar-se per haver declarat amb certa valentia poc abans la seva desconcertant humanitat quan proclamava que “no vol ser lletja” i que ho seria si assumís ser mare d’un paralític cerebral. I llavors l’obra inclina la balança a favor del melodrama i ens mata.

Si a “Mi vida sin míIsabel Coixet ens emocionava amb el bondadós hermetisme d’una malalta terminal i a “Hedwig and the Angry InchJohn Cameron Mitchell gosava desafiar el nostre ordre moral mostrant-nos la malenconia d’un transsexual a cop de música rock crepuscular, la grandesa d’aquest “Llibert” ens aixafa amb els silencis de la Brió intèrpret a la sala d’espera, amb les seves mirades a l’espectador convertint-lo en “partenaire” mut, amb les melodies que brollen dels seus llavis “unplugged”, amb la seva interessant reflexió sobre l’“existencialisme burocràtic” (“a la vida i a la mort sempre queden tràmits per fer i papers per presentar”) i amb la seva elegància blava que, com el mar, és ensems acollidora i feréstega.

Per Juan Marea

“Llibert” es representa a la Biblioteca de Catalunya fins al 27 d’abril.
http://www.laperla29.com/espectacle/114

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 Mürfila, Brió i Pérez esperen i desesperen.

Crítica teatral: Infecte, en el Versus Teatre.

cartel_infecte_Versus TeatreUno se pregunta, a estas alturas del siglo XXI, cómo nos ha afectado a todos la irrupción de internet y las nuevas tecnologías en nuestras vidas diarias. Si hemos salido ganando o al contrario, las TIC nos han conseguido dominar de una forma como ninguna otra tecnología lo había hecho antes. Pues bien, Infecte, estrenada el pasado 3 de abril en el Versus Teatre nos presenta un retablo escénico en clave de comedia de como viven, sobre todo las nuevas generaciones, aunque también las no tan nuevas, el revolucionario paradigma digital.

La acción da comienzo en el piso de Martí (Dani Ledesma), donde se ha instalado, gracias a la presión familiar, su primo Víctor (Rafa Delacroix). Martí hace un tiempo que lo ha dejado con su pareja Sandra (Clara Moliné) y parece que no controla muy bien su vida sentimental desde entonces. Víctor está enganchado a internet y al portátil de su primo. Aunque Sandra dejó a Martí alegando que había descubierto que era lesbiana, se siente ahora atraída por su primo Víctor, al que parece que le acosa Leo (Rocío Arbona), una vendedora de enciclopedias. Por su parte Tecla (Cristina Serrano), la informática de la empresa donde trabaja Martí, se siente atraída por su compañero de trabajo. Una complicada vida social y sentimental que se verá afectada por la llegada de un virus informático que se apoderado del cuerpo de… Víctor.

Infecte es una pieza de teatro que trata temas actuales, sobre todo para las generaciones más jóvenes y lo hace a través de la crítica y el humor. La acción de la obra está influenciada por la tecnología y por los nuevos dispositivos informáticos que han modificado de pleno nuestra forma de entender y de respirar la vida. De ahí que la obra esté pensada para un público joven, de aquellos que cuando van al teatro no pueden apagar el móvil hasta cinco segundos después de haberse iniciado la representación.

Elenco_infecte_Versus TeatreLa obra está influenciada por la tecnología porque justamente nos habla de ella y de cómo internet y las TIC han cambiado nuestro día a día, hasta convertirnos en periféricos de ellos mismos. Así, pues, Infecte está elaborada con un planteamiento sencillo, ágil y rápido en el que las escenas se van sucediendo una detrás de otra con el objetivo de narrarnos una historia como si fueran viñetas de cómic, un hecho acentuado por el apagón que conlleva el final de cada una de los micro-pasajes escénicos. Y nos habla de la nueva tecnología mostrándonos la antigua sobre el escenario, esto es, discos de vinilo y cintas de video, que se convierten en testimonios inertes de la obsolescencia tecnológica que nos somete cada vez con más empeño.

Alberto Ramos, el autor, pretende así hablarnos de muchas cosas, entre ellas, del abuso de las comodidades que nos aporta la tecnología; de la liquidez de las relaciones en las generaciones más jóvenes; de lo difícil que es a veces comunicarse aunque tengamos más canales y medios que nunca; de las consecuencias de un posible apagón digital o incluso del final de la cultura escrita debido a la competencia de internet y las TIC. Ramos crea para poner todo en marcha una idea original, que no es otra que la trasfiguración de un virus informático en un ser molecular capaz de infectar a los humanos con el gracioso y temerario nombre de I Love You, como aquella amenaza informática que atemorizó al mundo en el año 2000. El virus irrumpirá de esta forma en el entorno de Martí y este junto a Tecla, Sandra y Leo tendrán que luchar para controlarlo y eliminarlo.

Iban Beltran, el director, y la compañía Batalla Teatre lo dejan todo en el escenario para darle a la representación un ritmo con un crescendo alocado y en el que uno nunca sabe que es lo que puede pasar en la siguiente escena, llegando al final el humor de la obra a alcanzar niveles de esperpento 2.0 con el que reírse de ellos mismos y de las situaciones que, a veces, se producen en la vida real. Así, pues, la obra se nutre del trabajo de jóvenes talentos del teatro, entre los que están Rocío Arbona, Rafa Delacroix, Georgina Latre, Dani Ledesma, Clara Moliné y Cristina Serrano. Aunque no es justo destacar el trabajo de alguno de ellos por encima del de los otros, ya que la obra es de carácter coral, tan solo diré que Georgina Latre interpreta en ella un papel muy distinto al de los demás, encarnando al virus que ha conseguido traspasar la barrera entre el mundo digital y el real. El resto se desenvuelven bien con el toque de humor joven y audaz con el que se ha fabricado el espectáculo.

Infecte es una obra sin demasiadas pretensiones que intenta hacérselo pasar bien al público de una forma original, cómica y reflexiva, para que reconozcamos sobre el escenario actitudes propias y de conocidos, y para hacernos ser conscientes de que el homo sapiens ha sufrido una nueva etapa en la evolución que está vinculada a los ordenadores, los portátiles y cada vez más en los dispositivos móviles. ¿Qué pasará entonces si un día todos ellos enferman?

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«Infecte» se representa en el Versus Teatre del 3 de abril al 4 de mayo de 2014.

Texto: Alberto Ramos
Dirección: Iban Beltran
Reparto: Rocío Arbona, Rafa Delacroix, Georgina Latre, Dani Ledesma, Clara Moliné y Cristina Serrano
Escenografía: Sebastià Brosa
Iluminación y espacio escénico: Rubén Taltavull
Vestuario: Georgina Latre

Horarios: de jueves a sábado a las 22:00 horas y domingos a las 20:00 horas.
Precio: 20 €
Idioma: catalán
Duración: 70 minutos
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Jorge Pisa Sánchez

“Lucrècia” a La Seca-Espai Brossa: Virtuosa i letal

La vida té un preu. La qüestió rau llavors en el fet de si hom pot pagar-lo. Amb dignitat. Perquè aquí els diners molt poc tenen a fer.

A les darreries del principat de l’Antic Imperi Romà, la Lucrècia va gaudir del privilegi de posar preu a la seva pròpia vida. I no tenint-ne prou, va patir-ne les conseqüències amb escreix.

Ara anem a La Seca i arrecerem-nos a la seva Sala Leopoldo Fregoli. Allà es coven històries tràgiques d’una força poètica tal que, com a espectadors, triem morir de lírica escènica. Doncs la sensibilitat, que no sol ser capritxosa, ens mena a respirar el vers de Joan Ramis i Ramis de bracet de la bona traça d’en Sergi Marí. I, d’ençà de les primeres passes, el miracle comença a construir-se. Amb la delicada caracterització dels actors davant nostre preparant-se per poblar l’estança. Amb l’elegància d’una posada en escena que engrandeix l’espai minimitzant-ne l’attrezzo. Amb la sentida interpretació de l’equip artístic. I, sobretot, amb la simbiosi visual de personatges i escenari en aquells moments de major intensitat.

La “Lucrècia” nodrida per en Sergi és una joiosa celebració del fet teatral perquè rep aliment d’una dieta equilibrada pel bon gust. Que ens treu l’alè en les escenes en què l’exquisida heroïna titular és turmentada però és que també eleva el nostre esperit a l’hora de comprovar el determini d’aquesta dona que decidí ser només si havia de ser.

Els ingredients inclouen un vestuari d’immaculada excel·lència, una música que subratlla oportunament la tensió de la tragèdia i una col·lecció de moments extraordinaris per la seva concepció escènica i concreció simbòlica: l’assetjament de la protagonista fins a ser arraconada sense miraments; l’apropiació de la seva virtut transmutada en la túnica de mil plecs; l’intent de suïcidi amb un ganivet esmolat per l’encís de la desesperació; el retrobament amorós final d’una tendresa tan bella com insuportable. Són instants d’intel·ligència dramatúrgica i que colpeixen.

El text és una gratificant troballa: procedent del s. XVIII, la dificultat d’estructurar-se en versos alexandrins n’augmenta el seu valor. I la capacitat d’acostar l’intimisme del patiment d’una dona per preservar la puresa marital, el despotismetrasbalsador del dictador i els ànims exaltats de rebel·lió del poble oprimit li donen un acabat molt atractiu per la seva riquesa temàtica.

En l’apartat interpretatiu, regna amb corona de serenor, ceptre de temperament i tron de classe superior Enka Alonso (que substituïa Queralt Albinyana en la funció del passat diumenge dia 6 d’abril), dotada d’una versatilitat admirable, que només perd momentàniament intensitat en la recta final. Protegint-la en un honrós segon terme, Blai Llopis (un Brutus madur, ferm i suggeridor) i Agnès Romeu (substituta al seu torn de la pròpia Alonso), minyona de sofriment encès. La resta dels actors acusen certa inseguretat en la recitació i miren de compensar-ho amb la contundència vocal (Xavier Núñez), la ira i l’enveja sibil·lina (Josep Mercadal) i la picardia (Àlvar Triay).

I al capdavall paguem el preu: Sospirem davant el sacrifici de Lucrècia, sanglotem perquè sabem que mai no serem con ella i aplaudim amb furor que ens hagi picat l’ullet a l’Espai Brossa.

Per Juan Marea

“Lucrècia” es representa a La Seca-Espai Brossa de Barcelona fins al 20 d’abril.
http://www.laseca.cat/ca/obra/58/lucrecia–joan-ramis-i-ramis/

“Rojo o negro” en el Círcol Maldà: Jugando a actuar.

En estos tiempos de crisis tan acogedora, parece que solo estamos a salvo si unimos esfuerzos. El arte, tan malacostumbrado hasta que aquella se lo quiso llevar, debe aparcar su individualismo. A cambio, obtendrá la posibilidad de explorar nuevas vías de expresión. También de recuperar aquellas que desde siempre funcionaron cuando de lo que se trata es de comunicarse con el espectador, que nunca se mantuvo al margen del proceso.

El teatro es amigo humilde las más de las veces y, por ello, no se le caen los anillos a la hora de reducir distancias. Incluso ciudades tan rutilantes como Barcelona ven crecer sin rubor nuevas plataformas escénicas para probar ante un público transversal esbozos de pequeñísimo formato. Las compañías más animosas despliegan ante un “respetable” poco acostumbrado a serlo propuestas breves que se pretenden ingeniosas y que la mayoría de veces suponen caldo de cultivo de dramaturgos emergentes, actores entusiastas y directores versátiles.

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Rojo o negro” es una de las muestras más recientes de esta tendencia y aporta como seña distintiva la apuesta (nunca mejor dicho) por el componente del azar. Los espectadores son invitados a utilizar la ruleta para decidir cuál será la historia que luego verá representada; a tirar un dardo a la diana encargada de indicar el espacio escénico en que transcurrirá; e incluso condicionarán con el sobre que sujetan nerviosos desde la platea la actitud de los protagonistas de la función. Los actores, por su parte, desarrollarán su aptitud a lomos de la docilidad y agitando alas de creatividad galopante.

Nicolás Rivero dirige con gracia este “casino teatral” y, como simpático maestro de ceremonias, llama a filas a sus actores para que no solo desfilen por el escenario que ellos mismos deben construir sino para que, además, tiren a matar a los personajes que les desafían.

Los textos elegidos para la sesión inaugural fueron de diversa naturaleza: el ambiguo y artificioso “Bla, bla, blanc” de Jordi Oriol incluía una frase que vale por sí todo un espectáculo: “A veces, decir cosas bonitas da miedo”; siguió el a ratos inquietante “La càmera” de Guillem Clua y quedaron lamentablemente eclipsadas (¡cuando todos juegan, no todos pueden ganar!) las mejores piezas: “La llamada”, efervescente sugerencia escénica de Laia Martí y, sobre todo, la deliciosa “Tu mirada vidriosa cuando me miras.” de Albert Tola, elegante reflexión sobre la dualidad del artista.

Los actores, entregados aunque desiguales, mezclaron ocurrencias y experimentaron para solaz de su público: el magnífico Eduardo Telletxea, un expresivo Joaquin Daniel, desternillante Maribel Ibarz, aplicado Òscar Bosch y la temperamental Valentina Calandriello.

La dificultad de casar rigor y atmósfera con el factor incontrolable de la improvisación propia de este tipo de planteamientos, junto a los desniveles de ritmo por preceder a cada pequeña representación un par de minutos (en algunos casos, eternos) de preparación, logra saldarlos agradecidamente la Compañía Periféricos Peregrinos y Plataforma L’Específica empleando un tono lúdico que impregna de entretenimiento la siempre inquieta sala del Círcol Maldà.

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por Juan Marea

Rojo o negro” se representa en el Círcol Maldà los lunes 7, 14, 21 y 28 de abril a las 21:00 horas. Del 23 al 27 de abril, de miércoles a sábado a las 21:00 horas y domingo a las 19:00 horas.

http://circolmalda.cat/

 

Crítica teatral: Magical History Club, en el teatro Coliseum.

magical-history-club_cartel¿Qué pasaría si diversas de las figuras clave de la historia volvieran a la vida en la Barcelona de hoy? ¿Y si por falta de trabajo crearan un espectáculo de monólogos históricos? ¿Y si detrás de todo ello estuviera la producción de Minoria Absoluta? Seguro que les garantizaría una hora y media de humor y de pasárselo bien.

Minoria Absoluta se atreve, gracias a los avances tecnológicos, a rescatar del pasado a cinco figuras de relieve como son Adolf Hitler, María Magdalena, Sigmund Freud, Mahatma Gandhi y Cleopatra. Como ven, personajes que pueden dar mucho de sí encima del escenario y en un espectáculo de humor al estilo El Club de la Comedia.

El espectáculo se organiza en dos líneas o niveles. La primera es la actuación de cada uno de los personajes, en las que se les da la vuelta a su naturaleza histórica: Adolf Hitler (Alain Hernández) buscando trabajo con un mancillado currículo de genocida; María Magdalena (Betsy Túrnez), relatándonos lo complicado de su relación amorosa con Jesucristo; Mahatma Gandhi (Lluís Villanueva) estallando en un ataque de ira debido al trato que recibe de sus compañeros de sonido; Cleopatra (Mireia Portas) dando muestras de que en la antigüedad las morenas podían ser, también, algo bobas y Sigmund Freud (Queco Novell) realizando un espectáculo basado en sus teorías sobre la influencia que tienen en la vida de los adultos sus traumas sexuales infantiles. Todo ello bajo la batuta de la dirección de Marc Crehuet.

La segunda línea narrativa del espectáculo nos permite observar el interior de los camerinos, donde se desarrolla una acción que normalmente no es visible en el teatro. Algo parecido a lo que algunos programas de televisión realizan al conectar durante su horario de emisión con las salas de espera de sus invitados, con el objetivo de que ellos se presenten a sí mismos. Aunque en esta ocasión la estratégia sirve para desarrollar una trama de humor complementaria a la que vemos sobre el escenario. Y es que uno se imagina que debe ser extraña y complicada la relación entre personajes tan diferentes y de periodos tan diversos.

magical-history-club_repartoMagical History Club es por tanto una oportunidad para pasárselo bien, sin muchas más aspiraciones, con una nueva propuesta de los de Minoria Absoluta, que persiste con olfato en su trayectoria previa, ya sea en la radio, en programas de humor televisivo como Polònia y Crackòvia, o en sus aventuras sobre los escenarios, y que se basa en la imitación de personajes y en el análisis por parte de estos de la realidad que les rodea, de donde se extrae el humor blando que caracteriza a la productora.

Respecto a los diferentes monólogos cabe destacar los interpretados por María Magdalena, una stripper muy choni que nos hará reír al relatarnos las minucias de su relación con un hombre-Dios (una estupenda Betsy Túrnez que domina los papeles cómicos a la perfección) y Adolf Hitler (Alain Hernández) que nos helará la sangre al atreverse a hacer humor con los símbolos nazis y con algunos de los episodios más oscuros de la historia del siglo XX. Sin embargo el monólogo de Cleopatra (Mireia Portas), necesita un poco más de desarrollo, que seguro que ha experimentado con el paso de las funciones. Como ven el acierto de la obra es variable, tanto como los monólogos que forman parte de ella.

Una propuesta de la que el público puede gozar consumiendo bebidas y aprovechando la disposición de las mesas y butacas de la platea al estilo de un club nocturno, una distribución heredera del espectáculo The Hole y que el teatro Capitol ha aprovechado desde entonces.

Minoría absoluta vuelve a apoderarse de los escenarios con la fórmula del éxito que ha ido desarrollando en los últimos años en diversos medios y nos permite constatar que se puede hablar y tratar sobre cualquier tema siempre que se haga desde el humor y sin ganas de generar polémica, al menos no más que la necesaria para atraer a los espectadores al teatro y hacer que disfruten de una velada histórica. Y si se puede hacer todo esto a través de la historia, pues mucho mejor!!

«Magical History Club» se representa en el Teatre Coliseum a partir del 17 de marzo de 2014.

Idea original: Minoria Absoluta y El Cansancio
Autores: Marc Crehuet, Rafel Barceló, Jaume Buixó, Pau Escribano y Toni Soler
Dirección: Marc Crehuet
Reparto: Alain Hernández, Queco Novell, Mireia Portas, Betsy Túrnez, Lluís Villanueva y Berto Romero
Escenografía: Hamo Studio y Manu Pagès
Vestuario: Catou Verdier
Diseño iluminación y efectos sonoros: Xavi Gardés
Caracterización: Helena Fenoy
Producción: Minoria Absoluta

Horarios: miércoles y jueves a las 20:30 horas; viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 22 a 29 €
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y media aproximadamente
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Jorge Pisa Sánchez

«Camilo Tango Show» en el Teatre del Raval: Catálogo de pasiones

Solemos asociar al tango la sensualidad. También una técnica rigurosa. Porque con este baile los amantes, unidos por un sentimiento infinito, se hallan emparejados como si en cualquier momento fuera a romperse su querer. Y los cuerpos de los artistas que lo bailan deben disociarse: por un lado, la rigidez de sus figuras cara a cara al entrelazarse; por otro, la vehemencia de sus piernas buscando cubrir con ansiedad el leve hueco que les separa; y aun el vuelo de ella orbitando dócilmente alrededor de los decididos brazos de él.

Estos días tenemos en Barcelona a la Compañía Tango Amado dirigida por Verónica Palacios y Omar Quiroga que, cual acróbatas en una acogedora pista de «tango show» instalada en el Teatre del Raval, exhibe el resultado de su esfuerzo encadenando un repertorio de números de danza popular argentina. Apenas hay en su propuesta sensualidad pero sí un virtuosismo relevante. Porque «Camilo Tango Show» es un espectáculo que persigue impresionar y, por ello, la entrega de su equipo artístico resulta disciplinada, laboriosa y eficaz.

La dramaturgia, casi inexistente, cede generosa a la sucesión de números de baile. Ello nos permite contemplar la polivalencia de la compañía, que recorre en apenas setenta minutos el folklore del Río de la Plata alternando dúos de tango alado con coreografías cómicas abruptamente interrumpidas al hacer acto de presencia el elemento dramático, con cierto cariz de denuncia sociopolítica.

La apuesta de Tango Amado es legítima y admiramos la variedad de su programa. Sucede, no obstante, que mientras los aplicados tangueros ejecutan sus pasos medidos y hasta elevados, el sentimiento desaparece y nos sentimos huérfanos. De abrazos escénicos. De besos artísticos. De sonrisas verdaderas. Nuestro deseo de amar se ve satisfecho en los momentos en que Omar puede proyectar de forma minimalista su entusiasmo (el número con María José González Prado es hermoso por la elegancia de ella y la frescura de él; su duelo con un esforzado Jorge Pahl  en medio de un fervor festivo), o cuando invade el escenario con su ilusión primeriza el cuerpo de baile invitado balanceándose como si formase un tiovivo de suave giro. También con la simpatía de Anabel Gutiérrez Otero y David Samaniego cuando ella le seduce sin piedad y él acepta resignado ser su tierno monigote. Estos instantes, esbozos de magia teatral, junto con las impresionantes piruetas de Palacios y sus compañeros, permiten olvidarnos del tal Camilo y que dejemos de preguntarnos qué pinta por allí.

Por Juan Marea

«Camilo Tango Show» se representa en el Teatre del Raval de Barcelona hasta el 13 de abril.
http://www.teatredelraval.com/

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Amores voladores

Estreno teatral: Shen Yun Performing Arts en el TNC.

cartel Shen Yun Performing ArtsShen Yun Performing Arts, la mejor compañía de danza clásica china, llega a España. La compañía, con sede en Nueva York y que reivindica en Occidente su cultura milenaria, estrena en Barcelona su espectáculo sobre 5.000 años de civilización china. Shen Yun se representará en cuatro únicas funciones.

El Teatre Nacional de Catalunya (TNC) acoge del 9 al 12 de abril el espectáculo de la prestigiosa compañía de danza clásica china Shen Yun Performing Arts. La obra, nunca antes vista en España, se estrena en Barcelona en el marco de su gira europea. El montaje, que también se representa en Frankfurt, Ámsterdam, Berlín, París y Milán, se ha convertido en un fenómeno internacional; millones de personas han sucumbido al encanto del show, hasta el punto de llegar a colgar el cartel de entradas agotadas en los teatros de EEUU.

La obra se traduce en un recorrido por las tradiciones milenarias de China, un viaje por los 5.000 años de cultura del imperio del Sol y tiene como fin revivir las leyendas e historias que desde la Revolución Cultural se habían destruido en China. Dos horas plenas de energía y sentimiento, con impresionantes acrobacias y coreografías, que deleitarán e inspirarán al público con cuatro únicas funciones.

Shen Yun Performing Arts nace en 2006 de la voluntad de un grupo de artistas chinos de poner en valor y revivir la esencia de los 5.000 años de historia de la cultura tradicional china, casi perdida por completo, desde la revolución cultural del Partido Comunista Chino. Desde sus inicios, la compañía, con sede en Nueva York, recurre a la libertad artística que le brinda Occidente para representar sus obras. Cada año, tres sub-compañías viajan simultáneamente durante seis meses por 100 ciudades de Norteamérica, Europa, Oceanía y Asia para transmitir el mensaje divino, la fusión entre el Cielo y la Tierra, fuera de las fronteras chinas.

Shen Yun Performing ArtsShen Yun (Shen Zhou), que significa “Tierra de lo Divino”, cuenta con los mejores bailarines entrenados del mundo de la danza china, con artistas que han sido galardonados con premios internacionales de danza, coreografía y música.

La danza y la música son los dos pilares fundamentales de esta gran producción multidisciplinar. Estrictos métodos de aprendizaje han hecho posible un espectáculo disciplinado y pulido, a través del cual se transmiten las personalidades y sentimientos de los artistas. El conjunto de bailarines, que ejecuta coreografías con gran expresividad y aparentemente fáciles para el público, danza al son de la música de una orquesta única, con música en vivo, que fusiona los tonos emotivos orientales con la energía de las cuerdas, percusiones y sonidos occidentales. Solistas, que utilizan la técnica del bel canto, completan el elenco de más de un centenar de artistas.

El vestuario de la obra, con más de 400 piezas, ha sido elaborado artesanalmente a medida para cada bailarín; un juego de contrastes de colores que ha facilitado la construcción de una impresionante puesta en escena, visualmente muy potente. Una pantalla escenográfica gigante proyectará digitalmente los escenarios y paisajes que serán testigos de la sucesión de actos y de las actuaciones que componen el montaje.

«Shen Yun» se representa en el TNC del 9 al 12 de abril de 2014.

Horarios: Miércoles 9 y jueves 10 de abril a las 20:30 horas; viernes 11 de abril a las 20:00 horas y sábado 12 de abril a las 16:30 horas.
Precio: de 45 a 115€.

Compra de entradas:
http://es.shenyunperformingarts.org/
http://www.ticketmaster.es

«El Setè Cel» en La Beckett: En las brasas de la vida

Cuando Irving Berlin permitió susurrar a Fred Astaire en «Sombrero de Copa» que uno estaba en el cielo al abrazar al ser querido, no nos contó toda la verdad.

En los sesenta, la ópera-rock «Hair» aprovechó el huracán de libertad de expresión con melenas al vuelo para propagar alegremente el sexo más físico como salvador contra «políticas» sentimentales.

Y llegamos ahora donde nos proponíamos con este artículo: A finales de los setenta, Caryl Churchill despliega un mapa del Séptimo Cielo y lo sitúa entre la represión emocional y la rigidez de las convenciones sociales.

En este Cielo tan elevado y de difícil acceso para el común de los mortales, coincide una familia inglesa lastrada por una educación victoriana. Pero Churchill, juguetona, en lugar de contar sus sollozos, decide encarrilar a sus protagonistas en una comedia vodevilesca campestre haciéndoles respirar una  malévola «joie de vivre»: Sus impulsos sexuales son afilados cuchillos para que unos se los claven a los otros como quien no cortase nada. Y Caryl intenta desde su dramaturgia abrir en canal el escenario apostando por los opuestos en la asignación de los personajes y liberando la jocosidad en las situaciones dramáticas para que el resultado sea de un surrealismo impactante. Así nos convence de que la sexualidad instintiva puede humanizarnos al ayudarnos a expresar emocionalmente.

La propuesta de Churchill lograría su propósito si no se empeñara en entrar en el terreno del dogma: Cuando afronta la segunda parte de la pieza, trasladando a los títeres a la época «actual», el espectáculo se convierte en un entremés aleccionador sobre la normalización sexual (especialmente, la homosexual en su doble vertiente) superfluo y hasta vulgar sin que además venga a cuento. Porque ver corretear a sus criaturas antes en medio de la selva nos pareció resultón y sugerente. Y lo que sigue después parece un episodio serio de «Queer as folk«.

Ahora la directora Glòria Balañà i Altimira extiende estas nubes celestiales en la Sala Beckett barcelonesa y obtiene una morada escénica irregular. Triunfa a la hora de dar el tono a la primera mitad de la obra, entre tierno y grotesco, y confiriendo cierta espectacularidad al inicio (con la canción de presentación de los personajes) y al fin del acto (de un efectismo tan eficaz que podría haber cerrado la obra estupendamente). También acierta con alguno de sus actores: majestuosa Teresa Urroz como suegra ladina; desenvuelto Lluís Olivé como mosquita muerta deseando devorar; y sensible Marta Montiel como niño delicado y desconcertado. Balañà fracasa, en cambio, limitándose a desempolvar el apolillado discurso de Churchill del segundo acto en vez de lanzarse a la celebración gozosa de la carne (y del sentimiento) de manera valiente. Tampoco resuelve bien la dirección del resto de actores, que se mueven perdidos entre el histrionismo y la falta de matices a la hora de vomitar sus parlamentos monologados.

Y cierro con una alusión a uno de los momentos más sugerentes de este diabólico Edén: Cantan los protagonistas que «todo será perfecto cuando lleguemos al Séptimo Cielo, pero tengamos cuidado entonces…». Mejor aún: Descuidémonos un poquito, que ya se encarga lo demás de devolvernos al mundanal ruido.

por Juan Marea

«El Setè Cel» se representa en la Sala Beckett hasta el 13 de abril.
http://www.salabeckett.cat/arxiu/el-sete-cel-de-caryl-churchill-traduccio-darnau-marin-diaz.-direccio-gloria-balana-i-altimira

ImageDecidido Olivé corriendo por la pradera

(fotografía de Aleix Marín)

Crítica teatral: El caballero de Olmedo, en el Teatre Lliure.

cartel_el caballero de olmedo_LliureA veces uno se sorprende de la vigencia que en la actualidad tienen los clásicos en el teatro, y más en una sociedad conectada y virtual como la nuestra en la que lo nuevo y lo creativo priman sobre cualquier otro concepto. Para constatar este vigor el Teatre Lliure programa desde el pasado 14 de marzo El caballero de Olmedo, de Lope de Vega, una tragicomedia romántica en verso adaptada a los nuevos tiempos por Lluís Pascual y a la que da vida sobre el escenario la unión de fuerzas de La Kompanyia Lliure y la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico de Madrid.

Pascual realiza una nueva incursión en una obra que ya representara en el año 1992 en la Cour d’Honneur del Palacio de los Papas de Avignon. Ahora hace regresar el texto al Lliure y lo libra de toda su magnificencia escénica para proponernos un espectáculo de carácter minimalista. La idea es presentarnos un tablao flamenco sobre el cual los jóvenes actores y actrices de ambas compañías nos relatan la funesta historia de don Alonso y doña Inés. Imagínense, un espacio tan solo ocupado por diversas sillas es el ecosistema escénico sobre el que en todo momento veremos a los actores, de pie o sentados, dependiendo de si están actuando en ese momento o no. Una opción que fuerza al espectador a crear para sus adentros y de la nada todo el aparato escénico virtual y nos muestra, tan solo, el texto y las interpretaciones, dejando también el vestuario en un mix de prendas actuales y clásicas para aclimatar la representación.

Pascual y el Lliure han intentado de esta forma deshacerse del velo de clasicismo del texto original y acercarse a un público más joven, o al menos más actual, a través de la puesta en escena y del buen hacer de dos compañías jóvenes, todo ello acompañado por la veteranía actoral de Rosa María Sarda, que interpreta a la alcahueta Fabia, y la música y el cante de origo de Pepe Motos y Antonio Sánchez.

Así, pues, con este ropaje escénico todo o casi todo se reduce a las interpretaciones, en las que podemos observar algo parecido a dos frecuencias: una más castiza y pura, la que hace la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico y en la que destaca la interpretación de Francisco Ortiz, y una más contemporánea infundida por los miembros de La Kompanyia Lliure en la que cabe destacar las interpretaciones de Javier Beltrán como Don Alonso y Mima Riera como Doña Inés, a la par de la caracterización de Pol López como Tello, que si bien impacta por la dicción andaluza de su personaje, provoca que parte del texto no acabe de entenderse por el público. A lo que se sema el trabajo de Rosa María Sardà que reina sobre todos los actores por su gracejo, su veteranía y que además realiza tareas de conductora de la obra.

escena_el caballero de olmedo_LliurePor otra parte Pepe Motos y Antonio Sánchez potencian el toque poético de la obra con una música y percusión de corte flamenco que encaja a la perfección con la escenografía creada para la obra. Algo que no se llega a conseguir del todo con la utilización en la parte final del audiovisual, en el cual se nos muestran las formas del sol, de la luna y de la Tierra, símbolos a interpretar libremente por el público. La obra original se enriquece, además, con la interpretación de un tango por parte de David Verdaguer a estilo de entremés teatral entre acto y acto y que adapta la historia de desamor de El Caballero de Olmedo.

Pascual ha cortado y retocado el texto original, adecuando el contenido de la obra a los tiempos menos «clásicos» en los que vivimos, y ha pretendido sacar hierro a una historia ambientada en la primera mitad del siglo XVII. Y lo ha conseguido con nota si consideramos el nivel de los aplausos que recibe la obra tras su final. Si bien su propuesta obliga al espectador, y sobre todo a aquel que no conoce la historia, a esforzarse de veras para acabar de dar forma al relato en su fuero interno, algo que seguro se convierte en una barrera de entrada al público más joven, bastante ausente en la representación.

No esperen, pues, demasiado tiempo para comprobar qué pueden hacer Lluís Pascual y dos jóvenes compañías de teatro, asistidos por Rosa María Sardà y por la música de Pepe Motos, con una obra de Lope de Vega, ya que solo estará en cartelera hasta el próximo 13 de abril. Una cita con el pasado que seguro que les parecerá muy moderna.

«El caballero de Olmedo» se representa en el Teatre Lliure del 14 de febrero al 13 de abril de 2014.

Autor: Félix Lope de Vega
Dirección Lluís Pasqual
Reparto: Laura Aubert, Javier Beltrán, Paula Blanco, Jordi Collet, Carlos Cuevas, Pol López, Pepe Motos, Francisco Ortiz, Mima Riera, Antonio Sánchez, Rosa Maria Sardà, David Verdaguer y Samuel Viyuela González
Adaptación: Lluís Pasqual a partir de la versión de Francisco Rico
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: Alejandro Andújar
Iluminación: Lluís Pasqual y Fernando Ayuste
Dirección musical: Dani Espasa
Música y arreglos flamencos: Pepe Motos
Producción: Teatre Lliure y Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico

Horarios: de miércoles a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 17:30 y a las 21 horas y domingos a las 18 horas.
Precios: 29 €; 22 € (miércoles y sábado por la tarde, días del espectador); 24,50 € con descuento
Idioma: castellano
Duración: 1 hora y 20 minutos sin pausa
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Jorge Pisa Sánchez