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Crítica teatral: Un reencuentro Inolvidable, en el Teatre Apolo

El pasado 22 de diciembre se estrenó en el teatre Apolo Un reencuentro Inolvidable, un homenaje-despedida nostálgico a Lita Claver la Maña, la reina del teatro de revista del Paralelo.

“Con este espectáculo, Lita Claver “La Maña” ha decidido poner fin a su larga carrera artística, de ahí el título de la obra. En ella Lita se reencuentra con los números que a lo largo de su carrera le han dado más éxito, reconocimiento y acogida por parte del público. También ha querido contar con la colaboración de Fernando Esteso con quien empezó a trabajar a los 8 años. Juntos nos ofrecen un número de los que hacían en aquella época.

La propuesta del teatre Apolo permite al público realizar un periplo nostálgico por el teatro de variedades “de antes”, en el que la Maña destacó, propietaria de un humor abierto y sin complejos, y en el que las constantes referencias sexuales y al humor grueso eran la norma. En esta ocasión está acompañada de Fernando Esteso, un amigo de aquellos de toda la vida, que pretende dotar al espectáculo de un reforzado aspecto familiar y humorístico.

Un espectáculo, sin embargo, que peca de poco innovador y de poseer algunos toques quasi-arqueológicos, teatralmente hablando. El show, tras una introducción biográfica, se organiza como un espectáculo de revista en el que cada actuación en solitario de la Maña y de Esteso está cosido con las actuaciones del Ballet Glamour Dance y las acrobacias aéreas del Dúo Acrobatic Pack.

Un reencuentro inolvidable_1Aunque, hasta aquí, todo podría parecer correcto, la realidad escénica no lo es tanto. Si bien la Maña mantiene su integridad tanto física, como interpretativa y de improvisación, el estilo de los sketchs han perdido una parte importante de su punch en la época en la que vivimos, por lo que acaban siendo solo digeribles para un público afecto a la incombustible artista, que es, por otra parte, el “target” al que va dirigida la propuesta.

Es seguramente el aislamiento sobre el escenario de los artistas y lo trasnochado de algunos gags lo que hace que la obra pierda enteros. Aún así Esteso se defiende correctamente con su tiempo asignado, re-interpretando sketchs del pasado como el archifamoso Coñac La Parra y temas musicales como Soy un vividor.

Una despedida, en resumen, dirigida al “público de la Maña” que quiera ver a la artista por última vez sobre los escenarios tras más 60 años en activo, y rendirle homenaje a una de las estrellas que hicieron brillar los teatros del Paralelo como El Molino y el Arnau. Una propuesta, también para los amantes de la nostalgia, a la que se suma un Fernando Esteso en formato “acompañante”. Absténganse, si un caso, todos los demás.

Un reencuentro Inolvidable” se representa en el Teatre Apolo hasta el 14 de enero de 2018.

Dirección: Ricard Ardèvol
Reparto: Lita Claver “La Maña”, Fernando Esteso, Dúo Acrobàtic Pack, Ballet Glamour Dance
Textos: Emilia Giménez, Fernando Esteso, Manel Veiga i Ricard Ardèvol
Coreografía: Marta Tomasa
Vestuario: Elimir Cruz
Sonido: Roger Guinot
Iluminación: Pendent
Producción: Era Produccions y Producciones Teatrales Luis Pardos

Horarios: web Teatre Apolo
Precio: desde 23€
Duración: 1 hora y 20 minutos
Idioma: castellano
NOTA CULTURALIA: 5,5
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Jorge Pisa

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Crítica teatral: Maldita fortuna, al Teatre Apolo

Maldita_fortuna

¿Heu imaginat mai com serien les vostres vides si tinguéssiu una fortuna amagada en un paradís fiscal? O millor encara: ¿heu pensat com reaccionarien els vostres amics i coneguts si sospitessin que sou rics? Francis Veber (El sopar dels idiotes) deuria fabular alguna vegada amb aquestes idees, i el resultat d’aquest exercici imaginari és Maldita fortuna, la darrera comèdia d’embolics signada per l’escriptor francès que ara arriba al Teatre Apolo de la mà del tricicle Paco Mir, un veritable expert en arrencar rialles que dirigeix un repartiment excel·lent encapçalat per David Fernández, aquí convertit en un pocapena que tan sols aspira a deixar de ser invisible a ulls del seu entorn més proper. Crítica amb el model econòmic que premia les aparences i sense grans pretensions, Maldita fortuna garanteix una bona quantitat de rialles a tot aquell que accepti participar del joc que proposa: riure’s d’un mateix i de l’ésser cobdiciós que, qui més qui menys, tots amaguem al nostre interior.

Fart de ser permanentment ignorat per aquesta societat materialista, Agustín Morillo (Fernández), un aturat de llarga durada amb greus problemes econòmics, creu trobar la manera de sortir del pou forjant-se una falsa identitat, la d’home ric amb un enorme patrimoni amagat a l’estranger i perseguit per Hisenda. Així, i un cop ha convençut per a la seva causa l’inspector Ernesto Caravaca (Carles Gilabert, capaç de mostrar una gestualitat sinistra que esdevé perfecta pel personatge), s’inventarà una inspecció amb què posarà en evidència la part més mesquina d’aquells que l’envolten: la decoradora del pis que custodia (Anna Gras-Carreño), la seva ex (Susanna Garachana) i el banquer que fins aquell moment es negava a donar-li un cop de mà (Pep Miràs). Gairebé sense adonar-se, el joc de Morillo deixa de ser una fantasia pueril i, poc a poc, en va perdent el control al mateix temps que comprova espantat com aquells diners ficticis el converteixen en un estrany objecte de desig –«¿Es que todo el mundo esconde un monstruo?», es pregunta en veure les reaccions d’aquells que l’havien deixat de banda en el seu infern particular–. Per sort, trobarà refugi en la seva veïna, Olga (Marta Capel), amb qui no haurà de fingir ser aquell que no és.

D’aquesta manera, entre crítiques a la crisi econòmica actual i al qüestionable art contemporani i oportunes reflexions sobre el gènere humà i l’amistat real, l’obra avança encadenant gags més o menys encertats (els cara a cara entre Fernández i Gilabert són els millors moments d’aquesta primera part) fins a la irrupció de Víctor Blasco (sensacional Toni Sevilla en el paper d’un milionari despreocupat i un pèl barrut), el padrí de Morillo que torna per capgirar la situació i descol·locar tothom, personatges i espectadors. A partir d’aquest moment, Maldita fortuna aconsegueix redreçar el seu camí per conduir la història cap a un final no exempt d’ironia vers els principals protagonistes d’aquesta bona comèdia, una aposta segura si cerquem una proposta teatral amb què riure una estona.

Maldita fortuna es representarà al Teatre Apolo a partir del 16 de març de 2015.

Autor: Francis Veber
Direcció: Paco Mir
Intèrprets: David Fernández, Pep Miràs, Carles Gilabert, Susanna Garachana, Marta Capel, Toni Sevilla, Anna Gras-Carreño
Escenografia: Paula Bosch
Il·luminació: Eudald Gili
Vestuari: Carlota Ricart, Maria Albadalejo
Regidoria: Olalla Calvo
Productora: VANIA PRODUCCIONS

Horaris: dimecres, dijous i divendres a les 20:30 hores; dissabte a les 18:00 hores i a les 20:30 hores; i diumenge a les 18:00 hores
Preu: de 15 € a 28 €
Idioma: català i castellà
Durada: una hora i quaranta minuts

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Escrit per: Robert Martínez

Crítica teatral: Cremats, en el Teatre Apolo.

cremats_2Nunca va mal, al menos eso creo yo, ir al teatro para ver una comedia, un lapso de tiempo en el que el espectador se olvida de sus penurias exteriores (al teatro) y se lo pasa en grande con los pequeños y grandes dilemas existenciales de aquellos que se agitan sobre el escenario. Si a esto le sumamos un texto cómicamente embarullado, situaciones propicias para arrancar al público continuas carcajadas y la presencia sobre el escenario de Guillermo Toledo, integrante durante varias temporadas del elenco de 7 Vidas, seguramente la mejor serie cómica producida en la televisión española, está todo preparado para asegurar el divertimento en el patio de butacas.

Mónica recibe una llamada de su marido, Jordi, que le dice que no lo espere para comer y, de paso, que la deja porque ha iniciado una relación con una alumna de la facultad. Mónica, desesperada, llama su suegra para que hable con Jordi y haga que se lo repiense. Mientras espera la llegada a casa de este, Mónica recibe la desagradable visita de Rashid, un criminal sin escrúpulos, que pretende robar todo lo que encuentre y, aprovechando la ocasión, abusar sexualmente de ella. Pero la situación da un vuelco cuando Mónica le hace una propuesta mucho más atractiva: ayudarla a matar a Jordi, para cobrar el seguro. El plan es perfecto y la venganza está servida”.

Cremats es una típica comedia de sofá, elemento muy presente en el escenario, en la que casi nada es lo que parece y donde todo está preparado para excitar las vísceras humorísticas del espectador a medida que avanza la representación: Una pareja en el punto de ruptura; una suegra metomentodo dispuesta a mediar en el asunto; un ladrón de pacotilla que se saca un sobresueldo como gigoló y una póliza de seguro que puede solucionar la vida de todos aquellos involucrados en la trama.

Cremats_1Peña Carulla construye, de esta forma, un texto de comedia clásico y vibrante preparado para hacer las delicias de todos. Si bien no todo acompaña como debiera a la intención del autor y director. Lo primero y primordial el casting, que solo acierta, de momento, en un 50%. A un lado tenemos a la pareja protagonista Mónica (Tilda Espluga) y Jordi (Guillermo Toledo) que no acaban de sacarle todo el jugo cómico a sus roles. Por otra parte hallamos a Isabel (Maife Gil) y Rashid (Isaac Alcayde) que aquí sí, y aunque como secundarios, proveen a la representación de los mejores gags y provocan las mayores explosiones de risa por parte del público.

A la obra además le cuesta arrancar, extendiéndose demasiado la introducción, aunque gana enteros a medida que la representación avanza para alcanzar un torbellino final arrebatador. Les puedo asegurar que he presenciado pocas tramas cómicas tan embrolladas y con tantos giros como los que nos ofrece Cremats. Un texto de ingeniería vodevilesca escrito por Peña Carulla, al que él mismo como director no parece saber sacarle toda la química necesaria. Algo que puede y debe mejorar con el avance de las representaciones. Por otro lado la acción toca el tema de la enfermedad y de la muerte de una forma algo superficial, que sin duda puede rozar la sensibilidad íntima de algunos espectadores. Algo que habla tanto a favor como en contra de la obra.

Cremats es una buena comedia de situación, aunque podría serlo mejor. Peña Carulla y el elenco de la obra tienen los recursos necesarios para sacarle mucho más a un texto de comedia a veces brillante. De momento debemos quedarnos con una comicidad algo desbravada, salvada en gran parte por un texto muy acertado, un desarrollo in crescendo y una actuación de secundarios que proveen a la obra de gran parte de su punch humorístico.

Cremats” se representa en el Teatre Apolo hasta el próximo 22 de febrero de 2015.

Dramaturgia y Dirección: Roger Peña Carulla
Reparto: Tilda Espluga, Guillermo Toledo, Maife Gil e Isaac Alcayde
Diseño de Escenografía: Carles Pujol
Diseño de iluminación: Raúl Martínez
Diseño de vestuario: Eulàlia Miralles

Horarios: de miércoles a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:00 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: 15 – 24 €
Idioma: catalán y castellano
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Jorge Pisa

Crítica teatral: La ratonera, en el Teatre Apolo

LaRatonera

Tras sesenta y dos años representándose en los escenarios londinenses de forma ininterrumpida, La ratonera se ha convertido en un caso excepcional: ninguna otra obra ha conseguido mantenerse en cartelera tanto tiempo y con tanto éxito de público, y ya es un aliciente más para visitar la capital inglesa. Con estos excelentes antecedentes era de esperar que llegara a nuestra ciudad una adaptación de este clásico policíaco ideado por Agatha Christie en 1952, y ha sido el Teatre Apolo quien ha apostado por la versión realizada por Víctor Conde, un montaje respetuoso con el original que ya se vio en Madrid y que, tras renovar su reparto, llega a Barcelona con la intención de convencer a los aficionados al género que la reina del misterio siempre es una apuesta segura.

La ratonera comparte el esquema argumental que utilizaba habitualmente la célebre escritora inglesa: un grupo de personas quedan atrapadas en un lugar (en este caso la mansión Monkswell, en otras ocasiones fueron el Orient Express, la Isla del Negro o un barco de crucero por el Nilo), la sospecha de que entre ellos se halla un asesino y la certeza de que alguien morirá; además, todos los personajes tienen motivos para ser el homicida, pero en sus confesiones ninguno será sincero y tratarán de inculpar al resto al mismo tiempo que proponen un estéril juego deductivo al espectador, quien siempre estará a merced de la genial voluntad de Christie.

De este modo, el matrimonio Ralston (Mariona Ribas y Aleix Rengel) inaugura una mansión de aire victoriano –espléndida escenografía de Ana Garay– transformada en hostal al que, poco a poco, irán llegando una serie de personajes pintorescos (atención a la irrupción de Paravicini, a quien da vida un magnífico Xavier Bertran) en busca de refugio al mal tiempo invernal. Muy pronto una llamada de la policía les alertará sobre un asesino que podría estar merodeando los alrededores, un serio aviso que provocará el nerviosismo en cada uno de los habitantes de la mansión, inquietud que dará lugar al terror cuando comprueben que la nieve les ha dejado irremediablemente incomunicados, como si aquellas paredes fueran una siniestra ratonera. Nadie confía en nadie, todos parecen ocultar algún secreto perverso, todos responden con evasivas a las preguntas del sargento Trotter (excelente Ferran Carvajal), cualquiera podría ser la próxima víctima o el criminal que la policía está buscando. Así, y con la melodía de la canción “Tres ratones ciegos” siempre presente, los personajes se prestarán a una minuciosa reconstrucción de los hechos.

Y el resultado es un montaje imprescindible para todo aquel que pasó horas y horas releyendo las novelas de Agatha Christie, mérito por supuesto de su director, Víctor Conde, que supera con buena nota el difícil reto de adaptar una de sus obras conservando la atmósfera de misterio que hábilmente transmitía en sus historias. A su buen hacer con los actores –meros ratoncillos acorralados que realizan paseos coreografiados por el salón como autómatas de mirada perdida y exentos de voluntad– hay que sumar su acierto al mantener el ritmo pausado planteado originalmente por Christie a pesar de que, hoy día, el público está acostumbrado a tramas más aceleradas. Además, Conde juega con la música para acentuar el dramatismo de la historia a su conveniencia, y utiliza de forma elegante la iluminación, un recurso siempre al servicio de la acción y con resultados verdaderamente hermosos, todos ellos elementos que nos harán disfrutar, una vez más, del siempre infalible ingenio de la dama del misterio.

“La ratonera” se representará en el Teatre Apolo del 5 de marzo al 30 de marzo de 2014.

La ratonera” de Agatha Christie PRORROGA sus funciones en el Teatre Apolo hasta el 1 de junio de 2014.

Autora: Agatha Christie
Dirección: Víctor Conde
Intérpretes: Mariona Ribas, Ferran Carvajal, Aleix Rengel, Xavier Bertran, Anna Gras-Carreño, Santi Ibáñez, Joan Amargós, Isabel Rocatti
Escenografía y vestuario: Ana Garay
Iluminación: Carlos Alzueta
Música: Marc Álvarez
Peluquería y maquillaje: Toni Santos
Fotografía: Javier Naval

Horarios: miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas, sábado a las 18:30 y a las 21:30 horas, y domingo a las 18:00 horas
Precio: de 24 € a 28 €
Idioma: castellano
Duración: dos horas, con un descanso de 10 minutos

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Escrito por: Robert Martínez

Crítica teatral: El sopar dels idiotes, en el teatro Apolo.


El pasado 14 de septiembre inició sus representaciones en el teatro Apolo la nueva versión de El sopar dels idiotes, dirigida por Juan José Afonso, versionada por Josema Yuste e interpretada por David Fernández, Edu Soto y Santi Ibáñez.

Una comedia de enredos “de idiotas” que ya se representó en Barcelona en el año 2002 en el teatro Condal, con una versión dirigida por Paco Mir e interpretada por  Alex Brendemühl, Carlos Heredia, Cati Solivellas y Enric Ases y que nos narra las enojosas consecuencias que pueden causar la vanidad y la arrogancia de aquellos que por su situación social, económica o cultural se consideran más que los otros.

La obra nos presenta en esta ocasión a Edu Soto, un engreído y exitoso editor que organiza semanalmente con sus amigos esnobs una cena a la que son invitados algunos especímenes del género idiota, que amenizan la velada con sus estupideces, en algunos casos supina. Nuestro editor ha convocado a su “candidato a idiota” en su propia casa antes de ir al lugar de la cena, pero la lumbalgia le impide asistir al esperado evento. Este percance de última hora no le permite avisar a su candidato antes de que éste salga de su casa, por lo que el encuentro entre ambos será inevitable. Y es aquí donde comenzarán todos los problemas para Edu Soto, o lo que es lo mismo, dará inicio un recital de idioteces y gansadas que llegarán a afectar, incluso, a la vida personal del anfitrión.

Edu Soto y David Fernández han hallado una obra que les va como anillo al dedo y que les permite reinterpretar todo el registro de gags que les hicieron famosos a las órdenes del televisivo Andreu Buenafuente. Bueno puntualicemos un poquito esto ya que no es del todo cierto. En El sopar dels idiotes Edu Soto encarna el personaje más serio y formal, el del engreído editor, mientras que David Fernández vuelve a interpretar un tipo de personaje al que nos tiene acostumbrados (Gilipolles, Chiquilicuatre…) y en el que el actor se siente mucho más que cómodo.

El encuentro entre el editor y su candidato a idiota comportará toda una serie de equívocos y traspiés que llevarán a la obra y al público a una espiral de risas y de sonoras carcajadas que irán “in crescendo” a lo largo de la representación y que es, sin duda alguna, el mejor activo de la obra. Posiblemente no se pueden cometer (dentro de la ficción de la representación, claro está) más errores y estupideces de las que nos muestra la obra, en la que se colgarán el broche de oro David Fernández y su compañero de trabajo en la delegación de Hacienda, apellidado Fernández, interpretado por Santi Ibáñez.

Por tanto, y como pueden llegar a esperar, las interpretaciones tienen un carácter muy humorístico, algo indispensable en este tipo de comedia y muy propio de sus intérpretes. El sopar dels idiotes es un vodevil actualizado repleto de idiotismo, insensibilidad, esnobismo y estupidez humana (que de ésta hay mucha, tanto dentro como fuera de la representación) e incluso de frikismo (espectaculares las continuas referencias a las maquetas de grandes monumentos construidas por el idiota y los nombres o títulos que éste les pone), regado en su trama final por unos gramos de moralina que nos harán reflexionar sobre quién es verdaderamente más idiota, el que se lo hace o el que cree que no lo es.

Teniendo todo esto en cuenta ya saben cual es el plato que les espera en este menú de idiotas: una comedia sobre idiotas (que no de idiotas) que parece haber sido hecha para el lucimiento de sus dos actores principales, Edu Soto y David Fernández, que, si eso es lo que buscan, no les defraudará.

El sopar dels idiotes” se representa en el Teatre Apolo desde el 14 de septiembre de 2011.

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Autor: Francis Veber
Dirección: Juan José Afonso
Versión: Josema Yuste
Traducción: Gerard Florejachs
Reparto: Edu Soto, David Fernández, Santi Ibañez, David Ramírez, Claudia Cos y Anna Gras-Carreño
Escenografía: Ana Garay
Iluminación: Carlos Alzueta
Música: Marc Álvarez
Producción: Nearco Producciones, Olympia Metropolitana y Cobre Producciones

Horarios: miércoles y viernes a las 21:00 horas; jueves a las 18:00 y a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:30 y domingos a las 18:30 horas.
Precio: de 18 a 27 €

Idioma: catalán
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez