Archivo de la etiqueta: Festival Grec

Crítica teatral: Jo mai, en el CCCB.

Jo+mai+C2A9Helio+RegueraQue el teatro es diverso es una obviedad como decir que la vida es diversa. Y una muestra de ello nos la proporciona el Grec con la programación de Jo mai, una performance poético-teatral que nos habla de la juventud, del mundo en el que vivimos y de la capacidad de fracasar que posee el espíritu humano.

La sinopsis del espectáculo es, como veréis, algo liquida. Tres antiguos colegas de instituto, aún jóvenes, se reencuentran por las calles de una ciudad cualquiera, cada uno de ellos propietario de su propio infierno vital: el primero, Frank, con una infancia marcada por el maltrato; el segundo, Maxi, con problemas mentales que le acometen en forma de un ruido mental infernal que combate tocando música; el tercero, Isi, que no ha encontrado su sitio en el mundo y avanza en él a tientas. Todo puede cambiar con el proyecto, compartido por todos, de reflotar el bar de la madre de uno de ellos, llamado muy acertadamente Bar Amparo, un lugar al que llamar hogar y que permita afianzar las vidas de todos ellos. El encuentro con Julia, una chica que sufre los maltratos de su novio, puede poner en peligro la realidad creada por los tres amigos.

Iván Morales, autor y director de la pieza, nos presenta una performance teatral que sigue los pasos de su anterior obra Sé de un lugar, esto es, una disposición escénica que rompe la estructuración y las barreras habituales del teatro con una reflexión sobre la existencia cada vez más líquida que guía las vidas de las generaciones más jóvenes, y de las no tan jóvenes también. Y todo ello acompañado de música, un elemento importante en las obras de Morales. Si en Sé de un lugar se nos planteaba las dificultades afectivas y existenciales que vivían Béré y Simó, adornadas con un torrente poético y sentimental, en Jo mai el marco de referencia se amplía para abrazar a un grupo de jóvenes amigos a los que la vida no les ha deparado, por distintas razones, la suerte/éxito (tachen un concepto u otro a su gusto) por ellos deseado. El desencuentro vital es el mismo, aunque vestido con diferentes ropajes, un hecho este que universaliza la cuestión tratada en el espectáculo.

2089748-770x513Morales mantiene su apuesta por las jóvenes promesas de la interpretación con experiencia en el cine, el teatro y la televisión. Si en Sé de un lugar ya contaba con Xavi Sáez, en Jo mai incorpora a Marcel Borràs, a Oriol Pla y a Àlex Monner, este último la que parece la estrella más reluciente en los media catalanes en la actualidad. En el bando femenino Laura Cabello da la réplica a tanta testosterona junta con una actuación mesurada y creíble, con la que da vida, como no, a una chica maltratada por la vida y por la pareja, un ejemplo de lo actual de la propuesta.

Y de eso se trata. El espacio que acoge el montaje es el CCCB, y seguramente no se podría haber escogido un escenario mejor. Morales insiste en deconstruir la experiencia escénica habitual y acercarla todo lo posible al público, joven en este caso, como lo era el que abarrotaba el palco de butacas. La performance rompe los límites entre el escenario y el público, como ya lo hacía en Sé de un lugar. Las sillas delimitan un espacio central que es donde se representará la mayor parte de la acción, aunque a menudo los actores se mezclarán e interactuarán con el público, convirtiendo, en parte, el teatro en una experiencia compartida.

Morales persevera en su visión del teatro como un lugar en el que el público puede ver una representación teatral, compartir su experiencia con los otros e ir más allá. Un objetivo loable aunque a veces se corre el riesgo de alcanzarlo tan solo a medias, estirando en demasía un concepto, el teatral, para que abrace formas y conceptos que no son suyos. Parece, sin embargo, que Morales, de la mano de Cia. Prisamata, consigue su objetivo de trascender el teatro como teatro y alcanzar una experiencia escénica global, actual, contemporánea (y ahí creo que está la clave de todo), cercana y juvenil, si hemos de juzgar por el rango de edades del público presente y por la amplia y ostentosa ovación final que obtuvo la performance escénica.

El Grec, el CCCB y Morales se suman un punto en lo que a generación de públicos respecta y a su fuerza de llegada a una nueva realidad social que busca un teatro diferente o, como he dicho antes, una experiencia teatral distinta a la convencional que les hable de cara a cara, sin mentiras (o las menos posibles) y que les diga cosas que les interese, cercanas a su experiencia diaria en un mundo que cambia cada segundo y que pretende que todo lo demás se transforme siguiendo el ritmo por él impuesto.

Jo mai” se representa en el espacio de teatro del CCCB del 25 al 28 de julio de 2013.

Autoría: Iván Morales
Dirección: Iván Morales
Reparto: Marcel Borràs, Àlex Monner, Oriol Pla, Laura Cabello y Xavi Sáez
Movimiento: Joana Rañé
Dirección musical: Helio Reguera (NITCH)
Dramaturgia: Anna Alarcón
Diseño de iluminación: Raimon Rius

Horario: 20:00 horas
Precio: 16 € (entradas agotadas)
Duración: 120 minutos
Idioma: catalán y castellano

Crítica teatral: George Kaplan, en la Sala Beckett.

George_Kaplan_en_la_Sala_Beckett_de_Baracelona_Festival_GrecSi les he de ser sincero una de las propuestas del Grec que más me ha interesado este año ha sido George Kaplan, representada en la Sala Beckett, una obra de Frédéric Sonntag que con un toque juvenil y espontaneo nos habla de la comunicación, de los intentos de comunicar y de las tentativas de apropiarse de la información y retorcerla con el objetivo de favorecer intereses privados. En resumen, una obra inserta inteligentemente en el gran debate que ha generado el desarrollo de la comunicación propiciado por los avances tecnológicos, y la potenciación de los sesgos y filtros que sufre la información “objetiva” que consumimos a diario a través de los medios de comunicación convencionales, internet y de un cada vez mayor número de dispositivos.

George Kaplan nos habla de todo ello y la hace de una forma eficaz e inteligente, algo que se ha de agradecer a su autor Frédéric Sonntag y a la producción de la Sala Beckett. La obra está dividida en tres escenas relacionadas entre sí por un nexo que no es otro que el nombre propio que da título a la obra, George Kaplan, que hace referencia al film Con la muerte en los talones, uno de los grandes clásicos dirigidos en el año 1959 por Alfred Hitchcock y que narraba las intrigas que experimentaba Roger O. Thornhill (Cary Grant) al ser confundido con George Kaplan, una identidad falsa utilizada por la CIA en una investigación de contraespionaje.

Esta excusa permite a Sonntag presentarnos las citadas tres escenas: la primera la de un grupo vinculado al movimiento 15M llamado George Kaplan que pretende, aunque sin demasiado éxito, crear un movimiento de contestación social, económica y política a nivel mundial; la segunda nos traslada a la sede de trabajo de una organización en la que diversos guionistas y un novelista están trabajando en la creación de una trama construida a partir de un nombre clave, George Kaplan; finalmente en la última escena un grupo de poder al estilo Bilderberg intenta apoderarse o más bien de adaptar una amenaza comunicativa inminente llamada George Kaplan, para utilizarla como arma o cortina de humo con la que impulsar sus propios intereses.

kaplan 12La obra adopta el estilo de una tragicomedia, una obra de carácter realista que reflexiona sobre la comunicación y el uso de la información que hacemos cada uno de nosotros y, claro está, también las grandes organizaciones y grupos de presión. En ella la primera escena, la más cómica, nos muestra el esfuerzo infructuoso de un grupo activo de base indignada para llegar a un mínimo de consenso para desarrollar su proyecto revolucionario. Impagables algunas de las situaciones que nos recuerdan, sin duda, las imágenes del 15M y sus inacabables asambleas que llevaba o han llevado a más bien poco. Algo descriptivo de un movimiento en fase de configuración pero que parece preñado de futuro.

Por el contrario la segunda y sobre todo la tercera escena nos advierten del peligro que corre el mundo debido a las ansias y a los ingentes medios a disposición de los grupos de poder que les permiten apropiarse y hacer fluir la información para controlar, de hecho, nuestra percepción de la realidad. Una amenaza que tiñe cada vez más de oscuridad la información que nos llega a través de los medios de comunicación.

El objetivo se consigue con un texto contundente y actual en el que están presentes los miedos y la desconfianza del propio autor, que consigue hacer llegar al público. A ello ayuda un montaje ágil en el que una gran mesa de reunión y algunos pocos complementos más modelan una realidad escénica en constante mutación y unos actores que de forma camaleónica van adoptando diversas personalidades y roles a lo largo de la representación. Cada uno de ellos tiene su momento para mostrar ya sea su veteranía, este es el caso de Jordi Figueras o Sandra Monclús, o su frescura y sus capacidades, como en el caso de Sara Espígul, Borja Espinosa o Francesc Ferrer, lo que conforma una actuación coral de primera.

George Kaplan nos plantea una cuestión árida y problemática relacionada con la comunicación y con los flujos de información, una cuestión que sin duda da forma a la era digital en la que vivimos, y que si bien posibilita grandes logros en todos los ámbitos también permite la usurpación y el dominio por parte de aquellos con menos escrúpulos pero mayores posibilidades. Un acierto sin duda de la Sala Beckett y del Festival Grec y un éxito basado en lo actual e idóneo de la temática que aborda y que si lo pensamos bien nos afecta a todos, de una forma u otra.

George Kaplan” se representa en la Sala Beckett del 4 al 28 de julio de 2013.

Autor: Frédéric Sonntag
Traducción: Carles Batlle
Dirección: Toni Casares
reparto: Sara Espígul, Borja Espinosa, Francesc Ferrer, Jordi Figueras y Sandra Monclús
Escenografía: Luis Martí y Paula Bosch
Vestuario y caracteritzación: Gimena González
Iluminación: Luis Martí
Espacio sonoro y visual: Ramon Ciércoles y Mar Orfila
Producción: Sala Beckett/Obrador Internacional de Dramatúrgia, Grec 2013 Festival de Barcelona y Theater Konstanz (Alemania)

Horarios: de martes a sábado a las 21:30 horas; domingos a las 18:30 horas.
Precio: 20 €
Duración: 1 hora y 35 minutos
——

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Hate Radio, en el teatre Lliure.

HateRadio_HAU2-15.5.12__MG_2335_DanielSeiffert(c)_75Ayer asistí al estreno de Hate Radio en el Teatre Lliure, un proyecto teatral diferente y extraño en relación a la práctica teatral propia de la ciudad de Barcelona. Una obra de teatro/documental que reconstruye la sesión de un programa de la radio ruandesa RTLM (Radio Télévision Libre des Mille Collines) que alentaba el genocidio tutsi en Ruanda a mediados de los 90. Un espectáculo en muchos aspectos aterrador que permite al público ser testigo del estado de crueldad y de salvajismo al que el mal uso de la comunicación puede abocar a un país, una nación o una etnia y de los peligros que conllevan las más de las veces la paranoia política y social.

Les puedo asegurar que Hate Radio es un espectáculo intenso e impetuoso y también les puedo decir que el efecto que puede generar en el espectador es arrollador. Les explico: el escenario central del Lliure está ocupado por un cubículo rectangular sobre cuyas paredes aparecen enfocadas las imágenes, mudas inicialmente, de actores que encarnan a testimonios de la masacre étnica que sufrió Ruanda en el año 1994. Una vez relatadas algunas de las atrocidades cometidas las cortinas del cubículo se alzan para dejarnos ver una instalación que reproduce el estudio de radio de la RTLM, el medio de comunicación que vehiculó uno de los genocidios más aterradores de finales del siglo XX.

La obra reconstruye una sesión radiofónica de lo que podía ser un día cualquiera de los 100 que duró la masacre y en el que se produjeron más de 800.000 asesinatos. Les he de decir que Hate Radio es un espectáculo duro, ya que no pretende ser políticamente correcto ni hablar con medias verdades. Hate Radio es una obra que se podría considerar como un testimonio empírico, un memorial, sobre el escenario. Tras él se encuentra el International Institute of Political Murder, “un colectivo creado en el año 2007 que reconstruye sobre el escenario hechos históricos y los hace accesibles al espectador“. Espectáculos memoriales previos a este han sido Las últimas horas de Elena i Nicolaie Ceausescu o Los juicios de Moscú.

HateRadio_HAU2-15.5.12__MG_2243_DanielSeiffert(c)_32El espectáculo, para conseguir una mayor veracidad, se representa en los idiomas en los que radiaba la RTLM, esto es, en una mezcla de francés y kiñaruanda, la lengua mayoritaria hablada en Ruanda. Los espectadores por su parte, siguen el espectáculo a través de unos auriculares, cedidos por el propio teatro, y de subtítulos en catalán, situados en la parte superior del cubículo.

Detrás y previo a la exhibición de la que seremos testigos a lo largo de dos horas se halla un minucioso estudio y recopilación de material histórico, trabajo de archivo y entrevistas con testigos y supervivientes que permiten realizar una memorial respetuoso, aunque siempre subjetivo, en relación a los hechos históricos. Una representación y un cuidado esmerado en reproducir una emisión radiofónica que hace que el espectador se traslade al lugar y a la época del conflicto y que experimente en sus propias carnes, aunque desde una cultura y un contexto diferente, la realidad de aquel entonces, y de cómo un medio de comunicación, en este caso una emisora de radio, pudo no tan solo dar pie sino ponerse al servicio de una matanza que destrozó centenares de miles de familias y que, recuerden, llegó a nuestros hogares a través de otro medio de comunicación, la televisión.

El memorial Hate Radio nos permite ser conscientes no solo de un hecho concreto, en este caso la matanza que vivió Ruanda a mediados de los 90, sino que también nos posibilita iniciar un debate sobre el peligro que pueden comportar medios de comunicación que esconden intereses ocultos tras sus programas informativos o de entretenimiento, y digo esto en un país en el que la libertad de la que presuntamente gozaban la prensa y otros medios de comunicación ceden cada vez más a los intereses de los grandes grupos comunicativos y económicos y en el que llegamos a ver, a leer y a oír barbaridades que se defienden tras una titulación de periodismo o un certificado de tertuliano que permite, como arte de magia, opinar sobre cualquier cosa en una realidad marcada por la audiencia y el impacto comunicativo.

Como les decía Hate Radio es un espectáculo duro, tan duro como la realidad misma, que solo se representará tres días sobre el escenario del Lliure, esto es, hasta el próximo viernes 19 de julio. Les aseguro que lo que verán, si al final deciden asistir a alguna de sus representaciones, será difícil de olvidar.

Hate Radio” se representa en el Teatre Lliure Montjuïc del 17 al 19 de julio de 2013.

Autoría: Milo Rau
Intérpretes: Afazali Dewaele, Sébastien Foucault, Estelle Marion, Nancy Nkusi y Diogène Ntarindwa (Atome)
Dramaturgia: Milena Kipfmüller
Dramaturgia y gestión conceptual: Jens Dietrich
Escenografía y vestuario: Anton Lukas
Puesta en escena: Milo Rau
Diseño de sonido: Jens Baudisch
Vídeo: Marcel Bächtiger
Producción: Milena Kipfmüller
Producción ejecutiva local: Velvet Events
Asistencia: Mascha Euchner-Martinez
Figuración: Pedro Gutiérrez

Horario: 20.30 h
Precio: 30 €
Duración: 110 min
Idioma: Espectáculo en francés y kiñaruanda con subtítulos en catalán
——

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: La banqueta, en el Teatre Poliorama.

cartell882.384Si bien parece que este año no han predominado en la programación del Festival Grec las comedias, el teatre Poliorama ha concentrado sobre su escenario dos de las más destacadas. Si a principios de esta semana reseñábamos en Culturalia Tots fem comèdia, ahora le toca el turno a La banqueta, la obra que completa la programación humorística del teatro situado en la acera derecha de las Ramblas de Barcelona (si nuestro punto de referencia es, claro está, plaza Cataluña y dirigimos nuestra mirada hacia el mar).

La banqueta, escrita por Gérald Sibleyras, dirigida por Paco Mir (uno de los tres miembros de Tricicle) e interpretada por Ricard Borràs y Pep Ferrer nos introduce en el mundo de la cultura y más concretamente en el día a día de dos afamados concertistas de piano que están preparando su gira internacional por Japón en una idílica y tranquila localidad de los Alpes italianos. Lo que en un principio parece ser el lugar perfecto para que ambos alcancen lo mejor de sí mismos se convertirá, con el paso de los días, en una estancia desastrosa en la que la crisis de confianza y de creatividad que viven los dos artistas se verá materializada en la continua y misteriosa disminución de la banqueta compartida que utilizan para dar los conciertos, un síntoma claro de que la relación creativa entre ambos se está deteriorando.

La comedia, estrenada en el Poliorama el pasado 25 de junio, nos presenta la relación personal y profesional de dos artistas centrándose en los ingredientes más esnobs y afectados de sus respectivas personalidades: la de Pau (Pep Ferrer) centrada en su inseguridad como integrante del dúo interpretativo y sus ansias de abandonarlo todo por una vida más sencilla, y la de Vladimir (Ricard Borràs) una mentalidad perfeccionista e individualista que necesita un amplio espacio propio para respirar.

Por el camino la comedia de Sibleyras nos habla del mundo de la cultura y de los profesionales que se dedican a crearla y hacérnosla disfrutar a través de sus dotes, en este caso frente al piano, y de las personalidades que se edifican alrededor de los artistas, muchas veces artificiales y arrogantes, de aquellas que a las personas de a pie les gusta contemplar mecidas en el alma de sus artistas preferidos y mitificados.

labanqueta-43-9771La banqueta es un continuo de risas y carcajadas que nacen de la confrontación entre las contradictorias personalidades y las fobias respectivas de los dos pianistas, que aunque constituyen “el cemento y las piedras” del arte que interpretan intentan imponerse el uno al otro y demostrar continuamente quién de los dos es el mejor. En definitiva un humor basado en la chispa, en la ironía y en el cinismo de dos artistas que se creen mejores de lo que en verdad son.

Un humor que nace, también, de un texto magistralmente cómico, de la interpretación “solista” de ambos actores, un acertado Pep Ferrer y un magnífico Ricard Borràs, y de la maña de un director, Paco Mir, que permite brillar tanto al texto como a los actores que lo interpretan, dando de nuevo muestras de su concepción del humor actoral y gestual, propia de uno de los integrantes de Tricicle.

De esta forma el Poliorama nos ofrece durante este mes de julio una sesión doble de humor (Tots fem comèdia y La banqueta) que nos permite olvidarnos de los problemas que nos acucian en nuestra existencia diaria, y distribuye dosis a discreción de risas e ingenio cómico. Si escogen esta última propuesta, La banqueta, les aseguro que no se arrepentirán!!

La banqueta” se representa en el Teatre Poliorama del 25 de junio al 31 de julio de 2013.

Autor: Gérald Sibleyras
Traducción: Ricard Borràs
Adaptación y dirección: Paco Mir
Reparto: Ricard Borràs y Pep Ferrer
Diseño de escenografía: Paula Bosch
Vestuario: Anna Güell
Diseño de iluminación: Justo Gallego
Producción: BOTARGA y VANIA

Horario: martes a las 21:00 horas; jueves, viernes y sábado a las 22:45 horas y domingo a las 20:00 horas.
Martes 16 y 23 de lulio la función es a las 22:45 horas
Miércoles 31 de julio la función será a las 21:00 horas
Precio: 19 €
Duración: 75 minutos
Idioma: catalán

Crítica teatral: Tots fem comèdia, en el Teatre Poliorama.

TFC-no-logos-b1Si ayer reseñábamos El veneno del teatro, un drama trágico y lúgubre que reflexionaba sobre la ficción y la realidad en el teatro, hoy nos toca hablar sobre Tots fem comèdia, una comedia, valga la redundancia, que recapacita sobre el cine y las vidas de los profesionales que se dedican a él. Una obra escrita y dirigida por Joaquim Oristrell e interpretada por Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives, Joan Vives i Nausicaa Bonnin.

Y quien mejor para hablarnos de la intensa y algo turbulenta vida de un director y un guionista de cine afamados que Oristrell, que sobre sus espaldas atesora una amplia y exitosa experiencia tanto de lo uno como de lo otro, y que colabora en sus proyectos con Rañé y Bosch desde el año 1988 y 1996 respectivamente. El resultado no puede ser otro que una comedia bien trabajada y resultona con algunos momentos hilarantes y con un toque de introspección generacional.

La obra inicia su recorrido en el presente en el que un director de cine de éxito (Bosch) y su inseparable guionista (Rañé) irrumpen en el piso en el que viven sus respectivos y enamorados hijos, Peter Vives i Nausicaa Bonnin. Los sufridos padres han concertado una entrevista con una productora para presentarle su nuevo guión, aunque, y debido a la esclavitud de los nuevos tiempos y las nuevas formas, se lo han presentado como una propuesta de sus hijos, a los que quieren utilizar como director y guionista “de paja” para poder hacer realidad su proyecto: filmar su nueva película, la que les devolverá la fama perdida hace tiempo. Aunque sus hijos, con los que no mantienen una buena relación, tienen sus propias ideas y se aprovecharán de la situación para reelaborar el proyecto con ideas nuevas y actuales y dejar, así, constancia del rechazo hacia sus respectivas figuras paternas.

2013_6_26_8pxl6iQ1PGztxeEy6lsp74Una trama ya de por sí complicada, con un formato inicial algo parecido a un vodevil, aunque después no lo sea, que permite a Oristrell hacer un viaje por la vida algo anárquica y llena de desaciertos de dos profesionales de éxito del cine, ¡en el pasado!, que no han sabido gestionar sus vidas privadas, siendo abandonados por la misma mujer, la actriz principal que interpretaba sus películas, y que han demostrado muy poca destreza en la relación familiar con sus hijos. Tots fem comèdia es, así, una comedia generacional sobre aciertos y desaciertos y sobre la voluntad de aquellos que han alcanzado una edad respetable, de aprovechar la última oportunidad que se les presentan en la vida, aunque tengan que remover cielo y tierra.

Para ello Oristrell ha echado mano de dos de sus actores de “confianza” sobre la actuación de los cuales desarrolla el factor comedia de la obra. Imagínense a Bosch, expansivo él, y Rañé, más tímido y acomplejado, juntos y necesitados de su ayuda mutua para recuperar el aplauso del público pero enfrentados por el amor de una mujer y por el reconocimiento de su trabajo. Toda una mina de gags y humor que se mantiene activa hasta el mismo final de la representación.

La obra se estructura en dos líneas temporales diferente: la primera se sitúa en el presente con Bosch y Rañé forzando a sus hijos para que interpreten sus papeles asignados en la propuesta con la productora. La segunda línea es creada a través de continuos flashbacks que nos muestran la vida del director y el guionista de cine, y en la cual veremos todo lo que ha ido ocurriendo para llegar a la situación actual. Dos líneas de tiempo en las que se harán continuas referencias al cine y a sus estrellas, también con un tinte humorístico general.

Por si se me lo olvidaba, Tots fem comèdia es también un musical donde tanto Bosch, como Rañé, Vives i Bonnin interpretan siete canciones, acompañados por Juan Vives al piano, temas sencillos que le dan un poco de glamour cómico al espectáculo.

Tots fem comèdia es una propuesta también sencilla y asequible para olvidarnos del calor que ahora sí comienza a apretar en Barcelona, y para hablarnos sobre la amistad, el amor, la paternidad y el cine, un coctel que en manos de Oristrell se convierte en una piñata repleta de humor e ingenio.

Tots fem comèdia” se representa en el Teatre Poliorama del 3 al 28 de julio de 2013.

Autor y director: Joaquim Oristrell
Interpretación: Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives y Nausicaa Bonnin
Música, canciones, dirección musical e intérpretes: Joan Vives
Escenografía: Llorenç Miquel
Vestuario: Miriam Compte
Diseño de iluminación: Ignasi Morros
Caracterización: Toni Santos
Fotografía, audiovisuales y 3D: Daniel Escalé
Producción: Grec 2013 Festival de Barcelona y Anexa

Horarios: de martes a viernes a las 20:45 horas; sábados a las 18:00 y a las 20:45 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: 25 – 29 €
Duración: 1 hora y 30 minutos
Idioma: catalán

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica musical: Recital Una veu per a la Sibil·la, de Maria del Mar Bonet.


El pasado 4 de julio Maria del Mar Bonet actuó en el escenario del Teatre Grec de Barcelona, presentando su adaptación de el Cant de la Sibil·la, declarado el año pasado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un canto litúrgico medieval del siglo X que se representa cada año en la noche de Navidad en gran parte de las iglesias de la isla de Mallorca.

Una celebración que permitió a los espectadores que asistieron al concierto volver a gozar de la magia, de la voz y del encanto de “la Bonet”, todo un lujo acompañado, como no de un escenario sin par en la ciudad de Barcelona.

Una noche casi perfecta, y utilizo el “casi” porque en este mundo nada puede llegar a ser perfecto del todo. Maria del Marc Bonet se instaló en el escenario acompañada de su formación habitual de músicos y sin demasiados cumplidos, algo habitual en la cantante, inició un recital que, además de incluir la adaptación de “El cant de la Sibil·la” hizo un repaso por parte del repertorio isleño, punteado por la interpretación de algunos de sus éxitos, los cuales el público recibía con una ovación compartida que acompañaba los primeros acordes de cada tema y que finalizaba con un solemne e imponente aplauso final.

Temas como Penyora (Lluís Llach) Blau i sol de roses blanques (Blai Bonet y Antoni Parera Fons), La dansa de la primavera (Maria del Mar Bonet y Gregorio Paniagua), Des de Mallorca a l’Alguer (Albert Garcia /Popular Sarda), tots dos ens equivocàrem (Isidor Marí y Zülfu Livaneli) o Mons apart (Bruce Springsteen) fueron los encargados de delimitar un recorrido musical idóneo para una fresca noche de principios de julio.

Y es que (perdón, pero este inicio de parágrafo no me gusta y lo cambiaré por algo así como La música de…). La música de Bonet nos traslada con su voz a los rincones más sentimentales y conmemorativos de nuestras almas. Sus temas evocan la tierra; la sensualidad de la voz; el folclore (en el buen sentido de una palabra a veces lacerada por los usos y los sub-usos que se hacen de ella); la resistencia de la memoria ante el olvido impuesto por las exigencias de lo nuevo; la historia; el frescor recalentado del tomillo y del romero y del Mediterráneo y de la supervivencia exhausta de sus pobladores (hombres y mujeres, animales y plantas) decididos a perdurar en el tiempo sean cuales sean las condiciones.

Ya sabía yo, y disculpen de nuevo, que la reseña del recital se me iba a encaminar, un poco al menos, hacia lo poético, pero no he podido evitarlo, teniendo en cuenta que la voz de “la Bonet” se entremezclaba con uno de los escenarios más bucólicos y líricos de que dispone Barcelona, el Teatre Grec, y que obliga al espectador, aún sin quererlo, a realizar un viaje en el tiempo para revivir la sensación que los antiguos griegos experimentarían a la hora de deleitarse, por ejemplo, con la representación de las tragedias de Eurípides o las comedias de Aristófanes. Toda una experiencia musical que une lo antiguo con lo moderno, lo viejo con lo nuevo y la tierra con el cielo.

—————————-

Escrito por: Jorge Pisa Sánchez