Crítica teatral: Pell de mercuri, a Fabra i Coats, Pasttilles per a tenir malsons.

ImageProxy.mvcDesprés d’aquells “Treballs d’amor perduts” que ens van convertir l’any passat en criatures lliures del seu bosc de vers i passió sense fre, la Companyia Parking Shakespeare (reconvertida ara en “Parking d’Hivern”) i de l’onze al vint-i-tres de febrer, va tancar-nos dins la contundència de l’Espai de Fabra i Coats, Fàbrica de Creació de Barcelona empresonant-nos en una història que situa l’apocalipsi entre píndoles al·lucinatòries de tots colors, “snuff movies” propiciatòries d’encontres excitants entre rics amb ganes de satisfer els seus instints exterminadors i miserables que els proporcionen joguines humanes; i una desigualtat social terriblement actual.

Cap d’aquests detalls argumentals que ofereix l’obra escrita per Philip Ridley és novedós. Tampoc no ho va ser la manera del director Antonio Calvo d’encaixar-los com a peces d’un puzle, aquest muntatge anomenat “Pell de mercuri”, que no pot completar-se fàcilment perquè no troba el tauler adequat fins que no ha transcorregut la meitat de l’espectacle.

Fins a llavors, i malgrat que l’autor fa servir amb certa gràcia la intriga configurant unes peces, els personatges centrals, que tenen una vida pròpia (els dos germans antitètics però inseparables, la noia sense llar fascinada per unir-se a la colla) i situar-los al mig d’una història inquietant i morbosa, res del que se’ns mostra resulta creïble: les interpretacions són forçades, molt poc matisades i la utilització de l’esplèndid espai, enorme i desolador, queda limitada com a mera passarel·la de corredisses poc justificades ja que en cap moment esdevé llar acollidora per a què els personatges puguin desenvolupar-se.

El miracle, però, es produeix amb la irrupció de tres personatges interpretats finalment per tres actors carismàtics: una duquessa minusvàlida de refinada sensibilitat que pateix desmais quan la seva emoció s’enlaira (majestàtica Ester Cort); un desequilibrat emulador de Rambo que frisa per dur a la pràctica els “bons hàbits stalloninians” (expressiu Òscar Bosch); i, com a amo i senyor de tot aquest circ que comença a ser fascinant quan surt decidit a la pista, l’organitzador del macabre esdeveniment, magnífica creació de José Pedro García Balada que ens entrega sense embuts un retrat de carn, ossos i inspiració sobre un ambigu negociador implacable a l’hora d’executar ordres al seu equip, patètic quan se sent acorralat i al capdavall tendre quan el seu esperit altruista i redemptor (no, no he pres cap de les pastilles) pica l’ullet a la platea aburgesada preguntant-li: Hi havia una altra forma de salvar la pell quan et toca estar a l’equip dels perdedors socials?

Per últim, i seguint les tendències postmodernes artístiques, faig una menció especial al tractament de les idíl·liques cançons de Hammerstein i Rogers que entre nosaltres van arribar a popularitzar-se doblades al castellà pertanyents a la pel·lícula “Sonrisas y Lágrimas” (“The Sound of Music”), tan ensucrades elles, i que aquí es converteixen en arma infal·lible de combat contra l’amargor de les vides d’aquesta col·lecció de “freaks”. Resulta divertit sentir com ajuden els malaurats protagonistes a consolar-se cada cop que gosen cantar-les.

Arriba el final de la funció i acabem esgotats: Hi ha hagut trets, tortures i humiliacions escèniques. També ganes de crear una aventura de ciència ficció. Però si la fi del món ja és aquí, per què seguim sense proclamar-ho amb convenciment?

Pell de mercuri” es representa a Fabra i Coats, Fàbrica de Creació de Barcelona, de l’11 al 23 de febrer de 2013.

Autor: Philip Ridley
Direcció: Antonio Calvo
Traducció i adaptació: Marc Rosich
Repartiment: Òscar Bosch, Ester Cort, Adrià Díaz, José Pedro García Balada, Pep Garcia-Pascual, Ariadna Matas i Santi Monreal

entrada gratuïta (possibilitat de pagar la voluntat)

http://www.parkingshakespeare.com/

Escrit per Juan Marea

Crítica teatral: The wild party (La festa salvatge), en el Teatre Gaudí.

THE WILD PARTY_fotografia de Xavi Montojo3Cada vez está más claro que el musical se impone, de una forma u otra, en la programación de cualquier sala que se precie, una tendencia que nos muestra la salud del género aún en una época de crisis como la que vivimos, a la que ha contribuido las grandes producciones estrenadas durante los últimos años, y el atractivo que poseen para el público barcelonés, que disfruta de los grandes temas, y de los no tan grandes, que resuenan en los escenarios de la capital.

El Teatre Gaudí no ha querido perderse este fenómeno teatral, por lo que el pasado 22 de febrero estrenó The Wild Party, musical creado por Andrew Lippa e interpretado en los papeles principales por el cuarteto formado por Roger Berruezo, Xavi Duch, Xènia García y Maria Santallusia, un proyecto que comenzó como un workshop en la escuela Vocal Factory BCN y que, por suerte, ha traspasado su fase formativa para convertirse en una realidad escénica a la que ha dado forma la directora Anna Valldeneu.

Estados Unidos años 20. Burrs (Xavi Duchs) y Queenie (Xènia García) formaron una pareja de alto voltaje. Él un clown; ella la reina del vodevil. Su relación ha degenerado con el paso del tiempo y la rutina y la apatía se ha apoderado de ellos, hasta el punto que el maltrato y el abuso ha hecho acto de presencia. Queenie decide vengarse de Burrs, y pretende hacerlo en una fiesta, en la que intentará ridiculizarlo delante de sus amigos. Para ello invita a la «crème de la crème» de los bajos fondos de la ciudad. Sin embargo, acompañando a Kate (Maria Santallusia), una ex-prostituta amiga de la pareja, llega a la fiesta el señor Black (Roger Berruezo). Entre Queenie y Black se producirá un flechazo amoroso que hará vacilar a la primera acerca de sus objetivos. La fiesta irá aumentando de temperatura musical y sexual, al mismo tiempo que la tragedia se irá materializando al ser consciente Burrs de los sentimientos amorosos que han nacido entre Black y Queenie.

IMG_5225Teatre Gaudí Barcelona y Vocal Factory BCN han realizado un portentoso esfuerzo para adaptar el musical, y para ello no han escatimado en la calidad del proyecto, de la mano de Roger Batalla y de la propia Anna Valldeneu, ni en los medios artísticos necesarios para su representación. Un empeño que ha permitido acomodar un gran musical en un teatro de pequeño/mediano tamaño, y hacerlo de una forma mucho más que satisfactoria. The Wild Party nos presenta un típico espectáculo musical off-Broadway en un escenario minimalista tan solo ocupado por algunos elementos de atrezo y por las interpretaciones y el ardor musical de todos su elenco, que suma un total de 17 actores y actrices y cuatro músicos sobre el escenario. Todo un reto aprobado con muy buena nota.

La trama nos traslada a los Estados Unidos de la década de los años 20, y nos introduce en esos ambientes artísticos y nocturnos tan propios del cine negro en el que los hombres duros y las femmes fatales protagonizan la mayoría de las historias. En este caso, la voluntad de venganza de Queenie contra Burrs, iniciará toda una trama y una fiesta en la que la música, el alcohol, las drogas y el sexo serán los protagonistas.

La adaptación de la obra mantiene la atmósfera del original, aunque adaptándolos al reducido espacio del Gaudí, seguramente el hándicap más importante del intento, si bien una oportunidad para acortar la distancia entre público y actores y favorecer así, una experiencia más cercana por parte de los espectadores. Aún así la compañía consigue convertir el cuadrilátero central del teatro en el gran salón donde se celebrará la fiesta indicada en el título. El musical se construye casi únicamente a partir de las canciones ya que los textos de enlace entre un tema y otro son mínimos. Así, pues, veremos coreografías generales con una potencia ardiente que nos pueden recordar alguna de las escenas de West Side Story o Chicago, acompañadas de interpretaciones solistas o en pareja. Aunque el protagonismo en la mayoría de los temas lo acaparan los cuatro personajes principales, sobre los que se construye la trama del musical, el espectáculo cuenta con diversas composiciones dedicadas a los personajes más secundarios, que pueden lucirse de esta forma. Entre ellos destaca el «An Old-Fashioned Love Story» cantado por Isa Mateu o el «Two of a Kind«, que interpretan Ferran Guiu y Laura Prats.

IMG_5366Por lo que respecta al cuarteto protagonista el nivel queda algo desequilibrado. Si bien Xènia García encarna a una atractiva y seductora Queenie y da a su personaje la candidez necesaria para seguirla en el ambiente nocturno y gansteril del espectáculo, Maria Santalluisa le proporciona una aridez primaria a su personaje que la transforma en una llama incandescente que ilumina el escenario cada vez que aparece en él. Por su parte Xavi Duch vuelve a estar de nota como en su actuación en A força de cançons, donde ya nos mostró que se mueve como pez en el agua con personajes extraños, sombríos y en parte hilarantes. El componente que no luce como debiera es Roger Berruezo, que no acaba de encontrar su lugar en el espectáculo.

En medio de todo esto, una fiesta que, como marca su libreto, se va de las manos, ya sea por el ruido que molesta a los vecinos, generado por la pequeña banda que toca en directo, por el ambiente caldeado y sugerente de la fiesta o por la tensión sexual que irá creciendo a lo largo de la representación hasta llegar al nivel de orgía, uno de los momentos más elaborado de la representación, y llevado a cabo con una gran delicadeza por todos los miembros de la compañía.

The Wild Party es un torrente musical que no le dejará indiferente. Contiene todos los elementos del género: temas intensos, coreografías electrizantes y una trágica historia de amor/desamor que tizna toda la representación. Todo ello hace que los límites del Teatre Gaudí se ensanchen para albergar un gran musical que estará en cartelera hasta el próximo 21 de abril. Una buena oportunidad para ver que, como ya he dicho en más de una ocasión, no hacen falta grandes aforos, espeluznantes maquinarias móviles ni desorbitados presupuestos para producir un gran espectáculo.

«The Wild Party» se representa en el Teatre Gaudí Barcelona del 22 de febrero al 21 de abril de 2013.

Autor: Andrew Lippa
Adaptación: Roger Batalla
Dirección: Anna Valldeneu
Dirección musical: Filippo Fanò
Reparto: Roger Berruezo, Xavi Duch, Xènia García, Maria Santallusia, Lino di Giorgio, Isa Mateu, Ferran Guiu, Laura Prats, Arnau Gol, Zuhaitz San Buenaventura, Roger Batalla, Carles García, Berta Peñalver, Marina Schiaffino, Laura Daza, Ivette Novell y Joan Galo
Músicos: Filippo Fanò (Piano), Bartolomeo Barenghi (Guitarra), Bernat Hernandez (Bajo), José Manuel Martín (Batería/Percusiones)
Coreografía: Lino di Giorgio
Diseño de iluminación: Dani Gener
Técnico de so: David Codina y Jordi Ballbé
Compañía: Matèria Prima
Producción: Vocal Factory BCN y Teatre Gaudí Barcelona

Horarios: jueves y viernes a las 20:30 horas; sábado a las 18:00  y a las 21:30 horas y domingo a las 18:00 horas.
23 de marzo NO HAY FUNCIÓN
Precio: 24 €
Idioma: catalán
Duración del espectáculo: 120 minutos

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Novetat discogràfica: La figura del buit, d’El Petit de Cal Eril

La figura del buit

Joan Pons debutava l’any 2009 amb I les sargantanes al sol, el seu primer disc sota el nom d’El Petit de Cal Eril que esdevenia una proposta a mig camí entre el folk i la cançó popular, una sorpresa agradable en el panorama musical català que es refermava més tard amb Vol i dol (2010), un treball intimista i transcendent que mantenia el difícil equilibri entre la nostàlgia i l’optimisme. Ara, El Petit de Cal Eril estrena el seu tercer àlbum, La figura del buit, 17 cançons convertides en tot un festival vitalista que la crítica especialitzada ja ha rebut amb gran entusiasme.

Tots els detalls d’aquest disc han passat el filtre meticulós de Pons, qui no només s’ha encarregat de la música i les lletres de tots els temes (tan sols La fi no és del tot original, ja que està inspirat en el conte homònim de Pere Calders), sinó que també ha triat la portada de l’LP (decidida abans de confeccionar el disc, i pensada per a una edició doble en vinil), on veiem les terrasses de l’Hotel Can Pamplona de Vic com si fossin nou vinyetes ocupades per persones en actituds estranyes i en què descobrirem fins i tot un fantasma. Així, el músic català es va tancar al seu teatre de Guissona entre el mes de novembre de 2012 i gener del 2013 per a enregistrar aquest àlbum inclassificable i polièdric en què podrem gaudir de la seva proposta arrelada en el folk rural amb pinzellades britpop, country, jazz, vents inspirats en el soul de la Motown,…, i tot sota l’influx del seu humor subtil en cançons protagonitzades per personatges ben curiosos (a Lleida frega Fraga hi trobem un farmacèutic enganxat a l’Orfidal), entre les quals destaquen La figura del 8 (que obre el treball), Com un plom (on es mostra “capficat per no haver fet cap cançó en més de dos anys”), Gribi bestial o Amb tot (en què assegura que “Ningú ens traurà mai les ganes de riure”).

 

Joan Pons, en una imatge promocional
Joan Pons, en una imatge promocional

El més jove de ca l’Eril confessa sentir-se més influït pels seus amics músics que no pas per l’obra d’artistes menys propers, i La figura del buit n’és un bon exemple, un disc en què no hi podien faltar els seus habituals còmplices: Mau Boada (també en funcions de productor) i Joan Colomo, a més dels Mates Mates (a qui produeix el seu debut discogràfic) i l’Orchestra Fireluche, entre d’altres.

Pons insisteix en que els seus anhels professionals són ben senzills: “Només aspiro a fer cançons, gravar-les i tocar-les en directe”, i és per això que es mostra frisós per a presentar el seu nou treball en directe; tant és així que, només uns dies després de publicar La figura del buit, el músic de Guissona ja té previstos una sèrie de concerts amb què mostrar els temes nous als seus seguidors: Saragossa, Madrid, Múrcia, Alcoi, València i Castelló seran els escenaris on s’estrenaran les cançons del disc, rodatge suficient abans d’encarar quatre nits consecutives a la Sala Beckett de Barcelona (del 4 al 7 d’abril), una mini-gira en la qual El Petit de Cal Eril estrenarà nova banda, amb Artur Tort (hammond i rhodes), Ildefons Alonso (bateria) i Dani Comas (baix i guitarra tenor) acompanyant Joan Pons.

Títol: La figura del buit
Autor: El Petit de Cal Eril
Edició: Bankrobber
Data de publicació: Febrer 2013
Preu: 13,95 €
Més informació: https://www.facebook.com/elpetitdecaleril

Crítica teatral: T´estimo, ets perfecte, ja et canviaré, en el teatro Poliorama.

testimo_1El pasado 14 de febrero se estrenó en el Teatre Poliorama T´estimo, ets perfecte, ja et canviaré, una obra de humor musical escrita por Joe DiPietro y Jimmy Roberts estrenada originalmente en el año 1997 y que se mantuvo en cartelera en Broadway durante 11 años. En la temporada 1999/2000 estuvo en cartel en Barcelona y de gira por Cataluña con gran éxito. Ahora, 13 años después, regresa renovada bajo la dirección de Elisenda Roca, popular periodista, presentadora de televisión, locutora de radio y escritora. Un retorno que hará las delicias de todos aquellos que disfruten del amor y gusten del teatro musical.

T´estimo, ets perfecte, ja et canviaré es un glorioso conjunto de sketches sobre la pareja en todos los estadios de una relación o no-relación: los primeros pasos, las citas, el enamoramiento, el desamor, la rotura, la convivencia, la llegada de los hijos, el amor en la vejez… Todas estas facetas son tratadas en clave de ágil y rápido humor en pequeñas piezas perfectamente engrasadas, interpretadas, coreografiadas y, claro está, cantadas por los cuatro interpretes de la obra, que no son otros que Frank Capdet, Mercè Martínez, Muntsa Rius y Jordi Vidal. Los actores interpretan en cada pieza canciones con letras divertidas e integradas en las diversas tramas que potencian el contexto humorístico de la obra.

Es imposible no verse reflejado en alguna de las situaciones que forzosamente hemos vivido si hemos sentido el amor, y algunas que tarde o temprano acabaremos viviendo. Esta comedia musical nos lleva por la vertiente humorística y patética de las relaciones amorosas, con un primer sketch magistral que nos muestra con una aceleración del concepto tiempo, el desarrollo de una relación de pareja de principio a fin. Las piezas funcionan con divertidos diálogos ya sean interpretados o cantados y con situaciones que se desencadenan con buenos detonantes. Cada escena concentra lo que podría ser el argumento de una película o una obra de teatro completa, sucediéndose una detrás de otra, lo que impone al espectáculo un ritmo constante que no aburre en ningún momento.

testimo_2Los diferentes escenarios son minimalistas y consiguen crear el ambiente con muy poco atrezo, solo el necesario para enmarcar las interpretaciones y las actuaciones de los protagonistas, que se alternan en cada una de las escenas con una excelente caracterización que les permite alcanzar el perfil y el registro necesario. Un ejemplo de ello es el sketch del entierro, en el que Frank Capdet y Muntsa Rius se convierten en dos ancianos viudos con ganas de vivir la vida y experimentar de nuevo el amor.

Los actores Frank Capdet y Mercè Martínez ya participaron en la anterior versión del espectáculo estrenado el año 1999 en el mismo teatro Poliorama, y ahora se les unen Jordi Vidal y Muntsa Rius. Todos han trabajado en musicales y acumulan una gran experiencia en el género. Un reto destacable ya que interpretan temas a ritmo de rock, góspel, jazz, swing, entre otros. Sin embargo los cuatro actores salen muy bien parados. Mención especial para Mercè Martinez que derrocha simpatía y naturalidad aún en las interpretaciones más comedidas. Los actores están acompañados, en un rincón del escenario, por los músicos Andreu Gallén al piano, que es el director musical de la obra, y Víctor Pérez al violín, que interactúan, de tanto en tanto, con el resto del reparto.

T´estimo, ets perfecte, ja et canviaré te hará reír por lo que caricaturiza, pero tiene la particularidad de que algunas piezas te emocionan por su escondida sensibilidad que trasluce por debajo del humor. Por otro lado también hay algún tema menos humorístico como el del amor confirmado a través de una llamada, que es como sumergirte en alguna de esas películas de dibujos «made in» Disney en las que la protagonista canta su amor a los cuatro vientos. Debo añadir que hasta el folleto de la obra es original y cuidado tanto en el diseño como el contenido del mismo.

T´estimo, ets perfecte, ja et canviaré es un canto musical, y nunca mejor dicho, al amor, a las relaciones que iniciamos, mantenemos y finalizamos y al empeño del hombre y de la mujer por encontrar en el otro todo aquello que cree necesario para completarse a sí mismo y disfrutar de una vida en-amor-ada y feliz.

«T´estimo, ets perfecte, ja et canviaré» se representa en el Teatre Poliorama del 14 de febrero al 28 de abril de 2013.

Autor: Joe DiPietro
Música: Jimmy Roberts
Dirección: Elisenda Roca
Dirección musical: Andreu Gallén
Reparto: Frank Capdet, Mercè Martínez, Muntsa Rius y Jordi Vidal
Músicos: Andreu Gallén (piano) y Víctor Pérez (violín)
Traducción del libreto: Anna Ullibarri
Traducción de las canciones: Anna Ullibarri y Roser Batalla
Coreografía: Joan Maria Segura
Escenografía: Elisenda Roca / Paula Bonet
Iluminación: Quico Gutiérrez
Vestuario: Mariel Soria

Horarios: de miércoles a viernes a las 21:30 horas; sábados a las 19:30 y las 22:00 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: 18 – 28 €
Duración del espectáculo: 1 hora y 40 minutos sin entreacto
Idioma: catalán

Escrito por Taradete

Nova exposició: Jaume de Laiguana. Retrospectiva 1997-2012, al Palau Robert

laiguana700x70

“M’agrada extreure bellesa d’allò que, a priori, sembla que no se’n pugui treure”, afirma el barceloní Jaume de Laiguana quan parla de la seva feina, un artista exigent i perfeccionista que n’ha tingut prou amb poc més de quinze anys com a professional darrere la càmera per a convertir-se en el fotògraf de capçalera de models, músics, esportistes i actors d’arreu del món. La seva passió per la feina i la seva capacitat per a transformar qualsevol encàrrec en un delicat treball d’autor l’han fet guanyar una merescuda fama internacional i, ara, el Palau Robert de Barcelona ha decidit dedicar-li una àmplia retrospectiva en què permet descobrir al visitant una selecció de les imatges més destacades de la seva carrera, una exposició que el mateix protagonista va inaugurar el passat 28 de febrer envoltat dels seus amics més populars.

Jaume de Laiguana_01La seva és la història d’una casualitat: els inicis de De Laiguana van ser com a dissenyador gràfic, però un bon dia el fotògraf d’una sessió no es va presentar; en aquell instant calia prendre una decisió ràpidament, i ell no ho va dubtar, va agafar la càmera i va salvar la situació seguint només la seva intuïció ja que amb prou feines tenia unes nocions bàsiques de fotografia. D’aquesta manera va començar la seva carrera en una disciplina tan exigent com és la fotografia, un trajecte en què no ho ha tingut gens fàcil: encara recorda les moltes nits sense dormir per a construir personalment el set on l’endemà faria una de les seves sessions amb models de prestigi, consolidant el caràcter inquiet i perseverant que avala les seves produccions, en les quals hem d’incloure, a més de la fotografia, la realització de diversos espots i videoclips (seu és el controvertit vídeo Loca, de Shakira, rodat sense permís pels carrers de Barcelona).

Admirador de Helmut Newton, Peter Lindbergh i Gregory Crewdson, Jaume de Laiguana és poc amic del photoshop –tan sols l’utilitza si el client ho demana, i només per a esmenar petits detalls–; per a ell, el secret està en tenir cura de la il·luminació, saber triar l’escenari on realitzar les fotografies i conèixer bé el model per tal de buscar-ne els límits. Seguint aquest procés, De Laiguana ha immortalitzat, tant en blanc i negre com en color, cantants com LoquilloCarlos Segarra o Alejandro Sanz, actors com Hugh Laurie, Bruce Willis, Rossy de Palma –jugant perillosament amb unes tisores–, Elsa Pataky –mantenint l’equilibri damunt un sofà en una postura impossible–, directors de cinema com Álex de la Iglesia o Bigas Luna, esportistes com Lewis Hamilton –simulant estar dins el seu monoplaça– o els membres de la delegació espanyola que van participar als Jocs Olímpics de Pequín, i models com Martina Klein, Laura Sánchez –qui va haver de suportar la força de la pressió de l’aigua contra el seu cos– o Bimba Bosé –penjada d’unes anelles en una peixera d’aigua gelada en ple hivern–, i així fins a un total de 158 fotografies i diversos vídeos explicatius sobre la realització de les seves obres, un material que ha estat dividit en sis sèries en què l’artista reflexiona sobre el maltractament del medi ambient, el malbaratament de l’aigua, la protagonitzada pels esportistes que van anar a Pequín i inspirada en la Revolució Industrial, la recreació d’algunes escenes clàssiques del cinema de suspens, la del cinema espanyol i la realitzada per al “Perro verde”.

Jaume de Laiguana_02La retrospectiva presentada al Palau Robert finalitza amb el primer dels dotze treballs que formaran part de Workinprogress, una reflexió sobre els riscos laborals en diverses professions; per a denunciar aquests perills, De Laiguana realitzarà una sèrie de fotografies amb què explicarà una història concreta, un projecte que el mantindrà ocupat durant els pròxims dos anys. Aquesta primera sèrie està dedicada a la prostitució a les carreteres, i la protagonitza el model Jon Kortajarena.

Jaume de Laiguana. Retrospectiva 1997-2012 es podrà veure al Palau Robert de Barcelona fins al 26 de maig de 2013, de dilluns a dissabte, de 10:00 hores a 20:00 hores; diumenges i festius, de 10:00 hores a 14:30 hores. L’entrada és gratuïta.

Més informació: www.gencat.cat/probert/

Crítica cinematográfica: Siete psicópatas, de Martin McDonagh

Siete_psicopatas_00

El temor del creador a la página en blanco ha servido, paradójicamente, como inspiración a numerosos autores que han visto en esa situación angustiosa, en la alarmante falta de ideas, el origen perfecto para desarrollar una historia protagonizada por un escritor en apuros. En Siete psicópatas encontramos a un guionista con esos mismos problemas, Marty, a quien las musas han abandonado no sin antes regalarle un título que él mismo considera genial a pesar de no tener nada que ver con sus intenciones primigenias –esos asesinos no son los mejores aliados para realizar una historia pacifista–. Sin embargo, Marty no estará solo en esta empresa: Billy, su amigo del alma, un actor fracasado que gana unos dólares secuestrando a perros junto a Hans, intentará proporcionarle un buen argumento para que triunfe en la industria cinematográfica, al mismo tiempo que el grupo deberá escapar de Charlie, un gánster sanguinario que ha perdido a su pequeño Shih Tzu y hará cualquier cosa por recuperarlo.

Siete psicópatas es el segundo largometraje del dramaturgo angloirlandés Martin McDonagh (debutó en 2008 con Escondidos en Brujas, también protagonizado por Colin Farrell), una divertidísima comedia basada en el humor negro y la violencia desmesurada que se inicia como un homenaje a las películas con asesinos a sueldo, pero que muy pronto se transforma en una acertada reflexión sobre la violencia en el cine y los muchos tópicos que aparecen invariablemente en ese tipo de películas –desde la presencia de mujeres-florero como simples partenaires del protagonista a las inevitables localizaciones en el desierto, ideales para el cara a cara final de cualquier film sobre venganzas–, sin olvidar incluir referencias a las buddy-movies en las que la amistad prevalece por encima de cualquier dificultad –Billy ofrecerá la mejor historia a su amigo, y mostrará sus mejores intenciones al preocuparse por la afición de Marty a la bebida–. Y todo ello en un ejercicio malabarista de cine dentro del cine, con unos personajes que saltan de las páginas del guión para convertirse en una amenaza real a los protagonistas.

Colin Farrell, Sam Rockwell y Christopher Walken discuten en un fotograma de la película
Colin Farrell, Christopher Walken y Sam Rockwell discuten en un fotograma de la película

Así, McDonagh muestra cómo la violencia se puede transformar en diversión perversa en esta película juguetona pensada hábilmente para sorprender al espectador en todo momento –cuando el film corre el peligro de tomarse demasiado en serio a sí mismo, el director se saca un as en la manga para romper ese clima y provocar grandes carcajadas–, un excelente puzle en el que todo encaja con exquisita precisión, con unos diálogos brillantes herederos de Quentin Tarantino, situaciones salvajes en las que no faltan grandes dosis de sangre y un reparto eficaz en la difícil misión de no caer en la caricatura excesiva, encabezado por Colin Farrell y Sam Rockwell en los papeles protagonistas, y a quienes acompañan un inquietante Christopher Walken, un Woody Harrelson autoparódico y un melancólico Tom Waits siempre ensimismado en su inseparable conejo.

Título: Siete psicópatas
Director: Martin McDonagh
Intérpretes: Sam Rockwell, Colin Farrell, Abbie Cornish, Christopher Walken, Harry Dean Stanton, Kevin Corrigan, Woody Harrelson, Michael Pitt, Michael Stuhlbarg, Gabourey Sidibe, Zeljko Ivanek, Tom Waits, John Bishop, Olga Kurylenko, Christine Marzano
Guión: Martin McDonagh
Música: Carter Burwell
Año: 2012
Duración: 110 minutos

____________________
Escrito por: Robert Martínez Colomé

Crítica teatral: El topo y la lombriz, en la Sala Baco. Enterrados y revueltos.

021(1)El teatro es una forma de expresión artística que…
Volvamos a empezar:
¿Alguna vez habéis sentido tensión, inquietud, desconcierto, y desasosiego sin desear ponerle freno porque podíais justificaros diciendo que eran los personajes de un escenario quienes vivían realmente todo eso?
Eso es el teatro.

Y desde aquí os presento una forma diferente de enfocarlo: la Sala Baco de Santa Coloma de Gramenet programa estos días y hasta el 17 de marzo “FANTÀSTIC 1.0”, la primera edición de su “Festival de Teatre de Terror i Fantàstic”.

La compañía Entre Escombros abrió el fuego el pasado 15 de febrero con su primer espectáculo de creación propia.

Os presento: a un lado, Amy Gwilliam transmutada en criatura ambigua sepultada en el interior de una montaña objeto del deseo de Javier Ariza, como misántropo tras la apariencia de intrépido espeleólogo. Era cuestión de tiempo que una y otro se encontraran para que la incapacidad de ambos seres de completarse con el otro empezara a acampar a sus anchas.

A partir del momento en que ambos tropiezan, la oscuridad en que parece sumida ella a causa de su ceguera consigue centellear al ilusionarse con la idea de despojarse de esa soledad que le aprisiona. Resulta que, además, la invalidez emocional de él puede tambalearse con el entusiasmo vital de ella.

Entre una y otro, una puesta en escena sobria que delimita con precisión el espacio mínimo necesario para que fluya una catarata de réplicas contundente. A ratos racionales; en la mayoría de ocasiones, delirantes. Por momentos, marcianas (y, en este sentido, bendecidas con el desparpajo del actor y su habilidad para la comedia); en otras ocasiones, algo pretenciosas (a cargo de ella y parcialmente salvadas por su sugerente presencia escénica).

Al fin y al cabo, de lo que se trata es de prolongar esos temores que nos atenazan en nuestra vida cotidiana y que, como espectadores, trasladamos a la ficción del espectáculo teatral.

Porque “El topo y la lombriz” se trata de una pieza de situación y personajes. Enmarcados una y otro en una atmósfera enrarecida y malsana que no solo tiñe, sino que invade el espacio escénico para apoderarse del resto de la sala también. Y en ella, la congruencia dramática no cuenta. Pero sí nuestra atención y deseo de cavar túneles para deslizarnos después morosamente por esa vía que se abre delante, justo entre el escenario y la platea.

No nos detengamos. Y sigamos bajando niveles de profundidad escénica en el FANTÀSTIC 1.0.

Obra: El topo y la lombriz
Dirección: William Oldroyd
Intérpretes: Amy Gwilliam y Javier Ariza
Producción: Javier Ariza (Teatro entre escombros)

fantc3a0stic2(1)Programa:

El visitante de la oscuridad”- 22 de febrero 21:30 horas y 1 de marzo 21:30 horas.

Monstruólogos” – 23 de febrero 21:30 horas y 24 de febrero 19:00 horas.

La cobra en la cesta de mimbre”- 2 de marzo 20:00 horas y 3 de marzo 19:00 horas.

La Guerra de los mundos«- 8 y 9 de marzo 21:30 horas; 10 de marzo 19:00 horas.

La sed”- 15 de marzo 21:30 horas; 16 de marzo 20:00 horas; 17 de marzo 19:00 horas.

El festival Fantastic 1.0 se celebra en el Espai escènic Sala Baco del 15 de febrero al 17 de marzo de 2013.

Espai escènic SALA BACO
C/ Santa Gemma, 10 (Santa Coloma de Gramenet)
Precio: 10 € (descuento reservando en http://www.saladeteatro.word.press y en http://www.atrapalo.com)

Escrito por Juan Marea

Crítica teatral: La terra oblidada, en la Sala Atrium.

La.terra.oblidada_1Es cierto que la vida nos depara siempre caminos que nos alejan de algún sitio, ya sea del pasado, de la casa familiar o de las personas y de los lugares que han sido importantes para nosotros. De todo ello es de lo que habla La terra oblidada, una producción reestrenada el pasado 27 de febrero en la Sala Atrium y producida por la compañía de teatro Arcadia en su momento para otro espacio teatral destacado de Barcelona, la sala FlyHard.

Lo que nos narra La terra oblidada es una historia intensa y actual, en la que no están presentes los grandes y a veces deslumbrantes sentimientos de los clásicos pero que habla al público de tú a tú, tan cerca de los espectadores que más que una obra de teatro parece, en muchos momentos, un episodio cotidiano captado por cualquiera de nosotros en un momento cualquiera. Una denominación de origen, claro está, típicamente Flyhardiana.

Todo comienza con la decisión de un padre de dejar de hablar a sus hijos. Un padre impedido desde hace tiempo por la enfermedad, destrozado por la amargura acumulada a lo largo de toda una vida. Un hombre de campo que ha luchado siempre por mantener e incluso ampliar las tierras de labranza que heredó y que en su intento ha descuidado a la familia, a su padre, a su mujer y a sus hijos. Estos últimos han optado, los más afortunados, por abandonar la casa familiar e iniciar nuevas vidas en la ciudad. La menos afortunada, la hija mediana, por quedarse en el pueblo y hacerse cargo de su padre una vez que su madre murió. El mutismo del padre, que aunque necesitado de la asistencia de sus hijos opta por no comunicarse con ellos, hará que la familia se reúna de nuevo en casa, y que las disputas, los recelos y las recriminaciones vuelvan a estallar entre ellos.

La.terra.oblidada_2La terra oblidada ya obtuvo un gran éxito el año pasado en la Sala FlyHard. Algo que se entiende al asistir a la representación de la obra, de unos 70 minutos de duración. Un espectáculo que reflexiona sobre la familia y la enfermedad y cómo tanto una como la otra persisten a lo largo del tiempo. En su estudio de los lazos familiares Llàtzer Garcia, al frente de la compañía Arcadia, opta por una presentación sencilla y natural, en la que desaparece casi por completo, como arte de magia, la sensación de cuarta pared y el público se ve sumido en una realidad familiar cruda, que se irá convirtiendo en durísima a medida que avanza la obra.

Una obra que no deja indiferente, ya que todos los espectadores, bien de forma directa o a través de conocidos o familiares, ha vivido situaciones parecidas a las mostradas en el escenario de la Sala Atrium, transformado en el salón de la casa familiar, en las que los lazos familiares más que generar un entorno de amor y de amparo, producen una atmósfera envenenada que marca de por vida a todos aquellos que se ven atrapados en ella. En este caso un universo de simplicidad campesina y de menosprecio humano que ha hecho explotar en mil pedazos a una familia después de la muerte de la madre, el único lazo real que los unía a todos.

LaTerraOblidada_cartell(1)La obra se construye con muy poco (que a veces es mucho!). Con un texto bien escrito, con unas interpretaciones intensas y realistas y con una situación dura, dramática y a veces asfixiante, que es la clave de la obra. La autoría y dirección corren a cargo, como les decía, de Llàtzer Garcia, que sabe darle a todo un asunto un toque hiperrealista y afilado, en el que casi todas las frases hieren en algún momento. Las interpretaciones, de fondo, corren a cargo de Marta Aran, Muguet Franc, Guillem Motos, Laura Pujolàs i Gal Soler, y consiguen trasformar el escenario de la Sala Atrium en un verdadero infierno familiar, en el que todas las rivalidades, las carencias y los anhelos, explotan a fuego lento. Es difícil destacar la interpretación de alguno de los actores y actrices en este obra, en la que todos conocen a la perfección como han de desarrollar sus papeles. Si bien, y aunque sea por razón de edad, déjenme subrayar la interpretación de Gal Soler, basada no en la palabra, sino en los gestos y en la expresión facial y corporal (casi hasta el final de la obra), para dar vida a una persona amargada y que ha tensado hasta el límite el núcleo existencial de la familia.

Les puedo asegurar que La terra oblidada llega muy adentro y, lo que es mejor, de una forma no adulterada. La obra no necesita de ningún ingrediente exquisito y ostentoso, sino que comunica de forma directa y a un ritmo franco. Podríamos decir que trasmite de corazón a corazón, con los riesgos emotivos para el público que ello comporta.

Vale la pena, de esta forma, destacar la labor de un espacio pequeño como la Sala Atrium, que centra su actividad en la programación de calidad y que no realiza excéntricos viajes escénicos, sino que se interesa por la realidad cotidiana, a veces positiva y a veces no tanto, que en muchos casos, vivimos día a día.

«La terra oblidada» se representa en la Sala Atrium del 27 de febrero al 10 de marzo de 2013.

Texto: Llàtzer Garcia
Dirección: Llàtzer Garcia
Intérpretes: Marta Aran, Muguet Franc, Guillem Motos, Laura Pujolàs y Gal Soler
Ayudante de dirección: Javier J. Moyano
Espacio escénico y vestuario: Albert Pascual
Producción: FlyHard Produccions S.L.
Producción ejecutiva: Roser Blanch

Horarios: de miércoles a sábado a las 21:00 horas y domingo a las 19:00 horas.
Precio: 19 €
Idioma: catalán

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Groenlàndia, al TNC.

Imatge_groenlandiaA_David_Ruano_TNC_1Fa fred.
Molt de fred.
O n’hauria de fer.
Però a la ”Groenlàndia” del Teatre Nacional de Catalunya l’ambient és tebi.

D’una banda, perquè aquesta nova proposta escènica està bastida d’un glaç que fàcilment es desfà. De l’altra, perquè tractant-se de l’últim espectacle programat per la sala Tallers (diuen que fins d’aquí a dos anys), el panorama resulta desolador.

La “Groenlàndia” escrita per Jordi Faura crea tantes expectatives que ràpidament es cansa d’intentar satisfer-les. I el públic, que ha fet un bon equipatge per a viatjar a aquesta latitud, s’haurà de conformar a comprar “sovenirs” a l’aeroport.

Tot i el gran esforç per documentar la vida a tan insòlit paratge. Malgrat la provocativa premissa argumental inicial. Fins i tot, contràriament a una escenografia exuberant en l’aspecte visual i impressionant en les formes recreades.

En aquesta terra a punt d’esmicolar-se per la cobdícia diguem-ne occidental, els seus nadius sembla que acceptin encantats el pacte d’extermini.

L’arribada d’una família burgesa omnipotent i voraç que vol seguir queixalant amb el seu “ego” capitalista en primera persona del plural és el punt de partida de l’autor per a desencadenar el conflicte. I no content amb això, inclou al “programa d’activitats” la incitació a una sexualitat desbocada, a la immoralitat materialista despietada i a l’absoluta manca de prejudicis en la submissió dels més febles. Tot plegat, material fulletonesc manejat amb certa gràcia mitjançant un humor negre que ràpidament s’esvaeix. En el moment en què comença l’acció.

Foto_GroenlA_ndia_5_P_1Es tracta, doncs, d’endinsar-nos en una aventura, mal vestida d’epopeia. I llavors la lluita per la supervivència (és una manera de parlar) esdevé protagonista absoluta, congelant personatges en un esquematisme cada cop més alarmant.

La “Groenlàndia” dirigida per Faura no aconsegueix salvar els obstacles que el text havia anat creant. La interpretació dels actors no resulta creïble (de l’exhibicionisme exasperant de Joan Anguera i Àngels Poch a la superficialitat d’Anna Moliner o David Vert) i el ritme s’encalla trobant més i més escenes redundants a mesura que “avança” l’acció. Acaba imposant les seves regles la pretensiositat de voler “descobrir-nos” un cop més la mateixa història de sempre.

Ara bé: si som capaços d’apartar de l’escenari tant de transcendentalisme, podem distingir-hi petites zones de blanca resplendor: el tractament dramàtic dels dos germans, encarnats amb frescor alleujadora per Pep Ambròs i Òscar Castellví, Caïm i Abel en un paradís gelat; la preciosa veu de Moliner obrint l’espectacle; l’amenitat (més per la seva diversitat que per la seva eficàcia) del conjunt de subtrames i, sobretot, Pepo Blasco, com el genuí Nanoq, l´únic element de la funció que ofereix rastres d’humanitat i convicció.

Que els esquimals descansin en pau. Que el petroli deixi de ser la nostra sang. I que no ens allunyem mai de la grandesa de les coses petites.

«Groenlàndia» es representa al TNC del 13 de febrer al 3 de març de 2013.

Direcció: Jordi Faura
Vestuari: Nídia Tusal
Il·luminació: Roc Laín
Música i so: Lucas Ariel Vallejos
Caracterització: Toni Santos
Assessorament de cultura inuit: Francesc Bailón
Reparto: Àngels Poch, Oriol Genís, Pep Ambròs, Òscar Castellví, David Vert, Pepo Blasco, Anna Moliner i Joan Anguera
Producció: Teatre Nacional de Catalunya

Escrito por Juan Marea

Novedad editorial: Bioko, de Marc Pastor

Bioko

En 2008 llegaba a nuestras librerías La mala dona, la segunda novela de un criminólogo de la sección científica de los Mossos d’Esquadra que ya apuntaba muy buenas maneras con su debut, Montecristo (2007); esa segunda incursión literaria recibió el premio Crímenes de Tinta y sirvió para consolidar a su responsable, Marc Pastor, en su faceta como escritor. Ahora aparece Bioko, la cuarta novela del autor catalán que tiene como protagonista a Moisés Corvo, uno de los comisarios que aparecían en La mala dona y que, en esta ocasión, ejerce de soldado en la isla de Fernando Poo de Guinea Ecuatorial, antigua colonia española de finales del siglo XIX, una historia en la que confluyen diversos géneros y que sirve para inaugurar una trilogía sobre viajes en el tiempo firmada por este escritor barcelonés.

El escritor Marc Pastor
El escritor barcelonés Marc Pastor

A finales del siglo XIX Moisés Corvo, un joven soldado destinado en el destacamento español del norte de África, es acusado de indisciplina, robo y traición, y por ello es trasladado a la isla de Fernando Poo, antigua Bioko. Incapaz de pasar desapercibido en su nuevo destino, Corvo continuará metiéndose en líos, al mismo tiempo que comprobará cómo una serie de extraños acontecimientos se suceden en el lugar y que bien podrían cambiar por completo el destino de la isla y de sus habitantes. Así, el joven buscará una explicación a esta situación, y por ello emprenderá una investigación con la que podría descubrir el misterio ancestral que oculta la isla.

A la hora de escribir sus libros, la máxima de Marc Pastor es hacerlo sobre aquello que a él, como lector, le gustaría leer, y quizás Bioko sea un buen ejemplo de ello, una divertida historia en la que combina géneros tan distintos como la novela negra, la histórica, la de aventuras y la fantástica. Tras un meticuloso proceso de documentación, Pastor nos invita a conocer el mundo de las colonias africanas del XIX, lugares lejanos y misteriosos que se le antojaban un magnífico material para un relato de ficción; la isla de Fernando Poo era, por entonces, una colonia penitenciaria bajo dominio español, un escenario ideal para mostrar de dónde surge la vocación policial de Moisés Corvo en el que será su primer caso.

Título: Bioko
Autor: Marc Pastor
Editorial: Planeta
Páginas: 448 páginas
Fecha de publicación: Marzo 2013
ISBN: 9788408112006
Precio: 19,90 €

Un Blog sobre la literatura, el teatro, el cine, la televisión, la historia…

Sobre Monstruos Reales y Humanos Invisibles

El rincón con mis relatos de ficción, humor y fantasía por Fer Alvarado