Després de triomfar a la Sala Flyhard i a La Villarroel, Burundanga continua les seves representacions arreu de Catalunya, i arriba a Terrassa amb la intenció de continuar el seu idil·li amb el públic. Així, al Teatre Principal es podrà veure aquest vodevil d’humor blanc que barreja amor, terrorisme i la ‘burundanga’, amb Jordi Casanovas dirigint el text escrit per Jordi Galceran.
Burundanga explica la història de la Berta i la Sílvia, dues noies que, davant de l’embaràs de la primera, es pregunten si es pot tenir un fill amb algú de qui no te’n refies. D’aquesta manera, recorren a la ‘burundanga’, una droga que fa dir la veritat a qui la pren i que els permetrà interrogar sense entrebancs el pare de la criatura, en Manel. Per error, però, descobreixen que ell és un etarra en ple segrest. A partir d’aquí, el muntatge ens ofereix una bona quantitat de situacions còmiques, amb constants sorpreses, equívocs hilarants i situacions rocambolesques que ens faran riure estrepitosament.
Títol: Burundanga
Autor: Jordi Galceran
Direcció: Jordi Casanovas
Intèrprets: Carles Canut, Roser Blanch, Clara Cols, Pablo Lammers, Sergio Matamala
Escenografia: Sebastià Brosa i Eli Pérez
Vestuari: Albert Pascual
Il·luminació: Rubèn Taltavull
So: Jordi Casanovas
Concurs: Sorteig de dues entrades dobles per a veure Burundanga al Teatre Principal de Terrassa (28 d’octubre, a les 18 hores).
PROMOCIÓ FINALITZADA
Culturalia, en col·laboració amb el Centre d’Arts Escèniques de Terrassa (CAET), disposa de dues entrades dobles per a assistir a la representació de Burundanga del 28 d’octubre al Teatre Principal de Terrassa (18 hores). Per a participar en el sorteig només has de respondre una pregunta molt senzilla:
L’autor de Burundanga és Jordi Galceran, un dramaturg que assolí fama internacional amb un espectacle que es va estrenar l’any 2003 al Teatre Nacional de Catalunya sota la direcció de Sergi Belbel i que, després de triomfar en català, va ser traduïda i representada en una vintena de països. Quin és el títol d’aquesta obra?
Envia la resposta a concurso_culturalia@hotmail.es abans de les 20 hores del 25 d’octubre, i entraràs en el sorteig de dues entrades dobles per a assistir a la representació de Burundanga del proper diumenge, 28 d’octubre, al Teatre Principal de Terrassa (Plaça de Maragall, número 2). En l’assumpte hauràs d’indicar CONCURS BURUNDANGA, i en el correu has de respondre a la pregunta, a més d’incloure les teves dades personals –nom, cognoms i DNI–. Si has estat un dels afortunats, rebràs un correu electrònic indicant com podràs recollir les teves entrades.
La Villarroel estrenó el pasado 9 de octubre uno de los primeros textos teatrales escritos por David Mamet, Perversiones sexuales en Chicago, una vivisección de la pareja en un mundo de compromisos y relaciones liquidas. Una adaptación de Roberto Santiago, dirigida por Juan Pedro Campoy e interpretada por cuatro jóvenes valores: Cristina Alcázar, Úrsula Corberó, Javier Pereira y Fernando Gil.
Deborah (Úrsula Corberó) y Danny (Javier Pereira) se conocen una noche al coincidir en un local en compañía de sus amigos, Joan (Cristina Alcázar) y Bernard (Fernando Gil). Entre ellos dos se produce, desde el primer momento, un arrebato de pasión y deseo sexual de alta graduación, lo que les lleva a iniciar una relación de pareja. Pero no todo será plácido en su idilio. Sus mejores amigos (Joan, de ella y Bernard, de él) no les pondrán las cosas fáciles, mostrándose ambos reacios al desarrollo de la relación.
Deborah y Danny decidirán irse a vivir juntos, embriagados por el romanticismo que envuelve sus sentimientos. Sin embargo la vida en pareja hará aflorar los primeros problemas originados por el deficiente ensamblaje de los caracteres y la carencia de compromiso entre ellos. Un atolladero sentimental que hará que la relación se transforme en una suma de reproches y falta de entendimiento y en una plasmación de su aún no superada etapa emotiva adolescente.
Mamet, como es propio del autor norteamericano, nos sitúa de pleno, ya desde el inicio de la representación, en un contexto realista, aunque minimalista, que dominará el transcurso de la obra, en el que realiza un estudio, cómico a veces, melodramático por momentos, de las relaciones de pareja en una actualidad liquida y consumista. Un objetivo que pretende alcanzar con una historia interpretada por cuatro personajes, una pareja y sus dos mejores amigos (de cada uno de ellos, no entre ellos) y que se desarrolla con un ritmo ultraligero.
Ante nuestros ojos veremos desarrollarse la relación a una velocidad supersónica, desde el encuentro en un bar de copas entre Deborah y Danny, su intento fatuo de vida en pareja y el propio desgaste que esta provoca sobre la pasión nacida entre ellos. Todo esto a partir de una sucesión de escenas, ya sean monólogos, interpretaciones a dos caras o escenas en las que los cuatro interpretes están en el escenario (las menos), que desfilan a un ritmo vertiginoso, que provoca casi el encabalgamiento de una sobre la otra, fiel representación de la rapidez con la que se mueve el mundo de hoy en día.
En estas escenas, y con un encuadre natural y cotidiano, Mamet reflexiona sobre el comportamiento y las preocupaciones que afectan a los hombres y las mujeres en estos tiempos postmodernos y reduccionistas en los que nos ha tocado vivir: las dudas del individuo ante el otro; la falta de referentes y valores de los jóvenes; la obsesión por el sexo; el miedo al compromiso… Un auténtico avispero de emociones y des-ilusiones que forma parte del día a día de la mayoría de nosotros.
En este marasmo de intenciones se mueven los cuatro intérpretes de Perversiones sexuales en Chicago, intentado hacer suyos los desvelos de una obra escrita en 1974 en un ambiente de cuño estadounidense, con la voluntad, de la mano de la adaptación de Roberto Santiago y la dirección de Juan Pedro Campoy, de traspasarlos a un escenario barcelonés en la segunda década del siglo XXI. Unos jóvenes actores y actrices que tienen experiencia teatral, pero que provienen principalmente del cine y, sobre todo, de la televisión. Y se nota.
Cristina Alcázar, Úrsula Corberó, Javier Pereira y Fernando Gil se deshacen de sus complejos, y de su timidez, para enfrentarse al texto de Mamet. Si bien el resultado es desigual. Si la pareja principal, la formada por Úrsula Corberó (que realiza su primera incursión en los escenarios) y Javier Pereira muestran algunas carencias a la hora de interpretar sus respectivos papeles, el do de pecho lo llevan a cabo los que podríamos considerar los actores secundarios, Cristina Alcázar y Fernando Gil. Este último invierte en su actuación su desarrollada vis cómica, para dar vida a un soltero empedernido, despectivo y que valora en muy poco a las mujeres, sobre todo a Deborah y su amiga Joan. Dignos de resaltar por su comicidad son sus monólogos y la visión machista que tiene de las mujeres y de la vida, al más puro estilo Club de la Comedia; Por otro lado Cristina Alcázar acierta muchísimo en su interpretación de mujer atractiva, realista y con carácter. Seguramente la mejor interpretación del cuarteto.
A este descompensado mosaico teatral se suma el hándicap de que los años no han pasado en balde desde el estreno original de la obra, y lo que ésta nos muestra ya no sorprende tanto como sorprendía a mediados de los años 70 del siglo pasado (y miren que me cuesta hablar del siglo XX como el siglo pasado!!), ya sea en su formato o en su contenido, que ha quedado superado por el simple pasar de los años.
Perversiones sexuales en Chicago adolece, pues, de indefinición actoral y de envejecimiento prematuro, aunque hoy en día casi todo es prematuro… Algo que se soluciona, en parte, con el ritmo desenfrenado de la representación, por lo acertado de la temática, vigente, aunque de otras formas en la actualidad, y por los «sin tapujos» y la falta de recato a la hora de hablar y reflexionar sobre el sexo y la relación de pareja, o lo que podría ser lo mismo, la lucha de sexos, que, reconozcámoslo, no ha desparecido nunca, más bien ha modificado sus ingredientes, para filtrarse de forma sibilina y «políticamente correcta» en las conversaciones de los almuerzos en la oficina, o en los secretos y voluntades inherentes en los grupos de amigos.
Perversiones sexuales en Chicago se queda a medias en el recorrido que pretende transitar, aunque nos muestra la concepción del autor de la obra de que el mal forma una parte «inseparable del corazón humano». No soy yo el que vaya a contradecir una verdad como esa, aunque no sé si la obra, que estará en cartelera en La Villarroel hasta el próximo 4 de noviembre, es la mejor forma para demostrarlo. Juzguen ustedes mismos.
«Perversiones sexuales en Chicago» se representa en La Villarroel del 9 de octubre al 4 de noviembre de 2012.
Autor: David Mamet
Versión: Roberto Santiago
Dirección: Juan Pedro Campoy
Intérpretes: Fernando Gil, Úrsula Corberó Javier Pereira y Cristina Alcázar
Música: Tea Baggers
Escenografía: La Ruta
Producción: La Ruta Teatro en coproducción con el TCM
Horarios: de martes a jueves a las 21:00 horas; viernes a las 21:30 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:30 horas. Precio: 24,4 € Idioma: castellano
El TNC arranca motores este mes de octubre con la programación de tres espectáculos: Una reflexión escrita en verso sobre el teatro con La Bête, de David Hirson; La versión libre de Macbeth, una de las tragedias más famosas y representadas de Shakespeare dirigida por Àlex Rigola y Donka. Una carta a Txèkhov, una interpretación circense y acrobática de Daniele Finzi Pasca de la obra y la personalidad de Chéjov.
La Bête
David Hirson
Dirección: Sergi Belbel
Cuando Elomire, dramaturgo intelectual de la compañía residente de un imponente palacio francés del siglo XVII, recibe la orden de colaborar con Valere, un cómico local que el príncipe Conti ha descubierto por la calle, no se lo puede creer. ¿Él, un autor intelectual y respetable, compartiendo cartel con un tarambana, charlatán y vividor? Elomire está convencido de que la nueva adquisición llevará a la ruina tanto su prestigio como el de su compañía. La llegada de Valere al palacio provocará un encuentro inolvidable.
Escrita íntegramente en verso a la manera de Molière (al fin y al cabo, Elomire es un anagrama del autor francés), La Bête de David Hirson supuso una auténtica revolución en la cartelera de Broadway y del West End. Una comedia hilarante, inspiradísima y hecha para el lucimiento de los actores, que apenas se ha podido estrenar en el extranjero debido a la dificultad de la traducción.
Gracias al talento de Joan Sellent con el verso catalán, de Sergi Belbel en la dirección y de una extraordinaria compañía encabezada por Jordi Bosch, Jordi Boixaderas y Abel Folk, La Bête pone el énfasis en el humor sin olvidar un interesante debate entre el teatro culto y el teatro popular.
“La Bête” se representará en el TNC del 24 de octubre al 25 de noviembre de 2012.
Autor: David Hirson
Traducción: Joan Sellent
Dirección: Sergi Belbel
Reparto: Jordi Boixaderas, Carles Martínez, Gemma Martínez, Pepo Blasco, Míriam Alamany, Manuel Veiga, Anna Briansó, Jordi Bosch, Abel Folk y Queralt Casasayas
Escenografía: Max Glaenzel
Vestuario: Maria Araujo
Iluminación: Kiko Planas
Sonido: Jordi Bonet
Movimiento: Anna Briansó
Caracterización: Toni Santos
Producción: Teatre Nacional de Catalunya y Bitò Produccions
Horarios: de miércoles a viernes a las 20:00 horas; sábado a las 21:30 horas y domingo, 18:00 horas. Precio: de 19,05 a 38,09 € Duración de la obra: 2 horas y 40 minutos (entreacto incluido)
Coloquio: viernes 19 de octubre Audiodescripción: sábado 27 de octubre
Espectáculo recomendado a partir de 14 años
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Macbeth
William Shakespeare
Adaptación libre y dirección: Àlex Rigola
Tres brujas misteriosas y oscuras anuncian al general Macbeth que llegará a ser rey de Escocia y que su compañero, Banquo, será padre de reyes. El augurio despierta la ambición de Macbeth, pero especialmente el de su esposa, con quien trama y consuma el asesinato del buen rey Duncan para ocupar su trono.
Lo que parecía un plan fantástico acabará arruinado por las consecuencias de los actos. Nada es lo que parecía. Nada es lo que parece. Lo dicen las brujas al principio: «Todo lo que es bello y justo puede ser también feo y asqueroso. Y todo lo que es feo y asqueroso puede ser también bello y justo.»
A principios del siglo XVII, probablemente entre 1605 y 1606, William Shakespeare escribió una de sus piezas más oscuras, Macbeth. Obra maldita (en el mundo del teatro se dice que mencionar el título provoca mal fario), genial, sangrienta, críptica… está considerada uno de los textos fundamentales de la historia del teatro. La obra, adaptada y dirigida por Àlex Rigola, nos abre las puertas de la esencia de la tragedia, con una cuidada traducción a cargo de Salvador Oliva, unos personajes interpretados por un reparto magnífico de seis actores y actrices y una certeza: nada será igual después de cometer una falta a conciencia. Nada será igual después de matar.
“Macbeth es una obra negra y misteriosa: contiene muchos elementos que aparecen a menudo en las películas de terror: tormentas, apariciones de brujas, traidores, asesinatos. Hay dos guerras, una lucha final cuerpo a cuerpo y, sobre todo, mucha sangre. Pero a menudo no se interpreta como una obra de terror, sino como un estudio sobre la ambición humana o sobre el fracaso de esta ambición”. Salvador Oliva
“Macbeth” se representa en el TNC del 11 de octubre al 18 de noviembre de 2012.
Autor: William Shakespeare
Adaptación libre: Àlex Rigola
Traducción: Salvador Oliva
Dirección: Àlex Rigola
Reparto: Lluís Marco, Oriol Guinart, Joan Carreras, Marc Rodríguez, Míriam Iscla y Alicia Pérez
Escenografía: Max Glaenzel
Vestuario: BRAIN&BEAST
Iluminación: August Viladomat
Sonido: Igor Pinto
Producción: Teatre Nacional de Catalunya y El Canal. Centre d’Arts Escèniques Salt / Girona
Horarios: miércoles y viernes a las 20:00 horas; jueves a las 17:00 horas; sábado a las 21:30 horas y domingo a las 18:00 horas.
Jueves 11 de octubre y 1 de noviembre, función a las 20:00 horas. Precio: de 15,69 a 31,37 € Duración de la obra: primera parte: 65 minutos; entreacto: 20 minutos y segunda parte: 22 minutos.
Coloquio: viernes 26 de octubre
Espectáculo recomendado a partir de 16 años
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Donka. Una carta a Txèkhov Daniele Finzi Pasca
Daniele Finzi Pasca, uno de los creadores más destacados del panorama del circo mundial, nos invita a introducirnos en la espectacularidad del mundo circense mediante un homenaje visual, mágico y memorable a Chejov. Donka, en ruso, es una campanilla que tienen las cañas de pescar para avisar si un pez ha mordido el anzuelo. El escritor ruso solía relajarse e inspirarse mientras pescaba.
Fascinado por esta imagen, Finzi Pasca, creador de espectáculos como Corteo del Cirque du Soleil (2003) o la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín (2006), se sumergió en los diarios y los escritos de Chéjov a la búsqueda de su nuevo espectáculo. El resultado es Donka, un poema visual creado a partir de objetos y cuerpos suspendidos en el aire. Un espectáculo que mantiene un equilibrio delicado entre danza, acrobacia y las demás disciplinas características del circo.
“Soy un coleccionista de momentos, de detalles, de pequeñas curiosidades. Mi teatro consiste en imágenes que se solapan, que no transcurren en línea recta. Es un continuo estado de alusiones, de imaginar que ciertas cosas realmente pasaron. Me gustan los silencios, las pausas, los momentos suspensos, quizás porque, básicamente, hace muchos años que busco la ligereza de espíritu en escena. Decidí adentrarme en Chéjov con esta perspectiva, buscando la anécdota, el detalle, tanto en su vida como en las páginas que escribió, y no sólo esto: pensé en dar forma a los silencios que había en las notas de sus diarios, y también en crear imágenes a partir de sus notas” Daniele Finzi Pasca
“Donka. Una carta a Txèkhov” se representará en el TNC del 17 al 21 de octubre de 2012.
Creación y dirección: Daniele Finzi Pasca
Composición musical y orquestación: Maria Bonzanigo
Dirección de creación: Antonio Vergamini
Con: Moira Albertalli, Karen Bernal, Helena Bittencourt, Sara Calvanelli, Veronica Melis, David Menes, Beatriz Sayad y Rolando Tarquini
Escenografía y attrezzo: Hugo Gargiulo
Creativa asociada: Julie Hamelin
Vestuario: Giovanna Buzzi
Iluminación: Daniele Finzi Pasca
Sonido: Maria Bonzanigo
Coreografía: Daniele Finzi Pasca y Maria Bonzanigo
Caracterización: Cristina Barbé Braga
Producción: Teatro Sunil y Chekhov International Theatre Festival, con Théâtre Vidy- Lausanne y Inlevitas / Finzi Pasca & Hamelin Company
Horarios: de miércoles a viernes a las 20:00 horas; sábado, a las 21:30 horas y domingo a las 18:00 horas. Precio: de19,05 a 38,09 € Duración del espectáculo: 1 hora y 50 minutos
Llega al teatre Condal No et vesteixis per sopar, una comedia en la que la infidelidad y las mentiras se apoderan del escenario. Un vodevil de alto voltaje interpretado por Mingo Ràfols, Àngels Bassas, Jordi Díaz y Mònica Glaenzel.
Como no podía ser de otra forma el Condal acoge el estreno de una de las comedias más elaboradas de las que se van a representar en la cartelera barcelonesa esta temporada que justo comienza. No et vesteixis per sopar es un puzle teatral en el que la infidelidad, la pasión y la mentira, sobre todo la mentira, se imponen de principio a fin. Un texto que ya interpretaran Joan Pera, Amparo Moreno, Àngels Aymar y Carles Canut en la década de los 90.
Se acerca el fin de semana en casa de Bernat (Mingo Ràfols) y Júlia (Àngels Bassas), una joven pareja a la que parece que la vida le va bien. Si no fuera porque Bernat quiere aprovechar la visita que Julia va a hacer a su madre para pasar el fin de semana con Susanna (Marta Valverde), su amante. Su coartada será la estancia en casa, también, de Robert (Jordi Díaz), un amigo común de la pareja, que es, al mismo tiempo el amante de Júlia. Esta cambiará repentinamente de planes al saber de la llegada de Robert, lo que afectará, lógicamente, a los planes de Bernat que había contratado, incluso, los servicios de una cocinera, Suzette (Mònica Glaenzel), para pasar una velada inolvidable. La llegada de Robert, Susanna, Suzzete y las bajas pasiones que mueven a Bernat y Júlia harán que la noche se convierta en un auténtico infierno, donde la mentira y el deseo obligarán a todos ellos a mentir para alcanzar sus objetivos.
Como ven el show tiene todos los ingredientes de un vodevil, aunque lo que hace destacar a la comedia escrita por Marc Camoletti (autor de obras como Per molts anys, Boeing-Boeing o Sexe i Gelosia) y dirigida por Roger Peña Carulla es la potencia de su construcción argumentativa, repleta de los tópicos de las comedias “de infidelidad” de este tipo, pero elevados a la enésima potencia. Se lo prometo, no creo haber visto ninguna obra teatral en la que la “albañilería argumentativa” esté tan vigorosamente desarrollada y en la que no pase un solo minuto en el cual las mentiras, los cambios de identidad y los consecuentes giros en el desarrollo de la acción, necesarios para sustentar las falsas identidades de todos los protagonistas, no se desarrolle un poco más.
El ingrediente cómico, pues, de la obra reside en la inventiva y en lo laborioso de su argumento, que posee un ritmo in crescendo a o largo de la representación. El inicial cambio de planes de Júlia, motivado por la respuesta a una llamada telefónica, obligará al resto de los protagonistas a ir modificando poco a poco la realidad (y la mentira) de sus identidades, dando lugar a un sinnúmero de equívocos, re-situaciones y carcajadas constantes, que sustituyen a las continuas puertas que se abren y se cierran en una comedia de tresillo o vodevil al estilo. Un hecho que, incluso, los propios personajes reconocerán a lo largo de su actuación.
Y esta es la originalidad de todo el asunto. Y lo que obligará al público asistente a estar muy atento a todo aquello que se dice y que se hace sobre el escenario. No et vesteixis per sopar es un tour de force para el público y para los actores, aunque en el buen sentido de la palabra. Una seductora artesanía argumental que provocará continuos golpes de humor en el público.
Si bien, lo atinado de la trama no se compagina del todo con el acierto del casting. Es este el elemento que impide explotar al 100% el potencial de la obra. Y esto no es debido a la falta de profesionalidad de los intérpretes que tejen la actuación sobre el escenario, sino, creo yo, a un traspié en la elección de los actores y las actrices en cuestión. La obra necesita, para explotar todas sus posibilidades, unos protagonistas con una elevada vis humorística, algo que no comparte la totalidad del casting. Mientras que Jordi Díaz (Robert) realiza una interpretación cómica a veces algo artificiosa, Mònica Glaenzel, la cocinera que deberá mutar de personalidad innumerables veces a lo largo de la trama, es la única que mantiene un pulso humorístico apropiado al papel que interpreta, y nos hace recordar su actuación en la serie Plats Bruts. Las interpretaciones de Mingo Ràfols (Bernat) y Àngels Bassas (Júlia) no destacan precisamente por su comicidad, aunque se esfuercen en ello, y junto a Marta Valverde, la poco sofisticada amante de Bernat, denotan un carrera teatral más propia de otros géneros.
Todo un hándicap que no permite a No et vesteixis per sopar alzar el vuelo y llegar a las cotas de hilaridad y humor que su delicado y enérgico entramado argumental podrían hacerle alcanzar, y que acaba dejando una sensación como la que provoca montarte en una atracción de feria que funciona a medio gas. Aunque es posible y deseable que el propio recorrido de la obra pueda corregir esta situación.
Pero lo escrito no ha de ser un inconveniente para ir a ver No et vesteixis per sopar. Los gustos son tan variados como las experiencias personales de cada uno de nosotros, y donde yo digo, o mejor dicho, escribo A, ustedes pueden oír, o leer, B. ¿Saben que es lo mejor de todo esto? Que solo podrán comprobar si acierto o me equivoco en la crítica de la obra yendo a ver una representación de la misma, y dejándose envolver por una de las tramas argumentales más rebuscadamente cómicas de las que se representarán en Barcelona a lo largo de esta temporada. Y si quieren pueden hacer algo mejor. Después de ver la obra pueden dejar un comentario a esta reseña, ya sea para llevarle la contraria al que estas líneas escribe o para dar su propia opinión del espectáculo. Seguro que así conseguiremos dar una visión más real y variada de la obra, ¿no lo creen ustedes así?
“No et vesteixis per sopar” se representa en el Teatre Condal desde el 19 de septiembre al 25 de noviembre de 2012.
Autor: Marc Camoletti
Versión catalana y dirección: Roger Peña Carulla
Reparto: Mingo Ràfols, Àngels Bassas, Jordi Díaz, Mònica Glaenzel, Marta Valverde y Òscar Kapoya
Escenografía y attrezzo: Roger Peña
Vestuario: Eulàlia Miralles
Iluminación: Raúl Martínez
Movimientos coreográficos: Esther Luengo
Banda sonora: Miguel Perez
Caracterización: Toni Santos
Producción y Distribución: PINKERTON PRODUCCCIONS
Horarios: miércoles y viernes a las 21:00 horas; jueves a las 18:00 y a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:30 horas. Precio: de 28,50 a 32 €. Duración de la obra: 1 hora y 50 minutos Idioma: catalán.
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El teatro Poliorama estrenó el pasado 8 de septiembre Noies de Calendari, una comedia emotiva y de superación que reflexiona sobre el valor de la amistad y la lealtad de un grupo de mujeres maduras unidas por la voluntad de vencer a las dificultades de la vida.
La historia de Noies de calendari, que posee la curiosidad de haber sido adaptada del cine al teatro, invirtiendo, así, el recorrido que siguen habitualmente la mayoría de las adaptaciones teatrales, nos traslada a un pequeño pueblo de Yorkshire, Inglaterra, en el que el Woman’s Institute es el centro de reunión de un grupo de mujeres que acuden a él con voluntad de formarse y cultivar sus potenciales personales, al mismo tiempo que comparten, como amigas, su tiempo y se ayudan mutuamente.
A John (Santi Pons), el marido de Annie (Carmen Balagué), le han detectado leucemia. Durante las sesiones del tratamiento médico Annie y Chris (Anna Azcona), una de sus mejores amigas, comparten el mal trago sentadas en el incómodo sofá de la sala de espera del hospital. La inevitable muerte de John deja un gran vacío en el grupo de amigas que se reúnen en la Asociación de mujeres. Para reivindicar su valiente lucha por la vida deciden llevar a cabo una nueva actividad en el Instituto: participar en un calendario benéfico en el que posaran desnudas para recaudar fondos y comprar un nuevo sofá destinado a la sala de espera del hospital y evitar, así, los penosos momentos de espera a futuros afectados.
Lo que se inicia como una actividad de memoria hacia un ser querido se convertirá en una auténtica aventura que llevará al grupo de amigas a convertirse en celebridades, primero en Inglaterra y más tarde en el mundo, hecho que comportará nuevas tensiones en el grupo. Un reto que tendrán que superar las chicas de calendario.
Noies de calendari es una tragicomedia con un fuerte componente cómico, pero en la que el drama está muy presente. Como pueden ver en la breve sinopsis de esta reseña, el origen del argumento no es otro que la muerte provocada por una de esas enfermedades cuyo nombre nos atormenta a todos y nos afecta o nos ha afectado de una forma más o menos cercana. Pero la obra dirigida por Antonio Calvo e interpretada en sus papeles principales por Anna Azcona, Carmen Balagué, Eva Barceló, Imma Colomer, Catalina Solivellas y Teresa Vallicrosa, no trata de sumergirnos en un drama pesimista, sino que pretende, a través del humor bienintencionado y respetuoso, hacernos ver que la vida es capaz de enfrentarse a todo, y que, al final, siempre acaba venciendo, acompañada de sentimientos como el amor y la amistad, que son los ingredientes básicos del argumento de la obra.
Ya se pueden imaginar, volviendo a la trama, la respuesta del conservador Instituto de la mujer a tan escandalosa propuesta y como la voluntad de las mujeres protagonistas se irá imponiendo a cada una de las trabas que se le pongan delante. Esta es la clave del elemento cómico de la obra. Veremos, con un rápido avanzar del tiempo escénico, como el proyecto del calendario benéfico (y erótico) va tomando forma y como el grupo de amigas, que en un principio poseen opiniones diversas sobre el mismo, irán convenciéndose unas a otras para sumarse al reto.
Por medio conoceremos algo más el mundo femenino maduro (y anglosajón) al que pertenecen las protagonistas de la obra. Es un lujo, se lo aseguro, poder ver a todas y cada una de las protagonistas sumar en un objetivo común, ya sea una atractiva mujer de mediana edad con éxito sobre los hombres; la sociable propietaria de una humilde floristería; una profesora de escuela retirada, la hija del predicador que ha perdido la fe en la Iglesia o la fiel esposa engañada por su marido…
Noies de calendari es una obra de mujeres y sobre mujeres, en las que los papeles masculinos son secundarios. Y es un espectáculo en el que, y a pesar de su temática, están aseguradas las risas y los aplausos. Sí, como lo oyen, los aplausos que se concentran después de la realización de cada una de las fotografías que irán componiendo el calendario erótico. Es quizás este el momento donde la comicidad de las situaciones y las componendas (por si no lo había dicho, se lo aseguro, no se ve nada) provocan que la platea rompa en continuos aplausos.
Pero no crean que Noies de calendari en una obra de una sola cara. La trama también se centra en el drama que representa la enfermedad y la desaparición de un ser querido. Es seguramente esta facia la que estremece con una extraña emoción la sensibilidad del público asistente. El argumento, además, se detiene en el día a día del grupo de amigas protagonistas, enmarcado en sus quehaceres y actividades varias en la asociación de mujeres.
En el apartado de las interpretaciones no hace falta indicar que la de Noies de calendari es una actuación coral en la que la alegría y el saber hacer de todas las actrices se impone. Solo en determinados momentos destacarán los que podríamos considerar los personajes principales, Chris y Annie, interpretadas por Anna Azcona y Carmen Balagué. Esta última sustituye a Maite Gil, que se vio obligada a abandonar las representaciones de la obra debido a un accidente.
Como me pasa habitualmente, me he alargado demasiado en el análisis de la obra y no me queda espacio para comentar todo lo que quería decir. Un hándicap este que espero les incite a descubrir todo lo que ha quedado en el tintero, asistiendo a alguna de las representaciones de Noies de Calendari. Les aseguro que no les defraudará… Reirán al ver como avanza el calendario y se emocionarán, y puede que, incluso les caiga alguna lágrima, en relación a la historia de amistad y superación que nos narra la obra, y al contemplar como algo tan doloroso y atemorizador como la enfermedad y la muerte se puede convertir en un activo para la vida, de aquellos, de todos nosotros, que tarde o temprano nos enfrentaremos a ella.
Pero no lo olviden, saldrán del teatro con la sensación de sentirse mejor de cómo entraron en él, de haber vivido una historia emotiva y conmovedora y de haber gozado del esfuerzo teatral de unas actrices que lo dan todo en el escenario.
Y hablando de dar, sepan también que en el atrio del teatro podrán adquirir uno de los calendarios “eróticos” a los que hace referencia la trama de la obra, con imágenes de los desnudos parciales de las actrices, los beneficios de cuya venta están destinados a la lucha contra la leucemia… Una oportunidad para que todos podamos ser solidarios en un momento en que los más débiles y los más necesitados lo necesitan de veras.
“Noies de calendari” se representa en el Teatre Poliorama desde el 8 de septiembre de 2012.
Autor: Tim Firth
Adaptación: Marc Rosich
Dirección: Antonio Calvo
Reparto: Anna Azcona, Carmen Balagué, Eva Barceló, Imma Colomer, Catalina Solivellas, Teresa Vallicrosa, Isabel Rocatti, Mercè Espelleta, Bibiana Schönhofer, Jordi Andujar, Jordi Coromina y Santi Pons Escenografía: Sebastià Brossa
Vestuario: Miriam Compte
Iluminación: Kiko Planas
Música: Joan Vives
Caracterización: Toni Santos
Horarios: miércoles a las 21:15 horas; jueves a las 17:00 y a las 21:15 horas; viernes a las 21:15 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:00 horas. Precio: de 23 a 31 € Duración de la obra: 2 horas y 20 minutos, incluido el entreacto Idioma: catalán
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El pasado 3 de octubre aterrizó en Barcelona Forever Crazy, la esencia del cabaret parisino presentado por la compañía Crazy Horse Paris, un espectáculo erótico que promete subir la temperatura del teatro Arteria Paral·lel hasta el próximo 21 de octubre.
Llega a Barcelona el espectáculo internacional de la compañía Crazy Horse, basado en la sensualidad y la belleza del cuerpo femenino. Un cabaret erótico actualizado que nos transporta a los rincones más voluptuosos del deseo, estimulados por los cuerpos de las diez bailarinas que integran la compañía. Un show que, como indica la marca Crazy Horse, pretende innovar y sorprender, escapando de las propuestas más tradicionales del género y que avanza, como casi todo en los tiempos en los que vivimos, hacia las nuevos medios y tecnologías.
Forever Crazy nos presenta un espectáculo en el que se suman el erotismo, los deslumbrantes cuerpos de las bailarinas de la compañía, las coreografías más sensuales, y los ritmos musicales y las proyecciones más atrevidas para componer un producto visual de infarto. El show se estructura al estilo de una revista formada por la sucesión de las diversas actuaciones de las chicas crazy, ya sean individuales o en grupo, en las que sus cuerpos se contorsionan y conmueven al son de la música y envueltos por líneas y luces lumínicas sobreimpresionadas.
Pero no se vayan a pensar que la propuesta de Crazy Horse se queda en lo convencional. Ni mucho menos. Las coreografías compuestas por Philippe Decouflé en el año 2010 para el espectáculo de gira internacional, integran no tan solo una gran variedad de temas musicales, que recorren varias épocas y estilos, sino que se aprovecha de una sencilla escenografía altamente sugerente, un vestuario peligrosamente sugestivo (que irá despareciendo, claro está, a medida que avanza cada una de las actuaciones) y de unos números de baile que, se lo aseguro, excitarán al público presente.
Forever Crazy apuesta por un cuerpo (y nunca mejor dicho!) de diez bailarinas que interpretan con picardía y erotismo cada una de las coreografías que integran el show. La música y los juegos de luces sobreimpresionados sobre el escenario, pero también sobre los cuerpos de las bailarinas, acaban de darle una estética actual a una idea de espectáculo, la de Crazy Horse, nacida en París a mediados del siglo pasado. Ya se pueden imaginar que la lencería más insinuante; el pícaro desabroche de las ligas de las bailarinas; los desfiles traslucidos al son de la música; las barras de las jaulas que encierran la ferocidad de las chicas crazy; los ejercicios de correas más voluptuosos; los stripteases más ardientes e incluso las marchas militares más picantes, colman cada uno de los minutos del espectáculo para ofrecernos un show de alta temperatura erótica y tensión sexual.
Si tuviera que escoger alguna de las coreografías que presentaron las chicas crazy el día del estreno, sin duda me decantaría por dos: la que utiliza los recursos lumínicos y visuales de un scanner, en las que diversas chicas crazy son duplicadas al son de la música y del baile más provocativo, y la actuación con la que daba inicio la segunda parte del espectáculo, en la que varios focos y un juego de espejos permitía potenciar el erotismo del cuerpo de las crazy girls. Todo un acierto, como les decía, del trabajo creativo del coreógrafo Philippe Decouflé.
Forever Crazy es un espectáculo donde la desnudez, total o casi total, de las bailarinas es su ingrediente principal. Todo lo demás constituye el aderezo necesario para potenciar este hecho. Es un espectáculo dirigido principalmente a un público masculino abierto a acompañantes femeninas, en el que la voluptuosidad, la música y el desnudo artístico imperan. Un paso más allá de la oferta de revista erótica que ofrecen salas como El Molino y que nos muestran tendencias más europeas y actualizadas.
Arteria Paral·lel, además, ha transformado su espacio de platea para convertirse en un auténtico cabaret. Parte del patio de butacas ha desaparecido para albergar 42 mesas y 202 sillas, con el objetivo de conferir al teatro un ambiente más íntimo y nocturno, en el que, incluso, se puede tomar una copa durante el espectáculo. Un tuneado que potencia la experiencia «cabaret erótico» a todo el asunto.
Así que ya lo saben, si quieren disfrutar de una noche diferente y rememorar aquellos ambientes nocturnos más propios del cine negro, en los que el cuerpo y el glamur femenino se imponen encima de los escenarios, no lo duden, esta es su oportunidad. Pero dense prisa, el espectáculo Forever Crazy de la compañía Crazy Horse Paris solo estará en cartelera en el Arteria Paral·lel hasta el próximo 21 de octubre. ¡¡Una oportunidad que no se puede perder!!
«Crazy Horse: Forever Crazy» se representará en el Arteria Paral·lel del 3 al 21 de octubre de 2012.
Director: Andrée Deissenberg
Dirección artística: Ali Mahdavi
Coreografía: Philippe Decouflé
Producción: Le Crazy Horse
Horarios: miércoles y jueves a las 20:30 horas; viernes y sábado a las 19:45 y a las 22:15 horas y domingos a las 19:00 y a las 21:30 horas. Precio:
Mesa Golden 75 € con copa de cava incluida
Butaca Platea 50 €
1ª Planta 35 €
2ª Planta 25 €
Género: Cabaret erótico Idioma: Sin diálogo Duración: 90 minutos
Arturo Fernández regresa al Teatro Apolo con Los hombres no mienten, una comedia de diseño clásico que aborda el espinoso tema de las confidencias y los secretos de pareja. ¿Es la sinceridad la base de la armonía conyugal?
No es casual que Arturo Fernández, responsable y director de Los hombres no mienten, nos presente una comedia donde predominan temas como la vida de pareja, los engaños amorosos y el peligro que comporta una excesiva sinceridad conyugal, manteniéndose fiel a una carrera profesional en el cine y en el teatro que lo asocian, de forma pronunciada, con la figura de amante donjuán con «pies de barro».
Los hombres no mienten persiste en este tipo de personaje y comedia a «lo Arturo Fernández» que ya pudimos disfrutar con La montaña rusa, obra que se representó en los teatros Condal (2009) y Apolo (2010) de Barcelona, y en la que Fernández lidió teatralmente con el decidido y enigmático personaje interpretado por Lidia del Valle. Su nueva propuesta sigue el esquema de la anterior, ya sea tanto en la estructuración de la trama como en la temática que analiza.
Pablo (Arturo Fernández), un maduro y afortunado hombre de negocios, y Silvia (Sonia Castelo), su mujer, regresan de una aburrida fiesta de trabajo. El cansancio de ambos y una mala elección de tema de conversación les lleva a enzarzarse en una discusión acerca de la fidelidad conyugal y la sinceridad. ¿Han sido ambos fieles a lo largo de sus 25 años de matrimonio? ¿Han tenido alguna vez alguna aventura? Una discusión que no puede llevar a nada bueno, aunque ya de antemano Pablo y Silvia han acordado que en nada afectará a su relación aquello de lo que hablen esta noche.
Sin embargo, el descubrimiento por parte de Pablo de que su esposa le ha sido infiel en una ocasión (él lo ha sido con ella hasta siete veces!!), seguramente con Luis (Carlos Manuel Diaz), un amigo de la pareja, le lleva a concebir un plan para confirmar sus sospechas: invitar a comer al sospechoso para así descubrir la verdad de todo el asunto.
Los hombres no mienten nos propone una reflexión en clave de humor sobre la pareja, la infidelidad y el amor. La representación nos es presentada como un menú de tres platos o escenas que siguen la clásica estructuración de un texto teatral. En la primera escena se nos presenta el problema. La discusión nocturna entre Pablo y Silvia que dará inicio a la trama. Un duelo dialéctico entre ambos que nos permitirá descubrir los secretos extraconyugales de los dos miembros de la pareja. La segunda escena, el nudo de la trama y en la que explota la comicidad de todo el asunto, se estructura como un vodevil en el que la hilaridad se apodera del escenario a lo largo del interrogatorio que Pablo realizará a Luis sobre la presunta relación que este ha mantenido con otra mujer. La tercera escena, el desenlace de la historia, nos lleva directamente a la moraleja, y a descubrir el por qué de todo lo que ha pasado, un motivo más para una reflexión humorística entorno a los dos temas principales desarrollados a lo largo de la representación: la fidelidad y la sinceridad.
La obra es un producto capitaneado y controlado por el propio Arturo Fernández: la compañía, que lleva su nombre, nos presenta una obra dirigida e interpretada, en su papel principal, por él mismo, por lo que está claro que está hecha, o mejor dicho, adaptada de un original escrito por Eric Assous, a su medida. Y está claro que en el género de la comedia conyugal de alto copete, donde la fidelidad, los secretos y los affaires sentimentales dominan, Fernández sabe lo que se hace. Conoce el producto, conoce al público (un público fiel de carácter generacional) y sabe como hacerle reír. Y en su comedia se ríe mucho, un claro ejemplo de ello es la escena del chiste que Luis es obligado a contar con las continuas interrupciones de Pablo. Seguramente el momento más hilarante de toda la obra.
Las interpretaciones son las idóneas para una obra como Los hombres no mienten. Poco más se puede decir de Arturo Fernández, que sigue estando genial interpretando a hombres maduros de buen ver con éxito con las mujeres y ampliamente capacitados para meterse en líos, ya sea mujeriles o de cualquier otro tipo. Sonia Castelo acarrea bien el peso humorístico y combativo de Silvia, la sufrida esposa de Pablo, dispuesta a hacerse valer. Y Carlos Manuel Diaz, que interpreta primero con desconcierto y más tarde con decisión el papel del supuesto tercero, nos demuestra, también, su validez en papeles de comedia. Un triplete de interpretaciones que se potencian unas a otras, y que conectan rápidamente con el público una vez que los dos actores y la actriz comparten escenario.
Los hombres no mienten, un título que en sí mismo encierra una mentira, nos vuelve a dirigir al mundo de la pareja y de sus problemas más espinosos, como son la infidelidad y la traición sentimental. Pero lo hace al estilo Fernández, con un humor y candidez propios del alma mater de la obra. Una comedia que solo pretende hacer reír, tanto de los sinsabores de los demás como de los nuestros, aquellos que llevamos en la cabeza a la hora de entrar en el teatro, y entre los que se mezclan la crisis, la familia, la amistad y puede que también la pareja. Aún así les aseguro que la temática tratada en la obra y las actuaciones de sus tres protagonistas les harán pasar un muy buen rato, siempre, claro está, que les apetezca el humor Arturo Fernández.
Para gozar de una «canita al aire» teatral…
«Los hombres no mientes» se representa enel teatro Apolo de Barcelona des del 18 de septiembre de 2012.
Autor: Eric Assous
Adaptación: Juan José de Arteche
Dirección: Arturo Fernández
Reparto: Arturo Fernández, Sonia Castelo y Carlos Manuel Diaz
Producción: Jandro Producciones S.A.
Compañía: Arturo Fernández
Selección musical: José Luis Salas
Horarios: miércoles a las 21:00 horas; jueves a las 18:00 horas; viernes a las 21:00 horas; sábado a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingo a las 18:00 horas. Precio: de 14 a 25 €
Género de espectáculo: Comedia Idioma: Castellano Duración de la obra: 2 horas sin descanso
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Lola Herrera regresa a los escenarios barceloneses con la obra Querida Matilde, un alegato para plantarle cara a los problemas de la vida escrito por Israel Horovitz y dirigido por Juan Luis Iborra. Una tragicomedia que apuesta por el vínculo cultural iberoamericano y la defensa del amor como remedio vital.
Hacía ya más de dos años que la veterana actriz Lola Herrera no se dejaba ver entre los bastidores y las tramoyas barcelonesas. La última vez fue con Seis clases de baile en seis semanas, que estrenó en el Teatre Borràs junto a Juanjo Artero (El comisario, El barco), una comedia de baile que nos narraba una historia emotiva y de superación que transportaba emocionalmente al público.
Querida Matilde sigue, en parte, la estela de aquella fábula vital y nos presenta una historia en la que son protagonistas el amor, el empeño y las voluntad de tomarse la vida de cara, sin tapujos y sin temores. Un cuento actual que nos es narrado como una tragicomedia generacional. Pero vamos, si un caso, con la sinopsis.
La vida en casa de Matilde (Lola Herrera) transcurre con una gran normalidad, si no fuera porque desde hace años ha mantenido una relación amorosa encubierta fuera del matrimonio. Su idilio solo se materializaba seis meses al año, cuando su amante abandonaba su Argentina natal y convivía en Madrid con ella y su hija en el piso cerca de la Puerta de Alcalá, que la extraña familia poseía a medias.
Los problemas comenzarán cuando Matías (Daniel Freire) viaje a Madrid para hacerse cargo del piso en cuestión, que ha heredado tras la muerte de su padre, el amante de Matilde. Matías se verá obligado a compartir su herencia con ella y con su hija Concha (Ana Labordeta), ya que el extraño contrato de compra-alquiler del apartamento permite a Matilde vivir en él hasta el día de su muerte. La convivencia entre los tres personajes les llevará a conocerse mejor y nos permitirá descubrir los secretos de dos familias que compartieron mucho más de lo que puede parecer a primera vista.
Querida Matilde es una especie de fábula, aunque con toques actuales y realistas. La base de la trama la constituye la convivencia que se iniciará en el piso madrileño entre los miembros de dos familias: una argentina (Matías) y una española (Matilde y Concha). De esta forma seremos conscientes de las diferencias que existen entre las diversas culturas de cuño iberoamericano. Estas no solo se revelan en el uso de las palabras (serán continuas las confusiones de significados) sino en los caracteres de los protagonistas: Matilde posee una visión de la vida tierna y moderna, donde no existe espacio para las obligaciones y las privaciones; Matías demuestra un carácter tímido y débil que le ha llevado a fracasar en tres matrimonios y a no «triunfar» en la vida. Por el contrario, Concha ha heredado la fuerza de su madre, a la que ha sumado un carácter fuerte y combativo.
Sus vidas parecen muy alejadas y diferentes, hasta que escudriñamos un poco en el pasado y en las emociones que viven los tres protagonistas, que los llevarán a un acercamiento cada vez mayor y al descubrimiento de que las diferencias no son tales si las entendemos desde el punto de vista del corazón, y si nos libramos de los temores que nos provoca lo diferente y lo desconocido.
Querida Matilde es una comedia en la que el drama está muy presente, aunque esté recubierto con un ligero barniz de humor. Este se centra, principalmente, en la interpretación de Herrera, a la que parece que le han hecho la obra a medida, y en el juego de atracción-oposición que se genera entre Matías y Concha. La obra se compone de diversas escenas en las que pocas veces veremos a los tres protagonistas juntos sobre el escenario. Parece más, a simple vista, una sucesión de duetos interpretativos en los que estarán siempre presentes el amor familiar; la distancia del padre y los efectos que esta provoca; y el apego a la vida y la voluntad de vivirla plenamente y sin dejar perder ni un solo momento.
Todo este juego de oposiciones y atracciones llevará a una unión cada vez más poderosa entre los tres personajes. Un puzle teatral que irá uniendo sus piezas a medida que avanza la representación, para llegar a un final en el que se potenciará la ternura, que siempre deja un buen sabor de boca en los espectadores.
Si bien cabe señalar que la historia no es todo lo creíble que debería ser. Posiblemente la parte «de fábula» si que funciona, pero su contraparte más realista y trágica, falla en diversas ocasiones. Es difícil creerse una historia, unos personajes y unos comportamientos como los que nos muestra la obra. A ello no ayuda demasiado el sumatorio de las interpretaciones: Aunque Lola Herrera está genial haciendo de Lola Herrera y Ana Labordeta defiende correctamente su papel de hija rebelde hecha a sí misma con mal carácter incluido, la interpretación de Daniel Freire, el epicentro argumental y emocional de la obra, no acaba de alcanzar el registro necesario. Algo que se ve frustrado, seguramente, por el avance mismo de la trama; por lo, a veces, irreal del argumento; y por las «mudanzas emotivas» de Matías en relación a Concha, a veces poco creíbles y algo infantiles.
La propuesta del Teatro Goya Codorniu se queda algo a medias en relación a lo que podría haber sido. Aún así nos permite salvaguardar ese rayo de esperanza que todos tenemos guardado en aquel lugar al que no dejamos entrar a nadie y más en las épocas en las que vivimos. Ese pizca de magia que nos permite pensar que el mundo también se mueve, aunque solo sea a veces, gracias al amor y la ternura, y que si nos esforzamos nosotros también, podemos vivir la fábula en el mundo real que nos propone Querida Matilde, ¿no creen?
«Querida Matilde» se representa en el Teatre Goya-Codorniu del 6 de septiembre al 11 de octubre de 2012.
Autor: Israel Horovitz
Adaptación: Antonio Albert y Juan Luis Iborra
Dirección: Juan Luis Iborra
Reparto: Lola Herrera, Daniel Freire y Ana Labordeta
Iluminación: Juanjo Llorens
Vestuario de Ana y Daniel: Miguel Ángel Milán
Música original: David San José
Peluquería y maquillaje: Gema Moreno
Producción: Pentación Espectáculos
Horarios: de miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:30 horas. Funciones especiales: 10, 11, 24 de septiembre y 9 de octubre. Precio: de 28,5 a 32 €. Idioma: castellano
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Pujar dalt d’un escenari mai és senzill, i per això sovint trobem artistes que, per tal de fer-ho més fàcil i suportable, s’inventen un personatge amb què escudar-se davant el seu públic. Així ho van creure tres joves estudiants de teatre musical quan es van unir per a muntar un grup: d’aquesta manera va néixer The Mamzelles, una formació catalana a mig camí entre la música i el teatre que juga a interpretar un paper –es fan anomenar Mamzelle Mali, Mamzelle Raibo i Mamzelle Mess, afirmen que són originàries de Nebraska i interactuen amb el públic parlant amb fingit accent anglès– que els serveix per a mostrar-se menys vulnerables i sense cap mena de pudor, tres amigues unides per un objectiu tan simple com és passar-s’ho bé amb la música com a excusa.
Les tres components de The Mamzelles
Paula Malia, Paula Ribó i Bárbara Mestanza es van conèixer l’any 2008, quan eren estudiants d’interpretació a l’escola Eòlia de Barcelona. No seria fins dos anys més tard, però, quan crearien el projecte The Mamzelles: les tres van coincidir en una festa, van comprovar que compartien gustos musicals i un mateix sentit de l’humor, i van decidir crear un projecte artístic basat en una original proposta –tres noies descarades, seductores, sinceres i amb un punt de mala llet que tenien en comú pigues i perruques– que les va portar, l’any 2011, a presentar-se al concurs Sona 9, on van guanyar el Premi Joventut que els obria la porta de la indústria discogràfica.
El passat mes de juny, The Mamzelles publicava el seu disc de debut, Que se desnude otra (Discmedi), un treball d’inspiració cabaretera i pel qual les barcelonines han comptat amb Miqui Puig com a productor, una figura clau en la consolidació de la seva proposta musical; així, Que se desnude otra es caracteritza per un so discret i elegant en què destaquen les tres veus combinades amb vents d’inspiració soul i pinzellades jazzístiques, i on s’inclouen tretze cançons d’estils molt diferents i cantades en català, castellà, anglès i francès. Temes com Dead Little Fly, Super Superficial, Fucking Vagina o Save Me traspuen feminisme, ironia i sarcasme, elements que utilitzen per a parlar de temes quotidians amb un tipus d’humor força provocador; a més, les seves composicions pròpies comparteixen protagonisme amb l’adaptació de poemes de Dolors Miquel (La dona que mirava la tele) i Allen Ginsberg (Howl), i fins i tot s’atreveixen a batejar la seva generació –dispersa i en què cadascú va a la seva– com la Generació Tofu.
La seva proposta musical es complementa amb els seus directes, on The Mamzelles mostra la seva cara més excèntrica i divertida, una sorprenent barreja de música i teatre que no deixa indiferent ningú. Els propers dies presentaran el seu espectacle durant les festes de la Mercè de Barcelona –elles han estat, a més, les escollides per a realitzar la cançó oficial de la festa major de la ciutat–, on actuaran els dies 21, 22 i 23 de setembre al Parc de la Ciutadella amb un show nocturn que començarà a les 00:30 hores
Títol: Que se desnude otra
Autor: The Mamzelles
Discogràfica: Discmedi
Data de publicació: Juny 2012
Preu: 11,95 €
Més informació: www.facebook.com/The-Mamzelles
L’any 2005 s’estrenava a París TOC TOC, una divertidíssima comèdia coral que donava tot el protagonisme a aquelles persones que pateixen algun tipus de TOC: trastorn obsessiu compulsiu. Emparant-se en un text ple de gags còmics sobre algunes d’aquestes obsessions, Laurent Baffie triomfava al seu país amb els seus esbojarrats personatges, potser una mica estereotipats, sí, però tractats amb molt respecte i fins i tot tendresa. Set anys després de la seva estrena francesa, i avalada per les bones crítiques que ha rebut el muntatge en les seves diferents adaptacions –l’obra s’ha representat a França, al Quebec i a Bèlgica, i en les darreres quatre temporades s’ha pogut veure a Madrid–, TOC TOC arriba per primera vegada a Barcelona, concretament al Teatre Borràs, on des del dia 30 d’agost es pot veure aquesta comèdia, adaptada al català per Jordi Galceran i dirigida per Esteve Ferrer, amb un repartiment ple de cares conegudes que s’ha proposat fer riure de forma estrepitosa tot aquell que visiti la sala de la Plaça Urquinaona durant les properes setmanes.
A la consulta d’un reputat psiquiatre especialitzat en comportaments obsessiu-compulsius es troben el Fred, el Camilo, la Blanca, la Maria, la Lili i el Pep, sis pacients que, esperançats, confien en ell per a superar les seves manies. El doctor, però, ha tingut un problema en el seu vol provinent de Londres, així que, per a fer l’espera més entretinguda, decideixen presentar-se i explicar què els ha portat a la consulta; d’aquesta manera coneixerem un home que no pot evitar dir renecs constantment, un taxista obsessionat amb els números, una dona escrupolosa que està sempre pendent de la neteja i amb pànic al contacte físic, una beata que ha de comprovar les coses fins a trenta vegades abans de sortir de casa, una jove que repeteix cada frase dos cops i un noi obsessionat per l’ordre i la simetria a qui li espanta trepitjar les línies del terra.
Acabades les presentacions, l’alegria de Carmen Sevilla interpretant la cançó “Cabecita loca” –tan alegre com encertada per a l’ocasió– serveix per a donar pas a la segona part de l’obra. Ara, els pacients ja coneixen les pors i les debilitats dels seus companys, però el doctor segueix sense aparèixer; d’aquesta manera, amb la intenció de fer passar el temps de la millor manera possible decideixen jugar una partida de “Monopoly”, constantment interrompuda pels “tocs” de cadascun d’ells i que traurà el seu costat més mesquí. Finalment, i veient que el psiquiatre no acaba d’arribar, decideixen començar la teràpia ells mateixos, amb unes pràctiques i uns resultats discutibles.
Al públic de TOC TOC no se li escaparà que el trastorn de cada personatge podria funcionar perfectament com una metàfora de la societat actual, on la gent va a la seva sense fixar-se en les persones del seu voltant; la moralitat de la història, doncs, és evident: la solució és que deixem de capficar-nos en nosaltres mateixos i ens solidaritzem amb els altres. O dit d’una altra manera: la vida és molt més fàcil quan comptem amb el suport dels altres.
D’altra banda, l’objectiu de Laurent Baffie és doble: per un costat, l’autor pretén mostrar sense dramatismes un problema que afecta més gent de la que podríem pensar en un primer moment –segur que, qui més qui menys, es sentirà identificat amb l’estrany comportament d’algun personatge o, per què no, de més d’un–; per l’altre, fer riure l’espectador, una intenció totalment lloable, i el públic només necessitarà cinc minuts (o potser menys) per a comprovar que l’autor se’n surt de forma notable, garantint les rialles constants durant els noranta-cinc minuts de funció.
És evident que el secret de TOC TOC rau en el seu fantàstic text, però la força de l’obra cal buscar-la en els seus actors i en la bona feina del director, Esteve Ferrer, de qui s’intueix que va haver de fer un esforç considerable per a controlar el grup i aconseguir que el resultat final no fos una representació anàrquica i sense sentit. Així, cada personatge té el seu instant de protagonisme, i aquí es veu el bon treball de tot el repartiment, cares conegudes per la seva vessant més còmica, però si ens fixem en la gran quantitat de riallades amb què el públic premia les seves intervencions, és just destacar a Pep Cruz –el seu entusiasme durant els atacs de síndrome de Tourette fan patir el públic per la seva salut real– i Santi Ibáñez –un sorneguer taxista afectat d’aritmomania– com els actors més celebrats de l’obra.
Acabada la funció, el públic surt del Teatre Borràs feliç i amb la sensació d’haver assistit a una veritable sessió de risoteràpia, un muntatge de ritme frenètic, perfectament calculat i encaixat amb precisió quirúrgica que promet una excel·lent estona de diversió a l’espectador.
TOC TOC es representarà al Teatre Borràs a partir del 30 d’agost de 2012.
Autor: Laurent Baffie
Direcció: Esteve Ferrer
Adaptació: Jordi Galceran
Intèrprets: Santi Ibáñez, Pep Cruz, Mercè Comes, Noël Olivé, Anna Moliner, Oskar Ramos, Isabelle Bres
Escenografia i vestuari: Ana Garay
Disseny d’il·luminació: Juanjo Llorens
Horaris: dimecres, dijous i divendres a les 21:00 hores, dissabte a les 18:00 hores i a les 21:30 hores, i diumenge a les 18:00 hores Preu: de 22 € a 37 € Idioma: català Durada: una hora i trenta-cinc minuts
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Escrit per: Robert Martínez Colomé