Todas las entradas por Culturalia

Crítica literaria: El fin de la eternidad, Isaac Asimov.

El fin de la Eternidad Isaac Asimov.jpgReseñar un Asimov no es una tarea fácil, debido a la calidad “de género” del autor, a la cantidad abrumadora de sus obras y al éxito que llegó a alcanzar con ellas. En verdad parece que Asimov escribió, de una forma u otra, sobre casi todo y además normalmente lo hizo muy bien. Aún así intentaré llevar a buen puerto esta crítica, siendo consciente de lo arduo de la tarea y del paso del tiempo desde que la novela fue escrita. Y es que de eso trata El fin de la eternidad, del tiempo o del uso del fluir temporal en la sociedad del futuro. La novela la tenía en uno de los estantes de mi biblioteca desde que hace años unos amigos me la regalaron, sabiendo lo que me gustan las tramas temporales, en la fácilmente reconocible colección Biblioteca de Ciencia Ficción de tonos azulados y grises que editó Orbis allá por los años 80.

La novela, bien definida desde el principio por su mismo título, nos sitúa en una multirealidad sin tiempo. La humanidad ha alcanzado el nivel tecnológico necesario para viajar y actuar en el tiempo y para ello ha creado la Eternidad, una institución que permite no tan solo que las diferentes épocas se ayuden y comercien entre ellas, sino que desarrolla una actividad terapéutica temporal: lleva a cabo cambios temporales sobre las diversas realidades para evitar coyunturas negativas en ellas. De esta forma, conociendo los resultados de los cambios realizados sobre la realidad temporal, la Eternidad controla la evolución de la humanidad a lo largo de los milenios y corrige los sucesos más dañinos. Sin embargo los efectos de la interrelación entre los miembros de la Eternidad y la realidad humana puede provocar enormes daños. Prueba de ello lo tenemos en Andrew Harlan ejecutor de cambios temporales en la Eternidad que se enamorará de Noys, una ciudadana de la realidad, una relación que pondrá en peligro la propia existencia de la Eternidad y permitirá descubrir algunos de los secretos de la organización.

Esta es una de aquellas novelas en las que la acción comienza justo en la primera línea. Harlan, su protagonista principal, pone rápidamente en marcha la acción movido por sus propios intereses, que como pueden imaginar no son, ni mucho menos, los mismos que los de la Eternidad. Los propios actos del protagonista permiten, así, a Asimov, presentarnos un juego de multirealidades interrelacionadas que será el ingrediente estrella de su novela. Y no solo eso, sino que además le permite reflexionar sobre la relación que existiría entre causas y efectos en el caso en el que existiera una diversidad infinita de planos temporales conectados entre sí.

¿Cómo puede afectar a una realidad pasada los hechos que ocurren en la Eternidad atemporal? ¿Pueden existir periodos de la historia de la humanidad que estén en contra de la actividad temporal de la Eternidad? En una realidad temporal interconectada de este tipo ¿cuál sería la causa y cuál el efecto de las acciones que se llevan a cabo?

isaac-asimovAsimov nos muestra a través de su novela una multirealidad temporal que va descomponiéndose página a página y que ofrece al lector argumentos para la reflexión sobre el hombre y la humanidad. No solo seremos testigos de la corrupción temporal en la Eternidad, provocada por las propias pasiones humanas, sino que podremos reflexionar sobre el hecho de que una organización, léase corporación o multinacional, con unos intereses concretos y particulares, pueda actuar sobre una realidad humana cualquiera fruto de su propia evolución histórica. Y lo más interesante es la disquisición final sobre el espíritu humano que realiza el autor.

La humanidad evoluciona cuando se enfrenta a situaciones que le obligan a invertir ingentes recursos con el objetivo de superar esa coyuntura. ¿Si se eliminan quirúrgicamente esas situaciones problemáticas a las que debe de hacer frente la humanidad para crecer, para evolucionar, qué es lo que queda?, ¿Qué es la vida de cada uno de nosotros sino un continuo esfuerzo para superar cada uno de los problemas con los que individualmente nos enfrentamos, y que nos hacen ser tal como somos? Un tema de reflexión interesante en una época, la actual, en la que se invierte una gran cantidad de recursos para evitar a los ciudadanos (de Occidente, claro está) cualquier tipo de inconveniente que les pueda suponer una molestia, debilitando, de esta forma, la capacidad de reflexión y respuesta de los individuos ante situaciones dañinas y quebrantando el espíritu de superación que todos deberíamos poseer. Y eso que solo estamos a principios del siglo XXI. Como ven una propuesta que hace lo que hace la buena ciencia-ficción, especular sobre la propia esencia humana y en este caso en el ámbito de lo temporal.

Pero no se piensen que El fin de la eternidad es, por tanto, una novela aburrida o densa. Todo lo contrario. Es una historia en la que la acción y las consecuencias temporales de ella están muy presentes, como también lo está la multidimensión temporal y sus consecuencias en la misma estructura de la trama.

No afirmo nada nuevo al decir que El fin de la Eternidad posee parte de la genialidad que Asimov confiaba a cada una de sus novelas. Con el estilo y la elegancia formal propia del autor norteamericano que nos muestra no tan solo una formulación argumental solida y una gran creatividad y originalidad, sino también un trazo literario perfilado y consistente, propio de un autor que no solo creó un enorme caudal de obras sino que también consiguió un gran éxito crítico y comercial con ellas.

Y como gran clásico de la novela contemporánea de ciencia-ficción y referente literario de varias generaciones, es acostumbrado hallar continuas reediciones de sus obras. Este es el caso de la edición de Debolsillo de 2004 o la más reciente de La Factoría de ideas de 2007, un recordatorio del interés que mantienen aún las obras de Asimov entre las editoriales y los lectores.

Título: El fin de la eternidad
Autor: Isaac Asimov
Editoriales:

Debolsillo
    Páginas: 288
    Precio: 8,95 €
    Formato: Bolsillo

La Factoría de ideas
Páginas: 320
Precio: 19,95 €
——

Jorge Pisa

Crítica: Batman. Serenata nocturna: El origen del caballero oscuro, David Hernando, Timun Mas.

batman-serenata-nocturna_portada

Los escándalos políticos y financieros nos han ido golpeando a lo largo de los últimos años y nos han ido descubriendo la falsedad de personas que creíamos honradas, sacando a la luz jugadas de mala fe y actos poco éticos, léase preferentes y los casos de corrupción económica y política. Toda esta falta de honestidad tiene su paralelismo, también y aunque no lo parezca, en el mundo del cómic en los hechos que narra el libro Batman Serenata nocturna El origen del caballero oscuro de David Hernando.

Son muchos los niños, jóvenes y adultos que leíamos o leemos con placer los cómics de Batman, visionamos las series antiguas y disfrutamos de las modernas películas. Muchos seguidores e incluso lectores profanos piensan que Batman fue creado por el guionista y dibujante Bob Kane. Esta es la leyenda que precede al señor de la noche, pero resulta que esto no es cierto. No es más que otro mito que se desmorona al leer la obra de David Hernando.

Batman nació en 1939, en el número 27 de Detective Cómics gracias al afán de Bob Kane de crear un éxito parecido al de Superman y poder lucrarse con él. Como suele decirse, el resto es historia… pero falsa. El libro nos habla del escritor y guionista Bill Finger, quien dio forma al característico atuendo de Batman a partir del dibujo con predomino del color rojo que le propuso Bob Kane, para más inri, calcado de otro personaje clásico del cómic. Finger es el guionista de la primera historia y de muchas más que le siguieron, así como el creador de algunos de los extravagantes y conocidos villanos de la serie. En definitiva, el que dio alma y vida a Batman.

Descubriremos en este libro y con estupor la enorme injusticia que acompañó a Bill Finger a lo largo de su vida. El no estar nunca acreditado en la creación de Batman; el estar la mayor parte del tiempo a la sombra de Bob Kane mientras este obtenía todo el éxito, el mérito y el dinero por la creación del personaje. La lectura se nos presenta en forma de relato de ficción, como si David Hernando hubiera estado ahí y nos contase todo lo que sucedió a través de un ensayo novelado.

Sabremos cómo era y qué anhelaba Bob Kane, cómo se aprovechó del buen hacer de Bill Finger y de dibujantes como Jerry Robinson, que fue ni más ni menos que el creador visual del Joker que luego desarrollo Finger. Bob Kane es el malo de la “historieta”, y con razón, pero David Hernando no carga las tintas y se limita a narrarnos los hechos. Kane fue también un adelantado a su tiempo en la visión del negocio de los derechos de autor y dirigiendo su propio estudio. Y sí, veremos como Finger era un genio como guionista, amante de la cultura y el arte, un apasionado de su trabajo, pero un desastre en otros aspectos de su vida personal.

batman_of_the_ages

¿Cómo actuó la editorial DC con los creadores de Batman en las diferentes épocas de la trayectoria del personaje? El libro nos narra los modos de proceder de la editorial, los problemas que tuvieron los cómics esos años y los primeros movimientos del fandom.

La verdadera historia de la creación y desarrollo de Batman no la descubre David Hernando, es algo que ya se intuía, se supo internamente desde los primeros años de existencia del cómic y ya es de dominio público entre los interesados en la materia. ¿Por qué entonces era un secreto a voces? ¿Por qué perdura, al menos oficialmente, la mentira de que Bob Kane es el único creador de Batman?

Batman serenata nocturna se lee de un tirón sin dificultades, está muy bien escrito y es muy ameno. Demuestra un gran trabajo de investigación, entrevistas y datos biográficos que quedan muy bien camuflados en el relato y se nos trasmiten sin darnos cuenta, por lo que su lectura gustará también a los curiosos ajenos a la temática del cómic. Un libro que te dejará algo compungido y conmovido por lo que cuenta y es muy posible que te emocione en algunos pasajes y descubras detalles de la creación de esta leyenda del cómic y su evolución a lo largo del tiempo.

Y aunque la injusticia inicial continúe viva hasta hoy, una vez leído el libro, como muy bien explica David Hernando, algo cambiará en la percepción del lector cada vez que lea en cualquier soporte la advertencia “Batman, creado por Bob Kane”. Además al final del libro se publica la carta con la que Kane se defendió de los primeros escritos que implicaban a Finger en la creación del hombre-murciélago. Y se añaden 8 páginas a color con fotos personales de los protagonistas implicados en la trama y una ilustración, que no tiene desperdicio, de cómo hubiera sido el Batman de Bob Kane sin la intervención de Bill Finger.

La portada del libro es una bonita ilustración del aclamado Paco Roca, autor de obras como Arrugas, El Invierno del dibujante o Los Surcos del Azar. En ella vemos al guionista rodeado de los elementos principales que necesita para crear: una máquina de escribir, su libreta de apuntes y montones de hojas, entre otros objetos.

David Hernando es autor entre otros de los libros “Batman el resto es silencio” (Editorial Dolmen) ganadora del premio de la crítica a la mejor obra teórica de 2004 y “Superman: la creación de un superhéroe” (Editorial Timun Mas). Ha sido editor de Batman y Superman en España entre 2006 y 2011.

Título: Batman. Serenata nocturna: El origen del caballero oscuro
Autor: David Hernando
Formato: Tapa dura sin s/cub. (cartoné) | 14 x 22,5 cm.
Páginas: 232 páginas
Editor: Timun Mas Narrativa
Fecha de publicación: 6 de mayo de 2014
Colección: Ciencia Ficción
Idioma: Español
——

Taradete

Crítica literaria: El tesoro de Vulturia, de Francisco Galván, ed. Algaida.

El tesoro de VulturiaNo es demasiado habitual, al menos que yo sepa, que las novelas históricas de autores españoles tengan continuación, al estilo de los escritores o de las literaturas anglosajona o italiana. Este, sin embargo, es el caso de la novela De buitres y lobos escrita por Francisco Galván, de la que ya publicamos la crítica en Culturalia y de la que existe una secuela, El tesoro de Vulturia, ambas editadas por Algaida. La extrañeza aún es mayor si consideramos que la época en la que están ambientadas ambas novelas, la visigoda, no es la habitual en la novela histórica hispana.

Francisco Galván ha escrito una segunda entrega que engrandece los horizontes históricos de la primera. Si esta la podíamos considerar como una historia de capa y espada, en El tesoro de Vulturia el aspecto histórico está mucho más desarrollado y el horizonte narrativo se ensancha al incorporar un panorama político que abarca el Mediterráneo occidental.

Pero vayamos por lo primero. La acción de la novela se ubica, de nuevo, en las cercanías de Vulturia. Allí se ha establecido pacíficamente la colonia de leprosos que auxilió a los visigodos Wulfric y Sigebert en la anterior aventura. Últimamente algunos de sus miembros y diversos comerciantes han sido asesinados en las cercanías de la ciudad, lo que ha hecho que su actividad comercial se haya resentido. Cecilio, el líder de la colonia de leprosos, acude a pedir ayuda a Wulfric, desconociendo que existen misterios e intereses en Vulturia que superan, sin duda, su entendimiento. Por su parte Tarbalés, descendiente del linaje real alano, pretende viajar a Hispania con el objetivo de descubrir su verdadero origen, ligado a unos extraños tatuajes que muestra en uno de sus brazos.

El tesoro de Vulturia amplía, como decía, considerablemente el horizonte geográfico que nos mostraba la primera novela. Si esta se centraba principalmente en el ámbito hispano y eludía ampliamente el contexto político internacional de la época, El tesoro de Vulturia intenta dar la vuelta a este hecho implicando mucho más el horizonte mediterráneo en su trama. De esta forma el argumento de la novela avanza a partir de diversos focos de acción: los asuntos comerciales de Marpesio Silicio en Italia; la situación política en el África vándala; los luctuosos acontecimientos que acontecen en Vulturia; la iniciación mágica que Valentia, la esposa de Wulfric, recibirá de la mano del Boseildún o las propias aventuras que vivirá Wulfric, en un momento en el que los visigodos se están apoderando de los últimos reductos imperiales en la Península. Una variedad de subtramas que con el avance de la novela se irán unificando en una sola, entonces sí, presidida por la acción del propio Wulfric.

El autor reutiliza para esta segunda entrega a muchos de los protagonistas y secundarios de la primera novela, como el malvado y ruin obispo de Segovia, Boseildún, Valentia, la comunidad de leprosos liderada por Cecilio o el comerciante sin escrúpulos Marpesio Silicio. Con ellos y con otros de nueva creación consigue hilvanar una trama que finaliza en cierta forma lo acaecido en la primera novela, con lo que el lector se puede sentir más ligado a la trama general de la saga. Esta polivisión del argumento también provoca que los protagonistas principales de la primera novela, Wulfric y Sigebert, pierdan presencia, sobre todo el segundo, y que el ingrediente de política internacional gane espacio, haciendo de esta entrega una novela histórica con más fundamento. Otra de las mejoras de la novela es que nos muestra más de cerca el enfrentamiento militar entre visigodos y romanos, con la toma, por ejemplo, de la ciudad de Valencia por lo primeros, un aspecto este muy diluido en la primera entrega.

El estilo del autor continúa siendo ameno y asequible y provee a la historia de un cierto nivel de intriga, vinculado al tesoro al que hace referencia el título de la novela y a los asesinatos en el interior de la comunidad de leprosos de Vulturia, a lo que se suma un elemento de misterio y fantasía relacionado con los poderes “mágicos” de Boseildún o la extraña relación entre los lobos, Wulfric y su hijo recién nacido, algo que se me apetece muy apropiado para la época.

El tono de la acción, sin embargo, sigue siendo algo ingenuo, no tanto en la descripción de los asesinatos y los malvados sino en el retablo que el autor nos presenta de los “buenos” de la historia, que parece demasiado candoroso para la época en la que está ambientado y que le resta algo del realismo histórico que demanda una novela de este tipo.

El tesoro de Vulturia es una oportunidad para enriquecer y finalizar una historia que comenzó en la anterior novela y que concluye, hasta nuevo aviso, en esta entrega, por lo que está especialmente recomendada a aquellos a los que les interese la época y a los lectores que gozaron con las aventuras vividas por el héroe Wulfric en De buitres y lobos.

Título: El tesoro de Vulturia
Autor: Francisco Galván
Editorial: Algaida
Formato: Tapa dura | 17 x 24 cm.
Páginas: 528
Fecha de publicación: Mayo 2010
ISBN: 9788498774559
——

Jorge Pisa

Crítica cinematográfica: Pompeya, de Paul W.S. Anderson.

001_pompeii_posterNo es nada nuevo que los clásicos, sean del género que sean, poseen una larga vida en las pantallas del cine y la televisión (no sé hasta qué punto en los dispositivos móviles). Las narraciones de carácter histórico no son una excepción, por lo que en los últimos años hemos visto nuevas versiones de la mayoría de los clásicos históricos, ya sea Ben-Hur (Steve Shill, 2010), Espartaco (Robert Dornhelm, 2004), Hércules, el origen de la leyenda (Renny Harlin, 2014) o Cleopatra (Franc Roddam, 1999). Este año le ha tocado el turno a Los últimos días de Pompeya, una historia que ya había tenido versiones en 1908, 1935, y las más conocidas en 1959, un film dirigido por Mario Bonnard e interpretado por Steve Reeves y Fernando Rey y, posiblemente la mejor y más fiel adaptación, la miniserie de 5 horas de duración dirigida en 1984 por Peter R. Hunt e interpretada por Ned Beatty, Brian Blessed, Ernest Borgnine, Lesley-Anne Down, Franco Nero, Anthony Quayle y Laurence Olivier.

Paul W.S. Anderson se ha puesto a la cabeza de un proyecto que en sus manos y en las de los productores de la película se ha transformado en un film de acción y de gladiadores y poco más, desvirtuando la historia original y transformándola en una de esas tramas dirigidas a adolescentes buscadores de historias de amor juvenil y rebelde ambientadas en otras épocas.

Pompeya, año 79 d.C., Milo (Kit Harington), el único sobreviviente de una matanza de celtas en Britania perpetrada por el ejército romano, es esclavizado y entrenado como gladiador. Sus dotes en la arena forzarán a su propietario a trasladarlo a Pompeya, para obtener un mayor beneficio de sus habilidades. En el camino a Pompeya Milo conoce a Casia (Emily Browning), una joven aristocrática que se enamorará de él. Casia regresa a Pompeya huyendo de la corrupción en Roma y de las malas artes del senador Corvo (Kiefer Sutherland), empeñado en hacerse con el amor de la joven. Corvo pretende, además, emprender ciertos negocios urbanísticos en la ciudad. Por su parte Milo tendrá que imponerse en la escuela de gladiadores de Pompeya, donde conocerá a Ático (Adewale Akinnuoye-Agbaje), el campeón de la ciudad. Las vidas de todos ellos se verán truncadas por la erupción del Vesubio, el volcán que acabó con la ciudad de Pompeya…?????????????????

Como os decía Pompeya no es más que la transmutación de una historia escrita por Edward Bulwer Lytton en 1834 en un film sin demasiadas ambiciones y destinado a un público poco exigente. De esta forma las tramas de la historia original se reducen para centrarse en las aventuras de Milo, Casia, Ático, Corvo, y los padres de Casia, optando por convertir el film, como ya se hiciera con Hércules, el origen de la leyenda, en una película de gladiadores, perdiendo por el camino la riqueza argumental de la historia original escrita por Bulwer Lytton. De ahí que las escenas de gladiadores se impongan en el film (parece que lo único que interesa de Roma en el cine actual es el culto al cuerpo que puso tan de moda la serie Spartacus: Sangre y arena) junto con la tormentosa relación entre Casia y Corvo, mostrándonos, de nuevo, y con muy poco respeto al contexto histórico de la época, lo malvados que eran los romanos. De ahí que de forma poco acertada se haya incorporado la idea en el film de una cierta oposición de los pompeyanos hacia los romanos, y se nos hable del emperador Tito de una manera que recuerda más a su hermano y sucesor Domiciano que a él mismo. De nuevo una película de romanos nos presenta a los romanos como los malos de la película.

El film peca, además, de presentismo, esto es, nos muestra la relación entre Casia y Milo de una forma que parece más la de dos jóvenes enamorados (y rebeldes, este ingrediente no podía faltar) del siglo XXI, que de una joven aristócrata pompeyana y un esclavo-gladiador en pleno siglo I d.C. En todo ello tiene que ver, y mucho, la producción del film, ya que el director, Paul W.S. Anderson, pertenece más a los géneros de ciencia-ficción, terror y acción que al del cine histórico, señal clara del tono y la forma que se le ha querido dar a la película, y que sin duda está vinculada a la espectacularidad de la erupción del Vesubio, sin duda, el activo más importante del film, que ocupa la parte final de la cinta y que se puede desarrollar plenamente con los efectos especiales a disposición en la actualidad. Sin embargo, el film parece que se rebasa a sí mismo en este aspecto y nos muestra una hecatombe de carácter universal en la que terremotos, erupciones, fuego, incendios, destrucción, e incluso un tsunami, centran en demasía la atención del espectador, mientras el destino final de los principales caracteres del film se va resolviendo. Creo, personalmente, que esta parte del film peca de exagerada y posee un final que es posible que no agrade demasiado al público espectador.?????????????????

Si tuviera que destacar alguna cosa del film no sería ni la trama (tan alterada que parece una película nueva con poco que ver con la historia original, algo tan de moda en las adaptaciones actuales…) ni la exageración de los efectos especiales finales algo cansinos, sino algunas de las vistas generales de la ciudad de Pompeya, reconstrucciones a las que los efectos especiales sí que han sabido dar vida en el film, como aquella imagen de la ciudad de Pompeya vista desde el exterior, en la que se nos muestra la vía de acceso de la ciudad rodeada por los monumentos funerarios de sus habitantes, una imagen poco común en el cine de romanos, las vistas del puerto y alguna de las escenografías que observamos en el anfiteatro, si bien el desarrollo de estas escenas de acción gladiatorial se disparan enseguida y pierden gran parte de su credibilidad.

Por lo que respecta a las interpretaciones, ninguna de ellas destaca por una valía excepcional. Posiblemente sean algunos de los secundarios, como Ático (Adewale Akinnuoye-Agbaje) o los padres de Casia, Aurelia y Severo (Carrie-Anne Moss y Jared Harris), los que destaquen más que no los actores principales. Kit Harington, el esclavo Milo, no da la talla como gladiador y tampoco destaca por su actuación y Emily Browning no convence demasiado como la joven protagonista del film a la cual el guión le obliga a saltarse todas las convenciones sociales de época romana como si nada. Por desgracia Kiefer Sutherland se ve obligado a encarnar al “malo maloso” romano del film, por lo que su registro interpretativo se desarrolla en una frecuencia bastante irreal. A Sutherland le que acompaña Sasha Roiz que encarna a Próculo, la mano derecha de Corvo y un auténtico monstruo sin remordimiento alguno, un carácter tampoco demasiado creíble.

En definitiva, una lástima, porque valía la pena contemplar una nueva versión de Los últimos días de Pompeya, un film con un presupuesto de 100 millones de dólares que ha recaudado tan solo 108.550.407 dólares, y que evidencia que el cine actual tiene poca mano a la hora de mostrarnos el mundo antiguo en la gran pantalla, por lo que me veo obligado a hacer una doble recomendación: Pompeya es una película recomendable para aquellos interesados tan solo en las nuevas visiones de la antigüedad con poca o muy poca veracidad y mucha acción. Para aquellos que quieran disfrutar de una buena historia, bien estructurada y filmada y respetuosa al contexto histórico de la época, os insto a localizar cualquier versión anterior del film, aunque yo, personalmente, os recomiendo la miniserie de los años 80, que se mantiene muy bien después de tantos años.

Título: Pompeya
Título Original: Pompeii
Director: Paul W.S. Anderson
Guión: Janet Scott Batchler, Lee Batchler
Reparto: Kit Harington, Emily Browning, Kiefer Sutherland, Carrie-Anne Moss, Jared Harris, Jessica Lucas, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Sasha Roiz, Currie Graham, Ben Lewis, Joe Pingue, Alain Moussi, Emmanuel Kabongo
Fotografía: Glen MacPherson
Música: Clinton Shorter
Género: Histórica, aventuras, acción, catastrófica
Nacionalidad: USA, Alemania
Fecha de Estreno en España: Viernes, 25 de abril de 2014

NOTA: 5.5
——

Jorge Pisa 

Crítica literaria: Magnitud imaginaria, Biblioteca del Siglo XXI, Stanislaw Lem.

Lem_Magnitud imaginaria_portadaPues sí, de tanto en tanto, aparece por Culturalia una crítica de un libro de Stanislaw Lem, ligada a la publicación de sus obras por la editorial Impedimenta, que ha llevado a cabo una tarea digna de la mejor edición, tanto por su aspecto y formato, como por la traducción y la edición de los textos. Esta es la cuarta crítica que colgamos aquí del autor polaco, una concesión ganada por Lem por méritos propios.

Magnitud imaginaria, Biblioteca del Siglo XXI es otra pequeña joya dentro de la producción literaria de Lem. Tras Vacío Perfecto, en la que el autor llevaba a cabo una recopilación de falsas reseñas de libros que nunca existieron, en Magnitud imaginaria el lector se ha de enfrentar a introducciones o prólogos de obras que tampoco existieron nunca, hecho que provee al autor de una gran libertad a la hora de plantear los temas que se tratan en estos libros imaginarios. Entre ellos encontramos los prólogos de una obra de fotografía pornográfica realizada con cámara de rayos x en la que el cuerpo humano no es visible; el tratado que nos relata el intento de enseñar inglés a una colonia de bacterias; una obra acerca de la literatura bítica, es decir, la no escrita por el ser humano sino por sus computadoras o la creación de una extelopedia, o lo que es lo mismo, una enciclopedia de los saberes humanos del futuro.

Como ven volvemos a estar en la sala de juegos de Lem, en la cual las reglas de lo que se puede escribir y sobre lo que se puede reflexionar pierden su sentido y se desvanecen para dejar aflorar la valía literaria y el sentido del humor de un autor que, cual rey Midas, convierte lo que toca en oro, en este caso en material literario digno de ser leído y gozado por los lectores de cualquier época.

Stanislaw LemY es que además de escoger con acierto su lista de temas prorrogables, Lem utiliza la contradicción presente en ellos para reflexionar sobre la vida y el espíritu humano. De ahí que podamos especular sobre las costumbres sexuales y el erotismo del ser humano; sobre los procedimientos de estudio científico y sobre cómo se llegan a establecer nuevas verdades científicas (que a veces pueden estar, incluso, equivocadas); sobre qué tipo de literatura podrían elaborar mentes o procesadores no humanos, y si estaríamos capacitados para entender una literatura que no está destinada a nosotros (aquí hallamos uno de los temas más constantes en la obra de Lem) y hasta donde puede llevar el despropósito humano en su intento de explicarlo y conocerlo todo, aún las cosas que no han ocurrido todavía y han de pasar en el futuro.

A esto se ha de sumar también, y como no podría faltar en un libro como este, un prólogo de Lem a su propia obra, con la que el autor polaco se atreve a rizar el rizo, y completar un trabajo que aunque breve (tan solo 138 páginas) se convierte en una delicia para el lector, que espera siempre hallar la genialidad, las ideas descabelladas y la reflexión profunda de un autor que, aunque enmarcado en el género de la ciencia-ficción, dispone de méritos propios para convertirse en un referente a tener en cuenta de la literatura polaca y europea de la segunda mitad del siglo XX.

De esta forma Magnitud imaginaria se convierte en una mueva oportunidad para los lectores de disfrutar de la genialidad de Lem, de su gran sentido del humor y de sus ganas de romper con las convenciones establecidas y vagar por espacios de creación literaria poco transitados por el hombre.

Impedimenta se lleva de nuevo la medalla publicando obras de Lem, y proveyendo al lector español de una biblioteca del autor no solo perfectamente cuidada sino también digna de estar ubicada en el mejor lugar de la mejor estantería de nuestra biblioteca. Se lo aseguro.

Título: Magnitud imaginaria, Biblioteca del Siglo XXI
Autor:
Stanislaw Lem
Editorial:
Impedimenta
Encuadernación:
Rústica
Formato:
13 x 20 cm
Páginas:
144
PVP:
16,00 €
ISBN:
978-84-937601-2-0
——

Jorge Pisa Sánchez

Publicación: Luna APOGEO, de Rubén Azorín Antón (Autor)

Hacía tiempo que no os presentábamos en Culturalia una novedad de ciencia-ficción. Pues aquí tenéis una, que parece además un novelazo y un éxito de ventas.

Luna APOGEO, de Rubén Azorín Antón.

9788461688197La Luna, fría y resplandeciente, nos acompaña desde que tenemos uso de razón; desde que tenemos conciencia de especie. Dejamos confiados que cada noche nos acune y vigile con su ronda desde el cielo mientras jugamos con ella a su perpetuo orí. Creemos conocer todos sus secretos, pero… ¿Qué es realmente la Luna?

¿Ha estado siempre ahí? ¿Por qué sólo nos muestra una de sus caras? ¿Qué nos oculta? ¿Por qué no hemos vuelto a ella desde 1972? ¿Qué ocurriría si su órbita se alterase súbitamente? ¿Sería posible la vida en la Tierra sin ella? ¿Y si su presencia en el cielo no es casual? ¿Y si está relacionada con la misma esencia del ser humano, con su despertar?

Enfréntate a todas estas preguntas siguiendo al grupo de científicos del Proyecto de Medición Lunar Láser que, al margen de los gobiernos, tratan de anticiparse y combatir una inminente catástrofe para salvar sus vidas, y, con ellas, a la misma humanidad.

Un inquietante thriller ambientado en un futuro próximo (2028-2055), en el que ficción y realidad se van diluyendo y disociando a lo largo de su recorrido para retarte a distinguirlas y juzgar si las cosas son como nos las habían contado.

Sobre un argumento que va más allá de la clásica novela apocalíptica, distintas historias y personajes se entrecruzan de forma impecablemente calculada para tejer una hilada trama y descubrir una obra mucho más profunda que, arrolladora, nos conduce a un desconcertante final.

Una novela que te hará dudar… DUDAR. ¿Acaso no es la duda el precursor de la inteligencia? Una vez leída, difícilmente volverás a mirar la Luna con los mismos ojos.

«Luna: Apogeo» es la primera parte de una trilogía llamada «Luna».

Título: Luna APOGEO
Autor: Rubén Azorín Antón
Formato: Tapa blanda
Fecha de publicación: 23 mar 2014
Páginas: 440 páginas
Editor: Rubén Azorín Antón

Crítica teatral: Per sobre de totes les coses, Teatre Gaudí.

Per sobre de totes les coses_cartell_GaudiComo ya deben saber, el teatro musical hace mucho tiempo que funciona muy bien en la cartelera barcelonesa, y más cuando está bien ideado y producido. De ahí que muchos teatros de la ciudad se arriesguen a programar musicales, ya sean estos de pequeño, mediano o gran formato. Y el Gaudí no es una excepción. Si ya el año pasado programó La festa salvatge (The wild party, de Andrew Lippa) y a principios de 2014 estrenó una divertidísima versión de La Gran Duquessa de Gerolstein, de Offenbach, Meilhac y Halévy, este julio se ha reservado el escenario para otra producción de mediano formato como lo es Per sobre de totes les coses, de Hartmere y Intrabartolo, una reflexión sobre la adolescencia y la homosexualidad ambientada en los pasillos de un internado católico.

Peter (Marc Flynn) y Jason (Jan Forrellat) son compañeros de habitación del internado católico de Saint Tomas. Ambos mantienen una relación íntima que desconocen en el centro, debido a las ansias de popularidad de Jason y al miedo a que se reconozca abiertamente su homosexualidad. El ambiente del internado se mueve entre los rituales cristianos y las ganas de fiesta y de pasárselo bien del grupo de estudiantes. La relación entre Peter y Jason irá empeorando debido a las voluntades dispares de ambos y a las presiones que reciben del entorno y de sus respectivas familias. En breve, sin embargo, ambos tendrás que demostrar cuáles son sus verdaderos sentimientos y qué están decididos a perder (y a ganar) por el camino.

El Gaudí nos presenta un nuevo espectáculo musical que recuerda en muchos aspectos el éxito que significó el año pasado The wild party, y ha escogido para ello una obra en la que los sentimientos y la sexualidad recién descubierta tienen un papel importante. Todo ello adquiere la estampa de una clásica historia de instituto, en la que veremos desfilar tanto a chicos y chicas populares, como a estudiantes aplicados y jóvenes desplazados y rebeldes. Pero en este caso el tema a debate no es otro que el despertar sexual de los jóvenes internados y sobre todo, la presión que sufren aquellos que optan por una sexualidad diferente. Aquí es donde se encuentra atrapada la relación entre Jasón y Peter, los cuales han compartido mucho más que una habitación en el internado.

El musical se estructura a partir de una historia cantada, en la cual oiremos poco texto recitado, ya que la mayoría de la acción transcurre a través de la letra de las canciones. En esta ocasión Daniel Anglès ha cogido la batuta para dirigir un musical en el que hallamos a un nutrido número de actores-cantantes y bailarines sobre el escenario. Para muchos de ellos esta significa su primera experiencial profesional. Si bien, las decisiones de producción no han sido todo lo acertadas que debieran. Lo primero el espacio. El escenario central del Gaudí queda dominado por una gran pasarela en forma de cruz, alegoría a la educación de carácter religioso del internado, que aunque se utiliza plenamente en alguno de los número musicales, reduce el espacio accesible a los actores y actrices y les obliga a actuar a veces a milímetros del público, y además no permite estructurar demasiado la acción que nos es narrada. Por otro lado el sonido no está a la altura del espectáculo al que sirve de base, por lo que algunas de las letras de las canciones no son del todo entendibles.

Per sobre de totes les coses_2Per sobre de totes les coses es un musical en el que veremos sobre el escenario un amplio número de actores y bailarines, un hecho que le da al espectáculo un aire de gran musical. La mayoría de ellos realizan una actuación secundaria, en referencia a la representación de la obra, si bien, en ella destacan algunos personajes como Jason (Jan Forrellat) y Peter (Marc Flynn), los personajes cuya relación da pie a la trama del musical; Ivy (Anna Herebia), la compañera de clase que se siente atraída por Jason y que formará parte de un fatal triángulo amoroso o Ivy (Anna Herebia), la hermana acomplejada y rebelde de Jason. Como parte del elenco de «adultos» responsables del internado y familiares de los jóvenes estudiantes hallamos a Eduard Doncos, que interpreta al cura del internado; Ester Bartomeu que da vida a la a veces insensible madre de Peter y a Lucy Lummis, que encarna a la hermana Chantelle, una de las monjas del centro religioso.

Y es precisamente esta última la que protagoniza dos de los momentos con más fuerza del musical, que no son otros que la aparición de la virgen María en uno de los sueños de Peter a lo Madonna en «Like a Virgin» (un claro ejemplo de la confusión religiosa de los más jóvenes), y cuando la hermana Chantelle le explica a un desesperado Peter, que Dios lo hace todo bien (en referencia a su opción sexual), un número musical al más puro estilo Sister Act, espectáculo que se estrenará en Barcelona en octubre y en el que Lummis interpretará un papel.

Per sobre de totes les coses es un espectáculo en el que se han invertido muchas ilusiones pero que no alcanza las cotas de acierto de The Wild Party, aunque se mantiene en su estela creativa y de resultados. Además nos provee de una historia que nos acerca a los más jóvenes, a sus problemas y a sus deseos más íntimos y nos hace reflexionar sobre el papel de la Iglesia y de la sociedad, en pleno siglo XXI, ante la homosexualidad, y sobre los obstáculos contra los que aún han de luchar aquellos jóvenes que no optan por las sendas vitales que se esperan de uno. Una espléndida manera de pasar una tarde de teatro y entretenimiento y un ejemplo de lo que se puede hacer cuando existen ganas y voluntad, ya sea en el mundo del teatro o en la vida misma.

«Per sobre de totes les coses» se representa en el Teatre Gaudí a partir del 16 de julio de 2014.

Libreto: Damon Intrabartolo y Jon Hartmere
Música: Damon Intrabartolo
Letras: Jon Hartmere
Orquestación: Deborah Lurie
Dirección: Daniel Anglès
Dirección musical: Oriol Padrós
Adaptación al catalán: Marc Gómez
Reparto: Jan Forrellat, Marc Flynn, Anna Herebia, Iskra Bocanegra, Marc Gómez, Miguel Ángel Sánchez, Marc Andurell, Clara Gispert, Anna Lagares, Joan Mas, Gerard Mínguez, Laura Morales, Desirée Moreno, Gara Roda, Joan L. Santos, Eduard Lacueva, Helena Jara, Ester Bartomeu, Lucy Lummis y Eduard Doncos
Banda de música: Oriol Padrós, Abel Garriga, Adrià Aguilera, Unai Eizagirre, Ricard Buenaventura y Guillem Barceló
Coreografía: Oscar Reyes
Producción: Teatre Gaudí de Barcelona
Proyecto: Madam Teatre

Horario: de miércoles a viernes a las 20:30 horas; sábado a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingo a las 18:00 horas.
Precio: 24 €
Idioma: catalán
Duración: 2 horas y 30 minutos (descanso incluido)
——

Jorge Pisa Sánchez

Tiempo de Leones, la saga bizantina, José Soto Chica, Editoria Victoria.

Hoy os damos a conocer en Culturalia una doble propuesta de lectura, las dos novelas históricas, Tiempo de leones y Los Caballeros del Estandarte Sagrado, que forman parte de la serie que José Soto Chica dedica a la figura y la época del emperador bizantino Heraclio y que están ambientadas en las guerras que enfrentaron a persas y bizantinos a principios del siglo VII d.C. Un tema fascinante y seguro que una buena lectura histórica para este mes de agosto.

Tiempo de Leones, de José Soto Chica, Editorial Victoria.

9788493840402Año 678 Constantinopla en el cuarto año de asedio de la ciudad por los ejércitos sarracenos. Un viejo soldado, Flavio Valerio Jorge, recuerda sus días de juventud cuando el Islam aún no había nacido y el Imperio romano y su gran rival, Persia, batallaban por el dominio del mundo y por la posesión de las reliquias de Cristo. Una época de sangre y espada, de intriga y batalla, mujeres fascinantes y héroes legendarios. En medio de todo ello un joven soldados enfrentado a una sensual y turbadora mujer y dispuesto a no fracasar en una misión: guardar la Vera Cruz e impedir que caiga en manos de los persas. Fe, tormento, pasión y guerra en un mundo condenado a desaparecer.

Título: Tiempo de leones
Autor: José Soto Chica
Editorial: Victoria
Año edición: 2010
Nº de páginas: 495

———

Los Caballeros del Estandarte Sagrado. Tiempo de Leones II, de José Soto Chica, Editorial Victoria.

estandarte sagradoSegunda entrega de la epopeya de Flavio Valerio Jorge, en la que el personaje central de la serie trasciende su condición humana para transformarse en el héroe que su patria, acorralada por los enemigos y sumida en una profunda crisis, necesita. La fe en Dios y las reliquias forjarán héroes como el emperador Heraclio o Jorge que, guiado por la razón, el honor y la fe batallará de nuevo por salvar el Imperio desde Persia, pasando por Constantinopla, Egipto hasta las tierras de los ágiles alanos, los ávaros salvajes, los aguerridos búlgaros y los eslavos traicioneros. Lugares inhóspitos y hostiles, donde Jorge descubrirá que, más allá de lo que aleja a los humanos por motivos de raza, costumbres, religión o patria, todos forman parte del mismo complejo universo y comparten los mismos sentimientos. Y el destino, caprichoso maestro, elegirá para él lo que ni él mismo hubiese soñado, un noble “enemigo”, el persa Sharbaraz, un incondicional “hermano de sangre”, el búlgaro-onoguro Temule y un amor inesperado, la persa Nishiran.

Título: Los Caballeros del Estandarte Sagrado. Tiempo de Leones II
Autor: José Soto Chica
Editorial: Victoria
Año edición: 2013

Publicaciones Edhasa: Juliano el apóstata y Domiciano, Dominus et Deus.

Hoy os presentamos en Culturalia dos publicaciones históricas de la editorial Edhasa: una reedición del ensayo histórico sobre el emperador romano Juliano el apóstata que realizó Lucien Jerphagnon en el año 1986, y una novela histórica ambientada durante el reinado del emperador Domiciano en el siglo I d.C., dos buenas lecturas para aquellos que quieran gozar durante las vacaciones de verano con lectura de carácter histórico.

Juliano el apóstata, Lucien Jerphagnon.

Juliano el apostata_EdhasaDesde un punto de vista totalmente distinto, Lucien Jerphagnon narra en esta espléndida y rigurosa obra la trayectoria de un hombre, que tras ver como su familia era exterminada a manos de su primo y emperador (Constancio II), fue confinado en un lejano palacio donde reinaba la delación. Recibió una educación exquisita y completa que parecía que le llevaría a convertirse en una alta autoridad eclesiástica. Sin embargo, el destino le tenía reservado un lugar en el trono imperial. Lo que nadie esperaba entonces es que de pronto revelara su secreta conversión al paganismo. Con un asombroso conocimiento de la época y una extraordinaria agudeza, el autor de la ya clásica «Historia de la antigua Roma» recrea la trayectoria vital de un hombre asombroso, al cual, incluso Gore Vidal le dedicó una de su mejores novelas históricas.

Lucien Jerphagnon fue profesor emérito de universidad y miembro correspondiente de la Academia de Atenas. Doctor en Letras y en Psicología y diplomado en la École des Hautes Études, fue consejero del Institut International de Philosophie (CNRS-Unesco) y ha sido galardonado por diversas universidades y por la Academia de Ciencias Morales y Políticas. Se ha especializado en el pensamiento griego y romano, en un sentido muy amplio, campo en el que fue una de las máximas autoridades internacionales. Es autor de una enorme cantidad de artículos y ensayos, y de una nutrida bibliografía histórica.

Título: Juliano el apóstata
Autor: Lucien Jerphagnon
Editorial: Edhasa
Formato: Tapa dura | 16 x 23 cm
Nº de páginas: 448
Fecha de publicación: marzo de 2010

———————————————-

Domiciano, Dominus et Deus, Lindsey Davis.

Domiciano, Dominus et Deus_EdhasaSituada durante el reinado de Domiciano (I d.C.), Señor y Dios Domiciano presenta una amplia imagen de esa época sirviéndose de dos personajes que están a la altura de las mejores creaciones de Lindsey Davis. Cayo Vinio Clodiano es un veterano con una desastroso historial matrimonial víctima del estrés propio de los legionarios que entran repetidamente en combate, pero en el fondo es un héroe, como tendrá ocasión de demostrar como miembro de la Guardia Pretoriana. Flavia Lucila ha tenido que enfrentarse desde muy joven a la soledad en una ciudad inhóspita y a abrirse camino por sus propios medios, pero su tesón le ha llevado a convertirse en una respetada peluquera en la corte de Domiciano. Del encuentro de estos dos personajes surge una apasionante historia en la que las aventuras y los flirteos no enturbian una esmerada y emocionante recreación del delirante gobierno de Domiciano.

Título: Domiciano, Dominus et Deus
Autora: Lindsey Davis
Editorial: Edhasa
Formato: Tapa dura c/sobrecubierta | 15 x 23.3 cm
Nº de páginas: 640
Fecha de publicación: febrero de 2013

Crítica teatral: Bartolomé encadenado, en el Teatre Grec.

PROJECCIO_CARA-1_2_El pasado 18 de julio llegó al Teatre Grec Bartolomé encadenado, una de las producciones más significativas del Festival tanto por el tema que trataba como por la forma en la que lo hacía, una oda tragicómica que reflexionaba sobre la crisis económica y sus graves consecuencias sociales escrita por José Sanchis Sinisterra, dirigida por Antonio Simón Rodríguez e interpretada por Lluís Soler, Manel Barceló, Maria Molins, Tilda Espluga, Montse Vellvehí, Bernat Quintana, Xavier Ruano y un nutrido grupo de 14 jóvenes graduados del Institut del Teatre.

En ella hallamos a Bartolomé encaramado a un pilar inacabado de un puente que la crisis económica ha dejado a medio construir. Bartolomé está acabado, la crisis ha consumido sus reservas económicas, físicas y vitales y ha decidido suicidarse en un espacio público para que todo el mundo sea consciente de los monstruos provocados por el trance económico que vive su país y gran parte de la órbita europea. Debajo de Bartolomé y alrededor de la base del pilar, se congrega un circo mediático y social, tanto aquellos que quieren ayudar a Bartolomé a cumplir sus deseos, como los medios que se desplazan hacia allí para dar cobertura a la noticia e incluso la autoridad competente que intentará poner orden en la situación.

Sanchis Sinisterra es el encargado de dar inicio a un nuevo proyecto en el marco del Grec en el que cada año un autor presentará una pieza teatral sobre un tema actual, utilizando los principios formales del teatro griego. Y en este caso ha contado con la ayuda de Simón Rodríguez en una propuesta que aunque atrayente visualmente y, evidentemente actual en el tema que analiza, la crisis económica omnipresente de la cual aún sufrimos sus amargas consecuencias, resulta bastante vacía con respecto a los asuntos sobre los que trata.

El modelo a partir del que se crea la obra es el del Prometeo encadenado, tragedia griega en la que el titán Prometeo, que favorece el conocimiento y la civilización de los hombres en detrimento de los dioses, es castigado por Zeus, una leyenda que se transmuta en la versión escénica de los hechos que llevaron al jubilado griego Dimitris Khristulas a suicidarse en abril del año 2012 delante del Parlamento griego debido a la situación de indigencia a la que le condenaba la crisis económica griega.

Por desgracia, Bartolomé encadenado es una obra de titulares periodísticos, en los que el texto no va más allá de las ideas, contundentes, eso sí, que aquellos pueden contener y que, si lo pensamos bien, ya conocemos, aunque solo sea por el «machaconismo» de los medios de comunicación. Así en Bartolomé encadenado se habla acerca de la crisis económica, de la actuación del Estado y de las fuerzas de seguridad, del papel de los medios de comunicación, del poder detrás del poder, de la pasividad de parte del cuerpo social ante las vejaciones provocadas por la crisis, de la actitud ominosa de parte de la juventud… Aunque, y como les decía, sin la más mínima intención de profundizar en estos temas, que aunque actuales e importantes, digo yo, importantísimos, quedan en agua de borrajas tras haber acabado la función, no conociendo el espectador mucho más de lo que ya intuía cuando ocupaba su asiento al inicio de la función.

COR_I_TORRE_2_El aspecto visual de la obra sí que destaca algo más que el contenido. Bartolomé nos es presentado como un antiguo anacoreta, o más concretamente como un estilita, uno de aquellos ermitaños que vivieron en época medieval sobre columnas, como símbolo de su rechazo a la sociedad materialista. La representación está estructurada, en parte, como una obra clásica griega, en la que los actores interactúan con una especie de coro conformado por los jóvenes graduados del Institut del Teatre, y nos hace revivir, en parte, como sería una obra representada durante la antigüedad. Además el espectáculo hace uso de un potente audiovisual, que acompaña al desarrollo de la obra y que impacta en el público en más de una ocasión.

La obra está cocinada con dos ingredientes principales: la tragedia de la situación que vive Bartolomé y que le ha forzado a acabar con su vida de forma pública y la comedia que se desarrolla a su alrededor y en la que los periodistas, la familia y el grupo de jóvenes, que dan forma al coro y a veces al cuerpo de danza, intentan mostrar al público algunas de las flaquezas de nuestra sociedad occidental. La obra, sin embargo, en su avance va derivando poco a poco hacia una especie de drama familiar que debilita en parte su potencia narrativa.

En Bartolomé encadenado destacan sobre las demás las interpretaciones tanto de Lluís Soler, el hacedor de la situación que nos narra el espectáculo y la breve actuación de Manel Barceló, que da vida a uno de los secuaces del poder invisible de los mercados. Maria Molins interpreta a una periodista que se verá afectada por lo que está pasando sobre y en los aledaños de la plaza escenario de los acontecimientos; Tilda Espluga y Bernat Quintana encarnan a dos policías muy peculiares; Montse Vellvehí interpreta a una alocada aspirante a periodista y finalmente Xavier Ruano encarna a un cámara que sigue a Molins alrededor del mundo proveyendo al público de la cadena de las imágenes de los conflictos que cubren como periodistas, y es el protagonista, seguro, de uno de los speechs con más fuerza que se oyen a lo largo de la representación.

Bartolomé encadenado representa, así, una promesa escénica que va perdiendo fuelle a medida que avanza la representación y que se salva por lo actual de su contenido y por el trabajo de los actores que dan vida a los personajes en liza, aunque el desarrollo de la obra no sea tan competente ni trascendente de principio a final. Esperemos, pues, que este proyecto escénico dentro del Festival Grec de Barcelona se vigorice algo más en futuras ediciones.

«Bartolomé encadenado» se representa en el Teatre Grec del 18 al 20 de julio del 2014.

Autor: José Sanchis Sinisterra
Dirección: Antonio Simón Rodríguez
Intérpretes: Lluís Soler, Manel Barceló, Maria Molins, Tilda Espluga, Montse Vellvehí, Bernat Quintana y Xavier Ruano
Coros: Arnau Armengol, Ramon Bonvehí, Carles Calabuig, Laura Calvet, Anna Farriol, Ana Roche, Alberto Ruiz, Ivan Giménez, Alicia Lorente, Anna Massó, Marina Mulet, Ariadna Pastor, Laia Pastor y Andrea Portella
Escenografía: Ramon Simó
Vestuario: Irantzu Ortiz
Espacio sonoro: Lucas Ariel Vallejos y Damien Bazin
——

Jorge Pisa Sánchez