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Crítica literaria: El colapsio, de Wil McCarthy

El ColapsioEl mundo de la ciencia-ficción es desmesuradamente amplio, como me imagino que lo son el resto de los géneros literarios, lo que facilita que uno pueda descubrir múltiples historia y autores nuevos. Este es el caso de El Colapsio, de Wil McCarthy. La novela, editada por La Factoría de Ideas en el año 2010, es la primera de una serie titulada The Queendom of Sol, que cuenta en la actualidad con cuatro entregas, y que nos lleva a un futuro lejano en el que la humanidad ha llegado a desarrollar una tecnología abrumadora, hecho que llegará a amenazar su futuro.

“En el reino de Sol, los secretos de la materia han sido descifrados y la misma muerte es solo un recuerdo gracias a dos asombrosas tecnologías, la roca pozo y el colapsio. Bruno de Towaji, inventor de este último, sueña con construir un artefacto capaz de sondear los lugares más remotos del espacio tiempo. Marlon Sykes, su rival en el amor y en la ciencia, trabaja en un vasto proyecto: la construcción de un anillo de colapsio alrededor del sol. Pero en el momento en el que un despiadado saboteador ataca el anillo de colapsio, ambos científicos tienen que dejar a un lado su enemistad personal y unir sus prodigiosos intelectos para prevenir la destrucción del sistema solar… y de toda la vida que hay en él”.

La novela, como veis, presenta una sinopsis atrayente, que sin embargo queda algo aguada en su propio desarrollo. Lo primero que destaca de la trama es su ambiente tecnológico. McCarthy nos muestra un mundo futuro en el que la tecnología ha solucionado todos y cada uno de los problemas a los que se ha enfrentado la humanidad. Entre los adelantos más destacados sobresalen el colapsio, la roca pozo, la recsin y el fax, avances que han permitido, incluso, que la humanidad haya vencido a la muerte y se goce de vidas eternas.

Y en un mundo donde la tecnología está sobrecogedoramente desarrollada, los peligros pueden ser, también, terribles. Para mejorar la comunicación en el reino solar se está implementado un anillo de colapsio alrededor del sol, que está siendo saboteado por alguien que parece querer acabar con la raza humana. De ahí que los dos científicos más aventajados del reino unan sus esfuerzos para solucionar el problema y de paso salvar al sistema solar de su destrucción.

Wil McCarthyHasta aquí todo correcto. Sin embargo McCarthy lleva a cabo un relato demasiado superficial tanto de la organización del reino del Sol en donde transcurre la acción de la novela, como de la trama tecnológica que se desarrolla en ella. Atenderemos, pues, a un contexto tecnológico que nos puede parecer apabullante pero con una trama tecnológica que está bastante por debajo, a mi parecer, de lo que uno podría esperar.

Y eso que los planteamientos de la novela son interesantes, esto es, a mayor desarrollo tecnológico los riesgos se multiplican, algo que podemos observar, a menudo, en el mundo en el que vivimos. La historia se enriquece a medida que la trama va incorporando elementos de thriller, al conocer que alguien está provocando deliberadamente los fallos tecnológicos que amenazan al sol y, por ende, al sistema solar.

A la novela también le falta algo de contexto social y comportamental en relación al futuro en el que se ambienta. Nos son dados algunos trazos, pero, como en el caso de la tecnología, siempre te queda la sensación de que las cosas se están tratando de una forma superficial. De ahí, que el resultado sea, en gran parte de la novela, una trama poco intensa por la que van avanzando los personajes sin excesivas dificultades, sobre todo si tenemos en cuenta lo titánico de la tecnología que está en juego.

El final, además, recuerda mucho más a los desenlaces de las novelas tipo warcraft, con enfrentamiento final entre héroe y villano, que al resultado propio de una novela de ciencia-ficción. De ahí que la sensación que uno tiene cuando se ha leído el libro, es de que el empeño de la historia ha quedado a medio recorrido, y que, de verás, uno esperaba algo más. Algo que es posible que se pueda hallar en las secuelas de la saga.

Título: El Colapsio
Autor: Wil McCarthy
Editorial: La Factoría de Ideas
Nº de páginas: 352 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Año edición: 2010

Nota Culturalia: 5.5
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Jorge Pisa

Crítica literaria: El fin de la eternidad, Isaac Asimov.

El fin de la Eternidad Isaac Asimov.jpgReseñar un Asimov no es una tarea fácil, debido a la calidad “de género” del autor, a la cantidad abrumadora de sus obras y al éxito que llegó a alcanzar con ellas. En verdad parece que Asimov escribió, de una forma u otra, sobre casi todo y además normalmente lo hizo muy bien. Aún así intentaré llevar a buen puerto esta crítica, siendo consciente de lo arduo de la tarea y del paso del tiempo desde que la novela fue escrita. Y es que de eso trata El fin de la eternidad, del tiempo o del uso del fluir temporal en la sociedad del futuro. La novela la tenía en uno de los estantes de mi biblioteca desde que hace años unos amigos me la regalaron, sabiendo lo que me gustan las tramas temporales, en la fácilmente reconocible colección Biblioteca de Ciencia Ficción de tonos azulados y grises que editó Orbis allá por los años 80.

La novela, bien definida desde el principio por su mismo título, nos sitúa en una multirealidad sin tiempo. La humanidad ha alcanzado el nivel tecnológico necesario para viajar y actuar en el tiempo y para ello ha creado la Eternidad, una institución que permite no tan solo que las diferentes épocas se ayuden y comercien entre ellas, sino que desarrolla una actividad terapéutica temporal: lleva a cabo cambios temporales sobre las diversas realidades para evitar coyunturas negativas en ellas. De esta forma, conociendo los resultados de los cambios realizados sobre la realidad temporal, la Eternidad controla la evolución de la humanidad a lo largo de los milenios y corrige los sucesos más dañinos. Sin embargo los efectos de la interrelación entre los miembros de la Eternidad y la realidad humana puede provocar enormes daños. Prueba de ello lo tenemos en Andrew Harlan ejecutor de cambios temporales en la Eternidad que se enamorará de Noys, una ciudadana de la realidad, una relación que pondrá en peligro la propia existencia de la Eternidad y permitirá descubrir algunos de los secretos de la organización.

Esta es una de aquellas novelas en las que la acción comienza justo en la primera línea. Harlan, su protagonista principal, pone rápidamente en marcha la acción movido por sus propios intereses, que como pueden imaginar no son, ni mucho menos, los mismos que los de la Eternidad. Los propios actos del protagonista permiten, así, a Asimov, presentarnos un juego de multirealidades interrelacionadas que será el ingrediente estrella de su novela. Y no solo eso, sino que además le permite reflexionar sobre la relación que existiría entre causas y efectos en el caso en el que existiera una diversidad infinita de planos temporales conectados entre sí.

¿Cómo puede afectar a una realidad pasada los hechos que ocurren en la Eternidad atemporal? ¿Pueden existir periodos de la historia de la humanidad que estén en contra de la actividad temporal de la Eternidad? En una realidad temporal interconectada de este tipo ¿cuál sería la causa y cuál el efecto de las acciones que se llevan a cabo?

isaac-asimovAsimov nos muestra a través de su novela una multirealidad temporal que va descomponiéndose página a página y que ofrece al lector argumentos para la reflexión sobre el hombre y la humanidad. No solo seremos testigos de la corrupción temporal en la Eternidad, provocada por las propias pasiones humanas, sino que podremos reflexionar sobre el hecho de que una organización, léase corporación o multinacional, con unos intereses concretos y particulares, pueda actuar sobre una realidad humana cualquiera fruto de su propia evolución histórica. Y lo más interesante es la disquisición final sobre el espíritu humano que realiza el autor.

La humanidad evoluciona cuando se enfrenta a situaciones que le obligan a invertir ingentes recursos con el objetivo de superar esa coyuntura. ¿Si se eliminan quirúrgicamente esas situaciones problemáticas a las que debe de hacer frente la humanidad para crecer, para evolucionar, qué es lo que queda?, ¿Qué es la vida de cada uno de nosotros sino un continuo esfuerzo para superar cada uno de los problemas con los que individualmente nos enfrentamos, y que nos hacen ser tal como somos? Un tema de reflexión interesante en una época, la actual, en la que se invierte una gran cantidad de recursos para evitar a los ciudadanos (de Occidente, claro está) cualquier tipo de inconveniente que les pueda suponer una molestia, debilitando, de esta forma, la capacidad de reflexión y respuesta de los individuos ante situaciones dañinas y quebrantando el espíritu de superación que todos deberíamos poseer. Y eso que solo estamos a principios del siglo XXI. Como ven una propuesta que hace lo que hace la buena ciencia-ficción, especular sobre la propia esencia humana y en este caso en el ámbito de lo temporal.

Pero no se piensen que El fin de la eternidad es, por tanto, una novela aburrida o densa. Todo lo contrario. Es una historia en la que la acción y las consecuencias temporales de ella están muy presentes, como también lo está la multidimensión temporal y sus consecuencias en la misma estructura de la trama.

No afirmo nada nuevo al decir que El fin de la Eternidad posee parte de la genialidad que Asimov confiaba a cada una de sus novelas. Con el estilo y la elegancia formal propia del autor norteamericano que nos muestra no tan solo una formulación argumental solida y una gran creatividad y originalidad, sino también un trazo literario perfilado y consistente, propio de un autor que no solo creó un enorme caudal de obras sino que también consiguió un gran éxito crítico y comercial con ellas.

Y como gran clásico de la novela contemporánea de ciencia-ficción y referente literario de varias generaciones, es acostumbrado hallar continuas reediciones de sus obras. Este es el caso de la edición de Debolsillo de 2004 o la más reciente de La Factoría de ideas de 2007, un recordatorio del interés que mantienen aún las obras de Asimov entre las editoriales y los lectores.

Título: El fin de la eternidad
Autor: Isaac Asimov
Editoriales:

Debolsillo
    Páginas: 288
    Precio: 8,95 €
    Formato: Bolsillo

La Factoría de ideas
Páginas: 320
Precio: 19,95 €
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Jorge Pisa