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Una bufetada a temps en La Villarroel

En la cartelera de primavera de La Villarroel aterriza Una bufetada a temps, la nueva comedia de Marta Buchaca, una autora que ya ha demostrado su habilidad para convertir conflictos cotidianos en autƩnticos campos de batalla emocionales.

La premisa es tan sencilla como explosiva: un abuelo pierde los nervios y le da una bofetada a su nieto de ocho aƱos. Lo que podrĆ­a parecer un episodio domĆ©stico mĆ”s se convierte en un autĆ©ntico terremoto cuando la escuela decide intervenir… e incluso plantear una denuncia. A partir de ahĆ­, todo salta por los aires.

Pero Buchaca no busca el drama lacrimógeno. Todo lo contrario: utiliza el humor —afilado, incómodo y muy reconocible— para poner sobre la mesa una cuestión que atraviesa familias, escuelas y generaciones: Āædónde estĆ”n hoy los lĆ­mites en la educación infantil?

Una bufetada a temps_1

Sobre el escenario, nombres de peso como Ramon Madaula y Montse Guallar encabezan un reparto que promete ritmo, complicidad y esa tensión tan característica de las comedias que incomodan mientras hacen reír.

Con una duración de 90 minutos y recomendada a partir de 12 años, la obra se presenta como una pieza Ôgil, directa y muy pegada a la actualidad. No hay respuestas fÔciles, pero sí muchas preguntas:
¿es la autoridad sinónimo de violencia?
¿hemos pasado de un extremo a otro en la educación?
¿quién tiene la última palabra: la familia o la institución?

En definitiva, Una bufetada a temps se perfila como una comedia que, bajo su apariencia ligera, esconde un debate incómodo y necesario. De esas que arrancan carcajadas… pero tambiĆ©n dejan un poso de reflexión al salir del teatro.

«Una bufetada a temps» se representa en La Villarroel del 1 al 26 de abril de 2026

Autoría y dirección: Marta Buchaca
IntƩrpretes: Ramon Madaula, Montse Guallar, Marc Rius, Eudald Font, Sara Diego
EscenografĆ­a: SebastiĆ  Brosa
Vestuario: Marta Pell
Iluminación: Anna Espunya
Espacio sonoro: David Solans
Producción: La Pocket y La Villarroel

Horarios: de martes a viernes a las 20:00 horas; sƔbados a las 17:30 y a las 20:00 horas y domingos a las 17:30 horas
Precio: A partir de 21,25€
Duración: 90 minutos
Idioma: catalƔn

CrĆ­tica teatro: Immunitat, en La Villarroel

Como no podrĆ­a ser de otra forma ya que forma parte de su ADN, el teatro se atreve, con Immunitat, a analizar las experiencias que todos y todas hemos vivido durante estos dos Ćŗltimos aƱos afectados por la pandemia, resultando un ejercicio de crĆ­tica y provocación escrito y dirigido por Jordi Casanovas e interpretado por ƒscar MuƱoz, MercĆØ Pons, Javier BeltrĆ”n, Vicenta Ndongo, Ann Perelló  y Borja Espinosa.

ā€œSeis personas son convocadas para participar en un muestreo demogrĆ”fico.  Se busca mejorar la gestión polĆ­tica en el caso de la llegada de futuras crisis. Estas personas son reunidas en una sala, les han asignado una cifra y les han dado una cajita con dos pulsadores: uno verde y otro rojo. La inteligencia artificial les preguntarĆ” cómo quieren actuar en cada uno de los casos que se les plantee y estas personas deberĆ”n votar si estĆ”n a favor o si estĆ”n en contra. Aparentemente muy sencillo. Aparentemente muy fĆ”cil de resolver. Pero hay un problema. Todas las decisiones se deberĆ”n tomar por unanimidad. Todos han de votar lo mismoā€.

Casanovas nos vuelve a poner en situación con un tipo de obra que le gusta especialmente, en la que la tensión entre los protagonistas irÔ creciendo a medida que la representación progresa. Y es que la pandemia y su gestión han generado conflictos entre instituciones y personas y entre los ciudadanos mismos, elemento este que nutre la dramaturgia de la obra.

Immunitat_1

Seis personas desconocidas (en verdad seis números) que participan en un muestreo demogrÔfico, en el que una inteligencia artificial les va a hacer una serie de preguntas mientras los participantes estarÔn encerrados en una habitación sin poder salir de ella. De lo insólito de algunas de las preguntas y de la interacción entre los diversos personajes se irÔ generando una tensión creciente.

La obra analiza muy apropiadamente y con un estilo de thriller o intriga cómo vivimos todos y cada uno de nosotros esos días, aún no tan lejanos, de confinamientos, restricciones, sacrificios y muerte. ¿Cómo nos comportamos durante los días mÔs duros de la pandemia? ¿Fuimos conscientes del sacrificio de los demÔs? ¿Seguimos las normas dictadas por las autoridades? ¿Cómo gestionaron la crisis nuestros y nuestras políticas? ¿Y las autoridades médicas? Y si me apurÔis, ¿Qué es la democracia o qué uso hacemos de ella?

Todo esto irÔ generando un in crescendo de tensión entre los personajes que irÔ llevando a la obra por unos derroteros cada vez mÔs insoportables, lo que nos permitirÔ finalmente descubrir quienes son los participantes del experimentos demoscópico y por qué estÔn allí.

Casanovas acierta de nuevo con una propuesta que suma intriga, dramatismo y responsabilidad social y que nos permite reflexionar sobre la pandemia, su gestión y en cómo nos comportamos nosotros mismos durante la crisis epidémica provocada por la Covid-19. El texto de Casanovas es sólido y directo y crea una serie de situaciones incómodas a veces pero creíbles y que rozarÔn, estoy seguro, la sensibilidad de los y las espectadoras asistentes.

La propuesta también acierta en el casting de actores y actrices. Todos y todas tienen su momento, sobre todo cuando cada uno de ellos y ellas irÔn descubriendo sus identidades, componiendo una actuación coral a veces muy tensa, en un espacio escénico, esto es, la sala en la que se reúnen los participantes en la consulta, que nos traslada a un género de ciencia ficción.

Por todo ello, hemos de felicitar a Casanovas y a La Villarroel por atreverse a plantear una propuesta actual, provocativa y polƩmica por lo a flor de piel de las reflexiones y los hechos que trata la obra, que han marcado y marcarƔn, sin duda, la vida de todos y de todas.

«immunitat» se representa en La Villarroel del 2 de julio al 7 de agosto de 2022.

Autoría y dirección: Jordi Casanovas
Reparto: ƒscar MuƱoz, MercĆØ Pons, Javier BeltrĆ”n, Vicenta Ndongo, Ann Perelló , Borja Espinosa, Carla Tovias
EscenografĆ­a: Albert Pascual, Carles Piera
Iluminación: Sylvia Kuchinov 
Sonido: Enric ViƱeta
Caracterización: Anna Rosillo
Vestuario: Albert Pascual, Goretti
Producción: La Villarroel Produccions y Grec 2022 – Festival de Barcelona

Horario y precios: Web La Villarroel
Duración: 90 minutos
Idioma: CatalƔn
HOTA CULTURALIA: 8
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Jorge Pisa

CrĆ­tica teatro: Aquella nit, en La Villarroel

El pasado 4 de enero se estrenaba en La Villarroel Aquella nit, una historia de amor posmoderna escrita por David Greig, dirigida por David Selvas e interpretada por Ivan MassaguƩ y Marta Bayarri.

«Helena es una abogada de divorcios, que se entiende desde hace años con un hombre casado. Bob malvive haciendo trabajos ilegales, y ha dejado atrÔs, ya hace tiempo, sus planes para ser escritor. Después de conocerse en un bar, los dos vivirÔn un fin de semana de transformación, que cambiarÔ sus vidas por siempre jamÔs».

Una historia romÔntica y urbana ambientada en la realidad líquida actual. Selvas nos propone una historia muy cercana por lo que nos cuenta y por la utilización de un escenario central rodeado por dos gradas laterales, en la que la acción transcurre de una forma muy próxima al público, lo que permite la interacción con los espectadores.

La historia da inicio con la presentación de los propios actores-personajes, de sus vidas y de la noche en que se conocieron. SerÔn, así, los propios personajes los que nos relatan, rompiendo constantemente la cuarta pared, la acción que ellos mismos interpretan. De esta forma iremos conociendo cómo se vinculan sus vidas y cómo su historia de amor se va concretando de forma progresiva. Porque la clave de la obra estÔ aquí, en la forma posmoderna y actual en que se desarrolla la «historia de amor» entre Helena y Bob y en cómo es narrada al público.

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Las historias de amor se nos han contado, como ya saben, incontables veces y de muy diversas formas, si bien Greig desarrolla un alegato del amor posmoderno en el que la clave no estĆ” en lo ordinario o en lo convencional, sino en lo Ā«desarticuladoĀ», fiel reflejo asĆ­ de la sociedad en la que vivimos. Ɖl, un cuarentón que se gana la vida trapicheando, ella una abogada especializada en divorcios enamorada de un hombre casado. No serĆ” hasta que se vean forzados a sentir algo el uno por el otro, que sus vidas podrĆ”n rehacerse y avanzar de nuevo.

Como les decía el escenario, casi vacío, es la plataforma sobre la que los actores y sus personajes no narrarÔn su historia, provocando parones en la representación e incluso contradicciones, ya que la memoria y nuestros yo respectivos deforman y reinterpretan nuestros propios recuerdos. Y es esta característica de la representación la que la hace mÔs real y mÔs fresca.

A ello no es ajeno la interpretación de Massagué y Bayarri, clave para que la propuesta tire adelante. Aquí La Brutal acierta en la elección de un Massagué que interpreta a un golfillo con aspiraciones fallidas y una Bayarri como una abogada arrumbada por la realidad en la que vive. Ambos hacen creíbles sus roles con nota, en parte debida a la dirección de Selvas, que en esta ocasión sabe sacar lo mejor de las situaciones y de los actores y al pintoresco acompañamiento musical de la representación.

Todo ello da forma a un espectÔculo afligido en su naturaleza pero alegre y empoderador en su mensaje, ya que apela a aquel sentimiento de mejora y superación que todos deberíamos llevar dentro: aquello de que las segundas oportunidades existen y que solo requieren que las identifiquemos de alguna forma y que nos arriesguemos por ellas, sino la vida tiende a transcurrir en el sopor provocado por la inercia y la falta de estímulos, algo cada vez mÔs común en la sociedad y el tiempo en el que vivimos.

Aquella nit es una propuesta que le gustarƔ, seguro, y que le harƔ, eso espero, reflexionar sobre la vida, la de los otros y tambiƩn sobre la suya propia, Una propuesta a tener en cuenta.

«Aquella nit» se representa en La Villarroel del 4 de enero al 8 de marzo de 2020.

Dramaturgo: David Greig
Compositor y letrista: Gordon McIntyre
Dirección: David Selvas
Traducción: Cristina Genebat
IntƩrpretes: Ivan MassaguƩ y Marta Bayarri
MĆŗsicos: Aurora BauzĆ  y Pere Jou (TelemannRec.)
Escenografía: Blanca Añón
Vestuario: Maria Armengol
Iluminación: Mingo Albir
DiseƱo de sonido: Roger ƀbalos
Producción: La Brutal y Minoria Absoluta

Horarios: de lunes a jueves a las 20:30 horas: viernes a las 21:00 horas; sƔbados a las 18:00 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas
Precio: a partir de 24€
Duración del espectÔculo: 1 hora y 30 minutos
Idioma: catalƔn
NOTA CULTURALIA: 8
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Jorge Pisa

CrĆ­tica teatral: Paraules encadenades, en La Villarroel

Ā”El terror que se desencadenó hace casi veinte aƱos vuelve a repetirse! Ā”Dos personas distintas!, Ā”Un escenario diferente! La lĆ­nea entre el bien y el mal vuelve a cruzarse… El monstruo interior ha despertado. El camino hacia la libertad estĆ” plagado de trampas… Ā”Comienza Paraules Encadenades!

Esto podría ser anunciado por una potente voz en off en la presentación de un posible trÔiler de la obra teatral que nos ocupa, pues Paraules Encadenades, creada por Jordi Galceran, se representó con gran éxito hace ya casi veinte años. El autor nos ha dado después obras brillantes como El mètode Gronholm o El Crèdit, entre muchas otras.

Un psicópata ha secuestrado a una psicóloga a la que mantiene amordazada y atada a una silla. Le ha anunciado los planes que tiene para ella y no son nada halagüeƱos. La chica esta en inferioridad de condiciones y tendrĆ” que usar su ingenio para sobrevivir. Va a dar comienzo el juego del gato y el ratón, va a empezar el terror…

La obra nos sumerge, ya al cruzar el umbral de la sala, en el escenario del secuestro que es precisamente un viejo teatro, con lo que nos integramos mÔs en la acción que nos mantendrÔ en vilo durante toda la función. Pronto conoceremos a su captor y entre los dos únicos personajes de la obra se establecerÔ una batalla dialéctica con el objetivo de salvar la vida.

El actor David Bagés, rostro muy conocido en series de televisión, borda el papel de tipo normal y algo apocado al que se le han cruzado los cables y busca respuesta a sus preguntas interiores. Su carta de presentación es un video, porque en esta obra lo audiovisual esta cuidado e integrado, en el que muestra su talento para construir con su forma de expresarse, palabras y gestos, un asesino sonado, sin empatía, que da miedo. El video inicial ya coloca en situación y presagia que la chica secuestrada lo va a tener crudo. Y ya desde este inicio provoca algunas risas nerviosas en el público, porque lo que cuenta es terrible, pero nos puede parecer cercano o cotidiano y lo que siente puede ser entendible, y ese pensar nuestro, que sus sensaciones pueden ser muy reales e incluso hasta podrían ser las nuestras, ya puede darnos miedo.

Paraules encadenades_La VillarroelMima Riera interpreta a la psicóloga secuestrada, una actriz con amplia experiencia en el teatro y en películas, y que da credibilidad al papel de atrapada, en inferiores condiciones, pero no desarmada y con una gran fortaleza interior.

El escenario con poco atrezo consigue crear el ambiente sobrio, de angustia y decadente del sótano de un viejo teatro, a lo que ayudan buenos juegos de intensidad en la iluminación, o con el haz de luz de la linterna. La obra usa los tópicos y lugares comunes de las películas del género de asesino, con pocos recursos de decoración. Y no solo en esto, sino también en la utilización de diversas situaciones escénicas.

Paraules Encadenades asusta porque lo que nos narra el psicópata con su falta de humanidad, frialdad y amable normalidad, lo podemos entender y como hemos dicho sus ocurrencias y reflexiones también. Pero la obra es un viaje por los recovecos de la mente y el poder de las palabras. Nos presenta una confrontación dialéctica e intensa entre los dos personajes. Un viaje peligroso para saber por qué uno es como es, por qué actúa así, por qué al mirar el pasado podemos ver cosas diferentes que antes no vimos, porque elegimos ciertos caminos. Remordimientos, miedos, traiciones, mentiras, sospechas, amor, odio, deseo, asco, violencia, perdón, un torbellino de emociones azotan la función. Sufriremos hasta el final para saber si la protagonista se salva o no, porque nada estÔ claro, como en un partido de ping pong. Y por encima de todo, un juego, el de las Paraules Encadenades, que se torna una competición de supervivencia.

Si te gustan las películas de psicópata que mantiene secuestrada a su víctima y establecen una conversación con vínculos, en que el desastre esta siempre latente, no lo dudes. No hay sustos, ni efectos, pero si tensión dosificada y latente, muy poco espacio para el humor aunque algo hay para aligerar los nervios, pero no te vas aburrir. Paraules encadenades es una caja de sorpresas (a veces demasiadas), una montaña rusa que te puede explotar en la cara. Una obra dura y sin concesiones, sin buen rollito. Y que incluso nos harÔ pensar en las relaciones de pareja. Dos personas y su interior, la balanza entre el bien y el mal, entre la cordura y la locura, es muy fina e intercambiable, o eso nos puede parecer.

«Paraules encadenades» se representa en La Villarroel hasta el próximo 6 de agosto de 2017.

Autor: Jordi Galceran
Dirección: Sergi Belbel
Reparto: David BagƩs y Mima Riera
EscenografĆ­a: Max Glaenzel
Iluminación: Kiko Planas
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Caracterización: Toni Santos
Producción: Bitò

Horarios: de martes a sƔbado a las 20:30 horas y domingos a las 18:00 horas
Precio: 24€
Idioma: catalƔn
Duración: 1 hora y 30 minutos
NOTA CULTURALIA: 8

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Escrito por Taradete

CrĆ­tica teatral: Pretty, en La Villarroel

LaBute regresa a los escenarios barceloneses con el estreno de Pretty en La Villarroel, una obra dirigida por Marilia Samper y producida por la productora Sixto Paz que guía nuestra atención a lo cotidiano y fluido de la vida de nuestros jóvenes (y no tan jóvenes) en una existencia líquida y en la que el aspecto físico es cada vez mÔs relevante.

«El mundo de Edu entra en caos cuando su novia (la Meri) se entera de que ha hecho un comentario, aparentemente inofensivo, sobre su cara. Pero esto es sólo el comienzo: el mejor amigo de Edu, Toni, estÔ casado con la mejor amiga de Meri, la Carla, y cuando las cosas se complican en la vida de la pareja, los amigos se encuentran en medio. La ecuación emocional se complica exponencialmente. A medida que sus relaciones se hunden, los cuatro amigos se enfrentan a la infidelidad, la traición y el engaño que se ha apoderado, de repente, de sus vidas, mientras intentan responder a la pregunta: ¿cómo de importante es ser guapa?»

La nueva tragicomedia de LaBute nos vuelve a situar en un entorno cotidiano, en el que cualquiera de los espectadores podría verse inmerso, y reflexiona no tan solo sobre la obsesión en la apariencia física, un problema cada vez mÔs grave en nuestra sociedad, sino también sobre la fluidez de las relaciones sentimentales y el miedo al compromiso.

Marilia Samper opta por situar la obra de LaButte en el interior de un almacén en el que a las relaciones propias del ambiente laboral se suman las relaciones de amistad y sentimentales que unen a todos los protagonistas entre sí. El desacertado comentario de uno de ellos sobre la belleza de su novia iniciarÔ un recorrido emotivo y teatral en el que LaBute y Samper diseccionan las formas de vida que se imponen en nuestra sociedad, y que incluyen las relaciones de amistad y las de pareja, con un claro ingrediente de inmadurez y de insatisfacción ante lo que nos depara a cada uno la vida.

pretty_LaVillarroelEn la obra de LaBute los personajes tendrÔn la oportunidad de defenderse ante los espectadores, ya que ademÔs del texto representado por cada uno de ellos disponen de un monólogo que establecen de forma interactiva con el público, algo que no solo hace mÔs cercana la acción que acontece sobre el escenario sino que también potencia la implicación emocional del público.

Pretty en La Villarroel estÔ a la altura de LaBute. Aunque la obra ha sido adaptada a un contexto mÔs nuestro, mantiene la pluma, los diÔlogos y las situaciones propias del autor norteamericano, que ya hemos visto en obras como Coses que dèiem avui o La forma de les coses y su interés por las relaciones interpersonales, aquellas que parecen desvanecerse en un contexto social y económico que no requiere de adultos formados, sino tan solo de consumidores infantilizados, algo potenciado por el avance del consumismo y la globalización.

Por lo que respecta a las interpretaciones, podemos decir que Pretty se construye con una actuación coral, en la que destacan los personajes masculinos, en los que se centra el drama que contemplamos sobre el escenario. El resultado es mÔs que notable. Mientras que Pau Roca y Joan Carreras interpretan a los dos amigos que comparten trabajo y confidencias, Sara Espígul y Mariona Ribas dan vida a sus respectivas parejas, la primera de ellas afectada por el comentario poco galante que su novio ha hecho sobre su cara y la segunda que sospecha sobre la fidelidad de su pareja.

Pretty les harƔ pasar un buen rato de teatro con una obra que mƔs que embelesarse en la belleza mostrada por los clƔsicos, nos remite a nuestro tiempo y a nuestros problemas, una marca personal de Neil LaBute bien dirigida y adaptada por Marilia Samper y mejor llevada por los actores y actrices que integran su reparto.

Una propuesta embellecida por el uso, como guiƱo y como base musical, del tema pretty que popularizó Leonard Bernstein en West Side Story yĀ que antes de acceder a sus butacas les harĆ” reflexionar en primera persona sobre cómo nos afecta lo que los demĆ”s piensan sobre nuestra apariencia fĆ­sica, al hacernos acceder a platea por distintosĀ espacios dependiendo de si somos ā€œguaposā€ o ā€œnormalesā€. Esperamos, pues, que tengan suerte en la elección!!

«Pretty» se representa en La Villarroel del 6 de mayo al 12 de junio de 2016.

Autor:Ā Neil LaBute
Dirección: Marilia Samper
Traducción: Violeta Roca
Reparto:Ā Joan Carreras,Ā Sara EspĆ­gul,Ā Mariona Ribas yĀ Pau Roca
Iluminación: Luis Martí
EscenografĆ­a:Ā Paula Bosch
Vestuario:Ā Maria Armengol
Diseño de sonido: Txume Viader

Horarios: miƩrcoles y jueves a las 20:30 horas; viernes a las 21:00 horas; sƔbados a las 18:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: miĆ©rcoles y jueves 20 €; de viernes a domingo 22 €
Idioma: catalƔn
Duración: 1 hora y 20 minutos

NOTA CULTURALIA: 8,5
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Jorge Pisa

CrĆ­tica teatral: Marits i mullers, en La Villarroel

Si el pĆŗblico relaciona con algĆŗn medio a Woody Allen, este no es otro, quĆ© duda cabe, que el del cine. Allen es uno de los directores mĆ”s significativos e influyentes, con una carrera que se inicia como guionista en la dĆ©cada de los 50 y que se mantiene activa en la actualidad. Por eso puede sorprender al pĆŗblico que Allen aterrice en Barcelona sobre los escenarios, con una adaptación teatral de Maridos y mujeres (1992) dirigida por ƀlex Rigola e interpretada por Andreu Benito, Joan Carreras, Mònica Glaenzel, Sandra MonclĆŗs, LluĆ­s Villanueva y Mar Ulldemolins.

«Andreu, escritor y profesor de literatura, y su mujer Mónica, que trabaja en una revista de arte, no pueden creerse que sus mejores amigos, Sandra y Joan, aparentemente una pareja perfecta, hayan decidido separarse. A partir de esta noticia, ellos mismos empezarÔn a plantearse si su matrimonio se basa o no en una relación realmente sólida».

Como su tƭtulo indica, la obra trata sobre el mundo de la pareja y las contracciones que se acumulan en ella con el paso del tiempo. No descubro nada nuevo si afirmo que no hay misterio mayor, en el plano emocional, que el funcionamiento de una pareja, ya supere esta los diferentes obstƔculos que se le presentan en la vida o se vea afectada por crisis de subsistencia mƔs o menos serias. No existe, pues, un planteamiento escƩnico mƔs complicado que el que intenta analizar la naturaleza de la pareja, sea esta del tipo que sea.

De ahí que el resultado, escrito por Allen y adaptado por Rigola, sea eso, una propuesta enmarañada, esto es, un relato con escenas trazadas, giros, vericuetos y mÔs de una sorpresa. Marits y mullers nos muestra el día a día de dos parejas, una que se mantiene y otra que se desintegra, a través de toda una serie de secuencias que se precipitan una detrÔs de otra, como la vida misma. Por esta razón, los actores siempre estÔn sobre el escenario, ya sea interpretando a sus personajes o a la espera de incorporarse a la representación en cualquier momento.

La puesta en escena de la obra intenta potenciar la cercanía del espectador al recorrido emotivo de los personajes, por lo que sobre un escenario central veremos poco mÔs que una mesa baja rodeada por varios sofÔs, ocupados indistintamente por los actores y los espectadores, hecho que favorece la intimidad de las situaciones que nos son mostradas. Una proximidad fomentada, ademÔs, por el hecho de que los personajes conservan en la representación los nombres de pila de los actores.

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En relación al reparto, el trabajo de casting ha sido mucho mÔs que provechoso. A Andreu Benito, el alter ego de Woody Allen, Joan Carreras y Lluís Villanueva, todos en muy buena forma, se ha de sumar la interpretación de Mònica Glaenzel, Sandra Monclús y Mar Ulldemolins, que se dejan imbuir por los reflejos emocionales de los personajes femeninos a los que interpretan.

Aún así, y reconociendo el acierto del casting, la calidad de las interpretaciones y de la dirección, el contexto de la obra se nos hace algo lejano. Quiero decir con esto que se hace difícil para el espectador entender unos comportamientos y unas formas de ser tan lejanas y tan carismÔticamente neoyorquinas como las que se nos muestran. De esta manera, y aún el esfuerzo que el director y los actores han invertido en la obra, algunos comportamientos no acaban de cuadrar con los actores que los interpretan, lo que provoca que el resultado final pierda algo de credibilidad.

Marits i Mullers representa, ademÔs, un trabajo laborioso de adaptación de un texto muy peculiar, que Rigola ya conoce, ya que él fue el responsable de una primera adaptación del guión de Allen para el Teatro de la Abadía de Madrid en el año 2013. De lo que se deriva que Rigola ha hecho el texto suyo, lo que le permite llevar a cabo una dirección precisa y envolvente de la obra, ayudado, claro estÔ, por la interpretación destacada de unos actores y actrices que se sienten muy cómodos sobre el escenario.

Una obra recomendada, pues, para aquellos a los que les gusta analizar el mundo de la pareja, y para los que disfrutan con las historias escritas y dirigidas por Allen, una mirada muy personal que estarĆ” en cartelera en La Villarroel hasta el 10 de enero de 2016..

«Marits i Mullers» se representa en La Villarroel del 18 de septiembre al 29 de noviembre de 2015.

Basado en el guión de: Woody Allen
Dirección y adaptación: ƀlex Rigola
Reparto: Andreu Benito, Joan Carreras, Mònica Glaenzel, Sandra Monclús, Lluís Villanueva y Mar Ulldemolins
EscenografĆ­a: Max Glaenzel
Vestuario: Silvia Delagneau
Iluminación: Maria Domènech
Realización de la escenografía: Teatro de La Abadía
Producción: Heartbreak Hotel, Teatro de La Abadía, Trànsit Projectes y La Villarroel

Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas; sƔbados a las 18:00 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:00 horas
Precio: de 24 a 28 €
Duración: 1 hora y 30 minutos
Idioma: catalƔn

NOTA CULTURALIA: 8,5
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Jorge Pisa

CrĆ­tica teatral: Bangkok, en La Villarroel

Cartel_Bangkok_grecParece que los tiempos actuales no son los mÔs favorables para los ciudadanos de a pie. La recesión económica; la crisis de valores (sociales y políticos) que arrecia a través de los medios de comunicación y los esfuerzos de la clase gobernante por hacer callar (y trabajar) a la población, ejemplo de lo cual es la aprobación por parte del gobierno del PP de la Ley mordaza, no podía pasar por alto al teatro y a sus profesionales, y el estreno de Bangkok es, también, un buen ejemplo de ello.

Ā«En un aeropuerto vacĆ­o de la geografĆ­a espaƱola, aparece un misterioso anciano con un billete para volar a Bangkok. AllĆ­ se encuentra con la Ćŗnica persona que aĆŗn trabaja en esas instalaciones; un joven guardia de seguridad. Ɖste le informa de la imposibilidad de realizar el viaje que tenĆ­a planeado: En ese aeropuerto no hay aviones. Nunca los ha habido. Se trata de un aeródromo que a pesar de haber sido inaugurado, nunca ha estado operativo. Ante la incredulidad y la insistencia del viajero, el guardia le permite quedarse. A partir de ese momento se inicia entre los dos un diĆ”logo en que no sólo se cuestionarĆ”n sus vidas, sus trabajos y la situación polĆ­tica, sino en el que tambiĆ©n, poco a poco, se revelarĆ” la autĆ©ntica naturaleza de su encuentroĀ».

Bangkok es una reflexión sobre la vida, de los personajes de la obra, y sobre sus actitudes ante esta, que fÔcilmente se extiende a la de la mayoría de los ciudadanos que han visto como en los últimos años su existencia ha mermado de la mano del contexto socioeconómico mundial, del que cada vez creemos conocer mÔs aunque, en verdad, sepamos cada vez mucho menos. De esta forma, la obra se estructura como un duelo que no solo es dialectico e interpretativo, sino que va evolucionando y cambiando de forma a medida que avanza la obra y vamos conociendo a los personajes y sus verdaderas intenciones.

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El escenario escogido para ello no puede ser mĆ”s sombrĆ­o: Las instalaciones de un aeropuerto fantasma, con claras reminiscencias al desolado aeropuerto de Castellón, sin servicio y custodiadas por dos vigilantes de seguridad (uno de ellos de nacionalidad china y al que nunca veremos). El encuentro entre un extraƱo viajero y el vigilante de seguridad nos permitirĆ” conocer parte de su realidad como ejemplo de un contexto mucho mĆ”s global: La situación de los jóvenes universitarios altamente preparados y resignados a trabajos basura; la perdida de los valores de antaƱo; la situación económica mundial; los poderes económicos en la sombra…

Todo ello lo conoceremos a través del fragor dialéctico que se producirÔ entre los dos personajes, un magnífico Carlos Álvarez-Novoa, que se lleva, sin duda, la parte del león en el éxito y la credibilidad de la obra y un Dafnis Balduz competente en su papel de guardia de seguridad y convencido campeón antisistema. Una disputa escénica que intenta hacernos ver como todo estÔ interrelacionado y que nada de lo que hacemos es totalmente inocuo, sino todo lo contrario. Una lucha que nos permitirÔ ir descubriendo la cara auténtica de cada uno de los personajes y que irÔ perfilando un final revelador.

Todo en la representación estÔ bien cuidado. De ahí que la obra escrita y dirigida de forma afilada e inquisitiva por Antonio Morcillo López haya ganado el XXII Premio SGAE 2013. Las interpretaciones y los actores estÔn en su punto; el escenario encaja perfectamente con la historia que nos es narrada y el ritmo y la intensidad de la representación avanza en un in crescendo que tensiona las vísceras del público asistente.

Una propuesta que recuerda, al menos en su temÔtica, al Bartolomé encadenado que se representó el año pasado también en el marco del Festival Grec. Si bien si aquella se quedaba en una simple salmodia de titulares periodísticos, Bangkok va mÔs allÔ en su diseño y en su relato, permitiendo al espectador posicionarse a favor o en contra de los puntos de vista de uno de los dos personajes en liza, en una inquisición sobre los males de la sociedad en la que vivimos y de los que seguro que somos, al menos, co-responsables, al cerrar los ojos o al mirar a otro sitio mientras los problemas no nos afectaban a nosotros mismos y al resistirnos a desencadenarnos al sufrir el duro golpe en nuestras propias entrañas.

«Bangkok» se representa en La Villarroel del 1 de julio al 2 de agosto de 2015.

Autor y dirección: Antonio Morcillo López
Reparto: Carlos Álvarez-Nóvoa y Dafnis Balduz
EscenografĆ­a: Paco AzorĆ­n
Vestuario: Gimena GonzƔlez Busch
Iluminación: Kiko Planas
Espacio sonoro: Ramon CiƩrcoles
Caracterización: Toni Santos
Producción: Grec 2015 Festival de Barcelona, La Villarroel y el Centro DramÔtico Nacional

Horarios: de martes a viernes a las 21:00 horas; sƔbados a las 18:30 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:30 horas
Precio: 24-28 €
Duración: 80 minutos
Idioma: castellano

NOTA CULTURALIA: 8,5
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Jorge Pisa

CrĆ­tica teatral: Mata’m, en La Villarroel.

Mata'm_1ĀæQuĆ© pasa cuando nos cansamos de la vida? ĀæTenemos derecho a pedirle a alguien que acabe con nuestra existencia? ĀæY cómo afecta la muerte a nuestro entorno cotidiano? Seguro que algunos encontrarĆ©is extraƱas estas preguntas al inicio de una reseƱa teatral, si bien es de ello de lo que trata Mata’m, obra que del 5 de julio al 3 de agosto se representa en La Villarroel en el marco del Grec Festival de Teatre de Barcelona.

Manel Dueso se enfrenta a la autorĆ­a y la dirección de una obra extraƱa en lo que se refiere a su estructura y a la trama que nos propone. En ella Arnal (Francesc Orella), el propietario de un local de copas, decide poner punto y final a su experiencia vital, aunque no tiene el valor para suicidarse Ć©l mismo. La llegada proverbial de Bastero (Boris Ruiz), un antiguo compaƱero que acaba de salir de la cĆ”rcel y que quiere volver a ella, se convertirĆ” en la oportunidad para solucionar dos voluntades opuestas pero enlazadas, y le permitirĆ” cumplir su Ćŗltimo deseo. Poco serĆ” lo que puedan hacer para evitarlo Chirli (ƀurea MĆ”rquez), su pareja ex-prostituta y su hija Devita (Carlota Olcina), los Ćŗnicos anclajes emocionales de Arnal en un mundo que pare Ć©l ya no tiene sentido.

Bien, como veis la trama es algo extraña e insólita, lo que permite a Dueso ofrecernos una representación que carece también de una estructuración lógica y se asemeja mÔs a una red de escenas que no tienen un sentido temporal aparente para el espectador, una solución escénica parecida a la de Traïció (Teatre Lliure, Carles Alfaro, 2009), obra en la que también participara Orella, y en la que era el mismo espectador el que, ayudado por indicaciones temporales audiovisuales, tenía que recomponer el orden real de los hechos y las escenas que acontecían sobre el escenario. De esta forma, veremos a Arnal / Orella tanto muerto y tendido en el suelo tras producirse su asesinato-suicidio, como interactuando con el resto de personajes de la obra en los días e instantes previos, un hecho que en parte puede turbar la comprensión de aquellos espectadores que estén menos atentos a lo que sucede encima del escenario.

Mata'm_2Mata’m, es una comedia negra y poĆ©tica acerca de la muerte deseada por uno de los personajes. Y como habla sobre la muerte hace referencia tambiĆ©n a la vida, al menos a la del personaje central de la obra, al que le parece que ya no vale la pena vivirla, y a la de aquellos que la viven a su alrededor, cuya existencia quedarĆ” de alguna forma afectada. La obra tiene mucha dosis de humor, en muchos momentos de tintura negra, y nos habla de los miedos y los deseos, dos sentimientos emocionales las mĆ”s de las veces unidos, de varios personajes propietarios de existencias algo desestructuradas. Francesc Orella estĆ” genial en su papel de suicida sin Ć”nimo, que cansado de la existencia que le ha tocado vivir, necesita la ayuda de otra persona para finalizar con su amargura existencial; Boris Ruiz encarna a su antiguo amigo de andanzas que acaba de salir de prisión y que despuĆ©s de varios aƱos en el trullo, es consciente de que el mundo fuera de la cĆ”rcel no es el suyo, de ahĆ­ que su carĆ”cter sea tenue y desacompasado; ƀurea MĆ”rquez da vida a la pareja de Arnal, que parece que no ha sido consciente del desasosiego de este Ćŗltimo y cuya vida ha transitado desde los bajos fondos a las altas lontananzas de un carĆ”cter algo frĆ­volo e infantil. Por Ćŗltimo Carlota Olcina interpreta a la hija de la pareja, una joven que posee una percepción de la vida algo fantasiosa, y que no es consciente aĆŗn de las durezas por los que han tenido que transitar sus padres.

Todos y cada uno de estos personajes tiene su momento definitorio en la obra, en la que ofrecen al público un breve, o no tanto, speech en el que nos dan a probar los sinsabores de unas existencias que parece que estén flotando sobre el suelo de un bar de copas, seguramente el ambiente que mÔs ha marcado la existencia de todos ellos. No penséis, por otra parte, que la obra de Dueso es de aquellas profundas y filosóficas, ya que la reflexión del autor y director es sutil y no se atreve a ir mÔs allÔ de las mismas palabras que emanan de los personajes, a lo que se suma, como os comentaba, la comicidad de toque negro que subyace a lo largo de la representación.

Mata’m se convierte asĆ­, en una oportunidad de mirar directamente a la muerte pero sin afectarnos por lo profundo de su naturaleza y de disfrutar de otra obra de actores en la que la trama se ha de recomponer como un puzle, una tarea que Dueso deja en manos del pĆŗblico asistente.

Ā«Mata’mĀ» se representa en La Villarroel del 5 de julio al 3 de agosto de 2014.

Autor: Manel Dueso
Dramaturgia: Manel Dueso
Dirección: Manel Dueso
Reparto: ƀurea MĆ”rquez, Carlota Olcina, Francesc Orella y Boris Ruiz
EscenografĆ­a: SebastiĆ  Brosa
Diseño de iluminación: David Bofarull
DiseƱo de sonido: BƔrbara Granados
Composición musical: BÔrbara Granados
Vestuario: MĆ­riam Compte
Caracterización: Núria Llunell
Producción: Grec 2014 Festival de Barcelona, Velvet Events y La Villarroel
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Jorge Pisa SƔnchez

CrĆ­tica teatral: Losers, en La Villarroel

image-3Todos, al menos en algún momento de nuestras vidas, hemos sido unos fracasados o losers. Me imagino que esto también es aplicable a los personajes mÔs famosos y reconocidos en nuestras sociedad, ya sea en el Ômbito económico, profesional o personal. El fracaso es algo, por suerte o por desgracia, natural en la vida de cada uno de nosotros. Otra cuestión es la de aquellos que son losers vitales, los que por norma, por carÔcter o por filosofía de vida son unos perdedores y es sobre esta tipología de individu@s sobre la que nos habla Losers, de Marta Buchaca, interpretada por Alba Florejachs y Jordi Díaz y estrenada en La Villarroel el pasado 28 de abril.

Sandra y Manel se encuentran en un establecimiento de atención al cliente de una compaƱƭa de telefonĆ­a. Ella, que desea dar de baja el móvil de su madre fallecida hace aƱos, es una treintaƱera cerca de los cuarenta que no ha tenido nunca suerte con los hombres. Sus relaciones sentimentales siempre han sido un completo fracaso. Ɖl es el dependiente de la tienda y vive controlado por las continuas llamadas que le hace su madre. La chispa del amor nacerĆ”, por necesidad, entre ellos, pero Āæsu tendencia al fracaso, a ser unos losers de manual, les permitirĆ” construir una nueva vida en pareja?

Losers es una comedia que a veces es casi una tragedia y que nos habla de los sentimientos, de la pareja y de la vida misma en un mundo en el que la tecnología y la liquidez de las relaciones han dado forma a un nuevo paradigma emocional y de comportamiento. De ahí que el primer escenario en el que se desarrolla la acción de Losers sea un establecimiento de venta de telefonía, en el que Sandra conocerÔ a Manel, y donde la tecnología se convertirÔ en una excusa y en un medio para relacionarse entre ellos. En esta primera escena conoceremos a los personajes y sus rarezas, todas ellas nacidas de sus experiencias vitales como losers: El férreo control que sobre él ejerce su madre; la aversión de ella hacia el trato con los contestadores automÔticos de ayuda técnica; los traumas emotivos que él mantiene por la marcha de su anterior pareja, que lo abandonó por un teleoperador colombiano; la extraña y agresiva familia que tiene ella y que provoca el terror en sus parejas; la extrema tacañería de él (si bien esta característica la descubriremos en el segundo acto) o la fijación por el uso de ciertas palabras de ella.

Una vez que Sandra y Manel se conocen y se Ā«enamoranĀ», la obra nos traslada en el tiempo, aunque no demasiado, a travĆ©s de una magnĆ­fica acción de mudanza de escenario, excelentemente entretejida en el ritmo de la representación, a un momento en el que ambos ya viven juntos y ella estĆ” a punto de presentarle a Ć©l a su Ā«peculiarĀ» familia. En este segundo acto de la obra seremos testigos de la influencia del espĆ­ritu loser en la vida de los protagonistas. Al principio todo parece ir bien, pero el mĆ”s mĆ­nimo detalle o la actitud mĆ”s inocua puede desbaratarlo todo…

image-10Marta Buchaca nos presenta una nueva propuesta escĆ©nica que nos remite a la actualidad, al mundo repleto de cambios continuos en el que vivimos, y a las experiencias vitales de aquellos que debemos lidiar, queramos o no, con ellos en nuestro quehacer diario, algo que ya hiciera en obras como L’any que ve serĆ  millor, espectĆ”culo en el que ya contara con Alba Florejachs, o Les nenes no haurien de jugar a futbol. En esta ocasión se rodea de un actor y una actriz de comedia: Jordi DĆ­az interpreta la parte masculina de este singular romance, invirtiendo en ello su experiencia en el campo del humor escĆ©nico desarrollado en obras como El mĆØtode Grƶnholm y No et vesteixis per sopar; Alba Florejachs, a la que hemos visto en obras como L’expedient,L’any que ve serĆ  millor, o I LOVE TV, hace lo propio dando vida a Sandra, y rebosando su comicidad tanto sobre el escenario como por el patio de butacas.

La representación posee, ademÔs, continuos guiños con el público en el que la acción se congela y se desvanece la cuarta pared, instantes en los que los actores, sobre todo Florejachs, pueden diriguirse directamente al respetable, una solución que le provee de mayor cercanía a las vivencias de los actores sobre el escenario.

Aún así, aunque la fórmula de Losers es la correcta y estÔ bien construida, le falla algo para conseguir un resultado redondo, para provocar en el público el efecto que la obra pretende. De esta forma el espectador sale del teatro habiendo reído, durante el primer acto, y habiendo asistido en el segundo a una agria discusión de pareja, eso sí, con toques de humor, pero poco mÔs. Seguramente la causa de todo ello sea la estructuración de la obra en dos actos tan diferenciados, aunque bien ligados, en el que la comedia de fuerte pegada va cediendo paso a una tragedia que va helando poco a poco la sangre de los espectadores, a lo que se suma el desequilibrio humorístico en la representación, con un Díaz siempre por detrÔs de Florejachs, algo comprensible debido al tremendo arsenal cómico de la actriz.

Losers, sin embargo, es una muy magnífica oportunidad de reírnos de nosotros mismos o de la realidad que nos rodea cuando la vemos plasmada sobre el escenario. Como les decía todos nosotros, en algún aspecto concreto, somos unos losers, por lo que nos veremos, seguro, reflejados en algún momento o en alguna actitud de la representación y podremos comprobar si dos perdedores como los interpretados por Jordi Díaz y Alba Florejachs, concebidos y dirigidos por Marta Buchaca, tienen alguna posibilidad de mudar su naturaleza y convertirse, aunque solo sea por una vez, en los triunfadores de la noche.

«Losers» se representa en La Villarroel del 28 de abril al 29 de junio de 2014.

Dramaturgia y dirección: Marta Buchaca
Reparto: Alba Florejachs y Jordi DĆ­az
EscenografĆ­a: SebastiĆ  Brosa
Vestuario: Laia MuƱoz
Iluminación: David Bofarull
Espacio sonoro: Imma Sust
Caracterización: Toni Santos
Producción: La Villarroel y Faig Produccions

Horarios: de martes a jueves a las 20:30 horas; viernes a las 21:00 horas; sƔbados a las 18:00 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: web de La Villarroel
Idioma: catalƔn
Duración: 1 hora y veinte minutos

CrĆ­tica teatral: El crĆØdit, en La Villarroel.

credit_080Seguramente lo mÔs natural en una época de crisis económica como la que vivimos es encuadrar una obra de teatro en los ejes de coordenadas cotidianos que el momento requiere. Algo que Jordi Galceran ha hecho con El crèdit, su nuevo exitazo teatral en forma de comedia «bancaria» dirigida por Sergi Belbel e interpretada por Jordi Bosch y Jordi Boixaderas.

La obra desarrolla una trama bien simple que se complica a medida que avanza la representación. Todo arranca en un despacho de una oficina bancaria en la que Jordi Bosch, el director de la misma, deniega un crédito a Jordi Boixaderas ya que su solicitud no posee los avales necesarios. El solicitante, en una situación desesperada, la cual nunca llegaremos a conocer, decide jugar su última carta: si no se le aprueba el préstamo se verÔ obligado a tomar «medidas de fuerza» con el objetivo de desbaratar la vida del director de la oficina. La amenaza determina que los acontecimientos se encaminen en una nueva y mordaz dirección, muy diferente, claro estÔ, a la que habría debido ser en otras circunstancias.

Galceran y Belbel nos presentan un nuevo éxito arrollador a juzgar por la masiva asistencia de espectadores a las representaciones de la obra, hecho que ha urgido a la sala a habilitar sillas supletorias. La razón: Galceran es un autor ya con experiencia en lo que respecta a los grandes éxitos. Suyo es el texto de El mètode Gronholm (2003), uno de los grandes éxitos teatrales catalanes de los últimos años que analizaba los a veces extravagantes sistemas de selección de personal desde una perspectiva humorística. A ello se suma, como decía antes, la actualidad y la resonancia del tema que trata la obra. ¿Quién no ha solicitado nunca un crédito al banco? ¿Quién no ha sufrido ningún disgusto con su entidad bancaria?

016_t_elcredit_046-1El crèdit va mÔs allÔ de una simple puesta en escena humorística sobre una denegación bancaria, ya que se toma la revancha, es decir, pone al infame colectivo de banqueros y financieros contra las cuerdas, ya que en esta ocasión son sus vidas las que, metafóricamente hablando, correrÔn peligro, las que se derrumban frente al ciudadano desahuciado. Solo por eso, por ese grado de «justicia social» y por sus ansias de revanchismo vestidas de comedia, se puede comprender, en parte, la gran aceptación de la que disfruta la obra.

Pero es que a lo comentado hasta ahora se suman varias cosas mÔs. La primera un autor, Galceran, con un gran olfato para extraer de la realidad mÔs cercana sus ideas teatrales y poseedor de una gran capacidad para desarrollarlas con buen pulso humorístico, lo que genera un gran interés en el público, al que ademÔs no defrauda. A lo que se suma la dirección acorde y afinada de Sergi Belbel, el cual conoce bien el mundo creativo del dramaturgo.

La segunda, la arquitectura actoral compuesta por Bosch y Boixaderas, dos referentes del teatro catalÔn actual que ademÔs se conocen muy bien ya que han colaborado sobre los escenarios en varias ocasiones destacando entre las últimas El misantrop (2011), Els jugadors (2011) o La Bête (2012). Ambos actores crean un divertimento teatral casi de la nada, demostrando de nuevo su conexión escénica marcada por el touch humorístico de Bosch, que borda cada uno de los personajes a los que da vida, y el buen hacer de Boixaderas, que en esta ocasión encarna a un personaje algo mÔs grave aunque en clave de comedia.

Por lo que respecta al escenario, este toma forma como un espacio central rodeado en todos sus lados por gradas de butacas. AdemÔs parte de él gira poco a poco sobre sí mimo, con la intención de que todos y cada uno de los espectadores pueda encarar de frente a los actores en algún momento de la representación. Algo que ayuda a conectar al público con el desarrollo de la obra.

Si bien, y esto es ya una opinión personal, El crèdit, aunque baraja todos los elementos indicados, basa su atractivo en una situación con un alto grado de irrealidad aunque potencialmente cómica e irónica, hecho este que impide que el público se implique en ella todo lo que debiera. Pero, ahora que lo pienso, eso es lo que caracteriza en su esencia a las comedias ¿no? Siendo, pues, así, solo puedo felicitar a Galceran, Belbel, Bosch y Boixaderas y al acierto de la sala Villarroel que han logrado cocinar un nuevo éxito, el que seguramente serÔ el éxito de la temporada.

«El crèdit» se representa en La Villarroel desde el 14 de setiembre de 2013.

Autor: Jordi Galceran
Dirigida: Sergi Belbel
Reparto: Jordi Boixaderas y Jordi Bosch
EscenografĆ­a: Max Glaenzel
Iluminación: Kiko Planas
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Producción: Bitò Produccions y La Villarroel

Horarios: martes, miƩrcoles y jueves a las 20:30 horas; viernes a las 21:00 horas, sƔbados a las 18:00 y a las 20:30 horas y domingo a las 18:00 horas
Precio: De 26 a 32,5 €
Idioma: catalƔn
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Jorge Pisa SƔnchez