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Crítica teatral: Les coses excepcionals, en el Club Capitol

Hoy criticamos una de aquellas obras que aún no siendo un gran estreno deja una honda huella en aquellos que la ven. La obra se titula Les coses excepcionals, se representa en el teatro Club Capitol, está producida y dirigida por la compañía Sixto Paz Produccions e interpretada en solitario por Pau Roca.

“Tienes seis años. Tu madre está en el hospital. Tu padre dice que ha hecho “algo estúpido”. Le cuesta ser feliz. Así que empiezas a hacer una lista de las cosas excepcionales de este mundo. Cada una de las cosas que hacen que la vida valga la pena. La dejas en su almohada. Sabes que lo ha leído porque te ha corregido la ortografía. La lista no tarda en tener vida propia.

Les coses excepcionals es una comedia sobre los motivos para vivir, y tú… ¿Qué incluirías en una lista sobre las cosas excepcionales de la vida? Una comedia sobre aquello que estamos dispuestos a hacer por aquellos que queremos”.

La propuesta de la compañía Sixto Paz es una de esas joyas vitales que aparecen de tanto en tanto sobre los escenarios. Es una obra muy pequeña en formato, muy propia de la sala en la que se representa, que lleva al espectador a un recorrido interior. Todo comienza con un fallido intento de suicidio que afecta a una familia y a un niño de seis años, al que le cuesta entender qué está pasando a su alrededor.

Para seguir adelante y para ayudar a su madre, el pequeño se decide a escribir una lista de las cosas que hacen que la vida valga la pena. Con esta excusa se construye una tragicomedia vital y participativa en la que el público tiene un peso muy destacado.

Les_coses_excepcionals_Club_CapitolLa escenografía es mínima: butacas sobre el escenario y poco más. Un espacio ocupado por los espectadores que también tienen su lugar en la representación, convirtiéndose en parte de la lista de “cosas excepcionales” y dando vida al resto de los personajes que acompañan al protagonista, todo ello llevado de una forma muy delicada.

Ya estamos acostumbrados a que la compañía Sixto Paz nos ofrezca pequeñas obras con un gran fondo, como Pretty en 2016 e Historia en 2017. De nuevo la compañía nos hace reflexionar sobre la vida desde una perspectiva muy cercana al coaching y al optimismo más activo: todos tenemos razones por las que vivir, aunque muchas veces no acabamos de ser del todo conscientes de ellas. Todos podemos hacer una lista de “cosas que hacen que la vida valga la pena” y, seguro, puede crecer día a día.

Y no es otro el objetivo del autor de la obra, Duncan Macmillan, que realizó la dramaturgia “para comunicarse con la gente: No estás solo, no eres raro, lo superarás y solo tienes que persistir. Eso es algo que no mola decir, pasado de moda, pero lo digo en serio. No vi a nadie que hablara sobre la depresión suicida de una manera útil, interesante o precisa”.

Pau Roca lleva a cabo una interpretación firme a la vez que atenta, como un director de orquesta, y nos regala con una actuación jovial y llena de esperanza que, como todo en la vida, tiene momentos más alegres y otros no tanto.

Les coses excepcionals es una obra muy adecuada para estas fechas navideñas, y para cualquiera otras fechas, en la que predomina un espíritu optimista, que se resiste a rendirse ante las circunstancias, por muy duras que están sean. Háganme caso, al menos esta vez, y si pueden pásense por el Club Capitol y disfruten de una obra que, seguro, no les dejara indiferentes.

“Les coses excepcionals” se representa en el Club Capitol del 15 de noviembre de 2018 al 13 de enero de 2019

Dirección: Sixto Paz Produccions
Reparto: Pau Roca
Título original: Every brilliant thing
Autor: Duncan Macmillan
Año del texto: 1984
Traducción: Adriana Nadal
Escenografía: Paula Bosch
Producción: Sixto Paz Produccions

Horarios: web GrupBalaña
Precio: 15€ – 23€
Duración: 60 minutos
Idioma: catalán
NOTA CULTURALIA: 8,5
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Jorge Pisa

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Crítica teatral: Historia, en el Teatre Lliure

Aunque los grandes personajes históricos y los diversos períodos de la historia suelen ser los protagonistas de muchas obras de teatro, no acostumbra a serlo la Historia como disciplina científica. Pero la compañía Sixto Paz Produccions se atreve en Història a analizar el proceso de estudio histórico relatándonos las pesquisas de un joven estudiante de Historia que además ha iniciado una relación amorosa con la hija de uno de sus profesores de la Universidad.

Todo comienza cuando los dos jóvenes protagonistas de la obra, Pau Roca y Vicky Luengo, se conocen y la química amorosa aflora entre ellos. El trabajo universitario que él iniciará sobre la muerte del historiador Marc Bloch, fusilado por los nazis en el año 1944, le llevará a poner en duda el relato histórico sobre este episodio. Este hecho y el singular desarrollo de su relación de pareja, le harán ser consciente de lo complejo de la psique humana y de lo escurridizas que pueden ser llegar a ser las grandes afirmaciones de la Historia.

Tanto Jan Vilanova Claudín, el autor de la obra, como su director Pau Roca, han sabido plasmar muy bien en la obra cómo se desarrolla el método de investigación histórica, esto es, poner en duda las verdades comúnmente aceptadas. Además esto se adereza al mostrarnos lo complicado de las relaciones humanas, sobre todo si se desarrollan en el sí de un triángulo existencial en el que los lazos y los recursos emocionales se han erosionado con el paso del tiempo.

historia_teatre-lliureLa obra es placida y sencilla, tanto al mostrarnos el progreso de la investigación histórica, apoyada por las nuevas tecnologías y las nuevas bases del conocimiento global, léase Wikipedia, como al narrarnos el avance de las relaciones personales que se tejen entre los tres protagonistas, confirmándonos que la vida es mucho más compleja de lo que nos lo ha podido parecer en algún momento.

Así pues, Història es otro buen trabajo de creación por parte de la compañía Sixto Paz Produccions, en la que destaca una dirección, la de Pau Roca, que se toma su tiempo para narrarnos aquello que nos quiere narrar, y lo hace de forma acertada. A esto se suma una notable interpretación del reparto, en el que Víctor Pi encarna al profesor de Historia que no ha sabido mantener vivos los lazos emocionales con su hija; el mismo Pau Roca, que encarna al joven estudiante abocado a una reflexión histórica y existencial y Vicky Luengo, que lleva a cabo una interpretación fría y afilada de su personaje.

Història es una buena oportunidad para no tan solo reflexionar sobre los continuos retos que comporta el enfrentarse a la vida, a los sentimientos y a las carencias que cada uno de nosotros albergamos en nuestro interior, sino que también nos sorprende mostrándonos que las grandes (y las pequeñas) afirmaciones históricas están muy lejos de ser verdades históricas.

“Història” se representa en el Teatre Lliure del 11 al 29 de enero del 2017.

Autor: Jan Vilanova Claudín
Dirección: Pau Roca
Producción: Sixto Paz Produccions
Reparto: Miquel Gelabert / Víctor Pi, Vicky Luengo y Pau Roca
Espacio escénico: Paula Bosch
Vestuario: Silvia Delagneau
Iluminación: Ignasi Bosch
Música: Pablo Miranda y Txume Viader

Idioma: catalán
Duración: 1 hora y 15 minutos sin pausa

NOTA CULTURALIA: 8
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Jorge Pisa

Crítica teatral: Pretty, en La Villarroel

LaBute regresa a los escenarios barceloneses con el estreno de Pretty en La Villarroel, una obra dirigida por Marilia Samper y producida por la productora Sixto Paz que guía nuestra atención a lo cotidiano y fluido de la vida de nuestros jóvenes (y no tan jóvenes) en una existencia líquida y en la que el aspecto físico es cada vez más relevante.

“El mundo de Edu entra en caos cuando su novia (la Meri) se entera de que ha hecho un comentario, aparentemente inofensivo, sobre su cara. Pero esto es sólo el comienzo: el mejor amigo de Edu, Toni, está casado con la mejor amiga de Meri, la Carla, y cuando las cosas se complican en la vida de la pareja, los amigos se encuentran en medio. La ecuación emocional se complica exponencialmente. A medida que sus relaciones se hunden, los cuatro amigos se enfrentan a la infidelidad, la traición y el engaño que se ha apoderado, de repente, de sus vidas, mientras intentan responder a la pregunta: ¿cómo de importante es ser guapa?”

La nueva tragicomedia de LaBute nos vuelve a situar en un entorno cotidiano, en el que cualquiera de los espectadores podría verse inmerso, y reflexiona no tan solo sobre la obsesión en la apariencia física, un problema cada vez más grave en nuestra sociedad, sino también sobre la fluidez de las relaciones sentimentales y el miedo al compromiso.

Marilia Samper opta por situar la obra de LaButte en el interior de un almacén en el que a las relaciones propias del ambiente laboral se suman las relaciones de amistad y sentimentales que unen a todos los protagonistas entre sí. El desacertado comentario de uno de ellos sobre la belleza de su novia iniciará un recorrido emotivo y teatral en el que LaBute y Samper diseccionan las formas de vida que se imponen en nuestra sociedad, y que incluyen las relaciones de amistad y las de pareja, con un claro ingrediente de inmadurez y de insatisfacción ante lo que nos depara a cada uno la vida.

pretty_LaVillarroelEn la obra de LaBute los personajes tendrán la oportunidad de defenderse ante los espectadores, ya que además del texto representado por cada uno de ellos disponen de un monólogo que establecen de forma interactiva con el público, algo que no solo hace más cercana la acción que acontece sobre el escenario sino que también potencia la implicación emocional del público.

Pretty en La Villarroel está a la altura de LaBute. Aunque la obra ha sido adaptada a un contexto más nuestro, mantiene la pluma, los diálogos y las situaciones propias del autor norteamericano, que ya hemos visto en obras como Coses que dèiem avui o La forma de les coses y su interés por las relaciones interpersonales, aquellas que parecen desvanecerse en un contexto social y económico que no requiere de adultos formados, sino tan solo de consumidores infantilizados, algo potenciado por el avance del consumismo y la globalización.

Por lo que respecta a las interpretaciones, podemos decir que Pretty se construye con una actuación coral, en la que destacan los personajes masculinos, en los que se centra el drama que contemplamos sobre el escenario. El resultado es más que notable. Mientras que Pau Roca y Joan Carreras interpretan a los dos amigos que comparten trabajo y confidencias, Sara Espígul y Mariona Ribas dan vida a sus respectivas parejas, la primera de ellas afectada por el comentario poco galante que su novio ha hecho sobre su cara y la segunda que sospecha sobre la fidelidad de su pareja.

Pretty les hará pasar un buen rato de teatro con una obra que más que embelesarse en la belleza mostrada por los clásicos, nos remite a nuestro tiempo y a nuestros problemas, una marca personal de Neil LaBute bien dirigida y adaptada por Marilia Samper y mejor llevada por los actores y actrices que integran su reparto.

Una propuesta embellecida por el uso, como guiño y como base musical, del tema pretty que popularizó Leonard Bernstein en West Side Story y que antes de acceder a sus butacas les hará reflexionar en primera persona sobre cómo nos afecta lo que los demás piensan sobre nuestra apariencia física, al hacernos acceder a platea por distintos espacios dependiendo de si somos “guapos” o “normales”. Esperamos, pues, que tengan suerte en la elección!!

Pretty” se representa en La Villarroel del 6 de mayo al 12 de junio de 2016.

Autor: Neil LaBute
Dirección: Marilia Samper
Traducción: Violeta Roca
Reparto: Joan Carreras, Sara Espígul, Mariona Ribas y Pau Roca
Iluminación: Luis Martí
Escenografía: Paula Bosch
Vestuario: Maria Armengol
Diseño de sonido: Txume Viader

Horarios: miércoles y jueves a las 20:30 horas; viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: miércoles y jueves 20 €; de viernes a domingo 22 €
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y 20 minutos

NOTA CULTURALIA: 8,5
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Jorge Pisa

“Pulmons” a la Sala Beckett: Intel·ligència artificial

Avui dia, portar un fill al món representa abocar-hi 10.000 tones de CO2. I això és una gran responsabilitat. Com assumir-ho si som parella i no volem apartar-nos del ramat de les bones persones? Doncs segons el dramaturg Duncan Macmillan mitjançant una conversa inacabable. Només així arribaríem a implicar-nos-hi prou. Perquè la presa d’una decisió d’aquest tipus demana el seu temps, i una anàlisi exhaustiva de tu i de mi i de tot el que ens envolta. Ah, sí! Se m’oblidava: de nosaltres també.

La neurosi d’una parella jove en constant discussió esdevé aquests dies a La Beckett matalàs d’una banda confortable; de l’altra, exasperant. El reconeixem ràpidament com el símbol del niuet de l’amor i somriem quan els seus protagonistes el construeixen amb els seus projectes de futur. No triguem, però, a recordar que potser sigui un pèl dur quan ens hi estirem plegats. Però l’efecte en cadena dels diversos episodis de la convivència ens arrenca les riallades més primàries i llavors ens relaxem. A la fi, comprovant que el combat dialèctic no acaba mai (no hi ha llençols protectors per als personatges de la destrucció implacable de la unió familiar), callem davant la guerra de coixins d’aquesta parella prototípica i fàcilment intercanviable per nosaltres. I Macmillan, llavors, que vol que tornem al Planeta Tou Dels Somnis Meravellosos, canta de nou una cançó de bressol a còpia d’ajuntar novament les seves criatures.

 

La directora d’aquest celebrat “dormitori”, Marilia Samper, veu aquest parell “aturats en el fragment de vida etern i esgotador en què s’imposa prendre una decisió”. I ens els presenta amb generositat. L’empatia nostra amb ells és instantània: la frescor dels seus trets, la previsibilitat de les seves accions, l’amenitat d’una història farcida de moments quotidians hilarants i infernals (a una espectadora se li escapa un “què cabró!” dedicat al protagonista quan confessa a la seva companya escènica el seu pecat d’infidelitat), i dos actors amb gràcia (Carlota Olcina eficaç com a gata maula inevitablement femenina; Pau Roca adequat com a mascle postmodern perdut).

Però aquests “pulmons” no passen de ser una distracció convencional: Els manca inspirar més mala llet en el joc escènic. Ni els actors se senten prou segurs amb les seves interpretacions, ni aconsegueixen treure’ns de polleguera perquè són (i ho saben) tan bufons! La caricaturització del seu perfil hauria d’anar més enllà de la multitud de paraules que vomiten. D’aquesta manera, aconseguirien deixar-nos sense alè. I, plegats, nosaltres i ells, expirar la vida real que aquest teatre demana.

 Per Juan Marea

“Pulmons” es representa fins al 9 de febrer.
http://www.salabeckett.cat/arxiu/pulmons-de-ducan-macmillan-traduccio-de-carme-camacho.-direccio-marilia-samper

ImageDe quin cantó dormirem?

Crítica teatral: Cock, en el Club Capitol.


El espectáculo que estrenó el pasado 8 de febrero la sala 2 del Club Capitol tiene el contundente título de “Cock“, o lo que es lo mismo, “Polla” en castellano. En su cartel luce un gran pepino y su original programa de mano muestra como se llama al miembro viril en diferentes partes de Europa. Un título que puede llevar a pensar en un espectáculo fuerte, y lo es, pero para nada sexualmente explícito.

Pau Roca (John) es un joven indeciso, homosexual y con poca personalidad hasta las últimas consecuencias. Su angustia existencial le desborda. Albert Triola, su pareja masculina, es enérgico, vitalista pero muy posesivo, de aquellos a los que les gusta que “se haga lo que se ordena”. Un compañero que anula en gran medida a John. Llevan muchos años juntos y John se plantea acabar con esta dominación sentimental. En el camino al trabajo conocerá a una simpática e inteligente chica, encarnada por Mar Ulldemolins, que le descubrirá un mundo nuevo, lleno de posibilidades, de dudas y de gozos.

La indecisión de John a decantarse por uno o por otra, llevará a los protagonistas a la rocambolesca y descabellada idea de organizar una cena a tres bandas. Aquí entrará en liza el cuarto actor, Blai Llopis, que interpreta al padre del gay abandonado, que será un refuerzo en la lucha para salvaguardar la felicidad emocional de su hijo.

Cock huye del típico triangulo amoroso. En la obra hallamos a una pareja y a la chica en discordia, pero la novedad es que la pareja protagonista es gay. Con este peligroso cóctel se plantearán un torrente de emociones e interrogantes sobre la identidad sexual que nos forjamos cada uno de nosotros.

El escenario es aséptico y minimalista. Sólo está compuesto de cuatro grandes cubos que se iluminan y son usados para sentarse, tumbarse (y otras cosas) por los actores y un fondo ovalado sin ningún dibujo ni imagen. Los cuatro actores se emplean a fondo para mostrar toda la magnitud y la intensidad sentimental de la situación que nos narra Cock, mientras deambulan por los diferentes escenarios incorpóreos que no dejan de ser uno y el mismo. Y la verdad es que consiguen que te metas en la trama y atisbar los puntos de vista y las formas de ver y de afrontar la vida de cada uno de ellos. Menos mal que la obra está salpicada de múltiples momentos de humor, sino sería una experiencia dura y seca.

Diferentes escenarios, la ruptura, el nuevo amor o la reconciliación se irán intercambiando. De entre ellos divertidísimo el primer encuentro sexual entre el chico y la chica y muy bien resuelto visualmente. Con la aparición del padre de la pareja de John se plantean diferentes razonamientos sobre la homosexualidad (y la sexualidad) y sobre la aceptación y la falsedad de la sociedad con respecto a estos temas. La chica sin embargo planteará sus propias ideas. De hecho en este último acto que transcurre durante la cena, el escenario se transforma en “La Casa de las Dagas Voladoras” por los sarcasmos y las puyitas que se van echando los unos a los otros y que hacen estallar en risas al público. Solo cuando el indeciso John sea llevado al límite y estalle en ataques de cólera la verdad podrá salir disparada…

Cock es una comedia agridulce y descarnada que nos muestra la manipulación, el chantaje emocional y la angustia existencial que sufre el protagonista y plantea muchas preguntas: ¿es la novedad lo que nos hace cambiar? ¿Puede amar un hombre a otro hombre sin ser homosexual? ¿Han de existir las etiquetas? Suerte que, además de todo esto, la obra hacer reír.

Cock” se representa en el Club Capitol del 8 de febrero al 1 de abril de 2012.
NUEVA PROGRAMACIÓN: del 6 de septiembre al 21 de octubre de 2012.

Autor:Mike Bartlett
Traducción: Violeta Roca y Joan Sellent
Dirección: Marta Angelat
Reparto: Pau Roca, Albert Triola, Mar Ulldemolins y Blai Llopis
Diseño de luces: Jaume Ventura
Diseño de sonido: Toni Saigi Chupi
Construcción espacio escénico: Taller Escenografia Sant Cugat

Horarios: de miércoles a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: miércoles y jueves 18 €; viernes, sábado y domingo 21 €.
Duración de la obra: 90 minutos
Idioma: catalán
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Ecrito por: Taradete

Crítica teatral: Una vella, coneguda olor, en el TNC.


Cada uno de los barrios de una ciudad tiene una personalidad y un carácter propios, parecidos a los que posee una persona cualquiera. Así, pues, si nos preguntaran por alguno de los barrios con más personalidad de Barcelona, uno pensaría rápidamente en el Raval. El TNC nos propone un pequeño homenaje a este barrio con la programación de Una vella, coneguda olor de Josep M. Benet y Jornet, la primera parte de una trilogía que nos habla de Barcelona o más concretamente de una de las posibles Barcelonas, una ciudad y un barrio con un olor inconfundible.

Benet i Jornet escribió Una vella, coneguda olor en el año 1962 con la pretensión de realizar una fotografía teatral del barrio en el que había nacido y crecido, de aquí el “sentido de realidad” que posee la obra. Un retrato de un barrio popular y de sus habitantes que nos muestra el día a día de un grupo de vecinos que comparten sus vidas y los espacios comunes, los patios interiores de sus viviendas.

Un barrio, sin embargo, que no es percibido igual por todos sus habitantes. Maria (Sara Espígul), su protagonista, podríamos decir, principal, se siente abrumada por él. El lugar donde vive la mantiene aprisionada en un mundo de simpleza, de vulgaridad y de cotidianeidad insoportable para ella, que durante algunos años consiguió escapar de él, al menos parcialmente, al ser admitida en un colegio religioso de pago fuera del Raval. Su aparente libertad, sin embargo, terminó con la muerte de su padre y con el inicio de las penurias económicas que le siguieron. Por eso Maria quiere huir del encarcelamiento que representa su vida en el barrio, en el que se siente una extraña y en el que se ve obligada a convivir con una familia y unos vecinos con los que no puede compartir nada. Su única salida es Joan (Pau Roca) un joven vecino con estudios que trabaja en una entidad bancaria, aunque esta opción le exigirá demasiado.

Una vella, coneguda olor es, pues, una fiel fotografía que se materializa en el escenario. De nuevo el Teatre Nacional nos sorprende con la recreación “híper-realista” de una escenografía, en este caso de un patio de vecinos del barrio del Raval de los años sesenta. Todos los detalles en él son perfectos: los balcones, las cortinas, la ropa tendida, los trastos, las baldosas… Un escenario ideal para mostrarnos la vida diaria y privada de un barrio a punto de desaparecer afectado por el Plan Porcioles. Un barrio que en breve dejaría de ser él mismo para ser otra cosa. Un capítulo de la historia de una ciudad que se suma a muchos otros que con el paso del tiempo han ido transformando la piel de Barcelona: el derribo de las murallas, el Pla Cerdà, la especulación de los años 60, la Barcelona olímpica, el Plan 22@, todos ellos hitos de la historia de una ciudad que como un ser viviente se modifica, se transforma y evoluciona. Y también una oportunidad para Maria para liberarse de la tiranía del barrio que la oprime.

Para dar vida a los vecinos del Raval la obra necesita de dos generaciones de actores y actrices, los unos con más experiencia y los otros con una nueva mirada. Entre los primeros están Mercè Aránega, que destaca sin duda en la representación, Imma Colomer, Maife Gil, Fina Rius y Quimet Pla, no se resignan a que los echen de su barrio e intentarán organizarse y defenderse ante la amenaza. Los más jóvenes Sara Espígul, Gemma Martínez, Pau Roca y Pep Ambrós, están construyendo sus vidas y para ello han de vivir y experimentar de forma egoísta sus propias experiencias. Aquí es donde observamos la fotografía de los comportamientos: Mercè, la madre de Maria, que necesita y demanda el apoyo de su hija; Manel, el hermano con prometida pero que necesita saciar sus necesidades carnales antes de la boda con prostitutas (estamos hablando, recuerden, de la época franquista); Eulàlia, la vecina cotilla, que necesita saber todo lo que pasa a su alrededor y explicarlo, también, todo; Joan, el joven oficinista que quiere prosperar en la vida; Teresa, la hija del comerciante del barrio llena de arrogancia o Quimet, el escritor anónimo (puede que el mismo Benet i Jornet) que se documenta para escribir su obra… Dos generaciones que viven de forma diferente el final del barrio, los unos con tristeza y beligerancia, los otros con alegría o sin darle excesiva importancia.

Una interpretación totalmente adaptada a la esencia de la obra. Una suma de esfuerzos teatrales que acaban dando la impresión de que hemos presenciado un tiempo “en suspensión” de la vida de un barrio humilde, popular y con carácter; que hemos asistido, en definitiva, a un episodio cotidiano de la historia del Raval, del que salimos con la sensación de no haber ido al teatro sino de habernos quedado a charlar con los vecinos y de haber conocido, de primera mano, el día a día de un barrio repleto de sueños, de deseos y de proyectos dispuestos a ser derribados por la vida misma. Parece, pues, como si hubiéramos desempolvado un viejo álbum de fotos y nos hubiéramos dedicado a recordar el ayer, dejando fluir nuestros recuerdos.

Benet i Jornet sabe, pues, mostrarnos la esencia de un barrio, de “un entonces”, de una Barcelona y de un pasado que no era pasado cuando se escribió y que fue vivido muy de cerca por el autor. Una vella, coneguda olor es eso, es recuerdo del ayer y de las personas que existieron en él, un ejercicio de memoria histórica realizado con una precisión de miniaturista.

Una vella, coneguda olor” se representa en la Sala Petita del TNC del 29 de septiembre al 27 de noviembre de 2011.

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Autor: Josep M. Benet y Jornet
Dirección: Sergi Belbel
Reparto: Pep Ambrós, Mercè Aránega, Imma Colomer, Sara Espígul, Borja Espinosa, Maife Gil, Gemma Martínez, Quimet Pla, Fina Rius y Pau Roca
Con las voces de: Jordi Boixaderas, Camilo Garcia, Maria Jesús Lleonart y Jan Pol Roig Paloma
Escenografía: Max Glaenzel con la colaboración de Estel Cristià
Vestuario: Mercè Paloma
Iluminación: Kiko Planas (aai)
Música: Òscar Roig
Banda sonora: José A. Gutiérrez
Caracterización: Toni Santos
Producción: Teatre Nacional de Catalunya y Centre d’Arts Escèniques de Terrassa

Horarios: miércoles y viernes a las 20:00 horas; jueves a las 17:00 horas; sábado a las 17:00 horas y 21:30 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: 10-26 €
Duración de la obra:
1 hora y 25 minutos
Idioma:
catalán
Coloquio: viernes 7 de octubre
Espectáculo recomendado a partir de 12 años
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez