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Crítica teatral: Amphitrion, en el Teatre Gaudí.

Amphitrion_1Para un licenciado en Historia, como el que estas líneas escribe, cualquier ocasión para revivir el pasado se convierte en una oportunidad de gozo y disfrute. De ahí que Culturalia preste una especial atención a todo aquello relacionado con la historia, más, si acaso, si atañe a la historia antigua. Este es el caso de Amphitrion, la obra de teatro estrenada el pasado 1 de octubre en el Teatre Gaudí y cocinada por la compañía sevillana Producciones Imperdibles.

El Gaudí, fiel a su programación de obras de pequeño formato, cede la sala a una propuesta que adapta una obra de Plauto del siglo II a.C. haciéndola pasar a través de un tamiz de humor «a lo sevillano». De la trama no diré gran cosa, ya que la de Amphitrion es la típica historia de infidelidades y confusiones tan grata a los ojos y los oídos de los griegos y de los romanos de la antigüedad. El dios Júpiter (Joserra Leza) ha decidido beneficiarse de los favores sexuales de Alcmena (Belen Lario De Blas), la mujer de Anfitrión (Alejandro Peña), haciéndose pasar por él aprovechando que este ha partido a la guerra. Sin embargo, el regreso de Anfitrión, vencedor en el campo de batalla, obliga a Júpiter y a Mercurio (Javier Castro), su fiel lacayo en esta aventura sexual, a alterar el normal acontecer de los humanos para que el padre de los dioses pueda saciarse por última vez del cuerpo de su amada, confundiendo a Anfitrión y a su fiel esclavo Sosias (Juanfra Juarez).

Como ven la trama no es demasiado complicada, algo normal si pensamos que lo que intentaba el autor de la obra, allá en la Antigüedad, era agradar al pueblo sencillo romano en sus momentos de ocio teatral. Además, en esta ocasión la historia de Plauto se enriquece y actualiza constantemente en las manos de Producciones Imperdibles para establecer un enlace humorístico con el espectador del siglo XXI. Al mismo tiempo la trama se sevillaniza, algo que queda patente desde un buen principio con la presentación al estilo de chirigota gaditana que adopta la clásica introducción de la obra. De esta forma la comedia antigua se potencia convirtiendo la velada teatral en una suma de risas, risotones y situaciones esperpénticas, muchas de ellas ya diseñadas por el propio Plauto.

Amphitrion_2El acierto de todo ello proviene del trabajo de una compañía dirigida por José María Roca e integrada por seis actores que se nota que disfrutan con lo que hacen y que quieren hacérselo pasar bien a los espectadores. De entre ellos destaca la vis cómica de Juanfra Juarez y la elegancia actoral de Joserra Leza. Así veremos a Júpiter haciendo de mimo e intentando hacerse invisible sobre el escenario; a un Anfitrión desconcertado por las confusiones y los líos que se verá obligado a padecer a lo largo de la historia y a un Sosias esclavo de buen corazón pero con poco entendimiento. A ellos se suma un Mercurio molón y una Alcmena muy pero que muy embarazada que no entenderá ni P de todo lo que pasa a su alrededor. A lo que se añade un toque de interacción con el público y un apartado musical íntegramente interpretado por David Ruiz.

Aún así hay algunos elementos que no permiten a la obra brillar como debe. El primero de ellos es que seguramente el espectáculo no está concebido para una sala con escenario central como el que posee el Teatre Gaudí. El segundo la utilización de un tipo de humor algo lejano por estos lares.

Aún así, Anfitrión es una muy agradable oportunidad para divertirse un rato a costa de las desdichas de los otros, algo en esencia muy humano, y para disfrutar con el hacer teatral de una compañía de teatro sevillana, algo no demasiado habitual en las regiones noroccidentales de la Tarraconense.

«Amphitrion» se representa en el Teatre Gaudí Barcelona de 1 al 12 de octubre de 2014.

Dirección: José María Roca
Reparto: Alejandro Peña, Belen Lario de Blas, Joserra Leza, Javier Castro, Juanfra Juarez Y David Ruiz
Escenografía: José Pipió
Iluminación: Sergio Collantes
Espacio sonoro: David Ruiz
Vestuario: May Canto

Horarios: de miércoles a sábado a las 22:30 horas y los domingos a las 20:00 horas.
Precio: 20 €
Idioma: castellano
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Jorge Pisa

M.A.R.I.L.U.L.A. a La Seca-Espai Brossa: Quedem com a amics.

La dona que em va venir a veure l’altra nit crida per dins i badalla per fora. Com que ella arribà abans, va poder triar lloc. A mi em va tocar seure a la platea. Em va semblar bé: Ella tenia unes quantes coses a dir. I jo necessito escoltar-ne encara moltes. De dones i de coses. Un cop assumit el que s’esperava de mi, vaig pensar: Ningú no em traurà la gosadia de mirar endavant. I, al davant, hi havia ella. Que es mirava amb desgana un mirall enorme rere seu.

No ens vam entrendre. I no només perquè no hi hagués “feeling” entre nosaltres.

La Mònica Glaenzel es presenta com a la protagonista de M.A.R.I.L.U.L.A. Però a mi no me la fot: Perquè al llarg d’aquest monòleg entretingut explica més el personatge que no pas l’interpreta. I, així, el meu desencís va augmentant. La frescor amb què l’autora grega Lena Kitsopoulou ruixa el seu text erràtic ha de conviure amb la direcció massa expositiva de Josep Maria Mestres i amb l’histrionisme desbocat de l’actriu. I, jugant la majoria absoluta a casa, el partit es decideix als pocs minuts de començar.

Jo hauria volgut patir amb la dispersió emocional d’aquesta fèmina. Fent ziga-zagues de la monotonia diària al seu buit existencial. Accelerant quan s’exaspera perquè no comprèn vincles socials tan delirants i eufemístics. Frenant en el moment en què anuncia com posarà remei a tanta manca d’adaptació personal. Mes, ai!, que tot m’ho servia l’eixerida actriu com si em parlés de la veïna de dalt i que l’escenari cada cop es tancava més als peuets de la seva menuda personalitat.

El mirall que recorria tot l’espai escènic (i que, sortosament, donava una imatge afavorida de mi al costat dels altres espectadors) perdia la seva utilitat progressivament.

Jo sóc home de segones oportunitats (no només perquè les reclami dels altres) i em vaig poder relaxar quan la Mònica em dedicava els moments més intranscendents de la història. Quina expectació quan em cantava sense venir al cas l’ànsia de llibertat freddymercurienca! Quina il·lusió que preferís quedar-se amb mi per explicar-me com eren els “polvus” amb el seu “amant-funcionari” fent-lo esperar al prosceni mentre trucava a la porta un cop i un altre! Quina alegria sentir-la picant de palmes amb l’Antonio Flores en un paratge on l’aire se sedimenta i on ja no cal cardar per sentir-se un cadàver…!

Per Juan Marea

“M.A.R.I.L.U.L.A” es representa a La Seca-Espai Brossa de Barcelona fins al 12 d’octubre.

http://www.laseca.cat/es/obra/75/marilula–lena-kitsopoulou/

Llega a Barcelona COLISEUM, Els Jocs de Roma, en el Palau SantJordi.

Coliseum_Els jocs de RomaLlega a Barcelona COLISEUM, Els Jocs de Roma, un espectáculo producido por Drakònia que te hará revivir la antigua Roma.

COLISEUM, Els Jocs de Roma es el gran espectáculo de acción que te hará vivir intensamente los Juegos de la antigua Roma. Retrocederás más de 2.000 años para sentirte como un verdadero ciudadano romano sentado en las gradas del gran Coliseo para presenciar un espectáculo nunca visto hasta ahora en Barcelona.

En Coliseum, viviremos la historia de Marcus Ulpius, un legatus romano, condenado injustamente por el cónsul Domiciano a la arena del Coliseo. Marcus, tendrá que luchar y demostrar no sólo su habilidad con la espada, sino también su inocencia, ante el emperador Tito y toda la plebe romana. Para ello contará con valiosos aliados venidos de Alejandría, pero también con crueles enemigos que utilizarán viles estratagemas para acabar con él.

ColiseumPara empezar los juegos, vivirás la escenificación de la Batalla de Emporion con más de 100 actores en escena, caballos, fuego y vigas romanas. Una vez superada la batalla, Marcus tendrá que enfrentarse al gran gigante Porfirión para conseguir la preciada espada de Hércules. Antes habrá hecho acto de presencia la gran comitiva de la Reina Cleopatra de Alejandría con sus bailarinas y los espectaculares y visuales domadores de fuego. Éste sólo es el principio de un espectáculo sin precedentes que te hará vibrar y emocionar.

Pero el espectáculo no es sólo una sucesión de pruebas y juegos. COLISEUM, tiene un interesante guión lleno de giros argumentales, sorpresas y traiciones. Todo esto hará que te emociones con todo lo que le sucederá a nuestro protagonista. Serás testigo de una historia de amor, de las proezas de Marcus ayudado por su caballo y su mentor, de la rivalidad entre Marcus y Cornelio Fusco o del maléfico plan que el cónsul Domiciano llevará a cabo durante los juegos. Todo esto y mucho más hará que vivas este espectáculo como si de una verdadera película en directo se tratase.

Coliseum. Els Jocs de Roma
Fecha: 4 de octubre de 2014
Lugar: Palau Sant Jordi
Horario: 20:00 horas (única función)
Precio: 19 – 45 €

Dirección artística: Cesc Martinell y Mireia Blasco
Producción: Drakònia
Producción ejecutiva: Josep Sucarrats

Crítica teatral: Desde Berlín. Tributo a Lou Reed, en el Teatre Romea

Desde Berlin

La magia de un disco resulta evidente cuando escapa de su creador para servir como estímulo a otros artistas. En este sentido podríamos citar muchos ejemplos, pero el que hoy nos ocupa es Berlin, de Lou Reed, un controvertido álbum del que hace un par de años surgió Berlin capital Alaska, una compilación de relatos publicado por la editorial 66 rpm (podéis leer la información de aquel libro aquí), y, ahora, Desde Berlín. Tributo a Lou Reed, la adaptación teatral de las diez canciones del disco que fue ovacionada con toda justicia en su estreno en el Teatre Romea, con el público en pie entregado a este espectáculo tan duro como recomendable que llega a Barcelona de la mano del director madrileño Andrés Lima y con todos los elementos para convertirse en una de las sensaciones de la temporada.

Berlin narra la complicada historia de amor, con constantes altibajos, entre dos personajes marginales: Jim y Caroline, un yonqui y una prostituta que en Desde Berlín tienen el aspecto de Pablo Derqui y Nathalie Poza, dos excelentes intérpretes que firman un trabajo formidable al alcance de pocos actores, con un recital en el que ambos se desnudan tanto literal como metafóricamente –además de cantar y mostrar su destreza al piano y a la guitarra– para hacer creíble el proceso de autodestrucción de la pareja, arrastrada por un torrente de emociones en el que se suceden las discusiones, los cambios de humor provocados por las adicciones, la violencia descarnada, etc.; así, a pesar de las advertencias de Caroline“Destruyo todo cuanto se me acerca”–, Jim se mostrará convencido de sus sentimientos hacia ella, y los dos se dejarán llevar por la pasión del momento, refugiados en la cama de su apartamento tras una espiral de sexo, drogas y alcohol como si no hubiera un mañana. Pero la vida no puede reducirse únicamente a ese simplista e irreal espacio, y pronto llegarán los conflictos y desencuentros que Reed desgranaba en su álbum.

El músico neoyorkino definió en su totalidad esta historia en la que el amor, la fragilidad emocional, la tragedia, la melancolía y la desesperación se dan la mano, pero trasladarla a los escenarios implicaba una adaptación dramática precisa, y Andrés Lima confió esa responsabilidad a Juan Villoro, Juan Cavestany y Pau Miró. Por otra parte, reproducir el mundo de la pareja tampoco resultaba sencillo, así que la escenografía quedó reducida a la habitación en la que viven su tortuosa relación, mientras que las videocreaciones transmiten acertadamente la atmósfera viciada y claustrofóbica que rodea a Jim y Caroline, además de ofrecer al espectador los matices de las miradas vacías de estos personajes que recorren, desorientados, las calles de la ciudad.

Han pasado ya más de cuarenta años desde que se publicó Berlin, destrozado en su momento por la crítica especializada, incapaz de comprender que alguien quisiera asomarse a la miseria de estos personajes, víctimas de una devastadora historia de excesos y maltratos relatada con toda crudeza. Incluso el propio Lou Reed confesaba la incomodidad de su productor al conocer el resultado final: “Creo que lo mejor sería meterlo en una caja, guardar la caja en un armario, dejarla ahí y no volver a escucharlo” dijo Bob Ezrin sin imaginar que aquellas canciones terminarían convirtiéndose en una referencia para toda una generación, la de Andrés Lima, quien homenajea al que fuera su ídolo con un magnífico espectáculo, imprescindible para aquellos que no teman salir del teatro con el corazón compungido.

Desde Berlín. Tributo a Lou Reed se representará en el Teatre Romea del 9 de septiembre hasta el 19 de octubre de 2014.

Autores: Juan Villoro, Juan Cavestany, Pau Miró
Dirección: Andrés Lima
Intérpretes: Nathalie Poza, Pablo Derqui
Música adicional original: Jaume Manresa
Producción: Teatre Romea
Diseño de iluminación: Txema Orriols, Walter Scophervill
Escenografía y vestuario: Beatriz San Juan
Videocreación: Miquel Àngel Raió
Caracterización: Toni Santos
Montaje y posproducción videocreación: Francesc Sitges-Sardà

Horarios: martes, miércoles, jueves y viernes, a las 20:30 horas; sábado a las 18:00 horas y a las 21:00 horas; y domingo a las 18:00 horas
Precio: de 22 € a 28 €
Idioma: castellano
Duración: Una hora y diez minutos

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Escrito por: Robert Martínez

Crítica teatral: La extraña pareja, en el Teatre Condal.

image(9)Esta nueva temporada de teatro ha comenzado con un marcado ingrediente de recuerdo y nostalgia que incluye los reestrenos de obras como la comedia-musical T’estimo, ets perfecte, ja et canviaré; el musical Mar i Cel o el gran éxito de Joan Pera y Paco Morán, La extraña Pareja, de Neil Simon, un fenómeno teatral entre los años 1994 y 1999 que fraguó la alianza sobre los escenarios de Pera y Morán y que repetirían en tres ocasiones más. Un hito teatral difícil de volver a poner en marcha debido a la muerte de Paco Morán en junio de 2012. Aún así, el proyecto ha obtenido el fuelle necesario para regresar a los escenarios, dirigido en esta ocasión por Angel Alonso, quien ya lo hiciera en los años 90, e interpretado por Joan Pera y Antonio Dechent.

La historia seguro que ya la conocen. Félix (Joan Pera) acaba de separarse de su mujer tras innumerables años de pareja. Desesperado no hallará mejor solución a su delicada situación que irse a vivir con su amigo Óscar (Paco Morán). Si bien ambos poseen caracteres y comportamientos totalmente contrarios e incompatibles. Mientras Félix es un hombre ordenado, con toda una panoplia de hábitos personales y dependiente de su mujer, Oscar, también divorciado, es su antítesis: desordenado, activo y burlón, un hecho que llevará a que muy pronto salten chispas en su relación como compañeros de piso.

La clave de la comedia, pues, está aquí, en la contradicciones y en todo tipo de problemas que se generarán entre los dos protagonistas, todo ello sazonado por una forma muy característica de actuar a «lo Pera» y el tono caradura con fondo de buena persona que tan bien encarnaba Morán y que en esta versión interpreta Dechent. El resto ya se lo pueden imaginar o recordar, si fueron de los 1.100.000 espectadores que vieron la obra en los años 90: Cuatro actos en los que veremos la evolución de una extraña relación «de pareja» que da inicio sin demasiados buenos augurios y que irá mostrando al público asistente toda una serie de situaciones cómicas a lo largo de su desarrollo.

image(7)Angel Alonso dirige una obra que se actualiza mínimamente para acomodarse a los nuevos tiempos y que crece en edad respecto a los actores, al menos en el papel que interpreta Pera, que ha envejecido con el paso de los años, hecho este que no se refleja en demasía en algunas de las situaciones de la obra. Las actuaciones entran, como no podía ser de otra forma, en los cauces que ya marcaron la versión de los 90, esto es, una interpretación «a lo Pera» a la que se suma una interpretación «a lo Morán«, si bien es cierto que Dechent consigue darle un toque propio a su personaje, aunque basado en el trabajo que ya estableciera aquél. Por desgracia la química entre ambos no alcanza la magia establecida entre Pera y Morán, un objetivo, por otra parte, difícil de lograr en cualquier intento.

El resultado es poco original en su planteamiento, aunque un reestreno pocas veces lo es. Si bien es una oportunidad de lujo para re-disfrutar con una obra que hizo historia en el teatro catalán y que se mantiene en el referente de muchos espectadores. A lo que se suma que en este proyecto participa parte del cast y del cuerpo técnico original, algo que le provee de un sello de garantía.

Aún así no esperen ver nada nuevo, o muy poco, y tengan en cuenta que esta es una obra en la que el papel clave lo posee Pera y su interacción con Dechent. Teniendo esto en cuenta pueden escoger y optar por revisitar un clásico y gozar de una oportunidad para recordar el teatro de antes a través del teatro de ahora.

«La Extraña Pareja» se representa en el Teatre Condal desde el 12 de septiembre de 2014.

Autor: Neil Simon
Traducción, adaptación y dirección: Angel Alonso
Reparto: Joan Pera, Antonio Dechent, Enric Boixadera, Enric Llort, Rafa Cruz, Marta Domingo y Cristina Solà
Escenografía: Pere Bohigas
Ambientación: Hector Morris y Sara Manzano
Vestuario: Míriam Compte
Iluminación: Robert Garriga
Caracterización: Toni Santos
Producción: Focus, Olympia Metropolitana y Nearco Producciones

Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 17:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 17:30 horas.
Precio: de 24 a 28 €.
Idioma: castellano y catalán
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Jorge Pisa

“L’esbudellador de Whitechapel” de la Companyia Dos Punts: Carn picada ben precintada

Els intestins d’una meuca donen molt de joc. Per ells circulen la disbauxada dissort, la satisfacció d’instints impacients i un cert romanticisme prosaic molt proper a la passió quotidiana.

En Jack els va treure a la llum fa més de cent anys mentre amagava sota la boira londinenca les seves mans orgulloses. I, aleshores, les dones de mala vida començaren a fer digestions pesades.

Ara el Teatre del Raval desemmascara la identitat de l’assassí escampant entre els espectadors bocabadats un espai escènic d’aire expressionista trepitjat amb certa sordidesa per cinc cantants que també actuen i ballen. I l’horror conseqüent al progrés i a l’ambició que l’accelera esdevenen el leitmotiv final.

L’esbudellador de Whitechapel” s’aboca al pou del drama musical i aconsegueix treure’n aigua potable per sadollar el nostre escepticisme malaltís, aquell que ens sol fer desconfiar de les propostes agosarades i que sovint multipliquem quan vénen d’artífexs desconeguts.

 

I és que aquest espectacle de Marga Parrilla i Oriol Estefanell és un exemple d’eficàcia teatral distingit per l’encís d’unes veus meravelloses. El repartiment és gairebé impecable amb la versatilitat vocal de Clara Altarriba (dolça i contundent); la potència de la gola de Víctor Genestar (apocat i temible); la sensibilitat musical de Mireia Casado (fràgil i ressentida); la tenacitat afinada de Mònica Portillo (serena i trasbalsada) i la claredat sonora de Roger Borrull (fred i ingenu). I si us heu fixat bé en els parèntesis que acabeu de deixar enrere i encara no heu perdut el senderi, us destacaré una altra de les virtuts del Misteri de Whitechapel: l’ambigüitat, que ho cobreix tot: des de la dualitat dels personatges fins a la transformació constant del decorat incloent-hi una trama fulletonesca però, alhora, inquietant: Què és més terrorífic, la por vers el desconegut o la manca d’escrúpols inherent a la cobdícia humana?

I parlaré també de la il·luminació: brillant, si és que aquí s’accepten els epítets. I de la direcció de l’equip artístic, notable perquè tot ell transmet un entusiasme de conjunt. I fins i tot la partitura i el llibret: elegant i amb moments d’inspirada intimitat com quan el fals triangle amorós executa amb precisió “Tu ets la peça clau”. A la rereguarda, es convoca un excés: la reiteració en les situacions dramàtiques per encabir més cançons. I un defecte: No jugar-se-la fins al final amb el “grand guignol” per por a ser foragitats del (Fals) Paradís de la Comercialitat.

Per Juan Marea

“L’esbudellador de Whitechapel” es representa al Teatre del Raval de Barcelona.
http://www.teatredelraval.com/

“Desde Berlín-Tributo a Lou Reed”: Sin derribar el muro

Caroline y Jim decidieron darse una oportunidad. Y se aliaron con el destino: Los tres se fueron a vivir juntos. Como el amor triangular solo luce en el arte, buscaron una canción. Lou Reed se dio por aludido. Y, entonces, fueron cuatro.

Berlín” se convirtió, pues, en una comuna donde practicar una lucha desenfrenada por la Vida: pasión y entrega hicieron temblar los cimientos de su hogar. Pero la comunidad de vecinos, celosa de su fulgor doméstico, pronto tomó cartas en el asunto. Y desahució al destino por ser tan imparcial. Caroline y Jim, a quienes la casa ahora se caía encima, empequeñecían minuto a minuto. Y Lou, que necesitaba emanciparse, les abandonó también. Se sintió culpable y, por ello, les dedicó un disco entero.

«Desde Berlín” es un homenaje a ese romance musical que embellece con una puesta en escena deslumbrante la turbiedad atmosférica de la obra de Reed. Nos lo hace más digerible. Y, por ello, pierde sentido. Andrés Lima dirige a unos esforzados Pablo Derqui y Nathalie Poza y les hace protagonizar un videoclip de larga duración que recree el amor autodestructivo entre una puta gafe y un desequilibrado mesías de una felicidad pasajera. Nos impacta la pirotecnia escénica que casi desvanece las sombras de los protagonistas. La elegancia con que ambos deslizan su esfuerzo entre fragmentos musicales estelares y estrellados episodios argumentales. Pero no podemos socorrerles porque nos resulta muy difícil conocerles. Es tanto el respeto a la obra de Reed (o, tal vez, la admiración) que sienten los artífices de este espectáculo que no son capaces de dotarle de entidad propia. Cuando una historia respira en una serie de canciones, los acordes son su aire y las letras, los pulmones.Si la historia viaja a un recipiente teatral, pide un desarrollo argumental y que sus personajes maduren una personalidad propia construida a partir de la progresión dramática.

Aquí distinguimos sensibles momentos gracias a la verosimilitud de Derqui para combinar ternura y fatalismo (ya nos lo demostró en “Roberto Zucco”), a la clase de Poza (que ofrece su mejor registro expresivo cuando canta) y a un trabajo luminotécnico fascinante (el momento en que él evoca a su amada, una Reina para él, una presencia macabra para todos los demás). El conjunto, no obstante, carece del brío o la esencia que un experimento como este pretende.

Por Juan Marea

“Desde Berlín” se representa en el Teatre Romea de Barcelona hasta el 19 de octubre.
http://www.teatreromea.com/es/season/1004/desde-berlin-tributo-a-lou-reed

Crítica teatral: La Vida Resuelta, en el Teatre Borràs.

532Como ya saben, el teatro se deja influenciar por todo lo que acontece en la vida de los espectadores y, sobre todo, en la de los profesionales de la dramaturgia y la interpretación. Por eso no es de extrañar que series de éxito y con solera en la televisión sirvan de gancho para producir y promocionar una obra de teatro. Este es el caso de La vida resuelta, una comedia sobre la vida y las reflexiones de un grupo de treintañeros que compiten por obtener la única plaza libre para el año que viene de la guardería donde quieren apuntar a sus hijos respectivos. Un producto teatral creado por los guionistas de series como 7 Vidas o Aída, e interpretada por jóvenes caras conocidas de la televisión como Carlos Santos, Berta Hernández, Javier Mora, Adriana Torrebejano y Cristina Alcázar.

La Vida resuelta nos traslada a lo que podría ser un capítulo de televisión de cualquiera de las dos series mencionadas, y nos presenta una situación cotidiana, la voluntad de conseguir una plaza en la mejor guardería del barrio por parte de un grupo de padres y madres, una ocasión que nos permitirá conocerlos y ser testigos de sus estados emocionales, los propios de una generación intermedia entre el pasado y el futuro que no ha sabido encontrar su lugar y que poseen existencias convencionales.

Una situación, como pueden intuir, que es una clara obertura para el desarrollo de la comedia. Dos parejas y una madre soltera en competición por el futuro de sus hijos (imagínense!!), en la sala de espera de una guardería y con perspectivas de enfrentarse, al menos dialectalmente, los unos con los otros. Si bien la obra pretende ir por otros derroteros, como son los de realizar un análisis generacional de los protagonistas en clave de humor, claro está, a partir del cual irán generándose los continuos enredos y las situaciones cómicas a lo largo de la representación.

La vida resuelta_teatre BorrasSin embargo, aunque la obra arranca y tiene sus momentos e incluso sus sorpresas, no acaba de alcanzar un vuelo alto y plácido. Algo que no se debe ni a la situación que se nos plantea, que se asemeja al típico vodevil «sin puertas» y con un sofá substituido por mesitas y sillitas de guardería, ni a las interpretaciones de los actores y actrices, que creo que tienen una buena frecuencia de comedia. Seguramente el elemento que no acaba de funcionar en la representación es la previsibilidad de la obra y del humor que esta contiene. Esto es, el ingenio de los guionistas de 7 Vidas y Aída ha quedado patente a lo largo de años de humor que han invadido las ondas hercianas con un alto nivel de éxito. Si bien, Aída, el spin off de 7 vidas, mostraba ya en sus últimas etapas una falta de brío humorístico, una exageración de las actuaciones y sobre todo una predictibilidad que en parte cercenaba el efecto global del humor de la serie. Y eso es lo que pasa en la obra de teatro. El público puede prever la mayoría de los gags de la obra, ya que tiene experiencia como espectador de un estilo de hacer humor que no ha cambiado en su transfiguración de los sets de televisión al escenario teatral.

Aún así, la obra funciona a momentos aunque sea utilizando tópicos y fórmulas vistas y revistas en la televisión. Y en gran parte funciona por el saber hacer de sus protagonistas que tienen experiencia en el ámbito de la interpretación televisivo-teatral. De ahí que nos hallamos ante unos caracteres definidos aunque como les comentaba, previsibles. La primera pareja está interpretada por Carlos Santos y Berta Hernández, ella una profesional de éxito y él un periodista que abandonó su trabajo para cuidar de su hijo; la segunda pareja está encarnada por Javier Mora y Adriana Torrebejano, él separado de su primera mujer pero aún enamorado y ella una joven que aunque parece poseer pocas luces, será el personaje que muestre una sagacidad más afilada. Finalmente Cristina Alcázar da vida a una madre soltera que aparenta mucho más de lo que en verdad es. Todo ello cocinado por Juan Pedro Campoy, que no se ha salido de la raya en una dirección marcada por un guión de comedia televisiva con elementos de vodevil.

La vida resuelta es una comedia que no pretende más que eso, ser una comedia y hacer reír. Y les hará reír si son fieles seguidores de las comedias televisivas made in Mediaset. No esperen ir más allá y disfruten con las peripecias y los sinsabores de un grupo de padres y madres que sin duda desean lo mejor para sus hijos, aunque en verdad no sepan cómo conseguirlo.

«La vida resuelta» se representa en el Teatre Borràs del 3 de septiembre al 12 de octubre de 2014.

Autores: Marta Sánchez y David S. Olivas
Director: Juan Pedro Campoy
Reparto: Carlos Santos, Laura Domínguez, Javier Mora, Adriana Torrebejano y Cristina Alcázar
Diseño de Iluminación: Pedro Vera
Diseño de Vestuario: Cristina Rodríguez
Escenografía: Juan Antonio Sánchez
Producción: Cía La Ruta Teatro

Horarios: de miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: 19 – 25 €
Idioma: castellano
Duración: 90 minutos
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Jorge Pisa

Fira de Tàrrega’14: Creació col•lectiva

Les “arts escèniques” deixen de ser una expressió forçada quan alleugen el component artificiós i es propaguen entre el públic per recrear-se amb ell.

Si l’artista entén que la seva obra no és un producte etiquetat i envasat al buit, l’espectador s’hi podrà atansar no només per mirar el preu o asegurar-se que no té efectes secundaris.

Quan el creador accepta que el seu treball és també una proposta, aquell que acudeix a la platea dirà la seva. I sense adonar-se’n, es trobarà ajudant el primer a ampliar l’enfocament. No només amb l’aplaudiment o amb el seu absentisme, sinó que farà notar a l’artífex que sumen esforços, com també bateguen alhora la il·lusió de tots dos vivint el fet escènic.

Aquest any, he vibrat a Tàrrega amb la irregularitat de la programació. M’ha desconcertat el desplegament de projectes diversos. He deixat de somiar mentre feia escenari amb les companyies. Hem crescut contrastant neguits i equilibrant emocions.

Deia la ballarina Claire Ducreux que “van caure al fang els prejudicis i les creences” i que “tan sols es va quedar la consciència de la meva ignorància.” Sense obrir la boca. Però desfilant amb gest exquisit pel Teatre Ateneu i engreixant l’abric de la seva delicada vagabunderia. Va ser per a nosaltres una “Refugiée Poétique” enmig d’una plaça targarina reconstruïda a l’escenari del solemne espai teatral. L’asil el trobà en les nostres ganes de vagarejar amb ella. I és que, més enllà de la gràcia de les seves acrobàcies i de la dolcesa del seu moviment corporal; més enllà fins i tot de la seva contemporània concepció etèria de la dansa, Ducreux aplica una saviesa escènica que commou: Perquè l’espectacle el fa amb el seu públic en sentit literal. I quan tria parella de ball, no busca lluir-se, sinó fer pinya: La ignorància de què ens parlava, llavors, s’esmuny i acaba al fang amb els seus moradors oficials.

Endinsant-me en la temptadora provocació escènica, arribo a “África” amb el meu mapa europeu del territori ben obert i l’escopeta carregada per si l’he de fer servir. Davant aquesta fera que rugeix amb subtilesa, tinc tres opcions: Prémer el gallet, sortir corrent o bé afluixar la corretja del salacot. Els papers queden repartits ràpidament: la Companyia de Luis Biasotto és la que dispara. Des del començament i disparant contra el procés de civilització (la fascinant domesticació d’un home en zebra); la dificultat de créixer pel llast constant del passat (les noies que intenten donar-se a conèixer mitjançant el que han estat al llarg de temps a la pista de ball, encertat plantejament sobre l’artista que també és persona); el procés d’emmascarament amb fang progressiu de dos individus sense entitat definida (terrorífic quadre plàstic que colpeix per la seva ambigüitat situant-se als límits de l’horror quotidià a través del “gore” escènic); l’afany de bandejar allò que ens impedeix avançar (la noia-pissarra voluntariosa però poc convincent); i, al final, les diferents “performances” queden lligades per una trama delirant i, ensems, coherent, que a més ironitza amb el cretinisme artístic del teatre avantguardista egocèntric. Surten corrents un grapat d’espectadors i ho fan seguint un “tempo” meravellós: progressivament al llarg de la representació. I afluixem la corretja els que ens quedem, encuriosits per l’astúcia de Biasotto guiant-nos quan pensàvem que volia que ens perdéssim.

La farsa i un intel·ligent desenvolupament del binomi espectacle-espai distingiren la Fundación Collado – Van Hoestenberghe i Piero Steiner amb el seu pla d’enderrocament de La Farinera per subministrar-nos, totxo a totxo, i amb una frescor de vegades insultant, la seva reflexió punyent sobre com les ciutats anul·len la capacitat de madurar de l’individu convertint-lo en poca cosa més que una instal·lació dependent i frustrada. A “Constructivo”, el perseverant Ernesto Collado i el desimbolt Piero Steiner juguen subtilment amb el procés creatiu qüestionant les seves regles més en voga recorrent a un eficaç humor fonamentat en la caricatura i el simplisme per entrellaçar-lo hàbilment amb un dispositiu complex quant al contingut del seu discurs (crític encara que pugui semblar pamfletari; molt interessant acostant art escènic i edificació urbana) però fallen en les formes a l’hora d’executar la metateatralitat dels seus personatges (poc definits) i quan mostren l’artifici de la seva posada en escena (a mig gas per la manca de fermesa de la seva estructura narrativa).

per Juan Marea

La Fira de Tàrrega es va celebrar de l’11 al 14 de setembre.
http://www.firatarrega.cat/

ConstructivoSteiner submís i Collado sotmès

“T’estimo, ets perfecte, ja et canviaré.” en el Teatre Poliorama: Adictiva naftalina

El amor que más nos gusta es el retrógrado. Ese que nos recuerda una y otra vez que es imposible de alcanzar. Lo malo es que, en lugar de practicar juntos el salto de altura, nos empeñamos en hacer maratones. Cada uno por su carril. Y así, cuando llegamos a la meta, acabamos siendo un puñado de sudor, lágrimas y frustración: ¡Raras veces nos espera allí el ser deseado! Porque las más de las veces le dejamos atrás al adelantarle sin piedad cuando sonó el pistoletazo de salida.

Querríamos ser amados. Incluso nos repetimos una y otra vez que lo que más nos apetece es amar. Y mientras tanto, a nuestro alrededor, las consignas son justamente las opuestas: «¡Resignaos, estáis condenados a no entenderos!»

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La escena barcelonesa se está convirtiendo en una pasarela muy proclive a arraigar ese conservadurismo: “Lo tuyo y lo mío” emocionó durante meses en el Club Capitol con un edulcorado recital sobre chico que encuentra a chica y no contento con ello la repudia a ritmo de baladas pegajosas. El Teatre Gaudí desempolvó este verano “Per sobre de totes les coses”, folletín sobre un amor homosexual cercenado por la intransigencia religiosa y con partitura de efectista ópera-rock. Y ahora vuelve al Poliorama la más conseguida de las tres: la reposición dirigida por Elisenda Roca de una simpática colección de historietas manidas pero muy bien resueltas por sus cuatro protagonistas con la elegante aportación musical de Gerard Alonso y Pere Bardagí. Ahora se trata, de nuevo, de ilustrar esa serie de tópicos que sepultan las cosas de dos cuando quieren ser las de todos nosotros.

Roca adorna el conjunto con unas hermosas imágenes de Paula Bonet y coordina con mucha eficacia el desparpajo de Mercè Martínez (magnífica como anciana que liga a su pesar en un velatorio y sobrina directa de la gran Lloll Bertran), la clase de Xavier Mestres (ejemplar padre cretino primerizo especializado en probar peluches-antibebé), la versatilidad de Muntsa Rius (maravillosa como solterona borracha con olfato crematístico e irresistible como divorciada cavando su tumba por internet en el momento más arriesgado del espectáculo) y refrescante Jordi Llordella (dinámico, encantador y carismático). Los cuatro cantan y bailan también un repertorio de canciones amables y algo casposas. Y aunque asome la ironía por alguna esquina (el sketch sobre cómo rentabilizar la primera cita es un delicioso ejemplo de ello) nunca llega a hacer mella pues de lo que se trata es de afianzar roles sociales y de entretener a raudales. Y en eso, Joe di Pietro sabe encontrar el punto justo con réplicas chispeantes y moralina encantadora, como Jimmy Roberts perfila una partitura ligera tomando de baladas añejas (“Ja m’he fet a tot” recuerda mucho a “I remember it well” de Alan Jay Lerner y Frederick Loewe cantada por Maurice Chevalier y Hermione Gingold en “Gigi”) y esparciendo el peor tufillo a los “clásicos” Disney en los momentos más supuestamente tiernos.

¿Pero quién gana al final la carrera? Pues Roca, que desatiende cualquier plegaria de encontrar el amor verdadero para alzarse con la copa jaleada por el júbilo ancestral del público.

Por Juan Marea

 “T’estimo, ets perfecte, ja et canviaré.” se representa en el Teatre Poliorama de Barcelona hasta el 19 de octubre.
http://www.teatrepoliorama.com/es/testimo-ets-perfecte-ja-et-canviare2/

T'estimoEva era dual y se llamaba Muntsa y Mercè.