Como os decía en la anterior crítica, este año el Festival Grec posee un claro adn político, en un esfuerzo de acercar el teatro a la realidad que nos rodea y que a veces nos sobrecoge. Este también es el caso de Esplendor, de Abi Morgan, dirigida por Carme Portacelli, una obra interpretada por Míriam Iscla, Lluïsa Castell, Gabriela Flores i Laura Aubert que nos habla del final de un régimen y de una realidad que está justo a punto de desaparecer.
“En una sala opulenta del Palacio Presidencial de un tirano europeo cuatro mujeres mantienen una frágil capa de cordialidad civilizada mientras fuera, con un clima terrible, una guerra se va acercando cada vez más. Una fotógrafa corresponsal de guerra espera el retorno del tirano, del presidente. Ella ha venido para hacerle una foto. La mujer del presidente, su mejor amiga y una intérprete le esperan con ella. Zapatos de Prada, vasos de vodka… hacen pasar el tiempo de espera. Él llega tarde, muy tarde… Las cuatro mujeres tienen secretos y sospechas. Las cuatro están en peligro”.
Esplendor es una obra que, así a primeras, nos propone un título algo confuso, ya que más que mostrarnos un momento de apogeo de un régimen político, lo que evidencia es justamente lo contrario, es decir, el episodio de hundimiento final de una realidad política a través de cuatro mujeres relacionadas de alguna forma con el presidente al que se está a punto de derrocar. De ahí que la obra pretenda, en parte, reflexionar sobre el poder y sobre lo frágil que este puede llegar a ser, a veces. Una reflexión con un claro toque femenino, propio de Morgan, autora de guiones como Shame, Sufragistas o La Dama de Hierro.
Las cuatro mujeres (Míriam Iscla, Lluïsa Castell, Gabriela Flores y Laura Aubert) nos detallan lo que pasa en la sala del palacio presidencial a través de un relato narrativo que se irá enriqueciendo con las vivencias y las opiniones de cada una de ellas. De ahí que la confusión prevalezca a menos en los primeros momentos de representación, ya que el espectador será testigo de la misma escena en varias ocasiones, aunque relatada desde diversos puntos de vista, algo que le obligará a estar muy atento a lo que se hace y se dice sobre el escenario.
Por lo que respecta a la puesta en escena, la acción se desarrolla en un espacio dominado por un piano cubierto por bebidas, vasos y copas, hecho este que nos permite confirmar lo privilegiado de su situación y que podremos corroborar al conocer la situación del país de la mano de las cuatro mujeres reunidas. Puede incluso, que estemos asistiendo al último festín organizado por el presidente de la nación.
Y el tema que pretende analizar la obra, que no es otro que el poder o el “final” del poder, queda algo difuso, primero porque nunca sabremos en qué país se desarrolla la acción y porque la reflexión se queda en la mayor parte en titulares, aquellos que acostumbramos, por desgracia, a ver en los informativos y que en pocas ocasiones van más allá de una simple exposición.
La directora, Carme Portacelli ya nos propuso una reflexión acerca del poder o del poder tirano en El president de Thomas Bernhard, estrenada en el TNC el año pasado. En aquel caso la configuración de la obra era en parte similar a la de Esplendor, si bien en este caso a la obra le falta algo más de profundidad y de espíritu combativo, con el cual capturar al espectador y llevarlo a meditar sobre la realidad política actual. Una lástima ya que la temática y la producción prometían, ciertamente, algo más.
Por lo que respecta a las interpretaciones, todas las actrices están correctas, aunque parece que la trivialidad de la obra en general no les ayuda a elevar sus interpretaciones. El único momento en el que la emoción se desparrama sobre el escenario es hacia el término de la obra en el que la primera dama (Míriam Iscla) nos ofrece un acto final de valentía vital.
Esplendor es una obra compleja, posiblemente demasiado, en su desarrollo escénico e interesante en el tema que trata, que obliga al público a permanecer atento, si bien este es un esfuerzo del que no se extrae demasiado provecho, ya que el espectador abandona el teatro con la sensación de no haber obtenido impulso visceral o reflexivo alguno. Toda una lástima.
Autora: Abi Morgan
Directora: Carme Portaceli
Traducción: Neus Bonilla Benages y Carme Camacho Pérez
Intérpretes: Míriam Iscla, Lluïsa Castell, Gabriela Flores y Laura Aubert
Espacio escénico: Anna Alcubierre
Banda sonora: Jordi Collet
Vestuario: Antonio Belart
Iluminación: Ignasi Camprodón
Horarios: de martes a sábado a las 21:00 horas y domingos a las 18:30 horas Precio: 18 – 28 € Duración: 1 hora y 40 minutos Idioma: catalán
El Festival Grec 2016 inició el pasado 1 de julio su singladura estival programando en el Teatre GrecLes Bruixes de Salem, la versión de la obra de Arthur Miller dirigida por Andrés Lima que pretende hacernos reflexionar acerca de la caza de brujas y sobre el uso de la represión por parte del poder establecido.
“Las brujas de Salem, alude a un episodio de histeria colectiva registrado en Salem (Massachusetts) en 1692. Una pequeña comunidad rural con unas normas religiosas y de conducta especialmente estrictas se ve sacudida por un rumor: una de las chicas del pueblo es víctima de un maleficio. La sospecha de que hay brujas en la comunidad y los enfrentamientos entre colonos por la posesión de tierras acabarán causando la cruel condena a muerte de cerca de veinticinco personas, la mayor parte de ellas eran mujeres”.
El Grec comienza con uno de sus platos fuertes, ya sea por el centenario del nacimiento de Arthur Miller celebrado el año pasado, por la fuerza de un texto que examina la caza de brujas, tanto la histórica y religiosa como la anticomunista llevada a cabo en los EE.UU. en los años 50 y por el reparto de la obra, en el que destacan, entre otros, Lluís Homar, Borja Espinosa, Nora Navas, Carles Canut, Albert Prat y Carles Martínez.
La obra se enmarca en un Festival Grec que desde hace años muestra un manifiesto adn político, nada de extrañar en un momento en el que tanto España como el resto de Europa aún siguen sufriendo las consecuencias del desenfreno político y económico de los últimos años. Y pretende llegar al espectador con un historia intensa de la que, sin embargo, no se ha sabido extraer el máximo provecho.
Nada que decir sobre el autor y el texto, excepto evidenciar la valentía de Miller a la hora de criticar la represión macartista en el mismo momento en que esta se estaba produciendo, y la composición de una obra que nos relata un episodio histórico (bajo un tamiz teatral) ocurrido en los EE.UU. del siglo XVII, en el que el miedo, la mentira y la represión turbaron la paz de una comunidad religiosa puritana. Miller además, compuso un texto con una honda intensidad teatral y con múltiples aristas argumentales que se manifiestan sobre el escenario. La adaptación de Andrés Lima ha enriquecido en parte la representación del texto, sumando referencias a la vida de Miller y a la voluntad existente en la escritura de la obra.
Aún así, la propuesta peca de una sobrada extensión (150 minutos sin descanso) y sobre todo de una falta de tono en gran parte de la representación, hecho este que solo se soluciona, en parte, en la segunda mitad de la obra. Parece, pues, que ni la dirección ni el esfuerzo de los actores han podido evitar una falta de “espíritu” en una obra que justamente reposa en ese punto. A esto se suma algún que otro error de casting en casos como el de Carles Martínez, que no hace creíble su personaje de inquisidor arrepentido, y sobre todo del elenco más joven, en el que Albert Prat, Anna Moliner o Nausicaa Bonnin parecen no estar a la altura de lo que exigen sus personajes, en algunos casos claves para comprender el verdadero trasfondo del relato.
La escenografía, aunque muestra fuerza creativa, es algo confusa en los primeros actos de la obra, en los que al público le puede costar situarse espacialmente. La cosa cambia a mejor con la llegada de Lluís Homar a escena. Si en los primeros actos Homar ejerce como mero presentador de la obra, en la segunda parte se incorpora en el relato dando vida al gobernador de la provincia y principal juez en el caso. Es en este momento en el que la obra alza el vuelo y podemos observar lo inquino de cualquier inquisición y el grado de bajeza y de sugestión que el miedo pueden provocar en cualquier comunidad humana.
Sin embargo la obra no logra, salvo en algunas ocasiones, alcanzar la tensión dramática requerida, aunque sí que dispone de momentos en los que la angustia recorre, seguro, las vísceras del público presente, al confundirse sus miedos y sus juicios de valor con los que se nos plantean sobre el escenario.
Aún así, Les Bruixes de Salem no deja a nadie indiferente a la salida del teatro, algo que nos demuestra que los clásicos siempre hablan, de una forma u otra, con nosotros y nos hacen reflexionar sobre realidades que aunque aparentemente alejadas de nuestro tiempo, nos amenazan desde los profundos abismos del miedo y la pasión humanas.
“Les bruixes de Salem” se representa en el Teatre Grec del 1 al 5 de julio de 2016.
Autoría: Arthur Miller
Dirección: Andrés Lima
Traducción: Eduardo Mendoza
Interpretación: Lluís Homar, Borja Espinosa, Nora Navas, Nausicaa Bonnin, Carles Canut, Albert Prat, Carles Martínez, Míriam Alamany, Carme Sansa, Miquel Gelabert, Anna Moliner, Marta Closas, Joana Vilapuig, Núria Golla y Yolanda Sey
Música original: Jaume Manresa
Espacio sonoro: Jaume Manresa y Jordi Ballbé
Escenografía y vestuario: Beatriz San Juan
Caracterización: Toni Santos
Iluminación: Valentín Álvarez
Horarios: todos los días a las 22:00 horas Precio: 18 – 30 € Idioma: catalán Duración: 150 minutos
El Museo Egipcio de Barcelona ofrece, en la duodécima edición de El Banquete Eterno, una velada cultural y gastronómica que incluye visitada guiada a la exposición permanente y degustación, en la terraza del Museo, de platos inspirados en la cocina del antiguo Egipto.
Los viernes de verano al atardecer, el Museo Egipcio de Barcelona abre sus puertas y prepara la mesa bajo las estrellas, en la terraza, para dar a conocer a los visitantes los secretos de la alimentación del antiguo Egipto. “El Banquete Eterno” es una velada cultural y gastronómica conducida por las egiptólogas Núria Castro, especialista en vida cotidiana, y Gemma Castro, experta en cocina faraónica, que incluye una visita guiada en la exposición permanente del museo y una degustación de platos inspirados en los de los antiguos egipcios.
Los antiguos egipcios disfrutaban de una dieta equilibrada y variada, claro antecedente de nuestra “dieta mediterránea”. Destacaba el uso del aceite de oliva, el pan y la cerveza, así como las verduras y las legumbres como base de los platos. La elaboración de galletas con harina de chufa y la fermentación de cereales para obtener cerveza o pan son algunos de los procedimientos que hemos heredado de ellos. Disfrutaban por ejemplo de unos 50 tipos de panes diferentes y de casi 20 tipos de cerveza. Estas y otras curiosidades son las que descubrirán los participantes de “El Banquete Eterno”.
Durante la primera parte de la visita, se explica el gusto de los egipcios por las aves de corral (excepto pollos o gallinas, que consideraban exóticos y ornamentales); la prohibición de comer productos provenientes del mar (considerados tabú); la importancia que daban a frutas, verduras, cereales y legumbres o el desarrollo de sistemas de conservación de los alimentos, importantísimo en un país tan cálido y que todavía hoy usamos.
La segunda parte es el momento de la degustación, en la terraza, de los platos diseñados por el especialista Gemma Castro e inspirados en los que ofrecían los banquetes faraónicos: humus, ensalada de lentejas, ensalada de trigo tierno, pescados sazonados, menudillos, lengua, magret de pato, frutos secos con miel…
Un año más y ya son doce, el Museo Egipcio de Barcelona complementa su oferta de cursos, talleres y seminarios sobre la cultura egipcia, razón de ser de la entidad, con esta atractiva propuesta que mezcla erudición y buena comida, y que culmina en la terraza del museo, bajo el cielo de Barcelona. ¿Os lo perderéis?
EL BANQUETE ETERNO (Museo Egipcio de Barxcelona) A partir del 8 de julio Todos los viernes de julio, agosto y setiembre Desde las 20:30 hasta las 22:30 horas Precio: 35 € por persona Reserva por teléfono: 93 488 01 88
Culturaliaen colaboración con entradasymás te ofrece 3 entradas dobles para asistir al estreno de “El lago de los cisnes” en el Teatro de la Luz Philips Gran Vía (Madrid).
Te invitamos el próximo martes 5 de julio al estreno de«El lago de los cisnes» en el Teatro de la Luz Philips Gran Vía (Madrid) a las 20:30 horas.
“El Ballet Clásico de St. Petersburgo es la compañía fundada por el solista principal de Mariinskiy Ballet Andrey Batalov (Director Artístico y Coreógrafo) y por Andrey Sharaev (Director General).
Su repertorio incluye versiones clásicas de los ballets El Lago de los Cisnes, Giselle, Don Quijote, El Cascanueces, Chopiniana y también las coreografías contemporáneas creadas por Alexey Miroshnichenko, Emil Faski y otros. En el elenco destacan las estrellas de ballet de San Petersburgo, como Oksana Bondareva, Evgeniy Ivanchenko, Leonid Sarafanov, entre otros artistas internacionales.
Andrey Batalov – Director artístico y coreógrafo. Terminó su formación en 1992 en la Academia de Ballet de St. Petersburgo “Vaganova”, entre 1992 y 1994 fue solista del Ballet del Teatro Mikhailovskiy de St. Petersburgo y desde 1994 y hasta la actualidad es solista principal del Ballet Mariinskiy. También fue solista del Real Ballet Danés (2000-2002).
Enviar un mail a concurso_culturalia@hotmail.es antes del domingo 3 de julio a las 20:00 horas. En el asunto del mensaje has de indicar Concurso El lago de los cisnes y en el correo has de indicarnos tu nombre completo y tu número de móvil.
De esta forma podrás participar en el sorteo de 3 entradas dobles para asistir al estreno de “El lago de los cisnes” en el Teatro de la Luz Philips Gran Vía de Madrid el próximo 5 de julio a las 20:30 horas.
“El nombre de los ganadores aparecerá publicado en nuestro blog”
Como la mayoría de vosotros sabéis, el próximo 1 de julio llega a las pantallas españolas Independence Day: Contraataque, de Roland Emmerich, la segunda entrega de una franquicia en ciernes que arrolló las taquillas hace veinte años y que promete intentar hacerlo de nuevo en este 2016.
Independence Day: Contraataque nos propone una aventura de ciencia-ficción / invasión / desastre que nos sitúa veinte años después del primer intento extraterrestre por hacerse con el planeta. La humanidad se ha unido ante la posible amenaza de una nueva invasión y se ha preparado utilizando la tecnología extraterrestre abandonada en la Tierra. El temido ataque se produce durante la celebración del vigésimo aniversario de la victoria, hecho este que obligará a la humanidad a luchar de nuevo por su supervivencia.
El film de Roland Emmerich pretende transformar una película de megaéxito en su momento en una franquicia con una tercera entrega prevista para el futuro. Si bien el argumento de esta segunda parte no puede discurrir por senderos demasiado diferentes a los marcados por la primera entrega. Como es de esperar los extraterrestres regresan enfadados, por la anterior derrota, y con un armamento mucho más desarrollado, mayor y potente, estrategia cinematográfica esta que es la encargada de sorprender al espectador.
Y en eso Emmerich tiene experiencia, ya que en su haber cuenta con películas, algunas mejores y otras peores, como Godzilla (1998), El día de mañana (2004), 10.000 (2008) o 2012 (2009). Así, pues, lo que veremos en la película es una mezcla entre cine de ciencia-ficción y de desastres con un ligero toque de comedia, o lo que es lo mismo, un contexto cinematográfico en el que el heroísmo y el patriotismo de marcado tono yanqui tiene terreno abonado, hecho este que puede provocar, sin duda, algo de grima en los espectadores no norteamericanos.
Os podéis imaginar, pues, un inicio de película introductorio que nos mostrará el mundo veinte años después del primer ataque extraterrestre, seguido por el inicio de las hostilidades, lo que dará paso a la estrategia humana (perdón, quiero decir norteamericana) en la que viejos y nuevos personajes sumaran fuerzas para acabar con la amenaza venida del espacio exterior. En este apartado lo único que nos puede sorprender es la presencia en la trama de nuevas razas alienígenas, ya que el film extiende el horizonte del conflicto a una guerra interestelar.
Como decía el film recupera a personajes que ya aparecen en la primera entrega como Jeff Goldblum, Bill Pullman, Judd Hirsch o Brent Spiner. La gran ausencia, la de Will Smith, protagonista principal de la anterior entrega, se cubre con la aparición de Jessie T. Usher, su hijo en la ficción, y por el joven rebelde interpretado por Liam Hemsworth. Por desgracia la relación de amistad-heroísmo en la que se encuadran ambos personajes cae en el tópico, hecho este que resta puntuación al filme.
Por lo que respecta a los efectos especiales y a las escenas de acción, os podéis imaginar también el resultado final fijándoos tan solo en el presupuesto de la película, que asciende a 165 millones de dólares. Así, pues, los efectos y las dimensiones en Independence Day: Contraataque son impresionantes, si bien nadie ha pensado en innovar un poco en las escenas de acción, por lo que apenas se diferencian de las del original.
Independence Day representa, pues, una propuesta mayor, en lo que respecta al presupuesto, a los efectos especiales y a la enormidad de los sucesos que nos relata, pero no es una película mejor que su predecesora, ya que simplemente prosigue con una historia y con una forma de narrar los hechos que ya vimos en la anterior entrega. Es pues un nuevo mega-exitazo que no hace más que reproducir lo que ya hemos visto, que gustará a los que les gustó Independence Day y defraudará a aquellos a los que les decepcionó la primera entrega.
Para finalizar un poco de información factual: Independence Day: Contraataque alcanza un escaso 6.1 (y parece que a la baja…) como nota en Imdb y un triste 41% (también a la baja) de puntación en el agregador de críticas rottentomatoes, una pobre nota para un proyecto de estas características, no creéis!!??
Título:Independence Day: Contraataque Director: Roland Emmerich Guión: Dean Devlin, Roland Emmerich, James Vanderbilt Reparto: Liam Hemsworth, Bill Pullman, Jeff Goldblum, Joey King, Maika Monroe, William Fichtner, Vivica A. Fox, Charlotte Gainsbourg, Sela Ward, Angelababy, Brent Spiner, Grace Huang, Judd Hirsch, Ryan Cartwright y Garrett Wareing Género: Acción, Aventuras, Ciencia Ficción Nacionalidad: EE.UU. Año: 2016 Estreno: Viernes, 1 de Julio de 2016
Como ya sabéis, en Culturalia no nos dejamos llevar por la noveditis a la hora de planificar nuestras lecturas y, claro está, nuestras reseñas. De ahí que hoy os hablemos de El águila del imperio, la primera aventura de la serie de novela histórica Águila de Simon Scarrow.
En esta saga, ambientada a mediados del siglo I d.C., acompañamos al centurión Lucio Cornelio Macro y al optio Quinto Licino Cato en sus vivencias en la legión II Augusta, el primero un oficial recientemente ascendido y el segundo un joven liberto educado en la corte romana. Ambos tendrán que entenderse para hacerse cargo de la centuria en la que están destinados y para cumplir con éxito las operaciones que se les asignan tanto en Germania, donde está ubicado el campamento de la legión, como en su marcha hacia Britania, territorio del que Roma inicia su conquista durante el reinado del emperador Claudio.
Estamos aquí ante una buena novela histórica, publicada en español por Edhasa en el año 2001, ambientada en un contexto militar, tan al gusto de muchos lectores de novela histórica, con personajes atractivos, en parte por su sencillez y por su cercanía y que posee una trama que nos narra el día a día en una legión romana. Por otra parte, la novela no nos relata ningún episodio destacado del siglo I d.C., sino más bien nos presenta a personajes y contexto histórico a desarrollar en el resto de la saga.
A ello Scarrow le suma una intriga: un espía está conspirando contra la expedición britana y contra la autoridad del emperador Claudio, para el cual un fiasco en las operaciones militares podría resultar en la pérdida de su poder en Roma. De ahí que los protagonistas de la novela, el centurión Macro y el optio Cato, se vean envueltos en conspiraciones que quieren hacer fracasar la empresa. Esta intriga nos permitirá, además, movernos cerca de dos personajes históricos que con el tiempo alcanzarán la púrpura imperial, y que no son otros que Vespasiano y Vitelio, legado de la legión II Augusta el primero y tribuno de la misma el segundo.
Así, pues, Scarrow nos da en la novela las primeras pinceladas de una saga que, a día de hoy, cuenta con 14 entregas, la última de ellas titulada Britannia. Como os decía El águila del imperio es una novela bien proyectada y bien desarrollada, en la que se nota que el autor prefiere centrarse más en lo cotidiano del servicio en la legión que sobre la historia política del momento, de ahí que el entramado de la novela sea el que protagonizan Macro y Cato.
No esperéis ninguna aventura de gran calado en esta novela. El objetivo es otro. Tanto las operaciones militares como la intriga son muy comunes en relación a otras novelas, y el único episodio que destaca de alguna forma es el inicio de la conquista de Britania al final de la historia.
En el apartado negativo vale la pena indicar la dificultad a la hora de seguir las operaciones militares narradas en la novela, ya que al autor le cuesta definir, y esto es una opinión personal, los espacios en los que están se desarrollan.
Por lo demás Scarrow nos sitúa de forma consistente en una época y en un contexto que será la base para el resto de la serie, proponiéndonos una novela histórica bien documentada, bien narrada y que nos deja con las ganas de iniciar, seguro, la lectura de la siguiente entrega.
Título:El águila del imperio Autor: Simon Scarrow Editorial:Edhasa Páginas: 384 Precio: 8.95 € Encuadernación: Tapa blanda bolsillo / 12.5 x 19 cm Año edición: 2001
Culturaliaen colaboración con entradasymás te ofrece 5 entradas dobles para asistir a la representación de “Trabajos de amor perdidos” en el Teatro Cofidis Alcazar (Madrid).
Te invitamos el próximo jueves 23 de junio a la representación de la obra Trabajos de amor perdidos en el Teatro Cofidis Alcázar (Madrid) a las 20:30 horas.
“Trabajos de amor perdidos (Love’s Labour’s Lost) es uno de los textos que William Shakespeare escribió en sus primeros años, hacia el 1595. Es una comedia burlesca, extravagante e intelectual, colmada de ocurrencias y brío, que deja sin respiración al espectador.
El argumento gira en torno a unos hechos y personajes tomados de la historia contemporánea a Shakespeare. Narra la historia del Rey de Navarra y tres de sus caballeros, quienes deciden recluirse en el castillo del rey durante tres años para dedicarse a la erudición y el estudio, evitando el contacto femenino durante ese tiempo. La llegada al castillo de la Princesa de Francia y tres de sus damas quebrará la firme determinación de los caballeros, dando lugar a la confrontación entre los votos de mantenerse en abstinencia, y la seducción que supone la ruptura del juramento para dejarse llevar por las atracciones del amor”.
• Enviar un mail a concurso_culturalia@hotmail.es antes del lunes 20 de junio a las 20:00 horas. En el asunto del mensaje has de indicar Concurso Trabajos de amor perdidos y en el correo has de indicarnos tu nombre completo y tu número de móvil.
De esta forma podrás participar en el sorteo de 5 entradas dobles para asistir a la representación de “Trabajos de amor perdidos” en el Teatro Cofidis Alcazar de Madrid el próximo 23 de junio a las 20:30 horas.
“El nombre de los ganadores aparecerá publicado en nuestro blog”
Regresa al Teatre LliureEl curiós incident del gos a mitjanit, uno de los éxitos de la programación del año pasado con las entradas agotadas antes incluso de que se estrenara la obra el pasado 26 de mayo.
Un éxito teatral basado en un éxito literario que nos muestra la vida de Christopher (Pol López), un joven afectado por el síndrome de Asperger (aunque este hecho nunca se evidencie en la obra ni en la novela), que se decide a investigar como un detective la extraña muerte del perro de la vecina señora Shears , siguiendo los pasos de su ídolo Sherlock Holmes y aplicando todos sus conocimientos de lógica deductiva. La investigación se convertirá en un proceso de aprendizaje para el protagonista que le hará conocer la realidad de su vida familiar y un poco más del pequeño mundo que le rodea.
Julio Manrique regresa a los escenarios como director con paso seguro presentándonos una historia en la que la tragedia y la comedia se entremezclan para hablarnos sobre la vida y sobre las aptitudes que cada uno de nosotros poseemos para enfrentarnos a ella. El origen de la historia lo hallamos en la propia carrera profesional de Mark Haddon, que en su juventud trabajó durante un tiempo en un centro de educación especial, hecho que le aportó el conocimiento necesario para relatarnos una historia desde el punto de vista de una mente autista.
La puesta en escena de la obra es sutil y minimalista, apareciendo en escena aquellos elementos que necesita la historia para ser narrada y desapareciendo una vez han cumplido su función. Esta opción nos permite fijar nuestra atención en las andanzas de Christopher, si bien alboroza en parte el fluir de la representación, sobre todo al principio.
La adaptación escénica, a cargo de Simon Stephens, es muy fiel a la novela de Haddon, hecho este que provee a la obra del vigor original de la historia. Sin embargo, la adaptación tan literal de Stephens hace que la duración de la obra sea algo más extensa de lo que debería, llegando a las 2 horas y 10 minutos, e incluyendo algunas escenas que se podrían haber resumido algo más y que se hacen, incluso, algo repetitivas.
La dirección de Manrique da a la obra un fuerte realismo al mismo tiempo que potencia el lirismo de algunas de las situaciones. El espectador acompaña a Christopher en una investigación que lo llevara de las vivencias más cotidianas a una aventura vital. Una dirección que sigue mostrando el acierto de Manrique a la hora de escoger y dirigir los proyectos escénicos en los que se implica.
Aún así es seguramente el ámbito de la interpretación el que más destaca de la obra. Tanto los actores y actrices como la dirección han dado lo mejor para conseguir dar vida a los personajes de la historia. Y como es normal, en una trama que se estructura principalmente a partir de las vivencias y las reflexiones de Christopher, el joven protagonista con síndrome de Asperger, Pol López destaca sobre el resto del reparto con una interpretación de aquellas que “ganan Oscars”, si bien, creo que algo más forzada de lo que muestra el personaje en la novela de Haddon. López se mimetiza con el protagonista en un esfuerzo interpretativo que debe ser agotador, confirmando una carrera en ascenso desde hace tiempo. A López le acompañan Mireia Aixalà, Ivan Benet, Carme Fortuny, Cristina Genebat, Marta Marco, Norbert Martínez y Xavier Ricart, en una representación que además, hace constantes referencias a la ficción teatral y al metateatro.
El curiós incident del gos a mitjanit es, como la novela en la que se basa, una pequeña delicia, posiblemente algo extensa y con un tono interpretativo algo forzado, pero que condensa la capacidad del teatro de explicarnos historias y de permitirnos conocer de primera mano los pequeños dramas que jalonan la existencia de los personajes y, en muchas ocasiones, también nuestras vidas.
Autor: Mark Haddon
Adaptación: Simon Stephens
Dirección: Julio Manrique
Reparto: Mireia Aixalà, Ivan Benet, Carme Fortuny, Cristina Genebat, Pol López, Marta Marco, Norbert Martínez y Xavier Ricart
Escenografía: Lluc Castells
Vestuario: Maria Armengol
Caracterización: Eva Fernández
Iluminación: Jaume Ventura
Música original: Marco Mezquida
Sonido: Damien Bazin
Producción: Teatre Lliure
Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas Precio: 15 – 29 € Duración: Primera parte 1 hora y 10 minutos / pausa 15 minutos / Segunda parte 1 hora Idioma: catalán
Os presentamos hoy en CulturaliaLa Barcelona de Hermes, un libro que nos invita a recorrer la ciudad en busca de las imágenes del dios greco-romano. Una lectura que os permitirá conocer mejor las calles, los edificios y la historia de la ciudad.
El dios Hermes es omnipresente en Barcelona a pesar de que la mayoría de las veces pasa desapercibido. De acuerdo con la mitología, Hermes fue uno de los fundadores de la ciudad y este ya sería un motivo suficiente para concederle una atención especial. Pero, además, representa el comercio y las finanzas, es protector de los viajeros, inspirador del arte y promotor de las ciencias. Con este libro queremos descubrir su figura en los lugares más insospechados de la ciudad. Sólo hace falta que nos acompañes.
El texto va acompañado de 193 imágenes y 9 itinerarios por si queréis pasear y descubrir la Barcelona de Hermes.
AUTORES:
Cazadores de Hermes es un colectivo de entusiatas de la historia de Barcelona y de la presencia del dios griego en la ciudad. Está formado por: Enrique Camós, Jordi Casadevall, Ángeles Durán, Núria Manchado, Roser Messa, Albert Muñoz, Mariana Oviedo, Andrés Paredes, Neus Prats, Xavi Soro y Alba Vendrell.
En este libro también han colaborado expertos y buenos conocedores de la historia de Barcelona como Francesc Capdevila (Max), Mireia Valls, Xavier Theros, Guillem Martínez, Ricard Martínez, Dani Cortijo, Aureli Vàzquez, Imma Santos, Daniel Venteo, José Pardo y Carme Grandas.
Título:La Barcelona d’Hermes Autores: VV.AA. Editorial:Albertí Editor Idioma: Catalán Año: 2016 Páginas: 224 Cubierta: Rústica Formato: 15 x 23 cm Precio: 18.00 €
Mallorquina exiliada a Barcelona per voluntat pròpia, Roser Amills (Algaida, 1974) és una ànima inquieta que, confessa amb un somriure entre feliç i resignat, sempre està embolicada en mil i un projectes. El més recent és La bachillera (Editorial IFEELBOOK), un relat que barreja amb encert la novel·la històrica, les històries romàntiques i el drama quotidià a la Mallorca de finals del XVIII i principis del XIX, quan es converteix en refugi d’aquells francesos que fugien de la Revolució Francesa. Culturalia ha volgut conversar amb ella sobre aquest llibre, saber com va trobar l’heroïna protagonista, parlar de la història i el seu paper en la societat actual, descobrir els seus referents literaris i, per descomptat, recordar l’illa on va néixer i que sempre és present als seus pensaments.
Ja fa un parell de mesos que vas publicar La bachillera, temps suficient per a saber com l’han rebuda els lectors. Què et diuen? Estàs satisfeta amb les seves reaccions?
Ha passat una cosa extraordinària: hi ha hagut gent que se l’ha llegit molt seriosament, he tingut algunes crítiques molt bones que no m’esperava perquè sempre tinc certa inseguretat i modèstia, suposo que n’he après una mica després de dues novel·les prèvies. Per a mi ha estat una sorpresa que diguin que està ben escrita, sembla una bajanada però és veritat que es publiquen llibres mal escrits, i això m’ha fet moltíssima il·lusió perquè m’agrada mirar-me una mica, tenir cura del vocabulari i depurar molt el resultat fins a reduir les pàgines del primer esborrany. A més, he diversificat el tipus de lectors, l’han llegida des de senyores grans a noies joves, també molts homes, diguem que enguany veig més assentat el que jo vull fer i el que està passant: m’agradaria que em llegissin de veritat, que no ho facin simplement perquè em coneixen de les xarxes socials.
La bachillera narra la història d’un personatge real. ¿Com el descobreixes?
Sempre estic investigant, quan hi ha una cosa que em crida l’atenció, en una conversa o llegint un article, no paro fins a saber-ne més. Em van parlar d’una escola molt antiga de Mallorca, i vaig voler saber de quina data era, només per curiositat, vaig saber quines eren les fundadores, que l’ordre venia d’un bisbe, i em va estranyar que es preocupés de les nenes; vaig trobar cartes personals, material de les monges, donatius, la figura de la noble que ajudava a pagar l’escola, tota la història de Leonor em va fascinar. I vaig decidir que ho havia d’escriure quan vaig veure que aquest personatge mallorquí era pionera de les sufragistes angleses d’uns anys posteriors. Aleshores vaig comprendre que era una heroïna perquè no tenia referents anteriors, en aquell moment les dones començaven a sentir que volien ser lliures, però era molt arriscat, així que m’hi vaig llençar perquè m’agrada explicar aquestes petites històries, rescatar-les és fer un petit homenatge a aquella gent que va fer el que va poder per uns projectes, coses encertades o no, jo no entro en valoracions morals, i que això serveixi per reflexionar. Per exemple, he volgut explicar que la Revolució Francesa tenia força oblidades les dones, no hi havia un projecte sòlid d’igualtat home i dona, i això està bé recordar-ho perquè les que hem de fer la revolució de veritat som les dones, sense enfadar-nos, i tirar endavant amb el que volem fer, que és el que fa aquest personatge.
La protagonista és Leonor, a qui la gent converteix despectivament en ‘la bachillera’ per la seva afició a la lectura. Explica’ns el significat d’aquest malnom en aquell moment històric.
Sempre que me l’havia trobat en novel·les pensava que era una paraula simpàtica, però documentant-me em vaig adonar que no, que era un insult, com anomenar-la ‘marimatxo’ o ‘pendón verbenero’. Existia la figura del ‘bachiller’, que era positiva, mentre que ‘bachillera’ tenia un significat totalment despectiu, com dir: “Una dona que estudia no farà res de bo” o “Vés amb compte que molts homes no et voldran i no seràs una senyoreta com cal”.
Leonor és una dona decidida, idealista, apassionada, vitalista, valenta… Creus que hi ha punts en comú entre tu i ella?
Tots, tant per les coses bones com per les dolentes: Leonor també és poruga en algun moment, excessivament il·lusa, en ocasions no s’atreveix a prendre decisions, sempre pensa en els demés, no vol fer mal a ningú, i sí, sóc jo al 100 %. De fet, dintre de cadascú de nosaltres hi ha molt, la part que mostrem, la nostra personalitat habitual, però si un rasca una mica, i jo ho faig escrivint, veus que tots els personatges són dintre teu. La gràcia d’escriure és que et permet que puguis desenvolupar i entendre tots aquests ingredients del teu interior. Cada personatge té la seva personalitat, i a vegades ens sorprenen i fan coses que jo no faria; no vull dir que tot sigui autobiogràfic, però sí que crec en la idea de que som plens de coses contradictòries que no arribem a manifestar obertament o conscientment, i que hi són: tots tenim a dintre la noia romàntica, però també el senyor aquest salvatge que és el governador que…
Bé, jo no tinc res del governador don Carlos.
T’ho penses, però hi ha una petita guspira que si per algun motiu s’activés, en un context determinat, te n’adonaries que el tens. En aquests anys d’escriure he entès que si puc ficar-me en la vida d’aquests personatges és perquè en el fons són dins meu. Tots som variadíssims, però de manera voluntària i gràcies a l’autodisciplina i els nostres valors potenciem el que ens agrada ser. Quan sents empatia amb algú és perquè dins teu hi ha alguna cosa que l’entén. Amb això no dic que tots tinguem un assassí dintre, però sí que hi ha l’essència que podria acabar sortint.
A La bachillera s’estableix un triangle amorós entre la protagonista i dos amants, Rafael i Bartolomé, dos personatges que pretenen deixar enrere la misèria, cadascun a la seva manera. ¿Com els veus tu: dos supervivents o dos aprofitats?
Totes dues coses, tant l’un com l’altre volen el mateix, però cadascú va pel seu camí. Rafael és culte i amb més recursos per entendre les coses, mentre que Bartolomé és bàsic i elemental, dos perfils d’home per a una mateixa dona: el primer potser no és tan atractiu de la manera animal, però és un paio amb sensibilitat, és un somiador i té sentit de l’humor –sembla un tòpic però moltes dones volem que ens facin riure, a banda de la bellesa física–; el segon és l’arquetip del ‘macho alfa’, amb ell Leonor té una química brutal, però és justet d’intel·ligència i només es deixa portar pels instints primaris. Tots dos tenen ingredients contradictoris, tots dos fan coses terribles, i per això em vaig esforçar perquè no hi hagués clarament un bo i un dolent.
L’escriptora Roser Amills, en una imatge promocional
Novament tornes a Mallorca, la teva illa d’origen, per ambientar un dels teus llibres. Què té aquesta illa que la fa tan literària? ¿És només casualitat o una necessitat per a tu?
Una necessitat per part meva, jo no puc viure sense pensar constantment en Mallorca. D’un dels meus viatges vaig portar terra vermella mallorquina, la tinc en una safata de plàstic sota del meu escriptori i quan escric hi poso els peus, és el meu trosset d’illa aquí. Em sento exiliada, voluntàriament, és clar, jo visc aquí perquè vull, però d’ençà que sóc fora encara l’aprecio més. Ara hi veig més coses boniques, especials, dignes de ser explicades, i m’agrada molt utilitzar aquests recursos perquè quan escrius vols submergir el lector en un món, i per a mi és molt fàcil fer-ho en un que conec tan bé.
Rere aquesta novel·la s’intueix un procés d’investigació important. Parla’ns d’aquesta tasca de documentació, de la teva faceta com a historiadora.
Ha estat un procés llarg, és la novel·la que més m’ha costat amb diferència, perquè primer em va seduir una història d’una dona i una escola, però aviat vaig veure que havia d’entendre el que passava en aquella època –amb revoltes i conflictes polítics i socials, tant a nivell espanyol com europeu–. Vaig llegir llibres d’assaig i d’història sobre guerres, navegació, Napoleó, sobre la situació estratègica de Mallorca… Sovint pensava que m’havia equivocat, no podia escriure sobre això, em trobava acomplexada, fins i tot vaig estar a punt de canviar de novel·la i deixar-ho per més endavant. Finalment, però, vaig trobar la clau: vaig comprendre que la influència de la Revolució Francesa en aquesta Mallorca que descric jo fa que les noies amb més diners comencin a posar en dubte coses que fins aquell moment no s’havia qüestionat ningú (“Per què no puc triar amb qui casar-me?”, per exemple). Hi ha hagut un munt de coses que m’ha costat entendre, però ho he fet des d’una visió femenina malgrat que els llibres que m’estava llegint els havien escrit homes i estaven dirigits a homes.
Defenses la necessitat de conèixer la història per, així, aprendre del passat i intentar evitar els errors ja comesos. ¿Creus que aquesta disciplina no està prou valorada?
Penso que a l’escola no s’ensenya història d’una manera enriquidora, no es fa una història reflexiva, l’error és creure que només serveix per saber dades; l’important és reflexionar, ubicar els fets però entendre d’on venen, i quan hi ha situacions que es van repetint, també tenir la sensibilitat d’adonar-se, perquè tots els imperialismes tenen una estructura molt similar, i estic segura que si ho entenguéssim detectaríem quan torna a passar. Ara Alemanya torna a ser imperialista i no se n’adona, però ni els periodistes ni la gent que hauria de reflexionar sobre això ho fan.
«Hay que ser precavido con los libros, son peligrosos», afirma un dels personatges. ¿Ha canviat gaire la visió de la literatura al XIX i al XXI?
Els llibres són molt perillosos perquè ens fan pensar, i justament faig aquesta reflexió perquè sovint he pensat, com Leonor, que la vida seria més fàcil si fos una miqueta més ingènua i inconscient; aprendre, estudiar, tenir curiositat, fer preguntes al món és bonic i satisfactori, però a vegades també proporciona molt patiment perquè ets més conscient del conte, saps? Quan veus que hi ha gent que la seva única preocupació és arribar a casa i posar la tele penses que potser és feliç perquè no es qüestiona res. Per això aquesta reflexió és coherent: els llibres donen moltes coses bones, però també t’ajuden a veure’n d’altres que potser no et faran feliç mai.
Leonor llegeix literatura fantàstica, novel·les epistolars i romàntiques, a més de textos de Voltaire o Mary Wollstonecraft, entre d’altres. Què llegeixes tu? ¿Quins són els teus referents literaris?
No sóc una persona d’una referència concreta, dins meu hi ha una amalgama immensa on hi entren Cioran, per exemple, poetes de tota mena, m’agraden els assajos més estranys que et puguis imaginar, també llegeixo el que es va publicant ara, tot això m’inspira molt, m’estimula, m’encanta. En el seu moment em va marcar Marcel Proust, em vaig llegir tots els volums d’una tirada amb absoluta veneració, també em van marcar els autors romàntics… No sé, en mi hi ha molta barreja, perquè he tingut èpoques en què m’agradava molt Mercè Rodoreda, altres en què llegia autors russos, de nena vaig llegir Julio Verne, El Señor de los Anillos, El club de los cinco… Tot això forma part de mi, no només l’alta literatura, en realitat no penso que hi hagi un referent únic perquè tu vas canviant.
La bachillera va arribar a les llibreries quan encara no feia un any de la publicació de la teva anterior novel·la, El ecuador de Ulises. Imagino que ara ja estaràs iniciant la teva nova novel·la, oi? ¿Ens pots avançar res?
Ara estic en un moment de patir molt, un sofriment plaent perquè he trobat un personatge interessant en una conversa totalment casual, podríem dir que és una història que ha vingut a mi i que té a veure amb familiars meus. En aquesta ocasió canviaré de continent i viatjarem una miqueta en el temps, però no gaire lluny. Encara no sé com ho enfocaré perquè són vàries històries intricades, i ara estic patint perquè tinc molta documentació i no sé per on començar, és aquest abisme tan meravellós…
Títol:La bachillera Autora: Roser Amills Editorial: IFEELBOOK Data de publicació: Març de 2016 ISBN: 9788494504419 Pàgines: 356 pàgines Preu: 18 €