Novedad literaria: Assur, de Francisco Narla, ed. Temas de Hoy.

La editorial Temas de Hoy nos presenta una novela histórica ambienta durante los ataques normandos a la península Ibérica en la Edad Media. Una historia de violencia, aventura y amor escrita por Francisco Narla. Una epopeya vikinga en la Reconquista.

Año del Señor 968. Atraídos por las riquezas de los reinos cristianos de la península ibérica, una flota de terribles guerreros nórdicos amenaza la floreciente Compostela, baluarte de la Iglesia y la corona. A su paso solo queda desolación. Y a medida que remontan los ríos con sus rápidos drekar, buscando su presa, tras ellos dejan aldeas devastadas y cenizas humeantes. Como Outeiro, el pequeño pueblo en el que vive Assur, un muchacho al que, después de la trágica muerte de sus padres, no le queda otra opción que refugiarse en la esperanza de reencontrar a sus hermanos, capturados por los terribles invasores.

Gutier de León, infanzón del conde Gonzalo Sánchez, se cruza en el camino del joven y lo acoge bajo su tutela. Así conoce a Jesse ben Benjamín, un bondadoso médico judío, y a Weland, un mercenario normando al servicio de los cristianos. Junto a ellos, Assur aprende todo lo necesario para encarar su destino: adquiere conocimientos de la ciencia de su tiempo y se adentra en el arte de la guerra. Sin embargo, cuando intenta rescatar a su hermano, en la gran batalla que se libra en el estrecho de Adóbrica contra los invasores norteños, es apresado y arrastrado hasta las heladas tierras de sus enemigos, donde tendrá que hacer uso de toda su voluntad y coraje para conseguir escapar.

Como esclavo fugado, Assur sobrevivirá convertido en ballenero, y la fortuna lo esquivará hasta que, como recompensa a una increíble hazaña, consigue enrolarse a bordo del navío que capitanea el renombrado Leif Eiriksson, hijo del fundador de las colonias de Groenland. Junto a él, Assur viajará hasta Vinland, la desconocida tierra de poniente, y habrá de sobrevivir a los más inesperados peligros. Assur será traicionado, sufrirá los más crudos inviernos, luchará por el amor de una mujer, se enfrentará a enemigos desconocidos, y buscará incansablemente a sus hermanos desaparecidos, pero, por encima de todo, mantendrá viva una única esperanza: el regreso.

Una épica y vibrante novela que narra, a través de un personaje inolvidable, los ataques normandos a la península ibérica en los tiempos de la Reconquista. Assur es una novela histórica que recupera el gusto por los clásicos de aventuras. Una epopeya en la que el coraje, el valor, el dolor, la venganza y la pasión son los protagonistas. Assur es la novela de la vida de un héroe que no quiso serlo pero al que los tiempos obligaron.

Francisco Narla es escritor y comandante de línea aérea. Ha publicado novela, relatos, poesía, ensayos técnicos y artículos, estos últimos relacionados fundamentalmente con su profesión, pero también con sus aficiones y filias, entre las que encontramos actividades tan dispares como los bonsáis, la pesca con mosca o la cocina. Polifacético donde los haya, ejerce también como orador. Comprometido también con la defensa de la cultura, ha abanderado proyectos como Lendaria, destinado a recuperar la tradición mágica de su tierra, Galicia. En 2009 publica su primera novela, Los lobos del centeno, tras cuyo éxito en España es editada en México para toda Latinoamérica. Caja negra, su segunda obra de ficción, ve la luz en noviembre de 2010. E inicia 2012 publicando un tratado de aerodinámica, Canon de performance: masa y centrado, y planificación de vuelo (Paraninfo). Assur es su tercer y más personal proyecto narrativo… hasta la fecha.

Título: Assur
Autor: Francisco Narla
Fecha de publicación: 14 de junio de 2012
Nº de páginas: 960
ISBN: 978-84-9998-131-4
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta
Formato: 15,5 x 23,5 cm.
Colección: TH Novela
Precio: 23,9 €
Precio Epub: 15,99 €

Crítica literaria: Busca mi rostro, de Ignacio del Valle, ed. Plaza & Janés.

Si alguien nos preguntara cuál ha sido el episodio más sombrío de la reciente historia de Europa y uno de los que más ha afectado a la opinión pública mundial, sin duda, una vez descartada la Segunda Guerra Mundial por no considerarla un acontecimiento actual (finalizó hace 67 años), responderíamos que los conflictos balcánicos (1991-2001), que llevaron la violencia a los comedores de la mayoría de nuestros hogares, sorprendiéndonos a nosotros mismos de que el horror y la barbarie se pudieran reproducir en territorio europeo, casi como si Europa no hubiera aprendido nada desde la derrota del nazismo.

Este es, en parte, uno de los filones argumentales de los que se nutre la novela Busca mi rostro de Ignacio del Valle, publicada por la editorial Plaza & Janés en abril de este mismo año. La otra veta argumentativa la componen la actividad de las mafias rusas y los negocios ilegales que llevan a cabo relacionados con el tráfico de drogas, la venta ilegal de armas o la «trata de blancas» y la prostitución, algo a lo que también estamos cada vez más acostumbrados a ver en los informativos desde la caída de la antigua Unión Soviética y la expansión del crimen organizado ruso, fiel reflejo, las más de las veces, de un régimen político corrupto que sobrevive, o eso es lo que parece, en base al engaño, la extorsión y la violencia.

Ignacio del Valle crea un coctel sugerente y explosivo en su nueva propuesta que mezcla el género policíaco con el drama existencial y que transita por algunos de los paisajes más sórdidos de la cruda realidad política, económica y social de Europa y los Estados Unidos.

Todo comienza con la explosión de una bomba en un restaurante en Manhattan, que acaba con la vida de uno de los líderes de las mafias rusas en EE.UU. La investigación sobre el asunto estará dirigida por los policías, Daniel Isay y Sailesh Mathur, acostumbrados a lidiar con los bajos fondos de la ciudad. A las indagaciones se suma Erin Sohr, fotógrafa que cubrió las noticias de la Guerra en los Balcanes y que cree haber reconocido a Viktor, uno de los más sanguinarios criminales de guerra serbios que se creía muerto, y que puede tener algo que ver con la explosión investigada por la policía. Erin regresará a Sarajevo para seguir la pista de Viktor y para reencontrase con su pasado, mientras Daniel y Sailesh intentarán descubrir qué es lo que está pasando en Nueva York y la manera de acabar con el juego de poder en el interior del crimen organizado ruso en el país.

Ignacio del Valle

La novela de del Valle fusiona temas enlazados por su carácter clandestino e ilegal, relacionando el crimen organizado y el tráfico de armas y de personas con los conflictos armados a nivel mundial y las vendettas de las mafias rusas y de la Europa del este, todo ello sazonado con el desconcierto político y legal generado en estos países tras la caída del telón de acero. Un escenario para su novela en el que no existe mucho espacio para la alegría y el sosiego.

Sobre este fondo argumental el autor nos presenta las vidas desestructuradas de los dos policías protagonistas, propietarios precarios de una existencia sentimental y familiar afectada de pleno por su trabajo diario. Agentes, por desgracia, acostumbrados al «mal olor» de los bajos fondos neoyorquinos. Por su parte Erin iniciará un viaje de búsqueda interior por los Balcanes rastreando información sobre Viktor, el cual cree que puede estar tras las muertes que se están produciendo en Nueva York. El periplo balcánico de Erin permitirá al autor describir no solo algunas de las situaciones más crueles y salvajes acontecidas durante las Guerras de la antigua Yugoslavia, imágenes, por otra parte, muy parecidas a los abusos y crímenes cometidos en la Alemania nazi, sino narrarnos el via crucis de una fotógrafa de guerra infectada por la realidad que tuvo que relatar a través de su objetivo fotográfico. Del Valle nos proporciona así la oportunidad para polemizar sobre la actividad de los «reporteros de guerra» y analizar fríamente, de forma gélida, diría yo, los presupuestos de una profesión ligada en muchas ocasiones a la barbarie y la sinrazón humanas.

Erin experimentará la necesidad de regresar a Sarajevo para liberarse de sus fantasmas más íntimos, relacionados con su profesión, y que estuvieron a punto de costarle la vida. Un claro aviso de lo peligroso que es no interiorizar nuestras propias vivencias en su momento y de las máscaras o defensas que utilizamos cada uno de nosotros para poder seguir adelante con nuestras propias vidas, sean estas las que sean.

Busca mi rostro es una investigación en formato de novela que pretende ir más allá de los asuntos policiales narrados, y que nos obliga a reflexionar sobre el mal y sobre el por qué y el cómo el ser humano puede llegar a cometer atrocidades en contra de su propia especie. Algo que hemos visto demasiado a menudo ya sea en la región de los Balcanes, en Liberia, en Uganda y Ruanda, en Irak y Afganistán o en los diversos Guantánamos yanquis. Quizá la respuesta más acertada, que no da la novela, es que el hombre es así, en verdad una bestia, amordazada tan solo por las normas y las leyes existentes en una sociedad cualquiera. Solo hace falta que esas leyes pierdan su poder para que la esencia brutal del hombre se muestre a flor de piel, y libre ya de constricciones actué de forma soberana, como prueban cada uno de los conflictos que se extienden de un lado a otro del planeta.

Por desgracia la novela de del Valle se queda, para mi gusto, a medias. Si bien se centra en algunos momentos demasiado en las vidas privadas de sus tres protagonistas, no aporta nada o muy poco en lo que se refiere al análisis de la figura de Viktor y a los porqués de su comportamiento, a lo que hace referencia el título de la novela. Aunque es posiblemente este hecho el buscado por el autor, al situar el mal no en el otro, sino en uno mismo, en nuestras propias existencias y en nuestras acciones del día a día. La novela también padece de un grado de ampulosidad que desentona con el tema tratado, si bien del Valle realiza un buen trabajo con los personajes a los que conoceremos de una forma más interiorizada, más allá de sus obligaciones y dedicaciones diarias.

Busca mi rostro es una historia dura debido a la temática que trata, que mezcla el género de la investigación policial con el de la novela más intimista, dotando a cada una de sus partes de un escenario y una autonomía propia. La pregunta es: ¿está dispuesto a descubrir cuál es el rostro del mal? ¿Y si este tiene formas humanas? ¿Aunque se parezcan demasiado a las que vemos todos los días a nuestro alrededor…?

Título: Busca mi rostro
Autor: Ignacio del Valle
Editorial: PLAZA & JANÉS
Precio: 19,90 €
Precio EPUB: 12,90 €
Fecha publicación: abril de 2012
Formato: Tapa blanda con solapa / 152 X 230 mm
Páginas: 413
ISBN: 9788401353000

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Nova exposició: Barcelona 1957. Leopoldo Pomés, a La Fundació Foto Colectania

A mitjans dels anys 50, l’editor Carlos Barral va proposar a Leopoldo Pomés, aleshores un jove i prometedor fotògraf, un projecte de llibre sobre la Barcelona de l’època, un volum en què Pomés aportaria la seva mirada i Luis Goytisolo signaria els textos que acompanyarien les imatges. Les fotografies, però, no van satisfer el soci de Barral a l’editorial, Víctor Seix –segons el seu parer, el treball no tindria cap futur comercial perquè presentava una ciutat lúgubre i excessivament grisa–, i el projecte va caure en l’oblit fins ara, quan Pomés, en col·laboració amb La Fundació Foto Colectania, les ha recuperat per a presentar-les públicament a Barcelona 1957. Leopoldo Pomés, l’exposició que, des del passat 19 de setembre, es pot veure a la seu de la fundació, un total de vuitanta fotografies que posteriorment es recolliran també en un llibre –coeditat per Foto Colectania i La Fábrica– amb textos del mateix Leopoldo Pomés, Juan Manuel Bonet y Eduardo Mendoza.

El fotògraf Leopoldo Pomés

En el mateix moment en què va rebre l’encàrrec (1957), Leopoldo Pomés va començar la seva personal ruta per la ciutat càmera en mà, un recorregut que es va allargar en el temps fins al 1958 i que no es va limitar a visitar les zones més recurrents pels fotògrafs de l’època, les del centre de la ciutat, sinó que també va voler donar la seva visió de l’extraradi barceloní, fins aleshores poc valorat per la resta de professionals. D’aquesta manera, el Raval, l’Eixample, la zona alta i la Rambla van ser immortalitzats per Pomés sense que s’oblidés dels barris més modestos, com la Barceloneta, Verdum, Els Encants i Sant Andreu.

Metro-1959

El resultat de la seva expedició per la ciutat comtal van ser un recull d’imatges, aparentment senzilles i en rigorós blanc i negre, que mostraven la quotidianitat d’una Barcelona fosca i deprimida, completament allunyada de la imatge idíl·lica i de postal que en té el turista que la visita en ple segle XXI: aquella era una societat soferta que intentava superar la duresa de la postguerra amb paciència, totalment privada d’alegries per la dictadura. Així, el fotògraf va retratar l’heterogènia població de finals dels anys cinquanta, on convivien elegants burgesos amb venedors ambulants, drapaires i barraquistes, a més de fotografiar amb especial atenció les dones que es passejaven pels carrers de la ciutat.

A Barcelona 1957. Leopoldo Pomés només s’hi exposen vuitanta de les fotografies que Pomés va realitzar a finals dels anys cinquanta, una tria que el fotògraf barcelonès ha fet amb la col·laboració de Pepe Font de Mora, comissari de l’exposició i també director de Foto Colectania, en una titànica recerca pels seus atapeïts arxius personals. Així, en aquesta acurada selecció, el visitant trobarà algunes imatges prou conegudes pels seguidors de l’autor, però també en descobrirà fins a una seixantena que, fins ara, s’havien mantingut totalment inèdites malgrat la seva qualitat i el seu interès documental.

Barcelona 1957. Leopoldo Pomés es podrà veure a La Fundació Foto Colectania (C/Julián Romea, núm. 6) fins al 26 de gener de 2013, de dilluns a dissabte, d’11:00 h a 14:00 h i de 16 a 20 h.

Més informació: http://www.colectania.es/

Crítica cinematográfica: Dredd, de Pete Travis.

Breve Sinopsis:

En un futuro cercano, Norteamérica es un páramo asolado por la radiación con una única y gran megalópolis que se extiende a lo largo de su costa este: Mega City 1. Esta inmensa y violenta urbe cuenta con una población de más de 400 millones de personas, cada uno de los cuales es un infractor en potencia. Los únicos que intentan imponer el orden entre semejante caos urbano son los jueces, a la vez agentes de la ley, jueces, jurados y verdugos. Y la perfecta personificación de estos jueces es Dredd, una leyenda viva de justicia blindada dedicado por entero a hacer cumplir la ley.

Hace ya 35 años que Juez Dredd apareció publicado por primera vez en las páginas de la revista británica 2000 AD. El guionista escocés John Wagner y el dibujante español Carlos Ezquerra fueron los responsables del alumbramiento.

El siglo XXII se presenta muy apocalíptico. Ha habido guerras nucleares y las personas viven hacinadas y degradadas en grandes urbes. La delincuencia es elevada y para controlarla están los Jueces, garantes de la ley y el orden: son juez, jurado y verdugo. Un cómic violento pero con dosis de humor negro generado por lo intransigente de su protagonista al relacionarse con hordas de mutantes, cyborgs y monstruos dispares que incumplen la Ley.

La película Dredd traslada con acierto el ambiente de decadencia, violencia y suciedad que impregna los paisajes del cómic de donde proviene. Incluso con algún breve pasaje de sexo como la muy sugerida felación, una escena que no pasaría la censura si la película hubiera sido producida por otros estudios. El apartado de la parafernalia armamentística de los Jueces también está bien explotado.

El irreconocible Karl Urban, al que vimos como Leonard McCoy en la nueva versión de Star trek (J.J. Abrams, 2009) o Éomer en la trilogía de El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001-2003) aceptó el papel de protagonista porque el personaje de Dredd no se quitaba el casco nunca, como en el cómic. Según el propio Urban, le motivaba tener que interpretar emociones utilizando sólo su voz y su cuerpo. No sale mal parado ya que Juez Dredd muestra pocos sentimientos y solo vive para cumplir su trabajo a rajatabla.

Como todo policía que se precie, Dredd tiene en este film una pareja de patrulla, la novata y bella Anderson (Olivia Thirlby). Ella pone los sentimientos humanos y eso que es una especie de mutante que puede leer la mente de los que la rodean. Para ello su personaje necesita ir sin casco, ya que esta protección malogra sus capacidades. Debido a esta circunstancia podremos al menos disfrutar de su rostro e interpretación. Dos protagonistas con el casco puesto durante toda la película hubiera sido demasiado!!

La «mala de tebeo» de la función es la desfigurada Ma-Ma (Lena Headey). Una actriz que ya conoce el mal en su papel en la serie Juego de Tronos y que aquí se acentúa por la vía más drástica y sin sutilezas. Nadie va a fastidiarle su negocio de tráfico de droga, el argumento delictivo principal del film.

El problema de esta película es que el tráiler te la vende como otra súper producción basada en un personaje del 9º arte y no lo es. No deja de ser una película de serie B que aparenta gran presupuesto. Parece que te vayas a encontrar un argumento interesante con esa nueva droga (el SLO-MO, una especie de retardador temporal) y las bandas que trafican con ella por el medio, pero a la que entran en el mega bloque Peach Tress se acaba el argumento para convertirse en una Jungla de Cristal sin el ritmo y el vigor que tenían las entregas de la saga interpretada por Bruce Willis.

Dredd no es una mala película, entretiene y si se hubiera estrenado en los ochenta ganaría muchos puntos, pues su factura en la acción es de esa época, aunque con algunos aciertos visuales como el efecto de la droga rodados en cámara lenta (Slow-motion) o los diferentes planos de ciertas caídas libres, que lucirán más en su versión en 3D. Pero el producto final no deja de ser un continuo avance por parte de Dredd y su compañera Anderson atrapados en el mastodóntico edificio cargándose a los delincuentes que no son rival para ellos. No hay malos destacables, con más presupuesto algún robot no habría estado mal.

Es inevitable encontrar en todas las críticas de Dredd la comparación con la película Juez Dredd interpretada por Sylvester Stallone en el año 1995 y dirigida por Danny Cannon, de origen británico igual que Pete Travis, el director de la nueva entrega. Los fans del personaje no perdonaron a Stallone que se quitase el casco a los cinco minutos, ni que convirtiera al implacable y despiadado Dredd de los cómics en apto para todos los públicos. Tenían razón. La crítica también la vapuleo pero eso ya es normal siendo una película de Sly. Diciendo esto puede que me gane enemigos, pero considero la versión del año 1995 una película más entretenida, en la que pasan más cosas, aunque no capte la esencia del personaje y su mundo como en esta nueva entrega. Por otro lado en la versión del 95 la parte superior del uniforme se parecía más al original y el mentón y los «morros» de Stallone llenaban más la pantalla. Ni que decir que la esplendida banda sonora de Alan Silvestri lucía mucho más que la de Paul Leonard Morgan para esta nueva era en que vivimos de acordes sencillos, repetitivos, sin melodías, ni temas principales.

Título: Dredd
Título original: Dredd 3D
Nacionalidad: USA, UK; India
Productora: Lionsgate, Reliance, DNA
Director: Pete Travis
Guión: Alex Garland
Reparto: Karl Urban, Olivia Thirlby, Lena Headey, Jason Cope, Rakie Ayola, Warrick Grier y Wood Harris
Género: Acción, Ciencia Ficción
Estreno en España: 7 de septiembre de 2012

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Novetat discogràfica: Que se desnude otra, de The Mamzelles

Pujar dalt d’un escenari mai és senzill, i per això sovint trobem artistes que, per tal de fer-ho més fàcil i suportable, s’inventen un personatge amb què escudar-se davant el seu públic. Així ho van creure tres joves estudiants de teatre musical quan es van unir per a muntar un grup: d’aquesta manera va néixer The Mamzelles, una formació catalana a mig camí entre la música i el teatre que juga a interpretar un paper –es fan anomenar Mamzelle Mali, Mamzelle Raibo i Mamzelle Mess, afirmen que són originàries de Nebraska i interactuen amb el públic parlant amb fingit accent anglès– que els serveix per a mostrar-se menys vulnerables i sense cap mena de pudor, tres amigues unides per un objectiu tan simple com és passar-s’ho bé amb la música com a excusa.

Les tres components de The Mamzelles

Paula Malia, Paula Ribó i Bárbara Mestanza es van conèixer l’any 2008, quan eren estudiants d’interpretació a l’escola Eòlia de Barcelona. No seria fins dos anys més tard, però, quan crearien el projecte The Mamzelles: les tres van coincidir en una festa, van comprovar que compartien gustos musicals i un mateix sentit de l’humor, i van decidir crear un projecte artístic basat en una original proposta –tres noies descarades, seductores, sinceres i amb un punt de mala llet que tenien en comú pigues i perruques– que les va portar, l’any 2011, a presentar-se al concurs Sona 9, on van guanyar el Premi Joventut que els obria la porta de la indústria discogràfica.

El passat mes de juny, The Mamzelles publicava el seu disc de debut, Que se desnude otra (Discmedi), un treball d’inspiració cabaretera i pel qual les barcelonines han comptat amb Miqui Puig com a productor, una figura clau en la consolidació de la seva proposta musical; així, Que se desnude otra es caracteritza per un so discret i elegant en què destaquen les tres veus combinades amb vents d’inspiració soul i pinzellades jazzístiques, i on s’inclouen tretze cançons d’estils molt diferents i cantades en català, castellà, anglès i francès. Temes com Dead Little Fly, Super Superficial, Fucking Vagina o Save Me traspuen feminisme, ironia i sarcasme, elements que utilitzen per a parlar de temes quotidians amb un tipus d’humor força provocador; a més, les seves composicions pròpies comparteixen protagonisme amb l’adaptació de poemes de Dolors Miquel (La dona que mirava la tele) i Allen Ginsberg (Howl), i fins i tot s’atreveixen a batejar la seva generació –dispersa i en què cadascú va a la seva– com la Generació Tofu.

La seva proposta musical es complementa amb els seus directes, on The Mamzelles mostra la seva cara més excèntrica i divertida, una sorprenent barreja de música i teatre que no deixa indiferent ningú. Els propers dies presentaran el seu espectacle durant les festes de la Mercè de Barcelona –elles han estat, a més, les escollides per a realitzar la cançó oficial de la festa major de la ciutat–, on actuaran els dies 21, 22 i 23 de setembre al Parc de la Ciutadella amb un show nocturn que començarà a les 00:30 hores

Títol: Que se desnude otra
Autor: The Mamzelles
Discogràfica: Discmedi
Data de publicació: Juny 2012
Preu: 11,95 €
Més informació: www.facebook.com/The-Mamzelles

Crítica: Marco Aurelio, Guerrero, filósofo y emperador, de Frank McLynn, ed. La esfera de los libros.

Son pocos los emperadores romanos que consiguen individualizarse para el gran público y abandonar la categoría genérica de déspota absoluto (en muchas ocasiones, incluso, de tirano movido únicamente por la crueldad, la lujuria y su afán de placeres) y adoptar unos rasgos propios, que los muestran de una forma particular y específica.

Entre ellos es, seguramente, Marco Aurelio, el emperador que ha pasado a la posteridad con unos rasgos más positivos, construidos sobre la descripción que las fuentes antiguas realizan de su persona y de las Meditaciones, obra escrita por el propio emperador que, por suerte, ha llegado hasta nosotros. Marco Aurelio destaca, así, como el filosofo que gobernó el Imperio de los romanos.

Era, pues, llegado el momento para que su figura y su reinado recibieran de nuevo la atención de las editoriales, en este caso de La esfera de los libros, y su legado, como emperador y como filósofo, llegara al gran público de forma actualizada e incorporando las nuevas noticias y evaluaciones que existen sobre el tema. De ello se ha encargado Frank McLynn, historiador de larga trayectoria especializado en las biografías y la historia militar.

Su obra pretende realizar un estudio completo no tan solo del Marco Aurelio emperador, sino también del Marco Aurelio filósofo e incluso del Marco Aurelio más íntimo, por lo que nos encontramos con una obra de envergadura con una extensión de 788 págs. La biografía, de esta forma, avanza a lo largo de la vida del emperador ocupándose por capítulos tanto del análisis de los episodios históricos como de los componentes más personales de su carácter y su comprensión del mundo. Para esto último McLynn se basa en las ya mencionada Meditaciones y las cartas y ordenaciones escritas por Marco Aurelio, un tesoro único literario e histórico.

Así el autor nos narra la infancia y las vivencias juveniles de Aurelio durante los reinados de Adriano y Antonino Pío; sus primeros años de gobierno, junto a Lucio Vero, en el primer caso conocido de la existencia de una diarquía imperial en Roma, un modelo que se desarrollará en el futuro. El autor también analiza una de las grandes contradicciones del gobierno de Marco Aurelio, ya que a pesar de su marcado interés por la filosofía y el gobierno de carácter ilustrado, pasó gran parte de su reinado guerreando, ya fuera contra los partos en Oriente o contra los germanos en las fronteras del norte, esta última una de las mayores amenazas a las que se enfrentaría el Imperio, y una clara prefiguración de los problemas que el Estado romano tendría que afrontar en el futuro. McLynn se detiene, también, en otra de las grandes polémicas de su gobierno, y una que ha hecho verter grandes ríos de tinta, y que no es otra que el carácter de la persecución del cristianismo que prosiguió, también, bajo su reinado. Otro de los temas interesantes del análisis de la obra de McLynn es el relativo a la peste que asoló el Imperio romano durante la segunda mitad del siglo II y que acabó con la vida tanto de Lucio Vero como de Marco Aurelio, y que ha llegado a ser conocida como la Peste Antonina.

Estatua ecuestre de Marco Aurelio, Roma, Museos Capitolinos.

Los aspectos históricos y políticos ocupan su lugar en la monografía de Frank McLynn, junto con el examen de la psique del emperador. Es aquí donde el autor se aplicará a estudiar la parte más personal e intima de Marco Aurelio, y sus aportaciones a la disciplina filosófica estoica, una de las que gozaron de mayor prestigio en el pasado antiguo, profesada por personajes célebres como el Séneca o Epicteto.

Un intento el de McLynn que se presenta como una empresa de inmenso esfuerzo, y que, como ya se ha dicho, se ve traducido en su propia extensión. El autor muestra, además, poca capacidad de resumen, lo que le lleva a invertir demasiado tiempo y espacio en contextualizar los temas o episodios que intenta narrar, lo que hace algo fatigosa la lectura del libro. Dos ejemplos de ello lo componen la introducción inicial a la obra, o las presentaciones que el autor realiza de los grandes enfrentamientos militares del reinado de Marco Aurelio. A esto se suma el análisis que McLynn efectúa del carácter y los principios filosóficos seguidos por el emperador, que por su extensión y a veces su profundidad intelectual, de claro cuño anglosajón, restan puntos para una lectura ágil y rápida del libro.

McLynn se permite, además, en exceso, opiniones subjetivas sobre el hacer y el pensar de Marco Aurelio, traspasando en varias ocasiones su trabajo de historiador objetivo, para entrar en el ámbito de las calificaciones y descalificaciones, algo no muy acostumbrado en un estudio histórico biográfico. A lo que se suma que en algunos apartados del libro, sobre todo en sus inicios, la edición y traducción de la obra no está todo lo cuidada que se podría esperar, y más en una obra de este tipo. Un claro ejemplo de ello es el índice de la obra que tan solo enumera los capítulos sin darles ni siquiera título identificativo, algo que entorpece la labor a aquellos que más que una lectura global del libro prefieran ir directamente al apartado o apartados que más les puedan interesar, o a aquellos que disfrutan con relecturas parciales. Algo a lo que tampoco ayuda la falta de índices de materias al final del libro, que cuenta, eso sí, de un amplio apartado de notas.

Frank McLynn

De esta forma Marco Aurelio, Guerrero, filósofo y emperador de Frank McLynn no llega a ser la obra de referencia en castellano que podría haber llegado a ser, en un país y en una lengua donde, como ya saben si acostumbran a leer nuestras críticas en Culturalia, no abundan demasiado los estudios de los periodos o de los emperadores más allá de los “afortunados” Julio-Claudios.

El libro de McLynn obliga al lector, a veces, a perderse en un extenso laberinto de palabras y consideraciones para llegar a puerto. Una obra demasiado enciclopédica que intenta analizar el reinado de uno de los emperadores romanos más famosos de la historia. Una oportunidad, sin embargo, para sumergirse en el pasado romano del siglo II d.C. y para presenciar con nuestro propios ojos una época que muchos han considerado como el momento de cambio entre la grandeza del Imperio romano y las penurias y estrecheces posteriores, que llevarían, con altos y bajos, claro está, a la desaparición del poder romano en Occidente. Pero sumérjanse avisados: puede resultar, en algunos momentos, una lectura fatigosa y demasiado general en relación al título y la materia que pretende analizar.

Título: Marco Aurelio, Guerrero, filósofo y emperador
Autor: Frank Mclynn
Editorial: La esfera de los libros
Colección: Historia
Fecha de publicación: 7 de junio de 2011
Páginas: 792
ISBN: 9788499700588
Formato: 16×24 Cartoné
Precio: 38.90 €

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: TOC TOC, al Teatre Borràs

L’any 2005 s’estrenava a París TOC TOC, una divertidíssima comèdia coral que donava tot el protagonisme a aquelles persones que pateixen algun tipus de TOC: trastorn obsessiu compulsiu. Emparant-se en un text ple de gags còmics sobre algunes d’aquestes obsessions, Laurent Baffie triomfava al seu país amb els seus esbojarrats personatges, potser una mica estereotipats, sí, però tractats amb molt respecte i fins i tot tendresa. Set anys després de la seva estrena francesa, i avalada per les bones crítiques que ha rebut el muntatge en les seves diferents adaptacions –l’obra s’ha representat a França, al Quebec i a Bèlgica, i en les darreres quatre temporades s’ha pogut veure a Madrid–, TOC TOC arriba per primera vegada a Barcelona, concretament al Teatre Borràs, on des del dia 30 d’agost es pot veure aquesta comèdia, adaptada al català per Jordi Galceran i dirigida per Esteve Ferrer, amb un repartiment ple de cares conegudes que s’ha proposat fer riure de forma estrepitosa tot aquell que visiti la sala de la Plaça Urquinaona durant les properes setmanes.

A la consulta d’un reputat psiquiatre especialitzat en comportaments obsessiu-compulsius es troben el Fred, el Camilo, la Blanca, la Maria, la Lili i el Pep, sis pacients que, esperançats, confien en ell per a superar les seves manies. El doctor, però, ha tingut un problema en el seu vol provinent de Londres, així que, per a fer l’espera més entretinguda, decideixen presentar-se i explicar què els ha portat a la consulta; d’aquesta manera coneixerem un home que no pot evitar dir renecs constantment, un taxista obsessionat amb els números, una dona escrupolosa que està sempre pendent de la neteja i amb pànic al contacte físic, una beata que ha de comprovar les coses fins a trenta vegades abans de sortir de casa, una jove que repeteix cada frase dos cops i un noi obsessionat per l’ordre i la simetria a qui li espanta trepitjar les línies del terra.

Acabades les presentacions, l’alegria de Carmen Sevilla interpretant la cançó “Cabecita loca” –tan alegre com encertada per a l’ocasió– serveix per a donar pas a la segona part de l’obra. Ara, els pacients ja coneixen les pors i les debilitats dels seus companys, però el doctor segueix sense aparèixer; d’aquesta manera, amb la intenció de fer passar el temps de la millor manera possible decideixen jugar una partida de “Monopoly”, constantment interrompuda pels “tocs” de cadascun d’ells i que traurà el seu costat més mesquí. Finalment, i veient que el psiquiatre no acaba d’arribar, decideixen començar la teràpia ells mateixos, amb unes pràctiques i uns resultats discutibles.

Al públic de TOC TOC no se li escaparà que el trastorn de cada personatge podria funcionar perfectament com una metàfora de la societat actual, on la gent va a la seva sense fixar-se en les persones del seu voltant; la moralitat de la història, doncs, és evident: la solució és que deixem de capficar-nos en nosaltres mateixos i ens solidaritzem amb els altres. O dit d’una altra manera: la vida és molt més fàcil quan comptem amb el suport dels altres.

D’altra banda, l’objectiu de Laurent Baffie és doble: per un costat, l’autor pretén mostrar sense dramatismes un problema que afecta més gent de la que podríem pensar en un primer moment –segur que, qui més qui menys, es sentirà identificat amb l’estrany comportament d’algun personatge o, per què no, de més d’un–; per l’altre, fer riure l’espectador, una intenció totalment lloable, i el públic només necessitarà cinc minuts (o potser menys) per a comprovar que l’autor se’n surt de forma notable, garantint les rialles constants durant els noranta-cinc minuts de funció.

És evident que el secret de TOC TOC rau en el seu fantàstic text, però la força de l’obra cal buscar-la en els seus actors i en la bona feina del director, Esteve Ferrer, de qui s’intueix que va haver de fer un esforç considerable per a controlar el grup i aconseguir que el resultat final no fos una representació anàrquica i sense sentit. Així, cada personatge té el seu instant de protagonisme, i aquí es veu el bon treball de tot el repartiment, cares conegudes per la seva vessant més còmica, però si ens fixem en la gran quantitat de riallades amb què el públic premia les seves intervencions, és just destacar a Pep Cruz –el seu entusiasme durant els atacs de síndrome de Tourette fan patir el públic per la seva salut real– i Santi Ibáñez –un sorneguer taxista afectat d’aritmomania– com els actors més celebrats de l’obra.

Acabada la funció, el públic surt del Teatre Borràs feliç i amb la sensació d’haver assistit a una veritable sessió de risoteràpia, un muntatge de ritme frenètic, perfectament calculat i encaixat amb precisió quirúrgica que promet una excel·lent estona de diversió a l’espectador.

TOC TOC es representarà al Teatre Borràs a partir del 30 d’agost de 2012.

Autor: Laurent Baffie
Direcció: Esteve Ferrer
Adaptació: Jordi Galceran
Intèrprets: Santi Ibáñez, Pep Cruz, Mercè Comes, Noël Olivé, Anna Moliner, Oskar Ramos, Isabelle Bres
Escenografia i vestuari: Ana Garay
Disseny d’il·luminació: Juanjo Llorens

Horaris: dimecres, dijous i divendres a les 21:00 hores, dissabte a les 18:00 hores i a les 21:30 hores, i diumenge a les 18:00 hores
Preu: de 22 € a 37 €
Idioma: català
Durada: una hora i trenta-cinc minuts

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Escrit per: Robert Martínez Colomé

Crítica cinematográfica: Los mercenarios 2: Es hora de recargar, de Simon West.


Breve Sinopsis:

Barney Ross (Sylvester Stallone) y su equipo de rudos y leales mercenarios siguen cumpliendo con éxito las misiones que les encomiendan. El señor Iglesia (Bruce Willis) vuelve a contactar con ellos para que realicen un trabajo como pago de una deuda: la recuperación de un objeto secreto perdido en un accidente de avión en territorio ruso. Para esta misión les es asignada una nueva compañera (Maggie, Yu Nan). Parece una tarea sencilla hasta que descubren que la mafia rusa, capitaneada por Jean Vilain (Jean Claude Van Damme), también está interesada en el objeto. Tras la muerte de uno de sus hombres, Ross buscará la venganza al mismo tiempo que intentará que una tonelada de plutonio no caiga en malas manos.

El grupo de mercenarios

La película da al público lo que busca, una ensalada sin tregua de tiros, testosterona desbordada, frases lapidarias, y el retorno conjunto de viejas glorias del cine de acción de los 80/90. Si ves una película porno buscas el porno, los diálogos, el argumento y la vida social no hace falta que sean muy consistentes. Esto es, en el género del cine de acción, Mercenarios 2: Es hora de recargar.

Sylvester Stallone interpretó y dirigió la primera aventura de Los mercenarios en 2010 como un homenaje a aquellas películas de acción de los ochenta, que tenían un mínimo de consistencia o pretensiones en su guión, variedad de secuencias y en las que la acción no copaba toda la película en sí. La primera parte buscaba el homenaje a este tipo de cine en la acción grotesca y pasada de vueltas, aunque algo confusa en las peleas, y lo lograba a medias, pero la trama era simplona y ridícula. No digamos nada (atención spoiler) de la escena final con la gratuita vuelta de Dolph Lungren de entre los muertos, después de una traición, al grupo de mercenarios.

En Los Mercenarios 2 Stallone también participa en el guión, aunque deja la batuta de dirección a Simon West (responsable, entre otras, de Con Air y Lara Croft: Tomb Raider). El resultado es una película mucho más divertida que la primera por el mero hecho de que la acción se desborda al 150 %. No es que el caballo del bueno corra más, es que ni lo ven los malos. La primera entrega pretendía que la acción se tomase un poco en serio. Esta ya ni de coña. En esa exageración radica el divertimento y no se le puede pedir más.

Los Mercenarios 2 se inicia al más puro estilo Equipo A, con la irrupción de una especie de tanque tuneado con guiño incluido, al verse estampadas las palabras “Bad Attitude” en su carrocería. Una escena rodada al estilo de la vieja serie de televisión. De ahí que los cientos de «malos» no acierten ni por asomo a ninguno de los miembros del grupo dirigido por Stallone, por mucho que disparen. Bueno, Stallone sufre un rasguñito de bala, pero porque estaba distraído que si no, ni eso!! La escena inicial culmina con una de las frases más antológicas dichas por Arnold Schwarzenegger en la gran pantalla, en esta ocasión dirigida al propio Stallone.

El plato fuerte de la película es que esta vez los protagonistas sí que se ríen de ellos mismos sin pudor y con contundencia. El film contiene diversos guiños a sus películas, a su edad (no son precisamente unos jovencitos!!), a sus frases recurrentes y lapidarias… Es como un Scary movie pero riéndose de los clásicos del cine de acción ochenteros. Algunos diálogos y salidas son antológicos. Además del homenaje a El Equipo A (al fin y al cabo son también mercenarios, aunque los de Stallone son más duros, dantescos y de dar miedo), se hace referencias a diversas películas como “En busca del arca perdida”, “Desafio Total”, “Solo ante el peligro”, «McQuade, el Lobo Solitario» o “Panorama para matar”.

Otra de las características que hace que disfrutes de Los Mercenarios 2 es la aparición estelar e impagable de Chuck Norris. En cambio Jean-Claude Van Damme como malo no resulta odioso. Lo único que despierta nuestro interés en él es ver cuántas bolsas tiene bajo los ojos, y es que la edad no perdona a nadie, ¡ni a los héroes de acción!. La clásica confrontación final no está mal y al menos está bien rodada, pero hay pocas peleas cuerpo a cuerpo a lo largo del film. Y es que la mayoría de «los mercenarios» ya no están para estos trotes y se limitan a disparar, que los malos ya irán cayendo.

El demencial tiroteo en el aeropuerto en el que, inexplicablemente, no se hiere a ningún civil, nos permite, sin embargo, ver en una misma secuencia de acción a Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis y Chuck Norris luchar en el mismo bando (impagable el «pasaba por ahí» de Norris), una escena «de ensueño» para todos aquellos que gozaban con sus películas de acción rodadas en las décadas de los 80’s y 90’s.

Como bonus esta vez hay chica en el grupo (la atractiva Yu Nan), pero es imposible que pueda haber historia de amor. Es como juntar bestias y mujeres. Existe, con todo, un indicio de atracción entre Nan y Stallone, más inverosímil que la propia acción que se desencadena en la película.

RESUMIENDO: Machotes buenos contra malos malosos. Frases dinamita y leyendas vivas. Pura diversión para aquellos que dejen aparcados durante dos horas su sentido y su sensibilidad y vuelvan a aquellos años de alquiler de películas de videoclub de acción desconocidas y sin pretensiones. Evidentemente, eran otros tiempos…

Título: Los mercenarios 2: Es hora de recargar
Director: Simon West
Reparto: Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet Li, Dolph Lundgren, Randy Couture, Terry Crews, Liam Hemsworth, Yu Nan, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Chuck Norris y Jean-Claude Van Damme
Genero: Acción
Duración: 102 minutos
Nacionalidad: USA
Guión: David Agosto y Ken Kaufman
Fecha de Estreno en España: 24 de Agosto de 2012



Escrito por Taradete

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Publicación: Letal como un solo de Charlie Parker, de Javier Márquez

La ciudad de Las Vegas de los años cincuenta es un escenario perfecto para ambientar una novela negra: aquella era una ciudad en la que buscaban refugio estrellas de la música y del cine, sus lujosos hoteles ofrecían un sinfín de oportunidades al turista ávido de diversión, mientras las familias mafiosas controlaban la situación para mantener intactos sus abundantes beneficios. El escritor Javier Márquez entendió que ese ambiente le ofrecía enormes posibilidades a su imaginación, y no dudó en plasmar esa fascinación en su nuevo libro, Letal como un solo de Charlie Parker (Salto de Página), una novela que combina historia real y ficción para recrear la “Ciudad del Pecado” de mediados del siglo XX.

El escritor Javier Márquez

Durante el rodaje de El conquistador de Mongolia, un western asiático protagonizado por John Wayne y producido por el millonario Howard Hughes, un trágico suceso interrumpe la grabación: una actriz aparece muerta en un río, y todo indica que la joven se ha suicidado. El encargado de gestionar el papeleo será Eddie Bennett, alias el Figura, un ‘solucionador de problemas’ que reside en una suite del Hotel Flamingo, conduce un Pontiac Silver Streak, comparte sofisticados cócteles con atractivas señoritas y se desenvuelve con soltura entre estrellas del show business, como Frank Sinatra, y capos de la mafia, como Johnny Roselli. Sin embargo nada será tan fácil como imaginaba, por lo que Bennett deberá investigar el caso ayudado por una diligente periodista, y esas indagaciones le llevarán a descubrir un dramático suceso y una conspiración para ocultarlo, con la Mafia, la CIA y el Ejército de los Estados Unidos implicados peligrosamente.

Enamorado confeso de la música y el cine, Javier Márquez utiliza ambas temáticas para tejer el debut literario de Eddie Bennett, un personaje que toma el nombre del protagonista de la película El buscavidas (Eddie Felson, interpretado por Paul Newman) y el apellido del cantante italoamericano Tony Bennett, y que sin duda en el futuro vivirá nuevas aventuras. Quizás el germen de Letal como un solo de Charlie Parker hay que buscarlo en Rat Pack. Viviendo a su manera, libro sobre el “Clan de las ratas” –Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford y Joey Bishop– que estableció su sede en Las Vegas y que Márquez publicó en 2006. Ahora, el escritor sevillano utiliza la información recogida en aquel volumen con la intención de dar verosimilitud a su relato, una novela negra con el sabor de los grandes clásicos del género que mezcla realidad y ficción, con personajes e historias reales compartiendo escenario con personajes surgidos de la imaginación del autor, y todo ello en una trama que denuncia los intereses compartidos entre el gobierno estadounidense y el crimen organizado.

Título: Letal como un solo de Charlie Parker
Autor: Javier Márquez Sánchez
Editorial: Salto de Página
Colección: Púrpura
Páginas: 272 páginas
Fecha de publicación: Febrero 2012
ISBN: 9788415065241
Precio: 18,00 €

Crítica: El triunfo romano, Una historia de Roma a través de la celebración de sus victorias, de Mary Beard, ed. Crítica.

Solo muy de tanto en tanto uno tiene la suerte de hacer la reseña de un libro que no solo le llamó poderosamente la atención al verlo en la mesa de novedades de las librerías, sino que, además, su lectura ha sido una fuente de disfrute y de aprendizaje.

Este es el caso de la monografía escrita por Mary Beard sobre el triunfo romano, publicada por la editorial Crítica en enero de este año (publicada originalmente por la misma editorial en el año 2008) y que analiza, como su título indica, la realidad y la trascendencia de la ceremonia triunfal no tan solo en la cultura y la sociedad romana, sino también la influencia que tuvo en épocas posteriores.

Lo primero que debemos tener en cuenta al estudiar el triunfo romano es el peso de las imágenes (y por tanto de las ideas preconcebidas) que todos tenemos de esta ceremonia, gracias al continuo uso que el cine, el arte y la literatura han hecho de ella y que han contribuido a moldear nuestra percepción del pasado romano. Una representación que, junto a otras como las famosas y orgiásticas bacanales o las mortíferas jornadas en el anfiteatro y el circo, no acostumbran a resistir los primeros embates de un análisis histórico riguroso.

Beard analiza en las páginas de su libro los diversos elementos que constituyen la ceremonia del triunfo romano, una tarea que realiza con un sorprendente sentido del humor, académico, claro está, y que arranca con el estudio de uno de los triunfos mejor conocidos de la historia romana, aquel que celebró Pompeyo por sus victorias en Oriente en el año 61 a.C. En este primer capítulo podremos examinar la organización y la representación de inicio a final de un triunfo romano.

A partir de aquí y con una visión global del asunto, Beard procede al análisis de los diversos componentes del ritual, ya sean los distintos tipos de triunfos que existían y las diferencias entre ellos, el recorrido triunfal, la fastuosidad de los desfiles, las “escenografías” diseñadas, el papel representado por el general victorioso, el destino de los vencidos expuestos en el desfile, los despojos o las normas y disposiciones que cualquier general victorioso debía respetar para poder celebrar un triunfo.

El triunfo romano repasa, además, en sus capítulos finales los orígenes de la ceremonia, tanto aquellos más míticos localizados en el periodo monárquico, como los más históricos situados en época republicana, y examina su evolución a lo largo de la historia de Roma hasta época imperial, en la que el triunfo fue adaptado y monopolizado en favor de la figura del emperador y los miembros de la familia imperial. Un episodio final que permite a la autora reflexionar sobre cuál se puede considerar el último triunfo romano de la historia y adentrarse, aunque de forma escueta, en la historia medieval y bizantina.

Triunfo romano

Beard pretende, de esta forma, hacer un examen exhaustivo del triunfo romano, tanto de lo que sabemos de él como de lo que desconocemos, y les puedo asegurar que ignoramos mucho más de lo que podría parecer a simple vista. En este último aspecto la autora analiza, también, la forma en la que se ha ido configurando el conocimiento sobre esta temática concreta de la historia romana, y como los aciertos y los yerros han ido formando una base a veces algo alejada de la realidad histórica a la que hacen referencia.

Un aspecto interesante del libro lo conforma la descripción de las luchas políticas desatadas entre las diversas facciones del Senado a la hora de conceder el triunfo y, de esta forma favorecer la carrera política de alguno de sus miembros. Es curioso al respecto, observar el juego político en la sombra o la falta de decoro de personajes como el propio Cicerón a la hora de informar al Senado de sus logros para obtener el triunfo al regreso de su promagistratura en Cilicia, y observar, de esta forma, como los tejemanejes y las falsedades de los políticos han constituido, ya desde época romana, una parte importante de sus ardides y artimañas para prosperar en la carrera hacia el poder, quedando la verdad eclipsada por el sabio y manipulador uso de las palabras.

El estilo del libro de Beard permite recomendar su lectura no tan solo a los especialistas o a aquellos que conocen la temática, sino también a todo aquel al que, de una forma u otra, le interese el tema, y pretenda ampliar de una forma grata y rigurosa, sus conocimientos sobre la Roma antigua. Como ya les he comentado, el libro está escrito con un notable gracejo, que permite a la autora hilvanar comentarios y opiniones que, se lo aseguro, les hará aflorar, en más de una ocasión, una sonrisa, con la que comprobar lo «pequeños» que fueron no tan solo lo «colosos romanos», sino también los magnos historiadores que analizaron sus proezas a lo largo del tiempo.

El triunfo romano es obra magistralmente escrita y bien traducida, «marca de la casa» en la editorial Crítica, siempre un seguro en este aspecto, algo que no es tan fácil de encontrar, se lo garantizo, en una monografía histórica y nos presenta el triunfo romano con un afán crítico, ameno e incluso combativo. Una obra imprescindible y muy recomendable para conocer una de las ceremonias más célebres del mundo romano.

Título: El triunfo romano. Una historia de Roma a través de la celebración de sus victorias
Autora: Mary Beard
Editorial: Crítica
Colección: Tiempo de Historia
Fecha de publicación: 26/01/2012
Páginas: 584 páginas
Idioma: Español
ISBN: 978-84-9892-320-9
Formato: 15,5 x 23 cm.
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

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