Publicación: El hijo de Brian Jones, de Jesús Ferrero

Muchos escritores han encontrado la inspiración en la música y sus ídolos a la hora de escribir sus relatos de ficción; así, podríamos citar entre ellos a Julio Cortázar (El perseguidor), Jordi Sierra i Fabra (El joven John Lennon) o Nick Hornby (Alta fidelidad), autores que han utilizado la música como uno de los ingredientes principales para elaborar sus novelas. Jesús Ferrero es uno de los escritores que, recientemente, se ha unido a ese grupo con El hijo de Brian Jones (Alianza Literaria), una novela en la que el destino unirá los caminos del protagonista, Julián, con los de Alexis, uno de los hijos ilegítimos de Brian Jones, una obra con marcado ritmo de rock’n’roll que ha sido galardonada con el XIII Premio de Novela Fernando Quiñones.

Imagen de los primeros Rolling Stones, con Brian Jones al frente

Brian Jones falleció ahogado en su piscina en 1969; ese mismo año nacía Julián, hijo del que fuera jardinero del guitarrista. Huérfano desde su niñez, cuando murieron sus padres en un accidente de tráfico, el chico fue criado en Madrid por su abuela y su tía, una acérrima seguidora de los Rolling Stones. Con el tiempo Julián tendrá la necesidad de esclarecer su identidad, buscar sus orígenes, conocer todo cuanto tenga relación con sus progenitores y el mundillo que frecuentaron, y por esa razón emprenderá un viaje hasta Nueva York, donde conocerá a un joven actor de aspecto frágil, Alexis, hijo ilegítimo de Brian Jones. Así, Julián descubrirá quiénes eran realmente sus padres y qué papel jugaron en la vida y la muerte del trágico músico británico.

La fascinación de Jesús Ferrero por Brian Jones se originó en su adolescencia, cuando descubrió una fotografía del músico en la que destacaba por su aspecto maligno y destruido; para Ferrero, Jones fue víctima del éxito prematuro, simboliza el proceso de autodestrucción y la fascinación por seguir la tentación del abismo hasta el final, ideas propias del romanticismo alemán. Además, la figura del guitarrista británico le sirve también para reflexionar sobre las contradicciones existenciales y la responsabilidad paternal en una época, los años sesenta, donde la juventud se evadía a ritmo de rock’n’roll y sus excesos eran habituales, puro hedonismo con una obsesión común: ser eternos adolescentes.

Jesús Ferrero, autor de la novela

El hijo de Brian Jones recorre un total de cuarenta años para hacer el mejor retrato del Londres de los años sesenta, también conocido como “Swinging London” y en el que Jones aparecía como un aristócrata del pop perseguido por las mujeres, y de la ciudad de Nueva York en los años noventa, donde reside el hijo del músico y sus amigos. Así, Ferrero firma una novela existencial con la música de los Rolling Stones como telón de fondo, y en la que sus protagonistas se han visto obligados a madurar sin la presencia de una figura paterna como referente.

Título: El hijo de Brian Jones
Autor: Jesús Ferrero
Editorial: Alianza Literaria
Páginas: 320 páginas
Fecha de publicación: Febrero 2012
ISBN: 9788420669717
Precio: 18,00 €

Sleepwalker’s station: una formación alemana que debuta en Barcelona

La música puede ser un excelente elemento aglutinador, auténtico lenguaje universal capaz de unir a profesionales de distintas nacionalidades sin que el resultado se resienta de forma negativa, más bien todo lo contrario; así piensan los miembros de Sleepwalker’s station, una banda de indie-folk originaria de Alemania con más de diez años de vida que cuenta en sus filas con doce músicos de hasta cinco países distintos, todo un reto a la hora de ponerse de acuerdo en sus trabajos, un mestizaje que no parece ser inconveniente a la hora de componer sus canciones, ya que en todos estos años han publicado cuatro discos; su próximo álbum, Reptile Skin, todavía se encuentra en postproducción, pero sus nuevas canciones serán el principal reclamo para el debut de la formación en tierras catalanas, un total de cinco conciertos en Barcelona y cercanías.

Sleepwalker’s station nació en 1998 en Múnich, cuando el cantante y guitarrista Daniel Domenico Bassetti, un auténtico nómada que, hasta ese momento, se había dedicado a acumular experiencias por todo el mundo (Sudáfrica, Australia, Canadá, Argentina, Islandia, etc.), decidió montar su propia banda, un proyecto en el que daría el protagonismo a sus melodías suaves y acústicas, música post-grunge con influencias de géneros como el folk, el jazz, el soul o la música étnica. Así, el grupo fijaba sus principios musicales en una mezcla de la filosofía del cantautor inglés Nick Drake con las raíces de Bob Dylan y los sueños del «Mr. Jones» de Counting Crows.

Portada del disco «Windmills»

En 2001 el grupo publicó su primer disco, Autumn leaves, autumn colours, al que siguieron About the tides (2006), Not from here (2008) y Windmills (2011). En los primeros meses de 2012, Sleepwalker’s station empezó a trabajar en su nuevo LP, titulado Reptile Skin, un álbum que saldrá a la venta a finales de año y que la formación ha grabado en los pocos instantes libres que les ha dejado su gira europea; para la ocasión Sleepwalker’s station han utilizado dos estudios de grabación, el de Sigur Rós, en Islandia, y las instalaciones de SoiArt, en Barcelona, donde colaboraron con el músico Carlitos Sarduy, de Ojos de Brujo.

Tras varias actuaciones por Islandia, Bélgica, Holanda y Alemania, en las próximas semanas Sleepwalker’s station protagonizará su primera gira por Catalunya, una serie de conciertos que les llevará a actuar en diversas salas de Barcelona y alrededores. De esta manera, la formación debutará en Gravedad 0, el nuevo ciclo de directos organizados por la sala La Cápsula del Tiempo (Sant Boi del Llobregat), que ha programado su concierto para el próximo 9 de septiembre a las 19.30 horas; tras esta actuación, Sleepwalker’s station presentará su trabajo en Badalona (el 10 de septiembre en La Doncella de la Costa), Mollet del Vallès (La Bombeta, día 11) Manresa (Voilà, 14 de septiembre) y Barcelona (Inusual Project, 16 de septiembre).

Más información: http://www.reverbnation.com/sleepwalkersstation

Crítica cinematográfica: The possession, el origen del mal, de Ole Bornedal.


El próximo viernes 7 de septiembre llega a las carteleras españolas The possession, el origen del mal, un film de terror que nos narra, como su título indica, una posesión maléfica «basada en una historia real». Una película producida por Sam Raimi, dirigida por Ole Bornedal e interpretada por Jeffrey Dean Morgan, Kyra Sedgwick y Natasha Calis.

The possession nos acerca, de esta forma, a los peligros que comporta mezclarse, aunque sea de forma accidental, en los asuntos de ultratumba. Todo comienza y está ligado a una antigua caja, comprada en un mercadillo de segunda mano por Emily (Natasha Calis), la hija menor de la familia Brenek. El cofre, con un misterioso sistema de apertura y una enigmática inscripción hebrea, comenzará a ejercer un poderoso influjo sobre Em, cuyo carácter y comportamiento se irán envileciendo y volviéndose más violento. Una contrariedad que se suma a la difícil situación de divorcio que vive la familia, causada por las continuas ausencias laborales de Clyde (Jeffrey Dean Morgan) y las carencias afectivas que resultan de todo ello.

Las cosas se complicarán al sospechar Clyde que su hija puede estar poseída por un espíritu maligno, un dibbuk, que se está apropiando del cuerpo y de la voluntad de Em y que hará todo lo posible para conseguir aquello que no tiene, la vida. La familia Brenek luchará para liberar a su hija de las maléficas garras del espíritu maléfico enfrentándose a él con la ayuda de un joven rabino (Matisyahu, Matthew Paul Miller) y la mayor arma que tienen a su disposición, el amor que aún la mantienen unida.

The possession, el origen del mal, se desarrolla por las vías habituales de las películas del género que siguen la estela del gran éxito que supuso El exorcista en el año 1973. Algo que no hace desmerecer a la película, ya que el film de William Friedkin marcó, de una forma u otra, las líneas de desarrollo de la mayoría de películas que tratan la temática de la posesión/exorcismo.

Tras la presentación de la familia, y de los problemas que padece, provocados en gran parte por el absorbente trabajo de Clyde como entrenador de baloncesto y la poca presencia familiar que su dedicación le permite, hace la aparición la «fuente» de los problemas a los que se enfrentarán los Brenek, la caja ritual de origen hebreo donde está prisionero el espíritu maligno que aterrará a la familia.

El film de Bornedal alterna, de esta forma, las escenas más intimistas y familiares, como las que nos muestran los fines de semana compartidos por Clyde con sus dos hijas o los conflictos que suponen la nueva relación de Katherine (Kyra Sedgwick) con Brett (Grant Show, en un papel muy muy secundario), su nueva pareja. A estas se suman las escenas propiamente de terror en las que seremos testigos de la evolución «a peor» de Emily. Vale la pena indicar que las escenas de terror en The possession tienden a ser más «realistas» que en otras películas del estilo. Y entiéndaseme cuando digo más realistas: no veremos demasiados efectos especiales «terroríficos» sino que las escenas se centrarán más en la violencia que genera la posesión. Olvídense, pues, de niñas escupiendo un vómito verde, bajando las escaleras de formas poco anatómica, o levitaciones místicas. En este aspecto el film es más cotidiano.

Otro de los elementos que le hace salir al film, aunque solo sea un poco, de la plantilla habitual del género es su trasfondo judaico, que releva al habitual cristiano que tienen la mayor parte de estos films. De esta forma el sacerdote católico al estilo padre Carras es substituido por un joven rabino judío, no del todo ortodoxo, que se dispone a ayudar a la familia.

Por lo que respecta a las interpretaciones, todas son correctas. La única que destaca sobre las demás es la de Natasha Calis como la niña poseída, que consigue dar a su papel el toque inocente y maligno que la posesión requiere. Es curioso ver como el uso del maquillaje, del tinte de la fotografía, de una mirada como la de la escena del columpio y de una ligera ráfaga de viento, pueden dar a la muchacha un carácter tan siniestro. Algo que se agradece, ya que son pocas las películas de «terror con niño» que superan las dificultades de trabajar con menores. Digno de destacar es, también, por lo insólito de su papel, la interpretación de Matisyahu como el joven rabino que asistirá a la familia en su duelo contra el mal. Un papel que adapta, en parte, su singular opción artística como cantante reggae-jasídico en la vida real.

En lo que Possession, el origen del mal no es demasiado original es en el trasfondo familiar que nos propone. Este sí que parece que es un cliché difícilmente superable para las películas de cuño norte-americano, donde, al parecer, la unión, el amor familiar y los continuos problemas que una «buena familia americana» (y cristiana) han de vencer son como un mantra machacón que muchas cintas de terror no se pueden quitar de encima. Un leitmotiv que la mayoría de las veces repercute en el ritmo de la película en cuestión, sobre todo porqué prefigura, en muchos casos, el final de la historia.

Vale la pena indicar que aún siendo una producción Raimi, el film posee un toque más actual que el ochentero de su última producción Arrástrame al infierno (2009). Por lo que respecta a su director, Ole Bornedal, se le reconoce una amplia experiencia en los géneros del thriller y el terror con títulos como El vigilante nocturno (1994), La sustituta (2007) o Deliver us of evil (2009).

Aún así, The possession, el origen del mal, es una buena oportunidad para aquellos a los que les guste pasar miedo en la butaca (avisados están de que es un miedo más realista) y disfruten con los estrenos del género de terror. Y por si el tema de las taquillas les interesa o les influye a la hora de ir a ver una película al cine, que sepan que el fin de semana pasado The possession fue número uno en el Box Office estadounidense, recaudando la friolera de 17.700.000 dólares (la película tuvo un coste de 14.000.000 de dólares), lo que parece asegurar una segunda parte, algo de lo que ya ha hablado el bueno de Raimi.

Título: The Possession (El Origen del Mal)
Dirección: Ole Bornedal
Reparto: Jeffrey Dean Morgan, Kyra Sedgwick, Madison Davenport, Natasha Calis, Grant Show y Matisyahu.
Guión: Juliet Snowden y Stiles White
Productores: Sam Raimi, Robert Tapert y J. R. Young
Director de fotografía: Dan Laustsen, D. F. F.
Diseño de vestuario: Carla Hetland
Música: Anton Sanko
Género: Terror
Nacionalidad: USA
Fecha de Estreno: 7 de Septiembre de 2012

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Novedad editorial: Calle de los olvidados, de Stefanie Kremse, ed. Edhasa.

La editorial Edhasa presenta Calle de los olvidados, la nueva novela de la alemana Stefanie Kremse, que nos sumerge en una arrebatadora trama policíaca para ofrecernos un espectacular retrato de la Barcelona de nuestros días en el que predominan la profundidad de campo y el claroscuro de género.

Anna Silber, periodista profesional y detective ocasional, llega por primera vez a Barcelona con el objetivo de escribir una guía de viajes alternativa de la ciudad. Sin embargo, esta hija de un alemán y de una catalana recientemente fallecidos alberga también la esperanza de hallar algunas piezas de su pasado que la ayuden a construir y afirmar su identidad, para superar de este modo una amarga crisis personal.

La ciudad donde aterriza en nada se parece a los tópicos que muestran las postales, y no tarda en descubrir que los habitantes del barrio en que se aloja viven atemorizados por lo que parece un asesino en serie. Al tiempo que es arrastrada por la vorágine de una vida cultural desenfrenada, Anna empieza a verse envuelta en una estremecedora trama en la que la especulación inmobiliaria, las mafias de Europa del Este y una serie de enigmáticos ritos parecen establecer extrañas vinculaciones.

Una novela en la mejor tradición de la novela negra barcelonesa de González Ledesma y Vázquez Montalbán.

Stefanie Kremser, nacida en 1967 en Alemania, creció con su familia germánico-boliviana en la ciudad de Sao Paulo, en Brasil. A los veinte años se trasladó a Múnich, donde cursó estudios de cinematografía documental en la Escuela de Cine y Televisión. Es autora de varios guiones para el cine y la televisión, y su primera novela, Postal de Copacabana, se publicó en la prestigiosa editorial alemana Piper. Actualmente reside en Barcelona, escenario de Calle de los olvidados.

Título: Calle de los olvidados
Autora: Stefanie Kremser
Editorial: Edhasa
Sello: Polar
Formato: Rústica c/solapas / 14.5 x 22.5 cm
Traducción: Isabel Romero Reche
ISBN: 978-84-350-1076-4
Precio: 18 €

Más información:
Web oficial de la autora: http://www.stefaniekremser.de

Crítica teatral: Records a Broadway, en el Versus Teatre.


No descubro la fórmula de la Coca-cola si les digo que si existe en el mundo una calle conocida por la magia de sus teatros y por la categoría de sus espectáculos musicales, esta no es otra que Broadway, la neoyorquina avenida donde nació y se desarrolló el espectáculo musical moderno. Broadway se ha convertido en un referente, en un tópico que hace volar nuestra imaginación hacia los grandes teatros, con esplendorosas escenografías y magníficas coreografías en los cuales los sueños y los deseos se hacen realidad, acompañados de algunos de los temas musicales y de los nombres, ya sea de autores, de compositores, de cantantes o de actores, más reconocidos del mundo del entertainment y del show business.

Es en este patrimonio en el que se basa Records a Broadway, un espectáculo musical de pequeño formato que recorre la historia de la calle más famosa de Manhattan. La obra, producida por la compañía La Nota Teatre, nos propone un viaje por los grandes espectáculos musicales representados en Broadway, haciendo especial hincapié en las figuras que los crearon y en los grandes temas que nacieron en los escenarios que orillan la avenida.

El Versus Teatre nos presenta, pues, una mirada diferente al Broadway más espectacular que año tras año llega a los teatros barceloneses rodeado de formidables parafernalias técnicas y escénicas. Records a Broadway nos muestra, por el contrario, un lienzo escénico más intimista y más próximo. Será en un viejo bar donde sus cuatro actores, cantantes y músicos (Arnau Burdó, Marc Casanova, Antoni Font y Arnau Tordera) versionan los clásicos de Broadway, que podremos escuchar en catalán, de la mano de la traducción y arreglos de Arnau Tordera, Rosa Collell y Antoni Font.

Records de Broadway realiza de esta forma un repaso histórico, comenzando con la obra renovadora y sensual de Ziegfeld y pasando por los grandes nombres como Hammerstein, Sondheim, Bernstein o Lloyd Webber, hasta llegar a la magia de las versiones teatrales de las historias Disney, escritas por auténticos magos musicales como Howard Ashman, Tim Rice o Alan Menken. El recorrido incluye, entre otros, temas de Show Boat, Boscos endins, West Side Story, Sonrisas y lágrimas, Cantando bajo la lluvia, A Little Night Music, La Sirenita o La Bella y la Bestia. Si bien no escucharemos todos los temas en sus versiones completas sino adaptaciones de las mismas, agrupadas en algunos casos en medleys o suites, lo que hace posible que suenen a lo largo del espectáculo hasta 24 temas diferentes.

La propuesta musical de La Nota Teatre posee sus aciertos y sus fallos. Entre los primeros están las versiones de los temas interpretados, que demuestran un trabajo elegante y delicado que respeta la esencia de las canciones originales. Es una gozada escuchar las grandes melodías de Broadway en catalán, sobre todo cuando los arreglos son los adecuados. La interpretación y los números musicales también son buenos y nos muestran el grado de compenetración y el trabajo colectivo de la compañía. De ello son buena señal el magnífico medley que recoge tres de los temas de West Side Story (Maria, Somewhere y Something’s Coming) o algunas de las interpretaciones a coro. Seguramente el punto débil del espectáculo sea la presentación de los temas, realizada con un ritmo que recuerda demasiado las formas de un documental, lo que hace que el compás del espectáculo no sea todo lo ágil que debiera.

La escenografía, aunque un poco limitada, nos permite hacernos la idea de que estamos en un pequeño bar frecuentado por artistas vinculados al teatro, algunos autores y actores noveles y otros ya consagrados a los que le gusta recordar sus inicios. En este ambiente los cuatro intérpretes de la obra nos irán relatando la historia de Broadway. Un itinerario salpicado de los hits más teatrales. Un homenaje a una de las factorías de ilusión y de sueños (y de un sinnúmero de enamoramientos) poseedora de una de las denominaciones de origen más conocidas del mundo.

Un homenaje al que no pueden faltar todos aquellos que, de tanto en tanto, y normalmente a escondidas de los demás, tararean el I’m fell pretty de West Side Story, el Singing in the rain de Cantando bajo la lluvia o el Be our guest de La Bella y la Bestia, para acompañarse en su rutina diaria de los temas más famosos de Broadway, que seguro que les transportan a algunos de los momentos más felices y azucarados de su propia existencia.

«Records a Broadway» se representa en el Versus Teatre del 21 de agosto al 30 de septiembre de 2012.

Dirección escénica y teatral: Arnau Burdó, Marc Casanova, Antoni Font y Arnau Tordera
Actores: Arnau Burdó, Marc Casanova, Antoni Font y Arnau Tordera
Arreglos: Arnau Tordera
Traducción y adaptación de las canciones: Rosa Collell y Antoni Font
Dramaturgia: Marc Casanova y Antoni Font
Coreografía: Karina Amato
Escenografía: Pau Sánchez
Diseño de sonido: Arnau Burdó
Diseño de iluminación: Antoni Font
Producción: La Nota Teatre

Horarios: de martes a sábado a las 22:30 horas y domingos a las 21:00 horas.
Precio: 16 €.
Duración del espectáculo: 1 hora.
Idioma: catalán.

Novedad editorial: Maratón, de Andrea Frediani, ed. Algaida

Os presentamos una novedad en novela histórica del mes de junio de la editorial Algaida ambientada durante las Guerras Médicas, el gran conflicto militar que enfrentó a persas y griegos a principios del siglo V a.C. Una historia intensa y cautivadora sobre la guerra y el amor en la Atenas clásica amenazada por el Oriente dominado por los grandes soberanos persas.

480 a. C. La flota griega espera conocer el resultado de la batalla de las Termópilas. Esquilo, que presta servicio en una de las naves como hoplita, recibe la visita de una mujer misteriosa que le cuenta su versión de la batalla de Maratón, en la que el propio poeta había participado diez años antes. Los recuerdos de los dos interlocutores se cruzan para reconstruir una historia jamás contada sobre el primer enfrentamiento entre griegos y persas, y lo que ocurrió inmediatamente después, cuando los heraldos corrieron a Atenas para comunicar la victoria griega antes de que quienes apoyaban a los persas abrieran las puertas a los invasores. Maratón es la apremiante crónica de una batalla y de una carrera, los tres protagonistas ponen en juego su amistad y su propia vida para disputarse el amor de una mujer, pero también para descubrir los límites de su propia ambición.

Título: Maratón
Autor: Andrea Frediani
Editorial: Algaida
Colección: Algaida Literaria>Inter
Formato: Rústica Hilo / 15,5 x 23 cm.
Fecha de publicación: junio de 2012
Nº de páginas: 416
I.S.B.N.: 978-84-9877-792-5
Precio: 18 €

Novedad editorial: Burning. Madrid, de Alfred Crespo

En el año 1974, justo cuando la dictadura entraba en su agónica recta final, cuatro jóvenes del barrio madrileño de La Elipa unían sus fuerzas para imitar aquella música que retumbaba en sus cabezas, puro rock’n’roll, el sonido que una vez tras otra reproducía su tocadiscos, con Lou Reed, Chuck Berry, Deep Purple y los Rolling Stones entre sus preferidos, material que los muchachos conseguían tras burlar la censura del momento. Aquellos aprendices de rockers no lo sabían, pero acababan de fundar una de las bandas de rock más influyentes del país, y encontraron su nombre en el calor sofocante de su ciudad: así nacía Burning, pioneros en adaptar a su idioma los ritmos rockeros que tanto admiraban, y que Alfred Crespo retrata en Burning. Madrid (66 rpm), un libro que pretende recuperar el legado de la banda, mostrar su historia a las nuevas generaciones y dar respuesta a algunos de los interrogantes que han acompañado al grupo desde su fundación.

Burning en la década de los 70

¿Y quiénes eran aquellos cuatro aspirantes a estrellas del rock? Toño Martín, Pepe Risi, Johnny Cifuentes y Quique Pérez –convertidos en quinteto con la posterior entrada de Tito a la batería– cumplieron el sueño adolescente de subir a un escenario para interpretar un repertorio eminentemente rockero con influencias glam, relatos sinceros sobre la vida al límite, códigos de honor y amistades peligrosas, canciones nocturnas que homenajeaban las calles que les vieron crecer, aquellas que presenciaron sus primeros escarceos canallas y donde conocieron auténticos buscavidas solitarios, tipos duros que trataban de ocultar su romanticismo ante aquellas mujeres que ansiaban emociones fuertes. Muy pronto el público hizo suyos esos temas, y el tiempo los convirtió en auténticos himnos, como Jim Dinamita, Una noche sin ti, Las chicas del drugstore, Mueve tus caderas o ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?

El periodista Alfred Crespo, codirector de la revista Ruta 66, es el encargado de compilar toda la información en Burning. Madrid, una biografía oral que repasa la larga trayectoria del grupo, deteniéndose en los éxitos y sin eludir los fracasos. Nadie mejor que él para escribir su historia, ya que desde finales de los ochenta se convirtió en habitual compañero de aventuras de la banda; de esta manera Crespo se granjeó su confianza, y ahora recoge el testimonio de músicos, productores, amigos, y críticos para ofrecer una visión tan cruda como real de lo que significaba tener una banda de rock’n’roll en los setenta, opiniones completadas con las declaraciones y el material gráfico aportado por los miembros del grupo que aún siguen en activo.

Burning caminó siempre por el lado más salvaje de la vida sin miedo, y así se ganó una merecida fama de músicos conflictivos de la que hacían gala sin rubor alguno, siempre desafiantes. En la actualidad, de aquellos cuatro muchachos madrileños tan solo se mantiene en activo Johnny CifuentesQuique Pérez abandonó la formación en 1979, mientras que Toño Martín y Pepe Risi fallecieron en la década de los noventa–, encargado de mantener la leyenda de un grupo que, sin apenas proponérselo, convirtió su afición por el rock en toda una filosofía de vida, y que desde el pasado mes de julio tiene su merecido homenaje con la publicación de Burning. Madrid.

Título: Burning. Madrid
Autor: Alfred Crespo
Editorial: 66 rpm
Páginas: 207 páginas
Fecha de publicación: Julio 2012
ISBN: 9788493952440
Precio: 20,00 €

 

Carlo Rambaldi, un genio de los efectos especiales.


El pasados 10 de agosto moría a los 86 años de edad Carlo Rambaldi, uno de los grandes especialistas italianos en efectos especiales y creador de algunos de los seres de ciencia-ficción más famosos del cine, entre los que hallamos al gorila gigante de la versión de King Kong del año 1977; el terrorífico y sanguinario depredador de Alien, el octavo pasajero y, sobre todo, el alienígena amistoso de E.T. El extraterrestre, uno de las personajes cinematográficos más famosos de todos los tiempos.

Terror en el espacio (1965)

Rambaldi poseía formación como topógrafo y era pintor y escultor licenciado en la Accademia di Belle Arti di Bologna. Destacó pronto en la ingeniería y la animación electro-mecánica creando esculturas y marionetas animadas. Su primera colaboración con el cine fue la creación del dragón Fafner de 16 metros de altura para el film El Tesoro de los Nibelungos, dirigido por Giacomo Gentilomo en el año 1957. Esta colaboración le permitió trabajar en multitud de películas italianas de género, principalmente de terror, giallo (muy de moda en Italia en los años 60 y 70), aunque también colaboró en películas de aventuras, péplums o ciencia-ficción. Entre ellas cabe destacar Terror en el espacio (1965), dirigida por Mario Bava, en la miniserie L’Odissea (Franco Rossi, Piero Schivazappa y Mario Bava, 1968), Una lagartija con piel de mujer (1971) de Lucio Fulci, Bahía de sangre (Mario Bava, 1971) o Frankestein’80 (Mario Mancini, 1972).

Cabe destacar que su colaboración en el film de Fulci (Una lagartija con piel de mujer) le valió a este último un juicio, ya que fue acusado de maltrato y crueldad animal en relación a las escenas donde se mutilaba a un perro. Rambaldi tuvo que mostrar los ingenios y los efectos que había utilizado para rodar las escenas en cuestión para conseguir la absolución de Fulci, hecho que nos informa del realismo de su trabajo.

King Kong (1977)

En el año 1975 Rambaldi se encargo de los efectos especiales de Rojo oscuro de Dario Argento. Al año siguiente inició su «aventura» americana, que le haría ser conocido en todo el mundo, al participar como constructor-ingeniero del gorila gigante en King Kong de John Guillermin (producida por Dino De Laurentiis y la Paramount). Su trabajo en la creación y los movimientos del gran gorila y de su mano mecánica, que sostenía en una de sus más famosas escenas el cuerpo de Jessica Lange, le abrió las puertas a nuevas colaboraciones en las grandes producciones en Hollywood.

A King Kong le siguió en el año 1977 Encuentros en la tercera fase (Steven Spielberg), en la que Rambaldi diseñó los pacíficos alienígenas que llegaban a la tierra para contactar con los humanos y que aparecían al final del filme, acompañados de la música compuesta de John Williams, con una de sus melodías más reconocidas. Ese mismo año Rambaldi colaboró, también, en la película El desafío del búfalo blanco (J. Lee Thompson), en la que contribuyó a la hora de dar movimiento al gran búfalo protagonista.

Alien, el octavo pasajero (1979)

Ridley Scott y Hans Ruedi Giger recurrieron a la experiencia de Rambaldi para desarrollar el movimiento mecánico del alienígena sediento de cuerpos humanos en Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979) en el cual Rambaldi pondría todo su empeño en dar vida a una de las criaturas más terroríficas del cine, cuyo éxito propició tres secuelas más, dos precuelas (la primera de las cuales Prometheus se estrenó el pasado 3 de agosto) y tres derivados que enfrentan a aliens contra predators, y cuyo campo de batalla es la tierra (la tercera entrega de esta franquicia se espera para el año 2016). Todo un éxito de taquilla que ha perdurado a lo largo de los años.

Tras su participación en La mano (1981) y La posesión (1981), dos película de género, llegó el gran momento de Rambaldi cuando Spielberg satisfecho del resultado de su trabajo en el diseño de los aliens de Encuentros en la tercera fase, le fichó para la creación de un nuevo alienígena, esta vez tierno y pacífico, para E.T. el extraterrestre, (1982) uno de los films más reconocidos y estimados de todos los tiempos y uno de los más taquilleros de la historia del cine, hasta que fue desbancado de la primera posición en la recaudación mundial por el estreno en 1993 de Parque Jurásico, también del director Steven Spielberg.

E.T. el extraterrestre, (1982)

Después del éxito de E.T., Rambaldi colaboró con la segunda entrega de las aventuras de Conan (Conan el destructor, 1984), en la que dio vida y movimiento al monstruo/divinidad Dagoth con el que Conan debía enfrentarse para salvar la vida de la princesa Jehnna, sobrina de la malvada reina Taramis.

Ese mismo año Rambaldi diseñó también los gusanos de arena gigantescos que poblaban el planeta Arrakis en el film Dune (David Lynch), seguramente una de las producciones de ciencia-ficción más extrañas e incomprendidas de la historia.

Conan el destructor (1984)

Rambaldi se encargó posteriormente de los efectos especiales de films como Miedo azul (Daniel Attias, 1985), King Kong 2 (John Guillermin, 1986), La habitación del miedo (Armand Mastroianni, 1988) o Rage, furia primitiva (Vittorio Rambaldi, 1988).

Por su trayectoria profesional Rambaldi ganó tres oscars por sus trabajos en King Kong, Alien, el octavo pasajero y E.T. el extraterrestre.

Nos deja, pues, uno de los grandes del género, alejado de la memoria y el recuerdo de muchos, seguramente, porque su trabajo más artesanal y mecánico ha sido substituido en los últimos años por unos efectos especiales más informáticos y digitales, que potencian, evidentemente, su impacto sobre el espectador, pero que no poseen la magnificencia de aquellos efectos especiales más artesanales que dominaron la producción de las películas de los géneros de terror y ciencia-ficción de los años 80.

Carlo Rambaldi Requiescat in pace

Escripor por Jorge Pisa Sánchez

Novedad discográfica: Los Mambo Jambo, disco debut de Los Mambo Jambo

Siempre es bueno volver la vista atrás, fijar la mirada en el pasado para construir un presente luminoso y enérgico con espíritu añejo. Así piensan cuatro veteranos músicos de la escena barcelonesa, cuatro apasionados del Rock and Roll y el Rhythm’n’Blues que hace ya tres años unieron sus fuerzas en un proyecto instrumental, Los Mambo Jambo, una formación que pretende recuperar las raíces clásicas americanas para transformarlas en lo que ellos llaman “sonido jambófonico”, una mezcla perfecta del Rhythm’n’Blues más desenfadado, el Surf, el Swing y, por supuesto, el Rock and Roll que desde hace unas semanas está a la venta en forma de disco homónimo, Los Mambo Jambo (Buenritmo), nueve canciones que, advierten, puede “desencajar alguna que otra cadera”.

Los Mambo Jambo

Todo empezó el año 2009, cuando la Sala Apolo de Barcelona decidió iniciar sus espectáculos de burlesque bajo el nombre de “Taboo”. Sin embargo, para amenizar los diferentes números era preciso contar con una banda residente, y fue así como Dani Nel·lo, todo un veterano de la escena musical barcelonesa, se encargó de reclutar al resto del grupo: Mario Cobo (guitarra y piano), Ivan Kovacevic (contrabajo) y Anton Jarl (batería). De esta manera nació Los Mambo Jambo, un póker de experimentados músicos que, una vez al mes, tiene una cita ineludible en la sala del Poble Sec para dar su toque musical a los sugerentes shows.

Esas citas mensuales sirvieron para reafirmar la buena química entre ellos, cada edición necesitaba un repertorio especial, y eso fue clave para consolidar su propio sonido. Poco a poco sintieron la necesidad de tocar en otros locales de la ciudad, mostrar sus habilidades en los vigorosos directos que protagonizan, actuaciones bailables, cortas pero intensas, que no podían caer en saco roto, y de ahí surgió su primer LP, Los Mambo Jambo, nueve temas instrumentales caracterizados por su ritmo frenético, música sencilla y enérgica, siempre instrumental, canciones con títulos tan llamativos como La maldición de los rockers, La rubia de la curva, Hot guindillas o Flamin’hips, piezas con reminiscencias a la música de raíz de los años cincuenta que suenan como si fueran clásicos de la época.

Adictos a la adrenalina del directo, en las últimas semanas Los Mambo Jambo han presentado su disco de debut en diversas actuaciones, e incluso han protagonizado una mini-gira de once conciertos por Serbia. De vuelta a su país, Los Mambo Jambo ya han confirmado su presencia en el festival de Jazz de Arenys de Mar (24 de agosto) y en el Cafe Antxoki de Bilbao (25 de agosto), próximas citas que no deberían perderse aquellos seguidores del Rhythm’n’Blues y el Rock and Roll más auténtico.

Título: Los Mambo Jambo
Autor: Los Mambo Jambo
Discográfica: Buenritmo
Fecha de publicación: Julio 2012
Más información: www.facebook.com/MAMBO-JAMBO

Crítica tetral: Lulú, primera nit, en el Teatre Gaudí Barcelona.


A nadie se le escapa que es a estas alturas del año, en la época estival, cuando aquellos que permanecemos en la ciudad de Barcelona sufrimos las altas temperaturas y el bochorno de las tórridas tardes y noches de la ciudad. Un ambiente que el Teatre Gaudí Barcelona se ha obstinado en caldear con la programación en su cartelera de verano, de Lulú, primera nit, un espectáculo de danza escénica creado por la compañía Roberto G. Alonso y basado en la obra del dramaturgo alemán Frank Wedekind, en el que el deseo y la pasión sexual rezuman por todas partes.

El espectáculo deja a un lado todos los tabúes y prejuicios necesarios para mostrarnos cuatro cuerpos dominados por la pasión, por el sexo y por la fluidez erótica. Lulú nos aparece inicialmente como una joven falsamente inocente que no puede contener su deseo ante la visión la sexualidad masculina. La seducción, a través del cuerpo y de los movimientos, le forzará a introducirse en una vorágine de pasión y perversión ante la que no podrá ni querrá oponer resistencia.

Su necesidad de estimular y completar su sexualidad la llevará a iniciar una relación a tres bandas donde el sadismo, la brutalidad y el lesbianismo serán los caminos que le permitirán explorar sus deseos y pensamientos más íntimos, y será, también el señuelo que la conducirán a un final tenebroso en las desgarradoras manos de Jack el destripador.

La compañía Robertto G. Alonso nos propone un descenso a los infiernos (y creo que últimamente estoy utilizando demasiado esta frase…) para explorar nuestro interior más concupiscente y sensual, aquel que somos capaces de refrenar en la mayoría de las ocasiones, siguiendo las reglas y las normas establecidas por la sociedad. Una exploración basada en la contradicción, expresada en el uso de los blancos y los negros (¿inocencia y perversión?); en la interpretación de una coreografía donde los tabúes y la hipocresía dejan paso a la más íntima y voluptuosa expresión de los deseos y las necesidades sexuales y donde la música acaba de dar ese toque tenebroso y sensual que requiere el final del espectáculo y la conclusión de la trama narrada por Wedekind.

El Teatre Gaudí Barcelona se suma otro punto positivo al programar uno de los espectáculos más destacados de la trayectoria del coreógrafo Roberto G. AlonsoLulú, primera nit se estrenó en el año 2000 en el Festival Internacional de Teatre de Sitges y se ha ido representando desde entonces en diversas salas y teatros catalanes. Una coreografía que, como les decía, hará subir la temperatura tanto de la sala como de aquella que llevamos dentro. Una propuesta no apta, no obstante, para aquellos poseedores de una concepción cerrada y reglamentista de lo que ha de ser el comportamiento y las costumbres de los hombres (…y de las mujeres).

«Lulú, primera nit» se representa en el Teatre Gaudí Barcelona del 10 de agosto al 30 de septiembre de 2012.

Coreografía y Dirección: Roberto G. Alonso
Dirección escénica: Toni Vives
Intérpretes: Cristina Martí, Toni Luque, Beatriz Torralvo y Roberto G. Alonso
Escenografía: Paco Azorín
Diseño de sonido: Josep M. Portavella
Diseño de iluminación: Toni Murchland
Coproducción: Cia. Roberto G. Alonso y Teatre Bartrina
Compañía: Roberto G. Alonso

Horarios: viernes y sábados a las 22:30 horas y domingos a las 20:00 horas.
Precio: 18 €
Sala Grande

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

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