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Crítica teatro: El misántropo, en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida

El Festival de Mérida prosigue con su propuesta de teatro clásico en medio de las jornadas tórridas y aletargadas que nos acompañan este verano. Entre los días 13 y 17 del pasado mes de julio programó El misántropo, una adaptación de la obra de Menandro adaptada por Sus de la Cruz y Carol López y dirigida por esta última.

“Cnemón vive en el campo, defiende lo ecológico, lo sostenible y aboga por una vida austera. Este entorno rural se ve sacudido por la llegada de unos urbanitas con posibles que han construido un hotel ecológico que ofrece retiros espirituales para los acaudalados que necesitan desestresarse de la ciudad durante los fines de semana. Esto saca de quicio a nuestro protagonista que no tolera la invasión de su espacio, ni comparte la ideología impostada de estos personajes. Vive con él su hija, al que el autor ha bautizado como La Muchacha, quien ha crecido en ese recogimiento. Pero la chica está en edad de conocer otros mundos y anhela la diversión y los placeres que la ciudad puede ofrecerle. En esta versión de la obra de Menandro este personaje tomará las riendas de su devenir argumental”.

El misántropo, la nueva adaptación de la obra más completa que perdura del autor griego Menandro, es una comedia en la que Antigüedad y Modernidad se unen con el objetivo de analizar la evolución del comportamiento social a lo largo de la historia en relación, principalmente, a la situación de la mujer. El contexto bucólico y rural de las peripecias de Cnemón, contrario a todo lo artificial y esnob proveniente de la ciudad, permite a Carol López reflexionar sobre el papel de la mujer en la sociedad griega clásica. En la obra todos los personajes tienen nombre menos ella, a la que simplemente se hace referencia como muchacha. Este agravio y sus ansias de adquirir un nombre que la individualice como “persona”, harán que su personaje se vaya haciendo, poco a poco, con el protagonismo de la representación.

La propuesta de “género” de López acierta a la hora de adaptar uno de aquellos clásicos con raigambre en la Antigüedad griega. Primero por la elección de actores y actrices, entre los que destacan los roles principales, con un Jesús Castejón que interpreta al insociable Cnemón; Beatriz Carvajal, que da vida a la propietaria del hotel ecológico que tantos problemas causará en el entorno y Sóstratos (Alejandro Pau), su hijo. Entre ellos y sus circunstancias se irá imponiendo el personaje de “muchacha”, interpretado por María Ordóñez, que como ya he dicho, actualiza la reflexión escénica de Menandro para acercárnosla a la actualidad. En la obra también destaca la intensa interpretación de Ángel Ruiz, que da vida al dios Pan, el maestro de ceremonias de la representación y a uno de los ayudantes-gurú del hotel ecológico.

La adaptación de la obra ha sabido equiparar en el ámbito de la comedia, elementos de la obra original con otros más contemporáneos, que hacen, seguro, reforzar el sentido del humor de la propuesta. Varios elementos me han sorprendido de la adaptación. El primero la voluntad de salir del anonimato del personaje de muchacha, que seguro que ha hecho a más de uno reflexionar sobre la situación de la mujer en la antigua Grecia y, cómo no, en la actualidad. El segundo, el carácter musical de la obra en el que destaca, sin duda, el My way interpretado por Jesús Castejón. Y también la escena del accidente en el pozo relatada al estilo del cine mudo.

Y como no, el escenario, el teatro romano de Mérida, un espacio inmejorable para representar una obra de este tipo que ha recorrido la friolera de 25 siglos para llegar a las audiencias del siglo XXI.

El misántropo es una ocasión excelente para comprobar qué nos puede decir el pasado sobre nuestro mundo, una oportunidad que se podrá disfrutar del 11 de octubre al 4 de noviembre en el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa de Madrid. Ahora ya depende de vosotros…

“El misántropo” se representa en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida del 13 al 17 de julio de 2022.

Adaptación: Carol López y Xus de la Cruz
Dirección: Carol López
Reparto: Beatriz Carvajal, Jesús Castejón, María Ordóñez, Alejandro Pau, Ángel Ruiz, Carlos Troya
Diseño de escenografía: Alessio Meloni (AAPEE)
Diseño de vestuario: Pier Paolo Alvaro
Diseño de iluminación: Felipe Ramos (AAI)
Composición musical: Dani Peña
Producción: Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y LAZONA

Horarios y precios Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa (Madrid): Web centro
Idioma:
castellano
NOTA CULTURALIA: 7,5
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Jorge Pisa

Crítica teatro: Paso a paso en el Teatre Apolo

Si hay algún concepto o idea que hoy en día está valorada, no es otra que el empoderamiento personal, en el que todos y todas podemos vernos representados de alguna forma. La sociedad lleva siglos estableciendo a cada persona que podía y que no se podía hacer y cuáles eran sus límites. El siglo XXI ha llegado con la voluntad de acabar con todos esos límites impuestos y autoimpuestos. Y como no, el teatro se ve obligado, también, a aportar su grano de arena. Un ejemplo de ello lo tenemos en Paso a paso, obra estrenada el pasado 1 de julio y que narra la voluntad de tres amigas de llevar a cabo un recuerdo-homenaje a una amiga fallecida recientemente.

«Paula, Sofía y Mónica son tres amigas que deciden realizar una excursión de 2 días con el fin de ascender una montaña en memoria de su fallecida amiga Rebeca. Cada una de ellas lleva un mensaje inscrito en una piedra con el objetivo de depositarla en la cima a modo de recuerdo y último adiós. Pero tienen que llegar allí primero. Y la ascensión será tan divertida, desafiante e inesperada como la vida misma».

Paso a paso es una obra de amistad y de reconciliación que se basa en la realidad de la vida y de las relaciones personales para hacer un viaje a través de la amistad y la pérdida. Acompañaremos a Paula, Sofía y Mónica (…y a Rebeca) en una ascensión en la que conoceremos a las protagonistas, las claves de las relaciones establecidas entre ellas y podremos examinar los logros y los miedos que todas ellas, y todos nosotros y nosotras, llevamos sobre nuestra espaladas. De ahí que sea clave la interacción de las protagonistas, que nos permitirá conocer la voluntad de la propuesta.

El texto está organizado en las diversas fases de la ascensión en las que iremos conociendo, poco a poco, la personalidad de las tres amigas y sus circunstancias actuales, una boda inminente, la soledad, el paso de los años, la muerte de una amiga y lo que ello representa…

El texto de Peter Quilter está cargado de sustancia, aquella que sustenta lo burlesco, lo cómico y lo triste que nutre la vida. Pero a la obra le falta algo de punch, esa energía que hace que los diálogos y las situaciones sean más creíbles e impactantes y permite que la interpretación de las actrices sea percibida en su potencial por el espectador.

María Lanau, Resu Belmonte y Eva Barceló están bien en sus papeles respectivos, cada uno mostrándonos un perfil diferente de mujer, desde la conquistahombres, pasando por la más formal y esforzada, a la más pasiva y retraída. Si bien no llegan a tocar la fibra en una comedia, o mejor dicho, tragicomedia, que pretende llevar al espectador a ciertas profundidades del alma. Algo que no consigue del todo la dirección de Esteve Ferrer.

Aún así, Paso a paso se merece una oportunidad, sobre todo por parte de aquellos y aquellas a los que les interese indagar de qué están hechas las fibras de la amistad, aquellas que subsisten a lo largo del tiempo, y que nos llevan de la mano a lugares, como la cima de una montaña, donde nunca habríamos pensado que queríamos llegar.

«Paso a paso» se representa en el Teatre Apolo del 1 de julio al 21 de agosto de 2022.

Dirección: Esteve Ferrer
Autoría: Peter Quilter
Reparto: María Lanau, Resu Belmonte y Eva Barceló
Traducción: Helena Salaberria
Iluminación: Juanjo Llorens
Escenografía: Mercé Lucchetti
Iluminación: Juanjo Llorens
Producción: Smedia y Veniu

Horarios: de martes a viernes a las 20:00 horas, sábados y domingos a las 19:00 horas
Precio: Web Teatre Apolo
Idioma: castellano
Duración: 90 minutos aprox.
NOTA CULTURALIA: 6
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Jorge Pisa

Crítica teatro: Paraíso perdido, en el Teatre Grec

Llega el final del Festival Grec y con él una de sus cargas de profundidad con Paraíso perdido, obra que adapta y actualiza el poema épico de John Milton con dramaturgia de Helena Tornero y dirección de Andrés Lima, con un reparto que incluye a Pere Arquillué, Cristina Plazas, Lucía Juárez, Rubén de Eguia, Elena Tarrats y Laura Font.

“El poema épico publicado por John Milton en 1667 cuenta la tragedia de la caída del hombre, pero también narra la caída de Satán. Reivindicado por los románticos como el verdadero héroe, el Satán de Milton simboliza el rebelde que se subleva ante la tiranía del cielo. Porque antes de la caída del hombre está la historia del ángel caído. La historia de una rebelión fracasada y sus consecuencias, que condicionarán el destino del hombre y de la mujer”.

Paraíso perdido nos propone una relectura actualizada del poema de Milton en el que la naturaleza del bien, y por tanto del mal, está muy presente, al igual que la condición de la relación entre hombre y mujer o la ficción rebelde del teatro.

La obra sigue el relato del poema original, mostrándonos la caída de Satanás y sus compañeros rebeldes al infierno por obra de Dios, y las artimañas que a partir de ahí el mal llevará a cabo con el objetivo de acabar con el Paraíso que Dios ha creado para el hombre y la mujer. Un realto que sirve, además, para varias reflexiones que los autores ponen al alcance del público.

La primera y más esencial es el origen del bien y del mal y del poder. Dónde reside la clave para entender la evolución de la humanidad y de sus acciones, tanto particulares como en colectividad. ¿Es la propia creación la fuente de todo bien y por tanto, de todo mal? ¿Es por tanto, todo responsabilidad de Dios?

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La segunda reflexión que aparece en la obra es sobre el teatro y el actor (léase también, la actriz). El artificio que supone la ficción del teatro y su pretendida voluntad de provocar y hacer ver a los demás la realidad del momento con todo lo que ella comporta.

Por último, la relación entre el hombre (Adán) y su costilla (Eva), y las consecuencias que la dominación de la mujer por el hombre han comportado y comportan incluso en la actualidad. Como veis, unas reflexiones de calado que emergen acertadamente del texto de Milton.

La dirección y la puesta en escena están muy logradas. Tornero y Lima han sabido crear un ambiente escénico perfectamente adecuado al mito que nos narran, con momentos de gran belleza, como la presentación de Culpa y Muerte (Elena Tarrats y Laura Font) repleta de cánticos y sincronías que crean un espacio fuertemente onírico; la aparición de Adán y Eva y su evolución física o el alegato feminista de Eva al morder la manzana y conocer la realidad de su situación.

La interpretaciones también están muy pulidas, algo necesario en la adaptación de la obra de la que se trata. El duelo verbal y espiritual entre Dios (Arquillué) y Satanás (Plazas) mantiene la grandiosidad de los versos de Milton y, en algunos momentos, la ferocidad de una reflexión más actual. A ellos les acompañan Lucía Juárez y Rubén de Eguia, que interpretan en un plano secundario a Eva y Adán. Todo ello envuelto en un juego de luces y sonidos y en un conjunto de videopantallas que proveen a la obra de ese toque onírico y abisal que necesita la representación.

No queda otra, pues, que ver Paraíso perdido, por la calidad de la propuesta y por las reflexiones antiguas y modernas a las que no remite, no sin tener en cuenta que los mitos religiosos no hacen otra cosa que hablar sobre nosotros y nosotras mismas y sobre lo bueno y lo malo que hace que seamos humanos, como el buen teatro.

«Paraíso perdido» se representa en el Teatre Grec del 26 al 27 de julio de 2022.

Autoría: Helena Tornero (basado en el poema épico El Paraíso perdido de John Milton)
Dramaturgia: Helena Tornero, Andrés Lima
Dirección: Andrés Lima
Interpretación: Pere Arquillué, Cristina Plazas, Lucía Juárez, Rubén de Eguia, Elena Tarrats, Laura Font
Escenografía y vestuario: Beatriz San Juan
Iluminación: Valentín Álvarez (AAI)
Música original y espacio sonoro: Jaume Manresa
Caracterización: Cécile Kretschmar

Duración: 90 min
Idioma: Castellano
NOTA CULTURALIA: 8,5
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Jorge Pisa

Crítica teatro: Immunitat, en La Villarroel

Como no podría ser de otra forma ya que forma parte de su ADN, el teatro se atreve, con Immunitat, a analizar las experiencias que todos y todas hemos vivido durante estos dos últimos años afectados por la pandemia, resultando un ejercicio de crítica y provocación escrito y dirigido por Jordi Casanovas e interpretado por Òscar Muñoz, Mercè Pons, Javier Beltrán, Vicenta Ndongo, Ann Perelló  y Borja Espinosa.

“Seis personas son convocadas para participar en un muestreo demográfico.  Se busca mejorar la gestión política en el caso de la llegada de futuras crisis. Estas personas son reunidas en una sala, les han asignado una cifra y les han dado una cajita con dos pulsadores: uno verde y otro rojo. La inteligencia artificial les preguntará cómo quieren actuar en cada uno de los casos que se les plantee y estas personas deberán votar si están a favor o si están en contra. Aparentemente muy sencillo. Aparentemente muy fácil de resolver. Pero hay un problema. Todas las decisiones se deberán tomar por unanimidad. Todos han de votar lo mismo”.

Casanovas nos vuelve a poner en situación con un tipo de obra que le gusta especialmente, en la que la tensión entre los protagonistas irá creciendo a medida que la representación progresa. Y es que la pandemia y su gestión han generado conflictos entre instituciones y personas y entre los ciudadanos mismos, elemento este que nutre la dramaturgia de la obra.

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Seis personas desconocidas (en verdad seis números) que participan en un muestreo demográfico, en el que una inteligencia artificial les va a hacer una serie de preguntas mientras los participantes estarán encerrados en una habitación sin poder salir de ella. De lo insólito de algunas de las preguntas y de la interacción entre los diversos personajes se irá generando una tensión creciente.

La obra analiza muy apropiadamente y con un estilo de thriller o intriga cómo vivimos todos y cada uno de nosotros esos días, aún no tan lejanos, de confinamientos, restricciones, sacrificios y muerte. ¿Cómo nos comportamos durante los días más duros de la pandemia? ¿Fuimos conscientes del sacrificio de los demás? ¿Seguimos las normas dictadas por las autoridades? ¿Cómo gestionaron la crisis nuestros y nuestras políticas? ¿Y las autoridades médicas? Y si me apuráis, ¿Qué es la democracia o qué uso hacemos de ella?

Todo esto irá generando un in crescendo de tensión entre los personajes que irá llevando a la obra por unos derroteros cada vez más insoportables, lo que nos permitirá finalmente descubrir quienes son los participantes del experimentos demoscópico y por qué están allí.

Casanovas acierta de nuevo con una propuesta que suma intriga, dramatismo y responsabilidad social y que nos permite reflexionar sobre la pandemia, su gestión y en cómo nos comportamos nosotros mismos durante la crisis epidémica provocada por la Covid-19. El texto de Casanovas es sólido y directo y crea una serie de situaciones incómodas a veces pero creíbles y que rozarán, estoy seguro, la sensibilidad de los y las espectadoras asistentes.

La propuesta también acierta en el casting de actores y actrices. Todos y todas tienen su momento, sobre todo cuando cada uno de ellos y ellas irán descubriendo sus identidades, componiendo una actuación coral a veces muy tensa, en un espacio escénico, esto es, la sala en la que se reúnen los participantes en la consulta, que nos traslada a un género de ciencia ficción.

Por todo ello, hemos de felicitar a Casanovas y a La Villarroel por atreverse a plantear una propuesta actual, provocativa y polémica por lo a flor de piel de las reflexiones y los hechos que trata la obra, que han marcado y marcarán, sin duda, la vida de todos y de todas.

«immunitat» se representa en La Villarroel del 2 de julio al 7 de agosto de 2022.

Autoría y dirección: Jordi Casanovas
Reparto: Òscar Muñoz, Mercè Pons, Javier Beltrán, Vicenta Ndongo, Ann Perelló , Borja Espinosa, Carla Tovias
Escenografía: Albert Pascual, Carles Piera
Iluminación: Sylvia Kuchinov 
Sonido: Enric Viñeta
Caracterización: Anna Rosillo
Vestuario: Albert Pascual, Goretti
Producción: La Villarroel Produccions y Grec 2022 – Festival de Barcelona

Horario y precios: Web La Villarroel
Duración: 90 minutos
Idioma: Catalán
HOTA CULTURALIA: 8
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Jorge Pisa

Crítica teatro: Minerva, en el Festival internacional de teatro clásico de Mérida

Este año el 68 Festival internacional de teatro clásico de Mérida ha llegado con una aguda visión de género. A la muchacha en busca de nombre de El Misántropo, se le suma, a partir del 20 de julio Minerva, obra escrita por Assumpta Serna y Scott Cleverdon e interpretada por ella misma, Fermín Núñez, Francesc Albiol, Sara Jiménez y Vero Parreño.

«Minerva es la historia de una familia de clase alta en una de las épocas más turbulentas y apasionantes de la historia romana. El siglo I d.C. La figura central es Minerva, una mujer de espíritu indomable y profunda perspicacia, que es fiel a su nombre de la Diosa de la sabiduría».

Nos enfrentamos, pues, a una saga familiar en la que Minerva (Assumpta Serna) es su soporte principal. Una dama romana que aunque con una infancia vivida con tintes trágicos, ha sabido crear una familia junto al arquitecto imperial Celer (Francesc Albiol), encontrando, además, su sitio en una sociedad profundamente tradicional y machista. Aunque los problemas harán pronto acto de presencia.

Como os comentaba, Minerva es un alegato, algo anacrónico históricamente hablando, al empoderamiento femenino en época romana. La representación nos muestra la vida de una familia romana de clase alta y los sinsabores y problemas a los que se ha enfrentar: lo inestable de la vida política del momento; las ansias de libertad de la joven Gaia (Sara Jiménez); las consecuencias del trabajo obsesivo del pater familias Celer; la persecución de los cristianos… De esta forma la propuesta nos traslada a una Roma más cotidiana, en la que seremos testigos de los aciertos y los errores de los miembros de la familia en una época política y socialmente complicada.

Por desgracia el ritmo de la obra no es el más adecuado para una propuesta de una duración de 2 horas, en las que la intensidad decae en algunos momentos y, a veces, la trabazón entre unas escenas y otras se hace embrollada. La dirección no ha sabido engarzar los diversos elementos de la propuesta para hacerla más convincente tanto en su desarrollo como en su contexto. Si bien ha trasladado al texto realidades muy actuales como el feminimo, el aborto, la eutanasia…

Merecen, eso sí, destacarse dos elementos. La obra hace referencias constantes a Hispania, aunque la acción está ambientada en la ciudad de Roma, y a través de la historia de Gaia, joven escritora, al teatro de Mérida con, incluso, toques de veracidad histórica al hacer referencia a las molestias que la actividad del cercano anfiteatro podía provocar al desarrollo de la representación teatral. Asimismo, la escena del emperador Domiciano y la «prueba de la cicuta» destaca por su crueldad y por la negativa imagen del emperador (para variar), si bien reflexiona sobre la soledad y la inclemencia del poder, en este caso el poder absoluto.

Las interpretaciones, en general, están al nivel esperado, destacado entre ellas las de la propia Assumpta Serna, que destaca por su delicadeza y la de Fermín Núñez que interpreta a Polux, el amigo y protector de la familia.

No podemos acabar la crítica de la obra sin hacer referencia al contexto arqueológico de la representación. Y es que el teatro romano de Mérida es un lujo en relación a la historia, no por otra hace dos mil años ya se representaban obras de teatro en él, como a nivel estético, aunque la comodidad de sus asientos, sea dicho, no es la ideal. Si bien todo se perdona para con un festival que reivindica lo moderno de lo antiguo, y el teatro como una forma de reflexión histórica, social y muy, pero que muy, actual.

«Minerva» se representa en el Festival internacional de teatro clásico de Mérida del 20 al 24 de julio de 2022.

Autores: Assumpta Serna y Scott Cleverdon
Productor: Fermín Núñez
Director: Scott Cleverdon
Reparto: Assumpta Serna, Fermín Núñez, Francesc Albiol, Sara Jiménez, Vero Parreño, Francis J. Quirós, Juan Carlos Castillejo, Carlos Ceña, Arturo Núñez, Robert Giordano, Carmen Adsuara
Producción: Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Samarkanda Teatro

Horarios y precios: Web del Festival
Duración: 2 horas
Idioma: castellano

Crítica teatro: El burlador de Sevilla (Festival Grec)

El Festival Grec comenzó su singladura teatral y cultural el pasado miércoles 29 de junio y nos acompañará en estas calurosas jornadas estivales hasta el domingo 31 de julio. Y la primera obra que reseñamos de esta edición es El burlador de Sevilla, obra en la que Xavier Albertí ha dirigido a la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

Es esta una propuesta que se propone actualizar el texto de Tirso de Molina que creó uno de los mitos literarios españoles más universales, el Don Juan Tenorio. Un delicado texto que juega deliciosamente con el idioma y con la rima y que es un deleite para los oídos, una joya literaria en sí misma, aunque difícil de adaptar a los tiempos actuales.

Pero a la propuesta de Albertí le falla algo. No sé si es el ritmo, si es la declamación, la interpretación en sí misma, o lo pretérito que pueden parecer los personajes y los roles de la obra, sobre todo el de Don Juan Tenorio, muy alejado de lo políticamente correcto en la actualidad.

Puede también que sea un poco la suma de todo ello, pero a la propuesta escénica le falta el gancho que atraiga o mantenga la constante atención del espectador durante la representación de la obra. A ello no ayuda la interpretación del actor principal, Mikel Arostegui, que resulta poco convincente y que lastra el esfuerzo interpretativo del resto de la compañía, a la que Albertí no ha conseguido insuflar del todo el ánima necesaria. Pocos momentos resultan, así, intensos, a excepción del monólogo interpretado por las mujeres afectadas por la flema sexual de un Don Juan Tenorio inexpresivo e insensible ante las consecuencias de sus actos.

La escenografía tampoco ayuda a la comprensión de la adaptación, presidiendo en medio del escenario una gran estructura rectangular que hace las veces de mesa, tálamo, sepultura e, incluso, de rostra para las recriminaciones femeninas, pero que no ayuda a la representación.

Albertí ha intentado dar una nueva forma algo más moderna, que no mucho, a un clásico del Siglo de Oro, pero, por desgracia no parece haber alcanzado el acierto de su intento anterior con la versión de El gran mercado del mundo de Calderón de la Barca, estrenada en el TNC en el año 2019.

Aún así, El burlador de Sevilla nos permite deleitarnos del fino uso de la lengua que Tirso de Molina fraguó en sus obras, que representa un valor quasi-arqueológico literaria y teatralmente y que vale la pena disfrutar por su excelencia y por la fina ironía que acompaña a las palabras tejidas por el autor.

Y respecto al personaje, que más decir, ya que las gestas amorosas de Don Juan Tenorio se precipitan, en la actualidad, hacia el abismo del comportamiento machista y tóxico, algo que desnaturaliza la recepción de la obra y nos hace pensar en cómo ha cambiado nuestra sociedad al respecto… aunque Gira, il mondo gira…

«El burlador de Sevilla» se representa en el Teatre Grec del 3 al 4 de julio de 2022.

Versión y dirección: Xavier Albertí
Dramaturgia: Albert Arribas
Interpretación: Jonás Alonso, Miguel Ángel Amor, Cristina Arias, Mikel Arostegui Tolivar, Rafa Castejón, Antonio Comas, Alba Enríquez, Lara Grube, Álvaro de Juan, Arturo Querejeta, Isabel Rodes, David Soto Giganto, Jorge Varandela
Escenografía: Max Glaenzel
Iluminación: Juan Gómez-Cornejo
Vestuario: Marian García Milla
Espacio sonoro: Mariano García

NOTA CULTURALIA: 6,5
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Jorge Pisa

Crítica teatro: Company, en el teatro Apolo

Un musical de Broadway siempre es un musical de Broadway, y cuando uno de sus artífices es Stephen Sondheim, lo es aún más. Y por suerte el pasado mes de mayo Company llegó al teatro Apolo de Barcelona de la mano del Soho CaixaBank de Antonio Banderas.

«¿Es mejor vivir soltero o en compañía? Esta es la pregunta que se hace Bobby el día de su cumpleaños, mientras sus mejores amigos le preparan una fiesta sorpresa que no lo es tanto. Bobby siempre ha sido un soltero de oro y no le faltan oportunidades para casarse, pero hasta ahora no se ha atrevido a dar el paso definitivo. ¿Acaso es demasiado tarde? ¿Existe un tiempo límite para encontrar la felicidad? A lo largo de una serie de encuentros cómicos y melancólicos con las parejas que le rodean en su ámbito más cercano y con las tres mujeres con las que suele salir, Bobby reflexionará sobre los pros y los contras de asentar una relación».

Company es un musical completo en el que no falta de nada. La música de Sondheim, el libreto de George Furth y el protagonismo, sí también, de la ciudad de Nueva York y sus residentes. Así, la obra se centra en la reflexión de Bobby que ha cumplido los 35 años, un logro que le hará replantearse que ha hecho con su vida: soltero y sin una relación estable cuando la mayoría de sus amigos, si no todos, tiene pareja y han creado familias más o menos funcionales. Así, pues, Bobby iniciará una introspección vital en la que las relaciones que ha establecido a lo largo de la vida estarán muy presentes: parejas rotas, parejas bien avenidas, parejas en la que la necesidad pesa más que el amor… De esta forma, Company analiza la vida amorosa de los neoyorkinos de la década de los 70, evidenciado como la realidad de la pareja había evolucionado en esa época.

Banderas, el director del espectáculo, vuelve a acertar con la versión de la obra, en una representación muy coral en las que las interpretaciones, las voces, y la dirección musical están muy afinadas. El malagueño sabe muy bien que es lo que quiere hacer y como lo debe de hacer, a la hora de decidir que proyectos dirige y al materializarlos sobre el escenario. El reparto es amplio, en el que cada uno de los actores y de las actrices han sido apropiadamente escogidos para la ocasión. Entre ellos destaca Roger Berruezo que interpreta a Bobby y sus vicisitudes vitales. Pero en esta ocasión su protagonismo queda relegado por la actuación del resto del reparto, que da el do de pecho en sus actuaciones, con una orquesta también bien afinada.

El escenario nos muestra una azotea de la Gran Manzana que como arte de magia se puede transformar en cualquier otro espacio de toque neoyorquino, y que se adapta para ello a la perfección.

La única pega es, tal vez, su larga duración, 180 minutos, si bien la magia musical sondhemiana convierte el escenario en un caleidoscopio de luz, de música y de color que nos permite disfrutar de Nueva York y de sus criaturas y de las extrañas relaciones que establecen los unos con los otros. Una nueva oportunidad para comprobar la estrella de Banderas y para disfrutar con un musical a lo grande, que nos hará disfrutar también a lo grande.

«Company» se representa en el teatre Apolo del 2 de mayo al 12 de junio de 2022.

Autores: Stephen Sondheim, George Furth
Libreto: George Furth
Dirección: Antonio Banderas
Reparto: María Adamuz, Carmen Barrantes, Roger Berruezo, Albert Bolea, Lorena Calero, Lydia Fairén,Robert González, Dulcinea Juárez, Silvia Luchetti, Anna Moliner, Julia Möller, Paco Morales, Marta Ribera, Carlos Seguí, Rubén Yuste, Nando González, Beatriz Mur, Mariola Peña, Ángel Saavedra
Traducción: Roser Batalla
Adaptación: Ignacio García May
Dirección musical: Arturo Díez-Boscovich
Escenografía: Alejandro Andújar, Alejandra González
Iluminación: Juan Gómez-Cornejo, Carlos Torrijos
Sonido: Roc Mateu
Caracterización: Sandra Lara
Vestuario: Antonio Belart, Maria Maraver
Coreografía: Borja Rueda
Producción: Teatro del Soho CaixaBank

Horarios y precios: Web Teatre Apolo
Duración: 170 minutos
Idioma: Castellano
NOTA CULTURALIA: 8,5

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Jorge Pisa

Crítica teatro: Ser o no ser, en el teatro La Latina

El pasado 17 de marzo el teatro La Latina estrenó Ser o no ser, una comedia que trata sobre el nazismo y en la que Hitler es uno de sus personajes. Una obra, por cierto, creada para el cine por Ernst Lubitsch y Edwin Justus Mayer en el año 1942 y versionada en el año 1983 por Mel Brooks, algo que ya de por sí nos puede dar una idea del tipo de obra a la que nos referimos.

«Varsovia, agosto de 1939. La Compañía teatral del matrimonio Tura se instala en un teatro para ensayar ¡Gestapo!, un obra que satiriza la amenaza mundial que suponen Hitler y el nazismo. A la vez, representan Hamlet, cuyo verso “ser o no ser” será la clave de un affaire extraconyugal. Pero los problemas se les multiplicarán tras la invasión alemana de Polonia. Los actores de la Compañía tendrán que ingeniar una doble trama teatral, de guardarropía y suplantación, para desactivar la entrega de un documento a las autoridades nazis que puede acabar con la Resistencia y para huir de Polonia a Inglaterra».

Echanove se atreve con una comedia en la que el auge del nazismo y los inicios de la Segunda Guerra Mundial están muy presentes y en donde los equívocos y las situaciones comprometidas son la clave de la trama. De esta forma veremos como lo grave de la situación política y militar de Europa a finales de los años 30 del siglo pasado se entremezcla con la actividad de la resistencia polaca y con los líos de faldas propios de la compañía de teatro Tura, un mix este que, evidentemente, generará la comicidad de la propuesta.

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Ser o no ser se basa, así, en el humor dentro de lo trágico, de una compañía de teatro que intenta sobrevivir en una situación muy complicada, con la intención de abandonar lo antes posible el país. El humor, así, está servido, y la comedia no dejará de ser un in crescendo de acciones y reacciones que pondrán constantemente en peligro a todos los miembros de la compañía.

Hasta aquí, la trama, todo está bien. La contrariedad comienza con el reparto. No vamos a poner en duda el saber hacer de Echanove, que da vida a Joseph Tura, el personaje principal de la representación, pero la vis cómica del actor no es, seguramente, la más adecuda para una comedia de enredos de este tipo. Este hecho provoca que la propuesta quede tocada. A lo que se suma una adaptación y una escenografía que dificultan al espectador seguir la acción, sobre todo en la consumación final de la trama. El resultado, así, queda afectado escénicamente, aunque en parte es compensado por la pericia y el buen hacer del resto de la compañía, que consigue elevar, ahora sí, el tono humorístico de la obra.

Ser o no ser es una propuesta que gustará, no lo dudo, pero que no acaba de explotar todas las posibilidades de una comedia que tanto Lubitsch como Brooks consiguieron plasmar en todas sus posibilidades. Y es también una oportunidad para confirmar que el humor puede con todo, incluso al adentrarse en una época y en un contexto, el del nazismo, y salirse airoso del intento.

«Ser o no ser» se representa en el teatro La Latina de Madrid desde el 17 de marzo de 2022.

Autoría: Ernst Lubitsch y Edwin Justus Mayer
Director: Juan Echanove
Adaptación: Bernardo Sánchez
Reparto: Juan Echanove, Lucía Quintana, Ángel Burgos, Gabriel Garbisu, David Pinilla, Eugenio Villota, Nicolás Illoro
Diseño de escena y vestuario: Ana Garay
Diseño de iluminación: Carlos Torrijos
Técnico de sonido y video: Natalia Moreno
Vestuario: Peris Costumes
Maquillaje y peluquería: Chema Noci
Música: Jose Recacha

Horarios: Miércoles a viernes a las 20:00h; Sábados a las 18:00h y 21:00h y Domingos y festivos a las 19:00h
Precios:
Platea: de 24,00€ a 28,00€
Club: de 20,00€ a 24,00€
Anfiteatro: de 17,00€ a 20,00€
Precios reducidos los miércoles

Duración: 100 minutos
Idioma: castellano
NOTA CULTURALIA: 7
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Jorge Pisa

Crítica teatro: A Chorus Line, en el teatro Tívoli

Regresa al Tívoli de Barcelona A Chorus Line, el musical creado por James Kirkwood y Nicholas Dante con música de Marvin Hamlisch y dirigido, en esta ocasión, por Antonio Banderas, que nos muestra los entresijos del mundo del espectáculo.

A Chorus Line es uno de aquellos grandes musicales que han cosechado un gran éxito desde el día de su estreno en el año 1975. Un musical made in Broadway que habla del espectáculo, y más concretamente de las vidas de los que se dedican al teatro, de los que forman la línea del coro.

Una propuesta, la de Banderas, esplendida desde cualquier punto de vista. Hacía tiempo que no veía un espectáculo tan completo como A Chorus Line. El musical tiene todo lo que ha que tener un buen musical. No hace falta que hable de la trama: un grupo de aspirantes a coristas en medio de una audición en un teatro de Broadway. El director quiere tomar la mejor de las decisiones, quiere conocer a las personas y las vidas que hay detrás de cada uno de ellos y de ellas. De esta forma conoceremos las experiencias y los dramas vitales que han llevado a los aspirantes hasta el teatro.

La representación nos sitúa de pleno en la prueba de selección, donde Zach (en esta ocasión Manuel Bandera), el director, se esfuerza por hacer el mejor casting entre los aspirantes, de ahí que los ensayos sean agotadores y que Bandera entre y salga de escena constantemente.

Así, pues, A Chorus Line nos permite enfocar el interés del público en la realidad y los sueños, a veces truncados, que hay detrás de las grandes producciones teatrales, y que normalmente quedan ocultos tras las bambalinas.

Para ello la producción de la obra, Soho CaixaBank, ha llevado a cabo un casting minucioso, ya que los actores de la versión española del musical no solo han de bailar y cantar bien, sino que han de interpretar bien. Y el resultado no es otro que magnífico. El elenco, demasiado amplio para ser citado aquí, canta, baila e interpreta a la perfección, sin que haya ningún momento en que se pierda la intensidad, haciendo evidente a los espectadores los dramas, los sacrificios y, también, los éxitos que dan vida a las chicas y los chicos del coro.

Banderas, además, ha afinado la dirección ya que siendo la obra coral, cualquier desequilibrio afecta al global de la representación. Y lo ha conseguido con creces. En A Chorus Line todo está muy bien afinado: la interpretación de los actores y actrices, el ritmo de la obra y la escenografía y los juegos de luces que, aunque minimalistas, envuelven y refuerzan a la perfección las historias que nos son narradas. Por lo que respecta a la música, la orquesta dirigida por Pau Baiges suena maravillosamente bien.

Como les digo todo luce perfecto. Los número musicales, la interpretación de los actores y actrices, que conectan, seguro, con las vivencias del público, y como no la apoteosis final, en la que la línea del coro interpreta a la perfección One, el tema final, el que conocemos todos, y que ha ido sonando en un in crescendo a lo largo de la representación.

Como os podéis imaginar, no me queda nada más que quitarme el sombrero, de nuevo, ante una esplendida propuesta de espectáculo musical. No os la podéis perder, si queréis disfrutar de verdad del teatro (musical) bien hecho y si, además, queréis conocer y os queréis conmover con las vidas de los chicos y chicas de la línea del coro.

«A Chorus Line» se representa en el teatro Tívoli del 22 de abril al 29 de mayo de 2021.

Concepción, dirección y coreografía originales: Michael Bennett
Reposición de la dirección y coreografía originales: Baayork Lee
Libreto: James Kirkwood y Nicholas Dante
Música: Marvin Hamlisch
Dirección: Antonio Banderas
Reparto: Manuel Bandera, Angie Alcázar, Miguel Ángel Belotto, Lucía Castro, Alex Chavarri, Aaron Cobos, Anna Coll, Daniel Délyon, Sonia Dorado, Roberto Facchin, Víctor González, Bealia Guerra, Pep Guillem, Cassandra Hlong, Fran Moreno, Estibalitz Ruiz, Lorena Santiago, Sarah Schielke, Javier Cid, Diana Girbau, Daniel Garod, Ariel Juin, Juan José Marco, Graciela Monterde, Aida Sánchez, Tomy Álvarez, Flor Lopardo, Joan López-Santos, Marcela Nava, Mario Rios, Irene Rubio
Dirección musical: Pau Baiges
Escenografía: Robin Wagner
Iluminación: Tharon Musser y Carlos Torrijos
Sonido: Javier G. Isequilla y Francisco Manuel Rubio López
Caracterización: Sandra Lara
Vestuario: Theoni V. Aldrege
Producción: Teatro del Soho CaixaBank

Horarios y precios: Web Grup Balañà
Duración: 130 minutos
Idioma: Castellano
NOTA CULTURALIA: 9,5
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Jorge Pisa

Crítica teatro: El cuidador, en el Teatro Bellas Artes de Madrid

Aunque ya lo hemos escrito en alguna ocasión, vale la pena repetirlo: Un Pinter siempre vale la pena. Y la ocasión se presenta en el Teatro Bellas Artes de Madrid, con el estreno el pasado 16 de marzo de El cuidador, clásico escrito por Pinter en el año 1960.

«El cuidador hace referencia de una manera ambigua tanto a la posibilidad de cuidar a otra persona como a la de cuidar un piso. Los tres personajes de la obra intentarán cuidarse y cuidar la propiedad de una manera que vista desde afuera parece un desastre propio de una comedia clásica en blanco y negro dentro de una película de intriga y suspense».

De nuevo Pinter más que una trama nos presenta una situación en la que analiza la esencia del ser humano y lo absurdo, a veces, de su existencia. Tres personajes, uno mayor y los otros dos más jóvenes, coinciden en un apartamento. A partir de aquí iremos descubriendo la historia de cada uno de ellos y los claro-oscuros que han marcado y marcan sus respectivas vidas: un anciano que malvive con trabajos en precario aunque con ínfulas de grandeza; un joven que le acoge en su apartamento con un historial de tratamientos psicológico que le han dejado secuelas y su hermano, una persona mucho más activa aunque incapaz de tomar decisiones y llevarlas a cabo.

De esta forma el autor utiliza la excusa del “apartamento” en el que conviven los tres personajes, para tratar, con un sutil sentido del humor y la ironía, la base de la existencia humana. Tres vidas perdidas o en camino de perderse, condicionadas ya sea por el pasado, por el presente o por el futuro, tres personajes que buscan compañía ante sus inconsistentes existencias con la que comunicarse, aunque a veces la comunicación sea difícil entre ellos.

El cuidador se convierte así en un tour de force entre los tres actores: Joaquín Climent encarna a un hombre marcado en la piel por el desalentador paso de la vida y que ha llegado a la vejez desconfiando de casi todos; Juan Díaz da vida al personaje más débil de la trama y Alex Barahona aporta el carácter más desenfadado de la representación, aunque incapaz e inconstante.

El escenario nos muestra un apartamento vacío sin muebles, o mejor dicho, con muchos muebles y cachivaches pero amontonados y desordenados, como la vida de los personajes, lo que permite que destaque sobre todo la actuación de los tres actores, bien dirigidos para la ocasión por Antonio Simón, que consigue recrear el efecto Pinter con una sutil dirección de actores.

El cuidador requiere atención por parte del espectador, y es que un Pinter siempre requiere un pequeño esfuerzo por parte del público, aunque una vez en línea con el trasfondo de la trama, la reflexión emana por sí misma, forzándonos a reflexionar sobre la existencia de los personajes que pululan sobre el escenario, y por qué no, sobre lo vacío de un mundo, el nuestro, en el que lo material, en este caso el apartamento, se impone a lo espiritual, en la deriva existencial que muchos y muchas nos vemos obligados a recorrer a lo largo de la vida.

«El cuidador» se representa en el Teatro Bellas Artes de Madrid del 16 de marzo al 24 de abril de 2022.

Dirección: Antonio Simón
Reparto: Joaquín Climent, Álex Barahona y Juan Díaz
Autoría: Harold Pinter
Traducción: Juan Asperilla
Escenografía: Paco Azorín y Alessandro Arganceli
Iluminación: Pedro Yagüe
Sonido: Lucas Ariel Vallejos
Vestuario: Ana Llena

NOTA CULTURALIA: 7,9

Jorge Pisa