Crítica teatral: Terra Baixa, en el Teatre Borràs.

Terra Baixa_poster BorrasLluís Homar y Terra baixa mantienen un vínculo teatral que los une, seguramente de forma primordial, desde los inicios de su carrera. A los 17 años Homar ya participó en una producción de la obra en los Lluïsos d’Horta; un año más tarde, en 1975, intervino en la adaptación dirigida por Josep Montanyès; más adelante, en 1990, participó de nuevo en la versión llevada a los escenarios por Fabià Puigserver en el Mercat de les Flors. Asimismo Homar adaptó parte del texto de Guimerà en su propuesta teatral de 2002 Et diré sempre la veritat, y ahora, en el 2014, nos presenta una Terra baixa deglutida y asimilada después de años de experiencia profesional sobre los escenarios, un proyecto de madurez en el que Homar se funde de forma íntima con uno de los textos más relevantes del teatro catalán.

“En Terra baixa Homar asume todos los papeles de la obra solo en el escenario: ya no es tan sólo el ingenuo Manelic, que baja de la tierra alta al barrizal de las pasiones humanas más turbulentas, sino que también es Marta e incluso el “senyor Sebastià”, es decir, Caperucita y el Lobo al mismo tiempo. La obra concentra en un actor la universalidad del clásico catalán”.

Miró y Homar nos presentan una nueva versión de Terra baixa desde una perspectiva contemporánea y personal. Un reto que fuerza al actor a representar los papeles principales de la obra a partir de su maestría profesional y del acierto en la dirección y en la puesta en escena. Del primero se puede y se debe destacar casi todo. Homar muestra sobre el escenario una capacidad interpretativa “fuera de serie”, que le permite encarnar a Sebastià, Nuri, Manelic y Marta manteniendo siempre su identidad física e interpretativa sobre el escenario. Esto es, no esperemos ver a Homar caracterizado y descaracterizado como cada uno de los personajes a los que interpreta. Tan solo veremos al actor sobre el escenario, sin cambios de maquillaje ni de vestuario, o muy leves, identificando a cada uno de los personajes a través de la entonación de su voz y del texto de la obra. De ahí que Homar, el actor, no desaparezca nunca de la escena pero que al mismo tiempo se transfigure en cada uno de los personajes a los que da vida.

Terra Baixa_2El éxito de la obra no reside tan solo en la maestría del actor sobre el escenario. Tras el proyecto se esconde la mano de un director, Miró, que ha permitido a Homar, materializar un proyecto espléndido llevado a cabo desde una sintonía total entre director y actor. A todo ello se suma una puesta en escena original, rompedora y minimalista que nos demuestra lo importante que es acompañar un gran texto y una gran actuación con una idea escénica con la capacidad de resaltar el conjunto. En este caso destaca la oposición entre el escenario inicial de tonalidad blanca de la terra baixa y lo agreste y salvaje de la escenografía de la terra alta, la originaria de Manelic, que irá invadiendo la escena poco a poco. Una propuesta salpimentada, además, con el efecto causado por los temas musicales susurrados a capela por Sílvia Pérez Cruz, que le dan a la obra el sentido carnal necesario para intensificar el desarrollo de la representación.

Terra baixa es un icono del teatro catalán y de la obra de su autor, Àngel Guimerà, y nos permite convencernos de la maestría de Homar y del equipo de Bitó produccions a la hora de plasmar un proyecto escénico nuevo y original sobre las añejas raíces de un clásico. Pero además nos permite ser conscientes del mundo en el que vivimos en la actualidad, en el que parece que nunca nos libraremos de aquellos que pretenden apoderarse de todo, ya sea de la sensualidad de la indefensa Marta, de la inocencia de Manelic o de los sueños de felicidad y de futuro de todos y cada uno de nosotros, sus desventurados descendientes.

Terra baixa” se representa en el Teatre Borràs del 13 de noviembre de 2014 al 11 de enero de 2015.

Autor: Àngel Guimerà
Adaptación: Pau Miró y Lluís Homar
Idea original e intérprete: Lluís Homar
Dirección: Pau Miró
Escenografía y vestuario: Lluc Castells
Diseño de luces: Xavier Albertí y David Bofarull
Diseño de sonido: Damien Bazin y Lucas Ariel Vallejos
Composición musical y voz: Sílvia Pérez Cruz
Producción: Temporada Alta, El Canal –Centre d’Arts Escèniques Salt/ Girona y Lluís Homar
Distribución: Bitò Produccions

Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas-, sábados a las 18:30 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: 25 y 28 €
Duración: 1 hora aproximadamente
Idioma: catalán
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Jorge Pisa

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“Arbres” de La Virgueria: L’ombra que se’ns escapa

Les paraules com a medecina contra la soledat. Sense prescripció mèdica i amb efectes secundaris: l’isolament aclaparant. Els tres individus que aquí les prenen no saben viure. Però el seu alè vital els arrossega cap a un desig de sentir amb altre. Com arbres, les arrels els impedeixen moure’s. I també com arbres, poden estirar les seves branques.

La Virgueria planta un bosc a la Sala Beckett i ens hi convida a vagarejar. De primer, quedem encisats per l’atmosfera que s´hi respira: L’espai escènic de Margherita Mantovani és un tros d’ecosistema que projecta un ambient a mig camí entre la malenconia dels arbres que l’habiten i l’onirisme del lloc on voldrien créixer. Al centre, un banc transparent que empresona i capgira les ganes de fer bona ombra. I la música de Cesc X. Mor contribueix a assegurar-hi el seu hàlit de misteri poètic. No sabrem si somiem el neguit d’un trio d’amants incapaços d’estimar-se o si bé es tracta d’una intriga sobre voyeurs a punt de tocar-se.

Les paraules de Marc Artigau i Queralt formen frases capaces de localitzar punts de trobada d’una història hitchcokiana (que uneix amb decisió “Rear window” i “Vertigo”) sobre la fascinació i el fetitxisme. I esdevenen paràgrafs consistents els que defineixen els dos personatges més passius: l’obsessiu Llorenç, encegat pels raigs lunars, que crema de passió l’expectant Alba. Les escenes que els relacionen creen una relació creïble i suggeridora entre ambdós. El text també apunta punts de partida prometedors (la tercera en discòrdia i el seu accident terrorífic) que no arriben a créixer bé per l’artificiositat en què cau l’autor i l’entossudiment de voler lligar caps (els vertaders vincles de tots tres) on haurien d’haver volat sense por seguint la seva ambigüitat.

El director Aleix Fauró aconsegueix polir una mica els defectes de la dramatúrgia amb els moments coreogràfics de la seva posada en escena: La presentació del personatge de la Lluna és hipnòtica per la seva màgia i bellesa. Els moviments compassats d’ella mateixa i de l’Alba con si fossin una mostren una sensibilitat rellevant. El diàleg que, ensems, fusiona dos fent alternar a tots tres actors és d’un ritme excepcional. A més, Aleix aconsegueix una escena de gran delicadesa: la d’amor entre el Llorenç i l’Alba, per la tendresa compartida de les mans d’ell i la mirada d’ella que gairebé obliden qui és el vertader objecte del desig. Malgrat tot això, Fauró s’enfonsa intentant guiar els actors en termes generals: Cap dels tres no fa clorofil·la per culpa de la seva escorça rígida.

Per Juan Marea

“Arbres” es representa a la Sala Beckett de Barcelona fins al 30 de noviembre.
http://www.salabeckett.cat/archivo/arbres-de-marc-artigau-queralt-direccion-aleix-fauro

“Esperança Dinamita” de Le Croupier: Con las cartas marcadas de ternura

Con el coño, se gana dinero reivindica Aina Sánchez en El Molino. Y, desde algún rincón de las profundidades (porque para las cupletistas no hay Cielo), se insinúa Esperança Dinamita. Los espectadores, lejos de quedarse atónitos, ningunean su sonrojo y tararean encandilados. Y, con todo ello, el Paralelo recupera estos días tímidamente su picardía escénica.

El grupo Le Croupier cuelga los hábitos del pop de cantautor para orquestar un homenaje a las varietés de principios del siglo pasado y les sale un espectáculo ameno, amable y casi aristocrático: El material que manejan desprende una golosa naftalina para modernos y viejos carrozones (que también los hay); sus artífices proyectan simpatía en el referencial teatro; y la elegancia con que se van ensamblando los números musicales y el documental pillín sobre la Ambigua Artificiera otorga a la propuesta una consideración de refinado producto.

Pocas veces una vedette que brilló por su ausencia da tanto que hablar: Xavier Albertí sienta cátedra sobre el embriagador veneno que exhalaban los cuplés de la época; Pep Anton Codina cotillea sobre la vocación demasiado artística de quienes los gemían y hasta el tal Chris McFly glosa la trasnacionalidad de la Esperancita Incendiaria.

En el escenario, la banda liderada por el resultón Carles Cors y bendecida por el encanto de Aina desgrana con generosidad todo un catálogo de odas a la fauna humana que por estos lugares merodeaba entonces: Mientras que Carles es mariquita distinguida, enanito superdotado o pastor de bastón bien firme, Aina aparece como rutilante starlette con su pícara mirada, su procaz lengua y una garganta de entusiastas gorgoritos (deliciosa en “Pastura, pastura, pastor”). Pero hasta que se planta en el escenario una volcánica Mont Plans poniéndonos a todos a raya de irresistibles polvitos mágicos no nos estremecemos: Esa mezcla de patetismo y erupción que invoca en su extraordinaria interpretación nos dan la mejor idea de lo que el music hall pudo ser a los que por aquel entonces distábamos mucho de poder estar aquí ahora… Y, para que la sangre no llegue al río, la entrañable Merche Mar nos lo suaviza con su honestidad escénica.

Por Juan Marea

“Esperança Dinamita” se representa en El Molino de Barcelona hasta el 30 de noviembre.
http://www.lecroupier.cat/
http://www.elmolinobcn.com/es/

Crítica teatral: No ens fa falta tenir por, en el Versus Teatre.

6_NO_TENIR_PORTres mujeres trabajan y viven en diferentes plantas de un mismo gran edificio. No se conocen de nada y solo coinciden en el ascensor, un lugar cerrado y reducido que las irá cambiando y uniendo en una cruzada contra el mal en todas sus vertientes.

No ens fa falta tenir por nos presenta tres estereotipos de mujeres interpretadas por Gemma Olivas, Maria Jover e Irene Vila con sus trabajos, modos de vivir, relaciones, y preocupaciones cotidianas. Sus vidas, como las nuestras, “funcionan aceptablemente bien” si no piensas demasiado en toda la corrupción, los tejemanejes, los intereses nocivos de las empresas o los abusos de poder que nos rodean a diario. Para reaccionar ante todo ello, has de detenerte y pensar. Y esto es lo que propone Joan Gómez, el director de la obra, con un texto de creación propia. El trío de actrices protagonista consigue detenerse, ayudadas por el malfuncionamiento del ascensor del edificio, y decidirá actuar y cambiar de una manera muy comiquera y algo kafkiana, como indica el propio nombre de la compañía, la situación que están viviendo.

La obra explora los inicios de las relaciones de amistad que se crean entre las protagonistas a través de breves encuentros, así cómo lo desconfiados que somos frente a los desconocidos o ante aquellos diferentes a nosotros. Esta primera parte contiene un montaje original que requiere un alto grado de coordinación por parte de los técnicos de iluminación y sonido. Y aunque el montaje es ágil tal vez la introducción es algo repetitiva y lenta, más aún cuando el recurso visual va a ser utilizado a partir de la mitad de la obra.

no-ens-fajpgLas tres mujeres analizarán en el espectáculo varios aspectos de sus vidas, pero mientras cambian de mentalidad una idea irá creciendo en su interior, la de no tener miedo, el no callar y el decidir enfrentarse como superheroínas a los malvados sinvergüenzas que embrutecen nuestras vidas. En un acto simbólico y triunfalista desnudaran sus cuerpos para enfundarse los trajes superheroicos. Según han afirmado las intérpretes, esta obra ha sido una experiencia potente y madura para ellas que las ha hecho crecer como actrices, siendo los tres papeles hechos a su medida, algo que se aprecia en la obra.

El espectáculo contiene un buen giro de 180 grados, magníficamente representado, que transforma la normal evolución de obra, descolocando al espectador y trasladando la acción a una película a lo Quentin Tarantino mezclada con elementos de Kick-Ass. La comedia de emociones desencantada da paso a la comedia negra con aires de thriller histriónico y violencia desencadenada. El contraste de los dos actos es una baza que eleva la intensidad de la función con el acierto en la interpretación de Genís Casals, como el maestro de ceremonias de esta parte de la representación y la de Loren Gómez como el sufrido y malvado criminal.

No ens fa falta tenir por nos muestra el descacharrante mundo de los superhéroes cuando se traslada al mundo real, empezando por los trajes y siguiendo por el comportamiento y las inseguridades de nuestras heroínas pop. Entre sus poses molonas y patéticas, las protagonistas lucharán por la libertad con todas las consecuencias que su decisión comporta. La obra es de pequeño formato aunque cuenta con músicos en el escenario. Esta es la cuarta producción de la Companyia de Comediants Kafkiana fundada en 2004 a partir del grupo de mayores del Aula de Teatre de Banyoles.

No ens fa falta tenir por se representa en el Versus Teatre del 20 de noviembre al 7 de diciembre de 2014.

Director y dramaturgo: Joan Gómez
Reparto: Gemma Olivas, Maria Jover, Irene Vila y Loren Gómez
Música: Adrià Dilmé, Jordi Torrent y Aleix Pagès
Composición musical: Adrià Dilmé
Videos y edición: Josep Sarquella
Diseño y técnico de iluminación: Jose Montilla (Gitano)
Diseño de sonido: Andreu Bramon
Diseño escenografía: canseixanta
Diseño y confección de vestuario: Sofia Marqués de Alós
Producción: Companyia de Comediants Kafkiana

Horarios: de jueves a sábado a las 22:00 horas y domingo a las 20:00 horas.
Precio: 20 €
Idioma: catalán
Duración: 80 minutos
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Taradete

L’Alternativa’2014: Oportuno maná

El cineasta Juan Barrero, en el programa de mano de la edición de este año de L’Alternativa, se atreve a destapar lo que él denomina “tendencia monstruosa de nuestro tiempo” y la identifica con una deriva al desierto.

Voy a dedicarme estas líneas a decidir si me dejo arrastrar por la aridez o bien si me inclino, en cambio, por encontrar el camino a la civilización. Aunque también existe una vía intermedia: Distraer el agotamiento y la sed soñando con algún oasis.

sauerbrucharchitekten_hfArquitectos en trance y en tránsito

Antes de pronunciarme, y de que la insolación haga estragos, analicemos una pequeña parte de la programación del  que, del 17 al 23 de noviembre, anduvo desafiando la indiferencia de quienes no se quieren reconocer diferentes. SAUERBRUCH HUTTON ARCHITEKTEN es un juguete fílmico envenenado que cautiva a medida que amplía su exposición del proceso creativo de un despacho de arquitectos cuyas consignas son: minuciosidad, pragmatismo y reflexión. La cámara nada complaciente del aclamado realizador Harun Farocki se recrea en las contradicciones surgidas dentro del equipo de trabajo mostrando de manera casi impúdica las desavenencias que podrían estallar entre los arquitectos jóvenes por hacer prevalecer su deseo de convencer con sus ideas. Todo ello en un ambiente casi diáfano: el majestuoso minimalismo de la propia oficina, presentada como si se tratase de un centro de arte. Pero el empeño de Farocki rehuye el morbo como tema principal, con el que sigue coqueteando al ofrecer imágenes de los encuentros entre los arquitectos y los clientes y dejar entrever sin tapujos los puntos de vista a veces opuestos de unos y otros. Porque el realizador centra su máxima atención en el proceso de desarrollo de los trabajos encomendados. En esas secuencias, se vislumbra la pasión creadora: La dificultad de los protagonistas por hallar la solución más conveniente; la premura de los plazos de entrega; y la autoexigencia casi inasequible al desaliento (dice Matthias Sauerbruch que no deben presentar ningún proyecto que no les guste a ellos mismos, a pesar de que ello pase por obviar las peticiones de quienes les den de comer). Y es ahí donde la obra sobresale, trascendiendo toda tentación de caer en el panegírico: Las sesiones de puesta en común de las diferentes fases de los trabajos resultan admirables por el entusiasmo que transmiten. Farocki cierra su propuesta con una conclusión inquietante, acelerada y muy ambigua: ¿Podemos innovar dando la espalda a los demás? ¿Hasta qué punto podría ayudarnos el diálogo? Y, como llega sin que podamos contrastarla explícitamente con lo que hemos estado viendo hasta entonces, aplaudimos entusiasmados.

BEN O DEGILIM (No sóc ell), la película ganadora del Gran Premio del Festival, consiste en una historia de estructura circular (en palabras de Tayfun Pirselimoğlu, su guionista y director, “cuando algo acaba, algo empieza”) y es un estilizado trabajo sobre la necesidad de reinventarse el individuo anodino a base de usurpar otras personalidades que le acerquen a sentirse vivo. Y convence por su guión consistente que describe con precisión admirable a los protagonistas permitiéndoles hablar y relacionarse con verosimilitud anteponiendo la impasibilidad de su tesón a las convenciones sociales. La planificación visual está siempre al servicio de la historia y su tono se mueve entre el realismo más prosaico y el cuento fantástico. En cuanto al primero, destacan la descripción de su antihéroe casi impertérrito y la historia de amor con la mujer que le cocinará y le arrastrará después al mar. Si nos detenemos en el segundo, impresionan la anticipación sutil progresiva de lo que irá ocurriendo, las intrigantes escenas entre barrotes (y su lectura simbólica) y la sensación de que los personajes se van deslizando de una piel a otra con peligrosa magia. No obstante, la película insiste en rizar el rizo (la reaparición de ella reencarnada en alguien que nada sin temor) y, con ello, empalidecen los logros anteriormente destacados.

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Centauros tunecinos

Me apresuro ahora a presentaros la irritante BRÛLE LA MER (mención especial del jurado), con la que Nathalie Nambot y Maki Berchache pretenden denunciar la injusticia del inmigrante norteafricano en la poco hospitalaria Francia. Su punto de vista panfletario suele imponerse al acierto de algunas imágenes, algunas efectistas (la letanía sobre la documentación que debe reunir el aspirante a un visado), otras sinceras (el reencuentro del desdichado narrador con su familia, luminoso y silencioso, para dar paso a una última secuencia visualmente eficaz: la lluvia sobre los olivos tunecinos, que les hará fructificar) y las más interesantes, aquellas en que la cámara se detiene en el espacio estableciendo un poético diálogo con el narrador desahuciado de ella (la orilla que lleva a la barca obviando el mar hostil; la rambla nocturna desolada). Pero, en resumidas cuentas, la operación se revela incapaz de hablar con voz propia.

En cuanto a los cortometrajes, THE CLAUSTRUM, de Jay Rosenblatt, almacena imágenes “vintage”, psicoanálisis trasnochado y maravillosa pretenciosidad. Y sacude al jurado, que le concede el Gran Premio. Mientras tanto, Ramon Balcells sigue con su talante experimental y lo traslada a TRANSSILVÀNIA, pedazo de tierra audiovisual plantado de costumbrismo naturalista que crepita en brasas de exultante cromatismo ofreciendo una cosecha arriesgada por la que asoman recovecos de sugerente perversión.

Y ahora me toca cumplir lo prometido. Lo que ocurre es que no encuentro manera alguna de frenar mi naufragio entre las dunas…

Por Juan Marea
http://www.alternativa.cccb.org/2014/ct/

Crítica literaria: Yo fui Johnny Thunders, de Carlos Zanón

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Lejos de la ciudad de postal que muchos se empeñan en mostrar, de la imagen de diseño, de Gaudí y de turistas despistados paseando por las Ramblas, existe otra Barcelona, la que no aparece en las fotografías de los veraneantes, la de barrio, la que tiene alma de pueblo. Y esa es la ciudad que dibuja Carlos Zanón (Barcelona, 1966) con extraordinaria precisión en Yo fui Johnny Thunders, una Barcelona real poblada por personajes reconocibles que sobreviven con más empeño que acierto a sus dramas cotidianos. Esta es una historia de perdedores, una novela muy dura con un protagonista, ahora crepuscular guitarrista, que regresa al barrio que le vio crecer para tratar de encontrar la paz que siempre le fue esquiva, o lo que es lo mismo: el despiadado relato que se esconde tras el consabido “sexo, drogas y rock’n’roll”.

A sus casi cincuenta años, Francis vuelve a casa, al piso familiar en el que practicó los primeros acordes, al lugar en el que le llamaban “chico rock’n’roll”, a enfrentarse a los fantasmas del pasado. Atrás quedó su etapa musical, cuando era Mr Frankie, cuando su talento arrasaba en las salas de la ciudad, cuando era capaz de emocionar al público con su acústica y su voz. Aquel Mr Frankie fue todo lo que él soñaba de adolescente, el triunfo sobre un escenario empuñando una guitarra, siempre rodeado de mujeres de toda índole –“Francis tuvo algunas mujeres. Mr Frankie muchas más”–, pero en su camino hacia la gloria se le cruzaron las drogas y, sin saber muy bien cómo, quedó atrapado en ellas, acabando así con cualquier sueño de grandeza al mismo tiempo que, sin ser consciente de ello, destrozaba la vida de quienes le rodeaban. Ahora Mr Frankie es una voz en su interior, mientras que a ojos de los demás vuelve a ser Francis.

El escritor barcelonés Carlos Zanón, en una imagen promocional
El escritor barcelonés Carlos Zanón, en una imagen promocional

En la dualidad Francis-Mr Frankie radica buena parte del encanto de esta novela, aunque el gran acierto de Zanón es situar a su alrededor a una serie de personajes secundarios tan interesantes como su protagonista: ahí está su padre, Paco, con quien el trato nunca fue fluido; su medio hermana Marisol, para quien aquel joven era Dios; don Damián, amo de un bingo y mafioso de medio pelo; su viejo amigo Álex Dalmau, de los pocos que siguen en el barrio; o doña Imma, una anciana independentista fan de Artur Mas, entre otros.

En Yo fui Johnny ThundersCarlos Zanón practica una novela negra nada ortodoxa: aquí no hay policías que deban resolver un gran crimen, pero sí encontramos personajes que podrían ser carne de esa literatura, con individuos al margen de la ley, ladronzuelos que ansían un golpe de suerte final, yonquis esclavos de sus propios excesos… Además, Zanón, con prosa detallista y frases cortas salpicadas de palabras en catalán, incluye referencias constantes a la actualidad, como el proceso soberanista o los estragos de la crisis en la población –describe con verdadera crudeza la realidad de aquellos que esperan, noche tras noche, los productos caducados que desechan en los supermercados–. Y todo esto a ritmo de rock’n’roll, referencias musicales incluidas en la historia sin impostura –desde The Smiths a Willy DeVille, pasando por The Avett Brothers o Patty Smith, deseada por el joven Francis–, canciones que el mismo escritor barcelonés escuchaba cuando soñaba ser una estrella del rock, igual que Mr Frankie, el protagonista de este excelente relato de supervivencia, frustración, violencia y segundas oportunidades.

Título: Yo fui Johnny Thunders
Autor: Carlos Zanón
Editorial: RBA Libros
Páginas: 288 páginas
Fecha de publicación: Enero 2014
ISBN: 9788490560082
Precio: 16,15 €

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Escrito por: Robert Martínez

Novedad editorial: Planeta India, de Alfredo Rey, Plataforma editorial.

Coberta_planeta_india_definitiva.inddPlataforma editorial nos presenta Planeta India, una nueva propuesta reveladora que nos permitirá ampliar nuestra perspectiva del mundo en el que vivimos. Alfredo Rey nos ofrece sus reflexiones sobre la realidad humana y espiritual que representa la India.

Este, en palabras del autor, es un libro escrito entre dos planetas, porque «esto es otro planeta» es un pensamiento habitual entre aquellos que pasan una temporada en la India fuera de las grandes urbes. En un país tan lleno de contrastes, lo más fascinante coexiste con lo más horrible, las maravillas naturales más increíbles se alternan con las catástrofes más salvajes, los hombres más santos conviven con los más canallas; una eterna dualidad en la cual se esconde una invitación a trascender. Con un estilo caracterizado por la amenidad, el autor narra algunas de sus experiencias y peripecias en tan inefable lugar. Algunas historias son divertidas y entrañables; nacen de la mirada de un extranjero que no termina de sorprenderse. Otros relatos, quizá más profundos, afloran del corazón y reflejan los aprendizajes del autor, que comparte con el lector una pequeña parte de la sabiduría milenaria del gran país asiático. Y es que el «Planeta India» es un maestro cuyas enseñanzas podemos aplicar en todas las facetas de nuestra vida.

Planeta India es una suma de experiencias y peripecias que nos permitirán reflexionar sobre el hombre, sobre el mundo en el que vivimos y sobre las diferencias que enriquecen y/o empobrecen el alma humana.

Alfredo Rey es biólogo, coach personal, viajero, emprendedor, conferenciante y profesor de yoga y meditación. Vive entre España e India y, gracias a los conocimientos adquiridos en ambos países, trabaja en su «Laboratorio del Alma», donde ayuda a personas y organizaciones a conectar con su alma, para conseguir cambios sustanciales tanto a nivel personal como corporativo, utilizando programas de coaching y formación y experiencias solidarias. Es socio fundador de Conocerte, un centro de psicología y crecimiento personal, desde el que comparte lo que aprende en el «Planeta India».

Plataforma Testimonio
En esta colección el lector encontrará biografías de personas admirables narradas por sus protagonistas. Todas las historias son experiencias inspiradoras, que despertarán valores como la solidaridad, el esfuerzo o el optimismo.

Título: Planeta India
Autor: Alfredo Rey
Colección: Testimonio
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-16096-78-7
Páginas: 240
Precio: 17.00 €

Crítica: Los niños de EGB, Xavier y Anna Gassió, Lunwerg editores.

los-ninos-de-egb_portadaEn el año 2008 Oscar Lombana sorprendió gratamente con su libro Papel y Plastico, un recorrido visual diferente por los juguetes y los tebeos de nuestra infancia ochentera. Él fue uno de los precursores de los libros recopilatorios de nuestro pasado, en su vertiente más lúdica, que han ido apareciendo desde entonces, ya que ningún adulto puede librarse de la nostalgia generada por el recuerdo de su infancia. Los autores Xavier y Anna Gassió presentan ahora el libro Los niños de EGB en Lunwerg editores, donde amplían con buena nota este capítulo de placenteros viajes de la memoria al pasado.

Xavier Gassió ya tiene experiencia en mostrarnos lo que vivían y descubrían los niños de otras épocas, en concreto los de las décadas de los cuarenta a los sesenta, ya que es el autor de Los niños de Franco, también en Lunwerg editores. Ahora ha contado con la ayuda de su hija Anna Gassió, ya que ella era niña y adolescente y vivió como tal en los ochenta. Así pues, el libro está escrito a cuatro manos sin distinguir quién escribe cada texto.

Los niños de EGB es una amplia amalgama de temáticas: juguetes, series y programas de televisión, música, cine, modas, publicidad, cromos, comidas, dulces, colegio, consolas, tebeos, revistas, videoclubs, casetes, estilos de vida… Todo puede aparecer. Nos sumergiremos en un amable viaje al pasado en sus cerca de 240 páginas a todo color. Un recorrido altamente visual de todos esos lugares comunes y artefactos que fueron parte de nosotros y que lo seguirán siendo para siempre. Los autores no se han limitado a recopilar imágenes de la web, sino que el lector hallará muchas imágenes pertenecientes a la familia Gassió utilizadas para documentar las vivencias de la época.

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Star Trek, la película

Los textos son fluidos, a veces socarrones, la mayoría con toques amables de humor y escritos con la perspectiva que da el paso del tiempo. El libro no profundiza demasiado en las diversas temáticas, su lectura es amena y nos ponen rápidamente en situación. Se narra la cotidianeidad de entonces. Además el lector descubre curiosidades sobre los productos que se consumían en aquellos años. Xavier y Anna han clasificado y separado muy bien nuestros recuerdos aunque no sean expertos en muchas de las materias que tratan, ni sea, por otra parte, estrictamente necesario.

A diferencia de otros libros de este tipo, Los niños de EGB repasa temas dispares como aquellas divertidas ocurrencias que escribíamos en las agendas del colegio y en las paredes y puertas de los lavabos, los chistes de Lepe, las frases de moda o las frases hechas que molaban del momento…

El punto fuerte de Los niños de EGB es el excelente y variado diseño grafico que lo hace muy entretenido y agradable. Todas las páginas tienen una presentación diferente y puedes empezar el libro por el apartado que te apetezca. Su portada, que simula una carpeta escolar llena de pegatinas, ya es una buena introducción al “jolgorio visual” que hallamos en su interior. Además la aventura nostálgica puede extenderse más allá del libro gracias a los códigos QR incluidos que enlazan al lector a internet y le permiten escuchar diversas intros de series, sintonías y publicidad de los 80.

En definitiva si quieres visitar y recordar lo que te rodeaba en aquella década de los ochenta este es tu libro. No importa que entonces fueras padre o hijo, porque ambos vivisteis ese tiempo, en el que se intentaba que hubiera más relación afectiva y comprensión entre padres e hijos. Como muy bien dice Xavier: (…) un periodo de la historia de España glorioso e irrepetible, en el que el futuro perfecto no era solo un tiempo verbal sino que parecía real. Es un tiempo suyo, nuestro para siempre.
¡Una buena elección y un acierto seguro! ¡Sin duda el mejor regalo!

el coche fantástico
El coche fantástico


PRESENTACIÓN LIBRO LOS NIÑOS DE EGB

El pasado 16 de octubre tuvo lugar la presentación del libro Los niños de EGB en La Casa del Libro en Barcelona. Los autores estuvieron acompañados de un moderador y el editor de la Lunwerg. Como extra a la reseña os presentamos a continuación algunas de las ideas y reflexiones que tuvieron lugar en la presentación.

Moderador: Como esta etapa ochentera quedaba alejada de la niñez y la adolescencia de Xavier Gassió y por lo tanto no la vivió con tanta intensidad, ha contado con la colaboración de su hija Anna que sí era adolescente en esa época. Un libro que es una experiencia inolvidable, un viaje al pasado, lleno de recuerdos que nos hacen sentir escalofríos, por el paso del tiempo, pero a la vez nos provoca una sensación placentera de bienestar. Despierta recuerdos dormidos. Hay que saber estar en el tiempo presente y en lo que está por venir, pero es placentero volver la vista atrás y recordar todo aquello que nos acompañó. Una época de la que tendemos a recordar tan solo la parte en la que éramos felices, y esa parte, esta ligada a todo lo que expone Los niños de EGB.

El libro contiene muchas fotos inéditas de objetos que se daban por perdidos. Es un ejercicio de memoria y recuerdos a partir de fotografías, documentos y texto que lo hacen muy interesante. Un libro que estará siempre vigente porque cuenta una parte de nuestra historia cotidiana. Podemos decir que este es uno de los libros más completos del mercado pues nos presenta los ochenta en sus muchas facetas. No solo recordaremos lo mencionado sino que también exploraremos algo tan curioso y poético como aquellos mensajes de puerta trasera de lavabo o libreta de apuntes. Un mundo diferente y espectacular. Frases hechas, dedicatorias y versos añejos similares en todos los lugares de España. Leerlos es sonreír. Hay también una página dedicada, como no, a Lepe.

Las marcas comerciales también tienen cabida en Los niños de EGB, pues esta fue la primera generación que dio importancia a llevar determinadas marcas y modelos de ropa. Estábamos alienados sin darnos cuenta hasta tal punto que apareció una colección de cromos ¡de marcas! En los sesenta y setenta solo importaba que un zapato fuese bueno y cómodo.

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Album de cromos Marca manía

Un libro a todo color con más de 220 páginas que se centra en el aspecto visual de la época, es suculento y está bien presentado, sin atiborrar.

Xavier y Anna se han convertido en historiadores de la vida cotidiana. La historia habitualmente te explica actos políticos, batallas, crisis económicas, revoluciones. Ellos nos explican las cosas elementales con las que nos entretuvimos, de qué manera se ha amado, qué hemos comido… La vida cotidiana que hemos compartido pertenece a la historia en mayúsculas, pero forma parte con mucha intensidad de nuestra propia vida. En el libro os encontrareis reflejados con lo que consumíais en muchos ámbitos. Es sorprendente cómo han conseguido todo este material grafico casi imposible de encontrar. Y esto se traduce en el síndrome de Diógenes que “sufre” Xavier, guardando lo que creer que algún día le podrá ser útil. Este libro también contiene un dialogo entre generaciones: el del padre y su hija. La confianza llegó a tal punto que Xavier llegó a leer página a página la antigua agenda de clase de su hija. Pudo repasar sus citas, las literarias y las otras, descubriendo sus ídolos, sus secretos juveniles que han salido a la luz para este libro. Incluso la última página del libro nos muestra la confesión de Anna acerca de este striptease emocional.

¿Cómo ha funcionado este intercambio de información y cómo trabajasteis juntos?

Xavier: Después de la infancia de los niños de los 40, 50 y 60 pensé continuar con los ochenta, con los niños de EGB. Tenía el material abriendo las puertas de mis armarios o a través de amigos, pero pensé que tenía que trabajar junto a un especialista en este periodo, y se lo plantee a mi hija. La condición era que tendría que explicarme muchas cosas porque si no sonaría a falso y a partir de aquí salió lo del diario, sus fotografías, etc… No es que descubriese nada que no supiera porque cuando en el diario leía: mis papás se van de fin de semana ¡Fiesta! y una lista de amigos de instituto para invitar, ese fin de semana nosotros ya sabíamos que había habido una fiesta en casa. Aunque Anna tenía mucho cuidado de que todo estuviese limpio y ordenado cuando llegáramos, nosotros hacíamos como que no nos enterábamos (¡las cosas delicadas ya las habíamos guardado previamente!). Aunque claro hay cosas que no saldrían en esa agenda… (risas)

La Televisión.

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Un Dos Tres y La Ruperta

Moderador: Hay una parte muy interesante dedicada a la televisión. TV3 nació en 1983 y las privadas a principios de los noventa y el relato del libro ocupa buena parte del tiempo cuando no existía tanta oferta televisiva como ahora. Por lo tanto había un alto porcentaje de espectadores que veían lo mismo y con intensidad. Por ejemplo el programa Un Dos Tres de Chico Ibáñez Serrador.

Xavier: Fue un programa mítico que marcó mi generación y la de mi hija. Chicho ha sido uno de los grandes creadores de espectáculo televisivo, un personaje brillante y muy especial. He tenido el privilegio de conocerlo y de trabajar con él proponiéndole personajes y guiones. Los escenarios, la parafernalia, la Ruperta, los sufridores en casa, estos programas que duraban unas dos horas han marcado a muchos millones de personas. Pero es verdad que como solo había dos canales, la sensación que tenemos ahora es que había más calidad televisiva, pero entre otras cosas, era porque todo estaba muy concentrado y seleccionado en unas pocas horas. No olvidemos que la televisión en esa época empezaba al mediodía.

Anna: También había programas como La Bola de Cristal que llegaban a varias generaciones con edades muy diferentes. La televisión era muy compartida, la veían a la vez abuelos, padres e hijos: Los mismos contenidos, los mismos programas.

Del VHS a la nube…

Moderador: El libro enseña aquellas películas que alquilábamos en VHS en los casi desaparecidos videoclubs y es que uno de los cambios más brutales ha sido la evolución de lo analógico a lo digital.

Xavier: En este aspecto la nuestra fue una generación que tuvo el privilegio de compartir con los hijos una complicidad que no la había tenido la generación anterior, ni las posteriores. Todos los de mi edad salíamos de una etapa oscura, de un mundo cerrado, y muchos elementos de tipo cultural no llegaban y este fue un momento de eclosión en el que estas libertades aparecieron y comenzamos a crecer. Fue el mismo momento en el que la siguiente generación comenzaba a crecer y a entrar en el mundo. Todos entramos en este mundo de libertad y de visión diferente al pasado. La transición del mundo analógico al digital fue un cambio de estructura social muy importante y no hablemos de la informática que empezó a entrar en las casas en esta época. Los juegos de ordenador nos fascinaban a los adultos porque ningún juguete eléctrico podía superarlos. Competíamos y jugábamos, aunque mal, con nuestros hijos. Pero ellos ya nacieron con esto aprendido, lo asumieron como propio muy rápidamente, para nosotros era un lastre porque éramos adultos y nos costaba aprender todo esto. Teníamos que pedir consejo a nuestros hijos para aprender cómo funcionaban ¿Cómo te pasas esta puñetera pantalla?

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Magical Kid Wiz, para MSX.

La vida en anuncios.

Moderador: La tele en el punto más álgido tenía unos seis canales, lo que quiere decir que la intensidad de los anuncios que se emitían era espectacular y todo el mundo los recordaba y los cantaba. Y hasta se jugaba a intentar adivinar a qué anuncio pertenecía una sintonía. Ahora con los cientos de canales de televisión la publicidad está muy atomizada e incluso se puede evitar viendo programas y series sin publicidad. Los anuncios ya no tienen la carga emocional que poseían en aquellos años. ¿Qué criterios habéis seguido para escoger los anuncios?

Anna: Somos una generación muy marcada por sintonías de televisión y por la publicidad. Los anuncios estaban más en antena y no había tanta variedad. Lo mismo con las series de televisión, cuando veías un capitulo al día siguiente todo el mundo había visto el mismo capitulo, se comentaba en clase, imitábamos a los personajes, tenías que esperar una semana para ver el capítulo siguiente. Ahora si preguntas a los jóvenes que serie vieron ayer, seguramente cada uno te dirá una distinta.

Xavier: La publicidad sintetiza muy bien los intereses de una sociedad en un momento determinado. Cuál es la estética, cuáles son los valores y, sobre todo, cuáles son los objetos y deseos de una sociedad. Los refleja rápidamente y con mucha eficacia. Este país ha tenido publicitarios extraordinarios que han obtenido premios internacionales con sus creativos anuncios. El ingenio publicitario forma parte de que la sintonía y el eslogan nos queden grabados. Eran elementos que consumíamos y nos fascinaban. Algunos anuncios podrían ser innecesarios pero la mayoría se correspondían a cosas que deseábamos o necesitábamos en esos momentos, y siempre se creaban, producían y presentaban de la mejor manera con la publicidad. Creo que la publicidad es fundamental para entender una época.

Juguetes y juegos de mesa.

Moderador: Los ochenta fue un tiempo fértil para los juguetes y los juegos de mesa. Podías montarte tus películas con tus clicks de Famobil, Masters del Universo, Star Wars, Barbies y demás, pero también abundaban nuevos juegos de mesa para compartir, conviviendo con los más antiguos como los Juegos Reunidos Geyper. El mundo de los videojuegos no ha destruido, afortunadamente, a los juegos de mesa y ahora existen muchas propuestas muy divertidas y elaboradas. Cuando empezaron las primeras maquinitas individuales, también eran en parte algo compartido, pues tenías que esperar el turno para que el amigo que la tenía te dejase jugar una partida. Ahora los teléfonos y las tabletas conllevan un alto grado de adicción en solitario mientras que los juegos de mesa fomentaban el compartir entre amigos. Esto es algo del pasado que es más interesante que este presente.

Anna: Ha cambiado la percepción del tiempo. De pequeña podías estar en casa jugando sola, pero tenías momentos de aburrimiento. Ahora coges la tableta, el iphone y ya está.

Xavier: ¿Quién sabe que fue antes el lápiz, la pluma, el bolígrafo? El caso es que todos han coexistido, todos son vigentes. Cada uno ha encontrado su lugar. Y con los libros digitales o en papel pasará lo mismo, todos encontraran su espacio. El tema físico, objeto del libro, es un claro ejemplo de esto y con los juegos pasa igual. Ahora podrás jugar al monopoly con varios jugadores a través de una tablet pero no podrás ver la cara de rabia de los jugadores ante una jugada tuya, y claro, no es lo mismo.

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Los billetes del Monopoly

La ilusión ochentera.

Moderador: Era una época de proyectos, de ilusiones, hablábamos de futuro creíamos en el futuro, había trabajo, no sé si es una idea falsa, pero era mas sencillo trabajar. Era una generación con ganas de cambio y ganas de hacer cosas, y todo esto se refleja en el libro. Ahora la sensación es que nadie habla de futuro, estamos asqueados, hay crisis de valores, no creemos en la política, ni en los políticos, ni en el mundo de la economía. Tenemos la sensación de que estamos hechos un lío y posiblemente todo esto se tendría que recuperar. ¿Que relato hacéis en este libro de esta generación del cambio de la ilusión?

Xavier: Es cierto que mi generación participó en una ilusión colectiva que fue el cambio, la transición que cambio este país Y la generación de EGB, la vivió muy de lleno, creció y se educo en esta transición, y por tanto todo era o parecía posible en esos momentos. Luego hemos visto que por otras circunstancias, algunas propias del país y otras ajenas, de cambios y de historias cíclicas, los vaivenes siempre suceden en la historia. Ahora nos hemos encontrado que todo esto ha quedado más truncado. Precisamente uno de los motivos, entre otros, por el que se han descrito, descubierto y puesto cosas en este libro es para decir: vale, la nostalgia no es el valor en el que te has de refugiar. No es un refugio, es un impulso, un sentimiento que sirve para recordar aquellos hechos o cosas que te hicieron vibrar en aquellos momentos y recobrar aquel impulso vital, aquellas ganas, aquel optimismo que tuviste en una determinada época, no solo por las circunstancias, entre otras cosas, porque en aquellos momentos lo vivías todo con mayor intensidad. Por esto está bien recordarlo y revivirlo, porque te vuelve a revitalizar. Y te permite volver a decir “todo es posible”.

Título: Los niños de EGB
Autores: Xavier Gassió y Anna Gassió
Editor: Lunwerg Editores
Formato: Tapa blanda
Paginas: 226
Medidas: 26,5 x 22,7 cm
Precio: 20 €
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Taradete

Crítica literaria: En el final de Roma, Santiago Castellanos, ed. Marcial Pons.

En el final de Roma

No son demasiados los libros escritos por autores españoles que traten el periodo de la Antigüedad Tardía y que podamos ver expuestos en las estanterías de las librerías. Y menos aún los que analizan los últimos años de existencia del Imperio romano de Occidente. Y cuando digo “últimos años” me refiero a los últimos años, esto es, el periodo que se extiende entre el 455 d.C. (muerte del emperador Valentiniano III) y el 476 d.C (deposición de Rómulo Augústulo, último emperador romano de Occidente). Por eso una novedad como la que reseño ahora vale su peso en oro en el mercado editorial español, y no solo por el buen hacer del autor, Santiago Castellanos, sino también por la valentía de la editorial Marcial Pons al publicar una obra de este tipo.

En el final de Roma (ca. 455-480) La solución intelectual, Castellanos abastece al lector de los datos y el análisis histórico necesarios para entender el periodo y la tesis que el autor defiende. De ahí que la obra no sea un libro generalista que toque todos los apartados requeridos para comprender la época, como un manual, sino que se centra en dos o tres aspectos específicos, esto es, analiza los hechos históricos y políticos clave para poder analizar la actitud de los aristócratas romanos ante el marasmo final de la autoridad imperial en Occidente, ofreciendo al lector un análisis de las fuentes históricas del periodo.

De esta forma, podríamos considerar tres los objetivos o tesis básicas que el autor defiende en su obra: el primero es analizar si el año 476, fecha en la que se depuso al emperador Rómulo Augústulo, se puede considerar como el hito o referente histórico adecuado para establecer el final del Imperio romano en Occidente y si es así, en qué momento y por qué razón se escogió ese acontecimiento como indicador de referencia. Para ello hemos de tener en cuenta, como nos indica el propio Castellanos, que en el periodo analizado, entre los años 455 y 480, los intelectuales y/o autores cuyas obras han llegado hasta nosotros, no fueron conscientes de que el Imperio Romano, existente desde había tantos siglos, estuviera finalizando, por lo que el autor analiza cuáles fueron los motivos que llevaron a los autores del Imperio romano de Oriente, heredero de la tradición imperial romana, a seleccionar este hecho como un año trascendental de cambio, todo ello ligado, claro está, a la campaña de reconquista que el emperador Justiniano llevó a cabo en Occidente en el siglo VI d.C. y que le permitió apoderarse del África vándala, la Italia ostrogoda y una reducida franja costera de la Hispania visigoda. El segundo objetivo del autor es analizar cuál fue la actitud de las aristocracias occidentales ante la paulatina desaparición del dominio imperial romano en Occidente. Castellanos nos muestra, principalmente a través de la obra de Sidonio Apolinar, cómo estas no actuaron de forma unitaria ante el declive de Roma. Asimismo, el autor documenta como muchos de sus miembros acabaron optando por abandonar el barco imperial que naufragaba a favor de la Iglesia, la institución que en gran medida dio forma a la época medieval posterior o el ejercicio del poder en los reinos germánicos establecidos en suelo imperial.

Por lo que respecta a las fuentes históricas, Castellanos hace uso principalmente de Sidonio Apolinar, cuyo epistolario es una de las obras más interesantes y prolíficas del periodo, aunque utiliza otras fuentes para trenzar sus razonamientos como Casiodoro, Ennodio, Gregorio de Tours, Hidacio, Jerónimo, Jordanes, Marcelino, Paulino de Pella, Procopio o Salviano entre muchas otras, una enumeración que indica al posible lector el esfuerzo analítico que supone la obra.

Santiago Castellanos
Santiago Castellanos

Un esfuerzo analítico e histórico que no se traduce en una obra pesada y aburrida de aspecto académico. Castellanos dispone en su haber de una larga trayectoria no solo como autor de monografías y artículos académicos, sino también como autor de obras de difusión histórica, entre las que destacan Los godos y la cruz (Alianza editorial, 2007), Constantino. Crear un emperador (Silex Ediciones, 2010) e incluso una novela histórica, Martyrium: El ocaso de Roma (Ediciones B, 2012), una experiencia que le permite escribir una obra como En el final de Roma a un nivel de alta difusión pero al mismo tiempo utilizando un estilo no solo interesante sino también entendedor. Os puedo asegurar que los capítulos dedicados al repaso de los hechos históricos del periodo 455-480 me parecieron fascinantes y fácilmente seguibles y/o entendibles por el lector medio interesado en la materia.

En el final de Roma es un libro interesante y necesario para conocer la época, del que se agradece su interés por lo global, en el ámbito del Imperio romano, al analizar una temática específica como esta, algo no demasiado habitual en la bibliografía nacional sobre este periodo. El libro no es para nada extenso, ya que tan solo emplea 339 páginas para analizar un tema como este, que incluyen un índice de fuentes y bibliografía y un amplio aparato de notas a pie de página que permite enriquecer la lectura.

Cómo os decía En el final de Roma es un libro de lectura asequible y diáfana que ahuyenta las tinieblas sobre un periodo poco conocido por el público en general. Santiago Castellanos nos ofrece la oportunidad de conocer algo más el periodo histórico a través de un estilo asequible y con unas ideas muy claras que, aunque algo repetitivas a lo largo del libro, permiten clarificar al lector el paso del mundo antiguo a la época medieval, al menos en lo que respecta a la “solución intelectual”.

Título: En el final de Roma (ca. 455-480)
Autor: Santiago Castellanos
Editorial: Marcial Pons
Colección: Historia
Fecha edición: 27/04/2013
Nº de páginas: 340 págs.
Precio: 29 €
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Jorge Pisa

Novedad editorial: ¡Turista lo serás tú!, de Itziar Marcotegui y Pablo Strubell

Turista lo serás tú

Con la proliferación de empresas encargadas de planificar viajes ofreciendo las mismas experiencias a todos sus clientes, viajar ha perdido parte de su espíritu aventurero, reducido a un trayecto anodino sin apenas margen para la improvisación. Sin embargo, para quienes pretendan escapar de la rigidez de esos desplazamientos organizados y quieran huir del aburrimiento, Itziar Marcotegui y Pablo Strubell han escrito el libro ¡Turista lo serás tú!, un manual ameno y desenfadado que trata de escapar del enfoque tradicional del turismo y en el que lo importante no es tanto el lugar como el modo en el que se explora.

Ilustración_01Especialmente indicado para lectores a quienes les guste ver mundo y no teman incluir pequeños retos en sus viajes, ¡Turista lo serás tú! ofrece más de setenta propuestas (ilustradas con 15 dibujos realizados por 9 artistas) para recorrer cualquier ciudad, plantea formas diferentes de hacer turismo y sugerencias para elegir un destino, para conocerlo o para hacer actividades una vez en él. Así, los autores disponen una serie de ideas divertidas e ingeniosas –escoger un destino a partir del número de letras de un nombre, utilizar como guía un mapa hecho a mano y de memoria por un amigo,…– para convertir el viaje en un juego en el que el azar y lo imprevisible estén siempre presentes y, de esta manera, conseguir una experiencia distinta a la de los recorridos habituales.

Ilustración_02Auténticos viajeros empedernidos –han visitado Nepal, Brasil, la Ruta de la Seda,…, mientras que África no esconde secretos para ellos–, Itziar Marcotegui y Pablo Strubell decidieron autoeditarse el libro Cómo preparar un gran viaje (2012), del que vendieron más de 1.800 copias en menos de un año y medio; ese éxito les animó a crear La editorial viajera, una editorial independiente cuyo principal objetivo es publicar manuales que ayuden a emprender viajes, sean cuales sean las circunstancias de cada persona. Conscientes de la necesidad de dar visibilidad a su libro, Marcotegui y Strubell presentarán ¡Turista lo serás tú! en Madrid y Barcelona: las citas madrileñas serán el 20 de noviembre en la librería DeViaje y el 15 de diciembre en Casa del Libro, mientras que los lectores barceloneses quedan emplazados para los días 26 de noviembre (librería Altair) y 27 de noviembre (Casa del Libro).

Título: ¡Turista Lo Serás Tú!
Autor: Itziar Marcotegui y Pablo Strubell
Editorial: La editorial viajera
Páginas: 122 páginas
Fecha de publicación: Noviembre 2014
ISBN: 9788494240027
Precio: 14,95 €