Os dejamos aquí con el enlace de la entrevista grabada en el programa de radio Luces en la oscuridad de Gestiona Radio que trata de la figura y el reinado del emperador romano Domiciano (81 – 96 d.C.).
Espero que os guste!!
En el siglo I d. C. Tito Flavio Domiciano fue emperador del Imperio romano durante 15 años, siendo el reinado más largo desde el emperador Tiberio. Asímismo fue el último emperador de la dinastía Flavia la cual gobernó el Imperio romano desde el año 69 al 96 d.C., y que abarcó el rerinado de su padre Tito Flavio Vespasiano y el de su hermano mayor Tito. Las fuentes clásicas describen a Domiciano como un tirano cruel y paranoico ubicándole entre los emperadores más odiados al comparar su vileza con las de Calígula o Nerón. Pero ¿cómo se originó la dinastía de los Flavios? ¿Cómo consiguió llegar al poder en Roma? ¿Cuáles fueron los traumas de Domiciano durante su adolescencia? ¿Qué tipo de edictos referentes a la moralidad de los romanos dictó al llegar al poder? ¿Fue realmente un tirano? ¿Qué importancia tuvo la religión durante su mandato?
Aquí os dejo Una entrevista del programa Tierra de Sueños, del canal 25 tv. Relevancia: No solo se trata un tema interesantes, La realidad del anfiteatro y de los combates de gladiadores, sino que el entrevistado soy YO!!
Ya lo sabéis, si queréis saber un poco más sobre uno de los temas más notorios de la historia romana, darle al «play» de la entrevista. O mejor dicho, darle dos veces play, ya que el documento está dividido en dos fragmentos, uno de 7:52 y otro de 9:30 minutos.
Son pocos los emperadores romanos que consiguen individualizarse para el gran público y abandonar la categoría genérica de déspota absoluto (en muchas ocasiones, incluso, de tirano movido únicamente por la crueldad, la lujuria y su afán de placeres) y adoptar unos rasgos propios, que los muestran de una forma particular y específica.
Entre ellos es, seguramente, Marco Aurelio, el emperador que ha pasado a la posteridad con unos rasgos más positivos, construidos sobre la descripción que las fuentes antiguas realizan de su persona y de las Meditaciones, obra escrita por el propio emperador que, por suerte, ha llegado hasta nosotros. Marco Aurelio destaca, así, como el filosofo que gobernó el Imperio de los romanos.
Era, pues, llegado el momento para que su figura y su reinado recibieran de nuevo la atención de las editoriales, en este caso de La esfera de los libros, y su legado, como emperador y como filósofo, llegara al gran público de forma actualizada e incorporando las nuevas noticias y evaluaciones que existen sobre el tema. De ello se ha encargado Frank McLynn, historiador de larga trayectoria especializado en las biografías y la historia militar.
Su obra pretende realizar un estudio completo no tan solo del Marco Aurelio emperador, sino también del Marco Aurelio filósofo e incluso del Marco Aurelio más íntimo, por lo que nos encontramos con una obra de envergadura con una extensión de 788 págs. La biografía, de esta forma, avanza a lo largo de la vida del emperador ocupándose por capítulos tanto del análisis de los episodios históricos como de los componentes más personales de su carácter y su comprensión del mundo. Para esto último McLynn se basa en las ya mencionada Meditaciones y las cartas y ordenaciones escritas por Marco Aurelio, un tesoro único literario e histórico.
Así el autor nos narra la infancia y las vivencias juveniles de Aurelio durante los reinados de Adriano y Antonino Pío; sus primeros años de gobierno, junto a Lucio Vero, en el primer caso conocido de la existencia de una diarquía imperial en Roma, un modelo que se desarrollará en el futuro. El autor también analiza una de las grandes contradicciones del gobierno de Marco Aurelio, ya que a pesar de su marcado interés por la filosofía y el gobierno de carácter ilustrado, pasó gran parte de su reinado guerreando, ya fuera contra los partos en Oriente o contra los germanos en las fronteras del norte, esta última una de las mayores amenazas a las que se enfrentaría el Imperio, y una clara prefiguración de los problemas que el Estado romano tendría que afrontar en el futuro. McLynn se detiene, también, en otra de las grandes polémicas de su gobierno, y una que ha hecho verter grandes ríos de tinta, y que no es otra que el carácter de la persecución del cristianismo que prosiguió, también, bajo su reinado. Otro de los temas interesantes del análisis de la obra de McLynn es el relativo a la peste que asoló el Imperio romano durante la segunda mitad del siglo II y que acabó con la vida tanto de Lucio Vero como de Marco Aurelio, y que ha llegado a ser conocida como la Peste Antonina.
Estatua ecuestre de Marco Aurelio, Roma, Museos Capitolinos.
Los aspectos históricos y políticos ocupan su lugar en la monografía de Frank McLynn, junto con el examen de la psique del emperador. Es aquí donde el autor se aplicará a estudiar la parte más personal e intima de Marco Aurelio, y sus aportaciones a la disciplina filosófica estoica, una de las que gozaron de mayor prestigio en el pasado antiguo, profesada por personajes célebres como el Séneca o Epicteto.
Un intento el de McLynn que se presenta como una empresa de inmenso esfuerzo, y que, como ya se ha dicho, se ve traducido en su propia extensión. El autor muestra, además, poca capacidad de resumen, lo que le lleva a invertir demasiado tiempo y espacio en contextualizar los temas o episodios que intenta narrar, lo que hace algo fatigosa la lectura del libro. Dos ejemplos de ello lo componen la introducción inicial a la obra, o las presentaciones que el autor realiza de los grandes enfrentamientos militares del reinado de Marco Aurelio. A esto se suma el análisis que McLynn efectúa del carácter y los principios filosóficos seguidos por el emperador, que por su extensión y a veces su profundidad intelectual, de claro cuño anglosajón, restan puntos para una lectura ágil y rápida del libro.
McLynn se permite, además, en exceso, opiniones subjetivas sobre el hacer y el pensar de Marco Aurelio, traspasando en varias ocasiones su trabajo de historiador objetivo, para entrar en el ámbito de las calificaciones y descalificaciones, algo no muy acostumbrado en un estudio histórico biográfico. A lo que se suma que en algunos apartados del libro, sobre todo en sus inicios, la edición y traducción de la obra no está todo lo cuidada que se podría esperar, y más en una obra de este tipo. Un claro ejemplo de ello es el índice de la obra que tan solo enumera los capítulos sin darles ni siquiera título identificativo, algo que entorpece la labor a aquellos que más que una lectura global del libro prefieran ir directamente al apartado o apartados que más les puedan interesar, o a aquellos que disfrutan con relecturas parciales. Algo a lo que tampoco ayuda la falta de índices de materias al final del libro, que cuenta, eso sí, de un amplio apartado de notas.
Frank McLynn
De esta forma Marco Aurelio,Guerrero, filósofo y emperador de Frank McLynn no llega a ser la obra de referencia en castellano que podría haber llegado a ser, en un país y en una lengua donde, como ya saben si acostumbran a leer nuestras críticas en Culturalia, no abundan demasiado los estudios de los periodos o de los emperadores más allá de los “afortunados” Julio-Claudios.
El libro de McLynn obliga al lector, a veces, a perderse en un extenso laberinto de palabras y consideraciones para llegar a puerto. Una obra demasiado enciclopédica que intenta analizar el reinado de uno de los emperadores romanos más famosos de la historia. Una oportunidad, sin embargo, para sumergirse en el pasado romano del siglo II d.C. y para presenciar con nuestro propios ojos una época que muchos han considerado como el momento de cambio entre la grandeza del Imperio romano y las penurias y estrecheces posteriores, que llevarían, con altos y bajos, claro está, a la desaparición del poder romano en Occidente. Pero sumérjanse avisados: puede resultar, en algunos momentos, una lectura fatigosa y demasiado general en relación al título y la materia que pretende analizar.
Solo muy de tanto en tanto uno tiene la suerte de hacer la reseña de un libro que no solo le llamó poderosamente la atención al verlo en la mesa de novedades de las librerías, sino que, además, su lectura ha sido una fuente de disfrute y de aprendizaje.
Este es el caso de la monografía escrita por Mary Beard sobre el triunfo romano, publicada por la editorial Crítica en enero de este año (publicada originalmente por la misma editorial en el año 2008) y que analiza, como su título indica, la realidad y la trascendencia de la ceremonia triunfal no tan solo en la cultura y la sociedad romana, sino también la influencia que tuvo en épocas posteriores.
Lo primero que debemos tener en cuenta al estudiar el triunfo romano es el peso de las imágenes (y por tanto de las ideas preconcebidas) que todos tenemos de esta ceremonia, gracias al continuo uso que el cine, el arte y la literatura han hecho de ella y que han contribuido a moldear nuestra percepción del pasado romano. Una representación que, junto a otras como las famosas y orgiásticas bacanales o las mortíferas jornadas en el anfiteatro y el circo, no acostumbran a resistir los primeros embates de un análisis histórico riguroso.
Beard analiza en las páginas de su libro los diversos elementos que constituyen la ceremonia del triunfo romano, una tarea que realiza con un sorprendente sentido del humor, académico, claro está, y que arranca con el estudio de uno de los triunfos mejor conocidos de la historia romana, aquel que celebró Pompeyo por sus victorias en Oriente en el año 61 a.C. En este primer capítulo podremos examinar la organización y la representación de inicio a final de un triunfo romano.
A partir de aquí y con una visión global del asunto, Beard procede al análisis de los diversos componentes del ritual, ya sean los distintos tipos de triunfos que existían y las diferencias entre ellos, el recorrido triunfal, la fastuosidad de los desfiles, las “escenografías” diseñadas, el papel representado por el general victorioso, el destino de los vencidos expuestos en el desfile, los despojos o las normas y disposiciones que cualquier general victorioso debía respetar para poder celebrar un triunfo.
El triunfo romano repasa, además, en sus capítulos finales los orígenes de la ceremonia, tanto aquellos más míticos localizados en el periodo monárquico, como los más históricos situados en época republicana, y examina su evolución a lo largo de la historia de Roma hasta época imperial, en la que el triunfo fue adaptado y monopolizado en favor de la figura del emperador y los miembros de la familia imperial. Un episodio final que permite a la autora reflexionar sobre cuál se puede considerar el último triunfo romano de la historia y adentrarse, aunque de forma escueta, en la historia medieval y bizantina.
Triunfo romano
Beard pretende, de esta forma, hacer un examen exhaustivo del triunfo romano, tanto de lo que sabemos de él como de lo que desconocemos, y les puedo asegurar que ignoramos mucho más de lo que podría parecer a simple vista. En este último aspecto la autora analiza, también, la forma en la que se ha ido configurando el conocimiento sobre esta temática concreta de la historia romana, y como los aciertos y los yerros han ido formando una base a veces algo alejada de la realidad histórica a la que hacen referencia.
Un aspecto interesante del libro lo conforma la descripción de las luchas políticas desatadas entre las diversas facciones del Senado a la hora de conceder el triunfo y, de esta forma favorecer la carrera política de alguno de sus miembros. Es curioso al respecto, observar el juego político en la sombra o la falta de decoro de personajes como el propio Cicerón a la hora de informar al Senado de sus logros para obtener el triunfo al regreso de su promagistratura en Cilicia, y observar, de esta forma, como los tejemanejes y las falsedades de los políticos han constituido, ya desde época romana, una parte importante de sus ardides y artimañas para prosperar en la carrera hacia el poder, quedando la verdad eclipsada por el sabio y manipulador uso de las palabras.
El estilo del libro de Beard permite recomendar su lectura no tan solo a los especialistas o a aquellos que conocen la temática, sino también a todo aquel al que, de una forma u otra, le interese el tema, y pretenda ampliar de una forma grata y rigurosa, sus conocimientos sobre la Roma antigua. Como ya les he comentado, el libro está escrito con un notable gracejo, que permite a la autora hilvanar comentarios y opiniones que, se lo aseguro, les hará aflorar, en más de una ocasión, una sonrisa, con la que comprobar lo «pequeños» que fueron no tan solo lo «colosos romanos», sino también los magnos historiadores que analizaron sus proezas a lo largo del tiempo.
El triunfo romano es obra magistralmente escrita y bien traducida, «marca de la casa» en la editorial Crítica, siempre un seguro en este aspecto, algo que no es tan fácil de encontrar, se lo garantizo, en una monografía histórica y nos presenta el triunfo romano con un afán crítico, ameno e incluso combativo. Una obra imprescindible y muy recomendable para conocer una de las ceremonias más célebres del mundo romano.
Título:El triunfo romano. Una historia de Roma a través de la celebración de sus victorias Autora: Mary Beard Editorial: Crítica Colección: Tiempo de Historia Fecha de publicación: 26/01/2012 Páginas: 584 páginas Idioma: Español ISBN: 978-84-9892-320-9 Formato: 15,5 x 23 cm. Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
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Como ya he comentado en varias ocasiones en este espacio de crítica literaria, y sin voluntad de hacerme pesado, en el género de la novela histórica ambientada en la Roma clásica, el período julio-claudio, esto es, la primera dinastía imperial, se lleva la palma en lo relativo a la elección por parte de los autores del periodo histórico en el que se ambientan sus tramas. Por eso, muchas de las veces las novedades «tienden a ser repetitivas»: Otra vez Julio César, otra vez Augusto, otra vez Nerón…
En el caso de la novela que reseño hoy, Tiberio, la amarga herencia, de Vicente Scarpellini, las cosas son un poco diferentes, y déjenme que me explique. Sí, de acuerdo, Tiberio es un emperador julio-claudio y no uno de los poco conocidos, si es que hay alguno que lo sea, pero su personalidad, la herencia que recibió (no olvidemos que fue el sucesor de Augusto, el creador del sistema de gobierno imperial que se mantuvo en pie en Roma alrededor de 500 años), y la política que llevó a cabo hacen de él un personaje histórico de relieve que ya interesó al científico y médico español Gregorio Marañón, que le dedicó el estudio Tiberio, Historia de un resentimiento publicado en el año 1939.
Pues bien, me pareció una idea interesante leer y reseñar en Culturalia la novela que publicó Scarpellini, el año pasado (2011) en Plataforma editorial, y ver como trataba a este emperador el género novelesco en la actualidad, cuando poseemos más información sobre el personaje y su estudio nos presenta una imagen más definida.
La novela no solo no me decepcionó sino que me sorprendió positivamente. Y la primera sorpresa fue su estructura interna. Uno suponía que el texto se organizaría, como en muchas otras obras del género, a partir de la narración de un anciano Tiberio, o de algún amigo o familiar cercano a él que rememorara la vida y las gestas del personaje. Pero no, Tiberio, la amarga herencia, está estructurada entorno a la visión de varios personajes: la del propio Tiberio claro está, cuyas reflexiones dan inicio a la novela; la de Vipsania Agripina, su primera esposa e hija de Marco Vipsanio Agripa, general capaz y fiel amigo de Augusto; Julia, su segunda mujer e hija del propio Augusto; y Livia, su madre y esposa, también, de Augusto (como ven todo queda en familia). De esta forma la novela desarrolla una visión de Tiberio variada y desde diversos ángulos, principalmente femeninos, de las mujeres que compartieron, de una forma u otra, la vida con él.
Unas visiones que contrastan, a veces, con la imagen histórica que de ellas tenemos, sobre todo en el caso de Vipsania, su primera esposa y a la que Tiberio amó profundamente, tanto que la obligación por parte de Augusto/Livia de que se divorciara de ella para casarse con Julia recientemente enviudada, con el objetivo de asegurar la descendencia de los julios, no hizo más que oscurecer un espíritu ya de por sí sombrío y que despreciaba la inhumanidad y el servilismo propio de las altas esferas del poder romano.
Scarpellini se sumerge pues en la época de la Roma clásica y nos presenta, sin pelos en la lengua, la realidad de un época y un contexto, que por muy fastuoso que nos parezca, en muchas ocasiones no dejaba de ser otra cosa que un sumidero político en el que los intereses y los beneficios personales primaban las más de las veces por encima de todo lo demás (¿les recuerda esto algo de la situación de crisis actual?). El autor no pretende, por otro lado, recorrer novelísticamente toda la vida del emperador, sino que, como en una carrera de relevos, cada uno de los testimonios nos hace avanzar en el conocimiento de su persona y de su forma de pensar, o más bien dicho, de lo que «los otros» creían que era su forma de pensar.
Vicente Scarpellini
Es Tiberio, seguramente, uno de los emperadores más carismático de todo el periodo imperial romano, ya que a su personalidad resentida se suma, como decía anteriormente, un legado, el de Augusto, que sin duda haría empequeñecer y envilecer a cualquier otro. Scarpellini analiza el personaje, en clave novelística, desde su más tierna infancia y nos explica, ya sea desde las propias reflexiones del protagonista o de las mujeres más cercanas a él, la evolución de un carácter y de una forma de actuar a través de las cuales se puede llegar a entender la crueldad en la que acabó su reinado, y por la que ha pasado a la historia. Tiberio ya desde chico aparece como una persona desencantada del poder y consciente de la vileza y la indignidad en la que ha caído la autoridad en Roma. Una personalidad, la de Tiberio, osca y feroz que irá desarrollándose a lo largo de la novela a través de las continuas decepciones que irá sufriendo, debidas, en parte, a la poca consideración política que de él tuvo el propio Augusto, que no lo consideró como un verdadero heredero hasta que los demás aspirantes desaparecieron, hecho éste que queda patente a lo largo de la trama.
Además Tiberio, la amarga herencia, es, y esto es para mí otra grata sorpresa, una novela muy bien escrita, ya que posee algunos párrafos que muestran una auténtica belleza literaria. Es por ello una buena opción para acercarse a la figura, un tanto deslustrada, de un emperador (si bien hay que puntualizar que la novela tan solo cubre sus primeros años de gobierno, no va más allá de la muerte de Augusto, tras la cual Tiberio se convertiría en emperador), y nos permite no solo ver el a veces sórdido día a día de la política imperial sino también la posición y la visión de las mujeres, al menos las de más alta alcurnia, en un mundo que pertenecía a los hombres.
Refrésquense este verano durante los momentos de ocio y de descanso y diríjanse hacia el pasado, hacia la historia de la Roma clásica, de la mano de un autor que demuestra un buen conocimiento de la época y de los personajes históricos sobre los que trata y que, además, nos permite, con un buen estilo literario, gozar de ella y conocer a un personaje, Tiberio, generalmente maltratado por la historia (esa historia basada en los tópicos y los típicos) que se ha cebado, sin duda, en los aspectos más inhumanos y crueles de su gobierno. Una buena propuesta para conocer algo más su personalidad y los engranajes políticos y familiares que marcaron los primeros años del Imperio romano.
Título:Tiberio, la amarga herencia Autor: Vicente Scarpellini Marichalar Editorial:Plataforma editorial Colección: Histórica Formato: Rústica con solapas ISBN: 978-84-15115-76-2 Páginas: 306 Precio: 19.00 €
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¿Qué hubo detrás de la muerte de Germánico el 10 de octubre del año 19 d.C.? ¿Existieron motivos políticos que provocaran su enfermedad y su posterior fallecimiento en Antioquía? ¿Tuvieron que ver algo en ella Livia, el emperador Tiberio, Sejano, su mano derecha y Calpurnio Pisón, el gobernador de la provincia de Siria? La editorial Alamut nos presenta una nueva aventura detectivesca de ficción protagonizada por Marco Corvino, una investigación en el corazón del poder imperial romano narrada con sentido del humor y con la desacomplejada y sugerente pluma de David Wishart.
Es un ejercicio refrescante el hecho de volverse a topar con el descaro y la osadía del joven patricio Corvino, en una nueva indagación que trata en esta segunda ocasión de la prematura muerte de Germánico, una de las figuras políticas más admiradas en la Roma de los primeros Julio-Claudios, y un acontecimiento que conmovió a la opinión pública de aquel entonces, y no era para menos, ya que Germánico se perfilaba como el sucesor «impuesto» del emperador Tiberio…
Todo comienza poco más o menos donde se había acabado en la primera entrega de la serie. Livia, la viuda de Augusto y madre del emperador Tiberio, sorprendida y satisfecha por la competente indagación que el joven Corvino realizó en torno al desastre militar de Varo en Germania (9 d.C.), le encarga de forma extraoficial la investigación del reciente fallecimiento de Germánico en Siria, una muerte extraña y mucho más que oportuna del heredero del trono imperial, rodeada de secretos y acusaciones que pueden comprometer no tan solo a las autoridades provinciales, sino a la figura del propio emperador, a Sejano su «malvada» mano derecha e incluso a la familia imperial.
Para ello Corvino iniciará sus pesquisas en Roma, ayudado por sus contactos en los bajos fondos de la ciudad. Si bien la concatenación de hipótesis, muertes y probabilidades le dirigirán hacia la provincia de Siria y a la extraña conducta allí de las autoridades provinciales. Un periplo de «investigación» que le encaminará a la posible resolución del caso…
Wishart nos presenta una nueva aventura detectivesca ambientada en la Roma clásica donde la política vuelve a estar muy presente, y en la cual nos vuelve a mostrar su amplio conocimiento pericial de la época escanciado con un amplio e incisivo sentido del humor. En esta ocasión Wishart ha escogido otro de los enigmas históricos que rodean la inicial historia del Imperio romano, acaecido durante el gobierno del emperador Tiberio y que no es otro que el de la muerte de Germánico, designado por Augusto heredero de Tiberio, y que marcó no tan solo el porvenir de la dinastía Julio-Claudia, sino también la política imperial. En este aspecto se ha de destacar lo voluntarioso de la intentona de Wishart, pues, como en el caso de la aventura anterior, los asuntos sobre los que hipotetiza (en forma de ficción, claro está) no han permitido a los historiadores llegar a un consenso sobre qué es verdaderamente lo que aconteció y qué motivó, sino fue la naturaleza misma, la muerte de Germánico. Un espacio «en blanco» que representan un verdadero filón narrativo para alguien como Wishart, que se mueve como pez en el agua incorporando ingenio e imaginación a los magros datos históricos conocidos al respecto.
Para ello tendremos de nuevo que estar muy atentos tanto a los personajes como a su posición en el engranaje político y administrativo del Imperio. Pero tranquilos, porque la afilada e implacable pluma del autor nos da toda clase de alivios y desahogos: una magnífica y efectiva ambientación de la historia en la que asistiremos a las cenas de la aristocracia de más alto copete, acompañaremos a Corvino y a Perila, ya su mujer en esta segunda entrega, en la investigación y nos internaremos en la vida cotidiana de la capital del imperio. En este episodio, viajaremos, además hacia Oriente, un hecho muy habitual en las novelas «de género», visitando la provincia de Siria, el centro neurálgico de la organización militar defensiva de Roma en el este amenazado por los partos, y el lugar donde se produjo la muerte de Germánico, sin duda el mejor sitio para intentar descubrir qué es lo que verdaderamente ocurrió ¿no creen?
La propuesta de Wishart es toda una aventura para aquellos a los que les gusta la novela negra arropada en el género de la novela histórica. Aunque como ya saben Corvino no es un investigador a la usanza, ya que su actitud de joven patricio rebelde, su constante ingesta de vino y su peculiar comportamiento, hacen que la trama principal, una «investigación criminal» enmarcada en los entresijos del poder imperial romano, se convierta en una obra de humor continuo y afilado, con un destacable ritmo narrativo que nos relata el día a día de la época.
La muerte de Germánico es, así, un buen ejercicio de inmersión (novelística, esto hay que tenerlo en cuenta) en un pasado histórico enfocado de una forma amena y divertida, a la vez que mantiene la templanza histórica (el «sentido de la historia» que defendía Anthony Mann) que permite al lector, sea éste quien sea, disfrutar de una aventura ambientada en el pasado y acercarse a él sin la rigurosidad de las estatuas de piedra y los monumentos literarios que tanto han ensalzado la figura de Roma y la de sus protagonistas, ya sea para bien o para mal.
Título:La muerte de Germánico Autor: David Wishart Colección: Serie Histórica Encuadernación: Cartoné con sobrecubierta / 15,5 x 23 Páginas: 320 PVP: 23,95 euros Fecha de publicación: 11 de octubre de 2011
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La editorial Ariel nos presenta una nueva monografía que reflexiona sobre la época, la persona y la obra de Augusto, el primer emperador, el primer emperador de Roma. El político que instauró el sistema del principado y que modeló, en base a sus intereses y necesidades, la posterior historia del Imperio romano y de Europa.
César Augusto fue uno de los hombres más influyentes de la historia y el primer emperador de Roma.
Tras una juventud enfermiza, con una marcada tendencia a caer gravemente enfermo en períodos de crisis, Augusto supo sobreponerse con inteligencia, meticulosidad, paciencia y valentía. Luchó y derrotó a los asesinos de su padre adoptivo, y posteriormente aniquiló sin piedad a su antiguo aliado Marco Antonio y a su amante Cleopatra. Trabajó concienzudamente, reconstruyó Roma y la transformó en una poderosa metrópolis y en uno de los centros políticos y artísticos más importantes del mundo antiguo. Gracias a Augusto, Roma consolidó su paso de ciudad-estado a imperio global, poniendo los cimientos de la futura Europa.
El autor nos ofrece también un apasionante retrato de una época dominada por la intriga, el sexo, la violencia, el escándalo y la ambición más despiadada.
Anthony Everitt fue secretario general del Consejo de las Artes británicos y es profesor visitante en la Universidad de Nottingham Trent.
Título:Augusto, el primer emperador Autor: Anthony Everitt Editorial: Ariel Fecha de publicación: 07/06/2012 Nº de páginas: 440 páginas
Idioma: Español ISBN: 978-84-344-0105-1 Formato: Tapa dura con sobrecubierta – 15 x 23 cm. Precio: 18,90 €
La editorial Alderabán publicó en el año 2010 Julia Domna, La emperatriz romana, la biografía de una de las mujeres con más poder en la Roma de principios del siglo III d.C. Un fresco de la vida cotidiana, de la realidad de la mujer en la Roma imperial y de una de las dinastías, la de los Severos, que gobernó el destino de Roma durante el gobierno de cinco emperadores.
El libro que nos presenta Paloma Aguado, doctora en Historia Antigua, supone un completo y ameno trabajo no solamente referido a la figura de la emperatriz Julia, sino extensible al panorama político-cultural del Imperio Romano en la primera mitad el siglo III d.C., en concreto durante la dinastía de los Severos. En la primera parte se nos ofrece un capítulo dedicado a la situación de la mujer en Roma, insistiendo en su vida más cotidiana, para después dar paso a la biografía de la emperatriz Julia Domna. Asistimos en primer lugar, a su nacimiento y adolescencia en Siria, y a su matrimonio con el futuro emperador Septimio Severo. La parte central de la monografía está dedicada a su papel como emperatriz, primero como esposa de Severo y más tarde como madre de Caracalla, ocupando en ambos casos un primerísimo lugar en la esfera política de Roma, desde su ascensión al trono hasta su muerte. El libro finaliza con un capítulo dedicado a las princesas sirias, la familia directa de Julia, que procedente de Emesa constituyeron el autentico “poder en la sombra” de dos emperadores, Heliogábalo y Alejandro Severo. Es la primera vez en la Historia de Roma que la transmisión de la púrpura imperial a lo largo de la dinastía se trasmite por vía femenina.
Título: Julia Domna, la emperatriz romana
Autora: Paloma Aguado García
Editorial: Alderabán Ediciones
Colección: Vidas privadas
Nº páginas: 129
Encuadernación: rústica
ISBN: 978-84-95414-74-8
Dimensiones: 21 x 14 mm.
Fecha publicación: 07 de enero de 2010
Precio: 12.00 €
La caída del emperador Nerón y su ciudad, de Stephen Dando-Collins, editorial Ariel.
El 19 de julio del año 64 d.C., mientras la ciudad de Roma se preparaba para la celebración de los Juegos, se desató un pequeño incendio en una tienda situada a espaldas del Circo Máximo. A lo largo de más de cinco días, el incendió arrasó una parte importante de la capital del imperio, hecho que soliviantó a sus ciudadanos contra el emperador Nerón.
Con rigor y desde las evidencias y la documentación que de aquel importante acontecimiento histórico aún se conservan, gracias a historiadores como Suetonio o Tácito, Dando-Collins narra de forma brillante el minuto a minuto el incendio, así como el posterior y monumental trabajo de reconstrucción que se llevó a cabo y la retahíla de conspiraciones que se suscitaron para acabar con Nerón.
Una obra de histórica de gran valor que se lee como una fascinante novela de héroes cotidianos e intrigas políticas.
“El autor acompaña al lector a través de la Roma Antigua y las intrigas políticas que se desarrollaron en medio de un trascendental drama humano.” The Washington Post
Stephen Dando-Collins es autor de más de una docena de libros sobre la Roma antigua, la historia de Inglaterra, Estados Unidos y su Australia natal. En España se han publicado dos de sus libros, La maldición de los césares y El informe de Judea, que con Arde Roma, son fruto de un profundo conocimiento y años de documentación histórica.
Título: La caída del emperador Nerón y su ciudad Autor: Stephen Dando-Collins Traductor: Ana Herrera Ferrer Fecha de publicación: 01/03/2012 Nº de páginas: 328 Idioma: Español Formato: 14,4 x 23 cm. Presentación: Rústica con solapas Colección: Ariel ISBN: 978-84-344-7057-6 Precio: 21,90 €
Existen pocas fechas o pocos acontecimientos a lo largo de la historia que puedan condensar en ellos mismo el cúmulo de experiencias, tendencias y contradicciones que marcan el destino de un país, de un pueblo o de un imperio. Una de estas fechas singulares es el año 378 (el 9 de agosto, para ser más exactos) y uno de estos acontecimientos es, sin duda, la batalla que enfrentó en las cercanías de la ciudad de Adrianópolis, al ejército romano con las fuerzas visigodas y que, en más de una ocasión, se ha presentado como un hecho crucial, un acontecimiento que marcaría, para peor, la historia del imperio creado por los romanos.
Alessandro Barbero presentó en mayo de 2007, de la mano de la editorial Ariel, el libro El día de los bárbaros, la batalla de Adrianópolis, 9 de agosto de 378, una clara apuesta por la difusión histórica sobre uno de los episodios militares más destacables del Bajo Imperio romano.
La obra de Barbero analiza desde una perspectiva histórica y desde un conocimiento exhaustivo de las fuentes antiguas, la batalla en la que fue derrotado el ejército de la parte oriental del Imperio romano y que acabó con la vida del emperador Valente y con gran parte de su alto mando. Un lastre del que costaría recuperarse al Estado romano y que muchos han considerado como el verdadero inicio del fin del poderío romano.
Barbero, en un tono ameno y didáctico, nos provee de todos los datos para entender las causas de este enfrentamiento, su desarrollo y las consecuencias que la derrota romana comportó. De ahí que su análisis comience presentando a los dos rivales en los años y los momentos previos a la batalla. Primero la situación del Imperio romano tras la época de la Anarquía militar del siglo III d.C. y las reformas llevadas a cabo por los emperadores Diocleciano y Constantino. Después, y para tener una visión completa del conflicto, el autor nos presenta al pueblo visigodo y las circunstancias que lo llevaron primero a solicitar su admisión en territorio romano, acosados por el avance de los hunos, y más tarde a rebelarse por el trato que los romanos les dieron una vez instalados en el interior de sus fronteras.
Tras la presentación de los contendientes Barbero inicia el análisis de los hechos que llevaron al enfrentamiento entre romanos y visigodos y que finalizaría con la batalla de Adrianópolis. Lo curioso del tema, y también lo más admirable, es que Barbero realiza un análisis si bien no minuto a minuto, si día a día de los acontecimientos ligados con este conflicto, hecho que solo se puede llevar a cabo cuando el autor conoce, casi al dedillo, la historia, las fuentes y el periodo en cuestión.
Barbero nos muestra de esta forma su maestría en lo que se refiere al conocimiento del período, la Antigüedad tardía, ya sea desde la perspectiva romana como desde el punto de vista visigodo, escribiendo un texto que se acerca más a una novela histórica que a una obra propiamente académica. Pero no se preocupen, El día de los bárbaros no es ni mucho menos ficción, ni la novelización de unos hechos históricos. Babero nos presenta una intensa y documentada monografía y demuestra un gran dominio de la narrativa, lo que le lleva a construir un texto con una gran riqueza en detalles y un alto grado de veracidad histórica, todo ello, como les decía, de una forma amena que permite al lector entender fácilmente el contexto histórico y la descripción de las diferentes fases del conflicto y le impulsa a devorar la obra hora tras hora y en cualquier momento. Y para aquellos a los que el volumen o número de páginas de algunos libros de historia les pueda echar atrás, aún después de leer estas líneas, decirles que Barbero necesita tan solo 239 páginas para llevar a cabo todo lo indicado en esta reseña, de las cuales tan solo 208 pertenecen al relato propiamente histórico. El resto son notas y lecturas recomendadas para aquellos que quieran profundizar algo más en la batalla misma o en la época en la que ésta se produjo.
Alessandro Barbero
Por si fuera poco la obra nos permite conocer no solo el desenlace de la batalla, recuerden, uno de esos combates que marcan un antes y un después en la historia, sino las consecuencias de la derrota romana, y los esfuerzos de las autoridad imperial para recuperar el control de la situación.
No nos ha de extrañar la destreza literaria de Alessandro Barbero, que además de su ocupación como profesor de historia medieval en la Universidad del Piamonte Oriental, tiene experiencia en la ámbito de las publicaciones históricas, entre las que destacan Carlomagno, también editada en Ariel, o La batalla. Historia de Waterloo. Barbero es autor, también, de la novela Diario de Mr. Pybe: aventuras y desventuras de un gentilhombre americano en las guerras napoleónicas.
El libro de Barbero es, y aquí daré, si me permiten, mi opinión personal, una gozada de lectura, no solo por el tema analizado en ella, sino por la forma en la que es tratado (recuerden ameno, ágil y asequible) y por la capacidad del autor a la hora de relacionar hechos, datos y fuentes históricas con el objetivo de proveernos de un relato global y exhaustivo de un episodio histórico que algunos autores han considerado como uno de los acontecimientos clave para entender la posterior historia y el final del Imperio romano. Una pequeña joya del análisis y la difusión histórica que es al mismo tiempo un goce literario y que, además, y este es otro de sus aciertos, no requiere de grandes conocimientos previos por parte del lector, algo que la diferencia de muchas de las publicaciones históricas que podemos hallar en los abigarrados anaqueles de nuestras librerías.
En definitiva, una oportunidad ineludible para aquellos que disfrutan con la historia y que sienten curiosidad por aquellos hechos que, aunque muchas veces desconocidos o poco tratados, se erigen como hitos significativos del devenir de la historia de la humanidad.
Título:El día de los bárbaros, la batalla de Adrianópolis, 9 de agosto de 378 Autor: Alessandro Barbero Editorial: Ariel Colección: Grandes batallas Páginas: 240 Fecha de publicación: 22/05/2007 ISBN: 978-84-344-5321-0 Formato: 15 x 22 cm. Presentación: Tapa dura con sobrecubierta Precio: 19,50 €
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