Crítica literaria: Tiberio, la amarga herencia, de Vicente Scarpellini, Plataforma editorial.

Como ya he comentado en varias ocasiones en este espacio de crítica literaria, y sin voluntad de hacerme pesado, en el género de la novela histórica ambientada en la Roma clásica, el período julio-claudio, esto es, la primera dinastía imperial, se lleva la palma en lo relativo a la elección por parte de los autores del periodo histórico en el que se ambientan sus tramas. Por eso, muchas de las veces las novedades “tienden a ser repetitivas”: Otra vez Julio César, otra vez Augusto, otra vez Nerón

En el caso de la novela que reseño hoy, Tiberio, la amarga herencia, de Vicente Scarpellini, las cosas son un poco diferentes, y déjenme que me explique. Sí, de acuerdo, Tiberio es un emperador julio-claudio y no uno de los poco conocidos, si es que hay alguno que lo sea, pero su personalidad, la herencia que recibió (no olvidemos que fue el sucesor de Augusto, el creador del sistema de gobierno imperial que se mantuvo en pie en Roma alrededor de 500 años), y la política que llevó a cabo hacen de él un personaje histórico de relieve que ya interesó al científico y médico español Gregorio Marañón, que le dedicó el estudio Tiberio, Historia de un resentimiento publicado en el año 1939.

Pues bien, me pareció una idea interesante leer y reseñar en Culturalia la novela que publicó Scarpellini, el año pasado (2011) en Plataforma editorial, y ver como trataba a este emperador el género novelesco en la actualidad, cuando poseemos más información sobre el personaje y su estudio nos presenta una imagen más definida.

La novela no solo no me decepcionó sino que me sorprendió positivamente. Y la primera sorpresa fue su estructura interna. Uno suponía que el texto se organizaría, como en muchas otras obras del género, a partir de la narración de un anciano Tiberio, o de algún amigo o familiar cercano a él que rememorara la vida y las gestas del personaje. Pero no, Tiberio, la amarga herencia, está estructurada entorno a la visión de varios personajes: la del propio Tiberio claro está, cuyas reflexiones dan inicio a la novela; la de Vipsania Agripina, su primera esposa e hija de Marco Vipsanio Agripa, general capaz y fiel amigo de Augusto; Julia, su segunda mujer e hija del propio Augusto; y Livia, su madre y esposa, también, de Augusto (como ven todo queda en familia). De esta forma la novela desarrolla una visión de Tiberio variada y desde diversos ángulos, principalmente femeninos, de las mujeres que compartieron, de una forma u otra, la vida con él.

Unas visiones que contrastan, a veces, con la imagen histórica que de ellas tenemos, sobre todo en el caso de Vipsania, su primera esposa y a la que Tiberio amó profundamente, tanto que la obligación por parte de Augusto/Livia de que se divorciara de ella para casarse con Julia recientemente enviudada, con el objetivo de asegurar la descendencia de los julios, no hizo más que oscurecer un espíritu ya de por sí sombrío y que despreciaba la inhumanidad y el servilismo propio de las altas esferas del poder romano.

Scarpellini se sumerge pues en la época de la Roma clásica y nos presenta, sin pelos en la lengua, la realidad de un época y un contexto, que por muy fastuoso que nos parezca, en muchas ocasiones no dejaba de ser otra cosa que un sumidero político en el que los intereses y los beneficios personales primaban las más de las veces por encima de todo lo demás (¿les recuerda esto algo de la situación de crisis actual?). El autor no pretende, por otro lado, recorrer novelísticamente toda la vida del emperador, sino que, como en una carrera de relevos, cada uno de los testimonios nos hace avanzar en el conocimiento de su persona y de su forma de pensar, o más bien dicho, de lo que “los otros” creían que era su forma de pensar.

Vicente Scarpellini

Es Tiberio, seguramente, uno de los emperadores más carismático de todo el periodo imperial romano, ya que a su personalidad resentida se suma, como decía anteriormente, un legado, el de Augusto, que sin duda haría empequeñecer y envilecer a cualquier otro. Scarpellini analiza el personaje, en clave novelística, desde su más tierna infancia y nos explica, ya sea desde las propias reflexiones del protagonista o de las mujeres más cercanas a él, la evolución de un carácter y de una forma de actuar a través de las cuales se puede llegar a entender la crueldad en la que acabó su reinado, y por la que ha pasado a la historia. Tiberio ya desde chico aparece como una persona desencantada del poder y consciente de la vileza y la indignidad en la que ha caído la autoridad en Roma. Una personalidad, la de Tiberio, osca y feroz que irá desarrollándose a lo largo de la novela a través de las continuas decepciones que irá sufriendo, debidas, en parte, a la poca consideración política que de él tuvo el propio Augusto, que no lo consideró como un verdadero heredero hasta que los demás aspirantes desaparecieron, hecho éste que queda patente a lo largo de la trama.

Además Tiberio, la amarga herencia, es, y esto es para mí otra grata sorpresa, una novela muy bien escrita, ya que posee algunos párrafos que muestran una auténtica belleza literaria. Es por ello una buena opción para acercarse a la figura, un tanto deslustrada, de un emperador (si bien hay que puntualizar que la novela tan solo cubre sus primeros años de gobierno, no va más allá de la muerte de Augusto, tras la cual Tiberio se convertiría en emperador), y nos permite no solo ver el a veces sórdido día a día de la política imperial sino también la posición y la visión de las mujeres, al menos las de más alta alcurnia, en un mundo que pertenecía a los hombres.

Refrésquense este verano durante los momentos de ocio y de descanso y diríjanse hacia el pasado, hacia la historia de la Roma clásica, de la mano de un autor que demuestra un buen conocimiento de la época y de los personajes históricos sobre los que trata y que, además, nos permite, con un buen estilo literario, gozar de ella y conocer a un personaje, Tiberio, generalmente maltratado por la historia (esa historia basada en los tópicos y los típicos) que se ha cebado, sin duda, en los aspectos más inhumanos y crueles de su gobierno. Una buena propuesta para conocer algo más su personalidad y los engranajes políticos y familiares que marcaron los primeros años del Imperio romano.

Título: Tiberio, la amarga herencia
Autor: Vicente Scarpellini Marichalar
Editorial: Plataforma editorial
Colección: Histórica
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-15115-76-2
Páginas: 306
Precio: 19.00 €

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s