Crítica literaria: La muerte de Germánico, de David Wishart, ed. Alamut.

¿Qué hubo detrás de la muerte de Germánico el 10 de octubre del año 19 d.C.? ¿Existieron motivos políticos que provocaran su enfermedad y su posterior fallecimiento en Antioquía? ¿Tuvieron que ver algo en ella Livia, el emperador Tiberio, Sejano, su mano derecha y Calpurnio Pisón, el gobernador de la provincia de Siria? La editorial Alamut nos presenta una nueva aventura detectivesca de ficción protagonizada por Marco Corvino, una investigación en el corazón del poder imperial romano narrada con sentido del humor y con la desacomplejada y sugerente pluma de David Wishart.

Es un ejercicio refrescante el hecho de volverse a topar con el descaro y la osadía del joven patricio Corvino, en una nueva indagación que trata en esta segunda ocasión de la prematura muerte de Germánico, una de las figuras políticas más admiradas en la Roma de los primeros Julio-Claudios, y un acontecimiento que conmovió a la opinión pública de aquel entonces, y no era para menos, ya que Germánico se perfilaba como el sucesor “impuesto” del emperador Tiberio

Todo comienza poco más o menos donde se había acabado en la primera entrega de la serie. Livia, la viuda de Augusto y madre del emperador Tiberio, sorprendida y satisfecha por la competente indagación que el joven Corvino realizó en torno al desastre militar de Varo en Germania (9 d.C.), le encarga de forma extraoficial la investigación del reciente fallecimiento de Germánico en Siria, una muerte extraña y mucho más que oportuna del heredero del trono imperial, rodeada de secretos y acusaciones que pueden comprometer no tan solo a las autoridades provinciales, sino a la figura del propio emperador, a Sejano su “malvada” mano derecha  e incluso a la familia imperial.

Para ello Corvino iniciará sus pesquisas en Roma, ayudado por sus contactos en los bajos fondos de la ciudad. Si bien la concatenación de hipótesis, muertes y probabilidades le dirigirán hacia la provincia de Siria y a la extraña conducta allí de las autoridades provinciales. Un periplo de “investigación” que le encaminará a la posible resolución del caso…

Wishart nos presenta una nueva aventura detectivesca ambientada en la Roma clásica donde la política vuelve a estar muy presente, y en la cual nos vuelve a mostrar su amplio conocimiento pericial de la época escanciado con un amplio e incisivo sentido del humor. En esta ocasión Wishart ha escogido otro de los enigmas históricos que rodean la inicial historia del Imperio romano, acaecido durante el gobierno del emperador Tiberio y que no es otro que el de la muerte de Germánico, designado por Augusto heredero de Tiberio, y que marcó no tan solo el porvenir de la dinastía Julio-Claudia, sino también la política imperial. En este aspecto se ha de destacar lo voluntarioso de la intentona de Wishart, pues, como en el caso de la aventura anterior, los asuntos sobre los que hipotetiza (en forma de ficción, claro está) no han permitido a los historiadores llegar a un consenso sobre qué es verdaderamente lo que aconteció y qué motivó, sino fue la naturaleza misma, la muerte de Germánico. Un espacio “en blanco” que representan un verdadero filón narrativo para alguien como Wishart, que se mueve como pez en el agua incorporando ingenio e imaginación a los magros datos históricos conocidos al respecto.

Para ello tendremos de nuevo que estar muy atentos tanto a los personajes como a su posición en el engranaje político y administrativo del Imperio. Pero tranquilos, porque la afilada e implacable pluma del autor nos da toda clase de alivios y desahogos: una magnífica y efectiva ambientación de la historia en la que asistiremos a las cenas de la aristocracia de más alto copete, acompañaremos a Corvino y a Perila, ya su mujer en esta segunda entrega, en la investigación y nos internaremos en la vida cotidiana de la capital del imperio. En este episodio, viajaremos, además hacia Oriente, un hecho muy habitual en las novelas “de género”, visitando la provincia de Siria, el centro neurálgico de la organización militar defensiva de Roma en el este amenazado por los partos, y el lugar donde se produjo la muerte de Germánico, sin duda el mejor sitio para intentar descubrir qué es lo que verdaderamente ocurrió ¿no creen?

La propuesta de Wishart es toda una aventura para aquellos a los que les gusta la novela negra arropada en el género de la novela histórica. Aunque como ya saben Corvino no es un investigador a la usanza, ya que su actitud de joven patricio rebelde, su constante ingesta de vino y su peculiar comportamiento, hacen que la trama principal, una “investigación criminal” enmarcada en los entresijos del poder imperial romano, se convierta en una obra de humor continuo y afilado, con un destacable ritmo narrativo que nos relata el día a día de la época.

La muerte de Germánico es, así, un buen ejercicio de inmersión (novelística, esto hay que tenerlo en cuenta) en un pasado histórico enfocado de una forma amena y divertida, a la vez que mantiene la templanza histórica (el “sentido de la historia” que defendía Anthony Mann) que permite al lector, sea éste quien sea, disfrutar de una aventura ambientada en el pasado y acercarse a él sin la rigurosidad de las estatuas de piedra y los monumentos literarios que tanto han ensalzado la figura de Roma y la de sus protagonistas, ya sea para bien o para mal.

Título: La muerte de Germánico
Autor: David Wishart
Colección: Serie Histórica
Encuadernación: Cartoné con sobrecubierta / 15,5 x 23
Páginas: 320
PVP: 23,95 euros
Fecha de publicación: 11 de octubre de 2011
—–

Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s