Nueva publicación: El Agente Protegido, de James Nava, ed. Sniper Books.

Otra propuesta veraniega que os hacemos desde blog Culturalia, la novela El Agente Protegido, de James Nava, una trama que combina thriller político, ecología, misterio, aventuras y romance.

David Crow es un solitario vaquero que ha llegado recientemente a un pequeño e idílico pueblo cerca de las Montañas Rocosas para empezar una nueva vida, pero surge una amenaza letal. Nadie sospecha que en realidad se trata de un agente de la CIA sobre el que pesa una fatwa. Perseguido por terroristas islámicos dispuestos a cumplirla, ingresa en el Programa de Protección de Agentes, y aunque intenta pasar desapercibido es descubierto pronto.
La CIA decide utilizarle entonces como señuelo para capturar a los terroristas, pero David sabe que ese plan puede ser aún más peligroso y que solo le queda hacer frente a sus enemigos para defender su vida. El pasado que acecha como una sombra se cierne sobre él y la única esperanza de futuro que le queda.

Toda la obra se convierte en un claro homenaje a la cultura western, pero desde un planteamiento argumental totalmente vigente que entronca con la actualidad que vivimos, convirtiéndolo de hecho en un thriller de acción.

La narración refleja la lucha contra el terrorismo yihadista y la supervivencia de un  agente de la CIA en un entorno fascinante: el Oeste norteamericano; de forma que personajes y situaciones evocan los escenarios naturales de la cultura tradicional estadounidense, los que conectan directamente con sus raíces.

Es una novela intensa, basada en algunos hechos reales, que plasma un aspecto poco conocido de la actual guerra antiterrorista contra Al Qaeda: la persecución de agentes federales estadounidenses por parte de células yihadistas y cómo esto afecta a la seguridad nacional de Estados Unidos.

Quien se asome a esta novela encontrará la acción y suspense de un thriller político actual, pudiendo conocer de primera mano una operación de la CIA, pero también la aventura del paisaje del Oeste norteamericano, con todos sus elementos, y de unos personajes que encajan en la cultura western de hoy día.

El lector podrá encontrar alta tecnología e intrigas al más alto nivel, pero también la simplicidad de un caballo al galope y de la vida al aire libre. Y alguna que otra sorpresa. Todo ello en una novela que puede ser leída con facilidad y rapidez, conservando la tradición de la literatura western y de aventuras, pero sin perder intensidad y emoción actuales.

Título: El agente protegido
Autor: James Nava
Editorial: Sniper Books
ISBN: 9788493887100
Nº de páginas: 237 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Año edición: 2011
Precio: 18.95 €

Se pueden hacer pedidos en librerías o directamente a: info@sniperbooks.us

Más información en:
http://www.jamesnava.com/novelas/
http://www.jamesnava.com/2011/06/04/el-agente-protegido-de-james-nava/
http://www.jamesnava.com/2011/06/13/el-agente-protegido-comentarios-de-lectores/

Página de fans de James Nava en Facebook:
http://www.facebook.com/pages/James-Nava/292372160290

Entrevista: Toni Hill, escritor que presenta su segunda novela, Los buenos suicidas.

A mediados de 2011 aparecía en nuestras librerías El verano de los juguetes muertos, la primera novela protagonizada por el inspector Héctor Salgado que, a su vez, significaba el debut como escritor del barcelonés Toni Hill, una historia policíaca que obtuvo una excelente acogida entre los seguidores del género. Apenas un año después Hill publica la continuación del caso (Los buenos suicidas), y esa fue la excusa perfecta para que Culturalia se citara con él y hablar, así, de sus dos novelas, de los personajes protagonistas, de sus influencias, de la posibilidad de convertir a Salgado en un personaje televisivo, y, sobre todo, de la literatura de género que tanto le apasiona.

El verano de los juguetes muertos se convirtió en un éxito de crítica y venta, hasta tal punto que el libro será traducido a dieciséis idiomas. ¿Esperabas ese magnífico recibimiento para tu debut?

La verdad es que no. ¿Cómo te lo vas a esperar? Yo escribía la novela en casa, hablé con gente de la editorial y les ofrecí unos capítulos que ellos aceptaron, así que sabía que al menos se iba a publicar. Pero se hacía en Debolsillo y con una primera tirada de 10.000 ejemplares, algo totalmente diferente a lo que fue después. Y no tenía ninguna noticia de que aquello fuera a cambiar hasta que, en la Feria de Torino, la novela se vendió a siete países antes de que saliera aquí. A partir de ese momento, se cambió el plan de márquetin y toda la estrategia prestablecida.

¿Tuviste algún momento de pánico antes de encarar esta segunda novela? ¿Te sientes especialmente presionado por no decepcionar a quienes entusiasmó la primera parte?

Claro, si no, no sería humano. La presión existe, pero más que a la hora de escribir, está en el momento de pensar una trama; tenía clara la continuación de los personajes principales, pero me preocupaba generar otra historia que fuera distinta de la primera y, a la vez, suficientemente atractiva para quienes les gustó El verano de los juguetes muertos. A la hora de escribir me planteé una estructura diferente, pensé en hacer algo distinto pero que interesara al mismo grupo de gente, cambiar todo lo posible sin romper las reglas del género. Pero, claro, hay presión. De todas maneras, lo mejor para superarla es escribir: si te paralizas y no haces nada, entonces ni avanzas ni hay libro. Básicamente, la máxima presión estaba en que los editores extranjeros habían comprado las dos novelas, así que esperaban la segunda para saber si el éxito de la primera había sido casualidad o no.

El título de la novela, Los buenos suicidas, es un gran acierto, a pesar de que Salgado no crea que existan buenos y malos suicidas. ¿A qué responde ese título?

El título es casi irónico. Pensé que “buenos suicidas”, igual que “juguetes muertos”, implicaba jugar con dos conceptos opuestos, una idea que me gustó, así que propuse ese título y, después de darle mil vueltas, fue el que se quedó.

El protagonista afirma que hay bastantes más suicidas de lo que se publica en los medios. ¿Crees que el suicidio sigue siendo un tema tabú en la sociedad actual?

Es un tabú asumido. De hecho, un suicidio tampoco es exactamente una noticia, pero lo cierto es que no hay estadísticas, no se contabilizan, muchos se encubren, parece que si hay noticias de estas, la gente que quiere hacerlo se ve acompañada, posiblemente la idea de suicidios genere más suicidios; por eso, para evitar males mayores, quizás exista ese pacto de silencio.

Los sospechosos de Los buenos suicidas trabajan en los Laboratorios Alemany, una empresa especializada en la producción de cosméticos. Supongo que lugares en los que, día tras día, comparten sus horas personas tan dispares como los trabajadores de cualquier gran empresa son una mina para un escritor de novelas de misterio, ¿no crees?

Es una mina para un escritor de cualquier género, lo que sucede es que se utiliza muy poco, salvo que sean empresas algo diabólicas, como la de La tapadera, de John Grisham. Se utilizan poco porque al mismo tiempo hay que hablar de una serie de temas que yo aquí evité como pude: si hablas de ellos debes hablar de su trabajo, y las reuniones de márquetin son poco literarias. Es un ambiente casi claustrofóbico, estás obligado a volver allí todos los días, a relacionarte con personas con las que en principio no tienes nada en común; es una multitud de gente metida en un mismo lugar, con las presiones lógicas del trabajo a las que hay que sumar los conflictos que tengan entre ellos. Por eso es un material que da mucho juego.

En esta novela hay algunas referencias a la crisis que vivimos actualmente. ¿Es imposible abstraerse de una situación tan crítica como esta, incluso a la hora de escribir ficción? ¿Piensas que esas pinceladas sitúan a los protagonistas en un mundo real, y no de espaldas a la actualidad?

Sí, en este caso sería imposible porque mi intención es que la gente se identifique con los personajes. La novela pasa a principios del 2011, cuando estábamos con aquello de los “brotes verdes” que esperábamos que crecieran; ahora la crisis es mucho peor de lo que era en ese momento, por lo que debía abstraerme de las últimas noticias y recordar cuando la gente no estaba tan preocupada como ahora. Al mismo tiempo, yo quiero que la gente se identifique con los personajes, que piensen que Sílvia se parece a un familiar, o que ese compañero de trabajo es tan raro como Manel. De ahí que estos personajes se comuniquen como lo hacemos actualmente, esa gente no es tan distinta, llevados a un extremo, a la que conocemos; así, que Amanda se vaya a Luz de Gas a tomar una copa me parece algo natural por su estatus. Por eso intento poner referencias sin excederme, para no caer en un costumbrismo caduco que no aporta demasiado.

Héctor Salgado es un inspector de los Mossos d’Esquadra originario de Argentina. ¿Por qué escogiste a alguien que no ha nacido aquí para protagonizar tus novelas? ¿Fue una elección casual?

Fue casual que fuera argentino, pero no que fuera extranjero. Alguien de aquí no me acababa de convencer, así que, como he vivido un tiempo en Buenos Aires, pensé en hacerlo argentino, hay muchos en Barcelona desde hace tiempo, y de esta manera si tengo que hacer alguna referencia a cualquier calle de allí, la puedo hacer con conocimiento. Además, la idiosincrasia argentina tiene mucho que ver con la de Salgado, medio melancólico, medio irónico.

Portada de El verano de los juguetes muertos

Salgado se aleja de aquellos policías que merodeaban por los bajos fondos y buscaban consuelo en el alcohol. De hecho, su refugio es el jogging, y su único vicio son los cigarrillos. ¿Es una forma de reflejar la realidad de la profesión y dejar atrás los estereotipos literarios?

Sí, lo del alcohol en la actualidad me parece fuera de lugar. ¿Dejarías que alguien que beba constantemente llevara un arma? Eso está bien para los detectives privados, o en países con altos índices de alcoholismo, pero aquí no; por otra parte, me hacen gracia esos alcohólicos de postal, aquellos que beben y al día siguiente están perfectamente. Además, en El verano de los juguetes muertos parecía que el personaje avanzaba hacia el tópico, pero luego se subvertía: es un policía divorciado, sí, aunque ella lo ha dejado por otra mujer; también tiene tendencia a perder los nervios, pero se preocupa de su hijo y mantiene una relación cariñosa con su casera; hay gente a su alrededor que le quiere, así que tan malo no debe ser. Salgado no bebe, pero tampoco come, se aleja de las novelas mediterráneas que pasan el día comiendo; él no lo hace, y los fans están muy preocupados por su dieta. Sea como sea no me lo imagino cocinando, ni a él ni a Leire, con los horarios actuales es difícil dedicar mucho tiempo a cocinar.

El inspector Salgado encuentra su contrapunto ideal en Leire Castro, una agente de carácter, independiente y resolutiva que en la segunda novela investiga por su cuenta y riesgo el caso de Ruth. ¿Utilizar una mujer como compañera del protagonista ayuda a romper los tópicos machistas?

No, creo que ahora ya es algo habitual, en las parejas chico-chica se establece una especie de tensión sexual que siempre va bien, yo juego con el estereotipo porque ambos son totalmente distintos: Salgado es mucho más melancólico y neurótico que Leire, ella avanza siempre sin caer en flashbacks, mientras que él divaga, tiene otra manera de ser, quizás por la edad (cuarenta y tantos años frente a los casi treinta de Leire), y la forma de ser de ella hace que se centre en la investigación descuidando su embarazo hasta extremos arriesgados. Yo intento explicarlos no solo por cómo son ellos, sino también por cómo les tratan los demás, y está claro que a los dos les aprecian.

La comisaría en la que trabaja Salgado es uno de los escenarios comunes en tus dos novelas. ¿Realizaste algún tipo de trabajo previo de documentación sobre el día a día en una comisaría?

Lo cierto es que no, quizás debería haberlo hecho, pero es dificilísimo. Fui a la comisaria de Lleida, pero todas son iguales. Por otro lado, la realidad no tiene nada que ver con la literatura, en este país todo es distinto a cómo lo imaginamos: los policías no interrogan, lo hacen los agentes judiciales, hay pocos inspectores,… Nosotros tenemos una visión muy americana, y no se ajusta a la realidad de nuestro país, así que tan solo hay que intentar no cometer barbaridades. De todas maneras, tampoco quiero saber si lo que escribo es real, me conformo pensando que es perfectamente verosímil, posiblemente la verdad sería tan poco interesante que no merecería la pena leerla.

La novela anterior queda marcada por la desaparición de Ruth, la ex esposa del inspector, un suceso que en Los buenos suicidas tiene un gran peso. Sin que nos adelantes nada, pero ¿ya sabes cómo se resolverá todo? ¿Lo sabías ya en el mismo momento en que decides que desaparezca, o tu primera idea ha ido evolucionando?

Cuando decidí que Ruth desapareciera, la novela acababa ahí, sin investigación posterior, pero ya había imaginado qué le podría haber pasado. Todo el mundo lo considera una especie de cliffhanger, una puerta abierta para una segunda novela, pero para mí el final tenía sentido, demostrando que el vudú, subestimado en todo momento y que parecía que solo se lo creían las prostitutas nigerianas incultas, podía traspasar la línea y colarse en la vida de dos personajes no creyentes en él; esa era mi única intención cuando escribí el final de El verano de los juguetes muertos. Sin embargo, en la segunda parte no podía obviar esa desaparición. Así que, en efecto, ya sabía qué le había pasado, pero vosotros también lo sabéis, si pensáis un poco (Risas). La escena final de Los buenos suicidas debía terminar sabiendo quién llama a la puerta, y yo no pretendo mentir al lector: si la visita alguien es porque tiene que ver con su desaparición; si no, no lo pondría. El caso de Ruth podría ser una novela por si misma, pero yo lo resuelvo en dos, con el próximo libro se cierra la trilogía y en mi cabeza el final cuadra, es complicado pero encaja. De todas maneras no hay ni una pista falsa, en este momento tenéis el 70 % de la información necesaria, así que no habrá una gran sorpresa, es bastante lógico.

Eres licenciado en psicología y llevas años trabajando en el ámbito editorial. ¿Qué te hizo dar el paso de traductor a autor?

Portada de Los buenos suicidas

Hace años que trabajo en el mundo editorial, soy traductor, también he realizado funciones de corrector, y en todo este tiempo he visto muchos originales, y al final piensas: “Yo también lo sé hacer”. Pasan los años y decides demostrar que puedes hacerlo, así que encontré el momento ideal para dedicarme un tiempo a escribir, con las mañanas libres. Sin embargo, trabajar con gente de la editorial es un arma de doble filo: te harán mucho caso la primera vez pero, según el resultado, no lo harán la siguiente. Por otro lado, yo quería publicar la novela, sin pensar si se vendería o no. Y cuando ya había empezado vi que se me daba bien crear personajes y elaborar diálogos, lo complicado era crear la trama, por eso algunos meses me los pasé pensando en un mundo ficticio y escribiendo de madrugada.

Tengo entendido que eres un gran admirador de la literatura de misterio anglosajona. ¿Hay algún escritor que te haya influido especialmente?

Hay varios, desde que lees a Agatha Crhristie cuando tienes doce años te fijas en sus tramas elaboradas con coherencia, ella reflejaba su época, aunque sus personajes eran poco creíbles. Me gusta mucho Dennis Lehane: Mystic River es una novela que trasciende al género porque tiene todos los elementos de la novela criminal y, al mismo tiempo, un elenco de personajes que funcionaría bien sin el crimen. Otros escritores que me gustan son John Connolly y Michael Connelly. La verdad es que he leído más crimen anglosajón que de cualquier otro sitio, aunque en nuestro país también hay novelas muy buenas, como No llames a casa de Carlos Zanón, o Las niñas perdidas de Cristina Fallarás. Recomiendo especialmente La tristeza del samurái de Víctor del Árbol, a quien conocí en la Semana Negra de Gijón y cuyo libro ha sido premiado en Francia; es una historia ambientada en dos tiempos: los años posteriores a la Guerra Civil y el golpe de estado de Antonio Tejero (1981), dos tramas paralelas que funcionan bien.

Has necesitado tan solo dos libros para consolidarte como un buen especialista de novela policíaca. ¿Te imaginas cambiando de género en el futuro –pasar a novela histórica, de humor, de ciencia-ficción,…– o te sientes tan cómodo con las investigaciones policiales que no te planteas ese cambio?

Sí me imagino cambiando de género, y además pasará. Si cambio voy a eliminar el género, quiero hacer una serie de relatos aunque no se publiquen, escribir algo que empiezas y acabas en una semana, así la obsesión se elimina en pocos días. También me gustaría probar, en algún momento, con la literatura de terror, que parece que aquí está muy mal vista, de la misma manera que lo estaba la novela negra hasta hace apenas cuatro días. Aquí los géneros quedan arrinconados, no sé muy bien por qué, no sé si es por prejuicios, o por conservadurismo…

Tanto en El verano de los juguetes muertos como en Los buenos suicidas se intuye un material excelente para hacer una película. ¿Te lo han propuesto ya?

Pues sí, el proyecto está en fase embrionaria, y será una mini-serie de dos episodios basada en El verano de los juguetes muertos; los derechos están vendidos a Portocabo, pero el problema está en encontrar la financiación. En principio yo tan solo les echaré una mano, les daré mi opinión, pero el guión lo harán ellos. Creo que saldrá adelante, tienen muchas ganas y únicamente falta que las televisiones decidan financiarla. Ya veremos si será una realidad o no…

Los seguidores del inspector Héctor Salgado quedan desamparados al terminar Los buenos suicidas, impacientes, a la espera del próximo caso. ¿Puedes recomendarles alguna novela que te haya gustado especialmente en los últimos tiempos? No importa si es de género policíaco o no.

Sí, puedo recomendar varias: La tristeza del samurái de Víctor del Árbol, Chesil Beach de Ian McEwan, No confíes en nadie de S. J. Watson, por sistema yo recomiendo todo lo que escribe Philip Roth, y también la última de Jo Nesbø, un autor noruego que ahora es la gran sensación en Inglaterra y que próximamente verá cómo Martin Scorsese dirigirá la versión cinematográfica de su novela The Snowman.

No nos faltarán opciones, no.

Título: Los buenos suicidas / Els bons suicides
Autor: Toni Hill
Editorial: Debolsillo
Colección: Best Seller
Páginas: 384 páginas
Fecha de publicación: Junio 2012
ISBN: 9788499896786
Precio: 12,95 €

____________________
Escrito por: Robert Martínez Colomé

Nueva Publicación: Vorágine, de Alexander Drake, Ediciones Irreverentes

Culturalia os presenta Vorágine, la nueva propuesta de la editorial Ediciones Irreverentes, una recopilación de ochenta y cinco relatos cortos surgidos de la mano de Alexander Drake, un itinerario a través del sexo, la violencia y lo tenebroso de la naturaleza humana.

Vorágine (obra ganadora del VII Premio Internacional Vivendia-Villiers de Relato) es una recopilación de ochenta y cinco impactantes y descarnados relatos cortos cuyo objetivo es explorar en el sexo compulsivo, la violencia, la naturaleza humana, el lado más oscuro del subconsciente y las vivencias que oculta la gran ciudad tras la capa de lo políticamente correcto, incluyendo grandes dosis de crítica social corrosiva. Son relatos escritos desde un planteamiento tragicómico y salvaje, desde el punto de vista de quien ha asumido que las buenas palabras de la sociedad son mentira. Con un estilo que se puede considerar influenciado por Bukowski (principalmente), de quien beben sus hombres sin futuro, aunque también por Chuck Palahniuk, Richard Ford y el primer Martin Amis; entre otros autores que han optado por el lado más crudo y visceral de la literatura. Éste es un libro de realismo sucio que juega a fundirse entre el psicoanálisis y la violencia urbana de su entorno. Resulta excitante en su violencia sexual en una primera lectura, pero deja una mueca que no sabemos si es una sonrisa o el rictus de quien ha comprendido el profundo terror de las cosas.

Alexander Drake (San Sebastián, 1974) es el seudónimo bajo el que se oculta el autor de Vorágine. Estudió Psicopedagogía en la Universidad del País Vasco. En 2009 publicó la novela La Transformación y en 2006 publicó el libro de fotografía e investigación Surfers, una visión antropológica de la cultura del surf.

Título: Vorágine
Autor: Alexander Drake
Editorial: Ediciones Irreverentes
Número de páginas: 196
ISBN: 978-84-15353-33-1
Precio: 17 €

Crítica cinematográfica: Brave (Indomable), de Walt Disney y Pixar.

Hoy estoy contento ya que les presento mi primera reseña Disney-Pixar, algo que, seguro, no pasa todos los días. Y sobre todo porque tengo muchas ganas de hablar de la película en cuestión Brave (Indomable), otro hito más en la carrera de los estudios de animación más famoso del mundo.

La nueva producción de Disney y Pixar nos cuenta una historia humana ambientada en la Escocia medieval. Las cosas allí han estado tranquilas después de que las guerras fratricidas entre los cuatro clanes finalizasen y llegara al poder el rey Fergus, el gran guerrero heroico con una pata de palo, resultado de sus escaramuzas con el malvado oso Mor’du. El feliz matrimonio entre el rey Fergus y la reina Elinor ha traído paz y seguridad a las Tierras Altas de Escocia, además de una amplia descendencia, una hija mayor, la bella y aventurera Mérida, hábil jinete, experimentada arquera y con un espíritu indómito y los trillizos Harris, Hubert y Hamish, expertos en llevar de cabeza a la corte.

Pronto la tradición se impondrá en la corte del rey Fergus: la costumbre obliga a casar a la princesa Mérida con uno de los primogénitos de los jefes de los clanes escoceses Dingwall, Macintosh y MacGuffin. Esta situación llevará al enfrentamiento entre la reina Elinor, el alma política del reino, y su hija Mérida, la cual desea una vida propia en la que hacer realidad su propio destino.

El conflicto se recrudecerá entre madre e hija, amenazando la paz y la unión entre las tribus. Mérida en una huida desesperada del castillo hallará la ayuda de una bruja especializada en la talla en madera de todo tipo de artilugios y figuras. Pero el auxilio que la bruja prestará a Mérida no hará más que deteriorar la situación, convirtiendo a la reina Elinor en una osa. Si el conjuro no se revierte antes de la llegada del segundo amanecer, la reina se convertirá para siempre en una osa. Un problema, este, que madre e hija tendrán que solucionar … juntas.

La nueva película de Pixar y Disney es, como no podría ser de otra forma, un auténtico regalo, sobre todo en estas fechas en las que la calidad de los estrenos deja mucho que desear. Brave contiene todos los elementos que han hecho triunfar a las películas de animación de ambos estudios: unos buena animación, una trama interesante, unos personajes carismáticos y, sobre todo, una historia actual y que llega al corazón de los espectadores.


El peso argumental de Brave se basa en la historia (y las leyendas escocesas), en el respeto por el medio ambiente, en la construcción de nuestro propio destino y en la relación familiar que se establece entre madre e hija.

El primer elemento está claro con la ambientación histórica del film: los clanes escoceses, siempre revoltosos, unificados gracias a la bravura y el buen gobierno de los reyes Fergus y Elinor. Todo un ejemplo del mensaje social de muchas de las películas Disney: la fortuna y la felicidad se consiguen cuando todos sumamos en positivo. Una ambientación que permite desarrollar personajes como el benévolo y agradable rey Fergus; la diplomática y elegante reina Elinor, y los lores de los clanes Dingwall, Macintosh y MacGuffin, junto a sus respectivos hijos, que aportan un toque cómico a la película.

La ecología, la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente también lo hallamos a través de la pasión de Mérida por los espacios abiertos fuera del castillo, y por la transformación de la reina Elinor en osa y sus vicisitudes a lo largo de la película.

El destino y las obligaciones que tenemos frente a los demás, ya sean la familia, los amigos o el grupo humano al que pertenecemos, también está presente en el film en la tradición matrimonial que Mérida se ve obligada a cumplir: un destino contra el que luchará la heroína con el objetivo de vivir su propia vida y no la que la sociedad o la tradición, cualquiera que éstas sean, le obligan a ser. Un debate que por cierto, pertenece más a nuestro mundo actual que a aquél medieval al que hace referencia el film.

Y por último la relación entre madre e hija, esto es, la reina Elinor y Mérida. Es aquí donde está el meollo del asunto. Los dos personajes principales de la película demostrarán ser muy parecidos aunque, al mismo tiempo, existan numerosas diferencias que los separan. La visión política y tradicional de la reina (como la de cualquier madre actual que quiere lo mejor para sus hijos) se opone al individualismo existencial de Mérida, que lucha por labrarse ella misma su destino, sin tener en cuenta el bienestar y el futuro del reino. El acercamiento entre madre e hija no se producirá hasta que el conjuro «tenebroso» de la bruja del bosque no convierta a Elinor en osa, lo que obligará a la reina a introducirse en el mundo de Mérida y madre e hija se verán forzadas a conocerse mejor y descubrir que es lo que las une por encima de todo: el amor que sienten la una por la otra. Este vínculo entre madre e hija, y la necesidad de neutralizar el hechizo, posibilitará la resolución de los problemas que se han generado a lo largo del metraje.


Esta trama la crean Disney-Pixar en base a su fórmula secreta (que no lo es tanto) que les ha dado tan bueno resultados a lo largo de los años. Si nos fijamos no hay muchas cosas nuevas en el film: la relación madre e hija ya la pudimos ver en Enredados o, en su versión paterna, en La sirenita; la voluntad de labrarse uno mismo su destino estaba presente tanto en La sirenita como en La Bella y la Bestia; La lucha contra un conjuro a punto de convertirse en definitivo estaba también en La Bella y la Bestia y en parte o de otra forma en La sirenita; la presencia de las brujas y de la magia dominaba estos dos films, y también Alladin o Enredados…, por no hablar de la presencia de animales humanizados, que es un sello distintivo de Disney.

Pero la auténtica magia es la de presentar tramas o componentes ya conocidos por todos (como han podido ver mis referentes Disney son más bien modernos) y conjugarlos para crear auténticas joyas de animación que nos hablan del mundo de la fantasía y, también, del mundo en el que vivimos hoy en día. Podríamos decir que la animación Disney-Pixar posee un ADN especial donde la magia, la ilusión, la leyenda, los sueños, los anhelos y la fantasía se recombinan constantemente para crear nuevas películas con las que alimentar la parte del alma infantil que todos llevamos dentro.

Y esto lo consigue Brave (Indomable) a través de su portentosa animación, de su argumento vital y de sus entrañables personajes que alcanzan hasta el interior de cada uno de nosotros. De ahí, en parte el éxito de su mercandiazgo. Bueno, como me temía, en este último tramo de la reseña ha hablado más mi parte emotiva que mi parte crítica y racional, pero que se le va a hacer. Al menos lo he intentado…

En definitiva, si les gusta la animación, el estilo Disney (sazonado con ingredientes Pixar) y no les molesta envolverse de tanto en tanto por la magia, la leyenda y la ilusión, ni siquiera en verano, ésta es su película… Les recomiendo que no se la pierdan…

Título: Brave (Indomable)
Director: Mark Andrews, Brenda Chapman
Productora: Pixar Animation Studios, Walt Disney Pictures
Género: Animación, Aventuras
Guionista: Brenda Chapman, Irene Mecchi
Música: Patrick Doyle
Nacionalidad: USA
Año: 2012
Director: Mark Andrews
Guión: Brenda Chapman
Reparto: (doblaje/voces): Kelly Macdonald, Billy Connolly, Emma Thompson, Julie Walters, Kevin McKidd, Craig Ferguson, Robbie Coltrane
Fecha de Estreno: 10 de Agosto de 2012
—

Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Novetat editorial: Tots els noms de Barcelona, de David Izquierdo Salas, editorial Stoker Books.


Arriba a les llibreries catalanes Tots els noms de Barcelona, la primera novel·la de David Izquierdo Salas, una aventura d’intriga històrica que recorre els diferents períodes de la història de Barcelona i algunes de les seves llegendes. Una bona proposta de lectura per a l’estiu i per conèixer la màgia i el misteri que envolta la ciutat comtal.

Hi ha una llegenda centenària que diu que pel subsòl de Barcelona hi passa un riu.
Explica que les seves aigües corren sota els fonaments de la Bàrcino romana, desembocant mar endins.

A finals del 2010 un equip d’historiadors i arqueòlegs del museu d’història troben indicis de l’existència d’aquest riu secret i se submergeixen en les catacumbes de la ciutat antiga per trobar-lo.
El que descobreixen, però, resulta ser transcendental pel passat, el present i el futur dels habitants de la metròpoli mediterrània.

Tots els noms de Barcelona és un viatge pel misteri, la llegenda i la història de la ciutat. Cada nom és una època, i cada època batega plena dels noms dels seus protagonistes. Barkeno, Bàrcino, Madinat Barshiluna, Barchinona i, finalment, la Barcelona dels nostres dies.

Una llegenda que esdevindrà la font de la immortalitat i que farà descobrir al lector la vida quotidiana, les olors i fins i tot el tacte de cada pedra, cada racó i cada habitant d’una ciutat eterna.

David Izquierdo Salas (Barcelona, 1978) és llicenciat en periodisme i des de fa més d’una dècada  treballa als informatius de TV3, Televisió de Catalunya. Ha treballat també a la ràdio, com a guionista i locutor, i compagina la seva feina de periodista amb la d’escriptor. Tots els noms de Barcelona és la primera de les seves novel·les que surt a la llum pública.

Per tots aquells que gaudiu de la història, dels espais i de les llegendes de la ciutat de Barcelona, l’editorial Stoker Books està preparant un servei de visites guiades per conèixer més a fons les localitzacions on s’ambienta la novel•la.

Per obtindre informació del llocs de venda del llibre i més dades sobre la novel·la, dirigeix-te a:

http://www.totselsnomsdebarcelona.com/
http://www.facebook.com/totselsnomsdebarcelona
http://totselsnomsdebarcelona.blogspot.com.es/

Títol: Tots els noms de Barcelona
Autor: David Izquierdo Salas
Editorial: Stoker Books
Pàgines: 640
Any d’edició: 2012
Idioma: català
Format: tapa dura
ISBN: 978-84-939941-0-5
Preu: 25,85 €

Crítica teatral: Dubte, en el teatro Poliorama.


El Festival Grec 2012, Bitò produccions, Ramón Madaula y Lazona nos proponen en Dubte una investigación teatral, una propuesta escénica en la que las dudas, las acusaciones y la intolerancia se convierten en los personajes principales. Una obra teatral escrita por John Patrick Shanley, dirigida por Sílvia Munt e interpretada por Rosa Maria Sardà, Ramon Madaula, Nora Navas y Mar Ulldemolins.

Prepárense, pues, para meterse de lleno, poco después de entrar en el teatro y sentarse en su butaca asignada, en una trama donde la intriga moral (o el thriller ético, bien bien no sé como definirlo) se apropia pronto de la acción sobre el escenario. Una vez que se alza el telón, lo primero que hallamos es un ambiente eclesiástico, ya sea el palco en el que el padre Flynn pronuncia sus sermones semanales, la oficina de la directora del centro educativo religioso, o el atrio de la parroquia.

Nos hemos de situar en los EE. UU. de los años 60, en el colegio católico de san Nicolás, situado en el Bronx, dirigido por la avezada y controladora hermana Aloysius. Ya desde la primera escena, en la que llama a su despacho a la joven hermana James, que imparte clases en el centro, podremos darnos cuenta de lo controladora, desconfiada y «rigurosa» que es la hermana Aloysius. En esta ocasión sus fines parece que son algo diferentes a la mera supervisión ordinaria de de las clases de la hermana James. La directora siente que algo no funciona en el colegio, y cree que puede tener relación con el único estudiante negro del centro y con la actitud del padre Flynn. Sus dudas acerca de un posible abuso por parte de este último son confirmadas por las observaciones de la hermana James, hecho que movilizará a la hermana Aloysius con el objetivo de acabar con la situación, sea ésta la que sea.

Es aquí donde se hace más evidente el simple y llano título de la obra, Dubte, y donde comienza el profundo análisis que Patrick Shanley realiza sobre la naturaleza y el comportamiento humano. A la hermana Aloysius no le hará falta conocer la verdad, ella ya la conoce, tan solo necesita la confesión del padre Flynn y la confirmación de sus sospechas. La duda, la desconfianza, la intolerancia y los prejuicios se filtran en San Nicolás sin que exista fuerza humana o divina que los pueda detener, y sin tener en cuenta la vida y el bienestar espiritual de las personas implicadas.

Con este planteamiento saltamos de los EE.UU. de los años 60 a cualquier lugar o momento de nuestras propias vidas en los que los prejuicios, la intransigencia o el rencor han hecho acto de presencia. Porque no me digan que si hacen un breve esfuerzo de memoria, no reconocen algún hecho o situación en los que estos elementos no les hayan afectado directamente, o peor aún, en los que no hayan hecho mella en ustedes (en nosotros, en todos) para comportarnos de una forma «indecorosa», ya sea en nuestros trabajos, en nuestra familia o en cualquier otro ambiente. Es así como acierta Silvia Munt, la directora de esta adaptación, al considerar la obra no de temática religiosa (que también lo es) sino como un texto con un carácter más universal, una inquisición profunda que hacemos hacia nuestros adentros, de una forma personal e intransferible, en la que reflexionar sobre lo que sin duda es un componente básico del comportamiento humano.

Hace poco oía en alguna tertulia radiofónica, que en verdad nuestras opiniones, las opiniones de cada uno de nosotros, las más de la veces no se basan en un conocimiento directo sobre el asunto en cuestión, sino en opiniones o conocimientos que hemos oído o nos han sido comunicado por otros. Si lo piensan un poco, en la mayoría de las ocasiones esto es verdad, ya que opinamos de economía, de política, de la paz en el mundo, de futbol o de otras personas en base a los comentarios que hemos oído de otros, ya sean neutros o cargado de sentido (negativo o positivo). Piensen, pues, el gran espacio que esta realidad deja abierta a los prejuicios, las mentiras, y las verdades también, o a las opiniones envenenadas, que nos acechan y asaltan a lo largo del día.

Pues es de eso, justamente, es de los que trata Dubte, de como la tozudez, la insidia y la intransigencia, afectan a nuestra propia máquina de estampar ideas y juicios, y de como la malicia, la intolerancia y la obcecación a la hora de ver, entender y opinar sobre el mundo afecta a nuestras propias vidas y a las de otros. Nunca mejor que este tramo de la reseña para recordar que es nuestro propio estado anímico y mental el que influye en la percepción que tenemos del mundo…

Volviendo a la obra, he de destacar dos elementos. El primero el reparto, en el que podemos encontrar algunas joyas, ya sea la encarnación de la hermana Aloysius que realiza Rosa Maria Sardà, que aunque en algunos momentos parce algo estática y previsible, da vida a una directora inquisitiva y conocedora de la vida y de la mayoría de sus misterios. A ella se suma la ingenuidad y la inocencia que Mar Ulldemolins y la breve caracterización de Nora Navas como la madre de Donald Miller, el alumno presuntamente objeto de los abusos. Pero si se ha de destacar alguna interpretación es sin duda la de Ramon Madaula que interpreta al padre Flynn, un sacerdote abierto a los tiempos y a la modernidad y que busca lo mejor para sus alumnos. Una interpretación que, y perdónenme, me recuerda a la de aquellos papeles tan magistralmente interpretados por Gregory Peck en películas como Matar a un Ruiseñor u Horizontes de grandeza, que inundan la obra de buenas intenciones malinterpretadas y tiznadas por la sociedad, o parte de ella, y con la que Madaula suma al global del producto escénico.

Por otro lado, y ya para acabar, destacar también el escenario, cubierto por una oscuridad sempiterna que rodeará el acontecer de la obra. En el escenario solo vemos los (pocos) elementos necesarios, en donde destaca el despacho de la directora del centro presidido por la cruz cristiana (justa contradicción entre principios y comportamientos), donde se desatarán las grandes tensiones y pasiones que dan forma a la obra.

Dubte es una oportunidad magnífica para que reflexionemos sobre la vida y sobre los ingredientes que hacen de ésta un «personal paseo por los infiernos» o una dulce y tranquila travesía. Recuerden que la decisión, en parte, está en nosotros y ténganlo presente cuando una duda o un prejuicio cualquiera les asalte, tranquilamente, a lo largo del día. Como ven, una obra actual y contemporánea, me arriesgaría a decir, incluso, cotidiana.

«Dubte» se representa en el Teatro Poliorama del 30 de junio al 29 de julio de 2012.

Restreno: «Dubte» se vuelve a programar en el Teatre Poliorama del 1 de mayo al 9 de junio de 2013.

Horarios: de miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: 20 – 28 €

Autor: John Patrick Shanley
Traducción: Joan Sallent
Dirección Silvia Munt
Intérpretes: Rosa Maria Sardà; Ramon Madaula, Nora Navas y Mar Ulldemolins
Escenografía: Carles Alfaro
Vestuario: Berta Riera
Iluminación: Kico Planes
Sonido: Pepe Bel
Atrezo: María de Frutos
Coproducción: Bitò Producciones, Grec 2012 Festival de Barcelona, La Zona y Ramon Madaula

Horarios: de miércoles a viernes a las 21:30 horas: sábados a las 19:00 y a las 22:00 horas y domingos a las 19:00 horas.
Precio: 25-29 €.
Idioma: catalán
Duración de la obra: 90 minutos

Crítica literaria: El Hospital de la transfiguración. Stanislaw Lem, editorial Impedimenta.

Es siempre difícil iniciar la crítica de un libro, y más si es uno tan atípico a la producción del autor que lo escribe o a la imagen que de él tenemos. Y más, todavía, si este autor es Stanislaw Lem y nos ofrece una locuaz e inquietante visión del mundo y de las realidades que lo componen.

Mucho de todo esto lo posee El hospital de la transfiguración, una obra cuyo ritmo tranquilo permite al lector emprender un recorrido por los infiernos, y más concretamente por aquellos situados en el interior de un sanatorio mental (el que da nombre a la novela) en la Polonia invadida por las fuerzas nazis.

El hospital de la transfiguración nos propone un viaje en el tiempo, y no al futuro, como es habitual en Lem, sino al pasado, a sus primeros escarceos como autor y en la historia de su país, Polonia. La novela se inicia con el trayecto en tren que Stefan Trzyniecki, joven médico recién licenciado, realiza para acudir al entierro de un familiar en su pueblo natal. Una situación incómoda y extraña que le hace sentir fuera de lugar. Aún así, y tras celebrarse la ceremonia, Stefan se reencuentra con un antiguo compañero de estudios que le ofrece trabajo en el sanatorio mental de Bierzyniec. Stefan, algo desubicado, acepta la propuesta de su amigo en un momento, poco más allá del año 39, en el que Polonia ha sido invadida por el ejército alemán y el infierno de la Segunda Guerra Mundial ha iniciado su desbordamiento por el viejo continente, y en breve por todo el mundo.

Stefan inicia su trabajo en el sanatorio en el que descubrirá tanto a los enfermos como a los doctores especialistas y los métodos que allí utilizan, todo un catálogo de tratamientos y procedimientos que, en algunos casos, rayan la irracionalidad e incluso la brutalida. No se olviden, empero, que la novela nos sitúa en la primera mitad del siglo XX.

La transfiguración a la que hace referencia el título de la obra se puede referenciar a diversas realidades: el traspaso de la cordura a la locura, estados mentales y espirituales que, como veremos, no están excesivamente alejados; la transfiguración del protagonista marcada por el conocimiento de la realidad; la transformación del mundo y la degradación política y militar que comportó el último gran enfrentamiento mundial…

Lem nos presenta un fresco histórico de la época donde se permite, ya en una forma embrionaria y que daría grandes resultados en el futuro, reflexionar sobre el hombre y la bestia, si bien es difícil, a veces, diferenciar quién es quién. En este lienzo su protagonista se transfigurará (y nosotros de su mano) al conocer la esencia de la humanidad. En algunos casos son terribles las condiciones y las técnicas médicas que, de tanto en tanto, el autor nos detalla y el comportamiento de algunos doctores que se preocupan más de su propio avance profesional que de los mismos enfermos. A la par veremos como la locura es, a veces, una defensa ante la crueldad y la pobreza en una época en la que la vileza y la inhumanidad se extendían peligrosamente.

Lem nos narra su historia, sin embargo, con una gran naturalidad y frescura, propia solo de una mano (joven) que en el futuro dominaría la técnica literaria como un domador domina a una fiera en el circo. Su sencilla narración del día a día en el sanatorio y de la actividad médica se complementa con la descripción de los internos y de sus situaciones y desvaríos. Aunque Lem no se centra en los detalles ominosos sino que lo que le importa es la esencia del hombre, del loco encerrado y del loco que no lo está. Le interesan las personas, las situaciones, y el devenir del hospital y de una realidad que poco a poco se iría consumiendo en la hoguera de la historia.

El mundo externo al hospital también estará presente en la relación que mantendrá Stefan con los partisanos polacos o en el capítulo final en el que la locura nazi y su obsesión por la perfección aria afectará de forma catastrófica a la actividad del sanatorio. Si bien este último capítulo queda algo alejado de la línea general del libro, que nos muestra un componente algo más reflexivo y humanista.

Uno de los aspectos más interesantes de la novela es la relación que Stefan establece con uno de los internos del hospital, el poeta Sekulowski, que como alma pensadora, reflexiva y creadora, está internada en el centro, uno no sabe bien si por el miedo que todas las sociedades sienten por lo extraño o por la locura propia de la poesía y el pensamiento. La relación entre Stefan y Sekulowski prefiguran, sin duda, los grandes debates morales, históricos y científicos que Lem desarrollará en novelas posteriores y que lo llevan a reflexionar sobre los límites del hombre a la hora de comprenderse a sí mismo y de entender el mundo y nos permite ser conscientes de su escepticismo sobre el presente (para nosotros el pasado) y el futuro de la humanidad.

Sin duda El hospital de la transfiguración deja notar, también, las grandes presiones que sufrió el autor durante su redacción, ya que no olvidemos que fue escrito en el año 1948 bajo la férrea censura comunista soviética instalada en el bloque oriental europeo tras la derrota del nazismo, si bien no fue publicada hasta el año 1956 y después de haber sufrido varias reescrituras.

Aún así, El hospital de la transfiguración representa un buen ejemplo de lo que Lem puede transmitir a través de los manchones de tinta negra que ensucian el fondo blanco de las hojas de sus libros y nos permite reflexionar sobre el mundo y sobre lo humano, y sobre la especial e intrínseca relación que existe entre ambos elementos que se dan forma mutuamente en una relación inquebrantable y orgánica.

El Hospital de la transfiguración es un viaje, el que iniciamos con el protagonista en su trayecto en tren al entierro familiar, y que proseguiremos a través de un mundo rasgado por la barbarie, la de la medicina, la de la locura, la de la guerra y la de la aniquilación, para que nos hagamos las preguntas ¿Quién está más loco? ¿Qué nos ha llevado a la locura? y la más importante aún y la que más miedo nos puede provocar ¿Hemos dejado atrás la locura del siglo XX, sin duda alguna la centuria más salvaje y monstruosa de la historia humana, o está latente en cada uno de nosotros, esperando tan solo a que las condiciones sean las adecuadas para que su fuerza destructiva y creadora a la vez aflore de nuevo? A eso, sin duda, tendrán que responder ustedes mismos, aunque para hacerlo dispondrán de la guía que les proporcionará la maestría de Lem y el acierto de la editorial Impedimenta, que, sin duda ha hecho blanco en la diana a la hora de traducir por primera vez al castellano la que se considera la primera obra literaria del autor. Todo un acierto…

Título: El hospital de la transfiguración
Autor: Stanislaw Lem
Traducción: Joanna Bardzinska
Año de publicación: 2008
ISBN: 978-84-935927-6-9
Encuadernación: Rústica
Formato: 13 x 20 cm
Páginas: 331
Precio: 21,95 €
—

Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Publicació: Barcelona és bona si la música sona!, de Miguel Amorós i Xavier Torres-Bacchetta

En els darrers anys, Barcelona s’ha convertit en un referent per als músics d’arreu del món; bandes d’estils musicals molt diferents entre elles han fet, d’aquesta ciutat, el seu refugi ideal, el lloc perfecte per a desenvolupar les seves carreres. Així ho ha vist Miguel Amorós, un periodista que ha investigat durant tres anys els protagonistes de l’escena musical de Barcelona, i el resultat d’aquest treball és Barcelona és bona si la música sona! (Satélite K), un volum en què els músics més representatius de la ciutat comparteixen espai amb d’altres menys coneguts, un total de vuitanta grups que han estat immortalitzats pel fotògraf Xavier Torres-Bacchetta en els que ells consideren els escenaris més emblemàtics de Barcelona.

Macaco fotografiat a la Barceloneta

D’aquesta manera, Miguel Amorós presenta un excel·lent mapa per a conèixer les diferents músiques que es realitzen a Barcelona. El llibre mostra una ciutat cosmopolita on conviuen els barcelonins de tota la vida amb intèrprets vinguts d’arreu del món, i en què comparteixen escenari estils com la rumba catalana, l’ska, el funk, el flamenc, el jazz, el blues, el reggae, el pop, el rock,… A més, els protagonistes de Barcelona és bona si la música sona! aprofiten les pàgines del volum per a criticar algunes de les decisions, relacionades amb la música, que els polítics han portat a terme en els darrers anys, com la persecució a què són sotmesos els músics de carrer o la quantitat de locals que oferien música en directe i que han hagut de tancar; així, els Bloque 53 afirmen que “la ciutat va minvant musicalment a poc a poc”, mentre Macaco enyora quan “abans al carrer muntàvem amplis i micros i ens posàvem a tocar” sense donar explicacions.

Manolo García fotografiat a la vinateria La Pineda

A Barcelona és bona si la música sona! trobarem músics tan coneguts com Manolo García, fotografiat a la vinateria La Pineda (“Llocs com aquest són un parèntesi en el món modern”), Estopa davant els “blocs verds” de Cornellà (“Som un producte del que hem viscut i on ho hem viscut”), Muchachito parla de la seva vinculació amb el restaurant Xemei, els Gertrudis ens mostren el terrat on van gravar el seu tercer disc, Sicus Carbonell –Sabor de Gràcia– parla a la plaça de Rius i Taulet (“Barcelona és gitana i rumbera, com va dir Peret”),… Però també podrem descobrir bandes com Fufü-Ai, fotografiats al barri del Raval (“Des de fora, Barcelona és molt atractiva, però des de dins no és tan bonica com sembla: cada vegada es viu més per als turistes”), Daniel Higiénico es fotografia al Llantiol, Shiva Sound ho fa al barri del Born (“Barcelona és una ciutat que està en una mutació constant”), Tonino Carotone es sincera al bar Bidasoa,…

Títol: Barcelona és bona si la música sona!
Autors: Miguel Amorós i Xavier Torres-Bacchetta
Editorial: Satélite K
Pàgines: 180 pàgines
Data de publicació: Maig 2012
ISBN: 9788461580927
Preu: 21,95 €

Crítica teatral: De Película, en el Teatre del Raval.


De todos son conocidas las similitudes y semejanzas que comparten el cine y el teatro y que quedan patentes en el traspaso de actores, directores y textos (entre muchos otros aspectos) que caracterizan ambos estilos artísticos y narrativos. Un ejemplo de ello lo podemos ver hasta el próximo 28 de julio en el Teatre del Raval con la representación de De Película, un espectáculo musical que repasa diversos de los temas más famosos del cine, una selección que comprende desde los films del Hollywood más clásico a películas más recientes e incluye, también, algún guiño a la música del cine español. Todo ello realizado en clave musical y coreográfica.

Situémonos. El espectáculo se construye en base a tres elementos principales: Un fondo de pared que se erige como una gran pantalla cinematográfica en la que vemos las imágenes de las películas en cuestión; los temas instrumentales en los que se basan las diferentes coreografías y la interpretación musical de algunos de ellos, realizados por la cantante Muñeca de trapo, a lo que se suma el buen hacer del cuerpo de bailarines. O lo que es lo mismo, un espectáculo musical (de pequeño formato) que aspira a desbordarse por el escenario y por la platea, transportando al público a ese lugar mágico que tienen en común el teatro y el cine.

De película basa su acierto en la utilización de las BSO y de las canciones de película, un elemento importantísimo para el éxito de cualquier film pero que, en muchas ocasiones, queda relegado a un segundo plano en su cotidiana competencia con las imágenes mismas a las que da apoyo. De este material en bruto La Nouvelle Epoque crea un espectáculo que dispone de algunos de los temas musicales más famosos del séptimo arte y de algunas de sus escenas más recordadas: entre ellos la magia cómica de Charlot; el inolvidable baile de Gene Kelly en Cantando bajo la lluvia; el icono sensual y femenino de Marilyn Monroe; o la algunas veces malvada tenacidad de las chicas Bond (con la interpretación de Goldfinger, uno de los temas más conocidos de la serie). Pero De Película no solo se nutre de cine clásico, sino que avanza hasta la actualidad para abrazar, también, a las generaciones más jóvenes: La voluptuosa escena del Ghost en la que Demi Moore y Patrick Swayze desarman varias piezas de cerámica cruda al ritmo del Unchained melody de los Righteous Brothers (basada a su vez en un tema compuesto por Alex North); el baile que se marcan Uma Thurman y John Travolta en la insigne escena del restaurante de ambiente rocanrolero de Pulp Fiction; e incluso dos coreografías de musicales cinematográficos como Chicago o Nine.

Como les decía el espectáculo no dispone de un gran espacio (tan solo el que les permite el escenario del teatro); ni de imponentes efectos especiales, ni de un cartel que tire para atrás. Pero, eso sí, le sobra talento y voluntad de hacer las cosas bien hechas. De Película consigue una gran interactuación entre imagen y música (algo tan en boga en la actualidad), y las diferentes coreografías trasladan al público a la platea de un gran cine o de un gran teatro musical. De entre ellas es preciso destacar dos casos concretos como lo son la interpretación de el tema Cell Block Tango de Chicago y el Be italian de Nine, en donde la actuación en grupo de los bailarines invade todo el espacio del teatro y alcanza algunos de los mayores aplausos del público.

La Nouvelle Epoque experimenta en De Película con un tesoro musical, emotivo y artístico como es la música de cine, un repertorio que solo muy de tanto en tanto se libera de las pistas de audio de las cintas cinematográficas, donde la mayoría de las veces está preso, y adopta un cuerpo propio y autónomo, que nos permite no tan solo rememorar algunos de los grandes hitos cinematográficos (y musicales) sino también viajar a través de nuestros propios recuerdos al momento en el que vimos tal escena (y la película que la acompañaba), otras épocas, seguramente más felices, en las que gozamos de la magia del cine y de su acompañamiento musical.

Una enhorabuena, sin duda, para La Nouvelle Epoque y para el Teatre del Raval!!

—
«De Película» se representa en el Teatre del Raval del 29 de junio al 28 de julio de 2012.

Dirección artística: Marcelo Lastra
Coreografía: Georgina Nieto Tomini y Assunpta pascual Miret
Cantante: Muñeca de Trapo
Artistas invitados: Talí (Alba Estebanell y Andreu Domenech)
Bailarines: Kyo Ashuki, Anita Astrid, Antonio Espinosa González, María Ferrer, Sebastián Gallego Volpe, Laura García, Riika Laakso, Georgina Nieto Tomini, Assumpta Pascual Miret, Nuria Pinto, Iñaki Royo Esteve, Isabel María Sandoval y Roger Salvany
Vestuario: Mònica Elias y Agnès Costa
Audiovisuales: Marcelo Lastra y Georgina Nieto Tomini
Diseño de luves: Jordi Puig Gibert
Diseño de sonido: Marcelo Lastra
Producción: La Nouvelle Epoque

Horarios: de jueves a sábado a las 21:00 horas y domingos a las 19:00 horas.
Precio: 18 €
Duración del espectáculo: 70 minutos
Idiomas: castellano e inglés
—

Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Confessions de dones de 30, en el Club Capitol


¿Qué le pasa por la cabeza a una mujer «soltera» cuando llega (y sobrepasa) la treintena? ¿Qué misterios, deseos y secretos pueblan su realidad femenina? Todo un enigma que nos desvelan Meritxell Huertas, Mónica Pérez y Yolanda Ramos en el espectáculo Confessions de dones de 30, un entramado de risas, carcajadas y verdades hormonales «políticamente incorrectas» producido por ANEXA y dirigido por Edu Pericas.

Es cierto que la «fase de los 30» es de las peores épocas en la vivencia humana, ya que además de ir dejando cada vez más atrás la juventud, y ser consciente de que el cuerpo ha llegado a su apogeo, y que no irá más allá del punto alcanzado, sino más bien todo lo contrario, se suma, en el caso de ser solter@, situación en la que se hallan, tristemente, las tres protagonistas del espectáculo, una sensación de indefensión emotiva y social en la que más que llevar el rumbo de nuestras vidas, parece que vamos a remolque de ella, con una carrera profesional las más de las veces descorazonadora, y un historial sentimental que transita entre fracaso y fracaso e incluso algún ridículo espantoso. Es así entendible que los tres personajes de Confessions de dones de 30 estén rayando la histeria y se muestren frustradas, explosivas y emocionalmente alteradas a la hora de confesarnos sus más profundas necesidades.

Confessions de dones de 30 es un espectáculo cómico que mezcla los monólogos y las actuaciones humorísticas, en las que Meritxell Huertas, Mónica Pérez y Yolanda Ramos tienen una amplia experiencia, ya sea en programas de televisión como en actuaciones sobre los escenarios. Un fondo al que se suma la amistad y la confianza existente entre las tres actrices, que se nota, y mucho, a lo largo de la obra.

Pues bien, Confessions de dones de 30 comienza como el típico espectáculo de monólogos en los que las actrices se turnan a la hora de explicarnos sus experiencias cotidianas salpicadas de anhelos y de necesidades (también cotidianas), entre las que hallamos sus apetencias sexuales no satisfechas y su devaluada vida social que se reduce a la familia (ascendente ) más cercana y a la visualización de concursos televisivos la noche del viernes.

Todo se viene abajo, y nunca mejor dicho, al producirse un accidente sobre el escenario, lo que nos hará entrar en la segunda parte del espectáculo, en la que el teatro tras el teatro y la interacción entre las actrices, nos permitirán profundizar más en la comicidad de la triste situación de las mujeres treintañeras (perdón, cuarentonas) y en la narración de sus peculiares existencias.

Para ello Meritxell Huertas, Mónica Pérez y Yolanda Ramos se desnudan, en el sentido figurado (y no tan figurado de la palabra) y hacen aflorar su touch cómico para analizar una situación, la soltería a finales de los 30 y principios de los 40, cada vez más común en la sociedad en la que vivimos. Pero como ya saben (porque se lo hemos dicho) lo hacen con mucho humor. Nos hablan de sus citas, de sus aprietos de todo tipo, de sus relaciones con los hombres, y de sus fracasos en la materia, que parecen ser muchos, de los estragos debidos a la edad (al exceso de ella), y de cuando los demás pasan de llamarte joven o chica a endiñarte el apelativo de señora, todo un terremoto emotivo y existencial para cualquier fémina que se precie.

Y todo ello en un estilo de gag o monólogo muy televisivo y con un desparpajo y un giro a La Cubana. Una carrera de humor y de situaciones cotidianas donde a veces (y solo a veces, que quede claro), se hace uso de un humor un tanto «ordinario», advertencia hecha para aquellos más remilgados en «las cosas del reír». Aún así Confessions de dones de 30 es una buena escusa para tomarse «con guasa y buen tino» los estragos de la edad y las incapacidades seductoras y emotivas de una sociedad que, muchas veces, no nos educa para asimilar el «envejecimiento», y mucho menos el nuestro. Una oportunidad para conocer las confesiones de mujeres de 30…

Aprovechando el éxito de la obra el pasado 5 de septiembre se presentó en Luz de Gas Confessions, un coctel muy especial, sensual, fresco, sexy y que seduce, de color rojo intenso como la obra, pensado para las mujeres que quieran ¡!! Confesarse!!!!

Confessions es un cocktail que se sirve sin hielo, por lo que se irá calentando, así que debe beberse con cierta rapidez. Es un cocktail de graduación media de agradable sabor, por lo que se ha de tener cuidado con el número que se bebe, porque “CONFESSIONS” invita a !!!! CONFESARSE!!!!

“Confessions” el coctel se puede encontrar en la carta de cocteles de Luz de Gas y de Gas Bar a partir del 5 de septiembre.

Aquí teneis la CONFESSIONS coctel.


–
«Confessions de dones de 30» se representa en el Teatre Club Capitol desde el 30 de mayo de 2012.
NUEVA PROGRAMACIÓN: a partir del 5 de septiembre de 2012.

REESTRENO: La obra se repone en la sala 2 del Club Capitol del 26 de junio al 28 de julio de 2013.

Autor: Domingos Oliveira
Adaptación y dirección: Edu Pericas
Reparto: Meritxell Huertas, Ota Valles y Yolanda Ramos
Vestuario: Ana Pardo
Escenografía: Xavier Erra
Iluminación: Carles Borràs
Técnico: Alfons Mas
Producción: ANEXA

Horarios: de miércoles a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:00 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: 23 €
Idioma: catalán
Duración: 90 minutos
———-

Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Un Blog sobre la literatura, el teatro, el cine, la televisión, la historia…