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“El acompañamiento” en Cincómonos Espai d’Art: Música, ¡aprendices!

Las penas compartidas son menos penas.
Pero, ¿qué hay de las alegrías? ¿Estamos preparados para que nos trasciendan? ¿Pueden contagiarnos cuando es otro el que las consiguió con su propio esfuerzo?
Cincómonos Espai D’Art de Barcelona tiene una respuesta. Y podemos conocerla acudiendo a su llamada los sábados a las 21 h.

Para ello, disponen un escenario atiborrado de cachivaches. El amontonamiento, prodigioso a la hora de mantener el equilibrio físico, es la prueba evidente de que nos hemos trasladado a un lugar en el que moraremos bien encerrados.

Pero no se trata esta de una historia de claustrofobia emocional. Más bien todo lo contrario.

Asistiremos de la mano de Lucía Jurjo a un cara a cara entre dos amigos que hace tiempo que no practican. Pero impacientes por recuperar el tiempo que no estuvieron disponibles. Y el público será árbitro a lo largo del espectáculo a la hora de valorar la fidelidad y la evolución de su relación.

Jurjo acaricia el texto de Carlos Gorostiza con suma cautela: Sabe que pertenece casi por entero a sus intérpretes. Y lo que sobre, esas migajas en que consiste lo que no está escrito ni escenificado y que suele proseguir a los aplausos, nos lo llevamos los espectadores. Para intentar ser mejores personas. Para reconocer al regresar a casa que también nosotros fuimos sus personajes.

Este “Acompañamiento” opone a Jorge Salinas (entusiasta, arrollador, histrión encantador) bajo la piel de Tuco, empeñado en “cumplir su sueño día a día”, a Hector Grimber (cauto, gracioso, considerable en su contención), cuyo Sebastián aparece como conciencia políticamente correcta y que saldrá convenientemente ajusticiado del lance.

Lo demás es una excusa para abrir el debate: ¿Qué debe prevalecer en nuestra vida, la felicidad individual o bien la satisfacción del bienestar del entorno social?. Ese “demás” incluye una trama deliciosamente disparatada (un hombre decide enclaustrarse en la buhardilla de su casa para dar rienda suelta a su fantasía de juventud); un puñado de momentos entrañables (las gárgaras con vino para aclarar la voz musical; la soledad del quisquero de fondo ante la despreciable tipología de su clientela; el concierto desafinado por fin de ambos compinches de sueños no más rotos puesto que acaban de empezar a pegar; la guitarra imaginaria que acompaña los mejores deseos del aspirante a cantor) y algún que otro desbarajuste de ritmo (la compenetración de los actores sobrepasa a veces la identidad de los personajes).

 Por Juan Marea

ImageHector y Jorge, rozando su concierto 

http://www.cincomonos.org/index.html
http://www.cincomonos.org/el-acompanamiento.html

Crítica teatral: Terra de ningú, en el TNC.

_DSC3561_EditEl estreno de un Pinter siempre es una buena ocasión para ir al teatro sobre todo si en su puesta en escena hallamos el despliegue de medios del TNC y a actores de la talla de Josep Maria Pou y Lluis Homar sobre el escenario, y más si nos hallamos ante una de sus obras más inquietantes, como es el caso de Terra de ningú, una reflexión existencial repleta de interrogantes y reservas.

Terra de ningú nos presenta una situación, claustrofóbica por momentos y arcana en muchos otros. La acción da inicio de forma abrupta, como si en verdad la representación ya hubiera comenzado antes de presentarla al público. De repente vemos entrar a dos personas, las cuales parece que acaban de conocerse hace poco. La conversación que mantienen está marcada por lo extraño de la misma y regada extensamente con alcohol. Una charla extraña a la que parece que el público no puede acceder del todo, excepto a través de sus pinceladas de poesía y de sus toques de humor.

El espacio donde se desarrolla la acción es el majestuoso salón de la casa de uno de ellos. El invitado, Spooner (Lluís Homar), que no comparte el mismo nivel social que su anfitrión, Hirst (Josep Maria Pou), un literato enriquecido gracias al éxito, lo ha seguido hasta allí. Su diálogo es interrumpido en algún momento por los amigos/secretarios/criados del primero, Briggs (David Selves) y Foster (Ramon Pujol). Ambos parecen no estar complacidos con la irrupción del extraño en la casa. Al final el alcohol deja fuera combate al anfitrión que debe abandonar la sala ayudado por uno de sus criados.

Spooner se ha quedado a dormir, no sabemos por qué, encerrado en el salón de la casa. Después se almorzar volverá a encontrarse con su anfitrión, esta vez sobrio, que lo confunde con un antiguo amigo de juventud (bien, puede que en verdad lo fuera). Y da inicio una nueva conversación en la que la poesía, la ofensa, la caballerosidad y el alcohol vuelven a ser sus componentes. Todo ello en lo que parece ser una tierra de nadie.

_DSC3592_EditTerra de ningú nos presenta una situación, una atmósfera, que parece que está fuera de la realidad. Un espacio ocupado por varias personas que parece que no tiene substancia, como no la tienen los pensamientos o la memoria. En él, estas cuatro personas interactúan y conversan entre ellas aunque parece que nada de ello tenga demasiado sentido, como si el espacio colmase de irrealidad a todo lo que pasa o existe en él. De aquí que podamos decir que la obra, dirigida por Xavier Albertí, nos adentra, gracias a su asombroso texto, en un limbo misterioso del que al espectador le costará salir o hallar un sentido cierto o al menos real. Algo con lo que el autor, Pinter, jugó conscientemente.

Terra de ningú, parece así, un juego escénico, una composición en el que los fantasmas, los miedos y los anhelos de Pinter toman forma, aunque tenue y borrosa, como con la voluntad de mostrarnos tan solo una parte de su interior, una que ciertamente no podamos discernir del todo, como una invitación a poner de nuestra parte lo que no hallamos sobre el escenario.

La adaptación de Albertí está hecha con el buen gusto propio del TNC. Un espacio, el salón de la casa que parece flotar en un limbo intangible, en el que la interpretación de sus cuatro protagonistas, Lluís Homar, Josep Maria Pou, Ramon Pujol y David Selvas es tan estática e incorpórea como un texto de este tipo requiere. En ellas, como no podría ser de otra forma, destacan las de Pou, como el anfitrión alcoholizado que parece haber perdido el rumbo de una vida malograda por el éxito, y resplandece la de Homar, que construye un personaje sórdido e indescifrable del cual nunca acabaremos de conocer cuáles son sus intenciones. Pujol y Selvas encarnan a los dos amigos/criados que residen en la casa con una relación cuyos flecos tampoco llegaremos a conocer nunca.

Tras Taxi… Al TNC! el Teatre Nacional de Catalunya encamina su programación hacia un horizonte teatral que suma enteros con la elección de Terra de ningú, de Harold Pinter, una obra inquietante que traslada al espectador a un mundo entre la realidad y el sueño, por una senda que si bien puede parecer dificultosa consigue dirigir la mirada del público hacia la esencia del teatro y al examen que este puede hacer de sí mismo.

«Terra de ningú» se representa en el TNC del 17 de octubre al 24 de noviembre de 2013.

Autor: Harold Pinter
Dirección: Xavier Albertí
Reparto: Lluís Homar, Josep Maria Pou, Ramon Pujol y David Selvas
Traducción: Joan Sellent
Escenografía: Lluc Castells
Vestuario: María Araujo
Iluminación: David Bofarull
Producción: Teatre Nacional de Catalunya

Horarios: de miércoles a sábado a las 20:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 11,5 a 23 €
Duración: 1 hora y 40 minutos (sin entreacto)
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Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: I LOVE TV, en el teatro Capitol.

ILOVETVCasi todos los jóvenes-adultos de hoy en día hemos querido a la televisión. Muchos de nuestros gratos recuerdos de infancia y juventud van ligados a míticos programas o a series televisivas. Tal vez la generación adolescente actual será la que esté menos atada a este aparato porque de pantallas para distraerse tienen de sobras. Probad a poner a una persona que pase de los treinta alguna sintonía de algún éxito televisivo de sus años mozos, la sonrisa bobalicona aflorará en su rostro. Con esta premisa el trío de actores compuesto por Francesc Ferrer, Alba Florejachs y Sergio Matamala no lo tienen difícil para hacernos sonreír con la obra teatral I love TV.

El espectáculo se compone de pequeños sketches donde en clave de humor recordaremos series añejas de dibujos animados, escucharemos extraños análisis de series americanas, seremos testigos de las barbaridades que suceden en un casting de Gran Hermano, y como no, nos sumergiremos en la ronda de preguntas del Un Dos Tres. Porque la obra explora tanto los programas de televisión como lo que hay detrás de ellos: cómo nuestras relaciones personales pueden verse condicionadas por la TV; las diferentes maneras de ver la tele o cómo esta abandona a sus estrellas cuando ya están en decadencia.

Hasta ocho guionistas han intervenido en la elaboración de las diferentes piezas de que está formada la obra, por lo que habrá para todos los gustos, algunas mejores que otras pero absolutamente todas nos arrancarán alguna sonrisa ya que presentan discursos e ideas originales. La mayoría, eso sí, se centran en recuerdos ochenteros.

La televisión actual es rapidez e inmediatez y esta obra también lo es. No te has recuperado de un sketch que ya se da paso al siguiente, en el que gracias al buen hacer de los actores nos situamos de lleno en breves instantes. Con tanta variación de registros no hay tiempos muertos para aburrirse, es como si hiciéramos zapping y sin apenas cambiar el decorado: un salón comedor un poco como los de antes en el que reina, en el centro, un antiguo aparato de televisión. Sin duda el espacio perfecto para una obra como esta.

Qué decir del prólogo de la obra, en el que de forma cercana pero que muy cercana al público los actores conversan, como si estuvieran en un foro de internet, sobre la serie El coche fantástico. Igual de logrado que el número que cierra el espectáculo con una Alba Florejachs en su salsa.

¡Si amas o amaste la Televisión no te puedes perder I love TV!

«I love TV» se representa en el Club Capitol del 17 de octubre al 15 de diciembre de 2013.

Dramaturgia: Blanca Bardagil, Marta Buchaca, Jordi Casanovas, Cristina Clemente, Guillem Clua, Jordi Galceran, Llàtzer Garcia, Marc Crehuet y Alberto Ramos. A partir de una idea de Jordi Casanovas
Dirección: Cristina Clemente y Carles Mallol
Producción: FlyHard Produccions
Escenografía: Albert Pascual y Marta Soto
Fotografía: Roser Blanch Gallego
Idea original: Jordi Casanovas
Iluminación: Fernando Portillo
Sonido: Lluís Rovirola
Vestuario: Marta Soto
Vídeo: Pablo Lammers

Horarios: de jueves a sábado a las 22:30 horas y domingos a las 19:30 horas.
Precio: 20 €
Idioma: català
Duración: 80 minutos
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Escrito por Taradete

“Desiertos” en el Almeria Teatre: Perdidos y sin poder saciar la sed.

¿Cuántas veces hemos necesitado que un profeta viniera a casa a sacarnos de nuestro encarcelamiento voluntario?
¿A que le hemos abierto la puerta de par en par cuando ha soltado su discurso tendencioso espiritual?
¿Y qué sucede entonces cuando ello conlleva que se hundan los cimientos de la comodidad doméstica?

La directora Anna Sarrablo acampa en el escenario del Almeria Teatre hasta el 27 de este mes intentando crear un oasis escénico para tres personajes a punto de la insolación por el caluroso consumismo, que se arrastran entre dunas de hermetismo emocional y sin más empuje que el espejismo de una nueva forma de vida supuestamente más auténtica y, por extensión, redentora.

Desiertos” es el panorama dramatúrgico que constituye la arena de este espectáculo. Y en él, el dramaturgo Josep Pere Peyró juega de manera algo artificiosa con una pareja socialmente respetable pero que se desprecia en la intimidad por cuanto solo les une pagar unas facturas a medias. Él es un Xàvier Pàmies dinámico en sus soliloquios manipuladores iniciales, y patéticamente creíble al soltar una y otra vez su discurso de pragmatismo materialista. Ella, una Carla Ricart perseverante en su repulsa a romper el modus vivendi y cansina en su histrionismo. Y el recién llegado (Òscar Bosch), poco seguro en el alelamiento mental de su personaje, la luz que cegará a tan desquiciada pareja y también evidencia de los efectos secundarios de haber alcanzado la cima del éxito laboral.

La obra discurre por las vías de la tragicomedia más grotesca y logra sus momentos más insólitos cuando suelta amarre hacia una vertiente surrealista. Pero la condición marciana de la propuesta (y su mayor baza) se ve malograda por una dirección muy poco arriesgada al encorsetar la naturaleza alienante del texto dentro de los parámetros de la funcional comedia situacional (incluso vodevilesca). Tampoco ayuda la pobre dirección de actores, incapaces de escapar del estereotipo con que deben lidiar a lo largo de la función.

Pero algunos apuntes de la puesta en escena nos advierten de lo que estos “Desiertos” podrían haber llegado a sofocar la impasibilidad del público: la contundencia de los fogonazos visuales que introducen las diferentes escenas; el recurso a la cámara lenta cuando el ritmo es más enloquecido; el acierto de un decorado que resalta en las impersonales paredes del piso donde sucede el cataclismo argumental el vacío cotidiano de sus moradores; y ese dormitorio entrevisto a través de una cuarta pared superpuesta a la que separa a las criaturas escénicas de los desconcertados espectadores, y que señala con timidez la preocupante incomunicación de sus protagonistas durmientes.

 Por Juan Marea

Imagedecidida Ricart, iluminado Bosch y traicionado Pàmies

http://www.almeriateatre.com/desiertos.htm

Crítica teatral: La revolució no serà tuitejada, en el Teatre Lliure Gràcia.

cartell_revolucioEl Lliure de Gràcia se pone manos a la obra esta temporada para proporcionarnos varios mordiscos de realidad con La revolució no serà tuitejada, el primer proyecto escénico de La Kompanyia construido a partir de textos de los dramaturgos Jordi Casanovas, Guillem Clua i Pau Miró. La nueva propuesta del Lliure nos permite quitarnos los ropajes más ceñidos y explorar la evolución de nuestras vidas y de nuestra sociedad marcadas ambas por el uso de la tecnología, la difuminación de los límites de casi todo y por las ansias de revolución atrapadas en el fondo del alma humana.

Tres han sido los autores que han dado forma al texto, Casanovas, Clua i Miró, y visto el resultado parece que más que crear un espectáculo teatral unitario han preferido ensamblar ideas particulares a lo largo de la representación, dando forma a una sucesión de micro-obras íntimamente relacionadas con la forma en la que el teatro más actual y atrevido se desarrolla en la actualidad. Así, pues, La revolució no serà tuitejada está formada por diversas micro-historias que poco tienen que ver, a veces, las unas con las otras y que abarcan desde la irrealidad del espíritu de revolución clásico en nuestra sociedad hiper-tecnificada; la opresión que ejerce una multinacional cualquiera sobre la voluntad de sus jóvenes trabajadores; el relato de una historia de amor ambientada en la Guerra Civil Española o el esfuerzo de un genio para comunicarse con los demás.

De esta forma, más que hablarnos de la revolución, la obra nos obliga a mirar hacia la realidad que nos rodea y que nos subyuga con una miríada de pequeños premios que envuelven la opresión cotidiana con la dulzura del bienestar. Con este objetivo en mente los miembros de la Kompanyia se mueven por un escenario central rodeado de filas de butacas, como para permitir una mejor observación por parte del público, en un espacio que comienza siendo un Apple Store cualquiera pero que se va transformando para convertirse en el trasfondo de cada una de las historias, todas ellas ligadas de alguna forma con la tecnología, de allí la elección para iniciar la representación de un monstruo corporativo como Apple, una de las empresas que más han contribuido a dar forma al mundo digital e hiper-comunicativo en el que vivimos.

08.0444La obra al estar constituida de micro-relatos, se desarrolla de forma rápida y nos permite contemplar el buen hacer de una compañía de teatro que suma a su juventud las ganas de hablarnos de tú a tú mirándonos directamente a los ojos, eliminando de su repertorio el artificio o la simulación. De nuevo, y creo que esto se está convirtiendo en un latiguillo fácil en mis reseñas, los actores, como los autores, realizan un trabajo coral, saliendo y entrando en escena a necesidad. Todos ellos destacables por la cercanía y la credibilidad de sus actuaciones, aunque yo destacaría de entre ellas el espejismo revolucionario y la llaneza laboral encarnada por Pol López; la composición de Laura Aubert que apunta maneras y muchas, y el esfuerzo interpretativo de Javier Beltrán que sobresale por el realismo con la que encarna al genio discapacitado.

El global, sin embargo, pierde fuerza debido a la excesiva disparidad de las historias narradas, que hace difícil encontrarle un común denominador a la obra y que fuerza excesivamente al espectador a intentar hallar un sentido a la sucesión de acontecimientos que se desarrollan sobre el escenario. Si bien, si consideramos las edades de los directores, nacidos en la década de los 70, y la de los de los actores, todos ellos sorprendentemente pertenecientes a la década de los 80, podemos intuir que las formas de hacer y de disfrutar del teatro están cambiando, sobre todo en relación a los más jóvenes, y esta es una forma de captar la atención de un público que lee micro-textos en internet; visiona micro-videos en youtube y al que le pueden interesar las micro-obras de teatro que tanto éxito tienen en la actualidad, si nos fijamos en el creciente número de compañías y teatros que las ofertan.

Nuevos tiempos y nuevas formas que avanzan, como no, de la mano de la tecnología, y que nos confirman, que el sentir humano evoluciona muchas veces a partir de los avances tecnológicos, unos obviándolos por banales y poco útiles, y otros haciéndolos suyos y dando un paso adelante. La pregunta es: ¿Eres tú de los primeros o de los segundos?

«La revolució no serà tuitejada» se representa en el Teatre Lliure Gràcia del 3 al 27 de octubre de 2013.

Creación y dirección: Jordi Casanovas, Guillem Clua y Pau Miró
Reparto: Laura Aubert, Javier Beltrán, Paula Blanco, Pol López, Mima Riera y David Verdaguer
Escenografía: Enric Planas
Vestuario: Berta Riera
Caracterización: Àngels Salinas
Iluminación: David Bofarull (a.a.i.)
Sonido: Roc Mateu
Producción Teatre Lliure

Horarios: de miércoles a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 17:30 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precios: 29 €
22 € (miércoles y sábados por la tarde, días del espectador)
24,65 € con descuento
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y 20 minutos sin pausa

Espectáculo recomendado por el Servei Educatiu del Teatre Lliure

Programació Casino de l’Aliança del Poblenou i Centre Artesà Tradicionarius. Últim trimestre 2013.

Avui us presentem la programació dels mesos d’octubre, novembre i desembre de 2013 i gener del 2014 del Casino de l’Aliança del Poblenou i del Centre Artesà Tradicionarius. Dues programacions, en aquesa ocasió, amb moltes propostes per a la canalla.

Cartell Botiga

Organitza: Ritme Propi
https://es-es.facebook.com/RitmePropi

Cartell Organitza: Rialles, Agrupació d’Entitats Rialles a Catalunya
http://www.rialles.cat/index.php

“Mejor … es posible” en la Sala Cero de Sevilla: ¡Bendita crisis de pacotilla!

¿Ya estamos todos? ¿Sí? Siéntense, por favor y hagan mucho ruido. Sí, me han oído bien: Los artistas quieren alboroto. No, no se preocupen por ellos: Sabrán cómo hacerse escuchar. Y acabaremos adorándoles, ¡ya lo verán!

Después de pasar lista y comprobar que el aforo (casi doscientos espectadores, los mismos que se impacientan) está completo, comienza esta insólita “conferencia teatral“. Porque Síndrome Clown cree que ha llegado el momento de prestarnos un poquito de su filosofía artística. He aquí su síntesis: la desinhibición, la frescura, la empatía escénica y la falta absoluta de pretensiones.

Para la ocasión, desterremos cualquier ínfula de ser partícipes de una pieza delicada o especialmente arriesgada. Pero resulta que esta pareja de cómicos se lo puede permitir. Lo demuestra desde el momento en que entra en la sala saludando al respetable: Su habilidad para comunicar es arrolladora. A un lado, Práxedes aporta la serenidad, el saber estar y desempeña con astuta resignación su labor de payaso serio. Al otro, un zumbón Víctor, que con un leve gesto provoca el despiporre del personal. Y, juntos, imparten con zalamería veterana una sesión de humor teatral sustentado en esa realidad tan cercana que nos sepulta día a día bajo la consigna de la temible palabra de seis letritas siendo la primera una “C” de “cachondeo“, tratándose la última de una “S” de “sensacional“. Por obra y mucha gracia de estos humoristas. Ante tal panorama, los del Síndrome estructuran (y tómese este verbo como el mejor empleado de todas estas líneas) impecablemente una sesión pseudomagistral de autoayuda para desarticular miedos, insultar frustraciones y hermanarnos todos en la lucha.

Mejor … es posible” entretiene, distrae y además nos permite (la última palabra siempre depende de uno mismo) reflexionar. Y lo hace con un repertorio de situaciones surreales, chistes deliciosamente banales e imitaciones muy aplaudidas del entorno. Los temas que trata son, no por manidos hasta la saciedad, menos eficaces: los propósitos de cambio, los fracasos cotidianos, la necesidad de “quitarse del yo” para entendernos como “nosotros” a través del ameno espejo del “ellos-caricatos“. Y, en consecuencia, se obra el milagro: La chispa del Síndrome Clown se propaga por la Sala Cero de Sevilla a una velocidad imparable y las carcajadas se erigen en auténtica barómetro del ritmo escénico. Es tanta la familiaridad que Víctor y Práxedes recrean que sus espectadores se relajan sin mayor esfuerzo y aparcan prejuicios, angustias coyunturales y conflictos domésticos durante hora y media.

Por Juan Marea

ImageLos clowns unidos siempre nos vencerán.

“Mejor … es posible” se representa en la Sala Cero de Sevilla hasta el 18 de octubre.
http://www.salacero.com/Salacero.php?carga=Cartelera&fecha=1381442400

Artespacio PlotPoint de Madrid: Punto de giro a la emoción

¿Qué tienen en común Oscar Wilde, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y el Che Guevara?
¿Pueden público y artistas crear a la vez un espectáculo?
¿Me voy a quedar con las ganas de saber si estas líneas son ciertas?

Las respuestas las tiene Artespacio PlotPoint, plataforma madrileña desde la que despegan este mes de octubre propuestas escénicas seleccionadas para ofrecer una muestra de lo que compañías emergentes ya no pueden frenar.

 PlotPoint ha programado un antídoto eficaz al aburguesamiento social en forma de celebrada apología de la doble vida (“LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO” por Teatreves); el periplo de tres mujeres en constante empeño de completarse con el sexo opuesto (“DEBAJO DE LAS POLLERAS”), o cómo el emblemático Serrat auspicia bajo su música a toda una familia y su acontecer a lo largo del tiempo (“MI MADRE, SERRAT Y YO”, escrita y dirigida por Carlos de Matteis, alma y arte de la Sala). No muy lejos andan las cuitas de un canalla a golpe de canciones del vitalista Sabina: el retrato desafiante del macho en crisis por la imprevista y temible paternidad.”MI PADRE, SABINA Y YO” las noches de los sábados. El anochecer de los domingos en PlotPoint es para «CUESTIONES CON ERNESTO CHE GUEVARA», una ocasión propicia para desenmascarar al mito y ver si lo que queda detrás merece la pena aclamar.

Que se pongan ahora los niños, que también los queremos conocer: BULULÚ, ATOLONDRADO y sus “ESPECTÁCULO SONADOS” vienen con un amplio abanico de cuentos musicales. “EL CANTACUENTOS DE MARTINA” reúne y reparte narración y canción; “MARTINA AT THE ZOO” o un paseo bilingüe con los animales urbanitas y “LOS MOSQUETEROS DEL REY”, que conseguirán sacar de quicio a Dumas al mismo tiempo que enloquecer a los pequeños espectadores.

Y como nuestra condición de espectadores no nos exime de la pasión creadora ni del afán lúdico, los viernes por la tarde “ARTYLOGICO” será el pretexto para que El Club de la Impro despliegue un espectáculo a partir de la complicidad del público y la capacidad de sugestión de los objetos que hasta ahora seguro creíamos confinados en nuestro encierro doméstico.

Pero si somos amigos del susurro y la corta distancia, Ireala Teatro viste el escenario con verbo delicado y enmudecidos ataques en “VERANILLO DE UN MINUTO”.

Cerramos por ahora con un divertido grito a la libertad sexual, que para la compañía residente de PlotPoint es uno de los ingredientes más sabrosos de nuestra receta para la felicidad: “LA VIDA ES BELL@ (LOS DÍAS CONTADOS DE ALEJANDR@ Y SU TRACTOR AMARILLO)”. Todos los sábados y poco antes de cenar.

Por Juan Marea

Artespacio PlotPoint
C/Ercilla, 29, de Madrid
Teléfono: 914749765
http://www.plotpoint.es/

 

Crítica teatral: Un aire de família, en el Teatre Romea.

Nueva_imagen(1)Hay ocasiones en las que cuando uno va al teatro se encuentra sobre el escenario no una ficción sobre la realidad sino la realidad misma, traspuesta allí con toda su materialidad, de una forma en la que si uno no estuviera sentado en la butaca y acompañado por el resto de espectadores le costaría distinguir qué es real y qué no lo es. Esto es lo que pasa con Un aire de família, estrenada en el teatro Romea el pasado 7 de septiembre y que, a través del texto de Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri nos permite, cual voyeur atrevido, ser testigos de un día, o más bien una noche, en la vida de una familia cualquiera.

Así, pues, la obra nos muestra la cotidianeidad de una familia durante la cena que comparten juntos todos los viernes. Además hoy es el cumpleaños de Elisenda, por lo que es una ocasión especial. Sin embargo la celebración queda empañada por los problemas y la asfixiante relación que mantienen los miembros de la familia. La madre, viuda desde hace años, nunca ha tenido una buena opinión de los hombres, incluyendo a su difunto marido y a Quim, su hijo mayor. Sin embargo adora a Jordi, su otro hijo, un ejecutivo de tres al cuarto que trabaja en una pequeña empresa informática y que acaba de ser entrevistado en un canal local de televisión. Por su parte Quim ha heredado el bar de su padre, un negocio tranquilo que ha mantenido sin excesivos cambios, aunque una crisis en la relación con su mujer hará que esta noche sea muy diferente a todas las demás. Bet, la tercera hermana, es una chica independiente y con carácter que acaba de ser despedida del trabajo y que necesita concretar algo más la relación que mantiene con Tomàs, el camarero que trabaja en el bar de su hermano. Por último Elisenda, la esposa de Jordi, es una mujer joven, atractiva y con ganas de vivir, si bien cada vez se siente más frustrada en su relación con su marido. Una suma de situaciones y de estados anímicos que llevarán al traste a la cena familiar y que abrirá la veta a las recriminaciones y a las discusiones, todo ello con un indudable aire de familia.

El Romea ha decido dar inicio a la temporada con un drama familiar que sin duda va más allá de los límites de la ficción teatral para presentarnos una biopsia de las relaciones de familia, hecha no con instrumentos médicos al uso sino con buen gusto artístico y teatral. Pau Durà ha apostado, en su primera dirección escénica, por el realismo visceral, proporcionándole a la obra de Jaoui y Bacri la cercanía vivencial que la representación requiere. La acción transcurre en un pequeño bar de barrio en el que las relaciones familiares se ven sometidas a una presión tal que amenazan con la rotura, aunque esta nunca llega a producirse, ya que la familia, cualquier familia, posee la habilidad necesaria para manejar de una forma u otra las tan habituales, a veces, situaciones de tensión.

t_familia_090La obra se construye a través del trabajo coral de todos los actores y actrices que conforman el reparto y con el que hacen suyos unos personajes cotidianos. En verdad que es difícil destacar a unos sobre otros. Si bien, y por edad, cabe señalar las composiciones de Maife Gil como la madre dominante y de escaso tacto dispuesta a decir todo aquello que le pasa por la cabeza sin ser consciente de sus consecuencias; de Francesc Orella como el hijo mayor poco avispado que ha heredado el negocio familiar y de Ramon Madaula como el falso triunfador de la familia protegido por el cariño materno. A ellos se suman Àgata Roca, que encarna a la mujer de Jordi, algo desatendida e ingenua, de la cual se celebra el aniversario; Cristina Genebat seductora es su papel de hija rebelde y con maneras demasiado masculinas para el gusto de la familia y Jacob Torres que encarna al joven camarero empleado en el bar familiar que, a gusto o a disgusto, forma cada vez más parte de la familia.

La fotografía de conjunto es, como les comentaba, hiper-realista y en ella podremos observar a una familia sobrepasada por las circunstancias cotidianas, habituales por otra parte en la vida real, aunque contempladas a través del humor y de la proximidad de unos personajes que hacen que el público se identifique muy pronto con ellos, un sello de los autores del texto Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri. A lo que ayuda, también, una escenografía realista y efectiva lo que permite que el público se familiarice todavía más con la acción que se desarrolla encima del escenario.

Así, pues, el inicio de la programación del Romea nos lleva al teatro para contemplar, como en un contrasentido artístico, la realidad que nos rodea, la que nos envuelve en su fluir diario y la que podemos observar en los establecimientos en los que consumimos, en las calles por las que paseamos y en los salones que habitamos.

«Un aire de família» se representa en el Teatre Romea desde el 7 de septiembre de 2013.

Autores: Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri
Traducción: Alejandra Herranz y Pau Durà
Dirección: Pau Durà
Reparto: Francesc Orella, Maife Gil, Ramon Madaula, Cristina Genebat, Àgata Roca y Jacob Torres
Escenografía: Joan Sabaté
Vestuario: Leo Quintana
Iluminación: Sergio Lobaco
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Caracterización: Toni Santos
Producción: Teatre Romea e Intent Produccions

Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 19 a 29 €
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y 30 minutos (sin entreacto)
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Jordi Pisa Sánchez

Crítica teatral: El diario de Adán y Eva, en el Teatre Condal.

Imatge1El teatro Condal inicia temporada con la programación de El diario de Adán y Eva, una adaptación de textos de Mark Twain que nos habla del amor incondicional y de la separación y la pérdida que conlleva la muerte.

La obra dirigida por Miguel Ángel Solá e interpretada por Ana Milán y Fernando Guillén Cuervo está construida sobre la base de tres realidades escénicas. La primera nos muestra el origen del hombre y la mujer desde el punto de vista de la mitología cristiana, aunque con los pespuntes de humor propios del espíritu juguetón de Twain. La segunda nos traslada a la España de los años 60, a la última emisión del programa de radio donde Catalina y Felipe popularizan los clásicos de la literatura universal. Y la tercera nos permite asistir, en la actualidad, a la entrevista radiofónica realizada al mismo Felipe acerca de su programa de radio y de su relación con Catalina.

El diario de Adán y Eva es una obra con una factura cuidada. Es uno de aquellos espectáculos que apelan a los sentimientos, sobre los que le gusta posarse al director Miguel Ángel Solá, como ya nos demostró en Por el placer de volver a verla, en el que reflexionaba sobre el amor materno. La obra nos habla del viaje de conocimiento y de aceptación mutua que realizan hombres y mujeres a través del amor, de la fuerza del amor, que es, al fin y al cabo, la que se impone siempre ya sea de forma natural en el abismo fundacional de los tiempos o de una forma cotidiana en el día a día de cualquiera.

La obra también nos permite reflexionar sobre la muerte, la de la primera mujer, paradigma de todas las futuras, y la de Catalina, la locutora de radio, la mujer en particular que personifica el drama de la despedida final que nos acecha a cada uno de nosotros. Una cuestión que nos lleva directamente a Twain, el autor del texto en el que se basa la representación, que lo escribió afectado por la muerte de su mujer tras 34 de matrimonio, hecho que provee a la obra de un intenso tono melancólico.

eldiariodeadanyeva-4812Por lo que respecta a la adaptación del texto la obra está animada por el respeto al autor y al contenido original, lo que no quita que arriesgue con el objetivo de contextualizar y actualizar la propuesta en un formato teatral más contemporáneo. El resultado es una obra hecha como antes, sin prisas y sin voluntad de polemizar o banalizar conceptos para captar más público o conseguir una mayor presencia en la red, y que apela a los valores de los que trata con voluntad de conectar con el público a través de las emociones.

La forma en que lo hace es también variada, y nos retrotrae a la radio, a ese mundo de sonido e imaginación que nos proveía de sueños antes de que las multipantallas lo llenaran todo de imágenes. La radio se siente y se huele en todo momento, por lo que El diario de Adán y Eva es también un homenaje al medio. El aspecto físico de la representación también está muy cuidado y se basa en la dualidad de los espacios: el viejo plató de radio donde se locutaban los clásicos y el nuevo estudio radiofónico donde se desarrolla la entrevista al anciano Felipe. Ambos espacios marcados por el buen gusto minimalista. Sin embargo, si algo falla en la propuesta es el excesivo grado de sentimentalismo edulcorado que la caracteriza, lo que la despoja del realismo ficticio que ella misma busca.

La obra representa, además, un duelo interpretativo entre sus dos actores principales, Fernando Guillén Cuervo que da vida a Adán y a Felipe, en dos etapas diferentes de su vida, y la seductora Ana Milán que interpreta por su parte a Eva, a Catalina y a la locutora actual, muy interesada en desentrañar la más que probable relación que mantuvieron los conductores del espacio de radio literaria. Ambos están espléndidos en sus tres respectivas facetas, aunque como dije, algo edulcorados, hecho este que, por otra, provee a la obra de un alto grado de emotividad.

El diario de Adán y Eva es una propuesta que apela a las emociones, aquellas que se agitan desesperadamente en momentos de aflicción y que vibran alegres en los instantes de felicidad o cuando recordamos aquellos tiempos en los que fuimos felices junto a la gente a la que amamos.

«El diario de Adán y Eva» se representa en el Teatre Condal del 12 de septiembre al 20 de octubre de 2013.

Autor: Mark Twain
Versión: Blanca Oteyza, Miguel Ángel Solá y Manuel González
Dirección: Miguel Ángel Solá
Reparto: Ana Milán y Fernando Guillén Cuervo
Escenografía: Miguel Oteyza
Vestuario: Nicolás Vaudelet
Iluminación: Daniel Bosio
Producción: Un Cuervo en Milán y Pentación Espectáculos

Horarios: miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas; sábados a las 17:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 17:30 horas.
Precio: 24 – 28 €.
Idioma: castellano
Duración: 1 hora y 45 minutos
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Jorge Pisa