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Crítica teatral: La Gran Duquessa de Gerolstein, en el Teatre Gaudí.

TEATRE_BARCELONA_La_gran_duquesa_de_GerolsteinEl Teatre Gaudí nos sorprende este mes de enero con la programación de La Gran Duquessa de Gerolstein, una opereta antimilitarista de Jaques Offenbach adaptada por primera la vez al catalán por la compañía Bratislava en un espectáculo de pequeño formato dirigido por Víctor Álvaro e interpretado por Anna Arena, Laura Pau, Mònica Portillo y Albert Ruiz.

Tras el éxito del año pasado con el estreno de una impactante y entusiasta versión de The Wild Party de Andrew Lippa, el Gaudí apuesta este año de nuevo por el teatro musical, en este caso por la opéra bouffe u opereta cómica, con la programación de La Gran Duquessa de Gerolstein, una de las obras menos conocidas de Jaques Offenbach, el autor más representativo del género.

La opereta nos traslada a una época no del todo definida en la que la malcriada y tirana duquesa de Gerolstein está aburrida, hecho que la obliga a entretenerse declarando la guerra en el exterior y haciéndole la vida imposible a la corte y a su ejército en el interior. Durante una revista a sus tropas, la gran duquesa se enamora perdidamente del hermoso y viril soldado Fritz, al que asciende rápidamente, incluso por encima de su superior el general Bum. Los voluptuosos deseos de la duquesa, que menosprecia desde hace seis meses a su prometido oficial, el afeminado príncipe Pol, generará una conmoción en Gerolstein en la que se mezclarán el autoritario ambiente castrense, las intrigas de corte y los inesperados derroteros que tomarán los caprichos de la hastiada duquesa.

La joven compañía Bratislava nos propone un divertimento musical que adopta la forma de una crítica al militarismo sin sentido y al poder político en el que el humor está muy presente. El espectáculo, de pequeño formato, adapta la obra de Offenbach con un gusto irreverente y con muchos toques que la actualizan. La propuesta opta por una inversión de los roles sexuales por la cual el chico hace de chica (de duquesa) y las chicas hacen de chicos, lo que provee al espectáculo de un mayor grado de humor y obliga a sus intérpretes a realizar un tour de force para estar a la altura de los requerimientos de la representación, esto es, el movimiento constante de los actores y actrices sobre el escenario, la caracterización cómica de los mismos y su intrepidez a la hora de interpretar y/o cantar cada una de las canciones que componen el libreto de la obra.

DdG-9571La dirección de Víctor Álvaro es inteligente y potencia todos estos elementos, lo que se traduce en una actuación global ingeniosamente cómica que incorpora un importante grado de caracterización del teatro infantil. Un acierto acompañado por una puesta en escena sencilla y un vestuario que fomenta una visión infantiloide de la política que se cocina en palacio. Los arreglos y la interpretación musical del espectáculo están a cargo de Ferran Martínez Palou, cuyo empeño está acompañado en parte, también, por las aptitudes musicales de los intérpretes que tocan el flautín, el tamborí, el trombón o el violín, proveyendo a la obra de una sencillez musical muy acorde con la inocencia de la puesta en escena.

La obra, así pues, se configura como una opereta cómica en la que temas tan notables como el militarismo, la guerra y el poder tiránico e inmoral se tratan como un cuento musicado en el que los actores caricaturizan a sus personajes como mofa a los intereses que representan.

La interpretación de la obra es de carácter coral y múltiple. Coral porque todos los actores contribuyen en un mismo grado a dar forma a la obra y múltiple porque la mayoría de ellos dan vida a diversos personajes. De esta forma el único chico, Albert Ruiz, encarna a una encantadora gran duquesa sargentona e infantil que obliga al resto de los personajes a bailar al son de sus apetitos más íntimos; Anna Arena interpreta al soldado Fritz y al Barón Grog ofreciéndoles una apuesta presencia y un chorro de voz que destaca en diversas ocasiones por encima de la del resto de los actores; Laura Pau que da vida al afeminado y rechazado Príncep Pol y al atribulado tutor Nepomuc; y por último Mònica Portillo interpreta al enfurecido e intransigente General Bum. Todos ellos proveen a la obra de una candidez y una ingenuidad al relatar las andanzas de los personajes durante la representación que deja en el espectador un muy buen sabor de boca.

En definitiva, la compañía Bratislava se apunta una medalla con la producción y el estreno de La Gran Duquessa de Gerolstein, no solo por dejarnos gozar de una de las obras no tan conocidas de Offenbach, sino por el buen hacer a la hora de presentarnos una cautivadora trama que apela a la consciencia para explicarnos cosas muy importantes a través de la música y de la sencillez casi infantil de su puesta en escena.

«La Gran Duquessa de Gerolstein» se representa en el Teatre Gaudí del 17 de enero al 16 de marzo de 2014.

Autores: Jaques Offenbach, Henri Meilhac y Ludovic Halévy
Traducción y adaptación: Companyia Bratislava
Dirección general: Víctor Álvaro
Dirección musical: Ferran Martínez i Palou
Reparto: Anna Arena, Laura Pau, Mònica Portillo y Albert Ruiz
Coreografía: Jordi Ribot Thunnissen
Escenografía: Companyia Bratislava
Vestuario: Companyia Bratislava
Técnico luces y sonido: Sergi Coch

Horarios: de jueves a sábado a las 19:00 horas y domingos a las 20:00 horas.
Precio: 20 €
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y 25 minutos
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Jorge Pisa Sánchez

“Vaques Sagrades” en el Almeria Teatre: Leche nutritiva

Mugir o no mugir.
Esa también es la cuestión.
Si nos toca hacerlo a cuatro patas, intentemos al menos quitarnos el cencerro.
Y podremos percibir mejor el olor de la libertad.
He aquí la historia de una evasión y las inevitables consecuencias por parte de un trío de sabias prosaicas contada con ternura, humor y cierta pretenciosidad.

teatro-vaques-sagrades-almeria-teatre-barcelona_img-184861¡Qué hermoso será su prado!

Vaques sagrades” nos deja boquiabiertos porque Joan Arqué dirige con personalidad, sensibilidad y habilidad. Y su rebaño le devuelve generosamente la confianza depositada: Magda Puig y el temperamental tesón; Juan Pablo Mirando exhibiendo gracejo resultón; y Lavinia Vila con su chispeante ingenuidad.

Vaques sagrades” nos maravilla por la descripción de los tres protagonistas desde la elegante caracterización de Rosa Lugo Fábregas a la acertada expresión corporal de los intérpretes en manos de Marta Hervàs.

La fórmula dramatúrgica empleada por Denise Duncan es, además, seductora: Consiste en alternar una narración verbal a tres voces con la escenificación a modo de cuadro plástico intercalando incluso momentos agradecidos de “club de la comedia”. Todo ello impregna el espectáculo de un ritmo ágil, juguetón y muy desenfadado.

El goce se amortigua, no obstante, cuando el texto entra sin previo aviso en un registro más combativo, aquel mediante el cual la autora intenta articular a retazos un mensaje de militancia existencialista democrática. Porque entonces se desequilibra la fábula planteada perdiendo la frescura.

Y es que la obra funciona muy bien cuando no se aparta del derrotero más suave y contundente (dicen que las palabras se las lleva el viento y estas criaturas rumiantes son más bien gente de acción) de la aventura argumental (un paseo por Barcelona en pos de un Shangri-La de Verdes Pastos) donde no chirrían algunas sentencias estupendas (“hay que estar solo en la montaña para ver” dice la acosada Puig al acosador Mirando; “la libertad ya no huele a musgo, ¡la libertad apesta!” concluye una de las fugitivas en unos instantes de duda y crisis).

Si George Orwell prendió fuego hace casi setenta años con “Rebelión en la granja”, ahora el Almeria Teatre enciende sugerentes chispas diciéndonos que sienta bien salir a dar una vuelta antes de aceptar nuestro inevitable destino en el mostrador de la carnicería.

 Por Juan Marea

 “Vaques sagrades” se representa en el Almeria Teatre hasta el 26 de enero.

teatro-vaques-sagrades-teatre-ponent-granollers_img-170879No habrá hierba para los soñadores.

«Resistencia 36». Victoria, represión y mujeres, en la Sala Teatro El Montacargas.

Resistencia 36.- CartelCulturalia os propone hoy una recomendación teatral para esta semana.

La compañía Todo el mundo lo hace representa los días 16, 23 y 30 de enero en la Sala Teatro El Montacargas “Resistencia 36”, una pieza de teatro breve, escrita y dirigida por Ramón Paso e interpretada por Ana Azorín, Laura García-Marín, Guillermo López-Acosta y Eva Chocrón. En ella, se habla de la terrible represión que sufrió la izquierda española, principalmente las mujeres, por parte de los golpistas durante la Guerra Civil Española. Torturas, asesinatos, violaciones, robos, injusticias… que, a día de hoy, siguen impunes.

La obra cuenta con el apoyo de varias asociaciones de Memoria Histórica y, de momento, ha tenido una muy buena acogida

Resistencia 36” se representa los días 16, 23 y 30 de enero en la Sala Teatro El Montacargas (C/Antillón 19, 28011 Madrid), a las 20.30 y 21:30 horas.

Precio de entrada: 5€

Reserva de entradas en sala: 91 526 11 73 / elmontacargas@yahoo.es

“Pulmons” a la Sala Beckett: Intel·ligència artificial

Avui dia, portar un fill al món representa abocar-hi 10.000 tones de CO2. I això és una gran responsabilitat. Com assumir-ho si som parella i no volem apartar-nos del ramat de les bones persones? Doncs segons el dramaturg Duncan Macmillan mitjançant una conversa inacabable. Només així arribaríem a implicar-nos-hi prou. Perquè la presa d’una decisió d’aquest tipus demana el seu temps, i una anàlisi exhaustiva de tu i de mi i de tot el que ens envolta. Ah, sí! Se m’oblidava: de nosaltres també.

La neurosi d’una parella jove en constant discussió esdevé aquests dies a La Beckett matalàs d’una banda confortable; de l’altra, exasperant. El reconeixem ràpidament com el símbol del niuet de l’amor i somriem quan els seus protagonistes el construeixen amb els seus projectes de futur. No triguem, però, a recordar que potser sigui un pèl dur quan ens hi estirem plegats. Però l’efecte en cadena dels diversos episodis de la convivència ens arrenca les riallades més primàries i llavors ens relaxem. A la fi, comprovant que el combat dialèctic no acaba mai (no hi ha llençols protectors per als personatges de la destrucció implacable de la unió familiar), callem davant la guerra de coixins d’aquesta parella prototípica i fàcilment intercanviable per nosaltres. I Macmillan, llavors, que vol que tornem al Planeta Tou Dels Somnis Meravellosos, canta de nou una cançó de bressol a còpia d’ajuntar novament les seves criatures.

 

La directora d’aquest celebrat “dormitori”, Marilia Samper, veu aquest parell “aturats en el fragment de vida etern i esgotador en què s’imposa prendre una decisió”. I ens els presenta amb generositat. L’empatia nostra amb ells és instantània: la frescor dels seus trets, la previsibilitat de les seves accions, l’amenitat d’una història farcida de moments quotidians hilarants i infernals (a una espectadora se li escapa un “què cabró!” dedicat al protagonista quan confessa a la seva companya escènica el seu pecat d’infidelitat), i dos actors amb gràcia (Carlota Olcina eficaç com a gata maula inevitablement femenina; Pau Roca adequat com a mascle postmodern perdut).

Però aquests “pulmons” no passen de ser una distracció convencional: Els manca inspirar més mala llet en el joc escènic. Ni els actors se senten prou segurs amb les seves interpretacions, ni aconsegueixen treure’ns de polleguera perquè són (i ho saben) tan bufons! La caricaturització del seu perfil hauria d’anar més enllà de la multitud de paraules que vomiten. D’aquesta manera, aconseguirien deixar-nos sense alè. I, plegats, nosaltres i ells, expirar la vida real que aquest teatre demana.

 Per Juan Marea

“Pulmons” es representa fins al 9 de febrer.
http://www.salabeckett.cat/arxiu/pulmons-de-ducan-macmillan-traduccio-de-carme-camacho.-direccio-marilia-samper

ImageDe quin cantó dormirem?

“La flor de paper” al Teatre Tantarantana: Fràgil per excés de pes

Política és l’art d’atribuir-se públicament la capacitat de decidir dels altres. Terrorisme, la gosadia d’interpretar la voluntat (també dels altres) i de palesar-ho suprimint els “artistes” de manera prosaica.

La flor de paper” esquinça un mirall en molts bocins per separar a l’escena dues presons on encabir un representant de cadascun d’aquells grups. I s’arrisca a acostar-los per passar a allunyar-los quan es reconeixen l’un en l’altre. No hi haurà opció de fer créixer la flor perquè cap dels dos protagonistes pot adobar-la: si la política plora la mort violenta d’algú molt proper, no trigarà a contenir els sanglots perquè el seu oportunisme guanyà el patiment; quan el terrorista confessa el seu crim sembla que el penediment ja havia començat a fer estralls en la manca d’escrúpols inicial.

La companyia El balcón de la espera aporta el seu granet de sorra al qüestionament moral amb aquesta història ambiciosa i ambigua. La seva proposta és d’una destacable elegància per l’estilització de la posada en escena i quant al fet d’apostar a la confrontació directa de dos personatges dels quals es pressuposa una profunditat dramàtica.

Malauradament, el teatre no és només una declaració d’intencions (tot i que en aquest sentit, l’espectacle subratlla un cop i un altre la seva lectura simbòlica). El teatre, deia, a més ha de tenir vida pròpia: el batec dels seus artífexs, i la respiració mig nuada dels espectadors. Això no passa aquí perquè en Roger M. Puig, director i dramaturg, no equilibra els seus dos vessants creatius. Inclinant la balança cap a la banda del text, descuida els principals elements escènics.

Així doncs, els intèrprets actuen amb rigidesa i actitud excessivament solemne: la frescor d’en Joan Serrats que ens alimenta al començament de la funció va despareixent quan avança l’enfrontament verbal amb la seva contrincant; i la presència de Georgina Asin no és prou recurs per mitigar la monotonia del seu posat i to de veu. D’altra banda, el tercer personatge en joc, un mediador amb la missió d’alleujar (també) el dramatisme de l’argument, no arriba a tenir entitat pròpia perquè amb prou feines està esbossat.

Enmig d’aquestes irregularitats, regna un espai escènic dissenyat per Massimo Pernice i Irene Jiménez intel·ligentment sobri i, precisament per això, de gran impacte visual. La il·luminació d’Ingrid Espín potencia amb encert aquest efecte ja en el preàmbul de la representació. I després ens enlluernen alguns aspectes de la dramatúrgia entre les reflexions defensades per les víctimes-botxins (els talls de l’ànima, a diferència dels físics, són eterns) i l’escena final on el “mirall” es capgira obligant la protagonista a ser una “Alícia” sense conill blanc que legitimi el seu viatge a l’altra banda…

El teatre és també experimentació i atreviment. I l’èxit de l’empresa no es mesura amb la sonoritat dels aplaudiments finals, ni amb el nombre d’entrades venudes, ni molt menys amb apunts crítics con aquests. No. L’èxit és per a aquells que creuen i fan. I aquesta “flor” valenta n’és un bon exemple.

Per Juan Marea

“La flor de paper” es representa els dies 4 i 5 de gener.
http://www.tantarantana.com/index.php/ca/programacio/adults/item/304-la-flor-de-paper

ImageSerrats amb pètals foscos

 

Estreno teatral: La tardor barcelonina, en la sala Àtic22.

la-tardor-barcelonina-_2_La sala Àtic22 estrena avui La tardor barcelonina, la versió performance d’una perla negra de la literatura catalana escrita por Francesc Pujols. Un text modern i inclassificable; una road movie existencialista? El Hamlet barceloní? Un Manual del Perfecte Suïcida? Una Guia per a Misògins amb trampa? Una Novel·la negra per a dandis? La Tardor Barcelonina, brillant text precursor del surrealisme, és tot això i molt més.

El protagonista de la novel·la és un jove poeta que crema la seva masia i amb la seva enamorada a dins (Àgata). Transvestit de dona per evitar la justícia, agafa el tren cap a Barcelona. Al tren troba una doble de la seva estimada que parla rús i un comerciant català que s’enamora d’ell(a). Així comença un periple surreal que el durà del poble a Barcelona i viceversa, mentre el protagonista es debat entre qüestions filosòfiques de primer ordre com el suïcidi, la impossibilitat d’aprehendre allò que desitgem, la rigidesa de les franceses i la catalanitat.

En l’adaptació de Fèlix Pons el poeta ha estat transformat en un jove artista. L’espectador és convidat a entrar al taller de l’artista on aquest explica la seva història personal en un performance que durà a terme amb la complicitat del seu colega guitarrista (Jordi Busquets).

Fèlix Pons – actor, director i artista plàstic – ha creat un univers plàstic que remet al pre-cinema, contemporani dels anys que fou escrita la novel·la, quan imatge, cinema i l’il·lusionisme anaven de la mà. Imatges virtuals i imatges físiques es mesclen en aquest espectacle vintage, de la mateixa manera que realitat i ficció es mesclen en el singularíssim text de Pujols.

Fèlix Pons ha volgut sumar talents i ha convidat al músic Jordi Busquets a compartir aquesta aventura surreal a escena. Busquets, músic virtuós, creador personalíssim, líder del mític grup «Sapo» i compositor de bandes sonores per al cinema, ha creat una magnífica banda sonora original per a la peça. A més a més, posseït per l’esperit de Pujols, abandona momentàniament la seva guitarra elèctrica per interpretar diversos personatges a escena juntament amb Fèlix Pons.

«La tardor barcelonina» es representa a la sala Àtic22 del 2 al 5 de gener de 2015.

Text: Francesc Pujols
Adaptació i direcció: Fèlix Pons
Intèrprets: Fèlix Pons (actor) i Jordi Busquets (music)
Veu Àgata: Alba Pujol
Escenografia: Paula Maestro i Jordi Rovira
Vestuari: Maria Armengol
Il·luminació: Anna Roldós
Música: Jordi Busquets
Producció: ARSENIC ARTS STUDIO amb la col·laboració de LA FUNDACIÓ FRANCESC PUJOLS

Horaris: dijous, divendres i dissabte a les 20:00 hores; diumenge a les 18:30 hores.
Col·laboració: 9 €
Durada de l’espectacle:  70 minuts
Idioma: Català.

RESERVES a: http://doodle.com/dy2psfbucuai9vqa

Crítica teatral: La rosa tatuada, en el TNC.

LA_ROSA_TATUADA_cartellUno siempre echa de menos, en algún momento de la temporada, la representación de una obra de Tennessee Williams, o lo que es lo mismo, una reflexión sobre el alma humana amargada, para variar, por la propia materialización de la existencia. El azar teatral, sin embargo, nos había dejado, desde que a finales del 2010 finalizaron las representaciones de Gata sobre teulada de zinc calenta en el Lliure, sin poder disfrutar sobre los escenarios barceloneses de la exquisitez irreverente del autor americano. Por lo que era inconcebible pensar ni un solo momento en dejar escapar una oportunidad como la que nos ofrece el TNC con la adaptación de La rosa tatuada, una de las obras más conocidas del autor, dirigida por Carlota Subirós Bosch e interpretada en los papeles principales por Clara Segura y Bruno Oro.

Y la ocasión es sin duda recomendable debido a la consistencia del texto, a la simbología que atesora y a que, como decía antes, es un Tennessee Williams de primera fila. La historia, seguro, ya la conocen. La familia Delle Rose, de origen siciliano, vive una placida existencia en el sur de los Estados Unidos. Él, Rosario, trabaja como transportista de plátanos y de otras mercancías no tan legales para una compañía frutícola; ella, Serafina, trabaja en casa como modista. Ambos han creado un hogar donde predomina el amor y la plenitud de la pasión sexual, de la cual ha nacido su hija Rosa. Todo ello acaba inesperadamente con la muerte de Rosario durante uno de sus transportes. La morada de los Delle Rose queda sumida en el duelo y la desesperación más profunda al no aceptar Serafina el trágico final de su marido, un dolor que, además, le hace perder el hijo del que está embarazada.

El paso del tiempo no consigue, sin embargo, que la cordura regrese al hogar de los Delle Rose. Serafina vive recluida en su casa, dominada por las cenizas de su difunto marido y por la imagen de la Madre de Dios, sin dirigirle la palabra a los vecinos e imponiendo una reclusión casi absoluta a su hija. Una situación que se complicará aún más al descubrir Serafina la posible infidelidad en el pasado de su marido y cuando tanto ella como su hija entren en contacto de nuevo con el mundo sexual de los hombres, hecho propiciado por la llegada accidental de Alvaro Mangiacavallo, un transportista de fruta que posee un gran parecido físico con Rosario y por el conocimiento por parte de Rosa de un chico en el baile del instituto.

La rosa tatuada nos permite echar una mirada no tan solo a la sociedad norte-americana de los años 50, y más concretamente a la población europea emigrada al nuevo continente, sino que nos posibilita al mismo tiempo atisbar parte de la personalidad del autor del texto. Por lo que respecta a lo primero la obra nos introduce en el hogar de una familia de origen siciliano de la costa sur de los Estados Unidos, y nos muestra la interrelación de los miembros de esta con la sociedad americana conservadora del momento. Aquí hallamos un primer choque cultural entre tradiciones y formas de pensar europeo-católico-mediterráneas y las propias de la cultura anglo-norteamericana.

_DSC1881Todo ello acentuado por el comportamiento «insano» de Serafina tras la muerte de su marido, que provocará rumores en la comunidad. Sin embargo, la llegada de Alvaro hará nacer de nuevo en ella el deseo. Una pasión basada en parecidos y en necesidades que les servirá a ambos para lograr una nueva oportunidad y reconducir sus vidas. Una pasión, además, simbolizada en la obra a partir de la rosa, ya sea esta la tatuada en el pecho de Rosario, la sobrenatural rosa que aparece y desaparece en el de Serafina, o la omnipresencia del nombre, del símbolo y del color de la rosa a lo largo de toda la representación.

Por lo que respecta a la personalidad del dramaturgo podemos detectar en la obra la familiaridad de Williams con la enfermedad mental que sufrió su propia hermana, con la cual mantenía una relación muy cercana y su turbulenta vida sexual y sentimental en los Estados Unidos profundamente conservadores de los años 50.

En el apartado de las interpretaciones la obra ofrece una oportunidad inmejorable a la actriz principal de la historia, que no es otra que Clara Segura, que hace suyo un personaje, el de Serafina Delle Rose, de forma magistral. En el apartado masculino, sin embargo, Bruno Oro no acaba de darle a su papel el registro necesario, (un registro tennessewilliano, diría yo), por lo que la química entre los dos personajes principales no acaba de estallar como debería hacerlo. Ambos están rodeados por el buen hacer de una troupe de actores y personajes entre los que hallamos, entre otros, a Alícia González Laá, Oriol Genís, Antònia Jaume, Marta Ossó o Teresa Urroz. La dirección de Carlota Subirós alimenta, por otra parte, la naturalidad de las interpretaciones para dar la mayor viveza al dramatismo de la historia y la inmaterialidad del contexto escenográfico.

Si nos fijamos, pues, en la composición de la obra observamos el atrevimiento que comporta la elección de la escenografía, en la cual la vivienda de los Delle Rose se materializa como un cubículo que gira sobre sí mismo y sobre el que se proyectan imágenes y coloridos a lo largo de la obra. Si bien esta apuesta sorprende por su audacia artística, el aislamiento de la vivienda sobre un escenario vacío enorme hace difícil captar el contexto espacial y social de la obra, dejándola en un limbo difícil de concretar para el espectador. A esto se suma la opción por una iluminación de poca intensidad y el uso de tonalidades musicales de ritmo étnico, con el objetivo de darle un toque más intimista a la representación y apelar a aquello más emocional que uno lleva dentro.

Representar un Tennessee Williams es algo siempre dificultoso y el TNC sale en parte airoso de su intento gracias, sobre todo, a la espléndida e íntima interpretación de Clara Segura. Aún así, y como les decía, La rosa tatuada es una oportunidad lustrada para degustar la artesanía de los sentimientos propia de un autor que analizaba en cada una de sus obras la complicada trabazón de sentimientos que todos llevamos dentro, ya sea en los Estados Unidos de los años 50 o en la Cataluña de principios del siglo XXI.

«La rosa tatuada» se representa en el TNC del 12 de diciembre de 2013 al 2 de febrero de 2014.

Autor: Tennessee Williams
Traducción y dirección: Carlota Subirós
Reparto: Clara Segura, Bruno Oro, Pepo Blasco, Rosa Cadafalch, Màrcia Cisteró, Montse Esteve, Oriol Genís, Alícia González Laa, Antònia Jaume, David Marcé, Marta Ossó y Teresa Urroz
Escenografía: Max Glaenzel
Vestuario: Marta Rafa
Iluminación: Mingo Albir
Sonido: Damien Bazin
Caracterización: Àngels Salinas
Producción: Teatre Nacional de Catalunya

Horarios: de miércoles a sábado a las 20:00 horas y domingos a las 18:00 horas (domingo 5 de enero no hay función).
Precio: de 14 a 28 €
Duración:
  Primera parte 1 hora y 45 minutos
Entreacto de 15 minutos
Segunda parte 45 minutos.
Idioma: catalán
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Jorge Pisa Sánchez

“Jo després de tu” al Teatre Tantarantana: Sense Plural Majestàtic

Una mudança uneix molt.
El que l’ha d’afrontar no sol estar-hi preparat.
I les coses que cal llençar i les finalment encaixades no són fàcilment distingibles.
Afegim al conflicte que el factor desencadenant es tracta d’una ruptura sentimental i hi serem pràcticament tots.

La Companyia Teatre (T)robat fa visible aquests dies al Teatre Tantarantana la invisibilitat d’un desengany quan no queda més remei que assumir-lo. És a dir, just en aquell moment en què la part més feble ha de buscar un nou espai domèstic per domesticar l’espai caòtic del seu cor.

La situació argumental l’hem vista milers de vegades. Però aquí del que es tracta és d’extreure’n el lirisme. I perseguir-lo en l’expressió corporal de l’Àlex, màscara etèria i assenyada d’un sensible Pau Sastre. I arrancar-lo de la verbalitat contundent de l’Anna, carcassa enlluernadora d’una carismàtica Clara Garcés. Amb la coreografia escènica del primer i la presència imparable de la segona, la directora Carolina Llacher aconsegueix un espectacle poètic genuí perquè defuig qualsevol artifici de transcendentalisme i ens emmiralla amb la màgia de la quotidianitat.

Jo després de tu” és una petita joia que no gosaríem posar-nos a la vista d’ulls aliens: La realitat que la suporta és colpidora. En canvi, la guardem amb tota cura entre els mals endreços, convençuts que allí ningú podrà robar-nos-la.

La grandesa d’aquesta peça rau en la delicadesa amb què la història s’explica amb un llenguatge a mig camí de la frescor costumista (l’escena del regal és tendra i divertida), el silenci de la gestualitat, articulada amb una successió d’accions físiques versemblants i sensibles (el procés de defalliment d’ell des que escalfa maldestrament el sopar fins que finalment se’l pren) i la inspiració en l’escenificació de la seva lectura metafòrica (quan ell descobreix en la fatídica caixa final la roba d’ella, se l’atansa a la boca i la “vomita” de malenconia). La utilització de tots aquests elements és eficaç en tot moment gràcies al fet que forma i contingut són les dues cares d’una mateixa moneda, la crònica de la creació, creixement, estancament i desintegració de la parella que viu al pis de sobre. O és el de sota? No, m’he confós: Estic parlant de casa meva, que ja no n’és…

 per Juan Marea

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La Clara deixa el Pau però no l’abandona.

“Jo després de tu” es representa els dies 30 de gener i 1 de gener.
http://www.tantarantana.com/index.php/ca/programacio/adults/item/301-jo-despres-de-tu

«Flors carnívores» en el Tantarantana: Banquete rico en proteínas

Las mujeres comen ensalada. Especialmente, la verde. Y los hombres, carne.
Pero he aquí tres jóvenes que se invitan a cenar. Y el ágape incluye ambos platos.
Tampoco sabemos aún si son machos o hembras. Tan solo que suelen jugar. Como nosotros pasábamos por allí, deberíamos entrar. A verles y a comer algo.

«Flors carnívores» es una propuesta escénica que desconcierta.
Primero, por la juventud de sus intérpretes y la seguridad que muestran en escena. El trío de actrices se tambalea de la ternura a la fragilidad pero cuando la languidez parece dominar sus actos, irrumpe súbitamente el furor. Y las tres entonces exhiben una energía directamente propulsada por la ilusión y la convicción.

En segundo lugar, estas «flores» nada estáticas suponen un desafío a la intuición del espectador. Porque el texto de Anna Maria Ricart pregunta en un sentido hipotético permanente qué sucedería si sus criaturas avanzaran en el curso de los acontecimientos. De este modo, regala al público la posibilidad de ser él mismo claudicando a dejarse amarrar por convencionalismos argumentales. Ello es sumamente estimulante. Pero también peligroso. Porque el conceptualismo de la obra de Ricart no baja la guardia en ningún momento y aunque se nos revela pronto que las protagonistas están escenificando, porque nos encontramos ante el «experimento» que cada fin de semana practican con entusiasmo varias adolescentes, nos resulta difícil vislumbrar qué realidad queda detrás de tanta poesía feroz y simbolismo arrebatador.

Marc Chornet Artells dirige este arriesgado proyecto de la Companyia Teatre (T)robat apostando fuerte por el juego interpretativo a tres bandas. Y extrae de sus actrices valiosa savia: la picardía de Alba José, la ingenuidad de Clara de Ramon, la rabia de Clàudia Benito. Tres elementos necesarios para ser seducidos sin escapatoria. La situaciones que el grupo recrea fluyen cuando adoptan un cariz cómico (la escena de presentación con las zanahorias que miccionan es dulce, simpática y sugerente) y pierden gas cuando pretenden erigirse en momentos solemnes. Sin embargo, aplaudimos la osadía por buscar un trozo de tierra que nadie haya pisado antes en el que plantar semillas (escribe Ricart, dicen ellas y admiramos nosotros) sobre todo porque poco después proclaman su voluntad de comerse la tierra. La repulsa por el crecimiento yermo y la condición carnívora de búsqueda de la propia identidad en este jardín de plantas de plástico en el que se empeñan en plantarnos desde que nacemos.

«No soy ni hombre ni mujer» cantaba Mecano hace más de treinta años. Hoy lo recordamos en el Tantarantana y su ciclo «Fer visible l’invisible«: «¡Solo soy una persona!»

 Por Juan Marea

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«Flors carnívores» se representa los días 2 y 3 de enero.
http://www.tantarantana.com/index.php/es/programacion/adultos/item/300-flors-carnivores#.UrrJAPTuJ8E