Y la familia que les rodea. Asfixia. Intenta exterminar. Esta es otra historia en la que la tragedia se camufla de forma cobarde tras la comicidad de la vida cotidiana del microcosmos social más esencial.
El loco salta y no acepta monedas.
Cuando este loco perfilado por el Nelson Valente autor después de constantes intentos fallidos descubre en la camisa de su insensible progenitor la prueba evidente de una pequeña grieta familiar, encontrará por fin la coartada necesaria para abrirla en canal. Su familia, quiero decir. No la camisa. El estupor de los “suyos” (paradigma del sinsentido del afecto sanguíneo) lo traduce en palabras su hermana al proferir entonces a modo de grito desgarrador final el gran lema: “¡Si nadie te pregunta, no tienes por qué andar diciendo todo lo que piensas!”
Para entonces, el Nelson Valente director ya ha mostrado ampliamente su capacidad extraordinaria de extraer de lugares tan comunes la fuerza arrolladora de un reparto entregado, integrado por un quinteto de actores en estado de gracia que hacen maravillas escénicas llevando a cinco terrenos completamente diferentes el conflicto escénico: Julián Paz Figueira, el hijo, acróbata emocional y de ambiguas reacciones, corredor paciente de extravagante comportamiento a despiadada voz de la conciencia; Lide Uranga, sumisa esposa-madre-y-por-supuesto-mujer, cuyos ojos centellean cada sentimiento sin necesidad de que el cuerpo lo tenga que reafirmar; Ricardo Larrama, un patético “homersimpson” si alguna vez a este se le permitiera salir fuera de cámara, que hace de su postura autoritaria inquietante atmósfera con la única ayuda del ausentismo doméstico; José Pablo Suárez, el futuro yerno, implacable como sucesor del anterior bajo su contorno escalofriantemente acomodado, y Soledad Bautista, la hija vacía a quien no habrá quien le corte los hilos porque no es capaz de tomar ni una decisión por sí misma.
Con todos ellos, Valente recrea una y otra vez momentos desternillantes que se sustentan en lo absurdo de la vida cotidiana y logra permanentemente auténticos “tours de force” entre su elenco fiel, que hielan la carcajada y la perpetúan más allá de la anécdota argumental. Es tanta la desenvoltura de sus actores que parece en más de una ocasión que estén improvisando o inventando. En realidad, haciendo crecer la historia y componiendo un espectáculo vivo, provocativo y desafiante.
Una vez más la realidad se adueña del escenario y, campando a sus anchas, confirma que no hace falta concebir nuevos mundos para ofrecer un buen ejercicio teatral: Queda aún mucho por arar en las cuatro paredes de casa y para ello nada mejor que buenos observadores como Nelson, que luego se entrega a fondo en la cosecha.
Por Juan Marea
EL LOCO Y LA CAMISA del 2 al 7 de julio La Villarroel c/ Villarroel, 87, de Barcelona www.lavillarroel.cat
Dirección y dramaturgia: Nelson Valente Actores: Julián Paz Figueira,Lide Uranga, Ricardo Larrama, José Pablo Suárez y Soledad Bautista Asistente de dirección: Mariana Fossatti
Si ayer reseñábamos El veneno del teatro, un drama trágico y lúgubre que reflexionaba sobre la ficción y la realidad en el teatro, hoy nos toca hablar sobre Tots fem comèdia, una comedia, valga la redundancia, que recapacita sobre el cine y las vidas de los profesionales que se dedican a él. Una obra escrita y dirigida por Joaquim Oristrell e interpretada por Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives, Joan Vives i Nausicaa Bonnin.
Y quien mejor para hablarnos de la intensa y algo turbulenta vida de un director y un guionista de cine afamados que Oristrell, que sobre sus espaldas atesora una amplia y exitosa experiencia tanto de lo uno como de lo otro, y que colabora en sus proyectos con Rañé y Bosch desde el año 1988 y 1996 respectivamente. El resultado no puede ser otro que una comedia bien trabajada y resultona con algunos momentos hilarantes y con un toque de introspección generacional.
La obra inicia su recorrido en el presente en el que un director de cine de éxito (Bosch) y su inseparable guionista (Rañé) irrumpen en el piso en el que viven sus respectivos y enamorados hijos, Peter Vives i Nausicaa Bonnin. Los sufridos padres han concertado una entrevista con una productora para presentarle su nuevo guión, aunque, y debido a la esclavitud de los nuevos tiempos y las nuevas formas, se lo han presentado como una propuesta de sus hijos, a los que quieren utilizar como director y guionista «de paja» para poder hacer realidad su proyecto: filmar su nueva película, la que les devolverá la fama perdida hace tiempo. Aunque sus hijos, con los que no mantienen una buena relación, tienen sus propias ideas y se aprovecharán de la situación para reelaborar el proyecto con ideas nuevas y actuales y dejar, así, constancia del rechazo hacia sus respectivas figuras paternas.
Una trama ya de por sí complicada, con un formato inicial algo parecido a un vodevil, aunque después no lo sea, que permite a Oristrell hacer un viaje por la vida algo anárquica y llena de desaciertos de dos profesionales de éxito del cine, ¡en el pasado!, que no han sabido gestionar sus vidas privadas, siendo abandonados por la misma mujer, la actriz principal que interpretaba sus películas, y que han demostrado muy poca destreza en la relación familiar con sus hijos. Tots fem comèdia es, así, una comedia generacional sobre aciertos y desaciertos y sobre la voluntad de aquellos que han alcanzado una edad respetable, de aprovechar la última oportunidad que se les presentan en la vida, aunque tengan que remover cielo y tierra.
Para ello Oristrell ha echado mano de dos de sus actores de «confianza» sobre la actuación de los cuales desarrolla el factor comedia de la obra. Imagínense a Bosch, expansivo él, y Rañé, más tímido y acomplejado, juntos y necesitados de su ayuda mutua para recuperar el aplauso del público pero enfrentados por el amor de una mujer y por el reconocimiento de su trabajo. Toda una mina de gags y humor que se mantiene activa hasta el mismo final de la representación.
La obra se estructura en dos líneas temporales diferente: la primera se sitúa en el presente con Bosch y Rañé forzando a sus hijos para que interpreten sus papeles asignados en la propuesta con la productora. La segunda línea es creada a través de continuos flashbacks que nos muestran la vida del director y el guionista de cine, y en la cual veremos todo lo que ha ido ocurriendo para llegar a la situación actual. Dos líneas de tiempo en las que se harán continuas referencias al cine y a sus estrellas, también con un tinte humorístico general.
Por si se me lo olvidaba, Tots fem comèdia es también un musical donde tanto Bosch, como Rañé, Vives i Bonnin interpretan siete canciones, acompañados por Juan Vives al piano, temas sencillos que le dan un poco de glamour cómico al espectáculo.
Tots fem comèdia es una propuesta también sencilla y asequible para olvidarnos del calor que ahora sí comienza a apretar en Barcelona, y para hablarnos sobre la amistad, el amor, la paternidad y el cine, un coctel que en manos de Oristrell se convierte en una piñata repleta de humor e ingenio.
«Tots fem comèdia» se representa en el Teatre Poliorama del 3 al 28 de julio de 2013.
Autor y director: Joaquim Oristrell
Interpretación: Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives y Nausicaa Bonnin
Música, canciones, dirección musical e intérpretes: Joan Vives
Escenografía: Llorenç Miquel
Vestuario: Miriam Compte
Diseño de iluminación: Ignasi Morros
Caracterización: Toni Santos
Fotografía, audiovisuales y 3D: Daniel Escalé
Producción: Grec 2013 Festival de Barcelona y Anexa
Horarios: de martes a viernes a las 20:45 horas; sábados a las 18:00 y a las 20:45 horas y domingos a las 18:00 horas. Precio: 25 – 29 € Duración: 1 hora y 30 minutos Idioma: catalán
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Según tenemos entendido, las víctimas de un accidente mortal se marchan al Otro Mundo con un souvenir nada desdeñable: Por su mente cabalgan endiabladamente los recuerdos más intensos de su ya extinguida vida. Cuando el afectado es alguien tan distinguido como Albert Camus, parece ser que valdrá la pena asistir a ese desfile final de emociones personales. O no. Decídamoslo al final de esta crónica.
Ahora es el momento de presentar a los ángeles de la guarda que emergen como primera consecuencia palpable del trágico acontecimiento: formando una encantadora pareja, la dulce y graciosa Antònia (Nies) Jaume y el vigoroso Jacob Torres “practican slalom por la galaxia” camusiana. Y lo hacen de un modo simpático, cómplice e inocente. Con ello, restan dramatismo al automóvil despedazado que ha sido el cascarón del que han podido salir al mundo exterior. Su empeño en instruir la causa de decidir si el finado Camus debe instalarse en el Cielo o no se adueña del estupor del público. Y Carme Cané, dramaturga, pone en boca de dichos narradores resultones la encomiable responsabilidad de ganarse la confianza del respetable.
A medida que estos investigadores inmaculados (o casi: porque beben con fervor) aceptan su misión, el mundo “extranjerizante” del atormentado Albert va desplegándose e intenta agitar lo que se presenta como verdaderas alas del espectáculo a través de la sucesión de episodios vitales y fragmentos de sus obras emblemáticas. En ellos, un Xavier Ripoll demasiado enfático asume en voz alta (y cavernosa, una de las grandes bazas del actor) su identidad de ciudadano preocupado por la injusticia social, empeñado en llevar la coherencia de su pensamiento político a las últimas consecuencias y sufriendo sin medias tintas los efectos de la desilusión. Para ello, se desdobla en Camus y en sus criaturas más inquietantes y cuenta, además, con la colaboración de una a veces magnética, otras chirriante Tilda Espluga (sensual como María Casares, letal como revolucionaria).
La obra se accidenta entonces progresivamente porque va tomándose cada vez más en serio lo que pretende contar: su naturaleza, que al inicio se caracterizaba por una prometedora liviandad yporla creaciónde un espacio propio, va endureciéndose más y más para acabar convertida en un alegato pretencioso glosando la figura del creador protagonista. Las graciosas plumas angelicales son aplastadas lamentablemente por el discurso plúmbeo, que impide el vuelo de este trabajo.
Un ángel guardador accidentado
Aun así, los recursos destinados (y servidos con exquisita mano por CaboSanRoque) a elevar esta propuesta parcialmente insólita resultan muy acertados a la hora de ofrecer cierta cohesión al conjunto: el automóvil en el que se produce la tragedia con que se inicia la acción luego será sala de juzgado y hasta nido de pasión y salón de baile íntimo; la música enriquece el tono trágicocomico y el impecable vestuario dota a las figuras escénicas de una elegancia inusual. Todo ello, junto con la personalidad de Torres, el acelerado monólogo sobre el fútbol estupendamente interpretado por Jaume, y el sugerente desenlace sobre el verdadero origen de esos ángeles narradores, habría lucido mucho más con una dramaturgia menos pretenciosa y una dirección de actores más ajustada.
Como conclusión, formulo una pregunta personal: ¿Existe Dios finalmente? No esperemos a averiguarlo después del accidente porque quizás ya no lleguemos a tiempo de conocerle.
Dramaturgia y dirección: Carme Cané (incluye la adaptación de textos de Albert Camus; con la colaboración en la dirección de Rosa M. Sardà) Intérpretes: Tilda Espluga, Antònia (Nies) Jaume, Xavier Ripoll y Jacob Torres Música, escenografía y vestuario: CaboSanRoque Diseño de iluminación: Jordi Pascual (Ninyato)- STEM, SCCL Vídeo: Jordi Crusats Ayudante de dirección: Ariadna Castedo
Anochece en Barcelona. Y un espejo la recorre. Para destacar su parte más íntima. Sin prisas y sin apenas ganas. Porque da mucha pereza. Y es que nuestro guía no siente que se pueda hacer de otro modo. Por lo pronto, ya nos aclara de antemano que nos recibe en un café y, con él, estamos invitados a bostezar.
Se muestra entrañable invitándonos a beber absenta; pícaro al suspirarnos mujeres; irónico si habla de asuntos de estado; trascendente cuando intenta describir qué es el Modernismo; concienzudo a la hora de decidir qué conduce a la vida y también preciso señalando qué mortifica mientras tanto.
En cada pasode su discurso, tras cada nuevo ímpetu por iniciar la siguiente reflexión, un intelectual carismático, un artista que transita del viejo cascarrabias al sátiro bienestante, del vividor demagogo al entregado creador. Todos ellos para ser uno mismo: Santiago Rusiñol, genio, figura y ocurrente confidente.
Irrumpe desde detrás del espejo Ramon Madaula, actor dispuesto a resplandecer proyectando la imagen del genuino pintor y escritor. Llega henchido de un dinamismo contagioso y reparte con generosidad constantes destellos de ternura (“Me gusta acariciar mis tristezas.”) y desafío (“¡El equilibrio es la muerte!” proclama) sin asomo de afán de protagonismo. Sus carcajadas las quisiéramos en la misma mesa en la que nos tomemos una copa; sus alaridos nos llevarían a querer frenarlos por temor a que nos regañara el dueño del local. Y su pasión por la vida “escuchando los ruidos de la soledad” y también por el arte, entendido como búsqueda irrefrenable, la necesitamos en nuestro acontecer diario.
El hombre y su atardecer cotidiano
Siendo honestos del todo, revelemos ahora las otras dos claves de esta pequeña joya que brilla sin artificios en La Villarroel: Erik Satie, compositor y amigo a muy corta distancia, traído aquí para la ocasión por las voladoras manos de Marc Garcia Rami sobre un piano. Aquellas que se deslizan suavemente entre el discurrir vehemente de Rusiñol, la versatilidad manifiesta de Madaula y el deleite agradecido del público; aquel que al sonar completa la atmósfera onírica, íntima y acogedora de la propuesta escénica.
Y un párrafo especial para la quinta pasajera. Breve, que no anda por la labor de figurar: Sílvia Munt,velando muy cerca por que este “atardecer” se funda en nuestra sensibilidad con la hermosura de su sencillez, con la eficacia de su transparencia, con la contundencia de su condición de “tranche de vie” deliciosamente equilibrada por el apunte biográfico en primera persona. Y en lo que a nosotros respecta, con la seguridad de que amanecerá un poco mejor después del espectáculo.
Por Juan Marea
La Villarroel http://www.lavillarroel.cat/
c/Villarroel,87 de Barcelona “CAP AL TARD Proses autobiogràfiques de Santiago Rusiñol”
Del 2 al 27 de julio Horario: martes, miércoles, jueves y viernes, a las 21 h; sábado a las 18.30 h y a las 21 h Precios: general, 18 € (posibilidad de descuento) Dirección: Sílvia Munt Actor: Ramon Madaula Músico: Marc Garcia Rami Dramaturgia: R. Madaula Escenógrafo y figurinista: Xavier Millán Ayudante de escenografía: Sebastian Schmidt Diseño de luces: Pep Gàmiz y Arnau Julian
El Festival Grec ha llegado a Barcelona y con él el calor y el colorido sobre los escenarios de la ciudad condal, con una programación, la de este año, en la que está muy presente la reivindicación social y en la que se han hecho hueco algunas propuestas transgresoras e innovadoras.
Uno de los primeros estrenos del festival lo constituye El veneno del teatro, obra escrita por Rodolf Sirera, adaptada por José María Rodríguez Méndez y dirigida por Mario Gas que nos propone una reflexión sobre la profesión del teatro y nos remite a un debate siempre existente entre la veracidad y la simulación sobre el escenario.
Nos hemos de situar en una gran sala de recepción de una lujosa mansión. Allí, el actor de teatro Gabriel de Beaumont lleva más de una hora esperando a que un enriquecido y presuntuoso marqués le reciba. Tras una pequeña disputa con el extraño mayordomo Gabriel es finalmente recibido por el potentado, que lo ha citado con la voluntad de que interprete un texto escrito por él y que ahonda en la muerte de Sócrates, allá a finales del siglo V a. C. época en la que agonizaba junto a él el modelo de ciudad-estado griega. Gabriel enardecido por la singular proposición acepta el encargo sin sospechar los oscuros propósitos de su anfitrión.
La propuesta de Sirera/Gas nos guía hacia uno de los grandes qués del teatro, la necesidad de la simulación y del artificio para conseguir construir la realidad que se consume encima del escenario. ¿Puede ser una obra de teatro algo más que una suma de impostura y técnicas de actuación que tratan de asemejarse o de copiar a la realidad en la que vivimos?
El texto de Sirera, escrito en 1993, profundiza sobre esta cuestión llevando la representación teatral hasta el límite de sus posibilidades, mostrándonos una situación tensa y angustiosa regada por lo sombrío de la misma, en una propuesta que recuerda en algunos momentos a una obra como La huella, adaptada para el cine por Joseph L. Mankiewicz en el año 1972 e interpretado magistralmente por Laurence Olivier y Michael Caine, en el que el juego entre la verdad y la mentira estaban muy presente. Mario Gas, por su parte, dirige la obra con mano firme pero con la flexibilidad necesaria para que fluyan las personalidades de sus actores protagonistas.
El veneno del teatro nos propone, en un contexto más actual, una reflexión sobre la capacidad de dominio que una minoría adinerada, encarnada en el personaje del marqués, dispone para obligar a aquellos sus inferiores, en este caso un simple pero afamado actor de teatro, a hacer aquello que sus caprichos morales y estéticos le apetecen. Una situación esta que se puede trasladar fácilmente a la actualidad en la que se agiganta cada vez más el dominio sintomático de los ricos sobre los pobres a medida que los mercados y los poderes financieros imponen sus designios sobre la sociedad.
La obra se construye, por otra parte, a partir de una escenografía exigua pero contundente que crea un espacio sobrio y lúgubre, como lo es la trama que se representa sobre el escenario, sintetizada a su vez por las interpretaciones de los argentinos Miguel Ángel Solá y Daniel Freire, cuyo trabajo potencia el tono hiriente de una representación que se convierte en un tour de force entre ambos actores.
Una propuesta, en definitiva, indicada para reflexionar sobre el teatro y sobre la agonía que se transfigura a lo largo de su representación, de la que, no olviden, solo queda una semana de representación.
«El veneno del teatro» se representa en el Teatre Romea del 2 al 13 de julio de 2013.
Autor: Rodolf Sirera
Versión: José María Rodríguez Méndez
Dirección: Mario Gas
Reparto: Miguel Ángel Solá y Daniel Freire
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: Antonio Belart
Iluminación: Juan Gómez-Cornejo
Diseño de sonido y música original: Orestes Gas
Producción: Concha Busto Producción, Teatros del Canal, CLECE y MAJI
Horario: de martes a sábado a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas. Precio: de martes a jueves 24 – 30 €; de viernes a domingo 26,5 – 31,5 €. Idioma: castellano Duración: 65 minutos
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¿Cuáles son los límites con los que podemos perfilar a una persona? ¿Nos basta nuestra percepción desde la mirada atenta y la estrecha convivencia?
¿Cómo afrontamos los propios límites, aquellos que atropelladamente superponemos día a día sobre nosotros mismos?
La historia de Alma y Elisabeth podría ser una muestra de estas preguntas que aún no contestaré.
Ambas mujeres aceptan conocerse aislándose del ruido mundano y sembrando un terreno en el que solo ellas esperan recoger frutos.
La primera es una vulgar enfermera invitada en dicha relación a aprovechar la ocasión de sacar ese protagonismo que su vida mediocre le negaba de una forma no necesariamente caprichosa.
La segunda, una reputada actriz teatral cuya última excentricidad (con permiso de una crisis existencial más que sospechosa) es la decisión de enmudecer para los demás aunque sus gemidos y murmullos le demostrarán que a menudo podemos prescindir de la comunicación verbal.
Magda Puyo construye una jaula teatral y encierra en ella a dos actrices prestigiosas para que puedan piar con cierto alboroto.
Fuera resplandece el desgarrador texto que Ingmar Bergman parió para su película “Persona” y que también le sirvió para exorcizar sus demonios. En él plantea la dualidad del ser humano (aquello que uno es irremediablemente porque los demás así lo deciden; frente a aquello que uno difícilmente llegará ser porque subyace sepultado en lo más profundo de uno mismo) y la posibilidad de compensar ese desequilibrio tomando de los que se acercan lo que no se nos suele dejar desarrollar.
Contigo cerca voy a ser yo.
Los barrotes son la concreción para la ocasión de este diálogo para actriz dicharachera (excesiva Marta Marco, cuyo histrionismo dificulta la progresión de su personaje de cenicienta a madrastra) y actriz cuasimuda (insuficiente Mònica López, que con su etérea composición diluye la soberbia de la diva a la que debe reivindicar).
Y, entre la prisión y la libertad, la atmósfera inquietante con que Puyo logra rociar el escenario. Su apuesta por un tono ambiguo entre lo onírico (vaporosos bastidores; finísimo telón que presenta a la enferma social y acaricia después a las dos sufridas heroínas; las gigantescas apariciones proyectadas de la doctora que introduce la historia interpretada exquisitamente por Vicky Peña) y lo poético (bellísimos cara a cara visuales entre los dos personajes centrales cuando se funden en uno; espeluznantes gritos de la actriz silente que no salen de su garganta sino del alma) cubre de fascinación la platea. Y abriéndonos paso a este intrigante retrato metafísico, la directora de la propuesta combina con acierto el tratamiento de la imagen, los efectos sonoros que transmiten eficazmente la angustia de la historia y la dosificación del suspense (a pesar de cierta tendencia a la aceleración sobre todo en los momentos más intensos de parlamento). Con todo ello, mitiga parcialmente los desequilibrios en la dirección de sus actrices y recrea oportunamente la intención de Bergman de “penetrar los rincones más ocultos de la mente y convertir las sensaciones en imágenes”.
¿Hablábamos de límites al principio? Pues no los convoquemos, que acuden sin llamarlos. También para permitirnos descubrir si les dejaremos decir la última palabra sobre nuestro entusiasmo vital.
por Juan Marea
Sala Muntaner c/ Muntaner, 4 de Barcelona http://www.salamuntaner.com/inicio Del 26 de junio al 28 de julio 70 minutos Horario: de miércoles a sábado, a las 21 h; domingo, a les 19 h. Precios: miércoles y jueves, 18 €, viernes, sábado y domingo: 20 € (descuentos: Carnet Jove, Carnet Bibliotecas Municipales, mayores de 65 años, suscriptores de La Vanguardia, Carnet Club TR3SC
Dirección: Magda Puyo Autor: Ingmar Bergman Adaptación: Magda Puyo y Victòria Szpunberg Intérpretes: Mònica López, Marta Marco y Vicky Peña Imagen: Alfonso Ferri Vestuario: Mariel Soria Diseño de iluminación: Quico Gutiérrez Diseño de sonido: Lucas Vallejos
Us presentem una de les últimes novetats de l’editorial La Campana, La veritat sobre el cas Harry Quebert, de Joël Dicker, un thriller que s’ha convertit en un fenomen literari a França, on ja l’ha llegit 750.000 lectors, i que s’ha traduït a 33 idiomes. La Campana ho publica en llengüa catalana.
Som al 2008. En Marcus Goldman, l’estrella més jove de les lletres americanes, no aconsegueix escriure la seva segona novel·la. Però en plena crisi d’inspiració li arriba la notícia: el seu amic i antic professor a la universitat, l’escriptor de culte Harry Quebert, és acusat d’haver assassinat, fa molt de temps, una noia de 15 anys amb qui va mantenir en secret una relació amorosa quan ell en tenia 34.
Malgrat els anònims amenaçadors que rep, en Marcus decideix investigar el cas fins al final. ¿Què va passar aquell estiu del 1975 a Nou Hampshire? ¿Qui va matar la Nola Kellergan? Descobrir-ho pot salvar la vida al seu amic Harry Quebert, i per a ell pot representar l’oportunitat d’escriure el llibre d’èxit que li reclamen.
Joël Dicker
Joël Dicker va néixer a Ginebra l’any 1985. Amb la seva primera novel·la, Els últims dies dels nostres pares, que La Campana publicarà pròximament, va guanyar, amb tan sols 25 anys, el Premi dels Escriptors Ginebrins. Dos anys després publicava La veritat sobre el cas Harry Quebert (2012), un fenomen editorial que s’ha descrit com una mena de barreja entre Larsson, Nabòkov i Philip Roth i que ha rebut elogis unànimes tant de la crítica com del públic. Ha estat guardonada amb el Premi Goncourt dels Instituts, el Gran Premi de Novel·la de l’Acadèmia Francesa i el Premi Lire a la millor novel·la en llengua francesa. S’està traduint a trenta-tres idiomes.
Títol: La veritat sobre el cas Harry Quebert Autor: Joël Dicker Editorial:La Campana Traducció: d’Imma Falcó Data de publicació: 19 de juny 2013 Nombre de pàgines: 688 ISBN: 978-84-96735-85-9 PVP: 22,00 €
Os informamos hoy de una novedad de marzo de este año, La ciudad silenciosa, de José Luis Caballero, una historia apocalíptica de miedos y supervivencia ambientada en la ciudad de Barcelona y llevada con éxito al cine de la mano de Àlex y David Pastor.
¿Qué ocurriría si un día, de forma inexplicable, toda la población del planeta quedara atrapada en edificios y espacios cerrados, incapaz de salir al exterior?
Los hermanos Pastor, los jóvenes cineastas que triunfaron en Estados Unidos con su ópera prima Infectados, nos muestran en su adaptación de la novela una Barcelona postapocalíptica donde los protagonistas tendrán que sobrevivir en el subsuelo de la ciudad cuando una extraña epidemia obligue a la gente a vivir encerrada.
Minotauro presenta una novela que completa y narra parte de los acontecimientos que no vimos en la película. En La ciudad silenciosa, la joven Andrea deberá encontrar la manera de sobrevivir a la locura que se abate sobre la ciudad.
José Luis Caballero es periodista, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona y especializado en Relaciones Internacionales y Servicios Secretos.
Durante años alternó el periodismo activo con la publicación de relatos cortos en diversos medios y en 1996 publicó su primera novela, Como lágrimas en la lluvia. A ésta le siguieron Las cartas de Antioquía, El espía imperfecto y La ruta de los contrabandistas. También ha publicado dos ensayos: Els misteris del carrers de Barcelona y Periodistas o lacayos. El proyecto Alpha es su primera incursión en el género de la ciencia ficción.
Título:La ciudad silenciosa Autor: José Luis Caballero Editorial:Minotauro Fecha de publicación: 05/03/2013 Número de páginas: 288 Idioma: Español ISBN: 978-84-450-0129-5 Formato: 14 x 22,5 cm. Presentación: Rústica con solapas Colección: Terror
Factores de producción de la nueva franquicia.
Para asegurar este doble propósito, Paramount encarga el proyecto a un nuevo equipo de producción integrado tanto por fans de la serie (Orci y Lindelof) como no (Kurtzman y Bryan Burk), siendo el caso más destacado el del propio director J.J. Abrams, reconocido fan de la saga de La Guerra de las Galaxias, y productor de éxito de series como Alias, Lost o Fringe y de las películas como Super 8 o Misión Imposible III, cuya elección lo hace idóneo para realizar una relectura externa, fresca y actualizada de la franquicia.
Los presupuestos de la franquicia se habían basado siempre en el número de fans y en su poder adquisitivo, lo que le había impedido mostrar una gran aventura en formato de superproducción. Esta política se modifica con la nueva entrega con el objetivo de posicionarla en la liga de las superproducciones, con un presupuesto de 150 millones de dólares, el más alto de la franquicia.
Para asegurar el interés del público fan el argumento se desarrolla en un entorno mítico (los años de formación de los personajes principales y la llegada de la tripulación a la nave Enterprise), que al mismo tiempo sirve para crear una trama juvenil e inaugural (rejuvenecimiento la franquicia) apta para captar a las audiencias más jóvenes y al público «newcomer«.
El ritmo de la acción de Star Trek ha sido habitualmente más lento, basado en el modelo de batalla naval/submarina, en el que la acción se desarrolla de forma pausada en el puente de mando. Uno de los principales objetivos de la producción era aumentar y actualizar el estilo y el ritmo de la acción/aventura espacial del film, siendo, sin embargo, respetuoso con él para adecuarlo al ritmo habitual en las grandes superproducciones que triunfan en la actualidad.
Otro de los objetivos de la producción era hacer revivir el mensaje optimista propio de Star Trek, esto es, mostrar como gente de diversas razas trabajan juntas y sobreviven de forma pacífica en el futuro y darle un «sentido de familia» representado en la tripulación de la Enterprise. Este mensaje no solo vincula el film con la globalización actual sino que es el leitmotiv de la franquicia.
Aunque el marco de Star Trek se modifica se mantiene su esencia, que no es otra que la relación establecida entre Kirk, Spock y McCoy y el resto de integrantes de la tripulación. Se mantienen las dinámicas clásicas entre los personajes, si bien, de nuevo, el comportamiento de los protagonistas se rejuvenece y se actualiza, para hacerlo próximo a las nuevas generaciones.
Por ello fue un reto el dar con un cast idóneo. Star Trek (2009) sería la primera ocasión en la que los caracteres originales estuvieran protagonizados por nuevos actores, con el peligro de ruptura/rechazo que esto suponía, en unos personajes muy asociados al cast original. Se optó por un elenco de jóvenes figuras con experiencia, en la mayoría de los casos, en la televisión y que estaban iniciando/consolidando su carrera cinematográfica, integrado por Chris Pine, Zachary Quinto, Zoe Saldana, Simon Pegg, John Cho, Anton Yelchin y el más veterano Eric Bana, que encarna al villano del film.
Caracteres en la serie clásica y en la nueva franquicia.
Existía, por otra parte, la voluntad de mantener ingredientes propios de la franquicia como el humor, muchas veces vinculado a los personajes y al canon, y la sexualidad soft de los protagonistas, como elementos para vincularlo a las audiencias actuales.
Con respecto a la tecnología mostrada en el film la producción se halló ante dos retos importantes. El primero mitigar el contenido y el argot pseudo-científico de la franquicia para hacer el film más entendible a las nuevas audiencias. El segundo, mostrar una tecnología consistente con la serie original (realizada en la década de los 60 y ambientada en el siglo XXIII) y que pareciera a la vez más avanzada que la actual, para potenciar su realismo y atrapar a los más jóvenes (acostumbrados al uso intensivo de la tecnología).
Podríamos decir que el símbolo representativo de la relectura de la franquicia lo representa el papel interpretado en el film por Leonard Nimoy, el mítico Sr. Spock de la serie original. El argumento de la película está provocado por su actividad en el futuro y su personaje aparece desdoblado en el joven (y nuevo) Spockdel pasado y el viejo Spock del futuro, que coexisten, asimismo, en un universo/canon modificado. La relectura se potencia al actuar Nimoy como enlace entre la franquicia clásica y la nueva, como sello de autenticidad de la propuesta.
Por lo que respecta al aspecto visual del film se mantiene el diseño y la disposición original del puente de mando de la nave Enterprise, uno de los escenarios principales y de referencia de la franquicia, aunque se altera estéticamente con colores y una iluminación más brillante, con el objetivo de reflejar el optimismo de Star Trek. Las pantallas de navegación se actualizan teniendo como referencia la tecnología actual de Apple, una clara vinculación con el público más joven.
Para la confección del vestuario se optó por Michael Kaplan, diseñador externo a la franquicia, hecho que permitía dar a la película el doble tratamiento pretendido: proveer al film de un nuevo diseño más actual respetando, sin embargo, el estilo de la serie original, que conectase con lo que la gente recordaba de ella. Para ello se mantuvo el código de colores de los uniformes de la serie, si bien con un diseño de las camisetas más sofisticado.
Cartel Star Trek 2009
En el aspecto musical pasa algo muy parecido. El compositor escogido fue Michael Giacchino, el colaborador más habitual de Abrams. Giacchino mantiene el tema original de Alexander Courage aunque solo suena en los títulos finales, simbolizando el momento en el que la tripulación se reúne definitivamente en la nave Enterprise y re-comienza/re-inicia su misión, apareciendo, al mismo tiempo, el texto introductorio inicial de la serie. Sin embargo, el resto de la banda sonora es de nueva elaboración y tiene que ver con los nuevos caracteres y por lo tanto con el nuevo contexto actualizado de las aventuras del Enterprise.Comunicación y promoción.
Con respecto a la promoción del film el objetivo principal fue comunicar tanto al público fan como al público general que Star Trek se había reelaborado y actualizado, manteniendo una vinculación de carácter leve con el original, con formato de gran superproducción y accesible para un público amplio e internacional.
Los productores señalaron tres retos principales relacionados con la promoción del film:
La poca familiaridad del público más joven con la franquicia.
Franquicia vinculada al público fan y al canon de Star Trek.
La escasa recaudación internacional de la franquicia. La mayor parte de la recaudación se consigue en USA.
Así, pues, la promoción de la nueva estrega se basó en:
Elección del título de Star Trek para el film, que no incluye el dígito de la entrega ni subtítulo, algo habitual en la franquicia, para indicar al público que la propuesta está dirigida al público en general.
Indicación de que Abrams no fue/es trekkie. Aporta una visión amplia y externa de la dirección del film.
La película posee el presupuesto más alto de la franquicia. Es una gran superproducción.
La película no está hecha necesariamente para fans, sino que está abierta al público en general.
Voluntad de la productora de ir al extranjero para mostrar el nuevo producto. Abrams realiza un tour internacional por Europa y Norte América mostrando metraje del film para la audiencia nacional, europea e internacional, con el propósito de «rehabilitar» la imagen de la saga.
La realización del film estuvo rodeada de secretismo e invisibilidad, algo típico de Abrams, en el caso de Star Trek con un claro efecto promocional. Se informó básicamente de que el film tendría más presupuesto, más acción y mejores efectos especiales y que pretendía incorporar una mayor audiencia.
Aunque el estreno de la película estaba anunciado para las navidades del año 2008, la productora decidió, después de que algunos de sus responsables asistieran al rodaje y visionaran parte del metraje no editado, posponer su estreno al verano del año siguiente, con un claro objetivo promocional y recaudatorio, ya que en el mercado americano ésta es la época en la que se estrenan las grandes superproducciones con las mayores expectativas de recaudación del año.
Star Trek clásica y nueva Star Trek
Estreno/Recaudación. Star Trek (2009) ha obtenido los mayores ingresos de la franquicia hasta el momento. En EE.UU. recaudó 268.783.600 $, mientras que a nivel mundial los ingresos por venta de entrada fueron de 385.494.555 $. La recaudación internacional del film representó el 31% del total, un resultado declarado satisfactorio por Paramount.
Así, pues, el objetivo de reelaborar la franquicia, convertirla en un referente de la ciencia-ficción cinematográfica actual y hacerla accesible a un público general se puede considerar un éxito, culminado con la producción de la primera secuela, Star Trek, into Darkness, que se estrenará en julio de 2013.
La franquicia ha realizado un gran esfuerzo de diseño de producción para reelaborarse a sí misma, actualizarse y llegar a públicos más amplios. Sin embargo, el mayor impacto en la audiencia general repercute, de alguna forma, en el público fan de Star Trek, que pierde en parte elementos de referencia y de vinculación con un producto nuevo que destruye un universo/canon construido e interiorizado a lo largo de varias décadas. Una apuesta, en resumen, que mercantiliza un producto vinculado a un tipo muy concreto y reducido de audiencia para llegar a un público mayoritario, asegurando la inversión económica del estudio y optimizando sus resultados en taquilla.
Lo bueno de ser feo es que nadie te presta atención. Y puedes hacer lo que te dé la gana. Ahora bien: ¡pobre de ti como se te ocurra ponerte en primera fila! No vivirás para contarlo. No porque vayas a morir, sino más bien porque ¿a quién encontrarás que esté dispuesto a dejarte hablar?
Los tres personajes de Enric Cambray hablan mucho. No paran de hacerlo. En realidad, gritan, gesticulan, se pelean y se abrazan. Quieren ser guapos. Los guapos oficiales al menos. Esos que arrasan en el “insti” y que, por el mismo precio, humillan a los “friquis”. Cambray, después de presentarlos en sociedad, se decide a detallar sus efectos secundarios cuando el trío “raro” se propone dejar de serlo. Conoceremos hasta qué punto la adolescencia frustrante, y el empeño por estar bien calentito en el rebaño, lleva a estos corderitos desvalidos a degollar a los reyes del mambo oficiales. Enric lo hace de forma dispersa pero muy lúdica al apostar por una estructura narrativa a trompicones: El desarrollo de la trama principal se ve interrumpido constantemente por números en los que sus “figuras” pueden lucir su expresión corporal coreografiada, su vis cómica, su tormento dramático y hasta entrar y salir del espectáculo convirtiéndolo por momentos en un ensayo con público. Nosotros, desconcertados por aparecer en el escenario sin previo aviso, aportamos con nuestra espontaneidad (que yo sepa, ninguno nos sabíamos el papel) esa frescura que este divertimento pide constantemente.
Emular a los “grandes” embellece.
Los adolescentes “feos y raros” de esta obra son tan familiares para el espectador que con ellos volvemos sin apenas ruborizarnos a los temidos tiempos de acné, instituto y timidez paralizante. De la mano del ingenuo Marcel (animoso Ricard Farré), el tierno Toni (risueño David Anguera) y el perseverante Bernat (temperamental Martí Salvat), Cambray aprovecha su hospitalidad para colarse en la piel de Xavi, director escénico paciente que una y otra vez recuerda a las estrellas titulares que el espectáculo debe continuar. Y cuando él por fin irrumpe en escena en cuerpo y gracia la cosa empieza a tener ritmo. Su momento como gurú del huevo Kinder, que revelará a los desnortados protagonistas el camino a seguir a modo de terapia alternativa imposible, es delicioso. A partir de entonces, el brío aparece en la representación y ya juntos los cuatro podrán concretar su venganza emulando a un famoso grupo musical catalán que bebe los vientos por la “dona estrangera”. De paso, comprobaremos que su propuesta tiene cierta consistencia. “Els guapos són els raros” compensa, entonces, las limitaciones de su partitura trillada con el entusiasmo de su elenco, encantador e inexperto como ese mundo que describe.
Por Juan Marea
Del 9 de mayo al 30 de junio Teatre Gaudí Barcelona http://teatregaudibarcelona.com/es/category/01-cartelera/ c/ Sant Antoni Maria Claret, 120, de Barcelona Horario: sábado a las 18:30 h y a las 21:00 h; domingo a las 18:30 h (el 23 de junio no hay función) Precio: 20€ Espectáculo en catalán Comedia Duración: 1 hora y 30 minutos Dirección y dramaturgia: Enric Cambray Reparto: David Anguera, Ricard Farré, Martí Salvat y Enric Cambray Ayudante de dirección: Queralt Casasayas Movimiento y canto: Robert González Escenografia, iluminación y vestuario: Anna Adrià Fotografía: May Zircus Diseño gráfico: ALIASTUDIO Producción: Úrsula Gallemí Coreografía claqué: Laia Molins Coreografía: Paula Vilasseca Asesoramiento alemán: Natascha Weise Canción: The Mamzelles