Avui us presentem la programació dels mesos d’octubre, novembre i desembre de 2013 i gener del 2014 del Casino de l’Aliança del Poblenou i del Centre Artesà Tradicionarius. Dues programacions, en aquesa ocasió, amb moltes propostes per a la canalla.
¿Ya estamos todos? ¿Sí? Siéntense, por favor y hagan mucho ruido. Sí, me han oído bien: Los artistas quieren alboroto. No, no se preocupen por ellos: Sabrán cómo hacerse escuchar. Y acabaremos adorándoles, ¡ya lo verán!
Después de pasar lista y comprobar que el aforo (casi doscientos espectadores, los mismos que se impacientan) está completo, comienza esta insólita “conferencia teatral“. Porque Síndrome Clown cree que ha llegado el momento de prestarnos un poquito de su filosofía artística. He aquí su síntesis: la desinhibición, la frescura, la empatía escénica y la falta absoluta de pretensiones.
Para la ocasión, desterremos cualquier ínfula de ser partícipes de una pieza delicada o especialmente arriesgada. Pero resulta que esta pareja de cómicos se lo puede permitir. Lo demuestra desde el momento en que entra en la sala saludando al respetable: Su habilidad para comunicar es arrolladora. A un lado, Práxedes aporta la serenidad, el saber estar y desempeña con astuta resignación su labor de payaso serio. Al otro, un zumbón Víctor, que con un leve gesto provoca el despiporre del personal. Y, juntos, imparten con zalamería veterana una sesión de humor teatral sustentado en esa realidad tan cercana que nos sepulta día a día bajo la consigna de la temible palabra de seis letritas siendo la primera una “C” de “cachondeo“, tratándose la última de una “S” de “sensacional“. Por obra y mucha gracia de estos humoristas. Ante tal panorama, los del Síndrome estructuran (y tómese este verbo como el mejor empleado de todas estas líneas) impecablemente una sesión pseudomagistral de autoayuda para desarticular miedos, insultar frustraciones y hermanarnos todos en la lucha.
“Mejor … es posible” entretiene, distrae y además nos permite (la última palabra siempre depende de uno mismo) reflexionar. Y lo hace con un repertorio de situaciones surreales, chistes deliciosamente banales e imitaciones muy aplaudidas del entorno. Los temas que trata son, no por manidos hasta la saciedad, menos eficaces: los propósitos de cambio, los fracasos cotidianos, la necesidad de “quitarse del yo” para entendernos como “nosotros” a través del ameno espejo del “ellos-caricatos“. Y, en consecuencia, se obra el milagro: La chispa del Síndrome Clown se propaga por la Sala Cero de Sevilla a una velocidad imparable y las carcajadas se erigen en auténtica barómetro del ritmo escénico. Es tanta la familiaridad que Víctor y Práxedes recrean que sus espectadores se relajan sin mayor esfuerzo y aparcan prejuicios, angustias coyunturales y conflictos domésticos durante hora y media.
La Nit de Nadal de 1985, tres jovencells de Constantí oferien el seu primer concert. Aleshores no ho sabien, però aquells aprenents de músics (Lluís Gavaldà, Joan Reig i Falin Cáceres) acabaven de fundar una de les formacions que esdevindrien més longeves de la música del nostre país: Els Pets. Ara, gairebé tres dècades després d’aquell gloriós debut, aquells joves ja es troben en plena maduresa personal (han superat la barrera dels 50 anys) i publiquen el seu tretzè disc, L’àrea petita, un treball amb què han volgut arriscar-se musicalment per tal de sorprendre els seus seguidors, l’objectiu era evolucionar la seva sonoritat sense perdre la seva personalitat, i per aquest motiu han confiat les tasques de productor a Raül Fernández, Refree, qui agafa el relleu de Brad Jones, habitual en els seus darrers treballs.
I quina és aquesta “àrea petita” que anuncia el títol? El símil futbolístic els serveix per a parlar d’aquella zona on un mateix s’ha de definir, on es produeixen els grans encerts i les errades, “on tot acaba tenint sentit, on es finalitzen i es concreten totes les jugades per molt impossibles que semblin en un principi”; la intenció d’Els Pets era fer un pas endavant en la seva carrera, i el resultat és un disc diferent del que fins ara ens tenien acostumats, possiblement el més trencador dels seus treballs. Així, L’àrea petita és un disc d’extrems en què comparteixen espai les tornades rockeres amb elements folk sense oblidar el seu esperit pop, i on s’inclouen instruments de corda poc freqüents en ells per aconseguir una sonoritat més tradicional, més mediterrània.
Els Pets, en una imatge promocional de «L’àrea petita»
En les lletres, però, Gavaldà i els seus no han deixat de banda el to optimista que els caracteritza; així, el single amb què presenten el disc (Bombolles) parla d’algú que, malgrat ser conscient de la situació que viu, tira endavant amb una actitud positiva i posant-hi ganes. En aquest sentit, l’actual situació social que estem vivint és present en les cançons –totes signades per Lluís Gavaldà, excepte Reprenc el vol, que és obra de Joan Reig–, però ho és d’una forma subtil, sempre en un segon pla, sense pretendre alliçonar ningú. L’àlbum conté un total de 12 cançons, entre les quals destaquen L’àrea petita, Un tall de síndria, Calaixos que no obriré, No n’hi ha prou amb estimar-se molt i Me’n vaig. A més, els de Constantí han convençut Sílvia Pérez Cruz i Maria Rodés per arrodonir el seu nou LP.
Tres anys després de la publicació de Fràgil, Els Pets es mostren frisosos per presentar en directe les seves noves cançons en la gira de presentació de L’àrea petita, un tour que havia de començar en el passat Mercat de Música Viva de Vic, però una crisi d’estrès de Lluís Gavaldà els va obligar a suspendre aquella actuació. Superat aquell ensurt, els seguidors del grup podran gaudir dels nous temes a partir del 19 d’octubre, quan iniciaran la gira a la Sala Stroika de Manresa, un concert al qual seguiran els de Barcelona (Sala Barts, 25 d’octubre), Granollers (Teatre Auditori, 26 d’octubre), Sabadell (Teatre La Farándula, 10 de novembre), Terrassa (Sala La Faktoria, 15 de novembre) i Salt (La Mirona, 16 de novembre).
Títol: L’àrea petita
Autor: Els Pets
Edició: RGB
Data de publicació: Octubre 2013
Preu: 15,99 €
Més informació: http://www.elspets.cat/
El primer contacto que tuve con Revólver se remonta, si mi memoria no falla, a hace ya la friolera de veinte años, cuando viviendo una existencia aún analógica, escuché en la radio la primera canción que recuerdo de ellos. Esta no fue otra que Dentro de ti, en la versión de estudio, cantada a dúo con Soledad Giménez de Presuntos Implicados. No me dio tiempo a grabar toda la canción en una de aquellas cintas de casete que ya solo sirven para decorar olvidadas estanterías cubiertas de polvo, sino tan solo la estrofa final. Pero fue en ese momento, estoy seguro, cuando emergió en mí la consciencia de la existencia del grupo, que dio un paso más con la compra del primer, y mejor, de los básicos que grabó la banda y donde de nuevo, como las gotas de lluvia que caen durante un día soleado, resplandecía la versión de la canción en directo.
A estos recuerdos, algo añados ya, se han ido sumando otros, con los nombres propios de los grandes éxitos de Revólver, que el pasado jueves 3 de octubre se pudieron volver a oír en directo en la Sala Barts de Barcelona. Para la ocasión se deshabilitó el patio de butacas dejando espacio a los fans de la banda que lo hicieron suyo con ganas de cantar y bailar los éxitos que les han acompañado, a quien más o a quien menos, a lo largo de la vida.
Carlos Goñi, Manuel Bagües en el bajo y Julián Nemesio a la batería no se hicieron esperar e iniciaron el concierto de la Gira Enjoy con la canción Tu y yo, que provocó los primeros arrebatos entre el público. La música de Revólver se apoderó poco a poco del espacio de la Sala Barts, con una suma de éxitos grandes y pequeños que se respaldaron los unos a los otros, la mayoría de ellos contextualizados gracias a la simpatía del cantante. Y es que Revólver, o lo que es lo mismo Carlos Goñi, se caracterizó por componer e interpretar un rock social y cotidiano, un rock con Ñ, que desnudaba la cruda realidad que vivimos en aquellos momentos y que, quién lo iba a decir, se quedaría pequeño ante las atroces consecuencias de la crisis económica y de valores que vivimos en la actualidad.
El concierto se desarrolló, pues, con una mezcla de temas y temazos entre los que se pudieron oír El mismo hombre, El Dorado, El peligro, No va más, Odio, San Pedro, Dos por dos, El roce de tu piel, Si no hubiera que correr o Si es tan solo amor, lo que permitió a los fans gozar de sus hits, aquellos que cada uno hace suyos y que envuelve con vivencias propias para permitirles perdurar de forma interiorizada en su recuerdo.
El concierto se desarrolló, así, de forma confortable, reconociéndose el estilo Revólver canción tras canción, apretándose el acelerador en aquellos temas más enérgicos y pisando el freno en aquellos otros que requerían más reposo, aunque estos últimos fueron pocos ya que el nuevo disco recopilatorio, Enjoy, hace hincapié en los temas más marchosos de la banda.
Un concierto, en definitiva, que de nuevo, y gracias a la colaboración entre Barts y The Project, permitió al público, esta vez con unas edades que oscilaban mayoritariamente entre los 30 y los 40 años, volver a gozar de la fuerza y la energía de un grupo que por la intensidad de su música, lo animado de sus composiciones y lo contestatario a la par que romántico de sus letras, se ha ganado sin duda, un lugar propio en la historia del rock español y en los corazones de unos fans que agradecen que los organizadores se acuerden de ellos y programen conciertos como el de Revólver, un grupo que nos hace torcer la vista hacia al pasado para gozar de la melancolía activista y de la plácida sonoridad romántica que siempre tuvo el rock bien hecho.
¿Qué tienen en común Oscar Wilde, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y el Che Guevara?
¿Pueden público y artistas crear a la vez un espectáculo?
¿Me voy a quedar con las ganas de saber si estas líneas son ciertas?
Las respuestas las tiene Artespacio PlotPoint, plataforma madrileña desde la que despegan este mes de octubre propuestas escénicas seleccionadas para ofrecer una muestra de lo que compañías emergentes ya no pueden frenar.
PlotPoint ha programado un antídoto eficaz al aburguesamiento social en forma de celebrada apología de la doble vida (“LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO” por Teatreves); el periplo de tres mujeres en constante empeño de completarse con el sexo opuesto (“DEBAJO DE LAS POLLERAS”), o cómo el emblemático Serrat auspicia bajo su música a toda una familia y su acontecer a lo largo del tiempo (“MI MADRE, SERRAT Y YO”, escrita y dirigida por Carlos de Matteis, alma y arte de la Sala). No muy lejos andan las cuitas de un canalla a golpe de canciones del vitalista Sabina: el retrato desafiante del macho en crisis por la imprevista y temible paternidad.”MI PADRE, SABINA Y YO” las noches de los sábados. El anochecer de los domingos en PlotPoint es para «CUESTIONES CON ERNESTO CHE GUEVARA», una ocasión propicia para desenmascarar al mito y ver si lo que queda detrás merece la pena aclamar.
Que se pongan ahora los niños, que también los queremos conocer: BULULÚ, ATOLONDRADO y sus “ESPECTÁCULO SONADOS” vienen con un amplio abanico de cuentos musicales. “EL CANTACUENTOS DE MARTINA” reúne y reparte narración y canción; “MARTINA AT THE ZOO” o un paseo bilingüe con los animales urbanitas y “LOS MOSQUETEROS DEL REY”, que conseguirán sacar de quicio a Dumas al mismo tiempo que enloquecer a los pequeños espectadores.
Y como nuestra condición de espectadores no nos exime de la pasión creadora ni del afán lúdico, los viernes por la tarde “ARTYLOGICO” será el pretexto para que El Club de la Impro despliegue un espectáculo a partir de la complicidad del público y la capacidad de sugestión de los objetos que hasta ahora seguro creíamos confinados en nuestro encierro doméstico.
Pero si somos amigos del susurro y la corta distancia, Ireala Teatro viste el escenario con verbo delicado y enmudecidos ataques en “VERANILLO DE UN MINUTO”.
Cerramos por ahora con un divertido grito a la libertad sexual, que para la compañía residente de PlotPoint es uno de los ingredientes más sabrosos de nuestra receta para la felicidad: “LA VIDA ES BELL@ (LOS DÍAS CONTADOS DE ALEJANDR@ Y SU TRACTOR AMARILLO)”. Todos los sábados y poco antes de cenar.
Os dejamos aquí con la información de una novedad de marzo del año pasado de Ediciones B que nos traslada a tierras bizantinas, en el momento en que Constantinopla sufrió uno de los asedios más duros a los que tuvo que hacer frente a lo largo de su historia. La novela se titula El Mármara en llamas y su autor es Blas Malo, un buena propuesta para conocer algo más un imperio y un periodo no lo suficientemente conocidos y poco transitados por la novela de carácter histórico.
Constantinopla. El 15 de agosto del año 717 la capital del Imperio bizantino despertó desesperada al descubrir a sus puertas los ejércitos triunfantes de los Omeyas. Ese día, guiadas por el general Maslamah, las fuerzas del islam inician el más severo asedio que conocerá la ciudad desde que la fundara Constantino, y hasta Hagia Sophia llegan las voces de los almuédanos desde el otro lado de la imponente triple muralla de Teodosio. Pero el basileus León III el Isaurio no es un hombre ordinario, y con su voluntad y energía está decidido a resistir a toda costa. Sabe que el imperio depende del genio de un único hombre de oscuro pasado, Calínico, un erudito oculto al mundo y con un gran secreto, quien ignora que desde su huida de Heliópolis años atrás alguien le sigue los pasos. La ambición de un senador por ser basilopator, padre de emperador, pondrá en peligro las esperanzas del imperio, y cuando en las enigmáticas tierras de Egipto ese secreto quede comprometido, Irene, una traductora imperial con un pasado misterioso, y Casiodoro, aprendiz de Calínico, arriesgarán sus vidas para salvaguardar ese secreto antes de que lo descubran los árabes. Sin embargo, ignoran que está en juego no sólo el destino de un imperio, sino también el de sus propias almas.
Blas Malo (Alcázar de San Juan, Ciudad Real, 1977), de raíces jienenses y granadino de adopción, es ingeniero de caminos y un apasionado de la historia. Ha dado conferencias sobre literatura histórica y ha organizado rutas literarias en Granada por los escenarios de sus escritos.
Su primera novela, ‘El esclavo de la Al-hambra‘, ambientada en la Granada nazarí del siglo XIV, fue publicada por Ediciones B en 2010, con gran reconocimiento por parte de lectores y crítica. ‘El Mármara en llamas‘ es su segunda novela.
Lector voraz y entusiasta del recreacionismo histórico, nos sumerge en esta novela en el Imperio bizantino, una civilización llena de héroes y traidores, pasiones y odios, esperanzas, vida y muerte, cuya capital, Constantinopla, es una de las ciudades más fascinantes de la historia.
Título: El Mármara en llamas Autor: Blas Malo Nº de páginas: 528 págs. Editorial: Ediciones B ISBN: 9788466650267 Fecha publicación: marzo 2012 Precio:
Tapa dura / 15 x 23 cm: 21 €
Tapa blanda bolsillo: 10 €
Hay ocasiones en las que cuando uno va al teatro se encuentra sobre el escenario no una ficción sobre la realidad sino la realidad misma, traspuesta allí con toda su materialidad, de una forma en la que si uno no estuviera sentado en la butaca y acompañado por el resto de espectadores le costaría distinguir qué es real y qué no lo es. Esto es lo que pasa con Un aire de família, estrenada en el teatro Romea el pasado 7 de septiembre y que, a través del texto de Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri nos permite, cual voyeur atrevido, ser testigos de un día, o más bien una noche, en la vida de una familia cualquiera.
Así, pues, la obra nos muestra la cotidianeidad de una familia durante la cena que comparten juntos todos los viernes. Además hoy es el cumpleaños de Elisenda, por lo que es una ocasión especial. Sin embargo la celebración queda empañada por los problemas y la asfixiante relación que mantienen los miembros de la familia. La madre, viuda desde hace años, nunca ha tenido una buena opinión de los hombres, incluyendo a su difunto marido y a Quim, su hijo mayor. Sin embargo adora a Jordi, su otro hijo, un ejecutivo de tres al cuarto que trabaja en una pequeña empresa informática y que acaba de ser entrevistado en un canal local de televisión. Por su parte Quim ha heredado el bar de su padre, un negocio tranquilo que ha mantenido sin excesivos cambios, aunque una crisis en la relación con su mujer hará que esta noche sea muy diferente a todas las demás. Bet, la tercera hermana, es una chica independiente y con carácter que acaba de ser despedida del trabajo y que necesita concretar algo más la relación que mantiene con Tomàs, el camarero que trabaja en el bar de su hermano. Por último Elisenda, la esposa de Jordi, es una mujer joven, atractiva y con ganas de vivir, si bien cada vez se siente más frustrada en su relación con su marido. Una suma de situaciones y de estados anímicos que llevarán al traste a la cena familiar y que abrirá la veta a las recriminaciones y a las discusiones, todo ello con un indudable aire de familia.
El Romea ha decido dar inicio a la temporada con un drama familiar que sin duda va más allá de los límites de la ficción teatral para presentarnos una biopsia de las relaciones de familia, hecha no con instrumentos médicos al uso sino con buen gusto artístico y teatral. Pau Durà ha apostado, en su primera dirección escénica, por el realismo visceral, proporcionándole a la obra de Jaoui y Bacri la cercanía vivencial que la representación requiere. La acción transcurre en un pequeño bar de barrio en el que las relaciones familiares se ven sometidas a una presión tal que amenazan con la rotura, aunque esta nunca llega a producirse, ya que la familia, cualquier familia, posee la habilidad necesaria para manejar de una forma u otra las tan habituales, a veces, situaciones de tensión.
La obra se construye a través del trabajo coral de todos los actores y actrices que conforman el reparto y con el que hacen suyos unos personajes cotidianos. En verdad que es difícil destacar a unos sobre otros. Si bien, y por edad, cabe señalar las composiciones de Maife Gil como la madre dominante y de escaso tacto dispuesta a decir todo aquello que le pasa por la cabeza sin ser consciente de sus consecuencias; de Francesc Orella como el hijo mayor poco avispado que ha heredado el negocio familiar y de Ramon Madaula como el falso triunfador de la familia protegido por el cariño materno. A ellos se suman Àgata Roca, que encarna a la mujer de Jordi, algo desatendida e ingenua, de la cual se celebra el aniversario; Cristina Genebat seductora es su papel de hija rebelde y con maneras demasiado masculinas para el gusto de la familia y Jacob Torres que encarna al joven camarero empleado en el bar familiar que, a gusto o a disgusto, forma cada vez más parte de la familia.
La fotografía de conjunto es, como les comentaba, hiper-realista y en ella podremos observar a una familia sobrepasada por las circunstancias cotidianas, habituales por otra parte en la vida real, aunque contempladas a través del humor y de la proximidad de unos personajes que hacen que el público se identifique muy pronto con ellos, un sello de los autores del texto Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri. A lo que ayuda, también, una escenografía realista y efectiva lo que permite que el público se familiarice todavía más con la acción que se desarrolla encima del escenario.
Así, pues, el inicio de la programación del Romea nos lleva al teatro para contemplar, como en un contrasentido artístico, la realidad que nos rodea, la que nos envuelve en su fluir diario y la que podemos observar en los establecimientos en los que consumimos, en las calles por las que paseamos y en los salones que habitamos.
«Un aire de família» se representa en el Teatre Romea desde el 7 de septiembre de 2013.
Autores: Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri
Traducción: Alejandra Herranz y Pau Durà
Dirección: Pau Durà
Reparto: Francesc Orella, Maife Gil, Ramon Madaula, Cristina Genebat, Àgata Roca y Jacob Torres
Escenografía: Joan Sabaté
Vestuario: Leo Quintana
Iluminación: Sergio Lobaco
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Caracterización: Toni Santos
Producción: Teatre Romea e Intent Produccions
Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas. Precio: de 19 a 29 € Idioma: catalán Duración: 1 hora y 30 minutos (sin entreacto)
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El teatro Condal inicia temporada con la programación de El diario de Adán y Eva, una adaptación de textos de Mark Twain que nos habla del amor incondicional y de la separación y la pérdida que conlleva la muerte.
La obra dirigida por Miguel Ángel Solá e interpretada por Ana Milán y Fernando Guillén Cuervo está construida sobre la base de tres realidades escénicas. La primera nos muestra el origen del hombre y la mujer desde el punto de vista de la mitología cristiana, aunque con los pespuntes de humor propios del espíritu juguetón de Twain. La segunda nos traslada a la España de los años 60, a la última emisión del programa de radio donde Catalina y Felipe popularizan los clásicos de la literatura universal. Y la tercera nos permite asistir, en la actualidad, a la entrevista radiofónica realizada al mismo Felipe acerca de su programa de radio y de su relación con Catalina.
El diario de Adán y Eva es una obra con una factura cuidada. Es uno de aquellos espectáculos que apelan a los sentimientos, sobre los que le gusta posarse al director Miguel Ángel Solá, como ya nos demostró en Por el placer de volver a verla, en el que reflexionaba sobre el amor materno. La obra nos habla del viaje de conocimiento y de aceptación mutua que realizan hombres y mujeres a través del amor, de la fuerza del amor, que es, al fin y al cabo, la que se impone siempre ya sea de forma natural en el abismo fundacional de los tiempos o de una forma cotidiana en el día a día de cualquiera.
La obra también nos permite reflexionar sobre la muerte, la de la primera mujer, paradigma de todas las futuras, y la de Catalina, la locutora de radio, la mujer en particular que personifica el drama de la despedida final que nos acecha a cada uno de nosotros. Una cuestión que nos lleva directamente a Twain, el autor del texto en el que se basa la representación, que lo escribió afectado por la muerte de su mujer tras 34 de matrimonio, hecho que provee a la obra de un intenso tono melancólico.
Por lo que respecta a la adaptación del texto la obra está animada por el respeto al autor y al contenido original, lo que no quita que arriesgue con el objetivo de contextualizar y actualizar la propuesta en un formato teatral más contemporáneo. El resultado es una obra hecha como antes, sin prisas y sin voluntad de polemizar o banalizar conceptos para captar más público o conseguir una mayor presencia en la red, y que apela a los valores de los que trata con voluntad de conectar con el público a través de las emociones.
La forma en que lo hace es también variada, y nos retrotrae a la radio, a ese mundo de sonido e imaginación que nos proveía de sueños antes de que las multipantallas lo llenaran todo de imágenes. La radio se siente y se huele en todo momento, por lo que El diario de Adán y Eva es también un homenaje al medio. El aspecto físico de la representación también está muy cuidado y se basa en la dualidad de los espacios: el viejo plató de radio donde se locutaban los clásicos y el nuevo estudio radiofónico donde se desarrolla la entrevista al anciano Felipe. Ambos espacios marcados por el buen gusto minimalista. Sin embargo, si algo falla en la propuesta es el excesivo grado de sentimentalismo edulcorado que la caracteriza, lo que la despoja del realismo ficticio que ella misma busca.
La obra representa, además, un duelo interpretativo entre sus dos actores principales, Fernando Guillén Cuervo que da vida a Adán y a Felipe, en dos etapas diferentes de su vida, y la seductora Ana Milán que interpreta por su parte a Eva, a Catalina y a la locutora actual, muy interesada en desentrañar la más que probable relación que mantuvieron los conductores del espacio de radio literaria. Ambos están espléndidos en sus tres respectivas facetas, aunque como dije, algo edulcorados, hecho este que, por otra, provee a la obra de un alto grado de emotividad.
El diario de Adán y Eva es una propuesta que apela a las emociones, aquellas que se agitan desesperadamente en momentos de aflicción y que vibran alegres en los instantes de felicidad o cuando recordamos aquellos tiempos en los que fuimos felices junto a la gente a la que amamos.
«El diario de Adán y Eva» se representa en el Teatre Condal del 12 de septiembre al 20 de octubre de 2013.
Autor: Mark Twain
Versión: Blanca Oteyza, Miguel Ángel Solá y Manuel González
Dirección: Miguel Ángel Solá
Reparto: Ana Milán y Fernando Guillén Cuervo
Escenografía: Miguel Oteyza
Vestuario: Nicolás Vaudelet
Iluminación: Daniel Bosio
Producción: Un Cuervo en Milán y Pentación Espectáculos
Horarios: miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas; sábados a las 17:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 17:30 horas. Precio: 24 – 28 €. Idioma: castellano Duración: 1 hora y 45 minutos
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En la mesa no se habla.
Pero aquí los comensales lo hacen por los codos.
En la mesa se come uno lo que le pongan.
Y los que a ella se sientan se debaten entre lo que les toca en el plato y lo que verdaderamente quieren tomar.
En la mesa se usan los cubiertos.
Pero ambos asistentes acabarán usando las manos.
“¿Cuchara o tenedor?” es una comedia que explora con generosidad los riesgos personales de la “esquizofrenia social”. A lo largo de dos monólogos alternantes, que van caprichosamente de un protagonista al otro, conocemos con detalle la dificultad de dos personajes cada vez más hartos de la esfera pública que les encumbró, cada vez más desesperados por reivindicarse como criaturas humanas.
La Compañía andaluza Tenemos Gato propone a ritmo de chiste fácil, gesto histriónico y carisma de sus intérpretes una reflexión sobre la importancia de poder querer a otro y, además, de acuerdo con la esencia de uno mismo más allá del encasillamiento social.
Cristina chispeante
El montaje, lejos de artificios escénicos y seguro de la eficacia de su premisa temática, se desarrolla sin apenas pudor por un sendero en el que el oficio de los intérpretes ayuda al público a transitar con cierta decisión. Cristina Rojas se muestra bulliciosa, divertida, desquiciada y excesiva. Siempre deliciosamente vital. Es “cuchara” que nos haría engullir cualquier mejunje que procediera de plato escénico. Su gracia y expresividad son fieles compañeras y momentos como la narración del encuentro con el “negro” resultan irresistibles. Homero Rodríguez Soriano, en cambio, ofrece una progresión más inteligente: A él le tocó “cacarear” al principio según los temibles estereotipos. Y aunque su “plumaje” es esporádicamente resplandeciente, será cuando se despoje de la “cresta” cuando empiece a reinar en escena: El “tenedor” con que nos ataca es incisivo pero afortunadamente no probaremos del todo gustosos bocado hasta que decida clavárselo a su propio personaje. Entonces, Homero exhibe una ternura considerable.
El mantel en el que se sirve este alegre ágape es prometedor por su concreción estética: Cada personaje se encontrará encerrado en los límites de una alfombra que compone con la iluminación y el vestuario un todo: naranja para él, azul para ella. Pero la dirección de Luis Felipe Blasco Vilches no aprovecha dichas posibilidades. Como tampoco el recurso a la fragmentación a la hora de ir desarrollando la historia de cada personaje: La dramaturgia del mismo Blasco Vilches ensambla con cierta habilidad las dos líneas argumentales y, de este modo, potencia el suspense del espectáculo. A pesar de que cada una de ellas es absolutamente independiente y de no encontrarse una y otra más que en aislados momentos para subrayar metateatralmente el mensaje final.
Y, por último, si analizamos el “menú”, constatamos que la ligereza expositiva del argumento, demasiado preocupado por buscar la complicidad inmediata del público, dificulta entrar en el tema que se trata. Pero como a Blasco Vilches le interesa sobre todo que “piquemos algo” y hagamos después una “buena digestión”, abandona cualquier pretensión de abordar con profundidad la cuestión en aras del entretenimiento más inocuo. Y lo consigue. Aunque sea parcialmente porque a este simpático “aperitivo” le sobra media hora.
Llega a Barcelona The Hole (El agujero), un cabaret de ambiente nacido fruto de la colaboración entre Yllana, Lets Go y Paco León que mezcla teatro, circo, música, sensualidad, comedia y ambiente de Club nocturno con el empeño de darle vida a las noches de la ciudad condal.
El espectáculo de marcado making of madrileño, se desenvuelve con un alto grado de carnalidad visual, que salpica a la mayoría de los espectáculos que incluye, y que es, sin duda, la característica que lo singulariza en la cartelera barcelonesa. Así, pues, la propuesta está abierta al público adulto, si bien se dirige especialmente a los espectadores más jóvenes y nocturnos, con ganas de pasárselo bien y de gozar de la sensualidad que emana de sus actuaciones.
The Hole está compuesto de varios números que incluyen cabaret, striptease artístico, danza acrobática aérea, humor, saltimbanquis, música o lírica humorística, todo ello salpimentado por el incontinente humor de la Terremoto de Alcorcón que hace las veces de maestro de ceremonias del espectáculo dotándolo de ironía y afilada comicidad.
De la platea del teatro Coliseum se han retirado las filas de butacas para convertirlo en salón de club nocturno, donde los espectadores pueden acomodarse alrededor de las mesas habilitadas para tal efecto y tomarse una copa mientras gozan del espectáculo sobre el escenario. Y donde pueden, a su cuenta y riesgo, interactuar con los artistas.
The Hole se integra así en una oferta nocturna que provee a la ciudad de la frescura de los espectáculos made in la noche madrileña. Si las actuaciones que presenta no aportan demasiada originalidad ni un toque en común que los identifique, sí que individualmente atraen la atención de un público joven ávido de entretenimiento concupiscente. A destacar el humor cáustico e irreverente de la maestra de ceremonias, la Terremoto de Alcorcón, el striptease luminiscente de Gynoi, la hilaridad musical de Primital Bros o la danza aérea llevada a cabo por Las supernenas y Donet Collazo. A lo que se suman las actuaciones de los cabezas de cartel, la flamante y seductora Madame Vinila Von Bismark o las atropelladas intervenciones del Pony Loco. Todo ello presentado con un alto voltaje visual y musical.
El espectáculo estará en cartelera hasta el 19 de enero de 2014, iluminando la noches barcelonesas con una luz libidinosa y descarada, preparándolo todo para que las aves nocturnas salgan del agujero (o entren en él, según los gustos y las posibilidades) y se diviertan de lo lindo, todo a cargo de la familia artística de The Hole.
«The Hole» se representa en el teatro Coliseum del 19 de septiembre de 2013 al 19 de enero de 2014.
Creación: Paco León, Yllana y LETSGO Dirección artística: Yllana Maestro de ceremonias: Pepa Charro Textos: Secun de la Rosa Diseño de vestuario: Nicolás Vaudelet Escenógrafo & diseño gráfico: Miguel Brayda Diseño de iluminación: Juanjo Llorens
Maestra de ceremonias: Terremoto de Alcorcón (Pepa Charro) Mayordomos: Adrián García, Bruno Gullo, Alejandro Forriols Madame: Vinila Von Bismark Las Supernenas: Arancha Fernández i Mónica Riba Roque Pony Loco / Stripper: Nacho Sánchez Almon: Julio Bellido Super Gold: Donet Collazo Gynoid: Viviana Camino
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