Crítica literaria: Zombis rubias

Es una suerte para todos aquellos afortunados a los que les gusta e incluso les apasiona la literatura de terror, el que este género se haya puesto de moda no tan solo en las librerías sino también en otras plataformas de comunicación de masas que incluyen a sus más grandes exponentes, como el cine y la televisión. Vampiros, hombres lobos, personajes extraídos de los cómics y de las novelas de terror pueblan y habitan innumerables páginas, metros de celuloide y minutos de capítulos seriales.

Arrastrados por esta moda también los zombis han copado una parte del mercado, y por lo que parece, cada vez con mayor fuerza. Algo de loar ya que los muertos vivientes han sido siempre considerados por sus más famosos y glamorosos compañeros de género, como infectos y nauseabundos acompañantes de viaje.

Una de las novelas que han aparecido últimamente (más concretamente, en noviembre del años pasado) y que trata el tema de las postvida es Zombis rubias, una trama que podríamos catalogar en el género de las historias de teenagers de instituto aunque con un toque algo siniestro y paranormal.

Hannah Sanders llega con su padre a Maplecrest, un pequeño pueblo estadounidense, en busca de trabajo y huyendo de las deudas y las desilusiones de su etapa anterior. Hannah, una adolescente que pasa por una de las etapas más difíciles y decepcionantes de la vida, está harta de abandonar casa tras casa siguiendo a su padre trabajo tras trabajo. Aunque este no va a ser el problema más grave al que tendrá que enfrentarse, pues la llegada al nuevo instituto representará el contratiempo más difícil al que se tendrá que enfrentar. En sus primeros días en él, Hannah descubrirá que el grupo de las chicas populares esconde detrás de sus lindos rostros un terrorífico secreto que amenaza con apoderarse de la totalidad del vecindario.

Como he dicho, una trama que transpone la típica historia de intereses y enfrentamientos entre los alumnos y, sobre todo, las alumnas de instituto al mundo del terror. Si ya de por sí puede llegar a ser terrorífica la competencia y la rivalidad entre los bachilleres más exaltados y dominados por su reciente encuentro con las hormonas y la sexualidad, como ya nos han mostrado cientos de películas, normalmente de origen americano, el asunto se complica cuando la nigromancia y la amenaza zombi se apoderan de la situación.

En este caso los, o mejor dicho, las zombis a las que se tendrá que enfrentar Hannah no son otras que las animadoras del equipo de futbol americano del instituto, que gracias a algún tipo de sortilegio y a las malas artes han conseguido potenciar su belleza y el encanto que ejercen sobre todos los demás. Y estarán dispuestas a enfrentarse a cualquier amenaza, como la que supondrá la llegada de la nueva estudiante al centro. Aún así, Hannah no se hallará sola, sino que conseguirá la ayuda de Lukas, algo parecido al estudiante más freak y rarito del high school.
Por desgracia para un libro que se titula Zombis rubias y que centra su atención en el peligro mortal creado por ellas, aunque las rubias aparecen casi desde el primer capítulo, los/las zombis brillan por su ausencia hasta casi el mismo final de la obra. La mayor parte de la trama se centra en las averiguaciones y sospechas de Hannah que, ayudada por su inseparable amigo de desventuras, acabarán enfrentándose a la caterva de no-muertos que se quieren apoderar de su vida y con ella de la plácida existencia de Maplecrest.

Es así, más que un libro de terror, una novela de suspense y sospecha “juvenil” en la que el lector no puede hacer nada más que ponerse del lado de la recién llegada e intentar avisarla del tremendo peligro al que tendrá que hacer frente. Unos zombis que, por otro lado, nadie nos dice de donde provienen, a dónde van, si es que van a algún lado, y cual es el motivo de su existencia. Además, su naturaleza no queda del todo clara y su creación es muy pero que muy diluida, lo que no es nada más ni nada menos que un sacrilegio para cualquier buen aficionado al género zombi.

Su etiqueta de juvenil no es nada forzada ni gratuita ya que el autor de Zombis rubias, Brian James, posee una reputada carrera en la literatura infantil y juvenil, cosa que le permite trazar de forma precisa y concreta los pensamientos y las actitudes de Hannah y de Lukas, los protagonistas, y todos los temores, decepciones y cambios de temperamentos y compañías que ambos tendrán que soportar.

Zombis rubias es, pues, una obra que seguro que satisfará las demandas de un público joven gozoso de aventuras zombis que emulen, aunque solo sea en parte, a sus vampíricas majestades de la saga Crepúsculo, aunque puede defraudar a todo aquel que busque en sus páginas una historia de terror que le haga mirar debajo de la cama un par de veces antes de cerrar los ojos y disponerse a dormir.

Título: Zombis rubias.
Autor: Brian James
Editorial: La factoría de Ideas (Madrid, 2009).

——————————————————————-

Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Publicado originalmente en http://www.revistadeletras.net

Crítica teatral: Urna 321, una tragicomedia ambientada en un mundo futurista en el Teatre Riereta.

La Companyía Maniquís presentó el fin de semana pasado la obra Urna 321, ambientada en un futuro en el que la democracia totalitarista se ha apoderado de todos y de cada uno de los ámbitos de la vida humana.

Una vez subido el telón nos vemos transportados unos cuantos años (el tema de las fechas queda, si no recuerdo mal, oculto tras la trama) en el futuro, en el que la sociedad está controlada, hasta su más mínima expresión, por un régimen democrático totalitarista en el que la imagen, la belleza, la juventud, el sexo y el pensamiento único domina la conducta cívica de ciudadanía. En este contexto conoceremos a las habitantes de la Urna 321, a Maria, Guadalupe y Micaela, y sus ansias por conducir sus vidas a través de las reglas establecidas o, dado el caso, romper con ellas y disfrutar de una vida más emocional y verdadera.

La trama propuesta por Cia. Les Maniquís, es una fiel heredera catalana de las mejores novelas de carácter distópico publicadas desde finales del siglo XIX, y de las que los ejemplos más conocidos son Un mundo feliz de Aldous Huxley, 1984 de George Orwell o Fahrenheit 451 de Ray Bradbury y nos presenta a la población mundial del futuro viviendo en urnas (de votación) y no en viviendas, controladas por sistemas televisivos de control y escucha, donde poseer ideas propias, sobre todo relacionadas con la reproducción, la imagen o la belleza y no practicar el sano ejercicio de la votación compulsiva puede acarrear la desgracia a sus habitantes.

La idea de arranque de Urna 321 es buena y su desarrollo tiene diversos aciertos. Uno de ellos es el trío de actrices (Aina Tomàs, Karina Gomila y Núria Granell) que llevan el peso de la interpretación. Se nota, desde la platea, una energía que aúna a las tres jóvenes actrices y a los respectivos personajes. El tono de comedia que fluye a través de todo el espectáculo permite al público disfrutar de las contradicciones y concordancias entre el sistema de vida impuesto por un consejo superior (compuesto de santas) y las necesidades vitales de Maria, Guadalupe y Micaela. En este aspecto la interpretación de Núria Granell como la residente de la Urna más débil y atormentada por el consumo de pastillas adictivas es un claro ejemplo. A esto se suma la arrogancia y voluntad de éxito social de Guadalupe y a la voluntad de sentir un mundo más real de Maria.

Todas las contradicciones posibles presentes en la obra se plasmarán con la llegada y actuación de los roles masculinos: un vota-vota (David Blanco) que debido a su fidelidad democrática consigue obtener una cita con las damiselas de la casa, y un Escollit (Jared Grange) que gracias a un programa televisivo es ganado por Micaela como acompañante temporal y padre de su hijo (clon).

Aún así, a la obra le falta, en algunos momentos de su desarrollo, un ritmo argumental que no le permite avanzar en la trama de forma segura y mantiene al público en una situación de suspensión argumental. A esto hay que sumarle un final algo incompleto que puede dejar a más de uno fuera de juego (como creo que le pasó al que estas líneas escribe).

Aún así, es fácil detectar en Urna 321 un gran esfuerzo creativo que se deja ver, en parte en una escenografía, sobria pero más que suficiente, en un lienzo argumental irregular pero interesante y en una suma de interpretaciones que permiten al espectador disfrutar de una sátira política, social, intelectual y visual que nos ha de hacer reflexionar sobre el futuro y sobre el presente que nos dirige hacia él.

Dramaturgia y dirección: Iván Romero Varo
Intérpretes: David Blanco, Karina Gomila, Núria Granell, Jared Grange y Aina Tomàs Martorell
Técnico iluminación: Elfrisco
Técnico de sonido: Xavi Alloza
Escenografía: Javi López, Santi Ponce y Laura Sabat
Vestuario y caracterización: Giulia Grumi, Alberto Merino y Eli Siles
Música: Àngel Galmés

——————————————————————

Jorge Pisa Sánchez

Publicado originalmente en http://www.indienauta.com

Estreno teatral: The Spanish Trip

El próximo 10 de junio el Teatre Gaudí de Barcelona estrena The Spanish Trip un periplo a través de los parajes musicales de España de la mano de la música de Isaac Albéniz.
The Spanish Trip es algo más que un simple viaje de la mano del maestro Isaac Albéniz. Con este montaje malucos Danza logra una vez más acercarnos a uno de los clásicos españoles del siglo XX y fusionarlo con los compases más innovadores del siglo XXI.

Al sentarse en su butaca el público iniciará un largo e intenso viaje al compás de instrumentos tan nuestros como puedan serlo la guitarra española o las grallas catalanas o los compases castellanos… pero también tendrá la oportunidad de dejarse llevar por sonidos tan lejanos, exóticos y evocadores como los del armonio indio, el laúd árabe, etc., sin por ello olvidar las partituras originales del maestro.

Se rinde así un tributo al artista más universal y adelantado a sus tiempos de la Música. El clasicismo, el nacionalismo, el folclore español y las nuevas tendencias musicales y técnicas escénicas conforman The Spanish Trip, donde se nos invita a viajar a un mundo lleno de humor, formas y colores.

En este espectáculo el público podrá disfrutar de un imaginativo recorrido por algunos de los parajes españoles más hermosos de nuestra geografía, -desde Cataluña hasta el sur de España, saboreando a su paso los ritmos de Aragón y Castilla-, pero también adentrarse en el alma de este gran compositor y en la danza de uno de los coreógrafos más brillantes en estos momentos de la danza española más vanguardista.

“The Spanish Trip” se representará en el Teatre Gaudí Barcelona de 10 al 13 de junio de 2010.

Dirección Artística y coreografía: Carlos Chamorro
Dirección producción y coordinación: Lidia Lechado
Dirección musical: Guillermo González
Bailarines: Lola Blanco, Pepa Sanz, Raquel Lamadrid, Carlos Chamorro, Pedro Monje y Pedro Navarro
Arreglos musicales: Guillermo González, Alfredo Anaya, J. Manuel Montoya
Diseño de vestuario: Ana Ortega y Carlos Chamorro
Diseño de iluminación: Pepe Bau
Escenografía: malucos Danza

Música (Isaac Albéniz)

“La Vega”: Alicia de Larrocha
“Cataluña”: Josep Oriol Nicolau (grallas)
“Aragón”: Guillermo González (armonio indio) Juanjo Melero (guitarra y mandolinas)
“Castilla”: Alfredo Anaya (marimba)
“Córdoba”: Julian Bream
“El Albaicín”: Guillermo González (piano y tambura) Juanjo Melero (laúd árabe)
“Malagueña”: José Manuel Montoya (guitarra española)

Música (Folclore Popular)

– Cataluña

Grallas, inxa, flauta: Josep Oriol Nicolau
Soprano, flabiol: Remei Tell
Violoncello: Alberto Ferrés
Flabiol: Jordi Nicolau
Silbidos: Josep Maria Nicolau

– Aragón

Percusión: David Hyam
Voz: Luis Escobar
Aperos de labranza: Josep Maria Nicolau
Percusión en estudio: Mr Soul

– Granada

Laúd árabe: Juanjo Melero
Tambura: Guillermo González
POEMA “A LA SABIKA” (Ibn Zamrak 1333-1392)
Recita A la Sabika (árabe): Waleed Saleh
Recita A la Sabika (castellano): Naima

– Málaga

Música original: Paco Cruz
Percusión: Sergio Martínez
Cante: José Anillo
Violín: Raúl Márquez
Guitarra: Paco Cruz

Horarios: De jueves a sábado a las 20:45 horas y el domingo a las 19:30 horas.
Precio: 18 €
Duración aproximada del espectáculo: 1 hora y 15 minutos.

—————————————————————-

Publicado originalmente en http://www.indienauta.com

Crítica literaria: El asesino de presentadores, de Xavier Sardà

El asesino de presentadores es el título del último libro de Xavier Sardà, quien, tras publicar Eros, Thanatos y su puta madre, parece haberle cogido el gusto a la escritura.

Un asesino en serie pone en jaque a todo el país con sus crímenes, cuyas víctimas tienen como característica común que son presentadores de informativos. Mientras el presidente del gobierno, un adicto a la papiroflexia, intenta proteger a las futuras víctimas reuniéndolas bajo un mismo techo, provocando así una situación de difícil sustento, una serie de hilarantes personajes iniciarán la búsqueda del criminal, entre ellos un comisario cincuentón enamorado de su ayudante, un espía del CNI, un cura rojillo, una prostituta especializada en prácticas sadomasoquistas y un forense con la jubilación a la vuelta de la esquina.

Se podría decir que con esta novela Sardà se ha subido al carro de la novela policíaca, tan de moda en los últimos tiempos, muy a su pesar a tenor de las palabras con las que abre el libro: “No me gusta la novela negra. No me gustan las novelas malas, va y me sale una novela negra y mala“. Sin ánimo de contradecir al autor, quizás esto no sea del todo cierto: El asesino de presentadores no es una novela mala, sí tiene un argumento sencillo, pero con ello consigue que sea fácil de devorar, además es divertida, protagonizada por unos personajes peculiares, algo surrealistas, que entronca, salvando las distancias, con aquellos autores que han hecho de la mezcla de novela negra y humor la principal característica de algunas de sus mejores novelas, como por ejemplo Eduardo Mendoza o Pablo Tusset. Además, El asesino de presentadores se puede interpretar como una crítica a esta sociedad que mitifica la figura del presentador de TN, una figura que en los últimos años ha ido cogiendo peso dentro del mundo periodístico hasta dejar de lado el papel de meros informadores para convertirse en creadores de opinión. Por poner algún pero a la novela, posiblemente su final (¿o deberíamos hablar de finales?) resulte algo precipitado, y quizás no del todo bien resuelto.

Muchos afirmarán que el autor se aprovecha de su fama, lograda tras una intensa carrera en los medios (todos recordamos Crónicas Marcianas, pero no podemos obviar su magnífica labor periodística en programas radiofónicos como La bisagra o La ventana) para publicar sus obras; el mismo autor es consciente de que esa popularidad juega a su favor: si no fuera quién es, seguramente El asesino de presentadores no hubiera visto la luz. Además, gracias a su fama Sardà ha podido hacer el libro que le ha dado la gana: ¿qué otro autor se hubiera permitido la licencia de interrumpir la novela, en su momento álgido, para hacer algo parecido a una columna de opinión? En esas páginas el autor explica lo que piensa acerca de la política (“… decir que uno es de derechas… sería como aquel que porque tiene halitosis un día se presenta como halitósico”), la muerte (“Estar vivo parece la excepción. Vamos a estar muertos mucho más tiempo que vivos”), la televisión actual (especialmente acertada es su disquisición sobre las teleseries actuales, un producto totalmente sobrevalorado)…

En definitiva, El asesino de presentadores consigue algo para lo que Sardà se encuentra sobradamente cualificado: divierte y entretiene, y es recomendable para aquellos que quieran leer novela negra, con toques de humor, huyendo de extensas trilogías.

Título: El asesino de presentadores
Autor: Xavier Sardà
Editorial: Planeta (marzo de 2010)
Páginas: 261
Precio: 19,50 €
ISBN: 9788408092667

——————————————

Robert Martínez Colomé

Lo que hay que tragar. Minienciclopedia de política y alimentación, de Gustavo Duch


La editorial Los libros del lince presenta Lo que hay que tragar. Minienciclopedia de política y alimentación, de Gustavo Duch. Un libro de economía, racionalidad y optimismo (dentro del catastrofismo económico capitalista y globalizador).

Cada día 3.500 cerdos viajan desde otros países de Europa a España, y ese mismo día otros 3.000 cerdos hacen el viaje inverso. Los kilómetros que recorren muchos de los alimentos que consumimos arrastran absurdos como éste, y también numerosos atropellos: en el lago Victoria, en África, las multinacionales extraen diariamente toneladas de percas para el consumo en Europa, mientras dos millones de personas ribereñas pasan hambre. La agricultura y la pesca globalizadas han generado el expolio de los bienes naturales del Sur. «Con gran audacia, gran desprendimiento», según dice Federico Mayor Zaragoza en su prólogo a este libro, Gustavo Duch defiende el Derecho a la Alimentación de los países más pobres y arremete contra la flagrante injusticia del sistema. Lo que hay que tragar cuestiona los monocultivos, la producción de agrocombustibles, la agricultura transgénica y demás tropelías que han despojado a los pequeños campesinos y pescadores de su fuente de trabajo. Gustavo Duch denuncia por su nombre los oligopolios de los alimentos: Pescanova, Calvo, Monsanto y Danone, entre muchos otros.

Gustavo Duch (Barcelona, 1965) es licenciado en veterinaria y tiene un postgrado en dirección de empresas. Casado y con un hijo y una hija. Su mayor empresa ha sido la de colaborar en la construcción de un espacio para acercarse a la realidad rural de los países del Sur, Veterinarios sin Fronteras, fundada en 1987, y de la que ha sido director desde 1991 hasta 2009. En el ámbito de la cooperación al desarrollo, ha sido miembro de la Junta Directiva de la Federación Catalana de ONGD y presidente de AGORA NordSud. En los últimos años colabora estrechamente con los movimientos y campañas relacionados con la lucha por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos. Ha sido miembro de la Junta Directiva de la Plataforma Rural, colabora con la Vía Campesina y con campañas como «No te comas el mundo» o «Som lo que Sembrem». Colabora en distintos medios de prensa escrita, como El Periódico, Público, La Jornada (México), Galicia Hoxe y El Correo Vasco, así como en algunos programas de radio.

Título: Lo que hay que tragar. Minienciclopedia de política y alimentación.
Autor: Gustavo Duch
Colección: El rojo y el negro
Editorial: Los libros del lince
Páginas: 264
Formato: 13,5 x 21 cm
ISBN/EAN: 978-84-937562-0-8
PVP con IVA: 15,00 euros

Amnesia, el libro-cd de Lydia Lunch

Lydia Lunch, uno de los nombres más destacados del spoken word y de la cultura underground de Nueva York, continúa explorando nuevos medios para exorcizar a sus fantasmas y este libro es una muestra de ello. Incluye textos inéditos (edición bilingüe inglés y castellano), fotografías de Lydia Lunch y un CD que recoge las colaboraciones con el músico y artista sonoro danés Jacob Kirkegaard y el video Ghosts of Spain.

Buena parte del material del libro está relacionado con sus visitas al pueblo de Belchite (Aragón), arrasado durante la Guerra Civil española. Los textos retoman temas recurrentes en la obra de Lydia Lunch –la guerra y la desesperación del hombre–, pero esta vez inspirados por la experiencia de dicha guerra fraticida. Las bases sonoras del CD están realizadas por Jacob Kirkegaard a partir de grabaciones de los espectros que habitan las ruinas del pueblo aragonés. Las fotografías, por su lado, atestiguan espacios inhóspitos o desiertos de Belchite y otros lugares donde parece que los espectros siguen acechándonos.

El libro-CD Amnesia es un testimonio riguroso de los horrores humanos que Lydia Lunch siempre ha denunciado y es, ante todo, una muestra excepcional de los distintos espacios y vértices que actualmente transita su profusa creación. Texto, sonido, fotografía, vídeo bajo un mismo grito contra la historia y el olvido.

El libro está compuesto por 12 nuevos poemas escritos en España, en versión original en inglés y en traducción al castellano. Todos los textos tienen como eje común la guerra y la memoria o, dicho de otro modo, la violencia y el hombre. Se trata de temas que Lydia Lunch ha trabajado profusamente en los últimos años y que, a raíz del ejemplo del pueblo de Belchite, han cobrado nueva vida.

Junto a los textos, Lunch presenta 14 fotografías realizadas por ella misma. Se trata de una faceta poco conocida de su obra, pero cada vez más importante en su trayectoria y de factura muy personal, que amplía su voz y su discurso. Se trata de un conjunto de 48 páginas en el que textos e imágenes dialogan sobre la destrucción y el vacío de los actos del hombre.

El libro es una cuidada edición supervisada por la misma autora y ha sido publicado por propost.org (Barcelona) y Contemporánea (Granada). Se trata del segundo volumen de la colección conjunta de propost.org y Contemporánea de libros con CD o DVD en los que se investiga las relaciones entre literatura y otras disciplinas visuales y sonoras.

Lydia Lunch y Jacob Kirkegaard han creado Forget To Breathe como acompañamiento sonoro para Amnesia. Los temas de Forget To Breathe son una exploración conjunta en la que está presente la psicoacústica de Belchite

La autora: Lydia Lunch

Votada por la revista TIMEOUT como una de las artistas más influyentes de Nueva York, Lydia Lunch continúa explorando nuevos medios para exorcizar sus demonios. Escritora, intérprete, compositora y la más polémica artista de spoken word en el campo de la poesía, ha colaborado con docenas de visionarios como Hubert Selby Jr, Karen Finley, Richard Kern y Sonic Youth, resultando de todo ello un incomparable conjunto de obra. Aclamada por el Boston Fénix como “una de las 10 performers más influyentes de los años 90”, ningún otro artista del siglo XX ha luchado, ha interpretado y ha esculpido su propia visión artística de una manera tan única y original. Desafiando la clasificación, Lydia Lunch ha conquistado activamente nuevos territorios, y ha ganado reconocimiento internacional por la cualidad innovadora de su trabajo. Lunch es una mujer polifacética, conscientemente inclasificable y capaz de mezclar con una naturalidad sorprendente cualidades tradicionalmente atribuidas a los hombres con otras que pertenecen a la naturaleza femenina. Lunch tiene la facultad de romper con cualquier idea preconcebida.

Lydia Lunch es una de las grandes representantes de la no wave neoyorquina. Una de las figuras esenciales del underground universal y, también, performer, poeta, escritora de prosa, artista multimedia, cantante, músico, compositora y una de las grandes impulsoras del spoken word que iniciaron sus amigos y mentores de la generación beat (William Burroughs o Allen Gingsberg).

Un Blog sobre la literatura, el teatro, el cine, la televisión, la historia…

A %d blogueros les gusta esto: