Todos somos conscientes de la importancia de la imagen en una pelĆcula. Una de las grandes claves de su Ć©xito radica en ellas. Pero no son menos importantes otros aspectos de un film, como el guion, las interpretaciones, la fotografĆa o, evidentemente, la mĆŗsica. Es por ello que en los Ćŗltimos aƱos se han hecho cada vez mĆ”s populares en los auditorios los conciertos de bandas sonoras. Primero fueron los de los compositores mĆ”s populares, esto es, John Williams, Ennio Morricone, Jerry Goldsmith o Hans Zimmer. Con el tiempo les ha llegado la hora a otros compositores. Ćl Ćŗltimo afortunado ha sido James Horner, del que sus seguidores gozaron de un concierto de alto voltaje musical organizado el pasado 26 de junio por la Film Symphony Orchestra.
Y la ocasión valió la pena. Ya era hora de que el legado musical de Horner pudiera ser disfrutado por los amantes de las bandas sonoras, teniendo en cuenta que muchos de los éxitos de los 90 y los 2000 tienen su firma.
El concierto comenzó de la mejor forma posible, con el tema principal de Star Trek II la Ira de Khan que proveyó al concierto desde sus inicios de la intensidad que necesitaba. A partir de ahĆ no dejaron de sonar grandes Ć©xitos compuestos por Horner. Con los temas de Leyendas de pasión y Troya, ambas pelĆculas interpretadas por Brad Pitt, la selección se internó en el tema histórico, para dar paso a una selección de grandes pelĆculas de fantasĆa y ciencia-ficción en las que Horner destacó con una sensibilidad y una determinación sin parangón.
El pĆŗblico pudo gozar, asĆ, de la mĆŗsica de pelĆculas como Deep Impact, Willow, The Amazing Spider-Man, Apolo 13 o Avatar, pelĆculas que Horner supo desarrollar musicalmente, alcanzando una maestrĆa compositiva difĆcil de igualar.
La selección tuvo tambiĆ©n espacio para otras temĆ”ticas, como la de los trastornos mentales que afectaron a John Forbes Nash, una de las mentes matemĆ”ticas mĆ”s destacadas del siglo XX en Una mente maravillosa; la rebeldĆa escocesa liderada por William Wallace en el siglo XII en Braveheart o la azarosa llegada de una familia de ratones europeos migrantes a EE.UU. en Fievel y el Nuevo Mundo, para seguir con la interpretación de los temas de pelĆculas como Rocketeer, Titanic o Cocoon.
Como siempre vale la pena destacar algunos momentos del concierto. Uno de ellos fue el Lullaby de Casper, o los crƩditos finales de En busca del Valle encantado, dos momentos musicales a los que Horner supo dotar de una ternura musical verdaderamente emotiva.
Como siempre la FSO y los coros que la acompaƱaban se desenvolvieron sobre el escenario con una interpretación a la altura de los requerimientos tĆ©cnicos que la composición de Horner siempre impone. Asimismo, Constantino MartĆnez-Orts supo, tambiĆ©n como siempre, poner en antecedentes al pĆŗblico a la hora de comentar las bandas sonoras que iba interpretando la orquesta, con toda una serie de indicaciones tĆ©cnicas y musicales que enriquecieron la experiencia musical.
Aunque la selección de la FSO estuvo muy acertada, de Horner siempre se queda algo en el tintero musical. Creo que alguna referencia a la banda sonora de Krull o a Proyecto Brainstorm, ambas de 1983, hubieran conseguido alzar aĆŗn mĆ”s el nivel de un concierto de altura. AĆŗn asĆ hay que felicitar a FSO por su portentosa actividad de difusión de la banda sonora cinematogrĆ”fica y por realizar toda una serie de conciertos que se convierten no solo en un deleite para el pĆŗblico presente, sino en una experiencia musical inmersiva difĆcil de olvidar.
CONCIERTO ESPECIAL JAMES HORNER. LA BANDA SONORA DE LA ETERNIDAD
Dónde: Auditorio Nacional de MĆŗsica ā Sala Sinfónica, Calle PrĆncipe de Vergara 146, Madrid
CuƔndo: Viernes 26 de junio de 2025 a las 22:30 horas
Precios entradas: de 34 ⬠a 67 ā¬
MÔs información:Web Film Symphony Orchestra
NOTA CULTURALIA: 9,5
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Jorge Pisa








