Las ratas que moran en Cincómonos los sábados por la tarde beben vino de ciruela. Y de su embriaguez surgen mujeres tristes, ridículas y solas. La melancolía familiar roe las paredes del escenario pero a la vez refuerza la cautividad de las protagonistas, una comunidad de tres generaciones dividida en dos grupos: las damas celestiales y las terrestres. Unas y otras cubren a Elisabet Assens y a Maripaz Correa escena a escena, sorbo a sorbo, logrando las más atrevidas cosquillear su piel.
De las primeras, oiremos un aletear novato (conmovedora Elisabet madurando en su ilusión un amor de adolescencia que desapareció hace una eternidad) y hasta un alboroto de plumas (desquiciada Assens lanzándose al vacío para reaparecer decepcionada tras un velatorio en su honor).
De las segundas, tocamos la serena resignación (tierna Maripaz animando a las otras a emprender el vuelo) y nos roza el chillido rebelde (estridente Correa atascada en su queja y en la copa de vino).
Las unas y las otras, compareciendo en encantadora procesión bajo la música de Roberto Urbina al ritmo de tragicomedia: agridulce como la pulpa de la ciruela (las escenas crueles e inocentes de las niñas) y en constante alternancia con la rugosidad del hueso (el desgaste de las viejas preñadas de malvivir sentimental).
El conjunto revela cierto desquilibrio al intentar destilar el vino singular (el tono queda desdibujado, la puesta en escena es caprichosa) pero la dirección del entregado reparto contribuye a darle la graduación adecuada. Y las palabras de Arístides Vargas completan el elixir atribuyéndole ese sabor añejo tan agradecido para que la velada no se quede en funcional cata.
Con estos elementos, las ratas son maravillosamente humanas: Empiezan siendo arrinconadas (cuando las actrices les dan caza con tenacidad infantil), para ser atrapadas y posteriormente juzgadas (por una Assens de implacable fiscal y una deliciosa Maripaz como voluntariosa abogada defensora). Y la sentencia la ejecutará el único caballero de la función, de paso inexorable, indolente antojo y democrático porte: el Tiempo, que al final de la representación nos ha unido mágicamente.
“El Xarim sembla més gran musicalment del que indica la seva edat. Ha mamat molt el blues de Chicago i això el fa proper al so més stonià (…). És una bona persona que viu per la música”, deia Gerard Quintana sobre Xarim Aresté en una entrevista concedida a Culturalia, ara fa dos anys, sense imaginar que en ell havia trobat el soci ideal per a gestar el seu nou treball, Tothom ho sap, un disc amb què el músic gironí deixa enrere la seva etapa més intimista i poètica per a tornar al rock’n’roll i el blues dels seus orígens.
La complicitat entre Quintana i Aresté s’ha consolidat en el darrer any i mig, el temps que fa que els dos músics comparteixen pis; aquest fet els va permetre passar les vint-i-quatre hores del dia centrats en la confecció de l’àlbum, i tant era l’hora en què arribava la inspiració, a mig matí o de matinada: sempre hi havia un dels dos pensant en noves estrofes, noves melodies, nous ritmes. Així es va crear aquest Tothom ho sap, un títol –extret de la cançó La campana– que el gironí explica des de dos punts de vista diferenciats: per una banda, al·ludeix al fet que es tracta de rock’n’roll, tothom sap què és, en aquest sentit no inventen res de nou; d’altra banda, Quintana no ha volgut desentendre’s de la situació sociopolítica actual, i aquest “tothom ho sap” també es refereix al moment actual, el final d’una era, d’un sistema.
Els músics Gerard Quintana i Xarim Aresté, en una imatge promociona
Del seu treball conjunt han sorgit unes seixanta cançons, de les quals han escollit només tretze per a incloure-les al disc, temes que pretenen ser una injecció d’energia en aquests temps difícils. Per aconseguir-ho, Quintana i Aresté han utilitzat un so rock arrelat als anys setanta –“El rock és un bon vehicle per a dir les coses amb més força”– combinat amb blues, a més d’incloure algun element folk. Així, a més de La campana, que serveix per a posar nom a l’àlbum, hi trobarem altres cançons que mereixen ser destacades, com ara 1000 preguntes, Els inventors (que va ser la primera cançó que van fer de forma conjunta), Ara o mai, Arribarem al cel (el darrer tema que van composar) o Figues de Moro (de versos eròtics).
Tant Gerard Quintana com Xarim Aresté es mostren tranquils i confiats a l’hora d’afrontar els primers concerts amb què presentaran Tothom ho sap, amb la promesa que ho donaran tot damunt l’escenari; en aquest sentit, el 21 de març actuaran a Barcelona dins de la programació del Festival de Guitarra, i una setmana després portaran el seu directe a l’Auditori de Girona dins el Festival Strenes.
Títol: Tothom ho sap
Autor: Gerard Quintana i Xarim Aresté
Edició: Promo Arts Music Records
Data de publicació: Març 2014
Preu: 15,00 €
Més informació: http://www.gerardquintana.cat/
A nadie se le escapa que el recuerdo y el vintage están cada vez más de moda, y con ellos la voluntad de hacer negocio aprovechando el tirón de la nostalgia que el paso del tiempo dejó en nosotros. No es de extrañar, pues, que el teatro se apunte a esta moda propia del siglo XXI y que los espectáculos-homenaje a grupos o artistas de moda de ayer sean cada vez más numerosos.
De Mecano tuvimos la oportunidad de disfrutar en el año 2009 del espectáculo Hoy no me puedo levantar, que ya ejercía de homenaje a la carrera musical de uno de los grupos españoles más populares de los años 80 y 90. Ahora le llega la oportunidad a La fuerza del destino, un nuevo homenaje teatro-musical al grupo creado por los artistas de los musicales de Nacho Cano.
Esta vez la propuesta se centra casi en su totalidad en la interpretación de los temas de Mecano, dejando a un lado la construcción de una historia que de pie a cada uno de los temas. Existe, sí, un hilo conductor en la idea de un viaje simbólico por el metro de cualquier ciudad, aunque es en verdad tan laxo que muchas veces la interpretación de un tema tras otro substituye, en la práctica, a cualquier elemento de cohesión.
Del espectáculo ya te puedes imaginar el formato: la interpretación actualizada de las canciones más famosas de Mecano, interpretados por Edu Morlans, Ángel Muñoz y Mapi Molina. Los temas se han aclimatado a los nuevos tiempos y a nuevos estilos, por lo que no oiremos los arreglos originales, seguramente algo ya desfasados, en algunos casos, para la altura de siglo en el que nos encontramos. Aún así, el espectáculo, te lo aseguro, te transporta a otros tiempos, a aquellos en los que las emisoras de radio no dejaban de emitir los grandes temas creados por los hermanos Cano y tan sensualmente interpretados por Ana Torroja.
Sobre el escenario nos hallamos, así, con 3 cantantes, 5 músicos y un cuerpo de baile que acompaña la interpretación musical de cada uno de los temas. El espectáculo-musical se organiza en dos partes con un descanso entre ellas. Aunque la primera parte no acaba de arrancar todo lo bien que debiera respecto a la fuerza y el ritmo sobre el escenario, incluye, sin embargo, algunos de los temas más significativos del grupo como Cruz de navajas, Mujer contra mujer, Hijo de la luna o Aire. La segunda parte sí que adopta desde su inicio un tono más movido incorporando algunos de los temas más animados del grupo como Una rosa es una rosa (con una presentación y representación de nota), Me cuesta tanto olvidarte, No controles, Qué pesado, Cementerio, Un año más o La fuerza del destino, tema que da nombre al espectáculo. Un itinerario musical, sin embargo, deslucido por problemas técnicos de sonido que tachonaron, más de una vez, la representación del espectáculo, aunque seguro que habrán sido solucionados tras la noche del estreno.
En el apartado de los intérpretes-cantantes Edu Morlans, Ángel Muñoz y Mapi Molina llevan a cabo un buen trabajo, cada uno de ellos interpretando y transformando la magia de las canciones de Mecano, si bien Edu Morlans dota al espectáculo de una simpatía y una naturalidad especial, reconocida a la hora de los aplausos finales.
Todo ello conforma, pues, una oportunidad ineludible para todos los fans de las canciones de Mecano y para aquellos que quieran pasar un muy buen rato cantando y bailando, sí, también bailando, los temas de un grupo sin par en la historia de la música española.
“La fuerza del destino” se representará en el Teatro Tivoli del 6 al 23 de marzo de 2014.
Música y letra: Jose María Cano y Nacho Cano
Producción Ejecutiva: Alexander Pantchenko y Mapi Molina
Dirección Artística: Pedro Casas y Mapi Molina
Dirección Escénica: Hansel Cereza
Guión: Jesús Sanz Sebastián y Pedro Casas
Coreografías: Alberto Escobar
Dirección Musical y Arreglos: Alexander Pantchenko
Diseño de iluminación: Lluís Martí y Guillermo Díaz
Diseño de sonido: Rafael Segura
Vestuario: Rocío González Bailarines: David Escudero, Susana Lara, Tamara Moyo, Irene Bayó, Josete Rivas, Elisa Díaz, Víctor Pans y Edu Morlans Cantantes: Mapi Molina, Ángel Muñiz y Edu Morlans
Músicos: Alexander Pantchenko, Iván del castillo, Goiko Martínez, Pepe Curioni y Francois Le Goffic
Horarios: Jueves y viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas Precio: a partir de 25 € Duración: 130 minutos (descanso 15 minutos)
Gira 2014 LFDD:
31 de enero y 1 de febrero, La Coruña
14, 15 y 16 de febrero, Alicante
26 de febrero, Nuevo Teatro Alcala (Madrid)
6, 7, 8, 9, 13,14,15,16,20,21,22 y 23 de marzo, Teatro Tívoli (Barcelona)
28, 29 y 30 de marzo, Murcia
12 de abril, Málaga
10 de mayo, Alcantarilla (Murcia)
16 de mayo, Torrejón de Ardoz
17 de mayo, San Sebastián de los Reyes
18 de mayo, Arganda del Rey
23 y 24 de mayo, Vitoria
El pasado 7 de marzo se estrenó en los cines españoles 300: El origen de un imperio, segunda entrega del film 300 dirigido por Zack Snyder en el año 2006 y basado en la novela gráfica de Frank Miller, que relata la batalla de las Termópilas desde el punto de vista espartano. 300: El Origen de un Imperio nos vuelve a situar en el enfrentamiento entre persasygriegos durante la II Guerra Médica en la que ya se ambientaba la primera película, aunque con la voluntad de ampliar el punto de vista del relato del conflicto.
300: El Origen de un Imperio inicia su trama tras la derrota de los espartanos de Leónidas en las Termópilas (480 a.C.), tal como vimos en la primera entrega, si bien, el film realiza un breve flashback que nos sitúa en la batalla de Maratón, ocurrida 10 años antes, en la que los persas de Darío I (Igal Naor) se enfrentaban por primera vez a los griegos continentales para mostrarnos las primeras gestas del ateniense Temístocles (Sullivan Stapleton). Seguidamente el film nos narra la muerte de Darío I, herido en la batalla, y la conversión de Jerjes (Rodrigo Santoro) en dios, tras lo cual la película nos vuelve a relatar el enfrentamiento de griegos y persas durante la II Guerra Médica pero no desde la restringida perspectiva espartana, que ya hiciera el primer film, sino desde el punto de vista de la Hélade liderada por Atenas y por Temístocles, uno de sus ciudadanos más célebres.
Lo primero que he de decir aquí es que aquel que busque veracidad histórica se ha equivocado de película. Como ya saben el film se basa en la novela gráfica de Frank Miller que a su vez adapta para un cómic gótico de acción los acontecimiento históricos arriba indicados. Dicho esto, no esperen hallar en 300: El Origen de un Imperio una trama histórica fidedigna, por lo que tan solo queda analizar la película como lo que es, una propuesta de entretenimiento.
300: El Origen de un Imperio es un calco bien hecho de 300 aunque su escenario principal no es el paso de las Termópilas sino el mar, y más concretamente las aguas cercanas a Salamina, escenario de la otra gran batalla de la II Guerra Médica, por lo que el calco transforma la acción bélica en tierra firme por batallas navales. Si en 300 veíamos la heroica defensa espartana en 300: El Origen de un Imperio seremos testigos de la audaz defensa de la reducida armada griega liderada por Temístocles frente la gigantesca flota persa capitaneada por la renegada Artemisia (Eva Green). Por lo tanto los rivales cambian ostensiblemente. Si en 300 las figuras principales del enfrentamiento fueron el bueno de Leónidas y el pérfido Jerjes, en la nueva entrega el enfrentamiento principal es el del astuto Temístocles contra la violenta Artemisia, por lo que, tristemente Jerjes, el «malo maloso» de la primera entrega, queda aquí reducido a un lastimero segundo plano, brillando tan solo cuando se nos explique su transfiguración de mortal en dios.
De esta forma, como les decía, la plantilla argumental es la misma, hecho que se potencia al ser idéntico, también, el envoltorio, esto es, un estilo al que podríamos definir como gótico o sombrío de la Antigüedad, basado en escenarios tenebrosos, tonalidades cobrizas y oscuras, violencia expresa y gratuita, batallas con momentos en ralentí, chorretones de sangre y escenas en 3D, todo ello potenciado con cantidades ingentes de músculo griego. Un trabajo de clonación que se le ha ofrecido a Noam Murro, un director que solo posee un film en su haber, la comedia Gente inteligente interpretada por Dennis Quaid, Thomas Haden Church y Sarah Jessica Parker en 2008.
Aunque a diferencia de la primera entrega, que asentó una nueva manera de narrar visualmente el peplum de acción seguida por series como Espartaco sangre y arena y films como Hércules, El origen de la leyenda, 300: El origen de un imperio se convierte, como decía, en un copia que aporta pocas cosas nuevas, aparte de la figura afligida y vengativa de Artemisia o el color de las capas griegas, que en este caso son azules, en vez de las rojas espartanas.
Otra de las novedades que presenta el film es la relación que se establece entre Temístocles y Artemisia. Si bien deriva, en parte, del modelo Jerjes – Leónidas de la primera entrega, en 300: El origen de un imperio la relación de amor y odio entre los dos rivales se enriquece por una tensión sexual resuelta infructuosamente en la única escena de sexo del film, y por una definición algo diferente de los personajes principales: una Artemisia mala hasta los huesos pero a la vez sola en un mundo de hombres y necesitada de un compañero a su altura, y un Temístocles que pierde algo de gallardía y carácter con respecto a el bravo Leónidas, pero que gana en inteligencia e instinto político, algo que le dota, esta vez sí, de un fondo más histórico y convincente al personaje. Aunque es precisamente este hecho el que más han criticado aquellos que han analizado el film, evidenciando la larga sombra del Leónidas encarnado por Gerard Butler que planea sobre la interpretación de Sullivan Stapleton, una confrontación de la que sale perdiendo, según dicen, este último. Sin embargo, personalmente creo que los personajes son distintos y que por ello no se podían representar de la misma forma.
Aún así, aunque 300: El origen de un imperio es un film correcto, si lo comparamos con su antecesora pierde algo en relación al ritmo de la acción y en que la nueva entrega sigue paso a paso la estructura narrativa del primer film, lo que le niega frescura y originalidad. 300: El origen de un imperio no ha intentado innovar en nada y se ha contentado con imitar las claves del éxito de la primera, hecho que, aún a su pesar la hace mantenerse bajo la sombra de 300.
El film mantiene, por otra parte, ya que estamos ubicados en el mismo conflicto, la oposición entre una Grecia democrática y libre (reflejo de nuestro Occidente modelo de civilización) y un Oriente tiránico y opresivo (translación, a su vez, de la actual amenaza que proviene de Asia y del mundo musulmán), premisa que no deja de ser a-histórica aunque genera, de nuevo, un buen grado de tensión argumental para un cómic y un film que necesitan materializar el bando de los buenos y el de los malos.
Por lo que respecta a las interpretaciones no hay mucho que decir, ya que la franquicia 300 no muestra demasiado interés en este apartado. Aún así, el persa Jerjes y la espartana Gorgon, viuda de Leónidas, mantienen los referentes interpretativos de la primera entrega, mientras que Artemisa encarna certeramente el odio y las ansias de revancha de una mujer maltratada por un mundo masculino y violento y Temístocles encarna a un líder griego frío y calculador que se esfuerza por mantener la autoridad sobre sus hombres.
Resumiendo, 300: El origen de un imperio es más de lo mismo narrado desde un punto de vista más global, un film mucho más que correcto pero que no se sale ni un milímetro del canon trazado por su predecesora, por lo que gustará a aquellos a los que les gustó la primera entrega, y dejará indiferente a los que no les interesó demasiado la historia narrada en 300.
Título:300: El Origen de un Imperio Título Original:300: Rise Of An Empire 3D Director: Noam Murro Guión: Zack Snyder y Kurt Johnstad Reparto: Eva Green, Rodrigo Santoro, Jack O’Connell, Sullivan Stapleton, Ashraf Barhom, Callan Mulvey, Yigal Naor, Steven Cree, Andrew Pleavin, Mark Killeen, Andrei Claude Nacionalidad: Estados Unidos Género: Aventuras, Acción, Histórica Fecha de Estreno España: 7 de Marzo de 2014 Productoras: Legendary Pictures, Virtual Studios y Cruel and Unusual Films Distribución: Warner Bros. Pictures
——
Tras sesenta y dos años representándose en los escenarios londinenses de forma ininterrumpida, La ratonera se ha convertido en un caso excepcional: ninguna otra obra ha conseguido mantenerse en cartelera tanto tiempo y con tanto éxito de público, y ya es un aliciente más para visitar la capital inglesa. Con estos excelentes antecedentes era de esperar que llegara a nuestra ciudad una adaptación de este clásico policíaco ideado por Agatha Christie en 1952, y ha sido el Teatre Apolo quien ha apostado por la versión realizada por Víctor Conde, un montaje respetuoso con el original que ya se vio en Madrid y que, tras renovar su reparto, llega a Barcelona con la intención de convencer a los aficionados al género que la reina del misterio siempre es una apuesta segura.
La ratonera comparte el esquema argumental que utilizaba habitualmente la célebre escritora inglesa: un grupo de personas quedan atrapadas en un lugar (en este caso la mansión Monkswell, en otras ocasiones fueron el Orient Express, la Isla del Negro o un barco de crucero por el Nilo), la sospecha de que entre ellos se halla un asesino y la certeza de que alguien morirá; además, todos los personajes tienen motivos para ser el homicida, pero en sus confesiones ninguno será sincero y tratarán de inculpar al resto al mismo tiempo que proponen un estéril juego deductivo al espectador, quien siempre estará a merced de la genial voluntad de Christie.
De este modo, el matrimonio Ralston (Mariona Ribas y Aleix Rengel) inaugura una mansión de aire victoriano –espléndida escenografía de Ana Garay– transformada en hostal al que, poco a poco, irán llegando una serie de personajes pintorescos (atención a la irrupción de Paravicini, a quien da vida un magnífico Xavier Bertran) en busca de refugio al mal tiempo invernal. Muy pronto una llamada de la policía les alertará sobre un asesino que podría estar merodeando los alrededores, un serio aviso que provocará el nerviosismo en cada uno de los habitantes de la mansión, inquietud que dará lugar al terror cuando comprueben que la nieve les ha dejado irremediablemente incomunicados, como si aquellas paredes fueran una siniestra ratonera. Nadie confía en nadie, todos parecen ocultar algún secreto perverso, todos responden con evasivas a las preguntas del sargento Trotter (excelente Ferran Carvajal), cualquiera podría ser la próxima víctima o el criminal que la policía está buscando. Así, y con la melodía de la canción “Tres ratones ciegos” siempre presente, los personajes se prestarán a una minuciosa reconstrucción de los hechos.
Y el resultado es un montaje imprescindible para todo aquel que pasó horas y horas releyendo las novelas de Agatha Christie, mérito por supuesto de su director, Víctor Conde, que supera con buena nota el difícil reto de adaptar una de sus obras conservando la atmósfera de misterio que hábilmente transmitía en sus historias. A su buen hacer con los actores –meros ratoncillos acorralados que realizan paseos coreografiados por el salón como autómatas de mirada perdida y exentos de voluntad– hay que sumar su acierto al mantener el ritmo pausado planteado originalmente por Christie a pesar de que, hoy día, el público está acostumbrado a tramas más aceleradas. Además, Conde juega con la música para acentuar el dramatismo de la historia a su conveniencia, y utiliza de forma elegante la iluminación, un recurso siempre al servicio de la acción y con resultados verdaderamente hermosos, todos ellos elementos que nos harán disfrutar, una vez más, del siempre infalible ingenio de la dama del misterio.
«La ratonera» se representará en el Teatre Apolo del 5 de marzo al 30 de marzo de 2014.
«La ratonera» de Agatha Christie PRORROGA sus funciones en el Teatre Apolo hasta el 1 de junio de 2014.
Autora: Agatha Christie
Dirección: Víctor Conde
Intérpretes: Mariona Ribas, Ferran Carvajal, Aleix Rengel, Xavier Bertran, Anna Gras-Carreño, Santi Ibáñez, Joan Amargós, Isabel Rocatti
Escenografía y vestuario: Ana Garay
Iluminación: Carlos Alzueta
Música: Marc Álvarez
Peluquería y maquillaje: Toni Santos
Fotografía: Javier Naval
Horarios: miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas, sábado a las 18:30 y a las 21:30 horas, y domingo a las 18:00 horas Precio: de 24 € a 28 € Idioma: castellano Duración: dos horas, con un descanso de 10 minutos
Quan parlem de manera diferent i coincidim als viaranys de la vida tenim la possibilitat d’entendre’ns. És llavors quan ens comuniquem. Si, a més, les nostres llengües també ens separen, seran l’afecte i el respecte el traductor més acurat.
A la Biblioteca de Catalunya se’ns obre aquests dies una sendera de pols irlandès vuitcentista que un vent anglès bufa capritxosament, on les pedres tenen l’ànim d’aprendre però alhora pateixen l’erosió de la globalització educativa.
La Perla 29 ambienta aquesta via estreta en una petita escola rural que aplega la ingenuïtat i les ganes de progressar dels seus alumnes amb l’alegre inconsciència d’aquells foranis designats per frenar subtilment aquell esforç. Però ni els primers són capaços de veure que qui millor s’adapta als canvis de l’entorn és qui aprèn, ni els segons tindran temps d’adonar-se que un nou entorn és l’eina idònia per completar-se.
A “Translations-Traduccions”, Brian Friel crea un racó de món sacsejat per la convivència imposada. I alternant estampes costumistes dels vilatans amb l’apunt solemne dels invasors oficials aconsegueix una nova versió de la Història Universal: La vanitat humana ofega la passió amorosa i l’amor familiar. També hi apareix l’esperança en forma de solidaritat envers el més feble. Tot plegat molt ben amanit per a què l’espectador aprengui sense presses la lliçó.
Ferran Utzet dirigeix un equip artístic que propaga per la sala entusiasme quan invoca l’expressivitat i energia del grup però que desplega les seves ales en els moments de curta distància (l’aprenentatge de l’encisadora sordmuda per l’entregat jove mestre; la jornada de treball toponímic entre el tendre oficial i el viu retornat). I obté d’alguns dels seus protagonistes interpretacions extraordinàries: un Ivan Benet esplèndid en la seva elegant humanitat, un exquisidament versàtil Òscar Intente i una vigorosa Jenny Beacraft.
L’embolcall escènic dissenyat per Maura Nylon hi acaba de dibuixar el miracle: la conjunció de la sorra, la boira gairebé a tocar, la pluja que delata el declivi dels temps feliços. Utzet sap, a més a més, subratllar les principals línies temàtiques del text mitjançant una emotiva posada en escena de la seva lectura simbòlica: l’intel·lectual ebri rellisca sobre el nou mapa de la terra; l’aplicada sorda serà lliure quan aprengui a parlar; els amants impossibles que no comprenen el “sempre” de l’altre. Tanmateix, Utzet no arrisca i permet que prevalgui l’èpica (de vegades forçada com l’excés de música ambiental o les projeccions permanents) a la sinceritat de la història aconseguint, això sí, un bonic espectacle. I si traduïm les seves imatges impactants nosaltres podrem entendre una miqueta més que som criatures plurals fetes de múltiples accents i lèxic contaminat alegrement.
¿Quién es Verónica? Se pregunta la osada impostora. Verónica no es. Más bien, Verónica somos, le replicarán las sombras apresurándose a abrirnos los ojos a este caleidoscopio teatral gozoso de agitar.
El dilema de la protagonista va deslizándose con actitud determinante por el patio de butacas. La incomodidad de sus ocupantes pronto encontrará alivio en su afán por descubrir el enigma.
Partiendo de un texto del retorcido Ira Levin (“Veronica’s room”), Pablo Salinas da el pistoletazo de salida a su puesta en escena exprimiendo con celo un tono inquietante que obliga al espectador a encontrar un hueco entre la perplejidad de la heroína (refrescante, cercana y convincente Agustina Santinelli) y el recelo que despierta en ella la pareja de anfitriones (sugerentes aunque algo forzados Salinas y Bianca Palmisano). La puerta que ante aquella y nosotros se abre da acceso a la morbosa fascinación de un juego escénico lleno de trampas pero de lo más excitante.
Concluido el misterioso preámbulo, la función empieza a perder el control y allí es donde saborearemos su verdadera esencia: La ambigüedad queda aplastada por lo grotesco; la sutileza cede rápidamente al “grand-guignol”. La atmósfera es presa del terror más desquiciado, lo cual acaba resultando su mayor mérito porque el espectáculo se eleva cuando más grandilocuentes se vuelven los perfiles de sus personajes, y cuanto más vociferan las gargantas de los actores poseídos por ellos.
Al abordar la historia la parte más trágica, la propuesta logra su gran atractivo: Eros y Thánatos no solo no se odian, sino que se funden en uno para eclipsar con acierto la, por otro lado, endeble y enrevesada trama, demasiado cercana al folletín psicoanalítico. Es el momento, pues, de estremecerse con la pasión que Salinas y Palmisano sueltan en el escenario: El arrebato del primero encaja estupendamente con la sensualidad de la segunda. Y luego está la violencia extrema de los impulsos malsanos de su alianza escénica, el mejor antídoto para minimizar la discreta verosimilitud de ambos cuando antes les tocó ejercer de figuras intrigantes.
Y Verónica vuelve para todos porque nunca le permitirán marcharse.
L’escena musical catalana segueix incorporant noms nous a les seves files, i un dels darrers grups en sumar-s’hi són els lleidatans Renaldo & Clara, que acaben de publicar Fruits del teu bosc, el seu primer disc, tot i que no podríem parlar d’uns debutants inexperts: el seu nom ja fa temps que sona gràcies als seus anteriors EPs i als concerts que han ofert en diversos festivals d’anomenada, com ara el BAM o el Faraday. Ara, però, confien que la seva proposta tingui una bona rebuda per part del públic al mateix temps que es preparen per a defensar el seu primer LP en directe, que presentaran el proper dimarts 11 de març a la Sala Beckett de Barcelona dins el cicle “Els dimarts em sentiràs”.
El segell evident de Renaldo & Clara –nom que van prendre de la pel·lícula dirigida i protagonitzada per Bob Dylan l’any 1978– és la veu dolça de Clara Vinyals, autora també de les lletres de les cançons del grup, que en els seus inicis actuava en format trio –amb Víctor Ayuso i Hugo Alarcón– i que les incorporacions de Jordi Reixach “Mante” i Eric Herrera han convertit en quintet. I és amb aquesta formació definitiva quan els ha arribat l’estabilitat i han consolidat el seu estil, un so melancòlic inspirat en el folk britànic dels anys 70 i el Donosti Sound, amb qui Vinyals admet compartir la manera d’entendre el pop.
Els components del grup Renaldo & Clara
El grup va viatjar fins a Sant Sebastià per a enregistrar Fruits del teu bosc, on van trobar un estudi que els permetés tocar els cinc junts i, així, oferir una sonoritat més propera al directe; allà, amb Víctor Ayuso exercint de productor, van donar forma a les cançons que inclou l’àlbum, nou temes de melodies senzilles amb què Renaldo & Clara aconsegueix crear una atmosfera carregada de melancolia, l’embolcall ideal per a vestir unes lletres que parlen d’aquelles contradiccions emocionals que formen part de cadascun de nosaltres. Els dies s’allarguen, Veueta, Migradors o Gira-sols, escollit com a primer senzill, confirmen que les expectatives creades per la crítica sobre ells no eren de cap manera exagerades, i de ben segur que ho demostraran en la gira de presentació del disc: el 16 de març al Cafè Metropol (Tarragona); el 29 de març al Cafè del Teatre (Lleida); i el 4 d’abril a La Impremta (Girona).
Títol: Fruits del teu bosc
Autor: Renaldo & Clara
Edició: Bankrobber
Data de publicació: Març 2014
Preu: 15,00 €
Més informació: https://facebook.com/Renaldo-Clara
La densidad del teatro de Pinter se escapa, las más de las veces, de la fácil comprensión por parte del espectador, algo que se puede confirmar en montajes como El muntaplats (Nau Ivanow, 2009), Celebració (Teatre Lliure Gràcia, 2011) o Terra de ningú (TNC, 2013). Las ideas que contienen sus textos acostumbran a enfundarse en vaguedades antes de alcanzar al público. Si bien tanto las situaciones como las relaciones que mantienen los personajes de sus obras captan la atención de todo aquel que opta por asistir a alguna de sus representaciones.
Un ejemplo de ello lo representa L’encarregat, otro nuevo intento y todo un acierto del Lliure de hacerse con la esencia escénica del dramaturgo inglés. Una propuesta dirigida por Xicu Masó e interpretada por el trío compuesto por Carles Martínez, Albert Pérez y Marc Rodríguez.
«Tras una pelea en un café, Anton acoge en su casa a un indigente, Daunis, para que pase la noche. A la mañana siguiente aparecerá Miki, el hermano de Anton, y los tres personajes empezarán a convivir en un triángulo magnético. Anton propondrá a Daunis que se convierta en el encargado del inmueble. Pero Daunis, para seguir protegido del mundo exterior, perturbará la vida en el interior de este habitáculo«.
La historia da inicio con la llegada de Anton y Daunis a la habitación/trastero de la que nunca saldremos como espectadores. Así, pues, la trama nos transporta a un universo interior en el que convivirán tres hombres muy diferentes entre ellos y en el que se establecerán relaciones de poder y subordinación que irán evolucionando a lo largo de la representación. Algo parecido a lo que el mismo Pinter, de la mano de Xavier Albertí, nos mostró en Terra de Ningú, obra representada en el TNC el año pasado, y en la que veíamos como también un espacio interior se abría a un intruso, hecho este que provocaba una alteración de las relaciones existentes en él.
En L’encarregat, escrita por Pinter 14 años antes, asistimos a una situación muy parecida en la que la habitación donde se desarrolla la acción queda casi totalmente aislada del exterior. De esta forma la obra transcurre en una irrealidad temporal y espacial de la que nunca acabaremos de conocer su significado y que obligará al espectador, de forma particular, a dotarla de contenido. En ella se nos habla de las relaciones que establece el ser humano, en este caso un trío de personajes que se esforzarán por imponerse los unos a los otros utilizando poco más que la palabra. Una coexistencia que se convertirá en difícil y que guiará el avance de la trama.
Pinter se esfuerza en mantener la incógnita sobre el pasado de sus personajes, excepto en el caso de Anton, encarnado por Carles Martínez, del que conoceremos su trágica historia en uno de los momentos más arrebatadores de la representación. De ahí que los personajes se diluyan en los contornos de la habitación que ocupan reflexionando sobre la futilidad de sus vidas y, también, sobre la insignificancia de las nuestras.
La obra posee elementos de intriga y de comedia. La primera se plasma en la incertidumbre con la que nos salpica la irrealidad que vemos sobre el escenario y la segunda, aunque no tan manifiesta, es generada por lo absurdo de las situaciones. A través de ambos componentes la obra nos permite reflexionar sobre los estrafalarios mundos internos que nos afanamos en erigir los seres humanos para mantener, a toda costa, nuestra propia ficción de dignidad, la cual tratamos de evidenciar a los demás y a veces contra los demás, de ahí que en la obra el indigente se considere incluso capacitado para denostar a los inmigrantes que cree que ocupan el inmueble, ya sean «moros, negros o rumanos«.
Masó se ha esforzado por ser fiel a la obra original de Pinter no solo en relación al texto sino también en su componente espacial. Por eso nos sorprende una escenografía que nos muestra una habitación, que bien podría ser un trastero, repleto de reliquias del pasado y de recuerdos que no sirven para nada, como las vidas de las personas que ocupan la estancia. Los únicos cambios que se han tenido en cuenta son los relativos a las referencias geográficas del texto original, muy presentes en la obra, con el objetivo de potenciar la cercanía de la trama al espectador.
En el apartado de las interpretaciones hallamos un triángulo interpretativo algo descompensado. Si bien Carles Martínez y Albert Pérez convencen con nota en sus roles respectivos de anfitrión algo afectado mentalmente y de indigente henchido de dignidad, Marc Rodríguez no abandona su línea interpretativa habitual sobre los escenarios, algo que afecta, en parte, el resultado final de una obra basada primordialmente en las interpretaciones del reparto.
L’encarregat, además, nos presenta de una forma muy cercana no solo el drama de los sin techo, y por tanto también de forma colateral el de los desahucios, tan ubicuos en la orgullosa y civilizada sociedad occidental en la que vivimos, sino que nos acerca al mundo de aquellos que no saben qué hacer con sus vidas, que malgastan su existencia sin las fuerzas necesarias para hacerse valer y que deambulan a nuestro alrededor sin un objetivo claro en el que invertir toda su energía y su empeño. Algo que, por desgracia, vemos cada vez más a menudo no solo por las calles de nuestra ciudad, sino también por los interiores de los edificios que la pueblan.
Autor: Harold Pinter
Dirección: Xicu Masó
Reparto: Carles Martínez, Albert Pérez y Marc Rodríguez
Traducción: Ernest Riera i Arbussà
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: María Araujo
Iluminación: August Viladomat
Sonido: Igor Pinto
Producción: Teatre Lliure
Horarios: de miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:30 horas Precio: 29 €; 22 € (miércoles y sábados por la tarde, días del espectador); 24,50 € con descuento Idioma: catalán Duración: 1 hora y 35 minutos sin pausa
——
Un porcentaje nada despreciable de las obras de teatro que se estrenan en Barcelona acostumbran a ser de reestrenos o actualizaciones de obras ya estrenadas anteriormente. En el ámbito del musical esto lo podemos ver con reestrenos como T’estimo, ets perfecte, ja et canviaré; el anuncio de la programación en septiembre del archifamoso Mar i cel de Dagoll Dagom o el estreno el 16 de enero de Germans de Sang, espectáculo musical que se prorroga en el Teatre del Raval hasta el próximo 30 de marzo.
Germans de sang, creada en el año 1982 por Willy Russell para una función escolar, es sin duda uno de los musicales más queridos por el público barcelonés. El espectáculo ya hizo temporada en el Teatre Condal en el año 1994 tras lo cual inició una gira por Cataluña. Ahora Teatre del Raval revisita un éxito musical del pasado en clave de pequeño formato adaptable a los condicionantes de la sala en cuestión. Para la ocasión ha recuperado, además, a dos de los miembros del elenco original, Roger Pera y Sergi Zamora, para interpretar a los mismos personajes que ya encarnaron hace veinte años, acompañados en esta ocasión por Virginia Martínez, Xavier Ribera-Vall, Eduard Doncos o Lucia Torres, todos ellos dirigidos por Ricard Reguant.
Germans de sang narra la historia cautivadora y conmovedora de dos hermanos gemelos separados por necesidad poco después de nacer. Ambos son educados en familias y en ambientes sociales muy diferentes. Aunque sus madres, la natural y la adoptiva, se esfuerzan para impedir que sus vidas se crucen, algo que podría perjudicar a todos los implicados, Mickey y Eddie acaban haciéndose grandes amigos y enamorándose de la misma chica. Toda una serie de coincidencias que conducirán a la tragedia provocada por la impredecible alteración de los designios del destino.
La obra es un musical de pequeño formato que adopta la estructura de una tragedia (o tragicomedia) clásica en la que el héroe, en este caso los héroes protagonistas, se enfrentan a un destino desdichado que no puede más que resolverse fatal para ambos. Por esta razón el espectáculo opta también por un formato clásico en el que la acción que se desarrolla sobre el escenario tiene su contrapeso en el coro, en este caso musical, representado por Xavier Ribera-Vall, que encarna la figura del destino airado que se esfuerza por castigar a aquellos que osan incumplir sus inapelables sentencias. Todo ello con el barniz de cuento de hadas también infortunado al hacer la obra constantes referencia al “baile” y a la figura de Marilyn Monroe, hecho que prefigura de alguna forma el final funesto de la trama.
El espectáculo apuesta por reducir el boato técnico y escénico manteniendo, sin embargo, el brío y el número de actores y actrices. De esta forma la música en directo se limita al piano interpretado por Dani Campos, que ofrece un genial acompañamiento a la acción que transcurre sobre el escenario, y la escenografía se reduce a lo mínimo, con una serie de paneles móviles que recuerdan y mucho a los usados en la producción escénica de Boig per tu en la Sala Barts, dirigida también por Ricard Reguant. La solución aunque es práctica y sobre todo económica, no ayuda al espectador a «meterse» en la obra, ideada, me imagino, para contener algún medio escenográfico descriptivo.
Si en al ámbito de la producción el espectáculo es algo deficiente, el apartado interpretativo y musical es el acertado. A este respecto hace falta indicar que el elenco original ha sido alterado debido a «incidencias anímicas» sufridas por el actor Roger Pera, que motivaron su substitución por Benjamín Conesa, que interpreta a Mickey, uno de los hermanos gemelos. Este hecho, sin embargo, no ha afectado a la calidad del producto, ya que las interpretaciones musicales del reparto destacan por su calidad, incluso la del propio Conesa, que imprime a su papel un muy agradable touch cómico, sobre todo al inicio de la representación, y la de Zamora, que encarna a su hermano gemelo. Si bien, este último también ha sido substituido por Oscar Jarque tras la prórroga del espectáculo debido a compromisos laborales. A ellos se suma una espectacular y bella Virginia Martínez, que encarna a la madre de los gemelos en cuestión; Ira Mateu que interpreta a la necesitada y rencorosa señora Lyons o Eduard Doncos, que da vida a Sammy, el «travieso» hermano de Mickey. A destacar también, la presencia de Xavier Ribera-Vall que encarna a una especie de destino aciago que se cierne sobre la vida de los gemelos y que repite el fatídico tema musical con un tono de voz portentoso a lo largo de la representación. Bien que también ha sido substituido por Albert Estengre en la prórroga del espectáculo, debido, como en el caso de Zamora, a compromisos profesionales.
La propuesta, por otro lado, consigue seducir al público que aguarda largas colas en las puertas del teatro del Raval y que ocupa todas y cada una de las butacas disponibles (se ha colgado el cartel de entradas agotadas en la mayoría de las funciones que quedan del espectáculo!!). Un público que además no se va decepcionado, algo que se nota por el ímpetu de los aplausos finales que poseen una intensidad difícil de ver hoy en día.
Germans de sang nos permite de esta forma actualizar una clásica tragedia griega mudando su configuración a las necesidades del teatro actual y rescata del olvido escénico uno de los grandes éxitos del teatro hecho en catalán, que convence al espectador debido a la magia de sus canciones, a lo acertado de sus interpretaciones y a lo instructivo y estremecedor de su argumento.
Autor y Compositor: Willy Russell
Director: Ricard Reguant
Director musical: Dani Campos
Adaptación catalana: Albert Mas-Griera
Reparto: Benjamí Conesa, Òscar Jarque, Virgínia Martínez, Albert Estengre, Eduard Doncos, Ariadna Suñé, Isa Mateu, Dani Claramunt e Irene Gil
Música: Dani Campos
Iluminación: Pol Turrents
Diseño de sonido: Ernest Peral
Coreografía: Marisa Gerardi
Vestuario: Aitziber Sanz
Escenografía: Cata Munar
Producción: Germans de Sang y Teatre del Raval
Horarios: jueves y viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:00 horas. Precio: 22 € Duración del espectáculo: 2 horas y 20 minutos (con descanso incluido= Idioma: catalán
——