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Crítica teatral: No et vesteixis per sopar, en el Teatre Condal.

Llega al teatre Condal No et vesteixis per sopar, una comedia en la que la infidelidad y las mentiras se apoderan del escenario. Un vodevil de alto voltaje interpretado por Mingo Ràfols, Àngels Bassas, Jordi Díaz y Mònica Glaenzel.

Como no podía ser de otra forma el Condal acoge el estreno de una de las comedias más elaboradas de las que se van a representar en la cartelera barcelonesa esta temporada que justo comienza. No et vesteixis per sopar es un puzle teatral en el que la infidelidad, la pasión y la mentira, sobre todo la mentira, se imponen de principio a fin. Un texto que ya interpretaran Joan Pera, Amparo Moreno, Àngels Aymar y Carles Canut en la década de los 90.

Se acerca el fin de semana en casa de Bernat (Mingo Ràfols) y Júlia (Àngels Bassas), una joven pareja a la que parece que la vida le va bien. Si no fuera porque Bernat quiere aprovechar la visita que Julia va a hacer a su madre para pasar el fin de semana con Susanna (Marta Valverde), su amante. Su coartada será la estancia en casa, también, de Robert (Jordi Díaz), un amigo común de la pareja, que es, al mismo tiempo el amante de Júlia. Esta cambiará repentinamente de planes al saber de la llegada de Robert, lo que afectará, lógicamente, a los planes de Bernat que había contratado, incluso, los servicios de una cocinera, Suzette (Mònica Glaenzel), para pasar una velada inolvidable. La llegada de Robert, Susanna, Suzzete y las bajas pasiones que mueven a Bernat y Júlia harán que la noche se convierta en un auténtico infierno, donde la mentira y el deseo obligarán a todos ellos a mentir para alcanzar sus objetivos.

Como ven el show tiene todos los ingredientes de un vodevil, aunque lo que hace destacar a la comedia escrita por Marc Camoletti (autor de obras como Per molts anys, Boeing-Boeing o Sexe i Gelosia) y dirigida por Roger Peña Carulla es la potencia de su construcción argumentativa, repleta de los tópicos de las comedias “de infidelidad” de este tipo, pero elevados a la enésima potencia. Se lo prometo, no creo haber visto ninguna obra teatral en la que la “albañilería argumentativa” esté tan vigorosamente desarrollada y en la que no pase un solo minuto en el cual las mentiras, los cambios de identidad y los consecuentes giros en el desarrollo de la acción, necesarios para sustentar las falsas identidades de todos los protagonistas, no se desarrolle un poco más.

El ingrediente cómico, pues, de la obra reside en la inventiva y en lo laborioso de su argumento, que posee un ritmo in crescendo a o largo de la representación. El inicial cambio de planes de Júlia, motivado por la respuesta a una llamada telefónica, obligará al resto de los protagonistas a ir modificando poco a poco la realidad (y la mentira) de sus identidades, dando lugar a un sinnúmero de equívocos, re-situaciones y carcajadas constantes, que sustituyen a las continuas puertas que se abren y se cierran en una comedia de tresillo o vodevil al estilo. Un hecho que, incluso, los propios personajes reconocerán a lo largo de su actuación.

Y esta es la originalidad de todo el asunto. Y lo que obligará al público asistente a estar muy atento a todo aquello que se dice y que se hace sobre el escenario. No et vesteixis per sopar es un tour de force para el público y para los actores, aunque en el buen sentido de la palabra. Una seductora artesanía argumental que provocará continuos golpes de humor en el público.

Si bien, lo atinado de la trama no se compagina del todo con el acierto del casting. Es este el elemento que impide explotar al 100% el potencial de la obra. Y esto no es debido a la falta de profesionalidad de los intérpretes que tejen la actuación sobre el escenario, sino, creo yo, a un traspié en la elección de los actores y las actrices en cuestión. La obra necesita, para explotar todas sus posibilidades, unos protagonistas con una elevada vis humorística, algo que no comparte la totalidad del casting. Mientras que Jordi Díaz (Robert) realiza una interpretación cómica a veces algo artificiosa, Mònica Glaenzel, la cocinera que deberá mutar de personalidad innumerables veces a lo largo de la trama, es la única que mantiene un pulso humorístico apropiado al papel que interpreta, y nos hace recordar su actuación en la serie Plats Bruts. Las interpretaciones de Mingo Ràfols (Bernat) y Àngels Bassas (Júlia) no destacan precisamente por su comicidad, aunque se esfuercen en ello, y junto a Marta Valverde, la poco sofisticada amante de Bernat, denotan un carrera teatral más propia de otros géneros.

Todo un hándicap que no permite a No et vesteixis per sopar alzar el vuelo y llegar a las cotas de hilaridad y humor que su delicado y enérgico entramado argumental podrían hacerle alcanzar, y que acaba dejando una sensación como la que provoca montarte en una atracción de feria que funciona a medio gas. Aunque es posible y deseable que el propio recorrido de la obra pueda corregir esta situación.

Pero lo escrito no ha de ser un inconveniente para ir a ver No et vesteixis per sopar. Los gustos son tan variados como las experiencias personales de cada uno de nosotros, y donde yo digo, o mejor dicho, escribo A, ustedes pueden oír, o leer, B. ¿Saben que es lo mejor de todo esto? Que solo podrán comprobar si acierto o me equivoco en la crítica de la obra yendo a ver una representación de la misma, y dejándose envolver por una de las tramas argumentales más rebuscadamente cómicas de las que se representarán en Barcelona a lo largo de esta temporada. Y si quieren pueden hacer algo mejor. Después de ver la obra pueden dejar un comentario a esta reseña, ya sea para llevarle la contraria al que estas líneas escribe o para dar su propia opinión del espectáculo. Seguro que así conseguiremos dar una visión más real y variada de la obra, ¿no lo creen ustedes así?

No et vesteixis per sopar” se representa en el Teatre Condal desde el 19 de septiembre al 25 de noviembre de 2012.

Autor: Marc Camoletti
Versión catalana y dirección: Roger Peña Carulla
Reparto: Mingo Ràfols, Àngels Bassas, Jordi Díaz, Mònica Glaenzel, Marta Valverde y Òscar Kapoya
Escenografía y attrezzo: Roger Peña
Vestuario: Eulàlia Miralles
Iluminación: Raúl Martínez
Movimientos coreográficos: Esther Luengo
Banda sonora: Miguel Perez
Caracterización: Toni Santos
Producción y Distribución: PINKERTON PRODUCCCIONS

Horarios: miércoles y viernes a las 21:00 horas; jueves a las 18:00 y a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: de 28,50 a 32 €.
Duración de la obra: 1 hora y 50 minutos
Idioma: catalán.

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Noies de calendari, en el teatro Poliorama.

El teatro Poliorama estrenó el pasado 8 de septiembre Noies de Calendari, una comedia emotiva y de superación que reflexiona sobre el valor de la amistad y la lealtad de un grupo de mujeres maduras unidas por la voluntad de vencer a las dificultades de la vida.

La historia de Noies de calendari, que posee la curiosidad de haber sido adaptada del cine al teatro, invirtiendo, así, el recorrido que siguen habitualmente la mayoría de las adaptaciones teatrales, nos traslada a un pequeño pueblo de Yorkshire, Inglaterra, en el que el Woman’s Institute es el centro de reunión de un grupo de mujeres que acuden a él con voluntad de formarse y cultivar sus potenciales personales, al mismo tiempo que comparten, como amigas, su tiempo y se ayudan mutuamente.

A John (Santi Pons), el marido de Annie (Carmen Balagué), le han detectado leucemia. Durante las sesiones del tratamiento médico Annie y Chris (Anna Azcona), una de sus mejores amigas, comparten el mal trago sentadas en el incómodo sofá de la sala de espera del hospital. La inevitable muerte de John deja un gran vacío en el grupo de amigas que se reúnen en la Asociación de mujeres. Para reivindicar su valiente lucha por la vida deciden llevar a cabo una nueva actividad en el Instituto: participar en un calendario benéfico en el que posaran desnudas para recaudar fondos y comprar un nuevo sofá destinado a la sala de espera del hospital y evitar, así, los penosos momentos de espera a futuros afectados.

Lo que se inicia como una actividad de memoria hacia un ser querido se convertirá en una auténtica aventura que llevará al grupo de amigas a convertirse en celebridades, primero en Inglaterra y más tarde en el mundo, hecho que comportará nuevas tensiones en el grupo. Un reto que tendrán que superar las chicas de calendario.

Noies de calendari es una tragicomedia con un fuerte componente cómico, pero en la que el drama está muy presente. Como pueden ver en la breve sinopsis de esta reseña, el origen del argumento no es otro que la muerte provocada por una de esas enfermedades cuyo nombre nos atormenta a todos y nos afecta o nos ha afectado de una forma más o menos cercana. Pero la obra dirigida por Antonio Calvo e interpretada en sus papeles principales por Anna Azcona, Carmen Balagué, Eva Barceló, Imma Colomer, Catalina Solivellas y Teresa Vallicrosa, no trata de sumergirnos en un drama pesimista, sino que pretende, a través del humor bienintencionado y respetuoso, hacernos ver que la vida es capaz de enfrentarse a todo, y que, al final, siempre acaba venciendo, acompañada de sentimientos como el amor y la amistad, que son los ingredientes básicos del argumento de la obra.

Ya se pueden imaginar, volviendo a la trama, la respuesta del conservador Instituto de la mujer a tan escandalosa propuesta y como la voluntad de las mujeres protagonistas se irá imponiendo a cada una de las trabas que se le pongan delante. Esta es la clave del elemento cómico de la obra. Veremos, con un rápido avanzar del tiempo escénico, como el proyecto del calendario benéfico (y erótico) va tomando forma y como el grupo de amigas, que en un principio poseen opiniones diversas sobre el mismo, irán convenciéndose unas a otras para sumarse al reto.

Por medio conoceremos algo más el mundo femenino maduro (y anglosajón) al que pertenecen las protagonistas de la obra. Es un lujo, se lo aseguro, poder ver a todas y cada una de las protagonistas sumar en un objetivo común, ya sea una atractiva mujer de mediana edad con éxito sobre los hombres; la sociable propietaria de una humilde floristería; una profesora de escuela retirada, la hija del predicador que ha perdido la fe en la Iglesia o la fiel esposa engañada por su marido…

Noies de calendari es una obra de mujeres y sobre mujeres, en las que los papeles masculinos son secundarios. Y es un espectáculo en el que, y a pesar de su temática, están aseguradas las risas y los aplausos. Sí, como lo oyen, los aplausos que se concentran después de la realización de cada una de las fotografías que irán componiendo el calendario erótico. Es quizás este el momento donde la comicidad de las situaciones y las componendas (por si no lo había dicho, se lo aseguro, no se ve nada) provocan que la platea rompa en continuos aplausos.

Pero no crean que Noies de calendari en una obra de una sola cara. La trama también se centra en el drama que representa la enfermedad y la desaparición de un ser querido. Es seguramente esta facia la que estremece con una extraña emoción la sensibilidad del público asistente. El argumento, además, se detiene en el día a día del grupo de amigas protagonistas, enmarcado en sus quehaceres y actividades varias en la asociación de mujeres.

En el apartado de las interpretaciones no hace falta indicar que la de Noies de calendari es una actuación coral en la que la alegría y el saber hacer de todas las actrices se impone. Solo en determinados momentos destacarán los que podríamos considerar los personajes principales, Chris y Annie, interpretadas por Anna Azcona y Carmen Balagué. Esta última sustituye a Maite Gil, que se vio obligada a abandonar las representaciones de la obra debido a un accidente.

Como me pasa habitualmente, me he alargado demasiado en el análisis de la obra y no me queda espacio para comentar todo lo que quería decir. Un hándicap este que espero les incite a descubrir todo lo que ha quedado en el tintero, asistiendo a alguna de las representaciones de Noies de Calendari. Les aseguro que no les defraudará… Reirán al ver como avanza el calendario y se emocionarán, y puede que, incluso les caiga alguna lágrima, en relación a la historia de amistad y superación que nos narra la obra, y al contemplar como algo tan doloroso y atemorizador como la enfermedad y la muerte se puede convertir en un activo para la vida, de aquellos, de todos nosotros, que tarde o temprano nos enfrentaremos a ella.

Pero no lo olviden, saldrán del teatro con la sensación de sentirse mejor de cómo entraron en él, de haber vivido una historia emotiva y conmovedora y de haber gozado del esfuerzo teatral de unas actrices que lo dan todo en el escenario.

Y hablando de dar, sepan también que en el atrio del teatro podrán adquirir uno de los calendarios “eróticos” a los que hace referencia la trama de la obra, con imágenes de los desnudos parciales de las actrices, los beneficios de cuya venta están destinados a la lucha contra la leucemia… Una oportunidad para que todos podamos ser solidarios en un momento en que los más débiles y los más necesitados lo necesitan de veras.

Noies de calendari” se representa en el Teatre Poliorama desde el 8 de septiembre de 2012.

Autor: Tim Firth
Adaptación: Marc Rosich
Dirección: Antonio Calvo
Reparto: Anna Azcona, Carmen Balagué, Eva Barceló, Imma Colomer, Catalina Solivellas, Teresa Vallicrosa, Isabel Rocatti, Mercè Espelleta, Bibiana Schönhofer, Jordi Andujar, Jordi Coromina y Santi Pons
Escenografía: Sebastià Brossa
Vestuario: Miriam Compte
Iluminación: Kiko Planas
Música: Joan Vives
Caracterización: Toni Santos

Horarios: miércoles a las 21:15 horas; jueves a las 17:00 y a las 21:15 horas; viernes a las 21:15 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 23 a 31 €
Duración de la obra: 2 horas y 20 minutos, incluido el entreacto
Idioma: catalán

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Forever Crazy, en el Arteria Paral·lel.

El pasado 3 de octubre aterrizó en Barcelona Forever Crazy, la esencia del cabaret parisino presentado por la compañía Crazy Horse Paris, un espectáculo erótico que promete subir la temperatura del teatro Arteria Paral·lel hasta el próximo 21 de octubre.

Llega a Barcelona el espectáculo internacional de la compañía Crazy Horse, basado en la sensualidad y la belleza del cuerpo femenino. Un cabaret erótico actualizado que nos transporta a los rincones más voluptuosos del deseo, estimulados por los cuerpos de las diez bailarinas que integran la compañía. Un show que, como indica la marca Crazy Horse, pretende innovar y sorprender, escapando de las propuestas más tradicionales del género y que avanza, como casi todo en los tiempos en los que vivimos, hacia las nuevos medios y tecnologías.

Forever Crazy nos presenta un espectáculo en el que se suman el erotismo, los deslumbrantes cuerpos de las bailarinas de la compañía, las coreografías más sensuales, y los ritmos musicales y las proyecciones más atrevidas para componer un producto visual de infarto. El show se estructura al estilo de una revista formada por la sucesión de las diversas actuaciones de las chicas crazy, ya sean individuales o en grupo, en las que sus cuerpos se contorsionan y conmueven al son de la música y envueltos por líneas y luces lumínicas sobreimpresionadas.

Pero no se vayan a pensar que la propuesta de Crazy Horse se queda en lo convencional. Ni mucho menos. Las coreografías compuestas por Philippe Decouflé en el año 2010 para el espectáculo de gira internacional, integran no tan solo una gran variedad de temas musicales, que recorren varias épocas y estilos, sino que se aprovecha de una sencilla escenografía altamente sugerente, un vestuario peligrosamente sugestivo (que irá despareciendo, claro está, a medida que avanza cada una de las actuaciones) y de unos números de baile que, se lo aseguro, excitarán al público presente.

Forever Crazy apuesta por un cuerpo (y nunca mejor dicho!) de diez bailarinas que interpretan con picardía y erotismo cada una de las coreografías que integran el show. La música y los juegos de luces sobreimpresionados sobre el escenario, pero también sobre los cuerpos de las bailarinas, acaban de darle una estética actual a una idea de espectáculo, la de Crazy Horse, nacida en París a mediados del siglo pasado. Ya se pueden imaginar que la lencería más insinuante; el pícaro desabroche de las ligas de las bailarinas; los desfiles traslucidos al son de la música; las barras de las jaulas que encierran la ferocidad de las chicas crazy; los ejercicios de correas más voluptuosos; los stripteases más ardientes e incluso las marchas militares más picantes, colman cada uno de los minutos del espectáculo para ofrecernos un show de alta temperatura erótica y tensión sexual.

Si tuviera que escoger alguna de las coreografías que presentaron las chicas crazy el día del estreno, sin duda me decantaría por dos: la que utiliza los recursos lumínicos y visuales de un scanner, en las que diversas chicas crazy son duplicadas al son de la música y del baile más provocativo, y la actuación con la que daba inicio la segunda parte del espectáculo, en la que varios focos y un juego de espejos permitía potenciar el erotismo del cuerpo de las crazy girls. Todo un acierto, como les decía, del trabajo creativo del coreógrafo Philippe Decouflé.

Forever Crazy es un espectáculo donde la desnudez, total o casi total, de las bailarinas es su ingrediente principal. Todo lo demás constituye el aderezo necesario para potenciar este hecho. Es un espectáculo dirigido principalmente a un público masculino abierto a acompañantes femeninas, en el que la voluptuosidad, la música y el desnudo artístico imperan. Un paso más allá de la oferta de revista erótica que ofrecen salas como El Molino y que nos muestran tendencias más europeas y actualizadas.

Arteria Paral·lel, además, ha transformado su espacio de platea para convertirse en un auténtico cabaret. Parte del patio de butacas ha desaparecido para albergar 42 mesas y 202 sillas, con el objetivo de conferir al teatro un ambiente más íntimo y nocturno, en el que, incluso, se puede tomar una copa durante el espectáculo. Un tuneado que potencia la experiencia «cabaret erótico» a todo el asunto.

Así que ya lo saben, si quieren disfrutar de una noche diferente y rememorar aquellos ambientes nocturnos más propios del cine negro, en los que el cuerpo y el glamur femenino se imponen encima de los escenarios, no lo duden, esta es su oportunidad. Pero dense prisa, el espectáculo Forever Crazy de la compañía Crazy Horse Paris solo estará en cartelera en el Arteria Paral·lel hasta el próximo 21 de octubre. ¡¡Una oportunidad que no se puede perder!!

«Crazy Horse: Forever Crazy» se representará en el Arteria Paral·lel del 3 al 21 de octubre de 2012.

Director: Andrée Deissenberg
Dirección artística: Ali Mahdavi
Coreografía: Philippe Decouflé
Producción: Le Crazy Horse

Horarios: miércoles y jueves a las 20:30 horas; viernes y sábado a las 19:45 y a las 22:15 horas y domingos a las 19:00 y a las 21:30 horas.
Precio:
Mesa Golden 75 € con copa de cava incluida
Butaca Platea 50 €
1ª Planta 35 €
2ª Planta 25 €

Género: Cabaret erótico
Idioma: Sin diálogo
Duración: 90 minutos

Venta localidades: arteria.com y ticketmaster

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica: La Carn. Cos i sexualitat a l’Edat Mitjana, d’Albert Toldrà, Editorial Base.

Es curiós el fet que quan iniciem la lectura d’un llibre d’història que analitza una altra època, sempre deixem que la veu, o millor dit, la mà de l’especialista, en aquest cas de l’ historiador, ens guiï, amb una visió subjectiva i a vegades personalista d’allò que ens està intentant exposar. Són pocs els casos en els quals, i en llibres de difusió, l’autor es converteix en un mer presentador i deixa parlar a aquells que van viure fa segles.

Aquest és el cas de La carn, cos i sexualitat a l’Edat Mitjana, d’Albert Toldrà, llibre publicat per l’editorial Base, que ens proposa una petita «visita guiada» a l’Edat Mitjana, i més concretament a la mentalitat i les formes de pensar sobre el cos (la carn) i la sexualitat de les persones que van viure en aquella època.

Toldrà, amb una llarga trajectòria en l’anàlisi d’aquestes matèries, que inclou, entre d’altres, Aprés la mort. Un viatge amb sant Vicent al més enllà medieval (2000); Mestre Vicent ho diu per espantar. El més enllà medieval (2010); Asmodeu. Dona, dimoni i sexe a l’edat mitjana (2011) o En nom de Déu. La Inquisició i les seues víctimes al País Valencià (2011), realitza un buidatge de les fonts escrites medievals per mostrar-nos, en primera persona, que pensaven els homes i les dones medieval sobre el món, el cos humà i les seves necessitats emotives i físiques, sobre el sexe i la seva vertadera imbricació en la configuració social i cultural del moment i dels tabús que envoltaven tots aquests temes, i que, no hem d’oblidar, encara sobreviuen, d’alguna manera, a la societat dels nostres dies.

Toldrà es deixa amarar de medievalisme (i, també, d’Edat Moderna) i permet parlar als autors de l’època perquè puguem conèixer el que pensaven. Autors com Sant Vicent Ferrer, Fray Luis de Granada, Ramon Llull, Joanot Martorell, Arcipreste de Hita, Francesc Eixemenis, Dante o Boccaccio… Un punt de vista que, encara que pròpiament medieval, hem de considerar parcial, ja que ens prové d’una part de la societat, aquella lletrada o que pertanyia al món de l’Església, allunyada en molts aspectes dels grups socials més humils, la veu dels quals no acostuma a arribar amb força fins a nosaltres. Tot i així, el llibre de Toldrà ens proveeix d’un gran nombre de visions, anècdotes i informació sobre el que la societat cristiana de l’Edat Mitjana (i Moderna) pensava sobre el seu cos.

Es curiós analitzar aquest tema des del punt de vista de gent d’Església com confessors, clergues, inquisidors i perseguidors de bruixes i heretges (categoria, aquesta última, que incloïa a tots aquells que tinguessin una visió religiosa o moral diferent de la catòlica oficial). I és a través dels ulls dels autors medievals que coneixem els costums i les formes de pensar i de comportar-se de la gent medieval. I ens permet ser conscient de que, en veritat, si ens oblidem de l’aspecte més tecnològic i modern, aquella gent cercava, en relació al sexe i la seva relació física i emocional amb els altres, el mateix que busquem nosaltres, i que aquesta ha estat una de les veritats fixes de la història de l’home i de la dona, per molt que certes institucions socials i religioses s’hagin esforçat a ocultar-la.

Albert Toldrà

El llibre de Toldrà ens ajuda a comprendre que la sexualitat sempre ha estat quelcom proper i volgut per les dones i els homes, no per altre, ha estat la única forma de reproducció que s’ha conegut fins fa menys de un segle. Es curiós confirmar que la literatura que podríem considerar «eròtica» o d’ «aventures sexuals», tant de moda últimament, fa segles que existeix (també a l’Edat Mitjana!!), i que no es limita al segle XX, com moltes vegades un està temptat de pensar.

Els puc assegurar que la lectura del llibre és un continu aprenentatge sobre la realitat històrica d’unes temàtiques poc tractades en els llibres de difusió. Toldrà ens guia a través de les idees i les falses veritats que la societat i sobretot l’Església posseïen sobre aspectes que no coneixien, o coneixien molt poc, i com certes supersticions científiques forçaven als homes i sobretot a les dones, a creure que posseïen un cos corrupte i pecaminós. Son molt interessants els capítols que Toldrà dedica a la visió medieval del cos de la dona i com aspectes com la vagina, la regla, l’embaràs, i el coneixement acientífic que es tenia d’aquests temes, condicionava el comportament i la vida de les dones del passat medieval i modern. L’autor, però, no es queda en una visió femenina, sinó que dedica també l’espai que li pertoca a l’estudi del cos de l’home, contrapart indispensable sense la que l’estudi del llibre quedaria incomplert. D’aquí que veiem també quina era la concepció oficial i religiosa del penis, de l’esperma o de les relacions homosexuals.

Són curiosos també, els exemples de literatura que avui podríem considerar contes eròtics i humorístics populars (les fabliaux franceses dels segles XIII i XIV) que ens permeten conèixer la imaginació més calenta i sexual d’aquelles èpoques. Són molt interessants les anècdotes i les històries que fan de la imaginació i la voluptuositat sexual intèrprets principals i en les que hi són presents els homes d’església, els nobles, els burgesos, els menestrals i els pagesos, i que ens informen de la naturalitat i l’espontaneïtat amb que vivien els nostres avantpassats llunyans aquests temes.

Toldrà fa parlar als protagonistes de l’època, i ho fa amb un estil gens complicat. No s’esperin el típic llibre acadèmic poc entenedor i de difícil lectura. L’autor s’esforça per mostrar-nos el passat de la mà dels que el van viure ajudant-nos sempre que pot a entendre el diferent ús de les paraules. Amb un estil molt proper i clarificador, però sense trair l’originalitat i l’ intencionalitat dels texts que ens mostra. Com els deia al principi, Toldrà ens fa de «guia turístic» textual gràcies a l’ampli coneixement arreplegat al llarg de la seva carrera investigadora i com a escriptor.

D’aquesta forma, La carn, cos i sexualitat a l’Edat Mitjana, ens permet visitar, literàriament, la realitat física i sexual d’una època molt allunyada de la nostra en el temps, però que sembla, en molts aspectes, molt propera a nosaltres, sobretot en allò relacionat amb les passions i la necessitat que els homes i les dones han tingut al llarg del temps d’ unir-se emotiva i físicament als altres, fent de la sexualitat la clau dels somnis que formen una part indispensable de la vida.

Títol: La Carn. Cos i sexualitat a l’Edat Mitjana
Autor: Albert Toldrà
Editorial: Editorial Base
Col·lecció: Base Històrica
Format: 15,5 x 23,5 cm. 192 pàgines.
ISBN: 978-84-15267-43-0
Preu: 18 €.

Escrit per Jordi Pisa Sànchez

Crítica teatral: Los hombres no mienten, en el Teatro Apolo de Barcelona.

Arturo Fernández regresa al Teatro Apolo con Los hombres no mienten, una comedia de diseño clásico que aborda el espinoso tema de las confidencias y los secretos de pareja. ¿Es la sinceridad la base de la armonía conyugal?

No es casual que Arturo Fernández, responsable y director de Los hombres no mienten, nos presente una comedia donde predominan temas como la vida de pareja, los engaños amorosos y el peligro que comporta una excesiva sinceridad conyugal, manteniéndose fiel a una carrera profesional en el cine y en el teatro que lo asocian, de forma pronunciada, con la figura de amante donjuán con «pies de barro».

Los hombres no mienten persiste en este tipo de personaje y comedia a «lo Arturo Fernández» que ya pudimos disfrutar con La montaña rusa, obra que se representó en los teatros Condal (2009) y Apolo (2010) de Barcelona, y en la que Fernández lidió teatralmente con el decidido y enigmático personaje interpretado por Lidia del Valle. Su nueva propuesta sigue el esquema de la anterior, ya sea tanto en la estructuración de la trama como en la temática que analiza.

Pablo (Arturo Fernández), un maduro y afortunado hombre de negocios, y Silvia (Sonia Castelo), su mujer, regresan de una aburrida fiesta de trabajo. El cansancio de ambos y una mala elección de tema de conversación les lleva a enzarzarse en una discusión acerca de la fidelidad conyugal y la sinceridad. ¿Han sido ambos fieles a lo largo de sus 25 años de matrimonio? ¿Han tenido alguna vez alguna aventura? Una discusión que no puede llevar a nada bueno, aunque ya de antemano Pablo y Silvia han acordado que en nada afectará a su relación aquello de lo que hablen esta noche.

Sin embargo, el descubrimiento por parte de Pablo de que su esposa le ha sido infiel en una ocasión (él lo ha sido con ella hasta siete veces!!), seguramente con Luis (Carlos Manuel Diaz), un amigo de la pareja, le lleva a concebir un plan para confirmar sus sospechas: invitar a comer al sospechoso para así descubrir la verdad de todo el asunto.

Los hombres no mienten nos propone una reflexión en clave de humor sobre la pareja, la infidelidad y el amor. La representación nos es presentada como un menú de tres platos o escenas que siguen la clásica estructuración de un texto teatral. En la primera escena se nos presenta el problema. La discusión nocturna entre Pablo y Silvia que dará inicio a la trama. Un duelo dialéctico entre ambos que nos permitirá descubrir los secretos extraconyugales de los dos miembros de la pareja. La segunda escena, el nudo de la trama y en la que explota la comicidad de todo el asunto, se estructura como un vodevil en el que la hilaridad se apodera del escenario a lo largo del interrogatorio que Pablo realizará a Luis sobre la presunta relación que este ha mantenido con otra mujer. La tercera escena, el desenlace de la historia, nos lleva directamente a la moraleja, y a descubrir el por qué de todo lo que ha pasado, un motivo más para una reflexión humorística entorno a los dos temas principales desarrollados a lo largo de la representación: la fidelidad y la sinceridad.

La obra es un producto capitaneado y controlado por el propio Arturo Fernández: la compañía, que lleva su nombre, nos presenta una obra dirigida e interpretada, en su papel principal, por él mismo, por lo que está claro que está hecha, o mejor dicho, adaptada de un original escrito por Eric Assous, a su medida. Y está claro que en el género de la comedia conyugal de alto copete, donde la fidelidad, los secretos y los affaires sentimentales dominan, Fernández sabe lo que se hace. Conoce el producto, conoce al público (un público fiel de carácter generacional) y sabe como hacerle reír. Y en su comedia se ríe mucho, un claro ejemplo de ello es la escena del chiste que Luis es obligado a contar con las continuas interrupciones de Pablo. Seguramente el momento más hilarante de toda la obra.

Las interpretaciones son las idóneas para una obra como Los hombres no mienten. Poco más se puede decir de Arturo Fernández, que sigue estando genial interpretando a hombres maduros de buen ver con éxito con las mujeres y ampliamente capacitados para meterse en líos, ya sea mujeriles o de cualquier otro tipo. Sonia Castelo acarrea bien el peso humorístico y combativo de Silvia, la sufrida esposa de Pablo, dispuesta a hacerse valer. Y Carlos Manuel Diaz, que interpreta primero con desconcierto y más tarde con decisión el papel del supuesto tercero, nos demuestra, también, su validez en papeles de comedia. Un triplete de interpretaciones que se potencian unas a otras, y que conectan rápidamente con el público una vez que los dos actores y la actriz comparten escenario.

Los hombres no mienten, un título que en sí mismo encierra una mentira, nos vuelve a dirigir al mundo de la pareja y de sus problemas más espinosos, como son la infidelidad y la traición sentimental. Pero lo hace al estilo Fernández, con un humor y candidez propios del alma mater de la obra. Una comedia que solo pretende hacer reír, tanto de los sinsabores de los demás como de los nuestros, aquellos que llevamos en la cabeza a la hora de entrar en el teatro, y entre los que se mezclan la crisis, la familia, la amistad y puede que también la pareja. Aún así les aseguro que la temática tratada en la obra y las actuaciones de sus tres protagonistas les harán pasar un muy buen rato, siempre, claro está, que les apetezca el humor Arturo Fernández.

Para gozar de una «canita al aire» teatral…

«Los hombres no mientes» se representa enel teatro Apolo de Barcelona des del 18 de septiembre de 2012.

Autor: Eric Assous 
Adaptación: Juan José de Arteche
Dirección: Arturo Fernández
Reparto: Arturo Fernández, Sonia Castelo y Carlos Manuel Diaz
Producción: Jandro Producciones S.A.
Compañía: Arturo Fernández
Selección musical: José Luis Salas

Horarios: miércoles a las 21:00 horas; jueves a las 18:00 horas; viernes a las 21:00 horas; sábado a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingo a las 18:00 horas.
Precio: de 14 a 25 €

Género de espectáculo: Comedia
Idioma: Castellano
Duración de la obra: 2 horas sin descanso

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Entrevista: La realidad del anfiteatro y de los combates de gladiadores. Tierra de sueños (25 tv).

Aquí os dejo Una entrevista del programa Tierra de Sueños, del canal 25 tv.
Relevancia: No solo se trata un tema interesantes, La realidad del anfiteatro y de los combates de gladiadores, sino que el entrevistado soy YO!!

Ya lo sabéis, si queréis saber un poco más sobre uno de los temas más notorios de la historia romana, darle al «play» de la entrevista. O mejor dicho, darle dos veces play, ya que el documento está dividido en dos fragmentos, uno de 7:52 y otro de 9:30 minutos.

Espero que os guste!!


Y aquí teneis el segundo fragmento!!

Crítica teatral: Querida Matilde, en el Teatro Goya Codorniu.

Lola Herrera regresa a los escenarios barceloneses con la obra Querida Matilde, un alegato para plantarle cara a los problemas de la vida escrito por Israel Horovitz y dirigido por Juan Luis Iborra. Una tragicomedia que apuesta por el vínculo cultural iberoamericano y la defensa del amor como remedio vital.

Hacía ya más de dos años que la veterana actriz Lola Herrera no se dejaba ver entre los bastidores y las tramoyas barcelonesas. La última vez fue con Seis clases de baile en seis semanas, que estrenó en el Teatre Borràs junto a Juanjo Artero (El comisario, El barco), una comedia de baile que nos narraba una historia emotiva y de superación que transportaba emocionalmente al público.

Querida Matilde sigue, en parte, la estela de aquella fábula vital y nos presenta una historia en la que son protagonistas el amor, el empeño y las voluntad de tomarse la vida de cara, sin tapujos y sin temores. Un cuento actual que nos es narrado como una tragicomedia generacional. Pero vamos, si un caso, con la sinopsis.

La vida en casa de Matilde (Lola Herrera) transcurre con una gran normalidad, si no fuera porque desde hace años ha mantenido una relación amorosa encubierta fuera del matrimonio. Su idilio solo se materializaba seis meses al año, cuando su amante abandonaba su Argentina natal y convivía en Madrid con ella y su hija en el piso cerca de la Puerta de Alcalá, que la extraña familia poseía a medias.

Los problemas comenzarán cuando Matías (Daniel Freire) viaje a Madrid para hacerse cargo del piso en cuestión, que ha heredado tras la muerte de su padre, el amante de MatildeMatías se verá obligado a compartir su herencia con ella y con su hija Concha (Ana Labordeta), ya que el extraño contrato de compra-alquiler del apartamento permite a Matilde vivir en él hasta el día de su muerte. La convivencia entre los tres personajes les llevará a conocerse mejor y nos permitirá descubrir los secretos de dos familias que compartieron mucho más de lo que puede parecer a primera vista.

Querida Matilde es una especie de fábula, aunque con toques actuales y realistas. La base de la trama la constituye la convivencia que se iniciará en el piso madrileño entre los miembros de dos familias: una argentina (Matías) y una española (Matilde y Concha). De esta forma seremos conscientes de las diferencias que existen entre las diversas culturas de cuño iberoamericano. Estas no solo se revelan en el uso de las palabras (serán continuas las confusiones de significados) sino en los caracteres de los protagonistas: Matilde posee una visión de la vida tierna y moderna, donde no existe espacio para las obligaciones y las privaciones; Matías demuestra un carácter tímido y débil que le ha llevado a fracasar en tres matrimonios y a no «triunfar» en la vida. Por el contrario, Concha ha heredado la fuerza de su madre, a la que ha sumado un carácter fuerte y combativo.

Sus vidas parecen muy alejadas y diferentes, hasta que escudriñamos un poco en el pasado y en las emociones que viven los tres protagonistas, que los llevarán a un acercamiento cada vez mayor y al descubrimiento de que las diferencias no son tales si las entendemos desde el punto de vista del corazón, y si nos libramos de los temores que nos provoca lo diferente y lo desconocido.

Querida Matilde es una comedia en la que el drama está muy presente, aunque esté recubierto con un ligero barniz de humor. Este se centra, principalmente, en la interpretación de Herrera, a la que parece que le han hecho la obra a medida, y en el juego de atracción-oposición que se genera entre Matías y Concha. La obra se compone de diversas escenas en las que pocas veces veremos a los tres protagonistas juntos sobre el escenario. Parece más, a simple vista, una sucesión de duetos interpretativos en los que estarán siempre presentes el amor familiar; la distancia del padre y los efectos que esta provoca; y el apego a la vida y la voluntad de vivirla plenamente y sin dejar perder ni un solo momento.

Todo este juego de oposiciones y atracciones llevará a una unión cada vez más poderosa entre los tres personajes. Un puzle teatral que irá uniendo sus piezas a medida que avanza la representación, para llegar a un final en el que se potenciará la ternura, que siempre deja un buen sabor de boca en los espectadores.

Si bien cabe señalar que la historia no es todo lo creíble que debería ser. Posiblemente la parte «de fábula» si que funciona, pero su contraparte más realista y trágica, falla en diversas ocasiones. Es difícil creerse una historia, unos personajes y unos comportamientos como los que nos muestra la obra. A ello no ayuda demasiado el sumatorio de las interpretaciones: Aunque Lola Herrera está genial haciendo de Lola Herrera y Ana Labordeta defiende correctamente su papel de hija rebelde hecha a sí misma con mal carácter incluido, la interpretación de Daniel Freire, el epicentro argumental y emocional de la obra, no acaba de alcanzar el registro necesario. Algo que se ve frustrado, seguramente, por el avance mismo de la trama; por lo, a veces, irreal del argumento; y por las «mudanzas emotivas» de Matías en relación a Concha, a veces poco creíbles y algo infantiles.

La propuesta del Teatro Goya Codorniu se queda algo a medias en relación a lo que podría haber sido. Aún así nos permite salvaguardar ese rayo de esperanza que todos tenemos guardado en aquel lugar al que no dejamos entrar a nadie y más en las épocas en las que vivimos. Ese pizca de magia que nos permite pensar que el mundo también se mueve, aunque solo sea a veces, gracias al amor y la ternura, y que si nos esforzamos nosotros también, podemos vivir la fábula en el mundo real que nos propone Querida Matilde, ¿no creen?

«Querida Matilde» se representa en el Teatre Goya-Codorniu del 6 de septiembre al 11 de octubre de 2012.

Autor: Israel Horovitz
Adaptación: Antonio Albert y Juan Luis Iborra
Dirección: Juan Luis Iborra
Reparto: Lola Herrera, Daniel Freire y Ana Labordeta
Iluminación: Juanjo Llorens
Vestuario de Ana y Daniel: Miguel Ángel Milán
Música original: David San José
Peluquería y maquillaje: Gema Moreno
Producción: Pentación Espectáculos

Horarios: de miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:30 horas.
Funciones especiales: 10, 11, 24 de septiembre y 9 de octubre.
Precio: de 28,5 a 32 €.
Idioma: castellano

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Novedad literaria: Assur, de Francisco Narla, ed. Temas de Hoy.

La editorial Temas de Hoy nos presenta una novela histórica ambienta durante los ataques normandos a la península Ibérica en la Edad Media. Una historia de violencia, aventura y amor escrita por Francisco Narla. Una epopeya vikinga en la Reconquista.

Año del Señor 968. Atraídos por las riquezas de los reinos cristianos de la península ibérica, una flota de terribles guerreros nórdicos amenaza la floreciente Compostela, baluarte de la Iglesia y la corona. A su paso solo queda desolación. Y a medida que remontan los ríos con sus rápidos drekar, buscando su presa, tras ellos dejan aldeas devastadas y cenizas humeantes. Como Outeiro, el pequeño pueblo en el que vive Assur, un muchacho al que, después de la trágica muerte de sus padres, no le queda otra opción que refugiarse en la esperanza de reencontrar a sus hermanos, capturados por los terribles invasores.

Gutier de León, infanzón del conde Gonzalo Sánchez, se cruza en el camino del joven y lo acoge bajo su tutela. Así conoce a Jesse ben Benjamín, un bondadoso médico judío, y a Weland, un mercenario normando al servicio de los cristianos. Junto a ellos, Assur aprende todo lo necesario para encarar su destino: adquiere conocimientos de la ciencia de su tiempo y se adentra en el arte de la guerra. Sin embargo, cuando intenta rescatar a su hermano, en la gran batalla que se libra en el estrecho de Adóbrica contra los invasores norteños, es apresado y arrastrado hasta las heladas tierras de sus enemigos, donde tendrá que hacer uso de toda su voluntad y coraje para conseguir escapar.

Como esclavo fugado, Assur sobrevivirá convertido en ballenero, y la fortuna lo esquivará hasta que, como recompensa a una increíble hazaña, consigue enrolarse a bordo del navío que capitanea el renombrado Leif Eiriksson, hijo del fundador de las colonias de Groenland. Junto a él, Assur viajará hasta Vinland, la desconocida tierra de poniente, y habrá de sobrevivir a los más inesperados peligros. Assur será traicionado, sufrirá los más crudos inviernos, luchará por el amor de una mujer, se enfrentará a enemigos desconocidos, y buscará incansablemente a sus hermanos desaparecidos, pero, por encima de todo, mantendrá viva una única esperanza: el regreso.

Una épica y vibrante novela que narra, a través de un personaje inolvidable, los ataques normandos a la península ibérica en los tiempos de la Reconquista. Assur es una novela histórica que recupera el gusto por los clásicos de aventuras. Una epopeya en la que el coraje, el valor, el dolor, la venganza y la pasión son los protagonistas. Assur es la novela de la vida de un héroe que no quiso serlo pero al que los tiempos obligaron.

Francisco Narla es escritor y comandante de línea aérea. Ha publicado novela, relatos, poesía, ensayos técnicos y artículos, estos últimos relacionados fundamentalmente con su profesión, pero también con sus aficiones y filias, entre las que encontramos actividades tan dispares como los bonsáis, la pesca con mosca o la cocina. Polifacético donde los haya, ejerce también como orador. Comprometido también con la defensa de la cultura, ha abanderado proyectos como Lendaria, destinado a recuperar la tradición mágica de su tierra, Galicia. En 2009 publica su primera novela, Los lobos del centeno, tras cuyo éxito en España es editada en México para toda Latinoamérica. Caja negra, su segunda obra de ficción, ve la luz en noviembre de 2010. E inicia 2012 publicando un tratado de aerodinámica, Canon de performance: masa y centrado, y planificación de vuelo (Paraninfo). Assur es su tercer y más personal proyecto narrativo… hasta la fecha.

Título: Assur
Autor: Francisco Narla
Fecha de publicación: 14 de junio de 2012
Nº de páginas: 960
ISBN: 978-84-9998-131-4
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta
Formato: 15,5 x 23,5 cm.
Colección: TH Novela
Precio: 23,9 €
Precio Epub: 15,99 €

Crítica literaria: Busca mi rostro, de Ignacio del Valle, ed. Plaza & Janés.

Si alguien nos preguntara cuál ha sido el episodio más sombrío de la reciente historia de Europa y uno de los que más ha afectado a la opinión pública mundial, sin duda, una vez descartada la Segunda Guerra Mundial por no considerarla un acontecimiento actual (finalizó hace 67 años), responderíamos que los conflictos balcánicos (1991-2001), que llevaron la violencia a los comedores de la mayoría de nuestros hogares, sorprendiéndonos a nosotros mismos de que el horror y la barbarie se pudieran reproducir en territorio europeo, casi como si Europa no hubiera aprendido nada desde la derrota del nazismo.

Este es, en parte, uno de los filones argumentales de los que se nutre la novela Busca mi rostro de Ignacio del Valle, publicada por la editorial Plaza & Janés en abril de este mismo año. La otra veta argumentativa la componen la actividad de las mafias rusas y los negocios ilegales que llevan a cabo relacionados con el tráfico de drogas, la venta ilegal de armas o la «trata de blancas» y la prostitución, algo a lo que también estamos cada vez más acostumbrados a ver en los informativos desde la caída de la antigua Unión Soviética y la expansión del crimen organizado ruso, fiel reflejo, las más de las veces, de un régimen político corrupto que sobrevive, o eso es lo que parece, en base al engaño, la extorsión y la violencia.

Ignacio del Valle crea un coctel sugerente y explosivo en su nueva propuesta que mezcla el género policíaco con el drama existencial y que transita por algunos de los paisajes más sórdidos de la cruda realidad política, económica y social de Europa y los Estados Unidos.

Todo comienza con la explosión de una bomba en un restaurante en Manhattan, que acaba con la vida de uno de los líderes de las mafias rusas en EE.UU. La investigación sobre el asunto estará dirigida por los policías, Daniel Isay y Sailesh Mathur, acostumbrados a lidiar con los bajos fondos de la ciudad. A las indagaciones se suma Erin Sohr, fotógrafa que cubrió las noticias de la Guerra en los Balcanes y que cree haber reconocido a Viktor, uno de los más sanguinarios criminales de guerra serbios que se creía muerto, y que puede tener algo que ver con la explosión investigada por la policía. Erin regresará a Sarajevo para seguir la pista de Viktor y para reencontrase con su pasado, mientras Daniel y Sailesh intentarán descubrir qué es lo que está pasando en Nueva York y la manera de acabar con el juego de poder en el interior del crimen organizado ruso en el país.

Ignacio del Valle

La novela de del Valle fusiona temas enlazados por su carácter clandestino e ilegal, relacionando el crimen organizado y el tráfico de armas y de personas con los conflictos armados a nivel mundial y las vendettas de las mafias rusas y de la Europa del este, todo ello sazonado con el desconcierto político y legal generado en estos países tras la caída del telón de acero. Un escenario para su novela en el que no existe mucho espacio para la alegría y el sosiego.

Sobre este fondo argumental el autor nos presenta las vidas desestructuradas de los dos policías protagonistas, propietarios precarios de una existencia sentimental y familiar afectada de pleno por su trabajo diario. Agentes, por desgracia, acostumbrados al «mal olor» de los bajos fondos neoyorquinos. Por su parte Erin iniciará un viaje de búsqueda interior por los Balcanes rastreando información sobre Viktor, el cual cree que puede estar tras las muertes que se están produciendo en Nueva York. El periplo balcánico de Erin permitirá al autor describir no solo algunas de las situaciones más crueles y salvajes acontecidas durante las Guerras de la antigua Yugoslavia, imágenes, por otra parte, muy parecidas a los abusos y crímenes cometidos en la Alemania nazi, sino narrarnos el via crucis de una fotógrafa de guerra infectada por la realidad que tuvo que relatar a través de su objetivo fotográfico. Del Valle nos proporciona así la oportunidad para polemizar sobre la actividad de los «reporteros de guerra» y analizar fríamente, de forma gélida, diría yo, los presupuestos de una profesión ligada en muchas ocasiones a la barbarie y la sinrazón humanas.

Erin experimentará la necesidad de regresar a Sarajevo para liberarse de sus fantasmas más íntimos, relacionados con su profesión, y que estuvieron a punto de costarle la vida. Un claro aviso de lo peligroso que es no interiorizar nuestras propias vivencias en su momento y de las máscaras o defensas que utilizamos cada uno de nosotros para poder seguir adelante con nuestras propias vidas, sean estas las que sean.

Busca mi rostro es una investigación en formato de novela que pretende ir más allá de los asuntos policiales narrados, y que nos obliga a reflexionar sobre el mal y sobre el por qué y el cómo el ser humano puede llegar a cometer atrocidades en contra de su propia especie. Algo que hemos visto demasiado a menudo ya sea en la región de los Balcanes, en Liberia, en Uganda y Ruanda, en Irak y Afganistán o en los diversos Guantánamos yanquis. Quizá la respuesta más acertada, que no da la novela, es que el hombre es así, en verdad una bestia, amordazada tan solo por las normas y las leyes existentes en una sociedad cualquiera. Solo hace falta que esas leyes pierdan su poder para que la esencia brutal del hombre se muestre a flor de piel, y libre ya de constricciones actué de forma soberana, como prueban cada uno de los conflictos que se extienden de un lado a otro del planeta.

Por desgracia la novela de del Valle se queda, para mi gusto, a medias. Si bien se centra en algunos momentos demasiado en las vidas privadas de sus tres protagonistas, no aporta nada o muy poco en lo que se refiere al análisis de la figura de Viktor y a los porqués de su comportamiento, a lo que hace referencia el título de la novela. Aunque es posiblemente este hecho el buscado por el autor, al situar el mal no en el otro, sino en uno mismo, en nuestras propias existencias y en nuestras acciones del día a día. La novela también padece de un grado de ampulosidad que desentona con el tema tratado, si bien del Valle realiza un buen trabajo con los personajes a los que conoceremos de una forma más interiorizada, más allá de sus obligaciones y dedicaciones diarias.

Busca mi rostro es una historia dura debido a la temática que trata, que mezcla el género de la investigación policial con el de la novela más intimista, dotando a cada una de sus partes de un escenario y una autonomía propia. La pregunta es: ¿está dispuesto a descubrir cuál es el rostro del mal? ¿Y si este tiene formas humanas? ¿Aunque se parezcan demasiado a las que vemos todos los días a nuestro alrededor…?

Título: Busca mi rostro
Autor: Ignacio del Valle
Editorial: PLAZA & JANÉS
Precio: 19,90 €
Precio EPUB: 12,90 €
Fecha publicación: abril de 2012
Formato: Tapa blanda con solapa / 152 X 230 mm
Páginas: 413
ISBN: 9788401353000

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Crítica cinematográfica: Dredd, de Pete Travis.

Breve Sinopsis:

En un futuro cercano, Norteamérica es un páramo asolado por la radiación con una única y gran megalópolis que se extiende a lo largo de su costa este: Mega City 1. Esta inmensa y violenta urbe cuenta con una población de más de 400 millones de personas, cada uno de los cuales es un infractor en potencia. Los únicos que intentan imponer el orden entre semejante caos urbano son los jueces, a la vez agentes de la ley, jueces, jurados y verdugos. Y la perfecta personificación de estos jueces es Dredd, una leyenda viva de justicia blindada dedicado por entero a hacer cumplir la ley.

Hace ya 35 años que Juez Dredd apareció publicado por primera vez en las páginas de la revista británica 2000 AD. El guionista escocés John Wagner y el dibujante español Carlos Ezquerra fueron los responsables del alumbramiento.

El siglo XXII se presenta muy apocalíptico. Ha habido guerras nucleares y las personas viven hacinadas y degradadas en grandes urbes. La delincuencia es elevada y para controlarla están los Jueces, garantes de la ley y el orden: son juez, jurado y verdugo. Un cómic violento pero con dosis de humor negro generado por lo intransigente de su protagonista al relacionarse con hordas de mutantes, cyborgs y monstruos dispares que incumplen la Ley.

La película Dredd traslada con acierto el ambiente de decadencia, violencia y suciedad que impregna los paisajes del cómic de donde proviene. Incluso con algún breve pasaje de sexo como la muy sugerida felación, una escena que no pasaría la censura si la película hubiera sido producida por otros estudios. El apartado de la parafernalia armamentística de los Jueces también está bien explotado.

El irreconocible Karl Urban, al que vimos como Leonard McCoy en la nueva versión de Star trek (J.J. Abrams, 2009) o Éomer en la trilogía de El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001-2003) aceptó el papel de protagonista porque el personaje de Dredd no se quitaba el casco nunca, como en el cómic. Según el propio Urban, le motivaba tener que interpretar emociones utilizando sólo su voz y su cuerpo. No sale mal parado ya que Juez Dredd muestra pocos sentimientos y solo vive para cumplir su trabajo a rajatabla.

Como todo policía que se precie, Dredd tiene en este film una pareja de patrulla, la novata y bella Anderson (Olivia Thirlby). Ella pone los sentimientos humanos y eso que es una especie de mutante que puede leer la mente de los que la rodean. Para ello su personaje necesita ir sin casco, ya que esta protección malogra sus capacidades. Debido a esta circunstancia podremos al menos disfrutar de su rostro e interpretación. Dos protagonistas con el casco puesto durante toda la película hubiera sido demasiado!!

La «mala de tebeo» de la función es la desfigurada Ma-Ma (Lena Headey). Una actriz que ya conoce el mal en su papel en la serie Juego de Tronos y que aquí se acentúa por la vía más drástica y sin sutilezas. Nadie va a fastidiarle su negocio de tráfico de droga, el argumento delictivo principal del film.

El problema de esta película es que el tráiler te la vende como otra súper producción basada en un personaje del 9º arte y no lo es. No deja de ser una película de serie B que aparenta gran presupuesto. Parece que te vayas a encontrar un argumento interesante con esa nueva droga (el SLO-MO, una especie de retardador temporal) y las bandas que trafican con ella por el medio, pero a la que entran en el mega bloque Peach Tress se acaba el argumento para convertirse en una Jungla de Cristal sin el ritmo y el vigor que tenían las entregas de la saga interpretada por Bruce Willis.

Dredd no es una mala película, entretiene y si se hubiera estrenado en los ochenta ganaría muchos puntos, pues su factura en la acción es de esa época, aunque con algunos aciertos visuales como el efecto de la droga rodados en cámara lenta (Slow-motion) o los diferentes planos de ciertas caídas libres, que lucirán más en su versión en 3D. Pero el producto final no deja de ser un continuo avance por parte de Dredd y su compañera Anderson atrapados en el mastodóntico edificio cargándose a los delincuentes que no son rival para ellos. No hay malos destacables, con más presupuesto algún robot no habría estado mal.

Es inevitable encontrar en todas las críticas de Dredd la comparación con la película Juez Dredd interpretada por Sylvester Stallone en el año 1995 y dirigida por Danny Cannon, de origen británico igual que Pete Travis, el director de la nueva entrega. Los fans del personaje no perdonaron a Stallone que se quitase el casco a los cinco minutos, ni que convirtiera al implacable y despiadado Dredd de los cómics en apto para todos los públicos. Tenían razón. La crítica también la vapuleo pero eso ya es normal siendo una película de Sly. Diciendo esto puede que me gane enemigos, pero considero la versión del año 1995 una película más entretenida, en la que pasan más cosas, aunque no capte la esencia del personaje y su mundo como en esta nueva entrega. Por otro lado en la versión del 95 la parte superior del uniforme se parecía más al original y el mentón y los «morros» de Stallone llenaban más la pantalla. Ni que decir que la esplendida banda sonora de Alan Silvestri lucía mucho más que la de Paul Leonard Morgan para esta nueva era en que vivimos de acordes sencillos, repetitivos, sin melodías, ni temas principales.

Título: Dredd
Título original: Dredd 3D
Nacionalidad: USA, UK; India
Productora: Lionsgate, Reliance, DNA
Director: Pete Travis
Guión: Alex Garland
Reparto: Karl Urban, Olivia Thirlby, Lena Headey, Jason Cope, Rakie Ayola, Warrick Grier y Wood Harris
Género: Acción, Ciencia Ficción
Estreno en España: 7 de septiembre de 2012

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