La pelĆcula Ā«La vampira de BarcelonaĀ» retrasa su estreno al próximo Viernes 4 de diciembre debido a la situación provocada por la pandemia de covid y su afectación en el sector cultural.
En la Barcelona de principios de siglo XX conviven dos ciudades: una burguesa y modernista; la otra, sórdida y sucia. La desaparición de la pequeƱa Teresa Guitart, hija de una rica familia, conmociona el paĆs y la policĆa pronto da con una sospechosa: Enriqueta MartĆ, conocida como āLa Vampira del Ravalā.
En el apartado de las interpretaciones nos encontramos con un reparto amplio y de una calidad de Champions. La pieza clave sobre la que se construye la obra es la de Lluis Homar que interpreta de forma majestuosa al profesor Bernhardi,Ā obstinado en considerar su acción como un acto puramente privado exento de cualquier componente polĆtico o ideológico. La actuación de Homar se complementa de forma admirable con las deĀ Joel JoanĀ que da vida al doctor Ebenwald, personaje que prefigura en la obra el infierno del nazismo; y la de Manel Barceló que encarna al gran polĆtico que se aprovecharĆ” de la polvareda provocada por los actos del profesor Bernhardi para consolidar su posición en el Parlamento.
Ā«En una ciudad de provincias italiana, el nuevo prefecto se dispone a recibir a las visitas de su primer dĆa de trabajo. Para distraerse un rato, aceptarĆ” escuchar al director de una troupe ambulante que ha perdido su teatrillo debido a un incendio, y que pretende invitarle a asistir a su espectĆ”culo para que el nuevo dirigente, con su presencia, demuestre a la ciudadanĆa que ese arte aĆŗn tiene una gran importancia social. Tras una apasionada controversia en la que polĆtico y humorista harĆ”n patentes sus desavenencias, el artista se llevarĆ” por error la lista de visitas del prefecto, y saldrĆ” por la puerta amenazando con hacer que su familia teatral convierta esa sala de audiencias en una zona de incertidumbreĀ»
Como ven una idea bien labrada que permite a Filippo tratar sobre la ligazón entre la polĆtica y el teatro (intensa a veces, vilipendiada otras) y sobre las diferencias que existen entre la realidad y la figuración, en un momento en el que la relación en este paĆs entre el gobierno y la cultura se ve contaminada por una polĆtica desubicada que incluye la subida del IVA cultural al 21% con las nocivas consecuencias que esta medida ha provocado en el sector. El TNC, Homar y Filippo se alĆan de esta forma para dar un espaldarazo al teatro igualĆ”ndolo a la polĆtica y aĆŗn mĆ”s, a la misma realidad, ya que nunca sabremos con certeza, aunque lo podamos intuir, si la retahĆla de personajes y situaciones que desfilan ante el nuevo prefecto son personas reales o personajes ficticios, lo que crea la fuente de humor, crĆtica y reflexión que posee la obra.
L’art de la comedia es, por otra parte, una obra que se entiende en un autor como Filippo que vivió toda su vida en el seno del teatro, ya fuera en la compaƱĆa familiar o, posteriormente, en sus propias compaƱĆas, circunstancia que no solo le permitió dominar la ficción propia del teatro, sino conocer en su misma persona la relación de este con la polĆtica y con la vida.
Como ven L’art de la comedia nos permite, de nuevo, reflexionar sobre el teatro, en esta ocasión sobre su vinculación con la polĆtica y la subvención pĆŗblica, y la consideración que la autoridad tiene de la cultura y, mĆ”s concretamente, de la profesión teatral. Puede ser que muchas cosas hayan cambiado desde la redacción de esta obra en el aƱo 1964, aunque parece que la cultura siempre queda en un segundo lugar en referencia a las cosas importantes de esta vida. Un acierto, un error… todo depende del punto de vista des del que se mire.
Aunque una obra de teatro se crea en un contexto determinado y se dirige a un público concreto, el texto tiene la capacidad de adaptarse y ser adaptado a nuevos ambientes históricos gracias a la solidez de su relato y a la relevancia de las ideas que contiene. Este es el caso de Un enemic del poble, de Henrik Ibsen, obra que hasta el próximo 22 de febrero estarÔ en la cartelera del Teatre Lliure Montjuïc.
La acción acontece en el balneario en el que trabaja el doctor Thomas Stockmann. Tras años de dedicación y de grandes inversiones las instalaciones se han convertido en la principal fuente de riqueza de la población. Sin embargo el Dr. Stockmann ha descubierto que las aguas del balneario estÔn corrompidas debido a la contaminación vertida en ellas por las industrias que antaño poblaron el lugar. El agua puede, incluso, ser perjudicial para el uso humano. Dispuesto a comunicar el hecho a las autoridades públicas para que se tomen las medidas necesarias, el Dr. Stockmann se enfrentarÔ a todos los intereses creados en la comunidad.
Un texto, como digo, adaptado libremente pero que consigue suscitar en el espectador un debate en el que se puede posicionar fĆ”cilmente a partir de su propia ideologĆa y del conocimiento que posee de la realidad que le rodea. Una posibilidad potenciada con escenas como la que se desarrolla en el interior de la redacción del periódico o la impactante asamblea vecinal en la que parte de los actores se mezcla con el pĆŗblico para generar un contexto de proximidad y realismo.