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CrĆ­tica teatro: The Party, en el Teatre Poliorama

¿CuÔndo se origina la tragedia? ¿Qué hace que un momento cualquiera inicie un camino de aflicción? ¿Qué pasa cuando un grupo de amigos de alto standing aunque algo desavenidos se reúne para celebrar el nombramiento como ministra de una de sus miembros? The Party, estrenada el pasado 15 de septiembre en el Teatre Poliorama nos presenta una reunión dramÔtica de este tipo basada en la película del mismo título de Sally Potter (2017), adaptada y dirigida para el teatro por Sergi Belbel.

The Party es una comedia de proporciones trĆ”gicas que nos sitĆŗa en una reunión social entre amigos en la que nada es lo que parece ser. La obra presenta una trama coral en la que los diferentes actores y actrices, esto es, ƀngels Gonyalons, LluĆ­s Soler, Montse Guallar, Jordi DĆ­az, Biel Duran, Queralt Casasayas y Marta Ribera dan vida a personajes contradictorios, ya sea con ellos mismos o por la relación que los une a los demĆ”s. De ahĆ­ que de un inicio de alta comedia la obra vaya evolucionando poco a poco a un drama cada vez mĆ”s negro en el que el pĆŗblico podrĆ” observar las incoherencias y los absurdos que guĆ­an las vidas de sus protagonistas.

La obra avanza a partir de las conversaciones que se establecen en cada momento entre dos o mĆ”s personajes del grupo, en las que se tocaran diversos temas candentes que afectan a la sociedad occidental actual tales como la gestión de la salud pĆŗblica, la especulación financiera, la maternidad, la homosexualidad, el feminismo, la infidelidad… como veis todos ellos temas que nos interpelan a todos.

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La versión de Belbel es la adecuada, esto es, estÔ a la altura del texto original de Sally Potter, acompañada de una ingeniería escénica que nos permite ver el interior de la vivienda donde chocarÔn las vidas y las convicciones vitales de los diversos personajes. En este aspecto todo funciona. Si bien la esencia de la trama parece algo artificiosa, hecho que ayuda a fomentar la comicidad de algunas situaciones, y podríamos decir que queda algo alejada de la realidad mÔs nuestra, mÔs peninsular.

Aún así y de una forma muy Ôcida asistimos a la revelación de una hipocresía, en la que viven parte de las clases altas occidentales y en la que se contraponen los ideales y la realidad, y en la que en definitiva se sobrevive avanzado hacia adelante, olvidando muchas veces las ideas de uno en pos de la comodidad. Dicho esto, que queda algo así como muy filosófico, si lo pensamos bien, nos afecta a todos, bueno, puede que tan solo a la mayoría, que vemos a veces con sorpresa la forma en la que la vida nos ha llevado por un sendero que seguramente no queríamos recorrer, pero que, sin embargo, ha ido modelado nuestra propia personalidad.

Ya veis, pues, que la obra tiene mucha miga al respecto y que seguro que os harÔ pensar. Por eso, si queréis disfrutar de una buena sesión de teatro, bien pensada, bien ejecutada, aunque algo artificiosa, The Party es una buena opción que estarÔ en la cartelera del Poliorama hasta principios de diciembre.

«The Party» se representa en el Teatre Poliorama del 15 de septiembre al 3 de diciembre de 2023.

Autora: Sally Potter
Adaptación y dirección: Sergi Belbel
Reparto: Queralt Casasayas, Jordi Diaz, Biel DurĆ”n, ƀngels Gonyalons, Montse Guallar, Marta Ribera y LluĆ­s Soler
Diseño y construcción de escenografía: Jorba Miró
DiseƱo de vestuario: Marc Udina Duran
Diseño de caracterización: Júlia Ramírez
Diseño de iluminación: Kiko Planas
Banda sonora: David Solans
DiseƱo de sonido: Rai Segura
Producción: ANEXA

Horarios: de miƩrcoles a viernes a las 21:00 horas; sƔbados a las 17:30 y a las 20:00 horas y domingo a las 18:30 horas
Precio: A partir de 16€
Duración: 1 hora y 20 minutos
Idioma: catalƔn
NOTA CULTURALIA: 7
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Jorge Pisa

Estreno teatral: Galileu, en el Club Capitol

Hasta el próximo 21 de mayo podéis disfrutar de la obra Galileu en el teatro Club Capitol, una buena oportunidad para comprender la figura de Galileo Galilei y el impacto de sus descubrimientos astronómicos en el siglo XVII, de la mano de la música de Love of Lesbian.

El descubrimiento científico de Galileo Galilei fue fundamental para la vida de las personas de su época, para la filosofía, para la percepción del mundo y del ser humano y su lugar dentro el universo.

ā€œGalileuā€ es una versión para todos los pĆŗblicos pero tambiĆ©n para los adolescentes, una versión esencial para explicar quĆ© descubrió este gran cientĆ­fico.

Una obra representada por gente joven y dinÔmica, con la música poética de «Love of Lesbian», interpretada en directo por los propios actores.

«Galileu» se representa en el Club Capitol hasta el próximo 21 de mayo de 2017.

Dirección: Carme Portaceli
Actores: Oriol Guinart, Queralt Casasayas, Laura Aubert y Carlos Cuevas

Duración: 90 mins
Idioma: CatalƔn
Horarios y precio: web de Grup BalaƱa

CrĆ­tica teatral: Fedra, en el Teatre Romea.

image El teatro es, como ya saben, una suma de emociones: las sufridas por los autores y directores, que se transportan a través del texto y de las interpretaciones de los actores hacia un público que las recibe con el objetivo de cerrar él mismo su significado. Y si hablamos de pasiones, seguramente pocos las han sabido plasmar de forma tan brillante como los autores clÔsicos, aquellos que en los inicios del teatro supieron captar sus raíces vitales y comunicarlas de forma apasionada, no tan solo a los públicos de entonces, sino también a los futuros.

Y uno de sus frutos mÔs representativos es, seguramente, Fedra, obra adaptada en 1677 por Racine a partir de las tragedias de Eurípides y Séneca, y que nos muestra las fatales consecuencias de la pasión enfermiza y descontrolada de una mujer que afectan trÔgicamente a todos aquellos que la rodean.

«Fedra, enamorada de su hijastro Hipólito y empujada por su confidente, Enona, confiesa su pasión. Herida por el rechazo de Hipólito, ella no puede esconder sus sentimientos ante su esposo y rey de Atenas, Teseo. Azotada por un profundo sentimiento de culpa, Fedra se adentra en un infierno personal. Su pasión desbordante e irrefrenable la conducirÔ, a ella y al resto de personajes, a un trÔgico destino».

Con la Fedra de Racine, dirigida por Belbel y acompaƱada por un nutrido cuerpo de contrastados actores y actrices, asistimos al atropello de pasiones, deseos y tumultos que tan del gusto era de los antiguos, y que a los espectadores del siglo XX les queda, puede, algo lejos, si no es en lo que se refiere a la creatividad artƭstica, la puesta en escena y el registro de las interpretaciones. En el caso que nos toca, no todo estƔ a la misma altura.

image(6)Hablemos primero de una puesta en escena que alcanza unos altos valores estéticos, con un escenario que comunica con la platea y que nos muestra un territorio desolado, como los sentimientos y los efectos de las pasiones que se desarrollarÔn sobre él, iluminado por la mortecina luz de una gran esfera solar que se irÔ eclipsando, como indicando la fatalidad de la acción, y un juego de luces que provee a la obra de un tamiz casi apocalíptico. Sobre este inquietante escenario es donde falla una parte importantísima de la obra, que no es otra que el de las interpretaciones y con ellas la dirección. Aunque el reparto de actores y actrices es magnífico, solo hay que citarlo para darse cuenta de ello (Emma Vilarasau, Mercè Sampietro, Lluís Soler, Xavier Ripoll y Jordi Banacolocha entre otros), algo no funciona. Vilarasau compone una interpretación demasiado impostada y artificial, que le roba magnificencia a su papel, primordial en la obra. Su yerro solo es equilibrado, en parte, por la actuación de otros actores, como Soler, Banacolocha o Ripoll, que sí que saben impregnar sus intervenciones con la soberbia e intensidad que el texto y las pasiones que este mueve se merecen.

Hay que ser conscientes, por otra parte, de que la interpretación de la obra se embellece, a la par que se dificulta, con la plasmación de los originales versos alejandrinos escritos por Racine, adaptados por el propio Belbel, que parecen aún no asumidos en la declamación por los actores, algo comprensible la noche del estreno, y que a veces complica la comprensión de un texto riquísimo y complejo por sí mismo.

De todo ello podemos resumir que, si bien la forma es muy bella, al espectÔculo le falta precisión y aroma interpretativos. Esperemos que su propia desenvoltura en el tiempo sea lo necesariamente corregidora para llegar a la simbiosis dramÔtica que requiere el espectador, no por otra Fedra nos habla de las pasiones, en este caso la amorosa y la sexual, del sentimiento de culpa, del amor no correspondido, de los tabús que acompañan a la civilización y de las consecuencias trÔgicas de nuestros hechos, sean estos los que sean, algo que desde siempre y por siempre acompañarÔn al ser humano en su singladura existencial.

Así, pues, a la Fedra de Belbel y Vilarasau le queda aún recorrido por hacer. Esperemos que lo alcance y nos muestre la radiación que un trÔgico elaborado en las manos de Eurípides y Séneca, urdido en la pluma de Racine y adaptado en el Romea en este siglo XXI se merece.

«Fedra» se representa en el Teatre Romea del 20 de enero al 15 de marzo de 2015.

Autor: Jean Racine
Traducción y dirección: Sergi Belbel
Reparto: Emma Vilarasau, MercĆØ Sampietro, LluĆ­s Soler, Xavier Ripoll, Jordi Banacolocha, Queralt Casasayas y Gemma MartĆ­nez
EscenografĆ­a: Max Glaenzel
Iluminación: Kiko Planas
Vestuario: MercĆØ Paloma
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Caracterización: Toni Santos
Producción: Teatre Romea

Horarios: de martes a sƔbado a las 20:30 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: 18 – 28 €
Duración: 2 horas y 15 minutos
Idioma: catalƔn
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Jorge Pisa

ā€œNit de Reisā€ dels Pirates: carbó per als amargats

Els Pirates a l’abordatge a la Biblioteca de Catalunya! Al mĆ stil sobre la coberta de l’XI Festival Shakespeare, bramaven amb ferotgia ā€œque els folls facin servir el seu talent i que DĆ©u doni seny als qui ja en tenenā€.

Deixem-nos abordar: No pensen saquejar-nos als temorencs espectadors que els esperem des de les aigües calmades de la platea. Ans al contrari: Són pirates solidaris. Volen compartir un tresor lluent i molt solvent: la ā€œNit de Reisā€ de Shakespeare, que ja Ć©s una festa sobre el paper i ara torna a escenificar-se amb alegria contagiosa.

Nit ReisAubert, Puig i la cursa per l’amor escĆØnic
(Fotografia de Marina Raurell)

L’obra enfronta amants vergonyosos (expressiva Mònica Barrio, serena Queralt Casasayas, radiant Ricard FarrĆ©) amb amants desvergonyits (sensacional Arnau Puig, esvalotador Bernat Cot, eixerida NĆŗria CuyĆ s) sota la mirada entremaliada d’una encisadora Laura Aubert. En William els confon i barreja perquĆØ, al capdavall, quĆØ els mou amb mĆ©s convicció que la ilĀ·lusió d’estimar-se plegats?

Aquesta peƧa Ć©s un divertiment que ara AdriĆ  Aubert esprem amb deliciosos apunts musicals i retaules plens d’esvalot escĆØnic. I entre gags còmics i reflexions saboroses, Els Pirates gaudeixen de l’assalt.

El vers ennuega els que mĆ©s seriosament se’l prenen (molt rĆ­gids Xavi Frau i Cot com a nĆ ufrag retornat) però la ā€œjoie de vivreā€ de la Companyia encĆ©n la metxa de la pirotĆØcnia escĆØnica, que enlluerna un espai sobri interromput graciosament per les corredisses dels incendiaris actors. Potser per això quan arriba el moment d’airejar els capĆ­tols mĆ©s fulletonescos (el retrobament dels dos germans, el turment del duc incapaƧ de fer volar el seu amor idealitzat) ensopeguen exhausts. No hem de patir: Amb prou feines es fan alguna rascada al genoll i, al final, oneja amenaƧadora la calavera, que no Ć©s senyal de mort segura, sinó el sĆ­mbol del triomf de les entranyes!

Per Juan Marea

ā€œNit de Reisā€ es va presentar al XI Festival Shakespeare i es representarĆ  al CĆ­rcol MaldĆ  de Barcelona a partir del 10 de desembre.
http://circolmalda.cat/nit-de-reis/
http://fesshakespeare.wix.com/shake2014

Els guapos són els raros: Balando en el rebaño pop triunfal.

Lo bueno de ser feo es que nadie te presta atención. Y puedes hacer lo que te dé la gana. Ahora bien: ”pobre de ti como se te ocurra ponerte en primera fila! No vivirÔs para contarlo. No porque vayas a morir, sino mÔs bien porque ¿a quién encontrarÔs que esté dispuesto a dejarte hablar?

Ā Los tres personajes de Enric Cambray hablan mucho. No paran de hacerlo. En realidad, gritan, gesticulan, se pelean y se abrazan. Quieren ser guapos. Los guapos oficiales al menos. Esos que arrasan en el ā€œinstiā€ y que, por el mismo precio, humillan a los ā€œfriquisā€. Cambray, despuĆ©s de presentarlos en sociedad, se decide a detallar sus efectos secundarios cuando el trĆ­o ā€œraroā€ se propone dejar de serlo. Conoceremos hasta quĆ© punto la adolescencia frustrante, y el empeƱo por estar bien calentito en el rebaƱo, lleva a estos corderitos desvalidos a degollar a los reyes del mambo oficiales. Ā Enric lo hace de forma dispersa pero muy lĆŗdica al apostar por una estructura narrativa a trompicones: El desarrollo de la trama principal se ve interrumpido constantemente por nĆŗmeros en los que sus ā€œfigurasā€ pueden lucir su expresión corporal coreografiada, su vis cómica, su tormento dramĆ”tico y hasta entrar y salir del espectĆ”culo convirtiĆ©ndolo por momentos en un ensayo con pĆŗblico. Nosotros, desconcertados por aparecer en el escenario sin previo aviso, aportamos con nuestra espontaneidad (que yo sepa, ninguno nos sabĆ­amos el papel) esa frescura que este divertimento pide constantemente.

Emular a los ā€œgrandesā€ embellece.
Emular a los ā€œgrandesā€ embellece.

Los adolescentes ā€œfeos y rarosā€ de esta obra son tan familiares para el espectador que con ellos volvemos sin apenas ruborizarnos a los temidos tiempos de acnĆ©, instituto y timidez paralizante. De la mano del ingenuo Marcel (animoso Ricard FarrĆ©), el tierno Toni (risueƱo David Anguera) y el perseverante Bernat (temperamental MartĆ­ Salvat), Cambray aprovecha su hospitalidad para colarse en la piel de Xavi, director escĆ©nico paciente que una y otra vez recuerda a las estrellas titulares que el espectĆ”culo debe continuar. Y cuando Ć©l por fin irrumpe en escena en cuerpo y gracia la cosa empieza a tener ritmo. Su momento como gurĆŗ del huevo Kinder, que revelarĆ” a los desnortados protagonistas el camino a seguir a modo de terapia alternativa imposible, es delicioso. A partir de entonces, el brĆ­o aparece en la representación y ya juntos los cuatro podrĆ”n concretar su venganza emulando a un famoso grupo musical catalĆ”n que bebe los vientos por la ā€œdona estrangeraā€. De paso, comprobaremos que su propuesta tiene cierta consistencia. ā€œEls guapos són els rarosā€ compensa, entonces, las limitaciones de su partitura trillada con el entusiasmo de su elenco, encantador e inexperto como ese mundo que describe.

Por Juan Marea

Del 9 de mayo al 30 de junio
Teatre GaudĆ­ Barcelona
http://teatregaudibarcelona.com/es/category/01-cartelera/
c/ Sant Antoni Maria Claret, 120, de Barcelona
Horario: sÔbado a las 18:30 h y a las 21:00 h; domingo a las 18:30 h (el 23 de junio no hay función)
Precio: 20€
EspectƔculo en catalƔn
Comedia
Duración: 1 hora y 30 minutos
Dirección y dramaturgia: Enric Cambray
Reparto: David Anguera, Ricard FarrƩ, Martƭ Salvat y Enric Cambray
Ayudante de dirección: Queralt Casasayas
Movimiento y canto: Robert GonzƔlez
Escenografia, iluminación y vestuario: Anna Adrià
FotografĆ­a: May Zircus
DiseƱo grƔfico: ALIASTUDIO
Producción: Úrsula Gallemí
Coreografƭa claquƩ: Laia Molins
CoreografĆ­a: Paula Vilasseca
Asesoramiento alemƔn: Natascha Weise
Canción: The Mamzelles

CrĆ­tica teatral: La BĆŖte, en el Teatre Nacional de Catalunya.

Si tuviéramos, al final de la temporada teatral, que decidir qué teatro ha estrenado en Barcelona no la mejor obra sino la mejor programación en conjunto, no sería extraño que muchos se decantaran por el Teatre Nacional de Catalunya. Su éxito en este aspecto se debe en parte al presupuesto, porque engañarnos, pero también al acierto en la elección y la puesta en escena de las obras que programa y a la solvencia de los artistas y profesionales que actúan y trabajan en ellas.

Y un claro ejemplo de lo que digo lo manifiesta la programación de La Bête, de David Hirson, una comedia adaptada por Joan Sellent y dirigida por Sergi Belbel que analiza de forma brillante el teatro a través del teatro.

Hirson nos sitúa en la Francia de mediados del siglo XVII. El príncipe Conti (Abel Folk) quiere proveer de nuevos aires creativos a la compañía de teatro de la que es mecenas. El aristócrata estÔ algo aburrido de los tediosos dramas escritos últimamente por el gran dramaturgo Elomire (Jordi Boixaderas), y quiere dar a las obras de la compañía un toque mÔs alegre, mundano y popular, con la incorporación de Valere (Jordi Bosch), uno de los autores con mÔs éxito del momento, cuyas obras aunque no poseen demasiada calidad artística tienen un gran éxito de público.

Asƭ, pues, la voluntad del prƭncipe Conti generarƔ el enfrentamiento entre dos formas de entender el teatro y la vida: la alta cultura que representa Elomire y el teatro mƔs popular y de entretenimiento que defiende Valere.

La obra de Hirson, estrenada originalmente en el año 1991, trata un tema polémico en la actualidad que no es otro que esa dramÔtica oposición entre el producto teatral (léase cultural) con aspiraciones artísticas y el mero producto de entretenimiento producido para satisfacer y agradar masivamente. Un debate que se me antoja muy propio de los siglos XX y XXI, en los cuales, y por primer vez en la historia, el consumo cultural se ha difundido entre todos los sectores de la sociedad, y avanza a pasos agigantados con el desarrollo de internet y las nuevas tecnologías. Lo que muchas veces ha provocado un desarrollo excesivo del entretenimiento cultural en antítesis con la cultura entendida como arte.

Hirson traslada dramatúrgicamente este debate cultural al siglo XVII, el siglo de Moliere, uno de los iconos del teatro mundial y del que Elomire toma su nombre por medio de un juego anagramÔtico. Belbel ha realizado una magnífica adaptación y dirección de la obra, que ha sufrido, por desgracia, el menoscabo de la pérdida de su intérprete principal, Anna Lizaran, que debido a problemas de salud se vio obligada a abandonar los ensayos. Si bien su relevo, por parte de Jordi Bosch, ha sido, a pesar de las circunstancias, y sin duda alguna, un acierto total, ya que el actor provee a su personaje de un toque burlón y popular de sobras necesario en la obra.

Pero bien, vayamos a la reseña propiamente dicha. La Bête nos deslumbra desde su inicio. Y para ello no necesita de grandes escenarios ni de efectos de atrezo magníficos, tan solo de un texto bellísimo, adaptado del original en verso por Joan Sellent, y que aporta una gran belleza poética a la obra. Sobre el entramado textual se ha creado una escenografía sencilla pero bella también que marcarÔ el referente espacial de la obra, y que nos muestra un sencillo ambiente teatral donde ensaya sus obras la compañía de Elomire.

Y como broche final el atractivo del espectÔculo se construye en base a las grandes interpretaciones de los actores que integran el reparto, en las que destaca, sobre todo, Jordi Bosch, que deslumbra con la comicidad y la incontinencia poética que emana de su personaje. Bosch se deja llevar, en el buen sentido de la palabra, y se empapa de la vulgaridad y el exhibicionismo del zafio Valere, y nos fascina con los largos discursos en verso que su personaje declama en diversos momento de la obra. Su rival en escena es Jordi Boixaderas, que da vida a Elomire, un autor intelectual y valedor del teatro como obra artística y de reflexión y contrario a degradar el arte a mero entretenimiento grosero y vulgar, pero que se ha convertido en un autor aburrido que no conecta ya con el público.

El resto de actores quedan relegados, decisión del propio autor de la obra, a un segundo plano, del que solo se liberarÔn en parte en el segundo acto de la obra. Tan solo la actuación de Carles Martínez, que interpreta a Bejart, el hombre de confianza de Elomire, consigue individualizarse en esta neblina actoral de carÔcter unamuniano, hecho que le permite tomar algo mÔs de presencia en el desarrollo de la representación.

Y la temÔtica, como les decía, no deja de ser interesante en la propia trama y en su traslación al mundo en el que hoy vivimos. ¿El arte por ser arte ha de mantener siempre un carÔcter elevado? ¿Existe alguna forma de que la alta cultura, representada por los aburridos dramas que escribe Elomire, pueda agradar a una población que busca principalmente entretenimiento en los sectores de la cultura como el teatro, el cine o la literatura? ¿El arte, el entretenimiento y el consumo popular pueden llegar a entenderse, o el resultado siempre serÔ una traición artística y una concesión hacia lo popular, hacia lo comercial?

La Bête trata, en su desarrollo, otros temas como el papel del mecenazgo personificado en la actividad de patrocinio del príncipe Conti, cuya magnanimidad económica permite a la compañía de Elomire subsistir dignamente, pero que comporta una cadena creativa que también la tiraniza, y que, por otra parte, da inicio al argumento. Un tema este candente en un mundo como el nuestro en el que el arte depende, en muchos casos, de las subvenciones del Estado y de los límites que estas imponen en sus exigencias o en sus concesiones. Otra temÔtica que analiza la obra es la labor de la crítica y el papel que esta juega en el mundo del teatro, y que parece en crisis con la consolidación de la sociedad de la comunicación y de la sobreabundancia de información que esta comporta.

La Bête, como les decía, es una reflexión sobre el teatro desde el mismo teatro, pero al mismo tiempo es un deleite: por su texto en verso, por su humor elevado, por sus magníficas interpretaciones; por un decorado espectacular de pequeño formato y porque pone sobre el escenario, y nunca mejor dicho, el debate sobre la cultura.

Todo esto y mÔs lo hallarÔn en La Bête, y ademÔs se lo pasarÔn en grande con la sillería artística y poética con la que estÔ construida la obra. Una oportunidad que, espero, no se pierdan.

ā€œLa BĆŖteā€ se representa en el TNC del 24 de octubre al 25 de noviembre de 2012.

Autor: David Hirson
Traducción: Joan Sellent
Dirección: Sergi Belbel
Reparto: Jordi Boixaderas, Carles Martínez, Gemma Martínez, Pepo Blasco, Míriam Alamany, Manuel Veiga, Anna Briansó, Jordi Bosch, Abel Folk y Queralt Casasayas
EscenografĆ­a: Max Glaenzel
Vestuario: Maria Araujo
Iluminación: Kiko Planas
Sonido: Jordi Bonet
Movimiento: Anna Briansó
Caracterización: Toni Santos
Producción: Teatre Nacional de Catalunya y Bitò Produccions

Horarios: de miƩrcoles a viernes a las 20:00 horas; sƔbado a las 21:30 horas y domingo, 18:00 horas.
Precio: de 19,05 a 38,09 €
Duración de la obra: 2 horas y 40 minutos (entreacto incluido)

EspectƔculo recomendado a partir de 14 aƱos