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Publicación literaria: El reubicado, Alberto Ruiz.

alberto-ruiz-zuritaOs presentamos hoy en Culturalia El reubicado, novela que Alberto Ruiz publica en la editorial Nido de Letras, un proyecto que pretende respaldar a jóvenes escritores noveles en su actividad literaria.

El reubicado, Alberto Ruiz.

Un hombre despierta sin recuerdos en medio de un callejón y tras varios días vagabundeando, le detiene la policía y le lleva al manicomio de donde se supone, ha escapado. Una vez encerrado allí, contacta con quienes le vieron la noche que perdió los recuerdos a través de un chat. Tras mucho forzarles, el protagonista consigue que accedan a quedar de nuevo con él y huye de nuevo para descubrir qué pasó. Cuando escapa, llega hasta un parque donde aparece un coche negro que le invita a entrar. Acepta y el coche se aleja en una lluviosa noche. Adentrándose en las calles, llegan hasta una mansión en la que le obligan a entrar y le atan para interrogarlo y descubrir si trabaja para el enemigo. El protagonista, atónito, no sabe que responder. Él iba con preguntas y ahora se han cambiado las tornas. Tras mucho investigar, la organización que secuestra al asustado paciente del manicomio llega a la conclusión de lo que ha pasado. Nathan, el protagonista, no es quien creé que es. Es otra persona habitando un cuerpo ajeno. El del propio Nathan. Sin saber cómo, Nathan descubre que el ritual para el que se presentó voluntario la noche en cuestión, salió mal. Y ahora debe ayudar a la organización a evitar un peligro aún mayor mientras intenta descubrir quién es en realidad.

La novela está disponible a partir del 7 de septiembre en redes de descarga digitales como Amazon, Kindle, La casa del libro y La Llar del llibre además de en las principales librerías. También se podrá obtener por encargo a través de la página web y la página de Facebook de Editorial Nido de Letras a través de Paypal.

Título: El reubicado
Autor: Alberto Ruiz
Editorial: Nido de Letras
Idomas disponibles: castellano, catalán e inglés
Páginas: 422
Precio:
18 € – venta en librería.
18 € – venta por encargo a través de la web.
8 € – Descarga a través de Amazon, Kindle y demás redes digitales.
4 € – encargar copia digital a la editorial. Similar a Kindle.

Más información:
editorialnidodeletras@hotmail.com
editorial.nidodeletras@facebook.com
http://editorialnidodelet.wix.com/nidodeletras

Crítica teatral: La Vida Resuelta, en el Teatre Borràs.

532Como ya saben, el teatro se deja influenciar por todo lo que acontece en la vida de los espectadores y, sobre todo, en la de los profesionales de la dramaturgia y la interpretación. Por eso no es de extrañar que series de éxito y con solera en la televisión sirvan de gancho para producir y promocionar una obra de teatro. Este es el caso de La vida resuelta, una comedia sobre la vida y las reflexiones de un grupo de treintañeros que compiten por obtener la única plaza libre para el año que viene de la guardería donde quieren apuntar a sus hijos respectivos. Un producto teatral creado por los guionistas de series como 7 Vidas o Aída, e interpretada por jóvenes caras conocidas de la televisión como Carlos Santos, Berta Hernández, Javier Mora, Adriana Torrebejano y Cristina Alcázar.

La Vida resuelta nos traslada a lo que podría ser un capítulo de televisión de cualquiera de las dos series mencionadas, y nos presenta una situación cotidiana, la voluntad de conseguir una plaza en la mejor guardería del barrio por parte de un grupo de padres y madres, una ocasión que nos permitirá conocerlos y ser testigos de sus estados emocionales, los propios de una generación intermedia entre el pasado y el futuro que no ha sabido encontrar su lugar y que poseen existencias convencionales.

Una situación, como pueden intuir, que es una clara obertura para el desarrollo de la comedia. Dos parejas y una madre soltera en competición por el futuro de sus hijos (imagínense!!), en la sala de espera de una guardería y con perspectivas de enfrentarse, al menos dialectalmente, los unos con los otros. Si bien la obra pretende ir por otros derroteros, como son los de realizar un análisis generacional de los protagonistas en clave de humor, claro está, a partir del cual irán generándose los continuos enredos y las situaciones cómicas a lo largo de la representación.

La vida resuelta_teatre BorrasSin embargo, aunque la obra arranca y tiene sus momentos e incluso sus sorpresas, no acaba de alcanzar un vuelo alto y plácido. Algo que no se debe ni a la situación que se nos plantea, que se asemeja al típico vodevil «sin puertas» y con un sofá substituido por mesitas y sillitas de guardería, ni a las interpretaciones de los actores y actrices, que creo que tienen una buena frecuencia de comedia. Seguramente el elemento que no acaba de funcionar en la representación es la previsibilidad de la obra y del humor que esta contiene. Esto es, el ingenio de los guionistas de 7 Vidas y Aída ha quedado patente a lo largo de años de humor que han invadido las ondas hercianas con un alto nivel de éxito. Si bien, Aída, el spin off de 7 vidas, mostraba ya en sus últimas etapas una falta de brío humorístico, una exageración de las actuaciones y sobre todo una predictibilidad que en parte cercenaba el efecto global del humor de la serie. Y eso es lo que pasa en la obra de teatro. El público puede prever la mayoría de los gags de la obra, ya que tiene experiencia como espectador de un estilo de hacer humor que no ha cambiado en su transfiguración de los sets de televisión al escenario teatral.

Aún así, la obra funciona a momentos aunque sea utilizando tópicos y fórmulas vistas y revistas en la televisión. Y en gran parte funciona por el saber hacer de sus protagonistas que tienen experiencia en el ámbito de la interpretación televisivo-teatral. De ahí que nos hallamos ante unos caracteres definidos aunque como les comentaba, previsibles. La primera pareja está interpretada por Carlos Santos y Berta Hernández, ella una profesional de éxito y él un periodista que abandonó su trabajo para cuidar de su hijo; la segunda pareja está encarnada por Javier Mora y Adriana Torrebejano, él separado de su primera mujer pero aún enamorado y ella una joven que aunque parece poseer pocas luces, será el personaje que muestre una sagacidad más afilada. Finalmente Cristina Alcázar da vida a una madre soltera que aparenta mucho más de lo que en verdad es. Todo ello cocinado por Juan Pedro Campoy, que no se ha salido de la raya en una dirección marcada por un guión de comedia televisiva con elementos de vodevil.

La vida resuelta es una comedia que no pretende más que eso, ser una comedia y hacer reír. Y les hará reír si son fieles seguidores de las comedias televisivas made in Mediaset. No esperen ir más allá y disfruten con las peripecias y los sinsabores de un grupo de padres y madres que sin duda desean lo mejor para sus hijos, aunque en verdad no sepan cómo conseguirlo.

«La vida resuelta» se representa en el Teatre Borràs del 3 de septiembre al 12 de octubre de 2014.

Autores: Marta Sánchez y David S. Olivas
Director: Juan Pedro Campoy
Reparto: Carlos Santos, Laura Domínguez, Javier Mora, Adriana Torrebejano y Cristina Alcázar
Diseño de Iluminación: Pedro Vera
Diseño de Vestuario: Cristina Rodríguez
Escenografía: Juan Antonio Sánchez
Producción: Cía La Ruta Teatro

Horarios: de miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:30 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: 19 – 25 €
Idioma: castellano
Duración: 90 minutos
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Jorge Pisa

Nuevo Ciclo de Cine Club en Yelmo Icaria.

CINECLUB Yelmo IcariaYelmo Icaria establece desde el próximo 16 de septiembre los martes como el día de CINE CLUB, en los cuales programará grandes películas a precios asequibles y con criterios cíclicos.

Los cines Icaria han conseguido afianzar su propuesta en la ciudad de Barcelona. La calidad de la programación y la insistencia en la línea de trabajo marcada desde el inicio ha permitido a la cadena consolidar nuevos públicos y adaptarse a las nuevas épocas en la evolución de la proyección cinematográfica.

Ahora Yelmo Icaria programará cada martes sus ciclos de Cine Club en versión original y con subtítulos en castellano. La programación estará organizada en ciclos: Septiembre lo dedica al cine de grandes directores como Pedro Almodóvar, Woody Allen o Clint Eastwood. El mes de Octubre realiza una retrospectiva del thriller más exitoso y de culto de los últimos 30 años. En Noviembre realizará un repaso de la cultura pop de los 80’s con grandes éxitos de público y para finalizar el cuatrimestre Yelmo Icaria programará una colección de grandes musicales made in Hollywood.

Esta selección estará disponible para todos los cinéfilos que quieran volver a disfrutar de los grandes éxitos del cine y para todos aquellos que quieran gozar con otro tipo de programación cinematográfica que hace hincapié en la calidad de las películas que se programan.

Las películas del ciclo Cine Club se programan en Yelmo Icaria los martes a las 20:30 horas y a un precio especial. Una oportunidad para volver gozar del cine en uno de los complejos cinematográficos más carismáticos de la ciudad!!

Si eres de los que te gusta a rabiar el buen cine, y no sólo el actual, si no el de toda la vida, el que te ha ido emocionando año tras año desde que eras pequeño, Yelmo Cine Club es para ti.

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Yelmo Cine Club
Horarios: todos los martes a las 20:30 horas.

Más información: http://yelmocineclub.es/

Crítica cinematográfica: Hércules, de Brett Ratner.

Hercules_poster (2)Este viernes llegó a las pantallas españolas Hércules, la segunda visión cinematográfica del héroe griego que se estrena este año, y parece ser, a esperas de la llegada en diciembre de Exodus: Dioses & Reyes de Ridley Scott, la recreación de la historia de Moisés y la liberación del pueblo judío de Egipto, la mejor de las reconstrucciones históricas estrenadas este año. Con ello no vayan a pensar tampoco que estamos ante la película del año: IMDB le da una puntuación de 6,4, mientras que en Rotten Tomatoes alcanza un 61% de aprobación. Aún así, la propuesta destaca de entre sus predecesoras estrenadas este año por una idea interesante y una plasmación atractiva de la historia del personaje, basada, claro está, en el cómic Hercules: The Thracian Wars.

Para variar vale la pena recalcar, como hago en cada uno de los estrenos de cine histórico, que nadie espere ver una fiel reconstrucción histórica del personaje y de la época. Como siempre, para los productores y directores actuales de películas ambientadas en la Grecia y la Roma antiguas, estas dos épocas forman un conglomerado que les parece único e indivisible, por lo que vemos en cualquier película ambientada en la Antigüedad un poti poti de tópicos que mezcla elementos de ambas. En este caso el mundo heroico de Hércules se transforma en un contexto clásico con gigantescos templos, teatros y magníficos palacios en piedra y en el ámbito militar observamos la presencia de algo parecido a las falanges, unidades militares inexistentes en la Grecia Homérica que además utilizan una técnica parecida a la de la testudo, típicamente romana. Pero bueno, que todo sea por darle un atractivo aspecto visual a la película y para proveerla de ese toque grandilocuente que espera cualquier espectador en una película «de romanos».

Dicho esto, cabe decir, que Hércules representa una bocanada de aire fresco en el ámbito, que mimamos en Culturalia, de los estrenos de cine histórico, debido a la historia que nos presenta (aunque con una historicidad mucho más que dudable) y por el desarrollo de un guión interesante. El film nos narra las aventuras de Hércules y su grupo de mercenarios cuando acuden en ayuda del rey Cotis de Tracia para luchar contra el malvado Reso, que se ha rebelado contra su autoridad y ha asolado el territorio tracio. Hércules y sus compañeros se verán obligados a formar al ejército del rey Cotis para enfrentarse a las fuerzas de Reso y salvar el reino de Tracia de la barbarie y la destrucción.

Hercules_1Brett Ratner, director de películas como Hora punta (1998), El dragón rojo (2002) o X-Men. La decisión final (2006) nos presenta una película interesante por varias razones. La primera por cómo trata al personaje mitológico. Desde el principio al final el film pretende desvelar al espectador cómo se generaban las leyendas en el mundo antiguo, por lo que la narración nos mantendrá en vilo acerca de la naturaleza de Hércules, hijo de Zeus, de las andanzas de su grupo de mercenarios y del tipo de aventuras que protagonizarán. Al respecto son interesantes las escenas de presentación del personaje y la relación entre realidad y leyenda que se mantiene a lo largo de la película.

Otro elemento a su favor es la misma trama, a través de la cual el film mantiene un nexo entre las aventuras históricas y el misterio-terror al presentársenos al malvado Reso como un personaje maligno, que utiliza los hechizos y la brujería en su rebelión contra el rey Cotis. Un ingrediente que genera interés y tensión en el espectador y que sin duda proviene de los cómics creados por Moore. La trama incluye, además, algún giro, que puede proporcionar al film un mayor atractivo para el público.

Hercules_2Si bien, en su contra podemos anotar la ahistoricidad de gran parte de la historia que nos narra (Rey Cotis; imagen clásica del mundo de Hércules; uso de la infantería, la falange arcaica y la estrategia romana de la testudo; repertorio de armas que se utilizan en la película, o la actitud y el comportamiento de Ergenia (Rebecca Ferguson), la hija del rey Cotis…) y un final poco innovador y que recuerda, con mucho, el del film Hércules, El origen de la leyenda, dirigido por Renny Harlin e interpretado por Kellan Lutz.

En el apartado de las interpretaciones todo está más que correcto. Estamos ante una película «histórica» de acción basada en una novela gráfica, por lo que uno ya es consciente de que las interpretaciones van a ser lo que son. Aún así, creo que la mayoría de ellas están más que correctas. Dwayne Johnson da la talla como el coloso héroe por su impresionante físico y por la interpretación para nada exagerada y más que comedida; Aksel Hennie también lo hace bien al encarnar a un ser trastornado medio hombre medio animal y Reece Ritchie da vida al joven bardo que relata y mitifica las aventuras de Hércules. Sin embargo John Hurt que interpreta al necesitado rey Cotis, creo que es el que peor sale parado en el ámbito de la interpretación. Por lo que respecta a las actrices Ingrid Bolsø Berdal da vida a Atalanta, la amazona guerrera compañera de Hércules y Rebecca Ferguson encarna a Ergenia, la hija de Cotis, aunque el presentismo de su carácter le priva de cualquier grado de credibilidad.

Hércules es una película de acción histórica, eso ha de quedar claro al espectador, sobre todo a los que buscan algún grado de historicidad en el cine, pero es una propuesta interesante y que mantiene al público atento e intrigado acerca de lo que pasa en el film. Y quedará a merced de los espectadores el decidir si el Hércules que se nos muestra en la película era un simple mortal o, por el contrario, fue el semidios hijo de Zeus que nos narra la épica griega.

Título: Hércules
Dirección: Brett Ratner
Basada en «Hercules» de Steve Moore (Radical Comics)
Producción: Flynn Picture Company y Radical Studios
Distribución: Paramount Pictures y Metro-Goldwyn-Mayer Pictures
Reparto: Dwayne Johnson, Ian McShane, Rufus Sewell, Joseph Fiennes, Peter Mullan, John Hurt, Aksel Hennie, Ingrid Berdal, Reece Ritchie, Tobias Santelmann, Rebecca Ferguson, Isaac Andrews e Irina Shayk.
Guión: Ryan J. Condal y Evan Spiliotopoulos
Música: Fernando Velázquez
Fotografía: Dante Spinotti
País: Estados Unidos

NOTA: 6,5

Crítica literaria: El fin de la eternidad, Isaac Asimov.

El fin de la Eternidad Isaac Asimov.jpgReseñar un Asimov no es una tarea fácil, debido a la calidad “de género” del autor, a la cantidad abrumadora de sus obras y al éxito que llegó a alcanzar con ellas. En verdad parece que Asimov escribió, de una forma u otra, sobre casi todo y además normalmente lo hizo muy bien. Aún así intentaré llevar a buen puerto esta crítica, siendo consciente de lo arduo de la tarea y del paso del tiempo desde que la novela fue escrita. Y es que de eso trata El fin de la eternidad, del tiempo o del uso del fluir temporal en la sociedad del futuro. La novela la tenía en uno de los estantes de mi biblioteca desde que hace años unos amigos me la regalaron, sabiendo lo que me gustan las tramas temporales, en la fácilmente reconocible colección Biblioteca de Ciencia Ficción de tonos azulados y grises que editó Orbis allá por los años 80.

La novela, bien definida desde el principio por su mismo título, nos sitúa en una multirealidad sin tiempo. La humanidad ha alcanzado el nivel tecnológico necesario para viajar y actuar en el tiempo y para ello ha creado la Eternidad, una institución que permite no tan solo que las diferentes épocas se ayuden y comercien entre ellas, sino que desarrolla una actividad terapéutica temporal: lleva a cabo cambios temporales sobre las diversas realidades para evitar coyunturas negativas en ellas. De esta forma, conociendo los resultados de los cambios realizados sobre la realidad temporal, la Eternidad controla la evolución de la humanidad a lo largo de los milenios y corrige los sucesos más dañinos. Sin embargo los efectos de la interrelación entre los miembros de la Eternidad y la realidad humana puede provocar enormes daños. Prueba de ello lo tenemos en Andrew Harlan ejecutor de cambios temporales en la Eternidad que se enamorará de Noys, una ciudadana de la realidad, una relación que pondrá en peligro la propia existencia de la Eternidad y permitirá descubrir algunos de los secretos de la organización.

Esta es una de aquellas novelas en las que la acción comienza justo en la primera línea. Harlan, su protagonista principal, pone rápidamente en marcha la acción movido por sus propios intereses, que como pueden imaginar no son, ni mucho menos, los mismos que los de la Eternidad. Los propios actos del protagonista permiten, así, a Asimov, presentarnos un juego de multirealidades interrelacionadas que será el ingrediente estrella de su novela. Y no solo eso, sino que además le permite reflexionar sobre la relación que existiría entre causas y efectos en el caso en el que existiera una diversidad infinita de planos temporales conectados entre sí.

¿Cómo puede afectar a una realidad pasada los hechos que ocurren en la Eternidad atemporal? ¿Pueden existir periodos de la historia de la humanidad que estén en contra de la actividad temporal de la Eternidad? En una realidad temporal interconectada de este tipo ¿cuál sería la causa y cuál el efecto de las acciones que se llevan a cabo?

isaac-asimovAsimov nos muestra a través de su novela una multirealidad temporal que va descomponiéndose página a página y que ofrece al lector argumentos para la reflexión sobre el hombre y la humanidad. No solo seremos testigos de la corrupción temporal en la Eternidad, provocada por las propias pasiones humanas, sino que podremos reflexionar sobre el hecho de que una organización, léase corporación o multinacional, con unos intereses concretos y particulares, pueda actuar sobre una realidad humana cualquiera fruto de su propia evolución histórica. Y lo más interesante es la disquisición final sobre el espíritu humano que realiza el autor.

La humanidad evoluciona cuando se enfrenta a situaciones que le obligan a invertir ingentes recursos con el objetivo de superar esa coyuntura. ¿Si se eliminan quirúrgicamente esas situaciones problemáticas a las que debe de hacer frente la humanidad para crecer, para evolucionar, qué es lo que queda?, ¿Qué es la vida de cada uno de nosotros sino un continuo esfuerzo para superar cada uno de los problemas con los que individualmente nos enfrentamos, y que nos hacen ser tal como somos? Un tema de reflexión interesante en una época, la actual, en la que se invierte una gran cantidad de recursos para evitar a los ciudadanos (de Occidente, claro está) cualquier tipo de inconveniente que les pueda suponer una molestia, debilitando, de esta forma, la capacidad de reflexión y respuesta de los individuos ante situaciones dañinas y quebrantando el espíritu de superación que todos deberíamos poseer. Y eso que solo estamos a principios del siglo XXI. Como ven una propuesta que hace lo que hace la buena ciencia-ficción, especular sobre la propia esencia humana y en este caso en el ámbito de lo temporal.

Pero no se piensen que El fin de la eternidad es, por tanto, una novela aburrida o densa. Todo lo contrario. Es una historia en la que la acción y las consecuencias temporales de ella están muy presentes, como también lo está la multidimensión temporal y sus consecuencias en la misma estructura de la trama.

No afirmo nada nuevo al decir que El fin de la Eternidad posee parte de la genialidad que Asimov confiaba a cada una de sus novelas. Con el estilo y la elegancia formal propia del autor norteamericano que nos muestra no tan solo una formulación argumental solida y una gran creatividad y originalidad, sino también un trazo literario perfilado y consistente, propio de un autor que no solo creó un enorme caudal de obras sino que también consiguió un gran éxito crítico y comercial con ellas.

Y como gran clásico de la novela contemporánea de ciencia-ficción y referente literario de varias generaciones, es acostumbrado hallar continuas reediciones de sus obras. Este es el caso de la edición de Debolsillo de 2004 o la más reciente de La Factoría de ideas de 2007, un recordatorio del interés que mantienen aún las obras de Asimov entre las editoriales y los lectores.

Título: El fin de la eternidad
Autor: Isaac Asimov
Editoriales:

Debolsillo
    Páginas: 288
    Precio: 8,95 €
    Formato: Bolsillo

La Factoría de ideas
Páginas: 320
Precio: 19,95 €
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Jorge Pisa

Crítica: Batman. Serenata nocturna: El origen del caballero oscuro, David Hernando, Timun Mas.

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Los escándalos políticos y financieros nos han ido golpeando a lo largo de los últimos años y nos han ido descubriendo la falsedad de personas que creíamos honradas, sacando a la luz jugadas de mala fe y actos poco éticos, léase preferentes y los casos de corrupción económica y política. Toda esta falta de honestidad tiene su paralelismo, también y aunque no lo parezca, en el mundo del cómic en los hechos que narra el libro Batman Serenata nocturna El origen del caballero oscuro de David Hernando.

Son muchos los niños, jóvenes y adultos que leíamos o leemos con placer los cómics de Batman, visionamos las series antiguas y disfrutamos de las modernas películas. Muchos seguidores e incluso lectores profanos piensan que Batman fue creado por el guionista y dibujante Bob Kane. Esta es la leyenda que precede al señor de la noche, pero resulta que esto no es cierto. No es más que otro mito que se desmorona al leer la obra de David Hernando.

Batman nació en 1939, en el número 27 de Detective Cómics gracias al afán de Bob Kane de crear un éxito parecido al de Superman y poder lucrarse con él. Como suele decirse, el resto es historia… pero falsa. El libro nos habla del escritor y guionista Bill Finger, quien dio forma al característico atuendo de Batman a partir del dibujo con predomino del color rojo que le propuso Bob Kane, para más inri, calcado de otro personaje clásico del cómic. Finger es el guionista de la primera historia y de muchas más que le siguieron, así como el creador de algunos de los extravagantes y conocidos villanos de la serie. En definitiva, el que dio alma y vida a Batman.

Descubriremos en este libro y con estupor la enorme injusticia que acompañó a Bill Finger a lo largo de su vida. El no estar nunca acreditado en la creación de Batman; el estar la mayor parte del tiempo a la sombra de Bob Kane mientras este obtenía todo el éxito, el mérito y el dinero por la creación del personaje. La lectura se nos presenta en forma de relato de ficción, como si David Hernando hubiera estado ahí y nos contase todo lo que sucedió a través de un ensayo novelado.

Sabremos cómo era y qué anhelaba Bob Kane, cómo se aprovechó del buen hacer de Bill Finger y de dibujantes como Jerry Robinson, que fue ni más ni menos que el creador visual del Joker que luego desarrollo Finger. Bob Kane es el malo de la “historieta”, y con razón, pero David Hernando no carga las tintas y se limita a narrarnos los hechos. Kane fue también un adelantado a su tiempo en la visión del negocio de los derechos de autor y dirigiendo su propio estudio. Y sí, veremos como Finger era un genio como guionista, amante de la cultura y el arte, un apasionado de su trabajo, pero un desastre en otros aspectos de su vida personal.

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¿Cómo actuó la editorial DC con los creadores de Batman en las diferentes épocas de la trayectoria del personaje? El libro nos narra los modos de proceder de la editorial, los problemas que tuvieron los cómics esos años y los primeros movimientos del fandom.

La verdadera historia de la creación y desarrollo de Batman no la descubre David Hernando, es algo que ya se intuía, se supo internamente desde los primeros años de existencia del cómic y ya es de dominio público entre los interesados en la materia. ¿Por qué entonces era un secreto a voces? ¿Por qué perdura, al menos oficialmente, la mentira de que Bob Kane es el único creador de Batman?

Batman serenata nocturna se lee de un tirón sin dificultades, está muy bien escrito y es muy ameno. Demuestra un gran trabajo de investigación, entrevistas y datos biográficos que quedan muy bien camuflados en el relato y se nos trasmiten sin darnos cuenta, por lo que su lectura gustará también a los curiosos ajenos a la temática del cómic. Un libro que te dejará algo compungido y conmovido por lo que cuenta y es muy posible que te emocione en algunos pasajes y descubras detalles de la creación de esta leyenda del cómic y su evolución a lo largo del tiempo.

Y aunque la injusticia inicial continúe viva hasta hoy, una vez leído el libro, como muy bien explica David Hernando, algo cambiará en la percepción del lector cada vez que lea en cualquier soporte la advertencia “Batman, creado por Bob Kane”. Además al final del libro se publica la carta con la que Kane se defendió de los primeros escritos que implicaban a Finger en la creación del hombre-murciélago. Y se añaden 8 páginas a color con fotos personales de los protagonistas implicados en la trama y una ilustración, que no tiene desperdicio, de cómo hubiera sido el Batman de Bob Kane sin la intervención de Bill Finger.

La portada del libro es una bonita ilustración del aclamado Paco Roca, autor de obras como Arrugas, El Invierno del dibujante o Los Surcos del Azar. En ella vemos al guionista rodeado de los elementos principales que necesita para crear: una máquina de escribir, su libreta de apuntes y montones de hojas, entre otros objetos.

David Hernando es autor entre otros de los libros “Batman el resto es silencio” (Editorial Dolmen) ganadora del premio de la crítica a la mejor obra teórica de 2004 y “Superman: la creación de un superhéroe” (Editorial Timun Mas). Ha sido editor de Batman y Superman en España entre 2006 y 2011.

Título: Batman. Serenata nocturna: El origen del caballero oscuro
Autor: David Hernando
Formato: Tapa dura sin s/cub. (cartoné) | 14 x 22,5 cm.
Páginas: 232 páginas
Editor: Timun Mas Narrativa
Fecha de publicación: 6 de mayo de 2014
Colección: Ciencia Ficción
Idioma: Español
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Taradete

Crítica literaria: El tesoro de Vulturia, de Francisco Galván, ed. Algaida.

El tesoro de VulturiaNo es demasiado habitual, al menos que yo sepa, que las novelas históricas de autores españoles tengan continuación, al estilo de los escritores o de las literaturas anglosajona o italiana. Este, sin embargo, es el caso de la novela De buitres y lobos escrita por Francisco Galván, de la que ya publicamos la crítica en Culturalia y de la que existe una secuela, El tesoro de Vulturia, ambas editadas por Algaida. La extrañeza aún es mayor si consideramos que la época en la que están ambientadas ambas novelas, la visigoda, no es la habitual en la novela histórica hispana.

Francisco Galván ha escrito una segunda entrega que engrandece los horizontes históricos de la primera. Si esta la podíamos considerar como una historia de capa y espada, en El tesoro de Vulturia el aspecto histórico está mucho más desarrollado y el horizonte narrativo se ensancha al incorporar un panorama político que abarca el Mediterráneo occidental.

Pero vayamos por lo primero. La acción de la novela se ubica, de nuevo, en las cercanías de Vulturia. Allí se ha establecido pacíficamente la colonia de leprosos que auxilió a los visigodos Wulfric y Sigebert en la anterior aventura. Últimamente algunos de sus miembros y diversos comerciantes han sido asesinados en las cercanías de la ciudad, lo que ha hecho que su actividad comercial se haya resentido. Cecilio, el líder de la colonia de leprosos, acude a pedir ayuda a Wulfric, desconociendo que existen misterios e intereses en Vulturia que superan, sin duda, su entendimiento. Por su parte Tarbalés, descendiente del linaje real alano, pretende viajar a Hispania con el objetivo de descubrir su verdadero origen, ligado a unos extraños tatuajes que muestra en uno de sus brazos.

El tesoro de Vulturia amplía, como decía, considerablemente el horizonte geográfico que nos mostraba la primera novela. Si esta se centraba principalmente en el ámbito hispano y eludía ampliamente el contexto político internacional de la época, El tesoro de Vulturia intenta dar la vuelta a este hecho implicando mucho más el horizonte mediterráneo en su trama. De esta forma el argumento de la novela avanza a partir de diversos focos de acción: los asuntos comerciales de Marpesio Silicio en Italia; la situación política en el África vándala; los luctuosos acontecimientos que acontecen en Vulturia; la iniciación mágica que Valentia, la esposa de Wulfric, recibirá de la mano del Boseildún o las propias aventuras que vivirá Wulfric, en un momento en el que los visigodos se están apoderando de los últimos reductos imperiales en la Península. Una variedad de subtramas que con el avance de la novela se irán unificando en una sola, entonces sí, presidida por la acción del propio Wulfric.

El autor reutiliza para esta segunda entrega a muchos de los protagonistas y secundarios de la primera novela, como el malvado y ruin obispo de Segovia, Boseildún, Valentia, la comunidad de leprosos liderada por Cecilio o el comerciante sin escrúpulos Marpesio Silicio. Con ellos y con otros de nueva creación consigue hilvanar una trama que finaliza en cierta forma lo acaecido en la primera novela, con lo que el lector se puede sentir más ligado a la trama general de la saga. Esta polivisión del argumento también provoca que los protagonistas principales de la primera novela, Wulfric y Sigebert, pierdan presencia, sobre todo el segundo, y que el ingrediente de política internacional gane espacio, haciendo de esta entrega una novela histórica con más fundamento. Otra de las mejoras de la novela es que nos muestra más de cerca el enfrentamiento militar entre visigodos y romanos, con la toma, por ejemplo, de la ciudad de Valencia por lo primeros, un aspecto este muy diluido en la primera entrega.

El estilo del autor continúa siendo ameno y asequible y provee a la historia de un cierto nivel de intriga, vinculado al tesoro al que hace referencia el título de la novela y a los asesinatos en el interior de la comunidad de leprosos de Vulturia, a lo que se suma un elemento de misterio y fantasía relacionado con los poderes “mágicos” de Boseildún o la extraña relación entre los lobos, Wulfric y su hijo recién nacido, algo que se me apetece muy apropiado para la época.

El tono de la acción, sin embargo, sigue siendo algo ingenuo, no tanto en la descripción de los asesinatos y los malvados sino en el retablo que el autor nos presenta de los “buenos” de la historia, que parece demasiado candoroso para la época en la que está ambientado y que le resta algo del realismo histórico que demanda una novela de este tipo.

El tesoro de Vulturia es una oportunidad para enriquecer y finalizar una historia que comenzó en la anterior novela y que concluye, hasta nuevo aviso, en esta entrega, por lo que está especialmente recomendada a aquellos a los que les interese la época y a los lectores que gozaron con las aventuras vividas por el héroe Wulfric en De buitres y lobos.

Título: El tesoro de Vulturia
Autor: Francisco Galván
Editorial: Algaida
Formato: Tapa dura | 17 x 24 cm.
Páginas: 528
Fecha de publicación: Mayo 2010
ISBN: 9788498774559
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Jorge Pisa

Crítica cinematográfica: Pompeya, de Paul W.S. Anderson.

001_pompeii_posterNo es nada nuevo que los clásicos, sean del género que sean, poseen una larga vida en las pantallas del cine y la televisión (no sé hasta qué punto en los dispositivos móviles). Las narraciones de carácter histórico no son una excepción, por lo que en los últimos años hemos visto nuevas versiones de la mayoría de los clásicos históricos, ya sea Ben-Hur (Steve Shill, 2010), Espartaco (Robert Dornhelm, 2004), Hércules, el origen de la leyenda (Renny Harlin, 2014) o Cleopatra (Franc Roddam, 1999). Este año le ha tocado el turno a Los últimos días de Pompeya, una historia que ya había tenido versiones en 1908, 1935, y las más conocidas en 1959, un film dirigido por Mario Bonnard e interpretado por Steve Reeves y Fernando Rey y, posiblemente la mejor y más fiel adaptación, la miniserie de 5 horas de duración dirigida en 1984 por Peter R. Hunt e interpretada por Ned Beatty, Brian Blessed, Ernest Borgnine, Lesley-Anne Down, Franco Nero, Anthony Quayle y Laurence Olivier.

Paul W.S. Anderson se ha puesto a la cabeza de un proyecto que en sus manos y en las de los productores de la película se ha transformado en un film de acción y de gladiadores y poco más, desvirtuando la historia original y transformándola en una de esas tramas dirigidas a adolescentes buscadores de historias de amor juvenil y rebelde ambientadas en otras épocas.

Pompeya, año 79 d.C., Milo (Kit Harington), el único sobreviviente de una matanza de celtas en Britania perpetrada por el ejército romano, es esclavizado y entrenado como gladiador. Sus dotes en la arena forzarán a su propietario a trasladarlo a Pompeya, para obtener un mayor beneficio de sus habilidades. En el camino a Pompeya Milo conoce a Casia (Emily Browning), una joven aristocrática que se enamorará de él. Casia regresa a Pompeya huyendo de la corrupción en Roma y de las malas artes del senador Corvo (Kiefer Sutherland), empeñado en hacerse con el amor de la joven. Corvo pretende, además, emprender ciertos negocios urbanísticos en la ciudad. Por su parte Milo tendrá que imponerse en la escuela de gladiadores de Pompeya, donde conocerá a Ático (Adewale Akinnuoye-Agbaje), el campeón de la ciudad. Las vidas de todos ellos se verán truncadas por la erupción del Vesubio, el volcán que acabó con la ciudad de Pompeya…?????????????????

Como os decía Pompeya no es más que la transmutación de una historia escrita por Edward Bulwer Lytton en 1834 en un film sin demasiadas ambiciones y destinado a un público poco exigente. De esta forma las tramas de la historia original se reducen para centrarse en las aventuras de Milo, Casia, Ático, Corvo, y los padres de Casia, optando por convertir el film, como ya se hiciera con Hércules, el origen de la leyenda, en una película de gladiadores, perdiendo por el camino la riqueza argumental de la historia original escrita por Bulwer Lytton. De ahí que las escenas de gladiadores se impongan en el film (parece que lo único que interesa de Roma en el cine actual es el culto al cuerpo que puso tan de moda la serie Spartacus: Sangre y arena) junto con la tormentosa relación entre Casia y Corvo, mostrándonos, de nuevo, y con muy poco respeto al contexto histórico de la época, lo malvados que eran los romanos. De ahí que de forma poco acertada se haya incorporado la idea en el film de una cierta oposición de los pompeyanos hacia los romanos, y se nos hable del emperador Tito de una manera que recuerda más a su hermano y sucesor Domiciano que a él mismo. De nuevo una película de romanos nos presenta a los romanos como los malos de la película.

El film peca, además, de presentismo, esto es, nos muestra la relación entre Casia y Milo de una forma que parece más la de dos jóvenes enamorados (y rebeldes, este ingrediente no podía faltar) del siglo XXI, que de una joven aristócrata pompeyana y un esclavo-gladiador en pleno siglo I d.C. En todo ello tiene que ver, y mucho, la producción del film, ya que el director, Paul W.S. Anderson, pertenece más a los géneros de ciencia-ficción, terror y acción que al del cine histórico, señal clara del tono y la forma que se le ha querido dar a la película, y que sin duda está vinculada a la espectacularidad de la erupción del Vesubio, sin duda, el activo más importante del film, que ocupa la parte final de la cinta y que se puede desarrollar plenamente con los efectos especiales a disposición en la actualidad. Sin embargo, el film parece que se rebasa a sí mismo en este aspecto y nos muestra una hecatombe de carácter universal en la que terremotos, erupciones, fuego, incendios, destrucción, e incluso un tsunami, centran en demasía la atención del espectador, mientras el destino final de los principales caracteres del film se va resolviendo. Creo, personalmente, que esta parte del film peca de exagerada y posee un final que es posible que no agrade demasiado al público espectador.?????????????????

Si tuviera que destacar alguna cosa del film no sería ni la trama (tan alterada que parece una película nueva con poco que ver con la historia original, algo tan de moda en las adaptaciones actuales…) ni la exageración de los efectos especiales finales algo cansinos, sino algunas de las vistas generales de la ciudad de Pompeya, reconstrucciones a las que los efectos especiales sí que han sabido dar vida en el film, como aquella imagen de la ciudad de Pompeya vista desde el exterior, en la que se nos muestra la vía de acceso de la ciudad rodeada por los monumentos funerarios de sus habitantes, una imagen poco común en el cine de romanos, las vistas del puerto y alguna de las escenografías que observamos en el anfiteatro, si bien el desarrollo de estas escenas de acción gladiatorial se disparan enseguida y pierden gran parte de su credibilidad.

Por lo que respecta a las interpretaciones, ninguna de ellas destaca por una valía excepcional. Posiblemente sean algunos de los secundarios, como Ático (Adewale Akinnuoye-Agbaje) o los padres de Casia, Aurelia y Severo (Carrie-Anne Moss y Jared Harris), los que destaquen más que no los actores principales. Kit Harington, el esclavo Milo, no da la talla como gladiador y tampoco destaca por su actuación y Emily Browning no convence demasiado como la joven protagonista del film a la cual el guión le obliga a saltarse todas las convenciones sociales de época romana como si nada. Por desgracia Kiefer Sutherland se ve obligado a encarnar al “malo maloso” romano del film, por lo que su registro interpretativo se desarrolla en una frecuencia bastante irreal. A Sutherland le que acompaña Sasha Roiz que encarna a Próculo, la mano derecha de Corvo y un auténtico monstruo sin remordimiento alguno, un carácter tampoco demasiado creíble.

En definitiva, una lástima, porque valía la pena contemplar una nueva versión de Los últimos días de Pompeya, un film con un presupuesto de 100 millones de dólares que ha recaudado tan solo 108.550.407 dólares, y que evidencia que el cine actual tiene poca mano a la hora de mostrarnos el mundo antiguo en la gran pantalla, por lo que me veo obligado a hacer una doble recomendación: Pompeya es una película recomendable para aquellos interesados tan solo en las nuevas visiones de la antigüedad con poca o muy poca veracidad y mucha acción. Para aquellos que quieran disfrutar de una buena historia, bien estructurada y filmada y respetuosa al contexto histórico de la época, os insto a localizar cualquier versión anterior del film, aunque yo, personalmente, os recomiendo la miniserie de los años 80, que se mantiene muy bien después de tantos años.

Título: Pompeya
Título Original: Pompeii
Director: Paul W.S. Anderson
Guión: Janet Scott Batchler, Lee Batchler
Reparto: Kit Harington, Emily Browning, Kiefer Sutherland, Carrie-Anne Moss, Jared Harris, Jessica Lucas, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Sasha Roiz, Currie Graham, Ben Lewis, Joe Pingue, Alain Moussi, Emmanuel Kabongo
Fotografía: Glen MacPherson
Música: Clinton Shorter
Género: Histórica, aventuras, acción, catastrófica
Nacionalidad: USA, Alemania
Fecha de Estreno en España: Viernes, 25 de abril de 2014

NOTA: 5.5
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Jorge Pisa 

Crítica literaria: Magnitud imaginaria, Biblioteca del Siglo XXI, Stanislaw Lem.

Lem_Magnitud imaginaria_portadaPues sí, de tanto en tanto, aparece por Culturalia una crítica de un libro de Stanislaw Lem, ligada a la publicación de sus obras por la editorial Impedimenta, que ha llevado a cabo una tarea digna de la mejor edición, tanto por su aspecto y formato, como por la traducción y la edición de los textos. Esta es la cuarta crítica que colgamos aquí del autor polaco, una concesión ganada por Lem por méritos propios.

Magnitud imaginaria, Biblioteca del Siglo XXI es otra pequeña joya dentro de la producción literaria de Lem. Tras Vacío Perfecto, en la que el autor llevaba a cabo una recopilación de falsas reseñas de libros que nunca existieron, en Magnitud imaginaria el lector se ha de enfrentar a introducciones o prólogos de obras que tampoco existieron nunca, hecho que provee al autor de una gran libertad a la hora de plantear los temas que se tratan en estos libros imaginarios. Entre ellos encontramos los prólogos de una obra de fotografía pornográfica realizada con cámara de rayos x en la que el cuerpo humano no es visible; el tratado que nos relata el intento de enseñar inglés a una colonia de bacterias; una obra acerca de la literatura bítica, es decir, la no escrita por el ser humano sino por sus computadoras o la creación de una extelopedia, o lo que es lo mismo, una enciclopedia de los saberes humanos del futuro.

Como ven volvemos a estar en la sala de juegos de Lem, en la cual las reglas de lo que se puede escribir y sobre lo que se puede reflexionar pierden su sentido y se desvanecen para dejar aflorar la valía literaria y el sentido del humor de un autor que, cual rey Midas, convierte lo que toca en oro, en este caso en material literario digno de ser leído y gozado por los lectores de cualquier época.

Stanislaw LemY es que además de escoger con acierto su lista de temas prorrogables, Lem utiliza la contradicción presente en ellos para reflexionar sobre la vida y el espíritu humano. De ahí que podamos especular sobre las costumbres sexuales y el erotismo del ser humano; sobre los procedimientos de estudio científico y sobre cómo se llegan a establecer nuevas verdades científicas (que a veces pueden estar, incluso, equivocadas); sobre qué tipo de literatura podrían elaborar mentes o procesadores no humanos, y si estaríamos capacitados para entender una literatura que no está destinada a nosotros (aquí hallamos uno de los temas más constantes en la obra de Lem) y hasta donde puede llevar el despropósito humano en su intento de explicarlo y conocerlo todo, aún las cosas que no han ocurrido todavía y han de pasar en el futuro.

A esto se ha de sumar también, y como no podría faltar en un libro como este, un prólogo de Lem a su propia obra, con la que el autor polaco se atreve a rizar el rizo, y completar un trabajo que aunque breve (tan solo 138 páginas) se convierte en una delicia para el lector, que espera siempre hallar la genialidad, las ideas descabelladas y la reflexión profunda de un autor que, aunque enmarcado en el género de la ciencia-ficción, dispone de méritos propios para convertirse en un referente a tener en cuenta de la literatura polaca y europea de la segunda mitad del siglo XX.

De esta forma Magnitud imaginaria se convierte en una mueva oportunidad para los lectores de disfrutar de la genialidad de Lem, de su gran sentido del humor y de sus ganas de romper con las convenciones establecidas y vagar por espacios de creación literaria poco transitados por el hombre.

Impedimenta se lleva de nuevo la medalla publicando obras de Lem, y proveyendo al lector español de una biblioteca del autor no solo perfectamente cuidada sino también digna de estar ubicada en el mejor lugar de la mejor estantería de nuestra biblioteca. Se lo aseguro.

Título: Magnitud imaginaria, Biblioteca del Siglo XXI
Autor:
Stanislaw Lem
Editorial:
Impedimenta
Encuadernación:
Rústica
Formato:
13 x 20 cm
Páginas:
144
PVP:
16,00 €
ISBN:
978-84-937601-2-0
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Jorge Pisa Sánchez

Publicación: Luna APOGEO, de Rubén Azorín Antón (Autor)

Hacía tiempo que no os presentábamos en Culturalia una novedad de ciencia-ficción. Pues aquí tenéis una, que parece además un novelazo y un éxito de ventas.

Luna APOGEO, de Rubén Azorín Antón.

9788461688197La Luna, fría y resplandeciente, nos acompaña desde que tenemos uso de razón; desde que tenemos conciencia de especie. Dejamos confiados que cada noche nos acune y vigile con su ronda desde el cielo mientras jugamos con ella a su perpetuo orí. Creemos conocer todos sus secretos, pero… ¿Qué es realmente la Luna?

¿Ha estado siempre ahí? ¿Por qué sólo nos muestra una de sus caras? ¿Qué nos oculta? ¿Por qué no hemos vuelto a ella desde 1972? ¿Qué ocurriría si su órbita se alterase súbitamente? ¿Sería posible la vida en la Tierra sin ella? ¿Y si su presencia en el cielo no es casual? ¿Y si está relacionada con la misma esencia del ser humano, con su despertar?

Enfréntate a todas estas preguntas siguiendo al grupo de científicos del Proyecto de Medición Lunar Láser que, al margen de los gobiernos, tratan de anticiparse y combatir una inminente catástrofe para salvar sus vidas, y, con ellas, a la misma humanidad.

Un inquietante thriller ambientado en un futuro próximo (2028-2055), en el que ficción y realidad se van diluyendo y disociando a lo largo de su recorrido para retarte a distinguirlas y juzgar si las cosas son como nos las habían contado.

Sobre un argumento que va más allá de la clásica novela apocalíptica, distintas historias y personajes se entrecruzan de forma impecablemente calculada para tejer una hilada trama y descubrir una obra mucho más profunda que, arrolladora, nos conduce a un desconcertante final.

Una novela que te hará dudar… DUDAR. ¿Acaso no es la duda el precursor de la inteligencia? Una vez leída, difícilmente volverás a mirar la Luna con los mismos ojos.

«Luna: Apogeo» es la primera parte de una trilogía llamada «Luna».

Título: Luna APOGEO
Autor: Rubén Azorín Antón
Formato: Tapa blanda
Fecha de publicación: 23 mar 2014
Páginas: 440 páginas
Editor: Rubén Azorín Antón