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CrĆ­tica teatro: Els Buonaparte, en el Teatre AkadĆØmia

Comienza el año y con él publicamos las primeras críticas de teatro. Y en esta ocasión iniciamos el recorrido con Els Buonaparte, obra que nos narra el encuentro de los hermanos Bonaparte (Napoleón y José) en Vitoria tras la retirada del segundo de Madrid, en el contexto de la Guerra de la independencia.

ā€œTras invadir la penĆ­nsula IbĆ©rica y destronar a los Borbones, Napoleón Bonaparte sienta en el trono de EspaƱa y de las Indias a su hermano mayor JosĆ©.
José I llega a Madrid el 20 de julio de 1808. El día 29, nueve días mÔs tarde, la victoria del ejército español en Bailén, provoca revueltas contra el nuevo monarca que le obligan a huir de Madrid. José se refugia con su corte en Vitoria. Napoleón, enterado de la fuga de su hermano, viaja de París a Vitoria para exigirle su regreso inmediato a Madrid.
Los dos hermanos se encuentran la noche del 5 de noviembre en una casa solariega en las afueras de Vitoria. Estaban solos, no hubo testigos; pero todo hace presagiar que fue una noche de confesiones, celos, disputas y desconfianzasā€.

La historia es, muchas veces, muy teatral y el teatro se aviene muy bien a hablarnos de la historia. De aquí que Ramon Madaula en el guión y Sílvia Munt en la dirección nos muestren el encuentro de dos monarcas de la misma familia, un rey y un emperador, necesitados el uno del otro, ya sea como hermanos o como aliados políticos.

En encuentro escénico nos permite presenciar la reconstrucción de un episodio de intimidad histórica del que no conocemos nada. Así, en este encuentro privado conoceremos las ambiciones políticas y las necesidades del uno y del otro. Un Napoleón que sueña con imponer la revolución al mundo y un José quebrantado por su pobre aceptación como rey de España y de las Indias.

Madaula construye un texto y unos personajes creíbles históricamente y teatralmente, y basa la fuerza de la obra en una conversación entre dos personajes que nos acercan no tanto a las grandes figuras políticas como a sus fueros internos, sus anhelos, sus miedos, sus éxitos y sus fracasos. Magnífica la visión francesa sobre la realidad española de la época (la visión negativa sobre las costumbres hispanas y su admiración por la gastronomía española del momento).

Sílvia Munt ha conseguido dar consistencia dramÔtica a un texto que fluye fÔcilmente, sin obstÔculos, de forma natural, como una conversación privada entre conocidos o familiares. Y en ello no son ajenos los tres protagonistas. Pau Roca se mimetiza con Napoleón, confirmando de nuevo el interés que el actor tiene por las obras teatrales históricas. David Bagés encarna a la perfección a un devastado José Bonaparte al que las fuerzas han abandonado en su cometido real y que necesita del abrazo emocional de su hermano para seguir adelante. Oriol Guinart es el tercero en discordia e interpreta en esta ocasión al esclavo mameluco de Napoleón que provee a la obra de los comentarios y las reflexiones mÔs sarcÔsticas, un punto de vista mÔs mundano y popular que da a la obra un registro cómico que facilita su desarrollo y la recepción por parte del público.

Como se desprende de lo ya escrito, Els Buonaparte es, sin duda alguna, una excelente propuesta para comenzar el año teatralmente, que nos permitirÔ disfrutar de una muy sugestiva obra de teatro y de una reflexión histórica y emocional de altura, de aquellas que dejan un muy buen sabor de boca.

ā€œEls Buonaparteā€ se representa en el Teatre AkadĆØmia del 20 de desembre de 2023 al 14 de enero de 2024.

Autor: Ramon Madaula
Dirección: Sílvia Munt
Reparto: Pau Roca, David BagƩs y Oriol Guinart
Espacio escƩnico: SebastiƠ Brosa y Paula Bosch
Iluminación: Lluís Serra
Espacio sonoro: Sergi Andrades
Vestuario: Carlota Ricart
Producción: Teatre Akadèmia

Horarios: de martes a viernes a las 20:00 horas; sƔbado a las 17:00 y a las 20:00 horas y domingos a las 18:00 horas
Precio: a partir de 22€
Idioma: catalƔn
Duración: 1 hora y 15 minutos
NOTA CULTURALIA: 8,5
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Jorge Pisa

Estreno teatral: Galileu, en el Club Capitol

Hasta el próximo 21 de mayo podéis disfrutar de la obra Galileu en el teatro Club Capitol, una buena oportunidad para comprender la figura de Galileo Galilei y el impacto de sus descubrimientos astronómicos en el siglo XVII, de la mano de la música de Love of Lesbian.

El descubrimiento científico de Galileo Galilei fue fundamental para la vida de las personas de su época, para la filosofía, para la percepción del mundo y del ser humano y su lugar dentro el universo.

ā€œGalileuā€ es una versión para todos los pĆŗblicos pero tambiĆ©n para los adolescentes, una versión esencial para explicar quĆ© descubrió este gran cientĆ­fico.

Una obra representada por gente joven y dinÔmica, con la música poética de «Love of Lesbian», interpretada en directo por los propios actores.

«Galileu» se representa en el Club Capitol hasta el próximo 21 de mayo de 2017.

Dirección: Carme Portaceli
Actores: Oriol Guinart, Queralt Casasayas, Laura Aubert y Carlos Cuevas

Duración: 90 mins
Idioma: CatalƔn
Horarios y precio: web de Grup BalaƱa

Critica teatral: A teatro con Eduardo, en el teatre Lliure

De Filippo regresa a Barcelona tras el Ć©xito que representó el aƱo pasado el estreno de L’Art de la Comedia en el TNC, y lo hace en esta ocasiónĀ en el Teatre Lliure, con una producción que reĆŗne dos de sus obras, Uomo e galantuomo y La grande magia, una propuesta dirigida por LluĆ­s Pasqual e interpretada en los papeles principales por Jordi Bosch y Ramon Madaula.

Ā«Una noche de teatro con Eduardo de Filippo.Ā Una velada compuesta por dos tĆ­tulos: el primer acto de una pieza de juventud, Uomo e galantuomo, en el que vemos un ensayo de una compaƱƭa de teatro en un hotel. Y despuĆ©s La grande magia, cuyo primer acto transcurre en un hotel en el que los clientes se convierten en el pĆŗblico de un espectĆ”culo de magia. La vida es como una función de teatro, sĆ­, pero tambiĆ©n como una caja china, o una muƱeca rusa que en su interior contiene a otra, y a otra y a otra, como un infinito juego de ilusión… ĀæQuiĆ©n es el ilusionista que compone nuestras vidas? ĀæY a Ć©l, quĆ© otro ilusionista le domina?Ā»

El Lliure permite a Pasqual jugar con la magia teatral de De Filippo en una propuesta que de nuevo nos habla de los vínculos entre la realidad y la ficción, entre la vida misma y el teatro. Para ello Pasqual hace uso, de una forma poco comprensible, de dos de sus obras, el primer acto de Uomo e galantuomo y de la obra completa La grande magia. Una elección algo difícil de entender, ya que la selección deja desequilibrada la obra resultante, saliendo el espectador del teatro con la sensación de que la parte inicial de la obra pudiera sobrar.

Si no tenemos en cuenta estas disquisiciones, seremos conscientes de que hemos gozado de una obra que, como decía, nos hace dudar, a nosotros y a los protagonistas, de los límites que existen entre la realidad y la ficción. En este aspecto la representación (y mÔs concretamente la segunda parte de la representación) es una delicia en la que Pasqual mueve sobre el escenario a diversos personajes en la estela de un De Filippo que juega y se ríe de ellos, y de nosotros mismos.

A teatro con Eduardo_1
De nuevo la escenografía es mínima, si bien en algún momento de la representación esta se convierte de la nada en un gran escenario teatral. Los límites de este se tapizan con una gran vista fotogrÔfica de una ciudad mediterrÔnea en la que situar las tramas que nos narra De Filippo a lo que se suma una ambientación musical amenizada con diversas canciones populares italianas, que son cantadas entre escena y escena.

Por lo que respecta a la trama, aunque sencilla, nos habla del teatro dentro del teatro, del teatro en la vida de cada uno, y de cómo nuestra configuración de la realidad puede componerse y descomponerse en cualquier momento. La representación estÔ tachonada, asdemÔs, con el fino sentido del humor del autor napolitano.

Las actuaciones son otro de los aspectos que destacan de la obra, y en ellas, se distinguen con mucho las de Bosch y Madaula, no solo porque son dos actores, cada uno en su estilo, que se adaptan a la perfección a una obra de De Filippo, sino porque el texto estÔ preparado para el lucimiento de sus dos figuras interpretativas. A ellos se suman toda una serie de secundarios de primera, como suele ser habitual en el Lliure, entre los que hallamos a Laura Aubert, Oriol Guinart, Teresa Lozano, Francesca Piñón, Albert Ribalta, Marc Rodríguez y Mercè Sampietro. Entre ellos sobresale con una luminosidad musical propia Robert Gonzalez, que canta las canciones que suenan a lo largo de la obra y que son ampliamente aplaudidas por el público.

A teatro con Eduardo es una flor teatral que no puede llegar a florecer completamente debido a su estructuración algo incomprensible, pero que nos permitirÔ disfrutar de dos horas de buen teatro, bien escrito, bien concebido, al menos en el segundo de sus actos, y magníficamente interpretado.

«A teatro con Eduardo» se representa en el Teatre Lliure hasta el 1 de mayo de 2016.

Autor: Eduardo de Filippo
Versión y dirección: Lluís Pasqual
Reparto: Laura Aubert, Jordi Bosch, Robert GonzÔlez, Oriol Guinart, Teresa Lozano, Ramon Madaula, Francesca Piñón, Albert Ribalta, Marc Rodríguez y Mercè Sampietro
Músicos: Laura Aubert, Robert GonzÔlez, Carles Pedragosa / Roman Gottwald y Pablo Martorelli
MĆŗsica: Dani Espasa
EscenografĆ­a: Alejandro AndĆŗjar y LluĆ­s Pasqual
Vestuario: Alejandro AndĆŗjar
Caracterización: Eva FernÔndez
Iluminación: Xavier Clot
Sonido: Roc Mateu
Producción: Teatre Lliure

Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas; sƔbados a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: 20 – 29 €
Idioma: catalƔn
Duración: 2 horas sin pausa

NOTA CULTURALIA: 7.5
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Jorge Pisa

CrĆ­tica teatral: Liceistes i cruzados, en el TNC.

liceistes4El TNC re-estrena Liceistes i cruzados, una obra de teatro sobre teatro (de ópera) escrita por Serafí Pitarra e interpretado por Pep Sais, Anna Moliner, Francesc Ferrer, Camilo García, Jordi Banacolocha y Marc Pujol. La propuesta, que el año pasado se representó en el marco del Epicentre Pitarra y que obtuvo un gran éxito de crítica y público, nos traslada a la Barcelona de mediados del siglo XIX, con la voluntad de ironizar sobre las riñas burguesas que se producían en la ciudad y que tenían como protagonistas a dos de sus teatros mÔs destacados, el Teatre Principal, que había ostentado el monopolio de las representaciones teatrales en la ciudad condal hasta el año 1833 y el Liceu, que comenzaba una singladura que lo llevaría a ser el teatro de ópera barcelonés por excelencia.

Los jóvenes Dolores (Anna Moliner) y Don Ricardo (Francesc Ferrer) estÔn enamorados, aunque el padre de ella, Don Ambròs (Pep Sais), estÔ decidido a casar a su hija con Don Lluís (Jordi Llordella), un miembro acaudalado de las clases altas de la ciudad. Para poder hacer efectivo su amor Dolores y Don Ricardo se verÔn obligados a poner en marcha una estratagema para desenmascarar a Don Lluís, que se estÔ haciendo pasar por cruzado (partidario del Teatre Principal) aunque es un declarado liceista, con el objetivo de ganarse la estima de Don Ambròs.

Liceistes i cruzados es una comedia, en parte musical, muy ligada a la historia de Barcelona y a la de sus instituciones culturales y teatrales, que coincide ademƔs con la reciente reobertura del Teatre Principal, uno de los teatros protagonistas de la obra. Pitarra, con un texto de carƔcter popular tan propio del autor, nos propone un divertimento que nos obliga a hacer un viaje en el tiempo, en el teatro y en el uso de la lengua.

La naturaleza original del texto de Pitarra ha sido salvaguardada en la adaptación y dirección de Jordi Prat i Coll, que ha respetado su estructuración poĆ©tica en verso heptasĆ­labo y su plasmación en el catalĆ”n popular que se hablaba a mediados del siglo XIX en las calles de Barcelona. De esta forma, el texto de Pitarra nos muestra la rivalidad social y cultural que existĆ­a en aquel momento entre las clases altas barcelonesas, caricaturizando a los personajes principales que aparecen sobre el escenario. Pitarra escogió para ello el modelo de la commedia dell’arte italiana que bien se podĆ­a adaptar a la realidad burlona que el autor querĆ­a darle a su obra, en la que veremos a los representantes de las elites barcelonesas discutir hasta la saciedad sobre las bonanzas musicales y teatrales de las obras representadas en el Principal y el Liceo.

liceistes2Prat i Coll ha decidido mantener un formato decimonónico en lo que respecta al vestuario, la escenografía y el desarrollo de la obra, si bien ha optado, de forma poco acertada, en mantener a los actores sobre el escenario a lo largo de la representación, eliminando para ello los espacios ocultos tras las «bambalinas» y rompiendo la integridad artística del proyecto, lo que lo puede hacer algo extraño y chocante para el público asistente.

Aún así la propuesta mantiene la ironía y el atribulado estilo de la comedia italiana, y para ello no son ajenos los afanes interpretativos del reparto de la obra. Veremos, pues, sobre el escenario a una compañía de actores y actrices que han hecho un meritorio esfuerzo para darle a la representación ese toque popular y «pitarra» que la ocasión requiere, convirtiendo la propuesta en una comedia resolutiva y de «muchos decibelios». Así, tanto Pep Sais, Anna Moliner, Francesc Ferrer, Camilo García y Jordi Banacolocha, entre otros, se transforman en actores de «teatro popular» de hace dos siglos para proveer a la obra de la fuerza y la naturaleza que debió de tener en el momento de su estreno. Todo ello amenizado, en diversas ocasiones, con algunas de las Ôreas de ópera mÔs conocidas, interpretadas por el reparto de la obra.

Liceistes i cruzados es, asimismo, una pieza arqueológica de teatro que nos permite acercarnos a los usos sociales y lingüísticos de la Barcelona de mediados del siglo XIX, y nos muestra que el catalÔn del momento no era, ni mucho menos, la lengua tan pura que muchos creían que era, y que el uso de coloquialismos y sobre todo, castellanismos, era algo habitual, al menos por las calles de Barcelona.

Liceistes i cruzados es, como he indicado, un divertimento y una oportunidad para asomarnos, a través del teatro, a la Barcelona de otros tiempos, y observar cuÔl era el día a día de aquellos miembros de las clases altas de la ciudad que podían permitirse el lujo de discutir hasta el sinsentido sobre la programación de los teiatrus barceloneses, y cuyas cuitas mÔs destacadas residían en discernir si la «bufa» o la «prima dona» eran los términos adecuados para referirse a la soprano o actriz principal en una representación de ópera.

«Liceistes i cruzados» se representa en la Sala Petita del TNC del 9 de octubre al 9 de noviembre de 2014.

Dirección y adaptación: Jordi Prat i Coll
Asesoramiento escenogrƔfico: Ricard Prat i Coll
Asesoramiento vestuario: MĆ­riam Compte
Iluminación: Ignasi Camprodon
Dirección musical y pianista: Andreu Gallén
Reparto: Pep Sais, Anna Moliner, Francesc Ferrer, Jordi Llordella, Marc Pujol, Camilo GarcĆ­a, Jordi Banacolocha, Berta Giraut y Oriol Guinart
Producción: Teatre Nacional de Catalunya

Horarios: miƩrcoles, jueves y viernes a las 20:00 horas; sƔbados a las 17:00 y a las 21:30 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: 23 €. Posibilidad de descuentos varios
Idioma: catalƔn
Duración: 1 hora y 20 minutos
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Jorge Pisa

CrĆ­tica teatral: MCBTH (Macbeth), al Teatre Nacional de Catalunya.

Macbeth es una de las obras «de referencia» de Shakespeare y, por extensión, del teatro universal. Una circunstancia que ha motivado la realización de una gran variedad de versiones de la pieza a las mÔs diversas circunstancias y contextos sociales, políticos e históricos.

El TNC nos ofrece, desde el pasado 11 de octubre, la Ā«adaptación libreĀ» del tratado del dramaturgo inglĆ©s sobre la ambición, llevada a cabo por ƀlex Rigola, que viste la trama con tintes personales y contemporĆ”neos que la acercan al contexto actual. Una apuesta que si bien ha sido criticada, condensa una gran fuerza visual acompaƱada de las ganas del director de Ā«recrearseĀ» con los clĆ”sicos de la dramaturgia universal, y mĆ”s concretamente en aquellos de corte shakesperiano.

«Tres brujas misteriosas y oscuras anuncian al general Macbeth que llegarÔ a ser rey de Escocia y que su compañero, Banquo, serÔ padre de reyes. El augurio despierta la ambición de Macbeth, pero especialmente el de su esposa, con quien trama y consuma el asesinato del buen rey Duncan para ocupar su trono. Lo que parecía un plan fantÔstico acabarÔ arruinado por las consecuencias de los actos. Nada es lo que parecía. Nada es lo que parece. Lo dicen las brujas al principio: «Todo lo que es bello y justo puede ser también feo y asqueroso. Y todo lo que es feo y asqueroso puede ser también bello y justo«.

Macbeth nos habla sobre la ambición, sobre los instintos humanos que subyacen a cualquier tipo de cultura, de aquellos que por esta razón nos hacen humanos y, por ello, se convierte en un clÔsico, en una obra vÔlida en cualquier tiempo, ya sea el mÔs vetusto de los pasados como el mÔs flamante de los futuros. Y Rigola acondiciona la obra a la situación en la que vivimos, en la que la ambición de unos pocos ha llevado, como en el argumento de la obra, a la destrucción y a la muerte, ya sea de personas, de formas de pensar o de sistemas de organización.

Rigola ha desvestido la apariencia de la obra para poderla transferir a la actualidad, despojada de cualquier substancia pasada, y la ha vuelto a vestir con unos ropajes que no por insólitos dejan de ser contemporÔneos. De aquí que la vestimenta se vincule al mundo del deporte, que es sin duda uno de los Ômbitos de la vida donde la competición y la ambición son mÔs presentes. También ha jugado con la escenografía trans-mutando los bosques y los castillos que pueblan los decorados de la obra en mueblería «made in Ikea» Y le ha dado un ajuste televisivo y fantÔstico al asunto al dotar a la atmósfera de la obra con un toque de la genialidad de la banda sonora que Angelo Badalamenti realizó para la mítica serie de los 80 Twin Peaks.

Por desgracia, los elementos mÔs mitigados por los efectos de la adaptación de Rigola han sido el interpretativo y el argumentativo. El resultado es una obra difícil de seguir e incluso de entender, si es la primera vez que el espectador se enfrenta al texto. La suma de escritos, propios y nuevos, y la interpretación estÔtica o descontextualizada de los actores en diversos momentos de la representación, buscada por el director, hace que el seguimiento de la obra sea difícil. Rigola juega incluso con los formatos, ya sea a la hora de declamar el texto como en el estilo de la representación. De allí nace la dualidad de escenografías que diferencia el primer y el segundo acto, invadiendo este último de un blanco irreal y fantasmagórico que envuelve los cuerpos desnudos de sus principales protagonistas, que se embadurnan de la sangre, propia y ajena, que han provocado o provocarÔ su ambición.

Las actuaciones pasan a un segundo plano en el juego visual y de formatos que construye Rigola. Con ellas también experimenta el director para robarles toda su carga de clasicismo y mostrarlas exentas, en la mayoría de los casos, sobre el escenario. Joan Carreras lleva el peso de la obra, no por otra, ésta se basa en la ambición de su personaje y de las emociones que de él manan. Todos los demÔs intérpretes orbitan alrededor de su centro de gravitación, entre ellos Alícia Pérez, que da vida a una austera Lady Macbeth; Lluís Marco que encarna al rey Duncan con una interpretación «a lo Marco«, a los que se suman Oriol Guinart, Míriam Iscla y Marc Rodríguez, que interpretan al resto de personajes, el mínimo para representar la obra. Una interpretación que hace aflorar en algunos momentos la comicidad de un texto altamente trÔgico. Elemento este, que junto a la excentricidad de algunos componentes de la adaptación (libre, recuérdenlo) seguro que habrÔ echado para atrÔs a mÔs de uno.

La propuesta de Rigola es valiente, casi demasiado, y es un claro ejemplo de la voluntad del teatro actual de deconstruir el propio teatro y erigir sobre sus cimientos obras con un claro enfoque contemporÔneo. De ahí que el MCBTH del TNC se convierta en claro reflejo de la ambición y la lujuria económica que ha llevado, al menos en los países del sur de Europa, los peyorativamente denominados PIGS, a desbaratar los sistemas políticos, económicos y sociales que se habían erigido desde el final de la II Guerra Mundial. Una detonación de fondo contra una sociedad que muere a manos de los ambiciosos, de aquellos émulos de Macbeth que se visten con caros trajes hechos a medida, conducen automóviles de lujo y que se rodean de la parafernalia tecnológica en boga, gozando de mucho mÔs de lo que la realidad les puede otorgar.

Rigola, deja algo de lado el hecho de que el teatro, tal como se concibe en la actualidad, es un producto cultural y comercial y que ha de llegar al público de una forma asequible, ya que si no la creación artística puede llegar a morir prematuramente sin haber alcanzado sus objetivos, ya sea por parte de los autores o por parte de los destinatarios o consumidores. La versión del Macbeth de Rigola es una obra de complicada digestión que fuerza al espectador a masticarla concienzudamente y a realizar una ardua deglución teatral.

Pero es una experiencia estimulante poder ver la reflexión que el teatro puede hacer sobre el propio teatro, y de lo mucho que se puede concebir con las ideas claras, si bien algo excéntricas, sobre el legado shakesperiano. Una propuesta no apta para nuevos públicos o para aquellos a los que no les gusta que «jueguen» con los clÔsicos.

ā€œMCBTH (Macbeth)ā€ se representa enĀ  el TNC del 11 de octubre al 18 de noviembre de 2012.

Autor: William Shakespeare
Adaptación libre: ƀlex Rigola
Traducción: Salvador Oliva
Dirección: ƀlex Rigola
Reparto: Lluƭs Marco, Oriol Guinart, Joan Carreras, Marc Rodrƭguez, Mƭriam Iscla y Alicia PƩrez
EscenografĆ­a: Max Glaenzel
Vestuario: BRAIN&BEAST
Iluminación: August Viladomat
Sonido: Igor Pinto
Producción: Teatre Nacional de Catalunya y El Canal. Centre d’Arts EscĆØniques Salt / Girona

Horarios: miƩrcoles y viernes a las 20:00 horas; jueves a las 17:00 horas; sƔbado a las 21:30 horas y domingo a las 18:00 horas.
Jueves 11 de octubre y 1 de noviembre, función a las 20:00 horas.
Precio: de 15,69 a 31,37 €
Duración de la obra: primera parte: 65 minutos; entreacto: 20 minutos y segunda parte: 22 minutos.

Coloquio: viernes 26 de octubre
EspectƔculo recomendado a partir de 16 aƱos

Escrito por Jorge Pisa SƔnchez

CrĆ­tica teatral: Llum de guĆ rdia, en el teatro Romea.


El teatre Romea estrena Llum de GuĆ rdia, una obra de teatro que nos habla de teatro, del peso del pasado en el presente y de los fantasmas que nos aterrorizan a lo largo de nuestra vida.

Una propuesta interesante y original en varios aspectos aunque indolente en otros. Pero comencemos por el principio. La nueva propuesta de Julio Manrique como director artƭstico en el Romea nos presenta una trama en la que los fantasmas del pasado y la esencia del teatro estƔn muy presentes. Lo primero porque los fantasmas que se pasean por el escenario no son los que acostumbran a aparecer en los films de terror sino que encarnan los errores y las decisiones que uno toma o es obligado a tomar a lo largo de la vida. Y lo segundo porque el propio espacio/edificio del teatro se convierte en uno de los protagonistas de la obra. La trama pues, rezuma teatro por todos sus poros y se convierte de esta forma en una especie de homenaje hacia el mundo teatral y a aquellos que con su trabajo lo hacen crecer y lo reinventan dƭa a dƭa.

Llum de Guardia nos presenta a un grupo de profesionales a los cuales el teatro, o mÔs concretamente un hecho relacionado con el teatro, afectarÔ a sus vidas para siempre. La acción comienza en la rueda de prensa de Xirgu, el nuevo espectÔculo que se estrenarÔ en el Romea. Todo va bien hasta que Clara, una actriz bailarina sordomuda informa a los asistentes que el fantasma de la propia Margarita Xirgu, de la cual las malas voces dicen que se la ve, de tanto en tanto, deambular por el edificio, le ha comunicado que la obra no se puede estrenar. La advertencia, sin embargo, no es tenida en cuenta y el desastre acaece: el teatro sufre un incendio el día del estreno en el que muere la propia Clara.

Este acontecimiento afectarƔ, de una forma u otra, a la vida de todos aquellos implicados en el proyecto. SerƔ un hecho que nunca podrƔn olvidar y que marcarƔ su futuro vital y profesional. Siete aƱos mƔs tarde el destino harƔ que todos los componentes de la antigua compaƱƭa de teatro se reencuentren de una forma u otra en el mismo teatro abandonado del que se ha apoderado la leyenda.

Julio Manrique ha construido una historia a partir de la improvisación teatral en la que el texto se ha ido creando poco a poco a través de la misma interpretación y la experiencia propia. Y eso se nota, tanto en la presentación de la trama, escenas montadas una detrÔs de la otra, algo que nos recuerda el éxito de su anterior trabajo Coses que dèiem avui (en este caso con texto de Neil LaBute) y la casi-independencia de las escenas entre ellas mismas, que aparecen y desparecen las unas sobre las otras con un ritmo pausado y estudiado. Una forma de presentar la historia donde se hace notar los gustos y las preferencias de su director.

Como en el caso de Coses que dèiem avui la interpretación es coral predominando en cada escena una pareja o un conjunto de actores. Manrique vuelve a confiar en el grupo de intérpretes con los que ya ha trabajado anteriormente, algo seguramente necesario en un ejercicio de improvisación, que incluye a, Mireia Aixalà, IvÔn Benet, Cristina Genebat, Oriol Guinart, Xavier Ricart, Marc Rodríguez y Andrew Tarbet, todos ellos con experiencia teatral previa junto a Manrique.

Las escenas con las que se construye la obra son diversas y por tanto de calidad dispar, aunque es la tragicomedia el género que las une, de nuevo como en Coses que dèiem avui. El efecto final, pues, de cada una de ellas es también desigual. Algunas de las situaciones son francamente cómicas, la mayoría, y provocarÔn la explosión de carcajadas en el público. Otras puede que rayen, aunque solo sea de una forma parcial y osada, el gamberrismo libidinoso. Lo interesante es, sin embargo, el apunte fragmentado de las vidas que las escenas nos muestran, dejÔndonos claro el egoísmo propio de nuestra sociedad, aunque se engloben en un conjunto mÔs general, como es el de la trama de la obra, que llevarÔ a todos los protagonistas a reencontrarse finalmente en el teatro, no siempre con el mejor de los resultados.

Y un teatro, el Romea, que se convierte en un personaje mƔs de la obra. Un escenario que sale de sƭ mismo y se expande, incluso, al patio de butacas. Todo un acierto que proporciona a la obra una fuerza propia a la que se suma la figura, de referencia tambiƩn, de la propia Margarita Xirgu, la gran actriz catalana teatral de principios del siglo XX. Dos elementos que insertan la obra en un mundo del teatro dominado, las mƔs de las veces, por los grandes nombres y los actores y actrices de referencia.

Una obra que se sumerge, también, en el frikismo, algo tan extendido en el mundo en el que vivimos en la actualidad. Escenas como la del local de masajes (algo disparatada y buscona), la del programa de radio (mal construida aunque con gancho) o la escena de la fiesta de disfraces nos empujan directamente a esta órbita existencial. No obstante la escena del reencuentro final nos deja con un buen sabor de boca y con una de las imÔgenes mÔs bella de la obra y seguramente de la temporada.

Llum de guardia es, pues, una experiencia teatral dispar pero interesante, sobre todo si le gusta la tragicomedia con un alto grado de humor que seguro que le impactarĆ”. Una prosopografĆ­a teatral que nos rebela la importancia del teatro, ya sea como un episodio efĆ­mero de la vida, o como elemento para analizar la existencia de todos aquellos que vivimos cada dĆ­a sobre el escenario vital lleno de fantasmas del pasado, cadenas del presente y promesas del futuro.

ā€œLlum de guardiaā€ se representarĆ” en el Teatre Romea del 6 de septiembre al 9 de octubre de 2011.

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Autores: Sergi Pompermayer y Julio Manrique
Dirección: Julio Manrique
Reparto: Mireia AixalĆ , Ivan Benet, Cristina Genebat, Oriol Guinart, Xavier Ricart, Marc RodrĆ­guez y Andrew Tarbet
EscenografĆ­a: SebastiĆ  Brosa
Vestuario: MarĆ­a Armengol
Iluminación: Jaume Ventura
Espacio sonoro: Damien Bazin
Audiovisual: Marc LleixĆ 
Movimiento escƩnico: Ferran Carvajal
Caracterización: Núria Llunell
Producción: Teatre Romea

Horarios: de martes a viernes a las 21:00 horas, sƔbado a las 18:30 y a las 21:30 horas y domingo a las 18:30 horas.
Precio: de martes a jueves, de 17 a 22 €; viernes, de 19 a 25 €; sĆ”bado y domingo, de 22 a 28 €.
Idioma: catalƔn
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Escrito por: Jorge Pisa SƔnchez