El séptimo año de la exitosa producción de Ballet Flamenco.
La cigarrera gitana más famosa de la historia de la ópera, cuenta su historia en clave flamenca en este espectáculo, que ya se ha convertido en todo un clásico de la temporada veraniega de la capital.
Un elenco de 25 artistas, entre bailarines y músicos, une sus talentos para poner en escena la inmortal historia de amor trágico de Carmen. Ella es una sensual cigarrera gitana de Sevilla que enamora hasta los huesos al soldado Don José, llevándole a una vida de huida, crimen y contrabando, así como a integrar un pasional triángulo amoroso. Carmen debe decidirse entre el amor de Don José y el del torero Escamillo, pero termina siendo la principal víctima del violento final de la historia.
En este montaje especial y ‘aflamencado’, momentos tan conocidos de la inmortal obra de Bizet como la Habanera o las coplas del toreador serán bailadas por la joven promesa de la danza española y flamenca Erika Macías con coreografías de la reputada bailaora Sara Lezana.
CONCURSO: Sorteo de 5 entradas dobles para asistir a la representación de Carmen, ballet flamenco de Madrid en el teatro Tívoli.
PROMOCIÓN FINALIZADA: Ganadora: Laura Hernández Bardelás
Culturalia en colaboración con XTRATEGIUM dispone de 5 entradas dobles para asistir a la representación de Carmen, ballet flamenco de Madrid en el Teatre Tívoli, este viernes a las 18:30 horas.
Enviar un mail a concurso_culturalia@hotmail.es antes del viernes 19 de julio a las 15:00 horas. En el asunto del mensaje has de indicar Concurso Carmeny en el correo has de indicarnos tu nombre completo y tu nº de móvil.
Los cinco primeros que envíen el mail obtendrán cada uno una entrada doble para ir a ver Carmen, ballet flamenco de Madrid en el Teatre Tívoli mañana viernes 19 de julio a las 18:30 horas.
El nombre de los ganadores aparecerá publicado en nuestro blog.
Como una marca internacional Cirque du Soleil ha ido ocupando en los últimos tiempos un lugar destacado en el mundo del circo a escala global, un sector escénico que ha renovado y al que ha abierto las puertas al siglo XXI, una regeneración que, además, ha dado paso a que otras propuestas artísticas y circenses experimenten con la innovación en sus propuestas escénicas.
Por su parte, el Principado de Andorra ha apostado por aprovechar el empuje mediático de la compañía canadiense como marca vinculada a la calidad para plantear su campaña de turismo estival, alejándose de su imagen internacional de país de la nieve y abriendo sus puertas a los turistas y visitantes a lo largo de todo el año. Para ello ha concebido un espectáculo «made in Soleil«, con el objetivo de atraer a visitantes y curiosos y mostrar la plenitud y la belleza de un paisaje, el pirenaico, abierto a todos aquellos que quieran disfrutar con actividades y estancias de montaña en un escenario de gran belleza natural.
El resultado de todo ello es Scalada, un showque se estructura artísticamente en dos partes. En la primera son el skyline andorrano y el pasar de las estaciones los atributos que dominan la representación; en el segundo es el factor artístico y la tradición Cirque du Soleil los que se imponen y dan forma al espectáculo. Entre medias toda una serie de números acrobáticos que incluyen bungee ski, patinaje, cuerdas elásticas, trick cycling, BMX, salto a cuerda, slackline, cuerda floja, manipulación (cubo), báscula, dueto chino de pértiga o trampolín wall. Todo ello enmarcado por el fastuoso paisaje andorrano, por una composición de luces y colores apabullante y, sobre todo, por un entramado musical que convierte el envelado situado cerca del río Valira en un pequeña obra de arte escénica.
Scalada, con una duración de 60 minutos, se representa en un escenario al aire libre (para el público) en Andorra la Vella todos los martes, viernes y sábados del 13 de julio al 3 de agosto a las 22:00 horas. El espectáculo es, por otra parte, un show gratuito: 3.500 de las 5.000 entradas disponibles para cada representación son gratuitas, y permiten acceder a la zona de aforo a pie frente al escenario, mientras que las 1.500 entradas restantes tienen un coste de 15 € y dan acceso a la zona de gradas situadas en la parte posterior del recinto. Tanto las entradas gratuitas como las entradas con coste se han de reservar a través de un portal en internet, y sabemos que las primeras sesiones del espectáculo están ya agotadas. Si todo va tal como se espera 55.000 espectadores pasarán por el espectáculo de Cirque du Soleil en Andorra y conocerán un poco mejor un pequeño país pirenaico con grandes posibilidades de ocio y entretenimiento.
El día del estreno, el pasado sábado 13 de julio, la lluvia estuvo a punto de deslucir la inauguración de Scalada, aunque finalmente la fortuna meteorológica permitió dar un pistoletazo inicial sin más condicionantes que la magia y el desenfreno de colorido y de fantasía escénica que acostumbran a acompañar a la marca Cirque du Soleil, y en el que la acción, la acrobacia y la visualidad sonora cubren el escenario y surgen de él para inundar la platea y envolver a los espectadores con un toque de fantasía que les acompaña durante toda la representación.
Scalada, el primer espectáculo gratuito de Cirque du Soleil en Europa, incluye la actuación de 30 artistas sobre el escenario que irán dando forma a un show que posee su referente directo en Les Chemins Invisibles, el espectáculo que desde hace 5 años realiza Cirque du Soleil en el Agora del puerto de Quebec. Scalada está creado por Bastien Alexandre, coreografiado por Stéphane Boko y su escenografía está desarrollada por Eric Nogués, grupo artístico que demuestra la originalidad creativa de la compañía canadiense y la juventud de una marca circense de magnitud internacional.
Andorra realiza de esta forma un importante esfuerzo para acercar su país, su territorio y su oferta turística a todo aquel que se interese por la experiencia de un país de montaña. Aunque este año, y seguramente también en años venideros, se alía con Cirque du Soleil para darle un toque de magia y de cultura a su propuesta que esperemos sitúe a Andorra en el mapa de los destinos turísticos, culturales y montañeros a ambos lados de los Pirineos. Algo que demuestra que lo más importante para casi todo, y más en momentos de crisis como los actuales, son las buenas ideas y las sinergias y apoyos en positivo, elementos que pueden encaminar cualquier proyecto hacia el éxito.
«Scalada» se representa en Andorra la Vella del 13 de julio al 3 de agosto de 2013.
Director: Bastien Alexandre
Lugar de representación: Andorra la Vella
Horarios: martes, viernes y sábado a las 22:00 horas.
Duración: 1 hora
Aforo: 5.000 personas
Precio: Gratuito / 15 €
Hace ya cinco años que Cirque du Soleil estrenó en Quebec su primer espectáculo gratuito, Les Chemins Invisibles, una producción que culminará este verano con la representación de su último episodio. Esa propuesta se convirtió, desde el primer instante, en todo un éxito de público, y su buena acogida ha provocado que la compañía canadiense decidiera estrenar un montaje de similares características fuera de su país: Scalada, una singular historia de amor ambientada en el Principado de Andorra que podrá verse las noches de los martes, viernes y sábado del 13 de julio al 3 de agosto en Andorra la Vella. Culturalia pudo conversar con Bastien Alexandre, director creativo del espectáculo, tras su estreno andorrano, una puesta de largo que a punto estuvo de suspenderse por culpa de la lluvia, empeñada en poner algo más de emoción a esa magnífica velada que disfrutaron un total de 5.000 espectadores.
¿Has superado ya el nerviosismo de anoche? Por momentos la meteorología puso en riesgo el estreno del espectáculo.
No estábamos muy nerviosos porque, por suerte, el escenario está bien cubierto y de esta manera los artistas están protegidos. Lo cierto es que fue muy emocionante ver cómo todo el público acudió a ver la representación a pesar de la amenaza de lluvia, todos ellos preparados para la ocasión con impermeables. Sea como sea, el tiempo es imprevisible, y nosotros simplemente intentamos adaptarnos a la situación.
Scalada narra una historia de amor muy especial entre unos veraneantes y las cuatro estaciones del año en Andorra. ¿Cuál es el origen de este espectáculo tan poético?
Todo empezó con la llamada de “Andorra Turisme”; de hecho, nosotros apenas conocíamos nada del país, pero nos mostraron su campaña publicitaria basada en las cuatro estaciones con la intención de dar a conocer las actividades que pueden realizarse en Andorra a lo largo de todo el año. Por nuestra parte, nosotros cogimos esa idea como punto de partida y desarrollamos esta historia con un mensaje muy claro: que en este pequeño país se pueden llevar a cabo distintas actividades durante todo el año. Y así nació este relato de amor entre Andorra y sus visitantes.
Este es el primer espectáculo gratuito de Cirque du Soleil en Europa, y para ello habéis elegido el Principado de Andorra. ¿Por qué precisamente Andorra?
No fuimos nosotros quienes escogimos Andorra, sino que fue Andorra quien se dirigió a nosotros, y aceptamos la invitación básicamente porque era un proyecto extraordinario para desarrollar, y la verdad es que muy pocas veces hemos podido trabajar en un entorno tan espectacular como este [el escenario está situado entre la montaña y el río, un paraje realmente espléndido].
En Scalada podríamos diferenciar dos grandes partes: la primera ligada a la riqueza del paisaje de Andorra y la segunda más propia a la tradición artística de Cirque du Soleil. ¿Estás de acuerdo?
Estoy completamente de acuerdo con tu apreciación; el punto de partida fue una página en blanco para desarrollar un espectáculo donde se evocaran tres conceptos clave de Cirque du Soleil: la acrobacia, la teatralidad y la dramaturgia, y con estos conceptos hemos desarrollado Scalada.
¿Cómo es el proceso de creación de un espectáculo temático como Scalada? ¿Cuánto tiempo pasa desde que surge la primera idea hasta que ya está listo para presentarlo?
Como decía antes, el proceso artístico y creativo comienza con una página en blanco: nos reunimos, juntamos fuerzas artísticas, técnicas y acrobáticas y, a partir de aquí, desarrollamos el proyecto. Por lo que respecta al tiempo, hace un año “Andorra Turisme” contactó con nosotros y visitaron nuestra casa, en Quebec; allí empecé a trabajar con el equipo artístico entre septiembre y octubre de 2012, y más tarde vine a pasar dos semanas aquí, en Andorra. En definitiva, todo el proceso se ha alargado entre ocho y nueve meses.
¿Qué prima más en Scalada: la parte promocional de Andorra o la de espectáculo artístico?
Definitivamente la parte artística. Es obvio que la inspiración surge de Andorra, pero el reto para nosotros es superarnos en cada momento, crear cosas nuevas y convertir este espectáculo en una celebración de Andorra sin que sea directamente una publicidad del país.
¿Está previsto estrenar otros espectáculos similares a este en Europa? ¿Tenéis ya alguna propuesta en firme?
Personalmente no tengo ningún otro proyecto como este, pero Cirque du Soleil recibe muchas demandas y yo no estoy estoy al corriente de todas ellas. Con todo, nosotros siempre hacemos espectáculos muy diferentes, y Scalada es un montaje único que no se representará en ningún otro lugar.
Si bien parece que este año no han predominado en la programación del Festival Grec las comedias, el teatre Poliorama ha concentrado sobre su escenario dos de las más destacadas. Si a principios de esta semana reseñábamos en CulturaliaTots fem comèdia, ahora le toca el turno a La banqueta, la obra que completa la programación humorística del teatro situado en la acera derecha de las Ramblas de Barcelona (si nuestro punto de referencia es, claro está, plaza Cataluña y dirigimos nuestra mirada hacia el mar).
La banqueta, escrita por Gérald Sibleyras, dirigida por Paco Mir (uno de los tres miembros de Tricicle) e interpretada por Ricard Borràs y Pep Ferrer nos introduce en el mundo de la cultura y más concretamente en el día a día de dos afamados concertistas de piano que están preparando su gira internacional por Japón en una idílica y tranquila localidad de los Alpes italianos. Lo que en un principio parece ser el lugar perfecto para que ambos alcancen lo mejor de sí mismos se convertirá, con el paso de los días, en una estancia desastrosa en la que la crisis de confianza y de creatividad que viven los dos artistas se verá materializada en la continua y misteriosa disminución de la banqueta compartida que utilizan para dar los conciertos, un síntoma claro de que la relación creativa entre ambos se está deteriorando.
La comedia, estrenada en el Poliorama el pasado 25 de junio, nos presenta la relación personal y profesional de dos artistas centrándose en los ingredientes más esnobs y afectados de sus respectivas personalidades: la de Pau (Pep Ferrer) centrada en su inseguridad como integrante del dúo interpretativo y sus ansias de abandonarlo todo por una vida más sencilla, y la de Vladimir (Ricard Borràs) una mentalidad perfeccionista e individualista que necesita un amplio espacio propio para respirar.
Por el camino la comedia de Sibleyras nos habla del mundo de la cultura y de los profesionales que se dedican a crearla y hacérnosla disfrutar a través de sus dotes, en este caso frente al piano, y de las personalidades que se edifican alrededor de los artistas, muchas veces artificiales y arrogantes, de aquellas que a las personas de a pie les gusta contemplar mecidas en el alma de sus artistas preferidos y mitificados.
La banqueta es un continuo de risas y carcajadas que nacen de la confrontación entre las contradictorias personalidades y las fobias respectivas de los dos pianistas, que aunque constituyen «el cemento y las piedras» del arte que interpretan intentan imponerse el uno al otro y demostrar continuamente quién de los dos es el mejor. En definitiva un humor basado en la chispa, en la ironía y en el cinismo de dos artistas que se creen mejores de lo que en verdad son.
Un humor que nace, también, de un texto magistralmente cómico, de la interpretación «solista» de ambos actores, un acertado Pep Ferrer y un magnífico Ricard Borràs, y de la maña de un director, Paco Mir, que permite brillar tanto al texto como a los actores que lo interpretan, dando de nuevo muestras de su concepción del humor actoral y gestual, propia de uno de los integrantes de Tricicle.
De esta forma el Poliorama nos ofrece durante este mes de julio una sesión doble de humor (Tots fem comèdia y La banqueta) que nos permite olvidarnos de los problemas que nos acucian en nuestra existencia diaria, y distribuye dosis a discreción de risas e ingenio cómico. Si escogen esta última propuesta, La banqueta, les aseguro que no se arrepentirán!!
«La banqueta» se representa en el Teatre Poliorama del 25 de junio al 31 de julio de 2013.
Autor: Gérald Sibleyras
Traducción: Ricard Borràs
Adaptación y dirección: Paco Mir
Reparto: Ricard Borràs y Pep Ferrer
Diseño de escenografía: Paula Bosch
Vestuario: Anna Güell
Diseño de iluminación: Justo Gallego
Producción: BOTARGA y VANIA
Horario: martes a las 21:00 horas; jueves, viernes y sábado a las 22:45 horas y domingo a las 20:00 horas.
Martes 16 y 23 de lulio la función es a las 22:45 horas
Miércoles 31 de julio la función será a las 21:00 horas Precio: 19 € Duración: 75 minutos Idioma: catalán
Las Noches de miércoles veraniegas en el Museu d’Història de Catalunya son Golfas. Porque nuestra mente pide entretenimiento refrescante. Y porque en el marco de su terraza un escenario donde dar rienda suelta a propuestas ligeras refuerza el panorama visual. A la armonía de las vistas del puerto, el Museu suma unos apuntes artísticos. Y el público asistente olvidará unos minutos que pertenece a otros lugares pues en este enclave se siente relajado, acogido y mimado.
Gesticulando al aire fresco
La Compañía Vol Ras abre el fuego con una “Conferencia-Espectáculo sobre el lenguaje del movimiento”. No, no os asustéis: No se trata de una nueva vuelta de tuerca de esas sesiones magistrales de “coaching” que tanto nos acosan últimamente. Tampoco es una clase de danza contemporánea posmoderna (si se me permite la contradicción). La pretenciosidad del título pronto cede el paso a la verdadera razón de la propuesta: una travesura cómica hilvanada por un catálogo de situaciones muy familiares en las que poner en práctica la premisa principal: cómo nos expresamos sin apenas darnos cuenta con nuestra cara y poses varias.
Los dos integrantes de Vol Ras, simpáticos y esforzados, crean un escenario poblado de gags inmediatos y caricaturización directa, empapados de un humor blanquísimo sin dobleces ni trampa ni cartón. Se trata de un espectáculo honesto que recupera una vez más la recurrente receta para curar el estrés de la jornada laboral y el desconcierto posterior veraniego cuando uno sigue “fichando” en la Gran Ciudad. He aquí sus ingredientes: dos caricatos amables, una capacidad de entrega que les une, y el resultado de una trayectoria profesional que se adapta bien a este desenfadado lugar.
Un lago de cisnes con poder axilar
La compenetración de Joan Faneca y Joan Segalés para convertir un espectáculo teatral en chispeante reunión casi familiar con su predispuesto público basta. Ambos artistas alternan el papel de payaso listo y payaso tonto continuamente. Además se divierten con el constante intercambio de roles. Y, de paso, nos recuerdan que en cada uno de nosotros hay un artista en potencia que puede empezar en cualquier instante a hacer de las suyas. El momento culminante del show llega cuando los cómicos requieren la complicidad de dos espectadoras atrevidas. Ellas pasarán a formar parte del elenco sin demasiados ruegos: Vol Ras ya hace un rato que está construyendo un espacio suficientemente acogedor como para querer subir a respirarlo. Y las carcajadas del resto del público, encantado de llevar interviniendo en el juego planteado adivinando y contestando, son un reconfortante aire que respirar.
Por Juan Marea
NITS GOLFES AL MUSEU www.mhcat.cat facebook.com/mhistoriacat Terraza del Museu d’Història de Catalunya Plaça de Pau Vila, 3, en Barcelona Horario: miércoles del 3 de julio al 4 de septiembre a las 22 h. Precio: 5€ (reservas: mhcvisites.cultura@gencat.cat)
Y la familia que les rodea. Asfixia. Intenta exterminar. Esta es otra historia en la que la tragedia se camufla de forma cobarde tras la comicidad de la vida cotidiana del microcosmos social más esencial.
El loco salta y no acepta monedas.
Cuando este loco perfilado por el Nelson Valente autor después de constantes intentos fallidos descubre en la camisa de su insensible progenitor la prueba evidente de una pequeña grieta familiar, encontrará por fin la coartada necesaria para abrirla en canal. Su familia, quiero decir. No la camisa. El estupor de los “suyos” (paradigma del sinsentido del afecto sanguíneo) lo traduce en palabras su hermana al proferir entonces a modo de grito desgarrador final el gran lema: “¡Si nadie te pregunta, no tienes por qué andar diciendo todo lo que piensas!”
Para entonces, el Nelson Valente director ya ha mostrado ampliamente su capacidad extraordinaria de extraer de lugares tan comunes la fuerza arrolladora de un reparto entregado, integrado por un quinteto de actores en estado de gracia que hacen maravillas escénicas llevando a cinco terrenos completamente diferentes el conflicto escénico: Julián Paz Figueira, el hijo, acróbata emocional y de ambiguas reacciones, corredor paciente de extravagante comportamiento a despiadada voz de la conciencia; Lide Uranga, sumisa esposa-madre-y-por-supuesto-mujer, cuyos ojos centellean cada sentimiento sin necesidad de que el cuerpo lo tenga que reafirmar; Ricardo Larrama, un patético “homersimpson” si alguna vez a este se le permitiera salir fuera de cámara, que hace de su postura autoritaria inquietante atmósfera con la única ayuda del ausentismo doméstico; José Pablo Suárez, el futuro yerno, implacable como sucesor del anterior bajo su contorno escalofriantemente acomodado, y Soledad Bautista, la hija vacía a quien no habrá quien le corte los hilos porque no es capaz de tomar ni una decisión por sí misma.
Con todos ellos, Valente recrea una y otra vez momentos desternillantes que se sustentan en lo absurdo de la vida cotidiana y logra permanentemente auténticos “tours de force” entre su elenco fiel, que hielan la carcajada y la perpetúan más allá de la anécdota argumental. Es tanta la desenvoltura de sus actores que parece en más de una ocasión que estén improvisando o inventando. En realidad, haciendo crecer la historia y componiendo un espectáculo vivo, provocativo y desafiante.
Una vez más la realidad se adueña del escenario y, campando a sus anchas, confirma que no hace falta concebir nuevos mundos para ofrecer un buen ejercicio teatral: Queda aún mucho por arar en las cuatro paredes de casa y para ello nada mejor que buenos observadores como Nelson, que luego se entrega a fondo en la cosecha.
Por Juan Marea
EL LOCO Y LA CAMISA del 2 al 7 de julio La Villarroel c/ Villarroel, 87, de Barcelona www.lavillarroel.cat
Dirección y dramaturgia: Nelson Valente Actores: Julián Paz Figueira,Lide Uranga, Ricardo Larrama, José Pablo Suárez y Soledad Bautista Asistente de dirección: Mariana Fossatti
Si ayer reseñábamos El veneno del teatro, un drama trágico y lúgubre que reflexionaba sobre la ficción y la realidad en el teatro, hoy nos toca hablar sobre Tots fem comèdia, una comedia, valga la redundancia, que recapacita sobre el cine y las vidas de los profesionales que se dedican a él. Una obra escrita y dirigida por Joaquim Oristrell e interpretada por Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives, Joan Vives i Nausicaa Bonnin.
Y quien mejor para hablarnos de la intensa y algo turbulenta vida de un director y un guionista de cine afamados que Oristrell, que sobre sus espaldas atesora una amplia y exitosa experiencia tanto de lo uno como de lo otro, y que colabora en sus proyectos con Rañé y Bosch desde el año 1988 y 1996 respectivamente. El resultado no puede ser otro que una comedia bien trabajada y resultona con algunos momentos hilarantes y con un toque de introspección generacional.
La obra inicia su recorrido en el presente en el que un director de cine de éxito (Bosch) y su inseparable guionista (Rañé) irrumpen en el piso en el que viven sus respectivos y enamorados hijos, Peter Vives i Nausicaa Bonnin. Los sufridos padres han concertado una entrevista con una productora para presentarle su nuevo guión, aunque, y debido a la esclavitud de los nuevos tiempos y las nuevas formas, se lo han presentado como una propuesta de sus hijos, a los que quieren utilizar como director y guionista «de paja» para poder hacer realidad su proyecto: filmar su nueva película, la que les devolverá la fama perdida hace tiempo. Aunque sus hijos, con los que no mantienen una buena relación, tienen sus propias ideas y se aprovecharán de la situación para reelaborar el proyecto con ideas nuevas y actuales y dejar, así, constancia del rechazo hacia sus respectivas figuras paternas.
Una trama ya de por sí complicada, con un formato inicial algo parecido a un vodevil, aunque después no lo sea, que permite a Oristrell hacer un viaje por la vida algo anárquica y llena de desaciertos de dos profesionales de éxito del cine, ¡en el pasado!, que no han sabido gestionar sus vidas privadas, siendo abandonados por la misma mujer, la actriz principal que interpretaba sus películas, y que han demostrado muy poca destreza en la relación familiar con sus hijos. Tots fem comèdia es, así, una comedia generacional sobre aciertos y desaciertos y sobre la voluntad de aquellos que han alcanzado una edad respetable, de aprovechar la última oportunidad que se les presentan en la vida, aunque tengan que remover cielo y tierra.
Para ello Oristrell ha echado mano de dos de sus actores de «confianza» sobre la actuación de los cuales desarrolla el factor comedia de la obra. Imagínense a Bosch, expansivo él, y Rañé, más tímido y acomplejado, juntos y necesitados de su ayuda mutua para recuperar el aplauso del público pero enfrentados por el amor de una mujer y por el reconocimiento de su trabajo. Toda una mina de gags y humor que se mantiene activa hasta el mismo final de la representación.
La obra se estructura en dos líneas temporales diferente: la primera se sitúa en el presente con Bosch y Rañé forzando a sus hijos para que interpreten sus papeles asignados en la propuesta con la productora. La segunda línea es creada a través de continuos flashbacks que nos muestran la vida del director y el guionista de cine, y en la cual veremos todo lo que ha ido ocurriendo para llegar a la situación actual. Dos líneas de tiempo en las que se harán continuas referencias al cine y a sus estrellas, también con un tinte humorístico general.
Por si se me lo olvidaba, Tots fem comèdia es también un musical donde tanto Bosch, como Rañé, Vives i Bonnin interpretan siete canciones, acompañados por Juan Vives al piano, temas sencillos que le dan un poco de glamour cómico al espectáculo.
Tots fem comèdia es una propuesta también sencilla y asequible para olvidarnos del calor que ahora sí comienza a apretar en Barcelona, y para hablarnos sobre la amistad, el amor, la paternidad y el cine, un coctel que en manos de Oristrell se convierte en una piñata repleta de humor e ingenio.
«Tots fem comèdia» se representa en el Teatre Poliorama del 3 al 28 de julio de 2013.
Autor y director: Joaquim Oristrell
Interpretación: Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives y Nausicaa Bonnin
Música, canciones, dirección musical e intérpretes: Joan Vives
Escenografía: Llorenç Miquel
Vestuario: Miriam Compte
Diseño de iluminación: Ignasi Morros
Caracterización: Toni Santos
Fotografía, audiovisuales y 3D: Daniel Escalé
Producción: Grec 2013 Festival de Barcelona y Anexa
Horarios: de martes a viernes a las 20:45 horas; sábados a las 18:00 y a las 20:45 horas y domingos a las 18:00 horas. Precio: 25 – 29 € Duración: 1 hora y 30 minutos Idioma: catalán
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Según tenemos entendido, las víctimas de un accidente mortal se marchan al Otro Mundo con un souvenir nada desdeñable: Por su mente cabalgan endiabladamente los recuerdos más intensos de su ya extinguida vida. Cuando el afectado es alguien tan distinguido como Albert Camus, parece ser que valdrá la pena asistir a ese desfile final de emociones personales. O no. Decídamoslo al final de esta crónica.
Ahora es el momento de presentar a los ángeles de la guarda que emergen como primera consecuencia palpable del trágico acontecimiento: formando una encantadora pareja, la dulce y graciosa Antònia (Nies) Jaume y el vigoroso Jacob Torres “practican slalom por la galaxia” camusiana. Y lo hacen de un modo simpático, cómplice e inocente. Con ello, restan dramatismo al automóvil despedazado que ha sido el cascarón del que han podido salir al mundo exterior. Su empeño en instruir la causa de decidir si el finado Camus debe instalarse en el Cielo o no se adueña del estupor del público. Y Carme Cané, dramaturga, pone en boca de dichos narradores resultones la encomiable responsabilidad de ganarse la confianza del respetable.
A medida que estos investigadores inmaculados (o casi: porque beben con fervor) aceptan su misión, el mundo “extranjerizante” del atormentado Albert va desplegándose e intenta agitar lo que se presenta como verdaderas alas del espectáculo a través de la sucesión de episodios vitales y fragmentos de sus obras emblemáticas. En ellos, un Xavier Ripoll demasiado enfático asume en voz alta (y cavernosa, una de las grandes bazas del actor) su identidad de ciudadano preocupado por la injusticia social, empeñado en llevar la coherencia de su pensamiento político a las últimas consecuencias y sufriendo sin medias tintas los efectos de la desilusión. Para ello, se desdobla en Camus y en sus criaturas más inquietantes y cuenta, además, con la colaboración de una a veces magnética, otras chirriante Tilda Espluga (sensual como María Casares, letal como revolucionaria).
La obra se accidenta entonces progresivamente porque va tomándose cada vez más en serio lo que pretende contar: su naturaleza, que al inicio se caracterizaba por una prometedora liviandad yporla creaciónde un espacio propio, va endureciéndose más y más para acabar convertida en un alegato pretencioso glosando la figura del creador protagonista. Las graciosas plumas angelicales son aplastadas lamentablemente por el discurso plúmbeo, que impide el vuelo de este trabajo.
Un ángel guardador accidentado
Aun así, los recursos destinados (y servidos con exquisita mano por CaboSanRoque) a elevar esta propuesta parcialmente insólita resultan muy acertados a la hora de ofrecer cierta cohesión al conjunto: el automóvil en el que se produce la tragedia con que se inicia la acción luego será sala de juzgado y hasta nido de pasión y salón de baile íntimo; la música enriquece el tono trágicocomico y el impecable vestuario dota a las figuras escénicas de una elegancia inusual. Todo ello, junto con la personalidad de Torres, el acelerado monólogo sobre el fútbol estupendamente interpretado por Jaume, y el sugerente desenlace sobre el verdadero origen de esos ángeles narradores, habría lucido mucho más con una dramaturgia menos pretenciosa y una dirección de actores más ajustada.
Como conclusión, formulo una pregunta personal: ¿Existe Dios finalmente? No esperemos a averiguarlo después del accidente porque quizás ya no lleguemos a tiempo de conocerle.
Dramaturgia y dirección: Carme Cané (incluye la adaptación de textos de Albert Camus; con la colaboración en la dirección de Rosa M. Sardà) Intérpretes: Tilda Espluga, Antònia (Nies) Jaume, Xavier Ripoll y Jacob Torres Música, escenografía y vestuario: CaboSanRoque Diseño de iluminación: Jordi Pascual (Ninyato)- STEM, SCCL Vídeo: Jordi Crusats Ayudante de dirección: Ariadna Castedo
Anochece en Barcelona. Y un espejo la recorre. Para destacar su parte más íntima. Sin prisas y sin apenas ganas. Porque da mucha pereza. Y es que nuestro guía no siente que se pueda hacer de otro modo. Por lo pronto, ya nos aclara de antemano que nos recibe en un café y, con él, estamos invitados a bostezar.
Se muestra entrañable invitándonos a beber absenta; pícaro al suspirarnos mujeres; irónico si habla de asuntos de estado; trascendente cuando intenta describir qué es el Modernismo; concienzudo a la hora de decidir qué conduce a la vida y también preciso señalando qué mortifica mientras tanto.
En cada pasode su discurso, tras cada nuevo ímpetu por iniciar la siguiente reflexión, un intelectual carismático, un artista que transita del viejo cascarrabias al sátiro bienestante, del vividor demagogo al entregado creador. Todos ellos para ser uno mismo: Santiago Rusiñol, genio, figura y ocurrente confidente.
Irrumpe desde detrás del espejo Ramon Madaula, actor dispuesto a resplandecer proyectando la imagen del genuino pintor y escritor. Llega henchido de un dinamismo contagioso y reparte con generosidad constantes destellos de ternura (“Me gusta acariciar mis tristezas.”) y desafío (“¡El equilibrio es la muerte!” proclama) sin asomo de afán de protagonismo. Sus carcajadas las quisiéramos en la misma mesa en la que nos tomemos una copa; sus alaridos nos llevarían a querer frenarlos por temor a que nos regañara el dueño del local. Y su pasión por la vida “escuchando los ruidos de la soledad” y también por el arte, entendido como búsqueda irrefrenable, la necesitamos en nuestro acontecer diario.
El hombre y su atardecer cotidiano
Siendo honestos del todo, revelemos ahora las otras dos claves de esta pequeña joya que brilla sin artificios en La Villarroel: Erik Satie, compositor y amigo a muy corta distancia, traído aquí para la ocasión por las voladoras manos de Marc Garcia Rami sobre un piano. Aquellas que se deslizan suavemente entre el discurrir vehemente de Rusiñol, la versatilidad manifiesta de Madaula y el deleite agradecido del público; aquel que al sonar completa la atmósfera onírica, íntima y acogedora de la propuesta escénica.
Y un párrafo especial para la quinta pasajera. Breve, que no anda por la labor de figurar: Sílvia Munt,velando muy cerca por que este “atardecer” se funda en nuestra sensibilidad con la hermosura de su sencillez, con la eficacia de su transparencia, con la contundencia de su condición de “tranche de vie” deliciosamente equilibrada por el apunte biográfico en primera persona. Y en lo que a nosotros respecta, con la seguridad de que amanecerá un poco mejor después del espectáculo.
Por Juan Marea
La Villarroel http://www.lavillarroel.cat/
c/Villarroel,87 de Barcelona “CAP AL TARD Proses autobiogràfiques de Santiago Rusiñol”
Del 2 al 27 de julio Horario: martes, miércoles, jueves y viernes, a las 21 h; sábado a las 18.30 h y a las 21 h Precios: general, 18 € (posibilidad de descuento) Dirección: Sílvia Munt Actor: Ramon Madaula Músico: Marc Garcia Rami Dramaturgia: R. Madaula Escenógrafo y figurinista: Xavier Millán Ayudante de escenografía: Sebastian Schmidt Diseño de luces: Pep Gàmiz y Arnau Julian
El Festival Grec ha llegado a Barcelona y con él el calor y el colorido sobre los escenarios de la ciudad condal, con una programación, la de este año, en la que está muy presente la reivindicación social y en la que se han hecho hueco algunas propuestas transgresoras e innovadoras.
Uno de los primeros estrenos del festival lo constituye El veneno del teatro, obra escrita por Rodolf Sirera, adaptada por José María Rodríguez Méndez y dirigida por Mario Gas que nos propone una reflexión sobre la profesión del teatro y nos remite a un debate siempre existente entre la veracidad y la simulación sobre el escenario.
Nos hemos de situar en una gran sala de recepción de una lujosa mansión. Allí, el actor de teatro Gabriel de Beaumont lleva más de una hora esperando a que un enriquecido y presuntuoso marqués le reciba. Tras una pequeña disputa con el extraño mayordomo Gabriel es finalmente recibido por el potentado, que lo ha citado con la voluntad de que interprete un texto escrito por él y que ahonda en la muerte de Sócrates, allá a finales del siglo V a. C. época en la que agonizaba junto a él el modelo de ciudad-estado griega. Gabriel enardecido por la singular proposición acepta el encargo sin sospechar los oscuros propósitos de su anfitrión.
La propuesta de Sirera/Gas nos guía hacia uno de los grandes qués del teatro, la necesidad de la simulación y del artificio para conseguir construir la realidad que se consume encima del escenario. ¿Puede ser una obra de teatro algo más que una suma de impostura y técnicas de actuación que tratan de asemejarse o de copiar a la realidad en la que vivimos?
El texto de Sirera, escrito en 1993, profundiza sobre esta cuestión llevando la representación teatral hasta el límite de sus posibilidades, mostrándonos una situación tensa y angustiosa regada por lo sombrío de la misma, en una propuesta que recuerda en algunos momentos a una obra como La huella, adaptada para el cine por Joseph L. Mankiewicz en el año 1972 e interpretado magistralmente por Laurence Olivier y Michael Caine, en el que el juego entre la verdad y la mentira estaban muy presente. Mario Gas, por su parte, dirige la obra con mano firme pero con la flexibilidad necesaria para que fluyan las personalidades de sus actores protagonistas.
El veneno del teatro nos propone, en un contexto más actual, una reflexión sobre la capacidad de dominio que una minoría adinerada, encarnada en el personaje del marqués, dispone para obligar a aquellos sus inferiores, en este caso un simple pero afamado actor de teatro, a hacer aquello que sus caprichos morales y estéticos le apetecen. Una situación esta que se puede trasladar fácilmente a la actualidad en la que se agiganta cada vez más el dominio sintomático de los ricos sobre los pobres a medida que los mercados y los poderes financieros imponen sus designios sobre la sociedad.
La obra se construye, por otra parte, a partir de una escenografía exigua pero contundente que crea un espacio sobrio y lúgubre, como lo es la trama que se representa sobre el escenario, sintetizada a su vez por las interpretaciones de los argentinos Miguel Ángel Solá y Daniel Freire, cuyo trabajo potencia el tono hiriente de una representación que se convierte en un tour de force entre ambos actores.
Una propuesta, en definitiva, indicada para reflexionar sobre el teatro y sobre la agonía que se transfigura a lo largo de su representación, de la que, no olviden, solo queda una semana de representación.
«El veneno del teatro» se representa en el Teatre Romea del 2 al 13 de julio de 2013.
Autor: Rodolf Sirera
Versión: José María Rodríguez Méndez
Dirección: Mario Gas
Reparto: Miguel Ángel Solá y Daniel Freire
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: Antonio Belart
Iluminación: Juan Gómez-Cornejo
Diseño de sonido y música original: Orestes Gas
Producción: Concha Busto Producción, Teatros del Canal, CLECE y MAJI
Horario: de martes a sábado a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas. Precio: de martes a jueves 24 – 30 €; de viernes a domingo 26,5 – 31,5 €. Idioma: castellano Duración: 65 minutos
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