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“Vaques Sagrades” en el Almeria Teatre: Leche nutritiva

Mugir o no mugir.
Esa también es la cuestión.
Si nos toca hacerlo a cuatro patas, intentemos al menos quitarnos el cencerro.
Y podremos percibir mejor el olor de la libertad.
He aquí la historia de una evasión y las inevitables consecuencias por parte de un trío de sabias prosaicas contada con ternura, humor y cierta pretenciosidad.

teatro-vaques-sagrades-almeria-teatre-barcelona_img-184861¡Qué hermoso será su prado!

Vaques sagrades” nos deja boquiabiertos porque Joan Arqué dirige con personalidad, sensibilidad y habilidad. Y su rebaño le devuelve generosamente la confianza depositada: Magda Puig y el temperamental tesón; Juan Pablo Mirando exhibiendo gracejo resultón; y Lavinia Vila con su chispeante ingenuidad.

Vaques sagrades” nos maravilla por la descripción de los tres protagonistas desde la elegante caracterización de Rosa Lugo Fábregas a la acertada expresión corporal de los intérpretes en manos de Marta Hervàs.

La fórmula dramatúrgica empleada por Denise Duncan es, además, seductora: Consiste en alternar una narración verbal a tres voces con la escenificación a modo de cuadro plástico intercalando incluso momentos agradecidos de “club de la comedia”. Todo ello impregna el espectáculo de un ritmo ágil, juguetón y muy desenfadado.

El goce se amortigua, no obstante, cuando el texto entra sin previo aviso en un registro más combativo, aquel mediante el cual la autora intenta articular a retazos un mensaje de militancia existencialista democrática. Porque entonces se desequilibra la fábula planteada perdiendo la frescura.

Y es que la obra funciona muy bien cuando no se aparta del derrotero más suave y contundente (dicen que las palabras se las lleva el viento y estas criaturas rumiantes son más bien gente de acción) de la aventura argumental (un paseo por Barcelona en pos de un Shangri-La de Verdes Pastos) donde no chirrían algunas sentencias estupendas (“hay que estar solo en la montaña para ver” dice la acosada Puig al acosador Mirando; “la libertad ya no huele a musgo, ¡la libertad apesta!” concluye una de las fugitivas en unos instantes de duda y crisis).

Si George Orwell prendió fuego hace casi setenta años con “Rebelión en la granja”, ahora el Almeria Teatre enciende sugerentes chispas diciéndonos que sienta bien salir a dar una vuelta antes de aceptar nuestro inevitable destino en el mostrador de la carnicería.

 Por Juan Marea

 “Vaques sagrades” se representa en el Almeria Teatre hasta el 26 de enero.

teatro-vaques-sagrades-teatre-ponent-granollers_img-170879No habrá hierba para los soñadores.

Felix Moeller, cineasta: “Debemos proteger la parte más oscura del cine alemán.”

Mi grabadora está nerviosa: Le hablarán de manipulación y de arte. Y de ampliar fronteras críticas. Mi grabadora se sonroja y se excita.

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Presentas en el Ciclo “Cinema i Propaganda Nazi” que se exhibe en la Filmoteca de Catalunya tu película documental “Harlan–A la sombra de El judío Süss” (“Harlan–Im Schatten von Jud Süss”, 2009).

F: Veit Harlan fue uno de los realizadores más oscuros del Tercer Reich. Y el creador de “El judío Süss”, la película antisemita alemana más perversa de todos los tiempos. Eso le ha convertido en un realizador maldito. Harlan obtuvo más éxito durante el nazismo incluso que Leni Riefenstahl aunque finalmente ella se hiciera más famosa.

Harlan reunía la doble condición de buen artesano y de artista personal.

Constituyó el paradigma de director consagrado de forma oportunista a un régimen político. A pesar de ello, quizás sea algo injusto recordarle solo por “El judío Süss”: También dirigió grandes películas como “Opfergang”, de un romanticismo tardío. El gran cineasta alemán Alexander Kluge insistió que hay que destacar las cualidades estéticas de sus melodramas coloristas así como el modo en que estos impactaron al público de entonces por la imaginería y atmósfera que muestran.

Pero fue juzgado por “El judío Süss”.

De hecho, se trata del único cineasta juzgado por crímenes de la Alemania nazi por una película. Es discutible que un tribunal pueda decidir hasta qué punto una película propagandística incita al genocidio. Y como no puede demostrase de una forma clara, Harlan fue absuelto. Quizás la cuestión tenga que ver más con la moral que con la causa penal.

¿Cómo recibe el espectador este cine nazi?

Desgraciadamente, sabemos muy poco de cómo el público de entonces percibió “El judío Süss”. Y hoy en día la lectura que se hace de ella es demasiado simplista, muy política. Pasando por alto, por ejemplo, su lectura sexual.

En tu documental tratas también cómo afecta la actitud profesional de Harlan a sus descendientes, en la línea de tu otra obra “Die Verhoevens” (2003).  

Siempre me ha interesado el punto de vista de la generación actual sobre lo que sucedió tiempo atrás en su propia familia. Al principio, ambas familias mostraban poco interés por averiguar alegando que ya se sabía todo desde un punto de vista histórico. Pero, en los últimos tiempos, han empezado a preguntarse qué estuvieron haciendo sus abuelos durante los tiempos del Tercer Reich. Aún les queda mucho por contar para después poder asimilar.

También se incluye en el Ciclo tu nueva película “El Cine de propaganda nazi visto hoy” (“Werkstattbericht NS Propagandafilm heute”, 2013). ¿Para qué sirvieron las películas nazis?

El cine como medio propagandístico tenía una importancia tremenda que no podemos minusvalorar. Entonces iban al cine diez veces más espectadores que ahora, su potencial de influencia era tremendo y Goebbels, ministro de propaganda, lo sabía muy bien. Por ello, se destinaba a su producción unos presupuestos muy elevados y participaban en las películas los mejores actores. Los efectos más eficaces se consiguen mediante la calidad y eso es algo que los nazis consiguieron.

¿Qué hacemos con esos filmes ahora?

Hoy en día resulta muy controvertido decidir cómo tratarlos. En Alemania, se discute si la sociedad democrática actual es suficientemente madura para ver estas películas sin limitaciones. Incluso setenta años después de lo sucedido, siguen estando prohibidas: No se permite exhibirlas en televisión ni editarlas en DVD. Solo pueden verse acudiendo a un archivo o bien en ciclos como este después de haber sido introducidas por estudiosos del tema y acompañadas de un debate posterior.

¿Qué opinas tú de estas restricciones?

Hay que adoptar una postura ofensiva al respecto. Si no se difunde este legado cinematográfico nazi, desaparecerá. Por ello, la digitalización y la conservación son muy importantes. No tenemos que limitarnos a conocer la parte luminosa de la historia cinematográfica alemana, como “Metrópolis” (Metropolis”, Fritz Lang, 1927) o Los nibelungos” (“Die Nibelungen”, F. Lang, 1924). También debemos proteger su parte más oscura. Estoy muy a favor de la edición cuidada en DVD de estas películas. Aún hay más de 40 prohibidas y muchas de ellas son interesantísimas.

¿Qué público asiste a las proyecciones de estos ciclos?

En Alemania suele ser una mezcla de unos pocos nostálgicos, que quizás vivieron esa época, junto a gente joven que valora con gran interés este cine como documento histórico. Pero es muy importante ampliar la visión alemana de esta temática. Por eso me alegra mucho que se vean aquí las películas.

Mi grabadora finalmente sonríe agradecida.

Por Juan Marea
http://www.filmoteca.cat/web/programacio/cicles/el-cinema-de-propaganda-nazi

“Pulmons” a la Sala Beckett: Intel·ligència artificial

Avui dia, portar un fill al món representa abocar-hi 10.000 tones de CO2. I això és una gran responsabilitat. Com assumir-ho si som parella i no volem apartar-nos del ramat de les bones persones? Doncs segons el dramaturg Duncan Macmillan mitjançant una conversa inacabable. Només així arribaríem a implicar-nos-hi prou. Perquè la presa d’una decisió d’aquest tipus demana el seu temps, i una anàlisi exhaustiva de tu i de mi i de tot el que ens envolta. Ah, sí! Se m’oblidava: de nosaltres també.

La neurosi d’una parella jove en constant discussió esdevé aquests dies a La Beckett matalàs d’una banda confortable; de l’altra, exasperant. El reconeixem ràpidament com el símbol del niuet de l’amor i somriem quan els seus protagonistes el construeixen amb els seus projectes de futur. No triguem, però, a recordar que potser sigui un pèl dur quan ens hi estirem plegats. Però l’efecte en cadena dels diversos episodis de la convivència ens arrenca les riallades més primàries i llavors ens relaxem. A la fi, comprovant que el combat dialèctic no acaba mai (no hi ha llençols protectors per als personatges de la destrucció implacable de la unió familiar), callem davant la guerra de coixins d’aquesta parella prototípica i fàcilment intercanviable per nosaltres. I Macmillan, llavors, que vol que tornem al Planeta Tou Dels Somnis Meravellosos, canta de nou una cançó de bressol a còpia d’ajuntar novament les seves criatures.

 

La directora d’aquest celebrat “dormitori”, Marilia Samper, veu aquest parell “aturats en el fragment de vida etern i esgotador en què s’imposa prendre una decisió”. I ens els presenta amb generositat. L’empatia nostra amb ells és instantània: la frescor dels seus trets, la previsibilitat de les seves accions, l’amenitat d’una història farcida de moments quotidians hilarants i infernals (a una espectadora se li escapa un “què cabró!” dedicat al protagonista quan confessa a la seva companya escènica el seu pecat d’infidelitat), i dos actors amb gràcia (Carlota Olcina eficaç com a gata maula inevitablement femenina; Pau Roca adequat com a mascle postmodern perdut).

Però aquests “pulmons” no passen de ser una distracció convencional: Els manca inspirar més mala llet en el joc escènic. Ni els actors se senten prou segurs amb les seves interpretacions, ni aconsegueixen treure’ns de polleguera perquè són (i ho saben) tan bufons! La caricaturització del seu perfil hauria d’anar més enllà de la multitud de paraules que vomiten. D’aquesta manera, aconseguirien deixar-nos sense alè. I, plegats, nosaltres i ells, expirar la vida real que aquest teatre demana.

 Per Juan Marea

“Pulmons” es representa fins al 9 de febrer.
http://www.salabeckett.cat/arxiu/pulmons-de-ducan-macmillan-traduccio-de-carme-camacho.-direccio-marilia-samper

ImageDe quin cantó dormirem?

Cinema i Propaganda Nazi: Fotogramas de concentración

Una vez más, el cine como expresión. Y en esta ocasión, como represión también. Porque se convierte en la concreción de un empeño de adoctrinar, legitimar y ensalzar.
La Filmoteca de Catalunya proyecta del 8 al 19 de este mes una selección de películas que anularon conciencias y crearon héroes del Tercer Reich.
Con la Muestra de Cinema i Propaganda Nazi, el Festival de Cinema Jueu de Barcelona y el Goethe-Institut nos “autorizan” a asistir a la exhibición de ficción audiovisual actualmente prohibida. A la que solo puede accederse en el transcurso de ciclos temáticos oportunamente explicados. Y bajo el solemne control del consulado y la embajada alemanes.
Ahora que ya estamos advertidos, entremos. Y no permitamos que sea el morbo quien nos guíe.

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Nos iluminará nuestra curiosidad “Hitlerjunge Quex(Hans Steinhoff, 1933) o la melodramática historia de un preadolescente voluntarioso, apasionado y deseoso de entrar en acción disputado por comunistas y nazis como estandarte. La película, estrenada en España en 1939 como “El flecha Quex”, despliega una intriga que incluye un padre comunista alcoholizado y finalmente iluminado por la salvación nazi a base de refrescantes cervezas; una madre sufriente capaz del infanticidio si con ello aleja a su benjamín del mal camino y, sobre todo, un protagonista resplandeciente en actitud y movimiento. Muy entretenida y con un guión consistente, documenta con detalle la eficacia de los agrupamientos juveniles para crear acólitos y su poder letal (los enfrentamientos entre uno y otro bando van desde las travesuras callejeras hasta el sacrificio final de la oveja más blanca del corral). Y curiosamente todo empieza con el hurto de una manzana por parte de un díscolo muchacho rojo… Hay también amores de adolescencia, traiciones y épica militar con una idea poco reconfortante que subyace: la hospitalidad nazi (“en casa, todos son bienvenidos” proclama con dulzura y convicción la amada de Quex).

Ohm Krüger

Del mismo Steinhoff y ocho años después, llega “Ohm Krüger”, que se adentra sin rubor y con mucho tesón en el terreno suspicaz del “biopic”, esto es, subgénero especializado en glosar y sobre todo glorificar a figuras cuya relevancia se presume harto demostrada. Con el “presidente Krüger”, líder político y judicial del pueblo de granjeros sudafricano bóer, conoceremos la crueldad del pueblo británico, empeñado en exterminar a aquellos por la riqueza mineral de sus tierras. Todo en esta película es magno: desde la interpretación de su actor principal (un omnipotente Emil Jannings) hasta las escenas de grupo (que encuadran admirablemente a centenares de figurantes recreando los momentos más emotivos) dejando incluso espacio a la ironía en algunos personajes memorables: una Reina Victoria irresistible en su ambición desmesurada (“hay que intentar que los pueblos se odien siempre. Si no, ¡estamos perdidos!” sentencia entre delirio y humana cordura en su lecho de muerte) interpretada soberbiamente por Hedwig Wangel, unos religiosos que reparten fusiles y biblias entre los aborígenes mientras cantan con ellos el “God save the Queen”, y un oficial británico que alimenta a su bulldog con casi media docena de filetes para dirigirse poco después a hacer las mil perrerías a las hordas de mujeres bóer aprisionadas en campos de exterminio creados (¡atención!) por los malvados ingleses. Nos quedamos con una de las frases que el “Mesías” Krüger grita a su rebelde hijo: “La historia no se estudia. ¡Se hace!”.
Va por nosotros.

 Por Juan Marea

http://www.filmoteca.cat/web/actualitat/noticies/el-cinema-de-propaganda-nazi-sis-titols-historics-quatre-documentals-actuals-i

“La flor de paper” al Teatre Tantarantana: Fràgil per excés de pes

Política és l’art d’atribuir-se públicament la capacitat de decidir dels altres. Terrorisme, la gosadia d’interpretar la voluntat (també dels altres) i de palesar-ho suprimint els “artistes” de manera prosaica.

La flor de paper” esquinça un mirall en molts bocins per separar a l’escena dues presons on encabir un representant de cadascun d’aquells grups. I s’arrisca a acostar-los per passar a allunyar-los quan es reconeixen l’un en l’altre. No hi haurà opció de fer créixer la flor perquè cap dels dos protagonistes pot adobar-la: si la política plora la mort violenta d’algú molt proper, no trigarà a contenir els sanglots perquè el seu oportunisme guanyà el patiment; quan el terrorista confessa el seu crim sembla que el penediment ja havia començat a fer estralls en la manca d’escrúpols inicial.

La companyia El balcón de la espera aporta el seu granet de sorra al qüestionament moral amb aquesta història ambiciosa i ambigua. La seva proposta és d’una destacable elegància per l’estilització de la posada en escena i quant al fet d’apostar a la confrontació directa de dos personatges dels quals es pressuposa una profunditat dramàtica.

Malauradament, el teatre no és només una declaració d’intencions (tot i que en aquest sentit, l’espectacle subratlla un cop i un altre la seva lectura simbòlica). El teatre, deia, a més ha de tenir vida pròpia: el batec dels seus artífexs, i la respiració mig nuada dels espectadors. Això no passa aquí perquè en Roger M. Puig, director i dramaturg, no equilibra els seus dos vessants creatius. Inclinant la balança cap a la banda del text, descuida els principals elements escènics.

Així doncs, els intèrprets actuen amb rigidesa i actitud excessivament solemne: la frescor d’en Joan Serrats que ens alimenta al començament de la funció va despareixent quan avança l’enfrontament verbal amb la seva contrincant; i la presència de Georgina Asin no és prou recurs per mitigar la monotonia del seu posat i to de veu. D’altra banda, el tercer personatge en joc, un mediador amb la missió d’alleujar (també) el dramatisme de l’argument, no arriba a tenir entitat pròpia perquè amb prou feines està esbossat.

Enmig d’aquestes irregularitats, regna un espai escènic dissenyat per Massimo Pernice i Irene Jiménez intel·ligentment sobri i, precisament per això, de gran impacte visual. La il·luminació d’Ingrid Espín potencia amb encert aquest efecte ja en el preàmbul de la representació. I després ens enlluernen alguns aspectes de la dramatúrgia entre les reflexions defensades per les víctimes-botxins (els talls de l’ànima, a diferència dels físics, són eterns) i l’escena final on el “mirall” es capgira obligant la protagonista a ser una “Alícia” sense conill blanc que legitimi el seu viatge a l’altra banda…

El teatre és també experimentació i atreviment. I l’èxit de l’empresa no es mesura amb la sonoritat dels aplaudiments finals, ni amb el nombre d’entrades venudes, ni molt menys amb apunts crítics con aquests. No. L’èxit és per a aquells que creuen i fan. I aquesta “flor” valenta n’és un bon exemple.

Per Juan Marea

“La flor de paper” es representa els dies 4 i 5 de gener.
http://www.tantarantana.com/index.php/ca/programacio/adults/item/304-la-flor-de-paper

ImageSerrats amb pètals foscos

 

“Jo després de tu” al Teatre Tantarantana: Sense Plural Majestàtic

Una mudança uneix molt.
El que l’ha d’afrontar no sol estar-hi preparat.
I les coses que cal llençar i les finalment encaixades no són fàcilment distingibles.
Afegim al conflicte que el factor desencadenant es tracta d’una ruptura sentimental i hi serem pràcticament tots.

La Companyia Teatre (T)robat fa visible aquests dies al Teatre Tantarantana la invisibilitat d’un desengany quan no queda més remei que assumir-lo. És a dir, just en aquell moment en què la part més feble ha de buscar un nou espai domèstic per domesticar l’espai caòtic del seu cor.

La situació argumental l’hem vista milers de vegades. Però aquí del que es tracta és d’extreure’n el lirisme. I perseguir-lo en l’expressió corporal de l’Àlex, màscara etèria i assenyada d’un sensible Pau Sastre. I arrancar-lo de la verbalitat contundent de l’Anna, carcassa enlluernadora d’una carismàtica Clara Garcés. Amb la coreografia escènica del primer i la presència imparable de la segona, la directora Carolina Llacher aconsegueix un espectacle poètic genuí perquè defuig qualsevol artifici de transcendentalisme i ens emmiralla amb la màgia de la quotidianitat.

Jo després de tu” és una petita joia que no gosaríem posar-nos a la vista d’ulls aliens: La realitat que la suporta és colpidora. En canvi, la guardem amb tota cura entre els mals endreços, convençuts que allí ningú podrà robar-nos-la.

La grandesa d’aquesta peça rau en la delicadesa amb què la història s’explica amb un llenguatge a mig camí de la frescor costumista (l’escena del regal és tendra i divertida), el silenci de la gestualitat, articulada amb una successió d’accions físiques versemblants i sensibles (el procés de defalliment d’ell des que escalfa maldestrament el sopar fins que finalment se’l pren) i la inspiració en l’escenificació de la seva lectura metafòrica (quan ell descobreix en la fatídica caixa final la roba d’ella, se l’atansa a la boca i la “vomita” de malenconia). La utilització de tots aquests elements és eficaç en tot moment gràcies al fet que forma i contingut són les dues cares d’una mateixa moneda, la crònica de la creació, creixement, estancament i desintegració de la parella que viu al pis de sobre. O és el de sota? No, m’he confós: Estic parlant de casa meva, que ja no n’és…

 per Juan Marea

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La Clara deixa el Pau però no l’abandona.

“Jo després de tu” es representa els dies 30 de gener i 1 de gener.
http://www.tantarantana.com/index.php/ca/programacio/adults/item/301-jo-despres-de-tu

«Flors carnívores» en el Tantarantana: Banquete rico en proteínas

Las mujeres comen ensalada. Especialmente, la verde. Y los hombres, carne.
Pero he aquí tres jóvenes que se invitan a cenar. Y el ágape incluye ambos platos.
Tampoco sabemos aún si son machos o hembras. Tan solo que suelen jugar. Como nosotros pasábamos por allí, deberíamos entrar. A verles y a comer algo.

«Flors carnívores» es una propuesta escénica que desconcierta.
Primero, por la juventud de sus intérpretes y la seguridad que muestran en escena. El trío de actrices se tambalea de la ternura a la fragilidad pero cuando la languidez parece dominar sus actos, irrumpe súbitamente el furor. Y las tres entonces exhiben una energía directamente propulsada por la ilusión y la convicción.

En segundo lugar, estas «flores» nada estáticas suponen un desafío a la intuición del espectador. Porque el texto de Anna Maria Ricart pregunta en un sentido hipotético permanente qué sucedería si sus criaturas avanzaran en el curso de los acontecimientos. De este modo, regala al público la posibilidad de ser él mismo claudicando a dejarse amarrar por convencionalismos argumentales. Ello es sumamente estimulante. Pero también peligroso. Porque el conceptualismo de la obra de Ricart no baja la guardia en ningún momento y aunque se nos revela pronto que las protagonistas están escenificando, porque nos encontramos ante el «experimento» que cada fin de semana practican con entusiasmo varias adolescentes, nos resulta difícil vislumbrar qué realidad queda detrás de tanta poesía feroz y simbolismo arrebatador.

Marc Chornet Artells dirige este arriesgado proyecto de la Companyia Teatre (T)robat apostando fuerte por el juego interpretativo a tres bandas. Y extrae de sus actrices valiosa savia: la picardía de Alba José, la ingenuidad de Clara de Ramon, la rabia de Clàudia Benito. Tres elementos necesarios para ser seducidos sin escapatoria. La situaciones que el grupo recrea fluyen cuando adoptan un cariz cómico (la escena de presentación con las zanahorias que miccionan es dulce, simpática y sugerente) y pierden gas cuando pretenden erigirse en momentos solemnes. Sin embargo, aplaudimos la osadía por buscar un trozo de tierra que nadie haya pisado antes en el que plantar semillas (escribe Ricart, dicen ellas y admiramos nosotros) sobre todo porque poco después proclaman su voluntad de comerse la tierra. La repulsa por el crecimiento yermo y la condición carnívora de búsqueda de la propia identidad en este jardín de plantas de plástico en el que se empeñan en plantarnos desde que nacemos.

«No soy ni hombre ni mujer» cantaba Mecano hace más de treinta años. Hoy lo recordamos en el Tantarantana y su ciclo «Fer visible l’invisible«: «¡Solo soy una persona!»

 Por Juan Marea

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«Flors carnívores» se representa los días 2 y 3 de enero.
http://www.tantarantana.com/index.php/es/programacion/adultos/item/300-flors-carnivores#.UrrJAPTuJ8E

 

“Ojos Verdes” de La Barni Teatre: Cegados por su brillo

El día que nació él, ¡qué planeta reinó!
Él fue Miguel de Molina y Su Planeta, el del aprendizaje vehemente que crece con la curiosidad constructiva y la constancia apasionada.
Estos días orbita en La Seca Espai Brossa un satélite reluciente. Se trata del espectáculo “Ojos verdes – Miguel de Molina in Memoriam” de La Barni Teatre. Y con su gracia y delicadeza, vuelve a poner el cante del ínclito artista en el insondable sistema solar de la cartelera teatral barcelonesa.

Los habitantes de “Ojos verdes” se distinguen por una sensibilidad escénica que multiplica el deseo de quienes a ellos se acercan de soñar con el cante jubiloso, el “biopic” entretenido y la denuncia de la censura política al arte. En este caso, referido a alguien que ni quiso ni pudo limitarse a seguir los cánones. Y, por ello, ahora nos sigue apeteciendo conocerle.

Ellos son Gracia Fernández arrastrándonos con dulzura hasta un hermosísimo quicio de puerta abierta en acogedor prostíbulo; Nacho Melús, viajero tenaz desde la ternura de quien invita a una copita andaluza hasta la hilarante contradicción del militar homosexual; Anaïs López, ninfa pizpireta de seductor poderío; y Marc Vilavella, rutilante protagonista y aplicado director cuyo carisma escénico se casa felizmente con una voz sentida función tras función. Todos bajo la entregada batuta musical de Marc Sambola y al son de un festivo Gerard Alonso.

Los cuatro juntos esparcen magia musical al interpretarnos con admirable disciplina grupal momentos tenebrosos de guerra civil peninsular (el tiroteo de los fusiles, el pesar de la huida, la derrota de “Carmela”), juegan traviesos con títeres a representar el acoso del régimen al desconcertado Miguel y contagian de entusiasmo a una platea catalana encantada de formar tablao con ellos. Y a pesar de adolecer su propuesta de una carga panegírica desmesurada (el empeño de la dramaturgia de glorificar al antihéroe resulta redundante y algo rancio) y de quedar algo desaprovechados los intérpretes ante el excesivo protagonismo de Vilavella, estos “ojos verdes” nos hechizan por la honestidad con que miran, el encanto de su parpadeo y la brillante luz que destilan del gag resultón al jolgorio folclórico pasando por un emotivo intimismo vocal.

 por Juan Marea

ImagenMiradas hacia atrás sin ira

“Ojos verdes” se representa hasta el 12 de enero.
http://www.laseca.cat/ca/obra/24/ojos-verdes–la-barni-teatre/

“Consell Familiar” en la Sala Beckett: Mayoría más que absoluta

Estamos salvados.
Por fin un remedio infalible a los conflictos familiares.
Basta con saber organizarse, establecer una normativa a medida y ejecutarla.

Despleguemos ahora tan eficaz programa.

En primer lugar, Cristina Clemente redacta un texto de desarrollo impecable por cuanto, siguiendo la pauta de una estructura clásica, articula con oficio y arte una presentación del conflicto argumental (cómo una familia burguesa encuentra el equilibrio doméstico a costa de institucionalizarse como equipo extremadamente funcional), forma un nudo tan fuerte como desasosegante (el cuestionamiento del orden establecido por parte del miembro rebelde del grupo) y resuelve (algo precipitadamente, eso sí) un desenlace no por previsible poco coherente, y en resumidas cuentas certero (el elemento externo será el que ajusticie definitivamente tan hermético clan).

Luego llega el inquieto Jordi Casanovas, que firma una dirección sabia, ágil y eficaz. En sus manos, este “Consell Familiar” vibra en todo momento dentro de la armonía escénica, convirtiendo el chispeante verbo de Clemente en espectáculo cómico de primer orden: La sutileza de la puesta en escena, el ritmo con que va creciendo la intriga y la música que enfatiza su naturaleza de comedia ribeteada de un cariz esperpéntico suman un divertimento que aparta de su lado la banalidad y potencia la inteligencia crítica.

La ejecución es directamente atribuible a un reparto de actores en gracia (contenidos, compenetrados) y graciosos (en la palabra y en la expresión gestual). Un Pere Ventura irresistible en su autoritarismo demócrata; una Lluïsa Castell pasiva agresivísima pero también zumbona y seductora; una Georgina Latre encantadora como ingenua rebelde; un divertido Pep Ambròs, nini cuyo desquicio e ímpetu juvenil se adueñan de algunos de las réplicas más resultonas de la función; y un oportuno Marc Rius como Mesías Redentor que viajando en patera de Lufthansa no solo consigue los papeles sino que llega a dejar sin los suyos a la familia de acogida.

Afrontando el final de esta crónica, ya podemos desvelar cuál es la receta anunciada: la transformación en clase política del grupo social de convivencia. Solo así se consigue la felicidad en el hogar. Y no vale votar en blanco…

Por Juan Marea

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Que gane el peor.

 

“Consell Familiar” se representa hasta el 4 de enero.
http://www.salabeckett.cat/?set_language=ca

Marc Angelet, autor y director de «Ego»: «Todos sabemos que nos miran.»

No es profeta. Pero sí un observador despierto. Y el resultado de sus pesquisas está a punto de invadir nuestras pantallas individuales.

marc-angelet¿Qué es “Ego”?

Es varias cosas: un «thriller», una comedia y, al mismo tiempo, una aplicación de teléfono móvil que propone al usuario pequeños retos. Esa aplicación llega a causar la desconexión y posterior muerte de un montón de personas y quería contar el proceso que les lleva a eso.

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene esa aplicación particular?

Todos tenemos deseos que nunca nos atrevemos a llevar a cabo. Son miedos e inseguridades sin los cuales viviríamos mucho más felices. “Ego” te permite tirarte a la piscina, romper las barreras que te impiden actuar. Para ello, te propone empezar a jugar con él hasta crearte una adicción y conseguir que dejes de decidir por ti mismo cediéndole su voluntad.

Uno de los personajes de la obra dice que lo que deseamos no es siempre lo que queremos.

Deseamos muchas cosas en la vida pero, cuando las tenemos, nos damos cuenta de que una gran parte de esas fantasías hubiese sido mejor no haberlas realizado. Cuando al hacerlas te das cuenta de que eran mucho más sencillas de lo que parecían, quieres más. Y ahí empieza el peligro.

Ha pasado tiempo desde que el ordenador “HAL 9000” de “2001: Una odisea del espacio” (Stanley Kubrick, 1968) controlara los sentimientos humanos. Ahora tú das un paso más allá.

«Ego» es una especie de Pepito Grillo que te dice lo que tienes que hacer porque te conoce mejor que tú mismo. Sabe lo que deseas y te anima a probarlo. La tecnología nos supera y eso es un hecho. Quise acabar la historia diciendo que quien manda es “Ego”. Y por eso la misma aplicación decide cuándo se acaba la obra. Lo interesante de nuestra propuesta es que cuando el espectador acaba de verla se pregunta si se bajaría o no una aplicación así. Yo lo haría seguramente.

Reflejas el peligro de las formas de comunicación actuales.

Estamos en un momento en que la tecnología va a tal velocidad que se instala en nuestras vidas antes de que podamos conocer su dimensión ético-moral, si es positiva o negativa y las consecuencias que ello pueda tener. Nosotros la creamos pero, paradójicamente, nos quedamos detrás. Después de llevar un tiempo usando todos Facebook, sabemos que el Sr. Barack Obama y la NSA (la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos) nos controlan a través de las fotos que colgamos. Las redes nos hacen la vida más cómoda pero dejamos en ellas mucha información sobre nosotros de la que no somos conscientes. Todos sabemos que nos miran y, aun así, jugamos. Estamos inmersos en este mundo y no podemos salir de él.

¿De dónde surgió esta obra?

La Sala Flyhard me la encargó y, como asiduo espectador que soy de su programación, quise hacer una comedia que se moviera en esa línea.

Los personajes están bien definidos pero son estereotipos.

La comedia exige unos personajes que desempeñen unos roles muy claros desde el principio. Tenemos a un policía duro, al “friqui”, al tío indeciso y a la chica estudiosa pero que se descontrola. Así, cuando la aplicación protagonista entre en acción, el espectador sabrá perfectamente cómo afectará a cada uno de aquellos.

Por una parte, cuentas una investigación policial. Por otra, los hechos que la motivaron. Eso hace que la obra sea muy ágil.

Como autor, me gusta superponer planos de tiempo mediante el flash-back, propio del lenguaje cinematográfico. Me parece fascinante que en el breve espacio de tiempo que dura la representación puedan transcurrir días, años…de ficción. Así, el público se ve obligado a estar muy atento a lo que pase.

También incluyes referencias culturales muy cercanas.

Quería que el espectáculo pasase hoy y en el barrio de Sants de Barcelona, donde también está situada la Sala Flyhard. ¡En un “pequeño garaje” de aquí va a ser donde se produzca este “Fin del Mundo”!

¿Qué es el teatro para ti?

Una forma de expresión muy rápida, muy directa. Es inmediatez, como de empezar a parir cosas. Al mismo tiempo es un juego…

Recomiéndame una obra de teatro que hayas visto recientemente.

Este no es un lugar adecuado para morir” de Albert Boronat que estuvo en la Sala Beckett de Barcelona el pasado mes de septiembre. Es una maravilla.

¿Cómo curamos la adicción al teléfono móvil?

 No sé. Dímelo tú porque yo estoy enganchado…

Tengo la respuesta. Pero entonces se interpone el zumbido de mi dispositivo.

por Juan Marea

«Ego» se representa hasta el 30 de diciembre.
http://www.flyhard.org/?p=3636