Si bien es cierto que la historia de la antigua Roma provee al lector interesado de toda una serie de hechos y personalidades difíciles de superar por otros períodos del pasado, es también verdad que cada vez al lector medio le interesa más conocer el mundo romano desde otras perspectivas, y una de ellas no es otra que la de la vida cotidiana, aquella que se aleja de los grandes personajes y que nos acerca a las condiciones de vida de la mayoría de los habitantes del Imperio romano.
Para escribir un libro sobre esta temática sería difícil escoger mejor autor que Alberto Angela, del que ya hablamos en este blog al criticar Amor y sexo en la antigua Roma, obra publicada por La Esfera de los Libros el año pasado. Angela, experto conocedor de de la Roma antigua y versado divulgador de su historia, nos proponía, en el año 2009 Un día en la Roma antigua, también publicada por la editorial La Esfera de los Libros.
En esta ocasión, y como su título nos indica, el autor se esfuerza por hacernos viajar por las calles de la Roma imperial del año 115 d.C., un itinerario que le permitirá mostrarnos, casi en primera persona, la que fue la vida de la mayoría de la población de la capital imperial romana. El recorrido está organizado de forma horaria, es decir, comienza a primera hora de la mañana y acaba por la noche, resiguiendo las horas de actividad del mundo romano.
De ahí que el libro comience con el despertar de un potentado en su domus, y seamos testigos, junto a él, de las primeras ocupaciones del día, en las que destaca la higiene, la vestimenta y el ientaculum o primera comida del día. Tras ellas recorreremos las calles de la Roma del siglo II visitando alguno de los espacios más destacados del momento: las calles romanas repletas de actividad comercial; la zona de los fórums romanos; el gran Coliseo; la actividad saludable llevada a cabo en las termas… Angela no solo nos permite conocer los lugares más famosos de la urbe romana, sino que nos relata la actividad que se realizaba en su interior, ya fueran los espectáculos públicos, los rituales religiosos e incluso la actividad de las termas o el disfrute de un típico banquete romano.
El autor no solo nos guía por los lugares más renombrados de la ciudad, sino que también nos habla de la vida de la gente común, aquella alojada en las famosas e insalubres insulae, y nos describe el estado de las calles por las que circulamos. Todo ello salpimentado con toda una serie de recuadros dedicados a curiosidades del mundo romano, como el cómputo de las horas en la Antigüedad; la forma de los nombres romanos, los datos de la demografía romana; los espectáculos romanos, la moneda o las recetas culinarias antiguas.
Angela intenta en su libro dar una visión global del mundo romano saliéndose de los grandes hechos y de las grandes figuras y acercándonos a la vivencia diaria de los romanos. Y lo hace muy bien, y de una forma que agradará a todos aquellos que quieran conocer con mayor profundidad cómo sería vivir en uno de los imperios más duraderos y extensos de la historia.
Un día en la Roma antigua es así, uno de esos libros que permiten al lector hacerse una idea mucho más clara de lo que representaría vivir en el pasado antiguo. Un libro de referencia en castellano donde aprenderemos lo modernos que podían llegar a ser los antiguos romanos y en el que conoceremos algunas de las peculiaridades históricas de una civilización como la romana.
Título: Un día en ia en la antigua Roma
Autor: Alberto Angela
Editorial: La esfera de los Libros
Colección: Historia
Fecha de publicación: 17/11/2009
Páginas: 384
Formato: 15×23 Rústica
ISBN: 9788497349062
Precio: 22.00 €
NOTA CULTURALIA: 8
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Jorge Pisa







Desde un punto de vista totalmente distinto, Lucien Jerphagnon narra en esta espléndida y rigurosa obra la trayectoria de un hombre, que tras ver como su familia era exterminada a manos de su primo y emperador (Constancio II), fue confinado en un lejano palacio donde reinaba la delación. Recibió una educación exquisita y completa que parecía que le llevaría a convertirse en una alta autoridad eclesiástica. Sin embargo, el destino le tenía reservado un lugar en el trono imperial. Lo que nadie esperaba entonces es que de pronto revelara su secreta conversión al paganismo. Con un asombroso conocimiento de la época y una extraordinaria agudeza, el autor de la ya clásica «Historia de la antigua Roma» recrea la trayectoria vital de un hombre asombroso, al cual, incluso Gore Vidal le dedicó una de su mejores novelas históricas.
Situada durante el reinado de Domiciano (I d.C.), Señor y Dios Domiciano presenta una amplia imagen de esa época sirviéndose de dos personajes que están a la altura de las mejores creaciones de Lindsey Davis. Cayo Vinio Clodiano es un veterano con una desastroso historial matrimonial víctima del estrés propio de los legionarios que entran repetidamente en combate, pero en el fondo es un héroe, como tendrá ocasión de demostrar como miembro de la Guardia Pretoriana. Flavia Lucila ha tenido que enfrentarse desde muy joven a la soledad en una ciudad inhóspita y a abrirse camino por sus propios medios, pero su tesón le ha llevado a convertirse en una respetada peluquera en la corte de Domiciano. Del encuentro de estos dos personajes surge una apasionante historia en la que las aventuras y los flirteos no enturbian una esmerada y emocionante recreación del delirante gobierno de Domiciano.

