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“Mejor … es posible” en la Sala Cero de Sevilla: ¡Bendita crisis de pacotilla!

¿Ya estamos todos? ¿Sí? Siéntense, por favor y hagan mucho ruido. Sí, me han oído bien: Los artistas quieren alboroto. No, no se preocupen por ellos: Sabrán cómo hacerse escuchar. Y acabaremos adorándoles, ¡ya lo verán!

Después de pasar lista y comprobar que el aforo (casi doscientos espectadores, los mismos que se impacientan) está completo, comienza esta insólita “conferencia teatral“. Porque Síndrome Clown cree que ha llegado el momento de prestarnos un poquito de su filosofía artística. He aquí su síntesis: la desinhibición, la frescura, la empatía escénica y la falta absoluta de pretensiones.

Para la ocasión, desterremos cualquier ínfula de ser partícipes de una pieza delicada o especialmente arriesgada. Pero resulta que esta pareja de cómicos se lo puede permitir. Lo demuestra desde el momento en que entra en la sala saludando al respetable: Su habilidad para comunicar es arrolladora. A un lado, Práxedes aporta la serenidad, el saber estar y desempeña con astuta resignación su labor de payaso serio. Al otro, un zumbón Víctor, que con un leve gesto provoca el despiporre del personal. Y, juntos, imparten con zalamería veterana una sesión de humor teatral sustentado en esa realidad tan cercana que nos sepulta día a día bajo la consigna de la temible palabra de seis letritas siendo la primera una “C” de “cachondeo“, tratándose la última de una “S” de “sensacional“. Por obra y mucha gracia de estos humoristas. Ante tal panorama, los del Síndrome estructuran (y tómese este verbo como el mejor empleado de todas estas líneas) impecablemente una sesión pseudomagistral de autoayuda para desarticular miedos, insultar frustraciones y hermanarnos todos en la lucha.

Mejor … es posible” entretiene, distrae y además nos permite (la última palabra siempre depende de uno mismo) reflexionar. Y lo hace con un repertorio de situaciones surreales, chistes deliciosamente banales e imitaciones muy aplaudidas del entorno. Los temas que trata son, no por manidos hasta la saciedad, menos eficaces: los propósitos de cambio, los fracasos cotidianos, la necesidad de “quitarse del yo” para entendernos como “nosotros” a través del ameno espejo del “ellos-caricatos“. Y, en consecuencia, se obra el milagro: La chispa del Síndrome Clown se propaga por la Sala Cero de Sevilla a una velocidad imparable y las carcajadas se erigen en auténtica barómetro del ritmo escénico. Es tanta la familiaridad que Víctor y Práxedes recrean que sus espectadores se relajan sin mayor esfuerzo y aparcan prejuicios, angustias coyunturales y conflictos domésticos durante hora y media.

Por Juan Marea

ImageLos clowns unidos siempre nos vencerán.

“Mejor … es posible” se representa en la Sala Cero de Sevilla hasta el 18 de octubre.
http://www.salacero.com/Salacero.php?carga=Cartelera&fecha=1381442400

Artespacio PlotPoint de Madrid: Punto de giro a la emoción

¿Qué tienen en común Oscar Wilde, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y el Che Guevara?
¿Pueden público y artistas crear a la vez un espectáculo?
¿Me voy a quedar con las ganas de saber si estas líneas son ciertas?

Las respuestas las tiene Artespacio PlotPoint, plataforma madrileña desde la que despegan este mes de octubre propuestas escénicas seleccionadas para ofrecer una muestra de lo que compañías emergentes ya no pueden frenar.

 PlotPoint ha programado un antídoto eficaz al aburguesamiento social en forma de celebrada apología de la doble vida (“LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO” por Teatreves); el periplo de tres mujeres en constante empeño de completarse con el sexo opuesto (“DEBAJO DE LAS POLLERAS”), o cómo el emblemático Serrat auspicia bajo su música a toda una familia y su acontecer a lo largo del tiempo (“MI MADRE, SERRAT Y YO”, escrita y dirigida por Carlos de Matteis, alma y arte de la Sala). No muy lejos andan las cuitas de un canalla a golpe de canciones del vitalista Sabina: el retrato desafiante del macho en crisis por la imprevista y temible paternidad.”MI PADRE, SABINA Y YO” las noches de los sábados. El anochecer de los domingos en PlotPoint es para «CUESTIONES CON ERNESTO CHE GUEVARA», una ocasión propicia para desenmascarar al mito y ver si lo que queda detrás merece la pena aclamar.

Que se pongan ahora los niños, que también los queremos conocer: BULULÚ, ATOLONDRADO y sus “ESPECTÁCULO SONADOS” vienen con un amplio abanico de cuentos musicales. “EL CANTACUENTOS DE MARTINA” reúne y reparte narración y canción; “MARTINA AT THE ZOO” o un paseo bilingüe con los animales urbanitas y “LOS MOSQUETEROS DEL REY”, que conseguirán sacar de quicio a Dumas al mismo tiempo que enloquecer a los pequeños espectadores.

Y como nuestra condición de espectadores no nos exime de la pasión creadora ni del afán lúdico, los viernes por la tarde “ARTYLOGICO” será el pretexto para que El Club de la Impro despliegue un espectáculo a partir de la complicidad del público y la capacidad de sugestión de los objetos que hasta ahora seguro creíamos confinados en nuestro encierro doméstico.

Pero si somos amigos del susurro y la corta distancia, Ireala Teatro viste el escenario con verbo delicado y enmudecidos ataques en “VERANILLO DE UN MINUTO”.

Cerramos por ahora con un divertido grito a la libertad sexual, que para la compañía residente de PlotPoint es uno de los ingredientes más sabrosos de nuestra receta para la felicidad: “LA VIDA ES BELL@ (LOS DÍAS CONTADOS DE ALEJANDR@ Y SU TRACTOR AMARILLO)”. Todos los sábados y poco antes de cenar.

Por Juan Marea

Artespacio PlotPoint
C/Ercilla, 29, de Madrid
Teléfono: 914749765
http://www.plotpoint.es/

 

Crítica teatral: Un aire de família, en el Teatre Romea.

Nueva_imagen(1)Hay ocasiones en las que cuando uno va al teatro se encuentra sobre el escenario no una ficción sobre la realidad sino la realidad misma, traspuesta allí con toda su materialidad, de una forma en la que si uno no estuviera sentado en la butaca y acompañado por el resto de espectadores le costaría distinguir qué es real y qué no lo es. Esto es lo que pasa con Un aire de família, estrenada en el teatro Romea el pasado 7 de septiembre y que, a través del texto de Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri nos permite, cual voyeur atrevido, ser testigos de un día, o más bien una noche, en la vida de una familia cualquiera.

Así, pues, la obra nos muestra la cotidianeidad de una familia durante la cena que comparten juntos todos los viernes. Además hoy es el cumpleaños de Elisenda, por lo que es una ocasión especial. Sin embargo la celebración queda empañada por los problemas y la asfixiante relación que mantienen los miembros de la familia. La madre, viuda desde hace años, nunca ha tenido una buena opinión de los hombres, incluyendo a su difunto marido y a Quim, su hijo mayor. Sin embargo adora a Jordi, su otro hijo, un ejecutivo de tres al cuarto que trabaja en una pequeña empresa informática y que acaba de ser entrevistado en un canal local de televisión. Por su parte Quim ha heredado el bar de su padre, un negocio tranquilo que ha mantenido sin excesivos cambios, aunque una crisis en la relación con su mujer hará que esta noche sea muy diferente a todas las demás. Bet, la tercera hermana, es una chica independiente y con carácter que acaba de ser despedida del trabajo y que necesita concretar algo más la relación que mantiene con Tomàs, el camarero que trabaja en el bar de su hermano. Por último Elisenda, la esposa de Jordi, es una mujer joven, atractiva y con ganas de vivir, si bien cada vez se siente más frustrada en su relación con su marido. Una suma de situaciones y de estados anímicos que llevarán al traste a la cena familiar y que abrirá la veta a las recriminaciones y a las discusiones, todo ello con un indudable aire de familia.

El Romea ha decido dar inicio a la temporada con un drama familiar que sin duda va más allá de los límites de la ficción teatral para presentarnos una biopsia de las relaciones de familia, hecha no con instrumentos médicos al uso sino con buen gusto artístico y teatral. Pau Durà ha apostado, en su primera dirección escénica, por el realismo visceral, proporcionándole a la obra de Jaoui y Bacri la cercanía vivencial que la representación requiere. La acción transcurre en un pequeño bar de barrio en el que las relaciones familiares se ven sometidas a una presión tal que amenazan con la rotura, aunque esta nunca llega a producirse, ya que la familia, cualquier familia, posee la habilidad necesaria para manejar de una forma u otra las tan habituales, a veces, situaciones de tensión.

t_familia_090La obra se construye a través del trabajo coral de todos los actores y actrices que conforman el reparto y con el que hacen suyos unos personajes cotidianos. En verdad que es difícil destacar a unos sobre otros. Si bien, y por edad, cabe señalar las composiciones de Maife Gil como la madre dominante y de escaso tacto dispuesta a decir todo aquello que le pasa por la cabeza sin ser consciente de sus consecuencias; de Francesc Orella como el hijo mayor poco avispado que ha heredado el negocio familiar y de Ramon Madaula como el falso triunfador de la familia protegido por el cariño materno. A ellos se suman Àgata Roca, que encarna a la mujer de Jordi, algo desatendida e ingenua, de la cual se celebra el aniversario; Cristina Genebat seductora es su papel de hija rebelde y con maneras demasiado masculinas para el gusto de la familia y Jacob Torres que encarna al joven camarero empleado en el bar familiar que, a gusto o a disgusto, forma cada vez más parte de la familia.

La fotografía de conjunto es, como les comentaba, hiper-realista y en ella podremos observar a una familia sobrepasada por las circunstancias cotidianas, habituales por otra parte en la vida real, aunque contempladas a través del humor y de la proximidad de unos personajes que hacen que el público se identifique muy pronto con ellos, un sello de los autores del texto Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri. A lo que ayuda, también, una escenografía realista y efectiva lo que permite que el público se familiarice todavía más con la acción que se desarrolla encima del escenario.

Así, pues, el inicio de la programación del Romea nos lleva al teatro para contemplar, como en un contrasentido artístico, la realidad que nos rodea, la que nos envuelve en su fluir diario y la que podemos observar en los establecimientos en los que consumimos, en las calles por las que paseamos y en los salones que habitamos.

«Un aire de família» se representa en el Teatre Romea desde el 7 de septiembre de 2013.

Autores: Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri
Traducción: Alejandra Herranz y Pau Durà
Dirección: Pau Durà
Reparto: Francesc Orella, Maife Gil, Ramon Madaula, Cristina Genebat, Àgata Roca y Jacob Torres
Escenografía: Joan Sabaté
Vestuario: Leo Quintana
Iluminación: Sergio Lobaco
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Caracterización: Toni Santos
Producción: Teatre Romea e Intent Produccions

Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:00 y a las 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 19 a 29 €
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y 30 minutos (sin entreacto)
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Jordi Pisa Sánchez

Crítica teatral: El diario de Adán y Eva, en el Teatre Condal.

Imatge1El teatro Condal inicia temporada con la programación de El diario de Adán y Eva, una adaptación de textos de Mark Twain que nos habla del amor incondicional y de la separación y la pérdida que conlleva la muerte.

La obra dirigida por Miguel Ángel Solá e interpretada por Ana Milán y Fernando Guillén Cuervo está construida sobre la base de tres realidades escénicas. La primera nos muestra el origen del hombre y la mujer desde el punto de vista de la mitología cristiana, aunque con los pespuntes de humor propios del espíritu juguetón de Twain. La segunda nos traslada a la España de los años 60, a la última emisión del programa de radio donde Catalina y Felipe popularizan los clásicos de la literatura universal. Y la tercera nos permite asistir, en la actualidad, a la entrevista radiofónica realizada al mismo Felipe acerca de su programa de radio y de su relación con Catalina.

El diario de Adán y Eva es una obra con una factura cuidada. Es uno de aquellos espectáculos que apelan a los sentimientos, sobre los que le gusta posarse al director Miguel Ángel Solá, como ya nos demostró en Por el placer de volver a verla, en el que reflexionaba sobre el amor materno. La obra nos habla del viaje de conocimiento y de aceptación mutua que realizan hombres y mujeres a través del amor, de la fuerza del amor, que es, al fin y al cabo, la que se impone siempre ya sea de forma natural en el abismo fundacional de los tiempos o de una forma cotidiana en el día a día de cualquiera.

La obra también nos permite reflexionar sobre la muerte, la de la primera mujer, paradigma de todas las futuras, y la de Catalina, la locutora de radio, la mujer en particular que personifica el drama de la despedida final que nos acecha a cada uno de nosotros. Una cuestión que nos lleva directamente a Twain, el autor del texto en el que se basa la representación, que lo escribió afectado por la muerte de su mujer tras 34 de matrimonio, hecho que provee a la obra de un intenso tono melancólico.

eldiariodeadanyeva-4812Por lo que respecta a la adaptación del texto la obra está animada por el respeto al autor y al contenido original, lo que no quita que arriesgue con el objetivo de contextualizar y actualizar la propuesta en un formato teatral más contemporáneo. El resultado es una obra hecha como antes, sin prisas y sin voluntad de polemizar o banalizar conceptos para captar más público o conseguir una mayor presencia en la red, y que apela a los valores de los que trata con voluntad de conectar con el público a través de las emociones.

La forma en que lo hace es también variada, y nos retrotrae a la radio, a ese mundo de sonido e imaginación que nos proveía de sueños antes de que las multipantallas lo llenaran todo de imágenes. La radio se siente y se huele en todo momento, por lo que El diario de Adán y Eva es también un homenaje al medio. El aspecto físico de la representación también está muy cuidado y se basa en la dualidad de los espacios: el viejo plató de radio donde se locutaban los clásicos y el nuevo estudio radiofónico donde se desarrolla la entrevista al anciano Felipe. Ambos espacios marcados por el buen gusto minimalista. Sin embargo, si algo falla en la propuesta es el excesivo grado de sentimentalismo edulcorado que la caracteriza, lo que la despoja del realismo ficticio que ella misma busca.

La obra representa, además, un duelo interpretativo entre sus dos actores principales, Fernando Guillén Cuervo que da vida a Adán y a Felipe, en dos etapas diferentes de su vida, y la seductora Ana Milán que interpreta por su parte a Eva, a Catalina y a la locutora actual, muy interesada en desentrañar la más que probable relación que mantuvieron los conductores del espacio de radio literaria. Ambos están espléndidos en sus tres respectivas facetas, aunque como dije, algo edulcorados, hecho este que, por otra, provee a la obra de un alto grado de emotividad.

El diario de Adán y Eva es una propuesta que apela a las emociones, aquellas que se agitan desesperadamente en momentos de aflicción y que vibran alegres en los instantes de felicidad o cuando recordamos aquellos tiempos en los que fuimos felices junto a la gente a la que amamos.

«El diario de Adán y Eva» se representa en el Teatre Condal del 12 de septiembre al 20 de octubre de 2013.

Autor: Mark Twain
Versión: Blanca Oteyza, Miguel Ángel Solá y Manuel González
Dirección: Miguel Ángel Solá
Reparto: Ana Milán y Fernando Guillén Cuervo
Escenografía: Miguel Oteyza
Vestuario: Nicolás Vaudelet
Iluminación: Daniel Bosio
Producción: Un Cuervo en Milán y Pentación Espectáculos

Horarios: miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas; sábados a las 17:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 17:30 horas.
Precio: 24 – 28 €.
Idioma: castellano
Duración: 1 hora y 45 minutos
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Jorge Pisa

“¿Cuchara o tenedor?“ en Sala Fundición de Sevilla: ¿Todos a la mesa?

En la mesa no se habla.
Pero aquí los comensales lo hacen por los codos.
En la mesa se come uno lo que le pongan.
Y los que a ella se sientan se debaten entre lo que les toca en el plato y lo que verdaderamente quieren tomar.
En la mesa se usan los cubiertos.
Pero ambos asistentes acabarán usando las manos.

¿Cuchara o tenedor?” es una comedia que explora con generosidad los riesgos personales de la “esquizofrenia social”. A lo largo de dos monólogos alternantes, que van caprichosamente de un protagonista al otro, conocemos con detalle la dificultad de dos personajes cada vez más hartos de la esfera pública que les encumbró, cada vez más desesperados por reivindicarse como criaturas humanas.

La Compañía andaluza Tenemos Gato propone a ritmo de chiste fácil, gesto histriónico y carisma de sus intérpretes una reflexión sobre la importancia de poder querer a otro y, además, de acuerdo con la esencia de uno mismo más allá del encasillamiento social.

Image

Cristina chispeante

El montaje, lejos de artificios escénicos y seguro de la eficacia de su premisa temática, se desarrolla sin apenas pudor por un sendero en el que el oficio de los intérpretes ayuda al público a transitar con cierta decisión. Cristina Rojas se muestra bulliciosa, divertida, desquiciada y excesiva. Siempre deliciosamente vital. Es “cuchara” que nos haría engullir cualquier mejunje que procediera de plato escénico. Su gracia y expresividad son fieles compañeras y momentos como la narración del encuentro con el “negro” resultan irresistibles. Homero Rodríguez Soriano, en cambio, ofrece una progresión más inteligente: A él le tocó “cacarear” al principio según los temibles estereotipos. Y aunque su “plumaje” es esporádicamente resplandeciente, será cuando se despoje de la “cresta” cuando empiece a reinar en escena: El “tenedor” con que nos ataca es incisivo pero afortunadamente no probaremos del todo gustosos bocado hasta que decida clavárselo a su propio personaje. Entonces, Homero exhibe una ternura considerable.

El mantel en el que se sirve este alegre ágape es prometedor por su concreción estética: Cada personaje se encontrará encerrado en los límites de una alfombra que compone con la iluminación y el vestuario un todo: naranja para él, azul para ella. Pero la dirección de Luis Felipe Blasco Vilches no aprovecha dichas posibilidades. Como tampoco el recurso a la fragmentación a la hora de ir desarrollando la historia de cada personaje: La dramaturgia del mismo Blasco Vilches ensambla con cierta habilidad las dos líneas argumentales y, de este modo, potencia el suspense del espectáculo. A pesar de que cada una de ellas es absolutamente independiente y de no encontrarse una y otra más que en aislados momentos para subrayar metateatralmente el mensaje final.

Y, por último, si analizamos el “menú”, constatamos que la ligereza expositiva del argumento, demasiado preocupado por buscar la complicidad inmediata del público, dificulta entrar en el tema que se trata. Pero como a Blasco Vilches le interesa sobre todo que “piquemos algo” y hagamos después una “buena digestión”, abandona cualquier pretensión de abordar con profundidad la cuestión en aras del entretenimiento más inocuo. Y lo consigue. Aunque sea parcialmente porque a este simpático “aperitivo” le sobra media hora.

Por Juan Marea

ImageHomero inquieto

“¿Cuchara o tenedor?” se representa en La Sala Fundición de Sevilla hasta el 6 de octubre
http://www.fundiciondesevilla.es/fundicion-teatro/
http://www.tenemosgato.es/

Crítica teatral: The Hole, en el Teatro Coliseum.

423Llega a Barcelona The Hole (El agujero), un cabaret de ambiente nacido fruto de la colaboración entre Yllana, Lets Go y Paco León que mezcla teatro, circo, música, sensualidad, comedia y ambiente de Club nocturno con el empeño de darle vida a las noches de la ciudad condal.

El espectáculo de marcado making of madrileño, se desenvuelve con un alto grado de carnalidad visual, que salpica a la mayoría de los espectáculos que incluye, y que es, sin duda, la característica que lo singulariza en la cartelera barcelonesa. Así, pues, la propuesta está abierta al público adulto, si bien se dirige especialmente a los espectadores más jóvenes y nocturnos, con ganas de pasárselo bien y de gozar de la sensualidad que emana de sus actuaciones.

The Hole está compuesto de varios números que incluyen cabaret, striptease artístico, danza acrobática aérea, humor, saltimbanquis, música o lírica humorística, todo ello salpimentado por el incontinente humor de la Terremoto de Alcorcón que hace las veces de maestro de ceremonias del espectáculo dotándolo de ironía y afilada comicidad.

De la platea del teatro Coliseum se han retirado las filas de butacas para convertirlo en salón de club nocturno, donde los espectadores pueden acomodarse alrededor de las mesas habilitadas para tal efecto y tomarse una copa mientras gozan del espectáculo sobre el escenario. Y donde pueden, a su cuenta y riesgo, interactuar con los artistas.

theholeThe Hole se integra así en una oferta nocturna que provee a la ciudad de la frescura de los espectáculos made in la noche madrileña. Si las actuaciones que presenta no aportan demasiada originalidad ni un toque en común que los identifique, sí que individualmente atraen la atención de un público joven ávido de entretenimiento concupiscente. A destacar el humor cáustico e irreverente de la maestra de ceremonias, la Terremoto de Alcorcón, el striptease luminiscente de Gynoi, la hilaridad musical de Primital Bros o la danza aérea llevada a cabo por Las supernenas y Donet Collazo. A lo que se suman las actuaciones de los cabezas de cartel, la flamante y seductora Madame Vinila Von Bismark o las atropelladas intervenciones del Pony Loco. Todo ello presentado con un alto voltaje visual y musical.

El espectáculo estará en cartelera hasta el 19 de enero de 2014, iluminando la noches barcelonesas con una luz libidinosa y descarada, preparándolo todo para que las aves nocturnas salgan del agujero (o entren en él, según los gustos y las posibilidades) y se diviertan de lo lindo, todo a cargo de la familia artística de The Hole.

«The Hole» se representa en el teatro Coliseum del 19 de septiembre de 2013 al 19 de enero de 2014.

Creación: Paco León, Yllana y LETSGO
Dirección artística: Yllana
Maestro de ceremonias: Pepa Charro
Textos: Secun de la Rosa
Diseño de vestuario: Nicolás Vaudelet
Escenógrafo & diseño gráfico: Miguel Brayda
Diseño de iluminación: Juanjo Llorens

Maestra de ceremonias: Terremoto de Alcorcón (Pepa Charro)
Mayordomos: Adrián García, Bruno Gullo, Alejandro Forriols
Madame: Vinila Von Bismark
Las Supernenas: Arancha Fernández i Mónica Riba Roque
Pony Loco / Stripper: Nacho Sánchez
Almon: Julio Bellido
Super Gold: Donet Collazo
Gynoid: Viviana Camino
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Jorge Pisa

Crítica teatral: Goodbye Barcelona, al Teatre del Raval

Goodbye Barcelona_01

De la guerra civil (1936-1939) se n’ha parlat molt, se n’han fet pel·lícules i escrit novel·les des del punt de vista de cadascun dels bàndols, però en poques ocasions hem pogut veure una ficció basada en aquells homes que van venir des de l’estranger a ajudar el front republicà: els Brigadistes Internacionals, personatges de fortes conviccions morals i ideològiques que es van incorporar al servei de les tropes rojes per a intentar aturar els revoltats. Ara, el Teatre del Raval ha decidit esmenar aquest greuge històric i ha programat Goodbye Barcelona, un bonic musical estrenat exitosament a Londres l’any 2011 i en què s’atorga tot el protagonisme a aquells soldats que van arribar amb bona voluntat a terres espanyoles.

Goodbye Barcelona presenta la història del Sammy (Pau Quero), un noi del barri jueu de Londres que assisteix, aterrit, com la seva ciutat s’està tornant un indret poc segur per a ell i els seus amb l’aparició –allà i a la resta d’Europa– dels simpatitzants feixistes. Així, quan s’assabenta que es busquen voluntaris per a lluitar a la guerra civil espanyola, el jove no ho dubta ni un instant: els seus ideals són més forts que els desitjos de la seva mare, la Rebecca (Carme Mateu), qui l’alerta dels perills d’una decisió tan arriscada. Amb el convenciment de lluitar per un món millor, Sammy i els altres voluntaris britànics arriben a Barcelona, on coneixerà la Pilar (Carol Rovira), una jove que intenta desesperadament sobreviure als estralls de la guerra. Per la seva part, la Rebecca no es quedarà tranquil·la veient marxar el seu fill, i s’unirà als serveis mèdics amb la intenció de trobar-lo, una tasca titànica en aquella bogeria que és la guerra.

Els autors d’aquest relat, Judith Johnson i KS Lewkowicz, van realitzar una feina de recerca de sis anys en què es van documentar sobre aquells herois anònims, i el resultat és la visió que podria haver tingut un anglès de 18 anys que arriba a un país en conflicte carregat de bones intencions; així, Johnson i Lewkowicz signen una trama amb La República (Manuela Nieto) convertida en un personatge que esdevé el fil conductor, i s’agraeix l’esforç dels autors per a explicar què va passar en aquells temps de guerra, les divisions dins el grup republicà –les divergències entre membres dels partits republicans, PSOE, POUM, anarquistes i el moviment obrer impedien anar tots a una–, els problemes amb l’armament obsolet que rebien els brigadistes, les dificultats per a trobar aliment per part de la població civil, …, i tot això explicat en format musical, amb divuit cançons d’estils ben diferents, des de música espanyola a marxes militars, i amb bons intèrprets defensant els seus personatges (menció a part per a Carme Mateu, Pep Papell interpretant a Jack i Antonio del Valle en el paper d’Esteve).

Així, l’espectacle que podem veure a la sala del Raval és un bon muntatge malgrat la sensació final que, amb un material tan extremadament sensible com el que els autors tenien entre mans, hi ha pocs instants realment emotius, i potser aquest desencís també el podem explicar per alguns problemes tècnics que llastren en excés la funció –sovint els músics eclipsen els cantants i es fa realment difícil escoltar amb claredat les cançons–, o potser perquè el protagonisme de la història d’amor entre els dos joves ens fa deixar de banda el que realment importa aquí: que estem enmig d’una circumstància tan extrema com és una guerra civil. En aquest sentit, el muntatge guanya en intensitat durant la segona part de l’obra, quan la situació entre els brigadistes ja s’ha tornat dramàtica, els ideals ferms que vèiem al principi s’han perdut en el camí, els homes acusen el desgast del moment i les esperances del grup van minvant, mentre observem la desesperació de la mare en la seva recerca.

I la resta? Bé, la resta és història: el novembre de l’any 1938, els Brigadistes Internacionals abandonaven el país davant la impossibilitat de guanyar la guerra contra les tropes revoltades, i cinc mesos després finalitzava el conflicte amb una evidència clara, les ferides no cicatritzarien amb facilitat, ni tan sols amb el temps. Per això, i ara més que mai, les paraules de la darrera cançó de Goodbye Barcelona prenen una importància cabdal: “No podem oblidar, no perdem la memòria”, un objectiu que els responsables d’aquest musical han tingut molt present en aquest merescudíssim homenatge a aquelles persones de ferms ideals que van venir de països llunyans amb la lloable intenció de preservar la llibertat del nostre poble.

Goodbye Barcelona es representarà al Teatre del Raval a partir del 26 de setembre de 2013.

Autors: Judith Johnson i KS Lewkowicz
Supervisió musical, orquestració i arranjaments: Mark Smith
Direcció Escena: Fran Arráez
Direcció Musical: Dani Campos
Intèrprets: Pau Quero, Carme Mateu, Pep Papell, Joan Vázquez, Carol Rovira, Antonio del Valle, Manuela Nieto, Gara Roda, David Mauricio
Músics: Dani Campos, Quico Pugés Suárez, Miquel Biarnés Masip
Dramatúrgia: Carlos Be
Traducció cançons: David Pintó
Traducció text: Eva Rosell
Disseny de llums: Pedro Guerrero
Disseny de so: Rafel Febrer
Escenografia: Abdón Alcañiz
Vestuari: Giovanna Ribes
Maquillatge i perruqueria: Ana Maria Balsera Garcia

Horaris: dijous, divendres i dissabte a les 21:30 hores, i diumenge a les 18:30 hores
Preu: 22 €
Idioma: català
Durada: Dues hores

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Escrit per: Robert Martínez

“Orgia” de The Mamzelles: Voto de castidad obligado

Tres eran tres las hijas del Rey. Y las tres deberían hacerle los honores.
¡Venga, pues! Pizpiretas cuando están juntas, The Mamzelles tienen su encanto y lo exhiben en cuanto se les presenta la ocasión. Juntas, se complementan como pocas. Su condición de “starlettes” se afianza paso a paso y nos las impone como una rara avis en el panorama del music hall catalán.

Y por separado hasta tienen entidad propia: Bàrbara Mestanza, animosa y procaz, enloquece en la pista de baile. Paula Màlia, falsa mosquita muerta (como todas, no es ninguna novedad), aventaja en el ritmo del diálogo. Y Paula Ribó, frágil y versátil, vuela cuando entona con su registro lírico.

“The Mamzelles” andan metidas estos días en un fregado que no habrá forma de que quede reluciente. La “orgía” que se montan es un disparate descomunal que, avergonzado de los tintes que va adquiriendo conforme avanza la ¿acción?, se repliega más y más en sí mismo para acabar siendo un producto inane del que difícilmente poder escapar con vida.

El texto de Àlex Mañas apunta ideas oportunas en algunos casos: La cosificación del individuo para llegar a ser “valorado” por los demás; la dependencia emocional consecuente. Y chispea cuando insiste en temas más bien oportunistas: El enfrentamiento a bocajarro de las dos tendencias más extendidas hoy en día en este supermercado de la autoayuda en que nos vendemos al charlatán más desprejuiciado. ¿Dejamos fluir la vida y nosotros nos hundimos en su flujo o bien nos multidirigimos hacia nuestros inalcanzables objetivos de felicidad de pacotilla?.

Pero la dramaturgia ni encuentra su tono (lo que empieza como una comedia de “buen rollo” de “friendgirls for life” intenta acabar como un rosario en el que la “aurora” de marras resulta que había quedado ya) ni transmite la menor sensualidad o morbo (a pesar de los desnudos tan generosos como gratuitos de sus protagonistas). Tampoco el estilo musical elegido para vehicular la historia resulta convincente: El ritmo electropop se lleva a matar con esas letras de “Al salir de clase” a la catalana.

¿Y qué pasó con las princesas? Pues que estuvieron exultantes cuando las dejaron recurrir a su ingenua picardía, sobre todo cantando, e imposibles tomándose en serio este experimento fallido.

por Juan Marea

O 1

Mamzelles descolocadas

“Orgia” se representa en el ciclo “Aixopluc” del Teatre Lliure de Barcelona hasta el domingo 29 de septiembre
http://www.teatrelliure.com/ca/noticies/primer-aixopluc-mamzelles-teatre

“Els músics del silenci“ de la Compañía Mummenschanz: El patio de mi casa es universal.

¿Cómo se explica un patio de butacas lleno de niños después del crepúsculo?
¿Quién entiende que a los pocos instantes de iluminarse el escenario la platea estalle en carcajadas sin que los actores hayan dicho ni una palabra?
Intentaremos averiguarlo.

El impacto visual de este espectáculo es tal que le bastará desplegarse en una retahíla de «sketchs» por los que se paseen los personajes más disparatados sin venir al caso.
Pero no, no es así exactamente.

El caso es que los suizos Mummenschanz convocan con generosidad en el escenario del Barts de Barcelona un grupo de criaturas escénicas encantadoras: Manos gigantescas que descorren con encantadora desenvoltura el telón para disparar poco después al público hechizado. Tubos interminables que se contraen y dilatan ante las adversidades del trayecto. Seres enmascarados de facciones infinitamente cambiantes en un duelo gestual sin piedad. Un juego constante de figuras y formas que se cruzan, se oponen y felizmente se combinan para celebrar sin rubor alguno los cuarenta años de la Compañía.

Este universo delirante nos resulta muy fácil de transitar por su cercana poética. La belleza del espectáculo emana de una equilibrada plasmación de emociones a partir del recurso al color, la geometría espectacular de los personajes y su movimiento en escena en un constante impulso acrobático.

Dichos “músicos silentes” no son tímidos en absoluto. Más bien sabios a la hora de probar cómo el lenguaje universal de signos y símbolos abre en canal la comunicación. Y que multitud de consignas pueden ser entonces invocadas.
¿Y qué pasa con el fondo? Pues que se desdibuja tras el desfile constante de escenas. Ello lastra parcialmente el valor sugestivo de esta propuesta, obcecada en demostrar una y otra vez el “más difícil todavía”.

Lo que ya hemos averiguado unos párrafos más arriba ahora debemos constatar: El espectador, embelesado, se siente mimado. Sin apenas azote a su conciencia, la ternura y el humor inmaculado le sumen en un agradecido recreo.

Por Juan Marea

M 1

Si somos flexibles, podremos jugar.

“Els músics del silenci” se representa en el Barts de Barcelona hasta el domingo 29 de septiembre.
http://www.barts.cat/
http://www.mummenschanz.com/

“Cèl·lules T” de Elejedelmal: Nueve negritos que sobreviven.

Dejemos paso. Que vienen nueve distinguidos invitados.

ImagenMaria Hernàndez en carne y manifiesto

Para no despertar falsas expectativas, les dejaremos que se mezclen entre la multitud congregada para ver el espectáculo.

Y no solo eso: al llegar a Porta 4, se nos pide amablemente que nos identifiquemos. Aquellos nueve elegidos y nosotros vamos a formar un espacio escénico estremecedor.

Los nueve lo son porque serán juzgados implacablemente. En el transcurso de una terapia, uno tras otro irán desmarcándose. Juntos perfilarán el cordón umbilical que les une. El mismo que también les aleja de la comprensión ajena.

Gerard Nicasi, director, alinea pues a un grupo de actores que busca su lugar bajo el sol sin más apoyo que su capacidad expresiva y su habilidad para hacer creíbles personajes deliciosamente humanos porque a medida que van desgranando su lamento, a lo largo de estos nueve monólogos, deben esquivar el peligro de quedar sepultados por el desgarro de la sobreactuación. Nicasi, generoso, les mima al despojarlos de cualquier artificio escenográfico. Nicasi nos maltrata a cambio pues no nos deja mantenernos al margen. Nicasi, finalmente, triunfa: El esfuerzo de los primeros hace mella en nosotros y convierte en estupor la alerta creada inicialmente.

Nicasi y sus nueve presentan en sociedad la Compañía Elejedelmal y su talante coral casa bien con la estructura de la dramaturgia: Una selección de nueve discursos dramáticos de la recopilación “T-Cells and Sympathy” de Michael Kearns.
Para divulgar, hacer pedagogía y emocionar sobre los estragos del SIDA abordándolo desde una multitud de combinaciones posibles, paradojas de esta vida en la que el dedo que acusa (magnífico David Teixidó como hemofílico desde una socarronería inolvidable; enérgico Francesc Vila cuyo conflicto interno de sacerdote homosexual altamente practicante se traduce acertadamente en una ira finalmente descontrolada) suele ser finalmente ajusticiado.

La misma vida que no duda en declarar el determinismo de quien se convierte en desalmado emocional por haber sido antes vilipendiado (desquiciada Maria Hernàndez al vomitar sus traumas infantiles y ya no ser capaz de restablecerse jamás sentimentalmente; carismático Marc Ribera que exhibe una estupenda versatilidad al narrar su conversión de chapero ocasional en asesino brutal).

Pero es que además esta obra rompe ideas preestablecidas: Ni todos los personajes que sufren son homosexuales (elegante Mar Pawlowsky como testigo cuasimudo de la pérdida de un ser queridísimo; convincentemente cotidiana Anna Elias al admitir con generosidad que ama aún más a su pareja cuando asume que él es homosexual). Ni son necesariamente los “temibles maricas” los que quedarán letalmente condenados (tierno Xavier Grivé que de cola de león a la sombra del insigne Rock Hudson pasa a admirable cabeza de ratón cuando decide cuidar a quien infectado le desvirgó; resuelto Eric Balbàs implorando afecto desde su paradoja antropomórficosexual).

Además, también estas “células” nos sirven para reflejar la ironía de la condición amatoria: El “gay” reprimido que alza poderosamente su voz al tomar el testigo de su propio hijo (un Gal Soler con oficio y beneficio).

Obviemos cierto histrionismo en algunas interpretaciones y subrayemos la contención corporal de todas ellos. Relativicemos que el desenlace no está a la altura de las circunstancias por no resolver coherentemente el naturalismo perseguido a lo largo de toda la representación. Tampoco nos pesará demasiado cierta reiteración en el ritmo. Porque las “células” de Elejedelmal tienen vida propia y combaten con tesón.

por Juan Marea

ImagenEric Balbàs y la magnitud de su tragedia

“Cèl·lules T” se representa en la Sala Porta 4 de Barcelona los domingos de septiembre
http://porta4.cat/programacion-mas-info.php?id=156