Si bien parece que este año no han predominado en la programación del Festival Grec las comedias, el teatre Poliorama ha concentrado sobre su escenario dos de las más destacadas. Si a principios de esta semana reseñábamos en CulturaliaTots fem comèdia, ahora le toca el turno a La banqueta, la obra que completa la programación humorística del teatro situado en la acera derecha de las Ramblas de Barcelona (si nuestro punto de referencia es, claro está, plaza Cataluña y dirigimos nuestra mirada hacia el mar).
La banqueta, escrita por Gérald Sibleyras, dirigida por Paco Mir (uno de los tres miembros de Tricicle) e interpretada por Ricard Borràs y Pep Ferrer nos introduce en el mundo de la cultura y más concretamente en el día a día de dos afamados concertistas de piano que están preparando su gira internacional por Japón en una idílica y tranquila localidad de los Alpes italianos. Lo que en un principio parece ser el lugar perfecto para que ambos alcancen lo mejor de sí mismos se convertirá, con el paso de los días, en una estancia desastrosa en la que la crisis de confianza y de creatividad que viven los dos artistas se verá materializada en la continua y misteriosa disminución de la banqueta compartida que utilizan para dar los conciertos, un síntoma claro de que la relación creativa entre ambos se está deteriorando.
La comedia, estrenada en el Poliorama el pasado 25 de junio, nos presenta la relación personal y profesional de dos artistas centrándose en los ingredientes más esnobs y afectados de sus respectivas personalidades: la de Pau (Pep Ferrer) centrada en su inseguridad como integrante del dúo interpretativo y sus ansias de abandonarlo todo por una vida más sencilla, y la de Vladimir (Ricard Borràs) una mentalidad perfeccionista e individualista que necesita un amplio espacio propio para respirar.
Por el camino la comedia de Sibleyras nos habla del mundo de la cultura y de los profesionales que se dedican a crearla y hacérnosla disfrutar a través de sus dotes, en este caso frente al piano, y de las personalidades que se edifican alrededor de los artistas, muchas veces artificiales y arrogantes, de aquellas que a las personas de a pie les gusta contemplar mecidas en el alma de sus artistas preferidos y mitificados.
La banqueta es un continuo de risas y carcajadas que nacen de la confrontación entre las contradictorias personalidades y las fobias respectivas de los dos pianistas, que aunque constituyen «el cemento y las piedras» del arte que interpretan intentan imponerse el uno al otro y demostrar continuamente quién de los dos es el mejor. En definitiva un humor basado en la chispa, en la ironía y en el cinismo de dos artistas que se creen mejores de lo que en verdad son.
Un humor que nace, también, de un texto magistralmente cómico, de la interpretación «solista» de ambos actores, un acertado Pep Ferrer y un magnífico Ricard Borràs, y de la maña de un director, Paco Mir, que permite brillar tanto al texto como a los actores que lo interpretan, dando de nuevo muestras de su concepción del humor actoral y gestual, propia de uno de los integrantes de Tricicle.
De esta forma el Poliorama nos ofrece durante este mes de julio una sesión doble de humor (Tots fem comèdia y La banqueta) que nos permite olvidarnos de los problemas que nos acucian en nuestra existencia diaria, y distribuye dosis a discreción de risas e ingenio cómico. Si escogen esta última propuesta, La banqueta, les aseguro que no se arrepentirán!!
«La banqueta» se representa en el Teatre Poliorama del 25 de junio al 31 de julio de 2013.
Autor: Gérald Sibleyras
Traducción: Ricard Borràs
Adaptación y dirección: Paco Mir
Reparto: Ricard Borràs y Pep Ferrer
Diseño de escenografía: Paula Bosch
Vestuario: Anna Güell
Diseño de iluminación: Justo Gallego
Producción: BOTARGA y VANIA
Horario: martes a las 21:00 horas; jueves, viernes y sábado a las 22:45 horas y domingo a las 20:00 horas.
Martes 16 y 23 de lulio la función es a las 22:45 horas
Miércoles 31 de julio la función será a las 21:00 horas Precio: 19 € Duración: 75 minutos Idioma: catalán
Si algo caracteriza al pensamiento del ser humano es su gusto y su destreza a la hora de conceptualizar y crear categorías que aplicar a las situaciones por él vividas o estudiadas, sintetizando concepciones que le acompañan a lo largo de los siglos, ayudándole aunque también otras veces entorpeciendo su capacidad para entender la complejidad de la realidad que le rodea. Este es el caso de los conceptos muchas veces opuestos de Oriente y Occidente, cargados de juicios y sobre todo de prejuicios y que Gómez Espelosín trata de desentrañar al menos en su origen en época Antigua.
La nueva monografía de la editorial Akal dedica su primer capítulo a mostrarnos la progresiva fragmentación que a partir de época renacentista llevó al divorcio entre los estudios de la Antigüedad clásica (Roma y sobre todo Grecia) y el Oriente antiguo (que incluía también la historia del Egipto faraónico) y que marcó desde entonces la división académica entre ambos mundos. A partir de ahí Gómez Espelosín realiza un estudio histórico diacrónico de la evolución de las relaciones entre Oriente y Occidente desde época minoica y micénica (si tomamos el punto de vista propiamente griego), en el segundo milenio a.C. Un análisis que en su primer tramo se basa principalmente en el estudio del material arqueológico, los restos de la época más fácilmente recuperables, y la reflexión sobre los conductos comerciales que los llevaron de un lugar a otro y el trueque cultural que su intercambio comportaba, en el que predominaba el mayor desarrollo del mundo oriental.
A medida que avanzan las páginas del libro y el análisis alcanza las épocas arcaica y antigua de la historia helénica el autor incluye en su estudio el análisis de las noticias que sobre Oriente nos han transmitido los autores griegos, escritores como Hesíodo, Homero, Heródoto o Ctesias, una información de gran valor siempre que seamos conscientes de que el mundo oriental del que nos hablan la mayoría de ellos, encarnado en la amenaza persa, no dispuso de una tradición de narración histórica como la que nació y brilló en la Grecia antigua, y mucha de la información propiamente histórica que disponemos de él proviene del filtro subjetivo que los autores griegos reprodujeron sobre ellos.
La Real cacería del León, palacio de Asurbanipal en Nínive.
El estudio de Gómez Espelosín no se centra tan solo en el estudio del Oriente dominado por los aqueménidas sino que incluye también, algo lógico si tenemos en cuenta la cronología que abarca, el examen de las relaciones entre el Occidente helénico y otros importantes reinos y estados orientales como el de los hititas, los asirios, los pueblos del Levante mediterráneo, el Egipto faraónico o los estados establecidos en territorio de Asia menor, entre ellos el frigio o el lidio, grandes intermediarios entre las influencias orientales y el mundo griego. Todo ello da como resultado la constatación de las múltiples herencias y préstamos que el mundo occidental debe al ámbito oriental asiático del que en un principio no fue más que un apéndice comercial y que incluyen elementos como el alfabeto, los tipos de cerámica, el legado épico o incluso la reflexión sobre las estructuras estatales. Gómez Espelosín se detiene a examinar también las rutas comerciales que permitieron todos esos intercambios y los lugares más propicios donde estos contactos se produjeron, mostrando su amplio conocimiento de la época y de la geografía histórica del momento.
En los últimos capítulos de la monografía el autor analiza el origen del enfrentamiento entre griegos y persas durante las Guerras Médicas, a principios del siglo V a.C., sin duda alguna el crisol de la oposición entre los conceptos de Oriente y Occidente. Gómez Espelosín se interesa por el papel generativo de este conflicto tanto de la realidad helénica posterior basada en la democracia (en el caso de Atenas), la civilización o la ciudad-estado, como de la imagen que desde entonces (y en la actualidad) poseemos de Oriente.
Francisco Javier Gómez Espelosín
Por desgracia el autor no demuestra el mismo interés en su estudio por la época posterior al siglo IV a.C., por lo que su examen de la conquista de Oriente por parte de Alejandro Magno, o los periodos posteriores de dominación seléucida y romana quedan bastante excluidos de su monografía, debido a la propia especialización del autor en la historia del mundo griego y, me atrevo a afirmar, a la voluntad de publicar un libro de difusión manejable.
El libro finaliza con un último capítulo dedicado al análisis del proceso de invención del concepto de Oriente en la propia época antigua, una de aquellas nociones que de una forma u otra, ha sobrevivido hasta la actualidad y que contamina, sin lugar a dudas, nuestra percepción de la realidad cultural, política y social que predomina en aquellas latitudes.
Gómez Espelosín y la editorial Akal nos proveen de esta forma de una útil e interesantísima monografía con la que profundizar plácidamente en la conformación y evolución del mundo antiguo, derribando aquellos falsos puntos de vista que ven en el legado histórico europeo, materializado en la herencia de Grecia y Roma, una realidad pura y prístina desligada de los préstamos y las apropiaciones provenientes de otros focos culturales, en este caso orientales. El autor nos presenta un texto muy bien escrito, aunque un poco pomposo en determinados momentos, marca de fábrica del autor. Aún así el relato posee un ritmo sosegado y sobre todo didáctico y clarificador, una obligación exigible a un catedrático universitario de Historia. El libro incluye además, un amplio apartado de notas a pie de página, un increíblemente actualizado índice bibliográfico y varios mapas para situar al lector, algo que se agradece y más cuando hablamos de territorios no tan bien conocidos por los lectores.
Así pues Memorias perdidas, Grecia y el mundo oriental nos permite conocer las raíces de conceptos que nos pueden parecer muy actuales aunque tienen su origen en el pasado más remoto y que están basados normalmente en el «retorcimiento» de la historia y de la información que las más de las veces es llevado a cabo por intereses ajenos al progreso del conocimiento, supeditados a provechos personales e institucionales, algo esto último, que parece que nunca ha pasado ni pasará de moda.
Si ayer reseñábamos El veneno del teatro, un drama trágico y lúgubre que reflexionaba sobre la ficción y la realidad en el teatro, hoy nos toca hablar sobre Tots fem comèdia, una comedia, valga la redundancia, que recapacita sobre el cine y las vidas de los profesionales que se dedican a él. Una obra escrita y dirigida por Joaquim Oristrell e interpretada por Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives, Joan Vives i Nausicaa Bonnin.
Y quien mejor para hablarnos de la intensa y algo turbulenta vida de un director y un guionista de cine afamados que Oristrell, que sobre sus espaldas atesora una amplia y exitosa experiencia tanto de lo uno como de lo otro, y que colabora en sus proyectos con Rañé y Bosch desde el año 1988 y 1996 respectivamente. El resultado no puede ser otro que una comedia bien trabajada y resultona con algunos momentos hilarantes y con un toque de introspección generacional.
La obra inicia su recorrido en el presente en el que un director de cine de éxito (Bosch) y su inseparable guionista (Rañé) irrumpen en el piso en el que viven sus respectivos y enamorados hijos, Peter Vives i Nausicaa Bonnin. Los sufridos padres han concertado una entrevista con una productora para presentarle su nuevo guión, aunque, y debido a la esclavitud de los nuevos tiempos y las nuevas formas, se lo han presentado como una propuesta de sus hijos, a los que quieren utilizar como director y guionista «de paja» para poder hacer realidad su proyecto: filmar su nueva película, la que les devolverá la fama perdida hace tiempo. Aunque sus hijos, con los que no mantienen una buena relación, tienen sus propias ideas y se aprovecharán de la situación para reelaborar el proyecto con ideas nuevas y actuales y dejar, así, constancia del rechazo hacia sus respectivas figuras paternas.
Una trama ya de por sí complicada, con un formato inicial algo parecido a un vodevil, aunque después no lo sea, que permite a Oristrell hacer un viaje por la vida algo anárquica y llena de desaciertos de dos profesionales de éxito del cine, ¡en el pasado!, que no han sabido gestionar sus vidas privadas, siendo abandonados por la misma mujer, la actriz principal que interpretaba sus películas, y que han demostrado muy poca destreza en la relación familiar con sus hijos. Tots fem comèdia es, así, una comedia generacional sobre aciertos y desaciertos y sobre la voluntad de aquellos que han alcanzado una edad respetable, de aprovechar la última oportunidad que se les presentan en la vida, aunque tengan que remover cielo y tierra.
Para ello Oristrell ha echado mano de dos de sus actores de «confianza» sobre la actuación de los cuales desarrolla el factor comedia de la obra. Imagínense a Bosch, expansivo él, y Rañé, más tímido y acomplejado, juntos y necesitados de su ayuda mutua para recuperar el aplauso del público pero enfrentados por el amor de una mujer y por el reconocimiento de su trabajo. Toda una mina de gags y humor que se mantiene activa hasta el mismo final de la representación.
La obra se estructura en dos líneas temporales diferente: la primera se sitúa en el presente con Bosch y Rañé forzando a sus hijos para que interpreten sus papeles asignados en la propuesta con la productora. La segunda línea es creada a través de continuos flashbacks que nos muestran la vida del director y el guionista de cine, y en la cual veremos todo lo que ha ido ocurriendo para llegar a la situación actual. Dos líneas de tiempo en las que se harán continuas referencias al cine y a sus estrellas, también con un tinte humorístico general.
Por si se me lo olvidaba, Tots fem comèdia es también un musical donde tanto Bosch, como Rañé, Vives i Bonnin interpretan siete canciones, acompañados por Juan Vives al piano, temas sencillos que le dan un poco de glamour cómico al espectáculo.
Tots fem comèdia es una propuesta también sencilla y asequible para olvidarnos del calor que ahora sí comienza a apretar en Barcelona, y para hablarnos sobre la amistad, el amor, la paternidad y el cine, un coctel que en manos de Oristrell se convierte en una piñata repleta de humor e ingenio.
«Tots fem comèdia» se representa en el Teatre Poliorama del 3 al 28 de julio de 2013.
Autor y director: Joaquim Oristrell
Interpretación: Jordi Bosch, Ferrán Rañé, Peter Vives y Nausicaa Bonnin
Música, canciones, dirección musical e intérpretes: Joan Vives
Escenografía: Llorenç Miquel
Vestuario: Miriam Compte
Diseño de iluminación: Ignasi Morros
Caracterización: Toni Santos
Fotografía, audiovisuales y 3D: Daniel Escalé
Producción: Grec 2013 Festival de Barcelona y Anexa
Horarios: de martes a viernes a las 20:45 horas; sábados a las 18:00 y a las 20:45 horas y domingos a las 18:00 horas. Precio: 25 – 29 € Duración: 1 hora y 30 minutos Idioma: catalán
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El Festival Grec ha llegado a Barcelona y con él el calor y el colorido sobre los escenarios de la ciudad condal, con una programación, la de este año, en la que está muy presente la reivindicación social y en la que se han hecho hueco algunas propuestas transgresoras e innovadoras.
Uno de los primeros estrenos del festival lo constituye El veneno del teatro, obra escrita por Rodolf Sirera, adaptada por José María Rodríguez Méndez y dirigida por Mario Gas que nos propone una reflexión sobre la profesión del teatro y nos remite a un debate siempre existente entre la veracidad y la simulación sobre el escenario.
Nos hemos de situar en una gran sala de recepción de una lujosa mansión. Allí, el actor de teatro Gabriel de Beaumont lleva más de una hora esperando a que un enriquecido y presuntuoso marqués le reciba. Tras una pequeña disputa con el extraño mayordomo Gabriel es finalmente recibido por el potentado, que lo ha citado con la voluntad de que interprete un texto escrito por él y que ahonda en la muerte de Sócrates, allá a finales del siglo V a. C. época en la que agonizaba junto a él el modelo de ciudad-estado griega. Gabriel enardecido por la singular proposición acepta el encargo sin sospechar los oscuros propósitos de su anfitrión.
La propuesta de Sirera/Gas nos guía hacia uno de los grandes qués del teatro, la necesidad de la simulación y del artificio para conseguir construir la realidad que se consume encima del escenario. ¿Puede ser una obra de teatro algo más que una suma de impostura y técnicas de actuación que tratan de asemejarse o de copiar a la realidad en la que vivimos?
El texto de Sirera, escrito en 1993, profundiza sobre esta cuestión llevando la representación teatral hasta el límite de sus posibilidades, mostrándonos una situación tensa y angustiosa regada por lo sombrío de la misma, en una propuesta que recuerda en algunos momentos a una obra como La huella, adaptada para el cine por Joseph L. Mankiewicz en el año 1972 e interpretado magistralmente por Laurence Olivier y Michael Caine, en el que el juego entre la verdad y la mentira estaban muy presente. Mario Gas, por su parte, dirige la obra con mano firme pero con la flexibilidad necesaria para que fluyan las personalidades de sus actores protagonistas.
El veneno del teatro nos propone, en un contexto más actual, una reflexión sobre la capacidad de dominio que una minoría adinerada, encarnada en el personaje del marqués, dispone para obligar a aquellos sus inferiores, en este caso un simple pero afamado actor de teatro, a hacer aquello que sus caprichos morales y estéticos le apetecen. Una situación esta que se puede trasladar fácilmente a la actualidad en la que se agiganta cada vez más el dominio sintomático de los ricos sobre los pobres a medida que los mercados y los poderes financieros imponen sus designios sobre la sociedad.
La obra se construye, por otra parte, a partir de una escenografía exigua pero contundente que crea un espacio sobrio y lúgubre, como lo es la trama que se representa sobre el escenario, sintetizada a su vez por las interpretaciones de los argentinos Miguel Ángel Solá y Daniel Freire, cuyo trabajo potencia el tono hiriente de una representación que se convierte en un tour de force entre ambos actores.
Una propuesta, en definitiva, indicada para reflexionar sobre el teatro y sobre la agonía que se transfigura a lo largo de su representación, de la que, no olviden, solo queda una semana de representación.
«El veneno del teatro» se representa en el Teatre Romea del 2 al 13 de julio de 2013.
Autor: Rodolf Sirera
Versión: José María Rodríguez Méndez
Dirección: Mario Gas
Reparto: Miguel Ángel Solá y Daniel Freire
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: Antonio Belart
Iluminación: Juan Gómez-Cornejo
Diseño de sonido y música original: Orestes Gas
Producción: Concha Busto Producción, Teatros del Canal, CLECE y MAJI
Horario: de martes a sábado a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas. Precio: de martes a jueves 24 – 30 €; de viernes a domingo 26,5 – 31,5 €. Idioma: castellano Duración: 65 minutos
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Us presentem una de les últimes novetats de l’editorial La Campana, La veritat sobre el cas Harry Quebert, de Joël Dicker, un thriller que s’ha convertit en un fenomen literari a França, on ja l’ha llegit 750.000 lectors, i que s’ha traduït a 33 idiomes. La Campana ho publica en llengüa catalana.
Som al 2008. En Marcus Goldman, l’estrella més jove de les lletres americanes, no aconsegueix escriure la seva segona novel·la. Però en plena crisi d’inspiració li arriba la notícia: el seu amic i antic professor a la universitat, l’escriptor de culte Harry Quebert, és acusat d’haver assassinat, fa molt de temps, una noia de 15 anys amb qui va mantenir en secret una relació amorosa quan ell en tenia 34.
Malgrat els anònims amenaçadors que rep, en Marcus decideix investigar el cas fins al final. ¿Què va passar aquell estiu del 1975 a Nou Hampshire? ¿Qui va matar la Nola Kellergan? Descobrir-ho pot salvar la vida al seu amic Harry Quebert, i per a ell pot representar l’oportunitat d’escriure el llibre d’èxit que li reclamen.
Joël Dicker
Joël Dicker va néixer a Ginebra l’any 1985. Amb la seva primera novel·la, Els últims dies dels nostres pares, que La Campana publicarà pròximament, va guanyar, amb tan sols 25 anys, el Premi dels Escriptors Ginebrins. Dos anys després publicava La veritat sobre el cas Harry Quebert (2012), un fenomen editorial que s’ha descrit com una mena de barreja entre Larsson, Nabòkov i Philip Roth i que ha rebut elogis unànimes tant de la crítica com del públic. Ha estat guardonada amb el Premi Goncourt dels Instituts, el Gran Premi de Novel·la de l’Acadèmia Francesa i el Premi Lire a la millor novel·la en llengua francesa. S’està traduint a trenta-tres idiomes.
Títol: La veritat sobre el cas Harry Quebert Autor: Joël Dicker Editorial:La Campana Traducció: d’Imma Falcó Data de publicació: 19 de juny 2013 Nombre de pàgines: 688 ISBN: 978-84-96735-85-9 PVP: 22,00 €
Os informamos hoy de una novedad de marzo de este año, La ciudad silenciosa, de José Luis Caballero, una historia apocalíptica de miedos y supervivencia ambientada en la ciudad de Barcelona y llevada con éxito al cine de la mano de Àlex y David Pastor.
¿Qué ocurriría si un día, de forma inexplicable, toda la población del planeta quedara atrapada en edificios y espacios cerrados, incapaz de salir al exterior?
Los hermanos Pastor, los jóvenes cineastas que triunfaron en Estados Unidos con su ópera prima Infectados, nos muestran en su adaptación de la novela una Barcelona postapocalíptica donde los protagonistas tendrán que sobrevivir en el subsuelo de la ciudad cuando una extraña epidemia obligue a la gente a vivir encerrada.
Minotauro presenta una novela que completa y narra parte de los acontecimientos que no vimos en la película. En La ciudad silenciosa, la joven Andrea deberá encontrar la manera de sobrevivir a la locura que se abate sobre la ciudad.
José Luis Caballero es periodista, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona y especializado en Relaciones Internacionales y Servicios Secretos.
Durante años alternó el periodismo activo con la publicación de relatos cortos en diversos medios y en 1996 publicó su primera novela, Como lágrimas en la lluvia. A ésta le siguieron Las cartas de Antioquía, El espía imperfecto y La ruta de los contrabandistas. También ha publicado dos ensayos: Els misteris del carrers de Barcelona y Periodistas o lacayos. El proyecto Alpha es su primera incursión en el género de la ciencia ficción.
Título:La ciudad silenciosa Autor: José Luis Caballero Editorial:Minotauro Fecha de publicación: 05/03/2013 Número de páginas: 288 Idioma: Español ISBN: 978-84-450-0129-5 Formato: 14 x 22,5 cm. Presentación: Rústica con solapas Colección: Terror
Factores de producción de la nueva franquicia.
Para asegurar este doble propósito, Paramount encarga el proyecto a un nuevo equipo de producción integrado tanto por fans de la serie (Orci y Lindelof) como no (Kurtzman y Bryan Burk), siendo el caso más destacado el del propio director J.J. Abrams, reconocido fan de la saga de La Guerra de las Galaxias, y productor de éxito de series como Alias, Lost o Fringe y de las películas como Super 8 o Misión Imposible III, cuya elección lo hace idóneo para realizar una relectura externa, fresca y actualizada de la franquicia.
Los presupuestos de la franquicia se habían basado siempre en el número de fans y en su poder adquisitivo, lo que le había impedido mostrar una gran aventura en formato de superproducción. Esta política se modifica con la nueva entrega con el objetivo de posicionarla en la liga de las superproducciones, con un presupuesto de 150 millones de dólares, el más alto de la franquicia.
Para asegurar el interés del público fan el argumento se desarrolla en un entorno mítico (los años de formación de los personajes principales y la llegada de la tripulación a la nave Enterprise), que al mismo tiempo sirve para crear una trama juvenil e inaugural (rejuvenecimiento la franquicia) apta para captar a las audiencias más jóvenes y al público «newcomer«.
El ritmo de la acción de Star Trek ha sido habitualmente más lento, basado en el modelo de batalla naval/submarina, en el que la acción se desarrolla de forma pausada en el puente de mando. Uno de los principales objetivos de la producción era aumentar y actualizar el estilo y el ritmo de la acción/aventura espacial del film, siendo, sin embargo, respetuoso con él para adecuarlo al ritmo habitual en las grandes superproducciones que triunfan en la actualidad.
Otro de los objetivos de la producción era hacer revivir el mensaje optimista propio de Star Trek, esto es, mostrar como gente de diversas razas trabajan juntas y sobreviven de forma pacífica en el futuro y darle un «sentido de familia» representado en la tripulación de la Enterprise. Este mensaje no solo vincula el film con la globalización actual sino que es el leitmotiv de la franquicia.
Aunque el marco de Star Trek se modifica se mantiene su esencia, que no es otra que la relación establecida entre Kirk, Spock y McCoy y el resto de integrantes de la tripulación. Se mantienen las dinámicas clásicas entre los personajes, si bien, de nuevo, el comportamiento de los protagonistas se rejuvenece y se actualiza, para hacerlo próximo a las nuevas generaciones.
Por ello fue un reto el dar con un cast idóneo. Star Trek (2009) sería la primera ocasión en la que los caracteres originales estuvieran protagonizados por nuevos actores, con el peligro de ruptura/rechazo que esto suponía, en unos personajes muy asociados al cast original. Se optó por un elenco de jóvenes figuras con experiencia, en la mayoría de los casos, en la televisión y que estaban iniciando/consolidando su carrera cinematográfica, integrado por Chris Pine, Zachary Quinto, Zoe Saldana, Simon Pegg, John Cho, Anton Yelchin y el más veterano Eric Bana, que encarna al villano del film.
Caracteres en la serie clásica y en la nueva franquicia.
Existía, por otra parte, la voluntad de mantener ingredientes propios de la franquicia como el humor, muchas veces vinculado a los personajes y al canon, y la sexualidad soft de los protagonistas, como elementos para vincularlo a las audiencias actuales.
Con respecto a la tecnología mostrada en el film la producción se halló ante dos retos importantes. El primero mitigar el contenido y el argot pseudo-científico de la franquicia para hacer el film más entendible a las nuevas audiencias. El segundo, mostrar una tecnología consistente con la serie original (realizada en la década de los 60 y ambientada en el siglo XXIII) y que pareciera a la vez más avanzada que la actual, para potenciar su realismo y atrapar a los más jóvenes (acostumbrados al uso intensivo de la tecnología).
Podríamos decir que el símbolo representativo de la relectura de la franquicia lo representa el papel interpretado en el film por Leonard Nimoy, el mítico Sr. Spock de la serie original. El argumento de la película está provocado por su actividad en el futuro y su personaje aparece desdoblado en el joven (y nuevo) Spockdel pasado y el viejo Spock del futuro, que coexisten, asimismo, en un universo/canon modificado. La relectura se potencia al actuar Nimoy como enlace entre la franquicia clásica y la nueva, como sello de autenticidad de la propuesta.
Por lo que respecta al aspecto visual del film se mantiene el diseño y la disposición original del puente de mando de la nave Enterprise, uno de los escenarios principales y de referencia de la franquicia, aunque se altera estéticamente con colores y una iluminación más brillante, con el objetivo de reflejar el optimismo de Star Trek. Las pantallas de navegación se actualizan teniendo como referencia la tecnología actual de Apple, una clara vinculación con el público más joven.
Para la confección del vestuario se optó por Michael Kaplan, diseñador externo a la franquicia, hecho que permitía dar a la película el doble tratamiento pretendido: proveer al film de un nuevo diseño más actual respetando, sin embargo, el estilo de la serie original, que conectase con lo que la gente recordaba de ella. Para ello se mantuvo el código de colores de los uniformes de la serie, si bien con un diseño de las camisetas más sofisticado.
Cartel Star Trek 2009
En el aspecto musical pasa algo muy parecido. El compositor escogido fue Michael Giacchino, el colaborador más habitual de Abrams. Giacchino mantiene el tema original de Alexander Courage aunque solo suena en los títulos finales, simbolizando el momento en el que la tripulación se reúne definitivamente en la nave Enterprise y re-comienza/re-inicia su misión, apareciendo, al mismo tiempo, el texto introductorio inicial de la serie. Sin embargo, el resto de la banda sonora es de nueva elaboración y tiene que ver con los nuevos caracteres y por lo tanto con el nuevo contexto actualizado de las aventuras del Enterprise.Comunicación y promoción.
Con respecto a la promoción del film el objetivo principal fue comunicar tanto al público fan como al público general que Star Trek se había reelaborado y actualizado, manteniendo una vinculación de carácter leve con el original, con formato de gran superproducción y accesible para un público amplio e internacional.
Los productores señalaron tres retos principales relacionados con la promoción del film:
La poca familiaridad del público más joven con la franquicia.
Franquicia vinculada al público fan y al canon de Star Trek.
La escasa recaudación internacional de la franquicia. La mayor parte de la recaudación se consigue en USA.
Así, pues, la promoción de la nueva estrega se basó en:
Elección del título de Star Trek para el film, que no incluye el dígito de la entrega ni subtítulo, algo habitual en la franquicia, para indicar al público que la propuesta está dirigida al público en general.
Indicación de que Abrams no fue/es trekkie. Aporta una visión amplia y externa de la dirección del film.
La película posee el presupuesto más alto de la franquicia. Es una gran superproducción.
La película no está hecha necesariamente para fans, sino que está abierta al público en general.
Voluntad de la productora de ir al extranjero para mostrar el nuevo producto. Abrams realiza un tour internacional por Europa y Norte América mostrando metraje del film para la audiencia nacional, europea e internacional, con el propósito de «rehabilitar» la imagen de la saga.
La realización del film estuvo rodeada de secretismo e invisibilidad, algo típico de Abrams, en el caso de Star Trek con un claro efecto promocional. Se informó básicamente de que el film tendría más presupuesto, más acción y mejores efectos especiales y que pretendía incorporar una mayor audiencia.
Aunque el estreno de la película estaba anunciado para las navidades del año 2008, la productora decidió, después de que algunos de sus responsables asistieran al rodaje y visionaran parte del metraje no editado, posponer su estreno al verano del año siguiente, con un claro objetivo promocional y recaudatorio, ya que en el mercado americano ésta es la época en la que se estrenan las grandes superproducciones con las mayores expectativas de recaudación del año.
Star Trek clásica y nueva Star Trek
Estreno/Recaudación. Star Trek (2009) ha obtenido los mayores ingresos de la franquicia hasta el momento. En EE.UU. recaudó 268.783.600 $, mientras que a nivel mundial los ingresos por venta de entrada fueron de 385.494.555 $. La recaudación internacional del film representó el 31% del total, un resultado declarado satisfactorio por Paramount.
Así, pues, el objetivo de reelaborar la franquicia, convertirla en un referente de la ciencia-ficción cinematográfica actual y hacerla accesible a un público general se puede considerar un éxito, culminado con la producción de la primera secuela, Star Trek, into Darkness, que se estrenará en julio de 2013.
La franquicia ha realizado un gran esfuerzo de diseño de producción para reelaborarse a sí misma, actualizarse y llegar a públicos más amplios. Sin embargo, el mayor impacto en la audiencia general repercute, de alguna forma, en el público fan de Star Trek, que pierde en parte elementos de referencia y de vinculación con un producto nuevo que destruye un universo/canon construido e interiorizado a lo largo de varias décadas. Una apuesta, en resumen, que mercantiliza un producto vinculado a un tipo muy concreto y reducido de audiencia para llegar a un público mayoritario, asegurando la inversión económica del estudio y optimizando sus resultados en taquilla.
De nuevo os presentamos en la sección de historia de Culturalia una de las últimas publicaciones de la editorial Crítica, Jerusalén, La biografía, la historia de una de las ciudades más sagradas y politizadas del mundo. Un recorrido por la ciudad santa desde sus inicios bíblicos hasta nuestros días.
Jerusalén es, a la vez, la capital de un poder político, objetivo de mil batallas, conquistas y destrucciones a lo largo de los siglos, y la ciudad santa de tres religiones: el lugar destinado a ser el escenario del Juicio Final profetizado por el Apocalipsis.
Simon Sebag Montefiore ha logrado el prodigio de evocar en estas páginas sus tres mil años de historia, contados a través de las vidas de quienes los protagonizaron, en una nómina que incluye reyes, políticos, conquistadores o profetas, de Salomón a Lawrence de Arabia, pasando por Abraham, Jesús o Mahoma, por Saladino, los cruzados, Suleimán el Magnífico o Winston Churchill, sin olvidar a la infinidad de hombres y mujeres comunes que han vivido, amado, sufrido o luchado en sus calles.
Simon Sebag Montefiore estudió Historia en el Gonville & Caius College de Cambridge. Durante la década de 1990 viajó por toda la antigua Unión Soviética, especialmente por el Cáucaso, Ucrania, Asia central y escribió sobre Rusia para el Sunday Times, el New York Times y el Spectator, entre otros periódicos. Ha presentado documentales para la televisión y ha escrito dos novelas, así como algunos ensayos, entre los que destacan King’s Parade (1991) y Prince of Princes: the Life of Potemkin (2000), nominado a premios de biografía Samuel Johnson, Duff Cooper y Marsh. En Crítica ha publicado Llamadme Stalin (2007) y La corte del zar rojo (2004).
Título:Jerusalén. La biografía Autor: Simon Sebag Montefiore Editorial:Crítica Colección: Serie Mayor Traductor: Rosa Maria Salleras Puig Fecha de publicación: 08/11/2012 Nº de páginas: 888 Idioma: Español ISBN: 978-84-9892-463-3 Formato: 15,5 x 23 cm. Presentación: Rústica con solapas Precio:
–Rústica con solapas: 25,90 €
–ePub: 15,99 €
Es propio de los tiempos más actuales el revisitar a los clásicos de la literatura y el teatro nacional y universal y cocinarlos de nuevo, no solo con un toque más actual sino con una voluntad de desmitificar personajes, obras y contextos, un hacer muy apto para los públicos del siglo XXI. Y es posiblemente Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, una de las obras más sacralizadas del teatro patrio que no tan solo se ha convertido en un referente teatral y coloquial, sino que es la obra más representada y versionada del teatro español y sin duda la que admite mejor este tipo de cocción/adaptación.
Así, pues, esta primavera algo extraña en lo que a tiempo y temperaturas se refiere, el Teatro Condal se propone refrescarnos un poco con una versión «muy zorrilla» de Don Juan Tenorio, que ha «sufrido» un tuneado capitaneado por Joan Pera, que comparte escenario con Lloll Bertran.
La adaptación en clave de comedia del clásico de Zorrilla es una versión hecha al milímetro para Pera, que además dirige la obra, con ese humor tan típicamente suyo, y que reivindica aquel feísmo, del que a veces he hablado con mi compañero de blog, esto es, una representación que le pierde todo el respeto, artísticamente hablando, al clásico a través de una humor cotidiano y común, a veces incluso grueso. Algo muy típico de Pera que nos tiene acostumbrados a una práctica humorística muy cercana a los espectadores.
En el Don Juan TenorioPera está acompañado por Lloll Bertrán, una de sus compañeras teatrales más habituales, y lo más curioso es que entre ellos dos, y gracias a la ayuda del apuntador Velasco, encarnan, aunque parezca mentira, a todos y cada uno de los personajes de la obra. Un esfuerzo ciclópeo que se culmina con una continua avalancha de risas y risotadas por parte del público, que desde el principio otorga su beneplácito al dúo de cómicos.
El transcurso de la obra ya se lo pueden imaginar: la solemnidad de la texto «ultrajado» humorísticamente hablando por dos magos de la comedia teatral catalana, que le dan su toque muy pero que muy zorrilla a la obra de Zorrilla, siguiendo la estela de la versión que ya a mediados de los años 70 interpretaron otros dos cómicos de referencia como fueron Joan Capri y Mari Santpere, al primero de los cuales ya homenajeó Pera en su obra Joan Pera Capri, representada en agosto del año pasado. Una actualización que, como no podía ser de otra forma, contiene además continuas referencias al presente más actual, ya sea en su vertiente política, económica o social.
La representación se organiza a partir de los actos originales resumidos y comprimidos de la obra de Zorrila, aquellos a los que se les puede sacar más miga, enlazados entre sí por las breves y a veces no tan breves presentaciones que Pera realiza delante del telón, en la que nos introduce las escenas y aprovecha para mantener una tranquila conversación con su «falso» apuntador y con el público. Por su parte, y como algo necesario en una comedia de este tipo, la escenografía y la sastrería están compuestas por elementos que potencian la comicidad del producto final, y al que harán continuas referencias los actores.
Como ven, estamos frente a un producto made in Focus y made in Pera (&Lloll) en el que no falta ninguno de los ingredientes que el público espera devorar. Una propuesta cómica que vale la pena reivindicar en un momento como el que vivimos en el que el humor y la risa valen su precio en oro, y disfrutar de una burbuja de buenas intenciones es un alivio vital.
«Don Juan tenorio» se representa en el Teatre Condal del 14 de mayo al 27 de julio de 2013.
Dirección: Joan Pera
Reparto: Joan Pera y Lloll Bertran
Espacio escénico: Miguel Montes
Iluminación: Raul Martínez
Caracterización: Toni Santos
Escenografía: Focus y Germans Salvador
Vestuario: Època
Horarios: de martes a viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 19:00 horas. Precio: 22 € – 26 €
Idioma: castellano Duración: 1 hora y 40 minutos aprox.
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Star Trek es una serie de ciencia-ficción producida por Gene Roddenberry para la cadena norteamericana NBC, que se emitió entre los años 1966 y 1969 y que narra los viajes de exploración espacial de la nave estelar Enterprise. La serie original estaba constituida por episodios de 50 minutos de duración que poseían una unidad argumental en sí mismos y mantenían una continuidad entre ellos.
Los personajes principales de la serie son: Capitán Kirk (William Shatner), Sr. Spock (Leonard Nimoy) y Doctor McCoy (DeForest Kelley). Como personajes fijos pero secundarios aparecían Montgomery Scott (James Doohan), Uhura (Nichelle Nichols), Sulu (George Takei) y Chekov (Walter Koenig).
Star Trek fue el primer intento de la televisión estadounidense de hacer una serie de ciencia ficción de calidad. Los elementos básicos del producto fueron la ciencia ficción; el drama televisivo; un elenco de caracteres continuo y un escenario familiar en el que se desarrolla la acción.
El éxito de la serie radicaba en la creación de argumentos que unían la acción, la aventura y la ciencia ficción junto con un destacable componente de reflexión filosófica que abarcaba una visión pacifista del futuro de la Tierra, la igualdad racial y de género e incluso la crítica social. Star Trek se fundamentó, además, en la relación de amistad y compromiso establecida entre sus personajes principales (Kirk, Spock y McCoy), un elemento que se convirtió en uno de los ingredientes principales de la serie y que convirtió a sus protagonistas en iconos televisivos.
Evolución de la franquicia.
La serie fue cancelada en el año 1969 debido a sus bajos índices de audiencia, si bien se comenzó a crear un grupo de fans que aunque poco numeroso era muy activo. La clave del éxito de Star Trek se debió a su posterior redifusión en canales locales norteamericanos donde, con un horario de emisión adecuado para un público adolescente, obtuvo muy buenas audiencias.
Star Trek fue vendida a más de 100 países. Pronto comenzó a consolidarse el movimiento fan alrededor de la serie, cuyos miembros son conocidos como trekkies. Star Trek se acabó convirtiendo en un importante producto cultural.
El elenco original durante la serie de películas.
La franquicia produjo un total de seis series y diez films, desarrollando un destacable universo/canon de consistencia ligado, asimismo, a un gran número de novelas, comics, videojuegos, y multitud de material de merchandising. Este canon vincula la franquicia principalmente a un público fan (trekkie), para el cual su desarrollo coherente es un elemento importante que les permite experimentarla y disfrutarla de forma intensa.
Así, pues, todas las adaptaciones cinematográficas y las serie de televisión son productos hechos para los fans, con coherencia interna y respetando la cronología creada a los largo de 40 años. Esta intensa vinculación entre producción y publico ha marcado la línea principal de desarrollo de la franquicia, cerrando en parte el acceso a un público amplio/generalista.
Los protagonistas de Star trek, la Nueva Generación.
Crisis y relanzamiento de la franquicia. Star Trek 2009.
Si bien la franquicia se ha desarrollado durante los últimos 43 años, la llegada del siglo XXI pareció no serle muy propicia. La recaudación de las diversas entregas ha seguido una tendencia a la baja, con algunas excepciones, siendo la recaudación de Star Trek Nemesis (2002) la más baja de toda la franquicia . La situación se agravó en el año 2005 al cancelarse la emisión televisiva de Star Trek Enterprise, la última serie en activo de la franquicia. Star Trek había pasado de ser un icono del entretenimiento audiovisual a convertirse en un producto económicamente no rentable.
En este contexto de declive de la franquicia Paramount inicia la producción de una nueva entrega cinematográfica de Star Trek. La propuesta es ofrecida a los productores Roberto Orci, Alex Kurtzman, J. J. Abrams y Damon Lindelof. Los objetivos son relanzar y rejuvenecer la franquicia manteniendo al público fan pero ampliando su reclamo a nuevas audiencias, principalmente jóvenes.
Para ello retoman la idea de rodar una precuela a la serie clásica ambientada en la época de formación de los personajes principales en la Academia de la Flota Estelar, un planteamiento recurrente desde los años 60, que evita, asimismo, la creación de un nuevo marco temporal en la franquicia.
El proceso de producción del film está inmerso en un periodo en el que se ha generalizado entre los grandes estudios norteamericanos la relectura y actualización de personajes y franquicias míticas del cine y la televisión del pasado, como Star Wars, Mision Imposible, Transformers, Battlestar Galactica o Desafío total. Una estrategia con la cual las majors norteamericanas tienden a invertir en proyectos probados y con reclamo que aseguran en parte el riesgo de la inversión, adaptándolos y haciéndolos asequibles a un público amplio (y joven) y a contextos socio-culturales diferentes a los que pertenece el original.
Es interesante al respecto detenerse en la amplia y diversa terminología que se ha utilizado para definir la naturaleza de la nueva entrega de Star Trek, que incluye conceptos como remake, revisitación, upgrade, reboot, precuela, re-invigoration, re-vitalization, reborn, re-imaginación o re-invención.
Cartel publicitario de Star Trek 2009.
Producción.
El objetivo de producción es reelaborar la franquicia para convertirla en un blockbuster, una gran producción con una gran recaudación a nivel mundial, aunque respetando la visión optimista, pacífica y utópica de universo Star Trek. Transformar una vieja franquicia en apuros en una evento actual, fresco y de éxito en pleno siglo XXI.
La estrategia de producción se basa en el desarrollo de un argumento que satisfaga las exigencias de los fans, pero que al mismo tiempo permita llegar a un público más amplio. Para ello el film se encuadra en acontecimientos establecidos por el canon de la franquicia, como son los orígenes de los roles principales (Kirk y Spock), su ingreso en la Academia de la Flota Estelar y el inicio de su servicio en la nave Enterprise junto al resto de la tripulación original, aunque a partir de la deconstrucción y posterior reelaboración libre del propio canon.
Esto se consigue gracias al desarrollo de la línea argumental del film (el viaje temporal de la nave romulana, el principal enemigo de la entrega), que permite re-iniciar una nueva línea temporal desde el mismo origen de la franquicia, re-adaptar la historia establecida en el canon y crear un nuevo marco de acción acomodable a los gustos y exigencias del público actual.
Deconstruyendo, reescribiendo y alterando el canon de la franquicia, sin disipar el referente argumental de la misma, el film se convierte en una lanzadera para llegar tanto a los fans de la saga como al público amplio (y juvenil), al que no le hace falta conocer su desarrollo anterior y al que solo le interesa el nivel de acción y la calidad del film. De esta forma se crea una secuela para los fans, que es al mismo una precuela iniciadora para los no fans, estableciéndose un nuevo set de aventuras para la franquicia que poder adaptar a las nuevas audiencias.