Crítica teatral: Losers, en La Villarroel

image-3Todos, al menos en algún momento de nuestras vidas, hemos sido unos fracasados o losers. Me imagino que esto también es aplicable a los personajes más famosos y reconocidos en nuestras sociedad, ya sea en el ámbito económico, profesional o personal. El fracaso es algo, por suerte o por desgracia, natural en la vida de cada uno de nosotros. Otra cuestión es la de aquellos que son losers vitales, los que por norma, por carácter o por filosofía de vida son unos perdedores y es sobre esta tipología de individu@s sobre la que nos habla Losers, de Marta Buchaca, interpretada por Alba Florejachs y Jordi Díaz y estrenada en La Villarroel el pasado 28 de abril.

Sandra y Manel se encuentran en un establecimiento de atención al cliente de una compañía de telefonía. Ella, que desea dar de baja el móvil de su madre fallecida hace años, es una treintañera cerca de los cuarenta que no ha tenido nunca suerte con los hombres. Sus relaciones sentimentales siempre han sido un completo fracaso. Él es el dependiente de la tienda y vive controlado por las continuas llamadas que le hace su madre. La chispa del amor nacerá, por necesidad, entre ellos, pero ¿su tendencia al fracaso, a ser unos losers de manual, les permitirá construir una nueva vida en pareja?

Losers es una comedia que a veces es casi una tragedia y que nos habla de los sentimientos, de la pareja y de la vida misma en un mundo en el que la tecnología y la liquidez de las relaciones han dado forma a un nuevo paradigma emocional y de comportamiento. De ahí que el primer escenario en el que se desarrolla la acción de Losers sea un establecimiento de venta de telefonía, en el que Sandra conocerá a Manel, y donde la tecnología se convertirá en una excusa y en un medio para relacionarse entre ellos. En esta primera escena conoceremos a los personajes y sus rarezas, todas ellas nacidas de sus experiencias vitales como losers: El férreo control que sobre él ejerce su madre; la aversión de ella hacia el trato con los contestadores automáticos de ayuda técnica; los traumas emotivos que él mantiene por la marcha de su anterior pareja, que lo abandonó por un teleoperador colombiano; la extraña y agresiva familia que tiene ella y que provoca el terror en sus parejas; la extrema tacañería de él (si bien esta característica la descubriremos en el segundo acto) o la fijación por el uso de ciertas palabras de ella.

Una vez que Sandra y Manel se conocen y se «enamoran», la obra nos traslada en el tiempo, aunque no demasiado, a través de una magnífica acción de mudanza de escenario, excelentemente entretejida en el ritmo de la representación, a un momento en el que ambos ya viven juntos y ella está a punto de presentarle a él a su «peculiar» familia. En este segundo acto de la obra seremos testigos de la influencia del espíritu loser en la vida de los protagonistas. Al principio todo parece ir bien, pero el más mínimo detalle o la actitud más inocua puede desbaratarlo todo…

image-10Marta Buchaca nos presenta una nueva propuesta escénica que nos remite a la actualidad, al mundo repleto de cambios continuos en el que vivimos, y a las experiencias vitales de aquellos que debemos lidiar, queramos o no, con ellos en nuestro quehacer diario, algo que ya hiciera en obras como L’any que ve serà millor, espectáculo en el que ya contara con Alba Florejachs, o Les nenes no haurien de jugar a futbol. En esta ocasión se rodea de un actor y una actriz de comedia: Jordi Díaz interpreta la parte masculina de este singular romance, invirtiendo en ello su experiencia en el campo del humor escénico desarrollado en obras como El mètode Grönholm y No et vesteixis per sopar; Alba Florejachs, a la que hemos visto en obras como L’expedient,L’any que ve serà millor, o I LOVE TV, hace lo propio dando vida a Sandra, y rebosando su comicidad tanto sobre el escenario como por el patio de butacas.

La representación posee, además, continuos guiños con el público en el que la acción se congela y se desvanece la cuarta pared, instantes en los que los actores, sobre todo Florejachs, pueden diriguirse directamente al respetable, una solución que le provee de mayor cercanía a las vivencias de los actores sobre el escenario.

Aún así, aunque la fórmula de Losers es la correcta y está bien construida, le falla algo para conseguir un resultado redondo, para provocar en el público el efecto que la obra pretende. De esta forma el espectador sale del teatro habiendo reído, durante el primer acto, y habiendo asistido en el segundo a una agria discusión de pareja, eso sí, con toques de humor, pero poco más. Seguramente la causa de todo ello sea la estructuración de la obra en dos actos tan diferenciados, aunque bien ligados, en el que la comedia de fuerte pegada va cediendo paso a una tragedia que va helando poco a poco la sangre de los espectadores, a lo que se suma el desequilibrio humorístico en la representación, con un Díaz siempre por detrás de Florejachs, algo comprensible debido al tremendo arsenal cómico de la actriz.

Losers, sin embargo, es una muy magnífica oportunidad de reírnos de nosotros mismos o de la realidad que nos rodea cuando la vemos plasmada sobre el escenario. Como les decía todos nosotros, en algún aspecto concreto, somos unos losers, por lo que nos veremos, seguro, reflejados en algún momento o en alguna actitud de la representación y podremos comprobar si dos perdedores como los interpretados por Jordi Díaz y Alba Florejachs, concebidos y dirigidos por Marta Buchaca, tienen alguna posibilidad de mudar su naturaleza y convertirse, aunque solo sea por una vez, en los triunfadores de la noche.

«Losers» se representa en La Villarroel del 28 de abril al 29 de junio de 2014.

Dramaturgia y dirección: Marta Buchaca
Reparto: Alba Florejachs y Jordi Díaz
Escenografía: Sebastià Brosa
Vestuario: Laia Muñoz
Iluminación: David Bofarull
Espacio sonoro: Imma Sust
Caracterización: Toni Santos
Producción: La Villarroel y Faig Produccions

Horarios: de martes a jueves a las 20:30 horas; viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: web de La Villarroel
Idioma: catalán
Duración: 1 hora y veinte minutos

“Lo tuyo y lo mío” en el Club Capitol: Música antidiabética

Si «lo tuyo» se inmiscuye en «lo mío», “lo nuestro” amenaza con alterar la normalidad. Aunque en asuntos sentimentales, el bien común suele ser andar convenientemente alejados uno de otro. Ello no es óbice para que antes vibremos con la ilusión del “me gusta”, nos felicitemos por el “le gusto” y a menudo acabemos con el “pongamos pies en polvorosa”.

Añadamos a eso música. Esa que, compinchándose con nuestros recuerdos entrañables, actúa como finísima cortina de humo para hacer frente al árido presente.

El Club Capitol de Barcelona sirve estos días un remedio placebo contra la recesión de indudable eficacia. Y el público, enfermo sin demasiado empeño por curarse, sale encantado.

Lo tuyo y lo mío” es un recital amable y almibarado para cantante y cantanta (si me permitís la licencia) con ciertas dotes interpretativas acompañados (más que eso, impulsados) por pianista de sobrados recursos. Y el repertorio que les arropa, una de las claves del éxito arrollador que vive función tras función: desde el folklore patrio de tonadillera ligera hasta la canción melódica de musas de la «gauche» institucional; desde el pop ingenuo de los sesenta hasta la música disco petarda pasando por el “indie” más autorizado para todos los públicos.

La capacidad de conexión del espectáculo con el respetable es casi absoluta. Los artistas se muestran en el punto justo de simpatía: con sus mohínes de presentador estrella de televisión él (afectado Manuel Ramos) y su agradecida vis cómica ella (refrescante Karen Gutiérrez). Y, por encima de ambos, un torrencial Dídac Flores Rovira a las teclas dando, de paso, un poco de guindilla a tanta mermelada.

La dramaturgia, casi inexistente, resulta reiterativa y algo desordenada, pero cuando la propuesta asume su verdadera naturaleza (la de tierno concierto de entretenimiento vespertino), halla algunos resortes acertados que le confieren elegancia escénica: la utilización de los micrófonos y sus soportes para acercar, incluso mezclar, y al final alejar a los protagonistas, empequeñeciéndolos o agigantándolos al compás de las melodías más celebradas; la sencillez de la puesta en escena esbozando una leve trama; el entusiasmo del trío con la proximidad de quien sabe que le quedan muchos escenarios que pisar y no quiere apresurarse en empalmarlos.

Dicen por todas partes que estos siguen siendo tiempos de crisis. Yo añado que no solo económica. Pero debo admitir que mientras sigamos descansando en la cuneta del camino a la recuperación un pasatiempo tan agradable como este aplaza con gusto volver a la carga.

Lo tuyo y lo mio

por Juan Marea

«Lo tuyo y lo mío» se representa en el Club Capitol de Barcelona.
https://www.grupbalana.com/teatro_cs/493/0/1/0/lo-tuyo-y-lo-mio-75-canciones-en-75-minutos-la-revelacion-de-la-temporada.html

 

«Top Model» de la Companyia Per-Versions: Guapu sense advocat

En Pep Cruz torna a la cartellera barcelonina després de clavar les fiblades més estremidores al «mosquit petit» de Marc Artigau i Queralt.

I ho fa com només els grans poden permetre’s-ho: Renunciant al seu aclaparador sex appeal.

És el preu que ha de pagar per a què puguem sentir-lo ben a prop nostre, criatures de platea envejoses i frustrades.

En Pep, que la sap llarga, no dubta a l’hora de presentar-se a la seva audiència com a entrenador personal. Pel mòdic preu d’una entrada al Teatre del Raval barceloní, aprendrem finalment allò que ningú abans gosava explicar-nos. I que jo tampoc us revelaré ara aquí. Déu me’n guardi! Només diré que el provocador Sergi Pompermayer li ha escrit un xou amanit de mala bava, comèdia grotesca i acudits políticament incorrectes. Això ja és prou motiu per baixar la guàrdia de prejudicis i malfiances. El text d’en Pompermayer relata amb generositat el declivi d’un ídol massa lloat per aquesta societat de consum depravada que ens en fa socis sense exigir-nos més quota que esbocinar la nostra identitat. I, d’aquesta manera, coneixem la trista infantesa d’una criatura massa desitjada; la infelicitat del seu matrimoni per culpa d’un excés d’amor; i l’infern de la soledat quan hom és cigne nedant en una bassa plena de gripaus (els ànecs no estaven disponibles).

No us espanteu, però, que deixo el transcendentalisme de banda, i per a la vostra tranquil·litat, aclareixo que la cosa va de conya i sense subtileses enutjoses: «Top Model» és un espectacle popular però prou àcid com per a salvar-se de la ximpleria escènica. A més, té un missatge tan alleujador com inquietant: Sent lletjos no necessàriament vivim millor. Això ja ho sabíem alguns des de feia un temps. I ara ha arribat el moment de propagar-ho a la Humanitat. (Vaja,de nou m’he disparat…).

Canviant de tema, però atansant-nos al moll de l’os, «Top Model» desfila en una passarel·la il·luminada per tres figures amb notable ofici i estimulant eficàcia còmica: una meravellosa i versàtil Anna Azcona (protagonista d’un dels millors moments quan emula una estarlet de gloriosos pit i cuixa i queixosa de no poder interpretar txèkhovs) al costat d’un contundent i desinhibit Jordi Coromina acompanyen encertadament el Mestre de Cerimònies, que compagina el seu paper de narrador amb la sornegueria tan celebrada dels vells temps i la contenció del seu desconcertat heroi.

En canvi, els flaixos s’esmorteeixen a l’hora de fixar-nos en l’espai escènic i el vestuari, d’estètica refinada i sense gaire sentit amb el to de comedieta que s’hi representa. Tampoc no afavoreix aquesta proposta de la Companyia Per-Versions el desenllaç sorpresa, que suposa un afegitó i minva la conclusió dolça i agraïda de la història: Que no hi ha lletjor, sinó manca de sensibilitat envers l’altre.

Per Juan Marea

«Top Model» es representa al Teatre del Raval de Barcelona.
http://www.teatredelraval.com/

ImageCoromina, Azcona i Cruz a l’aguait

Exposición: Richard MacDonald. The First Twenty-Five (Esculturas Figurativas), en el MEAM

banderolas-richard-macdonald_ok_br41224-435Richard MacDonald, el maestro americano de la escultura figurativa, expone por vez primera en nuestro país gracias a la unión de esfuerzos del MEAM y del Certamen Internacional de Danza Ciutat de Barcelona.

El escultor americano Richard MacDonald, especializado en esculturas de bailarines y acróbatas y estrechamente vinculado al Cirque du Soleil y al Royal Ballet de Londres, visita Barcelona esta primavera invitado por el MEAM (Museo Europeo de Arte Moderno) y el Certamen Internacional de Danza Ciutat de Barcelona, que se ha celebrado del 1 al 4 de mayo en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC). Será la primera vez que se expondrá su obra en España, con el título de The First Twenty-Five (Esculturas Figurativas).

Esta muestra antológica, que repasará sus 25 años de carrera y podrá verse en la primera planta y en el patio del MEAM del 25 de abril al 15 de junio de 2014, incluye un amplio recorrido por la obra de este maestro, considerado un referente de la escultura figurativa a nivel internacional.

nureyev_crop_ad-12035Partiendo de la premisa de que la belleza de la forma humana en movimiento tiene un significado universal, MacDonald aboga por una revisión de la idea del arte como transportador de la verdad emocional. Profundo y riguroso en su estudio de cada tema, el artista se basa en una experiencia directa y en la observación de modelos en vivo.

Los bailarines y acróbatas desarrollan según MacDonald una forma de arte “del instante”, radicalmente opuesto al carácter perdurable de la escultura, que fascina al artista. Sin embargo, para él «la escultura figurativa y la danza son artes tan antiguas como la propia humanidad, y existe una afinidad natural entre la visión de ambas disciplinas. La danza es una expresión vital universal de la alegría humana presente en todas las culturas”.

Partiendo de esta inspiración, lleva 25 años retratando bailarines y mimos de todo el mundo, entre ellos los del Cirque du Soleil. MacDonald es el único artista autorizado por la troupe para colarse en su backstage, al que tiene un acceso ilimitado y sin precedentes en la historia de esta famosa compañía. También su vinculación al Royal Ballet de Londres, primera compañía de ballet del Reino Unido, es una fuente de inspiración para el escultor.

Su trabajo ha sido expuesto en todo el mundo, destacando la Corcoran Gallery of Art de Washington DC o el Museo de Boston en Chesterwood. Compraron obras suyas personalidades como Luciano Pavarotti, el fundador del Cirque du Soleil, Guy Laliberte, escritores Dean Koontz y Tony Robbins o políticos como Bill Clinton.

thia-n-mar_crop_ad-12037«The First Twenty-Five (Esculturas Figurativas)« se expone en la primera planta y en el patio del MEAM del 25 de abril al 15 de junio de 2014.

MEAM (Museo Europeo de Arte Moderno)
C/ Barra de Ferro 5. Barcelona.

Horarios: de martes a domingo de 10 a 20 horas
Precio: entrada general 7 € / entrada reducida: 5 €

Crítica teatral: Magnetismes, al Teatre Gaudí de Barcelona

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“Abandonat per tothom, fins i tot per la sort”, confessa, desolat i al caire de l’abisme més absolut, un dels sis protagonistes de Magnetismes, el nou encert del Teatre Gaudí de Barcelona amb què pretén sacsejar els sentiments dels espectadors, una d’aquelles propostes que s’estrenen sense fer gaire soroll però que de ben segur es guanyaran el favor del públic gràcies a un text excel·lent i de molta actualitat –precarietat laboral, aturats ofegats per la hipoteca, el pànic a la solitud en fer-se gran, parelles atrapades en relacions que no els satisfan,…– basat en tres històries entrellaçades que, per un motiu o un altre i de forma inevitable, connectaran amb les nostres pròpies experiències.

Una de les obsessions de la companyia RAS Teatre –responsables d’aquesta producció– és la de tractar temes propers i contemporanis; el seu debut va ser amb The Lonesome West, de l’autor escocès Martin McDonagh, però per al seu segon espectacle s’estimaven més un text signat per un “autor de casa nostra”, i van demostrar tenir un olfacte privilegiat a l’hora d’escollir quan van optar per aquesta peça que Elisenda Guiu va escriure inspirant-se en esdeveniments que vivia de prop, relats protagonitzats per uns personatges desorientats, desesperats i sense gaire fortuna per afrontar els reptes amb què els posa a prova el destí. Així, Pepa Fluvià torna a dirigir amb subtilesa els actors de la companyia –Sergio Alfonso i Isidre Montserrat–, als quals s’hi han afegit Cristina Solà, Ignasi Campmany, Ignasi Guasch i Ruth Llopis per a completar el repartiment d’aquesta obra coral, mentre que Josecho de Linares ha estat l’encarregat de realitzar els audiovisuals que serveixen com a presentació melancòlica dels personatges.

I qui són aquests éssers atrapats en una realitat infeliç? Guiu utilitza tres històries on confronta individus de caràcter totalment oposat que, per motius casuals o no, s’acaben trobant i aprenent de l’altre: la Sara encadena fracassos amorosos mentre observa, impotent, com passen els anys sense tenir l’estabilitat desitjada, però coincideix amb el Jofre, un jove marcat per un accident de trànsit que, malgrat tot, no perd l’humor ni les ganes de viure; el Marc viu atrapat en una relació que no el satisfà, però la trucada de la Martina, una llicenciada en comunicació audiovisual que treballa com a teleoperadora, impulsiva i de forta personalitat, el farà dubtar sobre quin camí prendre en el futur més immediat; i el Lluís, que va aparcar els seus somnis per treballar en un banc i que una nit es retroba amb el Joan, un vell amic sense feina des de fa dos anys i que, desesperat, està decidit a fer qualsevol cosa per aconseguir diners.

El muntatge reflecteix amb senzillesa i extraordinària habilitat les frustracions, les pors i els dubtes a què estem exposats cadascun de nosaltres, emprant el to adequat per a una trama com aquesta, seriós però sense caure en el drama més absolut, evitant enredar-se en un excés d’explicacions que penalitzarien el ritme de l’obra i afegint-hi el punt just d’humor que requereix cada moment. D’aquesta manera, Magnetismes esdevé un exemple magnífic de bon teatre actual culminat amb un brillant discurs final amb què l’autora dóna sentit al títol de l’obra.

Magnetismes es representarà al Teatre Gaudí de Barcelona des del 24 d’abril fins al 8 de juny de 2013.

Autora: Elisenda Guiu
Direcció: Pepa Fluvià
Direcció audiovisuals: Josecho de Linares
Intèrprets: Cristina Solà, Ignasi Campmany, Ignasi Guasch, Ruth Llopis, Sergio Alfonso, Isidre Montserrat
Ajudant de direcció: Xavier Lastra
Producció: RAS Teatre
Producció executiva: Sergio Alfonso, Isidre Montserrat
Disseny d’escenografia i il·luminació: Elisenda Rodríguez
Tècnic d’il·luminació: Albert Giner
Vestuari: Maria Tuset
Música original i piano: Sergio Alfonso
Fotografia: Ester Villaescusa
Disseny gràfic: Dosbcn

Horaris: dijous, divendres, dissabte i diumenge a les 20:00 hores
Preu: 20 €
Idioma: català
Durada: Una hora i quinze minuts

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Escrit per: Robert Martínez

«Ellas, Él y la Manzana de la Felicidad»: Paraíso en eternos plazos

«Si la muerdes, ¡luego no te quejes!» debería haber dicho Eva a Adán. La serpiente allí no pintaba nada. Pero le tocó arrastrarse por siempre jamás pues se hallaba en el lugar equivocado en un momento poco oportuno.

Y Adán no solo hincó el diente. También pretendió hacer creer a los que venían después que empezaba a ser más feliz. Ello no se confirmó hasta que unos siglos después apareció la Televisión. Y entonces se acabó la angustia de vivir y se avivó la pasión.

Los miércoles por la noche, Cincómonos-Espai d’Art arma en su escenario una salita de estar donde uno se queda perplejo por su capacidad de abducción: Sus anfitrionas, dos ancianas soñadoras, frustradas y ocasionalmente malhumoradas, rejuvenecen su deseo amoroso día tras día ovulando juntas frente a la pantalla; rellenándose de peligrosa obsesión por el galán de la telenovela que les conecta al Mundo.

La alfombra sobre la que viaja esta pareja de apasionadas embaucadas es un texto de Diana Raznovich de tierna atmósfera, entrañables enfrentamientos, cómicos momentos y patetismo poético. Con las palabras de Diana, Lucía Jurjo y Cristina Fabregat pueden elevarse por encima de la mediocridad de las vidas de la temerosa Griselda y la temperamental Rosalía. Porque el texto incluye escenas de afilada mordacidad sobre la amistad y su valía como revulsivo contra la incapacidad individual de vivir, atesora episodios de disputa cotidiana y sobre todo consigue hacer creíble la desgracia de estas dos antiheroínas en que probablemente se habrían convertido las Thelma y Louise de Ridley Scott de no haber decidido despeñarse juntas por el precipicio de la aventura.

Jurjo y Fabregat se ponen en manos de Jorge Salinas, que les lía el turbante de la elegancia escénica, las pone muy juntitas y logra que vuelen hasta nuestros inhibidos complejos. Esos que nos hacen sentir carne marchitándose a base de toqueteo incesante del mando a distancia. Si Jurjo exhibe una generosa colección de matices dramáticos (goza, sufre, lloriquea, se insinúa y lucha denodadamente en pos de un orgasmo imposible), Fabregat despliega una autoridad teatral admirable, aunando con gran oficio afectación, fragilidad y determinación.

Por todo ello, cuando irrumpe en el gallinero el Gallo Más Erguido (Christian Salinas, impostado al principio, chispeante después y desarmándonos finalmente con la triste franqueza de su ídolo de masas apaleadísimo), el revoloteo será de tal calibre que no habrá zorro que se atreva a sacar tajada.

por Juan Marea

«Ellas, Él y la Manzana de la Felicidad» se representa en Cincómonos-Espai d’Art los miércoles a las 21 h.
http://www.cincomonos.org/ellas%2c-el-y-la-manzana-de-la-felicidad.html