Hacía tiempo que no os presentábamos en Culturalia una novedad de ciencia-ficción. Pues aquí tenéis una, que parece además un novelazo y un éxito de ventas.
Luna APOGEO, de Rubén Azorín Antón.
La Luna, fría y resplandeciente, nos acompaña desde que tenemos uso de razón; desde que tenemos conciencia de especie. Dejamos confiados que cada noche nos acune y vigile con su ronda desde el cielo mientras jugamos con ella a su perpetuo orí. Creemos conocer todos sus secretos, pero… ¿Qué es realmente la Luna?
¿Ha estado siempre ahí? ¿Por qué sólo nos muestra una de sus caras? ¿Qué nos oculta? ¿Por qué no hemos vuelto a ella desde 1972? ¿Qué ocurriría si su órbita se alterase súbitamente? ¿Sería posible la vida en la Tierra sin ella? ¿Y si su presencia en el cielo no es casual? ¿Y si está relacionada con la misma esencia del ser humano, con su despertar?
Enfréntate a todas estas preguntas siguiendo al grupo de científicos del Proyecto de Medición Lunar Láser que, al margen de los gobiernos, tratan de anticiparse y combatir una inminente catástrofe para salvar sus vidas, y, con ellas, a la misma humanidad.
Un inquietante thriller ambientado en un futuro próximo (2028-2055), en el que ficción y realidad se van diluyendo y disociando a lo largo de su recorrido para retarte a distinguirlas y juzgar si las cosas son como nos las habían contado.
Sobre un argumento que va más allá de la clásica novela apocalíptica, distintas historias y personajes se entrecruzan de forma impecablemente calculada para tejer una hilada trama y descubrir una obra mucho más profunda que, arrolladora, nos conduce a un desconcertante final.
Una novela que te hará dudar… DUDAR. ¿Acaso no es la duda el precursor de la inteligencia? Una vez leída, difícilmente volverás a mirar la Luna con los mismos ojos.
«Luna: Apogeo» es la primera parte de una trilogía llamada «Luna».
Son pocos los libros que sorprenden a un ávido lector. Normalmente uno ya sabe o cree saber por dónde «irán los tiros» de una lectura que él mismo escoge. Si bien existe un número de libros, bastante reducido por cierto, que desarma y sorprende al lector a lo largo de su lectura, lo que conlleva un disfrute de mayor calidad que adereza la experiencia lectora.
Este es el caso de El mapa del cielo, la segunda novela de la trilogía victoriana escrita por Félix J. Palma, en la cual, como ya ocurre en la primera entrega, El mapa del tiempo, el autor se dedica a jugar con el mundo literario y fantástico creado por H. G. Wells, precursor del género de la ciencia-ficción a finales del siglo XIX y principios del XX. En esta ocasión Palma lleva a cabo una reelaboración de historias como La guerra de los mundos o La máquina del tiempo en las que, y esto es más sorprendente aún, al menos para el que estas líneas escribe, el propio Wells es uno de los protagonistas.
Pero empecemos por el principio. La novela está organizada en tres partes que poseen tramas relativamente independientes. En todas ellas Wells y su mundo fantástico están muy presentes: una expedición al ártico en busca del centro hueco de la Tierra interrumpida por un avistamiento ovni en la primera mitad del siglo XIX; el intento de un magnate de los negocios por enamorar a una joven y bella mujer y los estragos provocados por una invasión extraterrestre del Londres victoriano enigmáticamente parecida a la descrita por Wells. Por si esto no fuera poco Palma utiliza en su «puesta en escena» narrativa ideas extraídas del cine de ciencia-ficción, entre las que son reconocibles trazos de La cosa (John Carpenter, 1982) o de La invasión de los ladrones de cuerpos (Don Siegel, 1956).
Félix J. Palma
Con todos estos ingredientes el autor diseña una historia, o mejor dicho varias historias, en las que sobresale su creatividad a la hora de generar situaciones a lo que suma una gran capacidad para vertebrar las tramas y una formidable destreza literaria para jugar con el lenguaje y con el estilo que impregnan cada una de las páginas del libro. De esta forma lo que nos presenta Palma es una exquisitez literaria, no solo por las aventuras que se desarrollan en la novela, de descontado origen wellsiano e impregnadas de buena ciencia-ficción victoriana, sino también por el talento literario que muestra el autor en el desarrollo de la/s historia/s.
El resultado es un libro de aventuras fantásticas que no deja de sorprender en ningún momento y que nos lleva a revisitar escenarios de la literatura y el cine de ciencia-ficción por el que transitará el avezado lector siendo testigo de nuevas historias en las que la fantasía, la intriga y el humor están muy presentes.
Hace falta destacar, además, que en nuestro trayecto estaremos guiados por la mano del propio autor, que emerge constantemente y a su antojo de la trama no solo para informarnos de hacia dónde se dirige el relato, sino para jugar con los tiempos, los escenarios y las formas e incluso con el propio comportamientos del lector, convirtiendo en muchos casos el texto en una conversación entre lector y escritor.
Les puedo asegurar que hacía tiempo que no leía una novela tan singular y original, tanto en lo que respecta al género de la fantasía y la ciencia-ficción, como en lo relativo al uso de los recursos literarios con los que el autor juega como en un ejercicio de malabares para relatarnos un disfrute apto para todas las edades y gustos. Sin olvidar, claro está, el placer que supone re-introducirse en el mundo literario de H. G. Wells y que el propio escritor británico se convierta en uno de los personajes de la novela, una muestra más del genio literario de Palma y de su capacidad para re-crear y re-elaborar tramas dotándolas de una magnificencia que sin duda, está a la altura de los originales.
Comentado todo esto no me queda otra que urgir al lector de esta reseña (¡¡si, tú, el que estás leyendo estas líneas!!) a hacerse con un ejemplar de la novela; conseguir de la misma forma la primera entrega de la trilogía victoriana, El mapa del tiempo y que una vez leídas las dos novelas, en el orden que le venga en gana, refrene sus ansias de hacerse con la tercera parte, la cual aún no existe, y de cuya trama el autor ha avanzado que seguramente girará en torno a otra de las grandes novelas de Wells, El hombre invisible.
Les puedo asegurar que no será tiempo perdido!!
Título:El mapa del cielo Autor:Félix J. Palma
Sello: Plaza & Janés Fecha publicación: 02/2012 Precio: 21,90 €
Sello: Debolsillo Fecha publicación: 02/2013 Precio: 9,95 €
Sello: Ebook Epub / Plaza & Janés Fecha publicación: 02/2012 Precio: 6,99 €
Os presentamos hoy la nueva exposición de ilustraciones de Daniel Suárez Pérez, Postales de un viaje en el espacio-tiempo.
A bordo de la máquina del tiempo de la imaginación, el autor de esta exposición realiza un viaje a otras épocas y dimensiones, pasadas y futuras, dejando testimonio de los escenarios y personajes visitados en varias ilustraciones realizadas con diversas técnicas, desde el óleo hasta el lápiz.
Donde: Centro Cultural Hortaleza (c/ Santa Virgilia, 15, Madrid) Cuando: del 16 al 31 de octubre de 2013 Horarios: de lunes a viernes de 9:00 a 21:00 horas; sábados y domingos de 10:00 a 21:00 horas.
El próximo 5 de julio llega a las grandes pantallas españolas la nueva entrega de Star Trek, la primera secuela de la nueva franquicia producida y dirigida J.J. Abrams e interpretada, en los principales roles, por Chris Pine, Zachary Quinto, Karl Urban y Benedict Cumberbatch. Un film que mantiene las innovaciones establecidas en la anterior entrega (Star Trek 2009, J.J. Abrams, 2009) y que representa un paso adelante para la saga galáctica de ciencia ficción.
A la película le cuesta muy poco metraje desparramar la acción inicial sobre la pantalla. Los primeros minutos nos presentan el final de lo que vendría a ser una aventura habitual de la Enterprise (en la nueva franquicia) en la que Kirk y Spock intentan salvar un planeta de la extinción provocada por la erupción de un volcán, a pesar de las prohibiciones a la intervención establecidas en la Primera Directiva. Una vez finalizada la demostración/presentación inicial, la trama se encamina hacia la acción propia de esta nueva entrega.
De vuelta a casa los tripulantes del Enterprise tendrán que enfrentarse a una nueva amenaza. Un devastador atentado ha puesto de manifiesto una alarmante realidad: la Flota Estelar está siendo atacada desde dentro, y las consecuencias van a sumir al mundo entero en una grave crisis. El capitán Kirk dirige la nave Enterprise en una misión para capturar al hombre que parece ser el responsable del torbellino de violencia y destrucción.
Los tripulantes de la nave descubrirán las desmesuradas capacidades físicas y mentales de su prisionero y que algo oscuro está pasando en el seno de la Federación, cuando todo parece que la guerra con el poderoso y militarizado imperio Klingon está a punto de estallar. El hombre que han capturado tendrá la explicación a todo lo que está pasando, pero antes de conocer la verdad tendrán que descubrir cuáles son sus auténticas intenciones.
La nueva aventura de los tripulantes del Enterprise pretende maravillar tanto a los fans de la saga como a los espectadores más jóvenes del cine de acción y de ciencia-ficción, ya que mantiene un equilibrio tenso entre ambos tipos de público, rejuveneciendo y potenciando la acción del film al mismo tiempo que hace continuas referencia al canon del universo Star Trek, aunque este estallara en centenares de miles de pedazos en la entrega anterior. El film mantiene también un equilibrio entre las clásicas escenas de acción de puente de mando propias de la saga y las escenas de acción rápida al más puro estilo de las sagas Transformers, Mision Imposible o Iron Man, un estilo propio de los nuevos tiempos.
En esta nueva entrega el argumento se desarrolla alrededor de uno de los personajes más iconográficos de Star Trek que no es otro que Khan, el ser mejorado genéticamente que protagonizó uno de los capítulos de la serie original y una de las películas más exitosas de la saga cinematográfica. Y uno de los aciertos más sustanciales a nivel de casting ha sido la elección de Benedict Cumberbatch para encarnar al cruel y despiadado Khan, en una interpretación que le hace perder al personaje vigor y corporalidad pero que en cambio le dota de una dimensión más aterradora y mortífera. Una interpretación del malvado del film que supera, a mi gusto, la que ofreció Eric Bana en la entrega anterior.
La elección de Khan como malvado de esta entrega confirma el hecho, ya previsto en la concepción de la anterior entrega, de que todo el mundo desarrollado en Star Trek, ya sean klingons, romulanos, cardasianos, la máquina-con alma Vejer, los seres extraterrestres con intención de reanudar la comunicación con las ballenas de la Tierra, los Borg y así un largo etcétera, poseen muchos puntos para volver a personarse en las grandes pantallas, eso sí, con facciones renovadas y actualizadas destinadas no solo a los fans más viscerales de la franquicia, sino a un público amplio gustoso de las fantasías futuristas plagadas de acción.
Esta entrega se centra, por otra parte, demasiado en la relación de amistad forjada entre Kirk y Spock, otro de los sellos de marca de la saga, de una forma que reduce la presencia de los otros tripulantes de la nave en el film. Sulu, Chejov, Scotty o el propio dr. McCoy pierden cuota de pantalla, dejando sus historia aparcadas en la mesa de guión (si es que alguna vez las tuvieron), y reduciéndolos en algunos casos a meros comparsas. El único personaje que se salva de la purga es Uhura, que mantiene su relación sentimental con Spock la cual se desarrolla algo más en esta entrega.
Hallamos, asimismo, en el film una re-definición de los caracteres principales, Kirk y Spock, en un sentido muy actual que en parte se vislumbraba en la entrega anterior. Kirk mantiene su atractivo habitual, sobre todo con las féminas, y un espíritu rebelde que sí que enlaza con la saga anterior. Si bien con Spock la re-definición hace hincapié en la intensa lucha interna que se desata entre su parte humana y emotiva y su naturaleza vulcaniana y lógica, que aunque pega mucho con la constante re-visión actual de personajes literarios y cinematográficos clásicos, creo que desarrolla temáticas no muy acordes con la definición tradicional del personaje. Pero los nuevos tiempos y las nuevas formas mandan… sobre todo en el consumo televisivo y cinematográfico.
Además la película sufre de un metraje algo extenso (132 minutos) invertido en secuencias que seguro que podrían aligerarse. De esta forma la primera parte del film es bastante más lenta en comparación con la segunda, en la cual la acción se precipita con toda una serie de escenas (la captura de Khan, el combate entre las diferentes naves y la lucha final contra el malvado) que llenarán de gozo a aquellos a los que les guste la acción cinematográfica realizada según los cánones el siglo XXI. Por otro lado en la segunda parte del film la acción será la que predomine y la que le dé ese toque que ya tuvo la entrega anterior y de la que ya gozaron, a su manera, episodios como Star Trek II, la ira de Khan (Nicholas Meyer, 1982) o Star Trek: Primer contacto (Jonathan Frakes, 1996), las entregas con un mayor éxito de audiencia de la saga.
Pero como ya pasaba en el anterior film, y como se preocuparon de constatar Abbrams y el resto del equipo de producción, aunque se halla actualizado la franquicia, el canonStar Trek, construido a partir de las diferentes series y las películas de la saga, está muy presente aunque de una forma alterada, y se hace referencia a él de forma continua en el film: así hallamos a los famosos tribbles, continuas frases y situaciones fácilmente reconocibles, el renovado Khan o una re-filmación de una de las escenas finales de Star Trek II La Ira de Khan, que harán, seguro, las delicias de los fans de la saga.
Como artista invitado aparece en esta entrega Peter Weller, icono de la ciencia-ficción gracias a su participación en películas como Robocop (Paul Verhoeven, 1987), Leviathan: El demonio del abismo (George P. Cosmatos, 1989) o Asesinos cibernéticos (Christian Duguay, 1995) y que interpreta al almirante Marcus de la Flota estelar, en una interpretación agradecida, seguro, por los fans del género.
Como no podía ser de otra forma los efectos especiales están a la altura de una superproducción con un presupuesto de 185 millones de dólares, que vuelven a poner a la saga a la altura de los grandes estrenos del verano. Efectos que son potenciados de nuevo por la música compuesta por Michael Giacchino, que le da al film esa magnificencia que ya poseía la anterior entrega y para la cual se han creado nuevos temas y nuevas fanfarrias, reconocibles y vinculables a la nueva franquicia.
Por lo que respecta a la trama, esta es algo complicada, y avanza de forma algo lenta, como ya comenté, en la primera parte de la película. Si bien pone en juego toda una serie de intrigas políticas, militares y corruptelas varias, muy al estilo, en parte, de lo que ya pasaba en Aquel país desconocido (Nicholas Meyer, 1991), y muy acordes con los tiempos actuales en los que vivimos, en los cuales, después de la caída de las torres gemelas, la política a nivel nacional e internacional parece cubierta de negruras y conspiraciones que escoden la voluntad de dominación política o económica del mundo.
Una trama que hipoteca la ciencia-ficción más filosófica que caracterizaba a muchas de las producciones clásicas, por una acción-entretenimiento, sin la cual, la franquicia no hubiera sobrevivido, seguro, a estos tiempos en los que la diversión y el «no va más» se imponen a la hora de marcar el consumo cinematográfico y cultural en general.
Un detalle que agradecerán los fans más trekkies de la saga es la nueva aparición, aunque de forma muy breve, de Leonard Nimoy, que prosigue su vinculación con la nueva franquicia como marca registrada de la casa que da pedigrí a toda la aventura.
En resumen, todo un gustazo volver a ver al Enterprise y sus tripulantes en activo de nuevo, aunque en una versión rejuvenecida, si bien seguro que la segunda entrega de la nueva franquicia, que ya ha recaudado la friolera de 258 millones de dólares en todo el mundo, no será del pleno agrado de los trekkies más puristas, a los que en verdad casi no les gusta nada, aunque proporcionará una dimensión de disfrute a aquellos públicos menos acomplejados que lo que buscan es diversión y acción en las películas que consumen en la gran pantalla. Todo ello ligado a una idea, la creada por Gene Roddenberry, que sin duda ha sabido perdurar ufana y presumida, por lo que se ve, al paso del tiempo.
Título:Star Trek: En la Oscuridad Título Original: Star Trek Into Darkness Director: J.J. Abrams Guión: Roberto Orci, Alex Kurtzman, Damon Lindelof Reparto: Chris Pine, Zachary Quinto, Zoe Saldana, Simon Pegg, John Cho, Karl Urban, Anton Yelchin, Benedict Cumberbatch, Alice Eve, Peter Weller Música: Michael Giacchino Fotografía: Daniel Mindel Género: Ciencia Ficción Nacionalidad: USA Estreno: 5 de julio de 2013
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En un futuro cercano, Norteamérica es un páramo asolado por la radiación con una única y gran megalópolis que se extiende a lo largo de su costa este: Mega City 1. Esta inmensa y violenta urbe cuenta con una población de más de 400 millones de personas, cada uno de los cuales es un infractor en potencia. Los únicos que intentan imponer el orden entre semejante caos urbano son los jueces, a la vez agentes de la ley, jueces, jurados y verdugos. Y la perfecta personificación de estos jueces es Dredd, una leyenda viva de justicia blindada dedicado por entero a hacer cumplir la ley.
Hace ya 35 años que Juez Dredd apareció publicado por primera vez en las páginas de la revista británica 2000 AD. El guionista escocés John Wagner y el dibujante español Carlos Ezquerra fueron los responsables del alumbramiento.
El siglo XXII se presenta muy apocalíptico. Ha habido guerras nucleares y las personas viven hacinadas y degradadas en grandes urbes. La delincuencia es elevada y para controlarla están los Jueces, garantes de la ley y el orden: son juez, jurado y verdugo. Un cómic violento pero con dosis de humor negro generado por lo intransigente de su protagonista al relacionarse con hordas de mutantes, cyborgs y monstruos dispares que incumplen la Ley.
La película Dredd traslada con acierto el ambiente de decadencia, violencia y suciedad que impregna los paisajes del cómic de donde proviene. Incluso con algún breve pasaje de sexo como la muy sugerida felación, una escena que no pasaría la censura si la película hubiera sido producida por otros estudios. El apartado de la parafernalia armamentística de los Jueces también está bien explotado.
El irreconocible Karl Urban, al que vimos como Leonard McCoy en la nueva versión de Star trek (J.J. Abrams, 2009) o Éomer en la trilogía de El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001-2003) aceptó el papel de protagonista porque el personaje de Dredd no se quitaba el casco nunca, como en el cómic. Según el propio Urban, le motivaba tener que interpretar emociones utilizando sólo su voz y su cuerpo. No sale mal parado ya que Juez Dredd muestra pocos sentimientos y solo vive para cumplir su trabajo a rajatabla.
Como todo policía que se precie, Dredd tiene en este film una pareja de patrulla, la novata y bella Anderson (Olivia Thirlby). Ella pone los sentimientos humanos y eso que es una especie de mutante que puede leer la mente de los que la rodean. Para ello su personaje necesita ir sin casco, ya que esta protección malogra sus capacidades. Debido a esta circunstancia podremos al menos disfrutar de su rostro e interpretación. Dos protagonistas con el casco puesto durante toda la película hubiera sido demasiado!!
La «mala de tebeo» de la función es la desfigurada Ma-Ma (Lena Headey). Una actriz que ya conoce el mal en su papel en la serie Juego de Tronos y que aquí se acentúa por la vía más drástica y sin sutilezas. Nadie va a fastidiarle su negocio de tráfico de droga, el argumento delictivo principal del film.
El problema de esta película es que el tráiler te la vende como otra súper producción basada en un personaje del 9º arte y no lo es. No deja de ser una película de serie B que aparenta gran presupuesto. Parece que te vayas a encontrar un argumento interesante con esa nueva droga (el SLO-MO, una especie de retardador temporal) y las bandas que trafican con ella por el medio, pero a la que entran en el mega bloque Peach Tress se acaba el argumento para convertirse en una Jungla de Cristal sin el ritmo y el vigor que tenían las entregas de la saga interpretada por Bruce Willis.
Dredd no es una mala película, entretiene y si se hubiera estrenado en los ochenta ganaría muchos puntos, pues su factura en la acción es de esa época, aunque con algunos aciertos visuales como el efecto de la droga rodados en cámara lenta (Slow-motion) o los diferentes planos de ciertas caídas libres, que lucirán más en su versión en 3D. Pero el producto final no deja de ser un continuo avance por parte de Dredd y su compañera Anderson atrapados en el mastodóntico edificio cargándose a los delincuentes que no son rival para ellos. No hay malos destacables, con más presupuesto algún robot no habría estado mal.
Es inevitable encontrar en todas las críticas de Dredd la comparación con la película Juez Dredd interpretada por Sylvester Stallone en el año 1995 y dirigida por Danny Cannon, de origen británico igual que Pete Travis, el director de la nueva entrega. Los fans del personaje no perdonaron a Stallone que se quitase el casco a los cinco minutos, ni que convirtiera al implacable y despiadado Dredd de los cómics en apto para todos los públicos. Tenían razón. La crítica también la vapuleo pero eso ya es normal siendo una película de Sly. Diciendo esto puede que me gane enemigos, pero considero la versión del año 1995 una película más entretenida, en la que pasan más cosas, aunque no capte la esencia del personaje y su mundo como en esta nueva entrega. Por otro lado en la versión del 95 la parte superior del uniforme se parecía más al original y el mentón y los «morros» de Stallone llenaban más la pantalla. Ni que decir que la esplendida banda sonora de Alan Silvestri lucía mucho más que la de Paul Leonard Morgan para esta nueva era en que vivimos de acordes sencillos, repetitivos, sin melodías, ni temas principales.
Título:Dredd Título original:Dredd 3D Nacionalidad: USA, UK; India Productora: Lionsgate, Reliance, DNA Director: Pete Travis Guión: Alex Garland Reparto: Karl Urban, Olivia Thirlby, Lena Headey, Jason Cope, Rakie Ayola, Warrick Grier y Wood Harris Género: Acción, Ciencia Ficción Estreno en España: 7 de septiembre de 2012
Hoy se ha inaugurado en el Centro Cultural Quinta del Berro de Madrid la nueva exposición del dibujante e ilustrador Daniel Suárez titulada «La realidad de la fantasía«.
Esta es la primera muestra del autor en la que todas las obras que expone son producto de su «propia imaginación», variada e imaginativa.
La exposición se puede visitar del 15 al 30 de abril de 2012.
Exposición: La realidad de la fantasía Autor:Daniel Suárez Lugar: Centro Cultural Quinta del Berro (Madrid) Dirección: Enrique D´Almonte,1 (metro O´Donnell) Horario: de lunes a viernes de 9:00 a 21:30 horas; sábados y festivos de 10:00 a 21:30 horas, y domingos sólo visitable por la tarde.
El próximo 23 de marzo se estrena Extraterrestre, la historia de una pareja que, al despertar, descubre aterrorizada que un gigantesco OVNI flota amenazador sobre su ciudad, una comedia delirante que fue presentada en el pasado Festival de San Sebastián, dirigida por Nacho Vigalondo y protagonizada por Michelle Jenner, Julián Villagrán y Carlos Areces.
Fotograma de la película
Tras una noche de borrachera Julio se despierta en la cama de Julia, una desconocida que no recuerda haberlo invitado a su apartamento en ningún momento. Superados los primeros instantes de desconcierto, ella pretende que se largue del piso, pero ambos descubren con terror que un OVNI sobrevuela la ciudad, la excusa perfecta para que el muchacho pueda quedarse junto a ella. Sin embargo, la llegada del marido de Julia complicará aún más, si cabe, la esperpéntica situación.
Extraterrestre es la segunda película de Nacho Vigalondo (Los Cronocrímenes), un film que narra una invasión extraterrestre desde el punto de vista de un grupo de gente “normal”, unos personajes alejados de los héroes épicos habituales en este tipo de producciones. Para los papeles protagonistas Vigalondo ha contado con Michelle Jenner (No tengas miedo) y Julián Villagrán (Bajo las estrellas), a quienes acompañan Carlos Areces (Balada triste de trompeta) y los humoristas Raúl Cimas y Miguel Noguera.
Extraterrestre se estrenará en nuestros cines el 23 de marzo de 2012.
Título: Extraterrestre
Género: Comedia, Ciencia Ficción
Nacionalidad: España
Año: 2011
Director: Nacho Vigalondo
Guión: Nacho Vigalondo
Intérpretes: Michelle Jenner, Julián Villagrán, Carlos Areces, Raúl Cimas, Miguel Noguera
«Solo alguien con una voluntad y valor a toda prueba, está decidida a sobrevivir cueste lo que cueste«
El sueño de todo dibujante es crear un personaje propio y que tenga éxito. Enric Badía Romero lo consiguió en 1978. El diario británico The Sun le había pedido que presentara una nueva heroína para una tira diaria. Nacía Axa y fue un éxito que se publicó en 30 países. Ganó el premio a la mejor daily strip europea. Los guiones corrieron a cargo de Donne Avenell.
La historia se iniciaba cuando la atractiva protagonista abandonaba las comodidades del Domo o la Cúpula (ciudad aislada de la destrucción exterior) para adentrarse en un mundo devastado por la guerra nuclear.
Después de seis años las tiras de prensa finalizaron abruptamente por parte de The Sun, pero Axa se resistía a caer en el olvido. La revista sueca Magnum encargó a Enric Badia Romero nuevas historias en 1988 y Axa revivió pero ya sin la atadura conceptual del anterior formato. Las aventuras de la heroína se plasmaban en páginas en formato cómic book donde se podía apreciar todo el arte de Romero con un nivel ya muy alto. Los dibujos estaban muy cuidados y la obra fue realizada en solitario, con historias donde predominaba la aventura: el andar de esta superviviente por el mundo apocalíptico y su lucha, sin descanso, ante multitud de peligros. Tramas de 24 páginas dignas de aparecer en aquella mítica Zona 84 de Toutain Editor.
Este es el material, inédito en España, que Ominiky ha empezado a recopilar en un primer tomo que incluye cuatro historias. En la primera asistiremos al nacimiento de Axa y seremos testigos de sus primeros pasos. Una adolescencia marcada por la violencia y el entrenamiento. En la segunda historia “la isla de Noé” la heroína llega a un lugar que parece que no ha sido afectado por el holocausto nuclear. En la tercera titulada «Colmena Letal» unos supervivientes necesitaran del ímpetu de Axa para poder escapar de ciertas garras. Cierra el tomo un homenaje a los clásicos monstruos de la literatura universal de terror con ¿Realidad o fantasía?
Todas las historias tienen un fuerte componente erótico, el que desprende la belleza de la protagonista, que no tarda en perder parte de su escueta vestimenta en los envites de las luchas o a la hora de dormir (que aprendan otras!!). Un erotismo sugerido aun cuando también hay sexo. El lector que se acerque por primera vez a Axa puede pensar que esto ya ha sido superado hoy en día, pero hay que recordar que las historias fueron dibujadas hace más de 20 años. Y también es verdad que Romero nunca ha querido traspasar la línea del sexo puro y duro. Le gusta más sugerir y hacer a Axa, así, más deseable, creando un personaje duro pero dulce a la vez, con algo de inocencia y buenas intenciones.
Una lectura amable y sin complicaciones argumentales. Aventura de ciencia ficción y fantasía realizada al estilo de antaño con un dibujo clásico de exquisita calidad por el que no han pasado los años, y que sigue apeteciendo leer.
El tomo está muy bien editado por lo que hay que felicitar a la joven editorial Ominiky. Las cuatro historias se complementan con una galería de ilustraciones, muchas de las cuáles han sido realizadas este mismo año. Abre el tomo el notable prólogo de Álvaro Prieto.
Estoy de acuerdo con Joan Pieras cuando afirma que la más bella y exuberante protagonista del mundo del cómic es Axa, y yo añado ¡ni Red Sonja ni ostias!
Con motivo de la salida del primer tomo de Axa, El Rincón del Taradete organiza un concurso en el que sortea un “sketch, comission, arte original, dibujo o como queráis llamarlo” que Enric Badía Romero ha realizado para la ocasión. Las medidas son 21 x 29 cm y es a lápiz. Es una preciosa Axa en actitud de combate.
Si queréis participar en este concurso podéis visitar el blog El Rincón del Taradete.
Como todos sabemos, es difícil ver en la cartelera española películas que no sean de producción estadounidense, nacionalidad ésta que acapara un gran porcentaje de las cuotas de pantalla cinematográfica. Y es mucho más difícil, aún, ver una película de producción catalana, y más si ésta es de ciencia-ficción, y de ciencia-ficción de la buena.
La excepción que confirma la regla la representó el estreno el 28 de octubre del 2011 de la película Eva, primer largometraje dirigido por Kike Maíllo, producido por Escándalo Films en colaboración con ESCAC (Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya) e interpretada por Daniel Brühl, Claudia Vega, Marta Etura, Alberto Ammann y Lluís Homar.
Eva nos traslada al pasado, sí, como lo leen, a lo que parece un pasado futurista y ucrónico (o a un futuro año 2041 ambientado visualmente en un pasado setentero), en el que la informática, la robótica y las nuevas tecnologías están más avanzadas que en la actualidad y permiten construir robots altamente perfeccionados y con apariencia humana. Uno de estos proyectos, desarrollado en la Facultad de Robótica de Santa Irene, pretende crear un robot-niño con un innovador software emotivo que le permita desarrollar plenamente sus emociones, para lo que es contratado Alex Garel (Daniel Brühl), un reputado ingeniero cibernético, que regresa a la institución después de varios años de ausencia. Y de un primer intento fallido.
El regreso de Alex volverá a ponerlo en contacto con el pasado que abandonó, con su hermano David (Alberto Ammann); con Lana (Marta Etura), antigua compañera de estudios con la que mantuvo una relación amorosa, y con el laboratorio familiar donde había trabajado su padre. Su trabajo de creatividad informática emotiva se verá alterado al conocer a Eva, la hija de Lana y David, con la que comenzará a trabajar en su modelo de ingeniería emocional. Una colaboración “familiar” que volverá a reabrir las heridas sentimentales abiertas en el pasado.
Eva nos propone un debate cinematográfico sobre los sentimientos y las emociones, sobre aquéllos que se quieren desarrollar en las máquinas y sobre los nuestros propios, los humanos, que presiden y conducen nuestras vidas. Un debate sugerente materializado en una película interesante y cautivadora en muchos aspectos.
¿Cuál es la naturaleza de los sentimientos? ¿Es seguro implantar emociones en nuestras máquinas? ¿Sabemos conducir nuestros propios sentimientos? Alex intentará crear un modelo de ingeniería emocional basándose en sus propias emociones y en las de Eva, aun sin saber controlar las suyas propias. ¿Alguien sabe controlar sus emociones? ¿Podemos implantar y desarrollar algo que no hemos llegado a gobernar en nosotros mismos? Como ven hablamos de ciencia-ficción emotiva aunque, como dijo alguien en algún momento, las películas de ciencia-ficción no hablan del futuro, sino del presente, de nosotros mismos.
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Para ello la historia se desarrolla en un ambiente vacío, nevado, gélido, en el que el color blanco y su contraste, los tonos oscuros, dominan la película. A lo que se suma una visión setentero-futurista que sorprende (y agrada) al espectador. Todo un alarde de creatividad fílmica bien entendida.
Una atmosfera gélida que contrasta, también, con las emociones con las que trabaja Alex y con las emociones que se desatan en torno a él y que afectarán a su familia, a su hermano; a Lana, su antigua novia y a la hija de ésta. Un ambiente emocional que dificultará el trabajo de Alex y que hará que se reencuentre con su vida anterior, la cual iremos conociendo, también, a medida que avanza el film.
En la película un elemento muy destacado es la presencia de los efectos especiales que, aunque no sean omnipresentes tienen, sin embargo, un importante papel. Es agradable ver como buenos (perdón, buenísimos) efectos especiales también se pueden crear y desarrollar fuera del mercado americano. Las escenas de creación del software son sensacionales y los prototipos robóticos muy buenos. En este aspecto cabe destacar la interpretación de Lluis Homar, que nos sorprende como androide doméstico y nos deja otra muestra de su dominio interpretativo.
En Eva son pocos los personajes principales si bien realizan un estupendo trabajo interpretativo que hace creíble la historia. Daniel Brühl, el intérprete principal, encarna a Alex, un joven y prestigioso investigador reconocido que regresa al ambiente y a las emociones que dejó atrás. Marta Etura da vida a la antigua compañera sentimental de Alex que al ser abandonada rehízo su vida con su hermano David, interpretado por Alberto Ammann; Claudia Vega nos propone una buena y primeriza interpretación en la que reina la frescura y la inmediatez, y que nos irá desgranando toda una serie de enigmas a los que tendremos que estar atentos.
Como les decía antes, Eva nos permite reflexionar sobre el futuro, la tecnología, aquella que tiene que ver con los humanos y sobre nuestras propias emociones, que queramos o no, nos imponen muchas veces la hoja de ruta que nos vemos obligados a seguir. Así, pues, siendo nuestras emociones las causantes de algunos de los mayores logros de la humanidad, pero también el origen de algunas de las catástrofes más estremecedoras de la historia ¿es positivo incorporarlas a nuestras máquinas? Eva nos proporciona argumentos para reflexionar sobre el asunto y para disfrutar de una buena historia ambientada, no se olviden, en un pasado futurista, muy parecido al futuro que los avances en la tecnología nos depara y lo más importante, desde una perspectiva catalana. Toda una joya para aquellos a los que les guste ver buen cine y para los que disfruten de un buen debate post-visionado.
A la espera de que el próximo 10 de enero se hagan públicos los finalistas a los premios Goya de este año, hoy hemos conocido las nominaciones de los Premios Gaudí 2012 concedidos por la Acadèmia del Cinema Català, que incluyen 16 nominaciones para la película Eva que comprenden las categorías de mejor película en lengua catalana, mejor director, mejor montaje, y mejor actor y actriz principal y secundarios. Una muestra del éxito y de la calidad de la película dirigida por Kike Maíllo y producida por Escándalo Films en colaboración con ESCAC (Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya).
Escrito por: Jorge Pisa Sánchez
Título:Eva Dirección: Kike Maíllo Reparto: Claudia Vega, Daniel Brühl, Marta Etura, Alberto Ammann y Lluís Homar. Guión: Sergi Belbel, Cristina Clemente, Martí Roca y Aintza Serra Dirección de Fotografía: Arnau Valls Colomer Diseño de Sonido: Oriol Tarragó Sonido: Jordi Rossinyol Supervisor Efectos Visuales: Lluís Castells y Javier García Arte: Laia Colet Vestuario: María Gil Música original: Evgueni Galperine y Sacha Galperine Estreno en España: 28 de octubre de 2011 Distribuida en España por: Paramount Pictures
La editorial Bibliópolis nos presenta la novela Visión Ciega, de Peter Watts dentro de su línea de Fantástica, una obra que nos recuerda las grandes aventuras de conocimiento cultural y contacto extraterrestre de Stanislaw Lem, una epopeya lingüística, filológica y psicológica en la que la humanidad del futuro se juega su existencia ante la amenaza de una civilización desconocida y misteriosa que se acerca a la Tierra con propósitos desconocidos y por tanto posiblemente belicosos.
Visión ciega es una obra de exploración en donde la ciencia (y la ficción) juegan un papel muy importante, no pudiendo ser de otra forma ya que la novela pertenece al genero de la ciencia-ficción dura. Y lo es, y también una novela apasionante, como lo es cualquier novela de investigación y descubrimiento en la que el objetivo primordial es el contacto con otras civilizaciones extraterrestres.
Visión ciega nos sitúa en una época futura (en el año 2082) en el que unas luminarias de origen desconocido han llegado a la Tierra con el objetivo de hacer una instantánea del planeta. Una amenaza si no sabemos quién o qué está detrás de la iniciativa. Por esta razón la humanidad envía una expedición estelar para seguir el rastro de la amenaza compuesta por los cerebros científicos y militares más relevantes del planeta en una nave llamada Teseo que contiene los últimos adelantos científicos del momento. Una nave medio-viva que piensa por sí misma de una forma inalcanzable para el hombre, que desarrolla su intelecto a un nivel infinitamente superior por lo que necesita de un intérprete para comunicarse con los tripulantes humanos, en este caso un miembro de una raza de vampiros extinta en los albores de la historia de la humanidad.
La expedición hallará su objetivo en los límites del sistema solar, al descubrir una estructura viva en estado de gestación en la que las fuerzas electromagnéticas ingieren enormes cantidad de materia espacial, con una finalidad desconocida. La meta de la misión será contactar con el ser-estructura y dilucidar si sus intenciones son positivas o, negativas, y actuar en consecuencia.
Como decía antes, la novela de Peter Wats recuerda en mucho las novelas de Stanislaw Lem, en las que la humanidad se enfrenta al desafío del contacto con una civilización extraterreste. Obras como Fiasco, Edén e incluso Solaris nos vienen a la cabeza, en las que los misterios de las civilizaciones no terráqueas se convierten en los verdaderos protagonistas de la novela. Pues bien, Visión ciega se alza como una actualización de la temática lemiana donde la base de la trama serán los esfuerzos humanos para comprender y ponerse en contacto con los otros. Para ello el autor nos presenta a los componentes de la misión y sitúa al lector justo al lado de ellos, es decir, nos relata los avances y los retrocesos del estudio como si estuviéramos trabajando mano a mano, neurona a neurona, con los diversos especialistas. Los diálogos de los expertos son naturales, científicos, complicados a veces, misteriosos en algunas ocasiones pero interesantes y productivos y nos ofrecen una visión científica y tecnológica actual, o mejor dicho, actual en el futuro en el que está ambientada la novela.
Por eso es necesario indicar de nuevo que Visión ciega pertenece al género de la ciencia-ficción dura, en el que los temas tratados son peliagudos y espinosos, científicamente hablando, aunque las situaciones y los continuos descubrimientos y avances e incluso retrocesos de los miembros de la misión son apasionantes. En este aspecto la obra incide de forma intensa en el lenguaje, en las formas que éste adopta y las posibilidades de la comunicación no tan solo entre diferentes civilizaciones sino también entre los propios humanos. Algo que nos permitiría poder considerar la obra como una novela de ciencia-ficción lingüística.
Peter Watts, el autor.
No por otra la civilización humana mostrada por Watts en su novela ha llegado a un estado de evolución científica y social difícil de entender por los humanos (lectores) de la actualidad. La muerte ha sido vencida y aquellos marcados por la señal del destino pueden acceder a crear su propio Paraíso en el que pueden ser visitados por sus seres queridos; los misterios de la mente han sido en parte desvelados, lo que permite a la humanidad actuar y operar sobre él, mejorar algunos de sus aspectos y amputar aquéllos perjudiciales para el comportamiento; las relaciones sexuales físicas han sido substituidas por el contacto virtual, en el que una tecnología algo parecida a internet ha remplazado a las costumbres amatorias humanas; la medicina puede sanar a los cuerpos casi más allá de la muerte. Toda una serie de modificaciones que convierten a la humanidad del futuro en un conglomerado de personas y comportamientos difíciles de entender para alguien chapado a la antigua como el que estas líneas escribe.
Pero volvamos a la trama principal de la obra. La cuenta atrás en la investigación científica se iniciará poco después de presentada la casuística de la novela. Una cuenta atrás que obliga a los miembros de la misión a poner sus reflejos y capacidades físicas y sensoriales al máximo y exigirá que sus conexiones sinópticas funcionen al 250% de su capacidad habitual. Poco es lo que el hábitat de la forma extraterrestre permitirá investigar y, más concretamente, comprender a un grupo de investigación que no puede más que pensar con un modelo humano y antropomorfo, que, como en las novelas de Lem, dificultan la comprensión de lo otro, sobre todo cuando este otro no tiene nada que ver con la evolución de la vida “única” desarrollada en la Tierra. El debate entre los miembros de la misión llevará al enfrentamiento entre sus componentes que, en algunos aspectos, han dejado de sentir y de ser hombres: cuerpos que contiene más de una personalidad en sus límites mentales; médicos que sensorizan la realidad a través de máquinas corporales; especialistas militares con teorías y prácticas heterodoxas y culpabilizadoras; vampiros extintos que se convierten en el únicos nexo entre la tecnología viviente y los humanos…
Todos los ingredientes están preparados y cocinados para que participemos en una investigación, para que intentemos entender lo otro, aquello que nuestras mentes limitadas no están capacitadas para entender y disfrutar de una aventura de ciencia-ficción (dura) en el que el futuro de la humanidad está amenazado, aunque nunca sabremos si el peligro proviene de fuerzas enemigas extraterrestres o de la propia descomposición de la sociedad y de la conciencia humana. Todo un misterio al que solo la lectura de Visión ciega le permitirá acercarse… y, con suerte, con mucha suerte, comprender.
Peter Watts (1958, Calgary, Canadá) es biólogo marino y reside en Ontario. Es autor de la trilogía formada por Starfish (1999, finalista de los premios John W. Campbell Memorial y Aurora), Maelstrom (2001, finalista del premio Aurora) y Behemoth (2004-2005). Su despegue internacional se produjo con Visión ciega (2006, finalista de los premios Hugo, Locus, John W. Campbell Memorial, Sunburst y Aurora). Actualmente prepara una nueva novela situada en el mismo universo. Su narrativa corta está recogida en Ten Monkeys, Ten Minutes (2000). Tiene una interesante página web en www.rifters.com.
Título:Visión ciega Autor: Peter Watts Título original:Blindsight Editorial: Bibliópolis Colección: Fantástica Traductor: Manuel de los Reyes Diseño e ilustración de cubierta: Alejandro Terán Fecha de publicación en español: 19 de enero de 2009 Páginas: 304 Precio: 20,95 euros ISBN: 978-84-96173-87-3