Novedad editorial: La venganza de la geografía, Robert D. Kaplan, ed. RBA.

la-venganza-de-la-geografia-9788490560037Os presentamos en Culturalia una novedad del mes de agosto de la editorial RBA, La venganza de la geografía, del periodista, analista político y escritor estadounidense Robert D. Kaplan, libro en el que reflexiona sobre la importancia del factor geográfico en la historia de la humanidad y sobre su relevancia en la geoestrategia que dominará el planeta en el futuro.

En el pasado, el contexto geográfico y las realidades naturales de los imperios y las naciones siempre fueron determinantes en los conflictos internacionales. Así ha sido hasta ahora y así será en el futuro, por encima de cualquier condicionante que la globalización imponga. Esa es la sorprendente y brillante tesis que se postula en La venganza de la geografía. Serán la distribución del espacio, el clima y otras circunstancias exclusivamente físicas los parámetros que definirán el devenir de las diferentes regiones mundiales durante el próximo siglo.

Robert D. Kaplan es escritor y periodista conocido por sus artículos para el Atlantic Monthly, el Washington Post, el New york Times o el Wall Street Journal, entre otros diarios y revistas y es un experto en política internacional y en el papel de los Estados Unidos en las últimas décadas.

Título: La venganza de la geografía
Autor: Robert D. Kaplan
Editorial: RBA
Páginas: 464
Formato: Rústica / 14,0 x 21,3 cm
Precio: 24 €
ISBN: 9788490560037
Sello: Actualidad
Fecha de publicación: 30 de agosto de 2013

Crítica teatral: El Cor Delator, en el Versus teatre.

IM0005399_2¡Es verdad! Nervioso, muy, muy nervioso, lo he sido y lo soy; pero ¿por qué dirán que estoy loco? El mal ha agudizado mis sentidos, no los ha destruido ni los ha entorpecido. Sobre todo tenía un oído muy fino. Oía todas las cosas del cielo y la tierra, y además muchas del infierno. Así que ¿cómo voy a estar loco? Atiendan y observen con que cordura, con que tranquilidad les puedo contar toda la historia”. Inicio del relato El corazón delator.

Edgar Allan Poe (1809-1849) es el mayor referente estadounidense de la novela de terror en su vertiente del relato corto y uno de los primeros en usar esta modalidad de narración en aquel país. Él modernizó la novela gótica. Además de escribir excelentes novelas detectivescas y también algunas de ciencia ficción, el conocidísimo escritor fue también poeta y crítico literario. Su obra ha seducido a miles de lectores e influenciado a innumerables escritores posteriores. Sus relatos se han adaptado al cine y la televisión en múltiples ocasiones, e incluso han servido de fuente para el 9º arte, el cómic y, en el caso que hoy nos ocupa, también para el teatro.

Edgar Allan Poe fue un maestro en crear ambientes de terror sin recurrir a escenas muy truculentas. En muchos de sus cuentos componía lugares sórdidos y malsanos en los que la acción desembocaba en un inesperado y sorprendente final al estilo de películas como “El Sexto Sentido”, solo que unos 170 años antes. En sus cuentos los personajes caían en la locura, habitaban lugares decadentes o se enfrentaban a situaciones imprevistas de las que era muy difícil salir con vida. Véase El pozo y el péndulo, La caída de la casa Usher o El gato Negro.

Como hemos dicho sus relatos son muy jugosos. De ahí que Teatro Calánime se haya aventurado a adaptar uno de ellos, el titulado El corazón delator. Esta narración se publicó en el año 1843 en el periódico literario The Pioneer. Un relato de apenas seis páginas que nos narra un mundo de locura y obsesión.

_MG_9974Un hombre que convive con un anciano se obsesiona con este debido a que uno de sus ojos está velado por una membrana. Cada noche se adentra con sumo cuidado en la habitación donde duerme el viejo para expiarle y ahondar más en su odio irracional. El relato esta narrado en primera persona y el actor Roger Batalla lo hace suyo transformándose en un ser atormentado, a ratos cuerdo, a ratos no. De hecho recita el relato original casi palabra por palabra. Su obsesión y su miedo delirante están bien conseguidos. Su caracterización, además, consigue asemejarle al propio Poe.

El ambiente gótico está logrado gracias a la parquedad del decorado: Una cama desvencijada, unos pocos muebles, una jofaina de aluminio. La iluminación lo complementa adecuadamente. La penumbra constante, el juego de luces con los focos y las pocas velas encendidas. En la adaptación de Teatro Calánime La Muerte, interpretada por la cantante Mariona Ginès, pasea lánguidamente por el escenario, empujando al protagonista a la oscuridad. Tal vez la atmósfera construida se resquebraja un poco cuando en algunas ocasiones Ginès arranca a cantar, pero su presencia, vestida de riguroso negro, con una calavera por cabeza y repiqueteando al ritmo de un corazón perturbado, aportan quilates de espanto a la obra. La Muerte o acaso La Locura encarnada por Ginès es el único personaje que no aparece en el relato original, si bien permite dilatar en el tiempo algo más el espectáculo.

El tercer actor que compone el reparto es el violinista Joan Rigat que interpreta el papel del viejo que inflama la obsesión asesina del protagonista. Durante la obra toca el violín en directo logrando adentrarnos con su música en ese mundo sombrío engendrado por Poe y creando tenebrosos compases que materializan sonoramente su propio corazón, un corazón delator. Una de las escenas culminantes en la que nos muestra su ojo, fuente de todo mal, está muy lograda en cuanto al maquillaje y al juego de luz que resalta lo aterrador de su mirada.

La obra apenas dura una hora y es una buena adaptación del relato de terror original. Es una obra pausada y poética cuyo estilo y desarrollo son fáciles de detectar desde el primer minuto. Hoy con todo lo que hemos visto en el cine y la televisión de este género y con lo rápido que suceden las cosas en estos medios nos puede parecer anticuada y lenta pero no hay que olvidar su fuente, una adaptación muy fidedigna de un relato escrito hace nada menos que 170 años.

«El cor delator» se representa en el Versus Teatre del 12 al 29 de septiembre de 2013.

Autor: Edgar Allan Poe
Director Hugo Guzmán
Traducción Roger Batalla
Reparto: Roger Batalla, Mariona Ginès y Joan Rigat
Iluminación: Bernat Jansà
Diseño de vestuario y escenografía: Hugo Guzmán
Producción: Teatro Calánime

Horario: de jueves a sábado a las 22:30 horas y domingo a las 20:30 horas.
Precio: 20 €.
Idioma: catalán.
Duración: 60 minutos
——

Escrito por Taradete

Novetat editorial: Al vertigen, de Núria Perpinyà

???????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????

“Catalunya sense excursionisme i sense llibres no seria la Catalunya que és” afirma l’escriptora Núria Perpinyà (Lleida, 1961) quan parla de la seva darrera novel·la, Al vertigen, una història d’amor i d’aventures, i al mateix temps un bonic homenatge a l’alta muntanya, en què la gran protagonista de la trama és la passió irrefrenable que mostren els seus personatges principals per l’alpinisme.

El René treballa com a guarda del refugi Quesler, al bosc dels Tammarians. El seu dia a dia rutinari queda sacsejat quan apareix una dona amb evidents símptomes de congelació, la Irena. Des del primer instant el René s’abocarà en ajudar aquella desconeguda, i amb els seus tractaments aconseguirà retornar-li aquella vida que semblava escapar-se-li sense remei quan es van trobar; poc a poc, el guarda s’enamorarà de la misteriosa escaladora, qui decidirà quedar-se a viure al refugi per a exercir de guia per la zona, però conservarà secrets del seu passat que no facilitaran la relació entre ells.

L’escriptora lleidatana Núria Perpinyà
L’escriptora lleidatana Núria Perpinyà

Núria Perpinyà reprèn la seva carrera com a escriptora de ficció després de sis anys sense publicar cap llibre (Els privilegiats havia estat el darrer, l’any 2007); ara, després d’un llarg procés de documentació pel qual ha llegit més d’un centenar de biografies d’escaladors, arriba la seva cinquena novel·la, Al vertigen, en la qual ens proposa un passeig per una zona imaginària dels Pirineus on descobrirem un intens triangle amorós, una història en què els personatges, atrets per impulsos irrefrenables, es barregen amb alpinistes reals mentre conviden el lector a sentir “aquest vertigen que produeix el perill a la muntanya i també el vertigen de l’amor”, com relata Perpinyà.

Títol: Al vertigen
Autora: Núria Perpinyà
Editorial: Empúries
Pàgines: 400 pàgines
Data de publicació: Setembre 2013
ISBN: 9788497878692
Preu: 20,00 €


Pentateatre Atòmic en el Aquitània Teatre: Viaje alucinante sin aditivos

titol-per-determinarMinguet, Torres y Boix determinan.

¿Qué son quince minutos de tu vida? ¿En qué se convierten si les sumas tu expectación más la entrega del artista? ¿Y si el resultado lo multiplicas por la posibilidad de prorrogarlos cambiando de registro escénico? Deja la calculadora, aprésurate a dividir tu recelo y vamos al Aquitània.

Pentateatre Atòmic nos organiza una ruta por cinco satélites escénicos, que giran en torno al deseo de romper con ideas preconcebidas sobre el hecho teatral. Para ello, estemos dispuestos a recorrer las instalaciones de la antigua sede de la Filmoteca de Catalunya. Aquellos rincones que hasta ahora permanecían ocultos del interés del espectador, que se dirigía sin vacilar a la enorme sala de proyecciones. Ahora será allí donde nos agruparán para la visita. Y sin más escafandra que nuestra curiosidad, rápidamente constatamos que la atmósfera festiva se respira en cada parada. Porque en cada una nos aguarda una propuesta iconoclasta. Desentumecemos nuestros músculos, activamos nuestra capacidad receptiva y relajamos los prejuicios. Del cielo al infierno.

En la azotea del edificio pentaocupado, nos recibe la excelsa “Crisis”, pieza escrita y dirigida por el vehemente Marc González de la Varga y de exquisita ternura que nos invita a una fiesta de cumpleaños-sorpresa. Conocemos a Asunción (soberbia Alzira Gómez) y a su compañero Harpo (entrañable Albert Eguiazábal). Nos sirven una historia de corte clásico que recupera acertadamente la apuesta por el carisma de unos personajes anodinos a los ojos de quienes seguramente les rodean pero que con tesón escénico sus intérpretes nos harán recordar fuera de allí.

No debemos bajar la guardia porque bajando apenas un tramo de escalera nos abducen los “esbirros” de Iván Morales en el espacio de la antigua sala de proyecciones. Es el «Títol per determinar«. Como si se tratasen de primos hermanos de “Magenta”, “Riff-Raff” y el “Dr. Frank-n-Furter” escapados fugazmente del “Rocky Horror Picture Show”, la inquietante Carla Torres; el imprevisible Joel Minguet y un Oscar Boix maestro de ceremonias tan grotesco como ambiguo, nos señalan con el dedo en un ejercicio metateatral que explora entre el terror y la sugestión el siempre controvertido tema del liderazgo de la manada. Y nos dejan boquiabiertos por la habilidad de Morales de ponernos entre las cuerdas de la incomodidad de conciencia.

Image

Bonjour acecha y Riera no exorciza.

Tras un portazo certero, nos consolamos en los dominios del “Séptimo chakra”, de Raül Z. Méndez, disparate resultón que reduce el dramatismo de quien agoniza en su lecho pero que no pierde por ello el sentido del humor (despiadada Elisabeth Bonjour) y le enfrenta a un ridículo charlatán, otro gurú orientalista con denominación de origen de ciudad dormitorio del área metropolitana (divertido Josep M. Riera). Ahora vivimos comedia desenfadada y nos sorprendemos soltando carcajadas intermitentemente.

Pero el delirio vuelve después a rodearnos: Albert Garcés, Nano Márquez y “La nit dels petons” osan desafiarnos ahora con la crónica de un viaje constante al sentimentalismo enquistador desde un presente que no es más que una terrible premonición del futuro casi inmediato: sin apenas margen para la improvisación. El texto, algo confuso, se atasca cuando ya no puede avanzar más por mostrar sus claves muy pronto sin hallar un desenlace convincente. ¿Ironías del destino?

Y ahora ya estamos listos para paladear ese infierno que os anunciaba hace unos cuantos párrafos: “El Paco Donald” emerge de entre neones de la “Sala Amsterdam” para reunir lo más glorioso y lo más patético de la profesión de actor. Todo eso cabe en la rotundidad de su protagonista absoluto, Paco Moreno, un animador temible para los espectadores más rezagados y que roza por momentos nuestro rubor para señalarnos sin piedad como sus orgullosos cómplices cuando nos confiesa impúdicamente sus temores más humanos.

¿Alguien se atreve a volver a la Tierra ahora?

Por Juan Marea

el-paco-donald Moreno repudia a Daisy en pos del ansiado escenario.

Pentateatre Atòmic
http://www.pentateatreatomic.com/
Hasta el 6 de octubre
Aquitània Teatre
http://www.teatreaquitania.com/
Horario: de miércoles a sábado a las 21 h; domingos a las 19.30 h
En catalán y castellano

 

Fira Tàrrega-Teatre al Carrer’13: Animalidad Urbana

Image

Nosotros, complementos de nuestra curiosidad y prolongación de la necesidad de sentir viva nuestra inquietud artística.

Tàrrega, contenedor de espectáculos multiformes que en sus límites encuentran acomodo y la definen como enorme escenario global.

Que configura un territorio tan controvertido como Ciudad Juárez y lo erige en supuesto paradigma de la reinvención, esa opción tan aconsejable cuando se toca fondo. La Compañía Teatro Línea de Sombra se adscribe a esa premisa. Desde México, los “Baños Roma” se intentan abrir para que los conozcamos pero su pretenciosidad solo nos permite echarles un vistazo desde la rendija. Esta propuesta pretende provocar y alertar sobre el peligro de la desaparición de los grandes núcleos sociales cuando son progresivamente conquistados por otros pueblos. Pero va disminuyendo su aliento vital a medida que se despliega, como si el propio espectáculo fuera invadido por su pretenciosidad. Los actores olvidan que están allí para recrear y se empeñan, en cambio, en explicar. Peor que eso: en convencernos. Sus parlamentos, repletos de lamento político, no hallan apenas concreción escénica más allá de esbozos que por su inconsistencia alejan cada vez más la predisposición del paciente público. A pesar de ello, la conexión se establece intermitentemente cuando el equipo artístico ofrece momentos más cotidianos. Entonces, jugando con la maravillosa banalidad de cantar en el karaoke o discutiendo sobre cuál es la cerveza más rica, la compañía crea verdaderos momentos de reflexión que ya no son solo de ellos sino que nos llegan a pertenecer. Y lo dicen nuestras sonrisas, que son la antesala de la verdadera conciencia individual. Esa que unida a las de los demás puede ser social e incluso combatir por causas tan loables como la de Antígona, que lo único que quería antaño era poder enterrar dignamente a su amado hermano, llamado aquí “Juárez”.

ImageBaños que intentan salpicarnos
(Fotografía de Roberto Blenda)

Quim Girón nos abordó con decisión quirúrgica en la Plaça dels Comediants y se afanó en urdir un teatrillo de marionetas superpoblado por pollos que pasaban de ser estrangulados a amarse tiernamente y por muñecas que después de ser despedazadas por este aplicado “cirujano” acabaron integrándose en su cuerpo atlético y hospitalario. Entonces, “Indomador”, la propuesta de su compañía Animal Religion, empezó a desplegar alas, las de un artista que entona una parodia grotesca del primitivismo humano y de la diferencia de sexos socialmente apuntalada. Lejos de cualquier tipo de discurso trascendental, Girón se inclinó acertadamente hacia el guiño cómico constante sin darse tregua. El repertorio incluyó un recorrido exquisitamente marciano desde la ambigüedad sexual hasta la hilarante crítica del macho a través de una expresión corporal esforzada, de un carisma escénico creciente, unas acrobacias entusiastas y sobre todo una apuesta por el riesgo constante. Este “animalario” estrafalario y celebrado por todo el público es un claro ejemplo de que la experimentación, cuando parte de la entrega sincera y se completa con la complicidad del espectador, acaba siendo una gran fiesta: la de la magia escénica. Sin trampa ni cartón pero con un intérprete que por momentos fue recortable etéreo y con el que volamos lejos del cemento rutinario.

Por Juan Marea

Image

Girón atrapado en su animalidad

http://www.firatarrega.cat/fira/
http://www.teatrolineadesombra.org/
http://www.animalreligion.com/animalreligion/ANIMAL_RELIGION.html

“Sa història des Senyor Sommer” en el Círcol Maldà: Apasionante madurez

El enigmático Sr. Sommer aparece en nuestra vida como por casualidad. Pep Tosar nos lo presenta sin darnos ocasión de sorprendernos.

Porque dando rienda suelta a su naturalidad escénica acondiciona el espacio recogido del Círcol Maldà como sala de estar y allí nos distingue enseguida como sus visitas.

Para ello, el intérprete renuncia a cualquier clase de artificio y juega con una baza segura, la de los buenos comunicadores: su sonrisa de complicidad, el gesto familiar y un discurso dramatúrgico fresco.

Tosar está aquí para contarnos el despertar a la vida adulta de un niño solitario. Y el relato con que defiende su espectáculo le convierte en Pep desde el mismo momento en que nos recibe preparando él mismo el escenario. Es su manera convencida de aclararnos que nosotros hemos venido no solo para conocer a Sommer.

Esta historia melancólica podría haber optado por el tenebrismo. El niño que Pep suelta, en cambio, se expresa desde la inocencia infantil. Y el desconcierto de su personaje al ir vislumbrando que nadie de su entorno le sirve de referente a la hora de descifrar cuál es su lugar en el mundo Pep nos lo sirve con gracia desenfadada. El mismo niño que poco a poco, y de forma inconsciente, se ve obligado a admitir que su hosco vecino Sommer es el único que puede darle respuestas. Curiosamente, un espectro humano que huye de todo contacto social.

Esta historia sensible podría verse contaminada por el amaneramiento. Pero el narrador que interpreta Pep expresa su lamento con seductora ternura. Sommer proclama que lo único que quiere es que le dejen en paz. Y el público de Pep halla una calma infinita al escucharle cantar con una voz preciosa.

Esta historia hermosísima podría haberse quedado enterrada bajo la poesía impostada de sus imágenes. Nada más lejos de la realidad que vivimos con Pep, que alterna la descripción críptica de Sommer con el detalle ameno de anécdotas descacharrantes.

Sommer, de nuevo, aparece y su huida constante es sorprendentemente recibida como la nuestra cada vez que nos sentimos expulsados de este mundo absurdo de rutinas afectivas. Porque Pep no representa. Pep, simplemente (tomad el adverbio como el mayor eufemismo posible de estas líneas), comunica. Y cualquier atisbo de efectismo o ardid de presunción escénica no comparecen en “Sa història des senyor Sommer”: Tienen demasiado trabajo en los diversos garajes teatrales de la Ciudad Condal.

 Por Juan Marea

Image

 Tosar hilarante y enternecedor

 

 SA HISTÒRIA DES SENYOR SOMMER

Del 11 al 29 de septiembre
CÍRCOL MALDÀ
http://www.circolmalda.org/?seccio=espectacles2&idEspectacle=24

En mallorquín
Duración: 90 minutos
Horario: de miércoles a sábado a las 21 h, domingo a las 19 h
Precios: miércoles y jueves, 17 €; resto de días, 22 €.

Dramaturgia: P. Tosar, Xicu Masó y Lluís Massanet (basada en la novela “La historia del Señor Sommer” de Patrick Süskind)
Intérprete: P. Tosar
Dirección: X. Masó
Iluminación: Xavier Clot
Escenografía: Nura Teixidor

Novedad discográfica: The Electric Lady, de Janelle Monáe

Janelle-Monáe-The-Electric-Lady

Año 2719. Cindy Mayweather es un robot de la ciudad de Metropolis convertido en el nuevo mesías de un mundo habitado por androides. Con esta premisa bien podría tratarse del argumento del nuevo film de ciencia ficción hollywoodiense, pero nada más lejos de la realidad: su creadora es Janelle Monáe (Kansas, 1985), una joven artista capaz de revolucionar y actualizar el rhythm and blues con una propuesta conceptual basada en un personaje –Mayweather– que nació en 2007 con su primer EP, Metropolis: Suite I (The Chase), y tuvo continuidad con su anterior trabajo, The ArchAndroid (Suites II and III), con Tightrope o Cold War como los grandes éxitos que convencieron a crítica y público desde el primer instante. Ahora, tres años después de ese primer álbum aparece The Electric Lady con las partes 4 y 5 de esa historia futurista que sirve a Monáe como perfecta reflexión sobre una sociedad cada vez más deshumanizada.

Así, la menuda cantante estadounidense, con habitual tupé rockabilly y esmoquin de corte clásico en sus actuaciones en directo, ideó una trama de ciencia ficción inspirada especialmente en la película alemana Metropolis, de Fritz Lang (1927), una historia centrada en la imparable evolución tecnológica y que otorga el protagonismo absoluto a Cindy Mayweather, una mujer negra que en esta ocasión intenta liberarse de los prejuicios machistas y racistas de su sociedad a la vez que lucha por salvaguardar los derechos de la causa homosexual, y todo ello a ritmo de rhythm and blues, funk y pop de lo más bailable.

Janelle Monáe, en una imagen promocional
Janelle Monáe, en una imagen promocional

The Electric Lady es un ambicioso trabajo –un total de 19 temas estructurados en dos partes, canciones en las que se incluyen también fragmentos de un programa radiofónico imaginario– en el que Janelle Monáe demuestra su versatilidad a la hora de mezclar con éxito diversos estilos musicales partiendo del r’n’b: jazz, funk, pop, góspel e incluso hip-hop se dan la mano para componer un extraordinario escenario futurista influenciado por la música de Michael Jackson, David Bowie o James Brown. Para la ocasión, Monáe ha sabido rodearse, además, de un buen grupo de artistas invitados con los que mantiene notables colaboraciones: Prince (Givin Em What They Love), Erykah Badu (Q.U.E.E.N.), Solange (Electric Lady), Miguel (PrimeTime) y Esperanza Spalding (Dorothy Dandridge Eyes) contribuyen con su talento a hacer de The Electric Lady uno de los trabajos más destacados de los últimos tiempos, totalmente imprescindible para los amantes de la música negra.

Con todo, la publicación del nuevo álbum tan solo es la antesala necesaria a la parte que más divierte a Janelle Monáe: los conciertos, justo cuando su propuesta brilla más. El tour de presentación de The Electric Lady comenzará el 14 de septiembre en Londres, y seguirá por las principales ciudades de Estados Unidos (Filadelfia, Washington, Boston y Nueva York serán las primeras). Por ahora la gira no tiene previsto pasar por nuestro país, pero la esperanza es lo último que se pierde: Monáe ya triunfó aquí hace un par de años, en una actuación programada dentro del Sónar del 2011, así que, quién sabe, quizás algún promotor musical generoso consiga que The Electric Lady pueda verse en alguna de nuestras ciudades…

Título: The Electric Lady
Autora: Janelle Monáe
Discográfica: Bad Boy Records
Fecha de publicación: Septiembre 2013
Precio: 15,99 €
Más información: http://www.jmonae.com

“Ârtica” de Ponten Pie: Frío exquisito en Tàrrega

La capital de comarca de L’Urgell desdibujó sus límites locales del 5 al 8 de septiembre con la ambición loable de construir, un año más, un ecosistema artístico poblado por artistas desafiantes del aburguesamiento escénico y en el que respirar el público la posibilidad de ser libres al compartir con ellos un espacio de creación continua. La programación de Fira Tàrrega-Teatre al Carrer’13 fue el resultado del riesgo de los profesionales que exhibieron sus trabajos y de la necesidad de sus espectadores de cuestionar sus prejuicios escénicos.

 La Compañía catalana Ponten Pie edificó una cabaña en El Molí de El Talladell, a dos kilómetros de Tàrrega. La capacidad de sugestión de estos artistas fue la mejor manera de dejar a parte nuestro desconcierto inicial por hallarnos en paraje apartado. Después de darnos la bienvenida, fuimos invitados uno a uno a habitar su interior. Para pasar con ellos unos instantes en un interior gélido, ataviados con abrigos protectores. El refugio que nos habían preparado estaba construido de madera pero lo que nos convenció a entrar en él fue la delicadeza que lo recubría, fabricada con las buenas maneras de sus artífices. Los tres se ganaron nuestra confianza mostrándonos que cuando hay sensibilidad por parte del artista, sutileza en la puesta en escena y habilidad para recrear una atmósfera ambigua pero acogedora, el público viaja deseoso donde se le proponga.

Image

Natàlia de Las Nieves

Ârtica” es una propuesta que desempolva la capacidad sensitiva del espectador, esa que suele permanecer en estado de hibernación en el acontecer diario: La vista porque expone una serie de episodios de gran belleza congelada, que uno percibe bien resguardado en el interior de la cabaña y a través de las ventanas. El tacto, al relacionarse la maestra de ceremonias con cada uno de nosotros acariciándonos esos ropajes que nos separan de la entrega total y uniéndonos a través de hilos que previamente ha tejido con irresistible fervor. Oído puesto que se nos deleita con unas melodías hermosísimas a medio camino entre la melancolía y la ilusión de estar juntos viviendo unos momentos mágicos. Y finalmente, el gusto. O, mejor dicho (si se me permite la licencia), el buen gusto. El que destilan Sergi Ots, Emilie De Lemos y Natàlia Méndez al transmitirnos con generosidad una intimidad escénica desde la cercanía espacial, la complicidad de iluminar y apagar el escenario en equipo y lo más difícil en un espectáculo teatral: Hacernos olvidar que procedemos de distintos lugares para empujarnos a crear todos juntos uno solo y común en el que hablamos el mismo idioma, dialogando artistas y público con nuestra mirada curiosa y afectuosa.

por Juan Marea

ImageSergi y Natàlia hilando nuestros sueños

http://www.firatarrega.cat/fira/programa/2013/6/artica
http://www.ponten-pie.com/

“Lo único que necesita una gran actriz es una gran obra y las ganas de triunfar” de Vaca 35: Despiadado servilismo en Tàrrega

La inteligencia convertida en arte escénico fue servida en Fira Tàrrega’2013 por la Compañía Vaca 35. Y pocas veces se me ocurriría expresarlo mejor: Se trata esto no solo de un espectáculo, sino también de una disección pormenorizada de las relaciones entre teatro y sociedad desde la microscópica muestra que propone la presentación en escena de dos actrices que interpretan “Las criadas” de Jean Genet y que además exhiben poco después su conversión en seres humanos dependientes: Se sirven entre ellas en ese día a día que el espectáculo nos muestra sin remilgos: Se alaban, se desprecian, se humillan para finalmente aceptar con una resignación fascinante que no pueden vivir la una sin la otra. Por ello, las vemos conviviendo de una forma deliciosamente impúdica: de la colada a la cocina; del baño a la cama pasando por el previo cuento de hadas para finalmente conciliar el sueño juntas en una misma cama.

Damián Cervantes, el director, maneja con precisión quirúrgica los temas que desea retratar y logra una conjunción admirable del tratamiento del espacio (el “Safareig” de Tàrrega escupe sordidez y encanto añejo a la vez), el enfrentamiento de las actrices (maravillosamente equilibradas: la rotunda Mari Carmen Ruiz desafía una y otra vez a la escuálida Diana Magallón; la ternura oronda de la primera casa estupendamente con la discreción estridente de la segunda) y, sobre todo, la dramaturgia, que merece párrafo a parte.

criadas estr                           Diana y Mari Carmen, adorables servidoras

Y ahí va. La compañía mexicana funde en una propuesta única la crueldad del texto de Genet, el humor socarrón de las dos “divas” después de la función para hacer una crítica despiadada del cretinismo de la profesión, y la miseria de la vida cuando no nos queda más remedio que aceptar al otro como único medio de supervivencia. Y añadamos a todo ello el simbolismo del juego escénico, certero: Las protagonistas se pasan la función barriendo el suelo, como verdaderas “criadas” que son de esta vida no siempre deseable y de la que nos empeñamos en borrar continuamente nuestros propios rastros.

Todo ello para hablar una vez más de la realidad desde la ficción teatral. O al revés.

por Juan Marea

http://www.firatarrega.cat/
http://www.vaca35teatro.com.mx/

Marc González de la Varga, coautor y codirector de Pentateatre Atòmic: “Nos gusta la promiscuidad teatral.”

Cuando uno es entusiasta, decidido y sabe comunicar, el miedo se alinea en propio bando. Marc juega con habilidad. Nosotros saltamos al campo con él. Y el Aquitània Teatre se apresura a convertirse en el mejor estadio.

Image

 Josep Maria, Raül y Marc a punto de hacernos explotar 

Os llamáis PENTATEATRE ATÒMIC.

El nombre surgió entre risas y de una forma espontánea a un mes de estrenar nuestro primer espectáculo. Una noche, reunidos en el Bar Vinsiteca situado en el Eixample de Barcelona donde empezamos a actuar. De eso hace dos años. Fue como un chiste: “Penta” porque incluía cinco obras, y “Atòmic” porque cada una duraba quince minutos y era explosiva.

¿Para qué dan quince minutos en teatro?

Pues para lo mismo que una historia de tres horas. Lo importante es tener claro lo que quieres contar. Y que sepas hacerlo de una forma ordenada, intensa y con la que llegue el mensaje. Todo bien concentrado.

Decís que las cosas intensas son las más puras.

Lo nuestro es puro: Lo hacemos de verdad. Actuamos en espacios reales, los actores se dejan la piel, están a un metro del espectador y las historias que contamos salen de las entrañas de sus autores. Para mí eso es pureza. La propuesta de Pentateatre Atòmic impacta como cuando uno se enamora.

¿En qué sentido?

Uno no está enamorado toda la vida, ¿no? Te enamoras y eso dura muy poco tiempo. Las cosas intensas son las más breves, que incluso te explotan en la cara. Todo florece en un pequeño instante y eso te conmociona.

Image

Albert Eguiazábal y Alzira Gómez celebran en «Crisis» su tierna complicidad desde la azotea del Aquitània

¿Apostáis entonces por una “promiscuidad teatral”?

Son cinco obras que se representan simultáneamente. Nos gusta la promiscuidad en ese sentido. Y cuando el público sale del “Pentateatre”, lo hace con más ganas de querer a sus amigos, a su pareja… Porque tiene los sentimientos a flor de piel. No sé si entre obra y obra se enrollará algún espectador con otro… Si alguna vez pasa, estaré encantado de poder comprobarlo como buen voyeur que soy.

¿Qué ambiente se respira ante tal ejercicio frenético teatral?

En el espacio global donde se representa nuestro “Volumen 3” circulan a la vez cinco energías distintas. El espectador disfruta sintiendo que en el mismo momento en que está llorando, otro se está “partiendo la caja” con la pieza que está teniendo lugar a escasos metros. Se crea esa “promiscuidad” entre las salas y entre los grupos de espectadores porque al salir uno de ellos de un recinto escénico y desplazarse al siguiente se cruza con otro grupo y se miran a los ojos con complicidad.

Las cinco obras que proponéis son de géneros muy variados. ¿Tanta dispersión no confunde al espectador?

Ése es uno de los puntos fuertes de nuestra compañía: Se agradece que las obras sean tan distintas entre ellas. Porque el espectador se lleva a casa un “saco” repleto de emociones y sentimientos. Muchos nos dicen que les hemos hecho reír, llorar, pensar, emocionarse y hasta cabrearse. Al público le gusta que le des algo totalmente distinto cada quince minutos.

¿Responde la brevedad de vuestras piezas a estos tiempos de “zapping” compulsivo?

La gente necesita cada vez más que las cosas sean rápidas. Las personas solemos fijarnos antes que nada en la duración. Ello condiciona nuestras decisiones a la hora de apostar por algo. Por eso nosotros procuramos ofrecer un espectáculo bien hecho y que transcurra en un periodo de tiempo muy breve. La gente no quiere puntos de fuga en la manera de contar las historias.

¿Vuestra fórmula es una solución también a la precariedad laboral en el mundo escénico?

Nuestro equipo está integrado por diez actores, tres o cuatro directores, la gente de producción y los técnicos. Somos casi veinte personas. ¡Es imposible que podamos vivir de ello!

No se os caerán los anillos entonces a la hora de trabajar juntos.

Para que te hagas una idea: Los directores hacemos de técnicos si hace falta, acompañamos al público en su trayecto por los diferentes espacios, presentamos el espectáculo y lo despedimos. Estás todos los días “en bucle”. Y eso puede llegar a saturar: Hay que saber digerirlo.

Sois una compañía liderada por tres creadores principales.

Raül Z. Méndez, Josep Maria Riera y yo. Cada uno escribe y dirige las diferentes obras que componen nuestro espectáculo. Raül y yo nos conocimos en la Facultad. Y, después, con veintipocos años te pones a hacer cortos e historias. Josep Maria se presentó como actor a uno de mis “castings”. El corto que hicimos juntos no llegó a ningún lado (por suerte) pero en cambio encontré en él quien me dijo por primera vez que yo era capaz de contar historias.

Procedéis de diferentes ámbitos de expresión.

Lo importante es saber contar historias, tanto si vienes del teatro como del cine o la televisión. Cada uno de estos medios tiene su manera específica de hacerlo y eso enriquece el resultado final de nuestro espectáculo. Nos han dicho que algunas de las historias son muy cinematográficas…

¿Cualquier espacio puede ser un escenario?

¡Sí, siempre! Solo necesitas un lugar donde comunicar y que haya alguien escuchándote. Nos hace más gracia actuar en la sala de proyecciones o en la azotea del Aquitània Teatre que en su propia sala principal. ¡Pero es que nosotros hemos llegado a escenificar en un lavabo, en el almacén de un bar, en una cocina y hasta en una mesa de ping-pong!

Al ser los escenarios tan reducidos, ¿hay relación directa entre el actor y el espectador?

Aprovechamos la oportunidad que nos da la proximidad del público para hacerle algún guiño. Hay que dejar la puerta abierta por si el espectador obliga a modificar el guión pero siempre con la técnica necesaria para poder redirigirlo y llevarlo a tu terreno.

¿Qué representa para un actor trabajar con vosotros?

Pues cinco pases en sesión continua con cinco públicos distintos que provocan sensaciones distintas cada quince minutos y durante cinco días a la semana… Es como estar encerrado en un bucle total. Con la adrenalina a tope. ¡Puedes acabar chalado! Se te abren todos los “chakras” y es muy probable que algún día a alguien llegue a explotarle la cabeza. Pero todo está controlado: Hemos firmado un seguro con el Aquitània para que nos indemnice si ocurriese algo así…

nit dels petons 2Albert Garcés y Nano Márquez desconcertados en la delirante «La nit dels petons»  

 ¿Qué incluye este “Volumen 3” de Pentateatre Atòmic?

Pues “EL PACO DONALD”, un monólogo que relaciona todas las demás partes porque habla del oficio del actor. Y “EL SÉPTIMO CHAKRA”, obra valiente porque habla de un tema muy delicado: el cáncer. Aquí lo tratamos con humor y mucho respeto. Los espectadores ríen mucho y también se emocionan. Con “LA NIT DELS PETONS” nos enfrentamos a una historia de ciencia ficción escalofriante porque nos avanza que en el futuro la gente irá en mallas. ¡Es una advertencia! En “CRISIS” nos preocupa la cultura en los tiempos actuales y cómo afecta ello a nuestras vidas personales. Y nos ha salido muy tierna. Y también está “TÍTOL PER DETERMINAR” de Iván Morales, el celebrado autor y director de “Sé de un lugar” (una de las sorpresas de la pasada temporada en la cartelera barcelonesa), que escribió la obra especialmente para nosotros y siguió muy de cerca sus ensayos.

Lo que pretendéis es “explicar historias que emocionen a un público con ganas de cambios”.

La gente siempre quiere que le cuenten historias. Por eso vemos las noticias, devoramos series o nos interesamos por las vidas de nuestros amigos o familias. Eso nos alimenta el alma. Pero, al mismo tiempo, queremos escapar de algún modo del “bucle” en el que nos sentimos encerrados. La gente se pregunta a todas horas: ¿Cómo salimos de la crisis? ¿Cómo vamos adelante?

¿Y es posible cambiar?

Solo puedes cambiar si eres valiente. Primero tienes el deber de informarte: Saber qué quieres cambiar. Y después, necesitas el valor de hacerlo. Para eso hay que tener voluntad. Nuestra sociedad carece de voluntad porque esta sale de las entrañas y asusta. Esto también es aplicable al teatro.

¿Por ejemplo?

El espectador espera que le cuentes historias de otra manera. Es más importante cómo lo cuentas que lo que cuentas. En ese cómo entra el riesgo, los detalles escénicos. Eso es lo que nosotros trabajamos constantemente. En algunas ocasiones, in extremis un director ha tenido que ponerse a actuar. Y sales airoso. El público agradece que le eches ese valor. Hay que tirar para adelante sea como sea.

¿Hay algún tema que no trataría Pentateatre?

Ninguno: Nos atrevemos con cualquier tema. Es más: Cuanto más raro sea, mejor. Si de algo tenemos ganas, es de poder hablar de lo que sea. Aquí somos totalmente libres. No hay límites.

por Juan Marea

Fotografías de: Nicolás Jódar

El «Volum 3» de Pentateatre Atòmic se representa en el Aquitània Teatre hasta el 6 de octubre
http://www.teatreaquitania.com/

Un Blog sobre la literatura, el teatro, el cine, la televisión, la historia…

Sobre Monstruos Reales y Humanos Invisibles

El rincón con mis relatos de ficción, humor y fantasía por Fer Alvarado