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Pep Tosar, protagonista de “Sa història des Sr. Sommer” en el Círcol Maldà: “El Sr. Sommer escapa de la vida y de la muerte.”

Pep arrincona la melancolía con la luminosidad de su ilusión. Pep afronta la madurez escalando la copa del árbol más alto. Ese que se riega con el entusiasmo de salir al escenario. Y el árbol crece aún más.

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El Círculo de Tosar

Esta es una historia tierna y triste.

La ternura suele viajar acompañada de algo de tristeza. Patrick Süskind maneja de forma muy acertada estos dos sentimientos en la novela que inspiró nuestro espectáculo. Y consigue así un alejamiento emocional.

“La historia del Sr. Sommer” explica la fascinación que su narrador sentía cuando era niño por su vecino, el Sr. Sommer.

La acción transcurre durante la infancia del protagonista, que nos cuenta desde su vida adulta. A medida que avanza, se da cuenta de la importancia de la misma. El Sr. Sommer es una especie de proyección del protagonista, de recuerdo, algo que le hace recapacitar sobre los momentos que han marcado definitivamente su personalidad y su destino. A menudo provienen de esa época frágil en la que siendo niños dejamos de serlo.

 ¿Qué diferencia la mirada de un niño de la de un adulto?

Un niño lo ve todo de forma tan espontánea que no aprecia la dimensión de su valor. Cuando se vuelve adulto y asume que debe llevar una vida al lado de otros adultos, entiende que lo que ha vivido han sido lecciones preparatorias de ese futuro tan alejado de la mente infantil.

 ¿Cuáles son las vivencias del niño protagonista de “La historia del Sr. Sommer”?

Pues tendrá su primer contacto con la decepción amorosa, la mentira y la muerte: esos parajes que, transitados, nos convierten habitualmente en lo que acabamos siendo. No está protegido contra esas experiencias, que le atacan directamente y por eso siente miedo.

El Sr. Sommer es taciturno y misántropo. Y, pase lo que pase, sale cada día a caminar incansablemente con un largo bastón y una mochila vacía.

El Sr. Sommer anda las veinticuatro horas del día. Porque escapa de la muerte. Y de la vida. En realidad, de su imposibilidad de adaptarse al mundo que le rodea. Crece y envejece pero renuncia a ser adulto. El narrador se pregunta: ¿De lo que le pasa al Sr. Sommer, cuánto podría pasarme a mí?

 El misterioso Sr. Sommer no desaparece hasta que el protagonista deja de subirse a los árboles.

Cuando el niño siente que ya no se le ha perdido nada encaramándose a un abeto o a un abedul, empieza a ser adulto. Justo en ese momento, el Sr. Sommer deja de ser un misterio. Ya no le inquieta. Pero entonces a nuestro protagonista le sacude la duda de si fue buena idea bajarse de los árboles.

¿Cómo convive Pep Tosar con el Sr. Sommer desde que se conocieron?

Estrenamos este espectáculo hace 20 años en la Fira de Tàrrega. Al cabo de diez años, yo ya tenía la misma edad del personaje que interpreto. Ahora, en cambio, me acerco más a la edad del Sr. Sommer: ¡A lo mejor me está llegando el momento de coger un bastón, empezar a caminar y dejar que la historia la cuente otro…!

¿A quién dedicáis “La historia del Sr. Sommer”?

La hemos representado para todo tipo de público: gente mayor, niños pequeños que la viven boquiabiertos… En realidad, se dirige a espectadores que busquen algo más que simple entretenimiento. No se trata, sin embargo, de un texto difícil: Basta con sentarse a disfrutarlo, divertirse y dejarse conmover.

Todos tenemos un Sr. Sommer que se parece al del protagonista. ¿Cuál es el de Pep Tosar?

Este mes pasado, durante mis vacaciones, pasé por delante de su casa. Le conocí con quince o dieciséis años. Era un hombre muy marcado por un pasado violento y de la noche al día decidió romper con la sociedad. Así que se instaló en un molino en ruinas a unos pocos quilómetros del pueblo en el que me crié. Solo se alimentaba de lo que él mismo había cultivado. Sembraba incluso su propio tabaco. Con cerca de ochenta años, siempre rodeado de moscas… Me impactó mucho.

 ¿De qué sirven los recuerdos de infancia cuando uno ya no es niño?

La persona sin recuerdos es una persona llena de desconcierto: No sabe quién es ni hacia dónde se dirige. Los recuerdos son nuestras boyas, nuestros puntos de referencia. Con ellos, intentamos “cagarla” lo menos posible. Aprendemos así a preparar los errores que estamos a punto de cometer.

 Lluís Massanet, coautor de la dramaturgia, dice que “la rememoración es un invento narrado”.

El pasado necesita ser reinventado día a día a través de la narración. Probablemente surja de ahí la necesidad de las personas de escuchar las historias de los demás. Dicen que no hay nada más interesante para uno que saber lo que le pasa a otro.

 ¿El teatro también es útil para cumplir ese objetivo?

¡Por supuesto! El teatro es el espacio donde esto sucede con absoluta libertad y fuera de todo peligro. El teatro es el espacio donde la vida es completamente narrable, permeable y “revisitable”. Y con un distanciamiento que permite que podamos emocionarnos, incluso sufrir, al contrastar nuestra propia experiencia con la de los personajes.

 ¿Dónde está el peligro entonces?

El verdadero peligro está en la vida real.

 Estas funciones suponen la despedida del Círcol Maldà, que cierra a finales de este mes.

Nuestro contrato de alquiler expira el 30 de septiembre y el propietario del local no nos ha permitido renovarlo. Pero estoy muy satisfecho de estos cinco años porque han sido lo más importante de mi carrera profesional.

 ¿Qué pasará después?

Estoy preocupado, aunque no triste, por el futuro de nuestro proyecto artístico. Necesitamos urgentemente un lugar donde aterrizar para poder comunicárselo enseguida a nuestro público. El mundo actual es dificilísimo y no podemos limitarnos a esperar que ocurra un milagro…

por Juan Marea

sa-historia-des-senyor-sommer_img-129519La bondad de Pep

“Sa història des Senyor Sommer” en el Círcol Maldà: Apasionante madurez

El enigmático Sr. Sommer aparece en nuestra vida como por casualidad. Pep Tosar nos lo presenta sin darnos ocasión de sorprendernos.

Porque dando rienda suelta a su naturalidad escénica acondiciona el espacio recogido del Círcol Maldà como sala de estar y allí nos distingue enseguida como sus visitas.

Para ello, el intérprete renuncia a cualquier clase de artificio y juega con una baza segura, la de los buenos comunicadores: su sonrisa de complicidad, el gesto familiar y un discurso dramatúrgico fresco.

Tosar está aquí para contarnos el despertar a la vida adulta de un niño solitario. Y el relato con que defiende su espectáculo le convierte en Pep desde el mismo momento en que nos recibe preparando él mismo el escenario. Es su manera convencida de aclararnos que nosotros hemos venido no solo para conocer a Sommer.

Esta historia melancólica podría haber optado por el tenebrismo. El niño que Pep suelta, en cambio, se expresa desde la inocencia infantil. Y el desconcierto de su personaje al ir vislumbrando que nadie de su entorno le sirve de referente a la hora de descifrar cuál es su lugar en el mundo Pep nos lo sirve con gracia desenfadada. El mismo niño que poco a poco, y de forma inconsciente, se ve obligado a admitir que su hosco vecino Sommer es el único que puede darle respuestas. Curiosamente, un espectro humano que huye de todo contacto social.

Esta historia sensible podría verse contaminada por el amaneramiento. Pero el narrador que interpreta Pep expresa su lamento con seductora ternura. Sommer proclama que lo único que quiere es que le dejen en paz. Y el público de Pep halla una calma infinita al escucharle cantar con una voz preciosa.

Esta historia hermosísima podría haberse quedado enterrada bajo la poesía impostada de sus imágenes. Nada más lejos de la realidad que vivimos con Pep, que alterna la descripción críptica de Sommer con el detalle ameno de anécdotas descacharrantes.

Sommer, de nuevo, aparece y su huida constante es sorprendentemente recibida como la nuestra cada vez que nos sentimos expulsados de este mundo absurdo de rutinas afectivas. Porque Pep no representa. Pep, simplemente (tomad el adverbio como el mayor eufemismo posible de estas líneas), comunica. Y cualquier atisbo de efectismo o ardid de presunción escénica no comparecen en “Sa història des senyor Sommer”: Tienen demasiado trabajo en los diversos garajes teatrales de la Ciudad Condal.

 Por Juan Marea

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 Tosar hilarante y enternecedor

 

 SA HISTÒRIA DES SENYOR SOMMER

Del 11 al 29 de septiembre
CÍRCOL MALDÀ
http://www.circolmalda.org/?seccio=espectacles2&idEspectacle=24

En mallorquín
Duración: 90 minutos
Horario: de miércoles a sábado a las 21 h, domingo a las 19 h
Precios: miércoles y jueves, 17 €; resto de días, 22 €.

Dramaturgia: P. Tosar, Xicu Masó y Lluís Massanet (basada en la novela “La historia del Señor Sommer” de Patrick Süskind)
Intérprete: P. Tosar
Dirección: X. Masó
Iluminación: Xavier Clot
Escenografía: Nura Teixidor